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la masacre de pozzeto

Enviado por monno85



Partes: 1, 2

 

Indice
1. Introducción
2. Reportaje revista semana
3. Satanás
4. Semana edición 240 VS Satanás

6. El tiempo 6 de diciembre de 1986
7. Entrevistas.
8. Opiniones personales y conclusiones.
9. Bibliografía

1. Introducción

Después de la masacre de pozzeto se conocen muchísimos artículos que tratan de dar explicación a las acciones de Campo Elías o simplemente artículos que tratan de narrar los sucesos del 5 de diciembre de 1986, ahora bien desde antes de desarrollar cualquier clase de investigación del caso de la masacre de pozzeto, es necesario saber que no se va a poder obtener una verdad absoluta pues de los muchísimos artículos que dan información acerca de estos hechos y de muchísimos medios que nos hablan acerca de este mismo suceso vemos que entre las mismas fuentes de información hay contradicciones y se llega al punto de no tener información como tal si no que simplemente tenemos hipótesis acerca de lo que pudo haber pasado. Este trabajo consta de una recopilación de toda la información que pudimos obtener acerca del caso, un estudio de dicha información y puesta en común acerca de lo que expongan dichos medios teniendo en cuenta las contradicciones de los mismos medios y las hipótesis que se pueden venir divulgando desde la fecha por medio de testigos con testimonios diferentes, ahora bien después de que tengamos cada punto claro de cada información que nos manden los medios, vamos a comparar dicha información estudiada con el libro Satanás y así darnos cuenta que entra a ser parte de la historia real y que hace parte de la ficción o imaginación de Mario Mendoza, por ultimo sacaremos conclusiones y puntos de vista personales.
En este trabajo estamos exponiendo bastante información simultáneamente que en otras partes posteriores del trabajo pueden ser utilizadas por esto para que el lector no se tenga que devolver a los artículos anteriores y recopilar necesariamente la información, vamos a repetir y a re-exponer información dada en partes anteriores del trabajo por consiguiente le rogamos paciencia .

2. Reportaje revista semana

Entrando en materia, después de observar los artículos del Diario el Tiempo y el Articulo de Revista Semana, nos damos cuenta de que el articulo de la revista semana es mucho mas global y por consiguiente mas superficial en comparación con la información que nos brinda el diario el tiempo; por esta razón hemos decidido empezar por estudiar el articulo que brindo la revista semana en su edición 240 (advertencia: no se sabe que tan verdad puede ser la información brindada por este articulo pues data según el pie de pagina de ABRIL 1983, Ahora bien creemos es un error de fecha pues la información que dan en el articulo es completamente sólida)
El articulo que brindó la revista semana en donde hablaban de la masacre de pozzeto se divide en:

  1. La masacre
  2. 49.896.93 pesos
  3. tiquete sin regreso
  4. La ultima cena
  5. Desde la Barrera
  6. Que entre el diablo y escoja
  1. En el pedazo del articulo que se titula LA MASACRE simplemente nos brindan información física de Campo Elías Delgado en donde es importante resaltar que era un hombre de contextura mediana, que vestía de gris y con la camisa abierta, que media 1.74 y salió a las 5:30 PM de la cr. 7 #52-27, que tenia 52 años y tenía un paso firme y rápido. Su mamá era una persona de presencia pulcra y sencilla
  2. 49.896.93 pesos, desde el día anterior de la masacre (el miércoles) Campo Elías se acerco a las oficinas del banco de bogota para cerrar la cuenta de numero 4352354 que tenia allí con el saldo 48.896.93, el cajero intento redondear la cifra con 50 centavos pero el hombre no estaba de acuerdo y renegó hasta quedar supuestamente sin deberle al banco y sin que el banco le debiera nada de dinero a el. Esa misma tarde Campo Elías en algún momento compro aproximadamente 500 proyectiles para un revolver calibre 32 largo. Curiosamente el lugar donde el soldado empezó su matanza fue el ultimo que fue descubierto por las autoridades; El jueves 5 de diciembre en el apartamento 304 de un edificio situado en la calle 118 #40-11 Según el portero Juan Villamizar el llego a visitar a la señora Nora Becerra de Rincón, esta señora estaba acompañada en el apartamento con su hija de 15 años que respondía al nombre de Claudia. Aparte de ellas dos existía un hermanito de 11 años que respondía al nombre de Julio Eduardo y fue el primero que se dio cuenta de lo que había pasado con su mamá y con su hermana cuando entro en la mañana siguiente al apartamento y encontró a su mamá amordazada y maniatada con 4 puñaladas y también al encontrar a su hermana con 22 puñaladas en el cuerpo y atada de pies y manos a la cama de su cuarto. Alrededor de las 4 PM el entro al apartamento en donde vivía con su madre doña Rida de Delgado a la que asesinó por ,medio de un tiro después de una discusión, después de muerta Campo Elías la envolvió en papel periódico y la roseo de gasolina y le prendió de fuego después de esto el soldado al apartamento 301 y con el pretexto de llamar a los bomberos hizo que le abrieran la puerta dos mujeres que respondían a los nombres de Inés Gordi Galat y Nelsy Patricia Cortez sin saber que su destino inmediato sería un tiro en la cabeza; después de estas dos chicas delgado giro su cuerpo y en el apartamento 302 se encontraba la señora Gloria Isabel Agudelo León de 50 años quien salía a averiguar lo que sucedía, a ella también la mato, después de esto bajo al apartamento 101 donde Matilde Rocío González y Mercedes Gamboa le abrieron la puerta y a pesar de estar estudiando para un parcial final las chicas dejaron ingresar a delgado en el apartamento para que llamara a los bomberos, entonces el soldado les dio un poco mas de tiempo de vida y después reacciono y las mato a las dos; en ese mismo apartamento el soldado hirió a otra estudiante que se encontraba en otro lugar del apartamento pero murió después cuando era atendida en el hospital San José. Entonces Delgado salió de su edificio por ultima vez y se quedo aproximadamente 10 minutos observando un cartel que hablaba de la obra de García Lorca "Bodas de Sangre" según testimonio de la señora Blanca Agudelo de Gonzáles quien se cruzo con el a la salida del edificio. La señora Berta Gómez era una señora que vivía con las estudiantes y logro salvarse de los tiros del soldado por que salto hacia el patio interior de apartamento, y salió rápidamente del edificio, detuvo una patrulla de policía, los agentes al darse cuenta que el 4 piso se estaba incendiando le dijeron que ese caso era para los bomberos y que ellos se encargarían de llamarlos, pero ninguna de las autoridades que tuvieron la oportunidad de reaccionar a tiempo lo hicieron y entonces no se pudo evitar la siguiente parte de la masacre.
  3. Tiquete sin regreso. Unos minutos después de pasar los hechos del apartamento el soldado se dirigió al apartamento 201 de el edificio ubicado en la Crr 28ª No 51-31 y doña Clemencia de Castro le abrió la puerta, después de que Campo Elías le preguntara sobre su marido don Jesús, ella lo invito a seguir al apartamento Capo Elías y doña Clemencia mantenían una relación de amistada desde hace 5 años cuando se encontraron las dos familias en una cita para jugar poker, que era una de las pasiones de Delgado, aparte de eso como el soldado dominaba el ingles, les ofrecía unas clases de ingles usando el libro de "Dr. Jekill and Mr Hyde"; Durante su visita doña Clemencia y el soldado estuvieron hablando y se noto al soldado bastante raro y nervioso pues no se sentaba, mantenía caminando de una lado a otro y aparte de eso repetía las frases que ya había dicho, doña Clemencia le ofreció una coca cola al soldado pues era una bebida que a el le gustaba mucho, aparte de eso estuvieron hablando de el hijo de doña Clemencia que se nombraba Andrés, a Andrés la había ido mal en el colegio y Campo Elías le repitió mucho que no lo fuera a regañar por que el se tenia que "arreglar", el soldado era muy cariñoso con los hijos menores de doña Clemencia, tubo un espacio para hablar con Andrés y le dio unos consejos; Doña Clemencia noto que el soldado estaba armado pues se le notaba "el bulto debajo del saco", además el mantenía armado desde que fue victima de un atraco en New York, el dentro de su visita en ningún momento se sentó y siempre él era el que hablaba , doña Clemencia en ningún momento pudo interrumpirlo, le dijo el soldado a doña Clemencia que se iba para un viaje y que de la única familia que pensaba despedirse era de aquella, hablo de que tomaba un viaje sin regreso para la china; hacia las 6:45 pm el soldado se despidió lamentando que don Jesús no hubiera estado en la visita, les dijo que los quería mucho , doña Clemencia lees pregunto que si el les iba a escribir en su estadía fuera del país y el le dijo que no se preocuparan por que iban a recibir noticias de el muy pronto, tres horas depuse José Fernández Gómez se las daría.
  4. La Ultima Cena; A las 7:15 pm Delgado llego a su restaurante favorito el cual era la pizzería Pozzeto (cll 62 cr 7), saludo a los meseros que lo conocían y después pidió media botella de vino y unos espaguetis a la boloñesa, lo único que los meseros notaban extraño de el comportamiento de Delgado es que se paro varias veces a el baño, a las 8 de la noche termino la comida y pidió el primer destornillador(cóctel preparado a base de vodka con jugo de naranja), después pidió otro y se lo tomaba al tiempo que leía una revista norteamericana, dentro del restaurante en el primer piso donde el se encontraba se encontraban 35 personas que no se imaginaban que pasaría después; hacia las 8:15 pm el soldado ya había pedido su tercer coctel; poco después Delgado Pidió la cuenta de se ultimo coctel y se sentó en la barra, después de entregarle la revista y un poema a Ecce Homo, pidió un cuarto vodka...
  5. Desde la Barrera; Unos vecinos del restaurante Pozzeto que ya se habían enterado de la mitad de la noticia por medio de los medio de televisión a las 9:15 pm los Fernández escucharon el primer disparo y cónico mas uno tras de otro, unos minutos después estos vecinos pudieron observar como llegaban las primeras patrullas de policías, escucharon mas disparos mas mientras observaban como los agentes de la policía destruían ventanales y hacían todo un operativo para entrar al lugar, Los Fernández pudieron ver cuando el dueño del restaurante don Bruno salió de este gritando que no le destruyeran el negocio, entonces la policía entro y los vecinos pudieron ver como un agente entraba y en medio de un nutrido tiroteo descargaba sus cartuchos a un blanco definido, era tal vez el único agente que disparaba hacia un blanco definido por que los demás agentes entraba al lugar disparando a la loca, entonces los agentes comenzaron a entrar gateando y no dejaron entrar de nuevo al dueño del restaurante entonces los vecinos vieron cuando salió un joven diciendo "mataron a nuestra madrecita" luego este joven se acerco a un carro y comenzó a darle golpes; Entonces después comenzó el caos de los heridos, los cadáveres y los testimonios que eran algunas veces CONTRADICTORIOS. Entre los testimonios se encontraba el de un cardiólogo que respondía al nombre de Pedro José Sarmiento y quien por tres disparos fallidos habría salvado su vida, el testimonio de este personaje era de excepción pues se notaba bastante tranquilo en comparación a las demás personas que salían del recinto, Sarmiento se encontraba en el restaurante y acababa de ordenar de pronto oyó un totazo y pensó que era una bomba, después callo en cuenta que eran disparos pues oyó varios mas seguidos, entonces escucho una voz que gritaba "esto es un asalto todo el mundo al suelo, entrégueme el efectivo, no quiero joyas, el efectivo , bótense al suelo"; otra testigo Myriam Ortiz de Parrado no puede olvidar que el repetía "nadie me debe ver la cara, ustedes no me han visto nunca"; entonces en la posición que se encontraba Sarmiento se pudo dar cuenta como actuaba Delgado dijo que ese hombre se acercaba ala gente le pedía la plata y después cuando se agachaba a recogerla le pegaba un tiro y los mataba entonces vio así como mataron a Montaño, entonces el soldado se acerco a Sarmiento y no le dio tiempo tan solo de moverse un poco para atrás en el momento Campo Elías le disparo y siguió en su actividad matando a las demás gente que se encontraba dentro del restaurante, Sarmiento se toco el ojo , en donde la bala habría podido darle y sintió bien el ojo , después empezó a marearse, se salvo de ese disparo y otros dos que le habían pasado rozando , el se había salvado pero su hermana no; hasta que llego la policía y entro entonces Sarmiento dice ver cuando entro la policía y lo mato con un disparo; entonces es aquí donde surge la duda de que si el soldado se suicido o lo mato la policía; una niña Johana Cubillos Garzón, vio como el loco mataba a su hermana y aparte de eso dice que ella vio cuando el loco se suicido, ella dijo que el loco le pedía plata a la gente y después procedía a matarlo entonces se acerco a ella y no la mato entonces fue ahí cuando llego la policía y el loco se disparo y callo.
  6. Que entre el diablo y escoja; eran las 9:30 de la noche, en medio del caos de el negocio en ruinas estaban los cuerpos de 5 mujeres y 9 hombres, quince personas mas se encontraban en el suelo con heridas, los policías por las marcas de las balas se dieron cuenta de la certera puntería de Delgado las diligencias de los cadáveres terminaron a las 2 am. Los heridos fueron trasladados a los hospitales San José, San Ignacio, San Pedro, y militar, y horas mas tarde seis de ellos morirían, se elevaba a 20 el numero de muertos en el restaurante y a 28 el numero de la jornada completa; otras dos vecinas ayudaron con la logística después de toda la matanza; varias personas se encontraban en el restaurante y fue esta su cita con la muerte

Esta es la información que sacamos de la edición 240 de la revista semana, es aquí donde tomamos esta información como información base para el desarrollo de este trabajo.

3. Satanás

En este Capitulo Buscamos Hacer un pequeño resumen de las ideas principales que se encuentran en el ultimo capitulo del libro el cual también tiene como nombre Satanás, capitulo en el que se narra toda la historia de lo que hizo Campo Elías Delgado en su día de masacre por la zona de Bogotá.
El ultimo Capitulo del libro lo hemos dividido en cinco escenas que creemos son importantes para el desarrollo de este trabajo y así podernos dar cuenta que es parte de la ficción del autor y que es parte de la historia oficial la que protagonizo el soldado Campo Elías Delgado.

  1. Escena comienzo de la matanza en el norte de bogota, cll 118 cr 40 (aprox) (pag 260 del libro). campo elías llego al apartamento 304 en donde pregunto por la señora Matilde que tenia entre 40 y 45 años de edad, doña Matilde lo hizo entrar al apartamento que de por cierto era muy lujoso y le ofreció un vaso de coca cola, Campo Elías se sienta a hablar con doña Matilde y siente el cuchillo que había alistado desde su casa en su costado, hablan acerca de su hija y la obra de la doble personalidad escrita por Stevenson, El soldado le nombra a doña Matilde que se va a ir de viaje por que iba a volver a re-integrar a las filas del ejercito de los estados unidos y tenia planeado supuestamente un viaje a Nicaragua; cuando doña Matilde esta hablando el no la deja terminar y con un rápido gesto la golpea, le da un certero golpe en la nuca y le deja inconsciente, en ese momento el soldado la amarra con un cordón que había encontrado y toma camino hacia la pieza de la hija de doña Matilde que era alumna del mismo soldado, ella estaba estudiando en su pieza cuando el soldado entro y comenzó a hablar con ella, ella no se había dado cuenta de nada de lo que había pasado afuera pues estaba escuchando música con unos audífonos entonces no escuchaba ni percibía nada de lo que pasaba por fuera de la habitación, habla entonces con la niña acerca del tema de los ángeles y los demonios, del bien y el mal; entonces en otro gesto rápido le pega a Maribel y la amarra de pies y manos a la cama, saca el cuchillo y comienza a enterrarlo en las extremidades superiores de Maribel, le quita los zapatos y medias y sigue hundiendo el cuchillo por las extremidades de la niña, corta la ropa y la deja en ropa interior, se empieza a masturbar con su cuerpo y después le corta la ropa interior para dejarla desnuda y terminar de masturbarse, al terminar se llena de rabia y procede a llenarla de cuchillazos dentro de la parte central de su cuerpo , abdomen, corazón , pecho etc; sale de la pieza después de contemplar el cadáver de la niña y se encuentra con que Matilde esta despierta, entonces en un ataque de furia empieza a hacerle preguntas un tanto locas y llenas de violencia, después de esto Matilde se entera de la muerte de su hija y el asesino la mata con 4 cuchillazos en el abdomen, busca otras prendas de vestir que sean de hombre y elegantes, pues se cambia la ropa por que había quedado sucio después de esta matanza a arma blanca y después sale del apartamento como si nada.
  2. Escena , el soldado va a la universidad (pag 270) el soldado se dirige a la séptima con calle cuarenta y entra a la universidad donde va a realizar la tesis de grado es entonces donde un profesor le dice que busque un estudiante en el área de ciencia sociales que esta terminando letras por que el puede tener una bibliografía que le puede servir para el desarrollo de su tesis que se basa en el tema de los dobles; es entonces cuando el soldado busca a el estudiante, lo encuentra y empieza a platicar con el; después de que el estudiante le da la bibliografía el soldado le da las gracias y se dirige a salir del recinto.
  3. Escena; apartamento de la mamá (pag 271) campo elías se dirige a el edificio donde vive y antes de entrar al apartamento el consulta su reloj y observa que son las cuatro en punto de la tarde, entra al apartamento y sostiene desde el principio una discusión con su mama y el final de aquella discusión es un disparo en la cabeza hacia la mamá; después el soldado fue al apartamento 301 y mato a dos chicas sin necesidad de entrar al apartamento; se voltea y se encuentra en el apartamento 302 a la señora beatriz con la que había tenido unos inconvenientes desde antes, la hizo arrodillarse y después le pego un tiro en la cabeza; en el 101 mata a tres chicas universitarias que estaban estudiando para un examen, dos las mata instantáneamente después de entrar al apartamento y la tercera la deja herida y va a morir después en el hospital; sale del edificio y se queda mas o menos diez minutos observando la obra de garcía lorca- bodas de sangre.
  4. Escena; apartamento en el barrio sears timbra y lo atiende allí una señora que responde al nombre de doña Carmen , ella le ofrece una coca cola, hablan acerca de los hijos de Carmen y de un viaje que iba a hacer supuestamente al otro lado del mundo , a la China; después de la larga visita se despide le manda saludes al esposo y le dice que no se preocupe que pronto recibirá noticias de el.
  5. Escena en pozzeto . El soldado entra al restaurante del que es cliente y pide media botella de vino y unos spaguettis a la bolognesa; después de que termina de comer pide un vaso pequeño de coca cola y un flan de caramelo; acompaña después toda su comida con un destornillador; después de tomarse el trago entra al baño y alista las balas del revolver en el bolsillo y carga el mismo; deja libre el cuchillo "por si algo" se hace en un lado del negocio y comienza a disparar a la loca sin dejar salir absolutamente a nadie pues su certera puntería niega oportunidad de salida, observa rostros conocidos y después de darles la bienvenida al infierno les dispara a la cabeza a cada uno, entonces comienza a enloquecerse y pensamientos totalmente neuróticos pasan por la cabeza del soldado entonces es ahí donde se acerca al cuerpo in vida del cura, y con la sangre del mismo escribe en el suelo "yo soy legión"; los policías entran al recinto y disparan sin un blanco definido entonces no logran darle de baja, y en un rito ceremonioso el soldado pone su revolver en su misma cien y se vuela la cabeza.

Esta es la historia resumida de lo que paso en el ultimo capitulo de la obra, ahora ya teniendo una información de tipo "medio de comunicación" y otra fuente de información de tipo literario que es la que vamos a estudiar, vamos a ponerlas en común y así mismo a tratar de sacar lo que es ficción y lo que es parte de la historia real de el caso de Campo Elías tan solo teniendo en cuenta la información que hasta ahora tenemos.

4. Semana edición 240 VS Satanás

Titulamos así para hacer la comparación pertinente y darnos cuenta de que es lo que hace parte de la historia oficial entre el libro Satanás y la información que nos brinda la revista semana y también definir que hace parte de la ficción de Mario Mendoza.

  1. La masacre: en esta parte tanto el libro como la revista semana están meramente de acuerdo con la información que nos brindan solo hay que tener en cuenta que en el documental de Semana la narración empieza desde que ya ha dado de baja a la mamá (en ese capitulo)
  2. 49.896,93 pesos; la información que brinda la revista semana y la que nos cuenta la historia en el libro de Satanás en esta parte del reportaje solo varia en unos pequeños detalles: Según el reportaje de Semana Campo Elías habría comprado proyectiles para un revolver calibre 32 Largo y en la historia del Libro Satanás dice que el soldado portaba un revolver calibre 38 corto, ahora nos damos cuenta que el libro y la revista están en desacuerdo con esta parte de la información, es en este momento donde asumimos que empieza la ficción de Mario Mendoza frente a las acciones que sucedieron, asumimos como habitantes de esta sociedad colombiana y consultando con personas que tengan mas o menos idea de armas nos damos cuenta de que el autor pudo usar un calibre diferente como lo es el 38 corto por que es mas conocido en el mercado y en la sociedad colombiana en comparación al 32 largo, de hecho es el mas común en el porte aquí en la sociedad colombiana, entonces el autor pensó en un arma que cualquier persona de cualquier edad pudiera distinguir y no se confundiera, entonces eligió el calibre 38 corto el cual es uno de los mas conocidos y de los mas usuales que se ven aquí en la sociedad colombiana. Ahora después de esto viene la escena de la cll 118 con cr 40 en donde Campo Elías va a visitar una mujer; mujer que según el libro se llama Matilde pero que según el documental de Semana se llama Nora Becerra y a este ultimo es al que le creemos pues nos damos cuenta que sigue la ficción del autor y sustentamos el inclinarnos hacia el nombre de Nora Becerra y no al de Matilde por que en el mismo comienzo del libro dice "... tanto los personajes como la trama pertenecen exclusivamente al territorio de la ficción..." de allí que sacamos de que el empieza a cambiar todos los nombre de los personajes si los comparamos con los verdaderos que confiamos sean los que publica la revista semana; ahora en las dos historias aparece de que la señora a la que va a visitar tiene una hija la cual es alumna de clases de ingles del soldado, esta niña en el libro se llama Maribel y en el reportaje de semana se llama Claudia, de los mismos argumentos nos valemos para decir que Maribel es el resultado de la imaginación de Mendoza y que la verdadera niña respondía al nombre de Claudia. De ahí para allá no se sabe nada según el documento de la revista semana, lo único que coincide es el numero de puñaladas de las dos mujeres y el estado en el que las encontró el hijo al otro día cuando abrió el apartamento, son totalmente iguales entre el documento y el libro.
  3. ahora entre la escena del apartamento de la 118 y la del apartamento de la mamá hay otra escena que es la de la universidad, dicha escena la describe el libro en un corto pedazo pero el documento no dice absolutamente nada de lo que fue la visita a la universidad entre estas dos escenas.
  4. En la escena del edificio donde residía la mamá no hay ningún cambio por que todo coincide perfectamente, solo que en documento de Semana dicen los nombres de la victimas de el soldado en cambio en el libro no , tan solo una persona que era la administradora del edificio y que el soldado no se la llevaba bien con ella y según el libro se llamaba Beatriz y lo que dice el documento de la revista semana es que la señora respondía al nombre de Gloria Agudelo; de resto todo es igual pero en el documental hablan de una señora que escapo del 101 y que vivía con las tres victimas de ese apartamento y en el libro no habla nada acerca de ese detalle.
  5. En el barrio Sears como ya lo pudimos comprobar el autor vuelve a cambiarle el nombre a los protagonistas de esta escena esta vez cambia el Clemencia de Castro por Carmen y aparte de eso la única diferencia también entre el documento y el libro es que en el documento hablan de que el soldado estuvo hablando unos minutos con el hijo de doña Clemencia Andrés de 12 años de edad y le dio unos consejos antes de irse, cosa que dentro del libro no nombran para nada y simplemente dice que le mando saludes al marido de la mujer (Clemencia-"Carmen")
  6. la escena de Pozzeto es la que mas cambia empezando por que supuestamente el soldado después de que había comido los spaguettis y bebido el vino pidió un flan de caramelo y una coca cola, cosa que dentro del documental de semana no aparece (simplemente lo dejamos como incógnita y lo confirmaremos con mas fuentes de información), después con los destornilladores todo vuelve a coincidir en la historia; según el libro el asesino entra al baño para alistar su armamento, cosa que en el documento no está, simplemente en el documento dicen que el hombre cada poco iba al baño pero nunca se supo por que o para que con verdadera argumentación, en la parte en que dicen que el deja el cuchillo libre para su uso fácil, se vuelve a generar otra pregunta pues en el documental no hablan de cuchillos, simplemente se nombran las cuchilladas que les pego a las mujeres en la 118, pero en Pozzeto según la revista semana no se volvía a hablar de cuchillos (esta también es información que se confirmara con el uso de mas fuentes de información). Según el libro el hombre dispara sin dejar salir a ninguna persona y sin mencionar ninguna palabra excepto "bienvenidos al infierno"; en cambio en el documental por medio de los testimonio nos damos cuenta de que el hombre amenazaba con que eso era un asalto y pedía efectivo aparte de eso en el documento de Semana nos damos cuenta que mas de uno pudo escapar de su cita con la muerte; ahora según el libro el solo se tomo un destornillador, pero según el documento de la revista semana el hombre se tomo cuatro vodkas. Ahora en el libro se dice que el entro en una serie de locura y se le pasaron por la cabeza una serie de imágenes locas que lo hacían delirar; en cambio en el documental dice que el simplemente y tranquilamente pasaba por las personas pidiéndoles el efectivo y matándolas instantáneamente con un tiro en la cabeza; Ahora en el libro dice que el cogió de la sangre de un cuerpo de un cura que había matado en el acto y que en el suelo escribió "yo soy legión"; en cambio EN LA VIDA REAL Y POR FUENTE MISMA DE INFORMACIÓN, MARIO MENDOZA nos dijo que el había dicho estas palabras cuando estaba agonizando antes de morir; Ahora en el libro dice que el con un ritual ceremonioso se vuela la cabeza, en cambio en el otro documento hay los dos testimonios, el que el se suicido y el que un agente de las policía le dio de baja...

de allí que la obra si tiene muchísima ficción y que aparte de eso por las contradicciones que se presentan en los testimonios de los testigos y sobrevivientes nos damos cuenta que hay preguntas que no se resuelven totalmente y que este trabajo puede dejar de ser un trabajo que explique la situación a un trabajo que simplemente estudie los distintos testimonios y le de la razón a algún testimonio bajo alguna argumentación como le hemos venido haciendo hasta ahora.
Nos damos ahora cuenta que ni la prensa en este momento tenia claridad de el asunto y que por el contrario estaba totalmente confundida de allí que no nos responsabilizamos a emitir juicios falsos por mala información o a publicar en este trabajo información totalmente falsa.

Anexo artículos edición 240 Abril (1983)fecha error
La masacre
Un hombre canoso y con el pelo muy corto, 1,74 de estatura, ni muy grueso ni muy delgado, vestido de gris claro, con la camisa abierta y un maletín negro de ejecutivo en la mano derecha, salió a las 5:30 pasadas del edificio de la carrera 7 N° 52-27. El tránsito por la carrera séptima era intenso, como cualquier otro día de la semana a esa misma hora.
No había ningún motivo especial para detenerse a mirar a este hombre. Ni siquiera por el hecho de que antes de emprender su camino, hubiera parado unos instantes frente al muro de un solar vecino, sobre el cual estaban colocados varios carteles anunciando el último montaje del Teatro El local: Bodas de sangre.
Minutos después, el hombre dobló la esquina de la 53 y se dirigió hacia el occidente, siempre caminando.

ABRIL 1983 EDICION 240

Amante de la novela Dr. Jekyll and Mr. Hyde, no bebía ni fumaba. Se jactaba de ser buen tirador de pistola. Después de la ducha se secaba el cuerpo con papel higiénico. Odiaba a los iraníes. No votaba en las elecciones. Usaba el pelo a ras. Había sido combatiente en Vietnam. Era Campo Elías Delgado, el responsable de la mayor matanza de su género en Colombia a quien, en una notable investigación, SEMANA le reconstruyó paso a paso sus dos últimas jornadas. Gracias a este reportaje por primera vez se pudo conectar el crimen de la calle 118 con la matanza de Pozzeto…

 

A esa hora la jornada de la mayoría de los bogotanos estaba terminando. Para Campo Elías Delgado, 52 años, apenas se trataba del intermedio. Era difícil adivinar que este hombre de paso firme y rápido y de presencia pulcra y sencilla, acabara de matar esa misma tarde a su madre y a otras ocho personas. 49.896,93 pesos
Todo había comenzado el día anterior. A eso del mediodía, Delgado se acercó a la oficina del Banco de Bogotá donde tenía su cuenta de ahorros número 4352354, y le informó al empleado de la ventanilla respectiva que venía a saldar la cuenta. Los depósitos ascendían a 49.896,93 pesos. Para redondear la cifra el cajero le entregó en efectivo 49.896.50, pero Delgado exigió de inmediato que le fueran entregados los 43 centavos restantes. Este fue el detalle que permitió que para ese cajero, Delgado se hubiera convertido en el único hombre distinto de los cientos que había atendido ese mismo día.
En algún momento esa tarde, o en la mañana del día siguiente, Campo Elías Delgado habría comprado cerca de 500 proyectiles para un revólver calibre 32 largo. Era claro que tenía en mente algo grande y grave. Y el primer capítulo de la historia que habría de protagonizar ese jueves, y que irónicamente sería el último en descubrirse, comenzó a eso de las 2 de la tarde en el apartamento 304 de un edificio de la calle 118 No. 40-11.
Según el portero Juan Villamizar, allí llegó Delgado a visitar a Nora Becerra de Rincón, propietaria del apartamento en el que vivía con su madre y buena amiga de ésta. La señora Becerra estaba acompañada de su hija Claudia, de 15 años.
Otro hijo de la familia, Julio Eduardo, de 11 años, el jueves a las 9 de la noche regresó a su casa pero no logró entrar porque nadie le abrió la puerta. Tuvo que dormir esa noche en la portería y muy temprano en la mañana se levantó para entrar al apartamento, utilizando las llaves de seguridad del edificio. Lo primero que vio fue a su madre recostada sobre el sillón de la sala amordazada y maniatada, con cuatro puñaladas en el cuerpo. Luego, en una de las habitaciones, encontró a su hermana Claudia sobre la cama, atada de pies y manos y también amordazada. Tenía 22 cuchilladas en su cuerpo.
Nadie podrá saber nunca cómo fueron los últimos momentos de la vida de estas dos mujeres que ingenuamente le habían abierto la puerta, a las 2 de la tarde, a Campo Elías Delgado. Tampoco se sabrá muy bien qué hizo éste después. Lo que está claro es que alrededor de las 4 de la tarde llegó al apartamento en que vivía con su madre, a quien le correspondería el siguiente turno de esta secuencia sangrienta.
Se sabe que a doña Rita de Delgado le tocó el primer tiro después de una discusión airada. Y que después de muerta, Campo Elías la envolvió en papel periódico, la roció con gasolina y le prendió fuego. Mientras las llamas invadían la estancia, dejó tranquilamente el apartamento, bajó las escaleras, y con el pretexto de llamar a los bomberos, timbró en el apartamento 301. Las estudiantes Inés Gordi Galat y Nelsy Patricia Cortés le abrieron la puerta, sin saber que su destino inmediato sería un tiro en la cabeza.
Después se dirigió al apartamento 302, cuya puerta ya había sido abierta por la profesora Gloria Isabel Agudelo León, de 50 años, quien salía en ese momento para averiguar dónde se habían producido los disparos. Delgado la mató, era la sexta víctima.
Luego bajó al primer piso, y en el apartamento 101 tocó el timbre. Matilde Rocío González, de 23 años, y Mercedes Gamboa, de 20, quienes se encontraban estudiando para un examen final que debían presentar el viernes en la universidad, corrieron la misma suerte que las anteriores. Salvo que, al parecer, Delgado les dio un poco más de tiempo. Todo indica que, con la excusa del incendio del apartamento del cuarto piso, también les pidió prestado el teléfono. Matilde alcanzó a descolgar la bocina, pero antes de marcar el número la mató. En ese apartamento, Delgado también hirió de muerte a otra estudiante, María Claudia Bermúdez Durán, quien falleció horas después en el Hospital San José.
Caía la tarde cuando Campo Elías Delgado dejó por última vez su edificio, al tiempo que la señora Blanca Agudelo de González, familiar de la profesora del 302, llegaba. "Era extraño cómo ese señor se quedó sorprendido unos minutos mirando el cartel de la obra de García Lorca, ‘Bodas de sangre’. Se acercó al borde del andén y creo que se quedó allí como 10 minutos, completamente quieto", dijo doña Blanca a los periodistas que la entrevistaron esa misma noche. Luego Delgado le dio la espalda al afiche y se perdió por la calle 58.
La señora Berta Gómez, quien vivía con las estudiantes en el apartamento 101 y había logrado salvar su vida saltando hacia el patio interior, salió velozmente del edificio y detuvo una patrulla de la Policía, a la que pidió ayuda. Los agentes, según doña Berta, al ver que el cuarto piso se estaba incendiando, le respondieron que este era más bien un caso para los bomberos, y que ellos se encargarían de llamarlos. Es muy posible que si esta patrulla hubiera atendido inmediatamente el caso, Delgado habría podido ser capturado y evitarse el resto de la tragedia.
Pero ni la patrulla paró ni los dos policías militares que ocupaban la caseta de vigilancia de la Dirección de Sanidad del Ejército en la acera de enfrente, reaccionaron. Y a Delgado se le permitió seguir su camino.

Tiquete sin regreso
Quince minutos después, Campo Elías Delgado timbró en el número 201 del citófono del edificio de la carrera 28A N° 51-31. "¿Quién es?", preguntó una voz de mujer. "Campo Elías", respondió el visitante. Doña Clemencia de Castro bajó entonces las escaleras y le abrió la puerta del edificio al amigo que llevaba un año sin ver. Inicialmente, Delgado preguntó por don Jesús, el esposo de doña Clemencia. Ella le dijo que no estaba y lo invitó a seguir al apartamento.
Entre Delgado y la familia Castro existía una amistad de más de cinco años. Se habían conocido a través de otra familia, vecina también del sector de Sears, en una noche en que todos se habían puesto cita para jugar póker, una de las mayores pasiones de Delgado.
Con el paso del tiempo, Delgado, que era hombre de pocos amigos, se encariñó con la familia Castro, a tal punto que se convirtió en un visitante frecuente de esa casa. Como hablaba muy buen inglés, hace dos años les ofreció enseñarles el idioma utilizando como libro de texto la obra Dr. Jekyll and Mr. Hyde de Robert L. Stevenson.
Como cosa rara, esa noche Delgado llegó con vestido entero, contrariando su costumbre de ir siempre en mangas de camisa aun en las noches más frías. Era evidente que estaba tan excesivamente peluqueado como lo estaba el ex combatiente de Vietnam que Robert de Niro interpreta en Taxi Driver antes de desatar su orgía de sangre. Hablaba casi compulsivamente. Repetía varias veces una misma frase y a pesar de la insistencia de doña Clemencia no quiso sentarse. Caminaba de un lado a otro de la pequeña sala-comedor, adornada con cuadros sobre las paredes grises y varias macetas con helechos de plástico. A cada paso sus zapatos golpeaban fuertemente el piso de madera.
"A él le gustaba mucho la Coca-Cola y por eso le ofrecí una", recuerda doña Clemencia, quien a la mañana siguiente habría de dar a Caracol las primeras pistas sobre la personalidad de Delgado. "Mientras se la tomaba —relató a SEMANA— hablamos de mis hijos. Al menor (Andrés, de 12 años) le fue mal este año en el colegio. Y Campo Elías me insistió mucho en que no lo regañara porque él iba a enderezarse".
El interés de Delgado por el hijo menor de los Castro era usual, permanentemente le demostraba un cariño especial. Le regalaba chocolatinas y hablaba mucho con él. Esa misma noche, Delgado tuvo oportunidad de conversar un rato con el niño, a quien dio algunos consejos y le acarició la cabeza .
Doña Clemencia recuerda que mientras esto sucedía, observó que Delgado tenía el saco cerrado. "Se le notaba un bulto sobre el costado izquierdo. Yo pensé para mis adentros: ¿será la pistola? porque él generalmente andaba armado desde cuando una vez en Nueva York un asaltante le dio un balazo en el tórax".
Delgado y doña Clemencia continuaron conversando, él siempre de pie y ella sentada. En realidad, era casi un monólogo del visitante. "Normalmente él no era tan hablador pero el jueves en la noche, yo casi no pude interrumpirlo. Insistió mucho en que nos quería. Habló de un viaje y me aseguró que la única familia de la que se iba a despedir era de la nuestra. Dijo que había comprado un tiquete sin regreso. Y señaló con sus manos que se iba a ir de un extremo a otro extremo; a la antípoda. Habló de irse a Estados Unidos pero luego cambió de idea y comenzó a hablar de la China". Hacia las 6 y 45, Delgado se despidió de doña Clemencia lamentando que su esposo no hubiera estado. Mientras bajaban las escaleras, él insistió: "Los quiero mucho". Doña Clemencia le preguntó si les iba a escribir. A lo cual le respondió: "No se preocupen que noticias mías van a recibir pronto, muy pronto". Tres horas después, José Fernández Gómez se las daría.

La ultima cena
Y las noticias eran grandes y graves. A las 7:15, Campo Elías Delgado llegó a su restaurante favorito, la Pizzería Pozzetto, en la carrera 7a. con calle 62. Saludó a los meseros que lo conocían, se sentó en una mesa y pidió media botella de vino y unos espaguetis bolognesa. Colocó a su lado el maletín negro que había llevado en las últimas horas. Fue como siempre muy amable y el único detalle extraño que notaron los meseros fue que en varias ocasiones se paró al baño. Pasadas las 8 de la noche terminó la comida y pidió un primer ‘destornillador’ (vodka con jugo de naranja). Pidió luego un segundo trago y, como el primero, lo bebió sin apuros, mientras leía detenidamente una revista norteamericana. Terminado el segundo trago, Delgado pidió la cuenta, la canceló, y le dijo al mesero Ecce Homo Rosas, que le iba a componer un poema.
Ni el mesero ni ninguna de las 35 personas que se encontraban en el primer piso del restaurante, tuvieron oportunidad de enterarse de que afuera, no muy lejos de allí, decenas de agentes de Policía estaban buscando a Delgado, quien dentro de la pizzería parecía en ese momento tan inofensivo como el resto de los clientes.
Pero no sólo los policías estaban enterados de lo que Delgado había hecho en el edificio donde vivía. Decenas de periodistas andaban ya tras la noticia y algunas emisoras de radio habían dado el flash de que un sicópata andaba suelto por las calles de Bogotá. La noticia interrumpió las entrevistas de camerino de los enviados especiales a Santiago de Chile sobre el primer regalo de Navidad que millones de colombianos habían recibido esa noche: el emocionante triunfo de la Selección Nacional juvenil de fútbol sobre el poderoso equipo del Brasil. Todo esto explicaba la inusual soledad de las calles bogotanas a hora tan temprana en día de semana.
Hacia los 8:15, Delgado ya había pedido un tercer vodka. Simultáneamente, a ocho cuadras del restaurante, dos máquinas del cuerpo de bomberos terminaban de apagar el incendio de su apartamento y las autoridades llevaban a cabo el levantamiento de los primeros cadáveres. Poco después, Delgado pidió la cuenta de ese último vodka y se sentó en la barra, después de entregarle la revista y el poema a Ecce Homo. Pidió un cuarto vodka, el maletín negro siempre al lado.

Desde la barrera
Unos minutos antes de las 7, Carlos Fernández y su esposa Patricia, que viven en el apartamento 401 de un edificio ubicado en frente de la pizzería, oyeron a Pilar Castaño, en el Noticiero de las Siete, anunciar que un hombre había matado e incinerado a su madre y asesinado a dos personas más, en un edificio de la carrera séptima con calle 52. Vieron entonces las primeras imágenes del incendio del cuarto piso del edificio que habitaba Delgado. Pero la noticia no había acabado de suceder.
Hacia las 9:15 los Fernández escucharon un primer disparo y luego cinco más, uno detrás de otro. "No escuché ningún grito —relata Fernández a SEMANA—, sólo pensé en esconderme con mi niña de dos semanas, lejos de la ventana. Es lo mismo que hago siempre que hay tiros por aquí cerca. Esperé tres o cuatro minutos, tal vez más, había un gran silencio y Patricia se acercó a la ventana. Yo la seguí y alcancé a ver cómo llegaban los primeros policías. Como tenía mi cámara a la mano, tomé algunas fotos, mientras los policías rodeaban el lugar. Creo que escuché algunos tiros más adentro de la pizzería. Los agentes se acercaron a las ventanas, rompieron los vidrios y rasgaron las cortinas, mientras disparaban para cubrirse unos a otros. Recuerdo que vi a don Bruno, el dueño del restaurante, cuando salió por la puerta gritando: ‘No me destrocen más esto, que ya me ha costado como un millón de pesos’. En esos momentos, se produjo un nutrido tiroteo y me parece que de adentro se oyeron más disparos. Desde el costado izquierdo, donde venden las pastas, un policía rasgó la cortina y vi cómo vaciaba el cargador de su arma hacia un blanco muy definido. Era la primera vez que uno de los agentes disparaba repetidamente hacia un lugar específico, pues los demás habían estado disparando un poco a la loca. Hubo algunos tiros más y los agentes comenzaron a entrar gateando. Don Bruno intentó seguirlos, y rápidamente lo sacaron, mientras le gritaban. Vi entonces a un muchacho que corría de un lado a otro gritando: ‘¡Mataron a nuestra madrecita! ¡Mataron a nuestra madrecita!’. Luego vi cómo se acercaba a uno de los carros parqueados frente al restaurante y le daba golpes en el techo".
Lejos estaban los Fernández de imaginar las sangrientas escenas y los minutos de espanto que se habían vivido en el interior del restaurante; una masacre sin precedentes en los últimos 20 años de historia. Después vino la confusión, el caos. Patrullas de Policía tenían aislado el sector y procuraban poner orden, para que los médicos legistas pudieran adelantar las diligencias de levantamiento de los cadáveres y los heridos fueran conducidos a los centros hospitalarios. Comenzaron entonces las distintas versiones de los hechos. Aquí y allá, los medios de comunicación entrevistaban gente y recogían testimonios a veces contradictorios. Sin embargo, apareció lo que podría considerarse un testigo de excepción: el cardiólogo Pedro José Sarmiento, a quien el azar de tres disparos fallidos le había salvado la vida.
Sarmiento se hallaba comiendo con un colega suyo, el médico boliviano Andrés Montaño Figueroa. La orden que les habían tomado no alcanzó a llegar a la cocina. De espaldas al resto de la gente que se hallaba en el restaurante, oyó un totazo que pensó que era una bomba. Cuando escuchó varias detonaciones más, seguidas, supo que se trataba de disparos. No alcanzó a voltearse, cuando oyó una voz que gritaba: "Esto es un asalto. ¡Todo el mundo al suelo! Entréguenme el efectivo, no quiero joyas. El efectivo. ¡Bótense al suelo!". Era lo mismo que escuchaba, pero dándole la cara a Delgado, Myriam Ortiz de Parrado, de 45 años, madre de cuatro hijos. Ella no puede olvidar que decía: "Nadie me debe ver la cara. Ustedes no me han visto nunca".
Los comensales obedecieron las órdenes y comenzaron a sacar sus pertenencias. Sarmiento, quien se había tirado al suelo y yacía boca arriba, pensó que no habría problema, que una vez que la gente entregara su dinero los atracadores se irían. Sin embargo, esto estaba lejos de ser así. La posición de Sarmiento le permitió ver la forma como procedió Delgado: "Ese tipo le pedía plata a la gente y cuando se agachaba a recogerla le disparaba y la mataba. El tipo llegó al lado de Montaño. No sé si le dio o no dinero. Entonces oí disparos, Montaño quedó ahí. Cuando se me acercó fui a darle seis mil pesos que llevaba. Me eché un poco hacia atrás y él me disparó. Pensé que era mi fin y él siguió a matar a los otros. Me toqué el ojo derecho por donde me había disparado. Lo sentí, empecé a marearme". Era la segunda vez que se salvaba. Segundos antes, dos balas habían pasado rozándolo apenas. Pero Delgado siguió cobrando sus víctimas, hasta cuando un policía destrozó uno de los ventanales de la fachada y disparó. Era el fin. Delgado cayó entonces.
Es aquí donde surge la duda de si Delgado se suicidó, o si fue la Policía quien le dio de baja
Una niña, Johana Cubillos Garzón, estaba allí esa noche negra: no sólo vio morir a su hermanita de 11 años sino que asegura que vio cómo Delgado se suicidaba. "Yo vi todo, yo era la única que lo estaba viendo. El loco pedía que le dieran dinero en efectivo y que dejáramos los billetes sobre las mesas al tiempo que daba vueltas en el salón disparando y matando. De pronto se paró junto a mí, me miró y pensé que me iba a matar, pero no lo hizo, pensé que dispararía pero no lo hizo, no se por qué no me mató, pero a mi hermana ya la había asesinado. Yo miraba cómo mataba a la gente y no podía hacer nada. Hasta que llegó la Policía y rompió un vidrio, entonces vi cómo el loco se disparó y cayó".

Que entre el diablo y escoja
Eran cerca de las 9:30 de la noche. En medio de sillas y mesas en desorden, vasos y platos rotos, yacían sin vida los cuerpos de cinco mujeres y nueve hombres. Quince personas más se quejaban de sus heridas. Cuando las autoridades hicieron su entrada pensaron, por el número de muertos "que nos íbamos a encontrar con pozos de sangre. Pero no fue así. Descubrimos que la mayor parte de las víctimas había muerto de dos disparos en la cabeza". Para la Policía esto revelaba la certera puntería de un hombre entrenado. Delgado, dicen algunos de quienes lo conocieron, se preciaba de ser el mejor frente a un polígono.
Sobre las escenas de horror comenzaron las diligencias para identificar a las víctimas, diligencias que sólo terminarían a las 2 de la mañana. Los heridos fueron trasladados a los hospitales de San José, San Ignacio, San Pedro y Militar, y horas más tarde seis de ellos morirían. Se elevaba a 20 la cifra de los muertos en el restaurante y a 28 el total de la trágica jornada.
Dos mujeres de apellido Infante, las únicas habitantes de la casa que sobre la séptima limita con el restaurante, sintieron personalmente cómo se ramificaba y extendía como mancha de aceite la tragedia. Un frasco de calmantes, litros de agua aromática y un teléfono que siempre pusieron a disposición de los familiares de las víctimas, fueron los servicios que hasta el final de la noche prestaron, aún temblando, estas dos samaritanas.
Como en cualquier sitio público, aquella noche en Pozzetto se habían mezclado personas de diferentes profesiones, orígenes y edades. Con la mención de los nombres de las víctimas que la radio transmitía en directo desde el sitio, el país se fue enterando de quiénes habían encontrado esa noche su cita con la muerte

7. Comentario; Ahora bien escogimos el documento de la revista Semana como documento base para nuestro trabajo, por que lo tomamos como documento que mira esta noticia desde un punto global y al parecer como La revista Semana no es un diario si no que es una publicación que sale cada semana, asumimos que esta edición tomo la noticia global que estuvieron publicando toda la semana entonces puede tener un porcentaje mayor de verdad dentro de su información.

Segunda Parte
Ahora como todos sabemos la masacre fue el día Jueves 4 de diciembre de 1986 (desmintiendo varias publicaciones que dan en internet y que no tienen la fecha correcta). Vamos a tomar la publicación del diario del tiempo el día siguiente después de la masacre.

Partes: 1, 2

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