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Factores psicosociales que influyen en el aparecimiento de rasgos homosexuales

Enviado por cadenafabian



  1. Generalidades
  2. Historia de la homosexualidad femenina
  3. El fenómeno de la homosexualidad
  4. Bibliografía

INTRODUCCIÓN

La homosexualidad es un fenómeno que se presenta en todo el mundo y a todo nivel, en el que existen controversias de orden social, jurídico y principalmente psicológico. La Psicología Clínica actúa en esta variante del mundo de la sexualidad que se presenta en los diferentes ámbitos en los que se desenvuelve el profesional de esta rama, y es necesario entrar en este campo para conocer los posibles factores psicosociales que influyen en el aparecimiento de los rasgos homosexuales.

CAPITULO I

GENERALIDADES

I. 1. DEFINICIONES

I. 1.1 HOMOSEXUALIDAD

  • Las personas que deciden compartir sus cuerpos en lo sexual con personas del mismo género se llaman homosexuales. Su vínculo sexual no difiere en intensidad, convencimientos y sinceridad en relación con la heterosexualidad. La raíz etimológica de la palabra homosexual es el término griego homo, que significa "mismo" (como el homogéneo). No se deriva de la palabra latina homo, que significa hombre, según suele suponerse. De hecho el término homosexual no tiene género, pues se aplica por igual ahombres y mujeres que toman como amantes a sujetos del mismo género. Para las homosexuales existe un término especial, a saber, lesbianas. También se deriva del griego. Safo, poetisa griega que vivió alrededor del año 600 a.C. escribió poesía expresiva y apasionada para las mujeres; Safo vivía en la isla de Lesbos.
  • Tendencia a establecer relaciones sexuales con individuos del mismo sexo. Se explica tanto a hombres como a mujeres, aunque en el caso de estas ultimas, en recuerdo de la poetiza Safo y su isla Lesbos, esta tendencia se conoce también como lesbianismo. Desde que A. C. Kinsey diera a conocer sus teorías, se considera que la conducta sexual humana no esta dividida en categorías claramente separadas y contrarias; homosexualidad y heterosexualidad no son compartimentos estancos sino 2 extremos que va de la tendencia o conducta exclusivamente heterosexual hasta la exclusivamente homosexual, situándose los diferentes individuos en los diferentes grados del escalamiento entre un extremo y otro. También debe diferenciarse a las personas cuya orientación y actividad son homosexuales de aquellas que tienen una conducta homosexual accidental (adolescencia, situaciones de aislamiento). Si bien pueden tenerse ciertas inclinaciones hacia personas de un mismo sexo ya en la infancia, el proceso de la homosexualidad suele iniciarse en la adolescencia, siendo mas intenso cuando mas exclusivo es el comportamiento homosexual.
  • [Gr. Homós = semejante + Lat. Sexus = sexo]. Comportamiento sexual que se distingue por relaciones con personas del mismo sexo, y que se acompaña, en mas o menos, con tendencias sexuales de carácter normal. Esta desviación puede presentarse tanto en el hombre como en la mujer, y a veces asume el carácter de pasión.
  • F66 Trastornos psicológicos y del comportamiento del desarrollo y orientación sexuales

Nota: La orientación sexual en si misma no se considera un trastorno.

Los siguientes códigos de cinco caracteres pueden ser usados

conjuntamente con otras categorías para indicar variaciones del desarrollo y orientación sexual que pueden ser problemáticas para el individuo.

F66.x0 Heterosexualidad

F66.x1 Homosexualidad

F66.x2 Bisexualidad (solo debe ser utilizado cuando hay una clara evidencia

de atracción sexual hacia miembros de ambos sexos).

F66.x8 Otra, incluyendo las prepuberales

F66.0 Trastorno de la maduración sexual.

El enfermo tiene una falta de claridad sobre su entidad genérica o de su orientación sexual, lo cual le produce ansiedad o depresión. Este trastorno se presenta con mayor frecuencia en adolescentes que no están seguros sobre si su orientación es homosexual, heterosexual o bisexual, o individuos que después de un periodo de orientación sexual aparentemente estable, a menudo tras una larga relación de pareja, encuentran que su orientación sexual esta cambiando.

F66.1 Orientación sexual egodistónica.

En estos casos la identidad genérica, la orientación sexual o la preferencia sexual no se ponen en duda, pero debido a la presencia de trastornos psicógenos o comportamentales, el individuo desea que fuera diferente, lo que puede llevarle a buscar tratamiento con el fin de cambiarlo.

F66.2 Trastorno de la relación sexual

El trastorno de la identidad genérica o de la inclinación sexual es responsable de dificultades para formar o mantener una relación de pareja.

F66.8 Otros trastornos del desarrollo psicosexual

F66.9 Trastorno del desarrollo psicosexual sin especificación.

  • Consideramos que es homosexual aquel individuo, hombre o mujer, que siente atracción erótica hacia miembros de su propio sexo. Puesto que es posible sentirse atraído por alguien sin que haya en ello nada erótico, especificaremos que por atracción erótica entendemos (en el sentido más elemental del termino) imaginarse relaciones sexuales.

I. 1.2 TERMINOS RELACIONADOS

  • HETEROSEXUALIDAD
  • Tendencia al establecimiento de relaciones con un individuo del sexo opuesto
  • Es heterosexual aquel individuo que siente atracción erótica hacia personas de otro sexo.
  • BISEXUALIDAD

Atracción que una persona siente por otras de ambos sexos y relación sexual que establece.

  • TRANSEXUALISMO

Trastorno de la identidad sexual que se manifiesta por el deseo del individuo de modificar todas las características propias de su sexo anatómico para parecerse al sexo contrario. El transexual siente un malestar, intenso y persistente, con respecto a su sexo fisiológico, dentro del cual se considera "atrapado". Para que exista un verdadero transexualismo, este, malestar debe ir acompañado de una búsqueda imperiosa de parecerse al sexo opuesto, al que el individuo afectado siente "pertenecer psicológicamente" y, por lo tanto, de un deseo de cambiar las características, tanto externas (ropa, apariencia) como internas (voz, genitales), que puedan identificarlo con un sexo con el cual no se corresponde psíquicamente.

  • DIMORFISMO SEXUAL

Estudio de las diferencias entre individuos de la misma especie según sean machos o hembras. En el ser humano, el concepto mas importante es el de la identidad sexual, que engloba cuatro aspecto:

  1. Sexo biológico, determinado por la información genética, de acuerdo con el cual el bebé nace con genitales masculinos o femeninos (pene y escroto o vulva).
  2. Identidad de genero o convicción que tiene el individuo de pertenecer a uno u otro sexo.
  3. Papel o rol sexual social, según el comportamiento femenino o masculino que la sociedad espera para cada sexo.
  4. Orientación sexual, que indica hacia quien se dirige el deseo sexual.

Las alteraciones en el dimorfismo sexual pueden afectar a la identidad del genero (transexualismo).

  • ORIENTACION SEXUAL

Tendencia mediante la cual un individuo busca adaptar un conjunto de fenómenos sexuales o actividades vinculadas con el sexo con el propósito de alcanzar la satisfacción sexual. Las variaciones de la orientación sexual son: a) la heterosexualidad; b) la homosexualidad; c)la bisexualidad. Cuando la orientación sexual no se pone en duda, pero provoca ansiedad y rechazo en el individuo, estamos ante la orientación sexual egodistónica.

  • ROL DE GENERO

Conjunto de los comportamientos asociados a uno u otro sexo. Las normas adscritas a estos roles, están vinculadas a un sistemas de expectativas que apuntan a asegurar un ajuste de los interlocutores, aunque como consecuencia de conductas imprevistas, quedan expuestos a conflictos. El rol es un comportamiento coherente con el sexo que se ostenta, todo aquello que una persona dice o hace para indicar a los demás o a si mismo el grado en que es varón o hembra. Es la experiencia publica de la identidad de género, que es la conciencia que se posee sobre el genero al que se pertenece.

  • IDENTIDAD DE GENERO

Coherencia entre el sexo biológico y la conciencia de pertenencia a un sexo. Así como el rol o el papel de genero es la expresión publica de la conciencia genérica ("me comporto como una mujer o como un hombre"), la identidad de genero debería considerarse como la experiencia privada del papel del genero.

  • SEXO

Conjunto de caracteres que diferencian a los machos de las hembras entre las diferentes especies. Los factores que determinan el sexo son fundamentalmente biológicos y ambientales, marcados por la morfología genital externa y la educación.

I. 2. ASPECTO HISTORICO DE LA HOMOSEXUALIDAD

"Puede ser un fallo creer que la historia empieza con lo primitivo y atrasado, lo débil e inoperante. La verdad es lo contrario. El principio es lo que es mas fuerte y poderoso. Lo que viene después no es un desarrollo, sino un allanamiento que resulta de una mera dispersión; es la inhabilidad de mantener el comienzo" (Heidegger, 1959)

Antes de 1869 no existía la palabra homosexualidad, momento en que apareció en un panfleto redactado a modo de carta pública al ministerio alemán de justicia (homosexualitat en alemán). Se estaba elaborando un nuevo código penal para la Federación del Norte de Alemania y había surgido el debate sobre si mantener el código penal prusiano que establecía que el contacto sexual entre personas del mismo sexo era un delito. El autor del panfleto, Karl María Kertbeny (1824-1882) era uno de los diversos escritores y juristas que empezaban a desarrollar el concepto de la orientación sexual. Esta idea de que la atracción sexual de algunos individuos por personas de su mismo sexo era un aspecto inherente e inamovible de su personalidad, era radicalmente nueva. Antes de que existiera la palabra homosexualidad, o su concepto, habían transcurrido miles de años de historia ascenso y declive de sociedades complejas y perfeccionadas. Para comprender la homosexualidad de hoy tenemos que entender el lugar que ocupaba en esas culturas.

La sociedad arcaica se dividía en dos grupos: uno sometido a los tabúes formado por la masa del clan, de la población; y otro, libre del peso de los tabúes constituido por la elite socioreligiosa, por los directivos, que representan "el estrato mas antiguo de la sociedad".

La religiosidad del hombre primitivo le permite una serie de actuaciones que mas tarde fueron restringidas por algunos miembros del clan. El hombre paleolítico vivió durante largo tiempo una forma de religiosidad que sancionaba plenamente la endogamia, la androginia, la terigamia, así como las comidas de comunión canibalescas y los festines totémicos. Por tanto, aceptaban el matrimonio con individuos del mismo linaje, la bisexualidad y el bestialismo. Todo ello estaba bien de acuerdo con el estilo de vida y la escala de valores de las hordas primordiales. Al infringir algunos miembros estas costumbres sagradas ancestrales se produce la división de la horda primordial de la cual nace la elite socioreligiosa que heredo las libertades sexuales.

Las iniciaciones de los pueblos primitivos parece un hecho bastante claro debido al carácter labradamente homosexual de una serie de iniciaciones y la presencia de una elite socioreligiosa. Estas iniciaciones nacen de ritos como la de los cazadores o la de los guerreros, o de la iniciación pedagógica que mas tarde se dio en la India y el Grecia. Otros elementos homosexuales importantes a nombrar son los que se daban en Australia y en Africa como ciertos símbolos fálicos, el uso de la esperma y la orina humana, la masturbación en grupo, los juegos con el pene, la imitación de la copula, etc.

Entre los miembros de la tribu Nambugi, la homosexualidad esta institucionalizada, después de su iniciación, cada joven se convierte en el muchacho de su futuro suegro.

En ciertos lugares de Melanesia, así como entre los grandes nambas de las Nuevas Hébridas, el ritual iniciático de la circuncisión está íntimamente ligado con la homosexualidad. Existía una relación especial entre el guardián (dubut) y su candidato a novicio (mugh vel), el padre del novicio es quien busca al iniciador o guardián de su hija.

En el Africa negra, entre los azandes, el estrato aristocrático de los avongores practica la homosexualidad tanto masculina como femenina. Mientras mujeres – hermanas de los jefes azandes tenían una reputación de lesbianas, los adolescentes y jóvenes de los 10 a los 25 años actuaban como pajes y amantes de la nobleza.

La relación entre la elite socioreligiosa y la homosexualidad es particularmente interesante en lo que se refiere al continente americano sobre todo teniendo en cuenta que este continente fue colonizado por el hombre durante el paleolítico y que desde entonces permaneció en unas condiciones de aislamiento excepcionales. En América Central y en la región Andina se encuentra la continuación de la antigua elite socioreligiosa del paleolítico.

En las tribus indias norteamericanas existe una institución de los bardaixos u hombres que practican, incluso en la actualidad, la homosexualidad. Entre los indios Mohaves de los Estados Unidos hay una clase de jóvenes llamados Alyhas que viven su homosexualidad vistiéndose como las mujeres y a quienes se permite montar una casa con un "esposo"; también tienen una clase reconocida de mujeres exclusivamente lesbianas.

Las lenguas clásicas griega y latina no disponen de una palabra que pueda traducirse por homosexual, debido en gran parte a que esas sociedades no tenían las mismas categorías sexuales que nosotros. Nuestros conceptos de expresión sexual se basan en el sexo de las dos personas implicadas: heterosexualidad para parejas de distinto sexo y homosexualidad para personas del mismo sexo. Dentro de esas culturas, el contacto sexual entre personas del mismo sexo no se considera una característica particular de un grupo o subgrupo de personas; no existe una categoría para los homosexuales. Por el contrario, en algunas culturas el erotismo entre personas del mismo sexo formaba parte de la experiencia sexual normal de todos los miembros de la sociedad, lo que rebatiría la existencia de la "homosexualidad" como atributo personal.

En Simposium de Platón, que se cree que fue escrito hacia el año 386 a.C., se discute extensamente el origen, el significado y la filosofía del amor. En un apartado, varios participantes ponderan los relativos méritos de varios tipos distintos de amor. Fedro describe al mítico Orfeo, que bajó a los infiernos para rescatar a su esposa de la muerte, y a Aquiles, el guerrero griego de la épica Iliada de Homero, asesinado al intentar vengar la muerte de su amante guerrero, Patrolco. Orfeo fue castigado porque su cobarde conducta hizo fracasar en su misión, y Aquiles fue enviado a las islas de los bienaventurados por su valor.

Más adelante en este mismo Simposium, un joven llamado Alcibíades describe sus intentos de seducir al gran filósofo Sócrates; empieza diciendo: "Me apetecía que se enamorara en serio de mi belleza" y continúa describiendo lo discreta pero persistente que idea ocasiones cada vez más irresistibles para que el filósofo intimide con él. Alcibiades empieza organizando encuentros en solitario, pero Sócrates se muestra frío en varias ocasiones en las que fue invitado. El relato, especialmente la falta de interés de Sócrates por Alcibíades, estimula la discusión entre los filósofos presentes de los tipos de amor y calidades de amor, y todos admiran el dominio y el autocontrol de Sócrates. El punto esencial de esta discusión es la suposición de Platón de que Sócrates no reaccionó como era de esperar a las demandas de Alcibíades, tal como hubieran hecho muchos hombres.

Aquellos hombres no eran homosexuales en el sentido moderno del término. Los griegos no disponían de esta palabra ni de este concepto. Quizás fuera correcto decir que los griegos practicaban una especie de <<bisexualidad>> en el sentido de que, entre los hombres por lo menos, se aceptaba la actividad sexual con miembros de los dos sexos. Pero ni siquiera este término describe con precisión la sexualidad de los griegos, porque las diferencias fundamentales existentes entre las costumbres de la antigua Grecia y las costumbres de nuestra sociedad dificultan las comparaciones entre culturas.

A finales del sigo XX, se suele considerar que la más alta expresión de la sexualidad es formar parte de una relación de compromiso y de cariño entre dos personas basada en el respeto mutuo y la libre elección. Se premia y se atesora el amor romántico, considerado el preludio de un proceso de vínculo más profundo que conduce a la "felicidad". En nuestra cultura, esta relación de pareja sirve de base para la procreación, la educación de los hijos y las relaciones familiares; el amor romántico conduce al matrimonio, y este conduce a la sexualidad y la procreación. Al examinar la sociedad griega antigua, aparece que la sexualidad y la procreación no se relacionaban de esta misma forma. El sexo era necesario para la procreación, y el matrimonio el único marco legítimo para ello, pero, por lo menos en el caso de los hombres, también podían acceder al placer sexual extra matrimonial de diversas formas. Como el concepto de amor romántico aún no se había desarrollado plenamente, el hombre no debía ser sexualmente fiel dentro del matrimonio para seguir siendo honorable (estas normas eran bastante distintas para las mujeres).

Aunque el placer sexual y el matrimonio no estaban necesariamente vinculados, la sexualidad y la dominación sí lo estaban. En lugar de ser una experiencia mutua , para los griegos la actividad sexual siempre tenía un aspecto direccional. El sexo era algo que se "hacía" a alguien, y el imperativo anatómico dictaba que el autor fuera el hombre. Incluso el lenguaje sexual refleja esta diferencia de actitud en ambas culturas. Conceptualizar los actos sexuales exclusivamente en términos de dominación y sumisión permitían humillar a los enemigos conquistados, violándolos. Ser penetrado sin desearlo era vergonzoso y degradante. La aceptación social de un acto sexual no venía determinada por el sexo de las personas sino por el equilibrio de poder entre ellas.

Entre los griegos antiguos, el contacto sexual entre hombres del mismo grupo social tenía escrupulosamente en cuenta la condición y se practicaba de acuerdo a normas que garantizaban que ninguna de las partes fuera degradada o que pueda ser acusada de libertinaje. La relación sexual ideal entre hombres consistía en una pareja compuesta por un hombre mayor activo y uno más joven pasivo. El mayor disfrutaba con el acto sexual, pero se esperaba que el joven no lo hiciera. Las dos funciones se distinguían con categorías distintas: el mayor se llamaba erastes y el joven eromenos. Nunca mantenían contacto oral o anal, solo relaciones intracrurales (introducción del pene del hombre mayor entre los muslos del más joven). Una vez el eromenos había superado esta etapa (final de la adolescencia), se esperaba que la relación terminara. El anteriormente eromeos se casaba entonces con una mujer, pero podía convertirse en un erastes, el mayor de la pareja, con un hombre más jóven.

Entre los griegos antiguos, las prácticas sexuales aceptadas y honorables en los hombres no se definían en función del sexo del otro o de si se practicaba el sexo en una relación exclusiva basada en el amor romántico. Una pareja sexual se consideraba aceptable o no en función de la edad y de la condición social del otro. Para los hombres por lo menos, que la pareja fuera un hombre o una mujer y que uno estuviera casado o no era casi intrascendente. Era perfectamente aceptable, e incluso se esperaba, que un hombre tuviera una esposa y un eromenos a la vez, por lo menos parte del tiempo.

Aunque las obras griegas presenten a las mujeres y a los jóvenes como objetos casi intercambiables del deseo sexual para muchos hombres, los griegos reconocían que a algunos hombres les atraían preferentemente otros hombres a lo largo de su vida. De nuevo, al separar el placer sexual del deber sexual, esos hombres se casaban y eran padres de sus hijos, pero preferían seguir buscando a hombres jóvenes como pareja sexual. Los filósofos Bión y Zonón, así como Alejandro Magno, eran conocidos por su interés casi exclusivo por los hombres.

Aunque el término moderno para la homosexualidad femenina provenga de la isla griega de Lesbos, no se sabe casi nada de Safo, la residente más famosa de la isla, quien vivió en ella durante el siglo VI a. C. La poesía de Safo inspiró a Platón para denominarla la décima musa, pero los detalles sobre su vida están incompletos y provienen a menudo de fuentes secundarias contradictorias. Si bien la mayoría de sus poemas son fragmentos, entre ellos se encuentran partes líricas en formas de apasionados poemas de amor dirigidos a mujeres. Desafortunadamente, los griegos no escribieron mucho sobre la sexualidad femenina, ni en los tiempos de Safo ni en los de Platón.

Mucho de lo que ha quedado especialmente de las últimas décadas, es francamente pornográfico. Los dibujos de las vasijas representan el erotismo homosexual femenino entre prostitutas y los escritos griegos del siglo I d. C. , empiezan a mencionar el "tribadismo". Tanto los griegos como los romanos describían la tríbada como una mujer que penetraba sexualmente a otras mujeres con un falo artificial o la imaginaban con un clítoris lo suficientemente grande como para poder hacerlo. El término tribadismo persistió hasta bien entrado el siglo XX como una denominación peyorativa de la homosexualidad femenina, aunque a finales del siglo XIX se hizo más común el término lesbianismo, de carácter más literario.

Los antiguos romanos adoptaron hasta cierto punto la actitud de los griegos respecto a la homosexualidad. Se cree que los europeos preromanos, como los antiguos celtas, tenían practicas de iniciación homosexuales y también podrían haber tenido cultos guerreros en las que se aceptaba las relaciones intimas homosexuales. Entre los antiguos pueblos mediterráneos, los sirios, los hititas y los sumerios disponían de ritos de contacto homosexual dentro del contexto religioso; las relaciones sexuales con prostitutos de los templos formaban parte de la veneración a algunas deidades, comparables al sacrificio de animales o a las ofrendas de incienso.

Hasta principios de la edad media, en que la conducta sexual pasó a ser definida como un pecado, no se inventaron palabras para identificar a las personas que buscaban parejas sexuales de su propio sexo. La condena de la homosexualidad fue parte de un cambio de pensamiento moral respecto a la sexualidad acontecido varios siglos después de Cristo. Esta filosofía, que mantenía que toda forma de sensualidad era pecaminosa, se derivaba de los escritos griegos denominados estoicos y de algunos de los últimos escritos de Platón. Los estoicos abogaban en sus escritos del siglo III a.C. por la indiferencia ante toda fuente de placer, comprendido evidentemente el placer sexual, y recomendaban la renuncia a cualquier emoción excesiva. Estos escritos, re descubiertos varios siglos después del nacimiento de Cristo, influenciaron a varios teólogos del medievo, quienes empezaron a defender la idea de que todo placer sexual era pecaminoso. Los estoicos también plantearon la idea de que la única sexualidad natural son las relaciones sexuales con el propósito de procrear. Gradualmente varios actos sexuales desaprobados pasaron a llamarse colectivamente sodomía.

En el año 309 d.C., el consejo eclesiástico de Elvira (actualmente Granada, España), aprobó treinta y siete leyes canónicas de un conjunto de ochenta y siete que afectaban a la conducta sexual. Cuando el emperador Constantino proclamó unos años más tarde que el cristianismo era la religión estatal del imperio romano, la ley canónica se convirtió en la legislación civil de toda Europa.

La iglesia católica fue teniendo progresivamente más influencia en todos los aspectos de la vida Europea a medida que los prelados y los obispos bajo la dirección papal, iban consolidando de forma continuada su poder en todo el continente. Durante todo este proceso, muchos pecados como la herejía contra la doctrina eclesiástica y la sodomía se convirtieron en ofensas que merecían ser castigadas. En el siglo XIV, los monarcas y los príncipes de toda Europa cedieron ante la presión de la Iglesia católica para hacer de la sodomía un delito. A menudo un delito capital. La legislación inglesa del siglo XIII estipulaba que las personas que habían mantenido relaciones sexuales con judíos, niños y miembros de su propio sexo fueran enterradas vivas.

El desarrollo de la burocracia eclesiástica culminó con la creación papal de la orden de la Inquisición, encargada de eliminar a todo aquel que se resistiera a la autoridad de la Iglesia. Los datos existentes sobre juicios a individuos por estas ofensas durante esa época indican que ni los castigos más terroríficos impedían que algunas personas pudieran resistirse a las relaciones sexuales con personas de su mismo sexo. Los historiadores hallan un cambio gradual con respecto a la homosexualidad desde la caída de Roma hasta el principio del Renacimiento, pasando por la relativa indiferencia hacia la conducta homosexual en hombres y mujeres a la imposición de espantosos castigos por tener una relación homosexual.

Dado que durante el Renacimiento decayó la autoridad absoluta de la iglesia, se dejaron de prohibir muchas formas de sodomía. Sin embargo, en la mayor parte de Europa se seguía castigando el contacto sexual con personas del mismo sexo, sino con penas de muerte, por lo menos con penas de cárcel, el exilio a las Indias orientales o la castración.

A principios de la década de 1840, los médicos interesados en las enfermedades mentales anotaron en sus diarios médicos descripciones de personas que se sentían atraídas de forma persistente por personas de su mismo sexo. A mediados del siglo XIX también aparecieron por primera vez personas que pedían que se abolieran las leyes que castigaban los "delitos contra natura". El más prolífico y abierto de los que hablaban claro fue Karl Heinrich Ulrichs (1825-1895). Ulrichs, una de las primeras personas que utilizó el concepto moderno de orientación sexual, acuñó un vocabulario completo para describir a las personas homosexuales (varios años antes que un compatriota suyo alemán escribiera homosexual en un panfleto). Dentro de su contexto histórico, las ideas de Ulrichs pueden considerarse revolucionarias. Inspirado por su convicción de que la orientación sexual era innata, inamovible y por consiguiente natural, este hombre luchó de forma incansable para modificar la actitud homosexual en Alemania y Europa. Mediante el detallado y concienzudo examen de su propia atracción por los hombres. Ulrichs se fue convenciendo de que la orientación sexual era una característica humana estable e inherente y que la homosexualidad era una forma válida y natural de la expresión humana..

Entre 1864 y 1869, Ulrichs publicó y costeó bajo el seudónimo "Numa Numantius" la edición de varios monográficos titulados "Investigaciones sobre la clave del amor entre hombres"; allí explicaba sus teorías, incluía material bibliográfico y autobiográfico, debates filosófica y políticos e incluso poesía. Investigó los detalles de la formación de los órganos sexuales del embrión. Al enterarse de que los órganos sexuales masculinos y femeninos se desarrollaban a partir de los mismos tejidos del embrión sexualmente inmaduro, postuló que el "espíritu" también podía no estar formado y ser susceptible de convertirse en masculino o femenino en todas las personas, por eso Ulrichs creía que era posible tener un alma de mujer con un cuerpo de hombre y llegó a la conclusión de que esta persona representaba al "tercer sexo".

Como no existía vocabulario para este concepto acuñó las palabras Uranier y Dionaer para designar respectivamente a los "hombres que amaban a otros hombres" y a los "hombres corrientes, posteriormente simplificó estos términos por Urning y Dioning. En los posteriores añadidos a sus libretos, Ulrichs amplió su teoría creando una clasificación completa de las posibles orientaciones sexuales. Las mujeres que se sentían atraídas por mujeres eran Urningin; el Urano-Dioning se sentía atraído por hombres y por mujeres; incluso acuñó el término para el dioning que a falta de pareja femenina, practicaba temporalmente el Uranismus (homosexualidad): el Uraniaster, entre otros.

Aunque el vocabulario pseudo clásico de Ulrichs no llegó a ser aceptado, sí lo fue la idea de la identidad homosexual. Su concepto del urning, del homosexual natural, contrastaba con el concepto planteado por otros, según el cual la atracción por las personas del propio sexo era un síntoma de degeneración o enfermedad física o mental. Lamentablemente, esta opinión de que la homosexualidad es una enfermedad mental dominaría la psiquiatría, en gran parte debido a los escritos de un profesor de psiquiatría de Viena, Richard von Krafft-Ebing. Psycophathia Sexualis es un compendio de más de doscientos historiales de casos de individuos que ilustraron "las distintas manifestaciones psicopáticas de la vida sexual"; existe una sección de más o menos cien hojas, en las que se describe el "instinto sexual contrario" (homosexualidad), todos los individuos descritos en esta sección mantienen algún tipo de actividad sexual con individuos de su mismo sexo, no obstante, la gama de conductas es bastante amplia, y para incluirlos a todos se necesitó de una vasta categoría conceptual. El contexto y los detalles de las descripciones de Krafft Ebing revelan claramente su deseo de subrayar los aspectos extraños y perversos de la vida de los sujetos; declara que "esta anomalía en la sensibilidad psicosexual puede denominarse clínicamente un signo funcional de degeneración".

Se creía que la sexualidad contraria, así como el alcoholismo, la locura y la idiocia, eran la expresión de un sistema nervioso de constitución defectuosa; además Krafft Ebing creía que la masturbación podía causar el desarrollo de la sexualidad contraria en los individuos "contaminados".

Aunque Krafft Ebing desconocía la base biológica de la constitución anormal, estaba seguro de que se podía detectar su expresión. Creía que los individuos con sexualidad contraria iniciaban su actividad sexual antes, y que sus sentimientos sexuales eran más intensos. De este modo, Krafft Ebing, sentó las bases de unos estereotipos sobre la gente gay que iban a durar por lo menos 100 años: los homosexuales son asténicos superficiales pero supersexuados, incapaces de mantener relaciones maduras y proclives a la enfermedad mental. Para ilustrar esta teoría utilizó un total de 46 casos sacados de registros policiales, manicomios y obtenidos de otros psiquiatras y respaldó sus conclusiones con la obscura teoría de la degeneración.

Por otra parte Henry Havellock Ellis, médico ingles cuya serie de libros denominada "Estudios sobre la psicología del sexo", lo convirtió en una de las principales autoridades sobre el tema de la sexualidad en el mundo de hable inglesa, realizó junto a John Addington Simonds (quien luego de su muerte se supiera en su autobiografía su tendencia homosexual y que su familia no permitió que se incluyera su nombre en la portada del libro) en el año de 1897 su libro Inversión Sexual en el que se prescindió de la teoría de la degeneración para explicar la homosexualidad: de hecho la dejó de lado por no considerarla válida, declarando que "degeneración era un termino que amenazaba con desaparecer de la terminología científica para convertirse en un mero insulto literario y periodístico ". Ellis también abandonó la idea de que la masturbación podía conducir a la homosexualidad, se anticipó a posteriores investigadores al afirmar que "la tendencia empieza antes de la pubertad..... generalmente entre los 7 y 9"; cuestionó la idea que la homosexualidad sea adquirida y no innata y quitó importancia al poder de la sugestión. Aunque no rechazó totalmente el papel de las experiencias infantiles, que veía como una homosexualidad "emocionante" dijo que "la semilla de la sugestión solo puede crecer en terreno abonado". Quizás fue el primero en utilizar la palabra latente al hablar de homosexualidad

Ellis era consciente de que los datos procedentes del nuevo campo de la embriología demostraban que, como en el animal, en el embrión humano los órganos sexuales están tan indiferenciados que " en la primera fase del desarrollo no se distingue el sexo". Esta formulación de los orígenes de la homosexualidad sorprende por ser la presencia de la teoría moderna, al creer que los factores evolutivos llevan a "una modificación del organismo para que se adapte mejor que el organismo normal o medio a la experiencia de la atracción sexual por el propio sexo". Este postulado tan absolutamente moderno de actuación de las predisposiciones biológicas innatas por influencia y experiencia medioambiental sigue siendo un concepto básico subyacente a la teoría de una amplia gama de atributos humanos variables: desde la altura hasta la orientación sexual o la inteligencia.

Ellis abogaba por la abolición de la condición de delito que condenaba a la homosexualidad, y se oponía a los tratamientos que pretendían curarla. Se oponía a los intentos de tratar la inversión sexual porque, para empezar, pensaba que posiblemente no podía curarse. Hacía caso omiso de las opiniones contrarias por considerarlas exageraciones para autopromocionarse, y veía la proclamación de las curas con profundo escepticismo. Consideraba que los matrimonios de homosexuales curados eran engaños desesperados originados por la retirada temporal de estas personas de su erotismo homosexual, y como respuesta a médicos carismáticos y autoritarios. "El cambio aparente resulta no ser profundo y la situación del invertido se vuelve mas desgraciada que antes, tanto para él como para su esposa.

Aunque Ellis estuvo lejos de decir que la homosexualidad era normal, Inversión Sexual había logrado presentar el erotismo homosexual bajo una luz menos patológica. En sus estudios sobre la psicología del sexo, intentó desmitificar la homosexualidad, en una época en que se seguía creyendo que la masturbación provocaba la locura y algunos temían que el creciente uso de los métodos anticonceptivos traería consigo el declive de la civilización.

Ellis aconsejaba la continencia, resulta difícil, imaginar a Simonds aceptando las recomendaciones finales de Ellis a los invertidos para que tuvieran una vida sana y feliz : "El invertido congénito no debería tener ante la vista el ideal de la sexualidad normal, sino el de la castidad. Quizás no disponga de las cualidades del homme moyen sensuel pero podría disponer de las de un santo".

Con toda su prudencia, Inversión Sexual fue sin embargo revolucionario, primeramente porque no presentaba una serie de "historiales clínicos" de individuos enfermos sino una colección de vidas de gente corriente que de otro modo hubieran pasado desapercibidas por la vida. Ningún otro científico salió a buscar y registró a la gente comúnmente corriente con tan pocos prejuicios hasta que Alfred Kinsey sondeo a los hombres estadounidenses cincuenta años después.

HISTORIA DE LA HOMOSEXUALIDAD FEMENINA

La historia del lesbianismo es, prácticamente una pagina en blanco. Consecuencia lógica del estado de alienación de la mujer tras milenios de opresión por un sistema tiránico, heterosexista, sexofóbico y machista: el patriarcado

No se puede discutir con certeza alguna la actitud de los griegos antiguos respecto a la homosexualidad femenina. No obstante, por lo menos una revisión de la vida y obra de Safo insiste en que, de la misma forma que sus homólogos masculinos, las mujeres de la Grecia antigua, por lo menos en la isla de Lesbos y en el siglo VI a. C., podían expresar libremente su erotismo heterosexual u homosexual sin condena social ni necesidad de cargar con un tópico: "Safo era una poetiza que amaba a las mujeres. No era una lesbiana que escribía poesía.". En Lesbos, las jóvenes podían recibir una educación complementaria entre la edad infantil, que transcurría en el hogar bajo la autoridad materna, y la edad del matrimonio. Esta educación superior se cumplía dentro de una vida de comunidad en el seno de una escuela que, bajo la dirección de una maestra, la tierna personalidad de la educanda se configura según un ideal de belleza, que aspira a la sabiduría. Esta educación no se lleva a cabo sin una llama pasional, sin que entre maestra y discípula se estreche el fogoso vínculo de Eros.

De lo mencionado podemos deducir: debemos tener mucho cuidado en continuar manteniendo una forma de cultura que expulse sistemáticamente de su seno una serie de radicales de la sexualidad humana. No obstante, esto no quiere decir que tengamos que recuperar al pie de la letra las practicas o la mentalidad de las culturas, pero tampoco que tengamos que despreciarlas. Hay que procurar tener una visión existencialista de la historia y mirar el pasado buscando en él las posibilidades fácticas de la existencia, las que han sido, y ser capaces de reincorporar en el futuro aquellas que estarían de acuerdo con lo que Heidegger llama una existencia auténtica

I.3 ASPECTO SOCIAL Y CULTURAL.-

I.3.1 SOCIAL

Actualmente hay algunas sociedades que desaprueban la homosexualidad, poniendo como ejemplo los estudios que se han hecho con sociedades primitivas de las cuales 28 de las 76 existe una presión social contra la homosexualidad. En estas, las actividades homosexuales por parte de los adultos o están totalmente ausentes, o son raras, o solo se realizan en secreto. En todas las sociedades donde las actividades homosexuales entre adultos son muy raras, existe una presión social definida y especifica contra tal comportamiento.

Hay otras sociedades actuales, en numero mayor que las anteriores (en 49 de las 76 sociedades estudiadas) que admiten las relaciones homosexuales como normales y socialmente aceptadas. En 49 (64%) de las 76 sociedades distintas de las que se tiene información en base al estudio, las actividades homosexuales de un genero u otro son consideradas normales y socialmente aceptadas para ciertos miembros de la comunidad. Son mas las culturas que toleran e incluso fomentan la homosexualidad, al menos en algunos miembros de la población.

Parece ser que la homosexualidad femenina es menos conocida o practicada. Lo que es cierto, es que se le da menos importancia. Parece sumamente probable que las mujeres sean menos propensas que los hombres a entablar relaciones homosexuales. En todo caso, en la mayoría de las sociedades, así como en la nuestra, se concede a la homosexualidad femenina mucha menor atención que a la masculina. De hecho, la información especifica concerniente a mujeres homosexuales es asequible solo en 17 de los pueblo incluidos en el estudio anteriormente nombrado. Y solo en unos pocos de estos hay evidencia relativa de la naturaleza de las practicas homosexuales realizadas.(Estudio de Frank Beach y Clellan Ford)

En todas partes hay individuos con comportamiento homosexual, incluso en las sociedades que coartan severamente las tendencias homosexuales, algunos individuos muestran una conducta homosexual. En nuestra propia sociedad, por ejemplo, la conducta homosexual es mas común de lo que parece indicar los ideales y las normas.

En la mayoría de las sociedades humanas se da la homosexualidad. Esta conducta tiende a ser mas común en la adolescencia que en la edad adulta y parece ser mayor adoptada con mayor frecuencia por los hombres que por las mujeres. En las sociedades permisivas existe un numero mayor de homosexuales, dentro de estas, a diferencia de la nuestra, proporcionan papeles homosexuales aceptados socialmente, un buen numero de individuos predominantemente hombres, muestran en cierta medida una conducta homosexual.

INCONFORMISMO E INNOVACIÓN:

El homosexual en la sociedad cumple un papel de innovador en cierta forma y de inconformista en otra. Muchos piensan que el homosexual desarrolla actitudes y comportamientos antisociales por la oposición que encuentra en la sociedad para expresar sus sentimientos y necesidades. Es el quien se opone a la sociedad, o la sociedad a él? Quizá ambas cosas, el hecho de ser homosexual le hace un inconformista en una parte fundamental de su vida. Un excéntrico, sea sexual o de otro genero, puede ser de valor considerable para la comunidad, para la sociedad. Cuando un excéntrico pone en tela de juicio una vieja tradición inquebrantada, y sugiere que puede haber otra forma de mirar las cosas, se convierte en un inconformista, y por lo tanto en un innovador; en la vida de las personas, en la política, economía u otro aspecto social, pueden darse cambios gracias a la aportación de algún inconformista o de algún grupo innovador social.

El hecho es que siempre hay conflicto entre el inconformista y las costumbres establecidas de la sociedad de la que el forma parte. también es un hecho que el progreso de la sociedad depende de este conflicto. Toda adaptación social, incluyendo todo desarrollo en las artes y en las ciencias, es iniciado por una pequeña minoría de aislados sociales. En algunas personas, una disposición homosexual hace aflorar un intelectualismo rudo que rechaza muchas cosas aceptadas incondicionalmente por la mayoría.

Los homosexuales se debaten contra todos en una sociedad que los estigmatiza como inferiores; y al hacerlo así, con frecuencia son la causa indirecta de la reforma. Esta afirmación del ego contra la amenaza total de la sociedad con frecuencia es una salvaguarda viva y valiosa de las libertades de la comunidad. Pero esta tarea no es fácil, porque muchos no pueden soportar las rechiflas de la sociedad, la multitud deja apabullado a quien no se conforma.

Existe un interrogante para todo grupo minoritario: La oposición de la sociedad conduce as encerrarse en si mismo o impele a luchar tenazmente con espíritu de dialogo? Aunque el inconformismo en los individuos es un caudal útil a cualquier comunidad, una colección de inconformistas impulsados al ostracismo social, formando un grupo minoritario introvertido, no es una unidad constructiva.

Puede haber el peligro de formar un GHETTO homosexual aislado del resto de la sociedad, puesto que todas estas prisiones de la sociedad tienden a impulsar a los homosexuales a estos grupos introvertidos. El proceso de la evolución personal llevara a cada individuo a superar los limites del grupo introvertido. Otros se convierten en miembros de grupos homosexuales sin perder su interés por otras actividades de la comunidad.

Cual es la actitud de la sociedad ante cualquier minoría? Cuando la sociedad topa con tal minoría dentro de si misma, su primera acción es intentar aislar a la minoría. Si no consigue hacerlo, entonces hará una discriminación contra ella. Por esto, los grupos homosexuales tienen muchas de las características de otros grupos minoritarios.

HOSTILIDAD SOCIAL

Cuando la sociedad esta condenando al homosexual, simultáneamente esta creando un problema social. Muchos problemas que abruman al homosexual son creados por la hostilidad de la sociedad.

El homosexual es impulsado a sentirse avergonzado de sus deseos sexuales, y con frecuencia se sugiere que esta mentalmente enfermo. Si da paso a sus deseos queda lleno de sentimiento de culpabilidad, y estos sentimientos con frecuencia son mas destructores que el acto homosexual mismo. Debe ocultar su verdadera identidad, y en ocasiones quizá se exija que este de acuerdo con los otros y pretenda condenar sus propios intereses y actividades. Este desdoblamiento paranoico en su vida puede ser difícil de mantener y conducir a la depresión. Si abiertamente expresa sus predilecciones, se le dice que esta tan perturbado que busca conflicto, burlas y mofa de sus compañeros. Se le niegan los consuelos y la compañía del matrimonio y de la vida familiar. Si intenta establecerse y vivir con otro hombre, las dificultades que obstaculizan su camino pueden hacer imposible que el asunto sobreviva. Por el contrario, quizás tenga que buscar gratificación en lugares públicos y sórdidos.

La homosexualidad es una condición que en si misma solo tiene efectos menores sobre el desarrollo de la personalidad. Pero las actitudes, no del homosexual, sino de las demás personas hacia esta condición, crean una situación de tensión que puede tener un efecto profundo en el desarrollo de la personalidad y puede conducir a un deterioro del carácter de un genero que impide la integración efectiva de la comunidad.

Una proporción de homosexuales son incapaces de resistir las presiones y se convierten en bajas sociales. Estos son los homosexuales que se encuentran con mayor frecuencia en las prisiones y clínicas. Sus dificultades pueden adoptar una forma no directamente asociada con la condición homosexual, aunque originalmente fueron producidas por la hostilidad social hacia la homosexualidad. Por otra parte, los homosexuales que han aprendido a contender con estas presiones sociales, pueden llegar a adaptarse a su condición y ser integrados en la comunidad. Estos hombres casi nunca se encuentran en prisiones y clínicas.

Ahora que se estableció que los homosexuales no son fisiológicamente diferentes, también es razonable pensar que, en un futuro próximo, una parte considerable de sus cargas actuales de apropio público se alivien. Por supuesto, persistirán los problemas de ajuste para ellos a medida que se alteren los conceptos culturales. Los homosexuales deben reunir coraje social pera salir a la posición amurada de negación a la preferencia, a la que los llevó la condena cultural; al mismo tiempo no deben cometer el error de reaccionar demasiado ante las nuevas oportunidades de aceptación social; los prejuicios psicosociales no se alteran en un día.

Debe considerarse la reacción al oprobio público de la población homosexual como un problema social serio, el que compromete otras áreas de la persona.

A esta comunidad no entendida por la mayoría de las personas en el mundo, debe encarar elementos sociales como: prever y responder a los niveles variables de oprobio social que se origina por convicción religiosa y que las normas legislativas y la incomodidad personal de los críticos mantiene.

Sin embargo, desde el punto de vista psicosocial, se advierte que las presiones de un rechazo social probable o real, estrechan, con frecuencia, los lasos de la relación homosexual cuando sus miembros son varones o mujeres inteligentes y relativamente bien educados. Las parejas comprometidas homosexuales describen la fuerza de su relación como un puerto en la tormenta, un refugio frente a las presiones sociales.

Por tanto, el oprobio social podría ser aun una ventaja social mediata para el homosexual comprometido, ya que tiende a hacer que los miembros de la pareja den un valor particular a la relación establecida. Cuando este valor se expresa por los dos miembros de la pareja, la libertad de comunicación aumenta inevitablemente. Casi siempre, la pareja revela este nivel comunicativo alto "más allá del dormitorio", mediante un compromiso subjetivo elevado en la interacción sexual.

Sin embargo la población homosexual también se ha defendido y a reaccionado ante el rechazo social con movimientos y escritos históricos realizados por autores que promovían la liberación gay:

Karl Heinrich Ulrich (1825 – 1895). Gran pionero de la lucha por la liberación gay durante los años 60 del siglo XIX

Magnus Hirschfeld (1868 –1935). Especialista en enfermedades psíquicas y nerviosas. Su vida estuvo dedicada a divulgar la naturaleza de los gays y otras personas a las que consideraba como "tipos sexuales intermedios" .En 1897 funda la primera organización gay, el "Comité Científico y Humanitario".

Sir Richard Burton (1821 – 1890). La publicación de los diez primeros volúmenes de las mil y una noches en la traducción inglesa hecha por Sir Richard Zburton el año 1865 creó un gran impacto en Gran Bretaña. También tradujo el clásico erótico el jardín perfumado, fue el más notable orientalista de su tiempo.

Walt Witman (1819 – 1892). En sus Hojas de hierva, especialmente en la sección titulada Calamus, celebra la apasionada amistad entre hombres (que el llamó "amor viril"), su condición homosexual animó a mucha gente gay y su obra fue una bocanada de aire fresco, considerada como una valiente e inspiradora contribución a la creciente concienciación del orgullo gay entre los homosexuales durante la segunda mitad del siglo XIX Edward Carpenter (1844 – 1929). "El temperamento uranista en el hombre se asemeja mucho al temperamento normal de la mujer en lo siguiente: que en ambos el amor es el principal objetivo de la vida", escribió el Sexo intermedio. Carpenter sentía que en todo ser humano late una homosexualidad en potencia, creía también que los gays eran superiores a los heterosexuales

Mitos Sociales:

Bell y Weinberg creen que, con los datos recogidos hasta la actualidad, se pueden y deben romper un gran numero de mitos existentes en torno a las personas homosexuales.

Además del mito de la DISYUNTIVA homosexualidad - heterosexualidad, que olvida todas las situaciones intermedias, esta también el mito del SILENCIO o de la vergüenza sobre el hecho de la homosexualidad de una persona determinada. Es cierto que algunos, por diversas razones personales y sociales, esconden sus inclinaciones homosexuales a terceras personas; pero cada vez es mayor el numero de personas que dejan de ocultarlas. Muchos se lo comunican a familiares y amigos en el momento que lo creen oportuno.

Son los homosexuales mas dados a actividades sexuales que los heterosexuales? Es verdad el mito de que son OBSESIONADOS POR EL SEXO?, los estudios realizados hasta el momento actual lo niegan. La actividad o inactividad sexual depende del individuo, del sexo y también de la edad. No puede estereotiparse sexualmente a los hombres y a las mujeres homosexuales como hiperactivos o poco activos. Tampoco puede decirse que el sexo es una preocupación especialmente predominante en todos los homosexuales. Por ello muchos hombres y mujeres homosexuales rechazan la etiqueta de "homosexual", porque exagera el comportamiento sexual de sus vidas y prefieren los términos "gay", "lesbiana" u "homófilo". Estos términos connotan mas un estilo de vida, una forma de estar en el mundo, y no tanto la actividad sexual con personas del mismo sexo.

Otros de los tópicos o mitos es que los homosexuales buscan la PROMISCUIDAD y que son capaces de integrar sus necesidades emocionales y sexuales; que están imposibilitados para mantener una relación sexual durable y que están condenados a una eterna y desesperada búsqueda de la relación ideal. Se comprueba, sin duda, que los hombres homosexuales tienden a tener muchos más compañeros que las lesbianas y se muestran muchas más propensos a tener contactos sexuales con personas prácticamente desconocidas. Pero también sucede que las relaciones amorosas homosexuales, a diferencia de las heterosexuales no son fomentadas ni sancionadas legalmente por la sociedad; lo cual explica, en parte, su inestabilidad. A pesar de ello, una relación relativamente estable con un amante es un acontecimiento muy importante en la vida de un hombre o una mujer homosexual. A menudo las relaciones sexuales van acompañadas de otras formas de interacción amistosa; se busca el contacto humano de persona a persona juntamente con el sexo y a veces por encima del sexo.

Está también el mito de la NO ACEPTACION de la propia homosexualidad. Las concepciones negativas que imperan en nuestra sociedad, eminentemente homofóbica, hacen que difícilmente algunos puedan superarlas. Sin embargo, los datos obtenidos por Bell y Weimberg - ponen de manifiesto que muchos hombres y mujeres homosexuales están conformes con su homosexualidad-; no obstante, para algunos es un problema.

Los mitos relacionados a la homosexualidad en general son falsos, debido a que nacen de conclusiones sociales no fundamentadas en bases sólidas o con una muy fuerte influencia de prejuicio social. Es por eso que el comportamiento de una persona se lo debe juzgar no solo en una de las áreas de la naturaleza del ser, como el sexo, si no en las demás que interviene y que funcionan, como: El trabajo, la religión, la política, el matrimonio, las amistades, el tiempo libre y las demás dificultades sociales.

Sobre el TRABAJO, algunos creen que los hombres y mujeres homosexuales son poco estables en sus ocupaciones laborables. También se cree que acostumbran a cambiar continuamente de trabajo para que no les despidan si se descubriese su homosexualidad. Los estudios efectuados nos dicen lo contrario: parece que son más estables en su trabajo y que están mas satisfechos que los heterosexuales con su trabajo y con su sueldo.

En el aspecto RELIGIOSO se comprueba que hay una minoría bastante grande que dice que su condición de homosexual ha debilitado en cierta medida su religiosidad. (No podemos olvidar la visión negativa sobre la homosexualidad que existe en el seno de muchas creencias religiosas.)

Algunos creen que la homosexualidad afecta solamente a personas SOLTERAS. No es cierto. Diferentes investigaciones han llegado a la conclusión de que aproximadamente el 20% de los hombres homosexuales y un numero mayor de lesbianas han estado casados al menos una vez. Algunos no han aceptado su homosexualidad antes del matrimonio, otros no lo han descubierto hasta después, en las dificultades encontradas en la relación heterosexual. Algunos rompen su matrimonio, otros lo continúan y conviven con el cónyuge e hijos.

La AMISTAD es algo muy importante en la vida de los hombres y mujeres homosexuales. Tanto las amistades individuales como los grupos de amigos pueden proporcionales un apoyo emocional, modelos de vida alternativos, nuevos motivos de identificación personal, oportunidad de conocer otros compañeros sexuales y, sobre todo, el aliento de no sentirse solos. De los estudios efectuados parece que los hombres y mujeres homosexuales tienen mas amigos íntimos que los heterosexuales; también se comprueba que sus amistades son tanto homosexuales como heterosexuales, cosa que no acostumbra parar en los heterosexuales. Pocos heterosexuales mantienen amistad con uno o más amigos del mismo sexo cuando saben que son homosexuales.

Por lo que se refiere a las ACTIVIDADES DE TIEMPO LIBRE, parece que depende much0 mas del sexo y del sub grupo homosexual al que pertenecen. Unos las buscan preferentemente fuera de casa y en diversos ambientes, y otros las buscan mas en la intimidad del hogar y con los amigos habituales.

La DELINCUENCIA, es una actividad que no necesariamente es normal y/o natural del ser humano, sin embargo se debe tomar en cuenta por la idea de algunas personas al relacionar la delincuencia con la homosexualidad, especialmente en los abusos sexuales y violaciones. Primero, los violadores y abusadores sexuales tienen enfermedades mentales que no tienen nada que ver con la homosexualidad; además, se demostró que hay mas actos delictivos en la heterosexualidad que en la homosexualidad. La violación y la violencia sexual se dan con mayor frecuencia en el contexto heterosexual que en el homosexual.

I.3.2 CULTURAL

NORMALIDAD:

Toda cultura se funda en una cierta representación del hombre y de sus relaciones con el mundo, y lo que no esta conforme con esta representación es tenido por anormal. Pero esta ley cultural es normativa, es decir imperativa: hay que ser normal para encontrar su puesto en la cultura en cuestión. Según esta perspectiva cultural exclusivamente, es evidente que el hecho homosexual se sitúa de diferentes maneras de acuerdo según las diferentes culturas. Hay algunas culturas en las que la homosexualidad se considera "normal" y no crea ningún problema en la sociedad, y en otras es tenida por "anormal" y se la reprueba e incluso se la persigue. Según esta perspectiva cultural, el termino normal es pues esencialmente relativo a concepciones variables.

TARA HUMANA:

Marc Oraison, con sus estudios de medicina, nos afirma que la homosexualidad no es ni genética ni hormonal. También afirma que el hecho de tener inclinaciones homosexuales no es ninguna tara humana, es decir, no es un HANDICAP grave que disminuya el valor humano de una persona. El valor humano no esta en función de la homo o de la heterosexualidad, sino de la persona. El hecho de ser homosexual es una dificultad vital, pero no, en modo alguno, una tara.

El hecho de la homosexualidad y su aceptación es algo puramente cultural y no moral. La homosexualidad es solamente un "hecho" de la vida que hay que aceptar sin juzgarlo como una falta, un pecado o un vicio; es un hecho.

RELIGION

Sexo y religión son dos realidades unidas de mil maneras a lo largo de la historia, aunque el fenómeno relativamente moderno de la desacralizacion del sexo tienda a hacérnoslo olvidar.

La concepción religiosa de la sexualidad ha evolucionado. Se ha de la consideración de medio unión con la divinidad a verla como una ofensa a los planes divinos. Si al comienzo de su historia el humano parece haber descubierto una serie de dimensiones profundas, cósmicas, míticas, sacramentales, divinas, en su sexualidad, poco a poco va perdiendo de vista estas dimensiones, cuando no las convierte en su puesto exacto: el sexo como pecado, tentación diabólica, satanismo, sacrilegio. Esta evolución ha conducido a una secularización de la sexualidad con el intento de revalorizarla. Este proceso de depauperación culmina, por así decirlo, en el hecho de la desacralización del sexo o secularización total del sexo, cosa que, curiosamente, es obra no de aquellos que abogan por la represión sexual, sino precisamente de aquellos que se han esforzado al máximo para revalorizar al sexo.

TRADICIÓN JUDEOCRISTIANA CONTRA LA HOMOSEXUALIDAD:

En ninguna cultura ha sido vista con tanto horror la homosexualidad como en el Occidente judeocristiano. Ni el Islam ni el hinduismo la consideran tabú. Los pueblos primitivos, como los esquimales, malasios o los indios norteamericanos, la aceptan sin dificultad, y la antigua Grecia la institucionalizo. En algunas culturas primitivas se llega incluso a considerar a los homosexuales como una especie de chamanes o como hombres de condición sagrada, pero nunca como criminales.

De donde viene, pues, la condenación que durante muchos anos y todavía hoy día se pronuncia contra la homosexualidad?

La única explicación de la profunda fobia y animosidad del Occidente judeocristiano es el hecho de que el comportamiento homosexual es considerado en la Biblia como un crimen merecedor de la muerte, un pecado contra natura, que excluye al culpable del reino de Dios. Más terrible todavía fue el castigo que Dios impuso a Sodoma por el supuesto pecado que mas tarde recibiría su nombre de aquella infame ciudad.

El libro del Levítico del Antiguo Testamento dice: No yacerás con ningún hombre como se yace con una mujer; es una abominación (Lev 18, 22). Si un hombre yace con otro hombre como yace con otra mujer, ambos han cometido una abominación. Serán castigados con la muerte; que su sangre caiga sobre ellos.

Hay que tener en cuenta que el Levítico no tiene un enfoque ético, sino ritual; se ocupa exclusivamente de cuestiones rituales y de culto. La homosexualidad es tenida como una practica de pueblos paganos.

A pesar de que un cristiano no tiene porque leer la legislación del Antiguo Testamento con la misma óptica que un judío ortodoxo, la prohibición del Levítico contra los actos de la homosexualidad ha ejercido un considerable influjo sobre la Iglesia y nuestra cultura. Sin embargo, lo que más directamente influyo y resulto históricamente más importante para la actitud cristiana con respecto a la conducta homosexual fue el relato del Génesis sobre SODOMO Y GOMORRA.

Gen 19: Llegaron a Sodoma los dos ángeles ya de tarde y Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad. Al verlos, se levanto Lot y les salió al encuentro e inclino su rostro a tierra, diciendo: "Mirad, señores: os ruego que vengais a la casa de vuestro siervo, para pernoctar en ella y lavaros los pies. Cuando os levantéis por la mañana, seguiréis vuestro camino". Y le contestaron: "No, pasaremos la noche en la plaza". Instoles mucho, y se fueron con él a su casa, donde les preparo de comer, y coció panes ácimos y comieron. Antes de que fueran a acostarse, los hombres de la ciudad, los habitantes de Sodoma, rodearon la casa, jóvenes y viejos, todos, sin excepción. Llamaron a Lot y le dijeron: "Donde están los hombres que han venido a tu casa esta noche? Sácanoslos para que los conozcamos". Salió Lot a la puerta, y cerrándola tras sí les dijo: " Por favor, hermanos míos, no hagáis semejante maldad. Mirad, dos hijas tengo que no han conocido varón; os la sacare, para que hagais con ellas como bien os parezca; pero a estos hombres no les agais nada, pues para eso se han acogido a la sombra de mi techo". Ellos respondieron: "Quítate allá. Quien ha venido como extranjero, va a querer gobernarnos ahora?. Te trataremos a ti peor todavía que a ellos". Forcejeaban con Lot violentamente, y estaban ya para romper la puerta, cuando, sacando los hombres de su mano, metieron a Lot dentro de la casa y cerraron la puerta. A los que estaban fuera los hirieron de ceguera, desde el menor hasta el mayor, y no pudieron ya dar con la puerta. Dijeron los hombres a Lot: "Tienes aquí, yernos, hijo o hija?. Todo cuanto tengas en esta ciudad sácalo de aquí, porque vamos a destruir esta ciudad, pues es grande su clamor en la presencia de Yaveh y este nos a mandado para destruirlo". Salió pues Lot para hablar con sus yernos, los que habían de tomar por mujeres a sus hijas, y les dijo: "Levantaos, y salir de este lugar, porque va a destruir Yaveh la ciudad", y les pareció a sus yernos que se burlaba... Salió el sol sobre la tierra, cuando entraba Lot en Segor, e hizo Yaveh llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de Yaveh, desde el cielo. Destruyo estas ciudades y toda la hoya, y cuantos hombres había en ellas, y hasta plantas de la a tierra... Levantose Abraham de mañana, y fue al lugar donde había estado con Yaveh, y... vio que salía de la tierra una humareda.

Que es lo que condena este pasaje del Génesis? Parece ser que pone el acento en la falta de hospitalidad hacia unos extranjeros. Lo importante no es el acento sexual PER SE, sino la terrible violación de la ley consuetudinaria de la hospitalidad.

El pecado de Sodoma es un pecado de injusticia, mas concretamente de antihospitalidad y no necesariamente de intento de violación homosexual. Cuando en otros lugares del antiguo testamento se alude a la inequidad de Sodoma, nunca se identifica con las practicas homosexuales. Ni uno solo de estos textos del antiguo testamento que pertenecen a los siete siglos ( del 9 al 3 a.c.) más próximos al relato original hacen la menor alusión a un posible pecado homosexual.

Por tanto, del texto tal como lo encontramos en el Génesis, y de las alusiones que de ahí se hacen a otros pasajes del Antiguo Testamento: a) se pueden deducir la injusticia e inquebrantamiento de las leyes de hospitalidad por parte de los habitantes de Sodoma; b) no puede inferirse sin mas que se tratase concretamente de un intento de violación homosexual; c) no se puede sostener que el castigo fuera dirigido contra el pecado homosexual sino mas bien contra lo que de inhospitalario hubo en la acción, fuera esta cual fuese.

Cuando el Nuevo Testamento hace referencia al pecado de Sodoma, no establece ninguna conexión con la sexualidad, y mucho menos con las practicas homosexuales. Dios habla en la escritura por medio de hombres y en lenguaje humano, por lo tanto, el interprete de la escritura, para conocer lo que Dios quiso comunicarnos, debe estudiar con atención lo que los autores querían decir y lo que Dios quería dar a conocer con dichas palabras.

Así pues, como se llego a la interpretación del texto bíblico de Sodoma?. Parece ser que se debió a los escritos llamados "apócrifos" o de la literatura entre los últimos libros del Antiguo Testamento y los primeros del Nuevo Testamento. Diversos textos de estos libros nos permiten rastrear la evolución que en este tema se dio en el judaísmo tardío al contacto con el helenismo, cuyas frecuentes practicas homosexuales fueran vistas como algo condenable, y terminaron quedando identificadas con Sodoma, símbolo como era esta ciudad para el espíritu judío de todo lo pecaminoso y condenable.

Los severos preceptos contra la homosexualidad en la tradición judía se han de entender en gran parte como una reacción de, los dirigentes de un pueblo pequeño, rodeada de enemigos, que lucha por la ciencia. En la actividad sexual, ponían el énfasis en la reproducción, ya que era necesario aumentar la población judía para poder hacer frente al enemigo. Por ello, cualquier actividad sexual que no estuviese ordenada a la procreación era condenada.

La interpretación de los ataques bíblicos contra la homosexualidad parte del punto de vista judío de que la homosexualidad es una inversión del orden natural y, por lo tanto, algo propio del paganismo. Pero aunque la ley judía aprobaba enérgicamente la conducta homosexual y los culpables eran a veces condenados a muerte por lapidación, no hay evidencia de que los judíos consideraran la homosexualidad, en la practica, con el mismo horror que es evidente en posteriores leyes seculares.

Lo que puede constatarse sin duda es que la alienación, la soledad y la discriminación de que son objetos los homosexuales pueden atribuirse en no pequeña parte a la actitud mantenida por la Iglesia. Las razones de esta actitud están profundamente enraizadas en la tradición judeocristiana.

Uno de los puntos claves en la historia de la posición de la Iglesia en contra de la homosexualidad a sido la postura de Santo Tomas de Aquino que distingue, los pecados de secundum naturam y los contra naturam. Cuatro son los pecados que Santo Tomas señala contra la naturaleza: masturbacion, bestialidad (coito con animales), vicio de Sodoma (actos con personas del mismo sexo) y uso indebido del matrimonio (todo lo que no sea coito vaginal).

San Pablo transcribe una lista o catalogo de pecados que los estoicos habían hecho correr en abundancia en aquel tiempo, entre ellos están los cometidos y los sodomitas. La condenación mas fuerte de San Pablo esta en Rom 1, 26-27:

Por lo cual los entrego Dios a las pasiones vergonzosas, pues las mujeres mudaron el uso natural por el que es contranaturaleza, e igualmente los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en la concupiscencia de unos por otro, cometiendo torpezas varones con varones, y recibiendo en si mismos el pago debido a su extravío.

Juan Pablo II advierte: la actividad homosexual es moralmente mala. Afirmo: "la incompatibilidad de la actividad homosexual con el plan de Dios para el amor humano. (5 de Septiembre de 1983)

Con estos antecedentes, se puede afirmar que la religión es una influencia cultural muy importante. Especialmente en occidente y en las regiones en las que se practica el catolicismo, cristianismo y las demás religiones que tiene seguimiento de la Biblia y/o Jesucristo. Es un efecto de culpa hacia la sexualidad, que inhibe la libre y normal conducta sexual humana. Distorsionando conceptos y condicionando negativamente la actividad que es naturaleza en el ser humano, haciendo de esta una función apagada en la que su descubrimiento se tiene que realizar de formas distintas a las que dictan las leyes de la religión, lo que contribuye a la aparición de trastornos sociales, psicológicos y sexuales.

Los principios de la religión en contradicción con los estilos de vida, incluyendo los sexuales, en una gran parte de la población, hacen que estas personas se alejen de sus albores religiosos y tengan formas de vida distintas (pecadoras), que iniciaron al sentirse pesimistas y negativos de haber incumplido con reglas divinas. Estas actitudes extremas a los cánones religiosos, llevan a un abandono de normas que se confunden con la moralidad, haciéndose sexualmente personas más abiertas, acudiendo a sitios en donde hay personas con quien identificarse y experimentar lo inimaginable. Entre otras experiencias paganas, sus emociones se enredan con las sensaciones sexuales como los contactos homosexuales. Después de esto, la gente seguirá o no algunas formas de vida, variando en cada uno según las fortalezas individuales.

La religión mantiene principios éticos no necesariamente universales respecto a la sexualidad, siendo muchos de ellos contradictorios a conceptos importantes de la salud mental, por ejemplo en el tema de la masturbación, o del descubrimiento de la sexualidad.

Las religiones encuentran a la homosexualidad como algo antinatural a lo que Dios creo. Son pecadores o culpables los que voluntariamente tienen actividades no heterosexuales, es no ético ante los ojos de Dios. Los Cristianos por ejemplo, consideran lo siguiente: "No es correcto, en la mayoría de los casos, marcar la condición de homosexualidad como pecado, porque la víctima usualmente no tiene control sobre la formación de esta condición; pero, existen algunas personas que, por pura perversidad, escogen involucrarse en la homosexualidad de vez en cuando, simplemente por el deseo de tener variedad. Ellos comparten mayor culpa en su condición. Pero en la mayoría, la condición no es un pecado. El factor que los hace culpables ante los ojos de Dios es la decisión voluntaria de actuar en base a su inclinación. Lo que trae el juicio de Dios es el actuar sobre la homosexualidad porque es una perversión de la imagen y patrón de la sexualidad que él ha creado. Es negarse a obedecer a Dios dentro de los parámetros que él ha establecido para la actividad sexual. Eso es rebelión, y Dios dice que el pecado de rebelión es como el pecado de brujería (1 Samuel 15:23)."

Esta doctrina, considera víctimas y no pecadores a los homosexuales que no escogen esta condición, si no que por una influencia ambiental más importante tienen esta forma de vida. Pero que de todos modos están equivocados y deben tener terapia de reversión hacia su género naturalmente asignado por Dios.

Este criterio, es sin duda, una influencia cultural con consecuencias negativas psicológicas, sociales y sexuales, por el contradictorio argumento que da la Salud Mental sobre la homosexualidad. Tomando en cuenta que es más o menos lo mismo que consideran otras religiones.

CAPITULO II

EL FENOMENO DE LA HOMOSEXUALIDAD

II.1 ETIOLOGIA

El término etiología se utiliza para describir los factores causales de ciertas enfermedades, pero también su significado es el estudio de las causas de cualquier fenómeno en general. De ésta forma es como empleamos la expresión al referirnos a la homosexualidad en nuestro trabajo, y no como una patología.

Las causas de un patrón de conducta son siempre múltiples; generalmente incluyen una base biológica que se actualiza por medio de un ambiente especifico. En este sentido, la interacción de factores innatos y aprendidos es probablemente la explicación más adecuada de la mayoría de fenómenos psicológicos.

Sin embargo, es preciso explicitar el porcentaje que se explica por el ambiente, por la genética y por la interacción de factores. Esto es complejo y nos falta mucho por saber, a pesar de los avances de la investigación psicológica, neurobiológica, genética, endocrina y de otra índole.

En el caso especifico de la sexualidad lo más notable es su diversidad; lo que hace a una persona sexualmente atractiva sigue siendo tema de investigación. La orientación sexual es uno de estos campos de interés de los sexólogos que se ha estudiado durante mas de un siglo.

La metodología para estudiar actualmente la orientación sexual es muy variada. Se ha trabajado con gemelos monocigóticos criados en el mismo ambiente; con gemelos monocigoticos criados en ambientes diferentes; con gemelos dicigoticos; con hermanos. Igualmente se ha estudiado el efecto del estrés materno sobre la orientación sexual del bebe; los factores endocrinos y nutricionales; los síndromes clásicos (Turner y Klinefelter). a estructura del cerebro de homosexuales y heterosexuales se ha comparado y se han encontrado diferencias en el núcleo supraquísmico, el núcleo intersticial y el hipotálamo lateral, en la comisura anterior que conecta los lóbulos temporales de los dos hemisferios cerebrales, la influencia ambienta, etc.

A continuación, con mas detalle, los principales aspectos anteriormente mencionados:

II.1.1 LO AMBIENTAL

TEORIA DEL APRENDIZAJE

En la actualidad aún se admite que la homosexualidad se debe estrictamente a factores ambientales. Algunos investigadores creen que la homosexualidad se aprende; la teoría del aprendizaje no hace suposiciones sobre lo que es normal y, por lo tanto es una forma cómoda de explicar cualquier conducta sexual. Master y Johnson (1979) afirman que, si la persona no está satisfecha con su homosexualidad, puede aprender la atracción hacia personas del género opuesto.

No obstante, la mayoría de las explicaciones de la homosexualidad como producto de fuerzas ambientales se basa en la teoría psicoanalítica. Si bien son escasas las pruebas de muchas de estas teorías, son "muy convincentes" para "comprender la elección del objeto homosexual..." (Hoffman, 1977). Dice que sin convincentes porque son concretas y comprensibles, y nos dejan una sensación de seguridad que no se produce por otros tipos de explicaciones.

La teoría psicoanalítica indudablemente se ocupa de la cuestión de normalidad. Si bien Freud en sus primeras obras propuso que todos nacemos con el potencial de heterosexualidad u homosexualidad, afirmaba que la resolución anormal del complejo de Edipo conducía a la homosexualidad. En este esquema teórico, la identidad según el genero y la elección del objeto amoroso, tienden a confundirse. Sin embargo se ha demostrado que la mayoría de homosexuales muestran una sensación sana y firme de identidad según el genero, seguramente tan firme como la mayoría de heterosexuales. La variante es la elección del objeto amoroso que ocurre en el homosexual.

Otra idea psicoanalítica popular sobre las causas de la homosexualidad también se enraíza en las primeras relaciones infantiles con sus padres. En parte esta idea conjetura que la mujer se hace lesbiana porque la madre es retraída, lejana o la rechaza, y entonces procura recobrar el amor de la madre al buscar la cercanía con otras mujeres. Otro punto de vista dice que la falta de una figura paterna adecuada no le da a la niña la oportunidad de aprender a crear relaciones con los hombres.

Las fallas más graves de estas teorías que hacen hincapié en un medio hogareño en particular son las siguientes: muchos hijos homosexuales provienen de hogares de tipo completamente diferente, y muchos hijos heterosexuales provienen de familia de estructura idéntica a aquellas que se cree originan la homosexualidad. Con base en el medio familiar no puede prever que el muchacho se hará homosexual.

Tal vez haya cierta verdad en cada una de estas explicaciones de orientación sexual, pero es demasiado simplista aceptar alguna hipótesis aislada para explicar todas las variantes y la elección del objeto amoroso. La diversidad de la manifestación de la sexualidad se fundamenta en la diversidad de los factores determinantes.

TEORIA COGNOSCITIVA DEL DESARROLLO.

El iniciador de esta teoría fue el influyente psicólogo infantil Jean Piaget, pero ha sido desarrollado principalmente por el psicólogo norteamericano Lawrence kohlberg. La teoría cognoscitiva del desarrollo no es en realidad, totalmente distinta de la del aprendizaje social, pero se diferencia de ella en que atribuye a la capacidad conceptual del niño (su facultad de organización de la experiencia) un papel mucho mas crucial en la adquisición de la conciencia del genero y de la sexualidad en general.

Así pues, según Kohlberg, los niños se imaginan ya a sí mismos como chicos o como chicas muy pronto, a los tres años mas o menos. No hay creación de modelos aquí, aunque en una ampliación de la teoría se ha dado a entender que los estereotipos sociales pueden influir en el modo en que se forma el niño el concepto "chico – chica", "masculino – femenino". Pero, cualquiera que sea el modo en que se produzcas el reconocimiento de uno mismo como chico o chica, el paso crucial es el siguiente: el individuo quiere estar en su ambiente – si es un chico quiere estar con otros chicos y hacer lo mismo que ellos, y a la inversa si es una chica. Pertenecer al grupo (como papá o mamá) es en sí mismo la recompensa; no es que esta tenga lugar por haber ingresado en el grupo de papá o mamá.

Todavía no se puede extraer conclusiones definitivas, no sobre la teoría del aprendizaje sexual, ni sobre la teoría cognoscitiva del desarrollo ni sobre las diferencias entre ambas. Como en el caso de la primera, hay pruebas empíricas que respaldan la postura de Kohlbertg. Pero, desgraciadamente casi todas ella desaparecen a la hora de aplicarlas a nuestro tema en concreto, o sea, al desarrollo de la orientación homosexual. De todos modos, no parece que haya razón para no poder elaborar un enfoque o hipótesis de la orientación homosexual a partir de la teoría cognoscitiva. De hecho, cabria afirmar que, de niño, el homosexual adulto no se identificó con lo demás miembros de su sexo del mismo modo que lo hizo el (futuro) heterosexual, o quizá hubiera que decir que, habiéndose identificado, las recompensas no fueron las debidas.

Tales afirmaciones afirmas, claro esta, que la orientación sexual adulta esta estrechamente relacionada con el sentido de identidad de genero del individuo. Las investigaciones del tipo del segundo estudio Kinsey, indican que los papeles e identidades de genero de la infancia podrían estar relacionados con la orientación sexual adulta. Pero tal hecho plantea mas dudas de las que resuelve. Si acepte o no la afirmación del aprendizaje social de que una experiencia homosexual en la adolescencia puede conducir a la homosexualidad definitiva, la relación que se esta indicando es evidente. Bastante menos obvio es porqué (para los partidarios de la teoría cognoscitiva) un niño afeminado ha de sentirse atraído por los hombres de adulto

Hay pruebas de que la homosexualidad es el resultado de presiones ambientales y otros factores condicionantes. El individuo puede buscar expresiones homosexuales, como por ejemplo, como resultado de un incidente homosexual casual, pero placentero, experimentando durante la infancia, o en virtud de haber convivido con otros individuos del mismo sexo durante lapsos prolongados (cárceles o internados).

La explicación más factible se encontrará en el hogar. Un estudio en el que se incluyó la infancia de hombres homosexuales adultos reveló que 72%, en comparación con 12% de una muestra heterosexual control, habían perdido a uno o ambos padres antes de los 15 años de edad. Además, el 50% de los homosexuales pero solo el 17% de los individuos control relataron que existían problemas conyugales serios entre sus padres. En otro estudio se encontraron varios indicadores en la infancia de homosexualidad ulterior en los hombres adultos. Estos indicadores fueron: intereses en muñecas, vestimenta del sexo opuesto, preferencia en juegos con la compañía de niñas en vez de niños, preferencia por la compañía de ancianas que de ancianos, considerado como afeminado por otros niños e interés sexual en otros niños y no en niñas durante el juego sexual de la infancia. Los hombres homosexuales adultos no sólo revelaron un número significativamente más alto de indicadores en la infancia que los heterosexuales, sino además, cuanto más intensa era la orientación sexual, tanto mayor era el número de indicadores expresados.

A menudo se han observado patrones enfermizos en las vidas de las familias de los homosexuales. En un estudio, 41% de los respondientes homosexuales, en comparación al 23% de los heterosexuales, aseguraron que sus madres los habían controlado de manera excesiva.

Otros factores causales de la homosexualidad han de encontrarse en el hogar. Los progenitores del muchacho desean una hija, y pueden haber desechado su sexo desde su nacimiento. O la educación del niño puede haber sido tan defectuosa y saturada de culpa, o las relaciones entre sus progenitores tan defectuosas, que la homosexualidad le proporciona un escape del ejemplo tan temido y despreciable de la heterosexualidad que el ha presenciado en su hogar. En el caso de una muchacha, puede haber un odio de arraigo profundo hacia el padre, o, congelada por una madre fría, ella puede buscar otra mujer de mayor edad, el amor materno que a ella le fue negado cuando era niña; un ambiente heterosexual cargado de tabúes, amenazas y temores sexuales, favorece el desarrollo del lesbianismo.

La dinámica de la homosexualidad no es generada solamente en el hogar. Otras fuerzas sociológicas actuando particularmente sobre adolescentes vulnerables pueden ser igualmente poderosas. Por ejemplo, la relación de un muchacho con las muchachas puede haber sido tan insatisfactorias y amenazante, que en su lugar, "él busque la compañía de su propio sexo, con el fin de evitar una repetición de sus fracasos.

II.1.2 LO GENETICO.

Los teóricos "nativistas" argumentan que la homosexualidad es innata. Ellos señalan que la mayoría de los homosexuales crecen en una cultura que fomenta la heterosexualidad y suelen ignorar sus tendencias homosexuales hasta que llegan a la pubertad y encuentran primero oportunidades para vínculos y expresiones homosexuales. Por lo tanto, sostienen, las tendencias homosexuales deben haber sido innatas y no aprendidas.

GEMELOS

En 1991, J. Michael Bailey y Richard Pillard analizaron mas de cien pares de gemelos; dos anos mas tarde se publico un estudio similar de pares de gemelos. Los gemelos fueron reclutados a través de un anuncio aparecido en las publicaciones de la comunidad gay de los EEUU; se pidió a los individuos gays o lesbianas de mas de 18 anos que tuvieran hermanos gemelos o hermanos adoptivos que se pusieran en contacto con los investigadores. Los autores analizaron detalladamente la orientación sexual de los voluntarios y entrevistaron en persona a la mayoría de los otros gemelos y de los hermanos adoptivos.

El resultado de estos dos estudios sugirió firmemente que los factores genéticos influyen en el desarrollo de la orientación sexual. En los hombres, los gemelos monocigóticos presentaban un 50% de taza de concordancia con el tema de la homosexualidad, mientras que los gemelos dicigóticos presentaban una taza de concordancia del 24%. Los hermanos adoptivos presentaban un 19 % de esta taza. En el estudio realizado con mujeres, los pares monozigóticos presentaban un 48% de concordancia en el tema de la homosexualidad respecto a un 16% en los pares dicigóticos y un 6% en los pares de hermanas adoptivas. Resumiendo, las tazas de concordancia obtenemos:

Gemelos monocigóticos Gemelos dicigóticos Hermanos adoptivos

HOMBRES: 50% 24% 19%

MUJERES: 48% 16% 6 %

Las tazas de concordancia en la orientación sexual siguen el patrón que cabe esperar en un rasgo genético: los gemelos mas parecidos genéticamente (los pares monocigóticos) presentan una mayor tasa de concordancia que los gemelos menos parecidos (los pares dicigóticos y los hermanos adoptivos).

Un dato en el estudio de los hombres parece bastante extraño. La tasa de concordancia en los hermanos adoptivos era del 19%, casi tan alta como los gemelos dicigóticos. Los hermanos adoptivos son genéticamente "extraños"; no deberían tener mas en común que dos hombres de la población general tomados al azar. Porque estos "extraños" presentan una tasa de concordancia casi tan alta como los gemelos dicigóticos. Los autores observaron diferencias en la disponibilidad de distintos grupos de gays voluntarios del estudio a permitir que los investigadores se pusieran en contacto con sus hermanos ya fueran gays o heterosexuales, pero los gays con hermanos adoptivos a menudo eran reticentes a ello si sus hermanos no eran gays. Bailey y Pillard razonaron que si los gays eran reticentes a que se estableciera contacto con un hermano suyo que no fuera gay para realizar la investigación, los gays con hermanos adoptivos heterosexuales probablemente habían sido más reticentes de entrada para ofrecerse de voluntarios en el estudio. Este patrón habría enriquecido la muestra de pares de hermanos adoptados con pares concordantes, presentando una mayor tasa de concordancia entre los hermanos adoptivos de la que seria correcta.

Varios estudios a gran escala (con miles de pares de gemelos) realizados a mediados de los anos 90 han confirmado los resultados de estos primeros estudios. Actualmente existen pocas dudas de que los factores hereditarios influyen en la orientación sexual tanto en hombres como en mujeres.

LA PRUEBA DE LA DOBLE HELICE.

En el ano de 1993 un grupo de genetistas encabezado por Dean Hamer, de los Institutos Nacionales de Sanidad, utilizo esta nueva técnica para investigar la molécula de AND y publico un articulo en la revista Science que relacionaba la homosexualidad en algunas familias con una zona particular de un cromosoma en concreto.

Como otros investigadores anteriores, Hamer y sus colegas examinaron primero los historiales familiares de los homosexuales y descubrieron que el árbol genealógico de una persona homosexual revela frecuentemente la existencia de otros homosexuales en la familia. Al examinar las familias de los gays, descubrieron que el 13,5% de los hombres reclutados para el estudio tenia un hermano gay y, frecuentemente un tío o un primo gay por parte materna (un 7.5% tenia un tío o un primo gay por parte materna). Aunque no todos los arboles genealógicos mostraban este patrón, en varias familias la homosexualidad masculina heredada por parte de la familia materna era sorprendentemente manifiesta a lo largo de varias generaciones.

Este inconfundible patrón redujo tremendamente la búsqueda por la localizacion de un gen: tenia que hallarse en el cromosoma X. Los hombres siempre reciben el cromosoma X de la madre; de manera que si se hereda un rasgo materno, el gen cromosómico implicado debe hallarse en el cromosoma X.

Hamer y sus colegas encontraron 40 pares de hermanos gays que consideraron que tenían muchas probabilidades de compartir un gen del cromosoma X, cuya familia no mostraba señales de homosexualidad hereditaria a través del padre y que no tenían mas que una pariente lesbiana, eliminando las familias en las que pudiera actuar otro tipo de transmisión de rasgos. Cuando se examinaron los marcadores de ADN en los cromosomas X de esos hermanos, se descubrió que 33 de los 40 pares compartían marcadores en el extremo del brazo largo del cromosoma X, en un área denominada Xq28. Los análisis estadísticos indicaron que únicamente la casualidad no podía explicar el hecho de que compartiera tantos marcadores. Los resultados se presentaron como una prueba de que, en algunos hombres, uno o varios genes en uno de los extremos del cromosoma X estaban fuertemente relacionados con el factor de la homosexualidad.

En un estudio posterior de una muestra diferente de 32 pares de hermanos gays. Hamer y sus colegas volvieron a hallar que una mayoría significativa de hermanos gays compartían el marcador Xq28 (veintitrés de treinta y dos) En su articulo, Hamer informo también acerca de 11 familias en la que un par de hermanos gay tenia un tercer hermano heterosexual. En nueve de las once familias con hermanas lesbianas no presentaba los marcadores Xq28 que compartían sus hermanos gays; el estudio examinó también familias con hermanas lesbianas y descubrió que no existía correlación entre el Xq28 y el lesbianismo. Esto coincide con otros estudios que no han logrado demostrar ningún vinculo genético entre la homosexualidad masculina y la femenina.

Qué podía codificar este gen?. Como hay muchas pruebas de que los factores biológicos de la orientación implican a las hormonas prenatales, el receptor de la testosterona era un candidato probable. Se a descubierto que varios caso médicos se deben a defectos concretos en este gen. El síndrome de insensibilidada androgénica (véase teoría hormonal), en que el individuo XY desarrolla una anatomía femenina, esta causado por una mutación en un extremo del gen del receptor de la testosterona. No obstante, al analizar el gen del receptor de la testosterona en los hermanos gay, no se hallo nada raro. Contrariamente a la sorprendente concordancia de marcadores en el Xq28, los genes del receptor de la testosterona mostraban variaciones al azar entre los hermanos, así como entre los grupos de hombres gay y heterosexuales.

El Síndrome de insensibilidad androgénica no es el único trastorno medico causado por un defecto en el gen del receptor de la testosterona. La atrofia muscular bulbo espinal (SBMA), un caso neurológico degenerativo que se caracteriza por una degeneración progresiva de las células nerviosas que controlan los movimientos musculares, se debe a un defecto en una parte del gen del receptor de la testosterona. Quizás los genes tienen funciones que al principio pueden distar mucho de lo que se esperaba, pero, por que un defecto en el receptor de testosterona provoca la degeneración de las células nerviosas del sistema muscular?. Los genes pueden tener diferentes funciones a lo largo de diversas fases del desarrollo. Como no hay demasiadas pruebas de que los sucesos hormonales que parecen correlacionarse con la homosexualidad sólo se den brevemente durante las primeras fases del desarrollo cerebral, la identificación de la función del gen Xq28 será una ardua tarea.

La herencia sólo es parcialmente responsable del desarrollo de la orientación sexual. Aunque cerca del 50% de los gemelos idénticos mostró concordancia en el factor de la sexualidad en los estudios de Bailey, el otro 50% no lo hizo. El hecho de compartir genes idénticos no predice resultados idénticos en el desarrollo de la orientación sexual. En una de las familias estudiadas por Hamer y sus colegas, cuatro hermanos compartían marcadores Xq28 : Dos de ellos eran gays y los otros dos no. Aunque varias de las familias estudiadas por Hamer mostraron influencias genéticas aparentemente trasmitidas a través del cromosoma X, no todas las familias con hermanos gays tenían este patrón hereditario. Ello sugiere que en la homosexualidad masculina podrían participar otros genes, aparte del Xq28.

II.1.3 LO HORMONAL

No es cierto que, por decirlo en términos generales, los gays tengan un exceso de hormonas femeninas y las lesbianas un exceso de masculinas. Si fuera así, entonces corregir el desequilibrio sería un problema relativamente sencillo, cuyos resultados deberían ser claros y rotundos. Administrando a los homosexuales las hormonas apropiadas obtendríamos heterosexuales y administrando las contrarias a los heterosexuales obtendríamos homosexuales. Pero lo cierto es que nunca ocurre esto. Si se trata con andrógenos a un homosexual varón, lo único que sucede es que sus impulsos sexuales se intensifican, pero siguen siendo, incluso más que antes, de naturaleza homosexual. Así mismo si un heterosexual es tratado con estrógenos como se hace a veces para combatir algunas formas de cáncer no se hace homosexual. Su impulso y capacidad se reducen, es verdad, pero para su desgracia, porque sigue teniendo una orientación perfectamente homosexual. Y en el caso de las mujeres, los resultados son similares.

En los primeros intentos de hallar diferencias significativas entre los niveles hormonales pertinentes de homosexuales y heterosexuales adultos se obtuvo muy poco o ningún éxito. Sin embargo, en los últimos años han aparecido métodos de medición de las concentraciones de hormonas más complejos y exactos, y se han despertado un gran interés por la comparación de los homosexuales y los heterosexuales adultos desde el punto de vista hormonal. Desgraciadamente, los numerosos estudios realizados han producido resultados muy contradictorios. Algunos dan a entender que los homosexuales varones tienen niveles de testosterona más bajos. En otros no se han encontrado diferencias importantes entre las concentraciones de esta hormona de los homosexuales y los sujetos heterosexuales de control, ni tampoco se ha descubierto relación alguna entre el nivel de testosterona y la intensidad de la orientación homosexual. Y hay todavía otros estudios según los cuales los homosexuales varones pueden tener un nivel de testosterona superior al de los heterosexuales. Además para mayor confusión, las investigaciones sobre la testosterona también son contradictorias, y no puede encontrarse ninguna relación entre el nivel de ésta y la práctica homosexual. En el caso de las mujeres, los hallazgos de los estudios tampoco permiten asegurar que exista una relación entre el lesbianismo y el nivel de andrógenos alto. E igualmente conflictivos son los resultados obtenidos con otras hormonas pertinentes (como las gonadotropinas, la LH y la FSH).

Evidentemente, hay algo erróneo o inadecuado en muchos de estos estudios; de hecho, no hace falta examinarlos con demasiado detenimiento para darse cuenta de que la mayoría presenta fallos metodológicos. Parte del problema radica en que casi todos ellos se basan en una única lectura del nivel de testosterona por sujeto. Tal hecho puede dar lugar a falsas generalizaciones, sobre todo si se tiene en cuenta, que en la mayoría de los estudios, las muestras eran muy pequeñas. Conviene advertir que, en todas las personas, el nivel de testosterona, fluctúa no solo a lo largo del día, sino también de un día a otro. De hecho, ciertas investigaciones han demostrado que hay fluctuaciones naturales tan grandes como las diferencias que se han considerado significativas entre homosexuales y heterosexuales. Tal hecho no significa, que no pueda haber diferencias hormonales entre personas con distinta orientación sexual, pero sí que es preciso repetir los experimentos para ver si tales diferencias existen por término medio.

LAS HORMONAS EN EL PERIODO PRENATAL

La investigación de John Money se centra en seres humanos que, por diversas razones, han sufrido defectos o excesos hormonales en algún momento de su vida, principalmente en los que han padecido tal desequilibrio antes de nacer (en el desarrollo fetal). Repasemos los descubrimientos en este campo que nos aporta; comenzando con los relativos a individuos que no han tenido hormonas sexuales durante el desarrollo fetal. En este caso, las gónadas n o cumplen su función, como ocurre en el síndrome de Turner. El sujeto nace con aspecto femenino y se cría como niña. Sobre la base del término "género" y la distinción entre identidad de género, en tanto que conciencia de pertenecer a un sexo más que al otro, y el papel de género, en tanto que el desarrollo de las actividades propias del sexo correspondiente a la identidad de género del individuo, todo parece indicar que las niñas con síndrome de Turner tienen una identidad de género inequívocamente femenina y un vivo deseo de desempeñar un papel completamente femenino. De hecho las pruebas existentes indican que ponen más afán en encontrar novio, casarse y tener hijos que la mayoría de mujeres. Este hecho podría deberse a su total falta de andrógenos, los cuales sabemos que las chicas normales producen en pequeñas cantidades.; aunque no hace falta decir que hay que ser cauteloso con las afirmaciones rotundas de que todos los estilos de vida son consecuencia de una mayor o menor cantidad de sustancias materiales.

A continuación están los individuos que no producen andrógenos activos en absoluto, pero sí cierta cantidad pequeña de estrógenos. Entre ellos figuran los que producen andrógenos, pero sin ningún efecto. Es difícil encontrar individuos genéticamente femeninos que encajen en esta categoría, mientras que resulta mucho más sencillo saber que pertenecen a ella si son genéticamente masculinos (porque, al haber producido su cuerpo sustancia mulleriano – inhibidora, no desarrollan órganos femeninos internos). Tales sujetos, aunque poseen cromosomas masculinos y carecen de organos internos femeninos, tienen una apariencia inequívocamente femenina al nacer. Así pues, se les educa como mujeres y, puesto que sus cuerpos producen algunos estrógenos, maduran como tales. Como era de esperar, también estos individuos tienden a desarrollar una identidad de genero muy femenina y a ser heterosexuales (es decir a sentirse eróticamente atraídos por los hombres).

Consideremos ahora los casos que nos interesa en particular. En primer lugar esta el de los individuos genéticamente masculinos que son parcialmente insensibles a los andrógenos.

En un grupo de 10 de tales individuos estudiados por Money y Ogunro (1974), ocho habian sido criados como hombres y 10, como mujeres, y se encontraron acusadas diferencias entre los primeros y los chicos normales. En particular, los sujetos de estudio eran menos agresivos, menos competitivos en los deportes, menos pujantes socialmente, etc. Sin embargo aparte del caso de una mujer criada en un ambiente de ambigüedad respecto a su sexo, todos los sujetos se consideraban miembros inequívocos del sexo que se les había asignado. Los ocho hombres y una de las mujeres sentían claramente su masculinidad y feminiidad, respectivamente. Demás, todos eran heterosexuales, tanto en sus actitudes como, en la medida en que sus órganos sexuales se lo permitían, en la conducta.

Consideremos ahora la situación inversa, es decir, la de los individuos genéticamente femeninos mas afectados por los andrógenos que los fetos normales. En algunos casos, tal situación se produce artificialmente, pero la mayoría de sujetos estudiados tenia un defecto genético que origina una producción excesiva de andrógenos, el llamado síndrome adrenogenital. Tal como era de esperar, se descubrio que las líneas androgenizadas son marimachos y muestran actitudes y conducta mas masculina de lo normal, aunque hayan sido educadas como mujeres, se les haya corregido con cirugías sus problemas físicos y hayan estado sometidas a un tratamiento para suprimir el exceso de andrógenos. En un estudio realizado con 17 mujeres se consideraron las actitudes y la conducta en relación con tres temas: actividad y agresión; matrimonio y maternidad, y papel de genero, aspecto fisico y conducta en la adolescencia.

¿Qué ocurre con la cuestión crucial de la orientación sexual adulta?. Leyendo entre líneas se advierte el cambio de actitud en los investigadores, los primeros informes revelan una total seguridad en que, aunque el exceso de andrógenos puedan causar masculinizacion y esta pueda persistir en la vida adulta y aunque puedan también retardar la madurez psicosexual, las mujeres que lo tienen van a ser heterosexuales con tanta probabilidad como las que no lo tienen. En otras palabras, el exceso de andrógenos no es un factor clave en la orientación lésbica. O, como mínimo, asignando a la mujer un papel de genero femenino se pueden contrarrestar los efectos de la androgenización prenatal.

Sin embargo, según otros estudios mas recientes realizados con las mismas niñas a medida que iban creciendo, la homosexualidad y la bisexualidad, tanto en las actitudes como en la conducta, son más comunes de lo que cabria esperar en un grupo elegido al azahar, aunque en los informes no se dice que todas las niñas con exceso de andrógenos prenatal se han vuelto homosexuales o bisexuales. Por otro lado hay ya pruebas de que el hecho de haber tenido un nivel de andrógenos mas alto de lo normal en la etapa fetal aumenta las probabilidades de que la mujer adquiera una orientación lésbica.

Los niños con exceso prenatal de andrógenos tienden a ser muy agresivos y competitivos, pero de ningún modo especiales en lo que a su orientación sexual se refiere.

En el caso de los niños que han recibido mas estrógenos que progesterona (o ambos) de lo normal antes de nacer; en un estudio realizado con veinte niños de seis años y otros veinte de dieciséis se descubrió que todos los sujetos eran menos combativos y atléticos de lo normal, pero en el informe no se dijo nada sobre su orientación sexual. En este sentido, había un factor que complicaba mucho el estudio: las madres de los sujetos eran diabéticas (por este motivo se les administró la hormona), y las mujeres enfermas o delicadas suelen proteger con exceso a sus hijos, lo cual puede influir excesivamente en la conducta de estos.

Los estudios con animales predicen que los niveles de testosterona en el cuerpo durante un periodo crítico previo al nacimiento provocan agitación debido a su efecto masculinizador en el cerebro. Existe un experimento de esta índole con seres humanos, un síndrome clínico en el que los hombres presenten niveles más bajos de testosterona de lo usual durante el desarrollo?. Existe uno que podría acercársele, el denominado síndrome XXY (conocido también como síndrome de Kleinfelter ). Como el nombre lo indica, las personas que lo tienen poseen un cromosoma X adicional, el cromosoma femenino. Al principio de la vida, el efecto de la X adicional parece ser mínimo: son individuos con órganos sexuales masculinos normales y niveles normales de testosterona durante la infancia, aunque por razones poco claras tienden a ser más altos que la media y tener puntuaciones más bajas en la prueba de C.I. Durante la pubertad, sus testículos empiezan a degenerar y el nivel de testosterona desciende. Frecuentemente les crecen los senos, tienen genitales más pequeños que la media y su cuerpo adopta una forma descrita como "eunocoide", con una distribución de grasas parecida a la mujer. A finales de los 80’, un ambicioso equipo de investigadores norteamericanos y daneses decidió entrevistar a hombres con cromosomas XXY pertenecientes a la población general. Gracias a su notable minuciosidad y a su gran persistencia, lograron realizar análisis cromosómicos a un sorprendente 90% de los hombres nacidos en Copenhague entre 1944 y 1947, que medían alrededor de 1.83 m. Administraron pruebas a 4139 hombres en total y descubrieron a 16 con un cromosoma X adicional, de los cuales 14 aceptaron participar en el estudio dejándose entrevistar, administrar pruebas psicológicas y hacer análisis de sangre para comprobar sus niveles hormonales. Se hicieron algunos descubrimientos interesantes. En primer lugar, sólo dos hombres tenían niveles e testosterona inferiores a la media, y el nivel medio de todos los hombres era normal. Dos manifestaron tener hijos. No se encontró ningún patrón particular de problema psicológico. Respecto a su conducta sexual esos hombres tenían menos interés por el sexo que el grupo de control. Ya eran mayores cuando tuvieron su primera relación sexual, tuvieron relaciones menos a menudo y tuvieron menos parejas, y dos de ellos seguían siendo vírgenes. También manifestaron un destacado menor interés por los juegos de chicos cuando eran niños y un destacado mayor nivel de contactos homosexuales que el grupo de control.

Estos resultados parecen indicar que el cromosoma adicional X disminuye la conducta masculina en la infancia y también redujo la conducta sexual en la vida adulta. El mecanismo de este efecto no parece implicar a la testosterona: esos hombres XXY tenían niveles de testosterona bastante normales. Aunque tuvieran más contactos homosexuales, el interés generalmente bajo de los sujetos por el sexo hace que su significado no quede claro; por lo que se deduce que su relación con la homosexualidad es aún más endeble.

Otro grupo de individuos expuestos a niveles hormonales anormales durante el embarazo eran los hijos de las madres tratadas durante meses con la hormona sintética dietilestilbestrol (DES). En los años 1940 y 1950, a las mujeres que presentaban un historial de abortos se les administraba DES y otras hormonas sintéticas a fin de "apuntalar" las deficiencias en las hormonas de la placenta necesarias para llevar el embarazo hasta el final. El estudio de esos individuos revela el efecto de las hormonas en el desarrollo sexual porque la DES es muy parecida a la testosterona pero no tiene consecuencias significativas en el desarrollo de los órganos sexuales, sólo en el cerebro. Un estudio de seguimiento de mujeres expuestas a DES durante el desarrollo observó un claro aumento de las fantasías y conductas homosexuales y bisexuales. Aunque la cifra de mujeres que participó era reducida, los porcentajes eran impresionantes. En un informe, el 25% de las mujeres expuestas a DES se consideraban a sí mismo lesbianas o bisexuales, quizá diez veces más de lo que cabría esperar.

LA TEORIA DEL ESTRÉS.

Al menos un científico ha reunido todos los datos existentes sobre niveles prenatales de testosterona y ha ofrecido una teoría biológica general sobre la homosexualidad masculina y femenina. Gunter Dorner, un endocrinólogo alemán, ha estado investigando los niveles hormonales en los animales y en los seres humanos y ha utilizado sus descubrimientos para respaldar durante mas de 25 años la teoría hormonal sobre la homosexualidad. Sentó su trabajo de base en un par de artículos publicados a finales de los años 60, al reproducir y confirmar los experimentos realizados con ratas que mostraban que la testosterona organiza los reflejos del apareamiento de los adultos durante un periodo crítico poco después del nacimiento.

Resulta bastante sorprendente leer estos artículos y descubrir que la homosexualidad inducida y prevenida por Dorner era el reflejo de lordosis en las ratas macho, un fenómeno que no dudaba en presentar como un modelo animal para la sexualidad humana. El supuesto de Dorner de que la producción artificial del reflejo de lordosis en las ratas machos equivale a la sexualidad humana masculina es, cuando menos, un presupuesto poco sólido y sin validez. Sin embargo Dorner, convencido de la profunda validez del modelo de las ratas, empezó a buscar algunos indicios de "feminización" del hipotálamo en los gays.

Recuérdese que el hipotálamo es el interface entre el cerebro y la glándula pituitaria, donde se reúnen e interactuan los sistemas nervioso y hormonal del cuerpo. Una de las actividades importantes que tiene lugar en esta interfaz es la regulación del ciclo menstrual.

A mediados de los años 70 Dorner pretendió demostrar que se podía estimular una oleada de LH en los hombres homosexuales inyectándoles estrógenos, pero no así en los heterosexuales. Concluyo que los gays tenían el cerebro "feminizado", probablemente debido a que recibieron unos niveles anormalmente bajos de testosterona durante un periodo critico de desarrollo cerebral en el feto.

En artículos posteriores, siguió pretendiendo que los niveles anormalmente bajos de testosterona en el feto en desarrollo podían deberse al estrés materno durante el embarazo. Esta idea se derivaba de experimentos que mostraban que sometiendo a ratas hembras embarazadas a estrés, como colocarlos durante periodos prolongados de tiempo en un tubo de plástico bajo focos intensos, hacia disminuir los niveles de testosterona en los fetos macho. Las crías macho de las hembras estresadas mostraban los cambios conductuales típicos de las ratas adultas con cerebro "feminizado": Mayor presencia de lordosis.

Dorner se propuso entonces intentar demostrar la relación existente entre la homosexualidad femenina y el estrés materno prenatal. A principio de los años 80 aparecieron dos artículos que pretendían establecer este vinculo. En el primero se pretendía que había una mayor incidencia de casos de homosexualidad de lo que cabria esperar entre los hombres cuya madre había nacido en Alemania durante la segunda guerra mundial, una época de estrés indiscutible. En el segundo se entrevisto, a madres de hijos homosexuales y heterosexuales y se les pidió que recordasen épocas de estrés, en este estudio las madres de hijos gays recordaron mas periodos de estrés que las madres de hijos heterosexuales.

Casi de inmediato estallo una guerra de protestas sobre la validez científica del trabajo de Dorner, así como preguntas sobre sus razones para seguir esta línea de investigación. Se acusó a Dorner de intentar erradicar la homosexualidad mediante una drástica intervención endocrinológica durante el desarrollo fetal. Hasta cierto punto fue el mismo Dorner quien se acusó a sí mismo al referirse a los mayores o menores niveles de testosterona prenatal: rechazó la acusacion de la sociedad en cuestión de que buscaba un método de "eutanasia endocrinologica"; sin embargo admitió que el objetivo de su investigación era la prevención de los trastornos cerebrales causado por las hormonas... asociados a incapacidades somáticas, mentales y/o físicas permanentes.

Aunque su teoría de la homosexualidad masculina parece simple y diáfana, sus estudios presentan muchos problemas. Quizás el más grave es la incapacidad de otros investigadores de reproducir en otros estudios repetidos la oleada "intermedia" de LH en los gays. Además los científicos que trabajan con animales han indicado que varias especies de primates tienen un sistema de regulación de la LH en el macho distinto del hallado en las ratas. Otro trabajo que intento verificar la teoría estudio a los transexuales masculinos controlándoles antes y después de serles extirpados los testículos. Estas personas dieron una respuesta LH masculina a la inyección de estrógenos antes de la operación y una respuesta femenina después. Esto se interpreto como una indicación de que cualqu9ier variación en la respuesta de LH observada en los hombres se relacionaba con algún factor segregado por los testículos y no con el hipotálamo. Además las pacientes expuestas a niveles bastante altos de hormonas masculinas para "masculinizar" su sistema nervioso no presentaban ninguna anormalidad reproductora, cuando la teoría hormonal de Dorner predecía que no ovularían de forma normal.

Los estudios sobre la población de guerra se critican porque intentaban medir tazas de homosexualidad en hombres de grupos de edad diferentes y obtenían sus datos de estadísticas de la sanidad publica de hombres con enfermedades venéreas. El descubrimiento de Dorner en lugar de reflejar la taza de homosexualidad en la población masculina en general, quizás solo refleje la taza de enfermedades de transmisión sexual en los hombres homosexuales amparada con esa taza en los heterosexuales.

Respecto al estudio que pedía las madres de hijos gays que recordaran sucesos estresantes durante su embarazo, un estudio más reciente preguntó a madres con hijos gays e hijos heterosexuales que recordaran sucesos estresantes en cada uno de los dos embarazos; no comunicaron ningún suceso más estresante mientras estuvieron embarazadas de su hijo gay que mientras estuvieron embarazadas de su hijo heterosexual.

En resumen, la teoría del estrés acerca de la homosexualidad no se ha sostenido demasiado bien y es altamente cuestionable que la oleada de LH tenga alguna relevancia en la orientación sexual del ser humano. Además, en este caso parece surgir un problema más insidioso, los propuestos de Dorner acerca de la homosexualidad humana.

SINDROMES ASOCIADOS

  • El síndrome de insensibilidad androgénica es el resultado de un defecto heredado en una molécula receptora de la testosterona. Como ocurre con otras hormonas, para tener efecto en sangre la testosterona debe combinarse con un receptor que se halla en la superficie de la célula. Frecuentemente, la analogía utilizada para las señales químicas en el cuerpo, como las hormonas es una llave y una cerradura: para poder abrir la puerta, la llave (hormona) debe entrar en la cerradura (receptor). Los individuos que tienen este síndrome tienen una "cerradura" defectuosa para la testosterona. Por consiguiente la testosterona producida por sus testículos no surte efecto en ninguno de los tejidos de destino. Cuando nacen, estos individuos tienen genitales femeninos porque durante el desarrollo ninguno de los tejidos habituales recibió la señal de la testosterona. Como los testículos, además de producir testosterona, también producen algo de estrógenos, durante la pubertad a estos individuos les crecen los senos y se les redondea la figura; y como tienen genitales femeninos normales, sus padres les educan espontáneamente como si fueran niñas. Generalmente, no se descubre su "verdadero" sexo hasta que se convierten en adultos jóvenes, al hacerse un examen médico porque no menstrúan o para hacerse la prueba de fertilidad. Los estudios de orientación sexual de estas mujeres han descubierto que les atrae sexualmente los hombres. Lo que plantea una pregunta interesante: son homosexuales?. Al fin y al cabo, genéticamente son hombres a quienes les traen los hombres. De nuevo, la realidad de la naturaleza confunde las categorías creadas por la ciencia.
  • Otro "revés" sexual causado por un defecto genético es la hiperplasia suprarrenal congénita (CAH). Las glándulas suprarrenales presentes en los hombres y las mujeres y situadas en la parte superior de los riñones producen una serie de hormonas diferentes. Las glándulas suprarrenales también producen testosterona en los hombres y las mujeres (normalmente en mucha menor cantidad que los testículos). El crecimiento anormal de las glándulas suprarrenales o algún otro defecto genético hace que éstas segreguen una cantidad anormalmente mayor de testosterona, provocando el CAH. Estos altos niveles de testosterona suprarrenal que circulan durante el desarrollo embrionario hacen que las personas genéticamente mujeres que presentan este síndrome desarrollen genitales masculinizados (las personas genéticamente hombres no se ven demasiado afectados). Esta masculinización va desde el agrandamiento del clítoris hasta el desarrollo de un pene grande como el de un hombre y la fusión de los labios formando un escroto. También se han observado varios estadios intermedios que parecen depender de la cantidad y la regulación del excedente de testosterona. Al nacer, los genitales externos de las personas genéticamente mujeres que presentan este síndrome pueden ser ambiguos, y puede resultar verdaderamente imposible decidir por simple inspección si el órgano sexual es un gran clítoris o un pequeño pene, si la criatura presenta una fusión incompleta del escroto o unos labios parcialmente fusionados.
  • Quizá el más intrigante de esos casos sea un problema hormonal determinado genéticamente y denominado síndrome por déficit de 5-alfa-reductasa. En este síndrome las personas genéticamente hombres no tienen una enzima necesaria para el desarrollo normal de los genitales externos (5 alfa reductasa es la enzima que convierte la testosterona en un tipo de hormona ligeramente diferente del necesario para el desarrollo normal del pene y el escroto). Estas personas genéticamente hombres tienen tejido testicular y niveles normales de testosterona. Pero al nacer presentan genitales que parecen femeninos. Por consiguiente son educados por su familia como niñas. No obstante, en la pubertad sus testículos empiezan a secretar los altos niveles de testosterona que les corresponde y estas "chicas" parecen transformarse en chicos. Se les agrava la voz, su musculatura y la distribución de la grasa corporal sigue el patrón masculino, y su "clítoris" se agranda hasta formar un órgano del tamaño de un pene.

Estos extraños síndromes nos ayudan a comprender la homosexualidad porque sirven para poner en duda nuestras categorías sexuales habituales, no sólo la dicotomía homosexual – heterosexual, sino también la dicotomía hombre – mujer.

En definitiva, no se puede llegar a la conclusión de que no hay absolutamente ninguna diferencia hormonal entre los homosexuales y heterosexuales, pero, es evidente que habría que ser muy ingenuo, para afirmar rotundamente que la hay.

2.1.4 OTROS FACTORES

FACTORES FISIOLÓGICOS Y SEXUALES

COMPARACIÓN ENTRE HOMO Y HETEROSEXUALES

Se ha demostrado que no existen diferencias importantes entre los individuos homo y heterosexuales, respecto de su capacidad fisiológica para responder a estímulos sexuales similares. Por tanto, no es una causa para que exista conversión del rol sexual. Es decir, que tanto las lesbianas como las mujeres heterosexuales son potencialmente iguales en su capacidad fisiológica. Ocurriendo lo mismo entre gays y varones heterosexuales.

Al hablar de factores sexuales como causa en el fenómeno de la homosexualidad, obligatoriamente hay que referirse a comportamiento sexual, que va más allá de lo fisiológico, teniendo connotaciones histórico-culturales, psicológicas y sociales. De tal manera que en esta parte del capítulo, se vinculan algunas consideraciones importantes del comportamiento sexual entre parejas homo y heterosexuales, comparativamente.

Las ventajas, para una mejor participación sexual, de las parejas heterosexuales sobre las homosexuales, como: la apertura social o la diversidad de enfoques estimulativos, no son suficientes a las ventajas que tienen los homosexuales sobre aquellos. En general las parejas homosexuales tienen ventajas sobre los matrimonios en cuanto a la actuación sexual, como se explica a continuación:

  • La comunicación, en las parejas heterosexuales es muy limitada, lo que lleva a una relación menos eficaz y placentera. No así las parejas homosexuales, que tienen facilidad de comunicación, siendo ésta más abierta y libre. A los esposos les falta una curiosidad intelectual sobre su compañero(a) sexual, para hacer saber al otro: qué le gusta, qué distrae, qué podría resultar interesante y qué no es aceptable. En cambio las parejas homosexuales tienen intercambio voluntario de material psicosexual, que les permite disfrutar con libertad cada experiencia.
  • Las convenciones teológicas y culturales, que son más influyentes en los matrimonios, por el rol que corresponde a cada miembro de la pareja, esquema que se rompe en homosexuales.
  • Experto sexual, rol que se le ha dado al varón heterosexual. Sabe o cree que sabe lo que le agrada a su compañera, no pregunta, no escucha, no prevé sugerencias o directivas por parte de ella, simplemente actúa. La mujer expuesta por igual a este concepto cultural, desafortunadamente, no informa ni dirige o sugiere, por lo general tolera, ella piensa: "el debe saber, él es el experto", y si su enfoque deja algo que desear, supone que a él no le importa. De manera que ninguno de los miembros de la pareja heterosexual goza del placer sexual subjetivo que le corresponde por naturaleza, más allá de la regularidad en el orgasmo. Y del placer sexual no subjetivo, la mujer, muchas veces no se entera de lo que se trata, por la ignorancia del varón heterosexual sobre la capacidad fisiológico-sexual de la mujer.
  • El coito, único final aceptable en el intercambio sexual, para las parejas heterosexuales. Transformado en un medio de servicio sexual o aun sólo en una competición en vez de ser uno de los mejores medios de comunicación entre parejas heterosexuales comprometidas, cuando por influencia cultural, el varón ejerce el "papel de experto" y marca el ritmo durante el coito, con arbitrariedad. Entre los compañeros(as) homosexuales comprometidos no ocurre lo mismo, a pesar de que en ocasiones uno de los integrantes cumple un papel pasivo.

El varón heterosexual inicia la penetración cuando él está listo, al presumir que si su compañera está lubricada, también está lista. Él, selecciona la posición del coito, casi siempre sin consultar a su compañera, y ella también le deja la decisión, Él establece el patrón de acometida y presume que ella le responderá y que le resultará agradable; en general ella trata de cooperar, le guste o no.

Al luchar contra tantas presiones culturales, parece que el matrimonio tipo, debiera seguir la conducta de las parejas homosexuales comprometidas, o sea, neutralizar sus desventajas psicosexuales con intercambio mayor de información sexual, reír ante los errores y educarse entre sí mediante las sugerencias pertinentes. Como lo hacen, por ejemplo las parejas lesbianas, que se interesan más en disfrutar que en llegar al orgasmo, en estimular todas las zonas erógenas y no solo una o dos partes. Lo contrario de lo que ocurre con las parejas heterosexuales, muchas veces, tanto el varón como la mujer, buscan como objetivo el orgasmo, y las formas de estimulación van dirigidas básicamente al órgano sexual.

COMPARACIÓN ENTRE VARÓN Y MUJER

En la capacidad fisiológica entre hombres y mujeres, si existen diferencias, que serán causales para un posible interés homosexual, especialmente de parte de las mujeres. Los estudios realizados por diferentes autores, confirman grandes diferencias funcionales de género para la actividad sexual en general. Las desemejanzas empiezan por la parte anatómica, siendo ésta muy evidente. Después, en las diferentes etapas para una actividad sexual normal existen otros tiempos, sensaciones y cualidades biológicas, que hacen que los hombres seamos muy distintos a las mujeres en la actividad sexual. Algunas de las variedades son, la mayor facilidad del hombre para excitarse y para el inicio del coito. Otra, es el tiempo que transcurre para llegar al orgasmo, siendo normalmente menor para el hombre. En cuanto al orgasmo se refiere, la mujer tiene la capacidad de tener multiplicidad de ellos, cosa que en el hombre debe pasar un tiempo moderado en el que debe repetirse las etapas y poder eyacular nuevamente.

Estos, son breves ejemplos que demuestran que la mujer y al hombre son seres sexuales diferentes, sin tomar en cuenta las influencias ambientales, históricas, psicológicas y culturales.

En cuanto se refiere a la estimulación sexual, es importante anotar algunos resultados. Existiendo influencias histórico – culturales, el comportamiento sexual de la mujer y la del hombre no sólo se basan en la capacidad fisiológica, sino también en comportamientos adquiridos. Sin tener mayor certeza de lo anotado a continuación, debió existir una época no muy cercana a la nuestra, en la que tener sexo no sólo era tener coito; tener sexo para el varón no sólo era estimulación peneana o tratar de penetrar lo más rápidamente posible; no sólo era satisfacción individual, como posiblemente sea ahora en nuestra cultura occidental. Lo cierto es, que por aprendizaje o por capacidad fisiológica, tanto el hombre como la mujer actúan sexualmente con éstos parámetros, entendiéndolos, equivocadamente, como normales en la actualidad.

Puntualizando, comparativamente se sabe que la mujer necesita de una mayor y mejor estimulación que el varón para una efectiva actuación sexual. Dato que es de suma importancia para entender ciertos aspectos de la homosexualidad femenina.

Al realizar una explicación del comportamiento sexual, comparando fisiológicamente homo con heterosexuales y varones con mujeres, se está dando una explicación etiológica. Porque es necesario especificar bien las desventajas que tienen los heterosexuales comparado con las parejas homosexuales comprometidas, y la capacidad fisiológica-sexual de la mujer distinta a la del varón, para comprender que, especialmente la mujer, tienen virtudes que no han sido explotadas en las relaciones heterosexuales, y que pueden ser descubiertas en las experiencias sexuales con otras mujeres, e invertir el rol sexual hacia ese que le da satisfacciones. A pesar del criterio certero de algunos autores de que la capacidad fisiológica-sexual de la mujer no debe convertirse en un argumento efectivo de reclutamiento para el lesbianismo, no le quita la posibilidad de que lo contrario ocurra, tal vez, con un proceso más largo y otras circunstancias a tomar en cuenta en la etiología. Sin embargo, los conocedores afirman, que la población masculina, con su negación a asumir un papel de compañerismo sexual y reconocer el alto nivel de capacidad sexual inherente a la mujer, es la que ayuda a proporcionar un argumento social significativo para el compromiso lésbico.

LAS DISFUNCIONES SEXUALES

En general son una razón importante para que exista una conversión o motivación para homosexualidad.

Dentro del aspecto fisiológico, es importante hablar de la anorgasmia, tomándola como factor causal y como mantenedor de la naturaleza homosexual.

La anorgasmia, en mujeres heterosexuales o en aquellas que todavía no se han definido, se considera una razón básica para su transformación homosexual. La explicación es la siguiente: debido a muchas influencias de orden histórico, cultural, social y sexual, las mujeres, en un número mayor que los hombres, tienen experiencias sexuales negativas y/o insatisfactorias, siendo una de las consecuencias la anorgasmia. Estas experiencias negativas, hacen que la mujer busque su satisfacción sexual de otras maneras, por ejemplo con otras mujeres, teniendo éxito, obteniendo orgasmos y en general consiguiendo satisfacción sexual.

Así mismo, por la explicación dada, en aquellas mujeres de interacción sexual mixta, es decir que tienen sexo a veces con hombres y otras con mujeres, la tendencia es que cada vez se vuelvan más homosexuales, y mantener esta forma de vida.

  • EL OIDO INTERNO EN LAS LESBIANAS MUESTRA DIFERENCIAS

La posibilidad que la orientación sexual pueda estar predispuesta antes del nacimiento está ganando espacio en los proyectos de investigación, que comprueban que las mujeres responden al sonido.

Los científicos de la Universidad de Texas, Austin, dicen que han encontrado la primera evidencia fuerte de una diferencia física entre lesbianas y mujeres heterosexuales; un descubrimiento de que el oído interno de las mujeres gay trabaja más parecido que el se los hombres.

El origen de la homosexualidad ha sido un tema de pelea. Algunos creen que es un problema de elección, pero otros incluyendo mucha gente gay dicen que no es elección, sino biológico. Una investigación previa a encontrado que las dos partes del cerebro son diferentes en los hombres gay y heterosexuales. Otros estudios han encontrado que los genes difieren entre los hombres gay y los hombres heterosexuales.

Los científicos de Texas dicen haber encontrado que el oído interno de las lesbianas se a "masculinizado", probablemente, por una exposición excesiva de hormonas masculinas antes del nacimiento.

"Su centro auditivo ha sido masculinizado y se presume así que los sitios del cerebro dirige la preferencia sexual", decía Dennis Mc Fadden, el autor del estudio.

El dice que: está por ser probado, sin embargo que hay un sitio específico en el cerebro que dirige a las mujeres para ser lesbianas. El Dr Michael Bailey de la Universidad de Norh Western dice que la investigación podría ser consistente con el origen biologico del lesbianismo.

Dice, "la interpretación más cercana es que esto rep[resenta alguna clase de efecto de las primeras hormonas sobre el desarrollo del feto".

  • FACTORES INFLUYENTES EN LA INFANCIA
  • La pornografía puede ser un causal del comportamiento homosexual, actuando en el infante o en el púber a manera de fijación de las partes sexuales del mismo genero. Existe pornografía homosexual de fácil alcance de menores que pudiere influir directamente en el inicio de la orientación homosexual.
  • La repetición de actos homosexuales en la infancia con niños mayores habitúan a este tipo de comportamiento sexual, el mismo que se irá reforzando en futuras etapas de su vida.
  • Padres muy autoritarios que no aceptan el genero del niño, ridiculizando el propio y alentando el otro.
  • La homosexualidad causada por masturbación infantil al hacerlo frente a un espejo, mirando sus genitales, crea en el menor una fijación hacia ellos e interpreta el placer que siente con los órganos que ve, sintiendo placer.

Las personas que no tienen una estabilidad de pareja, pueden tener dificultades psicológicas y probablemente sociales y sexuales, las que, conscientes o no, buscan armonía en estos campos. Esta búsqueda de equilibrio, en ocasiones llevan a cometer errores y encontrar satisfacciones compensatorias transitorias, como por ejemplo, promiscuidad, y dentro de ella algunas sensaciones sexuales nuevas como relaciones sexuales en grupo o con personas del mismo sexo...

La realidad es que ninguna teoría biologista o ambientalista, ha logrado explicar de forma convincente la compleja variabilidad de la orientación homosexual y es posible que nunca se halle un factor único responsable, debido a la gran heterogeneidad que la homosexualidad presenta.

II.2 ASPECTO PSICOLOGICO

DESARROLLO EVOLUTIVO.-

Un causal psicológico para el aparecimiento de la homosexualidad es el que se presenta en el desarrollo evolutivo, y más específicamente en el ámbito familiar, ocurriendo diferentes experiencias que hacen que un niño obtenga avances de su comportamiento adulto.

Los abusos sexuales y otros tipos de abusos, como el físico y el psicológico son acontecimientos negativos definitivamente influyentes en la conducta sexual. Una forma de abuso infantil es la negligencia, cuando el niño no es atendido, es descuidado o abandonado. Esto permite que la persona este desprotegida, y tenga un conocimiento distorsionado de la realidad, afectando a su psicología en general. " Según Sy Rogers (Ex–presidente de Exodus Internacional), sus estudios han demostrado que el 90% de los hombres y entre el 25 y 35 % de las mujeres que han tenido confusión homosexual, han tenido una relación rota con el progenitor del mismo sexo....... Entre los que tienen confusión homosexual, 40% de los hombres han sido abusados, y 75% de las mujeres han sido víctimas de incesto durante su infancia"

Si la negligencia afecta al ser humano, preguntémonos como afectará la ausencia de uno de los padres. Que uno de ellos no esté presente afectará en mayor o menor grado, dependiendo del tipo de compensaciones afectivas que obtenga en esa edad, y de sus fortalezas genéticas y herenciales. Pero, definitivamente tendrá problemas en algún aspecto de su vida.

La conducta sexual es una de las áreas que se debe tomar en cuenta cuando existe una carencia emocional como es la falta del soporte más importante, el de los padres.

La inclinación hacia la homosexualidad, por lo tanto puede empezar a temprana edad, donde el niño en el medio familiar percibe ausencia del padre o de la madre. Esta falta puede ser psicológica y no física, es decir, que su presencia puede ocurrir pero de una manera distante, sin compromiso ni calidez. Al no existir esta básica identificación ni ninguna otra figura significativa del mismo sexo que reemplace el proceso de vinculación emocional que se da en la vida de cada niño entre los 2 y 10 años de edad.

La seguridad que se va adquiriendo de la aceptación del propio genero, comienza con una primera identificación con el padre en el caso del varón y con la madre en el caso de la niña, además son los primeros ejemplos de vida del comportamiento en general, entendiendo que el niño aprende por imitación más que por otra forma de aprendizaje.

De esta manera con esta ultima explicación podemos desglosar dos maneras por las que la persona en su infancia empezó a ser homosexual: la primera es la ya explicada, que es por la ausencia de un vinculo emocional reflejado en el padre del mismo sexo. La segunda se refiere al modelo que el niño sigue, por naturaleza, para comportarse de manera similar. La infancia es la edad en la que más y mejor se puede aprender y si el niño percibe conductas no apropiadas, probablemente copiará éstas. Existirán más posibilidades de una conducta homosexual, si, en ausencia de una figura paternal están presentes en su vida personas extrañas y peor aún maltratantes.

Por lo tanto defendiendo la teoría ambiental de la homosexualidad, creemos que precisamente el ambiente, es más importante que otros factores causales de este comportamiento especial que se llama homosexualidad.

" Estas privaciones resultan en una confusión mental y emocional acerca de dónde encajan ellos, cómo deberían actuar, cómo debería ser su conducta hacia el sexo opuesto, etc. Esto con frecuencia se traduce en miedo e incertidumbre, manteniéndolos alejados de una interacción natural con el sexo opuesto que ayuda a crear habilidades interpersonales y la confianza que ellos necesitan"

En la pubertad, la sexualidad empieza a tener una importancia que confunde, pues ese la edad en la que los órganos sexuales empiezan a ser funcionales y el cuerpo sufre cambios y experimenta crecimientos que no siempre son directamente proporcionales con la madurez psicológica y emocional, debido a los problemas que pudieran ocurrir durante la infancia. Así las necesidades emocionales se sexualizan, existiendo satisfacciones que nacen de las necesidades emocionales e intelectuales. El comportamiento del púber es de descubrir nuevas sensaciones, que satisfagan sus apetitos sexuales confusos sin prever consecuencias. Este desequilibrio sumado a las vivencias de su vida infantil, llevarán a conductas atípicas de lo que la sociedad exige. Los seres humanos en esta etapa somos rebeldes, psicológicamente inestables, buscadores de continuos desafíos, generalmente contrarios a lo que nuestros "superiores" mandan.

Los encuentros homosexuales pueden ser parte de la búsqueda de nuevas sensaciones que compensen esos vacíos psicológicos, encuentros que fueron quizás fueron iniciados antes y que empiezan a fortalecerse al principio de la edad adulta. El adolescente encuentra cariño en una forma de vida que no es aceptada por la mayoría siendo su actividad inentendida. El abrigo y comprensión de personas homosexuales, son percibidos como el apoyo que nadie le dio y generalizan sus sentimientos negativos hacia los demás, siendo una manera de fortalecer su actividad con la formula que funciona en toda relación humana, el amor.

ETAPAS DEL DESARROLLO

Estas etapas se encuentran en un continuo, son puntos de máxima concentración, pero queremos enfatizar que los cambios psicológicos se presentan a lo largo de toda la vida; es posible que; las mismas etapas se presenten en las lesbianas o que existan diferencias.

  1. Etapa del surgimiento.- Se presenta durante la infancia. El niño se considera diferente, tiende a ocultarse, experimenta sentimientos de alienación y de depresión. Aparecen las fantasías homosexuales y en algunos casos las primeras experiencias. La infancia de la mayoría de los homosexuales es bastante solitaria y la persona tiende a la introspección y a reflexionar sobre sí misma.
  2. Etapa de identificación.- El niño acepta que es diferente. Las fantasías homosexuales dejasen de considerarse pasajeras y se asumen como parte de la propia personalidad. El individuo comienza a considerarse homosexual y a aceptarse como tal. Este proceso ocurre durante la adolescencia, pero puede ser posterior a ella.
  3. Etapa de asumir una identidad.- Generalmente ocurre en la adultez temprana. Comienzan las relaciones sociales con compañeros homosexuales, lo cual le brinda apoyo emocional. Sin embargo, ante la sociedad en general el individuo continua pasando por heterosexual por temor al rechazo. No es todavía el momento de salir del closet.
  4. Etapa de acepta de aceptación de la identidad.- Se caracteriza porque la persona revela su homosexualidad a personas relevantes de su entorno, en su familia, su trabajo y/o circulo social. Este proceso de salir del closet le demuestra que es posible ser aceptado como homosexual, a pesar de formar parte de una minoría en una sociedad básicamente homofóbica. La característica de esta etapa es la formación de pareja. El individuo encuentra una persona con la cual forma una relación estable, lo cual implica, en la mayoría de los casos, vivir juntos, compartir el trabajo y el descanso y tener un apoyo emocional en todos los momentos de la vida.
  5. Etapa de consolidación.- La persona enfatiza la autenticidad en su vida y se siente orgulloso de sí mismo. Es posible que entre a formar parte de grupos activistas de derechos humanos gay. En un principio había existido una separación tajante entre homo y heterosexuales, ahora reconoce que existen heterosexuales que le aceptan honestamente y él puede comunicarse libremente con ellos.
  6. Etapa de autoevaluación y de brindar apoyo.- La persona analiza su propia vida, examina su sistema de valores, observa en perspectiva sus triunfos y fracasos.

Desempeña el papel de mentor con otros homosexuales jóvenes, con el fin de orientarlos, brindarles su apoyo y ayudarles a superar el estigma, el ostracismo, el rechazo y el odio que el experimento en el pasado.

Estas 6 etapas pueden darse en forma lineal, pero en algunos casos esto no sucede así, la persona puede no alcanzar estos seis estadios, incluso puede no pasar el primero de ellos. Hay homosexuales que siguen caminos diferentes, que no salen del closet, que no establecen relaciones de pareja, que no se sienten orgullosos de sí mismo ni encuentran grupos de apoyo.

Además, estas etapas deben considerarse dentro de l contexto de la psicología del ciclo vital, que tienen en cuenta los estadios clásicos de la infancia, adolescencia, juventud, adultez, madurez, vejez. Mas allá de su orientación sexual, el hombre y la mujer homosexuales son parte de la especie humana y comparten innumerables características con los demás seres humanos

CONDICIONAMIENTO PUBLICITARIO.-

El condicionamiento psicológico de la publicidad y de programas televisivos en los que se observan imitaciones de conductas sexuales no aceptadas, son intensos estímulos que encaminan a los niños a imitar, conscientes o no formas de comportarse que con el tiempo se convertirán en formas de vida. La televisión, es en la actualidad un reemplazo de los padres ausentes que permanecen ocupados en otras tareas, o de los presentes que comparten con sus hijos la hipnosis televisiva. El bombardeo de anuncios sexuales, son definitivamente los líderes de la alienación psicológica que comanda nuestra forma de ser. Las escuelas de la sexualidad son sacadas de la programación, las primeras satisfacciones sexuales son estimuladas por las imágenes de la pantalla y nuestros adeptos del comportamiento seductor es una copia de lo que a ingresado últimamente durante años.

Siendo un influjo importante de nuestra psicología la alienante publicidad, porqué no tomar en cuenta como causal de ciertas formas de pensar y comportarse de una manera homosexual, reforzante de todas las demás causas.

SUGESTION.-

En psicología se utiliza con mucha frecuencia el poder de la sugestión para aliviar problemas menores o en general una relación terapéutica, siempre para mejorar. Pero la sugestión en el medio común, y en la cotidiana relación entre las personas, también se usa como un arma de convencimiento para enfrentar los diferentes puntos de vista, por ejemplo en una discusión amistosa.

Si una persona es sugestionada experimentalmente buscando errores o enfermedades, se ha demostrado que se logra. Si un sujeto se comporta de una manera adecuada como un grupo de personas y recibe información de que es una buena persona, seguramente se comportará de igual manera; así mismo si a un niño lo tildan de grosero por un aislado comportamiento no regular en él, y escucha que lo llaman grosero, habrá mayores probabilidades que así lo fuera.

Entre los grupos de personas más sugestionables se encuentran los niños, que absorben y se comportan como los padres o más cercanos, si existiere algún manerismo que para otro niño significa ser maricón, y recibe esta información, entonces este niño sugestionado por la opinión del resto empieza a asumir este comportamiento que se relaciona con la homosexualidad; este es un candidato para tener contactos homosexuales.

TRATAMIENTO

Los procedimientos psicoterapéuticos, debido especialmente a la actual manera de conceptualizar la homosexualidad, discrepa respecto a años anteriores.

Para empezar, el psicólogo ya no intenta revertir el comportamiento homosexual como se hacía antes, sino que trata de ocuparse del motivo de consulta y de otros fenómenos que pueden afectar al paciente o cliente, al margen de su identificación sexual, en el sentido prejuicioso, más no en el tipo de tratamiento especializado que se debe realizar, ya sea para el homo o el heterosexual. Pero, en la población en general, la idea de acudir al psicólogo es todavía renuente, a pesar de que los problemas de orden psicológico se perciben con mayor apertura y las dificultades sociales y sexuales tienen connotaciones más complejas. Por lo tanto, se suma un problema común que tiene que ver con la salud mental colectiva: la negación de tener algún problema que se relacione con la psicología.

Esta negación, se convierte en una traba psicológica individual y luego social, porque la gente empieza a costumbres a los problemas psicológicos que pueden arriesgar la salud mental individual, familiar y social. Esta actitud de resolver por sus propios medios los problemas psicológicos serios, no necesariamente es una ventaja para el bienestar de las personas, incluyendo a la población homosexual y a la que no ha definido su identidad sexual, que sumando la ansiedad social por el rechazo hacia su forma de vida del resto de gente, y la falta de profesionales especializados que puedan ayudar en problemas psicológicos, no se puede esperar otra cosa que los homosexuales se refugien entre ellos mismos en sus conflictos y tengan sus propias formas de resolver los efectos negativos sociales, sexuales y psicológicos.

Gran parte de la población homosexual o que se le considera homosexual, no tiene realmente definida una identidad sexual, pero por esa tajante separación que hace la sociedad en la diferenciación entre homo y heterosexualidad, los confundidos no les toca otra que hacerse al grupo homosexual y vivir de esa forma aunque se mantenga la confusión.

El tratamiento en las personas homosexuales lo enfocamos en tres partes:

  1. Tratamiento de reversión o conversión a la heterosexualidad.
  2. Psicoterapia de los problemas consecuentes de la vida homosexual.
  3. Terapia de las disfunciones sexuales.

TRATAMIENTO DE REVERSION O CONVERSION A LA HETEROSEXUALIDAD

Se entiende por homosexualidad la atracción sexual hacia individuos de un mismo sexo. No existe, por tanto, ningún trastorno de la identidad sexual, ya que tanto el varón como la mujer homosexual tienen claro su masculinidad y su feminidad respectivamente, y la variante estriba sólo en la orientación sexual que se tenga.

La homosexualidad es algo anormal, desde el punto de vista estadístico, es decir que la mayoría de las personas son heterosexuales y por lo tanto están dentro de la "norma".

Cualquier tratamiento que tiende a la conversión o a la reversión a la heterosexualidad, sólo debe comenzar a solicitud del paciente y con su total colaboración, y sólo después de una evaluación cuidadosa de su historial psicológico.

De un paciente homosexual, debe nacer que desee un tratamiento de reversión, sin embargo, el terapeuta debe ofrecer todo al paciente, desde las terapias sexuales, resolver problemas y conflictos personales, hasta la reversión. Pero nunca imponer un tratamiento.

Un paciente con una puntuación 6 en la escala Kinsey, a pesar de la petición de reversión, se le debe indicar que es más fácil y más conveniente solucionar otros problemas que nacen desde su condición, que intentar revertir a la heterosexualidad, es como intentar hacer a un heterosexual, homosexual (de un Kinsey 0 a un 6). El intento de reversión de un individuo con puntuación 6 en la escala Kinsey, puede llevar a que el paciente tenga muchos problemas psicológicos, y en lugar de ayudar, el terapeuta va a perjudicar su vida.

La mayoría de los terapeutas de casi todas las escuelas veían a la homosexualidad como una enfermedad, así, se utilizaron, y quizás se sigan utilizando, tratamientos psicológicos y otro tipo de tratamientos, que han resultado fallidos y hasta inhumanos. Veamos algunas explicaciones de estos:

PSICOANALISIS

La más vasta influencia que a contribuido a dar origen a la concepción prevaleciente según la cual la homosexualidad es un fenómeno de salud es, con mucho el psicoanálisis. A pesar de que el psicoanálisis aparece como un cuerpo de conocimientos independiente, que define a la homosexualidad como algo inherente al ser humano, en realidad sus conclusiones son simplemente reafirmaciones del código Judeo-cristiano vigentes, que ejercieron sobre Freud una influencia más intensa de lo él mismo pensó.

Todas las teorías psicoanalíticas suponían que la homosexualidad adulta tiene un carácter psicopatológico, y asignan diferentes grados de influencia a los determinantes constitucionales y experienciales.

El psicoanálisis sostiene que la sexualidad tiene metas inherentes, y no simplemente aprendida. Supone que el curso natural que nos aguarda a todos es la heterosexualidad, cuya plena realización se logra mediante la paternidad. Afirma que definitivamente el mejor acto sexual es el coito, y la imposibilidad de aceptar esto significa, desde el punto de vista psicoanalítico, que una persona no a madurado adecuadamente, pasando por las diferentes etapas del desarrollo. Una persona sana es aquella que escoge la heterosexualidad y cuyo acto preferido es el coito. Los contactos oro - genitales entre el hombre y la mujer no necesariamente indican un desarrollo anormal, siempre y cuando no sean sino parte del juego previo al coito. Los actos homosexuales, en cambio, no pueden esgrimir en su favor esta defensa. Obviamente no están dirigidos a la procreación. Por consiguiente, de acuerdo a su prejuicio, Freud consideró a la homosexualidad una enfermedad, aunque casi imposible de curar. En todos los casos, la ética vigente relacionada con los actos sexuales se manifestó casi de idéntica manera con la ley y el psicoanálisis, con la única diferencia de que los actos a los que aquella atribuía un carácter delictivo eran considerados por este como signos de un desarrollo deficiente de la personalidad.

Para Freud, eran cuatro las causas principales por las cuales un individuo podía llegar a ser homosexual: la fijación, temor a la castración, el narcisismo y la identificación. Resulta casi innecesario decir que no es reconfortante saber que uno se a convertido en homosexual por el temor a la castración, el narcisismo, la fijación o la excesiva identificación con uno de los padres. En el esquema psicoanalítico =, la homosexualidad es siempre el resultado de algún tipo de fracaso.

El método más poderoso que los psicoanalistas han inventado para desalentar una actividad consiste en la exigencia de que el paciente indague sus motivaciones y las comprenda plenamente, antes de hacer lo que desea e inclusive antes de ensayarla actividad en cuestión durante un período. El analista puede proseguir su exploración hasta donde quiera, y entonces si el paciente está "adecuadamente motivado para la cura" el terapeuta podrá transmitirle sin dificultades la idea de que tiene una comprensión incompleta de sus deseos homosexuales, cuando la realidad es que la misma indagación podría llevarse a cabo con los heterosexuales y revelaría idéntica imposibilidad de hallar explicaciones.

Para tratar de convencer al paciente homosexual de que debe cambiar,. los psicoanalistas se valen del recurso de explicar todas las dificultades que aquel padece como una consecuencia de la homosexualidad. La incapacidad para relacionarse con la gente, las dificultades con las autoridades, y con los miembros del sexo opuesto, inclusive la imposibilidad de revisar un trabajo creativo, son problemas que, en uno u otro momento, los psicoanalistas han atribuido a la homosexualidad. Esto resulta extremadamente desmoralizante para los pacientes y los aleja de la posibilidad de hallar soluciones. En lugar de ayudar a un individuo a entender como ofende a los demás o se impide a sí mismo trabajar, el analista le inocula la preocupación por su homosexualidad y los supuestos daños que esta le causa. En su esfuerzo por producir un cambio en el paciente, los psicoanalistas no vacilan en infundirles temores de todo tipo.

En lugar de apelar al infierno, del que se valían los predicadores para atemorizar a los homosexuales, los psicoanalistas advierten a estos que sufrirán una vida disoluta, una existencia incompleta, una vejez miserable...

En la literatura psicoanalítica hay centenares de artículos sobre la homosexualidad. Pocos o ninguno de ellos se refieren a como ayudar a los hombres y mujeres homosexuales a superar los conflictos relacionados con la vida que han escogido.

Aquellos a quienes el público llama revoltosos, casi seguramente serán definidos como neuróticos por los psicoanalistas, y estos ejercen sobre la opinión publica una influencia considerablemente mayor que otros terapeutas.

Sin embargo existencias bibliográficas que dicen todo lo contrario con respecto a

la opinión que tiene Freud sobre la homosexualidad y por lo tanto el psicoanálisis. Entonces al parecer el prejuicio psicoanalista hacia la homosexualidad nace más por las convicciones personales de cada profesional. Ejemplo de estos escritos lo articuló en una carta a una mujer norteamericana que le había escrito sobre su hijo homosexual:

"Por su carta entiendo que su hijo es homosexual. Me impresiona el hecho de que usted misma no mencione esta palabra al informarme sobre él. ¿Puedo preguntarle por qué la evita?. La homosexualidad no es sin duda una ventaja, pero tampoco algo de que avergonzarse, no es un vicio, no es una degeneración y no puede catalogarse como una enfermedad; lo consideramos una variación de la función sexual producida por una cierta detención en el desarrollo. Muchas personas respetables de los tiempos antiguos y modernos han sido homosexuales, entre ellos, algunos grandes hombres. (Platón, Miguel Angel, Leonardo da Vinci, etc.). Es una gran injusticia y una crueldad perseguir a los homosexuales como si fuera un delito. Si no me cree lea los libros de Havelock Ellis.

Al preguntarme si puedo hacer algo, supongo que quiere decir si puedo abolir la homosexualidad y hacer que su lugar lo ocupe la heterosexualidad normal, la respuesta es que, en general, no podemos prometer que se logre

Lo que el análisis puede hacer en su hijo va en otro sentido. Si es infeliz, neurótico, está atormentado por conflictos o se muestra inhibido en la vida social, el análisis puede aportarle armonía, paz mental y una gran eficacia, tanto si sigue siendo homosexual como si cambia.

TERAPIA REPARADORA

Se deriva del estudio y el tratamiento de individuos que piden tratamiento psicológico para cambiar su orientación sexual. Estos individuos tienen una actitud extremadamente negativa hacia la homosexualidad y hacia sí mismo.

Ofrece curar a los homosexuales su masculinidad dañada surgida de una relación difícil entre padre e hijo en donde el niño se siente inferior a los hombres y posteriormente los idealiza y erotiza. El homosexual se siente atraído por hombres porque intenta, inconscientemente, sanar su masculinidad dañada. Otra explicación es, que los homosexuales han adoptado una identidad gay porque les sirve de defensa contra las ansiedades que provocan la intimidad entre hombre y mujer y otros retos de la vida adulta. En otras palabras, es más fácil ser homosexual que ser heterosexual.

El cliente debe luchar por romper viejos patrones de evitación y distanciamiento defensivo de los hombres para crear amistades estrechas, íntimas y no sexuales con ellos. Actuando como heterosexual se sentirá más heterosexual.

Más que ayudar a estos pacientes a intentar descubrir las fuentes de sus sentimientos negativos sobre sí mismos, esta terapia les inculca la idea de que los sentimientos de infelicidad son única y directamente el resultado de su homosexualidad.

DESENSIBILIZACION SISTEMATICA.

El psiquiatra Joseph Wolf, considerado un terapeuta conductista, es responsable de la creación de un método ampliamente utilizado, denominado desensibilización sistemática. La premisa en que este se basa es que un individuo no puede estar ansioso y relajado al mismo tiempo. La situación que da origen a la sexualidad, o a cualquier otra dificultad que supuestamente requiere tratamiento, se concibe como una curva ascendente.

Muy probablemente, el método resulta eficaz con ciertos tipos de dificultades, entre las cuales el problema fundamental es el miedo. Por ejemplo, tal vez seria posible utilizarlo para ayudar a algunas personas a superar el temor que les inspira el hecho de tomar contacto con homosexuales.

El doctor Tom Kraft llevó a cabo, el Londres un típico intento de tratar la homosexualidad con el método de relajación. Este autor escribió:

El uso de la desensibilización sistemática en el presente estudio se basa en el supuesto de que cuando un paciente se libera de la ansiedad vincule con la relación sexual normal, abandona sus deseos homosexuales, sin que se lo someta a un tratamiento dirigido directamente a su homosexualidad.

La terapia conductista puede ser definida como el intento de modificar la conducta y los sentimientos humanos de una manera beneficiosa y de acuerdo con las leyes de la teoría del aprendizaje. La decisión consiste siempre en ayudar al paciente a cambiar para asemejarse a la mayoría, y en esto reside el éxito. El resultado más satisfactorio esta dado siempre por la mejor adaptación a la propia sociedad. Presumiblemente, es a los terapeutas conductistas a quienes les corresponde decidir si cada uno de nosotros "vive en total consonancia con las expectativas propias de su rol social". Si alguna vez la homosexualidad llega a ser socialmente aceptable, los terapeutas conductistas admitirán que no es ya un comportamiento inadaptado.

TERAPIA AVERSIVA

Otra técnica utilizada por la corriente conductista para la reversión de la homosexualidad, es la terapia aversiva, que intenta conseguir la eliminación del hábito patológico (conducta homosexual), mediante la presentación de un estimulo, físico o farmacológico, desagradable, junto con el habito que se desea eliminar.

LA PERSUASION MORAL.

Sus técnicas incluyen desde serenas explicaciones hasta el procedimiento de reproducir el ruido del vomito en una cinta magnetofónica, todo ello para demostrar que la homosexualidad es lago malo.

En su estudio, la persuasión se intentaba después de dar al paciente una droga emética, la apomorfina. Como parte del tratamiento, una noche se despierta el paciente cada dos horas y se le hace oír una cinta grabada en la que en un tono francamente estimulante y en términos optimistas, se le explicaba todo lo que se lograría si se pudiera operar una reversión de su tendencia homosexual... Sistemáticamente se siguen dando estímulos que vayan aumentando su heterosexualidad y disminuyendo su homosexualidad; tratamiento que dura algunos meses.

En general el tratamiento consiste en convencer, persuadir al paciente que la homosexualidad es anormal desde el punto de vista moral.

METODO DE LA MASTURBACION.

Consiste en hacer que el paciente se masturbara en la oscuridad, mientras observaba imágenes de mujeres escasamente vestidas. Se le indicaba que inmediatamente antes de alcanzar el orgasmo informara al terapeuta, que permanecía en la habitación contigua. En ese momento, el terapeuta encendía una luz que iluminaba una de las imágenes. Se esperaba que de esta manera el paciente asociara las formas femeninas con sus sentimientos eróticos.

CIRUGIA CEREBRAL.

La operación quirúrgica del hipotálamo se asemeja a la antigua practica de la lobotomía prefrontal. Ninguna de ellas es capaz de introducir cambios en la orientación sexual, aunque cualquiera de estos dos métodos consistentes en la destrucción de la materia cerebral pueden eliminar por completo la posibilidad de sentir placer sexual y de experimentar vividas fantasías. Seguramente esto se lograba al experimentar con pacientes homosexuales, logrando "reponer" su condición, pero convertirles en seres asexuales.

PERSUASION EMETICA.

Un emetico es una medicina u otra sustancia que provoca el vómito. La técnica consiste en dar al paciente objetos fetiches, o mostrarle imágenes de personas desnudas del mismo sexo, al tiempo que se intenta producirle un fuerte malestar.

LA CONVENCIONALIDAD POR SÍ MISMA

Trata de encausar las inclinaciones sexuales en la dirección de la convencionalidad, es decir, lo que resulta o se establece en virtud de precedentes o costumbre.

Si para la sociedad, el control de la conducta constituye en ciertos casos un factor esencial para el bien del cuerpo social concebido como un todo (como efectivamente parece ocurrir) ese control debe basarse al menos, en la medida de lo posible, en consideraciones racionales, y no irracionales. (Yates).

Este comentario sugiere que los intentos de convertir a los homosexuales forman parte de un plan de más vasto alcance, dirigido a someter al individuo para beneficio de la sociedad, usando para ello de los principios psicológicos, Se usa una combinación de terapias aversivas.

HOMOSEXUALES ANONIMOS.

Con el convencimiento de que la homosexualidad es una enfermedad incurable, acuden a la forma terapéutica de A.A.: "Quien en un tiempo fue alcohólico, lo es para siempre", esta es la consigna de uno de los grupos que más éxito han tenido. La consigna a sugerir del nuevo grupo es: "Quien en un tiempo fue homosexual, lo es para siempre"...

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Dr. Pablo Fernando Andrade Rodríguez

 


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