Unidad 1:
Imperio español en America:
Flia real: Austrias.
(S XVI- S XVII) Imperio Español. (el poder estaba organizado así)
(América)
Administración Iglesia Elite
(ostentaba el poder (misión rel.) (poder económico)
político) poder de persuasión propietarios
Se apoyaba en un poder urbanos y rurales
jurisdiccional y económico.
Sus fondos los obtenía del diezmo. miembros
Los usaba para conceder créditos del cabildo
comprar propiedades.
Flia. De los Borbones:
Para reestructurar el imperio imponen las llamadas "Reformas Borbónicas", derivadas del despotismo ilustrado, bajo el lema "todo privilegio es odioso". Su principal impulsor fue Carlos III, y se imponen, principalmente, durante la segunda parte del S. XVIII.
En consecuencia se decide:
1. Se le confiscan los fondos de caridad.
Esto generó muchos reproches en las colonias, por lo que se permitió un intercambio de productos entre estas. De la forma que esta medida fue adoptada, dejaba intacto el monopolio, y por lo tanto los beneficios que obtenía España del intercambio comercial de productos.
Instituciones:
América: Virreinatos, Audiencias
gobernador, Capitanía General
intendentes, etc.
Cabildo
España: Rey (corona real) En la época de los borbones aparecen los
Consejo de Indias ministros que se ocupan de los asuntos de
Casa de Contratación los indios
Consejo de Castilla
Ocaso:
1. por la poca participación que tenía en el gobierno
Podemos resumir que el ocaso español se debió, principalmente, a dos décadas de depresión y guerra, y a una grave crisis de legitimidad política (no había rey a quien obedecer).
Influencias internas y externas de la Revolución de mayo:
Formación de un Estado Nacional: (Oscar Oszlack)
La formación del estado es un aspecto constitutivo del proceso de construcción social, en el cual los diferentes planos y componentes que estructuran la vida social organizada. Elementos tan variados, como el desarrollo relativo de las fuerzas productivas, los recursos naturales productivos, el tipo de relaciones de producción establecidas, la estructura de clases resultantes, o la inserción de la sociedad en la trama de relaciones económicas internacionales, contribuyen en diverso grado a su conformación.
La existencia del estado se verificaría a partir del desarrollo de un conjunto de atributos que definen la estatidad (la condición de ser estado), es decir el surgimiento de una instancia de organización de poder y de ejercicio de la dominación política. El estado es resultado de un proceso por el cual una sociedad se constituye (relación social) y además aparato institucional.
La estatidad supone:
"La existencia del estado presupone de condiciones materiales que posibiliten la expansión e integración del espacio económico (mercado) y la movilización de agentes sociales en el sentido de instituir relaciones de producción e intercambio crecientemente complejas mediante el control y empleo de recursos de dominación. Además esa economía en formación va definiendo un ámbito territorial".
La idea de estatidad está relacionada al surgimiento de la idea de nación.
En la idea de nación se conjugan elementos materiales e ideales al igual que en la de estado. Pero a diferencia del segundo, implican la difusión de símbolos, valores, y sentimientos de pertenencia a una comunidad diferenciada por tradiciones, etnias, lenguaje u otros factores de integración, que configuran una identidad colectiva.
Estado Nacional: articulación Economía
Nación
- Sistema de dominación
La hora revolucionaria:
Revolución, cambio general, realizado por la fuerza y a menudo con violencia, que experimenta un orden social o político, llevado a cabo por un segmento considerable de la población de un Estado. La revolución es la solución política más extrema que puede adoptar un grupo de disensión, y tiene lugar cuando fallan los intentos legales y más moderados de lograr el reconocimiento o la reforma o cuando la ideología del grupo revolucionario aboga directamente por la modificación radical y traumática de la situación existente. Aun cuando están fomentadas por una minoría política, las revoluciones suelen reflejar un clima popular de descontento. El término revolución se aplica de forma más general a cualquier transformación histórica importante.
Rupturas y legado institucional del imperio español
La revolución de mayo puso fin al orden colonial e inició una amarga lucha por la independencia y unificación. Aunque el Autogobierno fue instaurado en un intento de ahondar y acelerar la prosperidad comercial, pero en cambio provocó una prolongada desorganización económica, décadas de guerra civil y una caída en la dictadura.
Los conductores de la revolución utilizaron, en un principio, la misma institución virreinal y su estructura política para imponer su autoridad y el orden inmediato. Así, la junta central de Buenos Aires sustituyó al Virrey y hasta el nombre de Fernando VII fue utilizado como elemento de unión y poder.
Los años inmediatos que le siguieron a la revolución se caracterizaron por presenciar el nacimiento de un torbellino de fuerzas políticas rivales.
Los rasgos generales de esta época son los siguientes: (1810-1820)
Las actitudes con la que se tomó en cada región las noticias de la revolución fueron diferentes: en zonas donde el prestigio de la corona estaba desgastado, dicho acontecimiento fue recibido con gratitud y tuvo un apoyo incondicional (Santa Fe, Corrientes, la intendencia de Salta, etc.). En cambio la actitud fue opuesta en regiones que estaban dominadas por personas leales a los Borbones (Montevideo, Alto Perú, Asunción) a las cuales la junta no ahorró esfuerzos para tratar de subordinarlas.
El acto de ruptura del poder imperial, no significó la suplantación inmediata del estado colonial, por un estado nacional. Gradualmente, a medida que se consiguieron concitar apoyos, fueron pasando de ser levantamientos municipales a regionales y luego a nacionales.
A los débiles aparatos estatales del periodo independentista se le fueron superponiendo órganos políticos (juntas, triunviratos, directorios) con los que se intento sustituir el sistema de dominación colonial y establecer un polo de poder alrededor del cual constituir un ESTADO NACIONAL.
Estos intentos no siempre fueron exitosos, y en muchos casos desembocaron en largos periodos de enfrentamientos regionales y luchas entre fracciones políticas, en los que la existencia del Estado Nacional se fundaba en el reconocimiento externo de su soberanía política.
El fracaso se debió a la escasa integración territorial, derivada de la precariedad de los mercados y agravada por la interrupción de los vínculos con la vieja metrópoli.
La efectiva posibilidad de una economía mas integrada y compleja, sumada a la preservación de ciertas instituciones coloniales como instrumentos de control político, suministraron el cemento que amalgamarían a la sociedad territorialmente asentada y al incipiente sistema de dominación en un Estado Nacional en un ESTADO NACIONAL. Esto explicaría por que, en casos como Argentina, la precariedad de las economías regionales, la extensión territorial, las dificultades de comunicación y transporte, las prolongadas luchas civiles, etc, demoraron por muchos años el momento en que tal amalgama se produciría.
Otros legados institucionales:
Diversas alternativas de construcción de un poder alternativo al orden colonial:
Primera Junta: fue la expresión del primer gobierno constituido por criollos. El objetivo de esta junta era convocar a los representantes de cada provincia para considerar las actitudes a tomar ante la nueva situación de la región. Fue la que provocó la revolución. La junta esperaba lograr la alianza de las regiones con la rebelión metropolitana.
Dentro de esta se producen peleas internas, principalmente entre Moreno (sec.) y Saavedra (pte). El primero quería lograr una independencia inmediata y la proclamación de una república centralizada políticamente en Buenos Aires. Saavedra por su parte, apoyaba el "Autogobierno" bajo la "Máscara de Fernando", y era defensor del gobierno compartido con las regiones. Saavedra sale triunfador de este litigio y siguiendo con su línea moderada, crea la Junta Grande, para incluir a representantes del interior (2 diputados).
Debido a diferentes campañas militares fallidas el ex Virreinato del Río de La Plata pierde el dominio sobre el Alto Perú, Paraguay y Montevideo.
Como consecuencia del fracaso de Saavedra, principalmente militar, este fue desplazado por un Triunvirato Ejecutivo, opuesto a Artigas, que disolvió la junta Grande y luego las Juntas provinciales. Con un estatuto provisional que creaba una asamblea general de poderes ilimitados. Instado por Rivadavia, el Triunvirato intento lograr el apoyo de Gran bretaña, para imponer una Monarquía Constitucional (idea sostenida con anterioridad por Belgrano). Surge del interior un creciente rechazo a la política del Triunvirato y un acercamiento a Artigas.
En 1812, crece un movimiento político bajo el lema: "Independencia, Constitución y Democracia", la llamada Sociedad Patriótica, encabezada por San Martín, provocó la caída del triunvirato, exigiendo una lucha más vigorosa por la emancipación y para atraerse a Artigas y al Interior, la convocatoria del congreso propuesto.
En 1813, el congreso planeado se reunió, cuidando de dar la representación debida al interior. Se modeló según la Asamblea Constituyente Francesa de 1789.
La figura del Director Supremo, logró conservarse hasta el año1820, cuando con la Batalla de Cepeda, se inicia un período de autonomías provinciales (Disolución del gobierno centralizado).
Asambleas constituyentes y pacto interprovinciales:
ASAMBLEAS CONSTITUYENTES
El reglamento orgánico de 1811
Es considerado como la primera constitución del pueblo argentino. Fue dictado por la Junta Conservadora a instancias del Triunvirato.
Establece la triple división de poderes, aunque en forma imperfecta.
Una vez sancionado, la Junta Consultiva aconseja su rechazo. El triunvirato lo rechaza diciendo que precipitaria al fracaso.
Estatuto provisional de 1811
El triunvirato se da a la tarea de redactar su propio codillo en nombre del señor Don Fernando VII.
En este estatuto se confirma el giro político hacia el centralismo. La junta conservadora se disuelve al igual que las juntas provinciales.
El poder ejecutivo sigue siendo el triunvirato, pero ahora con amplias facultades. El poder judicial pierde en parte su independencia.
Asamblea del Año XIII.
La asamblea se fijó dos grandes objetivos: declarar la independencia y dictar una Constitución.
Ninguno de los dos objetivos se cumplió. Sin embargo, la asamblea cobra trascendencia por una serie de medidas, algunas con verdadero tono revolucionario.
Se suprime la institución del Mayorazgo, se abolen los títulos de nobleza. Se suprime la servidumbre de los indios, se abolió la Inquisición y la utilización de tormentos con fines judiciales. Se adopta un escudo, así como un himno nacional, y se acuña la primera moneda rioplatense. Se crea un gobierno unipersonal.
El congreso de Tucumán
El 9 de julio de 1816 se presenta como primer asunto el de la libertad e independencia. Esta moción resulta aprobada en forma unánime y entusiasta, declarando los congresales la "Independencia de las Provincias Unidas de Sud América" de la dominación del Rey Fernando VII, sus sucesores y Metropoli, y de toda otra dominación extranjera.
Constitución Unitaria de 1819 (Pueyrredón)
Se dice allí que en la necesidad de preferir un sistema de concentración y unidad, dicta la política que se quite a los pueblos el principal motivo de inclinación al federalismo.
En el caso del Poder Legislativo, se considera que se debe llamar al senado a los ciudadanos distinguidos, ya sea por su riqueza o talento.
De esta manera se reserva a una clase privilegiada el derecho de formar el senado, y se desprecia al pueblo.
Esta Constitución, como hecho histórico, significaba la muerte de las autonomías federales, del gobierno propio, del federalismo, de las aspiraciones democráticas y republicanas por las que había luchado el pueblo.
Estatuto Provisional de Santa Fe de 1819.
El ideal autónomo de Santa Fe era darse sus propias instituciones, darse su Ley Fundamental, organizando sus poderes. Estanislao López encarga ala Junta Electoral la redacción de un Estatuto constitucional. Pero luego el lo rechaza por encontrar la disposición mas favorable a la anarquía.
En reemplazo de este, López presenta un nuevo texto constitucional. Este proyecto es aprobado bajo el nombre de ESTATUTO PROVICIONAL DE SANTA FE.
Este Estatuto carece de toda importancia jurídica y constitucional, en comparación a nuestros modernos textos legales. Es un pobre y simple texto. Lo más importante es su significación histórica.
Congreso de 1824
Sanciona, entre otras, la llamada "Ley fundamental", la ley de Presidencia, la ley de Capitalización.
La ley Fundamental es sancionada el 23 de enero de 1826.
El congreso se declara constituyente. Las provincias se regirán por sus propias y vigentes instituciones, hasta la sanción de una Constitución.
Se reconoce así la "autonomía provincial".
La ley de presidencia crea el Poder Ejecutivo Permanente. Al día siguiente designa a Bernardino Rivadavia.
Esta ley es impulsada por el grupo centralista.
La ley de capitalización establece que la ciudad d Buenos Aires será la Capital del Estado, fija la circunscripción que le corresponde y dispone que con el resto del territorio se organice la provincia de Buenos Aires. Esta ley significa la desmembración de la Provincia de Buenos Aires, que pierde una rica zona y se ve privada de importantes impuestos que afectan al tesoro provincial.
Se establece la religión C. A. R. como culto oficicial
Esta constitución es rechazada por las provincias de carácter federal por su contenido.
PACTOS INTERPROVINCIALES
El tratado del Pilar.
Luego de la derrota de Rondeau en Cepeda, cada provincia se organiza como un estado autónomo autónoma. El cabildo porteño renuncia así al rol de la Ciudad como Capital de todas las Provincias unidas.
En la capilla del Pilar se firmo la paz entre Sarratea (gobernador de B.A.), López y Ramírez.
El tratado del Cuadrilátero
Muerto Ramírez. En la ciudad capital de la provincia de Santa Fe se reúnieron los representantes de las cuatro provincias litorales. El tratado del Cuadrilátero establece "una paz firme, verdadera amistad y unión permanente entre las cuatro provincias contratantes, cuya reciproca libertad, independencia, representación y derechos se reconocen y deben guardarse entre si en igualdad de términos. La inteligente política de Estanislao López y Martín Rodríguez inicia una época de paz que permite a ambos mandatarios realizar una eficiente labor de gobierno.
Se establece que si los españoles, portugueses o cualquier otro poder extranjero invadiese y dividiese la integridad del territorio nacional, todas las provincias firmantes pondrán inmediatamente en ejercicio su poder y recursos para arrojarlo de el.
Pacto Federal de 1831
El 4 de enero de 1831 se firmo el Pacto Federal, que comprometía a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, luego se adhiere Corrientes. Buenos Aires promete ayudar económicamente a las provincias, a través de las llamadas "subvenciones".
Acuerdan resistir cualquier invasión extranjera contra alguna de las provincias argentinas, y constituir una alianza defensiva ofensiva contra toda agresión de las demás provincias.
Este pacto constituye la piedra angular de nuestra organización Nacional. En el se dan las bases definitivas sobre las que habrá de constituirse el país, bajo los principios del federalismo. Y es en virtud de su mandato que, caída la dictadura, habrá de organizarse la república.
Pacto de San Nicolás:
Es convocado por Urquiza para sentar las bases de la constitución argentina. Así todas las provincias y el estado autónomo de Buenos Aires, en calidad de oyente, para decidir si se adhería o no. Sus disposiciones fueron aceptadas por las provincias de la confederación y rechazada por Buenos Aires. Las más importantes eran:
Provincias y Nación:
El origen esencialmente local del movimiento independencista y su clara asociación con los intereses de Buenos Aires, resultaba un obstáculo para lograr una adhesión subordinada de los pueblos del interior al nuevo esquema de dominación que ella imponía. No obstante, los diversos órganos políticos y proyectos constitucionales ensayados durante las dos primeras décadas de vida independiente, fueron ineficaces para las tendencias secesionistas y la pulverización de los centros de poder, que tendieron a localizarse en las viejas ciudades coloniales del interior separadas por la distancia, indígenas , etc. y dichos centros de poder, se integraron en torno a la figura carismática de los caudillos locales.
Estos pugnaron por reivindicar el marco provincial como ámbito natural para el desenvolvimiento de la actividad social y política. La provincia pasó a constituirse en símbolo de resistencia frente a los continuados esfuerzas de Buenos Aires de concentrar y heredar el poder político del gobierno imperial.
El localismo respondía a la modalidad que habían adquirido las relaciones de producción y los circuitos económicos de las provincias Unidas. En este sentido, los sentimientos localistas se hallaban teñidos por el diferente carácter que tenían los intereses materiales de las fuerzas sociales radicadas en las diversas regiones del territorio. En cada una de ellas, la organización nacional asumía significados diferentes en función de su respectiva articulación dentro del esquema económico que venía estructurando desde fines del siglo anterior.
Y desde 1810 las provincias, exigían autonomía, ya que los gobernantes provinciales eran impuestos por Buenos Aires. Estas ideas de carácter popular e igualitario, lo acercaron a la figura de Artigas. El enfrentamiento entre Artigas y Buenos Aires, tuvo su punto culminante en la asamblea del año XII. A dicho congreso, Artigas envió delegados con expresas indicaciones:
El congreso negó dichas exigencias, y Artigas renunció a la alianza con Buenos Aires. Entre Ríos y Corrientes lo declararon su "Protector", mientras rompían relaciones con Buenos Aires.
1815, el gobierno impuesto por Buenos Aires fue derrocado por federalistas y se unió a la postura de Entre Ríos, Corrientes y Córdoba. Cuando Buenos Aires quiso recuperarla, fue disuadida por Estanislao López, quien desplazó del poder a Artigas, destruido un año después por otra invasión portuguesa (en1820 fue repudiado por López y Ramírez).
Buenos Aires se opuso a los nuevos caudillos a través del cierre del Paraná. Esto sumado a la declaración de una constitución Unitaria y a su intento de imposición por la fuerza, motivó a Ramírez y a López a avanzar a Buenos Aires.
Así a mediados de 1819, desapareció todo vestigio de autoridad central y el poder fue tomado por los diferentes caudillos provinciales.
El federalismo se convirtió en una protesta contra la centralización de Buenos Aires y contra las intendencias.
El cambio de fortuna de los caudillos empezó en 1821, cuando la alianza entre López y Ramírez terminó bruscamente. Después de la victoria de Cepeda, Ramírez empezó a comportarse como un Artigas, proclamándose el socio principal de la alianza y tratando de extender su autoridad sobre Corrientes y Córdoba. López se resistió; Ramírez fue derrotado, y muerto.
López se proclamó "patriarca de la federación". Pero sin Ramírez ya no tenía poder militar para imponerse sobre Buenos Aires.
Buenos Aires pronto reanudó el bloqueo del Paraná, que le permitió monopolizar el comercio extranjero y obligó a las provincias a capitular ante su creciente aislamiento y pobreza.
Las provincias en 1822, estaban dispuestas a convocar otro congreso nacional y reanudar las discusiones sobre una constitución. Este ciclo de sucesos encerró a las provincias en una difícil situación durante los cuarenta años siguientes: las provincias deseaban la libertad con respecto de Buenos Aires, pero una vez libres, sus necesidades económicas las llevaban rápidamente a establecer de nuevo las relaciones con Buenos Aires.
Rivadavia:
Vuelve a la escena política en la gobernación de Rodriguez:
Luego de la renuncia de Rivadavia, Dorrego asume la gobernación de Buenos Aires y gracias a su política conciliatoria con las provincias (anula constitución, acepta autonomía), estas le delegan
el mando de las relaciones exteriores. Dorrego es asesinado por Lavalle, quien es vencido luego por Rosas y López.
Rosas es designado gobernador de Buenos Aires y recibe, de parte de la legislatura, "Facultades Extraordinarias".
Entre la unidad del régimen y la descentralización. Impacto en el ámbito político y social del modelo económico.
Desde antes de la revolución de Mayo se vislumbraba una idea que Rivadavia le dió profundidad. Este imaginó, diagramó, y empezó a sentar las bases de un país, en el cual su principal valuarte, su principal sostén se encontrara en el desarrollo agricólo- ganadero (la cual ya se practicaba en estas tierras en épocas coloniales), camino por el cual el país alcanzaría la cima del mundo. Y un recurso indispensable para desarrollar y mejorar esta actividad era la mano de obra especializada, que se obtendría mediante la inmigración.
La intención de Rivadavia (aun entre sus opositores) se fue expandiendo, más bien afianzando a lo largo y ancho del país, y fue generando que los sectores más altos de la sociedad se vincularán aun más con dicha actividad económica; hasta tratar por todos los medios de conseguir poder político para asegurar el cumplimiento de sus intereses, tanto particulares como regionales.
Esto generó la aparición en cada región de personas, conocidos como caudillos, que sobresalían por su carisma y por su capacidad de establecer y concordar los intereses de todas las clases sociales.
De esta manera, los estancieros de Buenos Aires se convirtieron en un importante factor de poder y decisión, pudiendo así ejercer influencia sobre el gobierno hasta el punto lograr imponer a la persona que ellos crean convenientes en distintos puestos de gobiernos.
Es así, que uno de los principales estancieros, quizás su mayor exponente Rosas, que ya había participado en la vida política nacional, (de orientación política federal) realiza una alianza con caudillos del interior ) para derrotar a Lavalle (unitario)
Una ves en el poder, fue my dificil sacarlo a Rosas, quien gobernó la provincia con notable influencia sobre el resto de del país desde 1829 a 1852 (salvo un breve y voluntario retiro en el cual se dedicó a realizar la campaña del desierto).
Los opositores a Rosas, lo consideraron un sangriento tirano y símbolo de de la barbarie, mientras que una generación posterior lo canonizó como un héroe nacional, pero más exacto es describirlo como la encarnación del caudillo federal, un autócrata conservador dedicado al engrandecimiento de su provincia y de sus ganaderos y saladeristas. Para Rosas toda otra preocupación era secundaria y debía ser ignorada, evitada o borrada.
Al asumir el poder, Rosas se encontró con una profunda crisis económica porque:
Durante su primer gobierno armó el ejército y silenció a sus opositores, con el bien de lograr el orden. Hizo una reducción en los gastos del Estado.
Firma el pacto Federal. Pero no lo cumple al pie de la letra, ya que tiende a aislar a Buenos Aires de las demás provincias tanto política como económicamente. Esgrime hábilmente, la organización formal de la Nación.
Termina su mandato en 1832, dejando el país en paz, para regresar tres años después con una situación totalmente opuesta. Se aprovecha de la situación y para poder gobernar pide "la suma del poder público".(policía, ejército e Iglesia). Es en esta época que se ven los rasgos del régimen rosista en su esplendor.
Este se caracterizó por lograr una gran alianza, en la cual el mismo régimen asentó su funcionamiento, entre los propietarios y populares. En la conformación de esta alianza y en la relación con cada uno de los sectores sociales entró en juego una de las virtudes de Rosas: su carisma
El silenciamiento de sus opositores fue mucho más trágico, sangriento. En dicho silenciamiento la policía Rosista, la mazorca, jugó un papel importante.
El gobierno de Rosas, fue quizás el régimen autoritario que más apoyo social tuvo durante toda la historia argentina.
La influencia del gobierno de Rosas sobre las provincias, estaba respaldada por el poder económico de su provincia. Poder que Rosas compartía muy poco con las provincias, sólo a través de esporádicas subvenciones a cambio de ciertos favores, apoyos, etc.
A pesar de que sus relaciones con Inglaterra eran tensas, logró realizar muy buenos negocios con este país.
Promulgó una ley arancelaria , y leyes de tierras.(anulación de Enfiteusis)
Caída de Rosas:
En 1839 Lavalle vuelve a surgir y es vencido por Urquiza, un hacendado entrerriano. Luego de este acontecimiento, Rosas nombra a Urquiza como su principal jefe militar. Este se convierte en gobernador de su provincia en 1941 y adquiere junto con Entre Ríos importancia política y económica.
Rosas, agobiado por una grave crisis económica, intentó construir un monopolio y eliminar la competencia del Litoral. Por eso estableció controles sobre el comercio fluvial a lo largo del Paraná, que lo embrolló en conflictos con Francia y Gran Bretaña. Luego en un segundo cierre, cosechó la enemistad de Urquiza. Esto sumado a la negativa rosista de formalizar una constitución, constituyeron motivos necesarios para su posterior caída.
En 1951, Urquiza rechazó a Rosas su reelección con el poder de las relaciones exteriores de la Confederación. Luego marchó sobre Montevideo, derrotando a Oribe y luego sobre Buenos Aires para vencer a Rosas en Caseros, en 1952.
A manera de conclusión, la situación del siglo XIX recuerda la del siglo XVII:
Constitución 1853:
Se usaron como bases la fórmula prescriptiva de Alberdi, y en las constituciones de EE.UU. y Francia.
El país se organizó bajo la siguiente forma de gobierno:
Representación (política), término que se aplica al sistema en el que los encargados de llevar a cabo las funciones ejecutivas, legislativas y judiciales pueden ser elegidos mediante el voto del electorado. En la mayoría de los casos la representación directa se utiliza sólo con fines legislativos. La representación es el sistema más funcional ideado hasta la fecha para asegurar que las opiniones e intereses de un grupo de ciudadanos puedan influir en las decisiones de la legislatura u otro órgano de Gobierno. Las competencias del representante elegido varían, sin embargo, de un Estado a otro, y en general el gobernante no tiene la obligación de consultar a aquéllos que representa cada vez que haya que estudiar una ley elaborada por el Gobierno en el que participa.
Gobierno federal o federalismo, forma de gobierno por el que el poder político está dividido entre una autoridad central o nacional y unidades locales autónomas más pequeñas tales como provincias o estados, por lo general bajo los términos de una constitución. Delegando el gobierno provincial ciertas atribuciones al gobierno central y reservando algunas para si.
República (del latín res publica, ‘la cosa pública’), forma de Estado basada en el concepto de que la soberanía reside en el pueblo, quien delega el poder de gobernar en su nombre a un grupo de representantes elegidos. En la práctica este concepto ha sido, sin embargo, ampliado, distorsionado y corrompido de diversas formas, por lo que se hace difícil dar una definición unívoca del término.
El modelo Alberdiano:
Régimen político y legitimidad:
Un régimen político puede ser entendido como una estructura institucional de posiciones de poder, dispuesto en un orden jerárquico, desde donde se formulan decisiones autoritativas que comprometen a todo una población perteneciente a una unidad política.
La estructura institucional de un régimen alberga la realidad de un poder y este haz de relaciones de control se asienta sobre una constelación de intereses materiales y valores que justifican la pretensión de algunos miembros de una comunidad política de gobernar al resto. La operación consistente en traducir esas madejas de intereses y de valores en una creencia compartida que haga las veces de norma habitual para regular las relaciones de poder.
Se tratará entonces de consagrar una fórmula prescriptiva o principio de legitimidad que no sólo busca satisfacer ciertas ideas acerca del régimen mejor adaptado sino que, pretende gratificar intereses materiales reivindicados por grupos y grupos sociales.
La fórmula operativa o sistema de legitimidad debe vincular las expectativas, valores o intereses de los actores con las instituciones del régimen y las reglas de sucesión.
Fórmula prescriptiva de Alberdi:
La búsqueda de fórmulas operativas prescriptivas que conciliaran la desigualdad del antiguo régimen con los principios igualitarios emergentes, estuvo jalonada por errores y fracasos, pero fue dejando sedimentos que el observador pertinaz puede devolver hacia el futuro en nuevos proyectos institucionales. Ese fue el propósito de Alberdi.
La fórmula de Alberdi influyó significativamente en las deliberaciones del Congreso Constituyente; se prolongó más allá de las deliberaciones; tradujo valores e intereses dominantes en la Argentina y; perduró en el tiempo y otorgó un marco valorativo que sirvió de guía del régimen político.
Sostuvo que los argentinos debían darse una constitución para realizar un determinado proyecto: inmigración, la construcción de ferrocarriles y canales, la colonización de tierras de propiedad nacional, la introducción y establecimiento de nuevas industrias, la importación de capitales extranjeros y la exploración de ríos interiores. Son un conjunto de metas que debe dar alcance una nación abierta al futuro.
La fórmula funda una capacidad de decisión dominante para el poder político central; otorga el ejercicio del gobierno a una minoría privilegiada; que limita la participación política del resto de la población y a asegura a todos sin distinción de nacionalidad, el máximo de garantías civiles.
La representación es el sistema por el cual el pueblo elige a sus gobernantes. Esta es vista como una serie de actos mediante los cuales, un actor político autoriza a otro a obrar en su nombre o le impone el deber de dar cuenta de su acción. Así la dicha fórmula prevé que el diputado será elegido directamente por el pueblo, mientras que el senador y el presidente obtendrán su título por una elección de segundo grado realizada en las legislaturas provinciales o en el seno de un colegio electoral. Con estas medidas, Alberdi busca "filtrar" aquellas personas que no estén capacitadas para ejercer el gobierno, y concentrar en un grupo reducido la responsabilidad del gobierno. Pero como la legitimidad del gobernante siempre deriva de voto del pueblo (ya sea directa o indirecta) es necesario que este se exprese, expresión que es controlada bajo el argumento de que unos pocos saben elegir, ya que la muchedumbre a favorecido a los despotismos populares.
Así Alberdi propone la coexistencia de dos repúblicas:
La libertad civil, busca abrir la ruta para implantar la nueva cultura, porque esas garantías traerán inmigración, industria y riquezas.
En la fórmula alberdiana el presidente materializa el poder central, pero no detenta todo el poder ni tampoco ejerce un dominio irresponsable sobre la sociedad. El dominio irresponsable proviene del despotismo de uno sólo; el gobierno responsable deriva de la legitimidad del presidente investido por una constitución. El papel de presidente, el rol institucionalizado que un individuo está llamado a desempeñar, tiene más valor que su propia virtud de gobernante.
La Constitución de la Federación Argentina tiene por objeto establecer una república no-tiránica. Para la tendencia de corrupción del despotismo es necesario encuadrar el ejercicio gubernamental dentro de los límites temporales precisos, otorgando a magistraturas diferentes la tarea de legislar, ejecutar y sancionar. La no-reelección del presidente y la distribución de la actividad legislativa y judicial en cámaras y tribunales donde el poder central y el de las provincias estén debidamente incorporados.
Orden y Progreso:
Idea de progreso: (generación del 37’, generación del 80’)
La articulación de intereses económicos y el desarrollo de las fuerzas productivas se eregían de este modo en indispensables componentes materiales de la nacionalidad. La fórmula no era extraña: tierra, trabajo y capital pondrían en marcha esa identenida maquinaria de progreso. El estado era la máquina del progreso. "Un pueblo que se estaciona y no progresa, no tiene misión alguna, ni llegará jamás a constituir su nacionalidad".
La cuestión del orden: las posibilidades de articulación de los factores productivos se vieron limitadas por: la dispersión y el aislamiento de los mercados regionales, la escasez de población, la precariedad de los medios de comunicación y transporte, la anarquía en los medios de pago y en la regulación de las transacciones, la inexistencia de un mercado financiero, las dificultades para expandir la frontera, la ausencia de garantía sobre la propiedad, la estabilidad de la distancia productiva y hasta la propia vida. La dsitancia entre proyecto y concreción, entre la utopía del "Progreso" y la realidad del atraso y el caos, era la distancia entre la constitución formal de la nación y la efectiva existencia de un estado nacional.
Se necesitaba imponer un nuevo marco de organización y funcionamiento social. El "orden" aparecía como la condición de posibilidad del progreso y como medio para obtener la confianza del extranjero en la estabilidad del país y sus instituciones.
Sin dicho orden era imposible cumplimentar con las condiciones de estatidad:
Período 1853 - 1880:
Las provincias confirieron a Urquiza, el triunfador de Caseros, el titulo de "Director Provisional de la Confederación Argentina". El a cambio decretó la nacionalización de las aduanas y la libre navegación del Paraná y el Uruguay.
Urquiza convocó al Congreso Constituyente en la ciudad de Santa Fe. La Constitución fue aprobada el 1ero. De Mayo de 1853 (Pacto de San Nicolás).
Los temas económicos de la constitución también se dirigieron hacia los problemas federales. Se suprimieron los aranceles interprovinciales. Los ingresos aduaneros de Buenos Aires se tenían que nacionalizar y no continuar siendo de propiedad exclusiva de la provincia de Buenos Aires, lo cual fue uno de los motivos de la resistencia porteña.
Si bien las provincias aceptaron la Constitución de 1853, continuaron siendo gobernadas por caudillos.
Argentina estaba ahora dividida en dos Estados:
Uno en manos de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, dirigido por su gobernador (desde 1860, Bartolomé Mitre) y el partido liberal.
Otro, el de la Confederación Argentina, formada por 13 provincias, gobernada por Urquiza.
Los dos estados vivían situaciones completamente distintas.
El estado de Buenos Aires apoyaba su estructura económica en la aduana, el puerto , y el campo. Con semejante respaldo económico el gobierno porteño no tenía apuros en lograr a la unidad nacional. Por momentos se mostraban pocos interesados, ya que la organización nacional significaba para los terratenientes perder el control local de las rentas aduaneras y destinar recursos e instituciones provinciales a la unificación política, económica de un basto territorio.
Totalmente diferente era la situación que vivía la Confederación, la cual estaba sumergida en una profunda crisis económica y social, al no contar con grandes ingresos económicos fijos y tener que solventar provincias en muy precario estado de desarrollo. Es por eso que trató de lograr por todos los medios la unificación de Buenos Aires. Es durante donde esta época donde comienza la primera corriente de inmigración, otorgando pequeñas y medianas parcelas en carácter de préstamo a los foráneos para que estos las cultiven. Se fundan colonias agrícolas. El gobierno de la Confederación nunca alcanzó una situación económica mínimamente estable, y permanentemente se vio acosado por los gastos de la guerra y no pudo obtener empréstitos externos significativos.
Durante el lapso que duró la secesión de Buenos Aires se prodijeron avances decisivos en la consolidación de vínculos nacionales entre las provincias. Buenos Aires no dejó de ser reconocida como integrante de la nación a pesar de estar separada por 10 años. El resto del territorio dió los primeros pasos hacia la consolidación de un Estado único. El gobierno llegó a gozar de un cierto grado de estabilidad y de reconocimiento de su soberanía. La capacidad de tomar decisiones fue escasa o nula.
A partir del Congreso Constituyente de 1853, los datos del problema cambiaron significativamente: emergió un Estado federal dispuesto a instalar la soberanía del gobierno nacional y subordinar a ese imperio constitucional a todas las provincias. En medio de una guerra civil que duro 8 años, esa intención fue compartida por el gobierno instalado en Paraná, entre 1854 y 1860 (presidencia de Urquiza), y por la política que Mitre desplegó desde Buenos Aires, luego de la batalla de Pavón.
A partir de ese momento se acelero el proceso de unificación política, basado en la hegemonía bonaerense., pues las bases materiales para llevarla a cabo se hallaban realmente en las provincia de Buenos Aires. Este proceso se consolidara casi 20 años después.
La derrota de la Confederación Argentina fue el preámbulo de la primera fase de control nacional sobre las provincias, represento un hito crucial en el proceso de construcción de la sociedad argentina. La historia del país quedaría marcada por un episodio militar que permitió a los sectores dominantes porteños "nacionalizar" la llamada revolución liberal y organizar el Estado.
La labor de Mitre dio como resultado un compromiso entre el unitarismo y el federalismo, dice Lynch. Mitre acepto la Constitución de 1853, con su tendencia al centralismo y el poder presidencial, y fue proclamado líder tanto nacional como provincial. Así, pues, en 1861 se acepto el concepto de una "federación", que si bien representaba el interior, en Buenos Aires estaba su Centro .
En las circunstancias en que se llego al ultimo enfrentamiento militar – dice Oslak, por su parte -, el concurso y el liderazgo de Buenos Aires resultaban cruciales para organizar definitivamente la nación, estructurar un mercado nacional y hacer viable un Estado capaz de asegurar condiciones de estabilidad y progreso material.
Buenos Aires –agrega Oslak- paso a ser la escena y el principal agente de la política nacional. Las negociaciones en torno a la incorporación de la provincia y establecimiento de las autoridades nacionales en su territorio, realizadas durante 1862, se dieron casi exclusivamente entre las fuerzas políticas de esa provincia – respectivamente en poder de los gobiernos nacional y provincial-, aun cuando el Congreso Nacional ya se hallaba funcionando en Buenos Aires.
Las autoridades nacionales quedan instaladas en Buenos Aires en calidad de huéspedes del gobierno provincial.
Proceso de consolidación del estado nacional. Ámbitos de actuación.
La construcción del estado suponía enajenar parte de las facultades que poseían algunas instituciones como la Iglesia los gobiernos provinciales, ciertas asociaciones voluntarias o algunas instituciones civiles.
A pesar de ser un único proceso la penetración y la actuación del estado nacional sobre las provincias; este proceso se podría categorizar de las siguientes maneras:
Penetración represiva:
Esta modalidad implica la aplicación de violencia física o amenaza de coerción, tendientes a lograr el acatamiento a la voluntad de quien lo ejerce y tendiente a suprimir toda resistencia eventual a su autoridad.
El instrumento clave empleado por el Estado para imponer esa forma de control coercitivo, fue la institucionalización del ejército nacional.
A Mitre le correspondió empezar esta tarea, y para 1876 ya estaba consolidado este.
De esta forma de penetración se encargó el Ministerio de Guerra y Marina.
Penetración Cooptativa:
Se refiere a la captación de apoyos entre los sectores dominantes locales y gobiernos provinciales, a través de alianzas y coaliciones basadas en compromisos y prestaciones recíprocas tendientes a preservar y consolidar el sistema de dominación impuesto en el orden nacional. La esencia de este mecanismo remite a las reglas más elementales del juego político: debilitar al adversario y reforzar las propias bases sociales de apoyo.
Esta forma de dominación del interior cobra gran poder después de la unificación bajo un mismo gobierno nacional, porque se aceptaba la constitución del ’53. En la cual se establecía que el senado sería la llave maestra del sistema político (siendo capaz de impedir cualquier ley con sus 2/3), y en eso órgano sólo habría dos integrantes de Buenos Aires.
Por eso ganar la adhesión provincial implicaba la creación de mecanismos que emparejaran esa importante fuente de poder que había quedado formalmente reservada a las provincias, procurando un creciente control de sus situaciones locales.
Para eso se adoptaron diferentes estrategias:
La llevó adelante el Ministerio del Interior.
Penetración Material:
Bajo esta dominación se incluye aquella forma del avance del Estado sobre el interior, expresada en obras, servicios, regulaciones y recompensas destinadas a incorporar las actividades productivas desarrolladas a lo largo del territorio nacional, al circuito dinámico de la economía pampeana.
Esta incorporación producía dos tipos de consecuencias:
La penetración del estado se hacía efectiva en la medida en que los recursos movilizados permitían la articulación de actividades e intereses, conformando nuevas modalidades de relación social.
Penetración ideológica:
Consistió en la creciente capacidad de creación y difusión de valores, conocimientos y símbolos reforzadores de sentimientos de nacionalidad que tenderían a legitimar el sistema de dominación establecido.
La penetración material, cooptativa e ideológica comparte un fundamento común, aún cuando este consenso tiene en cada caso referentes distintos: el interés material, el afán de poder o la penetración ideológica, en cambio la penetración represiva implica la aplicación de violencia física o la amenaza de coerción, tendientes a lograr el acatamiento de la voluntad de quien la ejerce y a suprimir toda eventual resistencia a su autoridad.
Tres ministerios fueron los instrumentos de las formas de penetración:
Estos tres se vieron apoyados por el Ministerio de Relaciones exteriores y el de Hacienda, cuya misión consistía en:
En la década del 80, el estado nacional se había convertido en el núcleo irradiador de medios de comunicación, regulación y articulación social, cuya difusión tentacular facilitaba las transacciones económicas, la movilidad e instalación de la fuerza de trabajo, el desplazamiento de las fuerzas represivas y la internalización de una conciencia nacional.
LA CUESTIÓN CAPITAL Y LA FEDERALIZACIÓN DE BUENOS AIRES
Desde la revolución de mayo, gestada en su seno, hasta 1820 (López y Ramírez), Buenos Aires se convirtió en sede de los gobierno nacionales, para pasar a ser, a raíz de los sucesos de febrero de ese año, Capital de la Provincia de Buenos Aires.
Continua en este carácter hasta 1826, en que es promulgada la ley que declara a la ciudad de Buenos Aires Capital de la República, volviendo esta ciudad a ser nuevamente Capital de esta provincia hasta 1853. Pero por la constitución de 1853 es declarada capital de la República, en el art. 3, que decía: "Las autoridades que ejercen el gobierno federal residen en la ciudad de Buenos Aires, que se declara Capital de la República por una ley especial del Congreso".
En 1862, mitre se aboca inmediatamente al grave problema de la Capital. El pueblo de Buenos Aires se oponía a que su ciudad fuera declarada Capital de la República. El 14 de junio se presentó un proyecto, obra de los senadores Elizalde, Del Carril y Alsina que establecía como capital de la República a la localidad de San Nicolás de los arroyos y parte de Pavón.
Velez Sarfield no estaba de acuerdo con este proyecto y redacto uno similar en el que se declaraba Capital a la localidad de San Fernando. Ambos proyectos fueron devueltos para su estudio.
Atentos a esto, Alsina, Elizalde y del Carril presentaron un nuevo proyecto, pero eliminando la mención del lugar o territorio que habría de nacionalizarse. Como no hubo acuerdo general, la comisión difirió hasta el año 1863 el tratamiento del tema, estableciendo, mientras tanto, en forma provisional, la Capital en la Ciudad de Buenos Aires, por el termino de 3 años. La ley fue aprobada. Pero luego la Legislatura Provincial rechaza el proyecto.
Mitre intercambio ideas con los hombres de la Legislatura porteña lo que dio como resultado la Ley de Compromiso.
Dicha ley declaraba como sede de las autoridades nacionales a la ciudad de Buenos Aires por el termino de cinco años, coexistiendo con las autoridades provinciales que continuarían teniendo su misma residencia.
Al aproximarse la fecha en que vencía la Ley de Compromiso, se presentaron en el Congreso diversos proyectos, entre ellos, los que fijaban como Capital la ciudad de Rosario, Fraile Muerto, Villa Constitución y Buenos Aires.
Joaquín Granel insiste por segunda vez durante la presidencia de Sarmiento con su proyecto de Rosario, el que es aprobado pero luego el presidente lo veta.
En 1875 se renuevan los proyectos pero ninguno de ellos prospera.
La cuestión Capital parecía insoluble. Sin embargo, la solución llega sobres el termino del periodo presidencial de Avellaneda, como consecuencia de los sucesos de 1880.
Julio Roca es elegido presidente constitucional de la República en las elecciones de 1880. El mitrismo resuelve desconocer las elecciones. Se crea un estado verdadera revolución en la ciudad. Se decreta el estado de sitio.
Los grupos políticos solicitan la renuncia de Roca como candidato electo, y Avellaneda rechaza las propuestas. Y en junio comienzan las hostilidades. En estos combates se enfrentan el Interior y Buenos Aires, para decidir por la fuerza de las armas la subordinación de todas las provincias al poder político nacional.
Por fin Mitre logra un armisticio en base a la renuncia de Tejedor, y la entrega a la nación de todas las armas que las fuerzas provinciales tienen en su poder. El 24 de agosto de 1880, Avellaneda envía un proyecto de Federalización de Buenos Aires, que el congreso convierte en la ley 1029.
Por esa ley se declara capital al municipio de la ciudad de Buenos Aires, siempre que la legislatura de esa provincia preste conformidad.
Por ley del 26 de noviembre de 1880, se termina la vieja controversia sobre la capital de la República, que venia conspirando contra la paz y la organización nacional.
Por otra parte, la capital de la Provincia de Buenos Aires se establece en la Plata.
Unidad 2
Oligarquía política.
Oligarquía, en ciencia política, forma de Gobierno en que el poder supremo está en manos de unas pocas personas. Los escritores políticos de la antigua Grecia emplearon el término para designar la forma degenerada de aristocracia, (literalmente, gobierno de los mejores). En una oligarquía, el gobierno está controlado por una facción que actúa según su propio interés sin tener en cuenta el bienestar del pueblo.
La república restrictiva no definía ningún medio práctico para hacer efectiva la representación.
El acto de seleccionar los medios prácticos que habrían de regular las acciones políticas dentro de los límites de la república restrictiva, ya no comprendían al legislador.
Esta solución debía venir del hombre político, o debían resultar de una relación entre los individuos y las clases que detentaban posiciones de poder, y los que pretendían acceder a ellas.
Para asegurar que los gobiernos estén compuestos por personas capacitadas era necesario diseñar una fórmula operativa que permitiera a los actores construir una base de dominación efectiva.
Control de sucesión:
Se advierte un problema de unificación de poderes y de concentración de poder nacional. Alberdi, establece una escala de prioridades. No le preocupa asegurar en primer término, un régimen normal de delegación de poder, sino alcanzar un gobierno efectivo que centralice la capacidad electoral en toda la nación. Este acto de centralización, consagrado merced a los sucesos del 80´está en el origen del control gubernamental, que de allí en más se ejercerá en todos los habitantes y a escala nacional.
Se trata pues de acumular poder, un fenómeno común de las nuevas naciones, el que se propone resolver formando un gobierno que primero controle a los gobernados y en luego obligarlos a que se controle a sí mismo. Si la capacidad electoral está concentrada en los cargos gubernamentales, el acceso de los mismos está clausurado para otros pretendientes que no sean aquellos designados por los funcionarios salientes.
La fórmula operativa adquiere un significado particular si se la entiende como un sistema de hegemonía gubernamental que se mantiene gracias al control de la sucesión.
La elección se trastocó en designación del gobernante por su antecesor y la fuerza se concentró en los titulares de los papeles dominantes, revestidos con autoridad de "grandes electores".
La hegemonía gubernamental:
La consolidación del régimen político no sólo coincidió con un desarrollo espectacular de los medios productivas, también trajo aparejada una secularización acentuada del clima moral.
La oligarquía puede ser entendida como un concepto que califica un sistema de hegemonía gubernamental. El cual se organizaría sobres las bases de una unificación del origen electoral de los cargos gubernamentales, que debía tener un origen distinto. Este proceso unitario se manifestaría según modalidades diferentes:
Escala de subordinación de la fórmula operativa:
Presidente
Diputados Senadores
Gobernador
Legislatura Provincial
Además la clase oligárquica logró una forma de manejo con la oposición, que le permitía asegurar la continuidad de su régimen, a través de dos procesos:
En este período se ve la coexistencia de dos formas: la prescriptiva y la operativa; la constitución y la realidad respectivamente.
Estado y mercado:
La organización nacional no podía apelar solamente a argumentos ideológicos para lograr constituir la unidad nacional. Además era importante el afianzamiento nacional. Tampoco era posible lograr esa unidad a través de las armas, como lo demostraban los largos años de guerras civiles. Los vínculos materiales sobre los que se asienta una comunidad nacional eran todavía débiles, y esa debilidad era en gran parte el resultado de carencias notables.
La formación de un estado nacional, o más genéricamente, de una economía de mercado exige como condición necesaria la confluencia de los factores de producción. Aunque el país e