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8. Casa Vicens (1883-1888) _
Este fue el primer encargo que recibió
Gaudí, en el mismo año que consiguió su
título de arquitecto.
Se trataba de una casa para veraneo en las afueras de Barcelona
(desde hace años absorbida por el crecimiento de
ésta ciudad) para Manuel Vicens, fabricante de ladrillos y
azulejos. Algunas dificultades económicas que le
surgieron al propietario, prolongó su
finalización.
En esta obra primeriza pueden apreciarse reminiscencias
musulmanas y árabes, en una curiosa fusión con
elementos autóctonos. La abundante utilización de
azulejos, tanto en el interior como en el exterior, ofrece
colorido y originalidad. Esta obra podría ser definida
como un hermoso "collage" de estilos y germen de nuevas ideas.
Gaudí aún no introduce las formas curvas, tan
propias de la arquitectura
gaudiniana. Se mantiene en la tradicional aplicación de la
regla y la escuadra, es decir de la línea recta.
Debido a la urbanización posterior de la zona, se
perdió una glorieta, una fuente y una parte del
jardín pertenecientes a la obra original.
La profusión de artesonados, azulejos y pinturas en la
decoración interior da como resultado -según los
puntos de vista y tendencias actuales- un conjunto algo
abigarrado y barroco.
En la lámpara de una de las habitaciones, hay grabada
caligrafía árabe, tan frecuente en los monumentos
musulmanes andaluces.
Segundo trabajo encargado a Gaudí, y primero en finalizarse. Está situado en Comillas, provincia de Santander, en el norte de España.
El nombre con que se conoce este edificio, El Capricho,
parece bastante adecuado ya que fue construido para Máximo
Díaz de Quijano, persona soltera
que no necesitaba tanta superficie habitable para él y su
servicio.
Por primera vez aparecen las líneas curvas en la obra del
artista. La torre existente sobre la entrada principal no
tiene una finalidad concreta, ya que en su interior
sólo hay una estrecha escalera de caracol que conduce al
pequeño mirador, pero le confiere originalidad y enriquece
el edificio.
Su decoración exterior es más contenida y menos
extravagante que la otra obra, Casa Vicens, que realizó
casi en paralelo junto a Barcelona. Aquí se aprecia
también la influencia árabe-musulmana. Las
sólidas columnas de la entrada, interpretación
libre del estilo dórico, recuerdan la época
medieval.
Varios azulejos en relieve: el
girasol y las hojas, son el "leit motive" que se reproduce de
manera insistente en esta obra, alternándose con ladrillos
vistos.
Según parece, el arquitecto no llegó a visitar
nunca este edificio debido a que se encuentra en Cantabria, al
norte de España, y
alejado de Barcelona. La supervisión de la obra la delegó
Gaudí en otro arquitecto, en Cristóbal
Cascante.
Este edificio es actualmente propiedad de
una compañía japonesa.
Edificaciones destinadas a albergar caballerizas y
picadero para el que llegaría a ser su principal cliente, y
posteriormente buen amigo, Eusebi Güell
A diferencia de las otras obras llevadas a cabo por Gaudí
en esta su primera época, el exterior de esta finca es
austero y casi carente de ventanas. El maestro entendió
que por estar en una zona poco habitada, y por el destino a que
serían dedicadas las edificaciones, la ostentación
externa no tenía demasiado sentido, por lo que
volcó su atención en la funcionalidad de los
interiores.
Los materiales
empleados vuelven a ser, básicamente, ladrillos y
azulejos, y se mantiene aunque algo más suavizado, un
cierto estilo neo-mudéjar.
En su interior se encuentra actualmente la Càtedra
Gaudí-UPC.
En la entrada principal, una cancela de 5 m de largo con un
dragón halado, cierra el paso al visitante. Esta
magnífica pieza realizada en hierro
forjado, demuestra tanto el profundo respeto que
sentía Gaudí por los trabajos de forja (tan
frecuentes en sus obras), así como la importancia que daba
a todos los detalles ornamentales. Algunos estudiosos de la obra
gaudiniana han interpretado que podía tratarse del
dragón que la mitología sitúa en la puerta del
Jardín de las Hespérides.
11. Colegio Teresiano (1888-1889) _
Al igual que le había sucedido con la Sagrada
Familia,
Gaudí se hizo cargo de las obras un colegio y de la casa
madre de la orden teresiana en Barcelona, cuando el edificio
estaba ya construido hasta la primera planta por un arquitecto o
maestro de obras cuyo nombre se desconoce.
Este "pie forzado" le impuso ciertas restricciones, a las que se
unieron la limitación de fondos de la comunidad
religiosa y el deseo de representar austeridad, impuesta por la
regla de pobreza de la
orden. A las críticas y limitaciones en este sentido
del fundador de la orden en Cataluña, Enric d'Ossó
i Cervelló, afirman que Gaudí respondió:
"Cada uno a lo suyo, padre Enric. Yo a construir y usted a decir
misa y rezar".
En esta obra Gaudí introdujo un gran número de
elementos decorativos externos y rejas de hierro
forjado, tan del gusto del gran arquitecto.
Gaudí dirigió estas obras durante poco tiempo, no
llegando a terminar el ni el colegio ni la capilla. Esta
última, construida en 1908, fue proyectada por Gabriel
Borrell i Cardona, profesor de la Escuela de
Arquitectura.
La mayoría de los corredores situados alrededor del patio,
están formados por esbeltos arcos y estilizadas ventanas.
Al colocar los arcos tan próximos entre sí,
Gaudí pudo cubrir este piso sin necesitar de emplear vigas
en la parte superior. El techo es el propio suelo del piso
situado encima.
La gran utilización decorativa del ladrillo por parte de
Gaudí, hizo incrementar las facturas de materiales de
forma innecesaria, según la comunidad
religiosa. Al maestro, la combinación entre las zonas
blancas y el color rojizo del
ladrillo le sugería ambiente
monacal y rústico, adecuado para una orden
religiosa.
Construido en las costas de Garraf, en la carretera que
une Sitges con Barcelona. En 1882 Gaudí había
proyectado para estos terrenos un pabellón de caza que no
llegó a construirse.
Posteriormente estas tierras fueron dedicadas al cultivo de la
viña, en las cuales se edificó este "celler" (en
castellano
"bodega").
Con aspecto de decorado cinematográfico (¿castillo
de hadas o de ciencia-ficción?), este edificio recubierto
totalmente de piedra está situado, a unos 30 kms al sur de
Barcelona, en la orilla del Mediterráneo.
Una torre redonda que no pertenecía a esta obra, era de
origen medieval y servía de refugio a los habitantes de
las cercanías cuando se producían ataques
corsarios, fue incorporada a la obra sin destruirla.
Durante bastante tiempo se
atribuyó este proyecto a
Francesc Berenguer i Mestres. Investigaciones
posteriores han permitido saber que Berenguer intervino
efectivamente, pero sólo como colaborador de
Gaudí.
Esta edificación tuvo para Gaudí una gran
valor
simbólico por estar relacionada con la historia de Cataluña.
En este mismo lugar el rey Martín "el Humano",
último monarca de la dinastía catalana,
había hecho construir una casa en 1408, casi exactamente
500 años antes. El lugar llamado "Bell esguard" ("bella
vista" en castellano)
ofrecía una extraordinaria vista panorámica de
Barcelona.
Estos antecedentes históricos influyeron sobre el proyecto de
Gaudí. En el exterior quiso representar un castillo
medieval pasado por el tamiz de su genio creativo. En la fachada,
no se encuentran reminiscencias árabes o musulmanas sino
góticas y medievales. Este edificio es como una especie
de monolito de piedra, en el que destaca la aguja de su
espadaña, como homenaje y recuerdo de un lejano pasado
histórico. La cruz de cuatro brazos que corona la torre,
se encuentra en varias de las obras de Gaudí.
Esta obra, otra más entre las suyas, tampoco fue acabada
por el arquitecto. Domènech Sugrañes la
terminó en 1917
La sorpresa surge cuando se adentra uno en el edificio. Del
exterior de piedra hosca y oscura se pasa a un interior lleno de
luminosidad y de formas suaves y modernistas. El color blanco y
las formas redondeadas hacen que la luz rebote y se
difunda, produciendo inesperados claroscuros. Gaudí vuelve
a ser, una vez más, el genial creador de formas curvas y
de impensados arcos.
13a. Hierro Forjado
Gaudí fue un artista completo, y como tal diseñaba
e intervenía incluso en los más pequeños
detalles de sus obras. Realizó muebles y elementos
decorativos en madera,
cerámica y hierro forjado. Por ello pasaba
muchas horas supervisando y modificando sus trabajos en los
talleres de los artesanos colaboradores.
El hierro forjado lo utilizó con frecuencia para realizar
rejas, balcones y barandillas, así como para ornamentos
complementarios, entre ellos una veleta para el Palacio
Güell.
13b. Interiorismo
Escalera de la Casa Calvet (1898-1900) en Barcelona, destinada a
alquiler por pisos. El Ayuntamiento de la ciudad le
concedió el premio al mejor edificio del año
1900.
Las barandas de piedra y las finas y esbeltas columnas fueron
fabricadas con granito artificial. Sobre los arcos aparecen
relieves en forma de hojas de parra.
En su aspecto de creador total, Gaudí diseñó
meticulosamente todos los elementos de la casa: la cabina del
ascensor, la reja que cubre la entrada, los bancos adosados a
las paredes del vestíbulo, las luces y las baldosas de la
escalera.
Sinceramente el tema me atrapó por completo. Yo
conocía muy poco acerca de las obras de Gaudí. Esta
monografía me hizo dar cuenta del
arquitecto que Gaudí llevaba dentro y de como admiraba,
amaba y respetaba por completo la naturaleza,
tratando de imitar su perfección en la mayoría de
los detalles de sus obras.
"Con tiestos de flores, rodeado de viñas y oliveras,
animado con el cloquear de las gallinas, el cantar de los
pájaros y el de los insectos, y con las montañas de
Prades al fondo, capté las más puras y placenteras
imágenes de la naturaleza, esta
naturaleza que siempre es mi maestra" Gaudí.
Se le deben, a este gran maestro de la Arquitectura, la atención y concentración necesarias
para interpretar y entender sus creaciones; además de
comprender al valiente arquitecto que vivía en su
alma. Su genio rebelde, inmortalizado en sus obras,
conmovió a todo un pueblo; que se sintió
representado por el maestro. Con él desapareció uno
de los más grandes constructores de todos los tiempos,
cuya influencia ha llegado a representar toda una época
dentro de la moderna arquitectura catalana.
En Antoni Gaudí Cornet, había tres características que le permitieron hacer lo
que hizo:
Una personalidad
enigmática, por demás inteligente y adaptada a su
particular manera de estar en el mundo.
Un arquitecto brillante con una capacidad enorme para crear
soluciones a
edificaciones imposibles de realizar.
Y un espléndido artista que se anticipo a su época
y dejo en cada una de sus obras su sello imperecedero...
Así he redescubierto y revalorizado las obras y vida de
ANTONI GAUDI, venerado por los catalanes y el mundo. Valorado
internacionalmente como uno de los grandes de este ARTE que se llama
ARQUITECTURA.
La bibliografía es 90% internet (de sitios como www.sagradafamilia.org), un 5% de conocimientos míos y un 5% de recopilación de datos de amigos, conocidos y familiares, ah, y que no se me olviden los profesores, ¡GRACIAS A TODOS!













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