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Panama

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el tratado de 1903 y sus enmiendas

 

  1. La etapa revisionista
  2. La primera revisión del tratado hay – bunau varilla en 1936
  3. Los convenios de base militares de la decada de 1940
  4. La segunda revision del tratado hay–bunau varilla en 1955
  5. La entrevista chiari – kennedy en la casa blanca
  6. El fracaso de la comision de alto nivel
  7. En visperas del 9 de enero de 1964
  8. Comienza la etapa abrogacionista del tratado de 1903
  9. La negociación del presidente roberto chiari
  10. La fase decisiva de la negociación de los tratados de 1967
  11. El limbo de los tratados de 1967

La etapa revisionista

Definitivamente la fundación de la República de Panamá fue posible por el interés de los Estados Unidos de América en construir un canal interoceánico a través del istmo. El 3 de noviembre de 1903 existe porque existe el 18 de noviembre de ese mismo año.

La Convención del Canal Ístmico amarró a Panamá de tal manera que su desarrollo como nación se vio fuertemente comprometido, ya que las mismas fuerzas que se comprometieron a protegernos nos avasallan. Durante cinco décadas se lucha con armas desiguales para lograr desatarse, parcialmente, de los poderosos protectores.

La etapa revisionista de la Convención del Canal Ístmico o Tratado Hay–Bunau Varilla va desde octubre de 1904 hasta la firma el 25 de enero de 1955 del Tratado Remón–Eisenhower. En este periodo de tiempo se realizan un intento serio pero fracasado de revisión en 1926, con el Tratado Kellogg–Alfaro y dos momentos exitosos con los tratados Arias–Roosevelt y Remón–Eisenhower. Además de otras negociaciones, en la década del 40 referente a la protección del canal, ¿por qué demoraron tanto los panameños en terminar esa larga etapa revisionista? En este capítulo se tratará de dar una respuesta.

La República manca, coja y tuerta

La separación de Panamá de Colombia a sido atacada a ultranza junto con los próceres y defendida a capa y espada junto con los próceres también. Tal como lo indica Diógenes de la Rosa a desvirtuado entre "el panegírico y la diatriba". Donde se encuentra la verdad, es algo aún por descubrirse.

En 1907 personalidades como Luis De Roux y Eusebio A. Morales se quejan por escrito ante la opinión pública del poco nacionalismo y alto grado de mercantilismo de una gran parte de la dirigencia política de esa época. Más reciente en 1961 Galileo Solís, Ministro de Relaciones exteriores del presidente Chiari, es más comprensivo al declarar que era muy fácil criticar a los próceres de 1903 mirando los acontecimientos más fríamente a través de las experiencias adquiridas y no estando bajo las presiones que debieron haber sufrido los gestores de la república.

Parece ser que hay una gran controversia en lo referente a nuestra separación de Colombia ya que por un lado hay historiadores que sitúan a los próceres en calidad de estadistas y otros los califican poco menos que de delincuentes. A la historia negra de la separación se ha respondido creando la historia rosa o dorada. Cuando, según el Dr. Jaén, lo que correspondía era hacer simplemente la historia política verdadera de Panamá.

La pregunta clave sería ¿tenían los panameños de 1903 un fuerte y arraigado sentimiento independentista? Un análisis a los acontecimientos pone en duda que así fuera. Después de su independencia de España en 1821 Panamá se une a la Gran Colombia que reunía los territorios de Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá, o sea, parte del antiguo virreinato de la Nueva Granada. Luego se separa por un tiempo, en 1830 y en 1831, donde Venezuela y Ecuador se separan definitivamente, pero sigue siendo parte de Colombia. En 1841 casi se logra una independencia definitiva de una Colombia en proceso de desintegración, que se cancela cuando se resuelve esa situación pasajera. Por lo tanto, hasta 1903 los panameños se sienten esencialmente colombianos. Su problema es lograr un poco de autonomía en contra del centralismo bogotano. Es hasta el rechazo el 12 de agosto de 1903 del Tratado Herrán–Hay para la construcción del canal interoceánico que comienza a fraguarse la idea de la separación. Esto fue algo tan repentino que figuras como Buenaventura Correoso, Oscar Terán y Belisario Porras no la aceptan. Por esto Ernesto Castillero Pimentel, historiador panameño, señala que un sensible error de los próceres y primeros gobernantes fue enseñarle a las generaciones republicanas a vilipendiar el periodo de unión de a Colombia. Negándonos con esto 400 años de historia común.

El tratado de 1903 disminuía la personalidad internacional del nuevo estado de Panamá y, algo quizás más grave para la clase dirigente, coartaba la capacidad de prosperidad, sobre todo de ellos.

No se puede perder de vista la situación internacional en la que ocurre la separación de Panamá de Colombia y surge el tratado Hay–Bunau Varilla. Las grandes potencias se habían repartido el mundo. La doctrina Monroe había degenerado en la política del garrote, en donde los Estados Unidos hacia lo que le viniera en gana. La muestra esta en que al rechazar Colombia el Tratado Herrán–Hay apoyan la separación de Panamá y le imponen un tratado que encima que les daba un sin fin de prerrogativa ellos interpretan a su libre albedrío. Hacen del artículo III a través del cual la República de Panamá concede "todos los derechos, poder y autoridad que poseerían y ejercitarían si ellos fueran soberanos del territorio....." la piedra angular de la ejecución a su entero favor del tratado de 1903.

Pero a la acción de Estados Unidos, cuyo resultado es disminuir la capacidad política y económica de la joven República de Panamá, se añade la de sus propios dirigentes nacionales. Ésta es quizá más grave aún que la extranjera. Como un ejemplo de esto por iniciativa propia el gobierno panameño, el 1 de junio de 1904, declaró cesante la jurisdicción, dentro de la Zona, de sus propias autoridades. Y el 19 de mayo hace entrega simbólica de la Zona del canal al primer gobernador George W. Davis. Además sin que nadie se lo pida ese primer gobierno de Amador Guerrero arrió la bandera panameña, en 1904, en la Zona del Canal, a la cual no retornó hasta 1960. Igual sucede con el articulo 136 de la constitución de 1904 por el cual se autorizaba a Estados Unidos a intervenir en cualquier punto del país para restablecer el orden, propuesto por Tomás Arias y Amador Guerrero – aun en contra del representante norteamericano en Panamá.

El 24 de junio de 1904 las autoridades zoneítas implantan la Tarifa Dingley, arancel proteccionista que se aplica en todo el territorio norteamericano, mediante la cual comienza a establecerse un complejo comercial y fiscal que le hará competencia a la nueva república. Además declaran los puertos en ambos extremos del país como terminales del canal. Todas estas medidas impiden el desarrollo del país el cual ve pasar por sus aguas una gran cantidad de barcos y por la interpretación arbitraria del tratado de 1903, por parte de Estados Unidos, no tiene ningún beneficio para sí.

Las quejas que estas medidas generaron llegaron a tal tono que en diciembre de 1904 el presidente Teodoro Roosevelt envía a Panamá a su secretario de Guerra, William H. Taft, a calmar los ánimos y tiene éxito en pocos días. El 6 de diciembre se firma el Convenio Taft que, en parte, resuelve la situación pero crea nuevos problemas. En adelante, durante la etapa revisionista del tratado de 1903 los gobernantes panameños estarán más preocupados por obtener la eliminación de trabas con el comercio de la Zona del Canal que por problemas relativos a la soberanía y a la jurisdicción.

Con parte del dinero que Estados Unidos paga por el canal, se desarrolla un proyecto educativo en el cual se mandan a prestigiosas universidades de Europa, estados Unidos y Chile cerca de 100 panameños a estudiar, de este grupo salen figuras como Harmodio Arias y Augusto Samuel Boyd que serán presidentes de la república. Esta generación toma el relevo de los próceres, tienen preocupaciones, ensayan nuevos estilos y sin embargo en política, la mayoría de ellos consideran al estado como coto de caza particular, librado a la rapiña del ganador temporal. Estos panameños, a pesar que traen un soplo de modernidad, demostrarán incapacidad recurrente para resolver los problemas de fondo, los políticos, generados por la Convención del Canal Ístmico de 1903 y su aplicación.

Harmodio Arias Madrid, en sus funciones de presidente de Panamá negocia la primera revisión exitosa del tratado de 1903: El Tratado Arias–Roosevelt de 1936. Uno de los principales logros de este tratado fue la eliminación del derecho a intervenir en los asuntos internos de Panamá, a pesar que fue una iniciativa del gobierno del presidente Roosevelt. Ya que desde Manuel Amador Guerrero hasta Rodolfo Chiari, pasando por Belisario Porras, Pablo Arosemena y Ricardo Arias Feraud entre otros, liberales y conservadores, en el gobierno o en la oposición, solicitaban la intervención de Estados Unidos para cuidar sus intereses momentáneos.

Algunos claman por la revisión del Tratado de 1903

El 30 de noviembre de 1903, 12 días después de firmada la convención del canal ístmico, el subsecretario de Relaciones Exteriores de Panamá Honorio González Guill, le envía un cable a nuestro representante francés en Washington indicándole que ese tratado necesita una convención adicional ya que tiene muchos puntos por aclarar.

Belisario Porras, en su presidencia de 1912 a 1916 y Eusebio Morales, su representante en Washington redactan, en 1915, un nuevo tratado para presentarlo a la consideración de los Estados Unidos, pero la primera guerra mundial postergó el asunto hasta 1919. Este tratado contenía artículos que hubieran ayudado al desarrollo económico del país. Entre ellos comprometía a Estados Unidos a construir dos líneas de ferrocarril una de la región de Bayano hasta la ciudad de David; la otra de la desembocadura del Chagres hasta Changuinola. La oposición política a Porras publica este tratado con comentarios mal intencionados dando al traste con este proyecto.

Porras, en su segundo período presidencial de 1918 a 1920, insiste nuevamente en la revisión del tratado de 1903. Aprovechando la visita al país del presidente electo de U.S. Warren G. Harding le presenta un memorándum de reclamaciones sobre el tratado de 1903.

Un Intento fallido de revisión del Tratado de 1903.

Nuevamente Porras, en su tercer período presidencial de 1920 a 1924, insiste en su empeño revisionista. El presidente Harding se compromete en 1922 a reformar el tratado Hay–Bunau Varilla, pero su muerte repentina en 1923 lleva al poder a Calvin Coolidge quien gobernará inclinado a la política del gran garrote en sus relaciones con sus vecinos del sur.

Ricardo J. Alfaro, representante de Panamá en Washington, dirigió el 3 de enero de 1923 al secretario de Estado Charles Evans el "Pliego de Cargos de Panamá a Estados Unidos por la manera de aplicar éste el tratado de la Zona del Canal" donde termina expresando el deseo del gobierno panameño de arreglar, por medio de un protocolo, o de cualquier otro pacto, los desacuerdos existentes. Las conversaciones comienzan en el gobierno de porras pero tomaran fuerzas en el siguiente gobierno el del presidente Rodolfo Chiari Robles. Ricardo J. Alfaro y Eusebio A. Morales conducen por Panamá las negociaciones.

El 12 de octubre de 1925 Chiari solicita la intervención de las tropas norteamericanas para sofocar el movimiento inquilinario. Esa acción no favorece en nada la posición negociadora ante el poderoso protector. El resultado fue el tratado Kellogg–Alfaro firmado el 28 de julio de 1926 en Washington. Dicho proyecto no resolvía nada esencial para los panameños y comprometía a Panamá a considerarse en estado de guerra en cualquier conflicto en que los U.S. fuera beligerante. Este tratado era un secreto de estado y fue publicado en Cuba y en Costa Rica, se sospecha que la publicación fue obra de Porras para de esta manera vengarse de lo ocurrido con su proyecto de tratado en 1915. El tratado Kellogg–Alfaro es rechazado por la opinión pública, encabezados por el movimiento Acción Comunal, creado en 1923, compuesto de jóvenes idealistas que ven en el estado panameño algo más que una empresa puesta al servicio de un pequeño grupo plutocrático.

Ricardo J. Alfaro, lamenta que se considere como algo ignominioso el pacto,

sostiene por su parte que este tratado representó la primera batalla diplomática de Panamá y que se celebró contra una cancillería norteamericana en el apogeo de la dureza, de la incomprensión y la inflexibilidad en su trato con nosotros.

Hasta por lo menos 1932 domina en el gobierno americano, de hecho, la política del gran garrote y una intransigencia férrea en todo lo que tenía que ver con las reivindicaciones panameñas relativas al tratado de 1903 y sus interpretaciones. No obstante, EUA abroga unilateralmente el Convenio Taft el 7 de septiembre de 1922 y anuncia oficialmente su aceptación de revisar la Convención del Canal Ístmico, pero aclara que cualquier nuevo tratado complementaría y no remplazaría al de 1903.

La primera revisión del tratado Hay – Bunau Varilla en 1936

En 1932 toma posesión de la presidencia de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, quien acaba con las intervenciones directas en los asuntos internos de Panamá. Él recibe, en visita oficial, al presidente Harmodio Arias Madrid en la casa blanca el 9 de octubre de 1933. El 17 de octubre en declaración conjunta, manifiestan que la construcción del canal había concluido, que el uso, ocupación y control de la Zona del Canal era sólo para el mantenimiento, funcionamiento y protección del canal. Estados Unidos toma la iniciativa y plantea la posibilidad de revisar el tratado de 1903. En julio de 1934, Roosevelt visita Panamá. El presidente Arias nombra a Ricardo J. Alfaro, Carlos Lucas López y Narciso Garay como comisionados para negociar el nuevo tratado.

Aunque son los Estados Unidos los que proponen la revisión, los militares norteamericanos se oponen rotundamente a esto. El tratado General de Amistad y Cooperación es ratificado por la Asamblea Nacional el 24 de diciembre de 1936 y por el senado de los Estados Unidos tres años después, debido a la resistencia de los militares. Este tratado tiene tres convenciones suplementarias: una sobre las comunicaciones radiofónicas, otra para el traspaso de dos estaciones navales radioeléctricas y una más para la terminación de una carretera transístmica entre las ciudades de Panamá y Colón.

En este tratado se logra, al fin, un triunfo político al eliminarse cláusulas mediante las cuales se permitía la intervención de los Estados Unidos en los asuntos internos de Panamá. Y las que otorgaban el derecho a EUA de expandir la Zona del Canal unilateralmente. Se alcanzan ciertas conquistas económicas, como el aumento de la anualidad y el derecho de los comerciantes panameños a vender sus productos en el mercado de la Zona y se le permitía a continúa reconociendo explícitamente a la Zona del Canal como un territorio aparte, con sus propias leyes y autoridades. La obligación conjunta de defender el canal era lo que los opositores del tratado de 1936 estimaban violatorio de su neutralidad.

El tratado Arias–Roosevelt, a pesar de los claros avances y de un saldo mas bien positivo para Panama en el balance de las negociaciones, no suscito la unanimidad entre los panameños. Lejos de eso, una parte de la opinión publica se le opone. El Dr. Demetrio Porras diputado por el partido socialista lideriza esta oposición.

Los Convenios de base militares de la decada de 1940

En 1939, entra en vigencia el tratado de 1936 y rápidamente es violado por los EUA mediante interpretaciones excesivas y unilaterales. Siguen en pie la discriminación laboral y el contrabando.

En 1940 asume la presidencia de Panama el Dr. Arnulfo Arias Madrid. Dentro de una postura políticamente mas nacionalista, empeñada en resolver asuntos bilaterales con EE UU de carácter mas bien económico, envía un memorándum de 12 puntos "Primordiales para el desarrollo económico, industrial y político del país" presentado por el embajador en Washington Carlos N. Brin al presidente Franklin D. Roosevelt.

Ante el recrudecimiento de la II guerra mundial, los EUA solicita sitios de defensa fuera de la Zona del Canal, en lo que el gobierno panameño manifiesta renuencia. EUA quería estos sitios por 999 años, luego reduce el tiempo a 99 anos. Arnulfo se niega a esto, manteniendo a Panama neutral en la gran guerra. Al negarse el gobierno panameño a artillar las naves de bandera panameña, el presidente Arias es derrocado, con la complicidad de los EE UU. El nuevo presidente Ricardo Adolfo de la Guardia declara la guerra a Japón, Alemania e Italia. Acepta artillar los barcos de bandera panameña y negocia los sitios de defensa que requerían los EE UU para la defensa del canal.

Panama arrienda 136 parcelas en todo el territorio nacional que suman 15,000 hectareas y que deberían devolverse un año después del fin de la guerra. Fueron años de bonanza económica en Panamá por la presencia de miles de soldados de paso a los frentes de batalla. En 1939 se inician los trabajos de excavaciones para la construcción de un tercer juego de esclusas, pero se suspenden por falta de fondos.

Pasado el plazo, al finalizar la guerra, para la retirada de los EUA de los sitios de defensa. El embajador norteamericano solicita formalmente negociar un nuevo convenio. Panama solicito la devolución de todos los sitios de defensa y los EUA hicieron caso omiso a esta solicitud. Repentinamente el 3 de mayo de 1947, el gobierno panameño anuncia que, a causa de haberse agravado la situación internacional, era indispensable mantener los sitios de defensa. Esta postura trajo como consecuencia la firma del Convenio Filos–Hines, el cual fue rechazado por la Asamblea Nacional el 22 de diciembre de 1947, a pesar de contar el gobierno con la mayoría parlamentaria. Esto sucedió gracias a la acción conjunta de la opinión pública panameña, y sobre todo de la acción de grupos organizados como la Federación de Estudiantes de Panamá, que nace en 1943, y del Frente Patriótico de la Juventud, de 1945, organización política que sucede a la Acción Comunal. Inmediatamente los EE UU cumplen el convenio original y retiran sus tropas de los sitios de defensa y las relocalizan en la Zona del Canal.

El 20 de enero de 1953, el general Dwight D. Eisenhower, el héroe militar de la segunda guerra mundial, asume la presidencia de los EUA hasta enero de 1961. Ese hecho tendría mucho que hacer con la historia de Panamá y las negociaciones para un nuevo tratado relativo a la vía interoceánica.

La segunda revision del Tratado Hay–Bunau Varilla en 1955

Como resultado del vacío de poder dejado por las autoridades de los EUA gracias al tratado de 1936, la Policía Nacional termina llenado ese vacío y las diferentes crisis políticas de los años 40 llevan a la comandancia de esta al Coronel José Antonio Remón Cantera, el cual a pesar de tener un origen familiar entroncado con la mas vieja burgesía colonial se acerca mas al pueblo llano mostrando un genuino interés por ellos, esto tal vez se deba a su educación en la Academia Militar de México y a las estrecheces económicas de su juventud.

El primero de octubre asume la presidencia de Panamá, e intuyendo los dividendos políticos que podía ganarle, hace de la causa de la revisión del tratado de 1903 uno de sus caballos de batalla. El 15 de marzo de 1953 bajo el lema "Ni millones, ni limosnas, queremos Justicia" anuncia Remón su intención de solicitar una revisión del Tratado de 1903. Todos en Panamá creyeron que entre militares podían entenderse mejor y al resaltar Remón los asuntos de defensa esto seria música celestial para Eisenhower y su gobierno. Sin embargo, y a pesar de la posición sobre temas de reconocimiento de la soberanía y el fin de la perpetuidad, lo que perseguían los panameños era resolver problemas económicos y contrario a su lema los millones y la justicia equivalían a lo mismo.

El 27 de agosto en víspera de su viaje a Washington, Remón convoca en la Plaza 5 de mayo a "Una cita con la patria" para, en principio, recibir apoyo ciudadano a sus gestiones ante el gobierno de los EE UU.

Panamá nombra como negociadores a Octavio Fábrega, Carlos Sucre y Roberto Heurtematte. Sus planteamientos fueron aspiraciones fundamentalmente de carácter económico y fiscal, aunque solicitan eliminar la perpetuidad por 99 anos de vigencia del tratado de 1903 y el reconocimiento pleno de la soberanía panameña sobre la Zona del Canal. Las negociaciones fueron extremadamente difíciles, por una parte los panameños pedían cinco millones de dólares como anualidad y por la otra los norteamericanos querían imponer una cláusula en donde Panamá no volvería a solicitar mas revisiones al tratado del canal, la cláusula que fue conocida como del "silencio perpetuo".

Ante tanta reserva y oposición del Departamento de Estado, Remón escribe al presidente Einsenhower en noviembre de 1954 y logra destrabar las negociaciones. Envía al ex presidente Harmodio Arias como representante especial, quien tendrá una destacada actuación en la concertación del nuevo tratado. El 25 de enero de 1955, veintitrés días después de ser asesinado el Presidente Remón, en la ciudad de Panamá es firmado el Tratado de Mutuo Entendimiento y Cooperación, conocido como Remón–Einsenhower, entre el embajador de EUA Selden Chapin y el canciller panameño Octavio Fábrega.

Ricardo M Arias Espinosa asume la presidencia, como segundo vicepresidente, después del arresto del presidente José Ramón Guizado, el cual es acusado de estar involucrado en la muerte de Remón. Guizado se buscó estos problemas al intentar enfrentar a la poderosa Cecilia Pinel de Remón, la viuda con aspiraciones políticas, cuando reemplazó en el gobierno a figuras claves del remonismo.

El gobierno de Arias Espinosa cae en enfrentamientos directos con los EUA los cuales se liman al efectuarse en Panama la reunión de presidentes del hemisferio entre el 22 y el 23 de julio de 1956. Fue un golpe maestro de propaganda del nuevo gobierno que queda plenamente lavado de culpas reales o imaginarias por sus vecinos, y de paso por toda la comunidad internacional.

Pero tres días después de la reunión de presidentes, Egipto nacionaliza el canal de Suez y el Departamento de estado entra en pánico al pensar que a Panamá se le pueda ocurrir algo similar, atrasan la legislación para la implementación de los tratados por dos años y medio, y no es hasta el gobierno de Ernesto de la Guardia que entra en vigencia el nuevo tratado.

RESUMEN DE LA SEGUNDA PARTE

SE PREPARA LA ETAPA ABROGACIONISTA DEL TRATADO DE 1903

Esta es una etapa de transición que tendrá como resultado la abrogación del Tratado Hay-Bunau Varilla y sus enmiendas. Las situaciones internas e internacionales se conjugan para crear un nuevo ambiente ideológico en el país, dando lugar al primer movimiento concreto de reivindicación política. Este surge en la Universidad de Panamá y se torna en antecedente directo de los incidentes del 9 de enero de 1964.

LA SIEMBRA DE BANDERAS EN LA ZONA DEL CANAL

En el año de 1956, bajo el mando de Gamal Abdel Nasser, Egipto nacionaliza el Canal de Suez. Se rebela Egipto en contra de potencias coloniales más poderosas de Europa, Gran Bretaña y Francia, y su lucha tiene éxito. Este acontecimiento provoca inquietud en el gobierno estadounidense, temiendo que Panamá imite la actitud egipcia.

El 2 de mayo de 1958, un grupo de estudiantes de la Unión de Estudiantes Universitarios, liderizados por Carlos Arellano Lennox y otros; penetran en la Zona del Canal y siembran setenta y cinco banderas panameñas en diversos sitios. Este incidente pone de manifiesto el nuevo sentimiento nacionalista y los deseos de soberanía que se estaban dando en todas nuestras capas sociales. Los diplomáticos panameños presentan quejas formales ante el gobierno estadounidense, a fin de eliminar la discriminación hacia los nacionales y la colocación del Pabellón de Panamá en la Zona del Canal.

Las pretensiones panameñas fueron desestimadas, y tiempo después se empieza la planificación y anuncio de otra marcha de siembra de bandera en el área canalera. Surgió también la idea de una invasión masiva de protesta por los nacionales hacia la Zona del Canal. Esta idea fue tomada en serio por las autoridades zoneítas, las cuales procedieron a elaborar y revisar acciones y planes concretos de contención el 2 de noviembre de 1958.

Llegado el 3 de noviembre, Aquilino Boyd con familiares y seguidores se presentan con banderas en el monumento a Goethals, luego pasaron a las esclusas de Miraflores. La manifestación pacífica fue detenida y uno de las banderas nacionales fue vejada por un miembro de la fuerza policial zoneíta. Este gesto enciende los ánimos y origina una ola de violencia que arrecia en la noche, en las ciudades de Panamá y Colón, extendiéndose hasta el día 5 de noviembre. El saldo de heridos entre los norteamericanos fue de treinta y seis personas entre civiles y militares, en tanto que los nacionales fueron cuarenta. El 29 de noviembre de 1959, los panameños intentan otra siembra de banderas en la Zona del Canal, pero son repelidos por la Guardia Nacional, nuevamente se producen disturbios y heridos en la ciudad de Panamá.

Las reclamaciones de soberanía y el resquebrajamiento en la actitud de Washington hacia los reclamos panameños, también generan protestas por parte de los zonians. Estos sostienen que la república es controlada por una minoría oligárquica, y que en el país no existe una estructura política seria. Dicen además que imperan los acuerdos "bajo la mesa" y la corrupción.

A principios de 1960, la Cámara de Representantes y el Congreso de los Estados Unidos también trataron de obstaculizar por medios legales la izada de nuestra bandera nacional en el área canalera.

En nuestro país durante ese mismo año surge electo Roberto F. Chiari Remón, quien luego de las elecciones nombra una Comisión Política Internacional. Esta comisión tiene como objeto mantener la posición panameña en nuestras relaciones con Estados Unidos y examinar mas a fondo el tema de las reivindicaciones económicas. De este equipo de trabajo surgieron dos recomendaciones importantes: 1) lograr el enarbolamiento de la bandera panameña en todos los edificios públicos de la Zona del Canal y naves en transito, y 2) priorizar el cese de la perpetuidad en la letra de los tratados vigentes.

A fines del mes de noviembre de 1959, el presidente Eisenhower se muestra dispuesto a enarbolar la bandera panameña en la Zona del Canal. Esta disposición genera, al ser consultada, toda una serie de controversias, quejas, trámites y opiniones encontradas entre los diversos estamentos del gobierno estadounidense. Luego de un sin número de obstáculos y presiones, finalmente el 12 de septiembre de 1960 el presidente de los Estados Unidos decide que la bandera panameña se enarbole diariamente junto a la norteamericana.

Se ejecuta la "instrucción Panamá" del presidente Eisenhower el 17 de septiembre de 1960, y se cumple la misma el día 21 del mismo mes y año, izándose el Pabellón Nacional en el Triangulo Shaler durante una emotiva ceremonia.

Esta acción provoco algunas críticas entre nacionales, por el sitio de izada escogido; y también por los estadounidenses. No obstante, el Departamento de Estado calificó el hecho como un gesto voluntario y unilateral de reconocimiento de la soberanía titular de Panamá sobre la Zona del Canal.

El presidente Chiari, impulsado por Eisenhower, inicia un período de acercamiento al sucesor de este último, con la finalidad de mitigar los resentimientos y mejorar las relaciones entre ambos países.

LA ENTREVISTA CHIARI – KENNEDY EN LA CASA BLANCA

El 20 de enero de 1961 toma posesión de su cargo el sucesor del presidente Eisenhower, John F. Kennedy.

El 22 de julio de ese mismo año, el director del Departamento de Planificación de Panamá, David Samudio contacta al representante especial del presidente Kennedy, el Sr. Burrows, para manifestarle las intenciones del presidente Chiari de negociar un nuevo tratado sobre el Canal de Panamá. El 8 de septiembre de ese año, el presidente envía a su hermano Ricardo Chiari con una misiva dirigida al nuevo presidente, en donde le solicita una reunión y le comunica los aspectos de conflicto que le gustaría discutir en ese encuentro. Entre los aspectos relevantes señala los temas de la soberanía, la perpetuidad y la explotación de recursos, principalmente el canal.

Luego de una demora intencional de dos meses, el 2 de noviembre de 1961, el presidente Kennedy responde a la misiva de Chiari. En su respuesta le indica que ha impartido instrucciones a sus funcionarios, para que lleven a acabo una evaluación de sus necesidades actuales y futuras respecto a la vía interoceánica. Nombra una Comisión de Estudio dirigida por el subsecretario de Estado George W. Ball, en donde participan representantes de la Casa Blanca, el Departamento de Defensa y el de Presupuesto.

Como resultado del trabajo de esta comisión, la Casa Blanca adopta un Memorando de Acción de Seguridad Nacional, en donde existen tres puntos esenciales:

  1. Investigar y determinar dentro de los próximos cinco años, los factores de construcción, demanda de trafico y viabilidad de un canal a nivel del mar por el istmo de Panamá.
  2. Estados Unidos no aceptaría renegociación fundamental de los tratados existentes, pero reconoce que dicha posición no puede ser indefinida y habría que tomar decisiones antes de la terminación de los estudios canaleros.
  3. Expresar a Panamá la disposición e intención sincera de ajustar las relaciones dentro de una interpretación liberal de los tratados y acuerdos existentes.

El presidente Kennedy responde con la negatividad que observamos en los puntos anteriores, no obstante da una respuesta positiva a la solicitud de una visita oficial por parte del presidente Chiari a la Casa Blanca. La respuesta a la nota anterior por parte del presidente Chiari, se da con prontitud el 17 de mayo de 1962. En ella reitera su deseo de efectuar una revisión integral de los tratados existentes y evade la entrada en el tema de la construcción del canal a nivel.

El presidente Kennedy respondió el 25 de mayo de1962 de forma corta e insustancial, expresando su deseo de recibirlo pronto en Washington para tener la oportunidad de explorar las mutuas inquietudes y problemas como presidentes.

La visita del presidente Chiari tiene lugar del 12 al 16 de junio de 1962, arribando con el una comitiva que incluía a su canciller Galileo Solís y otros funcionarios. El presidente panameño expone con franqueza todos los motivos de insatisfacción y conflicto, condensados en una serie de nueve temas, que no obtuvieron respuesta adecuada:

  1. Restricción de los derechos otorgados a Estados Unidos en la Zona del Canal, a los fines estipulados de mantenimiento, funcionamiento, saneamiento y protección del canal.
  2. Respeto de la soberanía panameña en la Zona del Canal y reconocimiento de la misma por manifestaciones concretas como el enarbolamiento de la bandera panameña en todas partes, uso del español como idioma oficial y de estampillas postales panameñas, reconocimiento de exequátur panameño a cónsules extranjeros, juzgamientos de panameños por tribunales de Panamá.
  3. Devolución a Panamá de todas las tierras y aguas no necesarias para fines específicos definidos en los tratados.
  4. Eliminación de la cláusula de perpetuidad.
  5. Aumento substancial de los beneficios pecuniarios por la concesión del canal.
  6. Terminación de actividades comerciales e industriales del gobierno americano en la Zona del Canal.
  7. Cuestiones laborales de discriminación a panameños, igualdad de salarios e igualdad de prestaciones de seguridad social.
  8. Restablecimiento en jurisdicción panameña de facilidades portuarias.
  9. El cobro en la fuente del impuesto sobre la renta de panameños empleados en la Zona del Canal.

Durante la visita se llevaron a cabo dos rondas de conversaciones, en ninguna de ellas estuvo presente la representación del Departamento de Defensa, signo este que indicaba sin lugar a dudas, que las reuniones serían meramente protocolares.

Ante la insistencia del presidente Chiari, a Kennedy no le quedó mas camino que la franqueza, y expreso de forma tajante su deseo de negociar un nuevo tratado que abrogue el de 1903. Para que el presidente Chiari no volviese a Panamá con las manos vacías, surgió la idea de crear una Comisión de Alto Nivel, que posteriormente a las reuniones continuara trabajando sobre algunas reivindicaciones de detalle. Esta comisión de trabajo estaría formada por un grupo binacional.

Como resultado final de la visita ambos mandatarios emitieron una Declaración Conjunta el 13 de junio de 1962. En esta se plasmaba la intención de resolver mediante discusiones los puntos de insatisfacción relativos a los tratados. En general, excepto el asunto de las banderas panameñas y un par de puntos secundarios, las aspiraciones de Panamá quedaron sin respuesta, ya que dos años después el presidente Kennedy dio instrucciones de que no se hiciera nada que afectara los tratados existentes.

El 15 de junio de 1962 el presidente Kennedy adopta otro Memorando de Acción de Seguridad Nacional. Este no reemplaza al anterior sino que le adiciona nuevos elementos. En este memorando nombra a los funcionarios que laboraran en la nueva comisión, a saber: Joseph Farland y el mayor general Robert Fleming. Como contraparte el presidente panameño nombro al canciller Galileo Solís y al ministro de Relaciones Exteriores Octavio Fábrega.

El presidente Kennedy ordena a sus designados buscar pronta solución a los conflictos de tipo práctico y simbólico, por métodos ejecutivos y legislativos que no alteren los tratados. Confecciona un resumen con todas las peticiones fundamentales de Panamá, mas este no deja de ser solo eso, una mera lista de información.

EL FRACASO DE LA COMISION DE ALTO NIVEL

La Comisión de Alto Nivel fue instalada solemnemente en la Presidencia de la Republica de Panamá el 6 de julio de 1962. No fue hasta la segunda reunión, celebrada el 13 de julio, cuando se plantearon formalmente las aspiraciones panameñas, ya mencionadas en los nueve puntos que se trataron durante la visita del presidente Chiari.

El 13 de octubre de 1962 tiene lugar la tercera reunión, y en esta ocasión Panamá adiciona tres puntos a sus anteriores aspiraciones: Corredores bajo plena jurisdicción panameña en la Zona del Canal; la apertura del mercado zoneíta al comercio panameño y facilidades portuarias en Panamá y Colón. De todas las aspiraciones presentadas, solo se logro la consecución de dos: el reconocimiento de los exequátur panameños y la retención y posterior transferencia al tesoro nacional, del impuesto sobre la renta de los ciudadanos panameños que laboraban en la Zona del Canal. El ministro Galileo Solís sostiene que no logró mucho porque los representantes norteamericanos no eran realmente de alto nivel.

Mientras los representantes especiales ganan tiempo utilizando tácticas dilatorias, la colocación de banderas panameñas en la Zona del Canal continúa. En esta ocasión las autoridades norteamericanas colocan dos en el puente de las Américas, el día de su inauguración, el 12 de octubre de 1962.

Roberto Chiari le escribe al presidente Kennedy el 22 de febrero de 1963, solicitando el aumento en la anualidad del Canal que había sido tratado en su visita previa. Dadas las condiciones políticas de la época, Joseph Farland recomienda aceptar la petición formulada, y también sugiere que el aumento sea por cinco millones de dólares. En el documento sus recomendaciones específicas fueron:

  1. Que el presidente Kennedy se prepare para dar al presidente Chiari seguridades de que Estados Unidos examinará con simpatía el asunto de la compensación adicional a Panamá para el periodo inmediatamente anterior a la negociación de un nuevo tratado o la renegociación del existente.
  2. Que Estados Unidos no prepare al mismo tiempo comentarios sobre cantidad, método de pago u otro uso.
  3. Que sugiera que este tema se convierta en sujeto para consideración prioritaria de los representantes de los dos presidentes en la discusión bilateral.

También mencionó la aceptación por parte de Chiari de una moratoria quinquenal, lo cual no era cierto.

El 19 de marzo de 1963 Chiari vuelve a encontrarse con Kennedy en una cumbre presidencial celebrada en San José de Costa Rica. No hay datos sobre declaración alguna en esta reunión, concerniente a la República de Panamá. El 20 de marzo se da una breve reunión entre los presidentes de Panamá y Estados Unidos en donde tratan principalmente el aumento de la anualidad. Al presidente Chiari se le solicita absoluta discreción respecto a lo conversado en este ultimo encuentro, a fin de no malograr los esfuerzos que realizara el presidente Kennedy.

Galileo Solís señala en nota a Dean Rusk que la única forma viable de solucionar todos los conflictos existentes, era mediante la negociación de un nuevo tratado. Era necesario sentar las bases para esta nueva negociación con prontitud, ya que al presidente Chiari no lo quedaba mucho tiempo de mandato. Incluyó además otros puntos que necesitaban de solución por acuerdo bilateral, como la reconstrucción y ampliación de carreteras que incluye la de Panamá a Colón, la de Arraiján–La Chorrera; el reconocimiento del español en la Zona del Canal; el problema del agua potable en Panamá y Colón; y el problema de reversión de grandes zonas territoriales que no sirven para la operación y defensa del Canal.

El 14 de mayo de 1963 el Presidente Chiari en compañía de su ministro Galileo Solís, recibe al embajador Farland en el Palacio de las Garzas. Galileo sugiere que sería beneficioso en términos políticos para el presidente Chiari, poder anunciar la existencia de un compromiso de parte de los Estados Unidos, a negociar un nuevo tratado dependiendo del resultado de los estudios para el canal a nivel del mar. Farland estuvo de acuerdo con esta sugerencia, mas al elevar la consulta buscando el beneplácito del Departamento de Estado para que Chiari pudiese hacer el anuncio, se encontró con una respuesta rápida y fulminante: "No hay decisión firme aún ni la habrá en un futuro cercano.

El 19 de mayo de 1963 Chiari le manifiesta nuevamente a Farland la absoluta necesidad, a fin de crear un clima favorable en ambos países, que se dé una renegociación de los tratados, sin saber que ya existía una negativa tajante del gobierno estadounidense. Señala Chiari además, su deseo de recibir respuesta a la carta que enviara al presidente Kennedy el 22 de febrero. Estas solicitudes reiteradas de Panamá motivan la disolución de la Comisión de Alto Nivel, con la aprobación del presidente Kennedy, expresada en la nota de respuesta enviada al presidente de Panamá el 9 de julio de 1963.

El 23 de julio de 1963 se disuelve, por mutuo acuerdo la Comisión de Alto Nivel, y ese mismo día le escribe el presidente Kennedy a Chiari, una carta larga e insustancial que no aborda el tema de los tratados y habla solamente de cooperación bilateral.

Concluye esta etapa de las relaciones entre Panamá y Estados Unidos con un rotundo fracaso de la Comisión de Alto Nivel, sin mas avance que el acuerdo para el enarbolamiento de la bandera nacional; y a fines de diciembre de 1963 ya existen once sitios en los cuales ondea el pabellón nacional a todo lo largo de la Zona del Canal.

EN VISPERAS DEL 9 DE ENERO DE 1964

Luego del fracaso de la Comisión de Alto Nivel, el gobierno de Estados Unidos se muestra indiferente y confiado en cuanto al tema panameño. Saben que existen problemas en Panamá, mas ante la situación internacional los mismos son soslayados, y mantienen la postura del presidente Kennedy de esperar cinco años mas; hasta la conclusión de los estudios del canal a nivel para iniciar cualquier negociación referente a los tratados. A pesar de las advertencias de su embajada en Panamá y de su encargado de negocios Wallace Stuart, quien reemplazo Joseph Farland, Estados Unidos hace caso omiso. No prestan atención al documento de recomendación, enviado por Stuart al Departamento de Estado, apoyando la postura del canciller Solís y hacen gala de una extraordinaria miopía.

Al final de 1963, Washington continúa prestando oídos sordos tanto a su embajada en Panamá como al canciller Solís, no esperan mayores dificultades de este o del presidente Chiari y están decididos a contentarlos con pequeñas concesiones. El 8 de noviembre, el Departamento de Estado comunica a su Embajada en Panamá que favorece el inicio de negociaciones en busca de modificaciones menores a los tratados. Gira instrucciones y el permiso para negociar ayuda económica a la administración de Chiari; la apertura de un corredor a través de la Zona de Canal bajo jurisdicción parcial de Panamá; el permiso para el establecimiento de mayor actividad comercial panameña en la Zona del Canal, y la transferencia parcial de France Field a Panamá. A cambio el Departamento de Estado solicita la extensión de la base de Río Hato, facilidades en los aeropuertos de Tocumen y David para sus aeronaves militares, y otros asuntos menores. La propuesta sugiere que las negociaciones se lleven a cabo desde diciembre de 1963 a todo lo largo del año 1964.

El 22 de noviembre de 1963 John F. Kennedy es asesinado en Dallas, y lo reemplaza en el cargo su vicepresidente, Lyndon B. Johnson. Este no presentó novedad alguna de procedimientos, y continuó con la consabida ceguera y las tácticas dilatorias, a fin de abocar a los panameños a una negociación basada en el canal a nivel. Como parte de esta estrategia arguyen un Plan de Acción para sus relaciones con Panamá. El plan consiste en negociaciones menores y el fortalecimiento de las instituciones publicas y la sociedad civil. Son medidas de contención a fin de ganar el favor de los estudiantes y algunos elementos políticos.

Como resultado de la política anterior, se anuncia el 30 de diciembre de 1963, los últimos seis sitios en los cuales será izada la bandera panameña en la Zona del Canal. Llegando a completar un total de quince sitios en donde ondea el pabellón, no obstante, el consejo civil recomienda no izar la bandera panameña en los colegios públicos del área. Se tienen luego todos los elementos del violento drama que vivirá Panamá, iniciándose el 9 de enero de 1964.

RESUMEN DE LA TERCERA PARTE

COMIENZA LA ETAPA ABROGACIONISTA DEL TRATADO DE 1903

La tragedia mas grande en toda la historia de la República sucede en momentos en que la población no aguanta más. Los tratados que anteriormente fueron cuestionados, ahora más que nada necesitan que sean abrogados cada uno de ellos y se pueda llevar a cabo un tratado que cuente con la aprobación de toda la población y que den luz de que los Estados Unidos nos entregue la jurisdicción y luego la reversión del Canal. Se inicia con los sucesos del 9 de enero de 1964, luego el rompimiento de las relaciones con Estados Unidos y para culminar la declaración conjunta Moreno-Bunker.

Los sucesos del 9 de enero de 1964Dadas las distintas versiones, esto indica que no hay un consenso entre las parte involucradas de cómo se produjo todo el proceso de levantamiento, tanto en parte de los ciudadanos panameños como de los americanos de la Zona del Canal.

Todo comienza por la mala política de implementación en las áreas de la Zona del Canal cuando estudiantes, padres de familia y profesores no quieren obedecer las leyes sancionadas para que se ponga la bandera panameña al lado de la norteamericana. El gobernador de ese entonces, Robert Fleming, accede a la petición de los zonians para izar la bandera de los Estados Unidos en el interior de los colegios. Pero esto solo era el comienzo para que naciera lo que cosecháramos días después, cuando el 7 de enero de 1964 estudiantes izan la bandera de Estados Unidos en las afueras de la escuela de Balboa. Luego oficiales de la misma toman control de la bandera y los estudiantes hacen un segundo intento, de tal forma que el gobernador decidió no interferir ya que existía una resolución al respecto. En otros de los colegios hicieron lo mismo en los días siguientes, incluyendo el de San Cristóbal, Balboa y dos escuelas primarias. Aquí se palpa la provocación dada por esta población. El 8 de enero hay respuesta del gobierno de la Zona del Canal el cual indica que Washington tomó el compromiso internacional de mostrar ambas banderas y que los norteamericanos tenían el deber de preservar relaciones cordiales con la República de Panamá, requiriendo así la cooperación de todos los estadounidenses para cumplir con esta responsabilidad.

Sucede que ese mismo 9 de enero de 1964, el gobernador Fleming toma un avión como a las 5:30 p.m. para reunirse con Stephen Ailes, Subsecretario de Ejército, y Thomas Mann subsecretario de Estado para Asuntos Internacionales. El gobernador pregrabó un comunicado a los residentes de la Zona del Canal explicando la controversia de izar las banderas de ambos países, que fue pasado a las 6:15 p.m. El gobernador ya había comunicado al Consejo Cívico de Balboa que se deberían ondear ambas banderas pero el Consejo mantuvo su decisión de que la única bandera que ondearía sería la de los Estados Unidos.

De esta forma Fleming dejó al mando al coronel David Parker, el cual no tiene total responsabilidad sobre lo que estaba pasando y se propicia lo que menos esperábamos ya que hacía meses que no había embajador de Estados Unidos en Panamá.

Versión del Coronel Parker

Versión de los panameños

Como a las 4:30 p.m. hora local, 200 estudiantes del Instituto Nacional marcharon pacíficamente hacia el colegio de Balboa, para izar la bandera panameña. Luego la policía los detiene antes de llegar al colegio y permite a cinco representantes de los estudiantes para que se acercaran a izar la bandera. Ellos fueron rodeados por 500 ciudadanos estadounidenses. De regreso la policía los escolta y les recomienda su regreso a Panamá cerca de las 6:10 p.m. Los estudiantes panameños abandonan la escuela pacíficamente y a mitad de camino, inicia el vandalismo contra las propiedades y automóviles. La policía en su intento por hacer el desalojo de la zona empuja a los estudiantes, sin hacer arrestos. A las 6:50 p.m. estudiantes panameños permanecían destruyendo las propiedades. El coronel Parker llama a un oficial de turno de Quarry Heights como a las 6:58 p.m., sugiriendo a las tropas que actuaran.

La situación se convirtió en peligrosa, 7:30 p.m., sin embargo los manifestantes no querían salir del área de la Zona. Autorizaron a los policías a utilizar gas lacrimógeno y armas de fuego. Entre las propiedades que fueron afectadas, esta la casa del juez Crowe, al cual le lanzaron una "Molotov", y varios autos quemados en las cercanías de la lavandería de Ancón. El coronel da un recorrido por la cuatro de julio donde le tiran piedras al auto y al ver una multitud de casi 5 o 6 mil personas decide regresarse. Cerca de las 7:59 p.m., el coronel hace reporte al General O´Meara indicándole que no era capaz de contener los ánimos de los manifestantes.

A las 5:00 p.m., un grupo de 200 estudiantes (y esto coincide en parte con la versión de Parker, ya que las horas difieren) incluyendo varones y niñas, entran a la Zona del Canal y llegan hasta las autoridades locales estadounidenses, obteniendo permiso de izar la bandera panameña y cantar el Himno Nacional de Panamá al lado del asta, frente a la escuela superior de Balboa. La marcha se inicia a las 5:30 p.m. y los estudiantes son detenidos por la policía de Balboa. Hubo acuerdo en que solo fuera una comitiva de 5 estudiantes. A las 5:45 p.m. el resto de los estudiantes institutores ven a la delegación desde unos 200 metros de distancia, la delegación trató de cantar el Himno Nacional de Panamá cerca del asta, donde ondeaba la bandera de Estados Unidos, rodeados por más de dos mil estudiantes y padres de familia. Son abucheados por la multitud y luego se lanzan sobre ellos, le tratan de arrebatar la bandera y al no poder conseguirlo, la pisan y desgarran. La delegación de estudiantes es golpeada a toletazos. Los institutores con lagrimas de impotencia se retiran donde están sus compañeros. Los estudiantes zoneitas a las 6:00 p.m. persiguen a los institutores. Padres de familia y policias despliegan a los pobladores de la zona en la avenida Cuatro de Julio. Los institutores se defienden con piedras para evitar las persecuciones. La noticia se extiende rápidamente en la ciudad de Panamá, a las 6:30 p.m. por la línea limítrofe se agregan tanto estudiantes de otros colegios como particulares. El estudiante Ascanio Arosemena de la Escuela Profesional fue el primer muerto, luego que una bala de rifle lo alcanza. Desde las 7:00 p.m. los pobladores de la Zona utilizan revólveres y fusiles, y con los particulares disparan contra la población y estudiantes panameños. A las 7:30 p.m. millares de panameños se lanzan portando banderas por todos los sectores límites de la Zona del Canal, tanto así que la policía del Canal es doblada en número y piden ayuda al ejército de Estados Unidos.

Versión del general O´Meara, jefe del Comando Sur

Versión de los panameños

Comenta el general que habían entre unos 2,500 y 3,000 manifestantes entre la avenida del cerro Ancón y la cuatro de julio, los manifestantes ingresaron y prendieron automóviles y pretendían derribar los portones. Les hizo un anuncio por altoparlante para que aquellos que no vivieran ni trabajaran en el área se retiraran de lo que es la Zona del Canal. Cerca de las 9:00 p.m. la masa de manifestantes se movilizó hacia el oeste de la cuatro de julio. Es cuando en su pasar los manifestantes incendian la casa del juez Crowe y arrancan los portones. Alrededor de las 9:51 p.m., un grupo entra a la zona con piedras y bombas incendiarias tirándolas a los policías. En ese momento la policía utiliza gases lacrimógenos para separar la manifestación. Llegan las tropas al lugar y toman control del mismo. Las entradas al área de la Zona del Canal son bloqueadas cerca de las 11:00 p.m. y a las 12:00 medianoche se despliegan dos compañías de paracaidistas y un batallón mecanizado por todo lo largo de la cuatro de julio. En cuanto al sector Atlántico, el Consulado Americano es incendiado y el YMCA es saqueado. La frontera en Cristóbal fue asegurada a las 10:40 p.m.

A las 8.00 p.m. las fuerzas armadas de la Zona del Canal entran con armamento de largo alcance y armas pesadas las cuales causan mas muertes y heridos a los manifestantes panameños. Las ambulancias que portan el emblema de la Cruz Roja también son alcanzadas por las balas de los policías. Cerca de las 9:00 p.m. el Hospital Santo Tomás anuncia que no tiene mas capacidad para la atención de heridos. El presidente de la República de Panamá a las 10:00 p.m. pide a las autoridades de la Zona del Canal que cesen el fuego ante la población indefensa y notifica que el gobierno panameño ha roto relaciones con los Estados Unidos. La violencia continúa hasta el día 10 de enero. Y los militares americanos cierran el paso por el puente de las Américas para que no pasen manifestantes que vengan del oeste del país. El gobierno de la Zona anuncia que cortará el suministro de agua, lo cual nunca sucedió. Se paraliza la circulación por cuatro días mientras duran los incidentes. Ascienden a 21 muertos y 500 heridos entre las ciudades de Panama y Colon. Los norteamericanos registran cuatro muertos y mas de cien heridos. Hasta esa fecha Panamá y Estado Unidos sufren la mayor crisis política y diplomática desde la creación de la Republica en 1903. En esta fecha Panama atravesó el punto en que no puede retornar a las mismas complacencias que existían con los tratados anteriores. Es llamado por los panameños el "perfeccionamiento de su independencia", logro que se obtuvo luego de tener jurisdicción en el año de 1979 y su reversión definitiva en el año de 1999.

Panama rompe relaciones diplomáticas con los Estados Unidos

Debido a la falta de responsabilidad por parte de las autoridades civiles y militares de la Zona del Canal y de la población de ciudadanos estadounidenses, se produce una de las catástrofes panameñas que llevan a este país a romper relaciones con los Estados Unidos. Se inicia el 10 y el 11 de enero de 1964 al romper Panama relaciones con los Estados Unidos, comunicándolo oficialmente a la embajada de Estados Unidos el día 10, a las 3:51 p.m. El canciller Galileo Solís hace una solicitud para reunirse con el Organo de Consulta de la Organización de Estados Americanos (OEA) para poder "contener la agresión y mantener la paz y la seguridad del Continente".

El mismo día el representante permanente Aquilino Boyd demanda que "intervenga la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a fin de que estos actos de agresión sean considerados por el Consejo de Seguridad". También el 10 de enero se reune el Consejo de Seguridad, donde en respuesta del embajador americano Adlai Stevenson, este acoge el comunicado del representante del Brasil en un "llamamiento a los gobiernos de Estados Unidos y de Panama a fin de que tomen inmediatamente las medidas mas convenientes para que cesen el fuego y el derramamiento de sangre", donde se muestra el poder de parte del país de mayor fuerza. El presidente del Consejo de Seguridad, el boliviano Renán Castrillo Justiniano en la madrugada del 11 de enero comunica sin dejar dudas la resolución de "cese inmediato de intercambio de disparos y el derramamiento de sangre. Y una solicitud a que los gobiernos respectivos impongan el mayor dominio sobre sus fuerzas militares y protejan a la población civil".

En la noche del 9 de enero Washington se entera de los problemas que acaecen en Panamá y el Presidente Lyndon Johnson actúa de inmediato llamando al presidente Roberto Chiari, en esa llamada el expresa "su profundo pesar por la situación de violencia que se ha desarrollado". De esta conversación agradece al Presidente Chiari por mantener la calma en la población panameña y el se comprometió a hacer lo mismo, adiciona que ha existido infiltración comunista diciendo que: "Debemos de estar conscientes, los dos, de que hay elementos poco amigables a ambos, que explotarán la situacion". Sin pausar y comunicándose en todo momento a través del traductor, el Presidente Johnson le dice: "Estoy enviando de inmediato a mi representante de confianza, el subsecretario Thomas Mann, para que nos asista en encontrar una solución". Chiari sin demora le comenta en inglés: "Permítame un momento, señor presidente… le diré lo mismo que pienso decirle al señor Mann. Siento, señor presidente, que lo que necesitamos es una revisión completa de todos los tratados que afectan las relaciones entre Panama y Estados Unidos". Johnson: "Dígale que primero tenemos que determinar cuales son las causas de estos disturbios". Chiari por medio del traductor: "Fui a Washington en 1961 (sic)…y desde esas conversaciones, ni una cosa se ha hecho para aliviar la situación que ha provocado esta violencia". Johnson: ’No hay nada que pueda jamás justificar la violencia, deseo ver hacia adelante y no hacia atrás…estoy seguro de que el presidente Chiari y el secretario Mann pueden intercambiar puntos de vista y nosotros, con cuidado y juiciosamente, consideraremos puntos de vista y llegaremos a un área de acuerdo".

Entre los participantes que llegaron el 10 de enero estaban el hombre de confianza en los asuntos latinoamericanos y exembajador en Mexico, el Sr. Thomas Mann, así como el Sr. Paul Dugan de la Casa Blanca, Edwin Martin y Robert Manning, del Departamento de Estado y Cirus R. Vance, secretario de Ejercito. Este último trataría personalmente con el Presidente y su gobierno. En el Palacio de las Garzas se reunen el Sr. Mann y Vance con el Sr. Chiari.por unos 90 minutos. Esta reunión fue un poco hostil dado que la multitud se escuchaba y las piedras se sentían en las ventanas. Panameños que acompañaron al presidente Chiari fueron el canciller Galileo Solis y Arturo Morgan Morales, Director del Departamento de Relaciones con Estados Unidos. El Presidente Chiari trató de inmediato de solicitar una "revisión estructural" de los tratados de 1903,1936 y 1955 al Sr. Mann, lo cual no pudo ser posibles aunque la carta de rompimiento de relaciones llegara a la embajada americana. El Sr. Mann le notificó al Sr. Chiari que no contaba con la "autorización " y que en esos momentos la "respuesta sería automáticamente negativa, simplemente porque hay cosas políticamente imposibles". De esta forma le comunicó la situación al Presidente Johnson y al Secretario de Estado Rusk. El Sr. Mann pidió al Sr. Chiari definir lo que significaba "revisión estructural", siendo "un acuerdo mediante el cual representantes de ambos países se reunirían, sin precondiciones, a negociar un tratado completamente nuevo". Mientras tanto el Sr. Vance le comunica al presidente Chiari que la bandera de Estados Unidos será desplegada en los Colegios Públicos de la Zona del Canal pero que también será desplegada la bandera de Panama, añadiendo así el 15 de enero dieciocho sitios adicionales para un total de veintinueve con el emblema panameño en la zona del Canal, donde se incluyen los colegios secundarios.

El Presidente Chiari trata de forzar las decisiones indicando que va a retirar el personal que se encontraba en Washington y les solicitó a los norteamericanos evacuar la base de Río Hato por mar antes de cumplirse cuatro semanas. Para reafirmar la posición del Sr. Mann, este le informa al Sr. Chiari de que existían informes de inteligencia de que elementos castristas habían penetrado en su círculo de asesores, de tal forma que Fidel Castro estaría enviando armas a Panama y que la mayoría de los que habían fomentado los disturbios habían sido liberales. De estos informes le indica al presidente Chiari de simpatizantes de Fidel Castro que son intelectuales, obreros y simplemente estudiantes panameños como Adolfo Ahumada, Eligio Salas, Víctor Ávila, Humberto Ricord, los hermanos Turner, Carlos Ivan Zuñiga (Partido Socialista), Alberto Calvo y muchos mas. En tanto que el corresponsal de América Latina del Chicago Tribune, indica que líderes del extremismo conservador indican al joven Ricardo Arias Calderón, profesor universitario dirigente del movimiento católico laico, miembro de la secretaría del Comité Pro-Rescate de la Soberanía Nacional, era un "elegido de los comunistas". Añade Mann con tono de voz amenazante a Chiari, que "la responsabilidad recae sobre ambos gobiernos para mantener la paz durante este período de ruptura de relaciones. Es una carga pesada... Si las turbas tratan nuevamente de forzar su entrada a la Zona, las bajas podrían ser altas".

En esos momentos en que la situación estaba tensa, el 10 de enero el Sr. Arnulfo Arias Madrid, siendo el más importante líder de oposición, ataca al gobierno por "su incapacidad de mantener el orden y proteger al pueblo". Al existir una gran unidad nacional en nuestro pueblo, en el cual realizan los actos fúnebres, atrayendo a miles de personas. Otro personaje que fue sospechoso, fue el padre Carlos Pérez Herrera. El obispo (que en paz descanse) Marcos Gregorio McGrath le escribe al expresidente Truman el 10 de enero: "El acto original de desobediencia cívica, no importa lo pequeño que parecía en aquel momento a quienes participaron en él, fue enorme en sus consecuencias y es peligroso brindarle apoyo". Nacen espontáneamente varios comités de defensa de la soberanía, en donde el municipio convoca el 16 y 17 de enero un Cabildo Abierto con la asistencia de los cuarenta y nueve municipios del país, adoptando un duro comunicado, apoyando al presidente Chiari. Personas osadas como Thelma King, una de las simpatizantes de Fidel Castro, reúne una manifestación de mil personas y se dirijen a la Guardia Nacional a solicitar armas, en tanto que el Comandante Bolívar Vallarino ordena la disolución por parte de la guarnición de Tocumen. En tanto, la fuerza armada panameña se abstiene de participar en dichos actos.

Los partidos políticos se encuentran en una posición tensa ya que los de la alianza de oposición critican al presidente Chiari enviándoles comunicados desde el 16 de enero. El servicio de Inteligencia de los Estados Unidos notifica que las fuerzas arnulfistas han llegado a un supuesto acuerdo con el Partido Comunista para poder realizar acciones conjuntas. La noche del 13 de enero es incendiado el hotel Tívoli y atrayendo a la Guardia Nacional hacia el área de la Zona del Canal. Mientras que la Presidencia se ve desprotegida, los militares norteamericanos mantienen comunicación directa con el Coronel Bolívar Vallarino para evitar el sobrepasarse. El General P. O´Meara actuaría si el presidente necesitara ayuda o lo mismo si el coronel Vallarino lo solicitase para poder aplacar las fuerzas comunistas. De las cosas que nunca sucedieron el General O´Meara estaría en comunicación directa con Washington. Tanto era el miedo a los comunistas que en reunión en la Casa Blanca había la posibilidad de hablar con Marco Robles, este contaba con la lealtad de la Guardia Nacional y tenían mucha más confianza que con Chiari. Debido a la situación económica, no iba a haber ningún golpe de estado, ni existió intención en esos momentos. Esta situación hace que Estados Unidos tema que Panama se lance en una cruzada internacional en la Organización de Estados Americanos y en la Organización de las Naciones Unidas.

El 10 de enero se designa al embajador Juan Bautista de Lavalle nombrado por dicha comisión, presidente del Consejo de la OEA, integrada por Argentina, Colombia, Republica Dominicana y Venezuela, sustituyendo a Estados Unidos. Presidida por el venezolano Enrique Tejera París y el embajador chileno Manuel Trucco, el Comité trata de obtener un inmediato logro. Pronto llegaron los representantes de la OEA y se reunieron con los representantes de los distintos países, el Sr. Galileo Solís por parte de Panamá y el Sr. Thomas Mann por los Estados Unidos. El 15 de enero la Comisión Interamericana de Paz emite un comunicado que dice: "Las partes han aceptado restablecer relaciones diplomáticas lo mas pronto posible y en consecuencias, han acordado iniciar discusiones 30 días después de restablecidas las relaciones diplomáticas, mediante representantes que tendrían suficiente autoridad para discutir, sin limitaciones todos los temas existentes de cualquier naturaleza que puedan afectar las relaciones entre Panama y los Estados Unidos".

Luego de esto palabras del Presidente Roberto Chiari en comunicado a todo el país: "Prometí a la nación que no reanudaríamos relaciones diplomáticas con Estados Unidos hasta que ese país aceptase iniciar negociaciones para la redacción de un nuevo tratado, y esta promesa ha sido obtenida a través de la mediación de la Comisión Interamericana por la Paz... las negociaciones a iniciarse... tendrán el propósito de sustituir los tratados existentes por un nuevo tratado que eliminara para siempre las causas que nos han traído tanto dolor... De esta posición no me retractaré por un solo momento". Al parecer tanto Washington como la Comisión Interamericana de Paz no espera el discurso dado por el presidente Chiari. Lo cual hace que Galileo Solís solicite la renuncia por las palabras del discurso de Chiari. El embajador Manuel Trucco trata de disuadir al presidente Chiari de llevar las negociaciones a la OEA ya que no se podía determinar quien era "agresor". De esta resolución el Presidente Jonson no acepto el termino "negociación" por el de "discusión". De esta forma se lleva el caso ante la OEA, tomando así dos meses mas.

Por medio de la Asociación Nacional de Abogados, el Sr. Jorge Illueca como presidente, dirige una carta el 21 de enero al Sr. Fernando Fournier, miembro de la Comisión Internacional de Juristas "en la que acusaba a las fuerzas militares y de la policía de los Estados Unidos de América que guarnecen la Zona del Canal de Panama de haber violado los derechos humanos en las ciudades de Panama y Colon, en los días 9, 10 y 11 de enero de 1964, y solicitaba una investigación por parte de la organización". Otorgando la importancia que se merece, Estados Unidos envía a Joseph A. Califano, asesor jurídico del Departamento de Ejercito. Los tres abogados por parte del Comité de Encuesta de la Comisión Internacional de Juristas son A. D. Belinfante (Países Bajos), Gustaf Preten (Suecia) y Navroz Vakil (India), para dicha investigación. Se reúnen con los panameños Eloy Benedetti, Eduardo Valdés Guardia, Diógenes Arosemena Grimaldo, Rodrigo Arosemena Arosemena, Carlos Bolívar Predreschi, Guillermo Márquez Briceño y Ricardo Rodríguez. Esta investigación resulta negativa para el pais, ya que en las investigaciónes se declara que tanto la policía como la fuerza militar de la Zona del Canal estaba en todo su derecho.

Ya para el 20 de enero se nombra a Miguel Moreno Villalaz en reemplazo de Guillermo Augusto Arango para ocupar el puesto de embajador designado de la OEA. Pero para el 25 de enero el presidente Chiari decide cancelar dichas conversaciones y para darle un nuevo giro. El 29 de enero el presidente Johnson no siente la posibilidad de acuerdo. En esos momentos el embajador Moreno con todo el apoyo de Chiari hace la solicitud de convocar una reunión urgente de los ministros de Relaciones Exteriores del Continente para poder asegurar la paz y lograr que el gobierno de Estados Unidos pague los daños y perjuicios a Panamá. También es clave que el poder emitido por la Iglesia Catoólica apoyando al pueblo panameño en el conflicto con Estado Unidos hace ver que la situación no era por los Partidos Comunistas sino por las justas reivindicaciones para los panameños.

La Declaración Conjunta Moreno-Bunker

El 3 de abril de 1964 se produjo la Declaración Conjunta Moreno-Bunker, se tuvo que superar con el malentendido diplomático de forma que ocultaba algo, como: negociación de un nuevo tratado que eliminara las causas de conflicto creadas por la Convención del Canal Istmico de 1903, sus enmiendas y ejecución, creando así un enclave colonial en el mero centro del istmo panameño. De esta forma Panamá quería abrogar el Tratado de 1903 y Estados Unidos revisarlo.

El 15 de marzo, la Delegación de la Comisión General de Consejo de la Organización de Estados Americanos emiten comunicado que dice así: "Los gobiernos de la Republica de Panama y de los Estados Unidos de América han convenido en restablecer relaciones diplomáticas a la brevedad posible para procurar la pronta eliminación de las causas de conflicto relativas al Canal de Panama y para tratar de resolver otros problemas existentes entre ellos, sin limitaciones o precondiciones de ninguna especie. En consecuencia, dentro de los 30 días siguientes al restablecimiento de relaciones diplomáticas, ambos gobiernos nombraran Embajadores Especiales con poderes suficientes para llevar a cabo discusiones y negociaciones con el objetivo de llegar a un convenio justo y equitativo que elimine las antedichas causas de conflicto y resuelva los demás problemas referidos. Cualesquier convenios que resulten estarán sujetos a los procedimientos constitucionales de cada país".

El mismo 15 de marzo el presidente Chiari se pronuncia debido a las presiones que tiene, pero el presidente Johnson le sale con comunicado el 16 de marzo en la sede de la OEA, en ceremonia para celebra aniversario de la Alianza para el Progreso, diciendo "informes de prensa indican que el gobierno de Panamá siente que el lenguaje que ha estado bajo consideración por muchos días compromete a Estados Unidos a rehacer y revisar el Tratado de 1903. Nosotros no hemos hecho tal compromiso y no pensamos hacerlo antes de que las relaciones diplomáticas se hayan restablecido y a menos que un arreglo justo y satisfactorio se acuerde". Luego de tanta confusión, el gobierno panameño consideraba que "el texto de la Declaración Conjunta era claro y preciso", en cambio los norteamericanos la interpretaban a su manera. Pero el 21 de marzo, el presidente Johnson declara que después de reconocer la larga historia de apoyo de Panamá a los Estado Unidos y sin malicia ni odio, culmina diciendo: "estamos preparados para revisar cada tema que nos divide y cada problema que el gobierno panameño quiere plantear". Querían decir que estaban dispuestos a negociar lo antes posible. Pero no agregó nada substancial a lo dicho anteriormente y de la misma forma nada los compromete a renegociar los tratados existentes. De allí que el presidente Chiari no le queda mas que aceptar el 24 de marzo y le comenta al país que esta satisfecho.

En adelante, los asistentes de Johnson le plantean tres caminos: primero, el no aceptar la declaración de Chiari puesto que para él implica un nuevo tratado, la segunda, regresar al acuerdo de la OEA que no menciona el Canal directamente y la tercera de una pronta reinicio de relaciones de facto.

El 3 de abril firman acuerdo entre los representantes por parte de la República de Panamá a Miguel Moreno y de Estados Unidos Ellsworth Bunker, en la OEA, la cual los obliga a: "Restablecer relaciones diplomáticas. Designar Embajadores Especiales con poderes suficientes para procurar la pronta eliminación de las causas de conflicto entre los dos países, sin limitaciones ni precondiciones de ninguna clase. En consecuencia, los Embajadores designados iniciaran de inmediato los procedimientos necesarios con el objeto de llegar a un convenio justo y equitativo que estaría sujeto a los procedimientos constitucionales de cada país".

El presidente Johnson llama al presidente Chiari y le anuncia el nombramiento de Robert Anderson ex secretario del Tesoro de Eisenhower, como el representante especial y a Jack Vaughn, jefe del Cuerpo de Paz para Latinoamérica, como embajador en Panama. Presidente Chiari nombra a Miguel Moreno Villalaz su embajador en la OEA y ante el gobierno de los Estados Unidos.

Johnson deja a Panamá en segundo plano y se dedica al conflicto que es su peor pesadilla: Vietnam. Chiari solamente inaugura las negociaciones, ya que el 10 de mayo son las elecciones y su período presidencial culmina el 30 de septiembre de 1964.

RESUMEN DE LA CUARTA PARTE

LA NEGOCIACIÓN DEL PRESIDENTE ROBERTO CHIARI

En los últimos meses de gestión del presidente Roberto Chiari, entre abril y septiembre de 1964, se dan los primeros pasos en las difíciles negociaciones entre la República de Panamá y los Estados Unidos de América, en busca de un convenio justo y equitativo que elimine las causas de conflicto relativas al Canal de Panamá. Esta negociación tuvo en su contra la tan cercana finalización del período presidencial del presidente Chiari lo cual conllevaría un cambio significativo la perspectiva del nuevo presidente y su política exterior, y por otro lado, las elecciones presidenciales en los Estados Unidos.

SE INICIAN LAS CONVERSACIONES

Los primeros pasos de las negociaciones incluyen la designación de Robert B. Anderson para representar a los Estados Unidos, el 3 de abril de 1964, y el nombramiento de Jorge Illueca para dirigir el equipo negociador panameño, el 23 de abril del mismo año.

La primera reunión de negociaciones se llevó a cabo en la ciudad de Nueva York el 12 de junio, en la que participó el embajador especial panameño, Jorge Illueca, con el equipo americano completo, con Robert B. Anderson y otros dos negociadores con autoridad y fuerza para negociar, Robert Newbegin y Sterling J. Cottrell.

La representación panameña parecía en desventaja por el período de transición presidencial y su escasa preparación estratégica. En Panamá se había eligido a Marco Robles Méndez como nuevo presidente de la República, el 10 de mayo de 1964, lo cual traería un clima de incertidumbre a las negociaciones. Es bien conocido que en Panamá, durante el período comprendido entre la elección y la toma de posesión, resulta imprudente tomar decisiones importantes, por parte del jefe del Ejecutivo, que no tenga el pleno consentimiento del presidente electo. Por otro lado, el equipo de trabajo panameño enfrentaba a un equipo norteamericano, que además de tener mayoría numérica, contaba con elementos que tenían la capacidad de negociar todo tipo de cuestiones que tuvieran que ver con la posición de los Estados Unidos frente a Panamá. Este equipo de negociación del gobierno norteamericano se había preparado en:

  1. Los asuntos de procedimiento en las últimas negociaciones con Panamá, las de 1953 a 1955 que culminaron con el Tratado Remón-Eisenhower, y,
  2. Los planteamientos fundamentales del Panama Review Group, presidido por el secretario del Ejército, Stephen Ailes, los cuales fueron institucionalizados en la Acción de Seguridad No. 296, adoptada por el presidente Johnson el 25 de abril de 1964 donde sostiene la eliminación de la imagen colonialista de los Estados Unidos, la negociación de los derechos de las bases militares, además de las negociaciones de un nuevo canal y el "desengancharse" en fechas futuras de la entonces existente Zona del Canal.

Por la parte panameña, antes de partir a Washington y Nueva York a sus primeras reuniones de negociación, el embajador Illueca se encontró con los empresarios reunidos en el centro del capitalismo panameño, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, bajo la presidencia de Roberto Eisenmann, para ampliar el ámbito de su representación y de su base política nacional. Pero le hará falta contar con una posición más institucional del gobierno panameño.

En esta primera reunión, más bien de tanteo, solamente se acuerdan asuntos de procedimiento: que cada parte sometería a consideración de la otra cuanto tuviera a bien para eliminar las causas del conflicto entre ellas y llegar a un convenio justo y equitativo; que los embajadores especiales se reunirían con la frecuencia que fuera necesario; que a medida que se acordaran algo lo someterían a sus respectivos jefes de Estado, para su aprobación; y que celebrarían reuniones formales para tratar el conjunto de acuerdos concertados en las reuniones informales y redactarlos para someterlos a los trámites constitucionales pertinentes.

El planteamiento de Anderson era el de resolver los asuntos por vía de órdenes ejecutivas, arreglos administrativos y acción legislativa, dando preferencia a las dos primeras. Por otro lado, Illueca observa que los asuntos sustanciales deben ser resueltos por acción legislativa.

El canal a nivel del mar era un tema de mayor importancia para los Estados Unidos. Para estas fechas se contaba con el planteamiento básico de los representantes norteamericanos que sostenía que al resolverse el tema del canal a nivel del mar se resolvía lo del Tratado de 1903 porque no necesitarían la Zona del Canal y la defensa sería menor, a causa de un canal menos vulnerable, y que el Senado aprobaría así más fácilmente perder los derechos del pacto original. Esta fue la posición básica de Washington a todo lo largo de la negociación. Sin embargo, este punto de vista fue rechazado por el ministro Solís desde su planteamiento ya que era inadmisible vincular indisolublemente la opción para construir un canal a nivel y resolver los problemas relativos a la operación del presente canal de esclusas.

El planteamiento de Illueca, por su parte, solo incluyó el asunto colonial de la Zona del Canal. Por lo que el 26 de junio, el ministro Galileo Solís, después de una reunión en la Presidencia de la República, envía instrucciones sobre la negociación a Jorge Illueca, distinguiendo entre asuntos de método y de fondo, indicando que las cuestiones de alto nivel se tratarían entre Illueca y Anderson y se dejarían las de detalle y de redacción a Eloy Benedetti y Gustavo Tejada Mora quienes trabajarían con los embajadores Newbegin y Cottrell. El ministro de Relaciones Exteriores reclamó al embajador especial que debía añadir otros temas como:

  • La restricción de las actividades de Estados Unidos únicamente al funcionamiento, mantenimiento, saneamiento y protección del Canal,
  • El goce pleno de beneficios para Panamá,
  • La participación de Panamá en la administración conjunta del Canal, y,
  • La duración del Tratado de 1903. Además, el ministro Solís le autoriza al embajador Illueca para hablar simultáneamente del canal existente y del canal a nivel del mar.

Las negociaciones continuarían en la segunda mitad del mes de junio donde los representantes norteamericanos plantearon que la solución de los asuntos fuera al margen del tratado o mediante revisiones a la Convención del Canal Ístmico de 1903. A lo que Jorge Illueca contesta que la fase de enmiendas había terminado, sentando de esa forma la posición panameña de abrogación. Sin duda alguna este sería un punto fundamental de la reivindicación panameña, el alma de toda esta etapa de la negociación, que se mantendrá firme hasta el final.

  • El 23 de junio el negociador Anderson se refiere los siguientes puntos que podrían servir de base para formular el temario general:
  • Soberanía,
  • Tierras,
  • Preparativos para un canal,
  • Requerimientos de seguridad para el Canal,
  • Empleo,
  • Bandera, y,
  • Facilidades portuarias en ambos lados de la vía interoceánica.
  • A lo que el embajador Illueca añadió otro punto sobre:
  • Las relaciones económicas y políticas.

Otras reuniones se llevaron a cabo en Nueva York y en Washington hasta que el 3 de julio de 1964, el embajador Illueca informa al ministro Solís acerca de la posición de Estados Unidos, la cual mostraba una actitud reservada sobre la terminación del Tratado de 1903, deseaba una opción para construir un canal a nivel del mar por Panamá, y que las negociaciones trataran sobre el canal a esclusas y uno nuevo a nivel del mar.

ACUERDO DEL TEMARIO GENERAL DE SEIS PUNTOS

El proceso de negociaciones continuó en la ciudad de Nueva York el 7 de julio de 1964. El negociador Illueca junto con el asesor Eloy Benedetti se reunieron en dos ocasiones, primero con Robert Anderson, y en segundo lugar, con el secretario del Ejército Ailes y sus asistentes. Los representantes panameños presentaron la agenda de negociación con seis puntos básicos:

  • La eliminación de prácticas y modalidades que hacen de la Zona del Canal un enclave colonial,
  • El reconocimiento de la soberanía panameña en la Zona del Canal,
  • La desaparición de la jurisdicción americana en la Zona del Canal, sin incluir lo relacionado a la operación del canal,
  • El goce pleno de Panamá de beneficios económicos por su posición geográfica,
  • La participación panameña en la administración del Canal, y,
  • La duración del Tratado de 1903.

El equipo norteamericano, además de resistirse a que esto se levantara en el acta formal, habló del proyecto del canal a nivel del mar, y de la insuficiencia del actual canal y su vulnerabilidad. Igualmente, manifestó su preocupación por la búsqueda de autorización legislativa para los estudios técnicos de las tres rutas: la del canal existente (ruta 14); la de Sasardí-Mortí (ruta 17) en el centro del Darién; y la del Atrato-Truandó (ruta 25) en Colombia.

Más tarde, el 10 de julio, Jorge Illueca envía al ministro Solís un resumen de las negociaciones, el cual fue presentado el 15 de ese mes en el Consejo Nacional de Relaciones Exteriores, y sintetizó lo cubierto hasta entonces:

  1. El planteamiento de Estados Unidos: el cual se basaba en encontrar una solución sin intervención del Congreso, lo cual excluye la renegociación de los tratados vigentes. El canal existente tiene una vida limitada por lo que conviene construir un canal a nivel del mar. La decisión americana de construir la nueva zanja con explosivos nucleares, y la preferencia de la ruta de Panamá.
  2. El planteamiento de Panamá: el cual sostenía que la solución de asuntos principales debía hacerse con la intervención de los Órganos Legislativos mediante tratados internacionales. Y que la solución de los problemas derivados del canal existente es independiente del tema del canal a nivel y exigía un tratado separado y distinto.
  3. El temario: donde se manifestó la disposición de los embajadores especiales a tratar cualquier tema. Además, se reiteró el requerimiento formal de Panamá de una agenda con sus 6 puntos y se reconoce la disposición de los Estados Unidos de tratar cuestiones fundamentales de Panamá en los 6 puntos. Y se recibió la propuesta norteamericana para traer a la mesa temas generales y específicos.
  4. La confirmación de la posición de los Estados Unidos: en la cual el secretario Ailes comunica el empeño personal del presidente Jonson por el canal a nivel del mar. Igualmente se comunica de la autorización senatorial de hacer estudios técnicos con un costo de 17.5 millones de dólares y la búsqueda de la aprobación de la Cámara de Representantes. Además, se informó de los estudios de las rutas 17 y 25 y el propósito de negociar una opción con Panamá y con Colombia. Finalmente, se mencionó la propuesta de un tratado sobre bases militares para la defensa continental.

El 20 de julio Fernando Eleta Almarán, ministro designado de Relaciones Exteriores, se interesa por este informe y envía un memorando al presidente Chiari, donde sugiere solicitar a la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) un estudio sobre el impacto económico en Panamá de una futura vía interoceánica marina. Además, recomienda pedir a la Cancillería compilar información sobre el arriendo de bases militares de Estados Unidos en países extranjeros, para enfrentar un tema inevitable con la mayor información disponible sobre precedentes internacionales.

Con el fin de dejar un camino bien pavimentado para en gobierno entrante, el presidente Roberto Chiari, de manera muy responsable, crea la Oficina de la Junta de Consultores Técnicos de la Misión Especial Negociadora en Panamá el 30 de junio de 1964, la cual operó bajo la dirección del economista Herman Rodríguez al mes siguiente. Más tarde, el 21 de julio, se nombraron los miembros de la Junta de Consultores Técnicos con un grupo selecto de profesionales, todos honorarios, el cual se organizó en cuatro grupos de trabajo según la naturaleza de su función: económico, jurídico, tecnológico y geológico.

La necesidad de un grupo técnico de este tipo se pudo ver el 22 de septiembre de 1964, cuando el Congreso de los Estados Unidos crearon la "Atlantic Pacific Interoceanic Canl Study Commision" la cual haría los estudios sobre el canal a nivel del mar, con Robert B. Anderson como presidente. Esto justificaba adelantar los estudios, por parte de los panameños, en las implicaciones sobre la economía y la sociedad de su país y en las negociaciones sobre el futuro del canal.

El canal a nivel del mar se convirtió en un tema de mucho estudio y discusión. Se plantearon inventarios de tópicos y problemas sobre el canal a nivel del mar con veinte puntos muy detallados y uno final relativo a algunos problemas por estudiar, asumiendo que se iniciara la construcción del nuevo canal en el territorio nacional de Panamá. La gran cantidad de investigaciones trajo luces a tantos asuntos desconocidos o semi-ignorados por los panameños. Al temer las autoridades panameñas de estar en desventaja frente al enorme poderío de información que tenía Estados Unidos y que se puso al servicio de sus negociadores, Panamá participó en la Tercera Conferencia de Las Naciones Unidas sobre el Uso Pacífico de la Energía Atómica, inaugurada en Ginebra, Suiza, el 31 de agosto, en donde Estados Unidos anunció que presentaría algo sobre los procedimientos económicos para la excavación por medios nucleares de canales interoceánicos. Juan Antonio Tack fue nombrado representante permanente en la oficina de Las Naciones Unidas en Ginebra, estaría acompañado en esas reuniones de Bernardo Lombardo, Manuel Zárate y Simón Quirós Guardia, estos tres últimos expertos en temas nucleares.

El trabajo de los grupos técnicos era revisado por los embajadores especiales de ambas partes en sus reuniones de negociación en Nueva York y Washington por espacios de cada diez días. Sin embargo, para los norteamericanos Las cordiales conversaciones Illueca-Anderson no eran sustanciales.

En cuanto a las negociaciones se refiere, el 28 de julio de 1964 la cancillería panameña da instrucciones a los negociadores de manera que Jorge Illueca y Robert B. Anderson acuerdan en Washington el temario en 6 puntos entre Panamá y Estados Unidos para cumplir la Declaración Conjunta del 3 de abril. Estos son:

  • Cuestiones relativas a las prácticas y modalidades aplicadas por Estados Unidos en la Zona del Canal.
  • Cuestiones de Soberanía en el Territorio de la Zona del Canal.
  • Cuestiones relativas a los derechos, jurisdicción y autoridad que en la actualidad ejercen Estados Unidos en la Zona del Canal.
  • Cuestiones relativas a los beneficios económicos y comerciales que por su posición geográfica el Canal debe proporcionar a la República de Panamá.
  • Cuestiones relativas a la participación de Panamá en la administración del Canal.
  • Duración de las concesiones hechas por Panamá a Estados Unidos en la Convención de 1903.

Además, se acordaron que ambas partes se encontrarían en entera libertad de presentar nuevas cuestiones para ser consideradas, en cualquier momento de las deliberaciones. Por otro lado, se levanta un acta firmada por los embajadores Illueca y Anderson en ceremonia solemne en Washington presidida por el ministro Solís, con el embajador panameño ante la Casa Blanca Miguel Moreno, además de Eloy Benedetty y Arturo Morgan Morales, representante alterno ante la OEA. Por Estados Unidos estuvieron presentes Robert B. Anderson, Stepehn Ailes, Thomas C. Mann, Robert Newbegin y Setling Cottrell.

En este acto, Thomas Mann reiteró el interés de Estados Unidos de construir un canal a nivel del mar por el istmo centroamericano. Habló de la ruta Sasardí-Mortí, según los expertos, era la ruta más conveniente empleando explosivos nucleares, pero que también estudiaban la ruta alternativa Atrato-Truandó insinuando que le podría hacer la competencia a Panamá. Por su parte, Stephen Ailes manifestó interés de que, aún revertido el canal a Panamá, quedaran bases militares en el istmo para la defensa continental, cosa que Galileo Solís inquirió sobre el peligro de la radioactividad y manifestó que antes de acordar algo sobre el canal a nivel del mar se debía resolver la cuestión del canal a esclusas. A lo que Anderson insistió en que la actual vía interoceánica tiene vida limitada y le otorga más importancia a la construcción del canal a nivel del mar. Con esto Jorge Illueca reiteró la necesidad de informar a la opinión pública sobre el progreso de las negociaciones, lo cual era una de sus preocupaciones permanentes.

El 31 de julio el ministro Solís envía una nota fechada en Panamá sobre la reunión-almuerzo en Washington con sus propios comentarios y sus dudas sobre el carácter inofensivo de la construcción de un canal a nivel del mar con explosivos atómicos. Destacó que lo más importante para Panamá era lo relativo a la soberanía sobre la Zona del Canal. Además, agregó que no le temía a la competencia de la ruta de Colombia y que los americanos construirían un canal a nivel del mar por donde fuese más factible y económico, y no por amor a la República. Finalmente, que Anderson proponía crear dos comisiones conjuntas para estudiar el asunto del canal existente y del canal a nivel del mar.

Hasta este entonces, el negociador Anderson insistía repetidamente en el tema del canal a nivel del mar y hablaba de que había que resolver los asuntos de soberanía y de perpetuidad, sin comprometerse a abrogar el Tratado de 1903. Proponía que Estados Unidos reconocería la "soberanía residual" de Panamá, como derechos de reversión de Panamá. Sostenía que la "soberanía residual" se reduciría al derecho de Panamá de readquirir el territorio de la Zona del Canal para el caso de que por construirse un nuevo canal por otra ruta dicha zona volviera a la jurisdicción panameña. En cuanto a la perpetuidad, Anderson propone un mecanismo que asegure la revisión periódica de las relaciones contractuales, de forma tal que no saliéramos nunca de la etapa revisionista.

A todo esto, la respuesta de Illueca sostuvo que la perpetuidad es espada de dos filos: si se cerraba el canal existente, por razones de obsolescencia o apertura del canal a nivel del mar, Estados Unidos estaría obligado a mantener abierto perpetuamente el canal actual. Lo cual visto de otra forma, cómo podía aplicarse la perpetuidad a un canal a esclusas, el cual no es perpetuo. O, si se destruyese por acción del tiempo, tendría Estados Unidos que mantenerlo de todas maneras abierto, puesto que la obligación de operarlo es por la eternidad, lo cual sería imposible.

Durante este tiempo, la administración de Lyndon Jonson discutía toda clase de medidas y transitorias para hacer bajar la tensión. El embajador Vaughn y el gobernador Fleming tenían la sensación de estar literalmente sentados en una bomba de tiempo. El secretario de Defensa, Robert McNamara, le informaba al presidente Johnson sobre las medidas que se habían tomado en la Zona del Canal desde enero de 1964 para mejorar las relaciones con Panamá. Sobresale la Orden Ejecutiva de 20 de agosto de 1964 que permitía emplear a panameños en posiciones de seguridad en la Zona del Canal. Altos funcionarios norteamericanos advierten la gravedad de los problemas sociales de Panamá como el desempleo, las barriadas de emergencia, la falta de reforma agraria y otros asuntos que se han agudizado y contemplan un gesto dramático para ayudar al próximo gobierno a salir de la crisis.

Por su parte el presidente electo de Panamá, Marco Robles, declara la normalización de las relaciones con Estados Unidos, distanciándose más del gobierno saliente de Roberto Chiari y preparando la transición en el tema de la política exterior.

UN PARÉNTESIS ENTRE DOS ADMINISTRACIONES PRESIDENCIALES

El 1 de septiembre de 1964, Jorge Illueca propone de manera insólita algo prácticamente imposible: generar un criterio unificado y completo y decidir sobre cosas de fondo en poco más de un mes con la perspectiva cercana de un gobierno saliente en Panamá y elecciones en Estados Unidos. Además de concertar tres convenios por parte de ambos países. Un nuevo tratado sobre el presente canal a esclusas, un tratado de un canal a nivel del mar, y un estatuto de las fuerzas armadas norteamericanas en el Istmo de Panamá.

Illueca creía que a causa de la urgencia de Estado Unidos por el canal a nivel del mar y las próximas elecciones americanas para el mes de noviembre de ese mismo año, los dos países podrían estar en posición de llegar a acuerdos fundamentales. Recomendaba que las demandas panameñas en cuanto al canal existente y sus condiciones respecto al proyectado canal a nivel, se encontraba en manos de la representación estadounidense antes del viernes 9 de octubre de 1964. Además, recomendaba gestionar la declaración de terminado al Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903 y se adoptara un nuevo régimen para el presente canal de esclusas y como alternativa el señalar un término fijo a la Convención de 1903, el cual no debía ser mayor de 15 años, y de 25 años para el canal a nivel del mar.

La propuesta de Illueca fue estudiada en la presidencia de la República de Panamá el 1 y el 3 de septiembre por el jefe de Estado y por Roberto Alemán, presidente del Consejo Nacional de Relaciones Exteriores, Ernesto de la Guardia, ex presidente de la República, Fernando Eleta Almarán, miembro del Consejo y ministro designado de la cartera sobre asuntos internacionales, Eloy Benedetti, asesor jurídico de la Chancillería y Gustavo Tejada Mora, asesor económico de la Misión Especial. De lo cual se le instruye a Illueca para:

Adelantar negociaciones conjuntas pero separadas sobre el canal actual y el canal a nivel del mar. Se otorgaría la opción sobre el canal a nivel si previamente se concertaban convenios justos y equitativos sobre el actual canal, que el convenio sobre el canal a nivel no causara conflictos de los tratados sobre el canal, y que el acuerdo sobre el futuro canal implicara compensaciones para lograr un incremento del PBN per cápita.

No llegar a ningún acuerdo definitivo en tema de compensación antes de acordar lo relativo al canal a nivel.

El ministro Galileo Solís opinó que era precipitado adoptar decisiones de cerrar el canal existente o abrir uno nuevo, a falta de información ni proyecciones económicas sobre el impacto en el futuro de nuestra nación, sobre todo en un plazo tan angustioso como el que se vivía. Por lo tanto, se le prohibió al negociador Illueca continuar presentando a los americanos cuestiones relativas al ejercicio del comercio y de la industria en la Zonal del Canal. Además, se le instruye a no entregar posiciones escritas a los americanos sin antes ser consultadas con el Canciller y se le ordena cooperar para centralizar en la Cancillería toda solicitud de la Misión Especial a cualquier ente estatal.

En adelante y hasta el 1 de septiembre, ocuparon el escenario las nuevas autoridades de Panamá. El ministro designado Fernando Eleta Almarán realizó una visita a Washington durante la cual sostuvo reuniones del 14 al 21 de septiembre con el secretario de Estado Dean Rusk, el subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos Thomas C. Mann, un alto funcionario de la Casa Blanca Walt W. Rostow y el director de USIA Carl Rowan. Con esto Eleta condicionó la aceptación del puesto de canciller de la República a las posibilidades que advirtieron en la capital norteamericana de adelantar negociaciones exitosas sobre el canal interoceánico.

La reunión más provechosa fue la que Fernando Eleta y Arturo Morgan Morales, ministro consejero en Washington y su futuro vicecanciller, sostuvieron con Thomas Mann. Parte de lo expresado allí sigue a continuación:

  • Mann planteó el interés de Estados Unidos en el canal a nivel del mar.
  • Eleta dijo que primero había que resolver las causas de conflicto de la vía interoceánica existente antes de negociar un tratado sobre el canal a nivel del mar. Que el nuevo canal debía construirse en la ruta más apropiada, con métodos seguros, sin contaminación y que sería relevante la compensación por el impacto económico en Panamá al dejar de funcionar el canal a esclusas. Además, planteó que para compensar el impacto económico del canal a nivel del mar, Estados Unidos abriera su mercado a Panamá. Luego, que el canal a nivel del mar fuese panameño desde el principio y el actual revirtiese a Panamá libre de costos en ese momento y que el tratamiento de bases militares fuera independiente de la vía interoceánica. Finalmente, de la designación de dos embajadores negociadores suplementarios.
  • Mann aceptó lo de los embajadores suplementarios y convino en que la negociación sobre bases militares fuese independiente de la del canal y que aceptase como precedentes el arrendamiento de bases en España. Además, habló de un documento de base de negociación que preparó con Stephen Ailes para presentárselo al presidente Jonson. Agregó la necesidad de un canal a nivel del mar con libre acceso a todas las naves y un monto de peajes razonable. Finamente, menciona que Estados Unidos necesitaba, por razones de protección contra sabotajes, una zona alrededor del canal actual mientras existiese.

Dejó Roberto Chiari la presidencia de la República con la satisfacción de haber enfrentado los trágicos sucesos de enero con gran dignidad; de haber hecho escuchar la voz en el concierto de las naciones de un pequeño país agredido por una gran potencia; y de haber logrado sentar al gobierno de Estados Unidos a una mesa de negociación para considerar la revisión del Tratado de 1903 y sus enmiendas. A pesar de la inexperiencia del gobierno panameño, el nombramiento precipitado del representante especial, la falta de un equipo negociador, las deficiencias internas de las autoridades panameñas responsables por la negociación y la actitud poco receptiva de las norteamericanas en Washington, deja Roberto Chiari preparada, por parte de Panamá, la mesa de negociación.

RESUMEN DE LA QUINTA PARTE

LA FASE DECISIVA DE LA NEGOCIACIÓN DE LOS TRATADOS DE 1967

Al presidente entrante Marco Aurelio Robles le tocará trabajar intensamente por casi tres años entre 1964 y 1967, empezando con el legado del presidente saliente Roberto Francisco Chiari. No obstante, la negociación sería una carrera de obstáculos y habría que pasar por varias transiciones entre pesimismo y optimismo, dilación y avance, parálisis y progreso, positivismo y desilusión.

Fernando Eleta Almarán, ex-ministro de Hacienda y Tesoro de Chiari, es nombrado Ministro de Relaciones Exteriores de Robles, lo que lo convierte en el responsable de las relaciones con los Estados Unidos y de las negociaciones sobre el canal interoceánico. Sabiendo que será el blanco de estudiantes izquierdistas, agitadores y políticos perdedores, forma un equipo negociador coherente, competente y acucioso, y estructura una estrategia y táctica organizada con objetivos claros. Propone aumentar el número de negociadores, incluyendo Roberto Alemán Zubieta, Ricardo Arias Espinosa y Guillermo Chapman.

A Eleta le falta confianza en Jorge Illueca y le solicita la renuncia. Este reacciona causando revuelo con declaraciones sobre diferencias de opiniones, lo cual causa una sesión secreta en la Asamblea Nacional el 24 de noviembre de 1964. Illueca es reemplazado por Diógenes de la Rosa.

Eleta será asesorado por el Consejo Nacional de Relaciones Exteriores (CNRE) y preparará una posición más completa y consultada. Este consejo es conformado por personajes de diversos sectores desde ultra nacionalistas hasta izquierdistas. Se nombran a Octavio Fábrega, Ignacio Molino y Ernesto Castillero Pimentel como miembros, y César A. Quintero, Narciso Garay (en reemplazo de Eloy Benedetti), Jorge Riba, Carlos Guardia Jaén, Nilson Espino y Carlos Sucre Calvo como asesores.

El equipo trabaja intensamente en el proyecto de temario general y un proyecto de declaración conjunta. Para intentar salir de la lentitud que ha caracterizado las conversaciones bilaterales hasta entonces, actúan más coordinadamente con la Embajada americana y sus militares locales. Esperando hacer una declaración de gran impacto, preparan un borrador de declaración conjunta dando vida limitada a la Convención de 1903 y pronunciándose sobre la perpetuidad.

El presidente Johnson nota importantes discrepancias con burócratas del Departamento de Defensa, más duros y probablemente influenciados por los zonians. Luego decide consultar con los líderes del Congreso y con algunos ex presidentes como Truman y Eisenhower. El 18 de diciembre de 1964, Johnson hace declaración solemne que incluye planes de un canal a nivel del mar y propone a Panamá un tratado nuevo respecto al actual canal, que reconoce como obsoleto, inadecuado y limitado. Declara también sobre el reconocimiento de la soberanía de Panamá y una expiración del tratado para cuando entre en funcionamiento el nuevo canal a nivel.

Estas declaraciones son acogidas en Panamá con emociones tales como alivio, entusiasmo y beneplácito, excepto en la Zona del Canal, donde la reacción es más bien mitigada, lenta y con pocos comentarios. Los norteamericanos creen que esto mejora dramáticamente la atmósfera psicológica en Panamá, sobre todo en fecha cercana al primer aniversario de los sucesos del 9 de enero, que posteriormente pasó sin que se registrara violencia alguna.

En Estados Unidos, el Departamento de Defensa toma la batuta, se opone a un estatuto de fuerzas armadas y cree que se simplificarían las cosas si se tienen tres acuerdos en un solo tratado por secciones. El embajador Anderson, el secretario Ailes y el subsecretario Mann proponen medidas concretas, incluyendo la conformación de una Comisión del Canal a Nivel, recomposición de su equipo negociador y la visita a cuatro países considerados para los estudios del futuro canal.

Para inicios de 1965, Panamá se ha adelantado a Estados Unidos en la conformación de un equipo negociador. El ex-canciller Solís afirma que primero hay que llegar a acuerdos sobre principios básicos, lo cual causa que se susciten grandes debates en el CNRE:

  • La tesis de Carlos Sucre es que Estados Unidos está comprometido a mantener el actual canal y no podrá hacer otro por otra parte sin el consentimiento de Panamá. Esto es impugnado por Carlos López Guevara debido a que Panamá se contradiría si usa el principio de perpetuidad contra el cual ha luchado sin tregua.
  • Panamá debe contribuir a la defensa del canal, aún cuando sea un objetivo militar de los enemigos de los Estados Unidos.
  • Solís afirma que Panamá perdería habilidad, flexibilidad, sagacidad y agilidad si reinicia las conversaciones poniendo el temario general en manos de los negociadores norteamericanos.
  • El canal a nivel es considerado la principal palanca de negociación.

El 25 de enero de 1965 Panamá presenta un temario general más desarrollado y estructurado cuyo temario incluye lo siguiente:

  • Abolición del enclave colonial.
  • Aspectos de jurisdicción y soberanía.

Beneficios económicos y comerciales.

Participación en la administración.

  • Duración de las concesiones.

Los norteamericanos presentan un temario general de ocho puntos donde sobresale la importancia otorgada a la defensa hemisférica, tema ignorado por los panameños hasta entonces.

El 29 de enero de 1965 llegan a Panamá Thomas Mann y Stephen Ailes para visitar autoridades panameñas y zoneitas, y tratar de endulzar a los panameños con una propuesta de trato preferencial a la producción panameña (desmentido posteriormente). Ailes propone estudiar los acuerdos de status de fuerzas armadas como los de Alemania Occidental e Inglaterra.

Las conversaciones se retrasan debido a la respuesta negativa al temario panameño, el tema del canal a nivel, presiones de los zonians, cabildeo del sector marítimo, la debilidad de la administración Robles, problemas de la guerra de Vietnam, el cambio del equipo negociador norteamericano, la pugna entre diversos entes gubernamentales en Estados Unidos y el endurecimiento del Departamento de Estado.

El 9 de febrero de 1965 los norteamericanos presentan a John Irwin como embajador alterno de Anderson, Jack Vaughn deja la embajada de Panamá para ocupar el puesto de Thomas Mann, Robert Woodward reemplaza a Robert Newbegin, y Edwin Smith reemplaza a Sterling Cottrell quien se retira. Anderson pasa a la Comisión Investigadora sobre el canal a nivel que lo ocuparía en negociar con Colombia, Costa Rica y Nicaragua. Sin embargo, los panameños parecen desconocer que es más barato y sencillo hacer un canal a nivel del mar por Panamá que por dichos países.

Eleta se empieza a mover en varios frentes:

  • Instruye a Chapman y De la Rosa para reunirse con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) a fin de hacer estudios económicos y técnicos que requieren las negociaciones.
  • Contrata a Arthur D. Little para estudiar los peajes para el ingreso óptimo.

Se reúne con prominentes banqueros, consultores y constructores liderizados por White Weld & Co. a fin de plantear la posibilidad de construir un canal enteramente panameno. Consigue carta de intención de Lehman Brothers y se forma el Isthmian Canal Study Group. Además, el profesor Milton Katz de Harvard propone que panamá celebre un contrato con inversionistas y un tratado con Estados Unidos para mantener una fuerza que garantice el libre tránsito durante el período de amortización de la deuda.

El 13 de abril de 1965 los norteamericanos presentan en Nueva York una propuesta conceptual que incluye lo siguiente y causa mucho desagrado en el equipo panameño:

  • Reconocimiento de la soberanía de Panamá, con las banderas de ambos países a izarse bajo igualdad de condiciones.

Uso de sellos postales de Panamá.

Examen de beneficios a Panamá.

Derechos de EUA.

Facilidades para la defensa hemisférica (Panamá decía que debía discutirse separadamente).

Posible participación internacional (contraviniendo la posición panameña de nuestro recurso natural).

  • Duración de 50 anos para el tratado del canal existente.

Los panameños invocan la Declaración Conjunta Moreno-Bunker e insisten en la desaparición del enclave colonial, pero los norteamericanos argumentan que el Tratado de 1903 les otorga el derecho a construir el canal a nivel dentro de la Zona del Canal. Panamá alega que esto no es cierto en virtud del Tratado de 1936.

Ricardo J. Alfaro afirma que el canal a nivel es una distracción y globo de exploración. Estados Unidos invade a la República Dominicana el 30 de abril de 1965. En medio de todo esto, llega el 8 de mayo de 1965 el nuevo embajador Charles Adair, en momentos en que parece que algo no anda bien con las negociaciones. Eleta plantea una entidad autónoma regida por leyes panameñas.

El 28 de mayo de 1965 llegan a Panamá John Irwin y Edwin Smith para conocer sobre el terreno. Al regresar a los Estados Unidos, se entrevistan con el senador Fulbright que condena la manera como su país administra el canal y el subsidio al transporte, le preocupa la obsolescencia del canal y urge romper con el pasado. A pesar de ello, Irwin y Smith reanudan conversaciones con actitud mas severa. Sobresale el tema de la administración conjunta. Así mismo, Panamá insiste en eliminar el Gobierno y la Compañía del Canal de Panamá, eliminar los subsidios por peajes bajos, que los métodos nucleares no han sido perfeccionados, y que todo debe revertir al final sin costos para Panamá.

Estados Unidos estaba mas urgido que Panamá por el tratado, y nombra la Comisión de Estudios del Canal Interoceánico Atlántico Pacífico el 31 de julio de 1965. Las rutas mas prometedoras eran Zona del Canal, Darién y Colombia. Panamá se había adelantado pidiendo a las Naciones Unidas hacer un estudio sobre aspectos económicos, peajes y estructura jurídica. Y hasta propuso un Mercado Común del Caribe y posteriormente un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Los presidentes Johnson y Robles hacen una declaración conjunta en septiembre de 1965 con impacto mitigado y efímero.

Arnulfo Arias Madrid invita a connotados políticos al Frente Unido, que incluyó perdedores de anteriores elecciones y algunos ex-negociadores como Jorge Illueca. Arias acusa a Robles de espúreo y fraudulento, y se refiere a él como alguien que jamás podrá hablar ni firmar tratados a nombre de Panamá. Robles es atacado por su propia gente y Arnulfo se cuida de no atacar directamente a los EUA. El sistema político panameño está dominado por el oportunismo, la corrupción y la ineficiencia. La economía nacional muestra baja productividad, alto desempleo y subempleo. Un intento de reforma tributaria provoca animosidad en la clase capitalista, sobre todo en los industriales. Pocas familias controlan la vida económica y política, la clase dirigente es mediocre y mezquina, prefiriendo mantener el país en el atraso en vez de liderizar el progreso. Se forma un grupo de tecnócratas con David Samudio a la cabeza (posteriormente se acusa a Robles de usar fondos públicos para la campana de Samudio). Eleta plantea restructurar la economía para reducir la excesiva dependencia del canal y convertirnos en un importante centro de distribución para barcos de contenedores. Se requiere un gran esfuerzo para reducir el analfabetismo, y los problemas demográficos son alarmantes, facilitando el trabajo a los comunistas y alborotadores.

El 22 de mayo de 1965 es la primera vez que los norteamericanos aceptan el principio de participación panameña en la administración del canal. Pero el proyecto de tratado sobre bases militares es inaceptable a Panamá y distante del espíritu de la declaración conjunta del 25 de septiembre de 1965. Los EUA insisten en propósitos de seguridad hemisférica e identifican 15 sitios de defensa, incluyendo a Río Hato. Panamá objeta que los EUA no deben arrogarse la defensa de otro país que no lo ha solicitado, y estudia ejemplos internacionales de estatuto de fuerzas armadas, particularmente ejemplos como la base de Rota (España), Japón, OTAN y del pacto de Varsovia. EUA prefiere usar Filipinas de ejemplo y no quiere disminuir su capacidad militar en Panamá.

El 13 de octubre de 1965 aparece el proyecto de EUA para acuerdo sobre estudios para un canal a nivel, incluyendo consideraciones de uso de tecnología nuclear para hacer las excavaciones. Eleta lo rechaza porque algunas estipulaciones exigirían acción legislativa y como los métodos nucleares no eran seguros, Panamá debería estar de acuerdo. Panamá también rechaza la idea de un acuerdo de cooperación técnica. Hay muchas críticas sobre canjes de notas secretos, descubiertos cuando llegan los primeros investigadores al Darién. Robles tiene que proceder a un cambio de gabinete, su administración se debilita y enfrenta un conflicto en la Asamblea respecto a estudios que eran vitales para Panamá.

El 14 de enero de 1966, EUA entrega proyectos de los dos tratados faltantes y Panamá los estudia detenidamente por 5 meses. Solís define la neutralización efectiva con Suiza como ejemplo. Los negociadores panameños hasta llegan a pensar que Panamá no debe solicitar compensación económica por el uso de bases militares pues sería inconsecuente con la defensa del canal. Entre enero y junio de 1966, ambos equipos negociadores se dedican a estudiar varias propuestas y contrapropuestas. Se contempla un Tribunal del Área del Canal y la policía de la Autoridad Conjunta del Canal. Panamá encuentra que las facultades que se le otorgan son demasiado amplias y objeta el arbitraje internacional (los EUA tendrían ventaja para imponerse).

Finalmente se recibe el estudio "Revenue-vs-Tolls for the Panama Canal" de Arthur D. Little (ADL), que demuestra que se pueden elevar los peajes de $0.86 a $3.00 por tonelada sin afectar al tránsito, con ingresos potenciales en el orden de $200 millones anuales. Recomiendan usar unidades de volumen en vez de peso. Además, indica que los usuarios comerciales del canal tienen ahorros en el orden de $1,000 millones anuales, incluyendo $700 millones para usuarios comerciales de los EUA, y que el ahorro a la marina de EUA fue $5,400 millones en 1965, mientras que los beneficios indirectos a la economía panameña fueron de apenas $136.1 millones el mismo ano. Sobre la base de los estudios de ADL y la CEPAL, Guillermo Chapman produce un documento sobre la participación de Panamá en los beneficios directos del canal a esclusas, y concluye que deben ser $8 millones en 1967 subiendo gradualmente hasta $168.5 millones en 1987. Ello causa gran incomodidad a los EUA, que contratan a Stanford Resarch Institute (SRI) para contra-argumentar.

Diógenes de la Rosa declara que Panamá debe plantear las negociaciones lenta y cuidadosamente, y que la rapidez solo sirve a los intereses de los EUA. Plantea extender las negociaciones hasta 1975, pero Eleta dice que solo una ano más. El 17 de junio de 1966 hay un proyecto definitivo de la posición panameña sobre los 3 tratados. Los negociadores panameños creen equivocadamente que los norteamericanos han aceptado los documentos entregados. Los resultados de los estudios de la Atlantic Pacific Commission distan mucho de terminarse y hay poco progreso en las negociaciones hasta mediados de diciembre de 1966.

Eleta propone acelerar las negociaciones y en marzo de 1967 EUA deja de considerar las rutas por Nicaragua y Costa Rica. Irwin impone una guerra de desgaste sobre detalles y el Colegio Nacional de Abogados percibe la dilación indefinida como un fracaso para Panamá. Siguen intensas reuniones y los EUA aceptan la posición de Panamá en asuntos civiles pero no los penales. Se examinan aspectos de reversión de tierras y aguas. EUA recibe los resultados del estudio de SRI que resulta ser de inferior calidad al de ADL pagado por Panamá.

Lentamente se van acercando las posiciones de ambos equipos aunque permanecen en desacuerdo en aspectos fundamentales. Para destrabar las negociaciones se requiere una reunión entre los presidentes Robles y Johnson. La cumbre en Punta del Este, Uruguay, entre el 12 y el 14 de abril de 1967 es la oportunidad aprovechada. Ambos presidentes tratan principalmente asuntos pendientes tales como compensación económica, duración, jurisdicción sobre las personas, reversión de tierras y aceleración de las negociaciones.

El 21 de abril de 1967, Eleta presenta a la Asamblea Nacional un reporte del avance de las negociaciones en sesión secreta. Esto causa inconformidad de lso periodistas excluidos . Leonor Sullivan intenta sabotear los tratados que finalmente son publicados el 27 de abril. Pero los norteamericanos siguen entregando proyectos de tratado en mayo, y Panamá no confía en compromisos de palabra respecto a aumentos de peajes. Si el canal era comercial, también deberían serlo los peajes.

En mayo de 1967, los negociadores panameños se quejan de la visión estrecha de los militares norteamericanos y solicitan revisar su planteamiento. El tratado de defensa terminaría 5 anos después de la fecha en que deje de estar vigente el tratado del actual canal a esclusas o cuando expire el tratado del canal a nivel, lo que suceda después, para permitir un retiro ordenado de las instalaciones militares.

El 10 de junio de 1967, las negociaciones entran en la recta final. Se llegó a acuerdo sobre jurisdicción penal y aunque Anderson estaría dispuesto a revertir algunas áreas a Panamá, los negociadores panameños no serán tan fáciles de convencer. Diógenes de la Rosa amenaza con renunciar si los norteamericanos no aceptan las últimas posiciones de Panamá. Seis días después se pacta lo relativo al canal a nivel, incluyendo una compensación de $0.17 por tonelada con aumentos graduales hasta $0.22 cinco anos después. El 20 de junio se pactó la delimitación definitiva del área y el 22 de junio se levanta acta formal firmada. Habría que esperar un poco más para la traducción al español. Finalmente, el 26 de junio ambos presidentes anuncian que sus negociadores les han sometido textos de tradados ad referendum que serían llevados a los respectivos cuerpos legislativos. En Panamá, la primera reacción oficial es de Ricardo J. Alfaro que felicita a los negociadores pero advierte de graves dudas y termina con observaciones de forma.

Los pactos incluyen los siguientes logros para los panameños:

  1. Abrogación del tratado de 1903.
  2. Eliminación de la perpetuidad.
  3. La bandera panameña ondearía exclusivamente en la Zona del Canal, las bases y naves en tránsito.
  4. Participación creciente en la administración y manejo del canal.
  5. Aplicación de las leyes civiles, penales y fiscales panameñas, excepto por lo aplicable según los Estatutos a ser promulgados por la Administración Conjunta.
  6. Jurisdicción de tribunales civiles y penales de Panamá, excepto por unos pocos casos específicos convenidos.
  7. Reversión a Panamá del actual canal, obras auxiliares, edificios y tierras en la Zona del Canal.
  8. Arbitraje para dirimir diferencias que surjan de los actos de la Administración Conjunta.
  9. Protección de la fuerza laboral.
  10. Incremento de beneficios económicos directos e indirectos.
  11. Acuerdo sobre futuro canal a nivel, incluyendo vigencia no más allá del 31 de diciembre de 2067.
  12. Neutralidad del canal, que estaría abierto a naves comerciales y militares en igualdad de condiciones y sin discriminación.

El 21 de julio de 1967, el presidente Robles envía notas al Consejo de Gabinete, ex presidentes de la República y a la Asamblea Nacional. Remite los textos de los tratados "3-en-1" en español y solicita sean evaluados. Queda así preparado el escenario para su discusión nacional en ambos países, que se extiende indefinidamente para quedar los tratados en un limbo del que no saldrían hasta finalmente morir.

RESUMEN DE LA SEXTA PARTE

EL LIMBO DE LOS TRATADOS DE 1967

En 1967 se inicia un período de negociaciones durante el cual se acuerdan tres tratados conocidos como "Tres en uno" sin obtenerse ningún producto final.

Esta especie de limbo inicia en julio de 1967 un doble debate en Panamá para discutir los tres proyectos de tratado que iniciaron sus negociaciones a finales de junio del mismo año. Uno de los debates fue en el Seno del Consejo Nacional de Relaciones Exteriores, conocido como el debate oficial, y el debate público que se dio en la prensa nacional.

Después de una serie de reuniones del Consejo Nacional, dedicadas exclusivamente para el análisis de los proyectos de tratado, se descubre que el Presidente Robles, desconocía el contenido de los informes sobre las conversaciones bilaterales, por lo tanto ignoraba la existencia de un texto firmado "ad referéndum".

Adquiere suma importancia la sesión donde se discutió sobre el proyecto de tratado de defensa el día 31 de julio, donde se destaca la postura del canciller Eleta coincidiendo con los consejeros en lo negativo de tener fuerzas militares extranjeras en el país sin desconocer las razones de su existencia. Agrega Eleta que las condiciones del proyecto de tratado se analizaron tomando en cuenta los convenios sobre regímenes de fuerzas armadas extranjeras como el de la OTAN, convenios celebrados entre Estados Unidos y Filipinas, entre Taipei y Japón, entre otros.

Empieza entonces en Panamá a fines de junio de 1967 una campaña en contra de los tratados firmados en Nueva York, ad referéndum, promovida por la oposición. Los periódicos Crítica y la Hora, y los de los Arias Guardia, hacen publicidad en contra de los tratados, mientras que La Estrella de Panamá y El Mundo se pronuncian a favor de dichos tratados. Como consecuencia, Estados Unidos decide respetar la decisión del presidente Robles de continuar consultas internas y no creen que los tratados serían firmados antes de finalizar el mes de agosto.

Paralelo a los debates en Panamá, se inician debates en Estados Unidos donde se identifican trece editoriales en periódicos importantes, entre Boston y San Francisco, y San Diego y Miami, de los cuales solo tres no apoyan el tratado. El Comité Republicano de Alianzas Occidentales, recomienda no aprobar los tratados por considerarlos prematuros y propone esperar el resultado de los estudios del canal a nivel, previstos para 1970. En este momento el secretario de Estado y el negociador Anderson temen que cualquier cambio pueda hacer imposible la ratificación de los pactos por el Senado.

El debate en Panamá continúa hasta las elecciones de mayo de 1968, acabando con cualquier posibilidad de ratificación de los tratados por parte de la Asamblea nacional. Aunado a esta situación, se reciben dos informes de comisiones nombradas para el estudio de los tratados, ambas de conclusiones contrarias a los tres acuerdos; un estudio es entregado el 9 de enero de 1968 al Colegio Nacional de Abogados y otro es entregado el 25 de febrero de 1968 a la Universidad de Panamá.

Como consecuencia de las opiniones discrepantes, se utilizan la violencia escrita tanto como la física entre los dos bandos, dando muestras concretas del deterioro cívico de la sociedad panameña de esos días, anticipo del golpe de Estado de 1968 que cambió la historia de Panamá.

Se forman entonces en ambos países versiones desproporcionadas de los tratados, como resultados de las violentas campañas realizadas en Estados Unidos por grupo, al parecer minoritarios, que se oponían a darle concesiones a Panamá, y de la prevaleciente pasión política con la que se buscaron argumentos hasta inválidos para desmeritar cualquier virtud de los tratados, llegándose incluso a decir que dichos convenios serían a perpetuidad.

En junio de 1967, el presidente Robles duda sobre la oportunidad de llevar los Tratados a la ratificación de la Asamblea Nacional, producto de la aparente oposición generalizada. El 8 de agosto el embajador Charles Adair expresa al presidente panameño que el retraso causado por Panamá está causando problemas a Estados Unidos, exigiéndole el conocimiento de su posición.

A raíz de la dilatación causada por el Consejo Nacional de Relaciones Exteriores, el gobierno panameño inicia un estudio independiente de los Tratados. El 2 de septiembre de 1967 el presidente Robles anuncia a los panameños que el tratado fue remitido al Consejo Nacional de Relaciones Exteriores para negociar en Washington modificaciones de algunos textos en beneficio de Panamá. Mientras tanto, el 16 de septiembre, el New York Times publica que los tratados pueden terminarse por causa del nacionalismo panameño, maniobras políticas y la indecisión presidencial. La prensa norteamericana culpa a Robles de agravar la situación debido su mal manejo.

En diciembre de 1967, Roberto Alemán se reúne con Robert Anderson y John Irwin en Nueva York y Washington, concluyendo que las negociaciones debían suspenderse hasta la toma del poder de la nueva administración panameña el 1 de octubre de 1968 y que hubieran pasado las elecciones en Estados Unidos. La nueva fecha de inicio de negociaciones sería entonces pasado el mes de enero de 1969.

En este momento, Robles se concentra más en las elecciones, pero su base política se debilita debido al retiro de fuertes figuras de la coalición gubernamental, engrosando las filas del contrincante, Arnulfo Arias Madrid. A este grupo se unen todos aquellos descontentos con la gestión del Ministro de Hacienda y Tesoro, David Samudio quien les hizo pagar impuestos. Para agravar esta situación el pequeño Partido Demócrata Cristiano denuncia a Robles de parcialidad en el proceso electoral a favor de David Samudio.

Todo este episodio termina al Robles ser destituido por lo diputados el 24 de marzo de 1968 y nombran en su lugar a Max Delvalle, sin lograr sostenerlo debido a que la Guardia Nacional continúa apoyando a Robles y disuelve la reunión de diputados. El 5 abril la Corte Suprema de Justicia, resuelve anular el proceso llevado a cabo por la Asamblea Nacional.

Se realizan las elecciones del 12 de mayo de 1968 y triunfa el grupo dirigido por Arnulfo Arias Madrid. Posteriormente viaja a Nueva York para iniciar conversaciones con los Estados Unidos sobre los tratados. La conversación se da solo con el secretario asistente de Estado, Covey Oliver y con los embajadores John Irwing y Robert Anderson. Estados Unidos no desea ningún compromiso con Arias en ese momento.

Pareciera que el Departamento de Estado de los Estados Unidos no tenía entonces ningún interés en cambiar el tratado de 1903 y sus enmiendas, considerando reabrir las negociaciones después de que el "Atlantic Pacific Interoceanic Canal Study Comisión" presente su informe a fines de 1970. De todos modos, las negociaciones no podría iniciarse antes de que el nuevo presidente estadounidense tome posesión en febrero de 1969. Su único interés es renovar el acuerdo sobre la base de Río Hato que expira en 1970.

Inician en Panamá los problemas con el presidente electo quien incurrió en fraude al escoger, contra la voluntad de los electores parte de los diputados, con la intención de tener mayoría absoluta para la ratificación de los tratados. A fines del mes de agosto los jefes militares llaman a Fernando Eleta Almarán para conversar sobre la posibilidad de dar un golpe de Estado a Arias antes de que asumiera el poder. Eleta solicita la presencia de Roberto Alemán, pues teme que sucedan acciones que afecten la imagen del país, y entre ambos persuaden al comandante Vallarino a desistir del golpe. Más tarde, Boris Martínez, a quien Eleta y Alemán consideran el más comprometido con el golpe, afirma lo contrario.

El 1 de octubre toma posesión Arnulfo Arias Madrid con un gobierno ansioso de complacer a los norteamericanos y envía al canciller Solís a proponerle al embajador Charles Adair la resolución expedita de la solicitud de autorización para hacer investigaciones en la ruta Caimito-Palmas Bellas (Ruta I0), convirtiendo al país de acreedor a deudor. Once días después Arias Madrid es derrocado por un golpe militar dirigido por Boris Martínez, dándose inicio a una nueva era en Panamá.

Arnulfo Arias se refugia en la Zona del Canal, iniciando Estados Unidos acciones para que abandone rápidamente el lugar. Finalmente, el 22 de octubre viaja a Washington en un avión militar con algunos de sus seguidores. Los Estados Unidos nunca recuperó la confianza en Arnulfo Arias Madrid después de su traición durante la Segunda Guerra Mundial.

Mientras tanto, el gobierno norteamericano suspende relaciones con el nuevo gobierno panameño el 15 de octubre, pero son reanudadas el 13 de noviembre del mismo año. El gobierno panameño nombra a Roberto Alemán como embajador ante la Casa Blanca desde noviembre de 1968 con el objeto de lograr que se aceptaran las modificaciones propuestas y facilitar la ratificación en Panamá. Sin embargo, Estados Unidos no desea reabrir las negociaciones sino es con un gobierno electo, pareciendo una excusa pues ya en 1969 habían expuesto la idea de esperar 5 años.

Seguidores de Arnulfo Arias se resisten al golpe de Estado protagonizando escenas de violencia y represión desde octubre de 1968, en Chiriquí, Veraguas y cerca de la ciudad de Panamá. El gobierno es inestable y a pesar de contar con el apoyo de la oligarquía que había respaldado a Arias Madrid, este grupo aún no estaba definido, lo que dificultaba la continuación de las negociaciones de nuevos acuerdos y de una ratificación legítima del gobierno. A pesar del espíritu combativo de Boris Martínez, no es considerado por el gobierno estadounidense como peligroso para las relaciones con Panamá ni para la seguridad de los Estado Unidos. Sin embargo, el 25 de febrero de 1969 Martínez fue destituido y enviado al exilio en Miami, y a finales de ese año Omar Torrijos se consolida como líder del gobierno.

Mientras tanto, alrededor a mediados de enero de 1969 Nander Pitty acepta el Ministerio de Relaciones Exteriores con Juan Antonio Tack como vicecanciller. En septiembre de 1969 el gobierno panameño tiene la esperanza de continuar con otras etapas de las negociaciones. El canciller y vicecanciller recomiendan la sustitución del Consejo Nacional de Relaciones Exteriores por una Comisión de Asesores para las Relaciones con los Estados Unidos. En este momento, Roberto Alemán informa al Departamento de Estado que en poco tiempo el gobierno panameño enviará a cinco personas que no han tenido ninguna relación previa con las negociaciones para agregar nuevas ideas al proceso.

Se publica entonces en un periódico de Panamá que no se ha hecho una solicitud directa de reabrir las negociaciones por oficialmente nunca fueron suspendidas. Unos meses antes llegaba a Panamá el embajador Nelson Rockefeller con el propósito de observar a Torrijos y a los nuevos dirigentes. Torrijos le habló de la necesidad de reabrir las negociaciones sobre el canal interoceánico y de integrar la Zona del Canal al desarrollo de Panamá.

Posteriormente, Torrijos se entrevista en Nueva York con el General Westmoreland, pero al llegar a Panamá desconoce los acuerdos conversados con él sobre la base de Río Hato para extender la autorización del uso de esta base más allá del 23 de agosto de 1970 y expulsa al encargado de negocios, Donald Down, el 28 de octubre de 1969.

Mientras tanto, Henry Kissinger, el nuevo estratega del gobierno de Estados Unidos, desea conocer más sobre la situación de Panamá y después de realizar cambios en las oficinas que manejaban asuntos relacionados con Panamá, le informa al Secretario de Estado que el presidente Richard Nixon relaciona los tratados con Panamá con aquellas cosas de interés nacional de la potencia. Expresa que si los Estados Unidos reconoce el gobierno de Panamá, debe preparase para conversar seriamente con dicho gobierno y concluir el asunto, pero teme que los panameños quieran presionar para obtener concesiones en nombre sentimientos nacionalistas artificiales.

Estados Unidos ve a Torrijos como un hombre dictatorial, volátil e impetuoso, que está en busca de una base política, un programa político y una identidad política. Creen que Torrijos estaría en el poder por largo tiempo y desean tenerlo de amigo. Como consecuencia, el embajador Robert Sayre comienza a acompañarlo en sus giras por el interior del país.

El 1 de enero de 1970 se convierte en el canciller Juan Antonio Tack. Antes de renunciar, Alemán manifiesta que el gobierno panameño no pretende considerar las tres propuestas de tratados ni siquiera como base para las negociaciones. Se integran a la comisión nuevos asesores del Órgano Ejecutivo nacional en el Ministerio de Relaciones Exteriores: Carlos López Guevara, Jorge Illueca, Edwin Fábrega, Omar Jaén Suárez, Julio Noriega, Boris Blanco, Favio Velásquez, Juan Antonio Stagg y Julio Yau.

Aparece entonces un documento titulado "Fundamentos de la Posición de la Cancillería panameña en Relación con el Rechazo por parte de Panamá de los tres proyectos de tratados de 1967". Ni en este momento ni más adelante, ninguno de los dos países define cuáles son las causas del conflicto, ni tampoco plantean lo que sería un convenio justo y equitativo.

Sin embargo, la Comisión Asesora identifica siete causas de conflicto con Estados Unidos:

  1. La perpetuidad
  2. Jurisdicción política y autoridad administrativa
  3. Ejecución de obras civiles no autorizadas en los Tratados
  4. Protección del Canal de Panamá
  5. Insuficiencia de beneficios directos para Panamá.
  6. Insuficiencia de beneficios indirectos para Panamá
  7. Diferencias en la interpretación en los tratados vigentes

En conclusión, ninguno de los tres proyectos de tratado procura la pronta eliminación de las causas de conflictos entre los dos países.

El gobierno republicano de Nixon que tradicionalmente más reaccionario y menos dispuesto a dar concesiones a Panamá, agregando a esto el problema de Vietnam que no termina sino hasta 1973.

La recomendación de la Comisión Asesora del 30 de marzo se hace pública un 5 de septiembre de 1970. Pocos días después el secretario Rogers se entera de la decisión del gobierno panameño. Esta pronunciación provoca la reacción del equipo negociador de los tratados de 1967. Fernando Eleta Almarán, Roberto Alemán, Diógenes De la Rosa, Ricardo Arias y Guillermo Chapman se pronuncian rebatiendo todas las afirmaciones del documento de cancillería, considerando que no tiene un fundamento en lo escrito en los proyectos y que las críticas no son serias, ni objetivas, ni constructivas.

Para el canciller Tack este pronunciamiento de la Comisión Asesora no significaba que se perdían las conversaciones de 1964 a 1967 sino que se trataba de una nueva etapa. Inclusive consejeros y negociadores realizaron trabajos conjuntos para darle continuidad al ejercicio y a las aspiraciones de Panamá.

Diez años más tarde, el gobierno de Torrijos presenta un paquete de tratados que serían aprobados en plebiscito popular por los panameños. Las diferencias con el tratado de 1967 son:

  1. Duración del acuerdo de defensa que sería de cinco años más que el de 1967.
  2. La magnitud de las reversiones de aguas y tierra al principio de la vigencia son mucho más extensas en los tratados de 1967.
  3. La naturaleza del ente que administrará el canal a esclusas.
  4. En el tratado de 1977 la Comisión del Canal es una agencia federal del gobierno de Estados Unidos con una Junta Directiva con minoría panameña.
  5. El acuerdo de opción del canal a nivel del mar de 1967 desaparece.
  6. La cláusula de arbitraje de 1967 desaparece.
  7. En 1967 hay tres acuerdos. En 1977 son solo dos: uno sobre la administración del canal a esclusas y otro sobre la neutralidad.

En este momento los gobiernos de ambos países. son distintos como también los son sus aspiraciones y realidades.

Los resultados preliminares del estudio del canal a nivel hacen que tome mayor importancia el canal existente, por lo tanto la respuesta de Washington hacia las demandas panameñas se endurecen, lo que termina en proyectos de tratados entre 1971 y 1972 que el gobierno panameño rechazó. Para los Estados Unidos, al no existir un canal a nivel, la injerencia de los Estados Unidos terminaría con la reversión del canal de esclusas.

Después de un largo período, los fundamentos para reemplazar el tratado de 1903 como la desaparición de la colonial en la Zona del Canal y el final de la perpetuidad de los tratados se convierten el los propulsores de un nacionalismo fuerte. La reafirmación de la soberanía y la manifestación concreta de la jurisdicción de Panamá sobre el territorio zoneíta, lo mismo que el aprovechamiento del recurso natural de la posición geográfica mediante la obra Inter-marina forman parte del ideario básico panameño. Un sector más moderno de la sociedad toma la dirección de la política exterior y de los esfuerzos para adelantar la negociaciones con Estados Unidos sobre el canal y su futuro.

El nuevo grupo tecnocrático liberal en el gobierno durante dos períodos presidenciales trata de resolver el problema mayor del subdesarrollo económico y social de Panamá mediante cuatro reformas: administrativa, tributaria, metropolitana y agraria, faltándole la más importante, la política.

Luego, el proyecto del canal a nivel del mar por el istmo de Panamá se convierte en una palanca poderosa de negociación para los panameños que exigen estudios minuciosos de factibilidad, lo cual produce retrasos en las conversaciones en espera de resultados más precisos de las investigaciones sobre rutas y métodos de construcción.

La contraparte norteamericana es dura y difícil con la mayoría de los elementos de negociación de su lado. El negociador panameño se enfrenta a un equipo norteamericano sólido y coherente.

Como resultado de la corrupción administrativa, las componendas y el oportunismo de la oposición, la oligarquía se alía con otras fuerzas populares, contribuyendo a acabar con un sistema y con un proyecto que solucionaría la mayor parte de los problemas de la República desde su fundación, el conflicto histórico con los Estados Unidos. Esas fuerzas son las principales responsables de retrasar por diez años la desaparición de la colonia norteamericana. Pero su caída produjo inestabilidad interna y el paro de las conversaciones por lo menos dos años.

El final de esta etapa política marca el inicio de otra forma de gobierno ya existente en la región, un gobierno militar que se consolida lentamente buscando el apoyo de las masas, incorporando grupos minoritarios y marginales con tendencia izquierdista, manifestando un carácter anti-oligárquico, popular y con disposición de promover el nacionalismo, buscando solidaridad internacional con la causa panameña y una actitud retadora ante los Estados Unidos.

La primera etapa dura 6 años, culminando las conversaciones a mediados de 1967. Las dos etapas siguientes toman siete años, terminando en septiembre de 1977. Sin embargo, este logro de las aspiraciones panameñas, se apoya en los antecedentes, las negociaciones entre 1964 y 1967, y los acuerdos ad referéndum que se lograron en esos días.

Jherrera

I


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