Monografias.com - Página no encontrada

Discúlpenos.

No hemos podido hallar la página que estaba buscando.
Sin embargo, quizás podamos ayudarlo. Pruebe lo siguiente:

Ir a la página de inicio de Monografias.com.
Ver nuevos trabajos agregados a Monografias.com recientemente.
Si es su primera visita a Monografias.com, consulte la ayuda.
Busque en todo Monografias.com:

Buscar: Avanzada

¿Por qué pudo haber ocurrido esto?

Es probable que Usted haya llegado a esta página a través de:

Un favorito (o bookmark) demasiado antiguo.
Un motor de búsqueda que tiene un listado desactualizado de nuestras páginas.
Una dirección posiblemente mal tecleada.
Un vínculo roto en nuestras páginas.

También es posible que el recurso que Ud. busca haya sido dado de baja por su autor.

¡Ayúdenos a mejorar! Si ha llegado a esta página a través de un vínculo roto
dentro de Monografias.com, por favor escríbanos a webmaster@monografias.com
detallando el problema, para que lo podamos solucionar a la brevedad.

El equipo de www.monografias.com



 

Evolución histórica del turismo moderno a partir del siglo XIX.

Indice
1. Introducción
2. Turismo
3. El Turista
4. Historia Del Turismo
5. Historia del turismo en Venezuela

1. Introducción

En una sociedad de grande y creciente opulencia se manifiestan tres grandes tendencias plausibles en relación con el trabajo. A medida que la producción de bienes se hace aparentemente menos urgente, y a medida que las personas necesitan con menos urgencia unos ingresos para adquirir bienes, trabajarán menos horas o días por semana, o trabajarán con menos intensidad. O, como última posibilidad, puede ser que trabaje menos gente permanentemente. Galbraith, John Keneth
Una vez explicados sus antecedentes históricos inmediatos se puede pasar ya a explicar la evolución de la etapa del turismo a la que llamaremos turismo moderno. Este período de tiempo precisamente coincidirá con lo que se ha apuntado aquí como Edad de Oro del balnearismo, que comienza aproximadamente en las primeras décadas del siglo XIX y acaba en las primeras décadas del siglo XX. Si en párrafos anteriores se comentaba que la importancia de esta fase del turismo radica, entre otras cosas, en que la revolución del transporte permite una mayor movilidad de los viajeros y por lo tanto cada vez más población tiene acceso al turismo y al ocio, precisamente en los complejos balnearios, como centro de la actividad turística destacada en este período, esto se verá aún con mayor claridad.Pero volvamos al punto de partida y dejemos momentáneamente al balnearismo. Estamos en las primeras décadas del siglo XIX, aproximadamente las de los años treinta y cuarenta, y toda una serie de fenómenos presentados al principio del anterior capítulo van a favorecer la aparición de un turismo moderno. La delimitación de esta era del turismo moderno que aquí se establece responde a diferentes aspectos porque se quiere enlazar la evolución histórica del turismo en general con la del balnearismo en particular, por eso además de la revolución del transporte, con la irrupción de los trenes para entender su comienzo y con la revolución del automóvil para ver su final, se añade la repercusión de los cambios en la ciencia, y más en particular de la medicina, y también los cambios en la percepción de la naturaleza y los gustos estéticos de los turistas. Sin embargo, se podrían haber establecido otras divisiones cronológicas que no tienen porque estar en concordancia con las que aquí se presentan. Así, Burkart y Medlik distinguen tres épocas del turismo, que vienen exclusivamente ligadas a lo que son los cambios en los medios de transporte. Así, una primera época comprendería las décadas de los treinta y cuarenta del siglo XIX, que se identifica con los primeros años del ferrocarril (y que no estaría muy disociada con el período histórico en el que encontramos a los viajeros románticos que se han presentado anteriormente), una segunda época que coincidiría exactamente en el tiempo con lo que ellos llaman la era del ferrocarril (the railway age) y una tercera época dividida en dos etapas, los años de entreguerras entre la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, y el período posterior a la Segunda Guerra Mundial (esta tercera etapa se correspondería precisamente con lo que hemos definido aquí como turismo de masas o turismo contemporáneo).
Sin embargo, aún estando en gran parte de acuerdo con estos autores en que el papel del transporte sea un elemento central y le dediquemos un apartado muy importante, debemos ampliar nuestras miras y observar otros factores de una importancia decisiva para la génesis del turismo moderno, tal y como hace José Luis García Vega cuando busca diferenciar entre causas y efectos de su aparición, dándole mayor importancia a los cambios socioeconómicos en general que se están dando en estos años.
Deberíamos, en definitiva preguntarnos porque es a principios del XIX y no en otro momento cuando, y con la revolución del transporte como eje central, se entiende que aparece la actividad turística moderna como tal. Según dicho autor porque es en este momento cuando se dan una serie de factores determinantes para que aparezca el turismo moderno

Tabla 1. Factores determinantes de la génesis del turismo moderno

Acción

Reacción

Emigración del campo a la ciudad

Exodo de la ciudad al campo

Desplazamiento, de sur a norte

Regreso al origen, de norte a sur

Proletarización

Masificación

Concentración urbana

Necesidad de evasión

Concentración económica

Posibilidad monetaria

Reivindicaciones sociales

Tiempo libre

Cambio de mentalidad y género de vida

Aspiración a la felicidad

 Fuente: elaboración propia a partir de José Luis García Vega
El autor reduce el anterior esquema a dos axiomas básicos relacionados con las leyes económicas; la necesidad de desplazamiento de forma libre y masiva solo puede aparecer cuando los países alcanzan un determinado nivel de renta nacional y cuando esta renta se reparte de una forma suficientemente justa. Sin embargo llegar a este punto supone el haberse sometido previamente a las duras condiciones que impone la industrialización. Así, si esta industrialización produjo como acción la concentración en los grandes núcleos urbanos de las masas rurales, lo que provocó su proletización, a su vez se produjo la reacción a esta industrialización a través de diferentes fenómenos que darían lugar a lo que hoy en día se conoce como turismo. Al someterse estas masas proletarias a muy duras condiciones de vida (hacinamiento, tensiones, contaminación, etcétera) aprovecharán, en cuanto puedan, su tiempo libre para satisfacer su necesidad de evasión regresando de forma periódica a sus lugares de origen, y cuando se pierda el vinculo con este lugar de origen, simplemente desearán un reencuentro con la naturaleza.
Se había conseguido, por otro lado, implantar la idea de que la felicidad para estas masas obreras era factible, cosa impensable hasta este momento. La condición de la naturaleza humana a través del mimetismo de los comportamientos jugó aquí un papel muy relevante, que está íntimamente relacionado con la revolución en los transportes. A partir sobretodo del siglo XVIII, como se explicará en próximos párrafos, los viajeros pertenecientes a la nobleza habían ampliado sus desplazamientos gracias a la capacidad para pagarse un transporte privado y exclusivo. La revolución de los medios de transporte que se impondrá en Occidente en la primera mitad del siglo XIX, de nuevo asociada a los cambios que produce la Revolución Industrial, va a facilitar, que primero los burgueses, y más tarde las clases obreras, imiten los comportamientos de la nobleza y permita que, para desgracia de ésta, alcancen los santuarios del turismo de elite, como las playas y los balnearios de moda.
En las primeras décadas del XIX en Europa se viven los momentos de mayor repercusión de la Primera Revolución Industrial y la revolución en los medios de transporte (en Francia, en 1848 se inaugura el ferrocarril París-Dieppe, y el mismo año en España la línea Barcelona-Mataró), y aquí comenzará esta etapa histórica del turismo, hasta la década de los treinta del siglo XX, cuando en toda Europa los trabajadores consiguen una antigua aspiración; la de poder disfrutar de una vacaciones pagadas y a su vez se está imponiendo en todo el mundo civilizado una nueva forma de transporte; el automóvil, para el cual los gobiernos fascistas de Alemania e Italia ya están construyendo las primeras autopistas.


Durante esta etapa se irá produciendo el progresivo acceso de mayores capas de la población a lo que hoy se entiende como actividad turística y unos lustros después de la Segunda Guerra mundial se dará comienzo a la etapa que va hasta la actualidad y que se considerará como la denominada etapa del turismo de masas o turismo contemporáneo. Las conquistas sociales de los trabajadores son, pues, otro de los elementos claves para comprender la evolución histórica del turismo. Burkart nos señala precisamente la relevancia de los cambios sociales que se estaban produciendo en el XIX de esta forma;
"Only when the place of earning one’s living began to be saparated from the place where one reared one’s family could be the modern separation of work and leisure be valid" Burkart, A.J. Tourism. Past, Present and Future. Heinemann, London, 1981.
La industrialización trae una serie de convulsiones sociales a la mayor parte de los países europeos, donde se crean nuevas estructuras sociales. Se produce paralelamente la revolución demográfica asociada a los cambios en la agricultura y a la nueva industrialización. En un siglo, desde finales del XVII al principios del XIX la población de Gran Bretaña se había multiplicado por cinco, de cinco millones a veinticinco. Burkart cita como más importante aún que este crecimiento en números absolutos de la población, el gran flujo de migración interna que a partir de este mismo momento se produce desde las zonas rurales a las ciudades, con el crecimiento y desarrollo de estas, donde se tienen que ampliar la capacidad de alojamiento, mejorar los transportes, aumenta la demanda de bienes de consumo , etcétera. Por estos años en Gran Bretaña, pero poco después también en Francia, Alemania o los países escandinavos se está produciendo pues, en términos generales, un cambio en las estructuras productivas de los países, cayendo el peso relativo del sector agrícola en todos ellos y aumentando la importancia del naciente sector industrial, que a su vez está provocando un cambio en las estructuras sociales, creando una nueva clase social de individuos adinerados, sin tener porque ser rentistas o terratenientes, pero que intentarán acercarse a los gustos y aficiones de los aristócratas. La aparición de esta nueva clase social, la burguesía, su importancia y sus decisiones, que en historia son un tema de estudio usual, Burkart nos la refiere también como decisiva para la aparición del turismo moderno. La progresiva complejidad de la sociedad y el aumento de la renta per cápita va a provocar la aparición de nuevas profesiones e incrementar el peso y poder de los funcionarios del Estado , de los administradores, etcétera y sobretodo, a partir de finales del XVIII y principios del XIX, con las guerras que liquidan el ancient regime, la mayoría de los países expandirán su deuda nacional para financiar estas guerras, creando un grupo de prestamistas que se consolidarán como una nueva clase rentista, pero esta vez desligada al producto de la tierra (brokers, banqueros, intermediarios de todo tipo). La aparición de la clase obrera en Gran Bretaña, se vio además empujada por las oportunidades de trabajo que se crearon en las ciudades portuarias británicas al aumentar en esta misma época de forma muy considerable el comercio exterior del país (Gran Bretaña pasó de comerciar prácticamente solo con el mediterráneo y el Noroeste de Europa a tener un gran tráfico con Norteamérica, sobretodo tras su Guerra de Independencia ).
La industrialización, pues, crea dos nuevas clases sociales que van a conformar los nuevos contingentes de turistas modernos. Una clase obrera, urbana, que en Gran Bretaña hará crecer las ciudades del Norte y de los Midlands, y que conformará el principal mercado de pasajeros para el ferrocarril y para las excursiones programadas preparadas entorno al nuevo medio de transporte, como las del renombrado Thomas Cook. La segunda clase, la de los fundholders o intermediarios financieros, que junto a los nuevos empresarios burgueses conformarán precisamente la clientela de los grandes balnearios, de los primeros cruceros (sobretodo en el mediterráneo), o de excursiones organizadas pero de más alto nivel.
Obviamente, la situación en España y Catalunya por estas fechas es diferente, puesto que el impacto de la nueva industrialización es mucho menor. Como ha sido estudiado con más profundidad que la que ha de presentarse en este trabajo, Catalunya será la región donde precisamente se darán unas condiciones más semejantes a las que aparecen en el resto de Europa, pero aún así no suficiente como para crear una dotación de nuevos turistas al estilo de la que aparecerá en Gran Bretaña por estas fechas.
Lo que si es muy importante destacar es que estos nuevos turistas, tanto los que pertenecen a la clase obrera como a la nueva clase burguesa, no pertenecen a la elite de viajeros que hasta ese momento habían tenido la exclusividad de viajar por las fronteras europeas y en sus propias naciones; los aristócratas y los más acaudalados rentistas de la tierra . De hecho, tanto los turistas neoclásicos como los mismos turistas románticos que explicábamos en el anterior apartado pertenecen a esta categoría de elite, como Young, Milton, o el mismo Byron y Washington Irving.
Una vez presentados quienes eran estos turistas podemos ver ya la demostración de las tesis de García Vega en cuanto a la aparición del turismo moderno, que requería tanto la libertad de viajar como la caracter ística de la masificación o totalización de la actividad. Ambas características coincidirán con determinados hechos que según diferentes autores marcarían el comienzo de la actividad turística. Por un lado, Fernández Fuster, como ya se dijo antes, solo entendería que podemos hablar de turismo a partir de la consolidación del fenómeno conocido como el Indian Mail, de claras connotaciones británicas y cuya secuencia causal podría resumirse en la siguiente. El Imperio Británico, pujante en estas primeras décadas del siglo XIX se había consolidado en gran parte por el afán comercial de sus ciudadanos en la necesidad de proveer a la isla de los recursos en las que era deficitaria, construyendo entre los siglos XV y XIX una red comercial que abarcaba gran parte del globo y a la que muchas veces se había sometido por la intervención militar. Había nacido el colonialismo y la India , hacia finales del XVIII era el mercado más suculento para los británicos. La dominación del país durante el siglo XIX provocaría el desplazamiento de grandes masas de ciudadanos del Imperio hacia esta colonia. Inicialmente se desplazarían los mismos comerciantes, los administradores, funcionarios y obviamente los militares, pero paulatinamente aparecerían también sus familias y nuevos colonos en busca de oportunidades.
La ruta hasta llegar a la India se vería cada año más frecuentada por barcos ingleses y finalmente se convertiría en un viaje de moda para todo aquel que quisiera visitar el extranjero. Ésta es una de las razones por las que los países que atravesaba el trayecto; Francia, Suiza, Italia y Egipto (para después llegar a la India atravesando el Índico) se transformaran en los destinos clásicos del turismo inglés y para que casi doscientos años después lo sigan siendo. Lo cierto es que no se le puede quitar la razón a Fuster en cuanto a las dos características que se citaban en este capítulo; efectivamente se trata de un fenómeno que mueve a grandes masas de viajeros, y se puede afirmar que aunque originalmente estaba compuesto mayoritariamente por individuos que debían marchar de las Islas por motivos de trabajo, a lo largo de los años se fue convirtiendo en un viaje de ocio para muchas de sus familias y para nuevos incorporados que simplemente querían visitar aquellos países que tan famosos se estaban haciendo en su país.
Por otro lado Luis Lavaur nos da la cita de la Great Exhibition de Londres, en 1851, como de suficiente peso, en cuanto a volumen de turistas (seis millones), nacionales y también ya extranjeros (aproximadamente un cinco por ciento), para considerarla como el fenómeno que abre el período de esta época del turismo. Este tipo de acontecimientos alcanzó tal fama, que solo unos lustros después, en 1867, la segunda "Exposition Universelle" de París alcanzaba ya los dieciséis millones de visitantes. Aparecen también ya por esta época las primeras agencias de viaje, cuando según el mismo Lavaur "la celeridad impresa al viaje por Europa por ferrocarriles y vapores, liberaban al gran turismo del encaje del Grand Tour". Este encaje del Grand Tour del que habla el autor se podía entender como la misma extensión del fenómeno representada por los turistas neoclásicos y románticos, que viajaban por su cuenta, sin intermediarios. De hecho, se verifica aquí la característica de mimetismo entre clases sociales que anteriormente citamos en alguna línea, puesto que estas agencias de viaje nacen generalmente como negocios familiares que lo que ofrecen es un Grand Tour en miniatura que se adapte a las posibilidades monetarias y al escaso tiempo que disponen a veces los nuevos clientes . La época de los trenes y de las Exposiciones Universales, pues, va a ser la que vea nacer a los viajes organizados, aunque no debe pensarse que estos fueran exclusivos de aquella nueva clase social de burgueses y fundholders que antes presentábamos, porque precisamente esto sería ignorar que la más relevante figura del momento en cuanto a la innovación turística, Mr. Thomas Cook, inició su carrera y fortuna gracias a una clientela esencialmente obrera, "de vasta amplitud numérica, pero económicamente poco desarrollada" en palabras de Lavaur. La relación de Cook con la Great Exhibition es fundamental, puesto que precisamente en esta consiguió que 165.000 personas, residentes la mayoría de los núcleos fabriles, acudieran al evento a precios módicos. Con la ayuda de su hijo, John Mason Cook a partir de 1865, formarían una agencia de viajes que fue acercando a los viajeros británicos de clase media a los antiguos santuarios del Grand Tour, como Francia (París), Italia o Egipto, además de desarrollar el turismo hacia Suiza, que debería convertirse en el destino turístico por excelencia desde este momento y hasta principios del siglo XX con el auge del alpinismo. Sin embargo, como innovadores, se les atribuye el haber creado los forfaits individuales, ya que a los ya indispensables billetes de tren se les acompañó de unos vouchers o hotel-coupons, válidos para pagar las habitaciones de hotel en cualquiera de aquellos que presentaba la guía de la misma agencia, evitando así los inconvenientes de tener que pagar en moneda extranjera. Como ejemplo de la relevancia de estos eventos , la Exposición Universal de Viena, en 1873, facilitó entre otros hechos favorables para el turismo europeo, que el ingeniero y empresario Nagelmackers firmara unos oportunos contratos con las empresas de ferrocarriles de Francia, Austria y Alemania para poder estrenar los primeros coches-cama de ámbito internacional, transportando visitantes de París a Viena, lo que sería el embrión de la poderosa compañía Compagnie internationale de Wagon-litts.
Otra de las características de este nuevo turismo será la aparición de la estacionalidad turística, puesto que precisamente hasta el momento los turistas del Grand Tour, los neoclásicos y los mismos viajeros románticos, eran individuos acaudalados, generalmente rentistas, que disponen de todo el año para viajar y no se preocupan por tener unos límites temporales. De hecho solo algunas actividades como la misma concurrencia a los balnearios, las travesías marítimas o los viajes a los Alpes por su propio carácter estival se realizaban en verano, ya que normalmente era el invierno la época preferida para viajar, ya que como la mayoría de los viajeros eran británicos o del Norte de Europa, preferían precisamente en esta época huir de los rigores del clima de su país. En cuanto a gustos, hacia la década de los setenta los clásicos destinos de los turistas románticos de principios del siglo XIX siguen siendo prototípicos para todos los viajeros; la playa, los balnearios y la montaña, pero se está produciendo un cambio muy significativo derivado de todos los fenómenos anteriormente explicados, con la expansión de los ferrocarriles y la progresiva aparición de nuevas agencias de viajes, se está multiplicando varias veces el número de los turistas que acuden a los nuevos resorts, y lo que es aún peor para los aristócratas que se sienten invadidos; en unos períodos temporales bastante uniformes.
A partir de la moda de los balnearios proliferan también los primeros baños de mar y así se ponen de moda ciudades como Biarritz, en Francia, donde veranean Napoleón III y su esposa, y sobretodo a partir de la década de los sesenta del XIX, la Riviera francesa y poco después también la costa italiana del Adriático. En todos los países estos resorts se hacen muy populares. Hasta Niza, Rimini, Blackpool o Ostende acuden también los miembros de las clases menos privilegiadas, gracias a la mejora en las conexiones ferroviarias entre las crecientes ciudades industriales y estos centros de ocio. Alrededor también de los balnearios se construyen los kursaals o casinos, que son los que en la mayoría de las ocasiones atraen a los clientes a estos complejos y que van a tener una importancia decisiva en el desarrollo de estos primeros centros en la costa. Es decir, el baño de mar, lo que sería el germen de lo que actualmente es el turismo de playa, procederá generalmente de la moda de los balnearios de interior, pero sobretodo a partir de una coyuntura muy específica: cuando en los balnearios de interior, localizados los más lujosos y frecuentados en Alemania, Chequia y Eslovaquia, se prohíba el juego por parte de las autoridades estos se exiliaran a las localidades de la costa, como Montecarlo, que a partir de este momento experimentarán un desarrollo cuyas magnitudes no eran ni mucho menos predecibles en es momento. A su vez, los mismos clientes que en los veranos inundan los balnearios del Rhin son los que en invierno van a empezar a aparecer por Niza.
Es muy importante recalcar el hecho de que para que aparezca y se consolide esta bonanza en cuanto a proliferación del turismo por diversas localidades de la geografía europea se ha de dar un hecho fundamental; el disfrute de cuarenta y tres años de paz interrumpida en el continente desde 1871, en que se diluyen momentáneamente los conflictos fronterizos franco-germanos hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial . Además a partir de la década de los setenta del siglo XIX, dos países tan importantes para el turismo europeo como Alemania e Italia empiezan a aparecer en las guías baedecker y en los hand-books de los viajeros como países unidos, sin aduanas y con sistemas monetarios unificados, y donde Francia y Suiza despuntan como centros turísticos ya tradicionales, donde los industriales del ramo, en París, Niza o Interlaken supieron entender a la perfección el fenómeno que se estaba generando y el futuro que se le preveía.
Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, los progresos del turismo son semejantes o incluso más acelerados. Muchos norteamericanos se dejan ver por las capitales turísticas, sobretodo por París y Roma , pero en su propio país, aunque carente de arqueología, historia o museos relevantes, repleto de bellezas naturales grandiosas e intactas, se desarrolla un turismo interior de notable volumen, siendo Boston y New York las ciudades más visitadas. También en la rivera del río Hudson, llamado el Rhin americano se está desarrollando un incipiente turismo fluvial, o en las elegantes estaciones balnearias de Saratoga, con visitantes ilustres como Edgar Allan Poe . Aunque ninguno de estos destinos superaba al ahora clásico show fluvial de la frontera con el Canadá, las cataratas del Niágara, rodeadas ya de un gran conjunto de hoteles y con temporada de abril hasta la llegada de Otoño. Por otro lado, además, se iban regularizando los servicios de los vapores transatlánticos entre Gran Bretaña y los Estados Unidos , durando ahora el recorrido entre nueve y diez días si el tiempo acompañaba. Por otro lado, la historia del desarrollo de Norteamérica y la expansión ferrocarril es una tema tópico en otros estudios y también se podría escribir al respecto en cuanto atañe al desarrollo del turismo moderno en esta nación , donde los trenes empezarán a desplazar cada vez a más viajeros desde las viejas ciudades del Este hacia los nuevos resorts que se van creando por el conquistado Oeste, como el núcleo balneario de Colorado Springs, fundado en 1871 en torno al mastodóntico hotel Antler y que vino a denominarse la Suiza Americana. Otros destinos como Grecia aún tenían dificultades para abrirse paso entre la naciente industria turística y la imagen excesivamente exótica del país, las malas infraestructuras viarias y sobretodo acontecimientos desgraciados como la matanza de un grupo de turistas británicos en Pakermi, cerca de Maratón, no ayudaban en absoluto.
Por lo que respecta a Oriente, nos hemos de remitir a lo escrito por Luis Fernández Fuster en relación al tráfico de funcionarios y sus familias de Gran Bretaña a la India en el Indian Mail para trabajar en el ejército o en la compañía de la Indias Orientales, que aunque son generalmente viajes por motivos de trabajo o de las familias que acompañan a estos trabajadores, acaban en muchas ocasiones creando imágenes y definiendo rutas y excursiones por países que se ponen de moda, como Turquía, donde los Dardanelos se llena de excursionistas extranjeros, que llegan por mar y que se alojan en el accidentalizado balneario de Bursam en la orilla asiática del Mar de Mármara, o la ciudad balnearia de Brussa, con hoteles como el Hotel de l’Olympe propiedad de hoteleros italianos. En Egipto, y en gran medida a partir de la construcción del canal de Suez por parte de los franceses y el numerario que vertió en las arcas del Khedive, se occidentalizó el aspecto de las ciudades más populosas como El Cairo y Alejandría, que se llenaron de hoteles, teatros y óperas al modo de las capitales europeas, siendo la visita a las pirámides obligatoria, normalmente contratada en el mismo hall de cualquier hotel. Obviamente hasta estas latitudes llegará también el olfato empresarial de los Cook, que logró convertir sus tours al país como signo de distinción de ciertos gentlemen ingleses hartos ya de encontrarse con demasiados acompañantes en sus viajes por Italia o Suiza, logrando además ampliar el status de su propia compañía, todavía demasiado centrada en lo viajes para las clases medias urbanas.

2. Turismo

Actividad multisectorial que requiere la concurrencia de diversas áreas productivas agricultura, construcción, fabricación— y de los sectores públicos y privados para proporcionar los bienes y los servicios utilizados por los turistas. No tiene límites determinados con claridad ni un producto tangible, sino que es la producción de servicios que varía dependiendo de los países; por ejemplo, en Singapur, una actividad turística importante son las compras, pero no el entretenimiento; en Londres, tanto el entretenimiento (teatro, cine, conciertos, museos y monumentos) como las compras son entradas importantes para el sector del turismo.

Estadísticas del turismo  
El 4 de marzo de 1993 la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas adoptó las recomendaciones de la Organización Mundial del Turismo (OMT) sobre las estadísticas del turismo. La definición aceptada oficialmente es: "El turismo comprende las actividades de personas que viajan a (y permanecen en) lugares fuera de su medio normal durante más de un año consecutivo por motivos de ocio, negocios u otros propósitos". Las recomendaciones distinguen las siguientes categorías de turismo: 1) turismo doméstico, que abarca a los residentes de un país que visitan ese mismo país; 2) turismo de entrada, que implica a los no residentes de un país 'A' visitando el país 'A', por ejemplo turistas japoneses que viajan a España; 3) turismo de salida, que comprende a los residentes de un país que visitan otros países, por ejemplo un residente de Roma, Italia, visitando Bruselas, Bélgica. Las tres clasificaciones básicas pueden combinarse entre sí para derivar en las siguientes categorías de turismo: 4) turismo interno, que abarca el turismo doméstico y el turismo de entrada; 5) turismo nacional, que incluye el turismo doméstico y el turismo de salida; y 6) turismo internacional, que comprende el turismo de entrada y de salida.

3. El Turista

Todos los tipos de viajeros que hacen turismo son descritos como visitantes, un término que constituye el concepto básico de todo el sistema de estadísticas turísticas; el término 'visitante' puede ser subdividido en visitantes de un día o excursionistas y en turistas, de la forma siguiente: los visitantes son quienes viajan a un país distinto de su país de residencia habitual, fuera de su medio ambiental usual, durante un periodo que no exceda los 12 meses y cuyo propósito principal de visita es cualquiera que no sea el ejercicio de una actividad remunerada en el lugar visitado, 2) los visitantes de un día o excursionistas son aquellos que no pasan la noche en un alojamiento público o privado en el país visitado y 3) los turistas son visitantes que permanecen una noche como mínimo en el país visitado.
Cuando los países utilicen esas nuevas definiciones aumentará la calidad y fiabilidad actual de las estadísticas turísticas, que no son fáciles de analizar debido a las inconsistencias en las definiciones y clasificaciones utilizadas. Teniendo en cuenta esas limitaciones, el turismo sigue siendo reconocido como una actividad de importancia económica global.

Escala Global De Turismo
En 1994 la OMT estimó la existencia de 528,4 millones de turistas que generaban 321.466 millones de dólares en ingresos; además predijo que para el año 2000 el turismo sería la actividad económica global más importante, superando incluso al comercio de petróleo y de mercancías fabricadas. Para los países desarrollados y en vías de desarrollo es una fuente importante de ganancia de divisas, una fuente de ingresos personales, un generador de empleo y un contribuyente a los ingresos del estado. El volumen de la actividad turística en una base global no está distribuido uniformemente; la OMT estimó en 1992 que el 62% de las actividades turísticas se producían entre países desarrollados. Esta estadística ilustra el hecho de que el turismo es disfrutado sobre todo por residentes de países desarrollados que poseen los ingresos necesarios, el tiempo libre suficiente y la motivación para viajar.

4. Historia Del Turismo

El turismo puede ser reconocido desde el momento en que se empezó a viajar; la narrativa de Marco Polo en el siglo XIII, el grand tour de la aristocracia británica a Europa en el siglo XVIII y los viajes de David Livingstone por África en el siglo XIX son ejemplos del turismo temprano. A Thomas Cook se le considera el fundador de los viajes organizados en la medida en que utilizó, en 1841, un tren alquilado para transportar turistas de Loughborough a Leicester. Antes de 1950 el turismo europeo era sobre todo una actividad nacional, exceptuando algunos viajes internacionales, en particular dentro de Europa continental. En el periodo de recuperación que siguió a la II Guerra Mundial, una mezcla de circunstancias dio ímpetu a los viajes internacionales. Los factores que más contribuyeron son: el número creciente de personas empleadas, el aumento de ingresos reales y tiempo libre disponible y el cambio de la actitud social con respecto a la diversión y al trabajo. Esos factores se combinaron para estimular la demanda de los viajes y vacaciones al extranjero. La aparición de agencias de viajes especializadas que ofrecían viajes organizados que incluían el transporte, el alojamiento y los servicios en un precio global, posibilitó los viajes al extranjero a un nuevo grupo de consumidores cada vez más creciente. El 'paquete' o viaje 'organizado' democratizó los viajes; las vacaciones en el extranjero dejaron de ser exclusiva de las clases sociales ricas y elitistas.

Los Desarrollos Más Recientes
Las economías de escala que posibilitaron los viajes al extranjero a tanta gente, ampliaron también el horizonte de los viajes. Al mismo tiempo que las líneas aéreas con el desarrollo tecnológico adquirían aviones mayores y más rápidos, las distancias se acortaban en términos de duración de los viajes. Hoy, un avión de 400 pasajeros puede volar desde Londres a Johannesburgo, Suráfrica, en 11 horas sin escalas; o de Londres a Bangkok, Tailandia, en 14 horas. Las vacaciones con destinos de largo recorrido son ahora realistas en relación a la duración del vuelo, además de atractivas en términos de precio, pues las tarifas aéreas cuestan mucho menos que hace 15 años. Los viajes de largo recorrido se están convirtiendo en un sector creciente en la demanda del turismo internacional.
Además del turismo por vacaciones hay también un importante mercado de turismo de negocios. Los viajeros por negocios utilizan el transporte, el alojamiento y los servicios en forma similar a los viajeros que van de vacaciones. Sin embargo, como sus gastos son más de negocios que personales, aunque su estancia sea más corta en general, tienden a efectuar muchos más desembolsos por visita que los viajeros vacacionales. En la actualidad se ha desarrollado un sub-mercado especialista, el sector de reuniones, incentivos, convenciones y exposiciones, representado en muchos países del mundo. En casi todas las ciudades importantes pueden encontrarse centros cualificados de convenciones y exposiciones. Muchas ciudades asiáticas, por ejemplo Yakarta, Hong Kong y Singapur, han desarrollado en los últimos años excelentes instalaciones que compiten favorablemente con los centros establecidos en Europa y Estados Unidos. Las convenciones y exposiciones atraen a visitantes de distintas partes del mundo. En 1994 se estimó que este mercado generó 97.000 millones de dólares en ingresos globales.
El rápido crecimiento del turismo internacional se ve reflejado en el incremento de los miembros de la OMT, que en 1995 contaba con 125 países miembros y 250 miembros afiliados. Con algunas excepciones, la mayoría de los países han establecido una Organización Nacional del Turismo (ONT), generalmente promovida por el Estado. Estas organizaciones son el foco de la actividad del gobierno y el sector privado para representar en el extranjero las ventajas turísticas del país. El apoyo gubernamental a las ONT se basa en la necesidad de asegurar los beneficios económicos derivados del turismo. La importancia del turismo como entrada de moneda extranjera se ve con claridad en países como la India y Tailandia, donde el turismo es la primera fuente de ingresos de divisas. España, donde el turismo tiene una importancia económica de primera magnitud, recibió en 1995 la visita de 51 millones de turistas.
Sin embargo, el crecimiento del turismo a escala internacional ha acarreado problemas, sobre todo en lo referente a su impacto en las sociedades y en el medio ambiente. La aceptación sin restricciones de los beneficios del turismo en la década de 1970 empezó a dar paso a una propuesta más equilibrada sobre el papel del turismo en el desarrollo, especialmente en lo referente a sus impactos no económicos. Los planificadores del turismo empiezan a incluir factores socioeconómicos y medioambientales en su trabajo. Algunos factores que se consideran negativos son, la excesiva ocupación en las costas, por ejemplo en España, la mala planificación de los lugares de temporada en Pattaya, Tailandia o el turismo sexual en Bangkok, Cuba y Manila. En la década de 1990, las ventajas económicas ya no son el único criterio para apoyar el desarrollo del turismo; éste está cada vez más unido al concepto de sostenibilidad.
Un turismo sostenible puede definirse como "un proceso que permite que se produzca el desarrollo sin degradar o agotar los recursos que posibilitan ese desarrollo". La sostenibilidad en el turismo, como concepto, se define como 'eco-turismo', 'turismo verde', o 'turismo responsable'. Cualquiera que sea su descripción, se considera como un medio de reconocer que la Tierra posee recursos limitados y que el turismo, como en otros sectores, tiene límites para el desarrollo, sobre todo en lugares específicos. Hoy preocupa mucho el uso turístico de los parques de animales de Kenia, el deterioro de la Gran Barrera de Arrecifes de Australia y el daño causado por los montañeros o alpinistas irresponsables en las áreas montañosas del Nepal. La interdependencia del turismo, la cultura y el medio ambiente se ha convertido en una consideración crítica al formular las políticas turísticas. La sostenibilidad no sólo se aplica a los proyectos turísticos a pequeña escala; es igualmente importante, si no más, en zonas donde existe un gran volumen de turistas, como en los países de la cuenca del Mediterráneo, donde la contaminación medioambiental es de la mayor importancia.
No hay ninguna razón para creer que el turismo declinará como actividad internacional en el futuro. Todo se inclina a suponer que aumentará para convertirse en un aspecto significativo del desarrollo económico y social en muchos países. El desafío, pues, es asegurar que ese crecimiento pueda acomodarse dentro de una estructura sostenible.

5. Historia del turismo en Venezuela

Por: Ing. Rafael Ramírez Castellano
El turismo es tan antiguo como el hombre y nace con él mismo. Cuando estudiábamos el origen de nuestra raza en la escuela primaria, hablábamos de indios nómadas y de indios sedentarios; estábamos hablando inconscientemente de turistas y de receptores de turismo. Dícese que Marco Polo, nacido en Venecia, fue el primer turista . El padre de Marco Polo de nombre Nicolás hizo el primer viaje de Venecia a la China (Catay) regresando cargado de pieles, esencias, especias, etc. para retornar veinte años después en su segundo viaje con su hijo quien gozó de la confianza del Emperador Kublainkan. A su regreso Marco Polo fue hecho prisionero, por inmiscuirse en la Guerra de Venecia con Génova y en la cárcel contó a su compañero de celda sus aventuras. Allí escribió los célebres " Viajes de Marco Polo " relatos que influyeron en su libertad. Este es el primer libro sobre turismo del cual se tiene noticia en el mundo.
El turismo viene a través de la historia desarrollándose lenta y espontáneamente. Hay muchas causas que hacen que el turismo haya tomado mundialmente importancia. En los países Europeos y en Estados Unidos el turismo, como movimiento más o menos interesante de volumen de personas, toma fuerza al establecerse el ferrocarril como medio de transporte.
La aparición del ferrocarril ( siglo XIX ) viene a marcar la verdadera aparición del turismo masivo, Hay muchos factores que han influido en el desarrollo del turismo, tales como el mejoramiento salarial del público en general, el crecimiento del nivel cultural de las masas, el acercamiento de los pueblos mediante el transporte moderno, las facilidades de financiamiento de los viajes, el crecimiento urbano que obliga a sus habitantes a buscar descanso y sosiego en otros lares, y las condiciones naturales presentes en los sitios turísticos y las creadas por el hombre. Todos estos factores y otros más, han hecho que el turismo se haya desarrollado a través del tiempo y de la historia hasta llegar a ser hoy en día un factor de primer orden como vía alterna de desarrollo económico.
El Dr. Diego Arria en su libro " Turismo y Desarrollo " publicado en Mayo de 1971 dice: "Los venezolanos hemos sido, en cierto modo precursores de turismo, ya que en el curso de la historia, hemos visitado muchos países, no por motivos de placer sino para cooperar a defender la libertad de esos países ". Así pudiéramos decir que Simón Bolívar, sin proponérselo fue el gran turista de la libertad.
Debemos recordar la influencia que a través de 1os tiempos ha tenido el turismo en las economías de España Italia, Méjico, Puerto Rico, Las Islas del Caribe. Pero, más importante que el tiempo y la historia, para el desarrollo del turismo es la conciencia turística que los pobladores de una región hayan asimilado a través de su historia o sea, su inteligencia y perseverancia, ante este interesante fenómeno socio-económico. En Venezuela debemos aprovechar, con prontitud, los resultados positivos que a lo largo de la historia el turismo ha logrado en otros países.
Históricamente hablando, el turismo constituyó un privilegio de la clases adineradas, es decir, de la clase social constituida por los grupos o estratos de gran poder económico. Muchas de estas personas practicaban los viajes, esto es, practicaban turismo, además del placer que de ello derivaba, como un acto expreso de sobresalir notoriamente como persona importante. Hoy en día todo ha cambiado a través de la historia y el turismo se ha convertido en una necesidad y en un placer accesible a mayor número de personas y estratos sociales. El turismo en su historia pasa de haber sido privilegio elitesco a ser disfrute de las mayorías y el correr del tiempo ha cimentado al turismo como una gran actividad económica al alcance de grandes masas hoy con derecho a participar en el consumo del "producto industrial" del turismo que es la recreación y el descanso.
Lo interesante en la historia del turismo no es la secuencia cronológica de su desarrollo sino el provecho que podamos obtener, quienes ahora tratamos de desarrollar la actividad, de la experiencia de los países ya desarrollados.

 

Trabajo enviado por:
Jose Avilez

Monografias.com - Página no encontrada

Discúlpenos.

No hemos podido hallar la página que estaba buscando.
Sin embargo, quizás podamos ayudarlo. Pruebe lo siguiente:

Ir a la página de inicio de Monografias.com.
Ver nuevos trabajos agregados a Monografias.com recientemente.
Si es su primera visita a Monografias.com, consulte la ayuda.
Busque en todo Monografias.com:

Buscar: Avanzada

¿Por qué pudo haber ocurrido esto?

Es probable que Usted haya llegado a esta página a través de:

Un favorito (o bookmark) demasiado antiguo.
Un motor de búsqueda que tiene un listado desactualizado de nuestras páginas.
Una dirección posiblemente mal tecleada.
Un vínculo roto en nuestras páginas.

También es posible que el recurso que Ud. busca haya sido dado de baja por su autor.

¡Ayúdenos a mejorar! Si ha llegado a esta página a través de un vínculo roto
dentro de Monografias.com, por favor escríbanos a webmaster@monografias.com
detallando el problema, para que lo podamos solucionar a la brevedad.

El equipo de www.monografias.com



 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda