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Prurito o comezón




Enviado por latiniando



    Resumen

    El prurito (o comezón) es una sensación
    desagradable que produce el deseo de rascarse. Es un
    síntoma alterador que puede causar molestias y amenazar la
    efectividad de la piel como la
    principal barrera protectora. El prurito es un trastorno que no
    se ha investigado adecuadamente, debido a la naturaleza
    subjetiva del prurito, la falta de una definición precisa
    y de modelos
    animales
    apropiados.

    La piel comprende
    un 15% del peso total del cuerpo, y es el órgano
    más grande del cuerpo. La piel tiene
    funciones
    psicosociales y físicas significativas. La función
    más importante de la piel es servir
    de mecanismo protector. Pero la piel es
    también esencial para la imagen propia y
    la capacidad de la persona para
    tocar y ser tocada, de ese modo proporcionando un componente
    importante de la
    comunicación.

    Los síntomas de la comezón generalizada,
    sin erupción o lesiones cutáneas, pueden tener
    relación con cualquier cosa desde piel seca hasta un
    carcinoma oculto, y debe explorarse la etiología de los
    síntomas. Los factores etiológicos no malignos
    comunes incluyen reacciones a medicamentos, xerosis, sarna o
    enfermedades
    primarias de la piel. El prurito es una de las quejas más
    comunes del paciente anciano, pero las estimaciones de la
    importancia de los síntomas pruríticos entre la
    población anciana varían de un 10% a
    un 50%. El diagnóstico más común
    relacionado con el prurito en esta población es simplemente la piel
    seca.

    El prurito generalizado se encuentra en cerca de 13% de
    todos los individuos con enfermedades renales
    crónicas y cerca de 70% a 90% de aquellas personas
    tratadas con hemodiálisis. La enfermedad hepática
    colestática con obstrucción intrahepática o
    posthepática, con o sin niveles séricos aumentados
    de ácidos biliares, a menudo se asocia con prurito. Otros
    factores etiológicos incluyen (pero no son limitados a)
    cirrosis biliar primaria, colestasis relacionada con las
    fenotiazinas o los anticonceptivos orales, colestasis
    intrahepática en el embarazo y la
    obstrucción posthepática.

    ETIOLOGIA / PATOFISIOLOGIA

    Los trastornos hematológicos que causan prurito
    incluyen la policitemia vera. También pueden causar el
    prurito algunas condiciones que ocasionan la carencia de hierro,
    incluyendo el trastorno exfoliativo de la piel. La diabetes y la
    tirotoxicosis son causas endocrinas del prurito.

    El prurito es una manifestación clínica
    frecuente de las personas con SIDA, el sarcoma
    de Kaposi y las infecciones oportunistas relacionadas con
    el SIDA. El
    prurito con o sin erupción se ha reportado en
    aproximadamente 84% de personas con SIDA y en un
    35,5% de aquellas con sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA. La
    incidencia del prurito asociado con infecciones oportunistas
    relacionadas con el SIDA es de
    cerca de un 100%.

    Se conoce que diversas enfermedades malignas
    producen prurito. La enfermedad de Hodgkin causa prurito en un
    10% a 25% de los pacientes. En algunos casos, el prurito precede
    el diagnóstico de linfoma, y puede ser un
    indicador de un pronóstico menos favorable cuando
    está asociado con fiebre significativa o pérdida de
    peso (síntomas "B"). El prurito asociado con la enfermedad
    de Hodgkin se caracteriza por los síntomas de
    quemazón y comezón intensa que ocurre en un
    área localizada de la piel, frecuentemente en la parte
    inferior de las piernas. Otros linfomas y leucemias se han
    asociado con un prurito menos intenso pero más
    generalizado. Los adenocarcinomas y los carcinomas de células
    escamosas de diversos órganos (es decir, el
    estómago, el páncreas, el pulmón, el colon,
    el cerebro, la mama
    y la próstata) a veces producen un prurito generalizado
    más pronunciado en las piernas, el tronco superior, y las
    superficies extensoras de la parte superior de las extremidades.
    El prurito asociado con enfermedades malignas se ha
    observado que disminuye o desaparece con la erradicación
    del tumor y reaparece con recidiva de la enfermedad.

    Los medicamentos asociados con prurito secundario
    incluyen derivados de opio (cocaína, morfina, butorfanol),
    las fenotiazinas, tolbutamida, el estolato de eritromicina, las
    hormonas
    anabólicas, los estrógenos, las progestinas, la
    testosterona y posterior colestasis, la aspirina, la quinidina y
    otros antimaláricos, agentes biológicos tales como
    los anticuerpos monoclonales, y la vitamina del complejo B. La
    sensibilidad subclínica a cualquier medicamento puede
    relacionarse con el prurito.

    Los mecanismos hipotéticamente formulados del
    prurito se han inferido de los estudios del dolor, ya que el
    dolor y la comezón comparten mecanismos comunes
    moleculares y neurofisiológicos. Las sensaciones tanto de
    la comezón como de dolor resultan de la activación
    de una red de las
    terminaciones del nervio libres en el empalme
    dérmico-epidérmico. La activación puede ser
    el resultado de la estimulación termal, mecánica, química, o
    eléctrica, interna o externa. La estimulación
    nerviosa cutánea se activa o se media por varias
    sustancias incluyendo histamina, péptidos vasoactivos,
    encefalinas, la sustancia P (una taquiquinina que afecta el
    músculo suave) y las prostaglandinas. Se cree que los
    factores no anatómicos (como estrés
    psicológico, tolerancia,
    presencia e intensidad de otras sensaciones y/o distracciones)
    determinan la sensibilidad de la picazón en diferentes
    regiones del cuerpo.

    El impulso de la comezón se transmite a lo largo
    de la misma vía neural como impulsos de dolor, es decir,
    viaja de los nervios periféricos al cuerno dorsal de la
    médula espinal, a través del cordón
    vía la comisura anterior y ascendiendo a lo largo del
    tracto espinotalámico a los núcleos laminares del
    tálamo contralateral. Los tractos talamocorticales de las
    neuronas terciarias se cree que retransmiten el impulso a
    través del sistema activador
    de integración reticular del tálamo a
    varias áreas de la corteza cerebral. Los factores que se
    cree que mejoran la sensación de la comezón
    incluyen la sequedad de la epidermis y dermis, la anoxia de los
    tejidos, la
    dilatación de los capilares, los estímulos
    irritantes y las respuestas psicológicas.

    La respuesta motriz del rascado sigue a la percepción
    de la comezón. El rascado es modulado en el centro
    corticotalámico y es un reflejo espinal. Después
    del rascado, la comezón puede aliviarse por 15 a 25
    minutos. Se desconoce el mecanismo por el cual se alivia la
    comezón. Se formula una hipótesis que el rascado genera impulsos
    sensoriales, que corta circuitos en
    las áreas de retransmisión de la médula
    espinal. El rascado en realidad puede mejorar la sensación
    de la comezón, creando un ciclo característico de
    comezón-rascado-comezón. Otros estímulos
    físicos como la vibración, el calor, el
    frío y la radiación ultravioleta disminuyen la
    comezón y aumentan la descarga de las enzimas
    proteolíticas, produciendo potencialmente el ciclo de
    comezón-rascado-comezón.

    Un lunar cerca de o en el mismo dermatoma como un punto
    picante abolirá la sensación de la comezón.
    Se sabe que el rascado vigoroso puede sustituir la comezón
    por el dolor, y en algunos casos, el paciente puede encontrar que
    el dolor es la sensación más tolerable. Se piensa
    que la modulación espinal de los estímulos
    aferentes (teoría
    de la Compuerta) y los mecanismos centrales pueden
    desempeñar una función en el alivio de la
    comezón.

    Las patogénesis hipotéticas del prurito
    asociado con estados de la enfermedad subyacente son variados. Se
    piensa que las enfermedades biliares,
    hepáticas, renales y malignas producen prurito a
    través de las sustancias tóxicas circulantes. La
    histamina liberada de los basófilos circulantes y la
    distribución de la leucopeptidasa de los
    glóbulos blancos pueden desencadenar el prurito asociado
    con linfomas y leucemias. Los niveles de sangre elevados
    de quininógeno en la enfermedad de Hodgkin, la descarga de
    la histamina o los precursores bradiquinina de los tumores
    sólidos y la liberación de serotonina en carcinoide
    pueden todos estar relacionados con el prurito.

    Las personas que reciben quimioterapia
    citotóxica, irradiación y/o modificadores de
    respuesta biológica para el tratamiento de la neoplasia
    maligna tienen probabilidad de
    experimentar el prurito. Esta misma población es muy probable que se exponga a
    muchos de los otros factores etiológicos relacionados con
    el prurito, que varían desde la xerosis relacionada por
    nutrición
    (piel seca) a la descamación de radiación, la
    quimioterapia y los efectos secundarios biológicos
    inducidos por agente, las reacciones a los antibióticos y
    otras sensibilidades medicamentosas.

    Infección

    El prurito puede ser un síntoma de
    infección. El prurito que involucra el área anal o
    vulvar puede ser causado por infecciones con tricomonas o con
    hongos,
    tumores locales, hemorroides, fisuras anales, drenaje de
    fístula, herida efluente, o descarga de herida
    quirúrgica.

    EVALUACIÓN

    El prurito es un síntoma, no un diagnóstico o enfermedad. El prurito
    generalizado es un "síntoma cardinal de importancia
    médica" y debe tomarse seriamente.

    La evaluación
    del prurito debe incorporar una historia exacta y minuciosa
    y un examen físico. La historia incluye los
    siguientes datos:

    1. ubicación, inicio, duración e
    intensidad de la comezón

    2. historia anterior de
    prurito

    3. historia anterior de
    enfermedad maligna

    4. enfermedad maligna actual y tratamiento

    5. enfermedades sistémicas no malignas

    6. uso de analgésicos

    7. uso de antibióticos

    8. uso de otra medicamentos con o sin
    prescripción

    9. presencia de infección

    10. estado de
    nutrición
    y del nivel de fluido

    11. prácticas usadas en la atención de la
    piel

    12. existencia de otros factores de riesgo
    pruríticos

    13. revisión de los valores
    relevantes del laboratorio
    (química
    CBC)

    14. factores que alivian y agravan la
    comezón

    15. estado
    emocional del paciente

    INTERVENCIONES

    El manejo del prurito asociado con enfermedad
    neoplásica está dirigido hacia el manejo eficaz de
    la causa maligna subyacente, la eliminación de las
    alteraciones concretas o potenciales en la integridad de la piel
    y la promoción del alivio. Dada la naturaleza
    subjetiva de la comezón, el grado de eficacia de
    cualquier terapia puede ser modificado por factores
    psicológicos. Pueden ser necesarios múltiples
    enfoques y esfuerzos combinados para promover el alivio y
    prevenir las alteraciones en la integridad de la piel.

    Tratamiento

    Se deben evitar los factores agravantes, incluso los
    siguientes:

    •Pérdida de líquidos secundaria a la
    fiebre, la diarrea, la náusea y vómitos, o
    disminución de la ingestión de fluidos

    •Uso de ungüentos (por ejemplo, petrolato,
    aceite mineral)

    •Baño con agua
    caliente

    •Uso de jabón que contiene
    detergentes

    •Baños frecuentes o baños de
    más de media hora

    •Aceite incorporado temprano a un
    baño

    •Desodorantes genitales o baños de
    burbujas

    Ambiente
    seco

    •Sábanas y ropa lavadas con
    detergente

    •Ropa restrictiva ajustada o ropa confeccionada en
    lana, sintéticos, u otra tela áspera

    •Estrés
    emocional

    •Uso de alcaloides del opio, morfina y
    antibióticos

    •Desodorantes y antiperspirantes
    axilares

    Se deben promover los factores que alivian, como
    sigue:

    •Atención básica de la
    piel

    •Aplicación de las cremas emolientes o
    "lociones"

    •Uso de jabones suaves o preparados para la piel
    sensible

    •Limitar el baño a 1/2 hora diaria o en
    días alternos

    •Agregar aceite al final del baño o agregar
    al principio un tratamiento con avena coloidal

    •Usar maicena en las áreas de la piel
    "irradiada" después del baño

    Mantenimiento
    de un ambiente
    húmedo (por ejemplo, utilizar un humidificador)

    •Usar frazadas de franela de algodón si es
    necesario

    •Lavar sábanas, ropa, prendas interiores,
    con jabón suave del que se utiliza para el lavado de ropas
    de bebé (por ejemplo, Dreft )

    •Usar ropa suelta y cómoda, y ropa
    hecha de algodón o de otras telas suaves

    •Usar la distracción, relajación,
    imágenes positivas o estimulación
    cutánea

    •Emplear antibióticos si el prurito es
    secundario a la infección

    •Usar antihistamínicos orales, con mayores
    dosis a la hora de ir a dormir

    •Usar corticosteroides leves tópicos (salvo
    prurito secundario a radioterapia)

    Atención tópica de la
    piel

    Si se piensa que el prurito está principalmente
    relacionado con la sequedad de la piel, pueden emplearse las
    intervenciones para mejorar la hidratación de la piel. La
    fuente principal de hidratación de la piel es la humedad
    de la vasculatura de los tejidos
    subyacentes. El agua, no
    lípida, regula la flexibilidad de la epidermis,
    proporcionando la justificación para uso de sustancias
    emolientes. Los emolientes reducen la evaporación mediante
    la formación de películas oclusivas y semioclusivas
    sobre la superficie de la piel, incentivando la producción de humedad en la capa de la
    epidermis bajo la película (de allí, el
    término humectante).

    La selección de productos y
    las recomendaciones deben hacerse considerando las necesidades
    únicas de cada paciente y deben incorporar tales variables como
    la piel del individuo, el efecto deseado, la uniformidad y
    textura de la preparación, su costo y la
    aceptabilidad del paciente. Las cremas o lociones emolientes
    deben aplicarse por lo menos dos o tres veces diarias y
    después del baño. Las cremas emolientes
    recomendadas incluyen Eucerin (TM) o Nivea (TM), o lociones como
    Lubriderm (TM), Alpha Keri (TM) o Nivea (TM). Gelatinas con
    anestesia local (0.5%-2% lidocaina) pueden ser usadas en algunas
    áreas, tan frecuentemente como cada 2 horas si es
    necesario.

    Algunos agentes tópicos incluyendo polvos de
    talco, polvos perfumados, baños de burbujas y maicena
    pueden irritar la piel y causar prurito. La maicena ha sido una
    intervención aceptable para el prurito asociado con
    descamación seca relacionada a la radioterapia, pero no
    debe aplicarse a las superficies húmedas de la piel, las
    áreas con pelo, glándulas sebáceas, los
    pliegues de la piel o las áreas adyacentes a las
    superficies de las mucosas, como la vagina y el recto. La glucosa
    se forma cuando la maicena se humedece, proporcionando un medio
    excelente para el crecimiento de hongos. Los
    agentes con iones metálicos (es decir, talco y aluminio usado
    en antiperspirantes) realzan las reacciones de la piel durante la
    radioterapia de haz externo y deben evitarse durante el
    transcurso de la radioterapia. Otros ingredientes comunes en las
    lociones y las cremas que se venden sin prescripción que
    pueden realzar las reacciones de la piel incluyen alcohol o
    mentol. Los esteroides tópicos pueden reducir la
    comezón, pero reducen el flujo sanguíneo a la piel,
    resultando en adelgazamiento de la piel y mayor susceptibilidad a
    la lesión.

    Limpieza de la piel

    La meta de la limpieza de la piel es extraer la suciedad
    y prevenir el olor, pero las prácticas higiénicas
    concretas se ven influidas por el tipo de piel, el estilo de vida
    y la cultura. Las
    prácticas de baño seguido agravan la piel seca y
    los baños calientes causan vasodilatación, que
    provocan la comezón. Muchos jabones son sales de los
    ácidos grasos con una base alcalina. El jabón es un
    desgrasador y también puede irritar la piel. Los adultos o
    los individuos mayores con la piel seca deben limitar el uso de
    jabones a aquellas áreas con glándulas apocrinas.
    El uso de sólo agua debe
    bastar para otras superficies de la piel. Los jabones suaves
    contienen menos jabón o detergente. Los jabones
    supergrasos generan el depósito de una película de
    aceite en la superficie de la piel, pero no hay prueba que
    provocan sequedad menor que los otros jabones, y puede que sean
    más costosos.

    Los baños tibios ejercen un efecto
    antiprurítico, resultando posiblemente de la
    vasoconstricción capilar. El baño debe limitarse a
    una media hora cada día o cada dos días. Los
    ejemplos de jabones suaves que se recomiendan, incluyen Dove
    (TM), Neutrogena (TM) y Basis (TM). El aceite puede agregarse al
    agua al final
    del baño o aplicarse a la piel antes del secado con
    toalla.

    Los residuos de los detergentes usados al lavar la ropa
    de vestir y de cama, los productos para
    suavizar las telas y aquellos para reducir la estática
    pueden agravar el prurito. Los residuos de los detergentes puede
    ser neutralizados agregando vinagre (una cucharadita por cuarto
    de galón de agua) al
    agua del
    enjuague. Los detergentes suaves para el lavado de ropa de los
    bebés pueden ofrecer una solución
    también.

    Se sugiere el uso de ropas de algodón liviano y
    sábanas de algodón. La eliminación de
    cubrecamas pesadas puede aliviar la comezón mediante la
    reducción del calor
    corporal. La lana y algunas telas sintéticas pueden ser
    irritantes.

    La distracción, la terapia de música,
    relajación y las imágenes
    pueden ser útiles para aliviar los
    síntomas.

    Terapia farmacológica

    Si el tratamiento de la enfermedad subyacente y/o el
    control de otros
    factores agravantes proporciona alivio inadecuado del prurito,
    las medicaciones tópicas y orales pueden ser
    útiles. Los esteroides tópicos pueden proporcionar
    alivio cuando los síntomas están relacionados con
    una dermatosis esteroidea-sensible, pero los beneficios previstos
    deben ser sopesados contra los efectos secundarios
    vasoconstrictivos. Los esteroides tópicos no tienen
    función en el manejo del prurito de origen desconocido.
    Los esteroides tópicos no deben aplicarse a las
    superficies de la piel dentro de un campo de tratamiento por
    radiación.

    Las medicaciones sistémicas útiles en el
    manejo del prurito incluyen aquellas dirigidas a la enfermedad
    subyacente o al control de los
    síntomas. Los antibióticos pueden reducir los
    síntomas asociados con infección. Los
    antihistamínicos orales pueden proporcionar alivio
    sintomático en la comezón relacionada con
    histamina. Una dosis mayor de los antihistamínicos al
    tiempo de irse
    a dormir puede producir efectos antipruríticos y
    sedativos. El clorhidrato de difenhidramina, 25 a 50 mg cada 6
    horas, ha demostrado efectividad. El clorhidrato de hidroxizina,
    25 a 50 mg cada 6 a 8 horas, o el clorhidrato de ciproheptadina,
    4 mg cada 6 a 8 horas, puede proporcionar alivio
    sintomático. La clorfeniramina oral (4 mg) o hidroxizina
    (10 ó 25 mg) oralmente cada 4 a 6 horas se ha empleado con
    buenos resultados. Si un antihistamínico es ineficaz, uno
    de otra clase puede proporcionar alivio.

    Pueden indicarse los agentes sedativos o
    tranquilizantes, especialmente si el alivio no es proporcionado
    por otros agentes. Los antidepresivos pueden contener efectos
    antihistamínicos y antipruríticos fuertes. El
    diazepam puede ser útil en algunas situaciones para
    aliviar la ansiedad y promover el descanso.

    Los agentes secuestrantes pueden ser eficaces en el
    alivio del prurito asociado con enfermedad renal o
    hepática por medio de la unión y la
    extracción de las sustancias pruritogénicas en el
    estómago y la reducción de la concentración
    de sales biliares. La colestiramina no es siempre eficaz y
    sí produce efectos secundarios
    gástricos.

    La aspirina parece haber reducido el prurito en algunos
    individuos a la vez que incrementa el prurito en otros. Los
    pacientes con cáncer trombocitopénico deben ser
    advertidos contra el uso de la aspirina. La cimetidina sola o en
    la combinación con aspirina se ha empleado con alguna
    efectividad para el prurito asociado con la enfermedad de Hodgkin
    y la policitemia vera.

    Modalidades físicas

    Las alternativas al rascado para el alivio del prurito
    pueden ayudar a que el paciente interrumpa el ciclo de
    comezón-rascado-comezón. La aplicación de
    una toalla fresca o hielo sobre el sitio puede ser útil.
    La presión firme en el sitio de la comezón, en un
    sitio contralateral al sitio de la comezón y en los puntos
    de acupresión puede romper la vía neural. El frote,
    la presión y vibración pueden emplearse para
    aliviar la comezón.

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