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Filosofia

 
Mitología (65)
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  • El m√©todo y la teor√≠a moral - por Dale Jamieson

    Los fil√≥sofos morales contempor√°neos han abordado una amplia gama de cuestiones. Entre √©stas figura la significaci√≥n del lenguaje moral, la naturaleza del valor y la obligaci√≥n, la plausibilidad de las diversas teor√≠as normativas y los deberes que podemos tener para con los animales y las generaciones futuras. Los fil√≥sofos morales contempor√°neos se han interesado mucho menos por cuestiones relativas a las propias teor√≠as morales: qu√© son √©stas, por qu√© podemos desear√≠as y qu√© m√©todos debemos utilizar para formularlas. En el presente art√≠culo voy a abordar algunas de estas cuestiones. Principalmente voy a centrarme en cuestiones acerca de la teor√≠a moral m√°s que en cuestiones de teor√≠a moral. Una de las razones por las que se han descuidado relativamente las cuestiones acerca de la teor√≠a moral es que, hasta fecha reciente, parec√≠a existir un acuerdo general acerca de la naturaleza de las teor√≠as morales y de la aceptabilidad de las diversas pr√°cticas metodol√≥gicas. Com√ļnmente se consideraba a las teor√≠as morales como estructuras abstractas cuya funci√≥n es proporcionar mas una justificaci√≥n que una motivaci√≥n. La mayor√≠a consideraba que el m√©todo correcto era una versi√≥n de la teor√≠a de la coherencia (v√©ase secci√≥n 3 punto 2 para el examen de esta noci√≥n). Si bien √©stas siguen siendo las ideas dominantes, el panorama intelectual no es tan uniforme como anta√Īo.

    Publicado: Mar Dic 15 2015  |  70 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • El naturalismo, por Charles R. Pigden

    En filosofía, son objeto de disputa no sólo las doctrinas sino también las definiciones de las doctrinas. Esto sucede con el naturalismo ético. Por ello, mi definición es personal pero -confío- no-idiosincrásica. Entiendo por naturalismo más o menos lo que entienden otros filósofos -aunque variara más o menos de un caso a otro. Así pues, el naturalismo es una doctrina (o familia de doctrinas) cognitivista. Afirma que los juicios morales son proposiciones, susceptibles de verdad y falsedad. Los juicios morales pretenden decir cómo son las cosas. El naturalismo se opone así al no-cognitivismo, al emotivismo y al prescriptivismo que conciben los juicios morales de manera diversa como exclamaciones, estímulos psicológicos y cuasi-mandatos.

    Publicado: Mar Dic 15 2015  |  79 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • El realismo - por Michael Smith

    Es sabido que valoramos la conducta y actitudes de los dem√°s desde el punto de vista moral. Por ejemplo, decimos que hicimos mal cuando nos negamos a hacer una donaci√≥n este a√Īo a la ayuda para el hambre, aunque quiz√°s hicimos bien cuando devolvimos el monedero que encontramos en la calle; que seriamos mejores si tuvi√©semos una mayor sensibilidad hacia los sentimientos de los dem√°s, aunque quiz√°s peores si al hacerlo perdi√©semos la preocupaci√≥n especial que tenemos por nuestros familiares y amigos. La mayor√≠a de nosotros damos bastante por supuesta una valoraci√≥n de este tipo. En la medida en que nos preocupa la valoraci√≥n moral, simplemente nos preocupa efectuarla correctamente. Tambi√©n los fil√≥sofos se han interesado por obtener la respuesta correcta a los interrogantes morales. Sin embargo, tradicionalmente tambi√©n se han interesado por la empresa toda de la propia valoraci√≥n moral. Este inter√©s puede presentarse atendiendo a dos de los rasgos m√°s caracter√≠sticos de la pr√°ctica moral; pues, para nuestra sorpresa, estos rasgos se contraponen mutuamente, amenazando as√≠ con volver incoherente la idea misma de un punto de vista ¬ęmoral¬Ľ.

    Publicado: Mar Dic 15 2015  |  71 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • El relativismo - por David Wong

    El relativismo moral es una respuesta com√ļn a los conflictos m√°s profundos a que nos enfrentamos en nuestra vida √©tica. Algunos de estos conflictos son bastante p√ļblicos y pol√≠ticos, como el aparentemente insuperable- desacuerdo en los Estados Unidos sobre la permisibilidad moral y legal del aborto. Otros conflictos que propician la respuesta relativista son de naturaleza menos dram√°tica pero m√°s recurrente. La experiencia del autor como chino-norteamericano de primera generaci√≥n ilustra una suerte de conflicto que han tenido otros: el existente entre los valores heredados y los valores del pa√≠s adoptado. En mi infancia tuve que luchar con las diferencias entre lo que se esperaba de m√≠ como buen chino y lo que se esperaba de mis amigos no chinos. Estos no s√≥lo parec√≠an estar limitados por obligaciones mucho menos rigurosas en cuesti√≥n de honrar a los padres y defender el nombre familiar, sino que supuestamente yo deb√≠a sentirme superior a ellos por tal motivo. Mi confusi√≥n aument√≥ por el hecho de que en ocasiones yo sent√≠a envidia de su libertad.

    Publicado: Mar Dic 15 2015  |  65 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Las interpretaciones occidentales - por Abd Al-Wahid Yahia - Ren√© Gu√©non

    Del orientalismo oficial diremos aqu√≠ poca cosa, porque ya se√Īalamos, en muchas ocasiones, la insuficiencia de sus m√©todos y la falsedad de sus conclusiones: si lo hemos tenido as√≠ casi constantemente a la vista, cuando no nos he¬¨mos preocupado en ning√ļn caso de las otras interpretaciones oc¬¨cidentales, es por presentarse al menos con una apariencia de seriedad que las otras no tienen, lo que nos obliga a esta¬¨blecer una diferencia a su favor. No queremos de nin¬¨g√ļn modo discutir la buena fe de los orientalistas, que por lo general est√° fuera de duda, como tampoco la reali¬¨dad de su erudici√≥n especial; lo que discutimos es su competencia para todo lo que va m√°s all√° del dominio de la simple erudici√≥n. Es necesario, por lo dem√°s, rendir un homenaje a la modestia muy laudable con la cual algunos de ellos, teniendo conciencia de los l√≠mites de su verdadera com¬¨petencia, rechazan entregarse a un trabajo de interpreta¬¨ci√≥n de las doctrinas; pero, desgraciadamente, √©stos son una minor√≠a, y la mayor parte est√° constituida por los que, tomando la erudici√≥n por un fin en s√≠ misma, como lo diji¬¨mos al principio, creen muy sinceramente que sus estudios ling√ľ√≠sticos e hist√≥ricos les dan derecho para hablar de toda clase de cosas. Creemos que no se es lo bastante severo con estos √ļltimos, por los m√©todos que emplean y los resultados que obtienen, guardando respeto, como es natural, a las indi¬¨vidualidades que pueden merecerlo en todos los aspectos, ya que son muy poco responsables de sus prejuicios y de sus ilusiones.

    Publicado: Mar Dic 15 2015  |  70 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Historia de la filosof√≠a

    La filosof√≠a nace en Grecia en torno al siglo VI a.n.e. favorecida por la peculiar concepci√≥n de la religiosidad griega, donde no hab√≠a libros sagrados, ni casta sacerdotal, ni dogmas de fe. Incluso dioses y hombres se encuentran sometidos a la moira (o destino) que ‚Äúadjudica a cada uno su parte‚ÄĚ; as√≠ a unos les toca ser dioses y a otros hombres. Los dioses son seres con las mismas pasiones y deseos que los humanos, pero inmortales. La relaci√≥n entre dioses y hombre se establec√≠a a trav√©s de los or√°culos, que ten√≠an una finalidad adivinatoria o prof√©tica. Eran muy importantes en la vida p√ļblica, ya que determinadas actividades (guerras, viajes, etc.) no se realizaban sin antes consultar con el or√°culo. De este modo, las pr√°cticas religiosas estaban muy vinculadas a la vida p√ļblica (la plegaria, el sacrificio y la purificaci√≥n) aunque coexist√≠an con otro tipo de pr√°cticas en las que √ļnicamente pod√≠an participar los iniciados. Se las conocen como cultos mist√©ricos, porque los participantes ten√≠an prohibido revelarlas bajo pena de muerte. El orfismo es un culto de tipo mist√©rico que pregona la inmortalidad y la transmigraci√≥n de las almas, concibiendo el cuerpo como una especie de c√°rcel para el alma. En el mundo griego, la religi√≥n se identificaba con la mitolog√≠a, cuya divulgaci√≥n estuvo, sobre todo, en manos de los poetas.

    Publicado: Lun Dic 14 2015  |  75 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • El Intuicionismo - por Jonathan Dancy

    Entre las d√©cadas de 1860 y 1920 el t√©rmino ¬ęintuicionismo¬Ľ era sin√≥nimo de pluralismo, la concepci√≥n seg√ļn la cual existe un gran n√ļmero de principios morales diferentes que no pueden disponerse en orden de importancia general para contribuir as√≠ a resolver los conflictos entre ellos. Un pluralismo de este tipo contrastar√≠a naturalmente con el utilitarismo. Los utilitaristas (por ejemplo, J. 5. Mill) intentaron defender la existencia de un √ļnico Principio Supremo. Pero en la actualidad se considera intuicionista a alguien que afirma una concepci√≥n particular sobre la forma en que llegamos a determinar qu√© acciones son correctas y cu√°les incorrectas. Los Intuicionistas en este sentido afirman que aprehendemos los principios morales b√°sicos por intuici√≥n, algo en lo que se puede creer sin pensar que exista m√°s de un principio semejante. Por poner un ejemplo destacado, Henry Sidgwick era utilitarista pero pensaba que los principios b√°sicos que suscrib√≠a se captaban mediante intuici√≥n. Afirmaba que eran autoevidentes, entendiendo por lo cual que s√≥lo hab√≠a que considerarlos para reconocer su verdad.

    Publicado: Vie Dic 11 2015  |  81 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • La teor√≠a de Wallon

    Gran compromiso pol√≠tico: Estuvo inicialmente en las filas socialistas y perteneci√≥ posteriormente al Partido Comunista Franc√©s. Los primeros trabajos de Wallon se orientaron hacia la psicopatolog√≠a, para centrarse posteriormente en la psicolog√≠a infantil y la orientaci√≥n. Entre sus disc√≠pulos y continuadores de su obra est√°n Ren√© Zazzo y H√©l√®ne Gratiot-Alphand√©ry. Su obra no ha sido muy difundida. Entre otras razones, como se√Īala Vila (1986), dos fundamentales. La primera por la competencia de las Teor√≠a de Piaget y Vygotsky, ampliamente dominantes en el momento de traducirse al ingl√©s la obra de Wallon. La segunda, por su compromiso pol√≠tico, lo que provocaba desconfianza, especialmente en Estados Unidos.

    Publicado: Vie Dic 11 2015  |  67 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Los estados m√ļltiples del ser - por Abd Al-Wahid Yahia - Ren√© Gu√©non

    En un estudio precedente que lleva por t√≠tulo Le Symbolisme de la Croix, expusimos, de acuerdo a los datos suministrados por las distintas doctrinas tradiciona¬¨les, una representaci√≥n geom√©trica del ser √≠ntegramente basada en la teor√≠a metaf√≠sica de los estados m√ļltiples. El presente volumen viene a constituir un complemento del citado texto, pues las indicaciones que all√≠ d√°bamos no bastan, quiz√°s, para subrayar el alcance total de esta teo¬¨r√≠a que debe ser considerada como absolutamente fundamental; en efecto, en aquella ocasi√≥n debimos limitarnos a lo que de forma m√°s directa se relacionaba con el obje¬¨tivo claramente definido que entonces nos propon√≠amos. Por este motivo, dejando ahora a un lado la representa¬¨ci√≥n simb√≥lica ya descrita, o al menos limit√°ndonos a recordarla s√≥lo de forma incidental cuando haya lugar a ello, consagraremos enteramente este nuevo trabajo a un m√°s amplio desarrollo de la teor√≠a en cuesti√≥n, ya sea, y antes de nada, a su principio mismo, ya a algunas de sus aplicaciones, en particular a aquellas que ata√Īen m√°s directamente al ser considerado bajo su aspecto humano.

    Publicado: Vie Dic 11 2015  |  69 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n an√°lisis de su obra

    Acabamos de ver que Plat√≥n pensaba que la realidad est√° dividida en dos. Una parte es el mundo de los sentidos, sobre el que s√≥lo podemos conseguir conocimientos imperfectos utili¬¨zando nuestros cinco sentidos (aproximados e imperfec¬¨tos). De todo lo que hay en el mundo de los sentidos, pode¬¨mos decir que ‚Äútodo fluye‚ÄĚ y que nada permanece. No hay nada que sea en el mundo de los sentidos, solamente se trata de un mont√≥n de cosas que surgen y perecen. La otra parte es el mundo de las Ideas, sobre el cual podemos conseguir conocimientos ciertos, mediante la uti¬¨lizaci√≥n de la raz√≥n. Por consiguiente, este mundo de las Ideas no puede reconocerse mediante los sentidos. Por otra parte, las Ideas son eternas e inmutables. Seg√ļn Plat√≥n, el ser humano tambi√©n est√° dividido en dos partes. Tenemos un cuerpo que ‚Äúfluye‚ÄĚ, y que, por lo tanto, est√° indisolublemente ligado al mundo de los senti¬¨dos, y acaba de la misma manera que todas las dem√°s co¬¨sas pertenecientes al mundo de los sentidos (como por ejemplo una pompa de jab√≥n). Todos nuestros sentidos es¬¨t√°n ligados a nuestro cuerpo y son, por tanto, de poco fiar. Pero tambi√©n tenemos un alma inmortal, la morada de la raz√≥n. Precisamente porque el alma no es material puede ver el mundo de las Ideas.

    Publicado: Vie Dic 11 2015  |  75 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n es uno de los primeros grandes fil√≥sofos

    Plat√≥n es uno de los primeros grandes fil√≥sofos, es decir, uno de los primeros hombres que estudi√≥ y trat√≥ de responder a los grandes interrogantes de la vida. Qu√© es el mundo, c√≥mo funciona nuestro pensamiento y c√≥mo debemos utilizarlo, c√≥mo desarrollar la ciencia, c√≥mo deben organizarse los hombres de la sociedad, que normas morales han de adoptar‚Ķ De todas estas cuestiones se ocupa Plat√≥n en sus numerosas obras, las cuales, aparte de su contenido, est√°n bellamente escritas. Respecto al pensamiento humano, el fil√≥sofo afirma que las ideas que nuestra mente posee de las cosas no proceden de las cosas mismas, sino de un ‚Äúmundo de las ideas‚ÄĚ que existe y que hemos conocido en una olvidada existencia anterior. En sus obras pol√≠ticas (La rep√ļblica, Las Leyes) expone su concepci√≥n del Estado ideal, tema que le interesaba mucho y que intent√≥ incluso llevar a la pr√°ctica mediante su amistad con algunos gobernantes griegos. Propugn√≥ una sociedad gobernada por los m√°s siervos, en la cual los ciudadanos deb√≠an ser responsables y educados a fin de evitar todo despotismo y en la que las leyes ser√≠an sagradas para todos. S√≥crates, el sabio maestro de Plat√≥n, hab√≠a sido condenado a muerte por la libertad de su pensamiento; en la rep√ļblica ideal, tanta injusticia habr√≠a sido imposible.

    Publicado: Jue Dic 10 2015  |  75 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Crimen y castigo

    El derecho penal proh√≠be determinadas formas de conducta como el asesinato, la agresi√≥n, la violaci√≥n y el robo. Los infractores est√°n expuestos al castigo, a menudo de prisi√≥n. ¬ŅQu√© justifica el castigo? El castigo es una privaci√≥n, consiste en despojar a los culpables de lo que valoran: de su libertad, o bien, cuando es una sanci√≥n econ√≥mica, de su dinero. Normalmente no es justificable privar de estas cosas a la gente. Aun cuando est√© justificado castigar a los delincuentes convictos, la magnitud del castigo tiene unos l√≠mites. Si se castigase con diez a√Īos de c√°rcel un peque√Īo hurto, se considerar√≠a excesivo. Por otra parte, si se liberase a un asesino a sangre fr√≠a despu√©s de pasar s√≥lo una semana en prisi√≥n, se condenar√≠a como un castigo excesivamente indulgente. Pero, ¬Ņc√≥mo determinamos la magnitud adecuada del castigo para los diferentes tipos de delito? Las teor√≠as del castigo pretenden responder a √©stas y otras cuestiones afines. Su objetivo no es explicar la prevalencia de determinados tipos de delito en t√©rminos de condiciones sociales como la pobreza.

    Publicado: Vie Dic 04 2015  |  68 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Corrientes epistemol√≥gicas

    10 de 10 estrellas (1 voto)

    Neopositivismo Solo lo observable y medible es objeto de la ciencia. Relaci√≥n teor√≠a-experiencia: ‚Äútoda teor√≠a l√≥gicamente correcta tiene un contenido real; √©ste est√° dado por el conjunto de proposiciones emp√≠ricas que se siguen l√≥gicamente de la teor√≠a, y sobre la base de esta relaci√≥n la hacen verificable.‚ÄĚ Verificabildad: experimento u observaci√≥n. M√©todo inductivo. An√°lisis l√≥gico del lenguaje. Rechazo de la Filosof√≠a y la Metaf√≠sica. Objetividad. Ahistoricidad.

    Publicado: Jue Dic 03 2015  |  70 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • La sociedad humana - el estado ideal

    Para Plat√≥n, como para todos los griegos en general, el hombre es un ser social por naturaleza y su desarrollo no puede entenderse aparte de la ciudad. M√°s a√ļn, el individuo s√≥lo puede alcanzar la perfecci√≥n en el seno del Estado. Plat√≥n entiende que en la sociedad griega existe una grave crisis debido a: que los usos, costumbres y valores tradicionales se han olvidado; que la legislaci√≥n y la moralidad est√°n corrompidas; y lo que es peor, las nuevas leyes son fruto de los deseos o intereses personales del grupo, (de partido como se dir√≠a hoy). Adem√°s, el individualismo y relativismo exagerado de los sofistas y sus ense√Īanzas han minado los fundamentos de la ciudad: las leyes que siempre han sido los fundamentos de la ciudad, pierden su valor y pasan a ser meros instrumentos al servicio del poderoso. La filosof√≠a se muestra como la √ļnica soluci√≥n y alternativa porque supone la superaci√≥n del vac√≠o producido por el abandono de la tradici√≥n, y la ca√≠da en el relativismo. La filosof√≠a plat√≥nica tiene como base la necesidad de solucionar el grave problema pol√≠tico de ese momento. Plat√≥n es fil√≥sofo porque asume la responsabilidad o el compromiso de solucionar esos problemas y le obliga a hacer filosof√≠a su vocaci√≥n pol√≠tica.

    Publicado: Jue Dic 03 2015  |  68 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n el gran fil√≥sofo

    La caracterizaci√≥n general m√°s segura de la tradici√≥n filos√≥fica europea consiste en una serie de notas al pie de la obra de Plat√≥n. Alfred N. Whitehead, Process and Reality, 1929 Plat√≥n (en griego ő†őĽő¨ŌĄŌČőĹ) (ca. 427 adC ‚Äď 347 adC) fue un fil√≥sofo griego, alumno de S√≥crates y maestro de Arist√≥teles; su influencia como autor y sistematizador ha sido incalculable en toda la historia de la filosof√≠a, de la cual se ha dicho con frecuencia que alcanz√≥ identidad como disciplina con sus trabajos. Entre sus obras m√°s importantes se cuentan: Los di√°logos La Rep√ļblica (en griego ő†őŅőĽőĻŌĄőĶőĻőĪ, politeia, "ciudad"), en la cual elabora la filosof√≠a pol√≠tica de un estado ideal; El Fedro, en el que desarrolla una compleja e influyente teor√≠a psicol√≥gica; El Timeo, un influyente ensayo de cosmolog√≠a racional influida por las matem√°ticas pitag√≥ricas; El Teeteto, el primer estudio conocido sobre filosof√≠a de la ciencia. Las narraciones aleg√≥ricas de algunas de sus obras, entre ellas el Timeo y el Critias, dieron origen al mito de la Atl√°ntida. Platon fue tambi√©n fundador de la Academia de Atenas, donde estudi√≥ Arist√≥teles.

    Publicado: Jue Dic 03 2015  |  71 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Comunicaci√≥n y complejidad

    El pensamiento occidental no ha dejado de estar gobernado por el dualismo que se instaura con la distinci√≥n cartesiana: res cogitans - res extensa. Precisemos algunos aspectos sobre esta distinci√≥n formulada por Descartes que se constituir√° en paradigma y, como tal, ser√° impuesta por el desarrollo de la historia europea del siglo XVIII. a. Una primera consecuencia que debe ser destacada reside en el hecho de que en el marco de este gran paradigma se realiza la disyunci√≥n objeto-sujeto, disyunci√≥n que llega incluso a la confinaci√≥n de estos t√©rminos en dos dominios completamente separados: objetividad y ciencia, de un lado; subjetividad y reflexi√≥n, del otro. En esencia, esta dualidad que controla y tipifica al pensamiento occidental termina por hacer del hombre y de la vida realidades exteriores y extra√Īas a la naturaleza. b. Es de suma importancia considerar que esta distinci√≥n excluyente se extiende a lo largo y ancho de la experiencia humana.

    Publicado: Mar Dic 01 2015  |  69 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • La virtud y felicidad, seg√ļn Aristoteles

    ¬ŅC√≥mo ser feliz? ¬ŅCual es el bien propio y espec√≠fico del hombre? ¬ŅC√≥mo debe ordenar el hombre su vida para alcanzar la felicidad? ¬ŅEn qu√© consiste la virtud y qu√© relaci√≥n guarda con la felicidad? ¬ŅCoinciden lo bueno y lo feliz en lo virtuoso? ¬ŅEstamos ob ligados a la felicidad o realmente podemos elegir no ser feliz? Objetivo de la etica. Investigar cuales son el fin, la perfecci√≥n y la felicidad que corresponden al hombre para ordenar su conducta y alcanzar tales objetivos. La etica aristotelica es esencialmente finalista y eudaimonista. El finalismo aparece como principio de toda acci√≥n o conducta que brota de la naturaleza humana."Todo arte, todo m√©todo, asi como toda elecci√≥n tienden, al parecer, hacia alg√ļn fin."(EN I,2,1095a).El fin mueve al agente por su raz√≥n de bien. El bien, seg√ļn la definici√≥n cl√°sica, es aquello que todas las cosas apetecen; se muestra como la intenci√≥n de la acci√≥n, aquello a que tendemos. El bien y el fin est√°n intima y estrechamente vinculados. Bienes fines mediales y Bien fin supremo:Variedad de acciones y fines. No hay un Bien √ļnico, sino muchos bienes y fines de muy distinta naturaleza. Los hay m√°s o menos deseables, algunos bienes los queremos como medios para otros fines. Unos dependen de otros, pero lo que se quiere tan solo como medio es menos perfecto que lo que se quiere como fin. Los bienes subordinados no se desean por s√≠ mismos.El Bien supremo y perfecto es el √ļnico que se desea por s√≠ mismo. Tal como lo planteaba Arist√≥teles:"si existe, pues alg√ļn fin de nuestros actos que queramos por el mismo y los dem√°s por √©l ... es evidente que ese ser√° lo bueno y lo mejor".Esto es lo que se propone hallar, ese fin orientador de la vida humana a la manera de los arqueros que apuntan a un blanco bien se√Īalado.

    Publicado: Mar Dic 01 2015  |  89 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n - Fed√≥n o de la inmortalidad del alma

    Equ√©crates.‚ÄĒ ¬ŅEstuviste t√ļ, Fed√≥n, con S√≥crates el d√≠a aquel en que bebi√≥ el veneno en la c√°rcel, o se lo has o√≠do contar a otro? Fed√≥n.‚ÄĒEstuve yo personalmente, Equ√©crates. Equ√©crates.‚ÄĒ¬ŅY qu√© es lo que dijo antes de morir? ¬Ņy c√≥mo acab√≥ sus d√≠as? Con gusto te lo oir√≠a contar, porque ning√ļn ciudadano de Fliunte va ahora con frecuencia a Atenas, ni tampoco, desde hace mucho tiempo, ha venido de all√≠ forastero alguno que haya sido capaz de darnos noticia cierta sobre esta cuesti√≥n, a no ser lo de que bebi√≥ el veneno y muri√≥. De lo dem√°s no han sabido decirnos nada. Fed√≥n.‚ÄĒ¬ŅNi siquiera os hab√©is enterado, entonces, de qu√© manera se llev√≥ a cabo el proceso? Equ√©crates.‚ÄĒSi, eso nos lo ha contado alguien. Y nos extra√Īamos por cierto de que, acabado el juicio, hace bastante tiempo, muriera mucho despu√©s, seg√ļn es evidente.¬ŅPor qu√© fue as√≠, Fed√≥n? Fed√≥n.‚ÄĒHubo con √©l, Equ√©crates, una coincidencia: el d√≠a antes del juicio dio la casualidad de que estaba con la guirnalda puesta la popa del nav√≠o que env√≠an los atenienses a Delos. Equ√©crates.‚ÄĒY ese nav√≠o, ¬Ņqu√© es? Fed√≥n.‚ÄĒLa nave en la que, seg√ļn dicen los atenienses, llev√≥ Teseo un d√≠a a Creta a aquellas siete parejas, y no s√≥lo las salv√≥, sino que tambi√©n √©l qued√≥ a salvo. Hicieron entonces los atenienses, seg√ļn se dice, el voto a Apolo de que si se salvaban llevar√≠an todos los a√Īos a Delos una peregrinaci√≥n; peregrinaci√≥n √©sta que desde; entonces env√≠an siempre cada a√Īo al dios, incluso ahora. Pues bien, una vez que comienzan la peregrinaci√≥n, tienen la costumbre de tener libre de impureza a la ciudad durante ese tiempo, y de no dar muerte a nadie por orden estatal, hasta que la nave llegue a Delos y regrese de nuevo a Atenas. Y esto, a veces, cuando por una contingencia los vientos los detienen, lleva mucho tiempo. La peregrinaci√≥n comienza una vez que el sacerdote de Apolo corona la popa de la nave; y esta ceremonia, como digo, era la que casualmente se hab√≠a celebrado la v√≠spera del juicio. Por esta raz√≥n fue mucho el tiempo que pas√≥ S√≥crates en la prisi√≥n desde su sentencia hasta su muerte.

    Publicado: Mar Dic 01 2015  |  70 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n y sus ideales

    Apolodoro (dirigi√©ndose a Glauc√≥n) ‚ÄďMe parece que sobre lo que preguntas estoy preparado. Pues precisamente anteayer sub√≠a a la ciudad desde mi casa de Falero cuando uno de mis conocidos, divis√°ndome por detr√°s, me llam√≥ desde lejos y, bromeando a la vez que me llamaba, dijo: ‚ÄאּEh!, T√ļ, falerense, Apolodoro, esp√©rame. Yo me detuve y le esper√©. Entonces √©l me dijo: ‚ÄďApolodoro, justamente hace poco te andaba buscando, porque quiero informarme con detalle de la reuni√≥n mantenida por Agat√≥n, S√≥crates, Alcib√≠ades y los otros que entonces estuvieron presentes en el banquete, y o√≠r cu√°les fueron sus discursos sobre el amor. De hecho, otro que los hab√≠a o√≠do de F√©nix, el hijo de Filipo, me los cont√≥ y afirm√≥ que tambi√©n t√ļ los conoc√≠as, pero en realidad, no supo decirme nada con claridad. As√≠ pues, cu√©ntamelos t√ļ, ya que eres el m√°s adecuado para informarme de los discursos de tu amigo. Pero antes dime, ¬Ņestuviste t√ļ mismo en esa reuni√≥n o no? Y yo le respond√≠: ‚ÄďEvidentemente parece que tu informador no te ha contado nada con claridad, si piensas que esa reuni√≥n por la que preguntas ha tenido lugar tan recientemente como para que yo tambi√©n haya podido estar presente.

    Publicado: Mar Dic 01 2015  |  77 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Interpretaci√≥n marxista sobre los hechos de los Ap√≥stoles

    El presente trabajo, no pretende analizar exhaustivamente al Marxismo, como teor√≠a dial√©ctica, sino su √ļnico objetivo es demostrar que el accionar de los Ap√≥stoles fue de personas sencillas pero con mucha ‚ÄúPaz‚ÄĚ y ‚ÄúJusticia‚ÄĚ, ense√Īadas por nuestro Gran Maestro Jesucristo, cuyos sustantivos abstractos que expone el marxismo, lo cumplieron a cabalidad nuestros Ap√≥stoles.

    Publicado: Lun Nov 30 2015  |  72 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Las doctrinas hind√ļes - por Abd Al-Wahid Yahia - Ren√© Gu√©non

    Todo lo que se ha dicho hasta aqu√≠ podr√≠a servir de introducci√≥n, de manera absolutamente general, al estudio de todas las doctrinas orientales; lo que ahora diremos se referir√° m√°s particularmente a las doctrinas hind√ļes, adapta¬¨das especialmente a un modo de pensamiento que, conservan¬¨do los caracteres comunes al pensamiento oriental en su conjunto, presentan adem√°s ciertos rasgos distintivos a los cuales corresponden diferencias en la forma, aun all√≠ donde el fondo es rigurosamente id√©ntico al de las otras tradicio¬¨nes, lo que es siempre el caso, por las razones que hemos in¬¨dicado, cuando se trata de metaf√≠sica pura. En esta parte de nuestra exposici√≥n importa precisar, antes que nada, el significado exacto de la palabra "hind√ļ", cuyo empleo m√°s o menos vago da lugar en Occidente a frecuentes equi¬¨vocaciones. Para determinar con precisi√≥n lo que es hind√ļ y lo que no lo es, no podemos dispensarnos de recordar brevemente algunas de las consideraciones que ya hemos desarrollado: esta palabra no puede designar a una raza, puesto que se aplica igualmente a elementos que pertenecen a razas di¬¨versas, ni menos a una nacionalidad, ya que nada seme¬¨jante existe en Oriente. Si se considera a la India en su totalidad, ser√≠a m√°s bien comparable al conjunto de Europa que a tal o cual Estado europeo, y esto no s√≥lo por su exten¬¨si√≥n o por la importancia num√©rica de su poblaci√≥n, sino tambi√©n por las variedades √©tnicas que presenta; del norte al sur de la India las diferencias son tan grandes por lo menos, bajo este aspecto como las de una extremidad a la otra de Europa. No hay, por otro lado, entre sus di¬¨versas regiones, ning√ļn lazo gubernamental o administrati¬¨vo, si no es el que los europeos han establecido all√≠ recien¬¨temente de manera del todo artificial; esta unidad adminis¬¨trativa, es verdad, hab√≠a sido realizada ya antes que ellos por los emperadores mongoles, y quiz√° anteriormente to¬¨dav√≠a por otros, pero siempre tuvo una existencia pasajera con relaci√≥n a la permanencia de la civilizaci√≥n hind√ļ, y hay que notar que casi siempre se debi√≥ a la dominaci√≥n de elementos extranjeros, o en todo caso no hind√ļes; ade¬¨m√°s, no lleg√≥ nunca hasta suprimir completamente la au¬¨tonom√≠a de los Estados particulares, sino que se esforz√≥ m√°s bien por hacerlos entrar en una organizaci√≥n federa¬¨tiva.

    Publicado: Lun Nov 30 2015  |  67 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Los modos generales del pensamiento oriental

    Dijimos ya que, aunque pueda oponerse la mentalidad oriental en su conjunto a la mentalidad occidental, no es posible hablar sin embargo de una civilizaci√≥n oriental como se habla de una civilizaci√≥n occidental. Hay muchas ci¬¨vilizaciones orientales claramente distintas, y cada una posee, como lo veremos m√°s adelante, un principio de unidad que le es propio y que difiere esencialmente de una u otra de estas civilizaciones; pero, por diversas que sean, no obs¬¨tante todas tienen ciertos rasgos comunes, principalmente en el aspecto de los modos de pensamiento, y esto es precisamente lo que permite decir que existe, de manera general, una mentalidad espec√≠ficamente oriental. Cuando se quiere emprender un estudio cualquiera, siempre es oportuno, para poner orden en √©l, comenzar por establecer una clasificaci√≥n basada sobre las divisiones naturales del objeto que se va a estudiar. Por ello, antes de cualquier otra consideraci√≥n, es necesario situar las diferentes civilizaciones orientales unas con relaci√≥n a las otras, ateni√©ndonos por lo dem√°s a las grandes l√≠neas y a las divisiones m√°s generales, suficientes por lo menos en una primera aproximaci√≥n, puesto que no tenemos la inten¬¨ci√≥n de entrar aqu√≠ en un examen detallado de cada una de estas civilizaciones tomada aparte. En estas condiciones, podemos dividir el Oriente en tres grandes regiones que designaremos, seg√ļn su situaci√≥n geo¬¨gr√°fica con relaci√≥n a Europa, como el Cercano Oriente, el Oriente Medio y el Extremo Oriente. El Cercano Orien¬¨te, para nosotros, comprende todo el conjunto del mundo musulm√°n; el Medio Oriente est√° esencialmente constituido por la India; en cuanto al Extremo Oriente, es lo que se designa com√ļnmente bajo este nombre, es decir China e Indochina. Es f√°cil ver, desde el principio, que estas tres divisiones generales corresponden a tres grandes civilizaciones completamente distintas e independientes, que son, si no las √ļnicas que existen en todo el Oriente, por lo menos las m√°s importantes y cuyo dominio est√° mucho m√°s extendido. En el interior de cada una de estas civilizaciones se podr√≠an marcar subdivisiones, que ofrecen variaciones casi del mismo orden que las que, en la civilizaci√≥n europea, existen entre pa√≠ses diferentes; s√≥lo que aqu√≠ no se podr√≠an asignar a estas subdivisiones l√≠mites que sean los de las nacionalidades, cuya noci√≥n misma responde a una concepci√≥n que es, en general, extra√Īa al Oriente.

    Publicado: Lun Nov 30 2015  |  73 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Marco hist√≥rico, sociocultural y filos√≥fico de la √©poca de Plat√≥n

    La Atenas en la que vive Platón está perdiendo su poder hegemónico en el mundo griego, adquirido tras la victoria contra los persas en las guerras médicas, y su liderazgo en la liga de Delos. La derrota en la guerra del Peloponeso frente a Esparta y sus polis aliadas(404 a.C.) supone el inicio del derrumbe de la grandeza ateniense y en general del mundo griego clásico. La pérdida de poder en el mundo griego es paralela a la degradación y decadencia internas de Atenas. Durante el siglo V a.C., el siglo de Pericles, se consolida la democracia ateniense y tiene lugar un gran desarrollo cultural. Entran en crisis los valores de la sociedad tradicional y se aprecia una importante tendencia hacia la racionalización de la vida en todos los sentidos. Este espíritu innovador que se consolida centra su atención en el ser humano. Platón fue un filósofo ateniense que vivió a finales del siglo V a.C. y principios del siglo IV a.C.(427 a.C.-347 a.C.). De origen aristocrático, su pensamiento gira en torno a una pretensión política: la creación de un estado justo y su puesta en práctica. Este estado ideal sirve de contrapunto a la decadencia política y social de la Atenas de su tiempo.

    Publicado: Lun Nov 30 2015  |  69 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n - El mundo de Sof√≠a

    Plat√≥n (427-347 a. de C.) ten√≠a 29 a√Īos cuando a S√≥crates le obligaron a vaciar la copa de veneno. Era disc√≠pulo de S√≥crates desde hac√≠a mucho tiempo, y sigui√≥ el proceso contra √©ste muy de cerca. El hecho de que Atenas fuera capaz de condenar a muerte a su ciudadano m√°s noble, no s√≥lo le caus√≥ una hond√≠sima impresi√≥n, sino que decidir√≠a la direcci√≥n que tomar√≠a toda su actividad filos√≥fica. Para Plat√≥n, la muerte de S√≥crates constitu√≠a una clara expresi√≥n del contraste que puede haber entre la situaci√≥n f√°ctica de la sociedad y lo que es verdadero o ideal. La primera acci√≥n de Plat√≥n como fil√≥sofo fue publicar el discurso de defensa de S√≥crates. En el discurso se refiere a lo que S√≥crates dijo al gran jurado. Te acordar√°s de que el propio S√≥crates no escribi√≥ nada. Muchos de los fil√≥sofos presocr√°ticos s√≠ hab√≠an escrito, el problema es que la mayor√≠a de esos escritos se ha perdido. En lo que se refiere a Plat√≥n, se cree que se han conservado todas sus obras principales. (Aparte del discurso de defensa de S√≥crates, Plat√≥n escribi√≥ una colecci√≥n entera de cartas, y treinta y cinco di√°logos filos√≥ficos.) El hecho de que estos escritos hayan sido conservados se debe, en gran parte, a que Plat√≥n fund√≥ su propia escuela de filosof√≠a fuera de Atenas. La escuela estaba situada en una arboleda que deb√≠a su nombre al h√©roe mitol√≥gico griego Academo. Por lo tanto, la escuela de filosof√≠a de Plat√≥n adquiri√≥ el nombre de Academia. (Desde entonces se han fundado miles de ¬ęacademias¬Ľ por todo el mundo. Incluso hoy hablamos de los ¬ęacad√©micos¬Ľ y de ¬ęmaterias acad√©micas¬Ľ.) En la Academia de Plat√≥n se ense√Īaba filosof√≠a, matem√°ticas y gimnasia. Aunque ¬ęense√Īar¬Ľ no sea, quiz√°s, la palabra adecuada, ya que tambi√©n en la Academia de Plat√≥n la conversaci√≥n viva era lo m√°s importante. Por lo tanto, no es una casualidad que el di√°logo llegara a ser la forma escrita de Plat√≥n.

    Publicado: Lun Nov 30 2015  |  71 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
  • Plat√≥n, el gran ide√≥logo

    ...una a√Īoranza de regresar a la verdadera morada del alma... A la ma√Īana siguiente, Sofia se despert√≥ de golpe. S√≥lo eran poco m√°s de las cinco, pero se sent√≠a tan despejada que se sent√≥ en la cama. ¬ŅPor qu√© llevaba el vestido puesto? De repente, record√≥ todo. Sofia se subi√≥ a un escabel y mir√≥ el estante superior del armario. Pues s√≠, alli estaba la cinta de video. Entonces, no ha¬¨b√≠a sido un sue√Īo; al menos, no todo. Pero no pod√≠a haber visto a Plat√≥n y a S√≥crates Bah, ya no ten√≠a ganas de pensar m√°s en ello. Quiz√°s su madre tuviera raz√≥n en que estaba un poco ida √ļltimamente. No consigui√≥ volverse a dormir. Quiz√°s deber√≠a bajar al Callej√≥n, a ver si el perro hab√≠a dejado otra carta. Sofia baj√≥ la escalen de puntillas, se puso las zapatillas de deporte y sali√≥ al jard√≠n. Todo estaba maravillosamente luminoso y tranquilo. Los pajarillos cantaban con tanta energ√≠a que Sofia estuvo a punto de echarse a re√≠r. Por la hierba se deslizaban las min√ļsculas go-tas de cristal del roc√≠o de la ma√Īana. Un vez ni√°s se le ocurri√≥ pensar que el mundo en un incre√≠ble milagro. Se notaba humedad dentro del viejo seto. Sofia no vio ning√ļn sobre nuevo del fil√≥sofo, pero, de todos modos, sec√≥ un toc√≥n muy grande y se sent√≥.

    Publicado: Lun Nov 30 2015  |  66 visitas  |   Calificar  |  Comentar  |  Abrir en otra ventana
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