El Arca de Noé - Editorial

Recordemos la historia bíblica:
La Historia de Noé
(sintetizada estilo culebrón)
El mundo está contaminado de corrupción y estupidez.
Dios, arrepentido de su propia obra, el Hombre, decide hacerlo desaparecer con una inundación portentosa.
Reconociendo en Noé al único habitante probo de la Tierra, resuelve que es a él a quien salvará para que mantenga en circulación la especie humana. Le ordena construir un arca y alojar en ella a su mujer, a sus hijos y a las mujeres de sus hijos.
Él dispone además la conservación genérica de todos los animales, por lo que ordena a Noé recoger en su arca a una pareja de cada especie.
Luego, hace un gesto divino con la mano y provoca el diluvio y perece toda vida, (excepto, claro, la de los que se encuentran en el arca).
El arca aparece mágicamente sobre el monte Ararat, donde todavía hay arqueólogos que pretenden haberla encontrado o están buscándola ("Métodos para medir el Tiempo").
El diluvio disminuye hasta que nacen en bloque las montañas mayores.
Noé, para comprobar si siguen altas las aguas, envía una paloma ("Los animales en la prevención de los desastres").
Ella vuelve con una ramita de olivo en el pico, lo que metaforiza ("Metáfora y metonimia presentes en una clase concreta") la buena noticia de la que antes hablé.
El mundo ("De la visión sistémica del mundo real") está listo, y florece, para poder ser de nuevo habitado.
El inconsciente colectivo
El arca de Noé, con su celeste historia, parece habitar desde hace miles de años en nuestro inconsciente (ver "Tres libros como símbolos: 'El hombre y sus símbolos', 'Tao Te King' y 'Job'").
De modo que -por suerte- siempre creemos que va a llegar una paloma con la buena noticia.
Siguiendo el hilo de la nota anterior en nuestro blog, para sobrevivir al estrés es importante que así sea.
Muero de sed cerca de la fuente
El subtítulo es un verso de François Villon, un poeta francés del medioevo (de quien apenas he encontrado una breve referencia: "Géneros literarios") que fue también famoso como ladrón y condenado a muerte , aunque la sentencia no se cumplió, pero la desagradable espera le permitió escribir su obra más perfecta, llamada "La canción del ahorcado".
Como subtítulo hubiéramos podido elegir también alguna frase del "Poema de los Dones", de Borges, ya que desarrolla una idea parecida:
"De hambre y de sed, narra una historia griega
Muere un rey entre fuentes y jardines?"
Claro que Borges ("Algunos Borges de Jorge Luis Borges") se refiere a que la ceguera le impide leer el enorme volumen de libros que tiene la Biblioteca (ver "El sentido de Babel")