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Elaboración del perfil de investigación (página 2)

Enviado por Abraham Omonte



Partes: 1, 2

Variables cuantitativas continuas

Expresiones que adopta

Variables cuantitativas discretas

Expresiones que adopta

Peso

15,2 gr

Número de miembros

3 personas

 

0,23 kg

 

5 países

 

 

 

 

 

31,9 km2

 

2 viven con el padre

Edad

2 años, 3 meses

Número de alumnos

15 regulares

 

5 días

 

2 ausentes

Este punto, entre otros, será desarrollado en forma detallada en los capítulos correspondientes al tratamiento de la información. En este capítulo se presenta solo una visión esquemática y preliminar que ayudará a tener una mejor comprensión de los criterios aquí contenidos.

  b) Variables cualitativas

A diferencia de las variables cuantitativas, las variables cualitativas expresan cualidades medibles del objeto de estudio. Conviene aclarar que aunque se trate de variables cualitativas, su registro se hará, al igual que en las cuantitativas, en forma numérica, ya que en este caso se trabaja con índices. Las variables cualitativas a su vez se clasifican en ordinales y nominales.

Variables ordinales son todas aquellas que representan jerarquía en su clasificación. Las variables nominales, en cambio, suponen una secuencia de clasificación libre de escalas de valores o jerarquías. La siguiente tabla ilustra lo afirmado en este párrafo:

Variables cualitativas ordinales

Expresiones que adopta

Variables cualitativas nominales

Expresiones que adopta

Nivel de instrucción

Sin instrucción

Ocupación

Estudiante

 

Primaria incompleta

 

Ama de casa

 

Primaria completa

 

Obrero

 

Secundaria incompleta

 

Comerciante

 

Secundaria completa

 

Albañil

 

Universitario cursando

 

Empleado

 

Técnico M-S

 

Lavandera

 

Licenciatura

 

Profesión liberal

 

Maestría

 

Ayudante

 

Doctorado

 

Otros

Al margen de esta clasificación, las variables también presentan otro tipo de definición, esta vez por su relación de dependencia. Así, tenemos la variable independiente, la interviniente y la dependiente. Las variables independiente y dependiente serán desarrolladas en el subtítulo Hipótesis del capítulo ii de esta Tercera Parte.

  Fuentes de información Definición

Fuente es toda persona u objeto, tangible o no, que puede proporcionar los datos requeridos por la investigación. No solo se habla de libros, sino también de personas relacionadas con el tema, periódicos, películas, cartas personales, mapas, fotografías, y todo aquello que sea capaz de suministrar información de interés para el desarrollo del estudio.

  Tipos de fuentes de información

Existe divergencia de criterios en cuanto a la clasificación de las fuentes de información primarias y secundarias (y todo lo que de ello deriva). Aura Bavaresco (1979: 36-38) restringe las fuentes de información al ámbito documental, no identificando más que dos tipos: primaria y secundaria, siendo las primeras todas aquellas que contienen información en forma original, mientras que las segundas agrupan las citas bibliográficas, las revistas de resumen, etc.

Umberto Eco (1986: 69 y ss), en cambio, aclara que la identificación de una fuente primaria dependerá del objeto de estudio. Para ello, cita dos ejemplos ilustrativos: en el primero, pone por tema un estudio ficticio sobre El pensamiento económico de Adam Smith, en cuyo caso la fuente primaria estará constituida por los libros de Adam Smith, en tanto que las secundarias serán conformadas por los libros sobre Adam Smith.[3] Si se tratara de un estudio sobre flujos migratorios (éste es el segundo ejemplo), la fuente no estaría constituida aún, pero puede estarlo en la medida en que el fenómeno real se traslade al papel mediante un estudio.

En el presente trabajo se efectúa una diferenciación básica entre fuentes humanas y documentales, y las correspondientes subdivisiones en directas e indirectas –para las fuentes humanas–, y en primarias, secundarias y terciarias para las documentales. Adicionalmente, se presenta la consideración de fuentes principales, paralelas y complementarias

  a) Fuentes humanas

Por fuente humana se entenderá a toda persona capaz de proporcionar información, sea en forma oral o escrita, sobre el tema que se investiga. Esta fuente está conformada por los informantes clave, representantes de agrupaciones (también llamadas porteros) o cualquier miembro de las diferentes instituciones,[4] organizaciones o bien las autoridades relacionadas con el tema de estudio. De esta manera, puede identificarse dos tipos de fuente humana: directa e indirecta.

a.1 Directa

Es toda persona estrechamente relacionada con el hecho social que se investiga. En una problemática determinada se la identifica como informante clave. Por ejemplo, en caso de estudiar los hábitos alimenticios de los desocupados de la calle Yungas, la fuente principal de información serán los protagonistas de este hecho: los desocupados. Lo mismo puede decirse de aquellos que se ven afectados o están íntimamente relacionados con el hecho. Para el caso que se cita podrían ser, además de los propios desocupados, los miembros de las familias de éstos.

a.2 Indirecta

En esta categoría ingresan todas las personas relacionadas con el objeto de estudio, sea por razones inminentes o por ocupar en la esfera pública un lugar relacionado con el hecho social. Para el caso que se citaba, las fuentes indirectas podrían ser las vendedoras de puestos de comida del mercado Yungas, los empleadores eventuales,[5] autoridades del Ministerio de Trabajo, del Gobierno Municipal, etc. En el segundo grupo (autoridades estatales o locales) se observa que por tratarse de representantes de instituciones, se podría contar con algún tipo de información escrita (estudios, datos estadísticos, etc.).

  b) Fuentes documentales

Fuente documental es todo objeto creado por el hombre que contiene información interesante para los propósitos de una investigación. Francisco Rodríguez y otros (1995: 125) advierten que la utilización de documentos es uno de los medios de recolección de datos más importantes de la investigación en ciencias sociales. Por medio de ellos se puede reconstruir pasajes de la historia, reflejar las peculiaridades de una determinada sociedad, descubrir hechos de la vida social cotidiana, etc. Maurice Duverger propone (1980: 115 y ss.) la distinción básica entre documentos escritos (libros, periódicos, archivos, etc.), los documentos de cifras (estadísticas, censos) y los demás documentos (películas, imágenes, fotografías, discos, objetos, útiles e instrumentos, etc.). Además, pueden considerarse documentos las bases de datos, páginas de Internet, enciclopedias multimedia, etcétera. [6]

Las fuentes documentales, según la óptica de los diversos autores consultados, se clasifican en primarias y secundarias. Esta clasificación es útil, por cuanto permite discriminar el nivel y los recursos con que se trabajará.

b.1 Fuentes primarias

Son documentos que sirven en su forma original para la investigación, y eventualmente constituyen el objeto de estudio: archivos fotográficos, documentos jurídicos en general, ejemplares de periódicos, monumentos, piezas líticas o cartas personales. También pueden ser incluidos en esta categoría los registros de instituciones, fichas sociales, certificados de notas, etcétera.

b.2 Secundarias

Fuentes secundarias son todos aquellos documentos procesados y que se basan o desarrollan su argumentación a partir de las fuentes primarias, siendo consideradas por ello fuentes indirectas por algunos autores. Conforman esta categoría los informes de investigación editados,[7] las tesis, monografías, tesinas y  memorias anuales de ciertas instituciones, se hallen éstos editados o no.

b.3 Fuentes de apoyo

Se denomina fuente de apoyo a todo documento que, sin constituir fuente primaria ni secundaria, forma parte de la investigación. Son generalmente documentos de difusión masiva, tales como libros, periódicos, diccionarios, archivos informáticos, etcétera.

  c) Institucionales

Se denominan fuentes institucionales todas las entidades que hubiesen brindado información, sea respondiendo un cuestionario o proveyendo datos impresos como memorias anuales, tablas y cuadros estadísticos, entre otros. Las fuentes institucionales, en realidad, son la suma articulada de las dos fuentes descritas en los anteriores subtítulos (humanas y documentales).

  3. Elementos que contiene el perfil de la investigación

En muchos libros sobre el tema de la metodología se halla la advertencia de que su contenido no es de ningún modo una receta. Sin embargo, luego de revisar los puntos definidos en los mismos, el lector atento llegará a la conclusión de que tales textos, al igual que éste, sí son una receta. Los pasos que se sugieren y la forma de llevarlos a cabo son, y siempre fueron, pautas de procedimiento para la investigación. El investigador puede añadir, suprimir o variar elementos a los pasos que aquí se enumeran, tal cual sucede con las recetas de cocina. Esta es la lógica principal de la metodología: la flexibilidad.

Los pasos que aquí se exponen son los correspondientes a un perfil de tesis. Las monografías académicas pueden contar con un diseño metodológico más sencillo, por ejemplo un esquema básico, que es la lista de títulos posibles que tendrá el estudio. Puede incluir una visión breve de lo que se cree que contendrán los diferentes títulos y subtítulos, y pueden ser desarrollados mediante la respuesta de preguntas concretas relacionadas con el tema general. En la construcción del esquema pueden emplearse los métodos deductivo, inductivo, analítico y/o comparativo, según convenga.

 

Elección del tema

El primer paso (y acaso el fundamental) en una investigación académica es la elección del tema. Ésta tiene dos momentos: la identificación de ideas preliminares y la delimitación temática. La primera consiste en una serie de preguntas que el investigador se formula sobre la realidad concreta de la que es parte. Vagas, ambiguas e imprecisas en un principio, éstas se van afinando conforme el investigador avanza en sus conocimientos y adquiere más datos sobre el objeto de estudio. De ahí se llega a una precisión que posibilita delimitar un tema a partir de un objeto de estudio enmarcado en un contexto temporal, espacial y sociocultural determinados.

La elección del tema, además, precisa dos elementos fundamentales para el buen término de la investigación: afinidad y conocimiento.[8] Por afinidad se entenderá “el gusto” que hallará el investigador con su tema. Por conocimiento, en cambio, se entiende el nivel cognitivo previo que se posea sobre el tema en particular. No tomar en cuenta estos dos elementos lleva en muchos casos, particularmente en los tesistas, a abandonar un tema e intentar abordar otro, en ocasiones bastante distanciado del tema original.[9] Por ello, a fin de no ingresar en arduas, penosas e inútiles labores de búsqueda de datos necesarios para una investigación que probablemente no prospere, el investigador debe evaluar las áreas temáticas de interés que contenga su plan de estudios (pénsum académico). Esto implica una investigación preliminar, necesaria para el buen término de los esfuerzos. Tal estudio preliminar demanda el acopio de datos teóricos y empíricos preliminares que constituirán un elemento de partida. Aunque algunos reglamentos académicos exigen la presentación del tema como requisito para desarrollar el perfil y llevar a cabo la investigación, lo ideal es efectuar una revisión inicial de la documentación existente y una aproximación al objeto de estudio, es decir, elaborar un borrador de perfil que permita confirmar o descartar el tema provisional. Así, puede hablarse de dos niveles de investigación: la preliminar (necesaria para proponer un tema de estudio) y la ampliada (en la que se profundizará la recopilación de datos).

  Ideas preliminares

El investigador debe tener un contacto previo con el que considera será su objeto de estudio, y para ello es necesario que mantenga despiertos todos los sentidos, y descubra aquellos elementos que podrían interesarle en una sociedad tan particular y rica como la nuestra. Antes que nada, debe considerar que los hechos aislados, que no se reproducen, no interesan a las ciencias sociales. Interesan los hechos que afectan la vida cotidiana (por ejemplo el congestionamiento vehicular, la contaminación ambiental, la violencia en las familias, la corrupción, etc.). También interesan los abusos de las autoridades, la marginación de sectores poblacionales, etc. Aquello que Durkheim denominaba “patología social”, y que ya fue mencionado en líneas anteriores, debe ser advertido en sus mínimas manifestaciones.

La revisión literaria[10] también puede proporcionar interesantes temas de investigación. Así, tenemos el caso de la Constitución Política del Estado, los diversos códigos (p. ej. la jornada laboral nocturna en las panaderías, prohibida por el Código del Trabajo). Otros libros, como Análisis Crítico de la Realidad, de Gregorio Iriarte, ofrecen una variedad de temáticas que se pueden investigar. Lo propio sucede con la revisión de titulares de la prensa escrita, no importa la fecha, donde saltan a la vista noticias de hechos que pueden concitar el interés del público en general y también del especializado. Desde ya, los catálogos de tesis ofrecen un manantial de posibilidades. En esta etapa no es necesario revisar las tesis; bastará tomar nota de los títulos, a fin de tener una lista lo más completa posible de los temas afines al interés personal.

Yendo algo más lejos, Hernández S. y otros (Ob. Cit.: 2) señalan que una idea de investigación puede surgir incluso de conversaciones personales, creencias y aun presentimientos. Estos mismos autores recomiendan (: 5) que también pueden ser temas de investigación aquellos que ya hubiesen recibido algún tratamiento, y que por tanto debe considerarse que existen: a) temas ya investigados, estructurados y formalizados; b) temas ya investigados, pero menos estructurados y formalizados; c) temas poco investigados y poco estructurados; y d) temas no investigados. Estas ideas deben ser escritas en una lista, conforme al interés y el grado de conocimiento teórico del tema.

  Delimitación temática

Una vez que se cuenta con las ideas iniciales redactadas, aunque vagas e imprecisas, el interesado en efectuar la investigación debe responder las siguientes preguntas:

·         ¿Por qué eligió esta profesión?

·         ¿Qué satisfacciones espera encontrar en el ejercicio profesional una vez recibido el título académico que lo habilita para tal efecto?

·         ¿Cuáles fueron las materias que más le agradaron durante su formación profesional? Y dentro de éstas, ¿cuáles fueron los temas que motivaron su mayor interés?

·         ¿Cuenta con alguna experiencia laboral relacionada con su profesión? De ser positiva la respuesta, ¿cuáles fueron los elementos que más le agradaron y los que más le disgustaron de tal experiencia?

·         ¿En qué está centrado su interés en cuanto a la elaboración de una investigación: a) en descubrir y describir las características generales de un problema cualquiera; o, b) proponer soluciones de largo alcance a cualquier problema que se detecte?

Con estas interrogantes respondidas, se debe proceder a una selección crítica de aquellas áreas temáticas que despertaron mayor interés durante la formación profesional. La primera lista será necesariamente un borrador, y en ella no aparecerán los temas en forma jerárquica. Una segunda lista salvará este detalle, debiendo ordenarse los temas en forma descendente (los de mayor interés deben encabezar la lista). Esta lista, que está estrictamente relacionada con la formación profesional académica, debe ser luego cotejada con la lista de las ideas preliminares. De tal acción surgirá un tema provisional, que debe, además, enmarcarse en un contexto temporal, espacial y sociocultural. Si bien el último contexto no aparece formalmente en el diseño metodológico, su consideración es de vital importancia para el investigador y está íntimamente relacionado con los dos anteriores, que se describen en los siguientes subtítulos.

Para una mejor comprensión, pongamos por ejemplo el caso de un estudio relacionado con el tráfico urbano. Para una delimitación más precisa puede tomarse en cuenta los conflictos vehiculares y peatonales en la ciudad de La Paz. Este estudio no puede ser abordado con el enunciado de la anterior oración: sería un tema bastante general. Debemos, pues señalar qué tiempo y espacio cubrirá el estudio.

  Delimitación temporal

La delimitación temporal es la acción de enmarcar el estudio en un período determinado. En el caso citado en las líneas anteriores, puede estudiarse el problema del congestionamiento vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz durante el primer semestre del año 2001. Este período es significativo, ya que en él, con toda seguridad, se habrán presentado muchos problemas de este tipo. Pudo haberse elegido un período más extenso (por ejemplo un año) pero ello implicaría un esfuerzo mayor que probablemente arrojaría datos similares a aquellos que se obtendrían de estudiar solo un semestre. También pudo haberse efectuado una delimitación temporal más corta, pero entonces los datos resultarían poco fiables (sobre todo si se los analizara en tiempos más breves como una semana o un mes).

  Delimitación espacial

Salvado el anterior punto, toca enmarcar la investigación en un espacio físico. El espacio puede ser medido en cuadras, manzanas, barrios, calles, ciudades o países. Debe evitarse, por razones prácticas, enunciados que comprometan estudios en unidades geográficas extensas (provincias, departamentos o países), ya que tal empresa sólo podría ser cumplida por entidades o instituciones con grandes recursos, como el gobierno central. El otro extremo (un estudio efectuado en un área determinada como la zona central) es el más recomendable. Solo en algunos temas  puede considerarse una ciudad como la unidad geográfica enmarcada en la delimitación espacial. En tales casos, los resultados que se hallen pueden generalizarse luego a toda la extensión que pretenden cubrir.

  El título provisional

Del tratamiento racional de los anteriores puntos surge el título provisional. El denominativo “provisional” hace referencia a que el mismo puede cambiar. En efecto, una vez definido el tema es necesario “bautizar” el mismo. Esto tiene un carácter preliminar, ya que según los datos que puedan recopilarse en el transcurso del diseño metodológico, y fundamentalmente la investigación, el nombre de la investigación puede cambiar. Este cambio, sin embargo, no debe afectar de manera radical el tema elegido, sino que debe guardar en todo momento relación con el mismo, aunque el tratamiento o enfoque sí pueden variar. Para el caso que se toma por ejemplo en estas páginas, el tema corresponde al estudio de los diferentes problemas que se dan debido al alto tráfico en la ciudad de La Paz. Así, tenemos el siguiente cuadro ilustrativo:

Tema

Títulos posibles

Alto tráfico vehicular y peatonal  en la ciudad de La Paz

a) Análisis de la congestión vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz

b) Congestión en el centro urbano de La Paz: análisis y propuestas

Ilustración 1. Relación tema de investigación - título

En el Capítulo i de la Cuarta Parte de este trabajo se considera de manera más detallada el origen de los títulos y subtítulos, aunque en dicha sección se hallan contenidos los puntos concernientes al tratamiento de los resultados de la investigación (es decir, el informe).

Dos estrategias muy importantes que permiten desarrollar el tema de investigación son el registro de conceptos y el diario de investigación, que son detallados a continuación.

  El registro de conceptos básicos y aplicados

Una vez definido el tema, así sea de manera preliminar, el siguiente paso consiste en elaborar una lista de aquellos conceptos que tengan relación con la materia. Esta lista es de suma importancia, sobre todo cuando se decide llevar a cabo la investigación y recibe el nombre de registro de conceptos básicos y aplicados. En él se anotarán todos los conceptos que vayan relacionándose con el estudio, y se recurrirá al mismo cada vez que surja alguna duda para aplicar tal o cual concepto. En ciencias sociales, los dos conceptos más importantes son sin duda cultura y sociedad,[11] y aunque no aparezcan en el diseño metodológico ni el informe de investigación es imprescindible tener claros estos dos conceptos, más si se toma en cuenta que ambos se hallan indisolublemente ligados y que son el punto de partida para todo estudio de este tipo.

Las palabras contenidas son un glosario de uso personal, y su significado puede ser hallado en los diccionarios de uso corriente, los especializados y las definiciones que puedan encontrarse en otros textos consultados. Eventualmente, puede utilizarse como glosario en el informe final de investigación, cuando sea requerido por el reglamento para este tipo de documentos. Lo ideal es partir de una lista que contenga 50 términos como mínimo, pero 30 es un buen número para proseguir el camino. Cuando los conceptos iniciales no pasan de 25 o muy difícilmente llegan a 20, el investigador debe reflexionar seriamente sobre su formación profesional y el tema elegido.

No se debe confundir el registro de conceptos con el marco conceptual y menos con el teórico, aunque sí es un elemento importante de éstos. Se trata más bien de una herramienta de respaldo que despejará inquietudes y afianzará al investigador en el manejo de los términos relacionados con el tema de estudio. Para llenar tal registro bastará un cuaderno cualquiera, pero éste no debe ser destinado a ningún fin distinto.

En el caso que se desarrolla como ejemplo, un registro mínimo de conceptos debería iniciarse con términos elementales tales como tráfico, congestión, embotellamiento,[12] vehículo, peatón, problema, contaminación, planificación, regulación, señalización, etcétera (conceptos básicos). Después de elaborada la lista preliminar se debe, gradualmente, elaborar conceptos aplicados: relacionar unos conceptos con otros de modo tal que se manifieste un concepto más amplio. Para el caso anterior podrían tomarse en cuenta conceptos aplicados como señalización deficiente, tráfico fluido, alto tráfico, vehículos de servicio público, etcétera. Conforme se desarrolla el tema se incluyen otros conceptos aplicados, y cuando éstos no pueden ser hallados en los textos de referencia, el investigador está forzado a construir tales instrumentos de conocimiento. Los conceptos básicos van alternándose con los aplicados en el registro, y en ocasiones los señalados inicialmente pueden ser modificados conforme se estructure el estudio como resultado del trabajo de campo o la revisión documental.

A tiempo de confeccionar esta lista se irá elaborando un registro paralelo en el que se incluyan las palabras sinónimas y antónimas, con lo que se tendrá un panorama más amplio de la temática. Además de ser un buen ejercicio de vocabulario, la confección de estos registros ayudan a visualizar los posibles obstáculos que se hallen en el desarrollo del estudio.

  El diario de investigación

Este diario es un registro cotidiano de los hechos, datos y circunstancias que en forma prevista o no vayan apareciendo ante el autor. Entre éstos están los libros y otras publicaciones, eventos que de una manera u otra puedan relacionarse con el tema elegido, direcciones o teléfonos de personas que podrían facilitar alguna información, etcétera. Puede ser empleado con este fin un cuaderno de espiral con tapa dura de 100 hojas. El formato básico puede ser el siguiente:

Fecha

Lugar

Hecho/dato

12-09-01

Quisco 12 de libros usados, Pasaje de las flores

Libro “América Latina en su Arquitectura”, presenta datos de conflictos originados por flujo de migración campo - ciudad.

Bs 35.

15-09-01

Esq. Belisario Salinas – 6 de agosto

Semáforo en mal estado

 

 

El objeto de estudio

En varios segmentos anteriores se mencionó el objeto de estudio. Éste es, según Erick Torrico (1997: 87) “...el elemento o grupo de elementos conceptuales y/o empíricos reconocibles y tomados como una unidad que posibilitan el conocimiento del tema.” Por tanto, el objeto de estudio puede tener una existencia material o perceptible a los sentidos –cosas, hechos o relaciones–, o bien formal –teorías, categorías o conceptos. Además, como hace notar este autor, el objeto de estudio puede tener una presentación que combine ambos tipos. También puede serlo un libro, un número de periódico, un autor de notas periodísticas de opinión, una corriente ideológica, las manifestaciones religiosas, los hábitos alcohólicos de un segmento de la población, etc.

Identificar el objeto de estudio es de suma importancia para el desarrollo de la investigación, ya que permite el tratamiento específico del tema, evitando que el investigador “se vaya por las ramas” durante el desarrollo de sus actividades. Además, mediante el procedimiento de identificación del objeto de estudio, el tema se presenta en manifestaciones que le permiten concretarse en la realidad. Esto puede advertirse especialmente cuando se trata de estudiar las diferentes relaciones que se dan en el complejo entramado de hechos y situaciones que representa la realidad social concreta. No es necesario identificar el objeto de estudio en el diseño metodológico, salvo exigencias específicas al respecto.

 

Planteamiento del problema

El planteamiento del problema puede ser definido como el paso que permite formalizar en términos operativos el tema de la investigación. Facilita, en efecto, una mayor precisión en las líneas de acción que guiarán el proceso investigativo. Eventualmente puede contener una aproximación expositiva del contexto en que se halla el tema de investigación. Ésta puede ser identificada como el momento concreto en que se da la problemática a estudiar o el desarrollo histórico en el tiempo y el espacio de dicho problema.

Hernández Sampieri y otros (1997: 11) sostienen que el planteamiento del problema contiene los siguientes elementos: los objetivos de investigación, las preguntas de investigación y la justificación del estudio. Sin embargo, en niveles operativos esta regla no siempre puede ser cumplida.

Incluso se puede disgregar los cuatro elementos y aglutinar en un solo elemento el planteamiento del problema y las preguntas de investigación, con lo cual los objetivos y la justificación quedan como elementos independientes del planteamiento, aunque manteniendo una relación necesaria. Esto será visto con mayor detalle en las siguientes páginas.

Es necesario advertir que existe una diferencia importante entre problema y problemática. Erick Torrico (1997: 88) señala al respecto: “...El primero [el problema] es la cuestión que motiva la indagación y la segunda [la problemática] el entorno conflictivo del que aquél es extractado.” Es decir, según la óptica de Torrico, la problemática es el conjunto de problemas que puede ser detectado y en el cual se identifica un problema específico para su correspondiente investigación. Además, debe apuntarse el hecho de que solo en la medida en que una situación conflictiva sea detectada es que se produce una investigación, ya que ésta tendrá, por finalidad última, la resolución de tal situación.

Por otra parte, Carlos Sabino (1995: 1-2) plantea que el conocimiento también puede ser tomado como un problema en la medida que se carezca de datos precisos sobre una rama o disciplina de ciencias maduras o en proceso de formación. Por tanto, los esfuerzos de un investigador o investigadora dirigidos a la identificación, selección y sistematización de datos que contribuyan a enriquecer el bagaje de conocimientos sobre tal o cual rama del saber pueden ser tan válidos y valiosos como aquellos dirigidos a resolver un problema de manera fáctica.

Mario Tamayo y Tamayo (1995: 84), apoyándose en Fernando Arias Galicia, considera que el problema es el punto inicial para toda investigación, señalando concretamente que éste “...Surge cuando el investigador encuentra una laguna teórica, dentro de un conjunto de datos conocidos, o un hecho no abarcado por una teoría, un tropiezo o un acontecimiento que no encaja dentro de las expectaciones en su campo de estudio.”[13]

En este último caso, de forma particular, cuando el investigador se percata de la existencia de una laguna o incongruencia teórica, el aporte al que se pretenda arribar será, desde la óptica científica, más importante, por cuanto se aspirará a formular postulados de carácter general que sirvan como punto de partida o guía racional para otras investigaciones. Además, la finalidad más importante de toda investigación científica debe ser la de generar o construir conocimiento orientado al cambio.

El planteamiento del problema se divide, según Tamayo y Tamayo (1995: 87) en la descripción del problema, los elementos del problema y la formulación del problema, a diferencia de la propuesta de Hernández S. y Cols, citada en líneas anteriores. La disparidad de criterios, empero, no debe impedir que el problema sea formulado en términos operativos, y para ello se hace necesario que el investigador ponga suficiente énfasis en la naturaleza conflictiva del fenómeno que se propone abordar, y ello debe ser expuesto en términos claros y concretos.

Según Raúl España y Juan Carlos Carranza (1999: 17), para la identificación del problema se deben tener en cuenta los siguientes criterios mínimos:

-                                              Qué está mal; cuál es la deficiencia.

-                                              Dónde está localizado el problema y cuáles son las características biofísicas y socieconómicas de su entorno territorial.

-                                              Quiénes son los afectados.

-                                              En qué se expresa el problema.

-                                              Cómo impacta el problema (cómo y en cuánto incide esta situación en la población y los segmentos poblacionales, el ecosistema, la región, etcétera).

-                                              Cuáles son los indicadores de estado actual (incidencia e intensidad del problema).

Raúl L. Mejía I. (2001: 86), en cambio, identifica los siguientes criterios para plantear o formular el problema de manera apropiada:

-                                              El problema debe referirse a relaciones entre dos o más variables, aclarando que esto es procedente solo en casos de problemas causales, estando los casos descriptivos exentos de esta relación.

-                                              Debe ser formulado de modo claro e inequívoco en forma de pregunta.[14]

-                                              Debe ser susceptible de verificación empírica.

Si bien todos los criterios señalados por Mejía son importantes a la hora de formular las preguntas de investigación, el último puede ser considerado como el de más precisión, ya que implica en el investigador la capacidad para vincular la realidad con la teoría en un proceso dinámico y continuo. Por ello, debe tenerse especial cuidado con la construcción de los enunciados que formarán parte del planteamiento del problema.

 

Las preguntas de investigación

Mediante estas preguntas, el tema se afina hasta delimitar de modo más preciso los datos que se buscarán durante el proceso de investigación. Por tanto, las preguntas deben ser claras, sin dar lugar a interpretaciones ambiguas, y, ante todo, ser operables empíricamente. Esto demanda alta atención por parte del investigador, ya que una pregunta mal planteada solo puede originar una respuesta inadecuada.

En el supuesto de que se formulara un estudio sobre el problema del tráfico vehicular, por ejemplo, las preguntas deberán estar dirigidas hacia los diferentes elementos que componen tal problema. En tal caso, los elementos podrían ser los siguientes: circulación vehicular, distribución de vías vehiculares y peatonales, estado de los semáforos, agentes de tránsito, parque automotor, entre otros. Como podrá advertirse, los elementos son presentados en esta primera etapa sin estar relacionados directamente con la situación conflictiva. Es en las preguntas de investigación que los deben presentarse enmarcados de forma tal que pueda identificarse la situación que se considera conflictiva. Así, las preguntas que podrían surgir son las siguientes:[15]

-                                              ¿Por qué la circulación vehicular en el centro de la ciudad de La Paz es tan dificultosa los días lunes a viernes de 8.00 a 21.00 horas?

-                                              ¿Están adecuadamente distribuidas las vías vehiculares y peatonales en el centro de la ciudad de La Paz?

-                                              ¿De qué manera afecta el estado de los semáforos en la circulación vehicular del centro de la ciudad de La Paz?

-                                              ¿De qué manera afecta el trabajo de los agentes de tránsito en la circulación vehicular?

-                                              ¿Cómo afecta el número de vehículos en la ciudad de La Paz en los congestionamientos que se pueden observar diariamente?

Todas estas preguntas, obviamente, son preliminares. Las mismas serán afinadas conforme se avance en el desarrollo de otros acápites. Debe recordarse que todo cuanto se diga, mientras no se presente a las instancias respectivas de revisión y aprobación, es provisional, y por tanto susceptible de modificación. Es habitual que durante el proceso de elaboración del diseño de investigación el investigador se halle inconforme con uno u otro detalle. En tal caso es mejor ir al siguiente punto, ya que es muy fácil entretenerse durante días en una cuestión ínfima haciendo a un lado lo importante.

 

Los objetivos de investigación[16]

Un objetivo en términos metodológicos es todo enunciado claro y preciso con que se definen los propósitos de la investigación, permitiendo identificar los datos que se recopilarán mediante la investigación, sean éstos cuantitativos o cualitativos. Los objetivos de la investigación deben estar relacionados con las preguntas de investigación, sin ser una respuesta a las mismas. El siguiente cuadro, que contiene las preguntas de investigación formuladas en el anterior subtítulo, ayudará a comprender esta relación:

Preguntas de Investigación

Objetivos de investigación

1. ¿Por qué la circulación vehicular en el centro de la ciudad de La Paz es tan dificultosa los días lunes a viernes de 8.00 a 21.00 horas?

a) Señalar los motivos por los que la circulación vehicular en el centro de la ciudad de La Paz es dificultosa los días lunes a viernes de 8.00 a 21.00 horas.

2. ¿Están adecuadamente distribuidas las vías vehiculares y peatonales en el centro de la ciudad de La Paz?

b) Determinar si las vías vehiculares y peatonales en el centro de la ciudad de La Paz Están adecuadamente distribuidas.

3. ¿De qué manera afecta el estado de los semáforos en la circulación vehicular del centro de la ciudad de La Paz?

c) Especificar de qué manera afecta el estado de los semáforos y el trabajo de los agentes de tránsito en la en la circulación vehicular del centro de la ciudad de La Paz.

4. ¿De qué manera afecta el trabajo de los agentes de tránsito en la circulación vehicular?

 

5. ¿Cómo afecta el número de vehículos en la ciudad de La Paz en los congestionamientos que se pueden observar diariamente?

d) Determinar de qué manera afecta el número de vehículos en la ciudad de La Paz en los congestionamientos que se pueden observar diariamente.

 

e) Definir la relación entre el número de vehículos de transporte público y pasajeros de la ciudad de La Paz.

Ilustración 2. Enunciación de los objetivos y su relación con las preguntas de investigación.

Como puede observarse en el anterior cuadro, se dispone de cinco preguntas de investigación e idéntico número de objetivos, pero la relación no es una a uno en todos lo casos. Eventualmente puede bastar formular un objetivo para responder una pregunta de investigación, pero también puede darse el caso de que un objetivo permita responder dos o más preguntas, o bien que una pregunta requiera de dos o más objetivos que permitan responderla.

Al igual que las preguntas de investigación, los objetivos deben ser alcanzables mediante el trabajo de campo y la revisión documental. Mario Tamayo (1995: 78) apunta que “Todo trabajo de investigación es evaluado por el logro de los objetivos mediante un proceso sistemático...”. Esto no significa, como se verá más adelante, que todos los objetivos deben ser alcanzados, sino que éstos permitirán verificar la eficacia del proceso de investigación.

Para su formulación, todos los objetivos requieren un verbo transitivo al inicio, pero debe tomarse nota de las siguientes precauciones: a) no reiterar un verbo para iniciar varios objetivos; b) debe escogerse en cada caso el verbo adecuado; y, c) la relación con la pregunta de investigación debe ser tal que permita responderla. Como pauta general, puede considerarse la siguiente lista de verbos que pueden utilizarse en determinados casos:

·         Analizar: es la separación de los diferentes elementos que confluyen en un fenómeno para su estudio detallado, a fin de identificar las relaciones existentes entre los mismos. Este tipo de objetivos, cuando son enunciados, pecan de innecesarios, pues toda investigación que se precie de tal debe efectuar una análisis. Su inclusión, en todo caso, debe ir seguida de una explicación –aunque sea superficial– de los elementos que podrían derivar del proceso.

·         Comparar: es el acto por el que se examinan dos o más cosas a fin de descubrir sus relaciones, similitudes y semejanzas. La inclusión de este tipo de objetivos corresponde a aquellos estudios en que se tomarán dos cosas de similar naturaleza, sea en el mismo contexto o en dos o más distintos, y es frecuente en investigaciones del área jurídica –cuando se expone la legislación comparada– aunque la formulación del objetivo no sea efectuada en forma expresa.

·         Definir: es el proceso por el que se explica la naturaleza de una persona, grupo o cosa cualquiera. Su enunciación permite poner de manifiesto las características del fenómeno en estudio, a fin de que las variables puedan ser medidas.

·         Determinar: consiste en fijar los límites de algo con precisión, y se la emplea normalmente para hacer alusión a las causas y/o efectos de los fenómenos en estudio, como por ejemplo las consecuencias de la ingesta de bebidas alcohólicas en los transportistas del servicio público los fines de semana, etcétera. Suele equipararse –aunque de manera incorrecta– al hecho de identificar algo.

·         Efectuar: es el acto por el que se ejecuta una tarea o actividad. Su uso no es recomendable en los estudios académicos, pues corresponde a acciones más concretas que las formulaciones de los objetivos. Corresponde, por ejemplo, a una o más tareas del objetivo analizar, y pueden ser efectuar la separación de los diferentes elementos involucrados en la problemática, efectuar la identificación de los elementos en el tiempo señalado, etcétera.

·         Encontrar: significa hallar algo, y es el resultado ineludible de todo proceso de investigación, por lo que su enunciación pecaría, al igual que el anterior caso, de innecesaria por obvia.

·         Especificar: es una palabra sinónima de determinar o precisar.

·         Establecer: es la acción por la cual se deja puesto algo en un lugar para que permanezca y cumpla su función en él. También es el hecho de crear algo que empieza a funcionar. Este es uno de los verbos peor utilizados en la formulación de los objetivos, y se lo confunde a menudo con determinar o identificar, por lo que debe –cuando sea realmente necesario– ser incluido con el máximo de los cuidados.

·         Identificar: es el acto por el que se reconoce a una persona o cosa como la supuesta, y es uno de los verbos más frecuentes en los objetivos. Su uso suele ser inapropiado, ya que se lo emplea como sinónimo de hallar, especificar o encontrar las causas o efectos de algo. Sin embargo, puede ser utilizado para designar el acto que permite reconocer los hechos o elementos a que se hace referencia.

·         Investigar: este verbo no requiere explicación, y su inclusión debe ser siempre descartada, por cuanto el hecho de proponer una investigación lo implica desde el inicio mismo. Incluir en la lista de objetivos esta palabra equivaldría a decir que el propósito de preparar el desayuno es preparar el desayuno.

·         Precisar: véase determinar o especificar.

·         Promover: significa iniciar o activar cierta acción, y debe utilizárselo fundamentalmente en investigaciones aplicadas, de modo tal que se promueva, por ejemplo, la toma de conciencia de la ciudadanía sobre el problema de la alta velocidad en las avenidas principales.

·         Proponer: significa exponer un plan, proyecto, o simplemente un conjunto de actividades, con la intención de resolver una situación concreta. Lo mismo que promover, su formulación está reservada para las investigaciones aplicadas.

·         Señalar: es el acto de indicar, apuntar o hacer notar las características o particularidades de un fenómeno, persona o grupo social.

·         Sintetizar: es el proceso por el que se demuestra la relación entre fenómenos o elementos yendo de las causas a los efectos. También se lo entiende como el acto por el que se reúnen los elementos en un todo, y se lo emplea –o se lo debería emplear– en la redacción de las conclusiones de la investigación.

Debe tenerse especial cuidado –como se señaló antes– de no confundir objetivos con tareas o actividades, ya que mientras un objetivo es algo a alcanzar, las tareas y las actividades son las acciones mediante las cuales se logra algo. Por ello, verbos como analizar y discutir, entre otros, deben ser empleados con mucho cuidado.

  Objetivos específicos

Los objetivos específicos son aquellos propósitos que se espera alcanzar mediante la recopilación de datos concretos (número de personas, características de un grupo, de un discurso o de un lugar concreto). Aunque el lector de este texto haya advertido que en las tesis y otros trabajos de investigación de dimensiones importantes se enuncian los objetivos específicos después de los generales, la experiencia indica que el proceso más conveniente es formularlos en orden inverso: los específicos antes que los generales, ya que los últimos emergen de los primeros.

Es en este tipo de objetivos que la enunciación debe ser lo más clara y precisa posible, evitando interpretaciones ambiguas. Los objetivos enunciados en la ilustración 3 son un claro ejemplo de este tipo de objetivos.

  Objetivo(s) general(es)

Los objetivos generales, como señala Raúl Mejía (2000: 99), indican qué pretende alcanzar el investigador durante su trabajo, siendo este tipo de objetivos el resultado final de una investigación. Sin embargo, esta característica se aplica también a los específicos, aunque de estos últimos no todos tienen la obligación, como los generales, de ser alcanzados mediante el proceso de investigación. Una característica que debe cumplir es la de alcanzar una discusión teórica efectiva, contribuir de modo sistemático en la revisión de conceptos existentes o la formulación de otros nuevos.

Aunque no existe una definición clara en lo que respecta al número de estos objetivos, en el presente trabajo se plantea el número mínimo de uno y el máximo de dos, tomando en cuenta que los objetivos generales deben cumplir siguientes requisitos:

-                                              revisar y apoyar o descartar las corrientes teóricas vigentes;

-                                              proponer nuevos conceptos o sistemas de conceptos; y,

-                                              proponer acciones sustentadas teóricamente para la resolución de los problemas detectados.

En caso de que el propósito de la investigación sea caracterizar una situación concreta (definir y describir los rasgos esenciales de una problemática cualquiera) e incluso interpretar la relación causa-efecto que pueda existir en un fenómeno o conjunto de fenómenos sociales, bastará enunciar un solo objetivo general, ya que éste permitirá, mediante el uso de instrumentos apropiados, una caracterización teórico-conceptual del fenómeno o fenómenos sociales en cuestión. Si además la investigación busca solucionar de alguna manera el problema o conjunto de problemas (sea de manera enunciativa o concreta), se requerirá la enunciación de un segundo objetivo general, en el cual se definirá de manera clara y precisa tal propósito.[17] Retomando el ejemplo del tráfico vehicular, los objetivos generales pueden ser redactados de la siguiente manera:

Objetivos específicos

Objetivos generales

a) Señalar los motivos por los que la circulación vehicular en el centro de la ciudad de La Paz es dificultosa los días lunes a viernes de 8.00 a 21.00 horas.

1. Identificar las causas y efectos del congestionamiento vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz los días lunes a viernes de horas 8.00 a 21.00.

b) Determinar si las vías vehiculares y peatonales en el centro de la ciudad de La Paz Están adecuadamente distribuidas.

2. Proponer soluciones para el problema del tráfico vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz los días lunes a viernes de horas 8.00 a 21.00.

c) Especificar de qué manera afecta el estado de los semáforos y el trabajo de los agentes de tránsito en la en la circulación vehicular del centro de la ciudad de La Paz.

 

d) Determinar de qué manera afecta el número de vehículos en la ciudad de La Paz en los congestionamientos que se pueden observar diariamente.

 

e) Definir la relación entre el número de vehículos de transporte público y pasajeros de la ciudad de La Paz.

 

Ilustración 3. Construcción de los objetivos generales a partir de los objetivos específicos enunciados.

Como puede verse en esta ilustración, los objetivos específicos dan lugar a la formulación de objetivos generales que ponen de manifiesto los propósitos fundamentales que tiene la investigación. El segundo objetivo general puede ser objeto de discusión, por cuanto se desvincula del nivel teórico o de conocimiento que se atribuye a este tipo de objetivos, pero se enmarca en los criterios señalados en el presente trabajo, con lo cual se mantiene la coherencia en las propuestas y discusiones aquí contenidas.

Por último, si bien el proceso de construcción de los objetivos generales sigue los lineamientos que emergen de los específicos, debe tomarse en cuenta que la redacción de ambos se efectúa de manera inversa: primero los generales y luego los específicos.

 

La justificación

Además de la formulación de un problema como punto de partida y la enunciación de objetivos que definan su propósito, toda investigación debe exponer las razones por las que debe ser llevada adelante. Por lo tanto, la justificación puede conceptuarse como la razón o conjunto de razones con las que el investigador intentará fundamentar su estudio, sea para contribuir, rebatir o construir una teoría o para dar soluciones concretas a un problema detectado.

Los criterios que rigen la justificación son, según Hernández Sampieri y otros (1997:15) la conveniencia, la relevancia social, las implicaciones prácticas, el valor teórico y la utilidad metodológica. Los mismos autores plantean en dicho texto un cuestionario con cuyas respuestas el investigador puede construir la justificación, advirtiendo que no es necesario cumplir todos los criterios.

Por tanto, puede justificarse una investigación a partir de la contribución que se considera hará ésta en el ámbito social que la enmarca (una población o institución), en el ámbito académico y en lo personal. Así, podría redactarse la justificación señalando las expectativas que se tienen al momento de plantear el estudio tomando en cuenta estos elementos en forma inicial.

 

Los marcos de la investigación

Los marcos de la investigación son los límites en los que se moverá el estudio considerando las líneas de acción descriptivas y el alcance interpretativo o explicativo que se logre o se aspire dar con el estudio. Erick Torrico (1997: 103) distingue cuatro marcos: el teórico, el histórico, el referencial y el metodológico. Adicionalmente puede hablarse del marco conceptual, que no es menos ni más que el marco teórico, aunque se halla muy emparentado con aquél.

Eventualmente, estos marcos pueden ser mutuamente excluyentes, o bien coexistir en forma subordinada. Así por ejemplo, cuando se considere la inclusión de un marco teórico debe prescindirse del conceptual o bien subordinar este último al primero; pero cuando se incluya un marco conceptual identificado y bien estructurado, éste excluye automáticamente al marco teórico.[18] Esto se debe a que un marco conceptual es nuestro medio un simple listado de conceptos básicos que intervendrán en la conceptualización del estudio, en tanto que el teórico es un sistema de conceptos sustentados a partir de la argumentación que postula cada uno de los autores citados, esté o no el investigador de acuerdo con éstos. Es recomendable que se emplee solo uno de estos dos marcos en la elaboración del diseño metodológico, debiendo mantener prudencia a la hora de elegir los marcos en que se situará la investigación. En este trabajo se presta más atención al marco teórico que a los demás: esto obedece a que es el que más complicaciones da a la hora de ser formulado, y por ello se lo describe en un subtítulo de la jerarquía que engloba a los otros.

  El marco histórico

El propósito del marco histórico es, según Erick Torrico (1997: 107) “...situar al objeto de estudio y al problema de investigación en su contexto histórico directo [...] para facilitar su comprensión y la probable obtención de algunas respuestas a las mismas indagaciones del estudio”. Este marco, por tanto, es la reconstrucción lógica de los procesos y tendencias históricos que determinan el rumbo del fenómeno estudiado.

Esto implica el reconocimiento de la suma de factores que confluyen en el origen y dirección del fenómeno objeto de estudio, situándolo en un momento determinado pero examinando de cerca el proceso evolutivo que implicó el mismo. No se trata solamente, como señala Torrico “...de una cronología relacionada con la existencia del objeto que se estudia [...sino] de un verdadero trabajo de recomposición formal e interpretativa de una época, un período y una coyuntura...”

Los factores que se mencionaban en líneas anteriores son todos aquellos elementos relacionados de un modo directo o indirecto con el fenómeno en estudio, y pueden ser externos o internos. En el ejemplo del tráfico vehicular que se desarrolla, los factores externos podrían ser la superproducción de vehículos motorizados y la exportación de chatarra rodante de las sociedades industrializadas hacia los países subdesarrollados y dependientes como el nuestro. Esto incluiría la revisión de datos estadísticos en un período determinado (supongamos 1985-2001) y el análisis de textos relacionados con los diferentes puntos que se articulan.

Entre los factores internos podrían citarse la depauperación de las condiciones de vida, el incremento en el flujo de migración campo-ciudad, la implantación de políticas de ajuste estructural que favorecieron el incremento de la mano de obra barata y el desempleo, etc. Estos elementos, identificados y respaldados con los datos requeridos, permitirán la adecuada contextualización histórica del fenómeno en estudio.

  El marco conceptual

Aunque algunos autores, como los citados en líneas anteriores, emplean marco conceptual y marco teórico como expresiones sinónimas, en este trabajo se diferencian uno y otro debido a que los reglamentos de diferentes carreras del sistema universitario local los diferencian. Sin embargo, examinando la aplicación (aprobada) de dichas reglas,[19] puede advertirse que en realidad no se trata de un marco en el sentido estricto de la palabra, sino de simples glosarios o listas de definiciones conceptuales. En tal caso, el denominado marco conceptual debería acompañar al teórico como un complemento de éste.

El verdadero marco conceptual no sería otra cosa que la misma lista de definiciones conceptuales estructuradas o ligadas entre sí mediante la redacción del autor de la investigación. En estos párrafos de enlace el autor comentaría los distintos conceptos que vaya transcribiendo. La copia de estos conceptos debe ir acompañada de la fuente de la que proveen. Se sugiere evitar al máximo la recurrencia al diccionario. Si bien los conceptos no siempre son acompañados por una definición del término, existe en los textos consultados alguna aproximación a la conceptuación de los mismos. Los diccionarios que pueden ser empleados son los especializados, pero evitando el abuso de esta fuente. Siguiendo con el ejemplo del tráfico urbano, la lista de definiciones conceptuales a ser desarrollada podría ser la siguiente:

§         Estado

§         Urbe

§         Tráfico

§         Conglomerado

§         Explosión demográfica

§         Depauperación

§         Importación

§         Incremento

§         Parque

§         Flujo vehicular

§         Regulación

§         Tránsito

§         Señalización

§         Vías de circulación

§         Peatón

Un mínimo de 30 palabras a ser aplicadas en el estudio es ideal. Esta lista podría acompañar, como se mencionó anteriormente, al marco teórico.

Por otra parte, existe un elemento importante en la construcción del marco conceptual: se parte de conceptos básicos, aceptados por una mayoría de los autores en las fuentes consultadas, que servirán como punto de partida al estudio. Esto no impide, sin embargo, que una vez finalizada la investigación y procediendo a elaborar el informe se llegue a plantear la revisión de los conceptos de partida o bien, más ambicioso aún, formular otros nuevos que sustituyan a los viejos, dando un nuevo contenido a los términos empleados como punto de partida. Así, el investigador en ciencias sociales tiene la opción de elegir entre la adopción de conceptos muy empleados y la construcción de los propios que respondan a una realidad concreta.

Finalmente, si no se obtienen las suficientes definiciones o sistemas conceptuales, es decir, el sustento teórico necesario para desarrollar el estudio, el investigador se halla en el momento decisivo de proseguir su tarea o abandonarla, ya que, como se definió en el Capítulo i de la Primera Parte, los estudios exploratorios (aquellos que carecen del suficiente andamiaje que proporcionan los estudios antecedentes) exigen condiciones particulares para su desarrollo.

  El marco referencial

Erick Torrico (1997: 108) define el marco referencial como “...el conjunto de características objetivas que hacen reconocible ese objeto [de estudio]”, caracterizándolo como la descripción y biografía del objeto de estudio. Este marco es opcional en el diseño metodológico, e implica una delineación de la evolución que siguió el fenómeno estudiado. Algunos autores, como se señaló anteriormente, identifican el marco referencial siguiendo diversos criterios, lo cual hace variada la interpretación que pueda tener.

Otros documentos, como el listado del Instituto de Investigaciones y seminarios de la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés, Requisitos que debe cumplir el perfil de tesis, identifican el marco referencial como el conjunto de marcos agregados (teórico, conceptual, histórico y jurídico) lo cual es, en cierto modo, una aberración metodológica.

  El marco metodológico

Entendido como diseño de la investigación[20] unas veces y denominado marco práctico en otras,[21] el marco metodológico consiste en “...el diseño estratégico que hace el investigador para estudiar la temática que eligió...” (TORRICO, Erick 1997: 108). Esto se traduce en la identificación de métodos (opcionalmente), técnicas, instrumentos, fuentes de información a ser consultadas y el procedimiento.

Cuando no se presentan estos elementos en forma de marco metodológico, deben identificarse en un punto posterior, tal como se formula en el subtítulo

Metodología de la investigación de este capítulo. La diferencia entre una y otra estrategia está en que mientras el marco metodológico demanda una base teórica siquiera elemental en cuanto a metodología, en la sección que titula “Metodología de la investigación”, o “Métodos y técnicas” bastará citar los criterios básicos de selección de tal o cual estrategia metodológica, siendo opcional la identificación de los textos que guían metodológicamente el trabajo.

  El marco institucional[22]

Este marco es construido cuando la investigación es efectuada en una entidad, por ejemplo un hogar de niños huérfanos o una escuela, o bien en caso de tomarla como unidad de análisis. En este apartado deben identificarse los datos generales de la organización: ubicación, naturaleza, beneficiarios, metas, financiamiento, fecha de fundación, convenios nacionales o internacionales, reconocimientos, directores, logros y frustraciones, etc. Para ello, se debe apelar a los registros documentales con que cuente la institución, y demanda mucho cuidado en la formulación de determinadas preguntas.

  Sugerencias

Los diferentes tipos de marcos aquí señalados, lo mismo que el marco teórico que se detalla a continuación, pueden ser empleados según el requerimiento general de la investigación. No existen reglas rígidas, sino apenas una serie de pautas que pueden modificarse según lo exija el proceso de la investigación. Se debe tener mucho cuidado en no repetir los elementos de un marco en cualesquier otros puntos del diseño metodológico.

 

El marco teórico

La teoría, como se señalaba en el subtítulo 2.1 de la Primera Parte, es el conjunto de conocimientos sistematizados conceptualmente, con el requisito de que tales conocimientos surjan de la realidad concreta y sean procesados por la subjetividad pensante del sujeto que los elabora. También es el elemento de partida para construir el marco teórico.

Como se advertía en el mismo subtítulo, no todo lo escrito puede ser llamado teoría, así como no toda muerte es un asesinato. Por tanto, debe valorarse con los cinco sentidos el contenido de un texto antes de señalarlo como tal, no importando que lo escrito sea el resultado de un proceso de investigación anterior. Muchas veces se puede estar ante un documento de escaso valor teórico por el bajo nivel conceptual, interpretativo o explicativo que éste contenga. Debe recordarse que al margen de ser un conjunto de conocimientos organizados, una teoría es un sistema de explicación e interpretación de las relaciones que se dan entre fenómenos. Además, debe tomarse en cuenta que al diseñar un marco teórico no se está haciendo teoría. Mario Bunge (1993: 178-9) señala sobre el marco teórico:

“La noción de marco teórico o conceptual, o simplemente contexto, puede caracterizarse como sigue: Un marco teórico (o contexto) es un conjunto de proposiciones referentes a un mismo dominio (p. ej., sociedades humanas) y tales que contienen ciertos conceptos (p. ej., los de clase social y anomia) que constituyen un grupo homogéneo, en el sentido de que todos ellos se refieren al mismo dominio. Más aún, en virtud de esta referencia común, en un contexto, sin ser una teoría propiamente dicha, [el marco teórico] posee un grado de organización muy superior al de una colección de proposiciones tomadas al azar.”

Con los elementos aportados por Bunge sumados a las consideraciones previas, se define el marco teórico como el conjunto de definiciones conceptuales y principios doctrinales en los que se encuadra el estudio. Pero no basta esta definición. Como se advertía en líneas anteriores, las definiciones y características de las herramientas metodológicas varían según los puntos de vista de un autor u otro. Carlos Sabino (1995: 43), por ejemplo, equipara marco teórico con marco referencial, e incluso menciona que en un sentido más restringido puede ser denominado marco conceptual (al igual que Bunge). Por tanto denominar de el marco un modo u otro debe estar coherentemente sustentado por los diferentes textos consultados.

  Funciones del marco teórico

Según Mario Tamayo y Tamayo (Ob. Cit.: 97) y Roberto Hernández S. y otros (Ob. Cit.: 22), las funciones del marco teórico son:[23]

-                                              Delimitar el área de la investigación: seleccionar hechos conectados entre sí, mediante una teoría que permita hallar una respuesta al problema formulado.

-                                              Sugerir guías de investigación: En la elaboración del marco teórico pueden verse nuevas opciones de enfoque para tratar el problema. El marco teórico, como guía de investigación, tiene relación con la delimitación del problema.

-                                              Compendiar conocimientos existentes en el área que se va a investigar. Sirve como corriente principal en la que aparecerá la confirmación de las investigaciones.

-                                              Expresar proposiciones teóricas generales, postulados y marcos de referencia que servirán como base para formular hipótesis, operacionalizar variables[24] y esbozar teoría de técnicas y procedimientos a seguir.[25]

-                                              Ayuda a prevenir errores cometidos en otros estudios.

-                                              Orienta sobre cómo habrá de llevarse a cabo el estudio. Cuando se acude a los antecedentes, podemos darnos cuenta de cómo fue tratado un problema específico de investigación.

-                                              Amplía el horizonte de estudio y guía para centrarse en el problema, evitando desviaciones del planteamiento original.

-                                              Inspira nuevas líneas y áreas de investigación.

-                                              Provee de un marco de referencia[26] para interpretar los resultados del estudio.

  Estructuración del marco teórico

En la Ilustración 1 se apuntaba la relación entre teoría y realidad concreta y su intermediario imprescindible, la investigación. Cuando se estructura un marco teórico, se hace uso de sistemas propositivos de explicación e interpretación de una determinada realidad, pudiendo ser ésta la propia o la estudiada en contextos distintos (por ejemplo, un estudio llevado a cabo en el Brasil). Al apropiarse de tales teorías, el investigador se vale de las herramientas con las cuales intentará, a su vez, interpretar la realidad concreta en que trabaja. Producto de tal proceso se puede plantear un sistema interpretativo y explicativo (total o parcialmente) nuevo de la realidad concreta en la cual se trabaja.

Un marco teórico elemental está constituido por los estudios antecedentes y la perspectiva doctrinal. Los estudios antecedentes son todos aquellos trabajos efectuados en contextos ajenos (lejanos o próximos) o el propio en que se desarrollará el estudio. No existe investigación válida que no cuente con un documento o informe en que se presenten los resultados. En tales documentos se identifican los conceptos, categorías y variables y su referente empírico, determinando la relación que tales elementos guardan con el estudio que se plantea. La perspectiva doctrinal hace referencia a la ideología que guiará la investigación. Las perspectivas reciben en este trabajo y otros el nombre de paradigmas sociológicos.

El marco teórico demanda la construcción de un esquema lógico en el que se discuta teóricamente en torno al problema elegido para el estudio. Esto consiste en la formulación de los conceptos básicos relacionados y jerarquizados. Un ejemplo sería el que podría desarrollarse a partir del tema del tráfico urbano:

1. El tráfico urbano

1.1 Concepto de tráfico

1.2 El tráfico peatonal

1.3 El tráfico vehicular

2. El congestionamiento vehicular

2.1 Concepto de congestionamiento

2.2 Tipos de congestionamiento

2.3 Factores que influyen en el congestionamiento

2.3.1 Crecimiento demográfico desordenado

2.3.2 Señalización deficiente

2.3.3 Incremento en el parque vehicular

3. Consecuencias del congestionamiento vehicular

3.1 Contaminación ambiental

3.2 Deterioro de las condiciones de vida

3.3 Alteraciones emocionales

A partir de este esquema (que puede modificarse posteriormente), se procede a detectar, identificar y transcribir los puntos de vista de diferentes autores sobre los distintos puntos relacionados con el tema. Una secuencia útil para este propósito es la siguiente: comentario-introducción, cita, comentario complementario, comentario transición, cita, comentario conclusión. En esta secuencia el término cita hace referencia a las citas textuales, de resumen o paráfrasis. La distribución de los distintos elementos puede variar, pero la citada es la más recomendable. Un ejemplo de esto sería:

Sin duda, el efecto demográfico contribuye de manera significativa a la agudización del problema del tráfico. Y esta situación está ligada con el desarrollo económico de nuestras ciudades. Así lo señala Jorge A. Hardoy, cuando afirma:

“La metropolización de la población es un fenómeno mundial. En los países con economías en vías de desarrollo y en particular en América Latina, la metropolización es el reflejo de la centralización del poder y de la concentración económica a nivel nacional y de la debilidad de las economías regionales para oponerse al crecimiento de ciertos mercados locales con una influencia que supera a la región y que, en ciertos aspectos, incluye al país entero. El inevitable corolario de esa situación es la concentración de las inversiones productivas, de los recursos humanos y de la infraestructura social en ciertos puntos del territorio.” (HARDOY, Jorge A., en SEGRE, Roberto 1985: 66)

En la perspectiva de Hardoy, el fenómeno del crecimiento urbano (metropolización) tiene en el caso de América Latina características particulares, ya que no obedece a las mismas leyes de desarrollo económico de los países industrializados, sino que el incremento de la población y la expansión de la mancha urbana se efectúa en desmedro de las áreas rurales y de las denominadas ciudades secundarias. Con esto, la falta de planificación se hace más patente.

Las citas y comentarios deben ser elaboradas –en lo posible– con el auxilio de los distintos tipos de fichas, cuyos casos más recurrentes pueden ser hallados en la Tercera Parte de este libro o en cualquier otro texto de técnicas de investigación documental. Pero también puede elaborarse el marco con la transcripción de los datos recopilados y comentarios redactados en forma directa.

El procedimiento de construcción del Marco Teórico debe ser orientado por las escuelas y tendencias existentes.[27] En las ciencias sociales se tropieza con el problema de la multiplicidad de teorías, lo cual de alguna manera hace que, incluso, se cuestione su la como ciencia. En ocasiones, tales teorías se hallan contrapuestas en su contenido. A continuación se enumeran las corrientes teórico-doctrinarias más importantes.

  Paradigmas sociológicos

Un paradigma es el ejemplo que sirve de norma. En el estudio de lo social implica la adhesión a una escuela teórico-doctrinaria. Los textos que sean consultados difícilmente identificarán la escuela en que se inscriba la propuesta, pero con los lineamientos básicos que aquí se plantean podría identificarse la tendencia del autor o los autores.

Mario Bunge (1993: 185-201) indica que a lo largo de la historia fueron construyéndose tres concepciones de la sociedad, que son la base sobre la que se erigen los aquí denominados paradigmas sociológicos: el individualismo, el globalismo y el sistemismo, y resume los principios de estas tres formas de ver la realidad social de la siguiente forma:

Concepción

Componente

Individualismo

Globalismo

Sistemismo

Ontología

1. Una sociedad es un conjunto de individuos. Las totalidades supraindividuales son conceptuales, no concretas

1. Una sociedad es una totalidad que trasciende a sus miembros.

1. Una sociedad no es ni un conjunto de individuos ni un ente supraindividual: es un sistema de individuos interconectados.

 

2. Puesto que las totalidades sociales son abstracciones, no tienen propiedades globales emergentes: toda propiedad social es una resultante o agregación de propiedades de los individuos que componen la sociedad.

2. Una sociedad tiene propiedades globales o gestalt. Estas propiedades son emergentes, o sea, no se reducen a propiedades de los individuos.

2. Puesto que una sociedad es un sistema, tiene propiedades sistémicas o globales. Algunas de éstas son resultantes o reductibles y otras son emergentes: están enraizadas en los individuos y sus interacciones pero ellos no las poseen.

 

3. Puesto que no hay propiedades sistémicas, una sociedad no puede actuar sobre sus miembros: la presión de grupo es la totalidad de las presiones que ejercen los miembros del grupo. La interacción entre dos sociedades  consiste en la interacción entre sus miembros individuales. Y el cambio social es la totalidad de los cambios de los componentes individuales de la sociedad.

3. La sociedad actúa sobre sus miembros más fuertemente de lo que éstos actúan sobre la sociedad. La interacción entre dos sociedades es de totalidad a totalidad. Y el cambio social es supraindividual aun cuando afecta a los miembros individuales de la sociedad.

3. La sociedad no puede actuar sobre sus miembros, pero los miembros de un grupo pueden actuar individualmente sobre un individuo, y el comportamiento de todo individuo está determinado no sólo por su equipo genético sino también por la función que desempeña en la sociedad. La interacción entre dos sociedades es reductible a la interacción interpersonal, pero cada individuo ocupa un lugar determinado en su sociedad y actúa en función del mismo más que a título privado. Y el cambio social es un cambio de estructura social, por lo tanto es un cambio tanto social como individual.

Metodología

1. El estudio de la sociedad es el estudio de sus componentes

1. El estudio de la sociedad es el estudio de sus propiedades y cambios globales.

1. El estudio de la sociedad es el estudio de los rasgos socialmente relevantes del individuo así como la investigación de las propiedades y cambios de la sociedad en su conjunto.

 

2. La explicación última de los hechos sociales debe buscarse en la conducta individual.

2. Los hechos sociales se explican en términos de unidades supraindividuales tales como el Estado, o de fuerzas supraindividuales tales como el destino nacional. La conducta individual puede entenderse (aunque acaso no se explique) en términos del individuo en cuestión y de la acción de la sociedad íntegra sobre él.

2. La explicación de los hechos sociales debe buscarse tanto en los individuos y grupos como en sus interacciones. La conducta individual es explicable en función de las características biológicas, psicológicas y sociales del individuo en sociedad.

 

3. Las hipótesis y teorías sociológicas se ponen a prueba observando el comportamiento de los individuos

3. Las hipótesis y teorías sociológicas o bien no son comprobables empíricamente (globalismo anticientífico) o bien se contrastan con datos sociológicos e históricos (globalismo de orientación científica).

3. Las hipótesis y teorías sociológicas han de ponerse a prueba confrontándolas con datos sociológicos e históricos. Pero éstos se construyen a partir de datos referentes a individuos y subsistemas (o grupos), ya que solo éstos son (parcialmente) observables.

Ilustración 5. Resumen de las tres concepciones de la realidad social.

Fuente: Elaboración propia con base en Mario Bunge (1993: 187-9)

Partiendo de la propuesta de Mario Bunge, puede diseñarse una clasificación que emerge de la concepción sistemista, y que incluye el funcionalismo, el estructuralismo y el materialismo histórico.

El funcionalismo interpreta la sociedad como una unidad orgá­nica en la que los diferentes elementos que la componen cumplen una función (y papel), es decir, que desarrollan una “conducta esperada” y que invariablemente implica una contribución a la pervivencia del sistema social. Así, la corriente funcionalista se ocupa de conocer cuáles son los elementos del todo y qué funciones desempeñan, además de que mide el grado en que son o no cumplidas dichas funciones e investiga la forma en que esos rendimientos pueden ser mejorados, siempre con vista a perpetuar, en lo esencial, el estado de cosas presente. El énfasis que hace esta escuela en el concepto de función se relaciona con su interpretación de que cada función satisface una determinada necesidad o costumbre social, especialmente aquellas de índole biológica. La adhesión a valores de índole espiritual y las motivaciones individuales constituyen, para esta concepción, el origen de la acción social (CAZENEUVE, Jean 1979: 201).

Esta doctrina está presente cuando efectuamos un análisis sistémico (análisis de unidades específicas). Lo sistémico es empleado como un modelo analítico. También hacemos uso del funcionalismo cuando efectuamos correlaciones estadísticas que forman parte de un sistema. La función tiene diversos significados, de los cuales los más importantes son empleados en las matemáticas y la sociología. Para la primera, función es una variable cuya magnitud está determinada por la magnitud de otra; para la segunda, se refiere a los aportes que una parte hace al todo. También toma en cuenta la variante de las aportaciones que hace el grupo a los individuos.

Su postulado básico es el que un sistema social es un sistema real, en el que las partes que lo constituyen desempeñan funciones esenciales para la existencia, mantenimiento y fortalecimiento del todo (es decir, el sistema) y en consecuencia son interdependientes y están integradas. Las partes que constituyen el sistema social son unidades diferenciadas. Lo que importa es constituir unidades concretas y analíticas. Un análisis funcional implica la combinación de diferencias e interdependencias. Además, debe responder cómo se produce la interdependencia de las unidades. Por otra parte, esta teoría plantea que todos los fenómenos sociales cumplen ambas funciones, es decir, que aportan al funcionamiento de la sociedad y la supervivencia de los individuos.

Se hace referencia a la sociedad como un todo unitario, organizado en sus diferentes componentes. Esos componentes tienen determinadas propiedades, posiciones e interrelaciones definidas entre sí, de manera que conforman conjuntos bien definidos y delimitados. Un sistema social, por tanto, es una unidad con determinado sentido: cubrir las necesidades de los individuos.

Una estructura es la reunión de muchos elementos en un todo. El concepto de sistema está íntimamente ligado al de estructura, pues hace referencia a la organización de elementos dependientes y solidarios entre sí, es decir, el modo como las partes están articuladas unas con otras, formando una totalidad concreta. A la dinámica de las relaciones que se establecen entre las diversas partes que constituyen el todo, es decir, el sistema, hacen referencia el concepto de estructura.

Los supuestos fundamentales del funcionalismo son:

·         La diferenciación: todo componente del sistema debe poseer una función. No se considera que existan supervivencias sin función actual.

·         La integración: todo sistema presenta un alto grado de integración sin partes sueltas.

El funcionalismo deja algunos problemas sin resolver. Si se acepta que los sistemas son perfectamente integrados, deja de lado la desorganización social y resta importancia al conflicto, lo cual no impide, sin embargo, el reconocimiento de la existencia de situaciones que llevan a la tensión y la confrontación por intereses en pugna. Para afrontar tales lagunas, el funcionalismo se propuso aceptar otros conceptos más:

-                                              Funcional: si las consecuencias son positivas o preservadoras del sistema.

-                                              Infuncional: como un término neutro. Entendiendo que los elementos producen consecuencias para otros elementos o para el sistema como un todo.

-                                              Disfuncional: si las consecuencias son negativas.

Lo cierto es que el conflicto invalida todo modelo de sociedad basada en la “integración consensual”, es decir, las normas y valores aceptados por todos, que es uno de los pilares de esta teoría. Empero, estas debilidades no impiden un análisis funcionalista de elementos o segmentos de la sociedad.

Tomando en cuenta que algunos elementos cumplen más de una tarea (es decir, cumplen más de una función), el funcionalismo incorporó en su teoría dos categorías:

·         Funciones manifiestas: comprende los propósitos o cometidos declarados de las organizaciones.

·         Funciones latentes: hace referencia a las consecuencias adicionales que puedan ser, incluso, sustitutivos de las funciones manifiestas.

Por otra parte, la selección de una variable independiente es en lo esencial arbitraria en el análisis funcional estructuralista. Se otorga a cada elemento la misma y similar importancia en el sistema. Además, la modificación de un elemento modifica los demás. Las determinantes de la estructura y los cambios sociales, por lo tanto, responden a múltiples causas, pero relacionados entre sí funcionalmente. Este planteamiento da origen a una tautología funcional.

Acerca de los principales expositores de esta corriente doctrinaria, Erick Torrico comenta (1997: 33): “Dentro del funcionalismo sociológico puede ser situada la obra de Bronislaw Manilowksi –que fue el primero en desarrollar una explicación de la realidad sociocultural desde esta perspectiva–, la de Émile Durkheim e incluso la de Max Weber”.

Sobre el análisis de lo social, Émile Durkheim (1998) plantea varios principios básicos para tal efecto. Durkheim formula una serie de reglas que van desde la aceptación de los hechos sociales como cosas[28] e incluye la observación de los hechos sociales, la distinción entre lo normal y lo patológico, etc., hasta la aplicación de los métodos necesarios en el tratamiento del hecho social.

La perspectiva funcionalista es de orden muy general y se la puede resumir así: las actividades parciales contribuyen a la actividad total del sistema al que pertenecen. Así, la orientación teórica del funcionalismo tiende a explicar los hechos sociales en todos los niveles de su desarrollo, por su función, por el papel que representan dentro del sistema cultural todo entero y por la manera como están ligados unos a otros dentro del sistema. El funcionalismo descansa sobre la definición de las sociedades como totalidades, conjuntos formados por la trabazón de sistemas particulares (político, económico, de parentesco, etc.).

Postulando la unidad funcional de la sociedad, el funcionalismo la precisa mediante la noción de equilibrio interno. Un sistema social tiende a perpetuarse tal como es, pues la armoniosa cooperación entre todos sus elementos aleja los conflictos persistentes; y los cambios que puedan introducirse en él no pueden resultar, en consecuencia, más que de causas exteriores. Un problema de esta corriente sociológica, como se señaló anteriormente, es que explica bien por qué las cosas subsisten, pero no explica por qué cam­bian (CAZENEUVE, Jean, Ob. Cit.: 225).

Se podría asegurar que el funcionalismo limita su campo de validez a las sociedades cerradas al cambio. Pero no es así. Malinowski afirma con fuerza una pretensión más amplia: “En todos los tipos de civilización, cada objeto material, cada idea y cada creencia llenan una función vital cualquiera” (MALINOWSKY, Bronislaw 1968: 125).

El estructuralismo concibe la sociedad también como una unidad de partes pero, a diferencia de la corriente anterior, pone énfasis en los modos de interrelación e interinfluencia de esas partes. La estructura es comprendida no sólo como armazón o “esqueleto” de la realidad social (esto en el plano de las relaciones fácticas de los objetos y sujetos), sino especialmente como trama latente de lo real (en el plano abstracto de las relaciones percibidas). Los estructuralistas, entonces, privilegian el estudio de las partes de un objeto (las identifican y caracterizan) y de sus interconexiones, recurriendo para ello a recortes sincrónicos y a la formulación de modelos. Los hechos sociales son, pues, explicados por o “desde” la estructura. (CAZENEUVE, Jean Ob. Cit.: 223).

Las dificultades de esta doctrina residen en el hecho de que las estructuras son totalidades por composición. Plantea la siguiente interrogante que surge como un conflicto para esta doctrina: ¿las estructuras existen desde siempre? Las estructuras tuvieron y están en proceso de composición permanente.

Un análisis estructuralista puede ser estático o dinámico. En ambos casos, su propósito es discernir las pautas o configuraciones decisivas para un momento dado o período. En el estructuralismo, la estructura tiene prioridad sobre los elementos. Las propiedades de estos últimos están determinadas por el todo (la estructura).

Los postulados esenciales de esta corriente son: 1)        una estructura se basta a sí misma. No necesita, para ser captada, recurrir a ninguna clase de elementos ajenos a su naturaleza; y, 2) diversos hechos poseen una estructura, con características generales y aparentemente necesarios y que están presentes a pesar de sus variedades. Las características esenciales de una estructura son:

-                                              Comprende una totalidad, donde el todo es un sistema de relaciones.

-                                              Es un sistema de transformaciones donde los elementos están subordinados a leyes que caracterizan al sistema.

-                                              Posee autorregulación. Las leyes del sistema autorregulan los elementos, y confieren al todo propiedades de conjunto distintas a las de los elementos.

El análisis de los elementos consiste en descubrir las estructuras constitutivas fundamentales en que se reparten los datos sensoriales de la observación y de la experiencia. En el análisis estructural, la relación es más importante que las partes. Entre otras características tenemos:

-                                              La estructura es un modelo. Debe tener las características de un sistema (una unidad). Está constituida por diversos elementos, ninguno de los cuales puede experimentar cambios sin que ello provoque cambios en todos los demás.

-                                              El todo es un sistema de relaciones.

-                                              Para cada modelo es preciso que se pueda ordenar una serie de transformaciones, de manera de obtener un grupo de modelos del mismo tipo.

-                                              Las tres anteriores propiedades permiten predecir las reacciones del modelo. En caso de que uno o más de sus elementos queden sometidos a determinadas modificaciones, la estructura también se modificará.

-                                              El modelo debe estar constituido para ser inteligible mediante todos los hechos observables.

-                                              Tratar el fenómeno como un todo, ya que el todo domina las partes.

-                                              El todo determina el lugar que corresponde a cada elemento. Además, el todo es más que la simple suma de elementos.

-                                              Cada sistema posee una estructura determinada que rige al sistema dado.

-                                              Encontramos leyes coexistenciales. Es la coexistencia la que define el género de un fenómeno. Son leyes de las propiedades de la subsistencia.

-                                              Cuando nosotros establecemos leyes de coexistencia, no se establece una relación estática, sino dinámica.

De todo lo señalado se desprende su insistencia:

-                                              En la pautación de las relaciones sociales,

-                                              Encontrar una interacción recurrente;

-                                              Es una orientación hacia el problema de estructuras y función.

-                                              El carácter estructural de los fenómenos determina las funciones realmente importantes.

En este contexto social que debe ser a la vez social y estructural, debemos ceñirnos a los aspectos objetivos y visibles de la vida social, y averiguar los nexos y relaciones que hubo entre estos aspectos.

Tal vez sea necesario, para destacar mejor lo específico de una y otra corriente subrayar las diferencias existentes entre el funcionalismo y el estructura­lismo. El estructuralismo, que define la estructura como una construcción del pensamiento racional, reprocha al funcionalismo su “realismo” de la función y su creencia de que todo en la sociedad va a parar a ella. Otra diferencia sustancial entre ambas escuelas es que mientras el funcionalismo observa las analogías (similitudes) entre las diferentes sociedades, el estructuralismo centra su atención en las diferencias (MATTELART, Armand y MATTELART Michèle 1991: 55 y ss).

Erick Torrico (1997: 34) apunta: “Una versión combinada de las dos corrientes paradigmáticas mencionadas es el estructural-funcionalismo....”. Finalmente, en torno a la óptica marxista pueden recapitularse los principales postulados del materialismo histórico[29] en los siguientes enunciados:

·         Toda sociedad es una organización de producción, con una base económica y una superestructura ideológica, jurídica, política y religiosa que descansa sobre la antedicha base.

·         Las relaciones de producción y las fuerzas productivas conforman los modos de producción.

·         La evolución de los modos de producción determina la evolución de las sociedades.

·         Las sociedades pasan por las siguientes etapas: comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo. Según los autores consultados, el comunismo es la etapa superior de dicha evolución social y económica, en la cual se destruye la propiedad privada y el régimen de explotación del hombre por el hombre.

·         Toda sociedad capitalista está dividida en dos clases sociales antagónicas e irreconciliables: la de los propietarios de medios de producción o capitalistas y la de los trabajadores asalariados o proletarios. Los últimos sólo tienen su fuerza de trabajo para venderla en el mercado.

·         La plusvalía es el trabajo no remunerado.

·         La lucha de clases es la lucha por la plusvalía.

La caída del muro de Berlín, la transformación de la URSS en la Comunidad de Estados Independientes, la definitiva apertura al capitalismo y la suma de cambios acelerados que vivieron los países del Este y la China Popular precipitaron la revisión de los principios y la destrucción de la bipolaridad ideológica en el mundo. Esto llevó a considerar que el marxismo había entrado en desuso. La doctrina, no obstante, se mantiene en pie y es probable que aún tenga vida bajo su aparente sepultura. Sin embargo, este tema merece otro comentario.

Esta última escuela privilegia las relaciones económicas y la lucha de clases para el análisis sociológico. El funcionalismo y el estructuralismo, por el contrario, privilegian las relaciones e interdependencias entre los elementos de la sociedad, o, como señala W. W. Rostow (1963: 14), “que las sociedades son organismos de acción recíproca”.[30]

El reconocimiento de los paradigmas sociológicos es muy importante en la construcción del marco teórico, por cuanto la adscripción a una u otra escuela determinará los conceptos y categorías que sean empleados. De esta forma se evitará un eclecticismo que denuncia una falta de preparación, discernimiento y definición.

 

Hipótesis

Definición y características

Hernández S. y otros (Ob. Cit.: 77) Mario Tamayo y Tamayo (1995: 101) y Faustino Cárdenas (1991: 93) coinciden en definir la hipótesis como una proposición tentativa planteada para responder una pregunta o problema concreto. Además, como sugieren Hernández S. y otros (Ob. Cit.: 78) “...pueden surgir de un postulado de una teoría, del análisis de ésta, de generalizaciones empíricas pertinentes a nuestro problema de investigación y de estudios revisados o antecedentes consultados”. Por tanto, es el eslabón entre la teoría y los datos empíricos (reales) que surjan durante el proceso de la investigación ampliada. Esta relación se establece mediante la aplicación de los conceptos y variables detectados en la revisión literaria del tema, en la elaboración del marco teórico.

Así, la hipótesis puede plantear la relación causa-efecto entre dos o más variables, y anticipa los resultados del proceso de recolección de datos. Al ser contrastadas con los datos empíricos, las hipótesis no deben ser necesariamente confirmadas: basta que ayuden a identificar las causas que originan el problema o situación conflictiva.

En cuanto a su enunciación, Erick Torrico (1997: 90-91) plantea las siguientes opciones:[31]

-                                              Afirmación: El elevado número de automotores en la ciudad de La Paz ocasiona problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes;

-                                              Negación: El elevado número de automotores en la ciudad de La Paz no ocasiona problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes; o,

-                                              Interrogación: ¿Cuál es la causa del congestionamiento vehicular y peatonal en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes? En este último caso, como señala Torrico, la hipótesis sustituye la identificación del problema.

Dependiendo del tipo de estudio que se desarrolle, puede prescindirse de hipótesis. Esto sucede especialmente con los estudios exploratorios y algunos descriptivos (véanse Hernández S. y otros Ob. Cit.: 97, 201 y Carlos Sabino 1995: 59). Esta aclaración está referida a las investigaciones básicas. En lo que respecta a los proyectos sociales, debe tenerse claro que los mismos constituyen una hipótesis en sí, y que por lo tanto no llevan hipótesis. Como se vio anteriormente, la evaluación es al proyecto lo que la investigación es a la hipótesis: el proyecto es una propuesta de solución a un problema (investigación aplicada) como resultado de una investigación básica previa, y por lo tanto su verificación depende de la ejecución del mismo.

Faustino Cárdenas (1991: 100-05) identifica además los siguientes requisitos que debe cumplir la hipótesis:

-                                              Claridad: requiere ser expresada en términos claros y precisos, que no den lugar a interpretaciones ambiguas. El objeto de estudio debe ser identificado delimitándolo tanto en el tiempo como el espacio y el contexto sociocultural;

-                                              Empiricidad: debe establecer los datos reales con los que se trabajará. Como se señaló anteriormente, no se trata solo de lo tangible, sino también de la realidad inmaterial pero concreta, como los ritos y las costumbres;

-                                              Especificidad: para su verificación, la hipótesis debe estar expresada en términos relacionados específicamente con el contexto preciso en que se desarrollará la investigación del fenómeno o conjunto de fenómenos estudiados;

-                                              Vinculación con las técnicas: la formulación debe estar estrechamente vinculada con los métodos y técnicas más apropiados para la recolección de datos y la verificación de la hipótesis;

-                                              Vinculación con la teoría: la respuesta provisional constituida por la hipótesis debe situarse, en lo posible, en un contexto teórico amplio.

Sobre este último punto, Cárdenas enfatiza (:103), citando a Mario Bunge (1969/89)[32] que las hipótesis científicas están todas más o menos basadas o fundamentadas en conocimiento previo, o sea, que se proponen, se investigan y sostienen sobre la base de determinados fundamentos que no son solo los datos que se recogen. Esto es de suma importancia, por cuanto el camino invariable para solucionar un problema o conjunto de problemas es la formulación de conceptos o proposiciones teóricas que interpreten la realidad en la que se enmarca el estudio.

La hipótesis, finalmente, debe ser verificable. Esto significa formular hipótesis que puedan ser verificadas en el desarrollo del estudio. Una hipótesis que señalara La re-exportación de vehículos automotores de segunda mano evitará el congestionamiento vehicular, por ejemplo, tendría la seria falencia de no poder ser verificada con un estudio de campo por las limitaciones propias de llevar a cabo semejante tarea.

  Clasificación según la estructura

De acuerdo con su estructura, las hipótesis se clasifican en hipótesis con una sola variable, hipótesis con dos o más variables y relación de asociación, e hipótesis con dos o más variables y relación de dependencia. En este punto deben retomarse los criterios básicos señalados en el anterior capítulo respecto a variables cualitativas y cuantitativas, es decir, la forma en que serán medidas a partir de la hipótesis.

  Hipótesis de una sola variable

Las hipótesis de una sola variable se distinguen por postular la presencia de determinadas similitudes o regularidades empíricas en una población o universo, con carácter cualitativo o cuantitativo temporal, espacial, etc. Estas hipótesis tienen por finalidad describir situaciones, procurando detectar la mayor cantidad de elementos involucrados en el problema formulado. Un ejemplo de este tipo de hipótesis sería:

El tráfico automovilístico en la ciudad de La Paz no se halla adecuadamente distribuido.

En este caso, la variable es tráfico automovilístico, y los elementos que se hallan relacionados son: distribución, regulación, planificación, educación, etc. Como podrá observarse, esta hipótesis es pobre en sus aspiraciones, pero de ser este tipo de datos todo lo que el autor de la investigación quiere lograr, sin duda un enunciado de este tipo será la mejor herramienta en la obtención de información.

  Hipótesis con dos o más variables y relación de asociación

En estas hipótesis se establece una relación simple de asociación entre las variables, es decir, de cambio en una variable acompañado de un cambio correlativo en la otra del mismo o distinto signo, sin que se precise si una variable influye en el cambio de la otra. Estas hipótesis se formulan de la siguiente manera:

En la ciudad de La Paz existen un elevado parque de vehículos de servicio público, congestionamiento vehicular y tensión nerviosa de los habitantes.

Esta hipótesis, como puede verse, no permite identificar vínculos de influencia entre las distintas variables que la componen.

  Hipótesis con dos o más variables y relación de dependencia

Estas hipótesis, también llamadas bivariadas (dos variables) o multivariadas (tres o más), son las más interesantes, ya que son explicativas y postulan los motivos, causas o efectos de los fenómenos. Sin embargo, son las más difíciles de verificar, y su enunciación debe ser cuidadosamente guiada por el asesor e incluso consultada con otros especialistas más a fin de afrontar de mejor manera los obstáculos que con seguridad surgirán en el desarrollo del estudio y la elaboración del informe. En ellas se establece una clara relación de dependencia de una o más variables respecto a otra(s). Su estructura básica es la siguiente:

X

à

Y

Donde x es la variable independiente, mientras y es la dependiente. Una hipótesis de este tipo se plasmaría en un enunciado como el siguiente:

El elevado número de automotores en la ciudad de La Paz ocasiona el congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

Pueden existir una o más variables independientes y dos o más dependientes, en cuyo caso la estructura podría variar, por ejemplo, de la siguiente manera:

X1

è

X2

â

Y

æ

X3

 

Este esquema se plasma en un enunciado como el siguiente:

El gran parque automotor, el creciente número de comerciantes minoristas y la ausencia de programas de educación vial ocasionan el congestionamiento vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

Además de las variables, en estas hipótesis se distingue el nexo lógico, que se expresa en un verbo conjugado (ocasiona, influye, interfiere, determina, incrementa, etc.) y se presenta en el esquema con el símbolo “à”. En un estudio pueden plantearse dos o más hipótesis, pero no debe exagerarse en su número. También debe considerarse que no todas las investigaciones están obligadas a presentar este hito metodológico.[33]

  Hipótesis de investigación, nulas y alternativas

Además de la anterior clasificación, existen otras formas de clasificar las hipótesis. Faustino Cárdenas (Ob. Cit.: 105-110), por ejemplo, identifica los siguientes tipos: provisional, de investigación, operacional, multicondicional y con alternativas. Mario Tamayo y Tamayo (Ob. Cit.: 106-108), en cambio, clasifica las hipótesis en: general o empírica, de trabajo u operacional, nula, de investigación, operacionales, estadística, descriptiva, causales, singulares, generales restringidas, universales no restringidas, alternativas, genérica, particulares o complementarias, empíricas,[34] plausibles, ante-facto, post-facto y convalidadas.[35] De estas dos clasificaciones, en el presente trabajo se retoman las hipótesis de investigación, las nulas y las alternativas, descritas por Hernández S. y otros (Ob. Cit.: 81-92), páginas en las cuales se basa este subtítulo.

  Hipótesis de investigación

También denominadas de trabajo, estas hipótesis son definidas como “proposiciones tentativas acerca de las posibles relaciones entre dos o más variables y que cumplen con los cinco requisitos[36] mencionados.” (HERNÁNDEZ S. y otros Ob. Cit.: 81). Los autores clasifican además este tipo de hipótesis en Hipótesis descriptivas del valor de variables, hipótesis correlacionales, hipótesis de la diferencia entre grupos e hipótesis que establecen relaciones de causalidad. En suma estas hipótesis asumen enunciados tales como los detallados en el subtítulo 2.8.2, es decir, sirven para describir, establecer relaciones por asociación y relaciones por dependencia.

Estas hipótesis se representan como Hi si se formula una sola, o H1, H2, H3, si son varias. Así, siguiendo el ejemplo del problema del tráfico tendríamos:

Hi:        El elevado número de automotores en la ciudad de La Paz ocasiona problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes

  Hipótesis nulas

Estas hipótesis son el reverso de las hipótesis de investigación, y sirven para refutar o negar lo afirmado en la hipótesis de investigación. Se simbolizan mediante Ho. La hipótesis nula para la hipótesis de investigación formulada sería:

Ho:       El elevado número de automotores en la ciudad de La Paz no ocasiona problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

  Hipótesis alternativas[37]

Estas hipótesis ofrecen descripciones o explicaciones de relaciones por asociación o causalidad diferentes a las proporcionadas por los dos anteriores tipos de hipótesis, pero manteniendo siempre relación con los conceptos o variables principales. Se simbolizan como Ha. Puede tenerse más de una hipótesis alternativa. Algunas hipótesis alternativas para la hipótesis ya formulada sería:

Ha1:      La ausencia de planes de educación vial ocasiona problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

Ha2:      La deficiente señalización en las vías públicas ocasiona problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

Hipótesis básicas e hipótesis aplicadas

Las hipótesis, además de lo anotado previamente, corresponden al estudio que se formule (básico o aplicado). En el primer tipo de estudio, la hipótesis buscará responder a interrogantes básicas sobre la causa y el efecto del problema en cuestión y la relación existente entre las diferentes variables. En el segundo, en cambio, propondrá tentativamente una solución, que podría ser, por ejemplo:

La educación vial por medio de los medios de comunicación social masiva (radio, televisión y periódico) disminuirá los problemas de congestionamiento en el centro de la urbe entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

Sin embargo, debe tomarse en cuenta que este segundo tipo de hipótesis, para su comprobación, exigirá la erogación de fuertes sumas de dinero, y, salvo que el investigador cuente con una institución de muchos recursos que respalde su estudio, sería muy difícil comprobar el supuesto. Por ello, debe evitarse, en lo posible, este tipo de hipótesis, a menos que se cuente con las posibilidades o se trate de un estudio factible (como la educación vial en dos unidades educativas).

  Relación entre los objetivos y la hipótesis

Con los criterios expresados en los anteriores subtítulos, podría explicarse la relación entre los objetivos y la hipótesis con el siguiente esquema:

Objetivo general

Variables identificadas[38]

Hipótesis

Identificar las causas y efectos del congestionamiento vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz los días lunes a viernes de horas 8.00 a 21.00.

– Parque automotor

– Número de comerciantes minoristas

– Educación vial

– Deficiente señalización

El gran parque automotor, el creciente número de comerciantes minoristas, la ausencia de programas de educación vial y la deficiente señalización ocasionan problemas de congestionamiento vehicular y peatonal en el centro de la ciudad de La Paz entre las 8.00 y 21.00 de lunes a viernes.

Ilustración 6. Relación entre preguntas de investigación, objetivos e hipótesis.

Con este esquema básico, además de los anteriores relacionados con los hitos metodológicos, se puede afirmar que mediante la investigación se debe aspirar a:

-                                              responder las preguntas de investigación;

-                                              alcanzar los objetivos generales y específicos; y,

-                                              verificar la hipótesis.

Para ampliar la información respecto a éstos y otros puntos, como ser la variable interviniente, la definición conceptual y operacional de la hipótesis o la forma de estructurar los enunciados, pueden ser consultados los textos citados líneas arriba o cualquier otra fuente de confianza.

 

Metodología de la investigación

Como se había definido en el subtítulo 2.7.4 de este capítulo, el apartado “Metodología de la investigación” se presenta cuando no se formula el marco metodológico. La diferencia entre uno y otro radica en el hecho de que mientras el marco sustenta teóricamente cada uno de los pasos e instrumentos a seguir en el procedimiento, la “Metodología...” se limita a presentarlos, pudiendo nombrar al o los autores que hubiesen contribuido a construir el procedimiento metodológico, pero sin entrar en detalles minuciosos.

  Unidad de análisis, población y muestra

La unidad de análisis –o unidad de estudio– es, como apunta Raúl Mejía (2000: 165), el elemento necesario para precisar las personas u objetos en los que se aplicará la investigación, y debe estar relacionada directamente con el problema y el objeto de estudio. Pueden ser, por tanto, individuos, grupos, entidades, organismos, libros, leyes, mensajes, y todo aquello que pueda proporcionar información susceptible de medición. Para el esbozo de investigación que se viene desarrollando en este trabajo, por ejemplo, constituirían unidades de análisis:

-                                              Vehículos de servicio público y privado;

-                                              Peatones en las principales vías del centro de la ciudad de La Paz;

-                                              Comerciantes informales de quioscos, ambulantes, etcétera;

-                                              Código de Tránsito;

-                                              Unidad Operativa de Tránsito;[39]

-                                              Agentes de tránsito;

-                                              Dirección de Vialidad del Gobierno Municipal de La Paz;

-                                              Instrumentos de control del tráfico (semáforos, postes, señales horizontales, etc.);

-                                              Otros.

La unidad de análisis debe estar determinada por los criterios que correspondan al objeto de estudio. En caso de personas, éstas deben reunir ciertas características, es decir, no puede ser cualquier individuo, sino que deben considerarse solo aquellos relacionados directamente con el tema de estudio. Lo propio sucede con los objetos. En el ejemplo que se viene desarrollando, los comerciantes minoristas deberían reunir los siguientes requisitos: permanencia estable en determinadas aceras y calzadas del centro urbano, propietarios, empleados o arrendatarios de quioscos, etcétera.

Cuando sea necesario, junto a la unidad de análisis se identificarán la población y la muestra. Se afirma cuando sea necesario en virtud a que no todas las unidades de análisis corresponden a una población. Las leyes, por ejemplo, son unidades delimitadas y precisas. Lo propio ocurre con entidades públicas o privadas que tengan relación directa con el tema de estudio. Las personas, vehículos, animales, casas, etc., que puedan ser parte del estudio, en cambio, son unidades de análisis que provienen de un universo o población, y requieren ser estudiadas con base a una muestra determinada.

La población es “...cualquier conjunto de elementos  que tenga una o más propiedades comunes definidas por el investigador, pudiendo ser desde toda la realidad hasta un grupo muy reducido de fenómenos.”  (GARCÍA, Amado 1994: 30, citado por MEJÍA, Raúl en Ob. Cit.: 174). En el caso que se viene desarrollando, las unidades de estudio que provendrían de una población son: peatones, vehículos de transporte público y privado y vías de tráfico, aunque no todas requerirán la identificación de una muestra.

La muestra, en cambio, es un subgrupo de la población (HERNÁNDEZ S. y otros Ob. Cit.: 212). La muestra debe reunir todas las propiedades de la población. Existen varias formas de seleccionar una muestra, y sería una tarea inconclusa transcribir o al menos resumir las principales, por lo que simplemente se enuncian los principales métodos:[40]

-                                              Muestreo aleatorio simple;

-                                              Muestreo sistemático;

-                                              Muestreo estratificado;

-                                              Muestreo por conglomerados.

Una muestra detallada para las unidades de análisis señaladas líneas arriba podría ser:

-                                              140 conductores de vehículos de servicio público;

-                                              200 conductores de vehículos de transporte privado;

-                                              250 Peatones en las principales vías del centro de la ciudad de La Paz;

-                                              50 comerciantes informales de quioscos, ambulantes, etcétera;

-                                              El Código de Tránsito, en sus artículos respectivos;

-                                              Director o portavoz de la Unidad Operativa de Tránsito;

-                                              10 Agentes de tránsito;

-                                              Director de Vialidad del Gobierno Municipal de La Paz.

Como podrá advertirse, la muestra aproximada para cada caso exige un trabajo arduo, y probablemente el apoyo de personal contratado para la recopilación de datos, principalmente para las fuentes humanas masivas (conductores, peatones y comerciantes).

  Técnicas

Las técnicas son los procedimientos prácticos para recopilar información. Por técnica puede entenderse, además, el arte o manera de recorrer el camino constituido por el método (ANDER-EGG 1977: 44). En esta sección del diseño metodológico deben enumerarse las técnicas que se emplearán en el proceso de levantamiento de datos. Ezequiel Ander-Egg (1977) identifica las siguientes técnicas: observación, entrevista, cuestionario, escalas de actitudes y opiniones, tests, sociometría, recopilación documental, semántica diferencial y análisis de contenido. De éstas, se presentan algunas que por su manejo resultan las más sencillas, extractando las frases elementales de dicho libro.

  La observación

Consiste en “ver” y “oír” hechos y fenómenos que se desean estudiar. Se clasifica de la siguiente manera:

·         Según los medios utilizados:

·         Observación no estructurada,

·         Observación estructurada

·         Según la participación del observador:

·         Observación no participante,

·         Observación participante

·         Según el número de observadores:

·         Observación individual

·         Observación en equipo

·         Según el lugar donde se efectúa:

·         Observación efectuada en la vida real (trabajo de campo),

·         Observación efectuada en laboratorio.

Al identificar esta técnica, el autor debe especificar la(s) modalidad(es) que empleará.

  La entrevista

Ander-Egg (1977: 109) afirma: “En cualquiera de sus modalidades, la entrevista tiene de común el que una persona [...] solicita información a otra (informante o sujeto investigado), para obtener datos sobre un problema determinado. Presupone pues, la existencia de dos personas y la posibilidad de interacción verbal. Como técnica de recopilación va desde la interrogación standarizada, hasta la conversación libre; en ambos casos se recurre a una ‘guía’ que puede ser un formulario, o un bosquejo de cuestiones para orientar la conversación”. Sus modalidades son:

·         Entrevista estructurada.

·         Entrevista no estructurada:

·         entrevista focalizada,

·         entrevista clínica,

·         entrevista no dirigida

Algunos reglamentos requieren que al especificar la entrevista que se empleará, se adjunte una boleta guía que permita evaluar las preguntas que se formularán. Un modelo básico que puede emplearse en estos casos y adaptar al estudio es el siguiente:[41]

Tipo de entrevista:

Fuente:

Boleta n.º ____

I. Datos generales del informante

A. Edad [___]

B. Sexo

1. M [___] 2. F [___]

C. Ocupación ____________________

II. Información Requerida

_____________________________________

_____________________________________

¡Muchas gracias!

  El cuestionario

El cuestionario, que es una técnica similar a la entrevista, se diferencia de ésta por el hecho de no requerir la presencia del investigador en la formulación de respuestas, ya que basta con hacer llegar la boleta de preguntas a la fuente en cuestión, señalando el día y hora en que se recogerá la misma.

  Recopilación documental

La recopilación o revisión documental es la técnica que permite obtener datos de los diversos documentos (libros, revistas, fuentes electrónicas, etc.) señalados en el anterior capítulo.

Instrumentos

Los instrumentos de recolección de datos son todos aquellos elementos que permiten de manera directa la obtención de los datos buscados mediante la investigación, y se hallan íntimamente ligados a las técnicas. Entre los principales instrumentos tenemos las boletas de encuesta, las guías de entrevista, las fichas de revisión documental, etc. También cuentan como instrumentos los registros diseñados para recolectar determinados tipos de datos, la grabadora reportera, la cámara fotográfica y filmadora, libreta reportera. La computadora también es un instrumento de recolección en tanto sirva para obtener datos de Internet o de bases de datos institucionales; en otros casos es un instrumento para procesar información.

En este subtítulo se definen aquellos instrumentos que se utilizarán durante el proceso de investigación. De ser necesario, se adjuntará un modelo de los distintos instrumentos a emplear en el estudio.

  Fuentes de información

En este apartado se definen las fuentes documentales, institucionales y humanas que serán consultadas para la obtención de datos en forma de una lista general. Para el caso del ejemplo que se viene desarrollando, se podrían identificar las siguientes fuentes de información:

Fuentes documentales: libros, diccionarios, enciclopedias, revistas, periódicos, documentos digitales, etc.

Fuentes humanas: peatones, conductores, agentes de tránsito, vendedoras(es) ambulantes, etc.

Como puede observarse, las fuentes de información se hallan muy relacionadas con las unidades de análisis.

  Procedimiento

El procedimiento es la enunciación de los mecanismos que permitirán obtener la información, relacionando los instrumentos de recolección de datos con las fuentes de información identificadas (p. ej.: se aplicarán las fichas de revisión documental a las distintas fuentes de información documental).

En esta sección debería incluirse el cronograma o diagrama de Gantt, que es la organización de las actividades en tiempo estimado, pero dada la costumbre de separarlo en una sección distinta, se lo excluye de este apartado para desarrollarlo en un subtítulo posterior.

 

Identificación del método

Algunos reglamentos exigen –en este apartado– la identificación del o los métodos a emplear en el desarrollo de la investigación. Sin embargo, el método lo construye el investigador con la teoría. Por ello, es más conveniente identificarlo en el informe, una vez que se tiene la certeza de haber hecho uso de uno u otro. En caso de identificarlo en esta sección, al igual que gran parte del esquema provisional, el método puede sufrir modificaciones como producto de la investigación, y es preferible incluir tal o cual método cuando se tiene la total certeza de que será empleado.

Pero, de modo general, los métodos empleados en la mayoría de las investigaciones son la deducción, la inducción, el análisis, la síntesis y la comparación. Otros métodos generales y particulares pueden ser señalados aquí, previa consulta con el asesor u otros especialistas en la materia.

 

Recursos a ser empleados en la investigación

Este punto solo puede ser incluido cuando las exigencias metodológicas o las sugerencias del asesor sean explícitas. Tomando en cuenta que recurso es todo auxilio o medio que permite alcanzar un fin determinado, los recursos que pueden identificarse en esta sección son los humanos, materiales y financieros. Todos los recursos pueden ser enumerados en distintas listas encabezadas con los rótulos respectivos.

Los recursos humanos son los informantes clave, personal de apoyo (encuestadores, transcriptor, etc.). Pueden ser las fuentes de información humanas, pero también todo personal capacitado para brindar algún tipo de orientación específica en determinado momento de la investigación.

El rótulo “Recursos materiales” se refiere a todo elemento tangible que sea utilizado en el proceso de investigación: lápices, papel, libretas de notas, grabadora reportera, cámara fotográfica, programas informáticos, etc. En el caso de los programas informáticos, se trata de un recurso intangible, pero se lo colocará en este inciso porque se hallan contenidos en un soporte físico (la computadora).

Los recursos financieros –no económicos– pueden ser incluidos en los proyectos, y solo cuando explícitamente sean requeridos en las investigaciones básicas.

 

El cronograma de actividades

El cronograma de actividades es la lista de acciones a ser emprendidas en determinados períodos de tiempo. El formato más empleado es el diagrama de Gantt, aunque también pueden existir otras formas de presentación. Cuando se trata del diagrama de Gantt, en las columnas (lista vertical) se definen las tareas y actividades a ser efectuadas; en las filas se especifican los meses, detallando las semanas y –solo si existen especificaciones explícitas– días de ejecución de tareas.

Las actividades van desde las consultas preliminares hasta la exposición oral y defensa del informe, aunque este último punto es de difícil previsión. A veces se incluye en la lista la elaboración del perfil, y otras basta con detallar las tareas relativas a la recopilación de datos y sistematización de los mismos. El siguiente ejemplo básico puede guiar en la elaboración de un cronograma de actividades:

Mes/Semana

Actividad

Marzo

Abril

Mayo

Junio

 

1

2

3

4

1

2

3

4

1

2

3

4

1

2

3

4

Consultas y sugerencias

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Revisión documental

 

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Elaboración del perfil

 

 

 

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Aprobación del perfil por el tutor

 

 

 

 

 

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Presentación del perfil a la Dirección de carrera

 

 

 

 

 

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Revisión documental

 

 

 

 

 

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Trabajo de campo

 

 

 

 

 

 

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Consultas en Internet

 

 

 

 

 

 

 

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Procesamiento y sistematización de la información

 

 

 

 

 

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Redacción del Capítulo I

 

 

 

 

 

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Redacción del Capítulo II

 

 

 

 

 

 

 

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Revisión por el tutor de los capítulos I y II

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Modificaciones según observaciones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Redacción del capítulo III

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Revisión del capítulo III

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Modificaciones según observaciones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Redacción de las conclusiones y recomendaciones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Redacción de la introducción

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Elaboración de la bibliografía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Impresión final

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El cronograma tiene la función de fijar los límites temporales de la investigación. También permite explicitar la lógica del estudio y es un valioso mecanismo de control para evaluar el proceso de recopilación y procesamiento de datos. Raramente se cumplen los plazos, aunque lo ideal es que así suceda.

Desde luego, las actividades pueden variar según corresponda el caso. Además, las diversas tareas detalladas en esta sección no son mutuamente excluyentes: puede efectuarse más de una tarea en el mismo tiempo, siempre que se cuente con el apoyo y los recursos necesarios. Por ejemplo, el levantamiento de datos puede ser llevado a cabo mientras se procesan otros datos obtenidos por medios distintos a la encuesta. Asimismo, mientras el asesor revisa un capítulo, puede avanzarse en la redacción de otro.

El tiempo que se señala aquí (cuatro meses) también puede modificarse, incrementando o disminuyendo las semanas para obtener los distintos datos. Desde ya, las 16 semanas se consideran un tiempo aceptable a ser invertido en la obtención y procesamiento de información, aunque 24 lo serían de mucho mayor provecho. En lo posible, no se debe exceder este tiempo, salvo que se tenga un considerable avance de materia. Tampoco es recomendable efectuar todo el proceso en un tiempo menor, aunque aquello es posible y nada lo prohíbe.

El esquema provisional

El esquema provisional o índice tentativo es el diseño lógico que se considera tendrá el informe de investigación. En él se detallan los distintos títulos y subtítulos que muy probablemente se desarrollen en el documento final. Desde ya, su carácter provisional hace que pueda sufrir alteraciones conforme los datos vayan tomando cuerpo durante el proceso de investigación, y esto es bueno mientras los cambios no sean sustanciales. Umberto Eco (1986: 137-8) afirma que el índice es en realidad una hipótesis de trabajo, y acepta la posibilidad de que cambie, y aclarando que es mejor tener algo que cambiar a no tener nada con lo cual trabajar. De hecho, cuando no se modifica un esquema provisional, muy probablemente se esté antes una tesis previamente seleccionada para su copia

 

Las fuentes documentales consultadas

No todos los reglamentos incluyen la bibliografía como requisito para esta fase. Pero cuando esto sucede, en esta sección deben incluirse aquellas fuentes empleadas en el perfil y las que serán utilizadas en la investigación ampliada. Interesan principalmente las fuentes bibliográficas y electrónicas para la investigación preliminar, aunque también se puede incluir entrevistas personales –si se las hubiese efectuado. Por regla y criterio básico, todas las fuentes documentales consultadas deben ser identificadas. Los textos que aparecen en la lista pueden ir enumerados o no, según lo estipulen los preceptos académicos. La inclusión del número de páginas del libro también es opcional.

Básicamente se pueden señalar los libros, revistas, periódicos y sitios de Internet que se hubieran visitado (en este último caso, se señalará la fecha exacta –o al menos el mes– de la consulta). Este punto será desarrollado con mayor detalle en la Cuarta Parte, Capítulo vi de este libro. Pueden consultarse los criterios ahí contenidos para desarrollar en esta sección lo concerniente al formato y clasificación, o bien estructurar una bibliografía básica siguiendo el siguiente modelo elemental:

 

Bibliografía

ANDER-EGG, Ezequiel y AGUILAR, María José (1996): Guía para diseñar proyectos sociales y culturales. Edit. Hvmanitas, Buenos Aires, Argentina. 13ª edición.

BAVARESCO, Aura (1979): Las técnicas de la investigación. Edit. Scott, Foresman & Co, Gienview, Illinois, USA. 4ª edición (1ª edición: 1974)

BUNGE, Mario (1980): Ciencia y desarrollo. Edit. Siglo Veinte, Buenos Aires, Argentina.

CÁRDENAS, Faustino (1991): Proyecto de tesis. Edit. Hepta, La Paz, Bolivia.

CHINOY, Ely (1960): Introducción a la sociología. Edit. Paidos, Buenos Aires, Argentina. Trad. Darío Julio Cantón.

SEGRE, Roberto (1985): América Latina en su arquitectura. Edit. Siglo xxi, México D.F. 6ª edición. Serie América Latina en su cultura, publicación financiada por UNESCO. 1ª edición: 1975.

Las fuente electrónicas deben ser señaladas citando el archivo (o sitio en Internet) y la fecha de consulta. Así, por ejemplo, se tendrá:

<http://www.sadiel.es >, sitio visitado en enero de 2002

para señalar el sitio visitado en Internet a fin de hallar datos relacionados con el tema de investigación

El único criterio general que puede respetarse, en este caso, es el orden alfabético, empezando por identificar el autor, seguido por el año de publicación del material, el título del trabajo, y los datos generales de edición (lugar, país, número de edición y el traductor si estuviese identificado).

Otros elementos

De acuerdo a los reglamentos específicos de cada universidad o carrera, el perfil de tesis puede incluir una introducción, anexos, e incluso conclusiones, y aunque algunos de estos elementos en realidad están fuera de lugar, se los incluirá según corresponda conforme a las especificaciones académicas.

 

Luz (1998): Guía práctica para la elaboración del protocolo o Proyecto de Tesis. Ediciones Taller Abierto, México D.F.

BUNGE, Mario (1980): Ciencia y desarrollo. Edit. Siglo Veinte, Buenos Aires, Argentina.

______________ (1993): Epistemología. Edit. Ariel, Barcelona, España.

______________ (1994): La ciencia, su método y su filosofía. Edit. Siglo Veinte, Buenos Aires, Argentina.

CAFIERO, C. (1978), El capital al alcance de todos. Edit. Júcar, Barcelona, España. Trad. Eloy Muñiz.

CÁRDENAS, Faustino (1991): Proyecto de tesis. Edit. Hepta, La Paz, Bolivia.

CHINOY, Ely (1960): Introducción a la sociología. Edit. Paidos, Buenos Aires, Argentina. Trad. Darío Julio Cantón.

CIPCA (1980): Nuestro trabajo en la historia. Ed. Cipca, La Paz, Bolivia.

DELGADO, Juan Manuel y GUTIÉRREZ, Juan (1994): Métodos y técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales. Edit. Síntesis psicológica, Madrid, España.

DESCARTES, René (1989): Discurso del método. Edit. Unilux, Medellín, Colombia.

DÍEZ LOSADA, Fernando (1996): Lenguaje y periodismo. Edit. Trillas, México D.F.

DOMIC, Marcos (1992): Dialéctica de la hierofonía en Temas sociales n.º 16. Edición de la carrera de Sociología, Umsa, La Paz, Bolivia.

DURKHEIM, Émile (1998): Las reglas del método sociológico. Edit. Diálogo Abierto. Colección Sociología. México D.F. 3ª edición (1ª edición en esta editorial: 1994). Trad. Antonio Ferrer y Robert.

DUVERGER, Maurice (1980): Métodos de las ciencias sociales. Edit. Ariel, Barcelona, España. 11ª edición, respecto a la 1ª edición en castellano de 1962. Trad. Alfonso Sureda.

ECO, Umberto (1986): Cómo se hace una tesis. Edit. Gedisa, Barcelona, España. 9ª edición. Trad. Lucía Baranda.

___________ (1989): El nombre de la rosa. Edit. Lumen / De la Flor. Madrid, España.

ENGELS, Federico (1968): El Anti-dühring. Edit. Grijalbo, México D.F., Manuel Sacristán Luzón.

_______________ (1989): El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Edit. América, La Paz, Bolivia.

ESPAÑA, Raúl y CARRANZA, Juan Carlos (1999): Metodologías de planificación departamental. Guía metodológica para la formulación del diagnóstico y la propuesta de desarrollo.  Edit. Ministerio de Desarrollo Sostenible y Planificación, La Paz, Bolivia.

FULTON, Jennifer y otros (1997): Hágalo usted mismo con Microsoft Office 97. Edit. Prentice Hall, México D.F. Tr. Gabriel Sánchez García.

GALEANO, Eduardo (1998): Patas arriba: la escuela del mundo al revés. Edit. Siglo xxi. México D.F.

GATES, Bill (1999): Los negocios en la era digital. Edit. Plaza & Janés, Barcelona, España. Trad. J. A. Bravo.

GARCÍA LINERA, Álvaro (1999): Reproletarización. Edit. Comuna, La Paz, Bolivia.

HERNÁNDEZ S., Roberto y otros (1997): Metodología de la investigación. Edit. McGraw Hill, México D.F.

ILDIS (1990): Necesidades básicas y desarrollo. Editado por ILDIS, La Paz, Bolivia.

ILIN, M. y SEGAL, Elena (1965) Cómo el hombre se hizo gigante. Edit. Futuro, Buenos Aires, Argentina. Trad. R. Bolotin.

IRIARTE M. Gregorio (2000): Análisis crítico de la realidad. Edit. Colorgraf, Cochabamba, Bolivia. 13ª edición.

JOHNSON, Stanley y HARRIS,  Julian (1970): El reportero profesional. Edit. Trillas, México D.F.,

KONSTANTINOV F. V. (1978): El materialismo histórico. Edit. Grijalbo, Barcelona, España. Trad. Wenceslao Roces y Adolfo Sánchez V.

MALINOWSKY, Bronislaw (1968): Una teoría científica de la cultura y otros ensayos. Edit. Fondo de Cultura Económica, México D.F.

MARÍAS, Julián (1990): Historia de la Filosofía. Edit. Alianza Universidad, Madrid, España. Segunda Reedición, respecto a la primera edición en Alianza Editorial (1985) y la primera edición de la obra (1941).

MATTELART, Armand y Michèle (1991): Historia de las teorías de la comunicación. Edit. Paidos. Buenos Aires, Argentina.

MEJÍA I, Raúl L. (2001): Metodología de la investigación. Editado por el autor en Artes Gráficas “Sagitario”, La Paz, Bolivia. 2ª edición.

MORGAN, Lewis (1946): La sociedad primitiva. Edit. Lautaro, Buenos Aires, Argentina.

MOSCOSO DELGADO, Jaime (1993): Introducción al Derecho. Edit. “Juventud”, La Paz, Bolivia. Quinta edición.

MOYA C., Rufino (1994) Estadística descriptiva. Edit. San Marcos, Lima, Perú.

NIKITIN, Paul (1981): Manual de Economía Política. Edit. Norte (edición popular)

PAZ SOLDÁN, Edmundo (1999): Simulacros. Edit. Santillana, La Paz, Bolivia.

POLITZER, Georges (1996): Principios elementales de Filosofía. Edit. América S.R.L, La Paz, Bolivia.

REINAGA, Fausto (1956): Franz Tamayo y la revolución boliviana. Edit. Casegural, La Paz, Bolivia.

RODRÍGUEZ, Francisco F. y otros (1995): Introducción a la metodología de las investigaciones sociales. Editorial Política, La Habana, Cuba.

ROSTOW, W. W. (1963): Las etapas del crecimiento económico. Edit. Fondo de Cultura Económica, México D.F. Trad. Rubén Pimentel. Segunda Edición.

SABINO, Carlos A. (1995): El proceso de investigación. Edit. Panamericana, Bogotá, Colombia. 2ª edición.

________________ (1996): Cómo hacer una tesis. Edit. Panamericana, Bogotá, Colombia.

SAPAG CHAÍN, Nassir y SAPAG CHAÍN, Reinaldo (1998): Preparación y evaluación de proyectos. Edit. McGraw Hill, Bogotá, Colombia. 3ª edición.

SEGRE, Roberto (1985): América Latina en su arquitectura. Edit. Siglo xxi, México D.F. 6ª edición. Serie América Latina en su cultura, publicación financiada por UNESCO. 1ª edición: 1975.

SIERRA BRAVO, Restituto (1984): La tesis en el doctorado. Edit. Paraninfo, Madrid, España.

SUXO, Néstor (1998): Apuntes de perfil de tesis. Impresiores: Editorial Educación y Cultura, Cochabamba, Bolivia.

TABORGA, Huáscar (1980): Cómo hacer una tesis. Edit. Grijalbo, México D.F.

TAFUR PORTILLA, Raúl (1994): Introducción a la investigación científica. Edit. Mantaro, Lima, Perú.

TAMAYO y TAMAYO, Mario (1995): El proceso de la investigación científica. Edit. Limusa – Noriega, México D.F. 1ª reimpresión de la 3ª edición.

TAPIA MEALLA, Luis (2000): Sobre la objetividad en el análisis político, en Temas Sociales n.º 21, revista de la carrera de Sociología, Umsa, La Paz, Bolivia.

TAYLOR, Steve J. y Bogdan Robert (1996): Introducción a los métodos cualitativos de investigación. La búsqueda de significados. Edit. Paidos, Barcelona, España. Trad. Jorge Piatigorsky.

TECLA, Alfredo y GARZA, Alberto (1974): Teoría, métodos y técnicas en la investigación social. Ediciones de Cultura Popular, México .D.F.

TORRICO V., Erick (1993): Periodismo: apuntes teórico - técnicos. Editado por el autor, La Paz, Bolivia. 2ª edición.

_________________ (1997): La tesis en comunicación: elementos para elaborarla. Editado por el autor, La Paz, Bolivia. 2ª edición.

VARGAS, Arturo (s.f.): Guía teórico práctico para la elaboración de perfil de tesis. Editado por el autor, La Paz, Bolivia.

VILLARROEL C., Ramiro (1985): Sociología general. Edit. Los amigos del libro, Cochabamba, Bolivia.

____________________ (1991): Sociología del derecho. Edit. Juventud, La Paz, Bolivia.

WOOLFOLK, Anita E. (1996): Psicología educativa. Edit. Prentice Hall, México D.F. 6ª edición en español. Trad. Juan Díaz Díaz.

ZUBIZARRETA, Armando (1998): La aventura del trabajo intelectual. Edit. Addison Wesley Longman, México D.F. Primera reimpresión.

 

 

Trabajo enviado por:

Abraham Omonte Rivero.

La Paz, Bolivia.


[1] En algunos casos, como se expondrá en los subtítulos correspondientes, estos marcos son mutuamente excluyentes, por lo que incluirlos todos como si fueran parte de un mismo proceso (como bien pueden atestiguarlo los infractores metodológicos) es un acto de irresponsabilidad.

[2] Esto, sin embargo, puede hallar una excepción en los promedios, que a veces son necesarios para fines expositivos de los resultados obtenidos.

[3] La redundancia del nombre obedece a criterios ilustrativos.

[4] En las ciencias sociales, el término institución se utiliza en dos de sus significaciones: por una parte, puede referirse a las entidades existentes en la sociedad (sean estatales, privadas o respaldadas con financiamiento extranjero) o a cada una de las materias y figuras principales del derecho o de cualquiera de sus ramas (el matrimonio dentro del derecho de familia o el contrato dentro del derecho civil).

[5] Estas fuentes, así como las directas, pueden brindar información a través de las respuestas a las preguntas que puede formulárseles mediante cuestionarios o entrevistas. El testimonio, entendido técnicamente como Historia de vida, aporta valiosos datos para su análisis. Cristina Santamarina y Antonio García en DELGADO, Juan Manuel y GUTIÉRREZ, Juan (1994: 259-282) explican las características, procedimientos y razón de ser de esta técnica cualitativa de investigación social.

[6] En la iv Parte de este trabajo se propone un modelo de cómo podrían consignarse los diversos tipos de fuentes documentales consultadas, rompiendo el esquemático título Bibliografía, que no considera fuentes distintas de los libros. Eduardo Galeano (1998) es uno de los autores que en lugar de bibliografía coloca por título Fuentes consultadas en la sección respectiva.

[7] Como ejemplos de este tipo de fuentes pueden citarse Reproletarización de Álvaro García Linera, Jacha Uru, ¿la esperanza de un pueblo? de Joaquín Saravia y Godofredo Sandoval, o Dependencias precarias, de Lesley Gill.

[8] Además de estos dos elementos se pueden identificar otros tres: la disposición, la voluntad y los recursos.

[9] Al respecto, conviene recordar las palabras de Armando Zubizarreta (1998: 95), para quien “El diletante salta de un tema a otro, sin abordar definitivamente ninguno. Por no darse el trabajo de profundizar, rehuye cualquier discusión más o menos seria. Con irremediable superficialidad se interesa por todo, pero con nada se compromete. Actitud diametralmente opuesta es la del auténtico investigador. Sólo unos cuantos temas lo entusiasman de veras y se compromete radicalmente con uno de ellos, entregándole sus mejores energías intelectuales en la paciente acumulación de datos, en la reflexión intensa y prolongada, en la discusión rigurosa”. Así, quien aspire a efectuar una investigación científica, o mínimamente enmarcada en los procedimientos técnicos recomendados por los especialistas en la materia, debe hacer previamente un examen valorativo de sus aptitudes y capacidades personales.

[10] Una de las definiciones semánticas define literatura como “conjunto de escritos relativos a una materia o asunto”. Lo literario, por lo tanto, no se limita a la escritura en verso o la ficción, sino que es esencialmente toda palabra escrita, aunque no se trate de una obra de arte.

[11] Si bien las definiciones abundan, se hace importante adscribirse a una sola, misma que permitirá una adecuada y coherente orientación teórico-conceptual de la investigación.

[12] Para el citado caso, después de una revisión elemental, el autor del estudio hallará las diferencias entre congestionamiento y embotellamiento, y prescindirá del término “trancadera”. Y entonces ingresará en la fase conceptual propiamente dicha, ya que el lenguaje académico debe prescindir, al menos en un momento inicial, del lenguaje cotidiano. Sin embargo, cuando se hace necesario debe hacer uso de palabras del habla popular, sobre todo si éstas forman parte del objeto de estudio.

[13] Cuando se hace mención a laguna teórica debe tomarse en cuenta que dependiendo del nivel de conocimiento del investigador en lo referente a lo eminentemente teórico, podría llevarse el estudio a un tratamiento epistemológico. La selección, por tanto, debe ser cuidadosa. Por otra parte, cuando se habla de vacíos o lagunas teóricas, también se hace mención a una serie de interpretaciones racionales que no necesariamente estarán ligadas a la realidad. El trabajo, por tanto, puede estar relacionado con una readecuación de los conceptos y categorías que intervengan en la teoría previa. En este segundo caso la investigación puede resultar más productiva.

[14] Cuando el problema es planteado de esta forma, la pregunta de la que se parte será la base sobre la que se estructure la investigación. Sin embargo, este tipo de enunciados no son fácilmente llevados al terreno de la acción investigativa. Por ello, es conveniente plantear el problema tomando en cuenta el  contexto, aplicando el método deductivo, para luego formular preguntas de investigación precisas (en un número no menor a cinco).

[15] El número puede variar, pero éste oscila entre una y tres preguntas, habiéndose constatado la inclusión de hasta quince preguntas (lo cual es una exageración) en este fragmento.

[16] Una gran limitación con que tropezó la elaboración del presente trabajo tiene que ver con la escasa importancia que dan los autores de textos metodológicos a los objetivos de la investigación, razón por la cual este subtítulo es más resultado de la experiencia previa que de la revisión documental.

[17] Autores como Erick Torrico (1997: 93) definen además los objetivos generales como objetivos de conocimiento, pero esta definición compele estos objetivos a la inacción, pasando por alto que los objetivos deben ser alcanzables teórica y concretamente por la investigación.

[18] Algunos autores hablan indistintamente de marco teórico o marco conceptual, pero con fines expositivos en el presente documento se opta por una diferenciación.

[19] Esta verificación fue efectuada revisando algunas tesis de grado aprobadas y registradas en las bibliotecas especializadas.

[20] Véase Carlos Sabino (1995: 62) y Ezequiel Ander - Egg (1977: 66).

[21] Universidad Católica Boliviana (UCB), Departamento de Ciencias de la Comunicación Social, esquema para la elaboración de monografías.

[22] Si bien el término institución en el ámbito sociológico puede identificar toda pauta que prescribe determinada regla de conducta (CHINOY, Ely Ob. Cit.: 38), en el presente subtítulo se lo emplea como sinónimo de entidad u organización social.

[23] La omisión de comillas y la modificación de algunos segmentos de los textos citados obedece a la adaptación de los mismos agilizando su redacción y contextualizando los diferentes puntos a las especificaciones reglamentarias de las universidades locales. Pueden consultarse los textos originales para confrontar los enunciados genuinos.

[24] Esta función es de particular interés, por cuanto se identifican los diferentes conceptos, categorías y variables relacionados con el tema de investigación, todos sustentados por estudios previos y formulaciones teóricas generales.

[25] No es imprescindible incluir en el marco teórico las pautas metodológicas que regirán la investigación, pero la inclusión de este elemento no resta validez al marco teórico.

[26] La función identificada por Hernández y otros podría derivar en una confusión en el investigador, por cuanto otros autores definen el marco de referencia como el ámbito empírico en que se llevará a cabo la investigación. Sin embargo, conviene definir en este punto referencia como el proceso mediante el que se establece una relación entre una cosa y otra, lo que incluye teoría y realidad concreta.

[27] Hernández S. y otros (Ob. Cit.: 23) identifican esto como dos etapas sucesivas: revisión de la literatura y adopción de una teoría o desarrollo de una perspectiva teórica.

[28] Así, el investigador de los fenómenos sociales debe considerar que los hechos sociales están fuera de la voluntad y el pensamiento del hombre, y que son cognoscibles y por tanto sensibles a la medición y comprensión. Sin embargo, no debe perder de vista la subjetividad de su visión.

[29] Los puntos que aquí se presentan fueron identificados, seleccionados y clasificados siguiendo los puntos de vista de F. V. Konstantinov (1978: 12-16), F. Engels (1968: 15-33), C. Cafiero (1978: 5-11), y P. Nikitin (1981: 25-45).

[30] En la señalada obra, el autor contrapone a la teoría económica de Marx la teoría del crecimiento económico por etapas. Así, en lugar de sociedades primitivas, esclavistas, feudales y capitalistas, Rostow propone una escala que va desde sociedades tradicionales hasta aquellas que presentan un alto consumo en masa, pasando por las condiciones previas, el impulso inicial y la madurez. Estas etapas son, según el autor, comunes a diferentes sociedades en distintos tiempos, y serían el resultado de una serie de factores y condicionamientos tanto políticos como económicos o sociales.

[31] Los enunciados fueron adaptados al ejemplo que se desarrolla aquí.

[32] Cárdenas no identifica las páginas de las cuales extrajo la cita textual.

[33] Junto con las preguntas de investigación, los objetivos, las técnicas e instrumentos, la hipótesis es un hito infaltable, sea como tal o como conjetura inicial.

[34] La repetición de este tipo de hipótesis, con las imprecisiones por contradicción del texto, se hallan en el mencionado libro.

[35] Dado que la extensión de la señalada sección apenas llega a dos páginas, se sugiere una lectura fugaz, aunque la escasa profundidad de dicho texto redunda negativamente en la comprensión del contenido.

[36] Los cinco requisitos mencionados son: 1) Las hipótesis deben referirse a una situación social real; 2) Los términos (variables) de la hipótesis tienen que ser comprensibles, precisos y lo más concretos posibles; 3) La relación entre variables propuesta por una hipótesis debe ser clara y verosímil; 4) Los términos de la hipótesis y la relación planteada entre ellos deben poder ser observados y medidos; y, 5) Las hipótesis deben estar relacionadas con las técnicas disponibles para probarlas.

[37] En realidad, su nombre debería ser “hipótesis opcionales” o bien “hipótesis alternas”, en caso de regirse al significado de la palabra “alternativa”, pero dado que el uso de este término se va arraigando, esta hipótesis continuará recibiendo tal nombre en este trabajo.

[38] Estas variables son identificadas a partir de la revisión teórica y una aproximación empírica al problema.

[39] En el caso de las entidades, se identificarán las autoridades respectivas (directores, voceros, etc.).

[40] Debido a que estas secciones en el presente libro solo contextualizan el tema principal (la elaboración del informe de investigación), la información contenida es lo más elemental posible, y puede ser apoyada con textos tales como el de Ezequiel Ander-Egg (1977, capítulo 7) Hernández Sampieri y otros (Capítulo 8), Rufino Moya (Capítulo 1) o Mario Tamayo y Tamayo (subtítulos 3.2.3.8.2 y siguientes del capítulo 3).

[41] Ejemplos más desarrollados para ésta y otras técnicas se presentan en la Tercera Parte, dedicada a la recolección de datos.

Partes: 1, 2


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