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Influencia de los medios de comunicación de masas

Enviado por juaniponton



"Pasiones sin verdad, verdad sin pasiones, héroes sin acciones heroicas, historias sin acontecimientos, una evolución cuyo único impulso es el calendario y que causa por la repetición, consta de tensión y distensión"

Karl Marx

Hipótesis.

Los MCM influyen sobre las personas, modificando sus modeles de vida, sus elecciones, sus costumbres, el consumo y la opinión pública.

Introducción.

Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva que nos permiten mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos sociales, políticos y económicos tanto a escala nacional como internacional.

La rapidez y dramatismo con que los MCM (Medios de Comunicación para las Masas) se han ido incorporando en nuestra realidad, no nos dio tiempo para adaptarlos y adaptarnos. Ante ellos nos es difícil tomar una actitud serena: o nos aferramos a un mundo estático, pre-industrial; o nos desarraigamos por completo quedando a merced de las novedades o estímulos superficiales, e ignorando el pasado.

En las sociedades contemporáneas es cada vez mayor la importancia de los medios masivos y en particular de la televisión. Esta influye sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, logra modificar la forma en que los hombres conocen y comprenden la realidad que los rodea.

Se acepta como reales y se considera importante solo aquellos acontecimientos que muestran las cámaras de televisión.

La importancia de la televisión en el proceso de socialización de los chicos y jóvenes y de todos los integrantes de la sociedad están relacionadas con la calidad de los contenidos de los programas educativos, informativos y de entretenimientos que transmite y también de las publicidades que influyen en los hábitos de consumo de la población.

Esta es una característica del hombre posmoderno, que tiende a aferrarse a valores transitorios, débiles y superficiales. Esta es la razón por la cual abordamos este tema creyendo que la única manera que poseemos para no ser cómplices de esta oleada mediática es la información y la concientización sobre el tema.

Evolución de los medios de comunicación.

Probablemente el siglo XX pueda pasar a la historia como la época en la que la investigación científica ha condicionado por presiones externas sus objetivos en mayor medida que nunca lo había hecho.

El descubrimiento de los electrones, de las ondas electromagnéticas, de los circuitos eléctricos y electrónicos, etc., sirvieron entre finales del siglo pasado y comienzos de este para la construcción y desarrollo de instrumentos de comunicación preferentemente audiovisuales.

El siglo XX es, en efecto, la era de la electrónica, la era atómica, la era de las comunicaciones, etc. Pero es, sobre todo, la era científico-tecnológica por el condicionamiento del desarrollo científico por el tecnológico.

La introducción de nuevas tecnologías modificó la lectura, el modo de vivir y de entender la realidad y la intervención sobre ella. Es la modificación cultural introducida por los nuevos medios de comunicación de mas, lo que va a provocar las reacciones más dispares, desde los entusiasmos más fervorosos hasta las condenas más rigurosas.

La entrada en escena del libro, del cine, de la radio, de la televisión, etc. Y su rápida utilización masiva en un corto espacio de tiempo, es motivo suficiente para convulsionar las pautas de la relación social. La progresiva configuración de las masas o de la audiencia como entidad básica para el análisis de los nuevos fenómenos vinculados con la introducción de los nuevos instrumentos de comunicación, atrajo fundamentalmente a psicólogos sociales y sociólogos al estudio cada vez mejor planteado metodológicamente de lo que en el ámbito anglosajón se denominó mass-media. Las masas son solo el destinatario; las masas no se comunican a través de los medios; son los propietarios de esos medios quienes comunican algo.

El cuerpo de conocimiento sobre los nuevos medios creció en forma espectacular y llegó a ser más divulgado.

Las implicaciones económicas, políticas, culturales, sociales, etc., son tan profundas que difícilmente podían ser así.

La vida en las sociedades avanzadas está totalmente mediatizada. Conocer los medios o instrumentos que se utilizan en la mediación social los puede dirigir hacia objetivos positivos o negativos.

Uno de los hechos más importantes e influyentes de la historia de la humanidad en los últimos siglos ha sido el desarrollo técnico. Ese desarrollo ha abarcado todos los órdenes: la producción, la vivienda, la manera de viajar, la vida rural y urbana, la forma de hacer la guerra, la ingeniería, etc.

Uno de los aspectos de ese proceso ha sido el progreso de los medios de comunicación.

Cuando estalló en nuestro país el movimiento emancipador, la noticia de los acontecimientos de la semana de mayo de 1810 solo pudo ser conocida en América del Norte tres meses más tarde. En cambio, cuando el 20 de julio 1969, la primera tripulación humana llega a la luna, el suceso fue presenciado simultáneamente en todo el planeta, por centenares de millones de personas a través de sus receptores de televisión que captaban lo que estaba ocurriendo a más de 300.000 kilómetros de distancia.

La capacidad que tenemos hoy de hacer llegar nuestros mensajes a largas distancias en forma instantánea, a través de la televisión, la radio, el teléfono, la computadora o el fax, transmitiendo casi simultáneamente datos e informaciones, nos es tan familiar que hasta actuamos con indiferencia ante ellos.

La primera etapa de la comunicación fue probablemente la era de los signos y las señales que se desarrolló en los inicios de la prehistoria, anterior al lenguaje.

Los antropólogos opinan que el hombre prehistórico entró en la era del habla y del lenguaje alrededor de 40.000 años atrás. Para el hombre Cromagnon el lenguaje ya era de uso común. Hace 5.000 años se produjo la transformación hacia la era de la escritura, la que se constituyó en una progresiva herramienta del progreso humano. Llegar a la escritura significó pasar antes por las representaciones pictográficas que reflejaban ideas hasta la utilización de letras que significaran sonidos específicos.

Otro de los mayores logros humanos a favor de la comunicación se produjo en el siglo XV con la aparición de la imprenta de tipo móviles que reemplazó a los manuscritos. La idea fue concebida por un orfebre, Johann Gutemberg, quien después de muchas pruebas descubrió un sistema único para hacer los caracteres de imprenta.

El nacimiento del libro amplió las posibilidades de la comunicación y la difusión de la lectura y de la escritura: ya en el siglo XVI las imprentas producían miles de libros en diversos idiomas.

En el siglo XVII, la publicación de periódicos era común en varios países de Europa occidental y se generalizó extendiéndose luego a las colonias americanas.

Sobre todo a partir de los inicios de siglo XX, los periódicos, revistas y libros leídos en el mundo produjeron cambios en el modo de actuar y sentir de los hombres. La eficacia de la letra impresa fue contundente, y la demostró sin rival hasta la aparición de otros medios masivos de comunicación que compitieron en la información.

Las ventajas del periodismo se manifestaron en términos de:

  • Expresividad: contenían una mayor gama de noticias, de ideas y de sentimientos. El individuo que da ampliado al entrar en relación con una vida más variada.
  • Rapidez: Las noticias y las informaciones generales llegan con más celeridad y las sugerencias para el cambio se amplían.
  • Difusión: Llegan cada vez a mayor cantidad de gente. Los tiempos se superan hasta provocar la excitación de la multitud.

Las luchas por aumentar las tiradas y las cifras de circulación, y por consiguiente mayores ingresos publicitarios y beneficios, produjeron un fenómeno nuevo con la utilización de ciertos materiales, trucos, recursos y estilos para hacerse más atractivos al público. Un periódico publicaba una historia llamada "Niño amarillo", y esto dio lugar a la denominación de periodismo amarillo. Ésta aún subsiste con su cuota de sensacionalismo, su despreocupación por la estética y por su vocación de transformar los dramas de la vida en un melodrama.

En el siglo XIX se habían aportado los primeros medios de comunicación instantánea: el telégrafo por cable (Samuel Morse en 1844) y el telégrafo sin hilos (Guillermo Marconi en 1895). El ingeniero Alexander Graham Bell aportó el teléfono en 1876.

En 1874, durante la presidencia de Sarmiento, se inauguró el cable telegráfico transatlántico que conectó Buenos Aires con la red mundial: desde entonces los diarios argentinos empezaron a incluir en sus columnas los "cables" (mensajes telegráficos) llegados por esa red desde distintas partes del mundo.

La primera década del siglo XX aportó muchos perfeccionamientos técnicos, los equipos de radio se hicieron más livianos y poco a poco, la radiotelefonía se generalizó, sobre todo después de la primera Guerra Mundial. La primera transmisión radial Argentina tuvo lugar en 1920.

En 1929, J. Boird basándose en experimentos anteriores consiguió la primera transmisión televisiva, con una imagen muy poco definida. Diversas modificaciones técnicas las fueron perfeccionando y poco después se ponían en marcha las primeras emisiones públicas.

El nuevo medio fue paulatinamente incorporado a los hogares y en el período inicial, tener un televisor era para las familias un símbolo de status.

La T.V se generaliza a partir de la Segunda Guerra Mundial; en nuestro país el primer canal emisor se inauguró en 1961 con la transmisión de una foto de Eva Perón, la apertura de la llamada "Era Espacial" en 1957 (cuando se puso en órbita el primer satélite artificial) abrió un nuevo panorama, pronto se contó con los primeros satélites de comunicaciones.

En 1965, durante la presidencia de Arturo U. Illia, la Argentina se adhirió al servicio del consorcio internacional Intelsat y se reservó al Estado Nacional la utilización de los servicios de telecomunicaciones vía satélite. En 1969, durante el gobierno de facto de Juan C. Onganía, se inauguró la estación terrena para comunicaciones vía satélite de Balcarce, una de cuyas primeras actividades fue la captación del alunizaje de los astronautas americanos Neil Armstrong y Edwin Aldrin.

Al iniciarse la década del ´80 existían en nuestro país 155 emisoras y repetidoras de radio y 39 canales de emisores de televisión a los que se sumaban, a su vez, más de 90 repetidoras.

En 1994 se calculaba que funcionaban en nuestro país, más de 3300 emisoras de radio y 1200 de televisión. Estas cifras comprenden desde las emisoras oficialmente reconocidas hasta las radios de escaso alcance; desde los canales televisivos abiertos o de cable hasta las simples estaciones repetidoras.

El cine fue inventado en 1895 en Francia, por Conisy Auguste Lumiere, y ya en 1897 Eugenio Py produjo en nuestro país la primera filmación local, se trataba de una breve película cuyo tema era la bandera Nacional.

A las primeras versiones de cine "mudo", se sumaron en las décadas de 1920 y 1930 el cine sonoro, los filmes en color (popularizados luego de la Segunda Guerra Mundial), el cinema Scope y otras técnicas. Su impacto sobre la sociedad fue notable.

Cuando se generalizó la T.V, se puso en duda su supervivencia.

El impacto de la televisión, la difusión de los videos y el crecimiento de otros medios electrónicos de comunicación han mermado la asistencia del público.

Esto no supone la desaparición del cine. Se siguen produciendo películas de gran calidad que aseguran su perdurabilidad en el tiempo.

A través de las computadoras la tecnología de la comunicación sufrió cambios, estas se han convertido en elementos casi familiares y no se duda de que con el correr del tiempo se elabore con ellas un nuevo sistema de medios.

De la misma forma que el advenimiento del lenguaje le abrió a la gente nuevas puertas para que pudiera escapar de los límites de la comunicación circunscripta, la llegada de la comunicación de masas y su transformación en sistemas de comunicación complejos permite a los seres humanos de nuestros días organizarse a una escala más global.

A través de su compleja telaraña de relaciones de dependencia con los individuos, las redes interpersonales, las organizaciones y los sistemas sociales, el sistema de medios ha evolucionado desde el status que tenía en la década del ’30 del siglo pasado hasta su status contemporáneo como sistema de información fundamental para la continuidad de la sociedad.

Para valorar la importancia del sistema de medios le pasaría a la organización de la vida personal y social si por alguna razón desaparecieran todas las formas de comunicación de masas que tenemos en la actualidad.

Premisas básicas sobre los medios de comunicación.

Los mass-media son dispositivos técnico-organizativos que permiten la transmisión de mensajes significativos simultáneamente para una gran cantidad de personas desconocidas que los utilizan.

  • Dispositivo técnico-organizativo: las posibilidades tecnológicas de estos soportes son las que facilitan su utilización social. En términos del área, el hardware (parte dura) configura las posibles utilidades. Pero la conversión de ese hardware en los MCM requiere una organización que se encargue de llevarla a cabo. Diversos elementos técnicos y personales son necesarios para que los mass-media funcionen como tales.

Un mass-media implica como hardware una fuente, un codificador, un emisor, un medio, un receptor y un decodificador.

  • Transmiten mensajes significativos: los mass-media son utilizados por individuos para comunicarse. En este aspecto, participan de las características genéricas de la comunicación humana en cuanto a elaboración e interpretación simbólica.
  • Simultaneidad de destinatarios: simultaneidad física y/o simultaneidad temporal, son las dos formas de alcanzar muchos destinatarios.
  • Desconocimiento individualizado de los destinatarios: lo que obliga a presuponer o estimar las características más comunes de todo ellos, para poder así a alcanzar los fines que se propuso quien los utiliza.
  • Utilización restringida: solo unas pocas personas actúan como emisores, en el sentido amplio del término, en contraposición a los destinatarios.

El carácter institucional de los emisores convierte a los medios de comunicación en instrumentos de regulación social. La posesión y planificación del uso de los mismos pasa a convertirse en una cuestión política en la aceptación extensa del término.

Distintas caracterizaciones de los MCM.

En "Teorías de la Comunicación para las Masas" de Fleur y Ball-Rokeads (1982) apoyándose en criterios de marcado cariz sociológico, agrupan las tendencias que estudian los medios de comunicación:

  • Funcionamiento estructural: Los medios se entenderían como un componente indispensable de la estructura social contemporánea. Si no existieran, la sociedad sería de otra naturaleza.
  • Perspectiva evolucionista: la sociedad va cambiando y se va especializando en una determinada dirección en función de los objetivos fijados. Los medios de comunicación entran dentro de las realizaciones que se ponen en marcha para alcanzar esos objetivos y a la vez evolucionan conforme a que se cambien los objetivos.
  • El modelo de conflicto social: los medios de comunicación son instrumentos que utilizan distintos grupos que colisionan entre si y reflejan intereses encontrados de esos grupos.
  • Interaccionismo simbólico: esta forma de entender que representa los mass-media para la sociedad y los individuos enfatiza el carácter comunicativo. Los medios son parte esencial de los procesos de comunicación en las sociedades modernas.
  • Formulaciones psicológicas: los autores reconocen la variedad de escuelas psicológicas y apuntan como opción más interesante el enfoque cognitivo. Los procesos mentales internos de los sujetos son el objeto central del interés de las distintas corrientes que se integrarían dentro de él. Aplicado a los medios, tratará de estudiar los efectos, que producen los individuos, cómo reciben estos mensajes, qué es lo que aprenden, etc.

Los sucesos que ocurren en una sociedad constituida por diversos sistemas sociales, con una cultura determinada y con una estructura y dinámica que articulan su forma de ser, son transmitidos no asépticamente por los medios. Las características de estos se ven limitadas por los distintos sistemas sociales y en distintos grados.

Imagen visual.

La imagen, hoy constituye un elemento más determinante de las características de nuestro ámbito de vida. Cantidad de mensajes nos son transmitidos a través de los MCM, que utilizan fundamentalmente la imagen.

Según estudios realizados por la UNESCO, mientras que a través del oído se percibe un 20% de comunicaciones y a través de la vista un 30%, cuando se da la combinación de ambos sentidos el porcentaje de eficacia en el aprender se eleva en el 50%.

La comunicación didáctica en la actualidad no se puede concebir de otra manera que no sea mediante la utilización de la imagen y la palabra conjuntamente.

En el estudio de las manifestaciones de la imagen y su utilización didáctica se suele hacer una distinción entre imagen fija (medios tradicionales) y, por otra parte, la imagen móvil (el cine y la T.V).

La capacidad de absorción de la imagen fija es menor que la del cine y la T.V y por lo mismo, la fatiga de los alumnos es menor. Se podría decir que permite una participación personal.

Entre las funciones didácticas de la imagen móvil, se señalan las siguientes:

  • Función de motivación: predisposición y sensibilización hacia los materiales de aprendizaje.
  • Función de ilustración: apoyo visual a la explicación.
  • Función de fijación: reafirman contenidos presentados por otros medios.
  • Función de análisis: estudio de los elementos del conjunto.
  • Función de demostración: representan abstracciones en forma gráfica.
  • Función de recapitulación: síntesis de otra explicación oral.
  • Función de evaluación.
  • Función de discusión.
  • Función de recreación.

La principal influencia de la T.V en el ámbito de lo extraescolar como medio de información, instrumento de cultura, y de evasión. Esta influencia, aún cuando no es sistemática ni organizada, es intensa.

Desde comienzos de los años ´60 la utilización de la T.V en el ámbito instructivo se ha extendido considerablemente en países de elevado nivel cultural (Suecia), como en otros con grandes retrasos culturales (los del tercer mundo), donde se llegó a confiar en la T.V como instrumento decisivo para la culturización.

La T.V educativa en los EE-UU después de las críticas iniciales se ha venido a consolidar como un poderoso instrumento, el más importante después del profesor. Se ha comprobado que la T.V resulta más económica que los libros de texto.

La utilización de la T.V para la extensión de la cultura en países no desarrollados constituye una gran esperanza durante los años ´60.

Se llevaron a cabo muchos y costosos programas de enseñanza a través de televisión, cuyo resultado no fue totalmente positivo.

La utilización de la T.V puede evaluarse desde una perspectiva didáctica y pedagógica. Didácticamente parece necesario considerar esta afirmación: el uso de la T.V y los medios audiovisuales no puede entenderse con exclusividad.

Solo podrá tener sentido instructivo y educativo en la medida en que se lo use en combinación con otros procedimientos que estimulen la motivación y actividad discentes. No solo hay que considerar el contexto educativo y didáctico, sino también el contexto humano, socio-económico en general y especialmente en aquellos países en que la T.V educativa se utiliza con predominancia sobre otros procedimientos instructivos hasta tal punto que pudo influir sobre la estructura de intereses personales.

La T.V debe considerarse dentro del conjunto de recursos tecnológicos como uno más y no con exclusividad. Dentro de la utilización de la T.V, es necesario distinguir también el momento y la circunstancia más adecuada. La T.V no es autosuficiente.

No conduce a nada la utilización de la T.V sin la evaluación de los efectos.

Como causas específicas de fracasos en la utilización de la T.V se pueden considerar:

  • Dar más importancia al aparato que a su utilización.
  • Pensar que la T.V puede ser autosuficiente.
  • Olvidarse de la naturaleza del mensaje. Pensar que cualquiera es bueno.
  • Olvidarse de las diferencias individuales

En la T.V como en el cine se da una combinación de la imagen con la palabra. La naturaleza de esta combinación de mensajes es diferente de la que da en el material impreso. En todo caso, se daba siempre una combinación en el sentido de complementación entre imagen y palabra. En cine como en T.V este equilibrio se rompe en aras de un creciente predominio o protagonismo de la imagen. El lenguaje, se constituye en un simple determinante de la imagen. Esta, en virtud de una serie de recursos técnicos, ocupa un primerísimo lugar. Nos encontramos, con un nuevo instrumento de comunicación que debemos conocer para poder comprender los mensajes que a través de él se nos presentan. Es necesario que consideremos la necesidad de dejar de ser "alfabetos de la imagen", debemos aprender y enseñar a leer el lenguaje de la imagen.

Se dice que la T.V constituye una ventana abierta al mundo, cuya realidad podemos contemplar desde la comodidad de nuestros hogares. Frente a esta afirmación hay que tener en cuenta que:

  • Lo que vemos en T.V no es lo que sucede en la realidad sino en la imagen de dicha realidad.
  • Estas imágenes nos vienen dadas por quienes han realizado el mensaje. No vemos lo que nosotros elegimos, sino lo que otros eligen para que veamos. En la relación directa con la realidad hay un conocimiento directo. Cuando interviene la T.V hay como un muro que se interpone entre conocedor y realidad. Lo que se llega a conocer es la imagen. En el conocimiento por experiencia, un mismo hecho lo conoce cada persona de manera diferente según sus características personales.

El lenguaje televisivo, la imagen, es un lenguaje contorneal, figurativo, pero no conceptual. Apela a los sentidos, pero no existe en el una relación estrecha con la actividad mental elevada. Al contrario de lo que sucede con el lenguaje verbal. La imagen televisiva se distingue también del dibujo, pues se muestra la realidad. El pensamiento, en sus estratos más elevados opera con esquemas mentales abstractos y no con imágenes, de alguna manera pudieran llegar a constituir estorbos para la comprensión.

Se piensa que la imagen visual es un medio de comunicación universal. Sin embargo, aún cuando la imagen tiene muchas virtudes, esta ha de ser un lenguaje universal no la tiene. Cada persona al recibir "señales visuales" (fotografías) e interpretarlas lo hace de manera distinta. El ser humano es esencialmente "transformador" en el proceso de la comunicación. Es posiblemente deficiente como emisor y receptor, pero su capacidad de creación y fabulación es considerable. "La señal gráfica esta siempre sujeta a la interpretación cultural del grupo e individual".

No disponemos aún lenguaje visual tan estructurado y útil como lo es al verbal. Ahora, con el avance tecnológico, la necesidad de este lenguaje comienza a sentirse. Las formas visuales, líneas, colores, proporciones, etc. Tienen tanta capacidad de articulación (combinación compleja), cuanta tienen las palabras. La diferencia primordial consiste en que las formas visuales no son discursivas.

Existen ciertos programas de T.V., que ofrecen formas estereotipadas de reacción típicas.

Pudiera darse una cierta tendencia a imitar los modelos presentados por T.V. y esto constituiría de alguna manera una limitación de nuestra libertad. El mayor riesgo de influencia lo corren los niños y los ignorantes, las personas que por falta de experiencia, no han adoptado aún una postura personal definida ante los problemas claves de la existencia, o aquellas personas en las que la falta de cultura determina una carencia de decisión personal fácilmente influenciable por los programas de T.V.

La T.V ofrece un mensaje indiscriminado en calidad y ritmo. En el caso extremo se encuentran las tensiones generalizadas a grandes masas, cuyo defecto sobre los individuos solo pueden ser reguladas a posteriori por la gente cuando hacen un uso racional de los aparatos receptores. Pero al decir que los padres pueden elegir los programas más adecuados a la formación de sus hijos, se suele olvidar que a veces faltan en los mismos padres la formación o preparación suficiente como para determinar cuales son los más apropiados.

No es del todo correcto calificar a la T.V como un medio de comunicación. Esta exige un intercambio de mensajes significativos entre emisor y receptor. En T.V existe una clase de emisión unidireccional de mensajes sin posibilidad de respuesta por lo que en sentido estricto dicha comunicación no existe mientras no se de una posibilidad de reversibilidad, no existe realmente comunicación, y si a esto añadimos "social", entonces el problema se agudiza todavía más para que la T.V se convierta en un medio de comunicación, es necesario que este esté a disposición de la sociedad y que esta pueda utilizarla para plantear a través de ella sus problemas dialogar consigo sobre ellos y buscar soluciones. La T.V debe constituir un instrumento que facilite el diálogo entre los miembros de la sociedad. Para ello es necesario cambiar por completo la actitud pasivo-receptora de sus miembros por otra dinámica-activa.

Es un hecho fácilmente constatable el limitado número de vocablos que se utilizan normalmente en los programas de T.V. Está ello en relación con el carácter subsidiario de la palabra respecto a la imagen. Si realizamos un estudio de términos utilizados, podemos comprobar el corto número de los mismo y la frecuente repetición. La pobreza en vocabulario se deja sentir sobre todo en programas en carácter de entretenimiento y menos en los instructivos e informativos.

Principales medios de comunicación de masa, y su influencia.

Publicidad.

La publicidad es más una actividad que caracteriza intencionalmente el mensaje que se elabora, buscando el cambio de actitudes, rasgos cognitivos y comportamiento de los destinatarios, utilizando para ello diversos soportes tecnológicos.

Vinculada estrechamente con la publicidad está la propaganda política, pues después de las dos guerras mundiales con este tipo de propaganda, se pasó a una euforia publicitaria. Es bien cierto que la confección de carteles y mensajes radiofónicos en especial, mejoró considerablemente.

El elemento nuclear de la publicidad es el anuncio, unidad de comunicación autosuficiente que tiene una particularidad esencial: su brevedad.

Los medios modernos han debilitado en nosotros la capacidad de asombro. La propaganda moderna no se dirige a la razón, sino a la emoción como todas las formas de sugestión hipnótica, procura influir emocionalmente sobre los sujetos, para someterlos luego también desde el punto de vista intelectual. Esta forma de propaganda influye sobre el cliente acudiendo a toda clase de medios: la incesante repetición de la misma fórmula; el influjo de la imagen de alguna persona de prestigio, por medio del sex-appel de alguna muchacha bonita, debilitando al propio tiempo su capacidad de crítica, mediante el terror, señalando el peligro del "mal aliento", o de alguna enfermedad de nombre misterioso, o bien estimulando su fantasía acerca de un cambio imprevisto en el curso de su propia vida debido al uso de un determinado tipo de camisa o jabón. Todos estos métodos son esencialmente irracionales, no tienen nada que ver con la calidad de la mercadería y debilitan o matan la capacidad crítica del cliente, como podría hacerlo el opio o en estado hipnótico absoluto.

El desprecio por el prójimo ha hecho que la publicidad nos esté continuamente insultando, dirigiéndose a nosotros como infradotados. Los MCM no solo se prestan para que se los desprecie o insulte, sino que son también vehículo para ciertas manifestaciones de paroxismo colectivo en los cuales el público ha venida a tener una participación nueva: "la teleparticipación".

La publicidad subliminal se basa en la percepción subliminal. Hay estímulos que no alcanzan el umbral de la percepción, otros que son percibidos y otros que tampoco se perciben. Si un estímulo luminoso no alcanza el umbral de la percepción, está en la zona de lo "subliminal". Lo que se pretendió con la publicidad subliminal es colocar mensajes en la zona de lo subliminal porque llegaban directamente al subconsciente sin las barreras del consciente. Para ello se recurrió a la inclusión en filmes y teleprogramas de un mensaje imperativo al estilo de "coma tal cosa" o "beba tal otra".

Los MCM suelen ser vehículos de transculturación. Empiezan introduciéndose en una sociedad como objetos curiosos y terminan siendo una necesidad. El régimen industrial con que operan estos medios les hacen acuñar signos y símbolos estandarizados y fomentan el consumo pasivo de estos por la masa.

El educador es un agente de cambio y necesita saber qué puede hacer con los MCM para influir en el cambio positivo del educando.

El educador no debe dudar antes de emprender cualquier acción con los MCM si pretenden: dar información, enseñar técnicas o cambiar hábitos.

El cambio en la gente parece ser un proceso de etapas graduales, cuya mayor o menor lentitud depende de complejos factores. Se reconocen las siguientes etapas:

  1. Primeras noticias: la persona percibe alguna información acerca de lo nuevo.
  2. Interés: Se interesa, busca más datos, pregunta, discute.
  3. Evaluación: hace un balance y acepta o rechaza la novedad.
  4. Ensayo: efectúa una prueba, investiga, trata de encontrar los ajustes personales.
  5. Adopción: cambia su conducta e incorpora lo nuevo.

Desde los albores del periodismo puede encontrarse en las primeras páginas de los primeros órganos de prensa "avisos", que anunciaban productos comerciales, promocionando la venta o la compra de bienes de todo tipo. En la actualidad la publicidad constituye una actividad minuciosamente planeada por agencias especializadas que, antes de lanzar un producto, realizan detallados estudios del mercado, encuestas y análisis que incluyen complicadas técnicas y estudios psicológicos para buscar la mejor manera de convencer.

La publicidad de un producto implica: creativos, dibujantes, especialistas en cine, y en gráfica.

La publicidad ya no se limita a informar de la existencia de un producto determinado, sino que trata de crear necesidades.

Dentro de las técnicas comerciales modernas, la publicidad es indispensable en cuanto medio de información hay acerca de los productos disponibles o para facilitar el contacto entre vendedores y compradores.

La publicidad puede llegar a ser nociva cuando su objetivo apunta a crear artificialmente necesidades de bienes superfluos o encarece los costos de producción con onerosas campañas que tienden a promocionar artículos competitivos que tienen mucho menos diferencias entre sí que las que sus promotores intentan hacer creer al público.

Propaganda.

Cuando se desencadenó la Segunda Guerra Mundial por razones bélicas, los Estados utilizaron los medios de comunicación para las masas como vehículo de propaganda. Fue llamada "guerra psicológica" para quebrar la moral enemiga valiéndose de armas psíquicas. Amparados por las necesidades de ésta guerra psicológica, penetraron en la industria del espectáculo el sadismo, la violencia y la apelación a impulsos primitivos o patológicos del ser humano que antes no se mostraban. Posteriormente la industria del espectáculo se encariñó con esas características y las incorporó al llamado "cine negro".

La publicidad comercial se hizo más directa, visual, emotiva, primaria, persuasiva, sacando provecho de la guerra. Los publicitarios emprendieron nuevas técnicas para manipular al consumidor y apelar a sus reportes más hondos. Especialista en psicología, sociología y antropología aportaron sus conocimientos para afinar la puntería del vendedor.

Este panorama de utilización de los MAV con fines de publicidad comercial, propaganda política o guerra psicológica aumenta la confesión general.

Se llama propaganda al conjunto de técnicas destinadas a propagar ideas, doctrinas y opiniones para hacer que esos conceptos sean aceptado por la gente que, como consecuencia, las personas y los grupos convencidos se adhirieran a ellas.

Una definición proveniente de los EE-UU afirma que "La propaganda es el lenguaje destinado a la masa. Emplea palabras o otros símbolos a los cuales sirven como vehículo la radio, la prensa, la cinematografía y la televisión. La finalidad del propagandista es ejercer influencia en la actitud de las masas en puntos que están sometidos a la propaganda y que son objeto de opinión".

En el siglo XX, afirma el especialista J. M. Domenach "... aparece la propaganda política como una empresa organizadas para influir y dirigir la opinión sobre la masa moderna y sus medios de acción: las nuevas técnicas de información y comunicación...".

Estos conceptos son comprobables en los momentos especiales en que se requiere la participación de la ciudadanía, ya sea frente a una elección de gobernantes o ante determinadas decisiones políticas: se intenta influir sobre la opinión publica.

En un sistema democrático la propaganda es, generalmente un recurso aceptable dentro de los límites lícitos.

Por intermedie de ella cada partido, sector o candidato hace reconocer a la ciudadanía sus objetivos, su plataforma de gobierno, los medios que empleará.

La propaganda no es meramente informativa, o sea, que no se limita a hacer conocer puntos concretos de un programa o las características de un candidato. Es subjetiva, parcial, tendenciosa.

En ese marco es posible que se exagere, se prometa con excesiva facilidad y, aún, se mienta. Pero en una sociedad abierta donde todos tienen las misma posibilidades de llegar al público, los argumentos pueden ser rebatidos y las falsedades puestas en evidencia.

Muy diferente es la cuestión en los estados totalitarios o en las dictaduras que cercenan las libertades públicas.

Unas y otras intenta controlar férreamente a la opinión pública y para ello procuran por todos los medios que solamente se escuche la palabra oficial.

Tienden a monopolizar el uso de los MCM, a silenciar a los disconformes, a los disidentes o a quienes intentan mantener una actitud independiente mediante presiones de todo tipo: censuras y prohibiciones, restricciones al abastecimiento del papel de los órganos de prensa libres, clausura de periódicos y emisoras, amenazas, persecuciones, cárceles, torturas y eliminación física.

Es el caso del Nazismo alemán (1933-1945) del fascismo italiano (1922-1943) o del comunismo soviético ruso desde 1917. En estos regímenes se eliminó la libertad de expresión y los medios de comunicación quedaron bajo control o en posesión del Estado, dominado, a su vez, por un partido único.

La publicidad está relacionada con la propaganda pues emplea técnicas similares: una suele inspirarse en la otra. La diferencia está en que la publicidad se refiere más específicamente a lo económico: trata de vender un determinado producto.

La propaganda es esencialmente política, la publicidad, esencialmente comercial.

Ambas serán moralmente aceptadas o repudiables, según los fines que persigan y los medios que empleen.

Prensa.

La prensa periódica es el medio más representativo de los antiguos. Las repercusiones políticas que se le atribuyen llevaron en algún momento a acuñar la expresión "cuarto poder", para referirse a su capacidad de incidir en la opinión pública y en última instancia, en las sociedades democráticas, sobre los votantes.

El periódico comparte con la radio y la televisión la mediación entre el conocimiento de la realidad y los sujetos. La mayoría de los acontecimientos son conocidos por los lectores a través del periódico. La realidad es dada a conocer parcializada en noticia. Esta es la materia prima fundamental con la que trabaja la prensa periodística. El producto que elabora, el periódico, es una relación de noticias bastante extensa que se facilita diariamente gracias a todo el dispositivo técnico-organizativo del que se dispone.

Dada la redundancia habitual en este medio, los titulares y supratitulares (anunciados en tipografías más reducidas puntualizan el impacto del titular), permiten enterarse de lo que pasa con solo leer estos enunciados. Esta es una buena muestra de la utilización de la redundante, tanto semántica y sintáctica como pragmática.

Los elementos formales de la noticia que comparten la prensa, la radio y la televisión, pueden clasificarse en tres grandes categorías: los de recurrencia de regularidad; los que se refieren a las indicaciones de orden y de estructura, y los relativos a neutralidad y facticidad. Dado que las noticias en los tres medios se constituyen en paquetes y boletines, analizar las noticias es analizar su disposición conjunta; en este sentido, la estructura de estos paquetes es bastante similar y la distribución en secciones, por ejemplo, es muy habitual. La recurrencia continua a este esquema que en radio y en televisión se hace patente dentro de un mismo día por los sucesivos boletines contribuye a forjar un punto de vista de rejilla de lo que es la realidad, a la par que indica cuáles son los asuntos o temáticas que deben interesar al hombre bien informado.

Las noticias se relacionan con la constatación de hechos más que con su interpretación. Sin embargo no es posible hacer constatación químicamente pura de los hechos. La misma declaración de que algo es un hecho, y luego una noticia, ya implica una interpretación subjetiva del primer espectador, que es el periodista. Ni siquiera la imagen de televisión ni el sonido en directo proporcionan la realidad tal cual es.

Los grandes recursos económicos necesarios para disponer de agencias de noticias plantean la grave incógnita de los beneficios de todo tipo que estarían implícitos si son de titularidad privada, y del control real de los ciudadanos, si son de titularidad pública

Periodismo gráfico.

Puesto que hoy tomar fotografías instantáneas es muy fácil no se reparan dos aspectos importantes:

  • El valor que ha adquirido en nuestra vida el documento gráfico (se puede ver esto en la depravación a la que puede llegar un reportero la "nota gráfica sensacional", sin importarle nada del prójimo).
  • La importancia que tiene la instantánea de las personas para los estudios de psicología social (es conocido el hecho de que cuando una persona es fotografiada adopta ante la cámara la actitud que él quiere representar ante la sociedad). Pareciera que el ojo de la cámara actúa como el ojo social.

La información emitida siempre debe ser objetiva, o sea, el relato o descripción de los acontecimientos sin agregado alguno, sin interpretaciones especiales y sin calificativos deformantes.

La información se diferencia de la propaganda por su de pendenciosidad o de ideología, no pretende convencer.

En el campo político la información es esencial y contribuye a esclarecer a la ciudadanía: cuando un locutor lee la plataforma de una agrupación política y seguidamente hace lo propio con la de un sector competidor, está informando y queda a criterio de la gente la libre elección.

La información tendenciosa

En el campo informativo existe la información tendenciosa: cuando se da a conocer un hecho omitiendo algún aspecto para resguardar algunos intereses. Muchas veces se narran hechos pero de modo tal que favorece ante la opinión pública la situación de uno de los participantes.

Otra forma de formar la realidad consiste en resaltar determinadas noticias y dar menos relieve a otras; o en mezclar en un mismo plano noticias de escasa importancia real con otras que son verdaderamente significativas para la sociedad.

Todos estos métodos constituyen, a veces formas ocultas de propaganda.

Reacciones frente a los monopolios totalitarios de la información

Aún los regímenes totalitarios más severos no han podido evitar el surgimiento de medios y formas de información que escapan a su control.

Cuando el estado censura la actividad de la prensa que no le es adicta, prolifera inmediatamente la prensa clandestina.

En nuestro país, ante la presencia de regímenes totalitarios, también abundaron los panfletos y los periódicos opositores.

La desconfianza de la población hacia los medios oficiales de difusión y de propaganda hacen que la gente difunda versiones diferentes o se valga de sintonizar emisoras extranjeras para enterarse de lo que realmente ocurre en el país.

Cine.

Probablemente sea el medio que ha sufrido menos las presiones de los distintos tipos de poder social en comparación con la gran audiencia que tiene. Esto no implica que el nacimiento y el desarrollo de la actividad industrial en este medio no representa una fuente potencial de manipulaciones. Por otra parte, las ideas autoritarias que en general se aplicarían a recortar la influencia de todos los medios, también pueden ser propietarias de censura.

La imagen en movimiento es una macroestructura semiótica al combinar varios sistemas de signos: icónico, cinético, verbal. La mezcla perfecta de estos sistemas provoca la sensación de realidad. La relación entre texto visual y recurso visual en la imagen cinética se estrecha hasta casi confundirse, en la medida en que las acciones de secuencialidad y temporalidad son las bases de toda expresión de comunicación sea esta visual, lingüística o gestual. Esta sería una característica común a todos los sistemas audiovisuales a condición de que sean también cinéticos.

Lo fundamental del filme puede residir entonces en tres aspectos o dimensiones principales:

  • Lo que es materia de expresión: una historia; una narración, real o ficticia, realista o fantástica, actual o pasada, etc.
  • La forma de expresión constituida por los elementos figurativos, tales como el encuadre, el rectángulo de imagen que se verá.
  • Los planos y su sucesión: la sucesión de planos y las características de estos sirven para establecer la secuencialidad que no tiene por que ser siempre lineal, se distribuye la temporalidad ficticia con la temporalidad del filme

Desde lo que pueda suponer la vinculación con personas para no ser espectador solitario, hasta la colectividad poco definida pero que condiciona comportamientos de reacción ante el mensaje que le llega, los matices diferenciales entre filme en soporte vídeo y filme en soporte película que se proyecta sobre pantalla son importantes. Los psicólogos sociales han estudiado lo que significa la pérdida de anonimato y la consiguiente desinhibición de los individuos dentro de grupos masivos.

Los primeros teóricos del cine mudo describieron las peculiaridades del lenguaje puramente visual del cine y su tremendo impacto emotivo, su capacidad de síntesis. Se vio que el cine podía ayudar al hombre a redescubrir el mundo visualmente, no solo el mundo lejano que no estaba a su alcance, sino el mundo de todos los días que a través del ojo de la máquina y por arte del cine reaparecería limpio y directo, sin barreras conceptuales. Se pensó que con el cine aparecería un nuevo lenguaje universal, el lenguaje de la imagen, y todos los vanguardistas de Europa, Rusia y los EE-UU se dispusieron a su conquista.

Radio.

La radio nos devuelve al ámbito de la noticia, pues comparte con la prensa y la televisión la posibilidad de facilitar el conocimiento sobre la realidad a través de aquella.

La tradición cultural nos impide objetivar el esfuerzo tan considerable que supone la verbalización de los acontecimientos de la realidad en los que el componente icónico es fundamental.

Hoy la radio capta a una audiencia juvenil, llegando a convertirse en ocasiones de verdaderas locomotoras del consumo musical principalmente.

Aunque determinados acontecimientos son, hoy por hoy, susceptibles de una retransformación mejor por radio que por T.V, esta suple en la mayoría de las ocasiones las insuficiencias de aquella. No obstante, la radio tiene a su favor el poder de individualización que comporta. El medio de comunicación familiar que era la radio ha dejado su lugar a la televisión, para ir al encuentro de individuos o grupos no tan institucionales.

En relación con los valores culturales y morales ocupa un lugar intermedio entre el polo de la realidad y lo serio, y el opuesto, lo que refleja un equilibrio más o menos equitativo entre información y entretenimiento.

La radio es un medio esencialmente auditivo: dentro de la jerga audiovisual se conoce como "audio".

Por la rapidez con que se difunde, la economía del servicio y el alcance de su emisión, la radio es un valioso elemento de información y educación.

La radio se ha desarrollado en los países ricos y permanece en estado larval en los países de pocos recursos.

En América Latina el cuadro es curioso: a pesar del bajo nivel de desarrollo económico, la radiodifusión, está relativamente avanzada. Se nota la tendencia a utilizar la radio para la educación. El mayor desarrollo de la radio, en cantidad y calidad, se ha operado en zonas urbanas.

Toda labor futura bien llevada en el terreno de la radiodifusión deberá prestar especial atención a las áreas rurales y elevar y diversificar el contenido de los programas, a la vez de mejorar la distribución del área de la programación.

En una época la radio tría algo nuevo en la comunicación para las masas: la inmediatez. A veces no nos enteramos de lo que está pasando sino de lo que nos dicen que está pasando. De ahí el control que los regímenes ejercen sobre la radio.

Otra novedad fue el realismo de la radio que llegó a ser un nuevo medio de comunicación y expresión: verdaderos descubrimientos de mundos sonoros.

La voz humana, la música, los sonidos y los efectos son los elementos básicos del lenguaje radiofónico.

La radio puede ser también un agente de cultura. Las características específicas de la radio hacen de ella un valioso auxiliar didáctico siempre que se lo use adecuadamente.

Televisión.

La televisión es un entretenimiento peculiar de la época compleja en que vivimos. En un mundo inseguro y sin apoyos internos, la televisión es una ayuda inocua, permite matar el tiempo. El hombre común no tiene más remedio que usar a los medios.

En nuestro mundo no solo han disminuido las distancias sino que se ha incrementado la comunicación.

La rápida expansión de la T.V ha sido posible en las sociedades de numerosa clase media, con su elevado índice de estandarización, su buen poder adquisitivo, su mayor gasto en publicidad, su concentración urbana y su consumo de símbolos producidos masivamente.

La atracción que ejerce sobre las masas es de naturaleza psicológica y artística en el sentido de un arte popular con características muy particulares y distinta a la convencional.

Hoy el arte popular, a través de los medios para las masas, tiene una audiencia enorme, que es más amplia heterogénea y diversificada que nunca. El arte popular de nuestros días posee características industriales, se dirige hacia el mercado y sus necesidades, tiene sus objetivos rígidamente prefijados (ganar mayor audiencia, manejar estereotipos determinados, acentuar el estándar conservador) y emplea símbolos simples para alcanzar un público mayor.

La televisión como lenguaje posee ciertas características que le han sido impuestas por las limitaciones técnicas del medio y las condiciones sociales que enmarcan el espectáculo televisivo. Pero podrán ser superadas y las condiciones sociales podrán cambiar.

Los receptores de T.V están instalados en la intimidad del hogar, poseen una pantalla relativamente pequeña y se dirigen a un espectador condicionado por la intimidad. La televisión usa y abusa de la apelación personal.

La televisión ha demostrado ser buena o mala según el uso que se le de. Lo que significa una revolución en nuestras vidas. No podemos quedarnos de brazos cruzados frente a lo negativo o positivo que la televisión nos ofrece diariamente. Puede ser un vehículo de comprensión internacional y convivencia pacífica, o un canal odio y agresión.

La T.V nos ha puesto frente a algo totalmente nuevo. Es preciso idear nuevos métodos para estos nuevos medios.

El avance electrónico ha sido demasiado veloz, nuestra celeridad mental no alcanza a comprender la vida nueva. Este es el reto más serio que nos propone la era de la imagen.

La imagen habla el lenguaje de los niños y el pueblo. Enseña técnicas de información, motiva, golpea emocionalmente, permite una fácil identificación. A lo largo de la historia de la humanidad se nota una corriente de expresión y comunicación popular, cuya columna vertebral es la imagen visual.

El visualismo puede ser la degeneración de lo visual, como el verbalismo es la degeneración de lo verbal.

Los MCM son también instrumentos de poder. Con ellos se trata de embotar las mentes y proveerlas de eslóganes. En vez de estimular con ellos la liberación de las personas, se estimula el condicionamiento para la estreches mental y la esclavitud. Con los medios sensacionalistas se está dando vida a una imagen estrecha y caverniana. El afán competitivo ha tenido todo con las leyes de compra-venta y los MCM se usa, así mismo, para vender ideas y formas de vida.

Se usa la imagen visual por su poder de fascinación para manipular al ciudadano. Se atropellan culturas cuyas riquezas son a veces más valiosas que las del agresor.

La dependencia en el conocimiento de la realidad llega a ser tan aguda que la credibilidad de ese conocimiento transmitido por televisión se asigna más fácilmente que a otros medios. La magia que en este sentido tuvieron y siguen teniendo los libros, la letra impresa, se traspasa ahora a la televisión. Los programas denominados instructivos gozan de mayor confianza por parte los espectadores. Así se obtiene una escuela simultánea que multiplica sus efectos, dado que la T.V sigue siendo un medio familiar doméstico. Todos los aspectos de la realidad tienen cavida en el medio. Todo puede ser vehiculado con una orientación hacia todos los núcleos de reproducción social que son las unidades familiares. No existen virtualmente noticias de la que la televisión se haya utilizado para la acción o resistencia política, de manera que debe ser el medio de comunicación menos revolucionarios de la historia.

Se señalan como más destacados los siguientes rasgos de los mensajes sociales que reciben los menores a través de la televisión:

  • Estimulación de las opiniones estereotipadas respecto a temas sociales. Lógicamente también se puede lograr el efecto contrario y más deseable de la eliminación de estereotipos.
  • Estimulación de sentimientos adversivos o de aceptación de los grupos sociales minoritarios.
  • Reducción o exaltación del etnocentrismo nacional. Dada la vinculación por sistemas sociales de poder, es poco probable que se reduzca sistemáticamente.
  • Impacto de los fines sobre las opiniones. La vehiculación de filmes que abordan una misma temática bajo un punto de vista similar acumularían más los efectos.
  • Reconocimiento de personajes o identificación con ellos. También aprendizaje de la capacidad de predicación dada la recurrencia de programas, publicidad y estructura narrativa de los filmes.

Esto implica que los niños pueden utilizar las similitudes entre los personajes cinematográficos y las personas reales, para establecer generalidades del comportamiento humano.

  • Mayor poder de transmisión de mensajes emocionales, tanto positivos como negativos, unido a la percepción de realidades que los acompaña.
  • Aprendizaje del papel de consumidor.

Tanto la radio como la televisión cumplen una función que se les designa: la educativa, la formativa o socializadora.

Aunque la televisión tiene ventaja en el cumplimiento de esta función, tanto porque presenta modelos culturales más parecidos a como son en la realidad, como por la utilización de diversos lenguajes, la radio también contribuye a la socialización de los menores y de los adultos.

La radio es equiparable al texto impreso en cuanto presenta y, por tanto, fomenta un estilo verbal y articulado de comunicación. La televisión es equiparable a la comunicación cara a cara porque presenta y fomenta o favorece un estilo audiovisual.

Muchas actividades fundamentales de la participación democrática se convirtieron en acontecimientos que los ciudadanos miran por televisión. La mayoría de los votantes no tienen contacto con los candidatos de los partidos políticos y no asisten a actos públicos convocados por estos.

Los candidatos buscan dar a conocer sus propuestas de solución para sus problemas que enfrenta la sociedad a través de la televisión. Es cada vez más frecuente que los debates a través de los representantes de los distintos partidos políticos y entre los funcionarios del gobierno y los dirigentes políticos de la oposición sean televisivos.

Es conocida por todos la influencia que tiene la televisión en la vida de las personas y la cantidad de tiempo libre que se le dedica.

Algunos de los investigadores afirman que esa influencia es muy grande en el caso de los chicos y jóvenes, en especial en la formación de su identidad. Las imágenes tienen cada vez más poder de convicción, es decir, es muy fácil creer que lo que se ve en televisión es verdad. Por eso, sostienen los investigadores, los chicos muchas veces aceptan fácilmente, los modelos de juventud o niñez que se presentan en la pantalla. Los programas y las publicidades tratan de convencer sobre como son los chicos y jóvenes (o como deben ser), lo bueno que es hacer tan cosa, o qué bien se van a sentir si compran esto o aquello.

Aceptar los mensajes tal cual son sin ningún cuestionamiento acerca de qué pensamos de lo que vemos o escuchamos, hace muy difícil la formación de la personalidad y del criterio propio de cada uno.

La historia del desarrollo de la televisión ha sido en esencia la historia de la búsqueda de un dispositivo adecuado para explorar imágenes. El primero fue el llamado Nipkow, patentado por el inventor alemán Paul Gottlieb Nipkow en 1884. Éste no funcionaba eficazmente con tamaños grandes y altas velocidades de giro para conseguir una mejor definición.

Los primeros dispositivos realmente satisfactorios para captar imágenes fueron el iconoscopio, fue inventado por el físico estadounidense de origen ruso Vladimir Kosmazworykin en 1923, y el tubo disector de imágenes inventado por el ingeniero de radio estadounidense Philo Taylor Farnsworth poco tiempo después. En 1926 el ingeniero escocés John Logiebaird inventó un sistema de televisión que incorporaba los rayos infrarrojos. Con la llegada de los tubos y los avances en la transmisión radiofónica y los circuitos electrónicos que se produjeron en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, los sistemas de televisión se convirtieron en una realidad.

Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuó la BBC en Inglaterra en 1927 y la CBS y NBC en EE-UU en 1930. Ambos utilizaron sistemas mecánicos y los programas no se emitían con un horario regular. Las emisiones con programación se iniciaron en Inglaterra en 1936 y en EE-UU en 1939. Las emisiones programadas se interrumpieron durante la Segunda Guerra Mundial, reanudándose cuando terminó.

A partir de la década de 1970, con la aparición de la televisión en color los televisores experimentaron un crecimiento enorme, lo que produjo cambios en el consumo del ocio.

A medida que la audiencia televisiva se incrementaba por millones hubo otros sectores de la industria del ocio que sufrieron drásticos recortes de patrocinio. La industria del cine comenzó su declive con el cierre de muchos locales.

En la actualidad existen más de 300 canales de televisión y una audiencia, según números de aparatos por hogares (más de 60 millones), de más de 200 millones de personas.

A partir de 1984, la utilización de satélites para las transmisiones de alcance mundial permite que la señal cubra la totalidad de los cinco continentes.

En 1986 había 3,8 habitantes por aparato de televisión, en la actualidad ha bajado a 3,1. En la actualidad en todo el mundo, la televisión es el pasatiempo nacional más popular; e 91% de los hogares españoles disponen de un televisor en color y el 42%, de un equipo grabador de video.

Durante los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial se realizaron diferentes experimentos con distintos sistemas de televisión en algunos países. Cerca del 98% de los hogares en la ex –URSS (3,2 personas por receptor) y en Francia (2,5 personas por receptor) poseen televisor, siendo el porcentaje de 94% en Italia (3,9 personas por receptor) y 93% en los hogares de Alemania actualmente parte de la reunificada República Federal de Alemania (2,7 personas por receptor).

Opinión pública y MCM.

Son varios los factores que pueden operar como formadores de la opinión pública. En la sociedad moderna actúan diferentes niveles de persuasión y en algunos casos se asiste a un verdadero bombardeo de la comunidad a los efectos de formar opiniones coincidentes:

  • Los partidos políticos.
  • Las expresiones de personalidades destacadas o famosas.
  • Las cartas de lectores de los periódicos.
  • La propaganda.
  • Los MCM.
  • Las encuestas de opinión que se realizan antes de las elecciones de gobernantes o para medir la repercusión de algún hecho destacado.

Todos estos factores influyen de manera directa o indirecta sobre la opinión pública.

Es importante tener en cuenta que el hecho de que una mayoría coincida en un determinado punto de vista no significa que sea necesariamente la opinión correcta. La falta de información, el peso de los intereses de cada grupo o la ausencia de suficiente reflexión pueden hacer predominar ideas equivocadas.

Todos los gobiernos, partidos políticos, los sectores sociales y religiosos reconocen el valor de la opinión pública. En consecuencia, tratan de influir sobre ellas a través de los distintos medios.

En todas las contiendas bélicas del siglo XX se observaron evidentes esfuerzos de los gobernantes para demostrar la justicia de su causa y así ganarse a la opinión pública de cada país.

Aún los regímenes anti-democráticos procuran tener a su lado la mayoría de los gobernados para justificar sus actos. Los gobiernos democráticos, por su parte, legitiman el poder en el apoyo de la ciudadanía. En nuestros días el desenvolvimiento de la opinión pública ha adquirido caracteres especiales con el formidable desarrollo de los MCM, cuyo influjo y poder, a veces enorme, pueden actuar como manipuladores de la opinión generalizada.

La educación, la información, la propaganda y la publicidad son algunos de los factores fundamentales que contribuyen a la formación de la opinión pública.

Los MCM son los voceros y transmisores visibles más llamativos de la opinión pública y ala vez, contribuyen a formar esa opinión a través de sus influencias y sus relaciones mutuas.

La importancia de los MCM en la formación de la opinión pública está dada por algunas de sus características: la velocidad con que llegan al público y el vasto escenario que abarcan. Una noticia difundida en un área densamente poblada accede instantáneamente a millones de personas que, al difundirla, multiplican su alcance. Tanto en los estados democráticos como en los sistemas totalitarios, el valor de la opinión pública a sido y es un factor reconocido de importancia política.

Nuevas tecnologías comunicacionales: Proceso de homogeneización y fragmentación social.

Antes de los ´80 existían en la Argentina circuitos cerrados de T.V, el actual fenómeno de la televisión por cable contiene dos tecnologías que le son complementarias y con las que antes no se contaban: el video, las cámaras y las videograbadoras, con buena imagen y bajo costo, y la T.V satelital nacional e internacional.

La creación en los canales locales, en la T.V por cable, reduce aún más la presencia relativa de lo nacional por la irrupción de una importante y creciente imagen local-pública.

El fenómeno tecnólogico plantea una situación muy distinta que se refleja principalmente a partir de la instalación de las radios F.M de baja potencia: un público masivo tradicionalmente incorporado al mercado medial nacional, se vería segmentado a partir de las diversas particularidades de los públicos.

La fragmentación del mercado comunicativo hace emerger situaciones en las cuales el producto y escucha tienden a igualarse tanto cualitativamente como cuantitativamente-fundamentalmente por la búsqueda de representatividad de los programas en términos sociales, políticos, por identificación geográfica-radios comunitarias o culturales.

La simple constatación de estos hechos demuestra que la sola presencia de tecnologías distintas a las preexistentes reordena cuntitativa y cualitatativamente el espacio público y la imagen que de su entorno más cercano y del mundo tiene la gente.

Si en el fenómeno radial la implosión vía la fragmentación del público amplio -ya sea en términos socioculturales, geográficos o generacionales-, en la televisión por cable, en las pequeñas localidades, el avance tecnológico permite una explosión de los públicos a través de una ampliación de la masa de televidentes y de mayores ofertas a ellos. Esto es lo que aparece como nuevo en el mapa audiovisual argentino: la internacionalización de la información por un lado y la mediatización de la vida cotidiana por el otro.

De las situaciones descriptas anteriormente podemos deducir los siguientes fenómenos:

  • La creciente internacionalización de las imágenes que permite la televisión satelital redundaría en un proceso de homogeneización cultural dentro de la aldea global.
  • Una creciente diversificación de los públicos debido a una múltiple oferta medial redundaría en un proceso de fragmentación social.

La demanda específica de programación local intensifica la segmentación de la unidad política y cultural de la nación, fundamentalmente debido a la pérdida de centralidad de los canales.

Lo que va produciendo de este modo es la disolución de la hegemonía del "sistema institucionalizado" de comunicación masiva en beneficio de ofertas comunicativas.

En el masivo se combinan lo local y lo universal disolviendo las naciones de "territorio" y de "nación".

  • Una diferente manera de distribución/adquisición y conformación del conocimiento público:

El crecimiento de la población conllevaría inevitablemente a una igualación de los conocimientos de distintos sectores socioculturales. Pero si hacemos abstracción de que el acceso a los medios más sofisticados y costosos implica una primera segmentación del público, se produciría de todos modos una creciente desigualdad en la adquisición de los conocimientos.

Un primer problema se ve no tanto en la fragmentación de la audiencia sino en la creciente desigualdad que tendería a subrayar y consolidar crecientes en materia de ingresos y de oportunidades educacionales. Pero aunque el acceso sea igualitario, y aquí el segundo problema, se produce no una nivelación de conocimientos sino todo lo contrario, una distancia cada vez mayor. Una proliferación de los medios solo tendería a una fragmentación del consumo, a una mayor distancia de los sectores socio-culturales en término de acceso diferenciado a los conocimientos ofrecidos, y por lo tanto, a una acentuación de la tendencia a la privatización de consumos informativos.

En dicho marco no tiene mucho sentido el estudio de los efectos de los medios a corto plazo, como forma de establecer el cambio de actitud o de opinión de los receptores, ya que la influencia preponderante de ellos no se constata en términos de persuasión o manipulación, sino a través de la relación "sociedad-medios-conocimiento-realidad".

Los medios tendrían más éxito en decirnos en qué pensar, que en indicar qué pensar sobre determinado tema. Esta capacidad de los medios para influenciar en el conocimiento que la gente tiene de la realidad, en el modo de estructurar su pensamiento, ha sido denominada función de "agenda setting", es decir, la capacidad que tienen los medios de organizar la agenda de temas que la sociedad considerará de interés público, aunque no se acuerde en la valoración de los mismos.

Con relación a la conformación del conocimiento público, se confirmaría la hipótesis de que las prioridades de los medios se convierten en las prioridades del público, sobre todo en el ámbito político y en el medio televisivo.

Tal vez es en campo político donde nuestro conocimiento de la realidad sea de segunda mano, ya que no tenemos contacto directo de ningún tipo con los acontecimientos en sí mismo, y todo nuestro saber se basa principalmente en la versión que de ellos nos brindan los medios.

En la televisión, a pesar de su "mayor efecto de la realidad", los acontecimientos se nos presentan, "realidad editada" previa elección de los hechos considerados noticiables.

Los medios efectúan dos claros recortes de la realidad pública: uno concerniente a la elección de los acontecimientos a cubrir, otro, al modo que se presentan o jerarquizan. A esto se le agrega el recorte del público, que de todos modos no puede ir más allá del marco de conocimiento público por los medios.

Tecnología y vanguardias de principios de siglo.

Los diferentes intentos de las distintas vanguardias de principios de siglo llevaban la marca de una insatisfacción por los modos tradicionales de representación simbólica. La realidad y su imagen social ya no coinciden. No es solo un problema de representación, es también un profundo conflicto perceptivo lo que subyace a esta inadecuación.

Quizás todos los manifiestos e incluso la participación efectiva de las vanguardias artísticas en el ámbito político pregonan un cambio estético en los códigos de representación tanto como un cambio revolucionario en la esfera social. La estética se expande al espacio social: pensar la realidad como materialidad de un cambio es crear lo posible, impulsar una utopía que se asemeje cada vez más a la realidad que voy construyendo. Esto implica una actividad política que no está exenta de un valor estético.

El futurismo con su apología de la máquina, la guerra y el nazismo, transformando la muerte en espectáculo, fueron los enemigos para fijar un límite ético (en su caso, político) a los cambios que la tecnología estaba produciendo.

Se ve en lo tecnológico algo que se interponía sobre ellos, hegemonizando las formas de relación, el "inconsciente óptico" (cámara) que se interpone en la fotografía y el cine, entre el hombre-mundo. Es revolucionaria porque rompe con el mundo tradicional, pero es peligrosa por la "razón totalizadora" que ella implica.

Los medios técnicos han transformado la civilización menos por su contenido (ideológico, informacional, científico) que por la imposición fundamental de sistematización que ejercen.

La tecnología se fue automatizando de la voluntad del hombre, transformando el mundo a su imagen y semejanza. El logos no es ya un producto intencional de la razón humana sino la combinación y sobre todo la contradicción entre la imposición tecnológica y la elección humana.

La cultura de masas es el producto privilegiado y más difundido de la mediación tecnológica, del mismo modo que la T.V es el medio hegemónico de esa cultura masiva, transformada ya hoy en cultura visual.

La televisión, por su presencia masiva, su lenguaje, especialmente motivado en lo cotidiano y por el modo espectacular en que presenta y produce cada acontecimiento social, se ha tornado punto modal de nuestra cultura permeando toda la sociedad en su conjunto.

La mayoría de los recursos y las técnicas de las que se vale la cultura visual tienen un antecedente cercano en las vanguardias de principios de siglo. Lo que para ellas significaba la posibilidad de romper con los viejos códigos de representación, al igual que con las tradiciones estéticas de cada una de las artes fueron retomadas y adaptadas por nuestra cultura visual.

Antes de ser tomadas por la T.V, estas técnicas transitaron un largo camino que las fue incorporando, debido fundamentalmente a las nuevas generaciones y, a partir de la segunda postguerra, a toda la sociedad, de modo que al aparecer en la T.V estas ya estaban difundidas y normalizadas.

Desde fines del siglo XVIII y durante el siglo IXX a partir de la pérdida de legitimación de las cosmovisiones religiosas y el incipiente mercado cultural orientado al logro de beneficios rápidos, se produce una radicalización de las posturas más conservadoras del ámbito estético cerrando filas sobre la idea de la autonomía del arte.

Conclusión.

El auge de los medios de comunicación han hecho posible el acortamiento de las distancias, manteniéndonos vinculados al resto del mundo. No obstante producen un degradamiento en la sociedad.

Actualmente los medios se han convertido en "jueces de la verdad", son ellos quienes deciden y dictan modas, consumos, modelos de vida. Establecen que es lo correcto y qué es lo incorrecto, y deciden cuales son los hechos importantes y trascendentes del mundo.

Los medios son considerados únicos portadores de la verdad.

Influyen en la educación de los niños y jóvenes y en la formación de la opinión pública.

A partir de estas afirmaciones llegamos a la verificación de nuestra hipótesis.

El esplendor que hoy en día han alcanzado los medios de comunicación es una consecuencia de la sociedad en que vivimos.

Una sociedad individualista, consumista, despojada de valores éticos y morales y aferrada a modas pasajeras y placeres inmediatos.

Una sociedad pragmática y en la que no se masifican los problemas sociales.

Es el hombre mismo quien produce todo lo que muestran los medios, y que, al mismo tiempo, lo consumen.

Para prevenir esta situación es indispensable el cambio de conciencia en la sociedad en su totalidad.

Hasta que esto no suceda seguiremos a merced de una cultura mediática, consumista e individualista.

Entrevista.

al Sr. Bernardo Leonardi – Locutor Nacional

Como comunicador social ¿cómo siente la influencia que pueden causar sus comentarios ante las masas?

  • Ante todo, como comunicador, mi intención es no influenciar en nadie ya que mis comentarios son netamente personales. Es la audiencia la que lo toma o deja. Ella decide que hacer de su vida.

En nuestros días ¿está bien empleado el término "cuarto poder" en el periodismo actual?

  • Si, hoy en día deciden sobre muchos acontecimientos sociales, llámese política, economía, cultura, etc.

¿Los medios de comunicación están bien empleados? O a su criterio distorsionan su función para cumplir otros objetivos.

  • Siempre hay intereses creados. Están los medios pasatistas, los comprometidos con una realidad social que es la gente, y están los otros que piensan, hablan o aconsejan de acuerdo al beneficio económico que puedan llegar a recibir.

¿Qué piensa sobre el nivel profesional de los nuevos y futuros comunicadores?

  • Siempre y cuando sea comprometido e investigativo, bárbaro.

En su opinión ¿cuál sería la llave para que los comunicadores sean totalmente objetivos y no alteren la realidad? Como muchas veces ocurre.

  • La llave es la libertad de prensa y opinión donde los dueños de los medios no esten comprometidos con la política u otros intereses económicos.

Bernardo Leonardi

Bibliografía:

Marcelo Giaconantonio.

Editorial Gustavo Gili S.A

  • "Introducción a los medios audiovisuales"

José Bullarde

EUDEBA (Editorial Universitaria de Buenos Aires)

  • "Información y comunicación/Los medios y su aplicación didáctica"

F. J. Roda Salinas – R. Beltrán

  • "Formación ética y ciudadana/Noveno año EGB"

Aique

  • "Medios y enteros"

Revista N° 1 de la Escuela de Comunicación Social de Rosario

  • "Sociología. Enciclopedia moderna del conocimiento universal"

René Kaning

  • "Enciclopedia Microsoft® Encarta® ´98 ©1993-1997 Microsoft Corporation
  • "Instantáneas. Medios, ciudad y costumbres en el fin de siglo"

Beatríz Sarlo

  • "Tinta libre"

Revista del profesorado de literatura y comunicación social

Profesorado N° 1 "Manuel Leiva"

  • "Escenas de la vida postmoderna"

Beatriz Sarlo

  • Revista VIVA

Clarín 20 de septiembre de 1998

  • Revista Noticias

4 de Abril de 1998

2 de mayo de 1998

9 de Mayo de 1998

  • Diario Clarín

7 de junio de 1998

6 de Mayo de 1998

  • "Mafalda"

Tomos 3-4-5-7-8-9

Ediciones De la Flor

Quino

  • "Yo Matías"

Tomo 4

Ediciones De la Flor

Sendra

 

 

Autor:

Juan Ignacio Pontón


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