La ética
El curso de Filosofía III constituye la parte final de lo que originalmente se diseñó como estructuras conceptuales para el desarrollo de los contenidos de los programas de Filosofía I, II y III. En él se abordan los temas que permitirán al estudiante de Bachillerato formarse una visión integral acerca de la importancia de la actividad filosófica, al estudiarla de manera teórica, pero con un acercamiento constante a las implicaciones prácticas.
La actividad filosófica puede comprenderse de
manera más cabal, si se tiene alguna experiencia con ella.
Ésta consiste en el análisis y evaluación
crítica de los supuestos, actitudes y
creencias con respecto a la realidad. La moral es
parte concreta de la realidad, además de constituir el
objeto de estudio de la ética, que
a su vez, es una rama de la filosofía que investiga la
justificación de las normas morales,
evalúa críticamente los argumentos sobre las
soluciones
dadas a los problemas de
la realidad práctico- moral y aclara
los conceptos con los que emitimos juicios morales.
Se aborda tanto problemas teórico- éticos, como
práctico- morales, los cuales se ordenan en tres
núcleos conceptuales:
a). La ética ( como ciencia y sus
relaciones con otras esferas del conocimiento)
b). La moral (axiología, naturaleza de la
moral, condiciones de la responsabilidad moral, obligatoriedad moral)
c). La ética y algunos problemas particulares( sexualidad,
aborto,
niños de la
calle, prostitución, eutanasia,
entre otros).
Vinculación con otras asignaturas
El programa de
Filosofía III se relaciona directamente con los contenidos
de los dos cursos
anteriores, dado que la problemática moral está
implícita en el uso social de la ciencia, la
técnica, la actividad política y como parte
de la concepción del hombre.
Asimismo, el curso de Filosofía III se relaciona en forma
horizontal y vertical con los contenidos de los programas de los
departamentos de Ciencias
Humanísticas e Histórico-Sociales
principalmente.
Bajo un nuevo enfoque metodológico para la enseñanza de la filosofía, es
preciso que se aborde a partir de problemas concretos, de manera
que sea el alumno y no el profesor quien se convierta en el
principal protagonista de la clase.
Se promoverá la reflexión mediante el
análisis de ejemplos concretos que la vida cotidiana le
plantea, a fin de aclarar dichos problemas y que el alumno asuma
una actitud
responsable ante ellos
DIRECTORIO
RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE
GUADALAJARA
Lic. José Trinidad Padilla López
SECRETARIO GENERAL
Lic. Carlos Jorge Briseño Torres
DIRECTOR DEL S.E.M.S.
Lic. José Alfredo Peña Ramos
DIRECTOR DE LA ESC. PREPA. REGIONAL DE CIUDAD GUZMÁN.
Lic. Mario Verdín Villegas
SECRETARIO DE LA ESCUELA
Lic. José Liborio Peña Ochoa
COORDINADOR ACADEMICO
Q.F.B. María de Lourdes Torres Méndez
JEFE DEL DEPTO. DE CIENCIAS HUMANÍSTICAS
Lic. Roberto García Correa
RESPONSABLE DE LA ACADEMIA DE FILOSOFÍA
Lic. José Guadalupe de la Fuente Aguilar.
Prologo
De la misma
manera que la estructuración corporal del hombre se
realiza sobre la columna vertebral y si ésta falla el
organismo todo se paraliza o se desploma, así es en el
proceso de la
enseñanza- aprendizaje de la
filosofía que, al no tener un sustento firme, el
estudiante se ve amenazado por una paralización de
conocimientos.
Esta obra aspira a reforzar las capacidades, habilidades y
conocimientos de estos lectores, para que dentro de un proceso de
formación construyan su realidad y observen de manera
holística su contexto que les rodea, el reflexionar a
cerca de su realidad, llevará a los jóvenes a
comprender su entorno de una manera más responsable, y
así poder dar
respuesta a las interrogantes más apremiantes desde su
punto de vista personal,
observando su propia conducta y la de
los demás.
El medio ambiente
de la actualidad posee, unas de sus características más sobresalientes,
la individualidad, el egoísmo, la agresividad
mercantilista, se han creado falsas expectativas como el culto a
la riqueza, el poder en todas sus variantes, todos estos
elementos abren una gran brecha y como resultado una carga
emocional de angustia, de falta de identidad, y
de vocación hacia el estudio profesional, dando por ello
una pérdida de valores
morales, los jóvenes lo resienten más porque
ellos son los más sensibles a esos cambios. Este trabajo
tiene la finalidad de contribuir al proceso de conocimiento de la
filosofía por parte de los alumnos de preparatoria y sea
asimilado en términos que les resulten fácil su
comprensión, su análisis, reflexión y puesta
en práctica en su entorno social en que se desenvuelven,
con la problemática social que se vive de manera
cotidiana.
UNIDAD I
LA ETICA.
Objetivo de la
Unidad: que el alumno comprenda a la ética como una
ciencia humanística por excelencia, capaz de contribuir en
su formación como persona
consciente y responsable.
Iniciemos nuestro estudio de la ética utilizando el
ejercicio de la reflexión sobre el siguiente hecho:
Héctor López, es un experto montañista, va
caminando sin prisa por un sendero acompañado por sus
hijos, de pronto advierte que a pocos pasos hay muchas personas y
al mismo tiempo escucha
una voz angustiante de una persona que pide auxilio.
Al acercarse a las personas, le señalan a un excursionista
que esta en peligro. De inmediato, da instrucciones e inicia el
descenso para ir en pos de auxiliarlo, al ir a poca distancia
descendiendo, oye que la persona en peligro es un asesino y
violador de menores; esto lo hace desistir y prefiere regresar y
continuar caminando con sus hijos. El excursionista cae al
precipicio y muere.
¿Cuál es tu opinión a cerca del comportamiento
de Héctor? ¿Apruebas o repruebas su conducta?.
Lo que acabas de leer es un hecho moral porque la conducta de
Héctor fue consciente y libre. La mayor parte de los actos
realizados por los humanos son morales. Y al conjunto de los
actos morales y de las normas que se relacionan con ellos se les
llama moral. La moral es el campo de estudio y el hecho de la
ética, porque sobre ella reflexiona
ésta.
Consideramos conveniente, antes de todo iniciar con el problema del hecho moral precisando algunos conceptos así:
Hecho es todo lo que acontece, ejemplos: la
erupción de un volcán, el juego de fut-
bol, las sangrientas, batallas del medio oriente, el asesinato de
Luis Donaldo Colosio, pueden considerarse hechos, ya se ha
mencionado que un hecho es todo lo que acontece. Puede ocurrir
que pensemos que el asesinato de no debió realizarse, que
no es justo que en el medio oriente no se encuentre la paz y se
estén muriendo constantemente personas que son inocentes,
como el atentado terrorista a las torres gemelas del centro
mundial de comercio en
Nueva York, y a las instalaciones del Pentágono al ser
bombardeadas y destruidas utilizando aviones comerciales
piloteados por gente suicida, muriendo en el acto cientos de
personas. Es cierto que ante unos hechos, nos indignamos, nos
enojamos, y deseamos que no hubieran ocurrido, o los consideramos
inapropiados o injustos. Ahora podemos establecer otra
definición:
Cuando nos pronunciamos sobre la bondad o maldad de un
acontecimiento. De un acto, de un comportamiento, esto que ocurre
es un hecho moral.
El objeto de la ética, el campo de estudio de la
ética es el de la moral, entendido como el conjunto de las
normas y de los actos de conducta libres y conscientes. La
ética al investigar este campo, se propone estudiar sus
problemas fundamentales. Éstos se llaman problemas
éticos y son el objeto formal de la ética.
CARÁCTER HISTORICO DE
LA MORAL.
Adolfo Sánchez Vázquez
señala: si "por moral entendemos un conjunto de normas y
reglas de acción destinadas a regular las relaciones de
los individuos en una comunidad social
dada, el significado, función y
validez de ellas no pueden dejar de variar históricamente
en las diferentes sociedades
"
Así como unas sociedades suceden a otras, así también las morales concretas, se suceden y desplazan unas a otras. Es por ello que podemos hablar de la moral de la Antigüedad, de la moral esclavista, feudal, de la moral burguesa, etc. La moral es un hecho histórico, y, por tanto, la ética la considera como un aspecto de la realidad humana que cambia con el tiempo. "La moral es histórica porque es el modo de comportarse un ser, el hombre, que es por naturaleza histórico, es decir, un ser que se caracteriza por estar haciéndose, o auto- produciéndose constantemente en el plano material, práctico, su vida espiritual". Algunas doctrinas éticas ignoran el carácter histórico de la moral y se cae en concepciones ahistóricas. De este modo, el origen de la moral se sitúa fuera de la historia, fuera del hombre real. Ante esto en el campo de la reflexión ética, sigue tres direcciones:
1. Dios como origen o fuente de la moral. Las normas
morales surgen de una potencia supra-
humana, por lo tanto las raíces de la moral están,
fuera del hombre mismo.
2. La naturaleza como origen o fuente de la moral. La conducta humana
moral, sería un aspecto de la conducta natural,
biológica. Darwin llega a
afirmar que los animales conocen
casi todos los sentimientos morales de los hombres: amor, odio,
felicidad.
3. El hombre como origen y fuente de la moral. Un hombre dotado
de una esencia eterna e inmutable.
ORIGEN DE LA MORAL
La
moral surge cuando el hombre deja su naturaleza puramente
natural, y adquiere una de carácter social, cuando forma
parte de una colectividad, esta relación es inseparable de
otra
Vinculación la que los hombres para subsistir y protegerse mantienen con la naturaleza que les rodea, y a la cual tratan de someter, ésta se expresa, ante todo, en el uso y fabricación de instrumentos, en el trabajo humano.
Con el trabajo, los hombres primitivos tratan de poner la naturaleza a su servicio, su trabajo cobra necesariamente un carácter colectivo, y el fortalecimiento de la colectividad se convierte en una necesidad vital. Surgen así una serie de normas, no escritas, de aquellos actos de los miembros de la colectividad que benefician a la comunidad. Lo bueno y lo malo viene a ser parte esencial de la colectividad, se establece una línea divisoria, deberes y obligaciones, trabajar, luchar contra el enemigo, por lo que las Cualidades morales como la solidaridad, ayuda mutua, amor a los hijos, etc., responden a los intereses de la colectividad, pero además existen aquellos que no responden a la colectividad los vicios como: la cobardía, ocio, egoísmo. Sánchez Vázquez en su obra a cerca de la ética, enfatiza que: la justicia responde a los intereses, así que existe la justicia distributiva, la igualdad, la reparación del daño a la colectividad, ojo por ojo, este tipo de justicia fortalece la unión de los miembros de la colectividad.
Aquí no se conoce la propiedad privada, la división de clases, por lo que la moral es única y válida para todos los miembros de la colectividad, las demás colectividades son consideradas extrañas, sus enemigos.
Todo miembro de la tribu, actúa de acuerdo a los
intereses y creencias de la mismo, no hay lugar para el interés
personal, el grupo nulifica
al individuo, circunscrito a la costumbre, mito, religión, este tipo
de moral es poco desarrollada, ya que sus normas y principios se
1aceptan, sobre todo, por la fuerza de la
costumbre y la tradición .
DESARROLLO HISTÓRICO
DE LA MORAL.
Sánchez Vázquez, comenta dentro de las características de la moral y de los cambios histórico- sociales que; "el aumento general de la productividad del trabajo (como consecuencia del desarrollo de la ganadería, la agricultura y los oficios naturales), así como la aparición de nuevas fuerzas de trabajo (al ser transformados los prisioneros de guerra en esclavos), elevó la producción material, hasta el punto de disponer de productos que podían guardarse porque ya no se requerían para satisfacer las necesidades inmediatas. Con ello se crearon las condiciones para que surgiera la desigualdad de bienes entre los jefes de familia que cultivaban las tierras comunales y cuyos frutos se repartían hasta entonces por igual de acuerdo con las necesidades de cada familia".
Con la apropiación de los bienes de producción por parte de unos cuantos o la existencia del reparto en pocas manos, se inicia una desigualdad, y un enfrentamiento, ya que se inicia la apropiación de los bienes y productos y dándose la división entre aquellos que tienen todo y de aquellos que no tienen nada. Sánchez V.; señala que desde el punto de vista económico, se convirtió en una necesidad social el respeto a la vida de los prisioneros de guerra, los cuales se convirtieron en esclavos. La división entre esclavos y hombres libre se fue marcando al paso del tiempo. La propiedad, sólo fue la de los hombres libres, lo que permitió que quedaran al margen del trabajo que requería un esfuerzo físico. El trabajo físico terminó por convertirse en una ocupación indigna de los hombres libres, y ésta era sólo para los esclavos, los cuales vivían en condiciones espantosas. Su esfuerzo físico fue en Roma la base de la gran producción, la construcción de grandes obras y el desarrollo de la minería fue posible gracias al trabajo forzado de los esclavos. No eran considerados personas, sino objetos, y como tales sus dueños podían comprarlos, venderlos, jugárselos e incluso matarlos.
La división de la sociedad antigua en dos clases antagónicas se tradujo, en una división de la moral. Con la separación del régimen de la comunidad primitiva, desapareció la unidad de la moral. Ésta dejó de ser un conjunto de normas aceptadas conscientemente por toda la sociedad. De hecho, existían dos morales: una dominante, la de los hombres libres, la única que se tenía por verdadera, y la de los esclavos que internamente rechazaban los principios y normas vigentes. La moral de los hombres libres era una moral efectiva, además tenía su fundamento y justificación teórica en las doctrinas éticas de los filósofos de la antigüedad, en especial Sócrates, Platón y Aristóteles, la moral de los esclavos nunca alcanzó un nivel teórico. Aristóteles consideraba que unos hombres eran libres y otros esclavos por naturaleza, y que esta distinción era justa y útil.
En algunos estados esclavistas, como el de Atenas, la moral se halla vinculada estrechamente con la política como intento de dirigir y organizar las relaciones entre los miembros de la comunidad sobre bases racionales. De ahí la exaltación de las virtudes morales cívicas ( fidelidad y amor a la patria, valor en la guerra, dedicación en los asuntos públicos sobre los asuntos particulares, etc.
Con el hundimiento del mundo antiguo, cuya base la esclavitud, surge una nueva sociedad, cuyos rasgos se perfilan en los siglos V- VI de nuestra era, y se prolongaría aproximadamente durante diez siglos. Es la sociedad Feudal, cura característica es la división de dos clases sociales fundamentales: la de los señores feudales, y la de los campesinos siervos, los primeros eran los poseedores absolutos de la tierra y tenían una propiedad relativa sobre los siervos de por vida. Éstos eran vendidos y comprados con las tierras a las que pertenecían, y no podían abandonarlas, a cambio de su trabajo podían disponer de una parte de los frutos de su trabajo, aunque tenían una situación difícil, en comparación con los esclavos, los siervos tenían formalmente el reconocimiento que no eran cosas, eran seres humanos.
El hombre de las villas ( artesanos, pequeños comerciantes, etc.) estaba sujeto también a la autoridad del señor feudal, y estaban obligados a ofrecerle servicios a cambio de su protección. Cada señor feudal se hallaba en una relación de vasallaje voluntario, respecto a otro señor feudal más poderoso al que debía ser leal a cambio de su protección militar, y así en forma de pirámide hasta llegar al más poderoso: el rey o emperador o el Papa. La iglesia estaba en ese sistema, ya que también tenía sus feudos. La iglesia era el instrumento del señor supremo o Dios, al que todos los señores feudales de la tierra debían vasallaje, por lo que ejercía un poder espiritual indiscutible en toda la vida de la época feudal.
La moral feudal estaba impregnada de un contenido religioso, dicho contenido aseguraba cierta unidad moral de la sociedad. Además se daba una pluralidad de códigos morales. Así, había un código de los nobles, caballeros, códigos religiosos, de gremios, de universitarios, etc.
Los siervos no tenían códigos, la clase social dominante: el de la aristocracia feudal caballeresca se distinguía, como la de los hombres libres de la antigüedad; por su desprecio al trabajo físico, y su preferencia a la guerra y al ocio.
Un verdadero noble debía ejercitarse en las virtudes caballerescas: montar a caballo, cazar, manejar la espada, componer versos a la bella dama, jugar ajedrez, etc. El culto al honor tenía como las más despreciables prácticas: que consistía en el valor en la guerra que era acompañada de crueles hazañas, la lealtad al señor con frecuencia era acompañada por la hipocresía, la traición, el derecho de pernada, o el derecho a impedir la boda de una sirva. La moral caballeresca partía de que el noble, por el hecho de serlo, por su sangre, tenía ya una serie de cualidades morales que lo distinguían de los siervos. La nobleza de la sangre, tenía ya de por sí una dimensión moral, en tanto que los siervos, por su origen, no podían llevar una vida verdaderamente moral.
Al interior de la sociedad feudal fueron
originándose nuevas relaciones sociales a las que
habría de corresponder una moral; es decir un nuevo modo
de regular las relaciones entre los individuos, entre ellos y la
comunidad. Surgió una nueva clase social: la
burguesía, poseedora de nuevos medios de
producción ( manufacturas y fábricas), que iban
desplazando a los talleres artesanales, y a su vez, fue surgiendo
una nueva clase de trabajadores libres, que se vendían o
alquilaban durante una jornada de trabajo, estos eran los
asalariados o proletarios, que vendían una
mercancía, su capacidad o fuerza de trabajo, que tiene la
propiedad de producir un valor superior al que se paga por usarla
(plusvalor, o valor no remunerado.
Los intereses de la nueva clase dominante, exigía mano de
obra libre, así como la liberación de trabas
feudales para crear un mercado
único nacional y un Estado
centralizado, que terminara con la fragmentación
económica y política. Es este nuevo sistema
económico social, que alcanza su expresión a
mediados del siglo XIX, en Inglaterra, rige
como ley fundamental
la ley de la producción del plusvalor, este sistema
sólo funciona si asegura beneficios, lo que exige que a su
vez, que el obrero sea considerado un hombre económico, es
decir, como medio o instrumento de producción.
La economía se rige, ante todo, por la ley del máximo beneficio, y esta ley genera una moral propia. El culto al dinero y la acumulación de mayores beneficios constituye para que surjan en las relaciones entre los individuos: el espíritu de posesión, egoísmo, hipocresía, cinismo, explotación, y el exagerado individualismo, cada cual confía en sí mismo, busca su propio bienestar. Formándose en la sociedad un campo de batalla, en la que se da una guerra de todos contra todos.
Es así como la moral individualista y egoísta responde a las relaciones de la nueva clase social. De los métodos de explotación del capitalismo clásico que eran brutales, en nuestro tiempo, se pasó a los métodos científicos y racionalizados, como el trabajo en serie, la operación laboral se divide y se convierte en monótono, mecánico, impersonal y agobiante. Al existir una elevación en las condiciones materiales de vida últimamente se ha basado en una pretendida humanización o moralización del trabajo. Ahora se inculca la idea de que, como ser humano, es parte de la empresa, y ha de integrarse a ella.
Una nueva moral, verdaderamente humana, implicará un cambio de actitud hacia el trabajo, un desarrollo del espíritu colectivista, la anulación del espíritu del tener, del individualismo, del racismo, comprenderá, asimismo, un cambio radical en una nueva actitud hacia la mujer y la estabilización de las relaciones familiares. En suma, significará la realización efectiva del principio kantiano que exhorta a considerar siempre al hombre como un fin y no como un medio. Una moral así sólo puede darse en una sociedad en la que, debe superarse la explotación del hombre, que la relación de los hombres con sus productos y los individuos entre sí, pierdan el carácter enajenante. Estas condiciones necesarias son las que se dan un una sociedad socialista. La nueva moral no puede surgir sino se dan una serie de condiciones necesarias; económicas, sociales y políticas.
Se plantean las cuestiones: ¿ Existe el progreso moral?; en tal caso, ¿que se entiende por progreso moral?. La moral dominante de la sociedad capitalista, no presenta formas estacionarias y definitivas. El mismo sistema de contradicciones de la sociedad capitalista, dará lugar, al interior del sistema, a reivindicaciones de tipo histórico y social por parte de las clases trabajadoras. En este sentido sí es correcto hablar de progreso moral. No será lo mismo una explotación burguesa salvaje, que una explotación burguesa racional. De igual manera, ciertas, sociedades esclavistas de la antigüedad, son superiores a la moral de las sociedades primitivas, ya que al suprimir el canibalismo, respetar la vida de los ancianos, de los prisioneros, no cabe duda que históricamente han venido a significar un progreso moral.
El desarrollo histórico del hombre en su vida social y en sus hábitos de vida y formación de las distintas sociedades anteriores, vemos que han existido de manera sucesiva tipo de morales que, pertenecen a un distinto tipo de sociedades que se formaron, que han ido evolucionando en sus principios y sus normas, desde la, concepción de lo bueno y lo malo, lo obligatorio y lo no obligatorio, lo justo lo injusto, lo perfecto y lo imperfecto.
Un progreso moral no se da, al margen de los cambios radicales de carácter social, significa que el progreso moral no puede separarse del paso de una sociedad a otra, así por ejemplo, el paso de la sociedad primitiva a la sociedad esclavista hace posible, a su vez, el acceso a una moral superior, no debemos ver de modo simplista en todo progreso- histórico- social un progreso moral, es necesario caracterizar lo que se entiende por progreso histórico- social: hablar de progreso con relación al cambio y sucesión de formaciones económica- sociales, es decir, sociedades consideradas como un todo en lo que se articula unitariamente estructuras diversas: de tipo económico, social y espiritual, se habla de su progreso considerando la historia de la humanidad en su conjunto.
El hombre es, ante todo, un ser práctico,
productor, transformador de la naturaleza, conoce y conquista su
propia naturaleza, la mantiene y enriquece,
transformándola con su trabajo, el hombre produce
socialmente, contrayendo determinadas relaciones sociales.
Así, el tipo de organización social y el grado de
participación de los hombres en su praxis- social pueden
considerarse como índice o criterios del progreso
humano.
El hombre produce espiritualmente: ciencia, derecho, educación, arte, cultura, etc.,
siempre con el sello peculiar de un enriquecimiento o paso de un
nivel a otro en la actividad espiritual
correspondiente.
Se puede hablar de progreso histórico en: la producción material, la organización social y de la cultura. El progreso histórico es producto de la actividad productiva, social y espiritual de los hombres, dentro de esa actividad el individuo participa como ser consciente, sin embargo el progreso no ha sido hasta ahora el producto de una actividad concertada, consciente.
El progreso histórico a escala universal, no es igual para todos los pueblos y todos los hombres, debido a múltiples factores, como la situación geográfica, situación cultural, educativa, religiosa, social, etc.
El progreso histórico- social puede tener
consecuencias positivas o negativas desde el punto de vista
moral, sólo los individuos o grupos
sociales que realizan determinados actos de un modo
consciente y libre, pueden ser juzgados moralmente .
Es muy certera la afirmación de Sánchez
Vázquez cuando afirma que el progreso moral se mide, por
la ampliación de la esfera moral, esto es que la moral
regula las relaciones que antes eran regidas por normas externas,
(el derecho, la costumbre), ejemplo: el matrimonio
forzoso.
Por el mayor grado del carácter consciente y libre de la conducta de los individuos, de los grupos y por su mayor responsabilidad de ambos en su comportamiento moral, cuando los intereses personales y colectivos tienen una adecuada articulación y afinidad, es decir cuando existe una conjugación de los intereses de cada uno con los de la comunidad, y que se logre el libre desenvolvimiento de cada individuo y el libre desenvolvimiento de la comunidad.
El progreso moral consiste pues, en la negación
radical de viejos valores, en la
conservación dialéctica de algunos de ellos o en la
incorporación de nuevos valores y virtudes morales,
sólo se da sobre la base de un progreso histórico-
social que condiciona dicha negación, superación o
incorporación.
LOS PROBLEMAS PRÁCTICOS
MORALES
Se manifiestan como lo señala Adolfo
Sánchez Vázquez: En la vida cotidiana se dan las
relaciones de unos individuos con otros y surgen problemas
cómo: ¿debo cumplir la promesa X que hice ayer a mi
amigo Y, a pesar que hoy me doy cuenta que su cumplimiento me
producirá ciertos perjuicios? ¿Debo decir la verdad
siempre, o hay ocasiones en que debo mentir?, ¿debe el
especialista X, decirle a su paciente Y, que tiene una enfermedad
incurable avanzada y que su existencia es sólo de unos
cuantos días?, el alumno que hizo trampa en el examen
final, ¿debe de ocultar su falta o de decir la verdad?,
¿debo de denunciar a mi mejor amigo, ya que fue el autor
intelectual de un secuestro?
Todos los casos anteriores que aparecen como interrogantes, surgen como un parte- aguas, donde la conducta de las personas sufre una serie de cambios sea positiva o negativamente, es decir que son problemas que pertenecen a la moral práctica , es decir, problemas que surgen en las relaciones afectivas, de manera cotidiana, y que sus consecuencias afectan de manera directa, primero a la persona que los experimenta y se irradian hacia los demás.
En la problemática que se plantea en la vida
diaria, los individuos se enfrentan a la necesidad de ajustar su
conducta a normas que se tienen por más adecuadas o dignas
de ser cumplidas. Estas normas son aceptadas íntimamente y
reconocidas como obligatorias; de acuerdo con ellas, los
individuos comprenden que tienen el deber de actuar en una u otra
dirección. En esos casos se dice que el
hombre se comporta moralmente, y en ese comportamiento suyo se
pone de manifiesto una serie de rasgos característicos que
lo distinguen de otras formas de conducta humana. Acerca de este
comportamiento, que es el fruto de una decisión reflexiva
y, por tanto, no puramente espontáneo o natural, situemos
a un individuo en un caso especial por ejemplo:
Paseando por una de las playas de la isla en la que una
inoportuna tormenta con su correspondiente naufragio le a
mantenido solo por más de 20 años. Lleva su loro al
hombro y se protege del sol gracias a la sombrilla fabricada con
hojas de palmera que le tiene justificadamente orgulloso de su
habilidad. Piensa que, dadas las circunstancias, no puede decirse
que se las halla arreglado del todo mal.
Ahora tiene un refugio en el que se protege de las inclemencias
del tiempo y del asalto de las fieras, sabe dónde
conseguir alimento y bebida, tiene ropa que le abriguen y que
él mismo se ha hecho con elementos naturales de la isla,
los dóciles servicios de un rebañito de cabras,
aves, etc. En
fin, que sabe cómo arreglárselas para llevar
más o menos su buena vida de náufrago solitario.
Sigue paseando Robinsón y está tan contento de
sí mismo que por un momento le parece que no echa nada de
menos. De pronto, se detiene con sobresalto. Allí, en la
arena blanca, se dibuja una marca que va a
revolucionar toda su pacífica existencia: la huella de un
pie humano.
¿De quién será? ¿Amigo o
enemigo? ¿Quizá un enemigo al que pueda convertir
en amigo? ¿Hombre o mujer?¿Cómo se comunicará con
el o ella?¿Hablará el mismo
idioma?¿Qué trato le dará? Robinsón
está ya acostumbrado a hacerse preguntas desde que
llegó a la isla y a resolver los problemas del modo
más ingenioso posible: ¿qué
comeré?¿Dónde me
refugiaré?¿Cómo haré
fuego?¿Cómo me protegeré del
sol?¿Cuánto tiempo estaré?¿Me
rescatarán?¿Alguien más vivirá en la
isla?¿Qué tipo de fieras habrá?. Pero ahora
la situación no es igual porque ya no tiene que
vérselas con acontecimientos naturales, como el hambre o
la lluvia, ni con las fieras salvajes, sino con otro ser humano:
es decir, con otro Robinsón o u otros o Robinsonas. Ante
los elementos o las bestias. Él ha podido comportarse sin
atender a nada más que a su necesidad de
supervivencia.
Se trataba de ver si podía con ellos o ellos podían
con él, sin otras complicaciones. Pero ante seres humanos
la cosa es distinta, ya no es tan simple. Debe sobrevivir, desde
luego, pero ya no de cualquier modo. Si Robinsón se ha
convertido en una fiera como las demás que rondan por la
selva, a causa de su soledad y su desventura, no se
preocupará más que de sí el desconocido
causante de la huella es un enemigo a eliminar o una presa a
devorar. Pero si aún quiere seguir siendo un hombre.
Entonces se las va a ver no ya con una presa o un simple enemigo,
sino con un rival o un posible compañero, en cualquier
caso, con un semejante.
Mientras está solo, Robinsón se enfrenta a
cuestiones técnicas,
mecánicas, higiénicas o incluso científicas.
De lo que se trata es de salvar la vida en un medio hostil y
desconocido. Pero cuando se encuentra con la huella humana en la
arena de la playa empiezan sus problemas éticos, ya no se
trata solamente de sobrevivir, como una fiera, ahora tiene que
empezar a vivir humanamente, es decir, con otros o contra otros
hombres, pero entre hombres. Lo que hace humana a la vida es el
transcurrir en compañía de humanos, hablando con
ellos, pactando y mintiendo, siendo respetado o traicionado,
amando, haciendo proyectos y
recordando el pasado, desafiándose, organizando juntos las
cosas comunes. La huella que encuentra en la arena pertenece a un
miembro de la tribu de caníbales que pretenden
comérselo.
Así, pues, tenemos por un lado actos o modos de
comportarse de los hombres ante ciertos problemas que llamamos
morales, y, por el otro, juicios con los que dichos actos son
aprobados o desaprobados moralmente. Pero a su vez tanto los
actos como los juicios morales presuponen ciertas normas que
señalan lo que se debe hacer.
Se puede señalar que los juicios morales son aquellos en
los que nos pronunciamos sobre la bondad o maldad de actos
pasados, presentes, como es malo mentir en cualquier momento
Héctor no debió haber mentido a sus padres.
LOS PROBLEMAS
ÉTICOS
Se caracterizan por su generalidad. Si al
individuo concreto se le
plantea en la vida real una situación dada, el problema de
cómo actúa de manera que su acción pueda ser
buena, o sea, valiosa moralmente, tendrá que resolverlo
por sí mismo con la ayuda de una norma que él
conoce y acepta íntimamente. Es inútil que recurra
a la ética con la esperanza de encontrar en ella, "el
quehacer en cada situación concreta ". La ética
podrá decirle, en general, lo que es una conducta sujeta a
normas, o en que consiste aquello que es lo bueno, que persigue
la conducta moral, dentro de la cual entra la de un individuo, la
de todos.
Definir qué es lo bueno no es un problema moral que corresponda resolver a un individuo con respecto a cada caso particular, sino que es un problema general de carácter teórico- ético que toca resolver al investigador de la moral, es decir, al ético. Así, Aristóteles se plantea, en la Antigüedad Griega, el problema teórico de definir lo bueno.
EL MÉTODO DE LA ÉTICA
Uno de los métodos utilizados en su estudio son: la Inducción, consiste en partir de lo particular hacia lo general; sus partes son: la observación, la comparación y la experimentación, de los distintos hechos concretos de la vida humana para formular normas morales de validez universal.
La deducción es el otro de los métodos,
consiste en que de una ley ya establecida se deducen normas de
conducta particular.
EL CAMPO DE LA ÉTICA
Los problemas
éticos se caracterizan por su generalidad, y esto los
distingue de los problemas morales de la vida cotidiana que son
los que nos plantean las situaciones concretas.
La ética es teoría,
investigación o explicación de un
tipo de experiencia humana, o forma de comportamiento de los
hombres el de la moral, pero considerando en su totalidad,
diversidad y variedad. Lo que en ella se diga acerca de la
naturaleza o fundamento de las normas morales ha de ser
válido para la moral de la sociedad griega, o para la
moral que se da efectivamente en una comunidad humana concreta.
Esto asegura su carácter teórico, y evita que se le
reduzca a una disciplina
normativa.
El comportamiento moral se presenta como una forma de conducta
humana, como un hecho, y a la ética le corresponde dar
razón de él, tomando como objeto de su
reflexión la práctica diaria de la moral de la
humanidad en su conjunto. En este sentido, como toda
teoría, la ética es explicación de lo que ha
sido o es, y no simple descripción.
La ética parte del hecho de la existencia de la
historia de la moral: es decir, arranca de la diversidad de
morales en el tiempo, con sus correspondientes valores, normas y
principios. Como teoría, no se identifica con principios y
normas de ninguna moral particular, ni tampoco puede situarse en
una actitud indiferente ante ellas.
Al igual que otras ciencias, la ética se enfrenta a
hechos. El que éstos sean humano implica, a su vez que se
trata de hechos valiosos. Pero ello no compromete en absoluto las
exigencias de un estudio objetivo y
racional. La ética estudia una forma de conducta humana
que los hombres consideran valiosa, y, además,
obligatoria.
La ética al tratar de definir lo bueno rechaza su
reducción a lo que satisface mi interés personal,
propio, es evidente que influirá en la práctica
moral al rechazar una conducta egoísta como moralmente
valiosa. Por su carácter práctico, en cuanto
disciplina teórica, se ha tratado de ver en la
ética una disciplina normativa, cuya tarea fundamental
sería señalar la conducta mejor en sentido moral.
Esta caracterización ha conducido en él pasado a
olvidar su carácter teórico. Muchas éticas
tradicionales parten de la idea de que la misión del
teórico es, en este campo, decir a los hombres lo que
deben hacer, dictándoles las normas o principios a que ha
de ajustarse su conducta, convirtiéndose así en una
espacie de legislador del comportamiento moral de los
individuos.
La tarea fundamental de la ética es la de toda
teoría: o sea, explicar, esclarecer o investigar una
realidad dada produciendo los conceptos correspondientes.
La ética es teoría, investigación o
explicación de un tipo de experiencia humana, o forma de
comportamiento de los hombres: el de la moral, pero considerado
en su totalidad, diversidad y variedad.
El valor de la ética como teoría está en lo
que explica, y no en prescribir o recomendar con vistas a la
acción en situaciones concretas.
Como toda teoría es explicación de lo que ha sido o
es, la conducta del hombre. No le corresponde dar juicios de
valor acerca de la práctica moral de otras sociedades, o
de otras épocas, pero si tiene que explicar la
razón de ser de esa diversidad y de los cambios de la
moral; es decir, ha de poner en claro el hecho de que los hombres
hayan recurrido a prácticas morales diferentes e incluso
opuestas.
Al igual que otras ciencias, la ética se enfrenta a
hechos. El que sea de origen humano, implica que se traten de
hechos valiosos. La ética estudia una forma de conducta
humana que los hombres consideran valiosa y, además,
obligatoria y debida .
Los problemas teóricos no se identifican con los problemas prácticos, tampoco puede confundirse la ética y la moral.
La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad. Es ciencia de una forma específica de conducta humana.
La definición subraya, el carácter
científico de la disciplina, o sea, se responde a la
necesidad de un tratamiento científico de los problemas
morales, la ética se ocupa de un objeto propio,
constituido por un tipo peculiar de hechos humanos.
Como ciencia, parte de cierto tipo de hechos tratando de
descubrir sus principios generales. Aunque parte de datos
empíricos, no puede mantenerse al nivel de una simple
descripción de ellos, sino que los trasciende con sus
conceptos, hipótesis y teoría.
En cuanto conocimiento científico, la ética ha de aspirar a la racionalidad y objetividad plena, y a la vez ha de proporcionar conocimientos sistemáticos, metódicos y, hasta donde sea posible, verificables..
Las proposiciones de la ética deben tener el mismo rigor, coherencia y fundamentación que las proposiciones científicas.
Los principios, normas o juicios de una moral determinada no tienen ese carácter. No hay una moral científica, pero si hay o puede haber un conocimiento de la moral que pueda ser científico. La ética no es la moral, y por ello no puede reducirse a un conjunto de normas y prescripciones; su misión es explicar la moral efectiva, y, en este sentido, puede influir en la moral misma.
Su objeto de estudio lo constituye un tipo de actos humanos: los actos conscientes y voluntarios de los individuos que afectan a sí mismo y a los demás, a grupos o a la sociedad en general.
La ética y la moral se relacionan, veamos desde sus orígenes etimológicos: moral procede del latín mos o mores "costumbre", en el sentido de conjunto de normas adquiridas por hábito. Tiene que ver con el comportamiento adquirido, o modo de ser conquistado por el hombre. Ética proviene del griego ethos, que significa "modo de ser" o "carácter", "costumbre", el modo de conducta no responde a una disposición natural, sino que es adquirido o conquistado por hábito.
LA ÉTICA Y SU RELACIÓN CON OTROS CAMPOS DEL CONOCIMIENTO
La ética trata de dar explicación en forma
objetiva a la conducta moral, se ve en la necesidad de recurrir a
otros campos del saber, es decir la moral no se explica por
sí misma: requiere del auxilio de otras disciplinas del
conocimiento a fin de que sus explicaciones tengan cierta
importancia, como productos de investigaciones y
reflexiones interdisciplinarias. Todo tipo de conocimiento
científico- social que aspire a tal, deberá tener
una metodología de investigación,
abierta al conjunto multidisciplinario, dialógico,
inclusive, polémico que requiere la ética.
LA ÉTICA Y SOCIEDAD
Si afirmamos que la
conciencia y
la moral fáctica, no han surgido de la nada, sino que se
nutren siempre de un entorno social e histórico,
habrá que indagar sobre la naturaleza lógica
de equis determinaciones para aceptarlas, criticarlas o
rechazarlas. ¿Por qué la moral que se dice o
proclama como buena en cierta estimativa de la sociedad, no es la
misma moral que se practica?¿Dónde están las
fallas de este tipo de contradicciones?’Por qué,
siendo nuestra sociedad, en general, tan católica, en un
gran sector de la población, actos tan reprobados en la
conciencia moral cristiana, como el aborto y la
corrupción
practicados en amplios sectores de la población, hoy por
hoy, florecen y se desarrollan en forma alarmante?¿Se debe
acaso a que la moral cristiana se asume de palabra y no de
hecho?¿Por qué tal moral, en muchos casos resulta
estéril, al no resolver tan inmorales comportamientos de
acuerdo con el sentir general?¿No será, más
bien que se tendría que afirmar, que la relación
moral- sociedad, es súper compleja y difícil y en
consecuencia, debería estar en condiciones de plantear el
problema ventilando unas relaciones múltiples, de sistema
y subsistemas sociales, materiales, y culturales, que pueden ser
capaces, si no de destruir, sí de reducir la marcada
inmoralidad vigente en nuestra sociedad?.
La conducta moral, siempre es un hecho de la vida social:
familiar, cultural, política, etc. Así, se puede
afirmar que los individuos no inventan ni la sociedad ni su
moralidad. El propio comportamiento individual, es determinado
por la vida del hombre en sociedad; cultura, creencias, odios,
amores, tienen su origen en el complejo de las diferentes
prácticas sociales. Un individuo fuera de la sociedad y de
la historia, no se podría decir que actúa moral o
inmoralmente. La moral y sus prácticas es un
acontecimiento de los seres humanos que viven en sociedad, un
individuo aislado, el ejemplo de Robinsón Crusoe, no se
podría decir que actúa bien o mal, ya que no
habría quien lo dijera.
La realidad es que no sería posible vivir en una sociedad y al mismo tiempo, no pertenecer a ella.
ÉTICA Y FILOSOFÍA
La
filosofía es una ciencia. Independientemente que los
científicos pretenden restringir el área
sólo al de las ciencias experimentales como (la Física, la Química, etc.), la
filosofía, por su parte, es también una ciencia, de
acuerdo al concepto de
Aristóteles, "Ciencia es un conocimiento cierto de las
cosas por sus causas". En consecuencia, un conjunto de
conocimientos está en el nivel científico cuando
apunta a las causas de lo que se estudia, sea el fenómeno
físico, sea el origen del universo. La
filosofía no tiene otra pretensión, sino la de
investigar el fondo mismo del universo, las condiciones que hacen
posible su existencia, las causa que de hecho han originado las
cosos de este mundo. El instrumento de la filosofía es la
razón. Sólo con la razón se pueden descubrir
las causas de las cosas, la filosofía es la más
universal de todas las ciencias.
Trata absolutamente de todos las cosas, no hay un solo
ser que se escape al horizonte propio de las investigaciones
filosóficas, tanto los seres materiales, como los
espirituales, los números, los hombres, las máquinas;
todo es tema propio de la filosofía. Precisando que
solamente estudia las causas supremas de todas las cosas, se
puede decir que la Filosofía es el
conocimiento científico de las esencias y de los
primeros principios de todo ser, o sea, de las causas supremas de
todos las cosas. Es en esa profundización hasta la esencia
de las cosas, en donde reside principalmente el carácter
filosófico de la Ética. Que estudia los actos
humanos en cuanto a su bondad o maldad, es decir, profundiza en
la esencia, por lo que al ser la ética una rama de la
filosofía como tal participa de las características
de la filosofía, las dos están en el plano
científico y las dos son racionales.
La ética como tarea científica de
explicación, no se puede considerar tan solo como un
capítulo de la filosofía especulativa, tradicional
y metafísica. En este terreno, la
ética, en su afán científico de
explicación considera la naturaleza, condiciones y
fundamentos de la moral, como fenómeno que ocurre en la
vida afectiva, real. La ética responde hoy a una total
racionalidad empírica. No se justifica ya, una
ética casuística, ni especulativa. Si la moral es
inseparable de la actividad práctica del hombre, material
y espiritual, la ética no puede dejar de tener nunca como
fondo la concepción filosófica del hombre que nos
da una visión total de éste como ser social,
histórico y creador. Toda una serie de conceptos que la
ética maneja de un modo específico como los de
necesidad, libertad,
responsabilidad, conciencia, valor, presuponen una
reflexión y esclarecimiento filosófico.
ÉTICA Y PSICOLOGÍA
Actualmente se entiende por psicología al estudio científico de los fenómenos mentales y de la conducta del individuo, ¿de qué manera pueden relacionarse con la ética los fenómenos psíquicos que afectan al individuo concreto y que son estudiados por la psicología?, Como ciencia de lo psíquico, la psicología ayuda a la ética al establecer la importancia de las leyes que rigen la motivación interna de la conducta del individuo, así como al mostrar la estructura del carácter y de la personalidad. Además de examinar los actos voluntarios, la formación de hábitos, el origen de la conciencia moral y el de los juicios morales. La explicación desde el punto de vista de la psicología de la conducta humana permite comprender las condiciones subjetivas de los actos de los individuos.
La psicología como ciencia que atiende a los problemas subjetivos internos de la conducta, resulta de sobremanera necesaria para la ética, para determinar en cada caso los correspondientes grados en que se manifiesta la responsabilidad moral y la libertad de las personas. ¿De qué manera puede a su vez la ética hacer contribuciones a la psicología? A través de la educación, de la formación humanística que encierran sus reflexiones, necesarias en los terapeutas para que éstos puedan ofrecer a sus pacientes, que carecen de dicha formación, una mejor interpretación del sentido de su vida.
La teoría de Sigmund Freud (1856-19399), su gran descubrimiento es el inconsciente, que consiste en un conjunto de representaciones y energías que por algún motivo, han sido reprimidas a una zona de la personalidad donde permanecen desconocidas para el propio agente moral, pero, sin embargo, continúan influyendo en la vida consciente, antes de Freud no se hablaba del inconsciente sino de una manera oscura, y nunca se desarrolló, la clasificación, la etiología respecto a este. Además propuso un método, por el cual se puede rastrear y descubrir el inconsciente de una persona. Este es el psicoanálisis que, en síntesis, consiste en asociaciones libres, de imágenes, palabras y recuerdos. El psicoanálisis es el hilo conductor que poco a poco va sacando a la luz aquello que molesta y que se encuentra en la zona inconsciente.
El psicoanálisis, ha tenido importancia en la ética porque sus concepciones de la vida mental, al ampliar el campo de la conciencia del sujeto, propiciaron que los valores morales provenientes de la tradición judeo- cristiana, fueran clarificados en cuanto a la significación que tienen como influencia para la adquisición de patologías.
ÉTICA Y ECONOMÍA
La economía como ciencia cuyo objeto de estudio son las leyes generales de la producción, circulación, distribución y consumo de los bienes, es una ciencia estrechamente ligada con la ética, pues la organización que se adopte, la organización política y social que se constituya para organizar todos los factores que intervienen en la producción, habrá de repercutir en la formación moral de los individuos. De los aspectos abordados por la economía está el ejemplo: el carácter de la propiedad, sus funciones y limitaciones, naturaleza y clases, etc. La tecnología con las que se transforman los recursos naturales para satisfacer necesidades; la división del trabajo como consecuencia de la industrialización, etc. Repercuten profundamente en la vida moral de la sociedad. La vida familiar ha sufrido grandes cambios en la medida en que se ha visto afectada por los medios masivos de comunicación, la publicidad ha estereotipado muchas formas de vida. El egoísmo individualista que engendra la competencia en el mercado en la industria, la racionalidad económica y la impersonalidad de la sociedad moderna amenazan muy seriamente su unidad y coherencia .
Max Weber (1864-1920) estudió las relaciones de la ética protestante y el espíritu del capitalismo, mostró que los factores económicos son fundamentales en las formaciones sociales, pero no determinantes; en este caso, una estructura económica discurre por el cauce de ciertas creencias religiosas y el espíritu que las anima .
La clase capitalista de la actualidad tienen el lema " el negocio es el negocio", todo lo miden por este rasero, tanto en el amor, como en la guerra o la empresa comercial e industrial
ÉTICA Y SOCIOLOGÍA
La sociología como ciencia de los hechos sociales de la convivencia humana, de las relaciones específicas que mantienen los hombres entre sí, desde el punto de vista de su realidad objetiva, la sociología es una ciencia que ayuda de manera importante a la ética. La vida del ser humano es multifacética; religiosa, moral, política, artística, psíquica, etc., pero toda la vida humana es ante todo social. De ahí la importancia de conocer, lo más objetivamente posible, las características que adoptan las diferentes instituciones sociales como la familia, la escuela, el estado, los centros de trabajo, la iglesia, dentro de los cuales el individuo se desenvuelve y fuera de las cuales su vida como ser humano sería imposible.
La influencia del medio familiar, por ejemplo,
especialmente en nuestra infancia, es
extraordinariamente importante para la integración de los valores morales y el
desarrollo de la conciencia. La realidad social está
formada por todos y cada uno de los individuos que la
integran.
Somos individuos, y como tales, estamos obligados a responder de
nuestros actos hasta el límite en que nuestra conciencia
es capaz de intervenir en ellos.
LA MORAL Y SU
RELACIÓN CON:
EL DERECHO
En las posibilidades de las relaciones existentes en la vida real, encontramos que, el hombre tiene una gran diversidad de formas de conocer su realidad y su entorno social, ya que de manera cotidiana está manipulando, sea a la manera de redescubrirlo, manipularlo, reconstruyéndolo, contemplándolo, etc., esto responde a una gran variedad específica de sus necesidades humanas reales. El hombre va enriqueciendo su conducta con diferentes modos de comportamiento que, con el tiempo, adquieren rasgos propios y específicos.
Existe la creencia de que la ética y el derecho son comunes como parte de la conducta social del hombre, ya que estos comportamientos se encuentran sujetos a normas que regulan las relaciones entre los individuos. Se llega a afirmar que la moralidad deviene o se transforma en derecho, es decir, las prácticas morales de importancia y trascendencia social, llegan a convertirse en derecho, en normatividad de conductas de observancia obligatorias. En un plano más académico y analítico, también se afirma que el derecho, la normatividad jurídica, no solamente no tiene que ver con la moral práctica, sino que inclusive se opone a ella. Así, se asegura que una cosa es la conducta moral, y otra la conducta jurídica; en tanto que el derecho, opera al margen y, a veces, en contra de la moral practicada.
En la aplicación de las normas del derecho encontramos que no exigen un convencimiento interno por parte del individuo, el sujeto debe cumplir la norma jurídica, aun sin estar convencido de que es justa, la aplicación de ésta, es externa, ya que dispone de un mecanismo o aparato estatal, capaz de imponer la observación de la norma o de obligar al sujeto a comportarse en cierta forma.
Las normas jurídicas están codificadas
formal y de manera oficial, mediante: códigos,
constituciones, reglamentos, leyes etc., la esfera del derecho la
encontramos en la regulación de las relaciones, entre los
hombres dentro del Estado. El derecho, esta relacionado, a un
aparato coercitivo, ligado necesariamente a la aparición
del Estado. Y sólo existe un derecho o sistema
jurídico único para toda la sociedad, aunque dicho
sistema no tenga el respaldo moral de todos sus miembros,
así pues, en la sociedad dividida en clases
antagónicas sólo existe un derecho, ya que
sólo existe un Estado.
La aplicación de las normas morales es diferente ya que se
cumplen a través del convencimiento interno de los
sujetos, y por tanto exigen una adhesión muy personal a
estas normas, nadie ni nadie puede obligarnos a cumplir la norma
moral, lo que quiere decir que no existe ningún mecanismo
coercitivo externo, que pueda pasar por encima de la voluntad
personal, auque la sanción de la opinión
pública, con su aprobación o
desaprobación, nos mueve a actuar en cierto sentido. Las
normas morales no se encuentran formalmente codificadas, ya que
estas pasan de generación en generación, con sus
respectivas modificaciones e innovaciones, se considera que la
esfera de la moral es la más amplia de todos los diversos
comportamientos, ya que si se quebrantan las diversas normas de
otros tipos de comportamiento, también son quebrantadas
las normas morales.
Se puede anexar que el derecho y la moral regulan las relaciones
que surgen entre los sujetos, mediante sus respectivas normas:
postulando una conducta obligatoria o debida, las normas de ambas
tienen el carácter de imperativos, exigen que se cumplan,
que lo individuos se comporten en cierta forma, ya que responden
a una misma necesidad social, regular las relaciones de los
hombres con el fin de asegurar la unidad y el orden social, la
moral y el derecho tienen cambios, al cambiar
históricamente el contenido de su función social,
así como varía la moral de una época a otra,
o de una sociedad a otra, así también sucede con el
derecho.
LA RELIGIÓN
La moral y la
religión tienen una relación en la medida que
pueden coincidir, las religiones se preocupan por
moralizar al hombre. Se puede decir que todos las religiones
contienen, implícita o explícitamente un
código moral. "Los Diez Mandamientos", son la
expresión clásica de esta relación entre
moral y religión.
En la religión, la norma moral tiene un origen religioso,
sobrenatural; es ahistórico, (fuera de la historia) quiere
decir: que no depende de los sucesivos cambios que se producen en
la vida real.
Él filosofo Risiere Frondizi, señala que,
la moral de origen divino, es una moral negativa, ya que ocho de
los diez mandamientos señalan prohibiciones, las normas no
deben tener sólo señalamientos negativos, sino
también un sentido positivo.
La relación que hay entre moral y religión, no
significa que la moral misma se dé necesariamente dentro
de una actitud religiosa, los ortodoxos son solidarios con la
frase del escritor Dostoyevsky "Si Dios no existiera, todo
estaría permitido".
Como demuestra la historia de la humanidad, la moral no
sólo no tiene su origen en la religión, sino que es
anterior a ésta.
REALIZADO POR
LIC. JOSE GUADALUPE DE LA FUENTE AGUILAR
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