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El fenómeno de la pedofilia

Enviado por martag



  1. Resumen de la monografía
  2. Acciones pedófilas por Internet.
  3. Redes de confraternización pedófila.
  4. La Pornografía Infantil en Internet.
  5. Intercambio "on line" con niños con fines de captación pedófila.
  6. Conclusiones
  7. Citas y referencias.
  8. Bibliografía.

RESUMEN DE LA MONOGRAFÍA

Nuestra indagación teórica se dedicó a establecer la relación entre la pedofilia y la Internet, examinando la paradoja creada en torno a las ilimitadas capacidades educativas y culturales de esa red de redes, las que lamentablemente están siendo utilizadas de manera inadecuada para poner en circulación diferentes materiales pornográficos corruptores de infantes. Además valoramos el fenómeno de las redes pedófilas en Internet, la ciberpornografía aportada por la red de redes y los intercambios "on line" con niños para satisfacer tendencias pedófilas.

PALABRAS CLAVES: Pedofilia, Internet y pedofilia, ciberpornografía, abuso sexual, redes pedófilas, niño victimizado, explotación sexual infantil, abuso pedófilo.

INTRODUCCIÓN.

La explotación sexual de niños no solo se manifiesta, como sucedía antiguamente, en los países del tercer mundo. Los turistas pedófilos del planeta continúan acudiendo preferentemente a los llamados paraísos del sexo, ubicados en lugares como: Tailandia, Filipinas, Santo Domingo, Brasil, Rusia, etc.; sin embargo comienza a vislumbrarse una preocupante ampliación traslativa de los mercados sexuales, extendiéndose también a países desarrollados, situación favorecida por la proliferación en estas naciones de las nuevas tecnologías de comunicación digital.

Ya sea entre el lujo del poderoso Occidente o en medio de la pobreza extrema de los países del sur, los niños y niñas de cualquier parte del mundo se encuentran en serio peligro de ser victimizados por conductas pedófilas. Podemos afirmar, sin pecar de catastrofistas que ya nadie en el planeta está a salvo de esta epidemia social, representada por el abuso sexual de niños.

Desde otra óptica, también resulta válido establecer distancia en relación con la visión limitativa del fenómeno pedófilo a un grupo más o menos numeroso de desviados sexuales, razonando que esta parafilia típica, en su manifestación creciente se asocia a fenómenos de amplitud y alcance planetario, como la Internet; a través de la cual se generan peligrosas y activas agrupaciones pedófilas y se elabora y distribuye la ciberpornografía. La Internet propicia la comunicación de estos individuos sexualmente depravados con sus víctimas menores de edad, facilitándose en algunos casos, que su acción captadora se traslade de la realidad virtual a la realidad objetiva, con enorme peligro para los niños y adolescentes que han entrado en contacto ciberespacial con ellos.

DESARROLLO

I- Acciones pedófilas por Internet.

La civilización humana ha experimentado en los últimos veinte años un asombroso salto en su desarrollo científico. La tecnología digital y sus espectaculares avances generan un fenómeno que permea nuestras sociedades y se manifiesta indefectiblemente en todos los vericuetos e intersticios de la vida moderna. Este vertiginoso progreso científico ha reducido las distancias planetarias; con toda razón hoy podemos afirmar que vivimos en una "aldea global"; pues a velocidades increíbles nos conectamos con cualquier parte del mundo mediante nuestros ordenadores, gracias a la existencia de Internet, bendición tecnológica que proporciona información educacional, social, científica y de cualquier índole; ya que su contenido es infinitamente heterogéneo.

Sin embargo, paradójicamente, esta red de redes o autopista de la comunicación se ha convertido en un arma de doble filo, pues está siendo utilizada por individuos inescrupulosos para promover e intercambiar materiales de contenido sexual a través del ciberespacio. Esto unido a que Internet constituye un medio de comunicación asequible, por la factibilidad de su explotación y lo económica que resulta; propicia la extensión de esos productos perniciosos a una enorme cantidad de público en el planeta, logrando una internacionalización instantánea de los mismos.

El contenido sexual de Internet se refleja en innumerables Sitios Web que incluyen "textos, imágenes y conversaciones entre usuarios. Abarca tablones de anuncios, grupos de debate y otras formas de comunicación y va desde la pornografía ligeramente provocadora a la pornografía dura. Aunque los estudios realizados por los administradores en línea indican que los espacios pornográficos se encuentran entre los más usados en Internet, no se conoce con certeza el porcentaje de espacios de esa índole. Cuando un proveedor incluye material en la Internet, este queda a disposición de todos los demás usuarios en el mundo entero". La tecnología digital ha generado conceptos tales como la pornografía informática y auditiva, mediante la producción o edición computarizada de imágenes y sonidos.

En cuanto al contenido sexual, Internet recrudece su nocividad cuando promueve específicamente el sexo con niños; en ese caso la Red de redes es usada para el servicio de la pedofilia, garantizando así diversas variantes de satisfacción de los individuos pedófilos clínicos, pedófilos episódicos o pedófilos socialmente inducidos por equivocadas valoraciones en torno a la garantía de protección a la salud que representa establecer relaciones sexuales con infantes.

Obviamente la pedofilia no es un fenómeno de la edad moderna, ha existido inmemorialmente, manifestándose desde las profundidades del tiempo en antiquísimas culturas. Pero esos desviados sexuales se encontraban aislados y silenciados por el ostracismo y la severa crítica social, sin embargo la aparición de la tecnología digital y de la Internet ha propiciado un fenómeno de confraternización y apoyo mutuo producto de la celeridad, multilateralidad y anonimato de las comunicaciones actuales.

Las acciones pedófilas a través de Internet se manifiestan en diversas modalidades, de las que analizaremos solo tres, escogidas por la trascendencia que poseen las mismas en el tema tratado, ellas son:

  • La creación de redes de confraternización pedófila.
  • El intercambio y disfrute de la pornografía infantil digital propiamente dicha, y
  • El intercambio "on line" con niños y la captación de los mismos para sus fines.

II- Redes de confraternización pedófila.

Analizando cada una de estas modalidades por separado podemos afirmar que las redes pedófilas tienen tentáculos a nivel mundial y sirven para propiciar los contactos entre individuos consumidores de sexo infantil. Estas redes persiguen varios objetivos: usar las facilidades de la comunicación para el apoyo mutuo, promover la pretendida e increíble legalización de sus actos pervertidos, el intercambio de pornografía infantil y la promoción de los más promisorios destinos turísticos sexuales de entidad pedófila.

Producto de sus facilidades comunicativas, los pedófilos utilizan las conversaciones en línea con canje de textos, fotografías y videos, elaborando tablones de anuncios para intercambiar información de interés sexual en los niños. Los lazos de confraternidad que se establecen a través de Internet los ayuda psicológicamente a evadirse de sentimientos culpabilizantes y a soslayar la soledad, conquistando a la vez, el necesario anonimato de sus criminales acciones; también logran satisfacer su ego en la demostración a otros pedófilos de sus "proezas" y conquistas. Los contactos a través de redes propician la socialización de sus más íntimos y desviados pensamientos en un proceso de autoafirmación y autovaloración en que se conciben como personas normales, rodeadas y conectadas con individuos similares que sienten y piensan de manera idéntica.

Algunas de estas redes en que se organizan los pedófilos persiguen además como finalidad, la de transformar las opiniones críticas respecto a sus inclinaciones sexuales, llegando al extremo inconcebible de propugnar cambios legislativos a su favor, autoproclamándose como sector sexual minoritario víctima de una desconsiderada e irracional intolerancia social. Cuesta trabajo asimilar estas posiciones y admitir civilizada y democráticamente que grupos organizados de esta entidad pretendan convertir en legales sus prácticas corruptoras de niños. Para sus reclamos de legitimidad se basan en la sacrosanta libertad de pensamiento y expresión reflejada en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y reconocida por todas las Constituciones modernas.

Consideramos que este derecho a la libre expresión no puede ser usado a su vez para lastimar y anular los Derechos de niños y niñas a vivir un sano y pleno crecimiento en su infancia y adolescencia, especialmente en cuanto a la protección de sus derechos al desarrollo de una sexualidad sana y acorde con la evolución normal de su vida. A nuestro modo de ver, cuestionable puede resultar la actitud de los gobiernos que en aras de respetar la libertad de expresión y pensamiento, permitan la existencia legal de redes pedófilas en franco desconocimiento e irrespeto de los derechos de los niños a un crecimiento sexual saludable.

Otro de los objetivos de estas redes pedófilas en Internet consiste en proporcionarse consejos y recomendaciones mutuas en torno a los destinos turísticos que facilitan indolentemente y sin mayores riesgos el acceso a niños y niñas, llegando a recomendar el nombre de turoperadores corruptos que propician la "mercancía" sexual infantil. "Con el incremento en el uso de Internet para el negocio del sexo y del abuso sexual en contra de niños y niñas, el número de páginas web que contienen información acerca de cómo pueden viajar los pedófilos se ha aumentado dramáticamente, así como los detalles extremadamente explícitos que se dan en ellas".

III- La Pornografía Infantil en Internet.

Las redes que hemos analizado proporcionan variados disfrutes de carácter sexual a los pedófilos, una de esa modalidades está representada por la pornografía infantil propiamente dicha. Nunca como ahora, los pedófilos han encontrado mayores facilidades de acceder a material pornográfico que involucre a niños. Ya los pedófilos no se ven precisados a correr peligros para satisfacer sus bajos instintos sexuales; anteriormente para obtener y acumular ese material impúdico tenían que evadir los controles policiales y aduaneros, portando sobre sí o en sus equipajes con gran riesgo, las fotografías y videos pornográficos que disfrutarían.

Las novedosas tecnologías de la comunicación proporcionan las facilidades ideales para las acciones pedófilas; basta poseer un ordenador (equipo relativamente barato) y sin abandonar sus domicilios y preservando el anonimato, estos individuos "navegan" por el ciberespacio en la búsqueda de documentación sexual que involucre a infantes. De esa forma, la Internet se convierte infelizmente en el vehículo comunicativo ideal para concretizar la producción y consumo de la pornografía infantil, como modalidad de la explotación sexual comercial de niños.

Los pedófilos, preferiblemente en su variante clínica, se complacen en coleccionar compulsivamente fotografías y grabaciones de audio o video, donde se reflejan abusos sexuales con niños en los que participan ello mismos u otros adultos; materiales que al circular por la autopista de la información han generado la aparición del fenómeno de la ciberpornografía infantil.

IV- Intercambio "on line" con niños con fines de captación pedófila.

Lamentablemente, el uso actual de niños con fines de intercambio sexual ya no se localiza solamente en las consabidas y habituales "zonas de tolerancia" de la prostitución, casi siempre ubicadas en las principales ciudades de los países pobres. Si necesitáramos usar una frase lapidaria al respecto afirmaríamos que ya "nadie está a salvo" de la amenaza que representa los individuos pedófilos en la búsqueda de los sujetos idóneos para su satisfacción sexual, lo cual se produce por el uso de Internet con fines de localización y captación de infantes.

En aras de explicitar la afirmación anterior, no podemos dejar de constatar la vulnerabilidad, que en este sentido posee la nueva generación, a partir de la monumental extensión de los usuarios de Internet que involucra también y de manera preferente a los niños y adolescentes, los cuales poseen mayores capacidades que los adultos para asimilar y adquirir habilidades en las técnicas digitales, además de ser muy receptivos a la benéfica influencia educacional que emana del uso de la Red de redes.

Ahora bien, la capacidad comunicativa y de aprendizaje ofertada por Internet está mayoritariamente al servicio de los niños del Primer Mundo, pues en un gran porciento de los casos sus congéneres de la misma edad residentes en países pobres no poseen ni siquiera, los recursos suficientes para subsistir materialmente, por tanto constituiría un absurdo valorar su posible corrupción mediante el uso de Internet. La situación antes mencionada sobre los países en desarrollo no posee carácter absoluto, pues existe un sector minoritario de niños y adolescentes de la clase media y alta que sí disfrutan de la capacidad económica suficiente para procurarse un computador con conexión global y convertirse así en potenciales víctimas de abusos sexuales pedófilos.

Por razones económicas y de potencialidad tecnológica resulta obvio, que en el sentido antes expuesto, los niños y adolescentes de países desarrollados se encuentran en situación más vulnerable en relación con las corruptoras acciones de los pedófilos que usan la Internet como centro de operaciones, en la búsqueda y satisfacción de sus inclinaciones anómalas. Una de las formas en que los infantes pueden verse afectados por estas acciones depravadas consiste en tener acceso a la pornografía convirtiéndose en objeto de la misma; lo que podría atrofiar su sentido de la normalidad en cuanto a lo que resulta correcto o incorrecto en el plano del sexo, pues la exposición reiterada a material pornográfico infantil posibilita que con su inacabado desarrollo psíquico, estos pequeños asuman como normal la actividad pornográfica, creando modelos de comportamiento y experiencias de aprendizaje altamente perniciosos.

Otras de las formas que corporifican el abuso sexual pedófilo mediante Internet, consiste en persuadir a los infantes a que permitan ser filmados o fotografiados mediante las "webcam", pasando a ser así sujetos de la pornografía. Esta variante supone la interacción "on line", que usada con carácter reiterado logra desarrollar sentimientos de confianza del menor hacia su interlocutor pedófilo, el cual por lo general comienza su captación con debates corrientes sobre la camaradería, la amistad y poco a poco se desliza hacia el tema sexual, tratando de eliminar la posible reticencia infantil o adolescente al respecto. La máxima peligrosidad aparece cuando el pedófilo intenta trasladar el ambiente de su intercambio con el niño, de la realidad virtual ciberespacial a la realidad objetiva o física concreta, mediante la organización de encuentros personales entre él y el niño o niña, poniendo en peligro su seguridad física y hasta la vida del infante, pues después de ser abusado sexualmente, se les suele eliminar físicamente para evitar la identificación del criminal.

Todo lo expresado hasta el momento sobre el uso de la Internet como vehículo de intercambio pedófilo ha florecido indudablemente, entre otras razones, por las condiciones de anonimato en que se realizan estos intercambios dentro de la red. La tecnología digital aplicada a Internet permite enmascarar la fuente originaria de cualquier mensaje mediante el uso de reexpedidores anónimos y por ende posibilita la emisión y el acceso incógnito a cualquier información conflictiva de la red.

Los pedófilos que usan Internet con fines de satisfacción sexual con niños, toman distancia y se alejan psicológicamente de su perniciosa conducta, a partir de que su acción victimizadora se difumina, pues en un alto porciento de los casos se materializa sobre niños desconocidos, cuestión que facilita la no aparición en los agresores de sentimientos de culpabilidad.

El evidente y acelerado avance del fenómeno de la pedofilia a través de Internet ha generado como contrapartida una respuesta de la sociedad mundial, consistente en la organización de un movimiento internacional, integrado por diferentes ONGs y Comités Nacionales de Acción; los cuales ostentan como objetivo la promoción de alarma al respecto y el desarrollo de una conciencia de lucha encaminada a la protección de nuestros infantes ante esta creciente amenaza. Estas organizaciones reconocen que el principal terreno de lucha es el propio ciberespacio y en consonancia se comienza a estructurar una vigilancia electrónica de alcance mundial.

En este sentido, los propios mecanismos de Internet propician la acción de cibervigilantes encargados de detectar sitios de contenido pedófilo y denunciarlos rápidamente; existen además sitios especializados que solicitan la denuncia de cualquier persona ante una agresión sexual o ante la supuesta detección de páginas web pedófilas. Esta vigilancia incluye la elaboración y comercialización de programas especializados "que tienen por objeto permitir a los padres controlar el material que llega a sus hogares y al cual sus hijos pueden tener acceso, de manera que pueden aprovechar los beneficios educacionales de la Internet a la vez que están protegidos del material que es inaceptable según las normas".

CONCLUSIONES

La incidencia negativa que ha significado el uso de Internet en la promoción de las prácticas pedófilas constituye un suceso que contiene múltiples aristas, entre las que se incluyen la existencia de las redes de confraternización e intercambio pedófilo, la ciberpornografía como nueva categoría asociativa de la tradicional pornografía y de la digitalización y los intercambios en línea con niños y adolescentes, desplegados con propósitos de captación sexual.

La disminución de las expresiones asociadas al Abuso Sexual infantil requiere de acciones multidimensionales que abarcan desde la dimensión política, la dimensión jurídica, la dimensión socio-preventiva, la dimensión represiva, etc. En cada uno de estos niveles deben trabajarse diferentes líneas de gestión que confluyan orgánicamente al logro del resultado estratégico de reducir al mínimo las manifestaciones abusivas pedófilas.

Reiteramos que la extensión que ha adquirido a nivel mundial la Pedofilia, producto de la ampliación comunicativa derivada de Internet, exige la elaboración impostergable de una Estrategia Mundial de lucha contra este fenómeno, cuya primera y más inmediata acción debe centrarse en la elaboración de un Instrumento Jurídico Internacional que establezca la tutela de la joven generación ante el auge del fenómeno pedófilo.

CITAS Y REFERENCIAS.

1 Informe de la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Octubre de 1997. Párrafo 90. Disponible en Internet. http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nsf/.

2 Los derechos de los infantes se reflejan en la Convención de los Derechos del Niño vigente desde 1990. Especialmente su artículo 34 refleja la protección de los niños contra todas las formas de explotación y abusos sexuales.

3 Harris Bruce. (1999). Presentación para la Conferencia de la UNESCO sobre "Abuso Sexual Infantil, Pornografía Infantil y Pedofilia en Internet: Un desafío internacional". Disponible en Internet. http://www.casa-alianza.org/human-rights/sexual-exploit/

4 Aditamento tecnológico acoplado a la computadora que permite la filmación ya sea fotográfica o de video.

5 Informe de la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Octubre de 1997. Párrafo 85. Disponible en Internet. http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nsf/.

BIBLIOGRAFÍA.

Bruce, Harris. (1999). Presentación para la Conferencia de la UNESCO sobre "Abuso Sexual Infantil, Pornografía y Pedofilia en Internet: Un desafío internacional". Disponible en Internet. http://www.casa-alianza.org/human-rights/sexual-exploit/.

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Informe de la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Septiembre de 1995. Presentado al Quincuagésimo Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU. Disponible en Internet. http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nfs/.

Informe de la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Octubre de 1997. Presentado al Quincuagésimo Segundo Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU. Disponible en Internet. http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nfs/.

Informe del Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Febrero del 2002. Presentado al 58º Período de Sesiones de la Comisión de Derechos Humanos. Disponible en Internet. http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nfs/.

Informe Provisional de la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Octubre de 1996. Presentado al Quincuagésimo Primer Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU. Disponible en Internet. http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nfs/.

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Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Vigente desde enero del 2002.

DATOS DE LA AUTORA:

Graduada de Licenciatura en Derecho en la Universidad de La Habana en el año 1982 y titulada de Master en Pedagogía de la Educación Superior desde el año 2000. Posee 20 años de experiencia en la labor docente universitaria. Pertenece a la Sociedad Cubana de Ciencias Penales de la Unión de Juristas de Cuba y a la Sociedad de Pedagogos de Cuba. Posee una vasta experiencia en la investigación; ha desarrollando sus pesquisas en el área criminológica, específicamente en la esfera microambiental delictiva, en el área de la Personalidad, en la Prevención Criminal y Victimal, en el Control Social Formal e Informal, en temas de Derecho Penal Especial y en la Enseñanza del Derecho.

 

 

Msc. Marta González Rodríguez

Profesora de Criminología y Derecho Penal

Universidad Central de Las Villas.CUBA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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