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Biología

Enviado por ivan_escalona



Indice
1. Origen de la vida
2. Origen de las células
3. Taxonomía y sistemática: Clasificación de los organismos
4. Reino Monera
5. Reino Protista
6. Reino Fungi
7. Reino Animalia
8. Relaciones filogenéticas
9. Bibliografías

1. Origen de la vida

Teorías científicas a través del pensamiento científico.
Es probable que el cosmos, integrado por todo aquello que pertenece a la realidad, tuviera su origen hace unos 10,000 a
20,000 millones de años. La región específica del cosmos en la que se encuentra nuestro planeta es el universo denominado vía láctea. Por universo se entiende un conjunto formado por millones de estrellas, aunque el vulgo suele aplicar este nombre al cosmos entero. El sol es una estrella de medianas dimensiones situada aproximadamente a dos terceras partes de la distancia entre el centro y la periferia de la Vía láctea. El sol y sus satélites planetarios constituyen el sistema solar. La teoría más aceptada sobre el origen del cosmos establece que éste surgió hace muchos millones de años como resultado de una descomunal explosión de materia densamente condensada: teoría del big bang o de la gran explosión. Los vestigios de esa antiquísima explosión se han estudiado mediante poderosos telescopios que hoy día captan la luz emitida hace millones de años por estrellas muy lejanas.

Quizá nuestro sistema solar surgió como una nube giratoria de gases que acabaron por condensarse formando el sol y los planetas. La Tierra debió iniciar su existencia como una masa gaseosa, pero después de un tiempo se formó un núcleo de metales pesados como el níquel y el plomo. Por encima de ese núcleo hay un manto grueso y, finalmente, una corteza relativamente delgada que constituye la superficie del planeta. Una teoría postula que en un principio la Tierra era fría, pero que se calentó al generarse colosales fuerzas de compresión durante la sedimentación y la síntesis de los materiales del núcleo. La radiactividad también produjo enormes cantidades de calor. Después de unos 750 millones de años, la Tierra se enfrió lo suficiente para que se formara la actual corteza. Así, puede decirse que vivimos en un planeta relativamente frío.

El universo en el cual nosotros vivimos no es el único en el cosmos y se asemeja a otros tipos de universos. Asimismo, el Sol no es un tipo especial de estrella. Tampoco es rara su posición y, en cuanto a dimensiones, cabe decir que es de mediana estrella. El planeta Tierra es más grande que Mercurio pro mucho más pequeño que Júpiter o Saturno.

Todas las teorías científicas acerca del origen de la vida exigen que la edad de la Tierra sea de varios miles de millones de años. Se tienen pruebas que apoyan esa suposición. Una de las líneas de evidencia se basa en la observación de otros universos y en los estudios de las atmósferas de nuestros planetas vecinos.
Son dos las principales teorías acerca del origen de la vía. La teoría creacionista, basada en gran medida en la narración bíblica del Génesis, afirma que la Tierra no tiene más de 10,000 años de edad, que cada especie fue creada por separado durante un breve lapso de actividad divina ocurrido hace unos 6,000 años y que cada especie tiene a mantener a través del tiempo su peculiaridad única y bien definida. El creacionismo científico, un replanteamiento reciente de la teoría creacionista postulado por un grupo de geólogo e ingenieros conservadores, fue causa en Estado Unidos de una serie de infructuosas batallas legales provocadas por los fundamentalistas, quienes se empeñaban en que los sistemas escolares laicos estadounidenses incluyeran la teoría creacionista como parte de las clases de biología, en las que por supuesto se enseña el concepto de evolución.

La otra teoría (evolucionista) afirma que la vida surgió en un punto selecto ubicado en el extremo superior del espectro continuo de ordenamientos cada vez más complejos de la materia. Es decir, que cuando la materia se vuelve suficientemente compleja aparecen las características asociadas con la vida. A pesar de que ésta es una teoría mecanicista, en ella se dio cabida a epifenómenos biológicos como el amor, la conciencia, la moralidad, etc. cualidades que aparecen en las formas biológicas más danzadas; por ejemplo, el ser humano. Los biólogos se inclinan por un origen natural de la vida.

Hipótesis de Alexandr Ivánovich Oparin
En la teoría mecanicista de la vida se postula que la mejor manera de explicar las complejas reacciones de los seres vivos es recurrir a las propiedades de sus partes componentes, además, se afirma que una ordenada serie de fenómenos de causa y efecto condujo al surgimiento de la vida a partir de conjuntos de sustancias inorgánicas sencillas, las cuales fueron convirtiéndose en macromoléculas orgánicas cada vez más complejas. A. I. Oparin presentó a sus colegas soviéticos en 1924 una clara y rigurosa explicación de cómo pudo haber acontecido esa evolución de la vida a partir del reino abiótico de la química y la física. Para 1936, sus ideas ya habían sido aceptadas en el mundo entero.

La hipótesis de Oparin principia con el origen de la Tierra hace unos 4,600 millones de años. Es casi seguro que la atmósfera primitiva era reductora, quizá con altas concentraciones de metano (CH4), vapor de agua (H2O), amoniaco (NH3) y algo de hidrógeno (H2). Una atmósfera de esa naturaleza debió promover la síntesis química. Conforme la Tierra se enfrió, buena parte del vapor se condensó para formar los mares primitivos.

La mayor parte del trabajo experimental de Oparin se relacionó con la exploración de las propiedades de los coacervados y su posible participación en la evolución de las primeras células vivas. En opinión de este científico, desde las primeras etapas del desarrollo de la materia viva debió haber síntesis de proteínas a partir de los aminoácidos.

Stanley Miller dio apoyo experimental a la idea de Oparin de que las condiciones y las moléculas inorgánicas simples de la atmósfera primitiva del planeta tenían realmente la capacidad de combinarse para formar moléculas orgánicas de los seres vivos. Miller, quien fue discípulo del premio Nobel Harold Urey (University of Chicago), dispuso un aparato de Tesla que producía pequeñas cargas eléctricas en el interior de un sistema cerrado que contenía metano, amoniaco, vapor de agua y un poco de hidrógeno gaseoso. Los resultados de esa estimulación enérgica de una atmósfera parecida a la de la Tierra primitiva fueron asombrosos. Se formaron diversas moléculas orgánicas entre las que se destacaron cetonas, aldehídos y ácidos, pero lo más importante de todo fue que se sintetizaron aminoácidos. Dado que las proteínas son indispensables para la estructura y el funcionamiento de las células vivas.

2. Origen de las células

Los coacervados complejo pueden mantener su estructura a pesar de que se encuentran en un medio líquido amorfo. Por otra parte, a través de las fronteras del coacervado hay intercambio de sustancias con el medio. Aunque tales límites parecer estar constituidos por moléculas de agua orientadas y otras sustancias inorgánicas sencillas, sus propiedades son semejantes a las características de permeabilidad observadas en las células y no sería remoto que fueran la estructura antecesora de la membrana de la primeras células procarióticas. La complejidad cada vez mayor de las sustancias orgánicas del interior del coacervado dependía de la política exterior de éste, la que cada vez era dictada por la membrana externa. Por su parte, la membrana iba aumentando su complejidad conforme llegaban a su superficie las sustancias previamente introducidas en la célula. Aunque la evolución de las primeras células es fundamental para probar un hipótesis mecanicista del origen de la vida, a muchos biólogos también los intriga la transición entre las células procarióticas y eucarióticas.

La importancia y el origen de los organelos
Desde principios del siglos XX los biólogos advirtieron que hay semejanza entre diversos organelos delimitados por membranas y ciertas bacterias. Es particular, una de las similitudes más notorias es la que hay entre los cloroplastos y las cianobacterias cargadas de clorofila. Asimismo, muchos biólogos notaron el parecido que hay entre las mitocondrias y otras bacterias de vida libre. El hecho de que los cloroplastos y las mitocondrias posean su propio ADN y puedan dividirse en forma independiente del resto de la célula apoya la hipótesis de que estos y otros organelos fueron otrora bacterias independientes que invadieron a las células primitivas y llegaron a establecer una relación permanente con ellas. Se piensa que los invasores fueron simbiontes a los que beneficiaba al hospedero capacidades y talentos de los que éste carecía. Esto significa que los cloroplastos bien pudieron ser cianobacterias que confirieron propiedades fotosintéticas a las células que empezaron a darles alojamiento. Otras moneras, sobre todo las de muy escasas dimensiones, pudieron dar origen de modo similar a otros organelos características de la célula eucariótica.

Lynn Margulis, de la Universidad de Boston, ha recabado un impresionante número de pruebas a favor de esta teoría acerca del origen de los organelos llama teoría de la endosimbiótica. La teoría ha sido aceptada ya por muchos citólogos y ha dado origen a un buen número de trabajos experimentales encaminados a confirmaría o rechazaría. Hay células de formas y tamaños muy variados. Algunas de las células bacterianas más pequeñas tienen forma cilíndrica de menos de una micra o µm (1 µm es igual a una millonésima de metro) de longitud. En el extremo opuesto se encuentran las células nerviosas, corpúsculos de forma compleja con numerosas prolongaciones delgadas que pueden alcanzar varios metros de longitud (las del cuello de la jirafa constituyen un ejemplo espectacular). Casi todas las células vegetales tienen entre 20 y 30 µm de longitud, forma poligonal y pared celular rígida.

La Generación espontánea
Aristóteles que los peces, las ranas, los ratones, los gusanillos y los insectos se generaban a partir de un material creador adecuado, procedente del lodo, de materia orgánica en descomposición y de los suelos húmedos. En la edad Media, esta teoría se vio reforzada por la literatura y algunas ideas fantásticas como la que afirmaba que los gansos eran producidos por los "árboles gansos", bajo ciertas condiciones. En el siglo XVII, Juan van Helmont, un científico belga, construyó un aparato ara generar ratones de las camisas viejas. En el siglo XVII, cuando el físico y poeta italiano Francesco Redi refutó, en torno a 1660, la idea imperante de que las larvas de las moscas se generaban en la carne putrefacta expuesta al aire. Francisco Redi (1626 – 1627), poeta y médico italiano llevó a cabo un experimento de gran trascendencia, motivado por sus ideas contrarias a la generación espontánea. Concluyó, como resultado de su experiencia, que los gusanos no eran generados por la materia putrefacta, sino que descendían de sus progenitores como todos los animales. Redi formuló la llamada teoría de la biogénesis en la que afirmaba que la vida sólo se origina de la vida. En 1768, el naturalista italiano Lazzaro Spallanzani eclesiástico italiano, demostró que si un caldo se esteriliza por medio de calor y se tapa herméticamente, no se descompone debido a que se impide el acceso a los microbios causantes de la putrefacción. Spallanzani empleó en sus experimentos cultivos de vegetales y otras sustancias orgánicas, que después de someter a elevadas temperaturas colocaban recipientes, algunos de los cuales cerraba herméticamente, mientras que otros los dejaba abiertos, lo que dio como resultado que en los primeros no se forma microbio, en tanto que en los abiertos sí. En 1836, el naturalista alemán Theodor Schwann proporcionó pruebas adicionales mediante experimentos más meticulosos de este tipo. La polémica, que duro más de dos siglos y en a que algunos científicos apoyaban la generación espontánea y otros la biogénesis, concluyó con el empleo del "matraz de Pasteur", inventado por el químico y microbiólogo francés Louis Pasteur, quien resumió sus hallazgos en su libro Sobre las partículas organizadas que existen en el aire (1862). En caldos de cultivo estériles, que se dejaba expuestos al aire, él encontraba, al cabo de uno o dos días, abundantes microorganismos vivos. El botánico alemán Ferdinand Julius Cohn clasificó a estos organismos entre las plantas (una clasificación vigente hasta el siglo XIX) y los llamó bacterias. Al final, el físico británico John Tyndall demostró en 1869, al pasar un rayo de luz a través del aire de un recipiente, que siempre que había polvo presente se producía la putrefacción y que cuando el polvo estaba ausente la putrefacción no ocurría. Estos experimentos acabaron con la teoría de la generación espontánea.

La panespermia
Existen, además de la generación espontánea, otras teorías que tratan de explicar con ciertas bases científicas el origen de la vida en nuestro planeta. Una de ellas es la panespermia, propuesta en 1908 por Arrhenius, y que afirma que ciertos gérmenes vivientes llegaron adheridos a algunos meteoritos, a los que se les da el nombre de cosmozoarios. Éstos, al encontrar las condiciones adecuadas en los mares terrestres, evolucionan hasta alcanzar el grado de desarrollo que presentan los organismos en la actualidad.

Origen de la vida en la Tierra
Es una declaración demasiado obvia decir que las condiciones de la Tierra fueron distintas al principio de lo que son ahora. La superficie del planeta fue quizá lo bastante caliente como para hervir el agua y la atmósfera consistió de gases venenosos. Las condiciones eran inhóspitas para la vida, como la conocemos ahora; sin embargo, bajo estas condiciones austeras, se piensa que la vida se originó hace aproximadamente 3 mil millones de años. La mayoría de los científicos piensan que la vida surgió de sustancias abióticas. Alternamente, algunos científicos sugieren que la vida, o cuando menos sus precursores, llegó a la tierra como esporas llevadas en meteoritos o que quizá fue sembrada por alguna civilización extraterrestre tecnológicamente avanzada. Sin embargo, estas alternativas sólo dan una respuesta; no explican cómo surgió la vida inicialmente.

Teoria De Lynn Margulis
Lynn Margulis, de la Universidad de Boston, ha recabado un impresionante número de pruebas a favor de esta teoría acerca del origen de los organelos llama teoría de la endosimbiótica. Una de ellas, a la que daremos más énfasis, alega que estos orgánulos que forman parte de las células eucariontes, fueron antes de esta era organismos unicelulares capaces de autorreproducirse y de sintetizar la totalidad de sus proteínas. Contenían y contienen las típicas macromoléculas informáticas y estructurales de la vida. O sea su mensaje genético, su genomio propio. Hoy en día toda célula eucarionte tiene dos mensajes genéticos: el mitocondrial fuera del núcleo y el que reside en el núcleo, inexistente en las formas que hasta ahora hemos visto. Tienen modernamente dos códigos aparentemente diferentes. El mitocondrial tiene un par de instrucciones diferentes con respecto al código "universal", que es el que se usa para la información en el núcleo.

La teoría ha sido aceptada ya por muchos citólogos y ha dado origen a un buen número de trabajos experimentales encaminados a confirmaría o rechazaría. Hay células de formas y tamaños muy variados. Algunas de las células bacterianas más pequeñas tienen forma cilíndrica de menos de una micra o µm (1 µm es igual a una millonésima de metro) de longitud. En el extremo opuesto se encuentran las células nerviosas, corpúsculos de forma compleja con numerosas prolongaciones delgadas que pueden alcanzar varios metros de longitud. Se piensa que lo más probable es que las mitocomdrias, que fabrican ribosomas parecidos a los de las bacterias de pequeño tamaño y por los detalles de su composición química, provengan de bacterias púrpuras no sulfurosas que eran originariamente fotosintéticas y que perdieron esa capacidad.

3. Taxonomía y sistemática: Clasificación de los organismos

Organismo de la vida: El estudio de la evolución es particularmente útil para dividir los organismos en grupos porque revelan cómo esos organismos están emparentados cronológicamente y morfológicamente entre sí. La clasificación de los organismos se denomina taxonomía, (Taxis = orden, rango) la taxonomía es la rama de la biología que se ocupa de la clasificación de los seres vivos, y su tendencia actual es realizar clasificaciones naturales, la sistemática clasifica a los seres vivos en diferentes categorías taxonómicas. Los taxónomos utilizan las relaciones evolutivas para crear grupos. Aunque los esquemas de clasificación son por necesidad un tanto arbitrarios, es probable que representen el "árbol genealógico" de las diversas formas actuales. Cada organismo pertenece a uno de los cinco reinos. El reino es la categoría taxonómica más general. Esos cinco reinos son: Monera, Protista, Fungi, Plantae y Animalia. El reino Monera está formado por organismos unicelulares que carecen de núcleo y de muchas de las estructuras celulares de núcleo y de muchas de las estructuras celulares especializadas llamadas organelos. Se dice que tales organismos son procarióticos (pro = antes; karyon = núcleo) y se trata de las bacterias. Los demás reinos están integrados por seres eucarióticos (eu = verdadero), cuyas células contienen núcleo y un repertorio más completo de organelos. Los eucariotes unicelulares pertenecen al reino Protista, el cual abarca los protozoarios y otros protistas vegetaloides y fungoides. Los organismos pluricelulares que producen su propio alimento están agrupado del reino plantae; las flores, los musgos y los árboles son ejemplo. Entonces se puede decir que la Taxonomía es una ciencia la cual estudia la clasificación de animales y plantas. Es probable que el primer estudio científico sobre plantas consistiera en el intento de catalogarlas. Las primeras clasificaciones del mundo vegetal eran artificiales, debido a los escasos conocimientos sobre la estructura de las plantas. La más antigua establecía tres grupos: hierbas, arbustos y árboles. Estas categorías tan simples y arbitrarias sirvieron, no obstante, como material de partida para una clasificación basada en las relaciones existentes entre los organismos. En época de Linneo se solía emplear tres categorías: la especie, el género, grupo de especies de aspecto similar, y unas categorías superior, el reino. Los naturalistas reconocían tres reinos: vegetal, animal y mineral. El reino todavía es la categoría más alta en clasificación biológica. Entre le nivel del género y el nivel del reino, empero, Linneo y los taxónomos ulteriores colocaron varias categorías más. Así, a los géneros se los agrupa en familias, a las familias en órdenes, a los órdenes en clases, y a las clases en phylum. Estas categorías pueden subdividirse más o integrarse en una cantidad de categorías que se emplean con menos frecuencia, como subfilo o superfamilia. Por convención, los nombres genéricos y específicos se escriben en bastardilla. Mientras que los otros nombres de familias, órdenes, clases y otros taxones cuyas categorías están por encima del nivel de género no, aunque se escriben en mayúscula.

La sistemática
Como mencionamos antes, la sistemática es el estudio de las relaciones entre los organismos. Para Linneo y sus sucesores inmediatos el objetivo de la clasificación era revelar el grande e invariable designio de la creación especial. Después de 1859 se empezaron a contemplar las diferencias y similitudes entre los organismos como consecuencias de su historia evolutiva (filogenia). Así, a los géneros se los vino a considerar más como grupos de especies fraternas que divergieron hace poco, a las familias como géneros divergentes no tan recientes y así sucesivamente. En consecuencia, con la clasificación se procuró cumplir dos funciones distintas: proveer métodos útiles para catalogar los organismos y reflejar el curso, a veces errático, de los cambios evolutivos. En la actualidad se discute si ambas funciones son compatibles o no. El sistema de clasificación permite hacer generalizaciones. Ya que hay información almacenada en la clasificación de un animal como mamífero, por ejemplo, o de una planta como Anthophyta. Se puede observar que la progresar hacia abajo desde el reino hacia la especie, aumentan los detalles, yendo de lo general a lo particular. En suma, la clasificación jerárquica es muy útil para almacenar información y recuperarla. Como mencionamos antes, a la especie se la puede considerar una realidad biológica, pero las otras categorías sólo existen en la mente humana. Tomemos por caso un grupo familiar: algunos taxónomos, los "unicistas", agruparían todos los gatos, con excepción de uno, en el género Felis, incluyendo al chita porque no tiene zarpas retráctiles. Otros, los "divisionistas", reservan la designación Felis para los gatos más pequeños, como el puma, el ocelote y el gato doméstico, y dividen a los otros en gatos más grandes (phantera), incluso el león, tigre y leopardo, y los gatos rabones (Lynx). Los divisionistas más extremos separarían género para el leopardo nuboso (Neofelis) y para el leopardo níveo (Uncia). Nadie discute las características de los animales en sí, sólo la importancia y las similitudes y diferencias. Lo que es familia para un taxónomo, puede ser un orden para otro.

Niveles taxonómicos
Así como se agrupa a los individuos para integrarlos de acuerdo con las semejanzas de sus características en diferentes especies, las categorías taxonómicas se van formando para integrar grupos de organismo que comparten ciertas características comunes. Las especies se clasifican con otras especies semejantes para formar géneros, los que, al agruparse, originan familias que, a su vez, constituyen las órdenes que integran las clases. Las clases forman la fila (phylum) en los animales, y las divisiones, en vegetales. Para concluir, la fila y las divisiones se integran en reinos. Algunos taxónomos incluyen grupos intermedios como subreino, subdivisión, superfamilia, etcétera, por considerar que de esta manera queda más claramente clasificación. El reino es la categoría que incluye un mayor número de especies. Por esta razón se coloca e la parte superior de la clasificación, lo que pone de manifiesto que conforme vayamos descendiendo en ella, el número de especies que comprende un grupo será cada vez más reducido y específico. Hay una ventaja mucho mayor cuando los biólogos trabajan con géneros, que incluyen numerosas especies y subespecies. Por ejemplo, el género Rattus, solamente en Europa y Asia abarca unas 560 especies y subespecies de animales, comúnmente llamados: ratas

Las clasificaciones taxonómicas Modernas
Estas clasificaciones modernas aún se basan en estos mismos criterios naturales, que constituyeron el método ideado por el botánico sueco Carl von Linneo, en el siglo XVIII. Desde entonces, el sistema de Linneo se ha utilizado para clasificar animales y vegetales, y sólo se ha modificado para incluir los nuevos conocimientos sobre morfología, evolución y genética. Los métodos genéticos de clasificación cobran especial importancia en el caso de la taxonomía bacteriana. Además de clasificar a las bacterias en función de sus características morfológicas, fisiología, metabolismo, poder patógeno y necesidades nutricionales, se aplican métodos de taxonomía fenotípica (estudia características fisiológicas que surgen en condiciones ambientales estandarizadas) y de taxonomía genotípica (comparación de la homología entre el ADN de distintas bacterias por métodos de hibridación cromosómica).

El uso de los nombres científicos
Las distancias del planeta determinan la presencia de gran diversidad de especies vegetales y animales, lo que da lugar a que los nombre reciben de éstos dependan del lenguaje que en dichas regiones se usa. La multiplicidad de nombres vulgares representó durante mucho tiempo un verdadero problema para los científicos del mundo. Esto indujo a los estudiosos a pensar en una forma más práctica de denominarlos. Con tal propósito de optó por una "lengua muerta" para que los nombre no sufrieran cambios posteriores; esta lengua fue el latín. En consecuencia, son latinos los nombre científicos con que se denomina a los organismos y por ser únicos tienen validez universal. Los nombre científicos se basan en el Sistema Binominal de Nomenclatura ideado por Carl Linneo, el cual toma en consideración tres aspectos fundamentales: 1.- Los nombres científicos deben ser escritos en latín y constan de dos palabras, 2.- La primera palabra corresponde a un género y la segunda que pertenece a la especie, 3.- Las dos palabras que forman el nombre científico deben subrayarse o escribirse en cursivas: Alliun cepa (cebolla).

Categorías taxonómicas modernas
Reino
Phylum
Clase
Orden
Familia
Género
Especie
Ejemplo de Clasificación moderna
Reino: Animal
Phylum: Cordados
Clase: Mamíferos
Orden: Ungulados
Familia: Équidos
Género: Equus
Especie: Equus caballus

Nombre vulgar: Caballo
La Taxonomía es la columna vertebral de la biología, ya que sin una identificación adecuada, la investigación puede llevar a conclusiones erróneas. Las claves taxonómicas se emplean como mapas de caminos para identificar plantas y animales. Se utilizan muchos tipos de características en las claves: forma de la hoja, color de la hoja, número de apéndices, etc.
El uso de esta nomenclatura en los tiempos lineanos y en épocas sucesivas resulto muy útil, por lo que se extendió con rapidez y adquirió una vitalidad que le ha permitido persistir con éxito hasta nuestros días.
Es evidente que uno de los fines de la nomenclatura es dar un nombre que sea reconocido por todos los zoólogos y que resulte único, universal y distinto a cada taxón. Los mamíferos (Mammalia), los roedores (Rodentina), etc., llevan su propio nombre científico, que es latino o latinizado, de acuerdo con la tradición de Linneo, quien, como todos los hombres de ciencia de su época, escribió en latín. Con el uso del latín se consigue la universalidad de la nomenclatura, evitándose los problemas inherentes a las rivalidades nacionalistas. Pero al pensar en los nombres de los géneros y de las especies, que son cientos de miles de nombre genéricos, y pares de nombres de especies, se comprende que la aplicación de la nomenclatura binominal presente dificultades. Esas dificultades empezaron a surgir a mediados del siglo pasado. Los zoólogos de aquella época esbozaron las primeras reglas de nomenclatura, como fue el caso del "Código Strickland", publicado por Strickland cuando era secretario de la Sociedad Zoológica de Londres (1843). Los problemas principales que intentan resolver las regulaciones nomenclatoriales provienen de los siguientes hechos:

  1. De que autores diferentes hayan dado el mismo nombre a géneros o especies que eran distintos. A esto se le llama homonimia.
  2. De que un mismo géneros o especie haya sido descrito por autores diferentes, recibiendo distintos nombres, a esto se le llama sinonimia.
  3. De que en las descripciones y dibujos de muchos autores, sobre todo de los más antiguos. Resulte difícil reconocer animales y plantas que ellos citaban. De aquí la necesidad de establecer "tipos" representativos (método del tipo).
  4. De que diversos autores han podido tener un concepto distinto, desde el punto de vista taxonómico, de un grupo determinado. Esto se ha expresado diciendo que un nombre designa a un taxón nominal, cuyo concepto taxonómico es el taxón taxonómico.
  5. Y, finalmente, de que la nomenclatura científica debe ser, por principio, universal, un mero instrumento al servicio de la taxonomía, pero sin interferir con ella, por lo cual un nombre científico introducido en cualquier autor entra en competencia con los demás, de tal manera que cumplidos los requisitos técnicos indispensables es un nombre utilizable (criterio de utilidad). Ahora bien, la nomenclatura ha de ser unívoca, por lo cual entre todos los nombres posibles para un taxón sólo debe prevalecer uno, que es válido (criterio de validez). En general el nombre más antiguo es el que prevalece (criterio de prioridad).

Propuesta de los cinco reinos
En el siglo XX empezaron a surgir nuevos datos. Esto se debió en parte a los perfeccionamientos del microscopio fotónico y, con posterioridad, al advenimiento del microscopio electrónico, pero también obedeció a la aplicación de técnicas bioquímicas para estudiar diferencias y similitudes entre los organismos. De este modo aumentó la cantidad de grupos reconocidos como constituyentes de reinos distintos. Por ejemplo, las nuevas técnicas revelaron las diferencias fundamentales entre las células procarióticas y eucarióticas, diferencias lo suficientemente grandes como para justificar la ubicación de los procariotas en un reino aparte, Monera. Otros estudios aportaron nueva información sobre la historia evolutiva de los principales tipos de organismos. Existen evidencias firmes de que distintos linajes de eucariotas unicelulares dieron origen a plantas, hongos, la multicelularidad surgió varias veces. De acuerdo con los conocimientos actuales, esta historia no permite establecer reinos monofiléticos sin que los reinos dejen de reflejar similitudes y diferencias entre los grupos principales de organismos vivos. La mayoría de las proposiciones contemporáneas relativas a los reinos se basa en la historia evolutiva, sino más bien en la organización celular y en el modo de nutrición de los organismos. La proposición que hemos de seguir recomienda cinco reinos: Monera, Protista, Hongos, Plantas y Animales. Los miembros del reino Monera – procariotas – se identifican, por supuesto, por su organización celular y su bioquímica singulares. Los miembros del reino Protista son eucariotas unicelulares autotrótoficos y heterotróficos. En este reino también se incluyen algunos grupos de organismos multicelulares relativamente simples, porque son más similares a las formas unicelulares que a hongos, plantas o animales con los cuales emparentados. A todos los otros eucariotas multicelulares se los divide en tres reinos, en particular sobre la base de su modo de nutrición: los hongos absorben moléculas orgánicas del medio circulante, las plantas las elaboran mediante fotosíntesis y los animales las ingieren en forma de otros organismos. Estos tres grupos de organismos cumplen papeles ecológicos bien nítidos: las plantas suelen ser productoras, los animales son consumidores y los hongos son degradadores. Dos especies de organismos unicelulares móviles pueden ser casi idénticas en la mayoría de los aspectos, salvo que una tiene cloroplastos y la otra no. En algunos casos, la que tiene cloroplastos puede perderlos de vez en cuando sin deja de sobrevivir ni de reproducirse indefinidamente; sin embargo, en una división plantas – animales basada en la capacidad de fotosíntesis, estas dos formas íntimamente emparentadas se separan a nivel del reino. En cambio, no importa que a los organismos se los clasifique en dos, tres o cinco reinos, sus designaciones de género y especie no se afectan, t lo mismo sucede con la mayoría de las otras categorías en las cuales se los clasifica en la actualidad.

Propuesta de los cinco reinos por R.H. Wittaker
Esta clasificación está basada en el esquema de cinco reinos propuestos por R.H. Wittaker, La clasificación lleva hasta el nivel de phylum.

Reino Monera
Phylum Cyanophyta: algas verdes – azules
Phylum Myxobacteriae: bacterias deslizantes
Phylum Eubacterias: bacterias verdaderas
Phylum Actinomycota: bacterias miceliales
Phylum Spirochaetae: espiroquetas

Reino Protista
Phylum Euglenophyta: organismos euglenoides
Phylum Chrysophyta: algas doradas: diatomenas
Phylum Pyrrophyta: dinoflagelados
Phylum Hypochtridiomycoa: plasmodióforos
Phylum Sporozoa: esporozoarios parásitos.
Phylum Chidosporidia: cnidosporidios
Phylum Zoomastigina: zooflagelados
Phylum Sarcodina: rizópodos: amoeba
Phylum Ciliophora: ciliados y suctorios

Reino Fungi
Phylum Myxomycota: mohos mucilaginosos plas.
Phylum Acrasiomycota: mohosos mucilaginosos c
Phylum Labyrinthulomycota: mohos mucilaginosos celulares reticulares
Phylum Oomycota: hongos de oosferas
Phylum Chytridiomycota: quitridios
Phylum Zygomycota: hongos de conjugación
Phylum Ascomycota: hongos de saco: levaduras
Phylum Basidiomycota: hongos de sombrero: seta

Reino Plantae
Phylum Rhodophyta: algas rojas
Phylum Phaeophyta: algas pardas: kelpos
Phylum Chlorophyta: algas verdes; Volvox
Phylum Chlorophyta: algas calcáreas
Phylum Bryophyta: musgos, hepáticas
Phylum Tracheophyta: plantas vasculares
Subphylum Psilopsida: Psilotum
Subphylum Lycopsida: licopodios
Subphylum Sphenopsida: equisetos
Subphylum Pteropsida
Clase filicineae: helechos
Clase Gymnospermeae: coníferas, cicadáceas
Clase Angiospermeae: plantas con flor
Subclase Dicotyledonae: margaritas, arces
Subclase Monocotyledonae: tulipanes, gramíneas

Reino Animalia
Phylum Mesozoa: mesozoarios
Phylum Porifera: esponjas
Phylum Cnidaria: celentarios: hidra, medusa
Phylum Ctenophora: peines gelatinosos
Phylum Platyhelminthes: platelmintos (gusanos)
Phylum Nemertea: nemertinos (vermes probos.)
Phylum Acanthcephala: acantocéfalos
Phylum Aschelminthes: asquelmintos: ascárides
Phylum Entoprocta: polizoarios seudocelomados
Phylum Brachiopoda: braquiópodos
Phylum Phoronida: gusanos forónidos
Phylum Mollusca: moluscos: caracoles, almejas...
Phylum Sipunculoidea: gusanos de cacahuate
Phylum Annelida: gusanos segmentados
Phylum Arthropoda: artrópodos
Clase Xiphosura: límulos
Clase Arachnidad: arañas, ácaros, garrapatas
Clase Crustacea: langostino, langostas
Clase Chilopoda: ciempiés
Clase Diplopoda: milpiés
Clase Insecta: insectos
Phylum Pogonophora: pogonófors
Phylum Chaetognatha: quetognatos
Phylum Echinodermata: equinodermos: erizos
Phylum Hemichordata: gusanos bellota
Phylum Chordata: cordados
Subphylum Vertebrata:
Clase Agnatha: agnatos; lampreas
Clase Chondrichthyes: peces: tiburones
Clase Amphibia: ranas, sapos, salamandras
Clase Osteichthyes: peces óseos: perca
Clase Reptilia: tortugas, cocodrilos
Clase aves: aves: gorriones, gaviotas
Clase Mammalia: mamíferos:
Orden Primates: homo sapiens
Orden Artiodactyla: ungulados de dedos
Orden Insectívora: topos musarañas
Orden Chiroptera: murciélago
Orden Lagomorpha: conejos
Orden Marsupialia: marsupiales: canguros
Orden Monotrema: que ponen huevos
Orden Rodentina: roedores: ratas, castores
Orden Tubulidentata: cerdos hormigueros
Orden Edentata: perezosos, armadillos
Orden Proboscidea: elefantes
Orden Carnívora: carnívoros; zorras, tigres

Sistema de Clasificación
Desde sus orígenes, el hombre se ha planteado la necesidad de ordenar todo lo que le rodea con la finalidad de ubicar a cada uno de los seres en donde le corresponde. Esta necesidad condujo al establecimiento de las clasificaciones de las cosas. Los distintos sistemas de clasificación han sido diseñados con el afán de ordenar en forma adecuada. Como ejemplo de clasificaciones podemos citar: el orden alfabético de las palabras de un diccionario enciclopédico Quillet o la clasificación de un conjunto de monedas de acuerdo a su tamaño o su fecha de acuñación, el tipo de metal. Es importante señalar que por lo común los sistemas de clasificación obedecen a tres aspectos generales: 1.- Se toma en consideración su utilidad, 2.- Se considera las semejanzas existentes entre los objetos, lo que permite ordenarlos y relacionarlos en grupos de individuos de las mismas características, 3.- Debido a que la valoración es de carácter individual, ningún sistema puede ser considerado perfecto, porque interviene en gran medida la subjetividad del taxónomo (científico que estudia las clasificaciones científicas de los organismos) A estos aspectos se les conoce como criterios extrínsecos a diferencia de los que se toma en consideración cuestiones de estructura y utilidad, llamados criterios intrínsecos. El hombre ha sido un clasificador desde tiempos remotos. Sin duda alguna, incluso los habitantes de las cavernas dieron nombres a las plantas y animales y los agruparon como útiles y peligrosos, como Aristóteles, ya que el intento agrupar toda la naturaleza en una forma lógica. Originalmente la Zoología fue el campo de todos los médicos y la botánica estuvo relacionada con el estudio de las plantas y hierbas importantes para la práctica médica. A partir de esos primeros trabajos, se elaboraron esquemas naturales de clasificación basados en similitudes entre los organismos. Las plantas de los pantanos fueron colocadas en un grupo y las plantas de los prados en otro. Cada grupo podría subdividirse en plantas pequeñas, medianas y grandes. La clasificación en la materia de biología, es una identificación, denominación y agrupamiento de organismos en un sistema establecido. Las numerosas formas de vida que existen deben ser nombradas y organizadas de manera ordenada, de modo que los biólogos de todo el mundo puedan estar seguros de que conocen el organismo exacto que es objeto de estudio. La búsqueda de un sistema de clasificación se remota a los griegos, pero después de Linneo los biólogos ya sólo se preocuparon por llenarla debido a la facilidad de su uso fue realmente difícil que se remplazara por los modernos sistemas más naturales. Los métodos actuales de clasificación tratan también de reunir los grupos en categorías, de modo que éstas reflejen los procesos evolutivos que subyacen bajo las similitudes y diferencias que existen entre los organismos. Dichas categorías forman un tipo de pirámide, o jerarquía, donde los distintos niveles representan los diferentes grados de relación evolutiva. La jerarquía se extiende en sentido ascendente a lo largo de varios millones de especies, cada una constituida por organismos individuales estrechamente relacionados, hasta unos pocos reinos, cada uno de los cuales reúne un gran número de organismos, entre muchos de los cuales sólo existe una relación distante. Para conseguir que los métodos de clasificación se correspondan lo más exactamente posible con la naturaleza, los biólogos han examinado y comparado la anatomía, fisiología, genética, comportamiento, ecología y fósiles de tantos organismos como ha sido posible. Se han identificado, y al menos descritos en parte, más de 1,5 millones de grupos diferentes, y aún quedan muchos más por ser estudiados. El sistema de clasificación permite hacer generalizaciones. Ya que hay información almacenada en la clasificación de un animal como mamífero, por ejemplo, o de una planta como Anthophyta. Se puede observar que la progresar hacia abajo desde el reino hacia la especie, aumentan los detalles, yendo de lo general a lo particular. En suma, la clasificación jerárquica es muy útil para almacenar información y recuperarla. Como mencionamos antes, a la especie se la puede considerar una realidad biológica, pero las otras categorías sólo existen en la mente humana. Tomemos por caso un grupo familiar: algunos taxónomos, los "unicistas", agruparían todos los gatos, con excepción de uno, en el género Felis, incluyendo a la chita porque no tiene zarpas retráctiles. Otros, los "divisionistas", reservan la designación Felis para los gatos más pequeños, como el puma, el ocelote y el gato doméstico, y dividen a los otros en gatos más grandes (phantera), incluso el león, tigre y leopardo, y los gatos rabones (Lynx). Los divisionistas más extremos separarían género para el leopardo nuboso (Neofelis) y para el leopardo níveo (Uncia). Nadie discute las características de los animales en sí, sólo la importancia y las similitudes y diferencias. Lo que es familia para un taxónomo, puede ser un orden para otro. Todas las ramas de la biología contribuyen a dichos estudios, pero las especialidades que están implicadas directamente en los problemas de la clasificación son la taxonomía y la sistemática. Aunque las dos disciplinas se superponen, la taxonomía está más centrada en la nomenclatura (denominación) y el establecimiento de los sistemas jerarquizados, y la sistemática en las relaciones evolutivas aún no establecidas. Las clasificaciones naturales son útiles y a veces sugieren incluso relaciones evolutivas, pero pronto se utilizan categorías distintas y muchas características se sobreponen. A medida que el conocimiento del mundo biológico continuó aumentando los esquemas de clasificación llegaron a ser más completos. Se crearon esquemas artificiales en los que se utilizaron características fisiológicas como anatómicas y que pretendían mostrar relaciones evolutivas. Para poder acomodar las cantidades asombrosas de nuevos descubrimientos, se crearon categorías de clasificación: un phylum consistía de varias clases, una familia de varios géneros, y así sucesivamente. Sin embargo, el vasto número de organismos incluidos creó confusión. Carl Linneo creó lo que ahora se conoce como sistema Binominal (dos nombres) de nomenclatura (asignación de nombres). La primera parte del nombre es el género, y la segunda, la especie. Juntos, el género y la especie, constituyen el nombre científico. El valor del sistema Binominal puede demostrarse al considerar un grupo de plantas como los pinos. Existen muchas clases de pinos, pero todas son miembros del género Pinus. Linneo durante su vida, él nombró más de 8,000 especies de plantas y 4,000 especies de animales. Ahora se han identificado cerca de 500,000 especies vegetales y 1,000,000 de especies animales. Se estima que quedan aún mas por descubrir cuando menos varios millones de microbios, insectos y organismos tropicales y oceánicos.

El virus
Por sus características especiales, es difícil ubicar a los virus dentro de cualquiera de los reinos mencionados, pues aún no se determina su origen. Para explicarlo se han propuesto varias teorías. Por ejemplo, se piensa que provienen de la ruptura o desintegración de las células primitivas, quedando en libertad sus moléculas de ácidos nucleicos, las cuales al rodearse de una capa de proteínas, constituyeron los virus. Otra idea es que provienen de organismos más complejos, que al adaptarse a la vida parasita, poco a poco fueron perdiendo estructuras y funciones de la célula huésped, hasta quedar reducidos a pequeños agrupamientos moleculares. Tanto por su antigüedad como por su baja complejidad, se les podría incluir en el reino Monera, o también se les podría considerar como un grupo independiente el límite entre la vida y la no vida. Los virus son agregados moleculares constituidos por ácidos nucleicos, DNA o RNA, en el centro y por una cápsula de proteínas. A esta cápsula se le conoce como cápside y está formada por una serie de unidades proteicas llamadas capsómeros. Los virus miden alrededor de unas 300 milimicras, por lo que sólo se les puede observar con el microscopio electrónico. Presentan formas muy regulares, generalmente prismáticas; por ejemplo, tienen forma de icosáedros, dodecaedros, cilindros, esferas, etc.
La definición de los virus como seres vivos es difícil, ya cuando se encuentra fuera de las células son completamente inertes y están cristalizados, es decir, no tiene funciones, carecen de metabolismo, no se nutren ni respiran. Sin embargo, cuando penetran en una célula se activan y se multiplican originando nuevos virus. Para poder multiplicarse, requieren por tanto de los mecanismos enzimáticos y de los sistemas transformadores de energía de las células; de ahí que les considere como parásitos estrictos- El virus se posa en la membrana e inyecta su molécula de ácido nucleico, que lleva su información genética. La célula toma a esta molécula como un molde o patrón para sintetizar moléculas copia, así como los cápsides, que gracias a la información genética que les fue inyectada, son iguales a la del virus infectante. La multiplicación es muy rápida y termina por hacer estallar a la célula liberándose nuevos virus. Entre las enfermedades que provocan en el hombre podemos mencionar la viruela, sarampión, influenza, parotiditis, rabia, herpes, poliomielitis, verrugas y fiebre amarilla. Como parásito de plantas esta el virus del mosaico del tabaco, que se manifiesta como las manchas características en las hojas de esta planta. Como parásitos en los animales están los virus que producen la enfermedad Newcastle en las aves de corral. El hecho de que los virus provoquen enfermedades, ha traído consigo la necesidad de intensificar su estudio para buscar métodos de curación y prevención de algunas enfermedades. En el aspecto evolutivo, el estudio de los virus reviste gran importancia, sobre todo si nos remontamos al origen de la vida. Si partimos de la idea de que las células primitivas se fragmentaron dejando en libertad sus ácidos nucleico, los cuales penetraron posteriormente en otras células, tales mecanismos pudo ser una fuente más de variación genética propiciadora de la evolución de las primeras células en diferentes sentidos, generándose la diversidad.

4. Reino Monera

El reino Monera está integrado por los organismos procarióticos unicelulares. Todos ellos son bacterias que poseen ribosas y una cadena circular de DNA que hace las veces de cromosomas, pero en general carecen de organelos delimitados por membranas; por ejemplo, mitocondrias, lisosomas, peroxisomas, retículo endoplásmico y núcleo verdadero. Se dividen por fisión binaria en vez de hacerlo por mitosis, pero pueden tener recombinación genética. Se han descubierto fósiles de moneras en estratos rocosos que datan de hace 3,500 millones de años. El reino Monera se divide en dos subreinos muy extensos: Archaebacteria y Eubacteria. Las eubacterias son las moneras más comunes y de evolución más reciente.
Las bacterias (del griego, bakteria, ‘bastón’), son organismos unicelulares cuyo tamaño va de una a tres micras. Son cosmopolitas, o sea, que viven en todos los medios ambientales. Aunque por lo general son células libres, en algunos casos forman agrupaciones con cierto grado de unión. Una célula bacteriana se caracteriza por tener su membrana protegida por una pared celular compuesta químicamente por ácido diaminopimélico, sustancia exclusiva de las células Monera. Las bacterias son muy pequeñas, entre 1 y 10 micrómetros (µm) de longitud, y son muy variables en cuanto al modo de obtener la energía y el alimento. Están en casi todos los ambientes: en el aire, el suelo y el agua, desde el hielo hasta las fuentes termales; incluso en las grietas hidrotermales de las profundidades de los fondos marinos pueden vivir bacterias metabolizadoras del azufre. Algunas se encuentran en muchos alimentos y otras viven en simbiosis con plantas, animales y otros seres vivos. En algunas especies se presenta, además, una cápsula gelatinosa de polisacáridos que se relaciona con su actividad patógena, pues las bacterias que la tienen son causantes de enfermedades graves. Son células sencillas que carecen de mitocondrias, cloroplastos, retículo endoplásmico y membrana nuclear; esta última es la característica, por la que se les incluye dentro del reino Monera. Algunas especies presentan movimiento por medio de flagelos.
Hay dos formas de nutrición, la autotrofa y la heterotrofa. La nutrición autotrofa se presenta en el organismo que sintetiza sus alimentos, lo cual puede ser por fotosíntesis o por quimiosíntesis. La diferencia entre estos dos procesos está en el tipo de energía que utilizan. En la fotosíntesis es energía luminosa y en la quimiosíntesis energía química liberada en reacciones de oxidación de diferentes compuestos. Los organismos que tienen nutrición heterotrofa no pueden sintetizar sus alimentos, sino que los consumen ya elaborados. Hay varias modalidades; por ejemplo, el parasitismo, que se da cuando un organismo vive a expensas de otro causándole daño; la simbiosis, que es una relación entre dos organismos, en la cual ambos reciben beneficios; el saprofitismo, que se presenta cuando unos organismos se alimentan de materia orgánica en descomposición. Las bacterias presentan casi todas las modalidades, pues las hay fotosintéticas, quimiosintéticas, parásitas, comensales, saprofitas, simbiontes, etc. La respiración de las bacterias son anaerobias y aerobias. Las bacterias se reproducen por bipartición, que es una reproducción de tipo asexual. Algunas especies realizan procesos de sexualidad en donde hay un intercambio de material genético entre dos individuos.

La importancia de las bacterias, ya que las bacterias representan un grupo de gran interés, tanto desde el punto de vista científico como de la utilidad que puede representar para el hombre, por ejemplo son de importancia en los siguientes campos: Agrícolas, ya que las quimiosintéticos son bacterias que fijan el nitrógeno de la atmósfera enriqueciendo el suelo son sales minerales. En el campo médico, ya que las parásitas producen enfermedades, y para los farmacólogos, se emplean en la fabricación de vacunas y antibióticos, en la Industrial, se utilizan para la elaboración de productos lácteos y bebidas alcohólicas, las saprofitas, al alimentarse de materias orgánica en descomposición, transforman los restos de los organismos en materia inorgánica cerrando el ciclo de la materia en la naturaleza.
Las Arquebacterias, como su nombre lo indica (archae significa "antiguo") y son las archebacterias son probablemente las células vivas más antiguas que se conocen, son organismos simples parecidos a las bacterias; dentro de la clasificación de los seres vivos se incluyen dentro de los procariotas porque carecen de un núcleo bien definido. Su bioquímica difiere, de modo importante, de las otras bacterias, por lo que muchos biólogos las incluyen en un reino aparte. De acuerdo con estas teorías, las arquebacterias podrían ser los antepasados del grupo de los eucariotas, u organismos con núcleo celular bien definido, mientras que las bacterias comunes se cree, que dieron lugar a las mitocondrias y cloroplastos de las células eucariotas.

Las Eubacterias, son uno de los dos grupos principales de Procariontes (células que no tienen el material genético contenido en un núcleo definido con membrana nuclear). Los Procariontes se dividen en eubacterias y arquebacterias. Estos dos grupos principales difieren en la constitución genética básica así como en las estructuras de alguno de sus componentes celulares. El término procarionte se considera, a menudo, sinónimo de bacteria. Dentro de las eubacterias se incluyen la mayor parte de los organismos definidos, como bacterias. Aunque ciertas eubacterias ocasionan enfermedades en los organismos, la mayoría son inofensivas e incluso beneficiosas. La mayor parte de las bacterias del suelo, el agua y el aire son eubacterias, las cuales producen también muchos de los antibióticos utilizados en medicina. La especie Escherichia coli, microorganismo frecuente en el intestino que se utiliza mucho en ingeniería genética, es una eubacteria.

Las cianofitas son organismos unicelulares, aunque se pueden agrupar formando filamentos. La mayoría son acuáticas, pero hay algunas terrestres que viven sobre las cortezas de los árboles; presentan varios pigmentos fotosintéticos como son la clorofila a de color verde, la c ficoeritrina (roja) y la c ficocianina azul, que por su abundancia determinan su nombre de algas verde – azules. Algunas especies presentan una cápsula gelatinosa. Todas son fotosintéticas, pero los pigmentos no se encuentra en los cloroplastos.

Bacterias, la ecósfera y las interacciones humanas
Las bacterias son los principales desintegradores de casi todos los ecosistemas. No sólo se degradan los restos muertos de organismos muchos más grandes, sino además liberan las moléculas y los átomos constituyentes de estos para dejarlos a disposición de otros miembros de la comunidad. La capacidad fotosintética de la mayor parte de las cianobacterias las convierte en excelentes productores primarios de los ecosistemas dulceacuáticos, pero sobre todo los marinos. Es muy probable que ellas sean los principales protagonistas de la revolución del oxígeno que confirió a la biósfera propiedades de aerobiosis hace unos 2,800 millones de años. Existen diversos tipos de fermentación bacteriana que son muy útiles para el ser humano. El alcohol, el ácido acético (vinagre) y la acetona son sólo algunos de los productos elaborados por bacterias. Además gracias a las bacterias podemos disfrutar productos lácteos como el queso y el yogurt. La bacteria Escherichis coli es el principal instrumento vivo de la biología molecular. Por otra parte, la ingeniería genética ha permitido a los científicos insertar genes humano en ciertas bacterias. Esas bacterias se multiplican y al hacerlo clonifican el gen insertado, de modo que pueden sintetizar grandes cantidades de proteínas tan importante como la insulina, el interferón y la hormona ce crecimiento. Aunque la mayor parte de las bacterias mejoran la calidad de la vida en los ecosistemas y las comunidades humanas, otro representante de este grupo constituyen un aspecto negativo al funcionar como agentes causales de muchas enfermedades. Los trastornos de origen bacteriano van desde la lepra y la tuberculosis hasta la fiebre tifoidea y la neumonía bacteriana, peor muchas bacterias son fuentes de diversos antibióticos luchan la enfermedad.

5. Reino Protista

El reino protista está formado por todas las especies unicelulares eucarióticas. Algunos de sus representantes son animaloides (protozoarios), otros son vegetaloides (protistas algáceos) y otros más presentes las características de los hongos. Hay taxónomos que incluyen en este reino a las formas coloniales y las formas pluricelulares simples, criterio se basa en el hecho de que estos organismos se parecen más a los protistas que a cualquiera de los otros tres reinos pluricelulares. Es ese caso el reino se denomina Protoctista. El reino Protista es el reino de los organismos más simples con células individuales y eucarióticas. El reino Protista fue propuesto por primera vez por el biólogo alemán Ernst Heinrich Haeckel, debido a la dificultad que entrañaba la separación de los organismos unicelulares animales de los vegetales. En todos los casos las divisiones del reino se basan en las relaciones evolutivas, sino que algunas están cimentadas de un modo más práctico en características funcionales. Como sucede con las moneras, la taxonomía de estos grupos está en constante cambio y no es raro encontrar diferentes sistemas de clasificación en los textos de biología. Los Protistas tuvieron su origen hace unos 1,600 millones de años. Se trata de organismos sumamente complejos; sus células exhiben mayor diversidad que la observada incluso entre las células de los reinos pluricelulares. Su filogenia también es muy compleja y hasta el momento se ignora mucho al respecto. Se cree que de ellos se derivaron los hongos, las plantas superiores y los animales pluricelulares aunque, por supuesto, los ancestros de estas formadas modernas debieron ser protistas muy distintos a los que se representan hoy día al grupo. Los

Protozoarios, son organismos heterotróficos que viven en hábitat importante, alguno de los cuales pueden formar colonias. En la clasificación que se sigue en esta enciclopedia, los protozoos se incluyen en el reino Protista, junto con otros organismos unicelulares cuyo núcleo celular está rodeado de una membrana. Los protozoos no tienen estructuras internas especializadas a modo de órganos, o están muy poco diferenciadas. Dentro de los protozoos se suelen admitir varios grupos: los flagelados del grupo de los Zoomastiginos, con muchas especies que viven como parásitos de plantas y de animales; los ameboides denominados Sarcodinos, que incluyen a los Foraminíferos y Radiolarios, y que son componentes importantes del plancton; los Cilióforos, que son ciliados, con diversos representantes que poseen estructuras especializadas que recuerdan a la boca y el ano de los organismos superiores; los Cnidosporidios, parásitos de invertebrados, de peces y de algunos reptiles y anfibios, y los Esporozoos, con diversas especies parásitas de animales y también de seres humanos. Se conocen más de veinte mil especies de protozoos, que incluyen organismos tan conocidos como los paramecios y las amebas. En general se reproducen por medios asexuales aunque también recurren a complejos mecanismos sexuales. Los protozoarios han sido divididos en cinco phyla, aunque algunos protozoólogos opinan que existen seis. El reino protista se clasifica en cuatro grupos:
Eglenofitas, Crisofitas, Pirrofitas, Protozoarios
Protozoarios
Rizópodos (movimientos por pseudópodos)
Flagelos (movimiento por flagelados)
Esporozoarios (sin órganos de movimiento)
Ciliados (movimiento por cilios)
Euglenofitas. - Son organismos unicelulares, eucariontes, de vida acuática, principalmente de agua dulce. Es un grupo difícil de ubicar taxonómicamente porque representa características tanto de célula vegetal como de célula animal. Por ejemplo, como vegetales tienen clorofila, cloroplastos y hacen fotosíntesis, como animales carecen de pared celular y pueden nutrirse de manera heterotrofa. Son células móviles por medio de flagelos y cuentan con una mancha ocular que les permite detectar cambio de intensidad luminosa. La importancia que llega a tener los Euglenofitas ya que son de interés evolutivo pues, dadas sus características tan peculiares, se piensa que sus ancestros bien pudieron ser el tronco evolutivo del que derivaron plantas y animales, aunque esto no es claro todavía por carecer de pruebas suficientes.
Las Crisofitas. – Son algas unicelulares conocidas comúnmente como algas doradas o diatomeas. Presentan una pared celular o frústula formada por dos valva impregnada de sílice. La nutrición es por fotosíntesis, que realiza gracias a la presencia de pigmentos como las clorofilas a, c y e, la ficoxantina y la luteína, estos últimos les confieren la coloración dorada característica. Su importancia es que la gran mayoría son marinas y cuando mueren las células, las frústulas vacías se depositan en el fondo del mar constituyendo la tierra de diatomeas, de utilidad para el hombre en varios aspectos; por ejemplo se emplean para fabricar detonantes como la diatomita; para pulir lentes de aparatos ópticos, como los microscopios y los telescopios. La sílice se deposita en las frústulas formando múltiples ornamentaciones muy finas, por lo que se usan para medir el poder de resolución de los microscopios. Las diatomeas son de gran importancia porque, al ser microscópicas, son muy abundantes, al grado de que son quienes realizan el mayor volumen de fotosíntesis en el mar, por lo que se les considera como la base de las pirámides alimenticias en ese medio ambiente.

Crisofita del orden centralesCrisofita del orden Pennales
Esquema de ceratium como ejemplo de pirrofita
Los Pirrofitas, son organismos unicelulares de vida marina que presentan una pared celular formada por una serie de pequeñas placas que dejan un surco transversal donde se enrollan dos flagelos. Realizan fotosíntesis, pues tiene clorofilas a y c, además de un pigmento café llamado ficoxantina. Algunas especies son luminescentes y son responsables del fenómeno llamado luminiscencia del mar. También producen otro fenómeno llamado marea roja, que ocasiona mortandad de peces económicamente importantes. Estas algas producen sustancias tóxicas y venenosas que tiene graves efectos cuando aumentan su concentración.

Ejemplos de rizópodos: amiba y foraminífero
Los Protozoarios, son organismos unicelulares que pertenecen al reino Protista por presentar un núcleo bien integrado con membrana nuclear. Su nutrición es por absorción u pueden ser parásitos o de vida libre y, en este último caso, los hay de aguas dulces y marinas. Su clasificación de los protozoarios de cuerdo a sus órganos de locomoción, que pueden ser pseudópodos, cilio o flagelos. Los flagelos y los cilios son estructuras muy delgadas y largas (flagelos) o cortas (cilios), íntimamente están relacionadas por su estructura con el centriolo. Los flagelos son escasos en una célula; en cambio, los cilios son numerosos y su movimiento es sincrónico y de gran rapidez.

Esquema que muestra la infección de un glóbulo rojo por un esporozoario (Plasmodium vivax)
Los protistas están representados por muchas líneas evolutivas cuyos límites son difíciles de definir. La mayoría de estos organismos son unicelulares y microscópicos, aunque también los hay que forman colonias, como los foraminíferos. Esta organización, ya más compleja, está más cerca de los organismos pluricelulares superiores e indica que éstos evolucionaron a partir de ancestros protistas. Los protistas pueden considerarse un reino intermedio, y agrupan desde los organismos unicelulares eucariotas y las colonias simples, hasta algunas algas superiores y grupos de transición (de clasificación dudosa). Estos últimos son pluricelulares, pero carecen de la organización compleja en tejidos, típica de las plantas, animales y hongos superiores. Aún así, dentro de los grupos de transición hay formas que comparten las mismas características que las plantas, como las algas pardas, verdes y rojas; otras que están más cerca de los animales, como los mesozoos, placozoos y esponjas, y las que son semejantes a los hongos, como los mohos plasmodiales del fango y los quitridiales. Los límites del reino Protista no están establecidos de forma definitiva. Los grupos de protistas se diferencian entre sí en la forma de alimentarse. Algunos se parecen a las plantas porque son capaces de realizar la fotosíntesis; otros ingieren el alimento como los animales y otros absorben nutrientes, como los hongos. Esta diversidad tan amplia hace difícil la descripción de un protista típico. Quizá, el miembro más representativo del reino sea un flagelado, organismo unicelular con uno o más flagelos complejos (para distinguirlos de los flagelos simples de las bacterias) y en algunas ocasiones con uno o más cloroplastos.

Los protistas de tipo micoides, se dividen en dos grupos heterotróficos de mohos deslizantes. La división Myxomycota está integrada por los llamados mohos deslizantes plasmodiales. Se trata de células amiboides intensamente pigmentadas que van alternando su forma de vida entre un conglomerado "pluricelular" y la unicelularidad. Dicho conglomerado se denomina plasmodio. Éste es una enorme masa de citoplasma con numerosos núcleos en su interior, de modo que no se trata de una estrictura realmente pluricelular, sino de un cenocito.

Estructura de un paramecio como ejemplo de ciliado.
Los miembro de la división Acrasiomycota se conocen con el nombre de mohos deslizantes celulares o acrasiales. Se diferencia de los mohos plasmoides en que su fase de aglomeración es pluricelular y no cenocítica. Cuando escasea el alimento, las células individuales se agrupan pero conservan sus membranas de modo que es posible distinguir una de otra. Los ovomicetos y algunas royas y tizones, que integran la división Oomycota, tienen cierto parecido superficial a los hongos verdaderos. Sin embargo, fueron clasificados como protistas porque sus paredes celulares son de celulosa y no de Quintana, Otras diferencias de este grupo respecto a los hongos verdaderos son la presencia de flagelos, la predominancia de la fase diploide en sus ciclos de vida y la formación de óvulos. La roya de la papa que hizo añicos la economía agrícola de Irlanda en 1848 fue ocasionada por un ovomiceto.

Relaciones evolutivas de los protistas
Como resultado del desarrollo, expansión y evolución de las moneras, debieron aparecer las primeras células protistas, las cuales además de contar con un núcleo integrado, quizá fueron flageladas. La diversificación de estas protistas primitivas fue de grande por una evolución en diferentes sentido, pues algunas perdieron su flagelado quedando como células amiboideas y otras inmóviles. También aparecieron formas polinucleadas que al reproducirse constituían pequeñas agrupaciones celulares. Aunque a la estructura protista básica se conservaba, la diversidad creada significaba también una nutrición variada. La presencia de clorofila permitía hacer fotosíntesis, pero también los había heterótrofos que tomaban sus alimentos por absorción directa del medio o por englobamiento de partículas alimenticias mediante pseudópodos en los amiboideos. Incluso algunas formas podían realizas más de un tipo de nutrición, característica que aún conserva las euglenofitas actuales y que resultaba una ventaja adaptiva para resistir cambios ambientales.

6. Reino Fungi

Los hongos fueron colocados en un reino aparte, tomando por base algunas características peculiares. Se trata de organismo eucarióticos, heterotróficos y, con excepción de las levaduras, pluricelulares (o multinucleares). Obtienen su alimento por absorción en vez de por ingestión. Secretan enzimas digestivas en su medio y luego absorben productos digeridos externamente. Casi todos los hongos poseen paredes celulares de quitina, polisacáridos aminado. Todos los hongos carecen de flagelos y se encuentran restringidos en cuanto a movilidad, se cree que las levaduras son hongos unicelulares derivados de ancestros pluricelulares. Los mohos y las setas son otros ejemplos de hongos. Este grupo data por lo menos de hace unos 400 millones de años. Los Hongos, son un grupo diverso de organismos unicelulares o pluricelulares que se alimentan mediante la absorción directa de nutrientes. Los alimentos se disuelven mediante enzimas que secretan los hongos; después se absorben a través de la fina pared de la célula y se distribuyen por difusión simple en el protoplasma. Junto con las bacterias, los hongos son los causantes de la putrefacción y descomposición de toda la materia orgánica. Hay hongos en cualquier parte que existan otras formas de vida. Algunos son parásitos de organismos vivos y producen graves enfermedades en plantas y animales. La disciplina científica que estudia los hongos se llama micología. Los hongos figuraban en las antiguas clasificaciones como una división del reino Vegetal (Plantae). Se pensaba que eran plantas carentes de tallos y de hojas que, en el transcurso de su transformación en organismos capaces de absorber su alimento, habían perdido la clorofila, y con ello, su capacidad para realizar la fotosíntesis. Sin embargo, muchos científicos actuales los consideran un grupo completamente separado de otros, que evolucionó a partir de flagelados sin pigmentos.

Estructura básica de los hongos
Los hongos constan de una masa de filamentos muy ramificados y enmarañados a los que se denomina hifas. Esos filamentos están incompletamente divididos en células por unas paredes (tabiques) dispuestas en ángulo recto respeto a su eje longitudinal de aquellos y esparcidas por toda la maraña hifal. Éstas a menudo están divididas por tabiques llamados septos. En cada hifa hay uno o dos núcleos y el protoplasma se mueve a través de un diminuto poro que ostenta en el centro de cada septo. No obstante, hay un filo de hongos, que se asemejan a algas, cuyas hifas generalmente no tienen septos y los numerosos núcleos están esparcidos por todo el protoplasma. Las hifas crecen por alargamiento de las puntas y también por ramificación. La proliferación de hifas, resultante de este crecimiento, se llama miocelio. Es frecuente en el miocelio de los hongos parasíticos en rápido crecimiento aparezca hifas especializadas llamadas hausturios. Cuando el miocelio se desarrolla puede llegar a formar grandes cuerpos fructíferos, tales como las setas y los pedos o cuescos de lobo. Otros tipos de enormes estructuras de hifas permiten a algunos hongos sobrevivir en condiciones difíciles o ampliar sus fuentes nutricionales. Las fibras, a modo de cuerdas, del miocelio de la armilaria color de miel (Armillariella mellea), facilitan la propagación de esta especie de un árbol a otro. Ciertos hongos forman masas de miocelio resistentes, con forma más o menos esférica, llamadas esclerocios. Éstos pueden ser pequeños como granos de arena, o grandes como melones. En el caso de los hongos que parasitan a las plantas, esas cortas prolongaciones penetran en las células vegetales y absorben en poco tiempo las sustancias nutritivas ahí presentes.

Divisiones de los hongos
Las más de 100,000 especies de hongos conocidas pertenecen a cuatro divisiones básicas. –Tales divisiones son análogas a los phyla, es decir, a los principales grupos del reino animal. Las especies pertenecientes a la división Zygomycota (hongos conjugantes) ocupan un hábitat terrestres, de modo que viven en el suelo y en la materia orgánica en putrefacción. Por lo general forman esporas asexuales en las puntas de una hifas especializadas (esporanglóforos) que asoman en el aire; dichas esporas son arrastradas por el viento hacia nuevos territorios. La división ascomycota (hongos formadores de sacos) está integrada por las levaduras, algunos tizones, el cornezuelo del centeno y el género Penicillium. La división Basidiomycota (hongos en forma de clava) está integrada por las conocidas setas u hongos tipo sombrilla y una gran variedad de bejines. En este caso de hifas esta dividido por tabiques. Un grupo denominado Deuteromycota abarca todas las formas en las que no se ha descubierto ciclo sexual alguno, en resumen los hongos se clasifican en los cuatro filos principales son: Oomicetes (Oomycota), Zigomicetes (Zygomycota), Ascomicetes (Ascomycota) y Basidiomicetes (Basidiomycota) y sus respectivos individuos forman oosporas, zigosporas, ascosporas y basidiosporas. Una gran variedad de especies se colocan, de forma arbitraria, en un quinto filo: Deuteromicetes (Deuteromycota), también llamados hongos imperfectos.

Estrategias reproductivas de los hongos
La mayoría de los hongos son haploides durante la mayor parte de su ciclo de vida, los hongos se reproducen por esporas, diminutas partículas de protoplasma rodeado de pared celular. El champiñón silvestre puede formar doce mil millones de esporas en su cuerpo fructífero; así mismo, el pedo o cuesco de lobo gigante puede producir varios billones.

Las esporas se forman de dos maneras. En el primer proceso, las esporas se originan después de la unión de dos o más núcleos, lo que ocurre dentro de una o de varias células especializadas. Estas esporas, que tienen características diferentes, heredadas de las distintas combinaciones de genes de sus progenitores, suelen germinar en el interior de las hifas. Los cuatro tipos de esporas que se producen de esta manera (oosporas, zigosporas, ascosporas y basidiosporas) definen los cuatro grupos principales de hongos. Las oosporas se forman por la unión de una célula macho y otra hembra; las zigosporas se forman al combinarse dos células sexuales similares entre sí. Las ascosporas, que suelen disponerse en grupos de ocho unidades, están contenidas en unas bolsas llamadas ascas. Las basidiosporas, por su parte, se reúnen en conjuntos de cuatro unidades, dentro de unas estructuras con forma de maza llamadas basidios.
El otro proceso más común de producción de esporas implica la transformación de las hifas en numerosos segmentos cortos o en estructuras más complicadas de varios tipos. Este proceso sucede sin la unión previa de dos núcleos. Los principales tipos de esporas reproductivas formadas así son: oídios, conidios y esporangiosporas. Estas últimas se originan en el interior de unos receptáculos, parecidos a vesículas, llamados esporangios. La mayoría de los hongos producen esporas sexuales y asexuales.

  Basidiomiceto

Los hongos como amigos y enemigos
Los hongos son, junto con las bacterias, los desintegradores más eficaces de todos los ecosistemas. No sólo atacan la materia muerta, sino también degradan las heces y otros productos elaborados que, de no ser desintegrados, acabarían de sofocar vastas extensiones del medio terrestre. Algunos hongos sostienen estrechas relaciones mutualistas con plantas superiores, invaden las raíces de estas últimas y luego envían hifas hacia el suelo, incrementando así la capacidad de las plantas para absorber agua y minerales. Estas asociaciones entre los hongos y la corteza de las raíces se denominan micorrizas; presencia generalizada aumenta en grado considerable la densidad de las poblaciones vegetales de casi todos los ecosistemas terrestres. Ciertos tipos de hongos producen antibióticos que pueden ser extraídos y utilizados para combatir infecciones bacterianas. Las enzimas hidrolíticas de los hongos se utilizan en diversos procesos industriales. Cuando crecen sobre salvado caliente de trigo o de arroz, algunas especies fúngicas producen una amilasa que se usa en la fermentación alcohólica. Las proteasas que se obtienen de otros hongos se emplean en la fabricación de pegamento líquido. La producción industrial de alcohol etílico (etanol) se realiza por fermentación de melaza de caña de azúcar o de almidón hidrolizado mediante enzimas formadas por otros hongos. En el proceso de elaboración del pan se añade levadura a la masa para producir dióxido de carbono.
Los hongos se utilizan en la producción industrial de ácido cítrico, ácido glucónico y de ácido gálico, el cual todavía se emplea en la fabricación de tintas y colorantes. Las resinas se elaboran a partir de ácido fumárico formado por el moho negro del pan. El ácido giberélico, que provoca aumento del crecimiento de las células vegetales, lo produce un hongo que causa una enfermedad en las plantas de arroz. Grasas y aceites que se utilizan comercialmente se obtienen de especies de varios géneros y una especie es una fuente práctica de proteínas comestibles. El aspecto negativo de los hongos son enfermedades cutáneas como la tiña y el pie de atleta. Las infecciones vaginales ocasionadas por levaduras no son peligrosas, pero sí muy molestas y de difícil tratamiento. Muy de vez en cuando, ciertas infecciones pulmonares ocasionadas por hongos pueden matar a personas vulnerables. Los parásitos micóticos de las plantas causan daños en gran escala a los cultivos. Las royas que atacan al trigo y los tizones que destruyen las partes florales de muchas plantas son basidiomicetos muy nocivos. Por otra parte, una variedad de mohos pudre frutas y verduras almacenadas después de la cosecha.

7. Reino Animalia

Los animales son organismo eucarióticos pluricelulares que se caracterizan por sus hábitos alimenticios: se nutren devorando otros organismos vivos. Muchos de ellos cazan otros animales y reciben el nombre de carnívoros. Otros se alimentan de plantas y se les denomina herbívoro. Los seres humanos pertenecen al subphylum Vertebrata del phytum Chordata. Los vertebrados o animales con columna vertebral constituyen un 5% del reino animal, pero tienen un lugar prominente en la vida de los seres humanos. Los demás animales se clasifican como invertebrados. A diferencia de las plantas, que producen nutrientes a partir de sustancias inorgánicas mediante fotosíntesis, o de los hongos, que absorben la materia orgánica en la que habitualmente se hallan inmersos, los animales consiguen su comida de forma activa y la digieren en su medio interno. Asociadas a este modo de nutrición existen otras muchas características que distinguen a la mayoría de los animales de otras formas de vida. La mayoría de los animales han desarrollado un sistema nervioso muy evolucionado y unos órganos sensoriales complejos que, junto con los movimientos especializados, les permiten controlar el medio y responder con rapidez y flexibilidad a estímulos cambiantes. Al contrario que las plantas, casi todas las especies animales tienen un crecimiento limitado, y al llegar a la edad adulta alcanzan una forma y tamaño característicos bien definidos. La reproducción es predominantemente sexual, y en ella el embrión atraviesa una fase de blástula. Al principio, debido a las grandes diferencias que existen entre plantas y animales, se estableció una división de todos los seres vivos en dos reinos, Vegetal y Animal. Cuando más tarde se investigó el mundo de los microorganismos se observó que algunos eran claramente del tipo vegetal, con células con pared celular y cloroplastos para realizar la fotosíntesis, mientras que otros se parecían a los animales porque se desplazaban (mediante flagelos o pseudópodos) y digerían alimentos. Su nivel de organización va desde tejidos y órganos hasta complicados aparatos y sistemas como el digestivo, circulatorio, esquelético, excretor, nervioso, etc. En cuanto a su reproducción, en la mayor parte es sexual, aunque algunos presentan procesos asexuales como la gemación. Los órganos reproductores son complejos y su desarrollo implica etapas larvarias y embrionarias. La clasificación del reino animal atiende a los siguientes criterios básicos: principios de homologías y analogías, número de capas celulares embrionarias, presencias o ausencia de metamerización, presencia o ausencia de celoma y tipo de simetría. Se llaman órganos o estructuras homólogas aquellos que presentan un mismo origen embrionario aunque posteriormente su función sea diferente. Por ejemplo, el ala de un murciélago, la aleta pectoral de una ballena, la extremidad anterior del hombre son homólogos pues se derivan del esbozo del miembro anterior del embrión. Se llaman órganos o estructuras análogas aquellos que cumplen una misma función, pero con origen embrionario diferente, tal es el caso de las alas de un murciélago y las de una mariposa. De acuerdo con lo anterior, se toma como base de la clasificación a los órganos homólogos, que son los que permiten relaciones evolutivas. El murciélago está emparentado directamente con la ballena y con el hombre y no con la mariposa. Durante las primeras etapas del desarrollo embrionario aparecen dos o tres capas de células de las que derivarán todos los tejidos del nuevo organismo. Estas capas embrionarias son el ectodermo (externa), el endodermo (interna) y el mesodermo (intermedia). Los animales se clasifican en dos grupos, aquellos sólo tienen dos capas, ectodermo y endodermo y que reciben el nombre de diblástidos, y los que cuentan con las tres capas o triblásticos. El celoma es la cavidad general del cuerpo donde se alojan algunos órganos importantes. Las paredes del celoma son de tejido mesodérmico. Según este criterio, los animales triblásticos se dividen en tres grupos: acelomados o sin celoma, en los que el mesodermo es compacto y el animal no tiene más cavidad interna que el tubo digestivo; los pseudocelomados o con falso celoma que sí tienen una cavidad interna pero que no está revestida de mesodermo, y los celomados con un verdadero celoma. La metamerización se presenta cuando el animal está formado por varios segmentos que muestran una estructura semejante. En algunos la segmentación es interna y externa; en otros, la externa casi desaparece quedando sólo la interna. De esta manera, hay animales segmentados y no segmentados. Tipo de simetría, de acuerdo con este criterio hay tres tipos de animales: los asimétricos, a los que ningún plano de corte los puede dividir en dos partes iguales; los de simetría radial, que son de vida sésil o sedentaria y n los cuales muchos planos de corte, siempre y cuando pasen por el centro del animal, pueden dividirlos en dos partes; y por último, los de simetría bilateral, en los que un solo plano los corta en dos mitades.
La clasificación; El reino Animalia comprende entre 20 y 30 grupos porque no hay todavía un acuerdo general en cuanto a la posición taxonómica de algunos. Aquí sólo describiremos a los que cuentan con mayor número de especies y tienen mayor importancia.
Reino Animalia
Poriferos (esponjas)
Celenterados (corales)
Platelmintos (gusanos planos)
Nematelmintos (gusano redondos)
Anélidos (gusanos anillados)
Artrópodos (camarones)
Moluscos (caracoles)
Equinodermos (estrellas de mar)
Cordados (hombre)
Poriferos; son animales acuáticos, la mayor parte marinos que viven fijos al fondo; son asimétricos y diblásticos. Su cuerpo tiene la forma de un saco o bolsa con una cavidad llamada gastral que se abre por el ósculo, que es un orificio grande en relación con los poros inhalantes, que son pequeñas perforaciones que atraviesan la pared del cuerpo, y por los cuales conoce comúnmente como esponjas. La pared del cuerpo tiene dos capas embrionarias, ectodermo y endodermo, con una masa gelatinosa intermediaria llamada mesoglea. Cada capa tiene células características que cumplen diferentes funciones. En el ectodermo se encuentran células de protección (pinacocitos) y una células con una perforación (porocitos) que constituyen los poros inhalantes. En la mesoglea se localizan ameboides (amibocitos que tienen como funciones, formar el esqueleto de la esponja y dar origen a las células sexuales. El esqueleto está representado por espículas, especie de finas agujas de sílice o de carbonato de calcio, o por una red de fibras de una sustancia orgánica llamada espongina. En el endodermo hay células especiales de las esponjas, los coanoctios, que son flageladas. Rodeando al flagelo tiene un collar membranoso a manera de embudo. Todas la funciones de la esponja dependen de la circulación del agua de mar, que penetra por los poros inhalantes, llega a la cavidad gastral y sale por el ósculo. El Subreino Parazoa: Las Esponjas El reino animal se subdivide intencionalmente en grupos que reflejan las relaciones evolutivas de los linajes más importantes. Las esponjas se encuentran agrupadas en el subreino Parazoa, en tanto que otros animales, derivados supuestamente de rama evolutiva de protistas, integran el subreino Eumetazoa. Las esponjas son organismos sésiles (permanecen fijas e inmóviles) en forma de este phylum proviene de la anatomía de la esponja, pues phylum provine de la anatomía de la esponja, pues en la superficie se observa numerosos poros. El agua absorbida a través de dichos poros circula dentro de la cavidad interna (espongocele) del cuerpo de la esponja y sale a través de un orificio excurrente (ósculo). Las partículas alimenticias suspendidas en el agua son filtradas por células especializadas a las que se denomina coanocitos o células de collar. La mayoría de las esponjas son marinas, pero algunas habitan en agua dulce. Existen más de 10,000 especies de esponjas, las cuales presentan gran variedad de formas y tamaños. Algunas ostentan vistosos colores y adornan los fondos marinos. Dentro del phylum Porifera existen cuatro clases las cuales se dividen con base en características como la naturaleza de las espículas inorgánicas que se depositan en el mesohilo. A pesar de que las esponjas son clasificadas como animales pluricelulares exhiben menor integración y especiación de funciones que otros grupos animales. Carecen de organización tisular y sus células son las unidades primarias de estructura y función. Su cuerpo consta de dos capas, una epidermis externa y un revestimiento interno forma dos principalmente por coanocitos. A las esponjas se le divide en tres grupos atendiendo a la naturaleza química de su esqueleto. Estos grupos son: Esponjas calcáreas con espículas de calcio, esponjas silicosas con espículas de sílice y esponjas córneas con red de espongina.

Los Celenterados, son animales acuáticos, la mayor parte marinos; existen formas individuales y coloniales; algunos viven fijos al sustrato y otros son nadadores (forma medusa). Su cuerpo tiene la forma de un saco o bolsa con una cavidad gastral que se abre al exterior por un orificio llamado boca. Son diblástidos y con simetría radial dada por una corona de tentáculo que rodea a la boca. Su estructura; La pared del cuerpo tiene dos capas embrionarias, ectodermo y endodermo, además de la masa gelatinosa intermedia o mesoglea, que en las medusas se encuentran muy desarrollada, al grado de que el peso de su cuerpo corresponde en un 90 ó 95% al agua. En el ectodermo se localizan tres tipos de células, las mioepiteliales para la protección y movimientos, pues aun cuando muchas formas son fijas, sus tentáculos sí se mueven para capturar el aliento; neuronas, que se encuentran formando una red y unas células especiales, características de los celenterados llamadas cnidoblastos o nematocitos. Estas células secretan una sustancia tóxica que se libera por un filamento hueco que hace la función de una aguja para inyección al clavarse en los tejidos de algún animal que se acerque al celenterado. Los celenterados se clasifican en tres grupos: Hidrozoarios: su forma predominante es la de pólipo; hay individuos solitarios como la hydra y coloniales como la physalia. Scifozoarios; su forma predominante es la medusa; son individuos solitarios como las medusas. Antozoarios la forma predominante es la de pólipo; hay individuos solitarios (anémonas) o coloniales) corales.

Los Platelmintos; ya que son animales marino, de agua dulce y terrestre; son gusanos aplanados dorsoventralmente, con simetría bilateral; triblásticos y acelomados. Su nivel de organización es de órganos y ya hay un principio de cefalización, es decir, que se distingue la cabeza con los órganos de los sentidos del resto del cuerpo. Los órganos integran aparatos y sistemas muy simples. Por ejemplo, el aparato digestivo es cerrado, o sea, que sólo tiene boca y carece de ano; el sistema nervioso es ganglionar; los excretos están representado por unas células flamígeras; en cuanto al sistema reproductor, son hermafroditas y en algunos casos con autofecundación. Hay platelmintos de vida libre y parásitos, los platelmintos se dividen en tres grupos; Los turbeláridos, son gusaniux de vida libre, acuáticos; el ejemplo representativo es la planaria, que mide aproximadamente 4 ó 5 cm. En la parte anterior del cuerpo, correspondiente la cabeza de forma triangular, se localiza dos aurículas, que son estructuras quimiorreceptoras, y dos ocelos u ojos rudimentarios, que le permite captar cambios de intensidad luminosa. La boca se abre en la parte media ventral. Los trematodos, son gusanos parásitos; la especie representativa es la Fasciola hepática, que parasita el hígado de los carneros y ocasionalmente del hombre. La boca se abre en el extremo anterior del cuerpo en una ventana con la que se fija y succiona el alimento de los tejidos del huésped. Los cestodos, son gusanos parásitos que por sus hábitos de vida desarrollan mucho su aparato reproductor. Un ejemplo es la Taenia o solitaria que parasita en el intestino del hombre. Su cuerpo llega a medir varios metros y está segmentado. El primer segmento se llama escólex y está armado de ganchos y ventosas que le permiten adherirse a los tejidos del huésped. Esta especie presenta autofecundación.

Los Nematelmintos, son los llamados gusanos redondos, algunos son de vida libre y otros parásitos. Tiene simetría bilateral, son triblásticos y pseudocelomados. Su nivel de organización es de órganos, aparatos y sistemas. El Aparato digestivo es abierto (con boca y ano); el aparato reproductor está muy desarrollado; hay machos y hembras, es decir, son unisexuales. El ejemplo característico es le Ascaris lumbricoides o lombriz intestinal, en la que es muy marcado el dimorfismo sexual, ya que hay diferencias notables entre el macho y la hembra: La forma del cuerpo de la hembra es recta y en el macho el extremo posterior está enroscado cuenta con dos espinas genitales de las que carece la hembra. En cuanto al tamaño, la hembra mide entre 20 y 25 cm y el macho entre 10 y 15 cm.

Los Anélidos, son llamados gusanos anillados ya que su cuerpo está dividido en una serie de segmentos o metámeros que representan un avance evolutivo, pues cada segmento implica la posibilidad de una especialización para determinadas funciones. Los anélidos son organismos de vida libre aunque los hay ectoparásitos, tienen simetría bilateral, son triblásticos y celomados. Presentan en cada segmento del cuerpo cerdas o quetas, que por coordinación muscular se mueven provocando el desplazamiento del gusaniux. El aparto digestivo es abierto, pero más complejo que en los nematelminto, ya que no es un tubo recto que empieza en la boca y termina n el ano, sino que en la parte anterior presenta ensanchamientos que funcionan como un estómago anterior y un estómago posterior. En este grupo aparece el sistema circulatorio abierto con un vaso dorsal contráctil o corazón. Se llama abierto porque la sangre no está circulando siempre dentro de vasos, sino que sale a las llamadas lagunas sanguíneas. Son hermafroditas, pero la fecundación es cruzada. El sistema nervioso es ganglionar y se encuentra en posición ventral. Los anélidos se dividen en cuatro grupos: Los arquianélios, anélidos primitivos de vida marina, poliquetos, anélidos con muchas quetas; son marinos y el ejemplo característico es el Nereis. Los Oligoquetos, anélidos con pocas quetas, viven en aguas dulces o son terrestres. Ejemplo, la lombriz de tierra o Lumbricus terrestris. Los hirudíneos, no tienen quetas, viven en aguas dulces. El ejemplo representativo es la sanguijuela, que tiene ventosas para fijarse a los organismos que parasita y para succionar su sangre.

Los Artrópodos, son animales de simetría bilateral, triblásticos y celomados. Presentan segmentación o metamerización que debido al exoesqueleto no es tan evidente como en los anélidos, pero se detecta porque para cada segmento hay un par de patas o apéndices. Es decir que si encontramos tres pares de apéndices en el tórax, significa que esta región del cuerpo está formada por tres segmentos. La clasificación de los artrópodos actuales se clasifican en cuatro grupos: Arácnidos, Miriápodos, Crustáceos, Insectos. Los Arácnidos, su cuerpo está dividido en dos regiones, cefalotórax y abdomen. En la parte anterior del cefalotórax hay un par de patas llamadas quelíceros, que en las arañas tienen glándulas venenosas. A estos apéndices característicos sigue un par de apéndices sensoriales llamados pedipalpos y luego cuatro pares de patas caminadoras. En el abdomen no hay apéndices. Cuenta con glándulas secretoras de seda (hileras) que se localiza en el abdomen. Sólo presentan ojos simples. Los Miriápodos, cuentan con un par de apéndices llamados forcípulas con glándulas venenosas. Se encuentras segmentados con uno o dos partes de patas por cada segmento de su cuerpo. Sólo tienen ojos simples. Son ejemplos de este grupo el ciempiés y el milpiés.

Los Crustáceos, tienen un cuerpo dividido en dos regiones, cefalotórax y abdomen. El esqueleto de quitina está impregnado de sales calcáreas que le dan más dureza. Son acuáticos, marinos o de agua dulce. Presentan dos pares de antenas, patas torácicas caminadoras y capturadoras de alimento; paras abdominales nadadoras y en le último segmento del cuerpo unos apéndices que hacen la función de timón para dar dirección al movimiento. Los ejemplos más característicos son los camarones, langostas, langostinos, jaibas, cangrejos, etc. Todos explotables para recursos alimenticios.

Los insectos, tienen un cuerpo dividido en tras regiones, cabeza, tórax y abdomen. Tienen un par de antenas en la cabeza, así como ojos simples y compuestos. Presentan, así como ojos simples y compuestos. Presentan aparatos bucales de acuerdo con su forma de nutrición (picadores, succionadores, masticadores, lamedores, etc.) El tórax con tres segmentos con un de patas cada uno. Con un o dos pares de alas en la parte dorsal del tórax. Presentan desarrollo por metamórfosis.

Los Moluscos, son animales de simetría bilateral con tendencia a la simetría; son triblásticos y celomados: sus tegumentos secretan conchas o caparazones de diferentes formas que se utilizan como base para la clasificación. Su sistema muscular está alternamente desarrollo, como e el pie de los caracoles o en las estructuras que abre y cierra las conchas de las almejas. Presentan un repliegue llamado manto cubre la masa visceral. La respiración en los acuáticos es por branquias y en los terrestres por una estructura que funciona como pulmón. El sistema circulatorio es abierto. Se les relaciona evocativamente con anélidos ya que sus larvas Veliger tienen semejanzas con la larva trocófa.

Los Equinodermos, son marinos, de simetría radial aunque en a larva es bilateral, triblásticos y celomados. Tienen un esqueleto externo formado por placas y espinas calcáreas. Su característica fundamental es presentar un aparato acuífero, que consta de una serie de canales con un conducto común que se abre en una placa finamente perforada llamada madreporita. Los canales se distribuyen radialmente, y representan gran cantidad de protubernacias llamadas pies ambulacrales, que atraviesan las placas calcáreas del esqueleto. Al circular el agua por los canales, los pies se hacen turgentes y les sirven para el desplazamiento. Este se divide en cinco grupos: los crinoideos, ellos viven fijos al fondo del mar por un pedúnculo. Ejemplo, tenemos los lirios de mar. Los Asteroideos, ejemplo la estrella de mar, los Oriuroideos, estos tienen un disco central y brazos con movimientos serpentiformes. Ejemplo, las serpientes de mar. Los Equinoideos, son de forma esférica o circular, sin brazos. Ejemplo, las galletas y los erizos de mar. Los Holoturoideos, alargados, sin brazos y con tentáculos rodeando la boca, ejemplo, el pepino de mar.

Los cordados son animales acuáticos o terrestres, con simetría bilateral, triblásticos y celomados. Se distinguen por tres características básicas: como la presencia de notocorda, la notocorda es una cuerda media dorsal de tejido mesodérmico, que sirve como eje central del cuerpo. Todos los cordados la presentan, siempre o por lo menos en una parte de su vida. Por ejemplo, en los vertebrados sólo presentan en etapas embrionarias porque después es sustituida por la columna vertebral. Lo único que queda de ella es le núcleo pulposo de los discos intervertebrales. Después otra característica es el sistema nervioso dorsal, los grupos descritos anteriormente se llaman invertebrados y aquellos que presentan sistema nervioso lo tienen en posición ventral. Los cordados se caracterizan por tenerlo en posición dorsal. Después por presencia de hendeduras branquiales, las bolsas branquiales, en algunos cordados como los peces, permanecen abiertas como órganos para la respiración; en otros, dichas hendeduras sólo permanecen abiertas en etapas embrionarias, pero luego se cierran y se transforman en otras estructuras. Otras características de los cordados son las siguientes: la piel puede formar diferentes derivados (escamas, uñas, pelo, plumas, etc.) el aparato digestivo es complicado, con glándulas anexas. El transporte de gases para la respiración puede ser branquial, pulmonar o cutáneo. El sistema circulatorio cerrado con un órgano central que es el corazón. Sistema excretor con órganos importantes llamados riñones, aparato reproductor complejo. Son unisexuales y en muchos casos con dimorfismo sexual. Pueden tener fecundación externa; o fecundación interna. Pueden ser ovíparos o vivíparos.

Su clasificación, su clasifican en dos grupos: protocordados o cordados primitivos y vertebrados, los cuales a su ves se dividen en peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Los peces, son organismos acuáticos; tienen un cuerpo cubierto de escamas. El cuerpo tiene forma aerodinámica que facilita se desplazamiento en el medio ambiente acuático. Se mueven por órganos llamados aletas que generalmente son membranosas, sostenidas por rayos cartilaginosos. Las aletas se denominan de acuerdo con su posición en el cuerpo (dorsales, pectorales, ventrales, caudales). El corazón presenta dos cavidades, una aurícula y un ventrículo. La captación de oxígeno para la respiración es por medio de branquias. La fecundación es externa. Son poiquilotermos, es decir, que no mantienen una temperatura constante, sino que la cambian según las variaciones del medio ambiente. Como ejemplos de peces cartilaginosos están el tiburón y la mantarraya, y de peces óseos la carpa y el salmón. Los anfibios son organismos de la vida terrestre en la etapa adulta y acuáticos en a etapa larvaria, por lo que reciben el nombre de anfibios. Las larvas acuáticas tienen respiración branquial y los adultos pulmonar. La piel es desnuda y se protege de la desecación por secreciones de glándulas mucosas. El corazón presenta tres cavidades, dos aurículas y un ventrículo. Aunque los adultos son terrestres, viven en lugares cercanos al agua, ya que la fecundación es externa y debe hacerse en el agua. Son poiquilotermos. Su desarrollo es por metamorfosis, es decir, que pasan por varios estados larvarios. Ejemplo característico es la rana. Los reptiles son organismos de vida terrestre, aunque hay algunos acuáticos en ciertos momentos de su vida, como las tortugas. Presentan su cuerpo cubierto de escamas gruesas o por placas que pueden llegar a constituir verdaderos caparazones. El corazón presenta tres cavidades, dos aurículas y un ventrículo, excepto en el grupo de los cocodrilos, que tienen cuatro; la captación de oxígeno es por un sistema pulmonar. Son poiquilotermos. La fecundación es interna y son ovíparos. Las aves son organismos cuyo cuerpo se encuentra cubierto de plumas; las extremidades anteriores están modificadas como alas para el vuelo. El corazón presenta cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos. La captación de oxígeno es por un sistema pulmonar. Son homeoternos, es decir, que regulan su temperatura manteniéndola constante a pesar de los cambios de temperatura del medio ambiente. La fecundación es interna y son ovíparos. Los mamíferos son los que presentan el cuerpo cubierto de pelo. Tienen glándulas mamarias para a secreción de leche. El corazón es de cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos. La captación de oxígeno es mediante in sistema pulmonar. Son homeotermos. La fecundación es interna y se desarrollan casi siempre dentro de la madre, o sea, que son vivíparos.

Relaciones evolutivas del reino Animalia
Para establecer las relaciones evolutivas entre diferentes grupos de organismos, se debe contar con el apoyo y pruebas que proporcionan la paleontología. En el caso de los animales, aún hay muchas lagunas para determinar cómo fue su evolución, principalmente porque la mayoría de los grupos aparecieron en la era primaria o paleozoica y de muchos de ellos no se tienen registros fósiles suficientes. Sin embargo, con los datos que se tienen actualmente en el aspecto paleontológico, además de otras pruebas como son la homología y analogía, las semejanzas embriológicas, anatómicas y de comportamiento, etc., se puede afirmar que la evolución de los animales no fue en una línea directa de los más simples a los más complejos, sino en una línea con ramificaciones laterales que originaron varias ramas terminales de la evolución y no una solamente. Es probable que el tronco original del reino animal fueran protozoarios flagelados primitivos, que después de pasar por una forma colonial derivaran en tres líneas: las esponjas, los celenterados y los platelmintos. Todos los grupos animales estudiados son acuáticos sólo algunos, sin dejar de serlo en su mayoría, tienen representantes terrestres, entre los que mejor se han adaptado a este medio ambiente. Al igual que las plantas, los animales prosperaron en el medio ambiente terrestre sólo después de adquirir ciertas ventajas adaptivas, entre las cuales podemos mencionar como más importantes a las siguientes: la presencia de un esqueleto externo o interno, que en el primer caso les proporciona sostén y puntos de apoyo para la inserción muscular, que les permite mantenerse erguidos y moverse en un medio que les opone mayor resistencia. Por otra parte, adquirieron mecanismos de protección de los gametos, el cigoto y el embrión contra la falta de agua. Por ejemplo, en los anfibios en los que la fecundación es externa, los huevecillos permanecen aglutinados dentro de una sustancia gelatinosa. En las aves y reptiles, a la presencia de huevos con cascarones duros que mantienen al embrión dentro de un medio líquido; en los artrópodos, reptiles, aves y mamíferos una fecundación interna que no expone los gametos a la desecación. También adquirieron mecanismos más complicados de regulación para resistir los cambios ambientales, más bruscos que en el medio ambiente acuático.

8. Relaciones filogenéticas

Homologías y filogenia
A pesar de los cambios de perspectivas, hasta ahora se han introducido pocas modificaciones reales en la clasificación
jerárquica. A los organismos se los sigue agrupando de acuerdo con sus similitudes, morfologías y de otras clases. Desde Aristóteles en adelante, los biólogos reconocieron que las similitudes superficiales no eran criterios taxonómicos útiles; en otras palabras, para emplear un ejemplo sencillo, a las aves e insectos no se los debe agrupar juntos por el mero hecho de que ambos tienen alas. Un insecto sin alas en virtud de su conformación general. Linneo clasificó a las ballenas con los mamíferos y no con los peces, a pesar de sus similitudes externas. En cambio, los sistemáticos posdarwinianos, a diferencia de sus predecesores, se preocupan por el origen de las similitudes o diferencias. Una cuestión relacionada con ésta se plantea en la diferencia entre los organismos: ¿Una diferencia refleja la historia filogenética independiente o, en cambio, se debe a las adapciones de organismos íntimamente emparentados frente a ambientes muy distintos? Un ejemplo clásico es la extremidad delantera de los vertebrados. El ala de un ave, la aleta de una ballena la pata delantera de un caballo y la mano humana cumplen funciones muy distintas y su aspecto también es muy diferente, pero el estudio detallado de los huesos subyacentes revela la misma estructura que tienen un origen común pero no cumplen necesariamente una misma función son homólogas. Estos son los rasgos ideales para preparar la clasificación posdarwiniana. Por el contrario, otras estructuras que pueden cumplir una función similar y tener un aspecto superficial parecido exhiben antecedentes evolutivos por completo distintos. Se dice que tales estructuras son análogas. Así, las alas del ave y las alas del insecto serían análogas y no homólogas. Es raro que las decisiones en cuanto a homologías y analogía sean tan simples. En general, los rasgos que mayores probabilidades tienen de ser homólogos – de modo que son útiles para determinar relaciones filogenéticas – son los complejos y detallados, que consiste en una cantidad de partes separadas. Esto rige lo mismo, no importa que el rasgo similar sea anatómico, como en los huesos de la extremidad delantera de los vertebrados, o una vía bioquímica o una pauta de comportamiento. A mayor cantidad de partes separadas que intervienen en un rasgo compartido por varias especies, menor probabilidad de que el rasgo evolucionase independientemente en cada una.

El ideal monofilético
En un plan de clasificación que refleje con exactitud la historia evolutiva, lo ideal es que cada taxón sea monofilético. Esto significa que cada taxón, cualquiera que sea su nivel de categoría, debe incluir una especie ancestral común y también los organismos que descendieron de él. En otras palabras, los taxones tienen que ser unidades históricas reales. Así, un género comprende el antepasado común más reciente y las especies que han descendido de este antepasado. Del mismo modo, una familia debe comprender un antepasado común más distante y los géneros que descendieron de él y así sucesivamente. Todo taxón que incluye más de una línea ancestral es Polifilético.

Escuelas taxonómicas
Métodos taxonómicos
La determinación tradicional de la clasificación de un espécimen recién descubiertos requiere varios pasos que entrañan distintos tipos de enfoques. Primero se lo asigna en principio a un determinado taxón de acuerdo con sus similitudes externas generales con los otros miembros de ese taxón, y luego estas similitudes se ensayan en busca de homologías. Se tienen en cuenta fósiles, siempre que sea posible. Por ejemplo, las liebres y los conejos fueron considerados roedores por largo tiempo, pero los primitivos restos fósiles de los lagomorfos y de los roedores revelan que ambos grupos tuvieron orígenes muy distintos. En cambio los osos, en un tiempo considerados un grupo muy distintos de carnívoros, hoy, de acuerdo con la paleontología, se considera que divergieron hace relativamente poco de los perros. También se deben examinar diversas etapas del siglo vital; en suma el juicio, cuando se hace finalmente, refleja la consideración y la importancia de una gran cantidad de factores. Así, no es sorprendente que a veces se propusieron clasificaciones radicalmente distintas para un organismo. Por ejemplo, algunas autoridades agrupan a los flamencos con las cigüeñas y otras las ocas. Hace poco se propusieron dos metodologías que son la fenética y la cladistica, en lugar del método evolutivo tradicional. Los fenecistas y los cladistas están bastante unidos en sus razones para buscar un cambio. Ambos alegan que la metodología tradicional se basa en criterios subjetivos y no objetivos, y ambos sostienen que la metodología tradicional es circular, pues utiliza la filogenia. Ambos afirman que en realidad no puede ser que un esquema de clasificación indique al mismo tiempo la similitud general y la genealogía (patrones de ramificación). Señalan que algunos linajes que se separaron hace mucho tiempo evolucionaron en paralelo y, por lo tanto, continúan semejándose entre ellos en mayor medida que otros organismos que divergieron rápidamente a partir de un antepasado común reciente. No sólo los métodos tradicionales son dudosos, sino que sus objetivos son inalcanzables, según este análisis conjunto. Los remedios que proporciona ambos grupos, empero, son diametralmente opuestos entre sí.

La fenética numérica sólo se basa en las características observables de la especie. Primero, las características de la especie estudiada se dividen en caracteres unitarios, es decir, en caracteres de dos o más estados que lógicamente no se pueden subdividir más. En este sistema, a cada carácter se le asigna el mismo peso, sin tener en cuenta evaluaciones subjetivas ni conocimientos anteriores. Por ejemplo, el énfasis fenético la posesión de cinco dedos significaría que los lagartos se parecen más a los seres humanos que a las serpientes. No se considera la diferencia entre analogía y homología. Los caracteres que se sabe están más sujetos a presiones ecológicas – como la forma de las hojas – pesan lo mismo de otros caracteres más constantes, como la morfología de una flor. Los fenetistas aducen que tale problemas se resuelven si se tienen en cuenta suficientes caracteres.

Los fundamentos de la clasificación biológica son causa de una de las más grandes controversias en biología, debido a que existen varias formas de pensamiento que difieren en los fundamentos filosóficos que se deben aplicar. A pesar de la gran diversidad de opiniones, las filosofías clasificatorias pueden representarse en cuatro grupos: esencialismo, cladismo, evolucionismo y feneticismo. El esencialismo esta teoría predominó durante muchos siglos. Está basada en la lógica aristotélica. A pesar de haber sido descalificado por biólogos y filosóficos, existen taxónomos que sostienen y practican algunos de los principios esencialistas. Se caracterizan por sostener que es tarea de la ciencia el descubrimiento de la "verdadera naturaleza" de los objetos, es decir, su realidad oculta o esencial. Dicha esencia, llamada también forma, puede ser descubierta y discriminada con la ayuda de la intuición intelectual. Queda claro que para el esencialismo la clasificación no se construye, sino que se descubre. El Cladismo, o también llamada el cladismo es la más revolucionaria de las metodologías mencionadas. En contraste con la fenética numérica, que basa su exclusividad la clasificación en el grado de similitud general y se basa con exclusividad en a filogenia, esta teoría que la clasificación biológica debe basarse en la filogenia (historia evolutiva) de los organismos; se le conoce también como el enfoque genealógico. La idea básica de esta corriente es que la clasificación debe expresar las relaciones filogenéticas, teniendo en cuenta las ramificaciones del árbol genealógico, por supuesto, es necesario reconstruir previamente a la clasificación. El Evolucionismo, esta teoría posee un enfoque ecléctico, es decir, que combina varios criterios con conformación genealógica. Esta corriente no pretende que la clasificación exprese la filogenia, sino que se base constantemente en ellas, La diferencia entre el cladismo y el evolucionismo radica, principalmente en que le primero quiere expresar en la clasificación la filogenia, mientras que el segundo sostiene que la clasificación debe ser consistente con la filogenia y representar a su vez, otros factores tales como el grado de diversificación y divergencia, tomando en cuenta la similitud. El feneticismo esta teoría tiene su punto de partida en una serie de trabajos modernos donde los autores pretenden cuantificar el proceso y los procedimientos de la clasificación biológica que da el origen a lo que se conoce como taxonomía numérica. La taxonomía numérica comprende dos aspectos: una filosofía (el feneticismo) y técnicas numéricas que constituyen el camino operativo para aplicar dicha filosofía. Las técnicas pueden aplicarse con la ayuda de "ordenadores digitales". El feneticismo sostiene los siguientes principios: Las clasificaciones deben llevarse a cabo empleando un gran número de caracteres, tomados de todo el cuerpo de los organismos y de su ciclo vital completo. Todos los caracteres utilizados tienen el mismo peso. La similitud total entre dos entidades es la suma de la similitudes en cada uno de los caracteres utilizados en la clasificación. Los grupos o taxones a formar se reconocen por una correlación de caracteres diferentes. Finalmente, es necesario señalar que algunos taxónomos han puesto en práctica una especie de "feneticismo atemperado", no numérico, de pocos caracteres, por lo general morfológicos.

Los más usuales son los artificiales y los naturales. Los sistemas artificiales se basan en características superficiales de los seres, como son: la forma, el color, el tamaño, etcétera. Aristóteles, uno de los primeros hombre de ciencia de la antigüedad, es considerado el "padre de la zoología" por haber elaborado la primera clasificación artificial de animales. Aristóteles clasificó más de 500 especies siguiendo una determinada jerarquía, lo que condujo a la idea de que los animales presentaban un cambio progresivo, una especie de evolución. Muchos años después, el naturalista inglés John Ray (1627 – 1705) hizo la división artificial más importante al dividir las plantas en monocotiledóneas y dicotiledóneas.

Fig. 2 Clasificación empírica de los vegetales por su utilidad.

Grupo

Utilidad

Ejemplos:

Sacaríferas

Medicinales

Ornamentales Maderables

Textiles

Azúcares

Curativas

Adorno

Madera

Fibras

Caña de azúcar

Manzanilla

Rosal, bugambilia

Caoba, cedro

Algodón

Carl von Linneo: Primeros niveles jerárquicos

A Carl Von Linneo lo han llamado el naturalista más grande de todos los tiempos modernos. Los biólogos clasifican a los organismos individuales en el nivel básico de especie, que es la única categoría de esta índole que puede ser considerada en la naturaleza. Las categorías superiores son reuniones de grupos de especies. Una especie está compuesta por organismos que comparten muchas características importantes. Además, en los organismos con reproducción sexual, las especies están formadas por poblaciones entremezcladas, que de forma ideal no pueden tener descendientes fértiles con miembros de ninguna otra especie. Esta forma de denominación fue establecida en 1758 por el naturalista sueco Linneo, fundador de la taxonomía moderna. Utilizó nombres en latín debido a que los eruditos de su tiempo se comunicaban en esta lengua. Linneo asignó a los humanos el género denominado Homo (hombre) y a la especie el nombre Homo sapiens (hombre sabio). Para construir la clasificación jerárquica, se agruparon uno o más géneros en familias, las familias en órdenes, los órdenes en clases, las clases en filos, y los filos en reinos. Los grupos de organismos incluidos en estas siete categorías principales, en cualquier nivel de jerarquía, reciben el término de taxones, y cada taxón recibe una definición que abarca las características más importantes compartidas por todos los miembros de un taxón. Para permitir una subdivisión mayor, se pueden añadir los prefijos sub- y super- a cualquier categoría. Además, en clasificaciones complejas, pueden utilizarse categorías intermedias especiales como rama (entre reino y filo), cohorte (entre clase y orden) y tribu (entre familia y género). En cualquier nivel, un taxón indica una base evolutiva común. Todos sus miembros se han desarrollado a partir de un antecesor común. Entonces, se dice que el taxón es monofilético. En los casos en los que en un taxón determinado confluyen dos o más miembros que tienen características en común pero que derivan de líneas ancestrales diferentes, se dice que el taxón es polifilético. Generalmente se intenta dividir y redefinir el taxón de modo que se obtenga una línea monofilética. En 1735, poco después de su llegada a Holanda, publicó su Systema naturae (Sistema natural), el primero de una serie de trabajos en los que presentó su nueva propuesta taxonómica para los reinos animal, vegetal y mineral. En 1738 regresó a Suecia, y fue nombrado médico del Almirantazgo en 1739, convirtiéndose en el principal impulsor de la Academia Sueca de las Ciencias. En 1742 Linneo fue nombrado catedrático de medicina práctica en Uppsala, cargo que cambió por la cátedra de botánica y dietética, que impartió hasta el final de sus días, lo que le permitió dedicarse a la botánica y sus tareas de clasificación. En 1751 Linneo publicó Philosophia botanica (Filosofía botánica), su obra más influyente. En ella afirmaba que era posible crear un sistema natural de clasificación a partir de la creación divina, original e inmutable, de todas las especies. Demostró la reproducción sexual de las plantas y dio su nombre actual a las partes de la flor. Creó un esquema taxonómico basado únicamente en estas partes sexuales, utilizando el estambre para determinar la clase y el pistilo para determinar el orden. También utilizó su nomenclatura binómica para nombrar plantas específicas, seleccionando un nombre para el género y otro para la especie. Este sistema reemplazó a otro en el que el nombre del género iba seguido de una extensa descripción de la especie. En la actualidad se utiliza el sistema de Linneo, pero las especies se clasifican sobre la base de sus relaciones evolutivas, determinadas por la genética, la bioquímica y la morfología. Linneo también contribuyó en gran medida a la taxonomía animal. A diferencia del sistema empleado con las plantas, su clasificación de los animales recurre a una variedad de características que incluyen observaciones de su anatomía interna. Fue el sistema más generalizado en el siglo XIX. Tras la muerte del hijo de Linneo, su biblioteca y su colección botánica fueron adquiridas por el médico inglés James Edward Smith en 1783. Smith fundó en Londres la Linnaean Society en 1788, que fue la depositaria de la colección original y difundió las ideas de Linneo, cuya taxonomía se convirtió, a principios del siglo XIX, en el sistema de mayor aceptación, en especial en el mundo anglosajón. Entre sus obras destacan: Genera plantarum (Géneros de plantas, 1737) y Species plantarum (Especies de plantas, 1753). Los sistemas naturales emplean criterios que obedecen a las semejanzas entre las estructuras de los órganos de distintos individuos, como su organización anatómica, la conformación de sus extremidades, etcétera. Por otra parte, se basan en los proceso evolutivos de los organismos que dio origen a las distintas especies que conocemos en la actualidad. Antonio L. De Jessieu.

Clasificaciones actuales.
Los últimos veinte años se han caracterizado por una mayor preocupación de los biólogos para perfeccionar los principios de la clasificación. La conclusión a que han llegado los taxónomos es que deben ser sumamente cuidadosos al establecer sus metodologías, así como procurar emplear menos la intuición y hacer más explícita sus fundamentaciones. Para lograrlo, es necesario establecer la diferencia entre lo que se entiende por clasificación y lo que significa determinación. La determinación se define como la ubicación de un objeto específico en la clase o grupo que le corresponda, conforme a una clasificación laborada ex profeso. Un ejemplo podría ser la "margarita", la cual se ubica en la división angiospermae, clase dicotiledonaea, familia compositae. Jorge Víctor Crisci afirma que: "El objeto de la clasificación biológica es el conocimiento, no de tal o cual organismo en particular, sino de la leyes generales que los rigen y de las relaciones causales entre ellos. De allí que una clasificación biológica será mejor que otra en la medida que sugieran más leyes científicas y contribuyan mejor a la formulación de hipótesis explicativas. Los fundamentos de la clasificación biológica son causa de una de las más grandes controversias en biología, debido a que existen varias formas de pensamiento que difieren en los fundamentos filosóficos que se deben aplicar. A pesar de la gran diversidad de opiniones, las filosofías clasificatorias pueden representarse en cuatro grupos: esencialismo, cladismo, evolucionismo y feneticismo. El esencialismo esta teoría predominó durante muchos siglos. Está basada en la lógica aristotélica. A pesar de haber sido descalificado por biólogos y filosóficos, existen taxónomos que sostienen y practican algunos de los principios esencialistas. Se caracterizan por sostener que es tarea de la ciencia el descubrimiento de la "verdadera naturaleza" de los objetos, es decir, su realidad oculta o esencial. Dicha esencia, llamada también forma, puede ser descubierta y discriminada con la ayuda de la intuición intelectual. Queda claro que para el esencialismo la clasificación no se construye, sino que se descubre. El Cladismo, esta teoría que la clasificación biológica debe basarse en la filogenia (historia evolutiva) de los organismo; se le conoce también como el enfoque genealógico.

9. Bibliografías

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Diccionario Enciclopédico Quillet, decimotercera edición, cuarta reimpresión, Editorial: Cumbre Grolier, México 1989 Tomo II y XI
El mundo de los animales Primera edición, Editorial: Noguer y Larousse, México 1968,
Tomos I, II, III, IV y VI
El mundo y sus porqués, Primera edición, Editorial: Reader´s Digest, México D.F. 1994 Tomo I 268 – 270 P.p.
Enciclopedia Autodidacta Quillet, vigesimoséptima edición, cuarta reimpresión, Editorial: Cumbre, Grolier, México 1989 Tomo III
Enciclopedia metódica Larousse en color, Primera edición, sexta reimpresión, Editorial: Larousse S.A. de C.V. México 1987, Tomo VI 2092 – 2162 P.p.
Enciclopedia Encarta 98 Primera edición, Editorial: Microsoft Corporation, Estados Unidos 1998 Tomo I
ERENDIRA ALONSO Biología para bachillerato, Primera edición, Editorial: Mc Graw Hill, México D.F. 1992. 40 – 45
FRIED H. GEORGE. Biología, Primera edición, cuarta reimpresión, Editorial: Mc Graw Hill series Schaum, México D.F. 1998. 3 – 10 330 – 338 P.p.
JARQUÍN TOPETE GUSTAVO, El hombre en la Naturaleza 2, Primera edición, Editorial Patria S.A. de C.V, México D.F. 1995
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LIRA GALERA IRMA Biología 2, Primera edición, Editorial: Patria S.A. de C.V. México 1994, P.p. 39 – 56.
MATEOS MUÑOZ AGUSTIN Compendio de Etimologías Grecolatinas del español, Trigésima séptima edición, Editorial: Esfinge S.A. de C.V. Naucalpan, Edo. de México 1998 P.p. 366
Nueva Enciclopedia Temática, Trigésima segunda edición, cuarta reimpresión, Editorial: Cumbre, Grolier, México D.F. 1988 Tomo IV
OPARIN ALEXANDR IVANOVICH, El origen de la vida, Primera edición, quinta reimpresión, Editorial: editores mexicanos unidos, México D.F. 1992, P.p. 111
OVERMIRE G. Thomas. Biología, Primera edición, segunda reimpresión, Editorial: Limusa, México D.F. 1995. 508 – 520 P.p.
REYNA PINEDA MACARIO El hombre en la naturaleza 1 Primera edición. Editorial: Patria S.A. México D.F. 1994 83 – 144.

 

 

 

 

 

Autor:


Iván Escalona M.


Ocupación: Estudiante
Materia: BIOLOGÍA
Escuela: Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN)
Ciudad de Origen: México, Distrito Federal


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