Enviado por peregrinosva09Indice
1. ¡Estoy de nuevo en la calle!
2. Del Autor
3. Prologo
4. El Alcoholismo
5. Soledad
6. La Posada Del Peregrino
7. Reflexiones
8. Mi historia
9. La adolescencia
1. ¡Estoy de nuevo en la calle!
Bueno, ahora estoy de nuevo en la calle, creo que se me están acabando los días de reflexión, incluyendo sus noches. Ahora quiero evaluar que tan libre soy, ahora quiero evaluar que tan dependiente es de una mala costumbre, quizás un vicio, quizás una enfermedad, quizás solo existió una necesidad desesperada como solución errónea a una situación desesperada; ahora quiero enfrentarme a mí mismo, ahora quiero saber que tan íntegro soy como hombre; o solo viví mintiéndome a mí mismo, vendiéndome como el duro, que siempre enfrentó sus peores tropiezos y caídas. No tengo miedo, ya no me preocupo por nada, solo me preocupa el no ser una carga para nadie, pero, al evaluarme pragmáticamente, objetivamente, estoy seguro de saber enfrentarme a mí mismo, enfrentarme a la vida y demostrar a quienes siempre creyeron en mi que si valgo y no serán defraudados, y demostrar a quienes no creyeron en mi que se equivocaron, y a mis detractores causarles el innoble sentimiento de tristeza, al ver mi triunfo.
El término aquí utilizado de "ya no me preocupo por nada" lo refiero a todo lo exterior, que me tiene sin cuidado. Solo deseo hallarme en soledad y comunicarme conmigo, comunicarme con Dios, que estoy seguro que no solo me oye, sino que me escucha, me entiende, entonces me vuelvo más alegre. Dios sabe lo que ocurre en mi, yo no lo sé. Solo sé que soy feliz, por eso entiendo a Carlo Carreto cuando escribió su libro "Más allá de las cosas"; tan censurado, tan criticado, tan bien entendido por sus propios hermanos y colegas del catolicismo moderno, tan bien entendido que todavía se escandalizan –pobres teólogos, pobres curas, pobres hombres. No pobre iglesia, iglesia significa pueblo y el pueblo no tiene la culpa de quienes lo dirigen y aquí si cabe aquello de "perdónalos señor, que no saben lo que hacen".
Pedro Eliécer Gutiérrez Leal
La Posada, marzo 1999
LA HUMILDAD.
La humildad no es una simple palabra
La humildad es un modo de vivir
La humildad es un modo de pensar
La humildad es una filosofía.
El término humildad es utilizado por casi todos nosotros, pero también hiere a muchos, muchas veces se utiliza para describir a una persona o familia, que por ser pobres, sin recursos económicos se les da el calificativo de "gente Humilde", o sea persona que vive "Muy Humildemente". Cuando hacemos esto incurrimos en el error de parangonar, la pobreza material con la Humildad, y no es así. Abundan los pobres económicamente que viven con un falso orgullo, a los que denominamos ser "Malos Pobres", esto les genera adoptar una aptitud ante la vida que no es otra que LA VANIDAD.
En la otra cara de la moneda, existe el hombre rico en cosas materiales y a este se le resulta más fácil el ser Vanidoso, Jactancioso, Orgulloso Prepotente..., Sin Humildad.
Ambos casos se caracterizan por poseer un denominador común:
En el primero el Hombre Rico.
En el segundo el Hombre Pobre.
No son en ninguno de los casos "Hombres Pobres"..., en la triste realidad ambos son Pobres Hombres, Pobres de Espíritu.
Jesús dijo a sus discípulos:
"Si no os volvéis como niños verdaderamente pobres y humildes no alcanzaréis la gloria de mi Padre... solo de los verdaderamente pobres, será el Reino de los Cielos".
El tener un Espíritu Amplio, Rico y Generoso, justifica nuestra pasantía por esta vida, lo distinto es efímero.
Pedro Eliécer Gutiérrez Leal.
Mayo, 2000
"La vanidad dice al hombre lo que es el honor, su conciencia lo que es la justicia".
WALTER SAVAGE LANDOR.
Ahora, comprendo la angustia que siente un cantante, antes de presentarse a un público, formado por personas tan diferentes, en sus gustos, maneras de ser y de pensar. Ahora comprendo que el emprender una empresa como ésta de escribir un libro, sobre uno mismo, sus experiencias en un mundo de tinieblas, de oscuridad, de inseguridad... de miedo, es una tarea que me resulta difícil pero es un reto que tengo que enfrentar, y un deber que cumplir. No existe un sentimiento más peligroso para un ser humano que "el sentimiento de inseguridad", ya que este genera, por la misma desconfianza un estado de ánimo; la preocupación que como una reacción en cadena te provoca la tristeza, la depresión que al sentirte impotente ante ellos, ocurre generalmente que te conviertas en un individuo violento ante todo el que te rodee.
Lo que el cantante, tiene a su favor, es el hecho de conocer de antemano, cada palabra a pronunciar y la forma armónica de hacerlo.
El presente libro tiene por finalidad, colaborar con todos aquellos seres humanos, que como yo, "tocamos fondo", en ese mundo tan degradante que sólo conocemos aquellos que reconocemos de forma sincera, que somos enfermos alcohólicos", y también con los familiares del enfermo, a los primeros para que conozcan mi historia de cómo llegué a ser de un empresario próspero y padre de familia ejemplar, a un paria..., un peregrino, el cual sólo tiene como propiedad segura... La Soledad. Y a los segundos o sea a los familiares que todavía puedan acompañar al enfermo, en como se debería tratar a este para ayudarle a salir de ese desgraciado mundo, antes de "abandonarle a la buena de Dios"; que gracias, a él, nuestro señor y a cómplices terrenales que le ayudan en tan loable tarea de rehabilitarnos, sacarnos de ese tan oscuro mundo y poder encontrarnos a nosotros mismos Renacer, tener una nueva vida, ser felices con los detalles más pequeños e insignificantes de la naturaleza. Su maravillosa obra... cada amanecer... cada maravilloso día. Estos cómplices de nuestro Señor son todos los miembros a nivel mundial de la organización "Alcohólicos Anónimos", héroes anónimos, que conocieron ese bajo mundo, y que conocen hoy ese renacer. También existen personas que consagran toda su vida a la rehabilitación del enfermo alcohólico, del indigente, del que por una u otra razón tiene un cartón por cama, periódicos viejos por cobijas, el cielo y sus estrellas por techo,... estas personas que se caracterizan por su gran espíritu de servicio, y renuncia son: Las Hermanitas de la Caridad, de la Congregación San Vicente de Paul, las cuales dan su protección y rehabilitación integral a nosotros los caídos en una casa de paz, "La casa de Dios" denominada "La posada del Peregrino", en donde yo, volví a la vida, y en donde pude de nuevo encontrarme a mí mismo, feliz en mi nueva vida... pero... en "soledad".
Un peregrino.
3. Prologo
Para poder escuadrar al lector dentro de la personalidad del protagonista principal, tratar de que éste tenga una idea más adaptada a la realidad, por los hechos vividos, aquí narrados se hace necesario contar las tragedias, aventuras, desventuras, triunfos y fracasos, sin exageraciones para no caer en el genero de "Historia Novelada" y estos hechos se narrarán ceñidos a la objetividad pero sin restarles el apasionamiento que los mismos generan en el autor y que caracterizan a cualquier ser humano común. Sobre su etapa de adolescente, el autor narra brevemente sus experiencias en esa edad tan difícil del hombre pero que en definitiva, es la época que nos moldea el carácter definitivo del individuo que si es verdad aquello de "Genio y Figura hasta la sepultura", también es verdad que los factores externos sus vivencias, harán convertir los dones que nuestro señor nos ha dado y son con los que nacemos, en los verdaderos "valores humanos"; si los cultivamos, en, caso contrario estos mismos dones los convertiremos en armas que utilizaremos en desmedro de nuestra salud y por ende en perjuicio de nuestra familia, nuestra sociedad, de nuestro mundo.
El autor, ya a su mediana edad, lo que denominamos, en la plenitud de su madurez, sufre las consecuencias de su atropellado vivir, con razones o sin ellas, el responsable de estas consecuencias, no se las endilga a nadie, sino solamente a él mismo, pues cada uno de nosotros somos dueños de nuestro destino y únicos responsables de ello. Lo que si pretende el autor y protagonista principal de esta obra, no es otra cosa que el de advertir a quienes estén en el umbral del alcoholismo, al enfermo alcohólico y a sus familiares, del peligro que representa "La Vulnerabilidad", lado débil o talón de Aquiles, para el enfermo y todos los suyos, por convertirse su familia en presa fácil de sus enemigos o amigos y allegados que se infiltraran en su núcleo familiar con el "noble" propósito de salvar a esta familia "ayudándole" en diversas formas, con la única finalidad de destruir al energúmeno, irresponsable y desnaturalizado afectado por el alcohol, separando a éste demostrando su incapacidad (la del enfermo alcohólico), facilitando de esta manera el rechazo definitivo de esta forma el rechazo definitivo por su propia familia, precipitando la destrucción de su núcleo familiar en forma parcial, y en la mayoría de los casos, precipitando todavía más la caída total del enfermo alcohólico "tocando fondo" en un mundo de oscuridad, haciéndole "estos allegados" emprender el definitivo "viaje sin retorno".
Tú solo y solo tú, serás el único que podrás, con tu voluntad tomar la decisión de dejar la bebida, pide ayuda y recuerda que solo un enfermo puede comprender a otro enfermo alcohólico pero la decisión está en tus manos.
Solo la fe en un ser superior te dará la suficiente fuerza de voluntad para lograr salir de esa oscuridad encontrando la luz para renacer, recobrando tu seguridad en ti mismo, tu autoestima... tu vida nueva.
Su único amigo;
Un peregrino
"El título de amigo sólo vale por un himno y por los dictados que puede dar la tierra. El tú, es el tratamiento de la amistad, de la confianza y aún de la ternura"
SIMÓN BOLÍVAR.
"Todos los niños llevan puesto un cartel que dice; quiero ser importante ahora.
Muchos de nuestros problemas de delincuencia juvenil surgen porque nadie lo lee"
DAN PURSUIT
"La inconsecuencia es lo único en lo que los hombres somos consecuentes".
HORACE SMITH
"Nunca hay cambios sin inconvenientes, incluso cuando son para mejorar".
RICHARD HOOKER.
"Un mal que no se conoce, no se puede jamás curar".
SIMÓN BOLIVAR
Sobre este tema, se ha escrito mucho, pero en todo lo que he leído, y por mas experiencias crudas que en ellas se narran, estoy seguro de la seriedad y veracidad de los hechos en ellos narrados. Todas estas experiencias narradas y contadas por sus propios protagonistas en las reuniones de "Alcohólicos Anónimos", por más que algunos de sus narradores quieran exagerar su historia para impregnarle mayor dramatismo a lo por él o ellos vivido, en la realidad, se quedan, cortos. Este es de los pocos temas (el alcoholismo) que por mas imaginación que se tenga, y la predisposición de exagerar los hechos negativos provocados por la ingesta etílica, siempre se quedarán cortos.
"Todos somos una luna y tenemos un lado oscuro que nunca mostramos a nadie".
Mark Twain.
Llegar a ser un "enfermo alcohólico", es fácil, en una sociedad que utiliza el consumo del alcohol, para celebrar los triunfos y fracasos de todos los que la conformamos y se nos va infiltrando sutilmente en nuestro organismo, que llega un día, en el que el mismo organismo, nuestro cuerpo, nos lo pide para lograr sentirnos equivocadamente, estabilizados emocionalmente.
Se comienza desde muy temprana edad, con las celebraciones de festejos de cumpleaños, bautizos, nacimientos, matrimonios, etc. (no necesariamente en este mismo orden), luego para celebrar desde funerales, hasta la finalización de una jornada de trabajo los días viernes y que en muchas oportunidades continuamos hasta el día domingo, luego para ofrecerle un trago al amigo visitante etc., etc., etc.
Yo, considero que hay trabajos o actividades comerciales que son de alto riesgo para provocar más fácilmente la enfermedad, estas actividades son las de empresarios, ejecutivos de ventas en cualquiera de sus niveles, pues se utiliza al alcohol como una herramienta imprescindible para facilitar o cerrar un negocio con los obligados y consabidos "almuerzos de negocios".
Primeras manifestaciones de la enfermedad.
Generalmente, las primeras manifestaciones, que dan aviso, a que ya se está gestando la enfermedad, es el hecho de sentir las ansias de tomarse un trago... o dos, en la tarde al llegar del trabajo, cosa que uno justifica perfectamente por el habernos ido bien o no en el día de trabajo y de esa forma combatimos el anglosajón "stres", que en buen criollo no es más que el nerviosismo o "angustia", y éste acto normalmente se ve aceptado por nuestra compañera, pues, sabe que al tomarnos los traguitos reglamentarios nos comportaremos mas afectuosos y relajados, ya que esto contribuye también a doblegar un poco nuestra "voluntad", primera característica del efecto del alcohol en nuestro sistema nervioso; lo que nos convierte en presa fácil para complacer cualquier exigencia de nuestra esposa y además nosotros lo tomamos como el suficientemente ganado "reposo del guerrero".
Estas primeras manifestaciones se presentan generalmente en el hombre o mujer, ya entrando en la madurez de su vida (30 – 35). Existe una constante, en este periodo del "alcoholismo latente", y es que el individuo ya presiente que se encuentra en el umbral de la enfermedad, por lo que, adopta una posición o comportamiento más cauteloso ante los suyos (familiares y amigos), y ante sí mismo tratando de dominar la necesidad que le manifiesta su organismo para un primer trago, pero en contraposición, también no dejará pasar la primera oportunidad que justifique "elegantemente", el saciar semejante petición de su cuerpo con el celebre primer trago.
A esta situación que se nos presenta, tan seria y angustiosa, no faltaron algunos colegas que de forma humorística la justifican con prosas como:
"A cuerpo cobarde como se menea, yo cargo una pea que Dios me la Guarde". Creo, que estas líneas serán las únicas jocosas que se conseguirán en el presente libro, pues esta enfermedad es tan desgraciada, que esta acabando con nuestras familias y por ende con nuestra sociedad, con nuestro país... con la humanidad.
Yo me atrevo a afirmar que esta enfermedad, la sufrimos más del 70% de las fuerzas productivas de nuestro país, no teniendo distingo de edades, sexos, razas, credo o clase social.
Esta enfermedad no es pasajera, momentánea, como otras que tienen su origen en diferentes virus o bacterias. Me atrevería a decir que es peor que el cáncer o el SIDA, porque en estos dos males todavía nos quedan esperanzas de conseguir su cura con tantos adelantos científicos y tecnológicos además no atacan al punto más neurálgico de nuestra humanidad que es "la familia", esta enfermedad, empieza arrastrando y acabando con el hombre... su pilar principal.
Esta enfermedad es genéticamente hereditaria y propiciada por la misma sociedad a la cual destruye... ¡Qué ironía!. Esta enfermedad es de por vida y un solo trago iniciará el proceso de recaída el cual es más perjudicial y que en la mayoría de los casos es indetenible, con toda seguridad te llevará a la cárcel, manicomio y finalmente al cementerio.
Este "alcoholismo latente" a lo que he llamado "el umbral", es el periodo en donde el afectado se da cuenta de su enfermedad, pero conscientemente la esconde o conscientemente no quiere reconocerla, pues justamente lo más difícil es reconocer que uno está enfermo, vencido y lo único que le queda es entregarse a la enfermedad con el futuro anteriormente citado, o pedir y buscar la ayuda en los pocos familiares que todavía le aprecien o en instituciones especializadas como lo son: Alcohólicos Anónimos (internacional) o de rehabilitación como: "La posada del peregrino" (Venezuela). La etapa del "alcoholismo latente", llevado de manera inteligente y no sufriendo el afectado, ningún cambio o desequilibrio negativo en su vida como lo pueden ser las desgracias familiares, desempleo, desengaños amorosos, etc. Podrá llevar o sobrevivir con su cruz, por el resto de su vida. Esta etapa, la sufre el "alcohólico latente", en silencio pero educadamente para con él y para con sus familiares y amigos, en los cuales también habrá algunos afectados y para mitigar su "silente sufrimiento" se las ingenian para tomarse los traguitos "socialmente" "Dios los crea y ellos se juntan".
Es preferible, el aceptar la realidad, que no es otra que la de "soy un enfermo alcohólico". Que la de ser "un alcohólico latente o en potencia", ya que el reconocer la enfermedad te libera de las cadenas, horriblemente pesadas del consumir tu "remedio" con el permiso, la anuencia o el justificativo social, pues si lo llegas a hacer a escondidas (encaletado), ya tocaste fondo y el martirio será peor...
Será denigrante y herirás no solo a los tuyos, sino a ti mismo al sentirte impotente ante tal vicio. Lo peor te vendrá después, al perder tus sueños, tus logros, tus ilusiones, tu familia... lo que tu consideras tu vida.
El diccionario define la soledad como: "Vida solitaria, estado de una persona retirada del mundo o momentáneamente sola o como sitio solitario, desierto"
Diccionario Larousse
Yo, muy particularmente creo existen, distintos tipos de soledad:
La soledad, ansiada, anhelada, que necesitamos para reflexionar y buscar paz espiritual, encontrarnos con nosotros mismos, con nuestro ser superior, con nuestro señor y que nos sirve para cultivar nuestro ser, desarrollando nuestros dones y con ello nuestros valores humanos. Buscarás tu desierto, como Jesús lo hizo, para meditar.
La soledad como estado de ánimo, que no es más que el reflejo de nuestra tristeza por algún infortunio o desilusión relacionado a la pérdida de una amistad, un amor, un trabajo, y que por más que estemos acompañados por muchas personas, nos sentiremos aislados y absortos en nuestros pensamientos, en nuestra depresión en nuestra soledad. Este es el tipo de "soledad", propiamente dicho pues es el ocasionado por el desprecio, de las personas que tú creíste te corresponderían en las buenas y en las malas. Este estado de ánimo es el más peligroso, por los motivos que lo generan, el cual tocará los extremos, también positivos y/o negativos, te podrá hundir, o te ayudará a surgir de la tristeza y depresión, encontrando, una soledad positiva y enriquecedora de tu vida, tu nueva vida, al poder con ello cultivar tu espíritu y conseguir la paz espiritual que te proporcionará la felicidad, que todos anhelamos, todos buscamos y solo pocos la conseguimos. Cito, que esta es la soledad propiamente dicha, ya que en ella está contenida el primer tipo de soledad, con la diferencia de que la primera la buscamos y esta soledad es producida por el rechazo de tus seres queridos y hasta a veces por el rechazo de la misma sociedad.
La primera reacción de este "solitario", y después de estabilizar su tristeza es el demostrar ante el mundo, su mundo, ese sentimiento tan negativo, pero en su misma proporción tan humano como lo es... El Rencor.
"Una buena indignación pone en movimiento todos nuestros poderes".
RALLPH WALDE EMERSON
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