Una temporada en el infierno

19 de Abril de 2007

No es necesario relatarlo: las drogas atraen porque prometen paraísos, y, la primera vez, y tal vez la segunda, cumplen con su promesa.

De allí se parte directamente a la enfermedad, el empobrecimiento y la degradación, y bastante a menudo el único puerto es la muerte. Es decir: el primer paso suele conducir al paraíso, pero la duración del mismo es tan breve que lo que sigue es el infierno. Una vez allí la temporada es larga, o eterna, si no hay ayuda de nadie.

Sin embargo, lo primero que se advierte es que, sobre el mal de las drogas, se ha escrito mucho y bien, pero que esa literatura tiene función primordialmente preventiva.

Por desgracia, quienes padecen esta enfermedad es raro que se observen a sí mismos o que se sientan reflejados en un escrito que trate puntualmente su propio caso. Para ellos, sólo existe la solidaridad de amigos y familiares, que deben estar lo suficientemente informados para detectarlos.

Es por eso que en nuestro último newsletter hemos elegido monografías que, informando detalladamente sobre los efectos de cada droga (duras y “blandas”, solitarias y sociales) y con definiciones precisas, enfatizan en especial la prevención. Esperamos tener muchos lectores.

Mora Torres

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