El aborto

1 ¿Qué es el aborto?


Etimológicamente, "la palabra aborto procede del latín abortus o aborsus, derivados de ab-orior opuesto a orior, nacer". Es la muerte del no nacido en cualquier momento del embarazo.

2 ¿Es frecuente la práctica del aborto?


Se estima en sesenta millones anuales los abortos en el mundo. Se ha denominado "industria del aborto", dando lugar a variedad en los métodos, de entre los cuales los más usados son:

a) succión.- Utilizado durante el primer trimestre del embarazo. Se intruce por la vagina un tubo hueco por medio del cual se aspira al feto hasta que, desmembrado por completo, es sacado del útero;
b) dilatación y legrado.- Este método se utiliza desde la séptima hasta la doceava semana de embarazo. Por medio de un afilado cuchillo curvo que se introduce en el útero, se despedaza el cuerpo del bebé. Posteriormente se recogen los trozos para asegurarse de que el útero quedó vacío;
c) inyección salina.- Por lo regular se utiliza también en los primeros meses del embarazo hasta la decimonovena semana. Se inyecta una solución concentrada de sal que envenena al bebé y además la capa externa de la piel se quema por el efecto corrosivo de la sal. Al día siguiente, la mujer dará a luz un bebé muerto;
d) histerotomía.- Este es el método utilizado cuando el no nacido se encuentra en un estado adelantado de su desarrollo. El procedimiento es igual a una cesárea, pero el destino del niño es diferente, ya que en esta clase de aborto, el feto es abandonado en un cesto de basura hasta que muera;
e) RU 486.- Píldora cuyo efecto es impedir la anidación del embrión, pues bloquea en la gestante la producción de la hormona progesterona, necesaria para la anidación uterina y para el proceso normal del embarazo. Tomando dosis de este producto durante las primeras siete semanas de gestación, asociándolo a inyecciones de prostaglandinas, se provoca el aborto en el 95% de los casos. Ha sido llamado el pesticida humano.

3 ¿Desde cuándo existe esta práctica?

Antiguamente se "justificaba" el aborto por diversos motivos, ya sea porque el embarazo se encontraba en sus primeros meses y se consideraba que el feto no estaba animado (Grecia), o, como sucedía en Roma, el embrión era estimado como una portium viscerum matris, esto es, una parte de la madre y, por consiguiente, quien abortaba lo hacía disponiendo de su cuerpo. En el mundo cristiano siempre se tuvo como ilícito el cometer un aborto , y así fue considerado por prácticamente todas las codificaciones de la Europa cristiana. "A lo largo de toda la historia, los padres de la Iglesia, sus Pastores, sus Doctores, han enseñado la misma doctrina, sin que las diversas opiniones acerca del momento de la infusión del alma espiritual hayan suscitado duda sobre la ilegitimidad del aborto. Es verdad que, cuando en la Edad Media era general la opinión de que el alma espiritual no estaba presente sino después de las primeras semanas, se hizo distinción en cuanto a la especie de pecado y a la gravedad de las sanciones penales... Pero nunca se negó entonces que el aborto provocado, incluso en los primeros días, fuera objetivamente una falta grave".

4 Clasificación del aborto según su moralidad

El aborto directo, entendido como fin o como medio, es intrínsecamente ilícito. Cuando se trate de un feto vivo, queda asimilado, desde el punto de vista moral, al homicidio.

a) espontáneo (también llamado casual o natural o involuntario), es aquel en el que las causas que lo originan son totalmente independientes a la voluntad humana;

b) provocado (también llamado intencionado o artificial o voluntario), es aquel causado voluntariamente por el hombre. Se divide en:

  • directo: encaminado a dar muerte al no nacido, como fin o como medio. Es provocado como medio, si se pretende la consecución de otros fines distintos a la muerte misma del feto, por ejemplo la salud de la madre. El llamado aborto "terapéutico" entra de lleno en la noción de aborto directo, puesto que es voluntaria e intencionalmente provocado como medio para la salud de la madre. Es aborto directo como fin el aborto por violación, el aborto por motivos eugenésicos, y el aborto como medida para disminuir la población.
  • indirecto: es el efecto secundario e inevitable previsto, pero no querido, de una acción buena, exigida por razones graves, compensatorias del efecto malo del aborto, y si se pudiera evitar, se evitaría.

MITOS CREADOS SOBRE EL ABORTO

Cada uno de nosotros está aquí, porque hemos sido amados por Dios, quien nos creó, y por nuestros padres, quienes aceptaron y estuvieron suficientemente interesados para darnos la vida ... Lo he dicho frecuentemente y estoy segura de ello, que el destructor más grande de paz en el mundo actual es el aborto, si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué es lo que puede detenernos a tí y a mí de matar el uno al otro?

El único que tiene el derecho de tomar la vida, es Aquél que la ha creado, nadie más tiene ese derecho: no la madre, no el padre, no el médico, no la agencia, no la conferencia, ni el gobierno ...Dios ha creado un mundo suficientemente grande para todas las vidas que El desee que nazcan.

Es sólo en nuestros corazones, que no son suficientemente grandes para quererlos y aceptarlos
...Si hay un niño que no quieras o que no puedas alimentar o educar, dame ese niño a mí ... El niño es el regalo más hermoso de Dios a una familia, a la nación: no hay que rechazar este regalo de Dios; mi oración para cada uno de ustedes, es el que siempre tengan la fe para ver y amar a Dios en cada persona, incluyendo el no nacido.
(Intervención de la Madre Teresa de Calcuta en la Conferencia de El Cairo, Egipto, 8 de septiembre de 1994).

Se habla y hasta se discute sobre el aborto, sin embargo a veces se carece de ideas claras; es por esto que a continuación se procura dar respuesta a algunas de las principales objeciones que los partidarios del aborto plantean.

  1. Debería permitirse el aborto cuando el embarazo no es deseado, porque trauma a la mujer...
  2. Las consecuencias de un embarazo no deseado pueden llegar a ser graves a lo largo de la vida de una mujer, más aun si se trata de una muchacha adolescente o no casada, sin embargo, todos sabemos que la vida humana se compone de momentos felices y momentos tristes e incluso amargos.

    El llevarse un disgusto grave, es algo que ocurre continuamente en todos los órdenes de la vida, sin que por ello se pueda decirse en serio que se sufre un trauma. Aún cuando una mujer se encuentre embarazada sin querer estarlo, la experiencia demuestra que si se deja nacer al bebé, muchos hijos no deseados se convierten en muy queridos.

    Stan Sinberg confiesa en The Baltimore Sun (8-II-93) estar perplejo, como partidario del derecho al aborto, desde el día en que supo que él estuvo a punto de ser abortado: en una reunión su propia madre le confesó que al enterarse que estaba embarazada, intentó abortarlo; su padre dijo que trataría de encontrar a alguien que realizara el aborto y al no encontrarlo, o no buscarlo, lo tuvieron. Así pues, él debía su existencia a una legislación social represiva al aborto; vive gracias a que su mamá no tuvo el derecho al aborto.

    ¡Cuántos deberán su vida a la legislación! En los partidarios del aborto existe el convencimiento de que todo deseo si tiene público, tiene derecho a que se le satisfaga; siendo que la verdadera importancia lo da la justicia en la pretensión, así por ejemplo, ante el deseo que alguien pueda tener de matar a su suegra o a su vecino, no debe llevarse a la práctica tan sólo porque se contrapone al deseo que ella tiene de conservar su vida, sino porque no es justo hacerlo. Y tratándose del deseo, también habría que preguntarse ¿cuál es el deseo del bebé? ¿Cómo se puede negar la vida a quien no ha cometido ningún delito? El aborto no es alternativa, como tampoco lo es robar si faltara el dinero, la lícita sería trabajar. En la actualidad existe un ambiente antinatal que favorece la falta de acogida para los hijos por venir; anteriormente ser madre era considerado un gran honor, y las mujeres desde muy jóvenes pensaban en cómo habrían de educar a sus futuros hijos.

    El Papa comenta en la carta a las mujeres "te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida".

    "¿Y qué decir de los obstáculos que, en tantas partes del mundo, impiden aún a las mujeres su plena inserción en la vida social, política y económica? Baste pensar en cómo a menudo es penalizado, más que gratificado, el don de la maternidad, al que la humanidad debe también su misma supervivencia. Ciertamente, aún queda mucho por hacer para que el ser mujer y madre no comporte una discriminación".

    Un equipo de médicos canadienses presentaron en el Congreso Mundial sobre la Salud y la Infancia, celebrado en Roma en 1993, un estudio sobre los problemas físicos y psicológicos que suceden en una familia después de haber sufrido un aborto voluntario.

    El estudio, conducido por el Dr. Philip Nev, del estado de Columbia Británica sobre más de 3,000 pacientes, ha puesto de manifiesto lo que llama "síndrome de sobrevivencia post-aborto", cuyos síntomas comprenden diversos daños a la salud de la madre, incluyendo alteraciones del sistema inmunitario y aumento de episodios de violencia contra los niños.

    Respecto a la psicología del hermano del niño que no ha llegado a nacer, se ve perturbada porque no suele fiarse de sus padres porque teme que él también ha sido un hijo no deseado, o se siente incluso culpable de que su hermano no haya visto la luz, pues si él no hubiera existido, probablemente sus padres no hubieran abortado.

    La mujer que acude a una clínica de aborto, puede tener por seguro que no le informarán bien acerca de los traumas que podrá sufrir. Nadie le dice que se podría sentir loca después del aborto; ni que lo más probable es que termine con el novio; que dejará de sentirse respeto a ella misma y posteriormente a los demás, que incluso pensará en el suicidio; tenía celos de las mujeres embarazadas y dificultad para llevarse bien con los hijos propios y ajenos; etc. El trauma para la mujer se dará años más tarde, si toma la decisión de abortar.

  3. El embrión es sólo una masa de células, es dudoso de que se trate de un verdadero ser humano...
  4. Los abortistas nunca hablan de un niño no nacido. Es el fruto y el invento de un prejuicio, nada más. ¿puede alguien sostener seriamente que lo que hoy es humano y lo que ayer estaba en el útero no lo era? Y si es cuestión de viabilidad ¿se podría decir que un niño recién nacido es significativamente más viable que el niño fuera del útero? Más bien, que es bastante menos viable.

    Hay que poner más cuidados, más atención. Lo que se extrae del útero cuando se realiza un aborto ¿es una cosa o un ser viviente? Y si es ser viviente, ¿a qué especie pertenece? La posición de los abortistas no responde a la ciencia; responde a un interés, y a un interés nada humanitario.

    Y la "duda". La única actitud cuerda sería cuidar el embarazo, estar a favor de la vida y no destruirla, así por ejemplo: si voy de cacería con un amigo y escucho un ruido, no disparo, ante la duda de si es un jabalí o mi compadre que ronca muy parecido.

    "Desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces.

    A esta evidencia de siempre ... la genética moderna otorga una preciosa confirmación ... Con la fecundación inicia la aventura de una vida humana, cuyas principales capacidades requieren un tiempo para desarrollarse y poder actuar ... El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción".

    En los seres humanos, recién efectuada la fecundación, estamos ante una sola célula compuesta de 23 pares de cromosomas, que va creciendo, trasladándose y multiplicando; al poco tiempo se nos presentan un conjunto de células bien organizadas, al igual que en un ser humano adulto.

    Es exclusivo de los seres humanos poseer 23 pares de cromosomas en las células.

    La genética nos dice que desde la concepción estamos ante un ser humano con sus 46 cromosomas y con esto se tiene todo el material genético que se va a desarrollar a lo largo del tiempo, algo semejante a como en una cinta de caset que tiene modificaciones físicas y hace que al colocarlo en un aparato de casets se escuche el jarabe tapatío, aunque ni la cinta, ni el aparato tengan un mariachi, ni trompetas.

    edad aprox.

    Características

    1 día

    1 célula con 23 pares de cromosomas, por la unión de las células germinales

    3-4 días

    Se traslada hacia el útero

    5-9 días

    Se implanta por sí mismo en el útero

    10-15 días

    Suspende el ciclo menstrual de su madre, mide tan sólo 2 milímetros

    20 días

    Se establecen el cerebro, el sistema nervioso y la columna vertebral

    21 días

    El corazón empieza a latir, y continuará latiendo hasta la muerte

    28 días

    Forman músculos y se manifiestan brazos y piernas

    30 días

    Es 10,000 veces más grande que la célula primera, ahora mide 4.5 milímetros

    40 días

    Se detectan las ondas del cerebro

    42 días

    Comienza a producir células sanguíneas. Sería la segunda menstruación

    60 días

    Mide 3 centímetros, tiene impulsos eléctricos cerebrales.

    No existe un ser humano adulto que no haya pasado antes por ser embrión, feto y bebé. Por eso se dice que si el vientre de la madre fuera transparente, el aborto provocado se vería de otra manera. El sentido común -que no necesita conocimientos científicos- nos dice que lo que se lleva en el seno materno es algo vivo, sin embargo algunos dudan de que se trate de un ser humano, pero, ¿si no es un ser humano, qué tipo de ser es?, si no se tuviera la convicción de que es un ser humano ¿por qué se interrumpe su crecimiento? y ¿por qué se espera el nacimiento de un bebé?

    La experiencia demuestra que sí es un ser humano. De la unión de un óvulo y un espermatozoide humanos no puede resultar algo distinto de un ser humano. Al presentarse el parto nadie llama a un veterinario para ver si nace un gorilita, o un cocodrilo; ni se acude a un botánico, por si da a luz una flor de zempazúchitl.

  5. El aborto debería permitirse, porque la mujer tiene derecho a disponer de su cuerpo...
  6. El derecho al propio cuerpo, siendo verdadero, tiene sus límites, por ejemplo, no es permitido manejar en estado de ebriedad, drogarse, o desvestirse en vía pública, y es que "ser dueños" del propio cuerpo no justifica cualquier acción y menos aún tratándose del aborto en donde se acaba con la vida de otra persona.

    En años recientes la genética, la inmunología y la fecundación in vitro (fivet) lo han demostrado cada quien por su cuenta y desde hace mucho más tiempo los exámenes clínicos lo han anunciado: madre e hijo son seres distintos. De la madre sólo recibe alimento y espacio para vivir, de la misma manera que un adulto requiere oxígeno, alimento, calor, y ni el oxígeno, ni el alimento, ni el calor son el mismo hombre.

    El código Penal para el Distrito Federal reconoce al no nacido como un ser humano al incluir el aborto entre los delitos contra "la vida y la integridad corporal", similar al trato que le da el código en Sonora dentro de los delitos contra "la vida y la salud".

    Cuando se defiende la vida humana no se está en contra de la liberación femenina, al contrario, se está a favor de ella evitando el homicidio de muchas mujeres, ya que estadísticamente está demostrado que por cada dos abortos, uno era del sexo femenino. No porque una mujer esté en posibilidad de destruir a su hijo, en razón de su tamaño y dependencia, se le concede el derecho a tirarlo a la basura, sería un interés egoísta y caprichoso.

    La mujer que ha procurado un aborto sabe que ha procurado la muerte de su propio hijo, y se queda con la conciencia torturada. Una sociedad permisiva quizá no encuentre gran dificultad en dejar pasar esa acción, lo peor es que ella misma no se lo perdonará fácilmente. Y si efectivamente se sobrepone a sí misma, y hace callar a su conciencia, lo hace a base de insensibilizarse moralmente, de destruir su sentido de valores, de desfeminizarse, de deshumanizarse. Su capacidad de amar, su instinto maternal, pueden sufrir una enorme e irreparable lesión.

    A aquellas que pretenden reivindicar unos "derechos" contraponiéndolos a la vida de sus hijos, habría que recordarles que también existe el amor incondicionado. Ningún tipo de mujer normal apoya la muerte de los hijos, en todo caso buscaría iniciativas que contribuyeran al amor ¿quién se sentiría afortunado de casarse con una de esas mujeres?, o de tenerla por madre, hermana, hija, o suegra.

  7. Que el aborto lo decidan los médicos, ellos saben si es conveniente o no realizarlo en cada caso...
  8. En Estados Unidos desde hace años existe un negocio llamado "Industria del aborto". Anualmente se realizan en ese país alrededor de 1.3 millones de abortos y se cobra un promedio de 350 dólares por cada uno. Carol Everett estuvo envuelta en la "Industria del aborto" en el área de Dallas, Texas desde 1977 hasta 1983, como directora de cuatro clínicas y dueña de dos de éstas. En aquél entonces el precio oscilaba entre los 185 y 1,250 dólares según el estado de adelanto del embarazo. Ella personalmente llegó a ganar 150,000 dólares anuales. La Sra. Everett se alejó de la industria del aborto por una conversión religiosa.

    Por otro lado, cada vez son menos los médicos en los Estados Unidos que están practicando el aborto, porque empiezan a estar marginados dentro del ambiente de su profesión, y es que la medicina está para curar, no para comerciar con el homicidio de seres humanos.

    El ginecólogo norteamericano George Flesh, decidió abandonar la práctica del aborto cuando empezó a sufrir ataques de ansiedad, con náuseas, palpitaciones y vértigo. El mismo explica por qué, en un artículo (International Herald Tribune, 18-IX-91) "Ya no estaba orgulloso de ser cirujano. Cuando volvía del trabajo y abrazaba a mis hijos, me sentía indigno de que Dios me hubiera bendecido con sus caras sonrientes. Al comienzo de mi ejercicio profesional, una pareja de casados vino y me pidió que les practicara un aborto. Como el cuello uterino de la paciente estaba rígido, no pude dilatarlo para llevar a cabo la operación. Le dije que volviera la semana siguiente, pasada la cual el cuello uterino estaría más blando. La pareja volvió y me dijo que había cambiado de opinión. Les asistí en el nacimiento de su hijo siete meses después. Años más tarde, pude jugar con el pequeño Jeffrey en la piscina del club de tenis del que sus padres y yo éramos miembros. Era un niño precioso y feliz. Yo estaba horrorizado al pensar que tan sólo un obstáculo técnico me impidió terminar con su vida en formación ... Todas las mañanas, cuando abrazaba a mis hijos, empazaba a pensar en el aspirador que usaría dos horas después. Era una tensión emocional que no podía aguantar".

    La cuestión del aborto no es algo que deba resolver el médico, como tampoco la aplicación de la silla eléctrica es asunto de los ingenieros eléctricos.

  9. Legalizar el aborto por los que sí lo deseen hacer, si alguno no está de acuerdo, que no lo haga, pero no quiera imponer su criterio sobre los demás...
  10. Es frecuente entre políticos decir que están personalmente en contra del aborto, pero que lo apoyan por respeto a los que mantienen otros puntos de vista. Pero ese "respeto" por la conciencia ajena, nunca debe exigir abdicar de la propia. Ningún político apoyaría una ley que protegiera la vida de todos, pero permitiera a cualquiera privarle de la suya.

    En este, como en otros casos, no es posible estar en una posición neutral porque se favorecería el aborto. Quien está a favor de la libre elección, realmente está a favor del aborto; al igual que si alguien sostuviera que no está a favor de los accidentes de tránsito, pero defendiera la libre elección de la velocidad en las calles de la ciudad.

    Cambiando de giro, sería tanto como aceptar que, por ejemplo, en la Alemania Nazi se dijera: yo soy neutral, pero si tú quieres realizar el genocidio es asunto tuyo, tú escoge. La "neutralidad" favorece al opresor, perjudicando al oprimido. El aborto es un acto de violencia que no debe ser alentado.

    En el caso Dred Scott de los Estados Unidos del 6 de marzo de 1857 la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, a través de el juez Roger B. Taney confirmó y extendió la esclavitud; declaró que los negros no eran personas y por tanto podían ser esclavos. Actualmente existe un acuerdo general en que la postura de Taney fue la peor decisión constitucional. Pero hay un hecho curioso. Treinta años antes, Taney había liberado a sus propios esclavos. Hoy podríamos decir que estaba personalmente en contra de la esclavitud, pero que no quería imponer sus puntos de vista a otros. La contradicción de Taney -la de oponerse en privado, pero tolerar públicamente una extendida práctica social- es la postura preferida respecto al aborto por los que se declaran pro-choice.

    Se envuelve el slogan de ser pro-choice (pro-elección) del aborto en un ropaje falto de claridad. Le llaman elección a que otro pague el precio con su muerte. Siguiendo la "lógica" del mito también se podría decir: si tú no quieres violar, no violes, pero no impongas tu criterio sobre los demás. ¿Cómo suena esto?

    Si se desconoce el derecho a la vida, ¿qué derecho subsiste?; el aborto ¿es una elección de la madre o tiene otro nombre? ¿acaso se puede "escoger" la suerte del vecino, de la suegra o del hermano? ¿por qué se ha de poder escoger la suerte del hijo?

  11. El aborto es un asunto de la propia conciencia, es una cuestión personal, íntima, en la que ni la legislación, ni la religión, ni nadie, excepto la propia madre, debe intervenir...
  12. Aunque todos debemos seguir la propia conciencia, el papel de ella no es crear la verdad moral, sino percibirla y comunicarla. La verdad moral es la ley natural, y es posible que una persona se equivoque al percibir la realidad moral en una situación particular. Esa persona puede ser sincera, pero está sinceramente equivocada.

    No es verdad que el aborto sea un asunto de la propia conciencia, una cuestión personal, íntima, en la que ni la legislación, ni nadie, excepto la propia madre, debe intervenir, sino que afecta en concreto a una persona, al no nacido, que es asesinado.

    Si actualmente se realizan campañas a favor de la conciencia ecológica, cuanto más hacerlo por los seres humanos.

    No hay que perder de vista que quien aborta acaba con la vida, la libertad, la intimidad y la conciencia de otra persona.

  13. El aborto eugenésico debería permitirse, porque nadie desea tener un hijo que nazca con malformaciones...
  14. Muchos no nacidos con cierto tipo de deficiencias, fallecen en forma natural; ; otros no podrán llegar a la vida adulta porque su naturaleza no está preparada para alcanzarla ¿por qué acabar con ellos intencionadamente?

    La Fundación Kennedy había presentado una película para mostrar al público la gravedad de los problemas de la genética moderna y para hacer sentir cuán abominable era rechazar a los niños porque estuvieran enfermos. Esta película había sido filmada basándose en una historia real, acaecida en el hospital John Hopkins de Baltimore algunos meses antes. La historia es la siguiente:

    Poco después del nacimiento de un niño afectado de mongolismo (trisomía) se descubrió que tenía además atresia del duodeno, es decir, un estechamiento en el tubo digestivo que le impedía alimentarse. Esta anomalía condenaba al niño a la muerte, a menos que se le hiciera una operación quirúrgica relativamente sencilla. Los padres rechazaron la intervención. El cirujano se dirigió entonces al juez del distrito del hospital proponiéndole lo siguiente:

    -- Si le pido, oficialmente, que me autorice a no hacer caso de la negativa paterna, usted, Tribunal de Justicia, ¿me apoyaría? La opinión del juez, que se ha hecho pública, fue la siguiente:
    -- Los padres tienen el derecho a oponerse a la intervención. Después de esta respuesta el jefe de Pediatría decidió no operar al niño, que fue colocado en una habitación separada con aviso 'Nothing by mouth' (Nada por la boca) y tardó quince días en morir de hambre en uno de los mayores hospitales del país más rico del mundo".

    Gracias a los avances de la técnica aplicada en la medicina se han conseguido adelantos que antiguamente eran inimaginables, y entre ellos está la posibilidad de obtener datos suficientes para pronosticar alguna patología del ser en gestación. Pero, ¿quién dirá qué enfermedad es definitiva para optar por el aborto, o por el infanticidio? lo que realmente importa es que estamos ante una persona humana, no es cría de ganado de primera clase.

    La realidad ha demostrado que s iempre existen personas que aceptan, y acogen como hijo muy querido a un bebédiscapacitado; y en cualquier caso, habría que esperar a que sea él quien elija su destino, no adelantarnos tomando una decisión tan drástica que no admite rectificación. ¿Qué opinaríamos si ahora, mientras estamos reunidos, alguien llegara y nos sentenciara a muerte, con el pretexto de aliviarnos los años futuros de vejez y enfermedades? ¿qué tipo de muerte eligiríamos: veneno, cuchillo, succionador?

    La vida humana está por encima de la apariencia física o psíquica; niños y adultos con malformaciones viven muy felices.

    En un debate ante la televisión francesa, Lejeune preguntó a Monod: de un padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos, el primero nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació sordomudo, y el cuarto es tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo. Ud. ¿qué haría?.

    --Yo interrumpiría ese embarazo-- respondió Monod con toda seguridad;
    a lo que su contrincante le contestó:
    -- Tengamos un minuto de silencio, pues hubiera matado a Beethoven.

  15. Sólo las mujeres con recursos tienen acceso a buenos abortos ilegales, mientras la mayoría arriesga sus vidas debido a la penalización y miles fallecen a causa de un aborto mal realizado...
  16. Si la función de la ley fuera consagrar el estado de hecho, es claro que no podría ser así sólo en el caso del aborto. Ante la extención de hechos como el robo, la violencia, el fraude, las torturas, el pandillerismo, los secuestros, el adulterio, los atentados terroristas, el homicidio, la drogadicción, el maltrato, etc., al legislador no le quedaría otro camino que decorar la injusticia declarando legal lo que por naturaleza, independientemente de su extención social, es ilegítimo.

    Y es que las estadísticas no sólo manifiestan que el número de abortos es elevado, dicen también, por ejemplo, que lo es el robo, la violencia y el fraude; señalan también que muchas personas evaden el pago de impuestos, etc.

    Indudablemente en toda legislación hay algunas normas que, tanto si son incumplidas como si no, se podrían cambiar con ventaja para todos; los que apelan a las costumbres para pedir la abolición de una ley, presuponen que se trata de una norma que depende de las circustancias.

    Existen normas inderogables que hacen posible disfrutar de cierta seguridad jurídica y social. La vida es un bien tan preciado, que pertenece a esas normas no derogables; de no respetarla, caeríamos en la ley del más fuerte, así por ejemplo, en la Alemania de Hitler los exterminios eran legales, pero seguían siendo ilícitos.

    Un Estado que autorice el aborto no merece ningún respeto, porque una vez negado el valor de la vida, no es posible defender establemente ningún otro valor ¿de qué serviría tener derecho a votar, a elegir estado civil, a transitar, si no se protegiera la vida, que es la que sustenta cualquier otro derecho?. Si en nombre de la libertad un Estado permite el aborto, produce una confusión sobre los ciudadanos asignando calidades distintas de vida.

    Nunca se había hablado tanto de derechos humanos y nunca, tampoco, se habían pisoteado tanto; tratándose del aborto, resulta bochornoso que existan legisladores que permitan el atentado sobre la vida humana. Es una de las mayores cobardías que se han inventado contra los más inocentes, débiles e indefensos.

    Es un hecho que en aquellos países en los que el aborto está reglamentado, continúan con la práctica clandestina. Siempre habrá motivos -injustificados- para intentar realizar un aborto clandestino, aunque éste se ofrezca de forma gratuita y voluntaria, puesto que el fin primario de la clandestinidad es el ocultamiento de la acción a los ojos de alguien: para no aparecer como madre soltera; para ocultar una aventura, por odio contra el padre de la criatura.

    El aborto es un peligro en sí mismo, realizado o no clandestinamente, no existen los "abortos buenos", porque se está violentando la naturaleza humana de la madre. Algunas de las posibles consecuencias son: hemorragias, perforación uterina, infecciones genitales, esterilidad permanente, embarazos extrauterinos, apertura permanente del cuello uterino, perforación de intestino, y perturbaciones psíquicas, más graves y profundas que las anteriores: la madre se acordará del hijo que abortó al ver niños de la edad que tendría el suyo si viviera.

    El argumento de quienes buscan el aborto es: si la madre arriesga la vida por matar a su hijo, démosle permiso para que pueda destruirlo sin arriesgarse. Como es sabido, el Estado tiene el deber de proteger los valores que atañen el ámbito común de la vida de los hombres; entre ellos está la libertad, la dignidad personal, la propiedad y la vida. La legislación tiene como fin determinar cuáles son estos valores, para protegerlos y resolver los casos de conflicto que puedan surgir. La vida de los miembros de la comunidad ha sido siempre considerada como el valor preponderante entre todos aquellos bienes que han de ser protegidos por el Estado.

    Si no se reconoce el derecho a la vida como el primero y fundamental, si no se protege antes y más que cualquier otro, pierden su sentido los demás derechos. Si se autoriza legalmente atentar contra la vida del más indefenso e inocente de los individuos, la ley se convierte tan sólo en un modus vivendi, que se aprovecha para realizar los propios proyectos y perseguir los propios intereses.

    ¿Cuál es, entonces, el sentido de la ley? ¿es sólo un ropaje jurídico que disfraza -según convenga- la injusticia? Porque admitir el aborto es menospreciar la vida, la que no debe quedar sujeta la aceptación "benevolente" de sus progenitores.

    Los derechos humanos fueron declarados por la O.N.U. como manifestación de un ideal común de la humanidad, tendiente a conseguir un estado de cosas en el que los seres gocen de toda la dignidad que les corresponde por naturaleza.

    El primero de los derechos enunciados por tal declaración es precisamente el derecho a la vida: "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona" (art. 3ro.). La liberalización del aborto deja la puerta abierta al menosprecio de la vida humana. Así, por ejemplo, debido a la tolerancia o a la autorización del aborto, en los últimos años se han eliminado más vidas humanas mediante las técnicas abortivas que en las dos confrontaciones mundiales.

    En China continental la política del hijo único, iniciada en 1979 para estabilizar su población en el año 2000 en torno a los 1,200 millones de habitantes, ha provocado el infanticidio femenino, puesto que los hijos varones representan la única seguridad en la vida rural para unos padres ancianos que ya no pueden laborar.

    "La mayor industria química inglesa, la Imperial Chemical Industries (I.C.I.) utiliza como cobayas para sus propios experimentos científicos a niños no natos pero vivos. El director de la I.C.I., Garnett Davey, ha dicho a un enviado del Daily Telegraph: no se trata de un secreto, lo estamos haciendo desde hace ... años" .

    El Parlamento sueco informó que, desde 1954, ciertas industrias farmacéuticas fabrican medicamentos utilizando tejidos de fetos vivos, mantenidos con vida artificialmente durante el tiempo necesario para que proporcionen el material. Los laboratorios de la Clínica Universitaria de Estocolmo poseen un aparato capaz de mantener con vida, durante algunas horas, fetos de 17 a 18 semanas para fines experimentales.

    Los partidarios del aborto mencionan cifras alarmantes de mujeres fallecidas por causa de abortos realizados clandestinamente y sin las condiciones de higiene necesarias. A quienes dan las cifras habría que preguntarles ¿cuántas miles de mujeres fallecen anualmente?, porque sería una locura matar a unos inocentes por un dato impreciso o dudoso.

    Diversas organizaciones internacionales de planificación familiar, como el instituto Alan Guttmacher -entidad financiada en gran parte por la International Planned Parenthood Federation (IPPF)-, han difundido datos sobre mujeres muertas a causa de los abortos clandestinos en Latinoamérica. Según sus cifras, estos fallecimientos son, cada año, 300,000 en México. Pero el último Anuario estadístico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desmiente tales números. Así, en 1989 fallecieron en nuestro país 172,423 mujeres, de las cuales 21,177 se encontraban en edad fértil, y de esas muertes, la OMS sólo registra 149 en México debidos al aborto, incluidos los espontáneos.

    No resulta novedoso manipular las cifras para conseguir implantar el aborto, así lo consiguió Bernard Nathanson, el llamado "Rey del aborto" en Nueva York desde 1970, y para todo Estados Unidos a partir de 1973. Como él mismo declaró una vez cambiada su opinión acerca de esta aberrante actividad. En 1968 organizó la "Asociación Nacional para la Revocación de las Leyes del Aborto", y afirmaba que de 10 a 15 mil mujeres morían cada año debido a los abortos clandestinos, cuando de hecho él sabía que eran entre 200 y 300 los casos. Fue director de la clínica "Centro de Salud Sexual y de la Reproducción" y se practicaron 60,000 abortos en su administración, realizando él mismo más de 5,000 de ellos.

    En 1991 hubo un caso que conmovió a muchos norteamericanos. Una niña que nació tullida a las 34 semanas de gestación a consecuencia de un aborto ilegal y no consumado. La madre quiso abortar y acudió a un médico que atiende una clínica abortiva ilegal en Nueva York. Realizó una exploración superficial y puso manos a la obra, con el resultado de amputar un brazo a la niña, que sobrevivió a la operación. Al aparecer en los periódicos la foto de la niña, la indignación pública se virtió sobre el autor del aborto fallido. Lo que él hizo no es sino lo que a diario se practica en multitud de abortos legales consumados, sólo que en estos el bebé es despedazado por completo. Cuando el trabajo consiste en matar, el más incompetente hace menos daño.

    "Y es que el no nacido es débil, inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recién nacido. Se halla totalmente confiado a la protección y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno".

    Se tiene la experiencia de que los abortos son evitables. . Si se consigue explicar a las mujeres que el abortar estarían matando a su propio hijo, aunque el cuerpo sea muy pequeño.

  17. El aborto es una buena medida de control natal, ¿para qué traer más gente al mundo?...
  18. Para asegurar el recambio generacional en el mundo se necesitan 2.1 nacimientos por pareja. Actualmente hay Países que su índice de crecimiento es menor a cero, empieza a desaparecer su población después de años de estar controlando la natalidad. Es que como dice el dicho: Dios perdona siempre, los hombres algunas veces, pero la naturaleza, nunca.
    Así por ejemplo, en el viejo continente se está apoyando a las familias numerosas, el dato siguiente es de 1990:

    Ayuda Económica Mensual en ECU

    países

    fecundidad

    primer hijo

    segundo hijo

    tercer hijo

    Bélgica

    1.6

    54

    155

    305

    Dinamarca

    1.7

    58

    116

    175

    Alemania

    1.4

    24

    87

    194

    Grecia

    1.4

    4

    20

    54

    España

    1.3

    1

    3

    5

    Francia

    1.8

    0

    86

    197

    Irlanda

    2.2

    19

    39

    58

    Italia

    1.3 1

    3

    52

    111

    Luxemburgo

    1.6

    44

    134

    296

    Holanda

    1.6

    34

    42

    45

    Portugal

    1.5

    8

    17

    25

    Reino Unido

    1.8

    44

    88

    132

    Habrá que tomar en cuenta que en 1994 el ECU equivalía a 1.5 dólares aproximadamente y que las ayudas se suman del primer hijo al segundo y de este al tercero (cfr. Europe Today 7-III-94, Semanario nº 103)

    En Suecia se está apoyando a las familias y han conseguido que la tasa de fecundidad haya pasado de 1.6 en 1983 a 2.17 en 1993. Los medios que se han utilizado son un generoso permiso laboral cuando nace un hijo, en virtud del cual los dos padres pueden quedarse en casa durante un año cobrando el 90% de su sueldo.

    El tiempo de este permiso puede utilizarse también trabajando parcialmente. Además, en la enseñanza primaria los padres eligen la escuela y el municipio paga al colegio una subvención que es igual al 85% del costo medio por alumno en la ciudad donde reside.

    En Asia, los países con mayor densidad de población son los más ricos: Hongkong, Singapur, Taiwan, Corea del Sur y Japón.

    El programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, United Nations Development Programme (UNDP) contiene datos muy significativos sobre indicadores económicos de calidad de vida en 173 economías en desarrollo ... El UNDP publicó en 1990 el primer informe sobre el desarrollo humano, combinando factores tales como la esperanza de vida, grado de educación, porcentaje de población con acceso a agua potable, dosis diarias de calorías, etc. ...

    En todos los países en vías de desarrollo, la esperanza de vida al nacer se incrementó desde 46.2 años en 1960 a 62.8 años en 1990...El porcentaje de población con acceso a agua potable creció del 36% al 68%...La dosis diaria de calorías, expresada en porcentaje frente a la dosis mínima, creció de 90% en 1960 a 107% en 1990. Todo esto en los países en vía de desarrollo. La población de los países desarrollados se contrae y envejece desde los años 60.

    La baja tasa de natalidad y la mayor esperanza de vida se están combinando para producir países despoblados con un alto número de personas ancianas.

    El problema de quienes ven en el crecimiento de la población una dificultad, es asumir que vivimos en un mundo estático, que los estados distribuyen recursos mejor que los mercados, y que la gente será incapaz de reaccionar inteligentemente para sustituir recursos naturales cuando la oferta disminuya y los precios suban.

    La insistencia con que algunos profetizan una crisis mundial de la población obedece a razones ideológicas, más que a un análisis objetivo.

    Existe una extensa red internacional de organizaciones que dirigen sus esfuerzos a la reducción de la población.

    Algunas de estas organizaciones colaboran a menudo con campañas que experimentan, producen y distribuyen anticonceptivos, o que recomiendan la exterilización e incluso el aborto.

    Julian J. Simón, en su obra "El último recurso", comenta que Thaman Singh, hindú, le dió la bienvenida y le dijo: Ustedes trataban de convencerme en 1960 de que no tuviera más hijos. Ahora ya ve usted, tengo seis hijos y dos hijas y estoy en casa descansando. Usted me dijo que yo era un hombre pobre y no podía sostener a una familia grande. Ahora, gracias a mi familia soy hombre rico.

    México no es un país sobrepoblado, sino con una gran cantidad de hijos fuera de matrimonio; situación que nos lo han indicado los censos poblacionales realizados. No es solución acabar con los seres humanos sino destinar recursos para resolver los problemas, pero algunos quieren aplicar en humanos aquél dicho de: muerto el perro, acabada la rabia.

  19. El aborto por violación salva el honor de la víctima ...
  20. Esas mujeres lo que necesitan es apoyo, ayuda, no que se les mate a sus hijos. Es innegable que sufrir una violación resulta traumático, y la ley concede a la mujer la posibilidad de optar por el aborto, matar a su hijo; sin embargo es imposible demostrar que un embarazo fue fruto de una cópula violenta. El llamado aborto por violación aunque legal, resulta ilícito, pues permite dar una sentencia de muerte a un inocente, por el delito que cometió su padre: al violador se le impondrán de 2 a 12 años de prisión (en el estado de Sonora), al hijo de la víctima, la pena de muerte. ¿Cómo salvaría su honor la homicida de su propio hijo? Resulta más deshonroso ser homicida del propio hijo, que el tener un hijo de un padre odiado.

    Sin embargo una vez ocurrida la violación no es factible reparar la situación de tal forma que se regrese al estado anterior; lo único que se consigue con el aborto es no continuar con el embarazo, en cambio a ella es imposible sustituirla, por eso lo lógico es que dé a luz; respecto del bebé, puede darlo en adopción, pero por ningún motivo matarlo. Rara vez se han estudiado los mejores modos de ayudar a las víctimas de violación. En este sentido, es revelador lo que comenta Sandra Mahkorn en su obra titulada Psychological Aspects of Abortion; ella se especializó en el asesoramiento a mujeres violadas:

    En 1979 estudió los casos de unas mujeres embarazadas por violación. De entre ellas, sólo cinco eligieron abortar. De las 28 restantes, que dieron a luz, 17 dejaron a sus pequeños en adopción, y 3 se hicieron cargo del bebé. En los 8 partos restantes fue imposible saber cuál fue el destino del niño. Estas mujeres encontraron razones de peso para no abortar. En primer lugar, varias pensaban que el aborto era simplemente otro acto de violencia, inmoral y homicida. Una de ellas afirmó que el quitar la vida al pequeño sólo le causaría nuevos motivos de ansiedad. En segundo lugar, algunas veían un significado en ese hijo. El niño había irrumpido en sus vidas sin pedir su parecer pero, por otra parte, intuían algún tipo de sentido oculto tras ese acontecimiento. Y aunque no eran responsables en su concepción, lo cierto es que había sucedido y afrontarían las consecuencias. Además, la víctima de una violación entiende, en lo más profundo de sí, que si lleva a término el embarazo, habrá triunfado sobre la violación. Seguir adelante es la mejor manera de demostrar que ella es mejor que el hombre que la forzó. El aborto no ayuda a las víctimas de una violación. Al contrario, anima a la mujer a descargar su ansia de venganza contra el niño no nacido. Por otro lado, el nacimiento del bebé puede ser una victoria para ella, y en cambio es muy probable que el aborto dificulte su recuperación, al aumentar los sentimientos de culpabilidad y vergüenza, que socavan su propia estima.

    Cuánto reconocimiento merecen --comenta el Papa Juan Pablo II-- las mujeres que, con amor heroico por su criatura, llevan a término un embarazo derivado de la injusticia de relaciones sexuales impuestas con la fuerza. Respecto al violador, si alguien sugiriera seriamente que se penalizara con la muerte a todos los violadores, seguramente se levantaría polémica en la sociedad:

  21. Por la incertidumbre que se generaría de si matar al culpable sería solución para este problema social;
  22. Otros quizá, por lo desproporcionado de la penalización;
  23. Probablemente algunos más por la sola posibilidad de no haber acertado con el culpable.

La pregunta es entonces ¿por qué se insiste en matar a niños inocentes?

  1. En los países con mayor desarrollo político, económico y de derechos humanos se practica el aborto a petición, México debería autorizarlo.

Es verdad que en la actualidad son muchos Estados los que han autorizado la práctica del aborto a petición, en distintos momentos del embarazo, pero también lo es que eso no significa ningún adelanto social, sino al revés; la que promueve el aborto es una cultura antisolidaria, una verdadera cultura de la muerte.

Constituye un retroceso para la humanidad que los sistemas jurídicos quieran hacer legítimo en nombre de la libertad, la supresión de vidas inocentes, provocando también una posible desorientación en las conciencias de sus ciudadanos.

El enfoque de esos países muestra una forma hedonista y utilitarista de su visión acerca de la vida humana y de la sexualidad.

En los países en donde el aborto a petición es un "derecho" de sus ciudadanos, también suceden casos como los que Faith Abbot comenta en The Human Life Review (Nueva York, primavera de 1993) los relatos de dos mujeres que, en momentos distintos, estaban en circunstancias similares. Ambas tenían tres hijos cuando se encontraron con un embarazo inesperado. Las dos se daban cuenta de que un hijo más supondría incomodidades y problemas, y les obligaría a renunciar a los planes que se habían hecho respecto de su trabajo y a su vida familiar. Una quiso tener el niño; la otra abortó. Los relatos son los siguientes:

La escritora Elizabeth Klein esperaba el cuarto hijo en torno a su cuarenta cumpleaños. Sus amigos le preguntaban ¿y tu libro?. Tienes tres hijos adorables. Tú ya has cumplido ... Hasta que vió por la pantalla del scanner la cabeza perfectamente formada del niño que llevaba dentro, deseó tener el bebé. Después escribe: desde que nació nuestra hija pequeña ya no podemos imaginarnos la vida sin ella.

Cuando Elinor Nelson supo que estaba embarazada, se llevó una fuerte impresión. En su caso, quedar embarazada por los medios naturales era un milagro, pero mediante la fecundación in vitro había tenido trillizos. Después de todo, era la más normal de las experiencias reproductivas que había tenido, sin embargo al ver el desorden que sus hijos de dos años hacían, decidió abortar.

Klein escribe que: nos resulta especialmente grato tener nuestra hija de propina ahora que sus hermanos se han ido de casa. Ahora tenemos con ella esas conversaciones íntimas de sobremesa que rara vez eran posibles cuando nuestro ruidoso trío se sentaba a comer (uno se pregunta cómo se sentiría Elinor Nelson si leyera esto).

En los países desarrollados también existen muchas reacciones en favor de la vida, como por ejemplo en Estados Unidos las llamadas operaciones rescate que buscan dificultar, pacíficamente, la entrada a las clínicas abortistas, con el objeto de rescatar de una muerte segura al menos a algunos no nacidos. Recientemente el Congreso norteamericano aprobó una ley que establece penas muy severas para los responsables de manifestaciones delante de clínicas abortistas. Los castigos pueden llegar hasta un año de prisión y 100,000 dólares de multa la primera vez, o hasta tres años y 250,000 dólares para los reincidentes, si concurre violencia.

También hemos conocido el testimonio edificante de madres que, en países del llamado primer mundo, han preferido tener a su bebé a optar por un aborto, como por ejemplo a Gianna Beretta Molla, y más recientemente el de Carla Pomella, que dió a luz el 22 de abril de 1995, falleciendo ella en junio de ese mismo año.

"Si un doctor acepta dinero por matar al inocente en el seno materno, el mismo médico te matará con una inyección cuando tus hijos se lo paguen"

Aborto, terapia o Paleativo ?

Es lícito que las legislaciones autoricen el aborto "terapéutico" cuando el embarazo pone en peligro la vida de la madre: ¿por qué, en una situación de conflicto, el derecho del feto habría de prevalecer sobre el correspondiente derecho a vivir de la madre?

La situación de escoger entre la vida de la madre y la vida del hijo, en la actualidad, con los conocimientos y medios técnicos de que se disponen, prácticamente no se da; sin embargo, lo que sí es frecuente, es el uso de este argumento como bandera para autorizar -de hecho-, cualquier aborto a petición.

Lo cierto es que la grandísima mayoría de los fetos que se suprimen con el aborto terapéutico podrían alcanzar la viabilidad extrauterina.

Los casos de riesgo grave disminuyen si a la esposa se le ha prevenido de sus condiciones orgánicas. El examen médico prematrimonial, descubrirá a tiempo las deficiencias de su constitución en vista de las funciones de maternidad, y en caso de quedar embarazada, se debe recurrir a un ginecobstetra y, además, a un médico que atienda la otra anomalía: oncólogo, psiquiatra, cardiólogo, etc., pero no al aborto.

No es lo mismo intervenir a una mujer que está embarazada y que como consecuencia muera la criatura que lleva en su seno, a matarlo deliberadamente. ¿Qué culpa tiene el no nacido si la madre posee una constitución que no concuerda con el desarrollo del embarazo? ¿por qué llamarlo injusto agresor? ¿quién podría establecer cuánta responsabilidad debe atribuirse a una y cuánta a la otra parte? ¿y se puede, en duda tan grave, dar una sentencia de muerte?.

Es la madre enferma, es la madre debilitada quien justamente debe soportar el riesgo de la preñez, porque ella es la que se ha puesto en condiciones de estar encinta, el no nacido no escogió encontrarse donde la naturaleza lo colocó.

Tumor en el utero

Frente a un tumor maligno, un cáncer en el útero de una mujer embarazada, en ocasiones la única vía de salvación es la extirpación del útero y con él, también al no nacido. Aun cuando con la operación la muerte del bebé es segura, no es un atentado directo contra la vida, sino un aborto indirecto.

Lo anterior es distinto a un aborto "terapéutico", en donde el médico realiza el aborto como medio para salvar la vida de la madre.

El aborto "terapéutico" es del todo inmoral. En cambio, en el aborto indirecto lo que se persigue únicamente, es la extirpación del útero, aunque se prevea que indirectamente se provocará un aborto.El procedimiento hubiera sido idéntico si el diagnóstico del tumor hubiese sido hecho cuando la mujer no estaba embarazada.

La madre no se salva por la supresión del feto, sino por la extirpación del órgano enfermo.Todos buscaríamos una solución ideal, en donde se salvaran ambos, madre e hijo, pero en ocasiones esto no es posible; ante este conflicto de vidas ¿qué hacer? ¿es lícito obrar cuando de realizarse unas acciones se prevén consecuencias buenas y malas?. La única solución lícita es la aplicación del voluntario indirecto, en donde deben darse a la vez estas cuatro condiciones:

  1. la acción primera de la que derivan esas consecuencias buenas y malas ha de ser en sí buena, según el objeto, fin y circunstancias, o al menos, indiferente;
  2. que el efecto bueno se produzca con anterioridad al malo o al mismo tiempo desde el punto de vista moral; el efecto bueno no puede ser el resultado del efecto malo, porque como el fin no justifica los medios, no se puede obrar el mal para conseguir el bien;
  3. que la intención del agente pretenda directa y únicamente el efecto bueno; el efecto malo es tan solo permitido y tolerado, precisamente por su inseparabilidad del efecto bueno;
  4. que exista una causa grave que justifique las malas consecuencias, y proporcionada la gravedad de las mismas, es decir, que se dé proporción entre el bien que se busca directamente y el mal que se tolera.

Aplicando estos conceptos a la medicina, se le llama aborto indirecto a la muerte del no nacido ocasionada como consecuencia mala, inevitable, de una intervención médica, buena en sí misma y necesaria, encaminada por su naturaleza y por la intención a curar una enfermedad mortal de la madre, es decir, a un fin distinto del aborto. Los requisitos son:

  1. que la acción (intervención en sí misma) - en su tendencia natural y en su desarrollo técnico y en la intención del que la ejecuta, se dirija, como a su efecto inmediato y primario, a la curación de la enfermedad de la madre;
  2. que el efecto, esto es, la salud de la madre no se logre mediante la interrupción del embarazo, porque, en ese caso, estaríamos ante un aborto directo provocado como medio: aborto "terapéutico"; que se pongan los medios para impedir, en lo posible, el aborto, y que no exista ningún otro procedimiento terapéutico que sea menos lesivo;
  3. que la salud procurada sea proporcional a la previsible muerte del no-nacido. Dada la gravedad del daño producido, parece que sólo sería causa justa el peligro para la vida de la madre, no cualquier grado de salud, por tanto tiene que tratarse de algo tan urgente que no admita esperar al parto.

Ahora bien, ¿cuál es el fin que el médico se propone con la extirpación del útero grávido, sede del tumor, o con el suministro de una medicina, o con la intervención sobre el ovario, sobre el apéndice, etc.? La salvación de la paciente grávida, fin bueno, lícito, honesto, ¿cuál es el medio con el que el médico obtiene el fin de salvar a la paciente? ¿la eliminación de la gravidez? De ningún modo. Lo quiere y lo obtiene con la extracción del órgano enfermo o con la cura de la enfermedad para la cual ha sido suministrada la medicina. Ha sido empleado, pues, un medio bueno, lícito; sólo que de este medio, por sí mismo bueno o por lo menos indiferente, deriva simultáneamente un doble efecto: el bueno -querido y buscado-, la salvación de la mujer; el otro malo -la interrupción de la gravidez-, no querido, pero aceptado por una razón proporcionalmente grave, porque no puede obtenerse con ningún otro medio la salvación de la enferma. El efecto bueno, la salvación de la grávida enferma, no deriva en absoluto del efecto malo, la interrupción de la gravidez.Para facilitar técnicamente el acto operativo en caso de cáncer de útero, en especial si el embarazo ha llegado al cuarto o quinto mes, muchos cirujanos acustumbraban provocar primero el aborto, o sea, eliminar el embarazo, y en el tiempo posterior extirpar el útero canceroso. Sostienen que extrayendo el útero grávido canceroso se suprime simultáneamente el producto de la concepción; al eliminar primero la gravidez y luego el útero enfermo, se obtiene en dos tiempos el mismo efecto y la paciente corre menos peligro. Es discutible y discutido, desde el punto de vista médico, si es más ventajosa la operación en dos tiempos o en uno solo, porque no es raro que la intervención abortiva provoque una más rápida y fácil difusión del proceso neoplásico, sin contar con que se pierden días valiosos, que pueden ser descisivos para la eficacia de la intervención quirúrgica.Otras opciones serían esperar al parto natural, o bien adelantarlo hasta que el no nacido tenga edad suficiente para sobrevivir fuera del claustro materno y a partir de entonces realizar la intervención. En ocasiones el diagnóstico revela que no existen esperanzas para la madre y por tanto no se justificaría la intervención al faltar la proporcionalidad con respecto a la vida del no nacido.

"... debemos una vez más declarar que hay que excluir absolutamente, como vía lícita para la regulación de los nacimientos, la interrupción directa del proceso generador ya iniciado, y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas" .

Embarazo Ectopico

Otro problema importante es el embarazo extrauterino o también llamado embarazo ectópico. Fisiológicamente, en el momento de la ovulación el óvulo abandona el ovario, pasa por la trompa de Falopio y llega al útero.

Durante el viaje hacia la cavidad uterina, el óvulo fecundado continúa el proceso de multiplicación celular y de crecimiento. Si en cualquier punto de su recorrido encuentra a su paso un obstáculo, que puede ser de variada naturaleza y entidad (estados inflamatorios, heridas cicatrizales, estrecheces anormales, excesivo largo de la trompa, etc.), el óvulo se implanta en el lugar en que ha sido detenido y extiende sus tentáculos, sus vellosidad