Estudio de los fenómenos llamados paranormales, que son aquellos no explicables mediante teorías físicas, biológicas o psicológicas.Los parapsicólogos estudian dos tipos de fenómenos: la percepción extrasensorial, adquisición de información por medios no sensoriales, y la telequinesia, capacidad de mover objetos a distancia con el poder de la mente. En este campo también se investigan temas ocultistas, como la comunicación con el más allá (espiritismo), la creencia en la vida después de la muerte, el estudio de las facultades de los clarividentes o mediums, la levitación, las apariciones, los poltergeist (psicoquinesias involuntarias) y los viajes astrales.
Desarrollo histórico
En 1882 se fundó en Inglaterra la primera sociedad parapsicológica cuyo primer logro fue la investigación de la hipnosis, terreno que posteriormente abarcaron la medicina y la psicología. Esta sociedad también investigó los fenómenos que se producían en las sesiones de espiritismo, que, que fueron clasificados en físicos y mentales: los físicos —la telequinesia—, se referían a la posibilidad de mover objetos o de interferir en procesos físicos con el poder de la mente.
Las manifestaciones mentales —la percepción extrasensorial—, abarcan la telepatía (transmisión directa de mensajes, emociones o estados subjetivos de una a otra persona sin hablarse ni gesticular), la clarividencia y la adivinación.
Una de las primeras investigaciones de campo fue el examen, por parte del físico-químico inglés sir William Crookes, de los fenómenos que se producían en las sesiones del medium escocés Daniel Dunglas Home. Home, medium parapsicológico, celebraba sus sesiones a plena luz, y la validez de los fenómenos que en ellas se producían nunca había sido impugnada. Los contenidos de las expresiones verbales de los mediums fueron también estudiados. La primera investigación relevante fue la de la medium estadounidense Leonore E. Piper, cuyos aparentes dones parapsicológicos serían descubiertos por el filósofo y psicólogo también estadounidense William James. Otras líneas de investigación se ocuparon de las experiencias psíquicas que parecían producirse espontáneamente en la vida cotidiana, dedicándose a evaluar con un estricto control a las personas que aparentemente poseían habilidades de percepción extrasensorial.
Laboratorio de Rhine
En Estados Unidos, uno de los primeros grupos que se ocuparon de las cuestiones parapsicológicas fue el laboratorio de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, que comenzó a publicar información al respecto en la década de 1930. Bajo la dirección del psicólogo estadounidense Joseph Banks Rhine, se desarrollaron métodos que impulsaron el estudio sistemático de las investigaciones parapsicológicas basado en la estadística y el cálculo de probabilidades, y no como una correlación de hechos aislados y anecdóticos.
En los experimentos sobre percepción extrasensorial, Rhine y colaboradores empleaban una baraja de 25 cartas, similares a las ordinarias, pero sólo con cinco diseños: estrella, círculo, cruz, cuadrado y líneas onduladas. Si un sujeto adivinaba sólo 5 de los 25 naipes barajados, era mera casualidad. Sin embargo, algunos sujetos llegaron a adivinar 6 de 10, lo que para Rhine significó la existencia de una percepción extrasensorial.
Para sus experimentos sobre telequinesia, este grupo utilizaba un dado común que era lanzado contra una pared, o volcado en una caja que se movía mecánicamente. En estas pruebas, se dio una relación aparente entre el esfuerzo mental de los sujetos para intentar que una cara determinada del dado apareciera boca arriba y el número de veces en que de hecho ocurría. Los resultados obtenidos en muchos experimentos individuales y en el conjunto de la investigación no eran atribuibles al azar y sus fluctuaciones.
Años después, se fundaron una serie de centros de investigación independientes, entre ellos la Sociedad Americana de Parapsicología, con sede en Nueva York. La primera plaza de profesor en parapsicología se dio en Gran Bretaña, en la Universidad de Cambridge, a finales de la década de 1970. Anteriormente, en 1957, se había formado la Asociación Internacional de Parapsicología cuyo reconocimiento académico llegó al ser admitida por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en 1969. No obstante, figuras tan prestigiosas de la teoría de la ciencia, la física y la filosofía como Mario Bunge han criticado duramente el apoyo institucional a unos investigaciones que no cumplen las garantías mínimas de objetividad como para ser consideradas científicas y que hoy siguen siendo, pese a su camuflaje paracientífico, engañosas.
Críticas
Efectivamente, pese al incremento en la realización de experimentos parapsicológicos y del uso de refinados métodos propios de la observación estrictamente científica, una de las críticas principales es que sus hallazgos rara vez permiten ser corroborados con un segundo experimento en condiciones similares. Bajo un riguroso control de laboratorio, los experimentos sobre experiencias extracorpóreas, por ejemplo, en los que los individuos muestran una aparente capacidad de situar el centro de su percepción fuera de sus cuerpos, indican que ni siquiera los más reputados parapsicólogos son capaces de repetir sus primeros y brillantes logros. De hecho, las puntuaciones tienden a descender hasta el nivel de lo razonable cuantas más veces se repite el experimento, ya que entran dentro del cálculo de probabilidades.
Una crítica similar se dirige a la mayoría de los parapsicólogos quienes pretenden que estos fenómenos desafíen el principio de causalidad, una de las premisas principales de la investigación científica. Muchos de sus experimentos incluso contradicen abiertamente las predicciones previas. Los parapsicólogos objetan que su terreno de estudio está tan alejado de nuestra comprensión ordinaria que a veces dudan si un fenómeno de percepción extrasensorial o de telequinesia ha ocurrido realmente.
Debido a que estos fenómenos son difíciles de definir o de aislar cuando parece que ocurren, y a que sólo son observables por un selecto grupo de espectadores, la mayoría de los científicos piensa que las investigaciones parapsicológicas incumplen las exigencias de objetividad del método científico. En consecuencia, muchos parapsicólogos, en vez de tratar de convencer a la escéptica comunidad científica, se han dedicado a explorar la base científica de tales fenómenos, incluso en la física cuántica. Otros objetan que el método científico y su exigencia de reproducir los fenómenos estudiados es restrictiva y excluye de antemano los métodos parapsicológicos. Por último, algunos creen que los científicos son ingenuos ante la evidencia empírica de estos fenómenos y que, por el contrario, los ilusionistas profesionales serían los más capacitados para evaluarlos por su facilidad para descubrir el engaño.
¿QUE ES LA ASTROLOGíA?
Astrología, disciplina que observa, analiza y estudia las posiciones y movimientos de los astros, en especial el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos que se producen en la Tierra.Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores, reflejan el carácter de esa persona y por tanto su destino. Durante siglos los científicos han rechazado los principios de la astrología; sin embargo, millones de personas continúan creyendo en ella o practicándola.Los astrólogos realizan cartas astrales llamadas también horóscopos que sitúan la posición de los astros en un momento dado, como el nacimiento de una persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo, con las doce secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco, que son Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se le da un signo particular dependiendo del lugar de la eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en que se hace el horóscopo. Cada planeta representa tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de características humanas. Cuando los astrólogos designan a una persona por un signo determinado —como Leo o Piscis, por ejemplo— se están refiriendo al signo Solar de esa persona, esto es, al signo que el Sol ocupaba en el momento de su nacimiento.El horóscopo está dividido también en doce casas, que comprenden el periodo de 24 horas durante el cual la Tierra completa un giro alrededor de su eje. Cada casa está relacionada con determinadas situaciones en la vida de una persona, tales como el matrimonio, la salud, el trabajo, los viajes y la muerte. Los astrólogos realizan sus predicciones interpretando la posición de los astros dentro de los signos y las casas del horóscopo.
La astrología es una práctica antigua que diferentes civilizaciones parecen haber desarrollado independientemente. Los caldeos, que vivieron en Babilonia (hoy Irak), habían desarrollado ya en 3000 a.C. una de las formas originales de la astrología. Los chinos la practicaban en el 2000 a.C. En la antigua India y en la civilización maya de América del Norte y Central se desarrollaron otras variedades. Estas civilizaciones debieron observar que determinados astros, especialmente el Sol, influían en el cambio de las estaciones y en el éxito de las cosechas. Basándose en estas observaciones desarrollaron un sistema más amplio, en el que los movimientos de otros astros como los planetas influían o representaban otros aspectos de la vida.Hacia el siglo V a.C, la astrología se extendió a Grecia, donde filósofos como Pitágoras y Platón la incorporaron a sus estudios sobre religión y astronomía. Durante la edad media fue ampliamente practicada en Europa, a pesar de que autoridades cristianas como Agustín, arzobispo de Canterbury en 600 d.C., la condenaron. Hasta el siglo XVI muchos sabios consideraron la astrología y la astronomía como ciencias complementarias. En aquella época, los descubrimientos realizados por astrónomos como Nicolás Copérnico y Galileo Galilei socavaron algunos de los fundamentos de la astrología. A partir de entonces, pocos científicos han prestado una atención seria a la astrología.
ORIGENES DE LA ASTROLOGIA
No se conoce de modo preciso
la época en que nació la Astrología. Los primeros documentos
importantes que poseemos nos enseñan que las observaciones de los astrólogos
caldeo-asirios y babilonios, se escalonan durante el primer milenio antes de
nuestra era. Uno de estos textos fue hallado entre los millares de tablillas
de ladrillo cocido, escritos en caracteres cuneiformes, procedentes de las ruinas
de la biblioteca
de Asurbanípal, en Nínive.
En aquella época, encontramos la astrología íntimamente
ligada a la mitología y a un culto astral, seguiría así
hasta la civilización helénica. La cuna de la Astrología
se sitúa en Caldea. Se edificó un sistema
de ideas acerca de las relaciones existentes entre el curso de los astros y
el crecimiento de las plantas;
entre las leyes
que regulan la vida de la humanidad y las que rigen la vida de la naturaleza,
y el
universo. Todos los actos importantes de estos pueblos estaban subordinados
a los oráculos e interpretaciones astrológicas. Después
se desarrolla en Egipto,
China,
Roma
y Grecia.
A partir del siglo XI le está reservada a la Astrología una gran prosperidad en el occidente. Dante ha quedado fuertemente impregnado por ella, su Divina Comedia es una epopeya Cosmológica. El Doctor Admirable de Bacon, se inspira en el concepto astrológico. Alfonso X, rey erudito, aprende este conocimiento de Alcabizio y hace construir las tablillas alfonsinas, de uso tanto astronómico como astrológico. Paracelso, médico astrólogo y alquimista utilizó el simbolismo astrológico en la curación de sus pacientes. Copérnico estuvo toda su vida trabajando por la Astrología. Catalina de Médicis fue una de las soberanas más imbuidas en la astrología. Képler, genio de la humanidad y uno de los más grandes astrólogos, crea la Astrología moderna, Depuró notablemente la tradición astrológica y terminó por declarar: "veinte años de estudio práctico han convencido a mi espíritu rebelde de la realidad de la Astrología".
El repudio de la astrología es un fenómeno complejo que merece un profundo análisis y tiene sus raíces en la condenación que el sistema heliocéntrico de Copérnico, hace del de Ptolomeo. Es satisfactorio constatar que las convicciones astrológicas de ambos no se debilitaron en absoluto.
La aparición de la lente desvía al astrónomo de la especulación astrológica, los descubrimientos de los glóbulos sanguíneos, de los espermatozoides y del óvulo, aclararon los misterios de la vida y desde entonces se trató de observar el interior del hombre y no su exterior; se empieza a condenar la Astrología. El gran golpe se le da en 1966 cuando Colbert funda la academia de ciencias, y prohibe expresamente a los astrónomos ocuparse de la astrología (se consuma la ruptura de las dos hermanas).
El fenómeno astrológico es un proceso social que se integra en uno más histórico y general, en unión con la revolución científica y cultural, y da lugar a una agitación; un nuevo soplo tiene un carácter realmente sensacional que hacen temblar las nociones fijadas por la razón. Los descubrimientos de los rayos catódicos, de los X, de las radiaciones, del electrón, del protón, del átomo, de los microorganismos, los virus y rayos cósmicos. En el momento en que se disponen a conquistar el cielo y en el que el primer submarino explora el fondo de los mares, el psicoanálisis edifica un sondeo de las profundidades de la vida psíquica. En filosofía Bergson sitúa el papel de la intuición en centro del conocimiento. En la ciencia la mayoría de los descubrimientos están en completa contradicción con los principios admitidos, y los mismos sabios están desorientados. Esta crisis de crecimiento aturdidor de la época 1899 no señala más que un comienzo.
El principal cambio se sitúa de 1927-1935. La astrología comienza a dar de qué hablar, la prensa se ampara en ella y asistimos al comienzo de la horoscopía cotidiana. En Bélgica se organiza, La Sociedad de Astrólogos. En Francia y Alemania se construye una comunidad cultural para el estudio de la astrología, formada por los médicos y los profesores de las facultades . Austria, Holanda y Suiza tendrán su movimiento astrológico, incluso en Polonia se llevaron a cabo congresos internacionales y posteriormente la astrología encuentra apoyos como los del psicólogo Carl G. Jung, quien declaro "" Si personas que gozan de una mediocre instrucción han creído hasta estos últimos años que podrían burlarse de la astrología considerándola liquidada desde hace mucho tiempo, esta astrología remontándose desde las profundidades del alma popular se presenta hoy de nuevo a las puertas de las universidades que abandonó hace trescientos años"" .
EL AUTOCONOCIMIENTO
A los que estaban interesados en mejorar, Sócrates
les decía: "Conócete a ti mismo". Es una frase fácil de
pronunciar, pero aunque no sea la cosa más fácil que podamos hacer
en esta vida, la astrología, con su simbología planetaria nos
puede ayudar a realizar ese sueño de conocernos a nosotros mismos si
tenemos siempre presente sus límites, al igual que cualquier otra ciencia.
Nadie es fácil de entender porque el ser humano se caracteriza por ser
complejo, difícil, complicado, contradictorio, variable, inaguantables...
con características
y manías a cada cual más diferentes. Esto hace posible que los
patrones o modelos
humanos sean inexistentes y que nadie consiga conocerse del todo. De aquí,
surgió el mito,
el ideal, la necesidad de un modelo
que se ajuste al ideal y al cual poder
imitar o seguir.
Aunque en astrología disponemos de la tipología planetaria para
clasificar a los diferentes individuos, no es fácil extraer los numerosos
rasgos de la
carta porque sabemos que existen una multitud de factores astrológicos
a la hora de explicar un carácter: (10 planetas
+ el Nodo) x 12 casas x 12 signos x 5 aspectos = lo que hace un total de 7920
diferencias posibles en principio, sin tener en cuenta de que cada ser humano
es distinto.
Para hacernos una idea, sería imposible analizar todos los componentes
de una carta
como sería imposible hacerlo con cualquier otra cosa. Podríamos
poner como ejemplo el significado de un hombre
cualquiera que pasea a un perro cualquiera: es un hombre
adinerado porque debe alimentar, vacunar, limpiar y cuidar a su perro; es amante
de los animales;
le gusta la tranquilidad junto a los animales;
prefiere la compañía animal porque se entiende muy bien con ellos;
porque es presona de difícil convivencia; es muy afectuoso con los animales;
es un burgués; se siente muy apegado a la naturaleza;
es muy sensible a la naturaleza
animal... y dentro de todas las formas posibles podríamos continuar hasta
el infinito solamente variando el tipo de dueño, de animal, de elementos,
etc. Esto sería la interpretación del binomio hombre-perro.
No sería lo mismo una persona con un dóberman que con un dálmata;
el nivel social que posee, la ropa que viste...
La simbología planetaria es así, pues se puede extender hasta
el infinito a la hora de analizar, por ejemplo, Urano en la Casa VI o en Escorpio.
Analizando los componentes de una carta
astral podemos llegar a conclusiones extrayendo la idea principal de cada aspecto:
El signo solar, los aspectos que recibe el
Sol, el regente del Sol, los aspectos que recibe, el ascendente y su regente,
los planetas
que se encuentran en el ascendente y los aspectos que reciben. No debemos olvidar
que la Luna es la indicadora del ámbito emocional de la persona, así
como el resto de las configuraciones planetarias y los aspectos que les unen.
El modo de proceder ha de
ser detallado y no debemos ceñirnos únicamente al análisis
del Sol, el signo o el ascendente si queremos esquematizar una personalidad.
Aun así, nos sorprenderá la cantidad de facetas que encontramos
y lo fructífero que puede ser este descubrimiento. A lo largo de una
vida, no todas las facetas de una persona se pueden manifestar, pero irán
apareciendo, según las influencias planetarias, una u otra faceta por
el efecto que los tránsitos planetarios producirán a lo largo
de nuestra vida, despertando esas facetas que llevamos latentes en nuestro interior.
Esto explica que una persona exteriorice a lo largo de su vida una serie de
inquietudes que eran únicamente potenciales, porque la influencia planetaria
se ha encargado de despertar y el individuo de desarrollar o exteriorizar.
Es muy interesante el estudio de las previsiones y de los futuros ciclos de
cada ser humano, pero ante todo hay que comprometerse profundamente en el estudio
psicológico para saber cómo actuará una persona frente
a las influencias que le afectan en un momento de su vida. Hay personas que
son más receptivas a uno u otro planeta o incluso a todos o a ninguno,
según si la persona está en armonía con las energías
de determinado planeta, si trata bien a su cuerpo, si está en armonía
con las leyes
del sentido común, si en defintiva se cuida o no. Este es un factor fundamental
a la hora de estar receptivos a las influencias planetarias y a recibir las
diferentes influencias.
EVOLUCIONAR Y MEJORAR
Sinceramente, hay que reconocer
que en la mayoría de los casos permanecemos prisioneros de nuestro comportamiento
y de los hábitos que nos ha dictado nuestro nacimiento porque por ignorancia
pensamos que no podemos ni cambiar ni mejorar. ¡Qué equivocados estamos
ahora a la entrada del siglo XXI! Debemos cultivar, y no olvidar, la fuerte
convicción de que somos libres para elegir y para decidir dentro de nuestro
contexto racial, intelectual y social del que formamos parte. Para unos, el
contexto en el que se relacionan puede ser muy restrictivo; para otros expansivo,
dependiendo del desarrollo,
de la voluntad de y de los factores relativos que rodean y motivan a cada individuo.
Pongamos como ejemplo el de un norteamericano que en su propio país no
se adapta a lo que le exige su propio entorno. Está en paro, se rebela,
se vuelve contestatario, está enfrentado con todo el mundo, puede caer
en la delincuencia
y decide emigrar a España.
En este país europeo, se da cuenta de que la sociedad,
por su diferencia, le acoge mejor por su calidad
de extranjero, admira su preparación intelectual, se encuentra más
a gusto por el clima,
su dinero
vale mucho más, se siente más cómodo... Este americano
se encuentra más libre, más aceptado, menos atado y con una mejor
preparación técnica frente a ese nuevo entorno que le puede facilitar
un mejor desarrollo
si acaba por adaptarse a las diferencias culturales y a lo que el cambio
le exige, naturalmente. Incluso puede terminar por instalarse en España
e iniciar una actividad en la que pueda aprovechar su condición de americano
para facilitar relaciones comerciales, puede dar clases de inglés
si está preparado, etc.
La sociedad actual nos brinda
una gran oportunidad, con sus medios
educativos, la libertad
de pensamiento
y de enseñanza, la libertad
de expresión, para mejorar en el ámbito que necesitemos hacerlo.
No debemos negar ni tampoco renunciar a la posibilidad de que podemos mejorar
y, con ello, progresar, como si fuéramos un edificio en el que podemos
realizar modificaciones tanto para bien como para mal. Nuestro sistema
de valores
puede actuar a nuestro favor o en nuestro perjuicio, pero no cabe duda de que
existe la posibilidad de que podemos dominar mejor nuestras reacciones y enfrentarnos
mejor a nuestra vida laboral,
sentimental o familiar sacando mejor provecho de nuestras capacidades allí
donde sea susceptible de producirse.
Esta manera evolutiva de ver una carta
natal estimula y motiva a la hora de efectuar un análisis
completo de la
carta astrológica, sobre todo para el cliente
que la solicita, que puede complementarse perfectamente con un estudio grafológico,
con entrevistas
o con cualquier otra técnica que ayude a esclarecer las particularidades
del comportamiento.
En el caso de problemas
sentimentales, el contacto sincero entre el astrólogo y el consultante
posibilita que los problemas
se comprendan mejor.
Como en todos los oficios, la paciencia es la madre de la
ciencia y es necesaria experiencia, tiempo,
destreza, espíritu de ayuda y comprensión para que se pueda observar
de una forma clara cualquier problema y se dé una puerta de salida hacia
el bienestar del consultante. No obstante, el astrólogo siempre verá
necesario consultar los manuales
que sean pertinentes para asegurarse del significado de los diferentes aspectos
de la
carta, pero no hay que olvidar que todos debemos poner de nuestra parte,
siendo obligatorio que el astrólogo proporcione una buena orientación
y que el consultante añada valor,
acción, voluntad, motivación,
y si es necesario riesgo
y decisión, para llegar a donde quiere llegar. Esto es imprescindible
para ampliar el espacio vital al que todo ser humano quiere aspirar porque las
estrellas no nos darán nada si nosotros no hacemos el esfuerzo necesario
por nuestra parte. Pero no quepa ninguna duda de que nos colmarán de
riquezas si contribuímos a ello.
ASTROLOGOS DE LA ANTIGÜEDAD
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Luis XVI, rey de Francia y Rómulo, fundador de la ciudad de Roma. |
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El rey de Francia
Luis XVI (1754-1793), reinó durante 18 años desde 1774 a 1792.
Fue derrocado durante la Revolución
Francesa. Más tarde, las autoridades del régimen revolucionario
ordenaron su ejecución en la guillotina.
Un médico de 50 años (su carta
astral aparece más abajo), al que según las lecturas de Edgar
Cayce llamaremos Sr. 5618, solicitó su ayuda buscando bienestar para
la mala salud
que sufría en aquellos momentos. El 12 de noviembre de 1917, dando respuesta,
Edgar Cayce decía lo siguiente:
"Debido a un trastorno orgánico y funcional, existe una situación
muy anormal, con muchos órganos que funcionan de forma imperfecta.
Con frecuencia, existe un excesivo aporte sanguíneo hacia la cabeza que
a veces produce grandes dolores en su parte frontal, cabeza y cara. El aporte
sanguíneo en el sistema
en sí está por debajo de lo normal.
Trastornos de larga duración en la laringe y en la garganta causados
por el frío y la congestión a través de la sangre.
Alguna inflamación en los bronquios y parte superior del pulmón.
La congestión y el frío han ahogado los pulmones, con células
tuberculosas en el pulmón izquierdo, donde algunas de ellas han reanudado
su actividad, aunque no han roto células.
La situación del estómago está muy por encima de su proporción
en el duodeno: los fluidos de la parte inferior regresan de nuevo al estómago.
Esta parte está dilatada o ahogada donde los tejidos
exteriores están inflamados, formando una apertura más pequeña,
por el intento natural de conservar lo que debería haber pasado a su
propio canal.
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Nombre: Alfonso
X El Sabio |
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Nació el 23 de noviembre
de 1.221, en la ciudad de Toledo (España).
Fue rey de los reinos españoles de Castilla y de León (1252-1284)
y una de las figuras políticas
y culturales más significativas de la Edad
Media en la península Ibérica y en el resto del continente
europeo.
Hijo del monarca Fernando III y de la primera esposa de éste, Beatriz
de Suabia, hija del emperador Felipe de Suabia, Alfonso X se casó en
1249 con Violante de Aragón, hija del rey aragonés Jaime I el
Conquistador. A la
muerte de su padre, continuó la ofensiva contra los musulmanes (dentro
del proceso
general de la Reconquista española), ocupando las fortalezas de las ciudades
de Jerez (1253) y Cádiz (1262).
Alfonso X: un Rey Sabio
Fue un gran legislador que introdujo el derecho
romano y organizó una gran normativa que recibió los nombres
de Fuero Real, el Espéculo y el Código de las Siete Partidas.
Las grandes realizaciones del monarca en el campo de la cultura
le merecieron con justicia
el apelativo de 'Sabio' porque su empresa
cultural unió Oriente con Occidente y desarrolló en la Corona
de Castilla una cultura
de síntesis, donde entraban conocimientos cristianos, musulmanes y judíos.
Esta colaboración entre los intelectuales de las tres culturas originó
la Escuela
de traductores de Toledo, extraordinaria empresa
cultural donde brilló con luz
propia la astronomía,
cuya obra más significativa fueron las Tablas astronómicas
alfonsíes, elaboradas en 1272.
La astrología greco-árabe,
impulsada por los príncipes sarracenos, pasó a Occidente por España
y Sicilia. Después de conquistar Toledo en 1085, la ciudad se convirtió
en uno de los focos de la
ciencia española hacia donde se dirigieron sabios de todos los países.
De aquí salieron las Cartas de Toledo cuyas terribles profecías
sembraron el pánico en todo Occidente.
El rey Alfonso X el Sabio de Castilla, fue un gran protector de la astronomía
y de la astrología, mandando traducir numerosos textos al castellano,
luego al latín y encargando al astrónomo judío Isaac ben
Saïd establecer nuevas efemérides (cálculo
de las posiciones de los planetas
en el cielo) más exactas que las que existían entonces. A estas
efemérides se denominaron Tablas Alfonsinas que comenzaban el 1 de enero
de 1252, día de la coronación del rey Alfonso X.
Ordenó redactar a sus colaboradores una voluminosa obra en 5 tomos, los
Libros del saber de astronomía, que reunía todo el
conocimiento astronómico-astrológico de la época. En
uno de sus Códices, propuso medidas preventivas contra los charlatanes
y los engaños de la astrología pidiendo una formación cultural
del astrólogo: "La previsión del futuro por los astros sólo
está permitida a las personas que hayan recibido una formación
astronómica completa. Cualquier otro tipo de adivinación está
prohibida.. Quien conjure a los malos espíritus o fabrique imágenes
de cera o de metal con malas intenciones será castigado con la
muerte".
Esto puede resultar chocante si tenemos en cuenta que en su reinado se tradujo
en latín en 1252 un libro
de magia árabe, el Ghayat al Hakim o Picatrix. Esta obra,
ampliamente difundida, contenía numerosas recetas de astrología
mágica y sirvió de modelo
a numerosos libros
de magia medieval.
Al igual que hiciera Alfonso X, seguir sus buenos ejemplos nos ayudaría
a tomar consciencia de la necesidad de una formación seria en el ámbito
astrológico, lo cual facilitaría poner de la mejor manera posible
este conocimiento
al servicio
de los demás.
La Astrología es la actividad racional mas antigua conocida por el hombre. A traves de la observacion y estudio del comportamiento de los astros: el sol, la luna y los planetas visibles a simple vista, las civilizaciones mas antiguas conocieron su razon de ser sobre la tierra y dentro del universo del cual este planeta forma parte.
Todas las religiones, aun las mas modernas, han establecido a sus maximas divinidads, a su Dios unico, o a todos los que forman su corte celestial, como creadores segun su propia imagen y a su semejanza, de la totalidad del Universo, incluida la tierra y sus habitantes, lo cual no es mas que una sabia e inteligente interpretacion de que todo lo existente sobre la faz de la tierra, incluido, y principalmente, el hombre, presenta el mismo comportamiento que el resto del Universo, Sistema Planetario, en el cual se encuentra.
LO QUE ES ARRIBA, ES ABAJO
Significa que la tierra (Abajo) presenta las mismas caracteristicas que el resto del Universo (Arriba). El cielo, donde moran dioses y demas divinadades, para muchas civilizaciones, no es otro que el mismo Cosmos de donde provienen las fuerzas (Fisicas, planetarias) que afectan el comportamiento general del planeta tierra, incluido el de sus habitantes, sus estaciones y sus movimientos internos.
Cada uno de los componentes, habitantes, del planeta tierra, posee, a su vez, su propia constitucion y referencia astrologica. Es esta la que define su conducta y sus tendencias presentes y futuras, a partir de las cuales pueden explicarse o entenderse las pasadas.
De todo esto y de mucho mas se encarga La Astrologia. Viaje por las Especialidades Astrologicas y se enfrentará a conocimientos que lo sorprenderán: Fundamentos Astrologicos, la vida astrologica de personajes y acontecimientos resaltantes. Tendrá acceso a Lecciones de Astrologia básica y avanzada, la posiblidad de encontrar a su pareja ideal o de analizar los niveles de compatibilidad con alguna otra persona, compañia o empresa, y tambien el HOROSCOPO de la quincena, en el cual encontrará las tendencias generales para cada uno de los signos del Zodiaco.
Disciplina que observa, analiza y estudia las posiciones y movimientos de los astros, en especial el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos que se producen en la Tierra.
Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores, reflejan el carácter de esa persona y por tanto su destino.
Los astrólogos realizan cartas astrales llamadas también horóscopos que sitúan la posición de los astros en un momento dado, como el nacimiento de una persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo, con las doce secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco, que son Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se le da un signo particular dependiendo del lugar de la eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en que se hace el horóscopo. Cada planeta representa tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de características humanas. Cuando los astrólogos designan a una persona por un signo determinado —como Leo o Piscis, por ejemplo— se están refiriendo al signo Solar de esa persona, esto es, al signo que el Sol ocupaba en el momento de su nacimiento.
El horóscopo está dividido también en doce casas, que comprenden el periodo de 24 horas durante el cual la Tierra completa un giro alrededor de su eje. Cada casa está relacionada con determinadas situaciones en la vida de una persona, tales como el matrimonio, la salud, el trabajo, los viajes y la muerte. Los astrólogos realizan sus predicciones interpretando la posición de los astros dentro de los signos y las casas del horóscopo.
La astrología es una práctica antigua que diferentes civilizaciones parecen haber desarrollado independientemente. Los caldeos, que vivieron en Babilonia (hoy Irak), habían desarrollado ya en 3000 a.C. una de las formas originales de la astrología. Los chinos la practicaban en el 2000 a.C. En la antigua India y en la civilización maya de América del Norte y Central se desarrollaron otras variedades. Estas civilizaciones debieron observar que determinados astros, especialmente el Sol, influían en el cambio de las estaciones y en el éxito de las cosechas. Basándose en estas observaciones desarrollaron un sistema más amplio, en el que los movimientos de otros astros como los planetas influían o representaban otros aspectos de la vida.
Hacia el siglo V a.C, la astrología se extendió a Grecia, donde filósofos como Pitágoras y Platón la incorporaron a sus estudios sobre religión y astronomía. Durante la edad media fue ampliamente practicada en Europa, a pesar de que autoridades cristianas como Agustín, arzobispo de Canterbury en 600 d.C., la condenaron. Hasta el siglo XVI muchos sabios consideraron la astrología y la astronomía como ciencias complementarias. En aquella época, los descubrimientos realizados por astrónomos como Nicolás Copérnico y Galileo Galilei socavaron algunos de los fundamentos de la astrología. A partir de entonces, pocos científicos han prestado una atención seria a la astrología.
La Astrología puede ser una ciéncia porque es un conocimiento organizado. Ella nace con la humanidad, con los hombres pré-históricos que percibieron la luz del Sol y de la Luna, y observaron las mismas constelaciones. Vieron que la Luna tiene fases y, conforme la "semana", sus plantas se desarrollaban de forma diferente. Vieron que el Sol también tiene sus estaciones, porque sentían el frío en el invierno, el nacimiento de las crías en la primavera, el calor revigorizante del verano y la caída de las hojas en el otoño. Catalogaron ese conocimiento y lo usaron en su agricultura y pecuária primitiva.
La humanidad continúa desarrollándose y la Astrología también. En aquellas noches sin luces de mercúrio y neón, sin la contaminación de hoy, hombres con insómnio miraron al cielo y percibieron que nó solo el Sol y la Luna pasaban por aquél camino de las mismas contelaciones. Habían otros, y dieron a aquellos astros los nombres de los dioses greco-romanos: Mercúrio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Mercúrio recibió este nombre por ser muy rápido, siempre cerca del Sol. Venus, la "Estrella del Alba", por ser una "estrella" muy bonita y brillante, y por ser rojo y recordar el dios de la guerra, Marte recibió su nombre. Júpiter fué llamado así por ser el mayor de todos, y Saturno, por ser el más lento, fué asociado al dios del tiempo.
Comenzaron a percibir que, conforme la posición de los planetas en el cielo, acontecían ciertos hechos importantes. Ocurrían inundaciones, guerras, epidémias... Entonces, ellos pararon para pensar. Ellos sentían que podrían prever (conferir) el futuro y eso era un enorme poder en sus manos. ¡El hombre no sería más sorprendido por la naturaleza y podrían sobrevivir a esas catástrofes! Y estudiaron. Estudiaron mucho. Hicieron tablas, cuentas y más cuentas. Esos pioneros no tenían computadoras, ni una calculadora que hoy podemos comprar en cualquier lugar... Esos hombres eran temidos. Dormían de día para estudiar el cielo por la noche con sus instrumentos ópticos rudimentarios. Cuando hacían sus previsiones, ellas ocurrían. Tildaron esos hombres de brujos, y creían que ellos estaban vinculados al demonio, al final sólo Dios puede saber el futuro. Esos hombres fueron quemados en la hogueras santas.
La Astrología paró entonces de desarrollarse. Todas las formas de adivinación del futuro fueron condenadas por la Iglesia. Sólo algunos hombres corajosos continuaron a investigar secretamente. Fué en ese momento que la Astrología se separó de la Astronomía, una parte de la Física. Aprendimos que la Tierra no es el centro del Universo, y que ella gira entorno del Sol, y que éste tiene su movimiento própio.
Más tiempo se pasa, y la mentalidad humana también cambia. La Astrología renace, crece y pasa a ser enseñada en las Universidades. Los reyes tenían sus astrólogos personales, y usan la Astrología para saber cuál el momento ideal para una coronación, declarar una guerra y salir vencedores, indicar su sucesor ideal ó mandar a matar posibles sucesores rivales. Así cada príncipe que nacía tenía su mapa hecho para aquel instánte, y sus características personales eran conocidas de antemano.
Lentamente, la Astrología sale del poder de la élite, y se vá tornando progresivamente popular. Tres planetas más son descubiertos (Urano, Neptuno y Plutón) e incorporados en la Astrología. Ahora ya estamos en el siglo XX. Con la contracultura de los años 60, la Astrología se volvió más que nunca accesible a cualquiera que se interese por ella. Estamos interesados en autoconocernos, superar nuestros bloqueos y aprimorar talentos, saber realmente quién somos y para qué venimos. Con la Astrología podemos saber, en un momento de duda, cuál camino seguir, saber si una relación afectiva es la ideal, cuál carrera profesional escojer, el porqué de un problema de salud, y muchas otras cosas más...
Para eso, todo lo que es necesário para hacer un horóscopo es la fecha (dia, mes y año), el horário exacto (hora y minutos, si de la mañana ó de la noche) y la ciudad (y pais) donde ocurrió el nacimiento. A partir de estos datos, el mapa astral natal es calculado y con el en las manos es posible decir cuál es su potencial y responder a cualquier pregunta que se tenga en mente. El mapa astral representa el cielo en el instante de su nacimiento. Ese instánte es único, como usted también lo es. Su mapa astral es como una huella digital, nadie tiene una exactamente igual. Puede ser parecida, pero nunca idéntica. Así, cada uno de los planetas estará posicionado en un signo en un punto específico y en alguno de los doce sectores del mapa y relacionandose con los otros planetas.
Cuando preguntamos a alguien
cuál es su signo, y la persona responde Capricórnio ó León,
ya podemos saber que ella es una persona séria y trabajadora, ó
alegre y extrovertida. Pero eso no es todo. Si sabemos donde está su
Luna, tendremos como esa persona se emociona. Si el Leoncito tuviera una Luna
en Piscis, él podrá no ser tan alegre y extrovertido, porque él
estará bien consciente de la tristeza que existe en la vida, y será
sensible a la necesidad ajena. Si conocemos el Mercúrio de él,
vamos a saber como ese Leoncito se expresa. Si ese Mercúrio estuviese
en Virgo, su habla será calma, detallada y precisa. Vénus dirá
como él ama y lo que él atrae para sí, y si ella estuviera
en Libra, diremos que el Leoncito vá a necesitar siempre estar apasionado
para vivir bien. Pero, si su Marte estuviese en Capricórnio, este hombre
podrá preferir apasionarse por su trabajo y talves no tenga una vida
afectiva tan vibrante.
Otros planetas van aportando datos a este perfil, pero un factor importante es saber en cuál signo está su Ascendiente. Este signo representará la forma de esa persona, de la misma manera que la fachada de una casa. Mirando de la acera para una casa, sabemos si sus inquilinos son ricos ó pobres, si tienen buen gusto, si gustan de plantas y animales, si tienen miedo de ladrones (el animal puede ser un rottweiller feroz), si los inquilinos son reservados (muros altos), si son cuidadosos con lo que tienen (pintura reciente, arreglos), si quieren mudarse (placa de la inmobiliária), etc. Así nuestro Leoncito de este ejemplo.
Si tuviera el Ascendiente en Acuário, él podrá ser una persona muy independiente, en principio, pero sentirá necesidad de tener alguien siempre cerca para hacerle compañia. Gustará de leer romances policiales, ó se interesará por psicología, ni siempre su dinero llegará hasta fin de mes, y podrá querer enamorar una mujer extranjera.
La Astrología es la ciencia que estudia las correspondencias existentes entre los movimientos de los cuerpos celestes alrededor de la Tierra y los acontecimientos que en ocurren en ésta última. No se trata pues, y pese a la creencia popularmente extendida, de que los acontecimientos humanos sean determinados por los movimientos planetarios, como si los astros rigieran inapelablemente nuestro destino. En realidad queda claro que la humanidad es la única responsable de sus actos, pero es posible estudiarla en conjunto a través de las secuencias cíclicas de los astros, como si leyéramos un mapa o una radiografía.
Como ciencia que es, la Astrología cuenta con un amplio cuerpo teórico derivado de las innumerables observaciones realizadas a lo largo de los siglos. Pero como todo saber humano, tiene sus limitaciones y contradicciones, y su teoría necesita ponerse constantemente al día a medida que se producen nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos. Desgraciadamente aún queda mucho camino por recorrer para despojar a la Astrología de ese velo del pasado que ha contribuido a difundir una falsa imagen de ésta, asociada a superstición, fraude e irracionalismo. Sus leyes, la mayoría actualmente en periodo de revisión, adolecen en ocasiones de una inconsistente base empírica a la luz de la ciencia actual, y, paradójicamente, los efectos predichos en base a esas leyes son observables y comprobables en la práctica. Lejos de catalogar a la Astrología en el conjunto de las ciencias exactas, como la física o las matemáticas, su lugar está indudablemente al lado de las llamadas ciencias humanas, al mismo nivel que la psicología, la sociología o la historia.
El término "parapsicología" es frecuentemente mal utilizado, ya sea involuntariamente por ignorar su significado real o por charlatanes, excéntricos y estafadores. Esto hace necesario que definamos primero "QUE NO ES LA PARAPSICOLOGIA". El mal uso más frecuente es dado por sujetos que se anuncian en los periódicos como "parapsicólogos", en virtud de lo cual ofrecen "curas milagrosas", solucionar problemas del amor, mejorar su suerte, adivinar números de la lotería, y prácticamente sacarle de todo tipo de aprieto imaginable. Desafortunadamente no solo no existe persona conocida por la ciencia capaz de tales proezas; sino que si existiesen, no serían llamados "parapsicólogo".
Un sujeto "especial" capaz de adivinar cosas que están fuera del alcance de los órganos de los sentidos o su razonamiento lógico, o afectar la condición física (causada por una enfermedad, por ejemplo) de otra persona por medios no físicos (o sea que no aplique medicamentos, acupuntura, digitopuntura, etc.) y no psicológicos (o sea que no pueda ser atribuible el efecto placebo o a la sugestión), sería en todo caso sujeto de estudio de la parapsicología – no un "parapsicólogo".
La parapsicología se define entonces como la rama de la ciencia que intenta estudiar, aplicando el método científico, una serie de fenómenos donde la mente parece interactuar con el ambiente de una forma un tanto independiente de los medios físicos conocidos. Así, los fenómenos psi-cognitivos se refieren a el recibir información sin que medien los órganos de los sentidos. Estos se componen básicamene de la telepatía (saber lo que el otro piensa o siente), clarividencia (saber lo que está oculto: información o hechos)y la precognición(información sobre hechos aun no ocurridos). Por otro lado, los fenómenos psi-cinéticos se refieren a el efecto que la "mente" pueda tener sobre la materia: su movimiento, su forma, su composición química.
La parapsicología está actualmente en la etapa de ciencia pura (no aplicada)dado que no domina los fenómenos que estudia a un nivel que le permita prestar servicios, como lo hace la medicina y la psicología. Esto, junto a las dificultades técnicas de investigar en este campo, hace que dicha ciencia no sea muy atractiva a los científicos que prefieren invertir su tiempo en áreas que brinden un mayor rendimiento.
La parapsicología utiliza como su principal herramienta de investigación la estadística, específicamente la probabilidad. El Dr. Rhine inició estos estudios en la Universidad de Duke valiéndose de unas cartas creadas por el matemático Zener. Estas cartas constan de 5 figuras repetidas 5 veces, haciendo un mazo de 25 barajas. Mediante diferentes arreglos experimentales, el sujeto prueba su habilidad extrasensorial tratando de "adivinar" uno por uno, el símbolo de la baraja, el cual permanece fuera del alcance sensorial de este. En este arreglo, la línea del azar es de 5 aciertos. Esto significa que por simple "suerte" o "azar" pueden adivinarse 5 de las 25 cartas. Si un sujeto consistentemente acierta en más de 5 cartas, este resultado puede atribuirse a algo ajeno al "azar" o la "suerte", atribuyéndosele a la percepción extrasensorial del sujeto. Este método ha sido criticado recientemente por algunos estudiosos, poniéndose en duda su validez metodológica (véase enlace abajo: CRITICA A LA PARAPSICOLOGIA). A pesar de ello, la metodología descrita es considerada estrictamente científica.
El sistema Mecánico
de educación,
en la mayor parte de los lugares que imponen el modelo
padrón de comportamiento, reprime e interfiere directamente en las personas,
en su desenvolvimiento, consciente o inconscientemente. Este sistema "ordena"
la sociedad, por un lado, al mismo tiempo en que se destaca como el formador
de las opiniones, conceptos y sus consecuencias naturales: preconceptos, hábitos
y vicios, un día a día frustrante, costumbres "nunca" cuestionadas
y muchas veces hasta formas de racismo,
entre otras cosas. Astrología, teniendo como referencia el punto de vista
karmico, puede y debe ser aplicada para ayudar a liberar a las personas de esas
estructuras,
creadas por la relación común con la sociedad y la
familia en que conviven,
como también a partir de las propias inseguridades y auto defensa. Sobre
esta cuestión tenemos la definición de la Sra. Sara, especialista
en parapsicología, (lamentablemente sin otros datos
sobre ella), la cual dice lo siguiente: "Existe en nosotros un campo electromagnético
y en el se encuentran las "cargas negativas", las cuales pueden ser simples
o dobles." "Las simples son justamente las cargas negativas recibidas primeramente
a partir de la família y posteriormente a partir de la sociedad: costumbres,
formas de pensar y de hablar, valores
y mucho más. Las dobles son cargas negativas más complicadas,
que por iniciativa propia y decisiones tomadas, acabamos creando en nosotros."
"Tanto las simples como las dobles son eliminadas a través de alguna
forma de sufrimiento, el cual puede ser físico o moral.
Las simples son más simples para quemar." "Apenas es necesario asumir
un cambio,
muchas veces una simple manera de pensar, observando el pasado que ya no nos
sirve." "Ya las dobles exigen Arrepentimiento y desapego, mucha aproximación
en relación a si mismo y una nueva conciencia."
La astrología puede ayudar permitiendo que la persona reconozca: "que
ya no piensa más como ellos", "que ya no quiere más aquello".
Naturalmente, con la toma de conciencia
acerca de lo que se es y de lo que se quiere ser, se puede concretar un cambio,
inclusive de energía, el cual permite que las cosas negativas sean quemadas
y eliminadas de la vida de la persona. La astrología, utilizada como
mecanismo liberador, permite que se muestren todas las posibilidades y se destaca
como medio para que cada uno descubra su propia verdad.
Teniendo como base principal la NO INTERFERENCIA, se abre la porta que conduce
para una Astrología que no limita ni manipula, apenas muestra
los diversos caminos que llevan al todo.
CARTA ASTRAL
¿QUÉ ES UNA CARTA ASTRAL? La carta astral, es el retrato de un determinado momento, muy importante, en la vida de una persona: su nacimiento. El tema natal o carta astral también es conocido como horóscopo, del griego horoscopos, que significa "el vigilante de las horas ". Los griegos empleaban esta palabra para describir sólo el Ascendente, pero en la actualidad se aplica a toda la carta. La carta astral es un gráfico que describe un momento particular en el tiempo, visto desde un lugar preciso. Cada momento que pasa en único y posee una cualidad especial que reúne todas las ideas, los hechos y los fenómenos que sintonizan con él. Una persona nacida en un instante determinado del tiempo coincide con la carta astral trazada para aquel preciso momento, y en aquel lugar. La carta natal, pues, constituye un carnet de identidad único en su género, que es útil para aclarar los motivos de un determinado comportamiento y para establecer cuáles serán los hechos y circunstancias más probables con las que podrá encontrarse un individuo según su carácter y personalidad. A medida que crecemos, la carta crece con nosotros, respondiendo a los ciclos de los planetas que están relacionados con los ciclos de nuestra vida. Lo que escojamos hacer con este conocimiento es, hasta cierto punto, responsabilidad nuestra. Una carta astral nos informa de los aspectos y detalles de la vida de una persona. Algunos aspectos serán agradables a los oídos de esta persona; otros pueden parecer como caminos llenos de senderos empinados y pedregosos. Pero cualquiera que haya recibido la información de su mapa natal podrá decirte que sólo es una guía de tu vida. No nos informa sobre las vivencias que sólo tú podrás presenciar. La carta Astral no es tu vida..., tu vida la caminas por ti mismo. Por ejemplo: cuando nos ponemos en marcha, con un mapa en la mano, sabemos que vamos a caminar por un área determinada pero no tenemos ni el menor indicio sobre a quién o qué vamos a encontrar en el camino. Algunas personas están mejor preparadas para el viaje, para iniciar el camino de la vida. Tal vez, la época en que nacieron fue un momento de paz y prosperidad económica; su entorno puede haber sido cariñoso, cálido y confortable; sus padres pueden haber llevado una vida armoniosa y enseñaron a expresarla. Otras, que tal vez no tuvieron tanta "suerte", en términos de tiempo, lugar, familia y entorno, también se ponen en marcha, con la esperanza de encontrar cosas mejores. En este caso la carta astrológica puede dar un panorama de qué hacer para cambiar o modificar situaciones que puedan presentarse. La carta astral, por lo tanto, expresa el potencial de un individuo. Sin embargo, este potencial no existe aislado, tiene que ser considerado dentro de un contexto. Al utilizar la carta como una guía util, podemos interpretar los símbolos de la misma manera que haríamos con las claves de un mapa. Estos símbolos están representados por: los signos, los ángulos, los planetas, los aspectos y las casas; y nos dicen mucho sobre cómo procesaremos nuestras experiencias de la vida y cuáles serán nuestras reacciones más probables frente a determinadas situaciones que se nos presenten. Una vez escribió Santo Tomás de Aquino, "Los Astros Predisponen, no determinan".
La Carta Astral es como una "fotografía" de los planetas, el Sol y la Luna en el preciso momento en que la persona nace.
Indica una división de la esfera celeste en doce sectores, llamados CASAS,.
El primero de ellos, es el conocido como ASCENDENTE.
Señala el horizonte Oriental, punto por el que "salen" o "ascienden" el Sol, la Luna y los planetas.
Se le conoce como Signo Ascendente, al signo que ocupa esa importante posición en el momento del nacimiento.
Cada una de esas "Casas" representa un sector de la vida:- personalidad, dinero, amistades, trabajo, sexualidad, emociones, relaciones, profesión, salud, etc. )
Ese se verá influenciado, según los planetas que se encuentren en cada una de esas Casas
Así mismo, los planetas, según su posición, forman entre si, "ASPECTOS"
Por ejemplo, si dos planetas se encuentran a una distancia de 90 grados, se dice que están en "cuadratura".
De la misma manera hay muchos otros ángulos que forman Aspectos semejantes.
Estos, junto con las Casas, representan y marcan el carácter, la personalidad y el destino de cada persona.
La Carta Astral elaborada
para el momento de su nacimiento forma un mapa de las energías cósmicas
presentes en ese momento. Podemos así identificarlas o individualizarlas
a partir de las posiciones de los cuerpos celestes tal como son vistos desde
el lugar de su nacimiento. El dibujo
de esas posiciones y de la relación entre los distintos astros se pondrá
en relación con los lugares o departamentos de nuestra existencia en
que dichas energías inciden más específicamente.
Alba de Hermes elabora la Carta Astral para la fecha, hora y lugar de nacimiento
calculando las posiciones planetarias de acuerdo con las ecuaciones
formuladas por el Doctor Peter Duffett-Smith, extrapolando datos
observados para el 1 de Enero de 1980. Con todos estos datos
realizamos un estudio de su perfil psicoastrológico que tiene en cuenta
todas las variables
astrológicas necesarias.
La importancia de poseer la Carta Astral natal es doble, por un lado nos sirve
para conocernos mejor al retratar aquellos rasgos, tendencias, inclinaciones,
potencialidades, etc... que configuran nuestra personalidad,
latente en nuestro sustrato genético, por otro lado, la Carta Astral
o mapa de las energías cósmicas que nos configuran, puesta en
relación con el medio
ambiente astral en constante evolución,
podrá ayudarnos a preveer cambios del clima
astral y sus efectos sobre nosotros, anticipándonos a acontecimientos
que de otro modo seria imprevisible.
MI CARTA ASTRAL
17 de Octubre de 1983 (LIBRA)
La persona nacida en esta fecha y en este lugar del mundo pertenece a la especie para la cual vivir es sinónimo de disfrutar todo lo que ofrece la naturaleza mediante los cinco sentidos, eliminando el pensamiento por inoportuno y prejuicioso. Por consiguiente, su tipología física, psíquica, estética, ética y metafísica trasmite la idea de la persona en el momento de catar un vino antiguo.
Como tal, su hábitat es un lugar muy bien definido donde el amoblamiento de cada centímetro cúbico de espacio ha sido aprobado por su rigurosa exigencia sensual: sin personas de su especie se seguiría viviendo en las cavernas. No puede ver el mundo como un reto sino como un espectáculo...
Para qué invertir tiempo en el deseo que se convierta en un líder dominante acusándole de pusilánime y de indeciso si precisamente su actitud vital es que no hay que violentar a nadie?. Es extraordinario conciliador de las más encontradas opiniones y allí esta su cualidad fundamental. Decidir suavemente por ella es ser su mejor amigo; darle regalos estéticos y valiosos por su belleza y originalidad más que por su valor de mercado, es llevarle al éxtasis. Su alma es la primavera sin colores fuertes ni pájaros chillones.
ZODIACO
Podríamos definir el Zodíaco como la zona del cielo que se extiende a ambos lados de la eclíptica, que es la trayectoria aparente que el Sol describe durante un año alrededor de la Tierra, tal como se puede observar desde cualquier punto de la superficie de nuestro planeta.
Los doce signos zodiacales corresponden a doce constelaciones de estrellas fijas que fueron descubiertas y definidas en la Antigüedad. Actualmente la posición astronómica de los signos zodiacales no corresponde exactamente a sus constelaciones correspondientes debido a un fenómeno llamado precesión de los equinoccios y ello ha dado pie a no pocas polémicas dentro de la propia comunidad astrológica. No obstante, la mayoría de astrólogos (llamados tropicalistas), optamos, por razones que en todo caso son demasiado extensas para reproducir en esta sección, por continuar con la clasificación zodiacal tradicional. ¡Error!Marcador no definido.
En esta sección daré cuatro ideas sobre cada signo zodiacal, sin que ello deba entenderse como un intento de describir exactamente a los individuos nacidos bajo su estrella. Como todos sabemos, o deberíamos saber, un individuo no es describible tan solo por su signo solar, ya que éste no es sino un elemento más de su Carta Astral.
Horóscopo, gráfico posicional del Sol, la Luna y los planetas a una latitud y longitud determinada de la Tierra en un momento dado, normalmente el del nacimiento. La formación del horóscopo se basa en el sistema de Tolomeo, que mantenía que la Tierra estaba inmóvil y los cuerpos celestes giraban a su alrededor. Los astrólogos han dividido el firmamento en 12 secciones, o casas celestes, dominada cada una de ellas por un signo diferente del zodíaco, la franja del cielo por donde se mueven el Sol, la Luna y los planetas (véase Astrología). Una vez que se han establecido las casas ocupadas por los cuerpos celestes, se utilizan sus características astrológicas tradicionales, modificadas por la relación geométrica entre ellas, para adivinar el carácter y predecir los acontecimientos de la vida de los individuos a los que está dirigido el horóscopo
HOROSCOPO CHINO
Introducción
Con una tradición de 5000 años, el horóscopo chino, arte adivinatoria, se basa en los años lunares.
La tradición narra que un día Buda llamó a todos los animales. Sin embargo, sólo doce acudieron a su llamada y por este orden: la rata, el búfalo, el tigre, la liebre, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo. A cada animal le otorgó un año, para que le pusieran su nombre. Así se forma el ciclo de doce años, según la astrología china.
Los doce signos reciben así el nombre de doce animales y a cada animal le corresponde un año.
Los astrólogos chinos creen, de esta manera, que cada doce años nace un tipo de hombres semejantes en carácter, además de que los hombres nacidos en el mismo año son similares.
Sin embargo también asignan los cinco elementos a cinco planetas: agua (Mercurio), metal (Venus), fuego (Marte), madera (Júpiter) y tierra (Saturno) , los cuales ejercen su influencia en el individuo, al igual que el Yang (el Sol) y el Ying (la Luna).
Siguen cerrando el círculo, cuando afirman que el análisis del carácter y su destino será más exacto, si, además, se conoce la hora de nacimiento. Cada hora también tiene determinado un signo animal. De esta manera:
Por eso, para conocer mejor tu personalidad a través del horóscopo chino, será preciso que leas los dos signos animales que te corresponden: el del año en que naciste y el de la hora de tu nacimiento.
El sincero cerdo
Afortunado, sincero, bondadoso, indeciso, fiel, comprensivo, con tendencia a la decepci&oacu