Indice
1.
Introducción
2. Unos resultados
reveladores.
3. Propuestas
Sindicales
4. Conclusiones
finales.
Problema: Las situaciones conflictivas en cobranzas y su
relación con la salud mental en
el personal del
sector gestión
comercial mora del Banco
Hipotecario.
Fundamentación: Decidimos investigar sobre cómo
afectan las situaciones conflictivas en cobranzas a la salud
mental de los banqueros debido a que, dada la crisis
económica y social que se vive en estos días,
creemos que estos trabajadores se encuentran frente a la
difícil responsabilidad de enfrentar a los clientes y hacer
que éstos salden sus deudas; siendo conscientes de que en
la actualidad todos nos encontramos en dificultades
económicas. Consideramos que todos estos factores influyen
de una manera directa en la salud física y mental de
los banqueros.
Antecedentes:
Estrés: tu
riesgo
más oculto
Estimado/a compañero/a:
Desde el Sindicato
siempre hemos tenido una especial preocupación por las
condiciones de trabajo y salud que tenemos. En su día,
como recordarás, editamos un folleto dedicado a las
pantallas de visualización de datos (PVD) y a
los riesgos de sus
usuarios, aportando toda una serie de iniciativas y propuestas,
hoy muchas de ellas incorporadas a la Directiva Europea de PVD y
al propio Anteproyecto de
Ley de Salud
Laboral,
actualmente en discusión entre patronal y sindicatos.
Retomamos esta preocupación con este nuevo folleto.
Afortunadamente, nuestro sector no se caracteriza por su
espectacularidad en las estadísticas de accidentes de
trabajo. Esta ausencia de riesgos físicos llamativos, no
debe inducirnos al error de pensar que estamos exentos de
factores de riesgo para nuestra salud No solo los accidentes
provocados por los atracos, en no pocas veces con heridos y
víctimas mortales, los infartos de mas de un
compañero, algunos mortales, son los riesgos más
significativos. Existen una serie de condiciones de trabajo que
lenta pero progresivamente van minando nuestra salud, aumentando
nuestro mal humor, la irritabilidad, el insomnio, la fatiga la
frustración. En la mayoría de las ocasiones no
solemos asociar estas actitudes y
cambios observados en muchos compañeros/, con nuestras
condiciones de trabajo. Sin embargo en ellas la gran
mayoría de las veces, debemos buscar las razones ultimas
de estos cambios de carácter
muchas veces inexplicables. Estamos hablando del estrés,
riesgo oculto de nuestra profesión.
Para su estudio hemos realizado una encuesta entre los trabajadores y trabajadoras del sector, con el fin n de estudiar la relación existente entre la desmotivación e insatisfacción profesional, los síntomas de estrés y las condiciones de trabajo, referidas no tanto a las condiciones recogidas en convenio, sino fundamentalmente a los aspectos organizaciones del trabajo. Los resultados, como podéis comprobar en el capitulo ll del folleto, son suficientemente significativos. Manifiestan a las claras que la eliminación del estrés como riesgo del sector, pasa necesariamente por la modificación profunda de aspectos de la organización el trabajo de nuestras entidades. Es un secreto a voces la profunda aversión que cualquier iniciativa en este campo despierta en nuestros empresarios. Acostumbrados a entender la organización del trabajo como terreno vedado a sus designios, no admiten de buen grado ninguna sugerencia al respecto. Pero tendrán que comprender que nuestra experiencia, nuestra iniciativa como trabajadores, son necesarias si se quiere ofrecer una buena calidad de servicio, que nuestras opiniones deben ser tenidas en cuenta, porque no hay calidad en el servicio, no hay competitividad de «sus entidades «, basadas en la insatisfacción, apatía y frustración profesionales. Pero también nosotros, sindicatos y trabajadores, tendremos que reflexionar sobre ello. Si no somos capaces de asumir iniciativas en este terreno, de colocar estas preocupaciones en el primer plano de nuestra actividad reivindicativa, la aplicación de las Nuevas Tecnologías, lejos de aportarnos mejores condiciones de trabajo y salud, van a suponer un empeoramiento de nuestra «calidad de vida «. Las propuestas de negociación no abundan en mejorar nuestras condiciones de trabajo, a través de la motivación y la participación de los trabajadores, no solo para ganar más, sino para vivir mejor. En la defensa de este concepto de salud, más ligada a la calidad de vida que a la simple ausencia de enfermedad, os dejo con las reflexiones desarrolladas en el presente folleto, confiando ando que sus aportaciones nos permitan a todos avanzar en la defensa de nuestros intereses y aspiraciones. María Jesús Paredes Gil Secretaria General Introducción La implantación de nuevas tecnologías en la banca, especialmente a raíz de la introducción de la informática, ha producido una serie de cambios en los trabajos que tradicionalmente venia ejerciendo la banca, que se refieren a la automatización de aquellos trabajos rutinarios y más bien mecánicos que el empleado de banca solía desempeñar con cierta habilidad y en ocasiones se constituía en un especialista.
Ahora muchos de los departamentos bancarios han transformado su sistema de trabajo como consecuencia de la automatización y nuevos paquetes informáticos. Los puestos de trabajo originados con la aparición de los nuevos productos informáticos son sin duda uno de los mayores cambios que introducen las nuevas tecnologías. Con ello, aparecen cambios en el entorno socio laboral del trabajador que afectan de manera mas o menos intensa en su salud.
Las pantallas de visualización, es uno de los puestos mas característicos aparecidos en la era de la informática que introduce una serie de trastornos en la salud de los operarios. Por ello queremos contribuir con este folleto dedicado al estrés, acompañando un estudio sociológico, donde queremos mostrar a través del trabajo de campo, cuales son las situaciones de fatiga que mas afectan al trabajador de banca, y algunos datos aconsejables para combatirlo. También queremos hacer hincapié en la divulgación y sensibilización del estrés, en aquellas personas relacionadas con la salud laboral, para que este folleto sirva como guía a él mismo y al trabajador, en situaciones amenazantes de su salud.
Que es el estrés desde que Hans Selye introdujo en el ámbito de la salud el termino estrés, este se ha convertido en una de las palabras mas utilizadas, tanto por los profesionales de las distintas ciencias de la salud, como en el lenguaje coloquial de la calle. Selye, definió el estrés como una respuesta general del organismo ante cualquier estimulo estresor o situación estresante. No obstante se han realizado múltiples trabajos sobre el estrés que han aportado diversas conceptualizaciones. Conceptualización más comprensible de estrés, lo definiría como un exceso de demandas ambientales sobre la capacidad del individuo para resolverlos, considerando además las necesidades del sujeto con las fuentes de satisfacción de esas necesidades en el entorno laboral.
El estrés es un hecho habitual en nuestras vidas. No puede evitarse, ya que cualquier cambio al que debamos adaptarnos representa estrés. Los sucesos negativos, daño, enfermedad o muerte de un ser querido, son hechos estresantes, así como los sucesos positivos; ascender en el trabajo trae consigo el estrés del nuevo status, de nuevas responsabilidades.
Nuestras experiencias estresoras provienen de tres fuentes básicas: nuestro entorno, nuestro cuerpo y nuestros pensamientos. El entorno se refiere a las condiciones ambientales, como por ejemplo aglomeraciones, demandas de adaptación, etc. Las fisiológicas se refieren a nuestro organismo: enfermedad, accidentes, trastornos, etc. Las amenazas exteriores producen en nuestro cuerpo unos cambios estresantes. Así nuestra forma de reaccionar ante los problemas, las demandas y los peligros, viene determinada por una aptitud innata de lucha o huida, cuando los estímulos que nos llegan son interpretados como amenazantes. Este proceso se traduce en una serie e cambios físicos observables. Así, por ejemplo, las pupilas se agrandan para mejorar la visión y el oído se agudiza, los músculos se tensan para responder al desafío, la sangre es bombeada al cerebro para aumentar la llegada de oxigeno a las células y favorecer los procesos mentales. Las frecuencias cardiaca y respiratoria y como la sangre se desvía preferentemente hacia la cabeza y el tronco, las extremidades y sobre todo las manos y los pies, se perciben fríos y sudorosos. Si no se libera al organismo de estos cambios ocurridos durante la fase de reconocimiento y consideración de la amenaza, se entra en un estado de estrés crónico. Cuando uno se siente estresado y añade aun más estrés, los centros reguladores del cerebro tienden a hiperreaccionar ocasionando desgaste físico, crisis del llanto, y potencialmente depresión. Condiciones estresantes Sobrecarga de trabajo Exceso o falta de trabajo. Rapidez en realizar la tarea. Necesidad de tomar decisiones. Fatiga, por esfuerzo físico importante. Viajes largos y numerosos. Excesivo numero de horas de trabajo. Cambios en el trabajo. La sobrecarga de trabajo, tanto en los aspectos difíciles de la tarea, como el excesivo trabajo, han obtenido una relación directa, entre horas de trabajo y muerte causada por enfermedad coronaria. (Breslow y Buell 1960.) La sobrecarga de trabajo, también esta relacionada significativamente son una serie de síntomas de estrés: consumo de alcohol, absentismo laboral, baja motivación en l trabajo, baja autoestima, tensión en el trabajo, percepción de amenaza, desconcierto, alto nivel e colesterol, incremento de la tasa cardiaca y aumento de consumo de cigarrillos. Características del puesto de trabajo Ambigüedad del rol: Cuando no se dispone de una adecuada información laboral, responsabilidad o falta de claridad en los objetivos asociados al esto. También puede suceder que exista una demanda de responsabilidad por parte de los compañeros, sin haberse facultado para ello o por el contrario que exista esa facultad y no se desempeñe. (Esta situación representa para el trabajador menor satisfacción en el trabajo, mayor tensión y baja autoestima.) La responsabilidad sobre otras personas: Los trabajadores con responsabilidad sobre otras personas tienen un mayor numero de interacciones de estrés, como s el caso de directivos que, además, con cierta frecuencia tienen que asistir a reuniones o deben cumplir demasiados compromisos de trabajo. Estas personas se encuentran relacionadas con la conducta del fumar, suelen tener mayor presión diastó1ica y altos niveles de colesterol. (French y Caplan 1970.) Existen otros estresores relacionados con las funciones del trabajador que pueden generar estrés, afectando fundamentalmente a mandos intermedios, como son: Individuo que cuenta con insuficiente responsabilidad. Falta de participación en la toma de decisiones. Falta de apoyo por parte de la dirección. Cambios tecnológicos a los que hay que adaptarse. Ir a Indice Estrés producido por las relaciones interpersonales Cuando existen unas relaciones pobres y hay poca confianza, se produce frecuentemente comunicaciones insuficientes que originan tensiones psicológicas y sentimientos de insatisfacción en el trabajo. En este sentido al considerar las relaciones con los superiores se pueden hallar favoritismos por u parte que provocan una tensión y presión en el trabajo. Por el contrario, las relaciones con los subordinados son con frecuencia fuentes de estros para los directivos, al tratar de conseguir mayor productividad y un tratamiento considerado. Las relaciones entre compañeros pueden traer diversas situaciones estresantes, como por ejemplo, rivalidad, falta de apoyo en situaciones difíciles, culpabilización de los errores o problemas, e incluso una total falta de relaciones. Estrés relacionado con el desarrollo de la carrera profesional Generalmente el trabajador espera ir ascendiendo en los diversos puestos que tiene su entidad, es decir, tiende a mejorar no solo en el aspecto económico, sino aspirando a puestos de mayor responsabilidad o cualificación, desarrollando lo que llamaríamos su carrera profesional. Es por ello que cuando las expectativas e truncan aparecen tensiones o factores estresantes, como por ejemplo: Falta de seguridad en el trabajo. Incongruencia o falta de equidad en una promoción insuficiente o excesiva. Consciencia e haber alcanzado el propio techo. «Cuando un ejecutivo de mediana edad observa una alentización en los procesos de promoción, y experimenta que va alcanzando su propio techo y puede ser sustituido por otros compañeros más jóvenes y con mas preparación, aparecen tensiones, conflictos, ansiedades, insatisfacciones y temores en relación con su status profesional. « (Ledison 1973.) Estrés producido por la estructura y el clima organizacional Falta e participaci6n en los procesos de toma de decisiones. Sentirse extraño en la propia rganizaci6n. Inadecuada política de direcci6n. Falta de autonomía en el trabajo. Estrecha supervisión del trabajo. El estrés producido por la propia organización presenta los siguientes actores de riesgo para la salud: consumo de alcohol como forma de escape, animo deprimido, aja autoestima, poca satisfacción en el trabajo, intención de abandonar el trabajo y absentismo laboral. Así mismo en numerosos estudios realizados, la falta de participación, produce insatisfacción en el trabajo y un incremento de riesgos de enfermedad física y mental. En el contexto laboral se experimentan otros sintamos estresantes que no son de carácter cuantitativo introducción de datos en el ordenador, ni cualitativo (ambigüedad del rol); mas bien ocurre cuando las habilidades de la persona son incongruentes, con la tarea o el entorno laboral. No obstante, hay que tener en cuenta que en situaciones similares las personas reaccionan de forma diferente. Así, cuando se produce una tensión de sobrecarga de trabajo, mientras que una persona puede reorganizar eficazmente la tarea, aprender nuevas formas, buscar ayuda, etc., otra, incapaz de superar tal tensión, puede responder a largo plazo con enfermedades coronarias, represivas, etc. Hasta aquí, hemos expuesto someramente algunas consideraciones generales obre el estrés, con el animo de divulgar entre los trabajadores las causas que lo producen y sus consecuencias. A continuación, queremos trasladaros los resultados de la encuesta realizada entre los compañeros de las distintas entidades financieras, a fin de conocer la incidencia real del problema en el Sector.
2. Unos resultados reveladores.
Hemos querido constatar en la realidad de los centros de trabajo lo que es lugar común en los especialistas de la materia, no con un animo doctoral, sino con la intención de concretar, con la mayor precisión posible, las causas que están detrás del estrés en los trabajadores del sector financiero y la relación que estas tienen con la organización del trabajo. Para este fin hemos elaborado un cuestionario que reúne preguntas relativas a los datos sociológicos más significativos edad, sexo, estado civil, titulación, subsector, oficina, categoría,.. Junto a aspectos relacionados con la organización del trabajo ritmo de trabajo, tipo de trabajo, exigencias, medios,.., condiciones de trabajo formación, promoción, ambiente, factores físicos y ergonómicos,. ., y por ultimo instamos más comunes de individuos estresados. Se ha utilizado el sistema de entrevista, distribuyendose 400 encuestas, durante el 4° trimestre de 1.992, entre trabajadores y trabajadoras proporcionalmente a la categoría, subsector, sexo, tipo de oficina, etc. Con los resultados obtenidos hemos establecido valores medios para las diferentes variables utilizadas en la encuesta. Partiendo de esta base hemos establecido el perfil básico del trabajador estresado comparando todas las respuestas con la desmotivación, elemento nodal, según coinciden todos los expertos, del estrés. Para completar este estudio, y siempre dentro de las limitaciones que os hemos marcado, hemos realizado estudios parciales de variables significativas como edad, sexo, estudios, categoría, etc. . que nos permitiera matizar y precisar el anterior perfil. Es indudable que con este estudio no cerramos todas las inquietudes que este problema genera entre trabajadores, sindicatos y profesionales de la Salud, pero indudablemente es un buen punto de partida para estudios mas particulares y detallados que sin lugar a dudas tendremos que realizar. Ir a Indice Perfil del trabajador desmotivado Dentro del cuestionario repartido aparece una pregunta clave sobre la que pivota todo el estudio realizado. Se trata de conocer el estado de opinión que los trabajadores tienen de su motivación en el ejercicio de su trabajo. Los resultados, al y como se aprecian en el Anexo I, son realmente preocupantes, mas del 60% de la plantilla confiesa estar desmotivada. Hemos constatado que los trabajadores que así se definen presentan valores por encima de la media en cuanto a la sintomatología de desarrollo del estrés, tales como dolor de cabeza, insomnio, mal humor, irritabilidad, fatiga, etc.., y así mismo manifiestan n importante nivel de frustración personal con sensaciones negativas en cuanto a ilusiones y realizaciones. Podemos concluir que la desmotivación es un elemento estresante o, al menos, su presencia viene asociada a manifestaciones palpables de su sintomatología tanto fisiológica como síquica (Ver Anexo II). Estudiar la desmotivación es, en definitiva, estudiar el estrés, y en consecuencia las causas que la producen podíamos considerarlas como estresantes. Sin embargo estas causas o factores tomadas una a una, aisladamente, no tienen una relación causa efecto con a desmotivación y el estrés, como lo prueba el contraejemplo del Anexo III, un estudio articular de los trabajadores y trabajadoras comprendidas en el tramo de edad entre los 18 y 30años. Aparecen, aun acentuadas, casi todas las condiciones estresantes relativas al perfil trabajo repetitivo y rutinario, son fundamentalmente administrativos, conciben la falta de promoción y formación como elementos preocupantes, consideran que existen desconocimientos de la operativa, funciones, tareas, falta información, etc.. ), Sin embargo su nivel de satisfacción motivación es claramente superior a la media en casi 10 puntos. Tres son las principales diferencias. La primera, evidente, su juventud permite mirar con optimismo el futuro, no parecen signos de frustración personal; mayoritariamente son trabajadores de Ahorro, gozando e condiciones de trabajo superiores a la media del sector, fundamentalmente en referencia a la mayoría del sector, Banca Privada; el carácter eventual de sus contratos aunque comporta sintamos de estresamiento sin embargo también comporta una concepción de la carrera profesional más ligada a la adquisición de experiencia y especialización, «curriculum», que a la estabilidad en una empresa, la que unida a su indudable capacidad de aprendizaje, fruto de su nivel de estudios, le permite minimizar la falta de promoción que encuentra en su empresa. Así; pues cuando nos refiramos a los factores estresantes, nos referiremos a una combinación de actores que producen estrés, factores ligados a las condiciones de trabajo y a las perspectivas profesionales, a las funciones desempeñadas, a la organización del trabajo, y a las condiciones físicas y ergonómicas del lugar de trabajo, y no a una combinación cualquiera sino a una bien determinada, de tal forma que cualquier cambio en ella pudiera producir como hemos observado en el ejemplo anterior resultados, incluso, opuestos. Los elementos que a continuación exponemos son los que conforman la combinación definitoria del perfil buscado. 1) El subsector n el que se trabaja. La encuesta señala que son los trabajadores de Banca Privada los que mayores porcentajes de desmotivación presentan, es decir, el subsector de peores condiciones salariales, de jornada, sociales, etc.. en relación al resto, mostrando una relación entre las condiciones de trabajo y la desmotivación y el estrés. Sin embargo el tipo de centro de trabajo y a atención o no al publico no tienen influencia sobre el problema, siendo la insatisfacción repartida por igual en oficinas grandes que en pequeñas, se atienda o no al publico. 2) Contra lo que comúnmente se pudiera pensar es en la categoría administrativa, y no en la de técnico o poderado, donde se dan mayores niveles de insatisfacción, coincidiendo ello con el dato de que os que realizan trabajo repetitivo y monótono, trabajo fundamentalmente de índole administrativa y realizado por administrativos, aparecen desmotivados en mayor medida que os que confiesan tener un trabajo mas creativo ( 75,11% frente a un 48,53% ). 3) Los trabajadores desmotivados confiesan sufrir, con valores por encima de la media, problemas derivados claramente de aspectos vinculados a la organización del trabajo, tales como: los que mostraban claramente mas motivados que la media, siendo en el tramo de edad comprendido entre los 31 a 50 años donde existe una ligera insatisfacción superior a la media. Estas conclusiones aquí desarrollados debemos entenderlas en su carácter general, como tendencias observadas. Es decir, el trabajador mas proclive a sufrir un proceso de estresamiento será aquel que cumpla las condiciones anteriormente definidas, sin que ello quiera decir que todos los trabajadores que las tengan están condenados a ello y viceversa quien no las padezca esta exento e estresarse. Nos hemos limitado a analizar el estrés en relación a las condiciones de trabajo, y hemos establecido una relación entre la existencia de unas determinadas condiciones y la existencia de individuos con desmotivación y sintamos de estrés, no hemos entrado a valorar otros factores sociológicos o psicológicos que sin duda también influyen. Ir a Indice El caso de los técnicos o apoderados Comentábamos en la definición del perfil, que aparecen mas claramente relacionados con el estrés el administrativo que el técnico o apoderado. Ello no significa que no aparezcan en esta categoría sintamos de estrés y un porcentaje, nada desdeñable, confiese estar desmotivado. Aunque su perfil no corresponda al definido como característico, no debemos desdeñar los resultados obtenidos, porque parecen apuntar si no problemas de presente, si de futuro inmediato. Si atendemos a las razones de su insatisfacción observaríamos que las mismas están ligadas a la falta de participación en la definición de objetivos, exigencia fundamental de su trabajo, y a una denuncia tanto de la falta de colaboración e otros como de la dificultad de cumplir objetivos con los medios disponibles. Una simple observación a la evolución del sector y a las necesidades del negocio y la competitividad entre entidades, permite concluir que el nivel de eficacia y competitividad exigido al técnico o poderado, lejos de disminuir, va a ir en aumento, probablemente en mayor proporción que los niveles retributivos, mas exigencias con menores compensaciones proporcionales. En este contexto, nada lejano, la falta de democratización en las relaciones laborales, podrían acentuar as insatisfacciones desveladas en la encuesta, convertir en insuficientes los alicientes económicos, y poner en primer plano de las situaciones estresantes del sector no solo la rutina sino también la falta de participación, el autoritarismo y una excesiva jerarquización en el trabajo que conviertan en agua de borrajas la creatividad, entusiasmo e iniciativa de estos colectivos, como ya de hecho están llevando a ciertos niveles de frustración a los administrativos. En este sentido y no en otro, si nadie quiere engañarse, se debería analizar los resultados en este grupo profesional, un seguimiento mas detallado en el tiempo y por empresas permitirían ir concretando estas tendencias.
La problemática diferenciada de la mujer
De los datos que obran en nuestro poder se
desprende que los porcentajes de desmotivación en la mujer son
claramente superiores a la media en 6 puntos (ver Anexo IV),
siendo las 4/5 partes administrativas, muy por encima de la media
del sector, denotando una clara discriminación en la promoción,
aunque su apreciación no difiere esencialmente de la media
del sector, siendo su nivel de estudio claramente superior a la
media del sector y su edad concentrada en tramos de 18 a 40
años. Podríamos concluir que el hecho de ser
mujer conlleva
un
factor de riesgo añadido por factores sociológicos
machistas, desde luego, por desgracia, no específicos de
las relaciones laborales y política de recursos
humanos del sector, sin embargo convendría, para
asegurar esta opinión, un estudio mas
pormenorizado y especifico por dos motivos:
1 ) E1 bajo numero de encuestadas debido al numero limitado de
encuestas realizadas (400) y al escaso porcentaje de
mujeres sobre el total de plantillas.
2) Acentuación en la mujer de aspectos significativos en
la tipología del trabajador desmotivado, como son: elevado
nivel de titulación, el amplisimo porcentaje de trabajo
administrativo, el trabajo repetitivo y monótono, etc..
.
Este trabajo abierto a otras variables sociológicas no
utilizadas en el presente estudio, debería permitirnos
relacionar claramente la falta de promoción, hecho
incuestionable, con otros elementos aparecidos en la encuesta
tales como por ejemplo el bajo porcentaje de prolongación
de jornada, base de la promoción en el sector, y con otros
que no se tratan: profesión del cónyuge,
remuneración, n° de hijos, edad, etc.. de un marcado
carácter sociológico mas general. Entendemos que
por los datos presentados el problema del estrés no es una
minucia en el sector, el amplio porcentaje de trabajadores
desmotivados así lo demuestran, tiene una relación
directa con las condiciones de trabajo, tanto en aspectos ligados
a la profesionalidad -formación y promoción N°
212; como salariales, con la organización del trabajo y
las funciones realizadas, y cada vez mas con la
participación y democratización de la vida en
la empresa
Esta realidad nos obligaría a todos a reflexionar, a no
despreciar el problema, asumir la necesidad de combatirlo y
arbitrar canales de negociación en las empresas que
ofrezcan soluciones a
los factores estresantes.
Desde estas paginas, a continuación, ofreceremos
iniciativas tanto de índole personal, colectiva y de
negociación, aportando nuestro grano de arena a la
resolución de un problema, que, en contra de la creencia
de muchos, no solo es una realidad sino, además,
acuciante.
En nuestras propuestas, por lo tanto, hemos considerado
el estrés en la doble vertiente, personal y colectiva, en
que
podemos combatirlo, a través de las iniciativas de
prevención y negociación que a continuación
os exponemos:
Prevención personal Como se ha señalado
anteriormente cada persona reacciona ante una situación
estresante de forma diferente, ello quiere decir que es la propia
persona la que se encuentra mal y no encuentra una
solución al problema, provocando generalmente en un
malestar crónico, fracasando las estrategias para
afrontarlo y dificultando la búsqueda de nuevas
soluciones. Existen diversas teorías
encaminadas a la reducción e inoculación del
estrés. Sin embargo nuestro propósito no es
desarrollarlas todas, sino presentar algunos ejercicios que nos
ayuden a reducir tensiones y relajarnos cuando nos sintamos
estresados o tengamos amenazas de estrés. A
continuación detallamos algunas técnicas o
ejercicios que pueden ayudar a combatir el estrés:
-Respiración estimulante
-Hacer este ejercicio cuando se sienta con poca energía,
entumecido o en algún momento difícil:
Póngase de pie con las manos a los lados del cuerpo.
Inspire y mantenga una respiración natural completa, tal y
como se describe en el punto siguiente
-Levantar los brazos hacia adelante utilizando la mínima
energía posible para mantenerlos elevados y, a la vez
relajados.
-Lentamente vaya acercando las manos a los hombros, flexionando
los brazos gradualmente. A medida que lo haga, cerrar lentamente
las manos, para que cuando lleguen a los hombros tenga los
puños tan apretados como pueda.
-Mantener los puños cerrados y estirar de nuevo los
brazos, lentamente.
-Con los puños cerrados, estirar los brazos hacia
atrás, tan deprisa como pueda varias veces.
-Relajar las manos a los lados del cuerpo y espirar con fuerza por la
boca.
-Practicar unas cuantas veces la respiración natural
completa.
-Repetir el ejercicio varias veces, hasta que empiece a sentir
sus efectos estimulantes.
Respiración natural completa
Los horarios rígidos y la vida sedentaria han tendido a
apartarse de la respiraci6n natural. Este ejercicio de Yoga puede
ayudarnos a mejorar este acto de respiración:
-Ponerse cómodo, de pie o sentado.
-Respirar por la nariz.
-Al inspirar llenar primero las parte bajas de los pulmones. El
diafragma presionara el abdomen hacia afuera, para permitir el
paso del aire. En segundo
lugar, llenar la parte media de los pulmones, mientras que la
parte inferior del tórax y las ultimas costillas se
expanden ligeramente para acomodar el aire que hay en el
interior.
Por ultimo llenar la parte superior de los pulmones mientras que
eleva ligeramente el pecho y mete el abdomen ligeramente hacia
adentro.
-Estos tres pasos pueden desarrollarse en una única
inhalación suave y continuada que puede llevarse a cabo,
con un poco de practica en pocos segundos.
-Mantener la respiración unos pocos segundos.
-Al espirar lentamente, meter el abdomen ligeramente hacia
adentro y levantarlo suavemente a medida que los pulmones se
vayan vaciando. Cuando haya realizado la espiración
completa, relajar el abdomen y el tórax.
-Al final de la fase de inhalación, elevar ligeramente los
hombros y con ello las clavículas, de modo que los
vértices mas superiores de los pulmones se llenen de nuevo
con aire fresco.
Prevención Colectiva
Los Servicios de
Salud en el Trabajo INSHT, Servicios médicos de empresa,
Mutuas Patronales de Accidentes de trabajo, etc.- deben cumplir
un papel
fundamental en la detección y control del
estrés, ejerciendo una labor de prevención
concretada en las siguientes actuaciones:
1.Vigilancia de la salud de los trabajadores, en particular, el
diagnostico precoz de los efectos negativos sobre la salud de los
factores psicosociales de riesgo. La inclusión en los
exámenes o reconocimientos médicos de la
exploración del ritmo cardiaco, presión
sanguínea, función
gastrointestinal, etc., o la realización de cuestionarios
generales sobre la salud, pueden ser de gran ayuda.
2.Actividades de investigación, para identificar los
problemas y sus posibles causas. Los reconocimientos
médicos pueden servir de muy poco, si no se realizan
estudios sobre la frecuencia de determinadas dolencias en las
diferentes secciones, áreas o puestos de trabajo.
Asimismo, pueden utilizarse los datos de absentismo u otros, como
indicadores de
riesgo
3.Consulta individual de apoyo a los trabajadores frente a nuevas
situaciones de riesgo: ascensos o perdidas de categorías,
transferencias de puestos de trabajo, adaptación a nuevas
tecnologías, etc
4.Atención clínica a los trabajadores afectados por
enfermedades psicosomáticas, para su diagnostico y
tratamiento precoz, así como evaluación
inicial del estado de salud al acceder a un determinado empleo, o
Evaluación de control tras hospitalizaciones o bajas por
enfermedades mentales.
5. Asesorar o sugerir modificaciones de aquellos aspectos que
puedan contribuir a mejorar las condiciones de trabajo y
disminuir los factores de riesgo, asegurando el enlace de la
vigilancia y la investigación practica.
Propuestas de Negociación
Hemos observado como existe una relación directa entre la
organización del trabajo y la desmotivación.
Incidir sobre ellas es plantearse en gran medida las formas en
que se aplican las Nuevas Tecnologías. La mayoría
de los países industrializados han desarrollado estudios
relacionados con las nuevas tecnologías, tendentes a
prevenir y reducir los riesgos físicos, psíquicos,
además de los sociales. A continuación vamos a
intentar resumir algunos de los postulados que a nuestro juicio
pueden servir de guía en lo que a la organización
se refiere, dando mayor contenido al puesto de trabajo en materia
de calidad y satisfacción, enriqueciendo las tareas,
evitando un trabajo monótono y repetitivo. Algunas de
estas recomendaciones, han sido introducidas en los convenios
colectivos de diversos países europeos. Así mismo,
nos parecen interesantes las recomendaciones que ha efectuado el
Instituto Tavistock de Relaciones
Humanas, en relación a la implantación de
nuevas tecnologías, y las condiciones pertinentes en la
satisfacción del puesto de trabajo: que el contenido del
puesto de trabajo sea racionalmente exigente en el aspecto mental
y ofrezca cierta variedad; que sea posible aprender y seguir
aprendiendo; que haya determinadas áreas mínimas de
toma de decisiones, que puedan considerarse propias; que haya un
mínimo de apoyo social y de reconocimientos de los
méritos en el lugar de trabajo; que exista la creencia de
que lo que se hace es importante y significativo; que exista la
creencia de que el puesto de trabajo ofrece un futuro deseable.
Otra de las recomendaciones a tener en cuenta es el apoyo social
proporcionado por los compañeros, superiores o
subordinados, que modifica la intensidad de los diversos sintamos
de estrés de carácter psicofisiologico o de
comportamiento, provocado por agentes estresantes
relacionados con el trabajo. La familia, es
también otro mecanismo de apoyo eficaz para atenuar los
efectos del estrés profesional sobre la salud. Estos
enfoques de control de los efectos nocivos, relacionados con el
contenido del trabajo, el clima
organizacional y el medio ambiente
de trabajo, nos permiten concretar objetivos de
negociación colectiva, que deberían caminar en dos
direcciones plenamente vinculadas entre si: eliminar el trabajo
repetitivo y monótono. democratizar la organización
el trabajo. Tal como comentábamos en la
introducción de este folleto, la aplicación de la
informática y telemática ha ido absorbiendo los aspectos
mas rutinarios del trabajo administrativo, simplificándolo
en gran medida, sin embargo no se ha operado cambio alguno en las
tareas del administrativo/a. Si la incorporación del
ordenador en el sector bancario permite potencialmente acercar el
servicio al
usuario dotándole de mayor calidad, el seguir manteniendo
una separación mecánica entre trabajo administrativo y
comercial en el servicio prestado, al mismo tiempo que condena al
administrativo a ser un simple servidor-alimentador de la red informática de su
entidad, no aprovecha en nada las ventajas antes comentadas.Dar
mayor complejidad al trabajo administrativo, incorporando a sus
tareas aspectos comerciales, solo mejoraría la
atención al publico, sino que abriría las
perspectivas profesionales de un buen numero de trabajadores
justamente los mas desmotivados- que podrían desarrollar
potencialidades e iniciativas, que el actual sistema
organizacional les niega. Esta polivalencia así
diseñada como aumento en el numero y cualidad de las
tareas, exige como condición imprescindible para adecuarla
a su doble objetivo
mejora del servicio al
cliente y potenciación de la profesionalidad de los
trabajadores un proceso de formación que desarrolle los
conocimientos cultural y comercial necesarios, para cumplir con
éxito
las nuevas tareas encomendadas y que estas sean estimulantes y no
estresantes.
Todos los analistas coinciden en la flexibilidad y descentralización apoyadas por las Nuevas Tecnologías de la información y como, si de ellas se quiere sacar partido, es necesario acabar con el sistema jerarquizado, autoritario y vertical de la organización del trabajo. Si una de las características de las Nuevas Tecnologías es la autonomía, potenciar la iniciativa y la toma de decisiones debe ser su expresión organizativa. En consecuencia, el fomento de la participación la información y democratización de las relaciones laborales, son requisito imprescindible para concretar en eficacia y competitividad los nuevos sistemas informáticos aplicados, y a la vez ofrecer a los profesionales motivación en el ejercicio de su trabajo, que seria creativo y no basado en el «ordeno y mando».
Reconociendo que el camino por recorrer es largo y no
pocas las dificultades, desde estas paginas queremos abogar por
la democratización de la organización del trabajo,
según los siguientes criterios: Transparencia en la
información Objetividad en la definición de los
criterios de promoción e incentivaci6n. Igualdad de
oportunidades en la formación. Participación de
trabajadores y sindicatos en la definición de objetivos e
incentivos Por
todo ello como eliminación de los factores estresantes,
por la mejora de nuestras condiciones de trabajo, por la
democratización de las relaciones laborales, ofrecemos una
serie de propuestas de negociación, para que en el marco
de futuras negociaciones eliminen las condiciones estresantes: El
reordenamiento de tareas: las modificaciones del contenido del
trabajo, incorporando aspectos comerciales directamente ligados
al trabajo administrativo, valoración de las tareas,
rotación entre diferentes tareas, etc. Medidas de
organización: mayor autonomía, delegación de
responsabilidades, etc. El suministro de información sobre
los procesos detrabajo: información anticipada respecto de
los cambios tecnológicos o de introducción de
nuevas tecnologías.
Criterios de formación profesional y promoción,
adecuados a la motivación e incentivación en el
trabajo.
Participación de los trabajadores y sindicatos en las
medidas de organización y
métodos de trabajo. Participación de los
trabajadores y sindicatos en las medidas de organización y
métodos de
trabajo.
Medidas ergonómicas y medioambientales: control de los
riesgos profesionales, mejoramiento del medio ambiente de trabajo
(temperatura,
iluminación, colores, etc.).
Modificación del espacio de trabajo y del tiempo de
trabajo: medidas para evitar el hacinamiento en los lugares de
trabajo o el aislamiento en el trabajo; prever los periodos de
descanso en consulta con las personas interesadas. Mejoramiento
de la capacidad para enfrentar las situaciones estresantes,
primeros
auxilios psicológicos, etc.
Labrado, Francisco J.; El Estrés. Nuevas Técnicas
para su control; Ed. Temas de hoy (1992)
Meichenbaum Donald y Jarenko Mane; Prevención y
reducción del estrés; Declee de Brouwer (1987)
Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social; Automatización,organización y
tensión en el trabajo; Informe
O.I.T.
(1987)
Fundaci6n Europea para la mejora de las condiciones devida y de
Trabajo (CEE.); El Estrés físico y
psicológico
en el trabajo; Ed. Ministerio de Trabajo y SeguridadSocial
(1987)
Peiro, Jose M!; Psicología de la
organización; UNED (1991)
Oficina internacional del trabajo; Factores psicosociales en el
trabajo: Naturaleza,
incidencia y prevención. O.I.T.
(1986)
Antecedente Nro. 2
El stress en los
empleados bancarios que realizan atención al
público en la ciudad de
Rosario en los últimos ocho meses.
Autores: Alumnos de la Carrera de Psicología De la Ciudad
de Rosario. Cátedra Metodología de la Investigación
Psicológica II.
Año: 2002.
Planteamiento del problema.
A partir de diciembre de 2001 se produjeron cambios
económicos, sociales y políticos. Con respecto a
las medidas económicas, éstas impedían a los
clientes de los bancos sacar su
dinero
depositado en ellos (en el caso de los plazos fijos), y
dosificaba la extracción del dinero de las cuentas
corrientes, cajas de ahorro y cuentas sueldo.
Diariamente se modificaban las resoluciones con respecto a estos
temas, lo que comenzó a generar incertidumbre en la
sociedad.
Con las sucesivas renuncias y asunciones presidenciales se fueron
implementando otras medidas, tales como la devaluación de la moneda argentina
respecto del dólar, la flotación libre de
éste, y la pesificación de los créditos.
Ante esto, los clientes de los bancos realizaron consecutivas
manifestaciones, cacerolazos y escraches a las entidades
bancarias, produciendo destrozos. Ésto llevó a que
los bancos se resguardasen construyendo barreras de
contención y protección produciendo cambios en el
paisaje.
Nos preguntamos si estos cambios afectaron la forma de
desenvolverse de los empleados bancarios frente a sus
actividades, sobre todo en lo que respecta a la atención
al público, ya que esta última presentaba nuevas
dificultades (más carga horaria, hostilidad por parte de
los clientes hacia los empleados bancarios, cambio de funciones,
reestructuración edilicia, etc.). Al hablar de
atención al público nos referimos al trabajo cara a
cara con el cliente, o la
atención telefónica, el trabajo en cajas, la
venta de
productos, el asesoramiento y la recepción de
reclamos.
Creemos que el contexto socio-político-económico
actual (fines de 2001-2002) es generador de stress en los
empleados bancarios que realizan atención al
público, tanto los cajeros como aquellos que se encargan
de la atención personalizada de los clientes.
El tema planteado nos resultó de interés,
no sólo por su reciente surgimiento y actualidad sino
además por considerarlo de
gran amplitud.
Las condiciones determinantes del sistema económico y
financiero hasta diciembre de 2001, posibilitaron el fácil
acceso a los
sistemas bancarios (cuentas bancarios, préstamos,
créditos, cajas de ahorro) de cualquier ciudadano que
así lo deseara.
La gran accesibilidad al sistema bancario a la que
hacíamos referencia anteriormente, sumada a los cambios
producidos a fines del 2001, produjo que una gran parte de la
población se viera damnificada.
Creemos que frente a esta problemática se abre una
perspectiva de trabajo para los profesionales del área de
la salud. Es esta otra razón por la cual presentamos
interés en el estudio de este tema.
Objetivos.
Marco Teórico Referencial.
Con el surgimiento del capitalismo,
el sujeto ingresó al mercado laboral
y, al no ser propietario de los medios de producción, ofreció su fuerza de
trabajo. Esto produjo consecuencias psicológicas, tales
como distintos grados de escancian y una percepción
cosificante de sí mismo y de los demás.
La condición humana está dada por la
generación de un orden simbólico y la
producción de su vida material. Lo social y la
subjetividad se determinan recíprocamente.
El hecho de que lo subjetivo instituya lo social es puesto en
primer plano partir de la crisis profunda que está
atravesando el sistema capitalista y del gran monto de
sufrimiento psíquico y material que se está
padeciendo.
El marco de la
globalización produce una fragmentación social
subjetiva. Esta se debe a una fragilidad y un resquebrajamiento
de los lazos sociales. Se instala como valor
fundamental de este período, la exclusión y, sobre
todo, la eliminación del competidor. Sin embargo, el
sujeto necesita, para su subsistencia, del tejido social.
Para responder a las demandas constantes del sistema es que el
sujeto responde a través de la fragmentación, como
consecuencia, también, de una ausencia de apoyo social.
Surge así el terror a la inexistencia ante la cual el
sujeto se sobreadapta. Frente el temor de no tener un lugar en
mundo, el sujeto soporta el sometimiento de su opresor con tal de
que éste le otorgue una identidad.
Este conflicto puede manifestarse tanto en el cuerpo propio como en las relaciones sociales. Estas manifestaciones se dan, fundamentalmente, a través de la depresión, los ataques de pánico, ansiedad y stress. Asimismo, la O.M.S. señaló a la falta de perspectiva y proyectos como génesis de distintas formas de enfermedad mental.
"Hoy, con la volatilización del Estado, es decir, su agotamiento, el pasaje a la lógica del mercado, la globalización y la precarización de las condiciones de vida con amenaza de exclusión social, en la sociedad argentina se han resquebrajado las redes de sostén."1 Se ha dado una pauperización de más de la mitad de su población, saqueos, cacerolazos, el "corralito", la represión como consecuencia de las manifestaciones de la sociedad, que muestran la fractura del sistema político y económico. Las dificultades del poder frente a una realidad poco digna se reflejan en el estallido social, la violencia y la paralización. El estar frente a lo imprevisible y lo irracional produce grandes efectos en la subjetividad.
Durante los últimos quince años Argentina implementó con fidelidad los mandatos del FMI. Se generó una crisis económica y social sin precedentes debido a la privatización total de las empresas y los servicios, la falta de previsión, la corrupción y el deterioro institucional. En este período el capital financiero pudo circular libremente, transfiriendo todas las ganancias al exterior del país. Con respecto a la importación, ésta fue abierta sin restricciones, dejando en el olvido la producción local. Esto produjo que el crecimiento de la Argentina haya estado siempre acompañado por un mayor endeudamiento, impidiéndose así el pago de sus compromisos con el exterior.
El mundo contemporáneo es un mundo complejo y cambiante. Los avances tecnológicos y científicos alcanzan niveles insospechados, al mismo tiempo algunos grupos consiguen integrarse con éxito en los nuevos modelos socio económicos, en tanto que sectores de la población quedan excluidos. Los países tienden a integrarse, dependen cada vez más unos de otros, ceden parte de su soberanía en pos de la conformación de organismos supranacionales. Esta tendencia a la unificación del mundo, como consecuencia de la acelerada circulación a escala planetaria de flujos materiales e inmateriales y de la mundialización de las relaciones económicas, sociales políticas y culturales, es lo que hoy se conoce como globalización. En este mundo las fronteras se recrean, los individuos, mercancías, ideas, información y los flujos financieros circulan en todas las direcciones.
A partir de la década del 70, surgió la
necesidad de reinsertar a la
Argentina en este nuevo contexto internacional, caracterizado por
la aplicación de políticas neoliberales dentro de
las cuales se destacan las que tienden a la apertura de la
economía a
las corrientes financieras y comerciales internacionales, a la
desregulación de las actividades dejando las decisiones
económicas en manos de los agentes más poderosos
del mercado y a un intenso proceso de reforma del Estado.
Ésta implica el desmantelamiento del Estado benefactor,
por el abandono de las funciones de productos y prestador de
servicios, se basa en un conjunto de políticas tendientes
a liberalizar la economía y a establecer las condiciones
necesarias para dinamizar el crecimiento del capital.
Este modelo neoliberal no fue implantado de una vez, sino que se llevó adelante con marchas y contramarchas; un paso decisivo se dio con la sanción de las leyes de reforma del Estado en 1.989 y con la puesta en práctica del plan de convertibilidad en 1.991.
La reforma del Estado se orientó en tras direcciones:
La crisis actual por la cual atraviesa el país es necesario concebirla como el resultado de un largo proceso que se viene dando, y no sólo el producto de la administración del gobierno de turno.
El gobierno nacional reaccionó frente a la crisis de 1929, afectó a la Argentina de diferentes formas. Se crearon las juntas reguladoras de carnes y de granos, se modificó el sistema impositivo con la creación de los Impuestos a las Ventas y a los Réditos, y completando el esquema regulatorio de la economía, también se pone en marcha el Banco Central, el 31 de mayo de 1935, mediante las leyes 12.155 y 12.160.
El modelo adoptado correspondió a un banco superpuesto a las otras entidades financieras, un banco central y no un primero entre pares.
En marzo de 1946 se dicta el decreto ley 8.503, que establece la nacionalización del Banco Central, y en abril del mismo año, por otro decreto ley, el 11.554 se dispone la nacionalización de los depósitos bancarios, bajo la forma de una garantía ofrecida por la Nación. En él se establece que los bancos oficiales y privados actuarán como mandatarios directos del banco central, reconociéndoseles los gastos financieros y administrativos incurridos por mantener el servicio de depósitos.
En el año 1949 se realiza una nueva reforma en la operatoria financiera, que tiende a concentrar más el manejo de la política monetaria en manos del Poder Ejecutivo Nacional, ya que se crea el Ministro de Finanzas y se hace depender al Banco Central de él, siendo su presidente el ministro y su vicepresidente el Subsecretario de Finanzas. Con modificaciones, esta dependencia del Banco Central de la autoridad económica se mantiene hasta la convertibilidad, cuando se dicta una nueva ley orgánica del Banco Central que reinstala su independencia.
Desde diciembre de 1957 los bancos retornaron a tomar los depósitos por su propia cuenta, mediante los decretos-ley 13.125, 13.126 y 13.127 de octubre de 1957. Pero al hacerlo de esta manera surgieron dos inconvenientes. El primero era el alto endeudamiento incobrable que tenía el Banco Central con los organismos nacionales de fomento. Y el segundo problema era la existencia de entidades bancarias sobregiradas y subgiradas, según el monto de redescuentos recibidos.
Cabe resaltar que la Argentina había adherido al Fondo Monetario Internacional en agosto de 1956, y la primera operación con el mismo fue en abril de 1957. Esto hizo que la política monetaria seguida tuviera que ser más cuidadosa que la anterior. Además en enero del año 1959 se aplica un plan de estabilización prohijado por dicha institución, que genera una fuerte recesión inicial, y solo baja la tasa de inflación posteriormente, pero provoca una nueva recesión en 1962-63.
El decreto ley 18.061 de enero de 1969 adopta la especialización del sistema financiero, en el que determinadas entidades sólo pueden realizar las operaciones que les incumban, con exclusividad. Las entidades se clasificaron en bancos comerciales, de inversión, hipotecarios, compañías financieras, sociedades de crédito para el consumo y cajas de crédito. La ley 20.520 de agosto de 1973 reimplanta la centralización (nacionalización) de los depósitos, de manera similar a la vigente desde 1946, con sólo algunas modificaciones.
En junio de 1977 se comienza a aplicar el nuevo régimen financiero. El mecanismo escogido se inserta en el contexto anunciado por el ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz. La política de fondo que seguirá su administración consiste en la apertura económica.
Se intentaba romper con un esquema que, a juicio del ministro, estaba agotado, y que había iniciado con la década de 1930, centrándose en el crecimiento hacia adentro de la economía mediante el esquema de sustitución de importaciones con una fuerte injerencia gubernamental, que si bien había podido alcanzar tasas de crecimiento interesantes en algunas épocas, ya no lo podía lograr nuevamente.
Las consecuencias de la reforma financiera fueron diferentes a las buscadas. La liberación de las tasas de interés colaboró en lograr que las mismas fueran positivas por primera vez después de mucho tiempo, hecho que sirvió para incrementar el ingreso de capitales del exterior durante este período. Sin embargo posteriormente se dio el fenómeno inverso, generalizándose la fuga de capitales.
A fines de marzo de 1980 cae el Banco de Intercambio Regional, el mayor banco privado del país. Su caída, debida en parte a abusos y desmanejos de sus autoridades, si bien previsible y demorada por la ineficacia del Banco Central en ejercer la superintendencia de las entidades bancarias, complicó el funcionamiento de todo el modelo económico y su consecuencia fundamental fue aumentar la vulnerabilidad del sistema financiero.
Un mes después se produce el cierre de otros tres bancos privados de importancia, agravando la situación del sistema financiero. El Banco Central optó por consolidar la situación de los bancos privados nacionales con dificultades, mediante medidas de salvataje, intentando evitar una pérdida de divisas que pudiera en peligro su esquema antiinflacionario.
Éste modelo aplicado desde fines de diciembre de 1978 y hasta marzo de 1981 por el Ministro José Alfredo Martínez de Hoz fracasó en su intento fundamental, pero tuvo éxito en provocar una mayor internalización de la economía Argentina.
Desde esta fecha el ministro Sigaut tuvo que recomponer las principales variables económicas. Esto significó devaluar fuertemente y recomponer los niveles de las tarifas públicas. Además debió conjurar la fuga de capitales. Se decidió abonar los pagos externos realizados por los agentes económicas internos endeudados en títulos públicos en dólares. El resultado fue la estatización en casi su totalidad de la deuda externa, generando un alza en el gasto público gracias a los pagos de los servicios de la misma.
Roberto Aleman sucede al ministro anterior e intenta detener la inflación mediante la unificación y liberación del tipo de cambio, congelando los salarios del sector público y tratando de evitar la generación de presiones inflacionarias mediante la contención de los aumentos de las tarifas del sector público y un retraso en el tipo de cambio con respecto a su paridad de equilibrio. A pocos meses de su asunción el gobierno nacional recupera las islas Malvinas, y la política económica se hace dependiente de la guerra. No se modifican, sin embargo, las decisiones anteriores, y al caer el Gobierno del General Galtieri como consecuencia de la derrota militar, las principales variables económicas vuelven a mostrar distorsiones.
El reemplazante de Aleman fue José María Dagnino Pastore, a quien acompañó en el Banco Central Domingo Cavallo. El sistema financiero, merced al alto endeudamiento de las empresas privadas, se acercaba al total de sus patrimonios, y por el enorme endeudamiento del sector público, fundamentalmente a corto plazo hacía que se pudiera diagnosticar que el sistema financiero no estaba en condiciones de recuperar los préstamos otorgados. Se decidió licuar las deudas de ambos sectores con el sistema financiero, de manera de salvar a la vez las empresas privadas nacionales y los bancos y de disminuir la carga sobre la tesorería de la deuda interna.
El poder adquirido por Domingo Cavallo en el Banco Central fue muy importante y sus decisiones implicaron transferencias de riquezas entre los agentes económicos domésticos, especialmente de los depositantes a los empresarios, por lo que produjo un enfrentamiento entre el ministro y el presidente del Banco Central. Por lo cual el presidente de la Nación relevó a los mismos a mediados de agosto de 1982, a dos meses de su nombramiento. Como consecuencia de esto último, la reforma financiera no pudo ser llevada a cabo.
El sistema financiero que surgió de la crisis de 1980, y de los intentos de reforma de 1982 fue muy débil. Sin embargo los intentos posteriores para su normalización terminaron fracasando. Hubo condiciones externas e internas para ello, ambas inmanejables para el sector o para el Banco Central por sí mismos.
El auge del sistema financiero durante el período de la liberalización e internacionalización del sistema (entre 1977 y 1981) incrementó el número de locales bancarios, y la cantidad de personal ocupado, pero la consiguiente reducción de la monetización de la economía desde allí en adelante, encareció los costos de funcionamiento del sistema. Esto es porque el aumento del número de locales generó un crecimiento también en la ocupación del sector y en sus gastos fijos de funcionamiento. Al reducirse la cantidad de dinero en la economía, los costos por unidad de moneda crecieron. Ello se reflejó en un aumento en el margen entre la tasa de interés activa y pasiva, encareciendo el crédito y agregando un nuevo factor contractivo sobre la economía real.
A fines del año 1989 el gobierno decide reemplazar los depósitos a plazo fijo por bonos públicos con vencimiento a diez años. El aspecto negativo de este Plan Bonex fue la pérdida absoluta de confianza en el gobierno, ya que la medida representó la virtual confiscación de los depósitos. A partir de este momento nadie deseó prestarle al gobierno, que no había tocado a los poseedores de monedas extranjera, lo que provocó la caída de la demanda de dinero y la consiguiente aceleración de la inflación. Todos los fondos disponibles se comenzaron a colocar en dólares, hecho que estimuló el alza de su cotización, y brindó nuevos impulsos a la hiperinflación.
Durante el primer año y medio de la presidencia del Dr. Menem la inflación fue muy elevada, y fracasaron los planes antiiflacionarios. En febrero de 1991 es designado como ministro de economía Domingo Cavallo y a fines de marzo se aplica su plan de convertibilidad que intentaba reinsertar a la economía argentina en el mundo. Con este fin, se reducen los aranceles a la importación, se ancla el peso con el dólar (en relación uno a uno) y esto obliga a no aumentar el gasto sin financiamiento.
El sistema financiero por una parte se beneficia, ya que al eliminare la inflación la cantidad de depósitos aumenta considerablemente, pero por otro parte se perjudica ya que la estabilidad deja ver la ineficiencia del sistema.
Comienza a darse un proceso de concentración de las entidades financieras, que es forzado durante el año 1994 con la implementación de nuevas normas de previsionamiento de los préstamos dudosos y con la exigencia de mayores capitales mínimos.
El proceso de purificación del sistema financiero provocó la conversión en sociedades anónimas de los bancos cooperativos, y la transformación de la banca provincial. La disminución del número de entidades permite reducir sustancialmente sus costos de funcionamiento, sin cerrar locales, es decir manteniendo el servicio a la población aunque disminuyendo el personal.
A pesar de los recortes irracionales en distintas áreas del Estado realizados durante el 2001 por el entonces ministro de economía, Domingo Cavallo, el país se vio imposibilitado de cumplir con los pagos de la deuda adquirida.
Los organismos internacionales se negaron a seguir ayudando económicamente al país. Cuarenta meses de recesión económica llevaron a la ruina a pequeños y medianos productores.
La incautación de los depósitos, los sueldos y los ahorros de la población, en diciembre de 2001, se debió al vaciamiento de los bancos por los grandes grupos económicos que se venía dando desde hacía tiempo a espaldas de la sociedad; constituyendo esto el punto culminante que desató la terrible crisis.
Se avecinaban tiempos difíciles ante los cuales las principales empresas del país, entre las que se encontraban las privatizadas, retiraron la mayor parte de sus depósitos. Una vez que las grandes empresas lograron salvar su capital, se dio a conocer el decreto firmado por Domingo Cavallo que impidió a los ciudadanos a retirar más de doscientos cincuenta pesos o dólares por semana o mil al mes.
El gobierno de De la Rúa, que accedió al poder en 1999 gracias a una alianza de centro-izquierda y a promesas alentadoras de profundos cambios, realizó, sin embargo una alianza con los grandes grupos económicos y acató disciplinadamente las imposiciones de estos poderosos centros de la economía. Se desatendieron las demandas sociales y se permitieron altos grados de corrupción. A pesar de todo, no se pudo dar respuesta a las demandas de los grupos económicos dominantes, aquellos vinculados al aparato financiero y a las privatizaciones que exigían la convertibilidad un peso igual un dólar y la restricción a las tarifas, así como también los intereses usurarios y la salida de sus ganancias fuera del país. Otro grupo que presionaba era aquel que buscaba la devaluación que le permitiera mayores márgenes de ganacias.
A partir de estas resoluciones del Estado, se dieron dos
tipos de protesta.
Por un lado, la golpeada clase popular y un amplio sector de
marginales, protagonizó acciones
violentas a causa de las condiciones de hambre. Llevaron a cabo
saqueos en todo el territorio argentino. Por el otro, la clase
media salió a la calle defendiendo sus ahorros. Su modo de
expresión fue el cacerolazo, que consistió en la
combinación de dos elementos: un rechazo general a la
clase política y a la bancarización que
desató los acontecimientos.
El 20 de diciembre del 2001 fue el momento culmine. Mediante el
cacerolazo la clase media logró la renuncia del Ministro
de economía, Domingo Cavallo, y del Presidente, Fernando
De La Rúa. Esta misma forma de protesta se dio como
rechazo a los políticos nombrados por el Presidente
Rodriguez Saá y ante la designación de Eduardo
Duhalde, quinto Presidente de Argentina en quince
días.
La crisis del sistema financiero mostró el sufrimiento de los trabajadores bancarios, quienes tienen que enfrentarse día a día a todo tipo de excesos. Las condiciones atípicas en las que se desenvuelven estos trabajadores, tornan su actividad en una situación sumamente estresante.
El hecho de trabajar en un banco se convirtió en
una riesgosa profesión.
Los bancarios sufren cacerolazos dentro de los bancos, los
clientes los tratan de ladrones, les dicen que les devuelvan
el dinero,
tiran bombas de
pintura contra
las paredes y les gritan en la cara. Esto produce un continuo
bombardeo de estímulos estresantes que empeora la calidad
de los bancarios.
Ante esto, la Asociación Bancaria de Rosario
implementó una campaña preventiva de enfermedades.
Miembros del gremio y un médico salen a recorrer las
distintas instituciones
bancarias y entrevistan al personal, para chequear la salud de
los mismos.
Este mecanismo puso en evidencia que en algunas
entidades bancarias el cincuenta por ciento de los empleados
presentan problemas de hipertensión a consecuencia de las
dificultades que vienen soportando desde diciembre de 2001, es
decir, cuando entró en vigencia el corralito.
Los empleados deben llenar una "ficha de riesgo" en la que se les
consulta si tienen antecedentes de enfermedades
cardiológicas, si toman algún medicamento y si
modificaron sus hábitos de vida desde el cambio en sus
condiciones laborales. Durante la charla, el médico les
toma la presión para así detectar algún tipo
de patología.
El relevamiento de datos que se llevó a cabo
reflejó que gran cantidad de bancarios vieron afectadas
sus vidas a partir de los cambios antes citados. Esto queda en
evidencia cuando plantean que algunos ya no tienen tiempo ni
siquiera para almorzar, otros trabajan más de quince horas
diarias y esto los llevó a abandonar las actividades
físicas que realizaban cotidianamente y a modificar sus
relaciones familiares y sociales.
Frente a esta nueva situación, los bancos tomaron medidas. En algunos bancos se implementaron líneas gratuitas para que los bancarios llamen frente a situaciones críticas. Sin embargo, éstas no dieron resultado, ya que algunas veces atendía un contestador y otras una persona que les recomendaba tomar algún medicamento.
El altísimo nivel de demandas que los empleados
deben atender disminuye su resistencia y sus
recursos para enfrentarlas. Los bancarios no se sienten
escuchados, ni acompañados o contenidos. Algunos
trabajadores no están en condiciones psicológicas
para tolerar tanta agresión.
Los principales síntomas que los empleados bancarios
presentan y por lo cual demandan consultas en Salud Mental son:
taquicardia, problemas gastrointestinales, insomnio,
irritabilidad, contracturas, depresión, dolores, aumento
en el consumo de cigarrillos; café,
alcohol o ansiolíticos. Siendo la tensión laboral
el síntoma fundamental de consulta.
También presentan el síndrome del "burn out" o "del
quemado", y el fenómeno del "moving" o "acoso laboral" que
se manifiestan a través de un descenso en el rendimiento
laboral causado por un cansancio físico o
intelectual.
Lo que el discurso médico indica ante esta conflictiva, el tratamiento individual, deja de lado la naturaleza social, institucional y política del conflicto. Esto aumenta el desamparo del trabajador en relación al orden que lo atraviesa con poder iatrogénico.
La respuesta ante la situación de crisis se da en
dos momentos. El primero, de confusión y
desestructuración ante lo nuevo, donde aparece la
ansiedad, el sobresalto y el temor generalizado. En el segundo,
se puede llevar a cabo la tramitación de la crisis.
En la sociedad se da un interjuego de estos dos momentos debido a
que nuevos estímulos provocan constantemente impactos
desestabilizantes, como los sucesivos cambios de gobierno, la
disparada del dólar, la inflación, el cambio de
medidas económicas.
Según Fabián Jalife, para poder operar con los
sujetos en los que la crisis impacta, es decir, con los
trabajadores, es necesario tener en cuenta distintas dimensiones:
la institucional, la grupal y la individual.
La dimensión política-institucional coloca a los
bancarios ante la desprotección como consecuencia de
sucesivas caídas gubernamentales y falta de sustento del
gobierno actual. En la dimensión grupal, el grupo
actúa como contención ante la dura situación
que estos trabajadores atraviesan. La dinámica grupal contribuye a la construcción de solidaridades,
cooperación y ajuste mutuo, cuidado y amparo del
compañero. En lo que respecta a la dimensión
individual, es importante ver con qué recursos responde
cada sujeto específicamente.
Una de las formas de respuesta es el stress.
Según Hans Selye (1950), el stress es la reacción
no específica del organismo ante cualquier exigencia que
sufre, con prescindencia de todas las reacciones
específicas. Se manifiesta a través de un
síndrome, denominado síndrome general de
adaptación. Un síndrome es una serie de
síntomas y signos que existen en un tiempo y definen
clínicamente un estado determinado.
Hay diferentes clases de stress. Por un lado, el "eutres", o
stress placentero, que se presenta cuando las respuestas se dan
en armonía, según los parámetros
psicológicos y fisiológicos del individuo. Por el
otro, el stress displacentero o "distres", que se presenta cuando
las respuestas no se adecúan a la demanda tanto en lo que
respecta al plano psicológico o
fisiológico.
Para vivir y desarrollarse se necesita un cierto nivel
de stress, sin embargo, un nivel amenazante o que desborde al
individuo, se puede convertir en patológico.
El término stress se utiliza para hacer referencia a los
agentes del ambientes los cuales actúan perturbando a la
estructura y función del individuo, así como
también a las respuestas ante tales agentes
ambientales.
Según Bonet y Luchino (1998), al stress se lo
trató, desde el punto de vista fisiológico, como
Síndrome General de Adaptación; y en
términos sociológicos, como la situación
ante la cual un sistema social u organización se
desorganiza, tomándola como factor estresante. Se
considera a éste como el conjunto de estímulos cuya
representación es significada en el sistema nervioso
como perjudicial para el organismo, respondiendo éste con
lo Cannon llamó "respuesta de lucha o huida". Esta
respuesta implica cambios a nivel del medio interno y externo del
individuo.
La respuesta fisiológica al stress, a pesar de ser principalmente hormonal, genera, además, un conjunto de ajustes del sistema vascular, inmunitario, somatosensorial, permitiendo así al organismo adaptarse tanto a estímulos físicos como fisiológicos.
Lazarus considera que el stress psicológico se
remite a que la respuesta depende de la interpretación que
el individuo hace del significado amenazante desafiante o
dañino de un acontecimiento. Para comprender este tipo de
stress, es necesario tener en cuneta los procesos mediadores
cognitivos que determinan una reacción de stress,
incluyendo conductas y adaptaciones subjetivas, efecto de una
variación en el vínculo del individuo con el
medio.
La variable influyente en la producción de enfermedad se
encuentra en la relación del individuo con el medio, la
cual está sostenida por el concepto de "estrategia de
afrontamiento". Se pueden diferencias tres tipos de
estímulos estresantes:
Aplicando el término de stress al ámbito
laboral de los individuos, se lo puede pensar como un
desequilibrio que se expresa entre las demandas profesionales y
la capacidad del individuo para responder a ella.
Una de los mecanismos en que se puede dar la respuesta es a
través de la lucha o huida. Si las situaciones estresantes
se dan en el ámbito de trabajo, el individuo no puede
luchar con el monto de energía adecuado, ni tampoco huir,
es decir, escapar al distrés.
La huida, en este ámbito implicaría el ausentismo,
que conjuntamente con sumado a las enfermedades laborales,
constituyen altos índices de la repercusión del
stress en los trabajadores.
Según Oscar Slipak (1996), el trabajo es, de por
sí, generador de stress y es justamente por la necesidad
de mantener el puesto en la actividad laboral que esa lucha es
hoy en día cada vez más intelectual y
psicológica que física. Esto es lo que provoca
distrés.
El grado de stress que el trabajador sufre está
dado por el equilibrio entre demanda y respuesta adaptativa, lo
que le permiten responder en forma adecuada a las exigencias que
debe hacer frente. Así, una menor posibilidad de controlar
la decisión laboral, el aumento constante de las
exigencias de trabajo, una menor capacidad de afrontar y ejercer
algún tipo de control ante la situación estresante,
son factores generadores de altos niveles de distrés.
Se pueden diferenciar dos tipos de stress laboral: el
episódico (que se da ante un evento puntual) y el
crónico, que se puede dar cuando el individuo debe
enfrentar alguna de las siguientes situaciones:
También se pueden distinguir dos tipos de estresores:
Definición Conceptual
Globalización: Tendencia a la unificación del
mundo, como consecuencia de la acelerada circulación a
escala planetaria del flujo material e inmaterial y de la
mundialización de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales.
Crisis: Suma de una combinación de múltiples
factores, tales como la convertibilidad, el inmenso endeudamiento
externo, la confiscación de los depósitos, la
desocupación, la pauperización y el
empobrecimiento de las relaciones sociales. Estos factores
producen cambios a distintos niveles, tantos sociales,
económicos, políticos, y culturales.
Stress: la biología y la
medicina han
incorporado el término stress como "el proceso o mecanismo
general con el cual el
organismo mantiene su equilibrio interno, adaptándose a
las exigencias, y tensiones e influencias a las que se expone en
el medio en que se desarrolla". El concepto de stress involucra
la interacción y la respuesta del organismo con el medio.
Esta última conlleva en el organismo una serie de cambios
físicos, biológicos y hormonales, previa
evaluación o atribución consciente o inconsciente
de los factores estresantes, la que permite responder de forma
adecuada a las demandas externas. Es decir, las respuestas del
organismo se realizan en los planos biológico,
físico y psicológico a través del sistema
psiconeuroendocrinológico.
Stress laboral: Si se adapta el concepto de stress al
ámbito laboral, se podría especificar esta
definición como el desequilibrio percibido entre las
demandas profesionales y la capacidad de la persona de poder
resolverlas adecuadamente.
Bancarios: Aquellas personas que trabajan en las instituciones
bancarias. Específicamente, hace referencia a aquellos que
realizan atención al público. Ésta implica
el trabajo cara a cara con el cliente, o la atención
telefónica. Abarca el trabajo en cajas, venta de productos
bancarios, asesoramiento, reclamos.
Lugar.
Bancos del microcentro de la ciudad de Rosario.
Muestra.
101 empleados bancarios que realizan atención al
público en los bancos de Rosario en los últimos
ocho meses.
Técnica de recolección
de datos.
Cuestionario.
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