Una reflexion sobre la historia de John Ssabunnya

Tras todas las reflexiones habidas en el debate sobre el caso John Ssabunnya, el niño ugandés que pasó una temporada de su vida a la edad de 5 años en una comunidad de monos vervet, está claro que la conclusión final y general es que en el desarrollo humano ni lo biológico, ni lo social, ni los sistemas, ni los ecosistemas…por sí solos hubiesen logrado la conformación de un individuo, que en su desarrollo se va haciendo cada vez más complejo (Autopoiesis). Todos ellos en estrecha interrelación son los causantes de la conformación de cada uno de nosotros a lo largo de la vida, pues tal como bien se ha dicho en el módulo: “el ser humano es un ser sin estadio final”.

John construyó su nueva realidad, mediante su interacción con el medio, adaptando su comportamiento a las demandas externas y por los estímulos externos (factores exógenos) que recibía en su nuevo nicho ecológico-social, asimilando nuevos esquemas de comportamiento y acción.

La influencia de factores tanto endógenos como exógenos no solo en los niños, sino también en el constante desarrollo que, en mi opinión, tiene todo ser humano, está demostrada. Desde su nacimiento, en el crecimiento y desarrollo del niño se produce una interacción entre la herencia (factor endógeno: genética, que determina su talla, morfología, etc) y el ambiente (entorno psicoafectivo, estilo de vida, etc...). El niño se relacionan con los objetos de la cultura (factores exógenos), pero en estas relaciones no está solo, sino que están mediatizadas por las que se establecen con otras personas y con el medio en el que se desarrolla.

Lo interno (endógeno) ya formado juega un papel en determinado momento, adquiriendo fuerza e independencia importante como una condición para la continuidad y ulterior formación compleja de los sistemas psicológicos. Es absolutamente necesario, pues, que el niño se encuentre inmerso en un ambiente de estimulación externa adecuada que conlleve a una educación desarrolladora como ser humano.

Por tanto, queda descartado pues como único factor determinante en la ontología del niño el desarrollo biológico, aunque éste marque los distintos tiempos en los que se madure. Si fuera de otra manera, las diferencias entre hermanos serían sólo físicas, por proceder de los mismos padres, pero sus personalidades siempre que se desarrollaran en el mismo entorno serían iguales o casi iguales, y la realidad no es así.



 

Rosa Vera Garcia
rosa.vera[arroba]verticespsicologos.es

Comentarios


Trabajos relacionados

  • Los Trastornos de la personalidad en el niño.

    Conductas Extrañas o Excéntricas. Conductas dramáticas, emocionales o erráticas. Conducta ansiosas o temerosas. Trastorn...

  • Violencia intraflamiliar

    Como sociedad no podemos ver con indiferencia y desdén irresponsable los casos de violencia intrafamiliar. Estos casos ...

  • Gestalt

    ¿Qué es la gestalt?. Historia de la terapia de la gestalt. Influencias de la terapia de la gestalt. Principios de la ges...

Ver mas trabajos de Psicologia

   

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.