El sexo de los angeles

Tentempié

Revisar viejas fotografías una tarde de lluvia puede ser ejercicio melancólico, pero es también terapia que recomiendo (La melancolía: por una libra de carne).

Encontré una imagen que me dio vértigo: la de una nena que todavía se me parece, jugando en brazos de una mujer morena, grácil y de sonrisa inigualable. Ella es Nina, según está borrosamente escrito atrás de la foto -esta última algo amarilla, o con los bordes quemados, no sé por qué efecto del tiempo.

El sexo de los ángeles

Veo -tengo memoria hasta de antes (La Memoria)- los dedos casi negros que empujaban mi cuna, y eran los de Nina, mi niñera. Ella era oscura, grande, joven (Esta noche es que vale ser joven) y, cuando yo lloraba demasiado, me levantaba y me mecía en sus brazos redondos cantando unas canciones portuguesas (Actitudes lingüísticas de los descendientes de portugueses sobre esta lengua), pero también recuerdo, o esto casi seguro fue un poco más tarde, que me tocaba todo el cuerpo, me besaba la espalda y el vientre y, abriéndolos muy suavemente, los brazos, como cuando partía en dos las mariposas amarillas en la plaza Belgrano y me ponía un ala en la boca y ella masticaba la otra dulcemente.
Nina me lavaba, me hacía trenzas gruesas y apretadas y me vestía con pollera escocesa (Macbeth) y suéteres del tono de las medias para llevarme a la plaza, en donde me contaba cuentos pícaros. Fue ahí mismo y a esa edad que aprendí confusamente que el sexo es bello, exquisito, estimulante, pero muy peligroso. Nina amaba el sexo sobre todas las cosas de la tierra, pero también le tenía miedo (Sobre el miedo).Yo despertaba en ella las sensaciones que despierta un gatito al que dan muchas ganas de apretar, de besar, de romper, y de que esté entero, perfecto y nuevo para siempre, con la belleza de las cosas flamantes (Los Gatos). Por eso Nina quería, y conseguía, convocar mi más pura curiosidad. Los cuentos que me contaba eran de ogros violadores, de princesas sumisas y de conejos lujuriosos. Nina creaba imágenes más variadas y más sórdidas que las que se hallan en el actual cine -y literatura- pornográfico.
Había vacas que parían y solamente esto, en sus labios, se transformaba en una bacanal (El “mal de las vacas locas”. Un tema de bioética en los nuevos escenarios). Las menstruaciones de las gatas tenían sus encantos especiales hasta llegar al éxtasis de los perros que se abotonaban -esa era su expresión- y no podían desprenderse jamás si no era por una complicada operación en la que el perro era castrado y la perra permanecía para siempre con un pedazo de carne masculina en su interior.
-¿Y cómo hace la perra para hacer después pis? -era la pregunta que más enfriaba a Nina. Me decía que fuera a ver el tren que paseaba a los chicos por la plaza.
Fue entonces, cuando fui a mirar el tren, que conocí a una chica bastante mayor que yo y nos hicimos amigas por un tiempo.
El tren (Lampo, el perro ferroviario) era una camioneta disfrazada no sé de qué manera, pero tenía ojos, boca y humo pintado sobre el techo.
Yo dije, cuando el tren ya se iba:
-¡Qué boca tan grande tienes, abuelita! (Shrek y los cuentos de hadas) -y la chica que estaba a mi lado, observando conmigo la maravilla, me siguió el juego y me miró haciendo muecas y simulando que me iba a dar un mordiscón.
Entonces estábamos las tres sentadas en el banco de la plaza casi todas las siestas.

Nina empezó lentamente con su catecismo: ¿Ana tenía hermanitos, gatos, perros? ¿No la había visto a su mamá con panza? ¿No había escuchado ruidos por la noche en el dormitorio de sus padres? ¿Y ruidos como qué, como caballos, como bombos, como elásticos flojos, como cuando los chicos saltan parados en la cama?
-Como víboras de cascabel -dijo Ana.
Nina trató de recordar, y sólo se le ocurrió pensar en el sonido del gorro de mi traje de duende con el que actué en la escuela, que tenía un cascabel en el bonete.
-¿Ustedes son muy pobres? -fue la pregunta que le hizo a Ana, que se quedó reflexionando, algo ofendida, y dijo de pronto “no” con furia.
-Digo -aclaró Nina- porque ese ruido es que cuentan monedas por las noches.
Ana tenía una sonrisa horrible, mejor dicho, era hermosa, pero cuando sonreía su boca, en lugar de estirarse, se llenaba de carne fruncida y roja y parecía muy mala. Y así sonrió.
Nina nos mandó a ver el tren.
Ana me tomó de la mano y me llevó corriendo hasta los árboles. Allí me levantó, tomándome las piernas por entre la pollera. Después me sostuvo mucho tiempo en el aire y finalmente me bajó preguntándome si me había dado miedo. Dije que no pero era sí, porque yo la veía tan grande y casi adulta y sentía que, por lo que me había contado Nina, ella podía tener cualquier cosa debajo del vestido, una gran hacha rosada, por ejemplo. Sentía -no sabía, pero era lo mismo- que era un momento en el que me violaban.
-¡Viene! -gritó Ana, y se puso a correr hacia el tren que llegaba. Yo no corría muy rápido, acaso apenas caminaba cansada, y ella se volvió y me arrastró.
Nos paramos enfrente de una vía pintada y Ana me ordenó:
-Mira hacia allá -y yo miré hacia ella que ya tenía preparada la mano y me dio una tremenda bofetada, seguida de su parte de una huida prodigiosa, porque nunca la volvimos a ver. Nina dijo que le había parecido escucharle decir que vivía en una de las casas que rodeaban la plaza, y pasamos la tarde tocando timbres y preguntando por ella. No la encontramos nunca, nunca más, aunque la buscamos con tanto odio, desesperadamente, en esa y muchas otras tardes, y yo la seguí buscando hasta mucho después, quizás hasta ahora.
Tal vez Nina, porque era mayor y porque no había recibido en carne propia la bofetada, y la sorpresa y la humillación de la bofetada, se olvidó pronto de Ana, pero yo se la recordaba y la traía a la plaza cada vez que ella empezaba a hablar de sus antiguos novios. Ana era mi amor imposible de algún modo retorcido y dramático, y Nina parecía celosa de ese mismo modo, y yo, que me daba cuenta de sus celos, jugaba con ella y le aseguraba que cuando fuera grande iba a sacar avisos en los diarios preguntando por Ana.
-Ana no existe -dijo Nina un día. Y allí nomás la afantasmamos.
Nina intercalaba en sus “cuentos eróticos” historias de fantasmas. Parece ser que no era la primera vez que había existido una Ana, y todas las Anas habían venido de lejanos lugares de después de la muerte a molestar niñitas parecidas a ellas.
-Ana no era parecida a mí y era más grande y era mucho más alta.
-Porque creció en el cielo. Murió cuando tenía siete años, pero después creció -decía con malicia.
-¿Y por qué, si está en el cielo, tiene que molestar niñitas?
Y Nina decía que quizá no era exactamente el cielo el lugar donde estaba.
-Estará en el infierno -aventuraba yo, que conservaba, mezclado con mi amor, todo el resentimiento.
Y creábamos un infierno imposible, en donde poníamos a todos los que amábamos y odiábamos a un tiempo.
Este infierno estaba plagado de novios de Nina que habían desaparecido y seguramente muerto, ya que no eran desapariciones explicables en algunos casos, y en otros quizás habían muerto de maldad, o se habían suicidado después de abandonar a Nina, por la culpa. En este infierno sus habitantes hacían el amor fascinantemente, como los perros, con los ángeles malos. Quedaban para siempre pegados a ellos y se arrastraban como siameses entre las llamas.
-Con las ángelas malas -corregía yo, pero Nina negaba la existencia de éstas, porque no podía soportar la competencia femenina.
-A los hombres también les gusta con los hombres -susurraba.
-¿A los muertos? -desesperaba yo.
-A los vivos y a los muertos.
-¿Y a las vivas y a las muertas, como yo con Ana?
Esto era demasiado hasta para Nina, y regresábamos a casa con la excusa de que ella me iba a preparar un “tentempié”. La palabra me parecía deliciosa y yo la saboreaba, pero lo comestible solía consistir en un café con leche con abundante formación de nata y algunas galletitas, aunque a veces habían preparado una exquisita isla flotante cuyo nombre, de cualquier modo, prometía siempre más que lo que finalmente me llevaba a la boca. Si tenía que hacer algún dibujo para la escuela, Nina me lo hacía. Lo calcaba de las revistas viejas, con papel transparente, en la ventana, y luego lo pasaba tan mal a mi cuaderno, y lo había calcado tan mal, que la maestra no sólo estaba segura de que verdaderamente lo había hecho yo misma, sino también de que, aún considerando mi edad, era completamente inhábil. “Debes ser más prolija”, escribía debajo del dibujo. Y yo venía triunfante a mostrarle la calificación a Nina, que decidió poner a mi maestra en el infierno.
Mucho tiempo después leí la Divina Comedia, pero Nina no había ni oído hablar de Dante y sin embargo hacía lo mismo que él. Ponía a algunos que todavía estaban vivos en el infierno, y daba explicaciones parecidas:
-Vive su cuerpo, pero su alma está en el infierno.
Fue justo en aquel tiempo en que creábamos infiernos cuando tía Julia decidió mandarme a estudiar el catecismo. Nina me dejaba en el atrio de la iglesia y pasaba a buscarme a la salida todos los sábados por la mañana.
Para mí era una fiesta porque al principio no creía verdaderamente en Dios, pero la fiesta se me fue aguando con temores. Dios existía y el infierno también, y más terrible que el de Nina.
Pero lo bueno, después de todo, era el pecado. Allí empecé a comprender los terrores y placeres de Nina: nada era más excitante que enfrentársele a Dios, porque el pecado siempre producía placer. Ya entonces me preguntaba si no sería al revés, es decir, que el placer estaba más que nada en enfrentarse a Dios. De todas formas aprendí a transgredir robándome el jabón del baño de la sala de catequesis, con inmenso gozo y dolor y remordimiento.
Salía del baño y pasaba corriendo por la puerta que comunicaba con el templo para lavarme las manos con el mismo jabón en la fuente de agua bendita.
Por las noches tenía sueños ardientes de infiernos y de sexos, o bien no dormía. Había una oración de la cual no recuerdo más que la palabra “pompa” unida a “demonio” y a “mundo”. Con esta oración se podía desterrar del corazón todo el sufrimiento, pero a qué precio. Era, me parecía, al precio de no ser jamás feliz en este mundo como se conseguía el cielo. Y el cielo era una parcela de azul adonde había que mirar eternamente el rostro barbudo de Dios, donde una también, casi seguro, se aburría muchísimo, pero donde al menos no se quemaba para siempre.
La oración que rezaba con más ganas la inventaba yo misma: “Dios, que no haya otra vida; Dios, que no existas”.
Al rezarla me imaginaba un ingenuo paisaje de hierbas y de flores, y allá abajo estaba sola, sólo mi cuerpo, y mi alma había muerto. Entonces, en el llanto más triste, encontraba aquella paz desconocida.
Nina estaba parada al lado de la cama aguardando que yo terminara de llorar. Entonces se metía en mi cama y aseguraba que el infierno no existía en realidad, aunque se desdecía por las mañanas, pero su infierno era tan especial como ella misma. No obstante creo que tenía mucho miedo y también creo que no era del todo inocente respecto de lo que me hacía a mí y de la excitación que me provocaba; también temía por esto, pero quizá no se podía contener o el placer de la culpa era muy grande.
Pero cuando por fin llegaron los días de la primera comunión, los previos, que fueron los más intensos, los más cargados de culpa y más cercanos al pecado -ya que todo lo era-, yo me alejé de Nina con admirable sagacidad.
En esos días los catequistas nos invitaban a un lugar especial de la iglesia donde se fabricaban las obleas que luego, bendecidas, serían el cuerpo de Cristo, las hostias consagradas. Se hacían en planchas diminutas, eran pequeñas obras artesanales, labores de monjas de manos delicadas y severas (recuerdo los dedos, la piel entre amarilla y rosada, no los hábitos ni los rostros).
Yo robé unas cuantas obleas y las llevé a casa para Nina.
Cuando las desparramé sobre la mesa de la cocina Nina tembló y abrió sus grandes ojos oscuros, a los que en momentos como estos les aparecía una minúscula gota de sangre.
-Es pecado -murmuró.
-Es sacrilegio -yo mejoré su afirmación con las últimas nociones de catecismo-. Pero las vamos a comer lo mismo.
Nina casi gritó cuando traje el frasco de mermelada de frutilla y me dediqué a untar tranquilamente las hostias y a pegarlas de dos en dos por la parte del dulce, como quien prepara con habilidad alfajorcitos de maicena.
Las coloqué en un plato de porcelana y empecé a comérmelas.
-¡Tantas ganas de cometer una herejía! -exclamó Nina.
-Y están tan ricas -dije yo, haciendo un esfuerzo de voluntad para no terminármelas a todas y reservarle su parte de pecado.
Nina estaba hipnotizada mirándome comer y cuando se me cayó un pedacito sobre la mesa lo tomó con la punta de los dedos.
-Es lo más rico que hay en el mundo -exclamé-. No es el sacrilegio lo rico, es la hostia con la mermelada. Son mejores que los alfajores del kiosco.
Nina se chupó el dedo con el fragmento de la oblea.
-No tiene gusto -dijo.
-No tiene gusto porque no es casi nada, no se le siente el gusto a nada que es tan poco. Y, además, porque no tiene dulce esa partecita.
Nina dijo:
-No voy a hacer un sacrilegio por un alfajor. -Y yo le contesté:
-Al sacrilegio ya la hiciste porque en el más mínimo de mínimo pedacito de hostia está el cuerpo de Cristo y ya te lo comiste para ver si era rico y sin haberte confesado. Así que ahora somos sacrílegas las dos.
-Bueno -dijo Nina y alargó la mano y comió con desesperación los tres últimos bocados como si se tratara de comerse su propia alma con veneno. Parecía un banquete larguísimo.
Al final nos miramos y ella quiso abrazarme pero yo corrí y la dejé sola en la cocina, espantada y entre sus mayores peligros, que eran sus deseos, y fregando cacharros y cucharitas de metal.

Yo quería alejarme de Nina en estos días porque había creído comprender que ella me acercaba, más que nadie, al infierno, así que me pareció ingenioso el truco de darle a comer obleas que no eran hostias todavía, pero que ella las suponía benditas, como si hubiéramos cometido juntas un pecado similar al de Adán y Eva, sólo que ellos saborearon manzanas. Pronto iba a ser el día de la “primera confesión” y yo -le decía- iba a borrar todas mis culpas. Ya no podría estar más a su lado, tan purificada yo, tan sucia ella.
Nina estaba convencida de que no tenía acceso a la confesión -pese a que había comulgado de niñita, en su país- porque jamás iba a la iglesia y porque a la iglesia adonde me llevaba a estudiar el catecismo veía entrar a señoras elegantes, a algunos de los hombres más distinguidos de la ciudad y a sus hermosos y maleducados niños. Yo no la saqué de esta certidumbre, pero lo cierto es que le conté a la maestra de catequesis toda la historia del sacrilegio de Nina, y ella me dijo que, en realidad, era yo quien había cometido el pecado mayor, no sólo por el robo de las obleas a las monjas sino por inducir a alguien a comerlas haciéndole creer que eran la hostia consagrada. Me dijo que debía decírselo a Nina, decirle que lo que había comido era un simple pedazo de pan, pero que, como lo había hecho convencida de que comía el cuerpo de Cristo con dulce de frutilla, debía utilizar con la debida urgencia el sacramento de la confesión. Y, por supuesto, yo también tenía que decirlo todo, con lujo de detalles, cuando me confesara por primera vez.
-Es más -dijo la señorita Sonia-. Voy a arreglar para que te confieses antes que las otras nenas y así puedas venir con Nina y lo haga pronto ella también.

Le dije a Nina:

-Mañana tenemos que ir a confesarnos porque yo le conté a la señorita que comimos las hostias -pero no me animé a darle mayores explicaciones.
Pasé una noche tenebrosa tratando de no llorar para que Nina no se acercara y se metiera en mi cama, temblando por el infierno e intentando decidir qué era más espantoso, si confesarle al cura todo, pero absolutamente todo, hasta lo de lavarme las manos en el agua bendita, o bien condenarme para siempre, cuestión que, por otra parte, estaba como a setenta años de distancia.
Me decidí por lo segundo, y a la mañana ya había recuperado la calma y la alegría, aunque tenía mucho sueño.
-¿Saben que omitir un pecado mortal al confesarse es más que un sacrilegio? -preguntó la señorita Sonia, que nos estaba esperando en la puerta de la iglesia.
-Sí -dije orgullosamente yo, y Nina dijo también, humildemente, sí, pero más que nada porque estaba abrumada por la presencia aristocrática de la señorita Sonia.
Le aseguré al cura que no tenía muchas faltas, apenas unas mentiras y alguna que otra desobediencia, y un día que no hice los deberes y otro que me pelee con una compañera, y el cura dijo:
-Eres un ángel todavía. Espero que no te dejes caer jamás.
-¿Qué es caer? -le pregunté levantando los ojos tratando de que me viniera el resplandor de la inocencia a la cara y que éste se viera a través de la mirilla del confesionario. Yo sabía que se hacía así: grandes ojos abiertos mirando hacia muy arriba y pensando en un cielo azul. por ejemplo. El me dijo que rezara un padrenuestro por toda penitencia.
Me arrodillé en el banco para rezarlo junto a Nina, que hacía un largo rato que lloraba y oraba.
Cuando salimos me dijo que lloraba porque no sabía exactamente de cuántas y de cuáles oraciones se componía un rosario y no se había atrevido a preguntárselo al cura, que le había dado a rezar un rosario como penitencia, tengo entendido que es la penitencia más grande que se da, y como no sabía, seguía estando en pecado.
Creo que lo estuvo para siempre, ya que yo jamás le revelé que son 53 avemarías, 6 padrenuestros y 6 glorias, porque ya había dejado de creer en Dios, en Nina y en el diablo y era mala y feliz.

Envío

Espero no haber herido ni escandalizado a nadie con este “tentempié” al que no me atrevo a llamar cuento, ni siquiera relato. Es un bocado pequeño pero jugoso en cuanto a conocernos un poco más: estoy abriendo el fuego para remembranzas muy íntimas, tal vez.

¿Cómo agradecer todo lo que me envían con palabras y gestos? Rezando por cada uno de mis amigos, ahora que no soy tan transgresora, y que intento Creer…

No se ofendan, pero hoy no mando saludos especiales. ¿Cómo seguir nombrando sólo a algunos de ustedes sin cometer una injusticia con todos los demás?

…sólo escribiendo exclusivamente sobre la gente de nuestro blog, preparando una especie de fiesta virtual como la que preparé hace mucho en este mismo sitio, cuando éramos menos (Post: Fiesta Virtual).

He mandado bordar un mantel, soplar cristales finísimos para que el vino que bebamos cante en esa fiesta… Al lujo nos lo merecemos todos acá, en este lugar, y además, por Internet… ¡sale muy acomodado!

Mándenme ideas para la fiesta de papel –o de vidrio, o de plasma-, y luego concretaremos el próximo encuentro con la realidad, con nuestras caras, cuerpos y sombras.

Los quiero mucho

Mora Torres

274 Respuestas to “El sexo de los angeles”

  1. Osvaldo Escribio:

    El título del blog me retrajo al libro de Mario Benedetti en “Despistes y franquezas”, y les copio:
    Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato nunca confirmado de que los ángeles no hacen el amor, quizás signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales. Otra versión, tampoco confirmada, pero más verosímil sugiere que, si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos por la mera razón que carecen de erotismo lo celebran, en cambio, con palabras, vale decir, con las orejas. Así, cada vez que Ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y sentarse mediante el intercambio de miradas, que, por supuesto, son angelicales. Y si Ángel para abrir el fuego dice “Semilla”, Ángela para atizarlo responde “Surco”. El dice “Alud” y ella tiernamente “Abismo”. Las palabras se cruzan vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos, Ángel dice “Madero” y Ángela “Caverna”. Aletean por ahí un ángel de la guarda misógino y silente y un ángel de la muerte viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe. Sigue silabeando su amor. El dice “Manantial” y ella ” Cuenca”. Las sílabas se impregnan de rocío y aquí y allá, entre cristales de nieve, circula en el aire, sus expectativas. Ángel dice “Estoqueo” y Ángela radiante, “Herida”, el dice “Tañido” y ella dice “Relato”. Y en el preciso instante del orgasmo intraterrenal, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos se estremecen, entremolan, estallan y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

  2. vale Escribio:

    No entiendo esto de las monografías, quisiera que me expliquen de que se trata! Muchas Gracias
    Seguramente es algo interesante pero no entiendo el fin

  3. Mas Escribio:

    hola a todos:

    “el gesto es lengua de silencio para quien quiera y sepa oir con la mirada”

    Sin mirar, sin mover los labios, sin pronunciar parlabra, -Trajiste algo?
    Él detenia su marcha inquieta, cansada, nerviosa.-Solo…!
    Sin respirar, ni transpirar, sin acariciarse el cabello. -Me das…un poco?
    Él miro, trago saliva, se agito, rió.-No…no!
    Sin luz ni calma, sin veneno, sin tocarse. -mirame!
    Él camino hacia la puerta y desde ella callo.
    Sin risas, ni burla, sin curvatura. -Te vas?
    Él bostezo, movio el picaporte, siguio en silencio
    Sin baile ni cintas. -No!…No?
    Sin collares. -Dame!
    Sin…-No?

  4. Mas Escribio:

    Mora, me encanto lo que nos presentaste hoy!!!!

    Increible, lo disfrute muchisimo, me lleno de sensaciones…

    Un recuerdo:

    Tengo algunos recuerdos muy poco claros, pero solo hay uno que lo sigo viviendo hoy.
    Estabamos todos juntos en la misa, a una semana del gran día, con el grupo cercano conversamos, en una voz muy baja, por debajo de la mirada de las maestras.

    -yo se lo que hay que decir para que te den el cuerpo de cristo. por que mis hermanos me contaron.

    y sin demasiados rodeos, a que voy ahora ahi y el padre me lo da.

    Ante las miradas incredulas y temerosas, me puse en la fila, cuando la maestra de catequesis me vio, se quedo paralizada, yo la mire a los ojos, y su gesto decia un continuo no, tengo muchas imagenes comparadas al gesto, a las acciones que intento pero que no realizo…yo ya estaba en frente del padre, el me dijo sus palabras que eran un enigma para todos mis compañeros y yo conteste, y el sin dudar, me coloco la ostea en la boca.
    yo volvi a mi fila, no hay mas recuerdo.
    Solo dos fotos, con pantalon gris, camisa blanca, corbata y una postura de estremada rectitud, y las manos juntas a la altura del pecho. con la estatua de la madre de Cristo detras.

  5. Mas Escribio:

    Socorro: socorro!!! fuego!!! fuego!!!fueeeeeeeeeeeegoooooooo!!!

    Me voy a descansar, espero que el mundo se despierte con una sonrrisa en los labios.

    y voy a soñar con Angela,… Espero que vengas a buscarme. Como una doncella, dejare mis ventanas abiertas, espero que tus alas rompan las paredes de mi pieza, y me tomes entre tus brazos, y me lleves a tu paso.
    espero que no te quedes mirando, pacifica, como sueles hacerlo, y que la samgre que se fue, por estar entre las nubes, vuelva a ti. Espero tu existencia y mi ser en ti.

    saludos cordiales.

  6. sarumga Escribio:

    fue una lectura muy buena me gusto mucho porque tiene como parte de la realidad y un poco de la ciencia ficcion

  7. Blanca M. Escribio:

    El titulo me resulto muy atrayente y en verdad,aveces necesitamos estas lecturas para abstraernos del dia a dia.

    Les invito a pasear por mi blog: http://www.blancamara.blogspot.com

  8. Juana Suarez Escribio:

    Pienso que hay diferentes formas de hacer el amor, y de amar, que no es lo mismo por cierto, el placer entre dos necesita el vehiculo del cuerpo como expresión de propiedad individual que tu comparte con el amado o con decidas tener una relación.
    De todas manera pienso que cuando una persona alcanza la capacidad de hace el amor es cuando se logra alcanzar la plenitud del ser y para eso se necesita integrar al alma el cuerpo y la mente. Pero hay momentos menos complejos que proporcionan placer, por ejemplo, mirar, acariciar, mortificar un poco al ser querido o deseado, hablar después de hacer el amor, salir de compras juntos,.

    No se si se han dado cuenta pero prefiero entender el placer como la alegría o una satisfacción lograda de conseguir algo junto o individual, por eso las relaciones sexuales y aquí hablo como educadora en el tema , no debe reducirse a la genitalidad , eso es un enfoque biologisista que deja fuera la grandeza del placer,.
    Por razones de tiempo no puedo escribir mas pero mi mensaje final, es “madurar sexualmente es hacerte dueño /a de las dimensiones de tu cuerpo, tu mente y tu alma, es saber que eres responsable de tú placer y que colaboras con el placer de los demás hasta”

  9. Celestino Escribio:

    Mora Torres:
    No te mediste…
    Resulto exquisito como postre esta manana…el leerte.
    Coctel de sentimientos y sensaciones que me ubican
    al borde del orgasmo mental…
    mezcla de alegria, excitacion y placer sazonados con una pizca de lujuria.
    Y si te me diste…entera y por completo…
    Felicitaciones!!! por esta forma tan especial de escribir y de entregarte.
    No cabe duda que haces tu tarea.
    Recibe un fuerte abrazo y te beso…

  10. noemy Escribio:

    esta genial, me encanto……………….

  11. tina Escribio:

    hola, que lectura tan agradadle me hizo reir es picaresca, ese tipo de lecturas y de marrativa me encanta, que imaginacion. felicitaciones mora.

  12. Marcos Rafael Herrera Escribio:

    Es interesante como muchas veces al tener experiencias distintas en nuestra niñes, nos desarrollamos de manera distinta, tu relato es excelente y aunque no eres muy directa ni clara en muchas de las situaciones, pero las insinuas con una maestria que al relatarlas pareciera que estoy viendo las iamgenes como probablemente pasarón.

  13. Johaesvz Escribio:

    Me gusto mucho tu tentempie, me llego inesperado y fue como un aviso caido del cielo!!

  14. mar Escribio:

    Me parecio shido que nos cuente esta experiencia, que curioso el q conocer lo nuevo lo inaccesible para una niña, es muy curioso y divertido a la vez por q es natural,fresco, fluido… es vivir una infancia sin prejuicios y con la libertad de nuestros de nuestros sentimientos y pensamientos…………gracias puedes comentar sobre¡ que es la felicidad !

  15. JAMES Escribio:

    el relato es bueno, pero deja mucho que decear, cuando parece que vas a continuar diciendo algo, cambias el tema. La redacción es un asco.

  16. Salvador Escribio:

    Bueno es primera vez que tengo la oportunidad de leer a Mora y en realidad me hizo volver en el tiempo, hacer remembranzas de mi juventud, hoy al leerle con tanta atencion he quedado absorto pensando en los tiempos añejos, de mi niñez y mi juventud en el campo, gracias por esa lectura de tanto placer y a tan buena mañana. Saluditos a todos.

  17. luis torres Escribio:

    Bueno, muy bueno. Cualquier forma de contar experiencias propias o ajenas relacionadas con un tema tan delicadito para muchos como el sexo, menos a nivel infantil o juvenil, tiene que ser visto como un acto de valentia. Eso es demasiado comun a todos nosotros y por ello mismo una gran parte huye de esa verdad, su propia verdad. Siempre recibiras comentarios de comentarios. Adelante. escribir es un arte duro pero hermoso.

  18. Nayeli Loza Escribio:

    Hola Mora!! Mira debo confesar que siempre que llega algo de monografia lo elimino pero esta vez me paso algo curioso cuando vi el titulo me llamo mucho la atencion entonces abri el mail.. y empeze a leer .. realmente me gusto mucho porque creo que senti que yo era esa niña pero no exactamente asi ami me paso algo igual pero diferente y nose si eran angeles o fantasmas que yo inventaba.. y ahora de grande aveces me pasa siento que hay alguien en mi cama que se mete y me toca.. pero nose que sea siempre he querido saberlo y aun de casada aveces lo siento… y asi como unas cosas no entendi de tu cuento o relato.. asi no entiendo lo que me pasa ami… pero me gusto muchoo

  19. BEATRIZ GOMEZ Escribio:

    ME ENCANTO EL TEXTO.EL TITULO ME PRODUJO CIERTA APATIA PERO EL RELATO ME ATRAPO.

  20. ISI ROJAS Escribio:

    ME PARECIO ESPLENDIDO, NO MAS DE UNA VEZ HENOS VIVIDO EXPERIENCIAS INCONFESABLES PARA OTROS O QUE INCLUSO HEMOS DEFORMADO EN NUESTRA CONCIENCIA CON EL FIN DE NO SENTIR \”LA CULPA\” DE HABERLO PENSADO O HECHO, ES POR DEMAS EMOCIONANTE LA FORMA EN QUE PLASMAS Y ME LLEVASTE A ESE MOMENTO DEL DISFRUTE DONDE EL CAZARDOR DE SEDUCCIONES SE CONVIERTE EN EL CAZADO Y ADEMAS EN UNA RED QUE EL MISMO NOS AYUDO A TEJER.

    UN SALUDO

    ATTE.

  21. yanet Escribio:

    pues… me quede pegada a la lectura.. me atrajo de una manera impresionante ya q deje de hacer todo por leerlo sin parar … no lo se pero creo q te provoca sensaciones q quizas lo has vivido antes y de alguna manera te relaciona con la lectura … bueno soy nueva en esto de la web e encantaria saber todo sobre ellos mas aun de este grupo ..gracias…oh disculpa y interesante escrito mora… y dime como es la fiesta q quieres :D hacer y quizas pueda ayudar en algo ….

  22. Arturo Escribio:

    El relato me envolvió. Esperaba una chabacanería, y encontré un cuento inocente y sensual al mismo tiempo. Abre puertas hasta la excitación, y luego las cierra para respetar la inocencia. ¡¡Excelente tentempié!!

    Un abrazo, y un cálido beso para la autora.

  23. Valentín A. Pecsén Monteza Escribio:

    Siempre recibía en mi mail información de Monografias.com y siempre lo eliminaba, mas o menos ya tengo un año así, pero hoy día leo como título El sexo de los angeles , y me dispuse por primera vez a entrar a la pagina, en verdad que me he quedado maravillado de leer tan exquisito relato entremezclado de ficción y realidad que a mi disminuido conocimiento crítico literario me parece que puede concursar en un festival de cuentos, de verdad que hermoso.
    Te felicito Mora Torres en realidad me gustaria leer mas sobre tus cuentos o si tuvieras otras publicaciones no se como podrias enviarmelos.
    Tu amigo Valentín a y me avisas porfis de la fiesta que van a realizar.

  24. jesus enrique Escribio:

    mi primera comunion fue como lo ha sido toda mi vida social un sin fin de gestos, de mi parte hacia todos, que atraparon primeramente a mi catequista. angel del sexo seria mi relato, si llegara a escribr uno claro. la cuestion esta en que no es el sexo animal, pues como angel me gusta lo de las palabras y las miradas, aunq lo crean o no, su poder sensual es infinito. execelente texto el de la amiga. espero el proximo.

  25. stanley cooper Escribio:

    Personos y personas, los ángeles no tienene sexo. A Adan,Dios le dio a Lilith, un ángel, el tipo se la quiso compular como hacen los animales, ella (Lilith) de dijo, yo soy un ángel, no soy un animal.
    Se divorciaron, Dios le dió a Eva una mujer ( hembra ) humana. Ellos 2 no deberían copular, copularon y Dios los echó del paraíso.

  26. Ylba Maria Escribio:

    Mora, hoy no solo has exaltado recuerdos de nuestra niñez, sino también en mi estimulaste sensaciones amorosas, leyendóte he sentido el roce de mi angel amado, porque cuando el cuerpo no está presente, y el amor perdura nuestras almas siguen unidas. En realidad no tenemos información sobre el sexo de los angeles, no se nombra a las angelas, será que no tienen sexo? entonces podemos seguir haciendo el amor a travéz de nuestra mente. Si es así esta noche esperaré a mi amado ausente, me pondré linda, me perfumaré, y estaré atenta cuando un aleteo suene en mi ventana, y todo gracias al tentepie de esta semana.

  27. Doris Escribio:

    nose si soy yo pero al principio me encanto el articulo y lo senti picaresco y lujurioso pero despues me aburrio lo siento

  28. Osmar Escribio:

    Pues es la primera vez que me detengo a leer el articulo ” Sexo de angeles” bueno siempre recibo articulos pero este me llamo la atencion especialmente por que en cierto modo tengo algo de el pensamiento de Nina o bueno lo tube cuando era niño , ahun asi me recuerda mas a algunos libros que me obligaban a leer cuando niño , me pareci esplendido me gusto mucho y lo comparti con mi novia y lo que nos provoco es mucha exitacion mientras mas leia mas la emocionaba es muy interesante pensar y recordar los pensamientos de niño cuando ya jovenes en ese sentido despierta cosas que pensabamos no pasaban pero ya entrre pareja solida las ponemos en practica .

  29. José Itriago Escribio:

    Nadie supo, ni ella misma, cuándo y dónde nació. Fue simplemente Nina desde todos los tiempos: primero muñeca negra para que jugaran otras niñas, después un fastidio, una obstinación de niña que curiosa trataba de ver, más allá de cacerolas y faldas grasientas, flores de jardines prohibidos, sonidos mágicos saliendo de cuartos lejanos, inaccesibles para Nina: “ni te asomes porque ¡zuas! te cortan la cabeza y ya sabes que en el cielo no hay angelitos negros”.

    Entre humo y tizne, en el olor mezclado de los porotos secos, el tocino y el frito colorado, de la guascha y las empanaditas; entre los duraznos curesmillos, los dulces de leche, la mazamorra, las ambrosías y los alfajores, la vida arrinconada de Nina la fue redondeando y abrillantándole la piel, haciéndola escultura del más pulido ébano, llena de amores y amoríos, de ilusiones y desengaños ajenos.

    Fue algo cuando alcanzó la edad de merecer y a partir de ese momento todas sus aventuras fueron tomando dimensión de realidad. Desde su primera salida con un primo de chocolate que le dijo palabras dulces que jamás creyó oír: no había acabado de sentir todo aquel cataclismo de fuego y miel, cuando se estaba enterando que nunca más lo vería. Así empezó a acumular sus propias ilusiones y desengaños.

    Su madre que era de Bakongo, tocaba el kissange, con el cual acompañaba sus canciones de “mpasi” y fiel a esa contradicción racial, de tales expresiones de sufrimiento brotaban los bailes más candentes, con la piel en perla y las pulseras multicolores tintineando conjuros. Poco a poco, cada vez más audaces, hasta el éxtasis, en cualquier esquina bramando satisfacciones o lamentos de impotencia. Al final de todo, una brisa de calor africano los liberaba una vez más y el candomblé y las avemarías de Fátima se fundían en un sólo sudor, una sola ilusión, un solo ritmo.

    Y Nina primero testigo y después actora de este mundo, fue llenando su vida de santos y de diablos que se asomaban bajo los mismos mantos y con las mismas sotanas.

    Un buen día que supo la casa en siesta, curioseando, encontró a una niña bella, como un juguete, blanca y tersa, con olores de talcos y jabones dulces. Pasó sus toscas manos sobre los brazos de la muñeca y una corriente de un afecto nuevo, cálido, le recorrió el cuerpo y cuando la muñeca le sonrió ya no supo que pensar. No estaba preparada para este encuentro y algo, muy dentro de ella, le dijo que había encontrado su destino. Le pasó el tiempo sin darse ni cuenta y la Señora la encontró con la niña y como para subrayar sus presentimientos, muy sonreída le soltó que sería su nana. Esa noche no pudo conciliar el sueño, a pesar de que como enseña Yemayá, puso unas hojas de edudú bajo el trapo que usaba como almohada, remedio infalible para los insomnios. Al día siguiente, bañada y con lo mejorcito que encontró puesto sobre su redondeado cuerpo, se encargó de la niña de sus amores.

    Toda su experiencia la fue volcando en la niña: le conto uno a uno los mismos cuentos que a ella le contaron, le enseñó los mismos miedos y los mismos amores, la iba llevando, creía ella, a donde debía estar, aislándola de cualquier maligno que se le acercara.

    En la medida que le daba todo, Nina notaba que ella misma se iba en las palabras y en los actos y que se le hacía un vacío que trataba de llenar con los infiernos poblados por amores imposibles, por afrentas incurables y por todas las desdichas que su niña no comprendía y lo peor, cada vez sentía que era más incapaz de protegerla de toda suerte de diablos que la rodeaban y que Nina sentía que revoloteaban en torno de ella.

    Así fue pasando el tiempo agridulce del amor y el desespero, hasta que la niña llegó a la edad de la Primera Comunión. Era algo que estaba fuera de su control y Nina presentía la desgracia en el aire, que ahora era distinto, como ajeno, más denso, casi tenía que pedirle permiso para respirarlo. Definitivamente había un algo que era de mal presagio y no sabía a qué santo rezarle o qué yerba debía usar. Todo empezaba a cambia. Ahora, con frecuencia, la veía llorar sin razón y ella sin palabras para consolarla, se acostaba junto a ella para que sintiera que su humanidad la protegía y al calor del contacto, cada una a su manera y en su estado de angustia, encontraba un sentir distinto, que alejaba los pesares.

    Un mal día, la niña de sus amores, trajo unas hostias consagradas, para que entre ambas, se las comieran con confituras de frutillas. En su mezcla religiosa, estaba muy claro de que eso era un pecado más grande que ella, un pecado inmenso, como clavarle alfileres al Corazón de Jesús. Pero la niña empezó a comerlas con la mayor naturalidad y ella, esclava en fin de la tersa piel de su niña, esclava que siempre fue y seguiría siendo, también cometió el horrible sacrilegio de profanar las sagradas hostias. Desencajada por las contradicciones que vivía, hubo de enfrentar a una maestra de la niña, que conocía la felonía y la obligó a confesar un pecado que no supo describir correctamente, pero que calificaba de horrible, ante un cura que si bien no entendió qué le dijo, le impuso una penitencia que tampoco sabía cumplir, penitencia aun mayor cuando entendió que, además, la niña, su niña, la había dejado de lado para siempre.

    Nunca más se pudo recuperar. Ni Changó, ni nadie, tenían remedio para su mal, mal de amores, sí, pero también mal del alma muerta. Con el tiempo se encallecería, le decían todas, pero ella seguía sin rumbo en el vacío que vivía. No tuvo un final feliz, le faltaba el entendimiento para llenarse de alegrías nuevas, para olvidar. Primero, se fue de la casa: el sólo oír la voz de su niña en la distancia era insoportable. Después, se fue de ella misma: dejó de ser Nina y se convirtió en un objeto de piel seca y piernas abiertas para quien le diera cualquier sustento y por último, la frágil maraña de su intelecto se deshizo y terminó internada, nadie sabe dónde. Seguramente habrá muerto de vieja murmurando oraciones raras, cantando canciones viejas y llamando a su niña para que salvara la última luz que le tocaría ver.

    Quizás a lo lejos alguien leería aquel soneto de Rilke que dice:

    ¿Y quién no tiene un amor?
    ¿Y quién no goza entre amapolas?
    ¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
    un miedo, algo horrible,
    aunque fuere con plumas,
    aunque fuere con sonrisas?

    Siniestro delirio amar a una sombra.
    La sombra no muere.
    Y mi amor
    sólo abraza a lo que fluye
    como lava del infierno:
    una logia callada,
    fantasmas en dulce erección,
    sacerdotes de espuma,
    y sobre todo ángeles,
    ángeles bellos como cuchillos
    que se elevan en la noche
    y devastan la esperanza.

  30. Osvaldo Escribio:

    El Tío Oscar, un ángel.
    El sonido de sus pasos se pierde en la sensación de dolor que produce el ácido úrico en los tobillos y camina concentrado en las baldosas que va pisando.
    Parece haber alguna ley que impone un único formato para ellas. Son todas iguales. Las diferencias se pueden discernir por la erosión de las tandas que marcan diferentes épocas en su colocación.
    De tanto en tanto levanta la vista para observar lo que vendrá. No parece tener un destino decidido.
    El brillo de las vidrieras y marquesinas son, para él, una visión difusa que lo marea.
    Se siente moverse entre objetos inanimados en movimiento. Piedra, arena, polímeros, óxidos empujados por utilidad.
    Las personas, humanos, gente o como le quieran llamar solo son algún aroma, alguna sonrisa o algún brillo que lo distrae. A pesar de su visión amplia, por lo que todo lo puede observar en su entorno, pocas son las cosas que lo quitan de las baldosas.
    En una de las tantas vidrieras descubre una fotografía en blanco y negro. La acompaña con la mirada y se regresa. Parece sentirse extraño ya que frunce su seño y tres golpes de corazón se dejan escuchar.
    A la izquierda de ella hay un niño sentado en el piso, y a la derecha un ovejero alemán. El niño vestido de camisa de mangas cortas con cuello redondo bordado, con un enterito de piernas cortas abullonado con elástico en su remate. Sabe de la refracción de los colores para las fotos en blanco y negro y decide que el color del enterito debería ser un azul oscuro o un rojo. Medias blancas con vuelos y calzado con sandalias.
    El ovejero a su lado echado y al fondo las plantas parecían ser jazmineros con un tono de gris saturado y satinado por lo que intuyó los comienzos de primavera.
    Cerca del marco leyó un número: 3733. Y asoció: San jerónimo!
    ¡Y que poco le costó despegar!!

    El niño levantó la vista y su rostro se llenó de una sonrisa contagiosa de chispa, de esas de niño. El ovejero miró a la misma dirección. Ambos se levantaron casi simultáneamente. El niño balbuceó algo en su idioma y el perro comenzó a llorisquear nervioso.
    Sobre el muro se ven los brazos de su tío Oscar, sus dos dedos índices y su sonrisa que reemplazaba el sol. El niño se tomó de sus dedos y su tío lo levantó suavemente, con muchísimo cuidado sorteando el muro y tomándolo en brazos. El ovejero entre saltos y gruñidos va en busca de la madre de aquel, quien habiendo observado la escena lo tranquiliza.
    Su tío Oscar no era en realidad su tío, sino un vecino que lo vio nacer y que lo quería como tal. Nunca tuvo hijos, ese niño era su hijo. Su amor a ese niño es eterno y trasciende la muerte. Jamás lo dejó. Jamás se dejaron.

    Percibe un amoroso céfiro sobre su oreja derecha y gira hacia él. En el mismo sentido que hacía un rato caminaba. Lo mira a los ojos y él le dice:
    -Vamos.
    -¿Hacia donde?
    -Solo sigamos.
    Y así, acompañado de Él continúa pisando baldosas.

  31. Edgar Escribio:

    No se como es que me llegan estos escritos, si me suscribi en alguna pagina o que se yo. Pero hay articulos muy interesantes y este es uno de ellos, difiero con los que disen que la redacción es un asco. Manejas muy bien todos los elementos que conjugan una buena redacción y aunque es en momentos confusa te lleva por una sola linea.

    Muy buen relato, tienes talento torres…

  32. Roxandra Escribio:

    Excelente relato, como los anteriores un deleite a la imaginación. Me hizo revivir pasajes de mi infancia y de los famosos retiros espirituales para las chicas comulgantes, todo el misterio y secreto aunado al temor religioso que rodeaba el rito de la primera comunión. Saludos a todos y por favor invitenme a la fiesta.

  33. Sashi Escribio:

    El relato es facinante de verdad me encanto….he leido tus relatos anteriores pero este si rebaso a todos…. Muchas felicidades y mucho exito…

    Recibe un cordial saludo, hasta la proxima….

  34. SERGIO Escribio:

    NADA MAS INTERESANTE ENTES DE DESCANSAR YA QUE NO SOLO ES DESCANSAR EL CUERPO SI NO TAMBIEN LA MENTE

  35. Rolando Peniche Escribio:

    El relato me envolvió. me imaginaba un ardid, y encontré un cuento inocente y sensual al mismo tiempo. Abre puertas hasta la excitación, y luego las cierra para respetar la inocencia. ¡¡Excelente tentempié!!

  36. Rolando Peniche Escribio:

    El relato me envolvió. Me imaginaba al principio un embeleco, y encontré un cuento inocente y sensual al mismo tiempo. Abre puertas hasta la excitación, y luego las cierra para respetar la inocencia. ¡¡Excelente tentempié!!

  37. amxaz Escribio:

    Estoy totalmente de acuerdo con el comentario que hizo Juana Suarez.
    extraordinario, sin palabras……

  38. orlando Escribio:

    muy bueno…

  39. SILVIA STABIO Escribio:

    Estimada Mora: Casi nunca leo nada que me manda Monografias, casi nunca, por que esta vez (y algunas otras) el título fue una delicia. Me atrapó la inocencia y la lujuria que en él se combinan. Hay ciertas cosas que no pude entenderlas, pero a veces, somos nosotros mismos los que deformamos a traves de los años recuerdos que no queremos recordar.
    Un verdadero manjar intelectual, una exacta mezcla de inocencia, de lujuria, de prohibido y permitido. Muchas felicidades y me incorporo a la lectura de este blog.

  40. Osvaldo Escribio:

    Dedico esto a las ángeles del blog, en especial a quien se viste de brujita de Halloween.

    Otro sexo de ángel.

    Puedo mirarte a los ojos y provocarte,
    provocar excitándote en mal humor,
    o provocar excitándote en buen humor.
    Puedo pasar junto a ti
    y penetrar desde tu olfato a tu alma.
    Puedo rozarte con las yemas de los dedos
    sobre tu espalda
    y estremecerte.
    Puedo no mirarte
    y saber que estas ahí.
    Podría tomarte de la mano
    y hacer nacer expectativas.
    Podría decir una palabra
    que te enfade.
    Podría decir una palabra
    que te embellezca.
    Podría tocar tus cabellos
    y erizarte.
    Podría apoyar mis labios en los tuyos
    y humedecerte.
    Podría herirte.
    Podría mantener distancias.

  41. sandy Escribio:

    mil gracias!!!!! siempre es motivador leer lo que ustedes publican espero seguir recibiendo cosas tan interesantes que me ayudan a mejorar dia a dia

  42. sandy Escribio:

    gracias

  43. Ana Roldán Escribio:

    Hola Mora! Al igual que otros mencionan, siempre que recibo mensajes de Monografías, los borro, pero esta vez, el título llamó mi atención y por primera vez decidí leerlo, y ¿sabes? ¡me encantó! Felicitaciones, muy buena historia.

  44. adlant Escribio:

    es excelente Felicitaciones…

  45. ANITA Escribio:

    Es la primera vez que leo a MORA:

    Despúes de leer más de la mitad del texto, tuve que dejar mi maquina un momento ´para salír al trabajo., sin embargo he terminado ahora….. simplemente despierta la curiosodad humana…. me gustó… imteresante.

    Saludos Cordiales.

  46. irene Escribio:

    El relato me remitió a mi infancia, aparecieron algunos recuerdos relacionados con vivencias similares… la pila de agua bendita…yo también lavé mis manos en ella !!!.
    Me gustó el relato y el recuerdo. Gracias Mora

  47. nataly montalvo Escribio:

    hola me parecio un relato interesante y creo q fue muy sagaz hacer sentir culpable a alguien q atemorizaba a otra persona pues tembien en lecturas como estas podemos reflexionar sobre algunas experiencias q talves nos sentimos culpables y no podemos confesar
    pero interesante me gusto te felicito

  48. sully Escribio:

    Hola, les comento que la lectura me causò tristeza, creo que muchas niñas sufren mucho con esas Ninas que sinceramente las mandaría directo al infierno.

    Como cuento excelente, es como lo estuvieras viendo a travès de imàgenes, felicitaciones.

    Los Angeles existen y están a nuestra disposiciòn para lo que necesitemos. Leer La Biblia, libro de Hebreos

  49. María Celeste Escribio:

    Siempre tuve mis ángeles circundándome. Para mi era natural, lo tomaba como un hecho intrascendente, ausente de toda supuesta extrañeza. Me costó darme cuenta que no era así para la mayoría. A medida que crecía, tuve que conceder que no todos tenían ángeles alrededor, no todos conversaban con ellos, no todos pasaban por los confusos estadios de ignorancia sobre la propia sustancialidad y la duda sobre el plano al que pertenecían. Una fracción de segundo pensar que nadie puede verte, que no tienes cuerpo, que eres de los seres del otro lado.
    Mis largas conversaciones con ellos, trascurrían en la intimidad. Nunca fui tan tonta como para hacerlas evidentes a la observación de las miradas indiscretas y someterlas al juicio ignorante de los realistas. Conservé mis ángeles a pesar de todas las tormentas y las migraciones. Al contrario de lo que podía suponerse, ellos se volvieron más sólidos, más presentes al paso del tiempo. Sólo fueron cambiando de roles, como en una especie de postas, el que había estado más cerca en la primera infancia, cambió su lugar por otro que susurró las sugerencias de la adolescencia y la primera juventud. En el inicio de la madurez, los largos diálogos silenciosos tenían un interlocutor nuevo, que parecía estar a gusto con la mudanza de estado y me envió un mensajero para quitarme las nieblas de mi cabeza.
    Allí ocurrió que la serenidad me fue ganando y, mientras más quieto se volvía el universo interior, más fácil me resultaba verlos. Fue entonces cuando alcancé a vislumbrar los siete. Desde los comienzos de las edades estaban ahí predestinados, para mi gozo y fortuna. Esos son los inamovibles. Los guías.
    Los otros son los que van y vienen entre las tormentas del mundo. Se acercan y vuelan por los espacios del cosmos como burbujas en la brisa.
    He cosechado un nuevo protector. Está presente siempre que lo convoco con el vínculo de almas. Ahora está aquí, a mis espaldas, y extiende su halo amoroso sobre mí para mostrarme su complacencia por lo que cuento. Estoy segura que si me quedo quieta un momento, volveré a sentir su aliento cálido sobre el cabello.

    Ylba… me encanta tu ángel. Osvaldo, genial lo de Benedetti. José I., como siempre soberbio.

    Mora, Morita… como nos provocas.
    ¡Abrazos!

  50. elena Escribio:

    REalmente me ha impresionado el cuentito, aunque un tanto depravado y homosexual, pero atractivo para un publico morboso, lo triste queda al final sin final como gorky, pero nuestra imaginacion no da para tanto y queremos que nos lo relate mas descriptivamente para continuar con el morbo.
    Al final, nunca se hablo de angeles, salvo; de la vida o del recuerdo de mora… cunado era niña o el angel en fin, me agrado no puedo mas que agradecer a la escritora por su buena fe para los cibernautas.

  51. Ylba Maria Escribio:

    Ustedes creen que existan Angeles negros, aqui les transcribo este Poema del Venezolano Andres Eloy Blanco,
    -
    PINTAME ANGELITOS NEGROS
    Andrés Eloy Blanco
    ¡Ah mundo! La negra Juana,
    ¡la mano se le pasó!
    Se le murió su negrito,
    sí, señor.

    - ¡Ay compadrito del alma,
    tan sano que estaba el negro!
    Yo no el acataba el pliegue,
    yo no le miraba el hueso;
    como yo me enflaquecía,
    lo medía con mi cuerpo,
    se me iba poniendo flaco,
    como yo me iba poniendo.
    Se me murió mi negrito;
    Dios lo tendría dispuesto;
    ya lo tendrá colocao
    como angelito del cielo..

    Desengáñese, comadre,
    que no hay angelitos negros.

    Pintor de santos de alcoba,
    pintor sin tierra en el pecho,
    que cuando pintas tus santos
    no te acuerdas de tu pueblo;
    que cuando pintas tus vírgenes
    pintas angelitos bellos,
    pero nunca te acordaste
    de pintar un ángel negro.

    Pintor nacido en mi tierra,
    con el pincel extranjero;
    pintor que sigues el rumbo
    de tantos pintores viejos,
    aunque la vírgen sea blanca,
    píntame angelitos negros.

    No hay un pintor que pintara
    angelitos de mi pueblo.
    Yo quiero angelitos blancos
    con angelitos morenos.
    Angel de buena familia
    no basta para mi cielo.

    Si queda un pintor de santos,
    si queda un pintor de cielos,
    que haga el cielo de mi tierra
    con los tonos de mi pueblo,
    con su ángel de perla fina,
    con su ángel de medio pelo,
    con sus ángeles catires,
    con sus angelitos blancos,
    con sus ángeles morenos,
    con sus angelitos indios,
    con sus angelitos negros,
    que vayan comiendo mango
    por las barriadas del cielo.

    Si al cielo voy algún día,
    tengo que hallarte en el cielo,
    angelitico del diablo,
    serafín cucurusero.

    Si sabes pintar tu tierra,
    así has de pintar tu cielo,
    con su sol que tuesta blancos,
    con su sol que suda negros,
    porque para eso lo tienes
    calientito y de los buenos.
    Aunque la Vírgen sea blanca,
    píntame angelitos negros.

    No hay una iglesia de rumbo,
    no hay una iglesia de pueblo,
    donde hayan dejado entrar
    al cuadro angelitos negros.
    y entonces, ¿a dónde van,
    angelitos de mi pueblo,
    zamuritos de Guaribe,
    torditos de Barlovento?

    Pintor que pintas tu tierra,
    si quieres pintar tu cielo,
    cuando pintas angelitos
    acuérdate de tu pueblo,
    y al lado del ángel rubio,
    y junto al ángel trigueño,
    aunque la Vírgen sea blanca,
    píntame angelitos

  52. Mas Escribio:

    hola a todos:
    tengo 5 minutitos….
    solo quiero y puedo decir: que esperaba encontrar la energia y la locura de los comentarios de carta cuento, es como si las aguas se hubieran calmado!!!
    quiero más!!!

    gracias!

    saludos cordiales!

  53. Blanca Estela Escribio:

    Querida Mora y mis amigos todos:
    los saludo como siempre cariñosamente con un beso.

    ¡Qué buena historia de ángeles, sexo e inocencia.

    He reído con la perspicacia de una niña sagaz inteligente y feliz.
    Todos, estoy segura tenemos una…sólo que pueden ser inconfesables y hasta mejor olvidadas…aunque en la inocencia no hay falta.
    (Espero que esto no se sepa en Chile.): es un chiste.
    Trataré de reconstruir una historia de esas que un momento me hiciera muy feliz y a mi madre muy disgustada.

    Tal vez no es sólo en mi caso, dicen que el proceso de recordar y de imaginar, son casi idénticos en el cerebro. El argumento está inspirado en algo que ocurrió a una rama de mi familia lejana: La esposa del hijo se enamoró de su cuñado.

    Recuerdo una tarde de domingo familiar, veníamos camino de regreso a casa todos juntos a paso lento y relajado, ése que regalaban los domingos de aquel entonces…los niños revoloteábamos alrededor de faldas y pantalones de los adultos, que en amena conversación de un momento a otro explotaba en risotadas chispeantes de coquetería entre ellos. Y tal vez éste mismo affaire percibido por el libido angelical provocó en la prole que sus gracias se convirtieran en el juego más erótico que jamás volví a jugar, pero que hasta hoy recuerdo como una de las fantasías más provocativas.

    Ví claramente como los primos mayores Erick de cinco y Ernesto de seis años urdieron el plan al oído de cada uno, sin embargo ni me enteré …tal vez porque era la menor no me tomaron en cuenta; y sólo me dediqué a perseguirlos en la carrera loca que emprendieron rumbo a casa, adelantándose a los mayores en llegar y así alcanzar a jugar…¿a qué van a jugar que no me invitan?, ¿qué conspiran en silencio?.Pronto lo sabría.

    Apresurados y en silencio todos entramos por la puerta falsa de atrás hacia una de las habitaciones dormitorio, sin tapujos nos encerramos detrás de puertas y ventanas El lenguaje fue con los ojos entrelazados de complicidad; Y en un momento el juego estaba revelado: jugaríamos al “doctor”. Por alguna razón que tal vez formaba parte de su secreto, fuí sindicada a ser el “conejillo de indias” Yo sería la pobre enferma que sufría de dolores de amor en el alma, me tendieron boca abajo sobre la cama, el corazón parecía salirse por la boca, me sentí atrapada en manos del denominado doctor que subió abruptamente mis vestidos con la urgencia de no dejar morir a tan desdichada paciente que sucumbía de pasión. En aquél tiempo la inocencia dulce y predominante no daba trabajo a la conciencia de culpa alguna. Además la encrucijada en que me encontraba, estaba segura era prodigio de ángeles caídos cargados de lujuria nostálgica de haber perdido todo en las oportunidades que da el amor en el placer eros, ellos sometieron a nuestros cuerpos a temprana edad el despertar en el juego libidinoso, sin embargo no me sentía endemoniada. Por el contrario, los adultos siempre estaban diciendo: “los niños son adorables”, por lo tanto una de esas era yo. Me sentí un ángel en las nubes, y con cada roce de sus manos por mis nalgas, hacía que fluyera el imperativo biológico entre las piernas dejándose caer cual cascada en tersa piel nueva, hurgó dentro de mi cuerpo con algo frío y duro parecido a un metal. Me produjo tensión y luego me dejé llevar: entonces el dolor se reconvertía entre placer y dolor.

    La hora parecía detenida, al caer el sol, las sombras bañaban las paredes interiores de la casona, eso nos avistaría la presencia de los mayores entrando al hall y allí todo terminaría…

    Prudentemente llegaron al rescate de la muerte, los ángeles buenos, esterilizaron todo, sutura por aquí, por allá: Y ¡ ya! estaba de alta la princesa. Desde entonces, no volví a consultar ningún médico en secreto.

    Espero les haya gustado.

    Deus miserere nobis: Dios ten peidad de nosotros.

  54. lolis Escribio:

    Reconozco que inicie la lectura por morbo, pero una vez que empece no pude parar de leer hasta el final, es una evocaciòn de la niñez, es fascinante tu forma de escribir; muy similar al realismo màgico o probablemente eso es lo que quisite hacer. Es la primera vez que abro el correo de monografias y me quedo a leerlo. Me gusto muchisimo.
    Felicidades Mora

  55. Wilber Granados Silvestre Escribio:

    He leido varios de tus articulos los encuentro realmente fascinantes y sensuales. Gracias Mora, por proporcionarme momentos de placer indescriptible.
    Me gustaria poder decir mas pero no soy escritor ni nada parecido, solo soy un lector que le gusta lo que escribes.

  56. jorgerv Escribio:

    Hola Mora

    Hola a todos

    Crónica insulsa para un tentempié

    En aquellos tiempos el puerto era una comunidad simple, la mayoría de la población eran: niños y niñas de diferentes edades; la simple matemática nos comunica la obviedad de lo afirmado: habían escasamente unas mil quinientas casas y cada familia tenía un promedio de diez hijos. Gente católica que se aferraba fuerte, con todo, a la vida: la población adulta masculina estaba compuesta en su mayoría de estibadores, marineros, pescadores y camioneros y la mayoría femenina eran amas de casas, del servicio domestico y prostitutas. A pesar de los muelles, no era mucha la población itinerante, el grueso de ella provenían de afincados de más de 50 años y en un buen numero de las familias más arraigadas la abuela había trabajado en un burdel; no era raro que un mancebo iniciase una nueva familia con una de las bonitas meretrices sacada de uno de los muchos lupanares, tampoco se miraba extraño que de una pareja de enjutos morenos tuviesen un hijo rubio –chele le decían- de ojos azules o uno pelirrojo de rasgos vikingos.
    Una singular relación unía este grupo poblacional con las familias terratenientes o adineradas dueñas del lugar, que eran las menos, convivían en desconfianza pero cementados por la mutua necesidad. Lindas, jóvenes y fuertes eran las encargadas de la servidumbre del interior de las casa y entre ellas las niñeras –nunca pude averiguar porque las llamaban “chinas”- tenían a cambio: un salario, buena comida, trato considerado, salud, ropas limpias y una buena cama, considerando las circunstancias del lugar parecía un buen trato. Todos estaban contentos, ellas, las nanas, eran las encargadas de cuidar, bañar, vestir, acompañar y hasta educar con las costumbres del pueblo a los infantes. Para los padres era una aceptación tácita y deseable permitir que ellas se encargaran de la iniciación cultural en los intrincados caminos del amor; de las niñas eran las confidentes, las razoneras –llevaban y traían razones de los enamorados-, las chaperonas, los núbiles sabían la importancia de las chinas y ponían en alta estima la concordia con ellas; en los niños estimulaban la salacidad, las más jóvenes -y aun las mayores- jugaban con ellos todo tipo de juegos sexuales. Tratare de ahondar en esto:
    Como ya dije anteriormente esta sociedad era sencilla, su simpleza primitiva se trasmitía en todos los órdenes, cada cosa debía de estar en su lugar -aunque no estuviera escrito- no se permitían las desviaciones o la tolerancia era muy pequeña, todos estaban de acuerdo que eso era sano para los propósitos comunes, cada uno sabia su rol y lo pergeñaba sin esfuerzo, uno de estos roles era el del sexo; coincidían en general que su fin principal era reproductorio, por una cuestión de sobrevivencia familiar querían tener hijos; eficientes agenciados mecanismos mantenían al sistema profiláctico alineado: la soteriología del sermón dominical mantenían en punta la advertencia, en caso de sesgos sodomitas procedían a juegos tan inocentes como rajar cabeza, apedrear y a empalar, finalizada la lúdica actividad el sujeto estaba claro qué función desempeñaba cada parte de su cuerpo y que el amor bíblico sólo era posible, como Adán y Eva, entre un hombre y una mujer, a más de uno ví después de salir del centro de salud –sanidad la llamaban- adoptar las actitudes más viriles y convertirse en empedernido mujeriego. Los burdeles eran otro elemento del mecanismo ninguno era tan pobre que no pudiera pagar el canon, en su defecto, siempre sobraba una mano amiga dispuesta a efectuar el pago, por ultimo en conciencia de la alcahueta era un noble aporte a la comunidad previo aviso al jefe de policía y al alcalde por cuestiones impositivas, esto corría parejo con la tolerancia de insertar a escogidas heteras en la vida familiar y propiciar la sensual labor que las chinas efectuaban.

    Sin sida sin complejos ni psiquiatras, a pasos pero con intensidad y vehemencias transcurría la vida hace 50 años, no son muchos años pero la transformación hace parecer siglos.

    Mora: desde que te leo es el primer relato lineal, me gustó en especial tu iconoclasta determinación espontanea a la transgresión, notable la calidez de los personajes y la ambientación.

    Saludos fraternos a todos, asiduos y nuevos.

    Jorge

  57. Meli Escribio:

    Excelente lectura Mora, inocente, sutil, sensual, evocadora, envolvente. Un sin fin de sensaciones y emociones tan comunes que es dificil no hacerlas muy propias y personales.
    De esa epoca maravillosa de los despertares, las tentaciones, el pecado, la culpa. recuerdo un poema algo controversial, que mas o menos dice asi:

    Y Ud Señor, me abruma
    Esta en mi,
    desde cuando sin querer conversaba.
    ¡corrijo! balbuceaba
    y a ratos manoteaba, inultimente
    tratando de alcanzar su figura
    doblemente clavada encima de mi cuna
    Y, sabe Ud. Señor?
    No hubo ni un Viernes Santo
    en el que me bañara,
    ¡No hubo ni una vez!
    Pensaba y me decían
    que de hacerlo, seguro
    me convertiría en pez.
    Y, sabe Ud. Señor?
    el dia que comulgué
    y me dijo el sacerdote
    “Este es el cuerpo y la sangre de Jesús”,
    entre cirios y tules
    mi pecho sintió frio
    pues pensé de repente
    si yo sería un vampiro.!
    Ya despues todo ha sido
    un buscar la verdad,
    La verdad simple y pura
    pues ya no creo en Ud.
    igual que creen los curas.
    Pienso a cada rato
    en lo que me acontece,
    en esto que ahora siento
    y pienso que su nombre
    pudo haber sido Ernesto,
    y nacer en el Sur
    y vivir en Oriente
    y morir en Bolivia
    en medio de otra gente
    que nunca comprendió
    por lo que Ud. luchaba.
    Pero creo todavía
    en ese apostolado
    que convirtió su vida
    en un crucificado
    por que yo, también quiero,
    la justicia, la paz,
    el ser todos iguales
    y que en la oscuridad,
    brille siempre una luz
    ¡aunque no esté dispuesta
    a morir en la cruz!
    Pobre de aquel que crea
    que soy irreverente
    y sienta que su alma
    se encoge y se apretuja
    ¡y diga que soy bruja!
    Y corra a alguna iglesia
    y ponga velas a un santo
    y escriba carta al Papa
    para que me excomulgue.
    Luego vaya a casa,
    llame a los amigos
    y se coman de cena,
    lo que ahora aquí digo.
    Confieso mi soberbia,
    confieso mi temor…
    de que este equivocada
    y que efectivamente
    sea Ud. el hijo de Dios.
    De ese Dios que hizo el mundo
    y al final del día sexto
    decidio descansar…
    y nos dejó mantándonos,
    amandonos, odiandonos,
    mientras el continúa como hoy…
    ¡Descansando!

  58. ROSA MARIA Escribio:

    BUENIIISIMO MORA, FELICITACIONES. Y GRACIAS A YLBA MARÍA ESTABA BUSCANDO ESE POEMA

  59. Blanca Estela Escribio:

    ¡Qué buena historia de ángeles, sexo e inocencia.

    He reído con la perspicacia de una niña sagaz inteligente y feliz.
    Todos, estoy segura tenemos una…sólo que pueden ser inconfesables y hasta mejor olvidadas…aunque en la inocencia no hay falta.
    Espero que esto no se sepa en Chile.
    Trataré de reconstruir una historia de esas que un momento me hiciera muy feliz y a mi madre muy disgustada.

    Tal vez no es sólo en mi caso, dicen que el proceso de recordar y de imaginar, son casi idénticos en el cerebro. El argumento está inspirado en algo que ocurrió a una rama de mi familia lejana: La esposa del hijo se enamoró de su cuñado.

    Recuerdo una tarde de domingo familiar, veníamos camino de regreso a casa todos juntos a paso lento y relajado, ése que regalaban los domingos de aquel entonces…los niños revoloteábamos alrededor de faldas y pantalones de los adultos, que en amena conversación de un momento a otro explotaba en risotadas chispeantes de coquetería entre ellos. Y tal vez éste mismo affaire percibido por el libido angelical provocó en la prole que sus gracias se convirtieran en el juego más erótico que jamás volví a jugar, pero que hasta hoy recuerdo como una de las fantasías más provocativas.

    Ví claramente como los primos mayores Erick de cinco y Ernesto de seis años urdieron el plan al oído de cada uno, sin embargo ni me enteré …tal vez porque era la menor no me tomaron en cuenta; y sólo me dediqué a perseguirlos en la carrera loca que emprendieron rumbo a casa, adelantándose a los mayores en llegar y así alcanzar a jugar…¿a qué van a jugar que no me invitan?, ¿qué conspiran en silencio?.Pronto lo sabría.

    Apresurados y en silencio todos entramos por la puerta falsa de atrás hacia una de las habitaciones dormitorio, sin tapujos nos encerramos detrás de puertas y ventanas El lenguaje fue con los ojos entrelazados de complicidad; Y en un momento el juego estaba revelado: jugaríamos al “doctor”. Por alguna razón que tal vez formaba parte de su secreto, fuí sindicada a ser el “conejillo de indias” Yo sería la pobre enferma que sufría de dolores de amor en el alma, me tendieron boca abajo sobre la cama, el corazón parecía salirse por la boca, me sentí atrapada en manos del denominado doctor que subió abruptamente mis vestidos con la urgencia de no dejar morir a tan desdichada paciente que sucumbía de pasión. En aquél tiempo la inocencia dulce y predominante no daba trabajo a la conciencia de culpa alguna. Además la encrucijada en que me encontraba, estaba segura era prodigio de ángeles caídos cargados de lujuria nostálgica de haber perdido todo en las oportunidades que da el amor en el placer eros, ellos sometieron a nuestros cuerpos a temprana edad el despertar en el juego libidinoso, sin embargo no me sentía endemoniada. Por el contrario, los adultos siempre estaban diciendo: “los niños son adorables”, por lo tanto una de esas era yo. Me sentí un ángel en las nubes, y con cada roce de sus manos por mis nalgas, hacía que fluyera el imperativo biológico entre las piernas dejándose caer cual cascada en tersa piel nueva, hurgó dentro de mi cuerpo con algo frío y duro parecido a un metal. Me produjo tensión y luego me dejé llevar: entonces el dolor se reconvertía entre placer y dolor.

    La hora parecía detenida, al caer el sol, las sombras bañaban las paredes interiores de la casona, eso nos avistaría la presencia de los mayores entrando al hall y allí todo terminaría…

    Prudentemente llegaron al rescate de la muerte, los ángeles buenos, esterilizaron todo, sutura por aquí, por allá: Y ¡ ya! estaba de alta la princesa. Desde entonces, no volví a consultar ningún médico en secreto.

  60. eliana Escribio:

    me encanteria poder leer todos los numeros de Newsletter # que ustedes han creado - quisiera saber como puedo consultarlos.
    son excelentes - felicitaciones por este gran aporte a nuestra cultura

  61. Karu Escribio:

    Hola!

    La verdad es que me gustó muchísimo lo que escribiste. Lo leí todo porque me llamó la atención desde el título.

    Espero seguir leyendo tus cosas :)

    Un saludo :)

  62. EVANGELINA LUNA REVOREDO Escribio:

    EN EL CAMPO DE LA LITERATURA,”ANGELES SIN SEXO” ES SÓLO UN RELATO,NO ES UN CUENTO PORQUE ÉSTOS TIENEN MENOS CARGA NEGATIVA,LLEVAN MAS BIEN UNA ENSEÑANZA.
    LA NIÑA.NINA SON COSAS DE OTROS TIEMPOS,CUANDO LOS PADRES SE DESENTENDIAN Y PONÍAN EN MANOS DE ESCLAVAS A SUS HIJAS/OS SIN MEDIR LAS CONSECUENCIAS.
    EL RESULTADO ES EL PECADO,LA LUJURIA,EL MORBO Y PÉRDIDA DE LA INOCENCIA POR LA QUE PASARON NIÑAS /OS A CARGO DE SUS NANAS.
    “ANGEL SIN SEXO” ¡POR SUPUESTO,SI NO NO SERÍA ANGEL,ELLOS VAN EN LEGIONES AYUDANDO ASALVAR ALMAS Y REALIZAR CANTICOS CUYA HABITAD ES EL CIELO,ALLÍ ESTÁ MI AMADO ESPOSO,ÉL ES EL ANGEL QUE ME ACOMPAÑA A PESAR DE NO ESTAR EN LA TIERRA HACE MAS DE NUEVE AÑOS,LO SIENTO,SIENTO SU AROMA,SU ADN EN MI HOMBRO UN CALORCITO QUE ME DA SEGURIDAD Y QUE LO SUEÑO CADA VE QUE VIAJO FUERA DE MI PAIS,ES QUE ÉL ESTÁ CONIGO A DONDE VAYA Y YA NO TEMO A NADA,SE QUE VOLVERÉ AMI CASA DESPUES DECUMPLIR MI MISION DE PERIODISTA Y ESCRITORA.
    ES MI ANGEL,EN ESTE MOMENTO SIENTO SU CALOR Y AROMA DE FLORES DE AZAHAR AL HABLAR DE ÉL,PORQUE MI CUMPLEAÑOS ES EL 18 DE OCTUBRE Y SÉ QUE LO LLORARÉ IRREMEDIABLEMENTE.
    EL RELATO QUE NOS DAS TIENE DE TODO PARA REFLEXIONAR Y DAR UNA LECCION DE ESTAR MAS PENDIENTE DE LOS HIJOS PEQUEÑOS O NIETECITOS/AS,PARA NO DEJARLOS CRECER CON LAS PECULIARIDADES NEGATIVAS DE MUCHAS “NINAS POR EL MUNDO”.ES UN LLAMADO DE ATENCION A LOS PADRES QUE PIENSAN QUE CON CANTIDADES DE JUGUETES YACOMPENSARON SU AUSENCIA.
    SIEMPRE ESTOY CONTIGO MORA AUNQUE ME CANSE LA VISTA MUY LARGA EXPOSICION.¿ PODÉS ABREVIAR UN POCO TUS PONENCIAS?
    CARIÑOS
    EVANGELINA LUNA REVOREDO
    JOURNALIST
    LIMA-PERU

  63. Javier Alcalá Escribio:

    Hola Mora:
    De nueva cuenta despertando nuestros sentidos, nuestro inconsciente, excitante me ha resultado tu casi cuento, ese realismo mágico que siempre está ahí esperando que le demos vida.
    A últimas fechas he estado reflexionando y buscando respuestas respecto a la relación culpa igual a pecado o pecado igual a culpa, he visto la culpa como el infierno que todos tememos y he visto ese infierno como algo intangible pero presente en nuestra vida sin necesidad de esperar a la muerte y menos temido de lo que creemos. Comparto contigo esa visión de un infierno enriquecido por nuestras múltiples y variadas experiencias, esas experiencias investidas de pecado, pero permanentemente anheladas.
    He saboreado a la par de tu relato el dulce sabor de las obleas con mermelada, ha sido un exquisito manjar para nuestra mente y nuestros sentidos, no pude evitar sentir en mi boca el sabor de las obleas, el sabor del sacrilegio que requiere la culpa para existir, el sabor de la culpa para hacer existir este infierno, un infierno que le da sentido a nuestras vidas mientras esperamos un cielo lejano del que probablemente deseemos regresar.
    Mil gracias Mora por ese excitante paseo, no dejaré de buscar a Ana en cada uno de mis sueños o en mis noches de insomnio y si llegare a encontrarle tendré mi mejilla lista para recibir la más dulce bofetada.
    Recibe un fuerte abrazo y mi agradecimiento

  64. edus52 Escribio:

    Simplemente no me gusto, me aburrio , un titulo que crei apuntaba hacia otro lado.

  65. Fauno Escribio:

    Mora me gusto paladear ese agridulce entero y despierto de ese relato-cuento-viencia que acabo de leer.
    Creo que te inventaste un episodio que todos pisamos pero tememos hablar de aquello que todo mundo lo sabe y no se atreve a a firmarlo…

  66. Carolina Escribio:

    Querida Mora: ¡me encantó! ¡Mis risas se escuchaban fuertes!
    Gracias por este relato.. que me trae a la memoria mis “días en el Colegio de Monjas”
    En realidad en mi infancia, no tuve encuentros eróticos con ángeles, más bien con demonios, diría yo….
    Pero tuve un extraño encuentro un día aunque no erótico, claro, pero si de una extraña atracción.

    Un día en que tomaba mi leche como todos los días antes de partir al colegio, (yo tendría unos nueve años) algo sentí que me hizo asomarme por la ventana. Curioso, había una cabra comiendo pasto que crecía en la canal de agua que había en la vereda… no era algo habitual… en medio de la ciudad, una cabra… La miré y me miró. Sentí una extraño contacto más allá del visual.

    Después, seguí en mis tareas habituales, hice mi cama, miré por la ventana al sacudir la alfombra y ¡oh! aún estaba la cabra… apenas la miré me miró.
    Me lavé los dientes, y mientras me peinaba mis ojos sin querer se fueron a la ventana… ¡y ahí estaba la cabra… mirándome!
    Cuando ya estaba lista para irme, tuve que asomarme… la cabra se había ido. Sentí una ligera desepción, pero a la vez un alivio. Salí tranquilamente con mi maleta caminando hacia el colegio que quedaba a tres cuadras de distancia, cuando de pronto sentí un ruido extraño: era la cabra que caminaba hacia mi. Sentí curiosidad y temor a la vez, apuré el paso y la cabra también lo apuró. Con verdadero terror, al doblar una esquina me eché a correr, a pesar que era una empinada subida y clop,clop, clop, la cabra detrás de mi, al mismo ritmo.
    Faltaba solo una bajada para llegar a mi colegio, la cual la bajé como una exhalación, con la cabra siempre detrás… y siempre nuestros ojos encontrándose… como si fuera una atracción fatal.

    Llegué a la puerta del colegio, pensando que estaría “salvada” y entré sin frenar ni siquiera un poco… y la cabra, aplicada ella, decidió hacer lo mismo, dejando a su paso un caos de apoderados, niñitas, monjas que gritaban. Mi loca carrera no paró hasta llegar a mi sala, entré en ella, y la cabra ya me daba alcance… corrí entre los bancos, y salté por la ventana (cosa en la cual yo era experta, gracias a dios) La cabra quedó atrapada en la sala, enredada entre las filas de bancos… y ya asustada por los gritos de las demás niñas.
    Las alumnas más grandes estaban felices con esta oportunidad de perder clases, y hacían rondas para que la cabra no se fuera. Las monjas llamaron a don Luis, el jardinero para que con una escoba la espantara.
    Al cabo de unas dos horas, la cabra logró salir, no sin antes comerse todas las azucenas que adornaban el altar del mes de María, motivo por el cual las monjas me odiaron.

    Por supuesto que me gané una anotación en “el libro” que decía algo así como “suspendida por traer cabra a clases”, cosa que me valió un buen castigo. Pero me sentí feliz, porque ese día fui “la heroína del día”, ya que recién las clases pudieron comenzar como a las 10.

    Carños a todos los del Blog

  67. aimara Escribio:

    querida Mora: me fascina cada relato tuyo y en el poco tiempo que tengo me quedo leyendo tus notas con verdadera admiracion.No dejes nunca de escribir.
    Gracias Y desde Trelew te envio un saludo cordial.
    ELISA

  68. Jackeline Escribio:

    Hola, buena la lectura para muchas personas que conozco es un tabú hablar de sexo y peor aún sobre lo celestial representado en los ángeles, pero a mi me gustó mucho y compartir con personas afines, algunos de los comentarios expuestos también me parecen interesantes. Felicitaciones.
    Quisiera saber si tal vés hay algunz película para compartir.
    Gracias

  69. René Escribio:

    Fue una odisea travieza y retorcida, despertó mi imaginación llevándome al lado “B” y más íntimo de la infancia. Déjame decirte que adoré tus palabras y que se escurrieron ligeras entre mis pensamientos.
    Un saludo afectuoso
    René Chile

  70. Porfirio Escribio:

    Es una lectura gratificante con remembrazas a un pasado no muy lejano en donde todos podemos acordarnos de esas pequenas cosas intimas que nos sucedieron en nuestra infancia. Excelente escrito!!!

  71. Carmen Escribio:

    La verdad que es exageradamente fantasiosa y un poco interesante, quizás de ella no se pueda aprender nada, pero aprendí algo: HAY QUE TENER CUIDADO CON LAS NIÑERAS!! Las niñeras pueden ser lesbianas, ateas, enfermas mentales y pueden causarle un daño irreparable a un niño(a).

    Gracias por el escrito. Desde Venezuela

  72. Osvaldo Escribio:

    Morita y todos:
    El relato me ha extasiado y me ha divertido mucho. Debo confesar que alguna vez robé hostias y las comimos a escondidas sin dulces. También recuerdo haberme lavado hasta la cara con agua bendita, y el disfraz de ángel con el que me vestía en las misas, y las colas, y también esas miradas… Aquí tengo fotos con trajecito blanco con pantalones cortos ¡con moña! Parezco un angelito.
    He escuchado refunfuñar y maldecir a curas que hasta se han quedado con alguna pelota nuestra.
    Aunque mis recuerdos de la catequesis son vagos, tengo algunas imágenes que el relato ha destellado.
    Algunas de las emociones que vinieron a mí son: la reverberación de la Catedral de La Plata, la soledad de la Iglesia de Guadalupe en Santa Fe, y la magia de la escalera circular que lleva a la Virgen del Valle de Catamarca. Y las cito por ser alguno de los lugares que hacen ponerme en situación angelical.

    Los relatos paralelos, y de sus ángeles y de sus cabras son hermosos.
    Saludos a todos.

  73. Ana Gabriela Escribio:

    Me parece una historia Super interesante que logra envolverte poco a poco y desconectarte de lo cotidiano.

    Espero poder seguir disfrutando de ellas!!

  74. Natalia Llanos M. Escribio:

    Excelente escrito…

    Tienes mucho talento..!

  75. in8@ Escribio:

    oye realmente hiciste volar mi imaginacion, y recordar lo delicioso que es cometer un pecadillo…..uhmmm yo estuve en un convento

  76. ABIGAIL Escribio:

    ME PARECIO MUY BUENO EL RELATO SOBRE TODO LOS DEMONIOS INTERNOS QUE TRAEMOS TODOS DENTRO Y QUE NOS ATORMENTAN DIA A DIA, ES LA PRIMERA VEZ QUE LEO UNA HISTORIA TUYA Y ES UNA MANERA MUY SUTIL DE TRATAR ESTE TEMA, SALUDOS.

  77. joaquin Escribio:

    me encanto, esta buienisimo no pare hasta terminar de leer sigue escribiendo relatos como este. te envio saludos y muchas felicitaciones

  78. joaquin Escribio:

    LOS RELATOS ESTAN BUENOS ESPERO QUE SIGAN PUBLICANDO ESTE TIPO DE LECTURAS YQ UQE ESTAN INTERESANTES Y LO DEJAN A UNO CON SABOR DE SEGUIR LEYENDO HISTORIAS DE ESTE TIPO

  79. Alison Escribio:

    me gustó mucho, no sabía q ese tipo de relatos se encontraban aquí felicidades mora

  80. Alexander Escribio:

    Muy interesante la lectura, pero es cierto que el momento cumbre de una realación sentimental es hacer el Amor, no sexo si no el momento de entrelazar el cuerpo y el alma con la persona que AMAS y no que deseas.
    Hacer el AMOR con tu paraja y entregarlo todo es una sensación sublime y te transporta al CIELO.

  81. Andromeda Escribio:

    Felicidades!!
    Manera inocente de lo que alguna vez se refleja nuestra infancia.
    Imaginacion, realismo e ingenuidad.

  82. Edward Escribio:

    Esta muy interesante y controvertida.
    Cual fue el motivo por el cual lo escribiste??
    Te identificas con algun personaje de la historia???

  83. alejandra Escribio:

    muy pero muy buena la lectura
    me parece algo realmente interesante, ver la realidad desde otro punto de vista aveces es necesario para conocer tu entorno, para conocernos a nosotros mismos cool

  84. Jennyfer Venezuela Escribio:

    Hola

    Mora me encanto el escrito, esta lleno de suspenso y llama mucho la tencion porque son vivencias que sin tanto colorido y fantasia son ciertas en su esencia humana, yo creo en los angeles y me encantan porque te dan paz pero tambien son vulnerables como Lucifer, un angel debil religioso por eso ya no es angel. Los angeles son como humanos fuertes y debiles a la vez, deben probar caer y vivir para decidir y fortalecer sus ideales como le paso a Nina y la niña del relato.

    Te felicito, esta genial y pintoresco, si tienes algun otro para compartir pues aqui te envio mi correo es: jennyllr@hotmail.com

    Muchas gracias por tan magnifico relato, espero deleitarme con otra lectura, hasta luego…..

  85. ANDREA Escribio:

    es un relato un poco extraño, pero es como si mostrara una personalidad mas al fondo de un mismo y que muy pocos conocen.
    pero mas alla del infierno y del cielo todos tenemos uno de cada uno que somo nosotros mismos
    FELICITACIONES!!!! muy bueno

  86. ISRAEL Escribio:

    un relato muy perturvador que refleja los deseos ocultos en cada persona que ademas de ser prohibidos necesariamente no deben ser ocultados sino disfrutados no lo creen………………….

  87. Kaly Escribio:

    Me gustó mucho, aunque el solo hecho de leerlo me hizo sentir “pecadora”, es una mezcla de me duele y quiero más.

    Me encantó, Felicidades Señorita Torres

  88. Marluna Escribio:

    Me parecio bastante buena, supiste como llevar la historia para envolver al lector. en cuanto a su contenido me parece bbastante interesante, ya que se sale de los cliches ya conocidos.

  89. rosmery Escribio:

    Una lectura muy interesante, que escarba las profundidades ocultas del ser humano, el bien y el mal en una eterna lucha, pasando por las manzanas de eva y los engaños. Muy interesante, un cuento al que sin lugar a dudas se le puede dar muchos significados. Ha sido un gusto leerte.

  90. Roberto Benedeti Arevalo Escribio:

    Me parecio exelente el escrito el titulo me puso a pensar mucho y me puso a volar la imaginacion preguntandome como seria eso posible? sin embargo sola narra la inocencia de una niña y la forma de ver el pecado desde su punto de vista.

  91. VIAVAI Escribio:

    E X C E L E N T E . . . !

  92. Federico de Cueto Escribio:

    Muy buena narración, gracias sinceramente por compartirla.
    Estoy en Guatemala y sinceramente, falta mucho para que las letras de sal, calcadas por las manos latinoamericanas, desmembren el altar prodigioso de las mentes brillantes, que creen que todo esta escrito.

    Muy bonito flash back!. Te felicito.

  93. Mey Escribio:

    Pues wow…he visto que me llegan muchos correos de Monografías y rarisisissisima vez leo completo todo…Pero el tema esta vez me pareció interesante…y seguí toda la lectura hasta el final. Hay muchos espacios que siento que quedan inconclusos…confusos…pero fue entretenido y a la vez picarezco leerlo…trae recuerdos de nuestra niñez… Felicitaciones por la lectura y a partir de ahora seguro leeré mas monografías…jeje

  94. HECTOR LUIS Escribio:

    Me parecio excelente desde el titulo esta interesante el contenido es fabuloso tiene un sentido de envolmiento que no puedes dejar de leerlo, es facinante como empiezas a imaginar todo a la nana nina, a la plaza, a los cuentos que la nana le contaba de los perros desmenbrados, al tre que paseaba a los chicos que en realidad era una camioneta disfrazada y en lugar de cdconocer chicos conocie a una mujer. En realidad agradesco que me envien este tipo de narraciones me encanto by gracias .

  95. Lisbeth Escribio:

    hace tiempo me envian estos escritos creo que uno me llamo la atencion y lo lei, por eso me suscribi, pero luego son tantos que decidi guardarlos para cuando tenga tiempo leerlos. Sin embargo este titulo me obligo a leerlo, realmente lo disfrute, aunque no es mi estilo, tuve una regresion en el tiempo cuanto me rei acordandome del catecismo, y las travesuras de cualquier niño de esa edad, pero tambien hay un alerta aunque lo dice de una forma muy graciosa y natural pero es una realidad, y no de la epoca de la esclavitud sino de la actualidad. Cuidado¡ con las ninas del siglo 21 son mas peligrosas. ¡ah! otra cosa los comentarios me facsinaron todos son escritores, espero que asi como me entusiasmaron a mi a escribir (nunca lo he hecho). Espero leer un cuento, novela, historieta etc. de los comentaristas. deben ser muy buenos como escritores, se les nota que disfrutaron de la lectura y los comentarios son de escritor a escritor. gracias por este momento.

  96. Germary Escribio:

    gracias a monografias.com por enviar fragmentos de las historias aqui publicadas, primera vez q las leo y ”el sexo de los angeles” me parece excelente…***

  97. LYLI Escribio:

    excelente relato!! me hiciste viajar por un mundo de fantacia y seduccion gracias!!

  98. david Escribio:

    Hola…
    Muy buena lectura de tus vivencias
    Si buscas mas sobre Nina encontraras muchas respuestas el por q de su actitud ante el ambito eclesiastico…. les recomiendo…… EL suplicio de san Antonio “Canasta de cuentos Mexicanos” Julio Traben

  99. paulinita Escribio:

    qué dulce inocencia…, ¿cómo algunos adultos parecen gozar en la perversión de corromper los más puros sentimientos infantiles?
    Haber vivido una experiencia de abuso durante la niñez ha marcado el resto de mi no tan corta existencia. Es algo que no le deseo a nadie, ni a ninguno de sus hijos.
    Vivir el amor y comprender las maravillas de la vida y sus misterios indecifrables son un gozo difícil para alguien que debe cargar con frustraciones de errores en la más temprana infancia, cuando la vida queda toda por delante y el futuro es el presente que atormentará para siempre…

  100. Jesus Escribio:

    Burda de Cartelúo.

  101. melissa Escribio:

    la berdad es un poco confusa y pero si es buena

  102. Ruben Escribio:

    Estoy suscrito desde hace tiempo y primera q leo por q por el titulo es imposible ignorarlo el relato es muy bueno espero uno mucho picaro.. Exelente de verdad este relato..

  103. Gaby Fierro Escribio:

    Me encantó!!!!!!!
    La verdad es que desde que leí el título captó mi atención. Y así como fue que me tomé un tiempecito y… enmedio de la constante rutina laboral: me relaje!!!

    Felicidades

  104. vancho1 Escribio:

    Mora, Mora, Mora: Debería existir algún adagio que diga algo así como “el que se confiesa dos veces…” no sé cómo seguir.¡qué bien logrado el personaje de Nina! -exista o no en la realidad, es lo de menos- se desliza por la narración otorgándole firmeza como contraparte de personaje principal; y éste, a su vez, en sus soliloquios y sentencias de primera persona va encariñando al lector. Es tan dinámica esta relación que al poco andar podría transformarse en empalagosa; pero entonces aparece Ana -cuatro pinceladas y al buche-, llega y se va, pero permanece omnisciente y se transforma en un referente de los diálogos de los personajes: es el fantasma -lo fantasmagorizamos, creo que dice el personaje narrador; muybien dicho, aunque no exista el concepto-.
    Así, nuestra Mora nos conduce al intimario -tampoco existe- de nuestras conciencias y nos presenta una versión del bien y el mal transmutado por la mirada inocente-culpable de la infancia ¡nuestra infancia! Un dardo a nuestro pasado como testifican casi todos nuestros militantes en Mora. Por ello reconocí mi infierno, mis pecados culposos, mis pecados mentirosos (como las obleas con manjar), mis ansiedades eróticas, mis deseos de provocar o de ser provocado…
    Eso -digo yo- es escribir. Traspasar al otro la responsabilidad de las emociones… Gracias, Mora Torres.

  105. Nadya Escribio:

    Hola Mora. Es la primera vez que te escribo. Leo con mucha pasion todos tus escritos porque siento como si yo estuviera escribiendo. Recibo tus cuentos hace como 8 meses si no me equivoco, y te cuento que tenes los mejores relatos que leí desde el Fantasma de Canterville. Espero te sirva el siguiente:
    De niña no era muy guapa, pero siempre fui sexy y atractiva, asi lo sentia porque mis compañeros de cuarto grado solo querian sentarse a mi lado, y mis compañeras no me querian para nada, solo tenia una mejor amiga que era igualita que yo. Yo era flaca y usaba lentes muy grandes, aun asi recibia como minimo 3 cartitas de amor por dia, de por lo menos 3 o 4 compañeros al año. “Sos muy linda. Me encanta como te queda tu anteojo. No le agas caso a los niños que te gritan ‘4 ojo capitan de los piojo’, lo hacen por vovos. Te llebo en mi corason. Firma: Kisul”. Era uno de los textos, con errores ortograficos incluidos, que solian enviarme.

    Gracias Mora por enviarme a ese pasado tierno y apasionado. Exitos.

  106. ANGIE Escribio:

    hola como estan
    esta es la primera vez que
    leo estas monografias
    que mandan a mi mail
    esta vesme llamo mucho
    mi atencion el titulo
    claro como debe de ser
    debe de llamar la atencion el titulo
    para que alguien se interese en leerlo…

    pues la verdad a mi me encanto
    aunke estoy
    en mi trabajo
    yo lo lei facinada
    ” el sexo de los angeles”
    la verdad puede que
    muchos nos dejamos
    llevar por el titulo
    pero me alegro de averlo
    leido
    ademas de que me encanta
    leer
    espero poder
    leer mas articulos
    tullos

    me encantaron
    te mando un
    saludo
    bye…

  107. Sus Escribio:

    Me encanto… !
    Es increible que aveces de la nada recibes regalos como estos, relatos salidos de una mente divertida y rica en expresion e imaginación.
    Gracias por hacer que ria y vuelva reir frente a un ordenador.
    Que sigas pariendo este tipo de historias.

  108. MARILE Escribio:

    Hola Morita como siempre me encanta todo lo que me envias muchas gracias no sabes como disfruto leer.

  109. MARILE Escribio:

    Me encanto Morita gracias

  110. RaVe Escribio:

    SIMPLEMENTE FASCINANTE, MUY BUENO DE VERAS

  111. vancho1 Escribio:

    José Itriago: A la Dixie, te vas como si fueras improvisando, como si no quisieras confesar, como que solo viste un temblor de los acontecimientos. vas y abres la ventana aquella que se hizo solo para tí; vas y miras, miras y escribes, escribes y te ocultas y te arrepientes -y hola, Rilke; aquí, pasándola. Pasa, toma asiento: unos amigos-. Resultado, José tiene el secreto.

  112. tiffany...... Escribio:

    lo lei.–
    es .–..
    en una palabra….
    genial—
    cariñoss!

  113. hamil Escribio:

    Hola, en verdad, debe ser una coincidencia; poco tiempo he tenido para continuar las lecturas de monografías, y menos de comentarlas, pero he entrado a leerla y… bueno. un tanto larguita pero muy encantadora. Te atrae en cada linea y hasta he visto todo lo que hacían, y hasta me dió tanta rabia la cachetada… en fin lindo relato.

    Por cierto, si a alguien no le gustó está en su derecho de decirlo pero traten de mantener altura en sus comentarios, no evidencien la clase de personas que son..

    Saludos

  114. cristy Escribio:

    hola, es cierto el titulo es muy tentador!
    lo lei y me parecio nose un poco muy raro, pero hasta a veces uno aunq en lo minimo se vuelca en el `personaje, gracias por darnos estas lecturas..
    felicitaciones.

  115. jaime Escribio:

    Mora: que bueno encontrar comentarios como los de NELLY,BLANCA ESTELA, EVANGELINA,CAROLINA, OSWALDO,JAVIER ALCALA y otros que se me quedan, pero que tambien son valiosos sus aportes, que bueno tener los correos si ellos permiten publicarlos.
    Primero eran las nanas ahora son los familiares los más abusadores de los niños y este medio tambien corrompe la salud mental del infante.

    jaime de jesús

  116. enrique bohorquez Escribio:

    ESTA MUY BIEN ESCRITO.ESTOY ESCRIBIENDO UNA UNA NOVELA CON PARTE DE MI INFANCIA, NO ME ATREVIA A PONER AQUELLO DE LA MASTURBACION JAMAS CONFESADA. CON LA LOGICA COMUNION POSTERIOR Y LA ESPIRAL DE PECADO GRACIOAS POR LA MAGICA AYUDA. ENRIQUE

  117. Maria Eugenia Bedoya Mora Escribio:

    Después de un largo dia trabajando, es reconfortante una buena lectura; nos relaja, nos transporta a otro mundo, nos lleva a imaginar, a crear, a soñar, en fin, nos llena de sentimientos y de recuerdos, unos gratos otros menos, pero al fin nos hace sentir que estamos vivos y formamos todos parte de este mundo loco….. Gracias Morita, eres genial!!!!!!

  118. Clodia Pulcher Escribio:

    Viva el escándalo de imágenes portentosas y de secretos bajo la falda. El del sexo, en la forma que tome, que es el fondo atormentado de la vida, y su dichosa superficie.

    Y además, siempre, gracias por tu escritura, Mora.

    Clodia Pulcher.

  119. fiorella Escribio:

    Sencillamente te atreves a contar lo que muchos llevan en sus almas.
    Nadie acepta, que de niños estuvieron tan ligados al sexo como un adulto y mucho menos que se imaginaron tenerlo con algun adulto.
    Me encanta, a pesar de que no se quien eres ni de donde eres.
    Yo solo soy una joven chica de 17 años que adora esa tierna historia infernal!

  120. María José Escribio:

    Hola Mora.!! siempre recibo mensajes de monografía, y muy raras veces las leo… siempre las elimino.. pero esta vez me llamó bastante la atención y lo leí hasta el último.. y de verdad.. muchas felicitaciones.!!!! me encantó.. esa forma un que mezclas algo tan “delicado” por decirlo, con una inocencia que ni te imaginas… me gustó como sabes disimular hasta que uno se da cuenta de lo que se está tratando pero de un forma disimulada..

    Seguí siempre con ese talento tan bueno que posees.. y de vuelta.. muchas felicitaciones.!!!

    Saludos..

  121. OSWALDO ROMERO Escribio:

    Morita eres una valiente al salir del armario, bueno las cosas deben hacerse alguna vez y mas vale temprano que tarde, yo tambien percibo mis recuerdos de niñez pero a estos los cubre un velo de amnesia, no se si mi mente me protege de algo o simplemente el subconsciente lo borro u oculto. Si me acuerdo que junto con mi hermanita un año mas pequeña jugabamos con una pareja igual que eran vecinos y sin malicia haciamos cosas que supongo la curiosidad lo pedia, luego con el paso de unos años llego a mi casa una empleada unos 5 o 6 años mayor y ella me encerraba y me manoseaba, supongo que ya conocia lo que hacia, sera que a casi todo el mundo le sucede cosa igual. ahora en la edad adulta me gusta demasiado el sexo.

  122. fhdaky Escribio:

    està padrisimo, la verdad se me olvido lo que estaba haciendo por leer………..y si tiene mucha realidad, me hizo recordad cosas de mi niñez, es como cuando a los niños les entran dudad y como no hay respuestas claras hechan a volar su imaginacion. bueno, saludos

  123. Orlando Contreras Osorio Escribio:

    La sexualidad de los angeles figurativamente es es la expresión de los sentimientos iniciales de la vida. si nos provocan bien; si provocamos tambien bien, total son manifestaciones sanas del ser humano y lo del infierno es el castigo que cada un o tiene de lo malo y perverso.
    Y la sexualidad de los angeles es un cuento de nunca acabar.

  124. Osvaldo Escribio:

    Dialogo de ángeles.
    Ángel se dirigía hacia la cueva como todas las tardes desde hace mucho.
    Va a visitar a Ángeno, su pareja homóloga.
    A medida que entra, la luz va quedando atrás y se comienza a percibir la fría humedad del ambiente pesado.
    Lo encuentra recostado sobre una piedra, donde siempre está, con sus alas ya casi atrofiadas por falta de uso. Su piel es tan pálida que atemoriza. Fumando un cigarrillo.
    Se dejó oír su voz enronquecida, malvada y agresiva.
    -¡Que te parió!! ¡Otra vez vos a molestar!!
    -Ángeno, salgamos a ver el ocaso, juntos, aunque sea una vez, por favor.
    Las palabras de Ángel sonaban con una dulzura celestial de ángel tierno y bueno.
    -¡Te vas a cagar!¡¡Ahora me pedís eso después de haber conseguido meterme aquí, lejos de las miradas y burlas de los demás!! La u