Detrás del cuadro de la Mona Lisa

Alberto Pérez-Delgado Fernández, un graduado en Ciencias Físicas de la Universidad de La Habana y a la vez en Pintura en la Escuela de Bellas Artes de esa ciudad, escribió el ensayo bello e instructivo que se menciona al final del Newsletter #323. Para quienes no lo recibieron, repito título y link: “La breve sonrisa de Leonardo”.

La introducción de este trabajo me conmueve ya en su apertura: “¿Es desconsuelo lo que esconde la expresión de doña Lisa Cherardini?… Y la Venus de Milo, ¿son tan sugerentes sus caderas…? ¿Qué condición de belleza distingue la mezquita de Córdoba del Panteón romano? ¿Por qué serán eternos los planos alterados del cubismo; quién mira a quién en Las meninas? Y aún más importante, ¿qué relación guardan esas obras maestras con el trabajo de los campesinos atenienses, los herreros romanos, los artesanos indios o los laneros españoles?”.

La monografía que elegí me hace comprender que todo el arte magnífico de siglos y de siglos no existiría sin la historia -a veces cruel- del trabajo. Y desde el comienzo: “Es evidente la conexión de esencia que tuvieron en la Prehistoria el arte y el trabajo”.

Casi nadie ignora que los hombres antiguos pintaban en sus cuevas, con los más vivos colores y el mayor detalle posible, los animales que tratarían de capturar para comer. Ellos consideraban esta notable magia: el arte antes, para incentivar el esfuerzo de la cacería. Del mismo modo que la música se relacionaba en esa época con “los ritmos de las faenas agrícolas”.

Luego el autor desenvuelve todos los movimientos del arte y el trabajo, como “El Discóbolo y el trabajo campesino en la Grecia clásica”, “El Panteón y el trabajo del soldado y del esclavo en Roma”, “La mezquita de Córdoba…”, etc., hasta llegar a “Impresionismo y modernidad”. Allí, en algún momento, vuelve a hacerse la pregunta desde la cual partió: “Entonces, ¿es desconsuelo lo que esconde la expresión de doña Lisa Cherardini?…”.

Y opina que es posible que muchos de nosotros, al terminar la lectura de su ensayo, sepamos responder.

Mora Torres

2 Respuestas to “Detrás del cuadro de la Mona Lisa”

  1. Ángel Escribio:

    En alguna parte leí que Jonh F Kenedy (F de Fitzgerald) comentó alguna vez que tal vez su familia tenía alguna vinculación de ascendencia con Dona Lisa Gerardini, pues Fitzgerald puede traducirse como hijo de Gerard. Por algo lo decía y tal vez en las crónicas familiares había algo sobre esto, pero no sería directa, pues esta joven no trasmitió su apellido. Decía radio pasillo que para cubrir la deshonrra cuando estaba un poco embarazadita, la casaron con Francesco del Giocondo. Según rumores, el responsable era un tal Giuliano de Medicis que llegó a ser Papa. La obra de Leonardo tendrá también alguna connotación mágica como aquellas que ponían en las obras rupestres, tendientes a convencer a sus presas que murieran con dignidad y alegría. Tal vez ella le contó su pena y la respuesta chispeante del genio, torció su carita en una sonrrisa reprimida o hipócrita. Felices quienes disfrutamos el arte y su esfuerzo y tan solo tenemos como obligación alabarlo y darle una explicación que nos vuelva lógico su mensaje. Cuando hacemos algo de pintura por ejemplo y alguien nos comparte su sentir y significado para él de nuestra obra, es terrible el enfrentamiento a que nos obliga una opinión desviada y que a pesar de no compartir, tenemos que agradecer
    Saludos
    Ángel

  2. Cristian Escribio:

    La Fábrica de Salchichas 6… La siega del heno

    Capítulo 1, introducción:
    Los resentidos y negadores como Nietzsche y Marx(negadores de la conciencia y las diferencias estratégicas, del plan divino), no tratan de examinar crítica y objetivamente la verdad o falsedad de unas determinadas proposiciones… instigan a ir en contra de todo aquello que es natural y verdadero, las bases mismas de la virtud y éxito de la raza humana. La interpretación adquiere un sentido radicalmente opuesto a lo que por ej. hizo Aristóteles. Los escritos de esos dos, son verdaderos virus mentales, para la gilada de ambos extremos del expectro político. Han causado daño y muerte en toda la Tierra.

    El término anomia, era frecuentemente usado en la antigua Grecia para designar situaciones de ilegalidad, de evasión o de desprecio de la ley. Con este significado lo usa entre otros, Jenofonte en el Anábasis (339 a.C.).

    Pero también se usa así: “Si el pecado fuera bueno, justo y legal, ya no sería un mal, ya no sería pecado, ya no sería anomia” Bramhal.

    En “Zur Genealogie der Moral: Eine Streitschrift” Nietzsche se pregunta: ¿Que es bueno y que es malo?

    Nitsche: “ La duda es el único camino para encontrar la verdad”.

    Pero otros dicen: No duden, escuchen, Dios quiere guiarlos por medio de él y no que lo hagan por dados, suertes, promedios o relatividades.

    Nietzsche distingue dos clases, a la mas elevada la denomina: de los señores y a la otra: de los esclavos. La clase de los señores a su vez está compuesta de dos castas: la guerrera y la sacerdotal, una sería la corporal y la otra, su antítesis, la espiritual. Ambas parten de presupuestos distintos: la casta de los guerreros practica las virtudes del cuerpo; la casta sacerdotal se define por la impotencia e inventa el espíritu. Yo, mas adelante, voy a invertir estos conceptos.

    Ambas castas son rivales. Los sacerdotes movilizan a los esclavos (débiles, enfermos, idiotas) contra los guerreros(los corporales, en su teoría: la clase superior). Esa movilización es posible invirtiendo los valores(que es bueno y que es malo), creando una moral de esclavos (con los judíos comienza la moral de los esclavos) heredada y asumida por el cristianismo. Solo así el espiritual triunfa sobre el corporal. Repito que voy a invertir estos conceptos.

    Afirma que los débiles han elegido su debilidad: así ocultan su impotencia con la máscara del mérito. De este modo, culminan la falsificación, la venganza de los impotentes contra los nobles. Cambian la impotencia en bondad, la bajeza en humildad, la cobardía en paciencia. Lo mejor de todo es su idea de justicia: ellos son los justos y odian la injusticia. A su esperanza de venganza la llaman victoria.

    Dice que la fortaleza y la exteriorización de la fortaleza son una y la misma cosa, pero la moral del resentimiento dice que el fuerte es libre de exteriorizar su fuerza o no. Y cuando la exterioriza es un “malvado”(un soberbio, un ególatra…).

    En La Ética a Nicómaco, Aristóteles distinguía dos tipos de “virtud” o excelencia humana: moral e intelectual. Una virtud moral siempre se encuentra en medio entre dos extremos menos deseables, es relativa pero acotada. El valor, por ejemplo, es el punto intermedio entre la cobardía y la impetuosidad irreflexiva; la generosidad, por su parte, constituiría el punto intermedio entre el derroche y la tacañería. Las virtudes intelectuales, sin embargo, no están sujetas a estas doctrinas de punto intermedio. La ética aristotélica es una ética elitista: para él, la plena excelencia sólo puede ser alcanzada por el varón adulto y maduro perteneciente a la clase alta y no por las mujeres, niños, “bárbaros” (no griegos) o “mecánicos” asalariados (trabajadores manuales, a los cuales negaba el derecho al voto).

    En su Metafísica, Aristóteles abogaba por la existencia de un ser divino, al que se describe como “Primer Motor”, responsable de ” la unidad” y significación de la naturaleza. Dios, en su calidad de ser perfecto, es por consiguiente el ejemplo al que deben aspirar todos los seres del mundo.

    Es un error afirmar que: Cuando rige la razón, se espera que la conducta moral resulte del pensamiento racional.

    Sócrates se opuso a los sofistas: El sofista Protágoras enseñó que el juicio humano es subjetivo y que la percepción de cada uno, está bien que sea lo válido para si.

    La posición filosófica de Sócrates, representada en los diálogos de su discípulo Platón, puede resumirse de la siguiente manera: la virtud es conocimiento; la gente será virtuosa si sabe distinguir entre la virtud y el vicio. El mal, es fruto de la ignorancia. Así, según Sócrates, la educación puede conseguir que la gente sea y actúe conforme a moral.

    Según la idea cristiana una persona es dependiente por entero de Dios y no puede alcanzar la bondad por medio de la voluntad o de la inteligencia, sino tan sólo con la ayuda de la gracia de Dios. La primera idea ética cristiana descansa en la regla de oro: “Lo que quieras que los hombres te hagan a ti, házselo a ellos” (Mt. 7,12); en el mandato de amar al prójimo como a uno mismo (Lev. 19,18) e incluso a los enemigos (Mt. 5,44).

    Es un error pensar que vale para todos… esos conceptos, no son viables para la gente mala… ya que si gustan algunos de ser azotados, maltratados, orinados o defecados por otros… no tienen pero para nada derecho de hacérselo a los demás… Yo cuando concurría a mi post título en pedagogía en la UCA, me vi obligado a responder a la profesora Mimí al respecto… y la variación es muy simple y elemental: no hagas a nadie, lo que no quieran que le hagas. No hacer sufrir a nadie. Completaré este concepto mas adelante(dedicado a los apáticos)…

    San Agustín, estaba convencido de la existencia de la maldad, intrínseca de la naturaleza humana. En un orden creciente de pecado colocó los pecados de incontinencia (sensuales o emocionales), de violencia o brutalidad (de la voluntad), y de fraude o malicia (del intelecto). Las tres facultades del alma de Platón son repetidas así en su orden jerárquico original, y los pecados son considerados como perversiones de una u otra de las tres facultades.

    El estado humano más elevado, según Spinoza, es el “amor intelectual de Dios” que viene dado por el conocimiento intuitivo, una facultad mayor que la razón ordinaria. Con el uso adecuado de esta propiedad, una persona puede contemplar la totalidad del Universo mental y físico y considerar que éste engloba una sustancia que Spinoza denomina Dios, sin disociarlo del mundo.

    La ética evolutiva, dijo Spencer, creó la moral como resultado de algunos hábitos adquiridos por la humanidad a lo largo de la evolución. Nietzsche dio una explicación asombrosa pero lógica de la tesis darwinista acerca de que la selección natural es una ley básica de la naturaleza. Según Nietzsche, la llamada conducta moral es necesaria tan sólo para el débil. Tiende a permitir que el débil impida la autorrealización del fuerte. De acuerdo con Nietzsche, toda acción tendría que estar orientada al desarrollo del individuo superior, su famoso Übermensch (‘superhombre’), que será capaz de realizar y cumplir las más nobles posibilidades de la existencia. Nietzsche encontró que este ser ideal quedaba ejemplificado en los filósofos griegos clásicos anteriores a Platón y en jefes militares como Julio César y Napoleón.

    Según Platón: la virtud humana descansa en la aptitud de una persona para llevar a cabo su propia función en el mundo. Recordemos que ya dije que él pensaba que el alma humana está compuesta, por tres elementos —el intelecto, la voluntad y la emoción— cada uno de los cuales posee una virtud específica en la persona buena y juega un papel específico. La virtud del intelecto es la sabiduría, o el conocimiento de los fines de la vida; la de la voluntad es el valor, la capacidad de actuar, y la de las emociones es la templanza, o el autocontrol.

    La virtud última, la justicia, es la relación armoniosa entre todas las demás, cuando cada parte del alma cumple su tarea apropiada y guarda el lugar que le corresponde. Platón mantenía que el intelecto ha de ser el soberano, la voluntad figuraría en segundo lugar y las emociones en el tercer estrato, sujetas al intelecto y a la voluntad. La persona justa, cuya vida está guiada por este orden, es por lo tanto una persona buena.

    Freud atribuyó el problema del bien y del mal en cada individuo a la lucha entre el impulso del yo instintivo para satisfacer todos sus deseos y la necesidad del yo social de controlar o reprimir la mayoría de esos impulsos con el fin de que el individuo actúe dentro de la sociedad.

    El pensamiento de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas era así: el llamado nuevo ciudadano soviético fue instruido de acuerdo con los principios conductistas a través del condicionante poder de la rígida y controlada sociedad soviética. La ética soviética definía lo bueno como todo aquello beneficioso para el Estado y lo malo como aquello que se le oponía o lo cuestionaba.

    Nietzsche: hay que ir más allá del bien y del mal, ya que el bien y el mal son relativos, definidos por cada quién desde su perspectiva, de forma distinta.

    Nietzsche adulto, después de leer a Kant se preguntó: “¿En qué condiciones se inventó el hombre esos juicios de valor que son las palabras bueno y malvado?” Error!, parte presuponiendo que es subjetivo, creación humana, como pensar: por que el hombre inventó el valor de la constante cosmológica.

    Pensaba que bueno o malo son conceptos fuertemente dependiente de la sociedad en la que se encuentran, depende de la cultura… decía.

    Critica la moral platónico-socrática, que va en contra de los instintos de la vida, según él. Critica la idea de un orden moral del mundo.

    La transvaloración de todos los valores que hace Nietzsche en sus escritos, me recuerda a la activación y posterior transmutación neutrónica… quedan residuos mucho mas peligrosos, que producen mucho mas daño que el material original.

    Cristián Antiba.

    Fin del Capítulo 1… los otros 3 capítulos, leerlos acá: http://www14.brinkster.com/aleatoriedad/paper.htm

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