Filosofía

Indice
1. Los presocráticos
2. Los clásicos
3. Helenismo
4. Filosofía medieval
5. Humanismo y renacimiento
6. Racionalismo y empirismo

1. Los Presocraticos

Son los pensadores griegos cronológicamente anterior a Sócrates y a los que siendo contemporáneos suyos se ocupan del mundo e intentan descubrir su unidad racional esencial. Los filósofos presocráticos desarrollaron un vocabulario original, sobrio y severo, y a medida que fueron forjando conceptos para referirse a la totalidad del mundo (Phycis = naturaleza); crearon una nueva racionalidad que les fue diferenciando de los mitólogos.

El fenómeno cultural de la filosofía presocrática nació en los límites fronterizos del área helénica, en las zonas de su colonización bélica o comercial, precisamente allí donde los griegos entran en contacto con el mundo oriental. Ello les permitió conocer los desarrollos de la sabiduría egipcia y babilónica en el campo de la astronomía, la geometría y la aritmética.

El pensamiento presocrático representó el primer esfuerzo fructífero frente al problema del conocimiento del mundo, en un momento en que la filosofía y ciencia constituían una unidad. La cuestión fundamental era un problema físico, naturalista: ¿está el mundo hecho de una sustancia fundamental única? ¿Cuál es esa sustancia? Denominamos physiologi (los físicos) por Aristóteles, la mayoría de sus obras responden a la denominación genérica de peri physeos ("sobre la naturaleza"). Los griegos distinguían dos tipos de realidades: Una natural, que se desarrollaba por si misma (la Physis o natural), y otra artificial, producto de la actividad humana y que no tenia la capacidad de autodesarrollarse (la techne o técnica). Así , el problema fundamental de estos filósofos fue averiguar cual era el principio material ultimo de la Phycis. Este principio material o arché seria la esencia misma de las cosas, aquello de que están hechas todas las cosas del mundo, su sustancia material (en griego, suousia). La historia del pensamiento del pensamiento presocrático es la sucesión de respuestas distintas a éste mismo problema.

Tales De Mileto
Tales de Mileto (c. 625-c. 546 a.C.), filósofo griego nacido en Mileto (Asia Menor). Fue el fundador de la filosofía griega, y está considerado como uno de los Siete Sabios de Grecia. Tales llegó a ser famoso por sus conocimientos de astronomía después de predecir el eclipse de sol que ocurrió el 28 de mayo del 585 a.C. Se dice también que introdujo la geometría en Grecia. encuentra, para tales de Mileto el origen de la cosas en una materia visible (causa material). Ahora bien, el concepto de materia, que tenía Tales, no coincide con la idea que nosotros tenemos de la misma (algo inanimado). Para Tales, incluso los seres aparentemente inanimados tenían realmente vida. En este contexto es en donde debería situarse su afirmación de que todas las cosas están llenas de dioses. Según Tales, el principio original de todas las cosas es el agua, de la que todo procede y a la que todo vuelve otra vez. Antes de Tales, las explicaciones del universo eran mitológicas, y su interés por la sustancia física básica del mundo marca el nacimiento del pensamiento científico.

Anaximandro
Anaximandro (c. 611-c. 547 a.C.), filósofo, matemático y astrónomo griego. Nació en Mileto (en la actual Turquía). Discípulo y amigo del filósofo griego Tales de Mileto, Anaximandro está considerado el descubridor de la oblicuidad de la eclíptica, que es el ángulo que forman el plano de la eclíptica y el plano del ecuador celeste. También se le considera introductor del reloj de sol en Grecia y fundador de la cartografía.

La contribución más relevante de Anaximandro fue elaborar la más temprana obra en prosa en relación al cosmos y los orígenes de la vida, por lo que también es mencionado como fundador de la cosmología. Concebía el Universo como un número de cilindros concéntricos, de los cuales el más exterior es el Sol, el del medio la Luna y el más interno contiene las estrellas. Dentro de estos cilindros está la Tierra, sin base firme y en forma de bombo. Anaximandro postulaba una teoría del origen del Universo que defendía que éste era el resultado de la separación de opuestos desde la materia primaria. Así, el calor se movió hacia fuera, separándose de lo frío y, después, lo hizo lo seco de lo húmedo. Además, Anaximandro sostenía que todas las cosas vuelven con el tiempo al elemento que las originó.

Anaxímenes
Anaxímenes (c. 570-500 a.C.), filósofo griego de la naturaleza, el último miembro de la escuela jónica fundada por el filósofo Tales de Mileto. Nació en Mileto (Jonia), en Asia Menor. Para Anaxímenes, el aire era la substancia básica y originaria del mundo. Ese aire cambia por condensación y por rarefacción. Anaxímenes escogió el aire como principio originario, (arjé) de donde procede todo, debido a que podía convertirse en cualquiera de los otros elementos del mundo, como mar o tierra, sin perder su propia naturaleza. Simplemente se condensaba o se rarificaba pero conservando siempre su identidad.Anaximenes observó que los cuerpos, al calentarse se dilatan, y, al enfriarse se contraen. Ello le llevó a concluir que este par de opuestos no eran tal sino una misma cualidad que se manifiesta distintamente según las condiciones. Pues bien, estas observaciones le llevaron a pensar que el aire al dilatarse (rarefacción) produce lo caliente (fuego) y al condensarse (condensación) produce agua y tierra, y, todo, ello sin dejar de ser aire. De este modo creía superar las críticas que Anaximandro había dirigido a Tales y, con ello, poder proponer de nuevo como principio originario a uno de los cuatro elementos visibles de la naturaleza.

Pitágoras
Pitágoras (c. 582-c. 500 a.C.), filósofo y matemático griego, cuyas doctrinas influyeron mucho en Platón. Nacido en la isla de Samos, Pitágoras fue instruido en las enseñanzas de los primeros filósofos jonios Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímenes. Se dice que Pitágoras había sido condenado a exiliarse de Samos por su aversión a la tiranía de Polícrates. Hacia el 530 a.C. se instaló en Crotona, una colonia griega al sur de Italia, donde fundó un movimiento con propósitos religiosos, políticos y filosóficos, conocido como pitagorismo. La filosofía de Pitágoras se conoce sólo a través de la obra de sus discípulos.

Los pitagóricos asumieron ciertos misterios, similares en muchos puntos a los enigmas del orfismo. Aconsejaban la obediencia y el silencio, la abstinencia de consumir alimentos, la sencillez en el vestir y en las posesiones, y el hábito del autoanálisis. Los pitagóricos creían en la inmortalidad y en la transmigración del alma. Se dice que el propio Pitágoras proclamaba que él había sido Euphorbus, y combatido durante la guerra de Troya, y que le había sido permitido traer a su vida terrenal la memoria de todas sus existencias previas.

Heráclito
Heráclito (c. 540-c. 475 a.C.), filósofo griego, quien sostenía que el fuego era el origen primordial de la materia y que el mundo entero se encontraba en un estado constante de cambio. Nació en Éfeso, una antigua ciudad griega en Asia Menor, que ahora pertenece a Turquía. Debido a su vida solitaria, y a la oscuridad y misantropía de su filosofía, es llamado algunas veces el oscuro.

En cierto sentido, Heráclito fue uno de los iniciadores de la metafísica griega, aunque sus ideas se derivan de las de la escuela jónica de la filosofía griega. Consideraba el fuego como la sustancia primordial o principio que, a través de la condensación y rarefacción, crea los fenómenos del mundo sensible. Heráclito incorporó a la noción de "ser" de sus predecesores el concepto de "devenir" o flujo, al que consideró una realidad básica subyacente a todas las cosas, incluso a las más estables en apariencia. Para aclararlo, afirmaba que una persona no podía bañarse dos veces en el mismo río.

En ética, Heráclito introdujo un nuevo énfasis social, manteniendo que la virtud consiste en la subordinación del individuo a las leyes de una armonía razonable y universal. Aunque su pensamiento estaba influido por la teología popular, atacó los conceptos y ceremonias de la religión popular de su tiempo.

Sólo una obra, De la Naturaleza de las cosas, se puede atribuir a Heráclito, aunque algunos autores sostienen que también escribió un libro sobre las leyes. Numerosos fragmentos de su obra fueron preservados por escritores posteriores y se pueden encontrar recopilaciones de estos fragmentos en diversas ediciones modernas.

Parménides
Parménides (c. 515-c. 440 a.C), filósofo griego, considerado por muchos eruditos como el miembro más importante de la escuela eleática.

Natural de Elea (colonia griega en el sur de la Magna Grecia), se cree que visitó Atenas cuando tenía 65 años de edad y que, en tal ocasión, Sócrates, entonces un hombre joven, le oyó hablar. De sus escritos sólo se han conservado 160 versos, pertenecientes a 19 fragmentos de un poema didáctico, Sobre la naturaleza. En este tratado, considerado el primero sobre el ser, abogaba por la existencia del "Ser absoluto", cuya no existencia declaraba inconcebible, pero cuya naturaleza admitía ser también inconcebible, ya que el "Ser absoluto" está disociado de toda limitación bajo la cual piensa el ser humano. Mantenía que los fenómenos de la naturaleza son sólo aparentes y debidos, en esencia, al error humano; parecen existir, pero no tienen entidad real. Sostenía también que la realidad, "Ser verdadero", no es conocida por los sentidos, sino que sólo se puede encontrar en la razón. Esta creencia le convirtió en un precursor del idealismo de Platón. La teoría de Parménides de que el ser no puede originarse del no ser, y que el ser ni surge ni desaparece, fue aplicada a la materia por sus sucesores Empédocles y Demócrito, que a su vez la convirtieron en el fundamento de su explicación materialista del Universo. En la Vía de la verdad, Parménides, nos describe todo lo que la razón, sin la ayuda de los sentidos, puede deducir acerca del ser o lo limitado. Sin embargo, en un momento determinado, Parménides pasa de los objetos de la razón a los objetos de los sentidos, es decir, de la Vía de la verdad a la Vía de la opinión; y así como los objetos de los sentidos quedaron excluidos de la Vía de la verdad, de la misma manera, en la Vía de la opinión excluirá los

Zenón De Elea
Zenón nació hacia el 490/85 a de Cristo. Procedía de Elea. Inicialmente fue pitagórico pero acabó siendo discípulo de Parménides. Parece que intervino tambien en política participando en un complot contra un tirano y, trás ser detenido, mantuvo un gran entereza ante la tortura.

Zenón escribió tambien una obra con el objetivo de atacar a aquellos que se mofaban del Uno de Parménides. Su método consistía en reducir las hipótesis de sus oponentes al absurdo deduciendo las consecuencias contradictorias que de ellas se seguían. Parece que las hipótesis que atacó con mayor dureza fueron aquellas que defendían la existencia del movimiento y de la pluralidad. En este contexto, es muy posible que sus ataques fueran dirigidos en contra de los pitagóricos.

En Atenas, Zenón enseñó filosofía durante algunos años, concentrándose en el sistema eleático de metafísica. El estadista ateniense Pericles y Calias estudiaron con él. Zenón regresó más tarde a Elea y, según cuenta la tradición, se unió a una conspiración para librar a su ciudad nativa del tirano Nearcco; la conspiración fracasó y Zenón fue torturado con dureza, pero se negó a delatar a sus compañeros. No se conocen más circunstancias de su vida.

Sólo pocos fragmentos de la obra de Zenón perduran, pero las obras de Platón y Aristóteles se nutren de referencias textuales de los escritos de Zenón. En el plano filosófico, Zenón aceptaba la creencia de Parménides de que el universo, o el ser, es una sustancia indiferenciada, simple, única, aunque pueda parecer diversificada para los sentidos. La intención de Zenón fue desacreditar las sensaciones, lo que pretendió hacer a través de una brillante serie de argumentos o paradojas, sobre el espacio y el tiempo que han perdurado hasta nuestros días como mosaicos intelectuales complejos. Una paradoja clásica afirma que un corredor no puede llegar a la meta porque, para lograrlo, debe recorrer una distancia; pero no puede recorrer esa distancia sin primero recorrer la mitad de ella, y así ad infinitum. Porque existe un número infinito de bisecciones en una distancia espacial, uno no puede recorrer una distancia en tiempo finito, a menos que acorte la distancia o aumente la velocidad. Este argumento, como muchos otros de Zenón, se proponía demostrar la imposibilidad lógica del movimiento. Dado que los sentidos nos llevan a creer en la existencia del movimiento, los sentidos son ilusorios y por lo tanto no existe ningún obstáculo para aceptar las inverosímiles teorías de Parménides de otra forma. Zenón es reconocido no sólo por sus paradojas, sino por establecer los debates filosóficos que favorecen la discusión razonada. Por todo ello, Aristóteles le consideró el creador del razonamiento dialéctico.

Leucipo
Leucipo (c. 450-370 a.C.), filósofo griego, que quizá naciese en Abdera. Casi nada se conoce de su vida y ninguno de sus escritos ha perdurado. Sin embargo, es reconocido como creador de la teoría atómica de la materia, más tarde desarrollada por su principal discípulo, el filósofo griego Demócrito. Según esta teoría, toda materia está formada por partículas idénticas e indivisibles llamadas átomos.

Demócrito
Demócrito (c. 460 a.C.-370 a.C.), filósofo griego que desarrolló la teoría atómica del universo, concebida por su mentor, el filósofo Leucipo. Demócrito nació en Abdera, Tracia. Escribió numerosas obras, pero sólo perduran escasos fragmentos.

Según la teoría atómica de la materia de Demócrito, todas las cosas están compuestas de partículas diminutas, invisibles e indestructibles de materia pura (en griego atoma, 'indivisible'), que se mueven por la eternidad en un infinito espacio vacío (en griego kenon, 'el vacío'). Aunque los átomos estén hechos de la misma materia, difieren en forma, medida, peso, secuencia y posición. Las diferencias cualitativas en lo que los sentidos perciben y el origen, el deterioro y la desaparición de las cosas son el resultado no de las características inherentes a los átomos, sino de las disposiciones cuantitativas de los mismos. Demócrito consideraba la creación de mundos como la consecuencia natural del incesante movimiento giratorio de los átomos en el espacio. Los átomos chocan y giran, formando grandes agregaciones de materia.

Demócrito escribió también sobre ética, proponiendo la felicidad, o 'alegría', como el mayor bien —una condición que se logra a través de la moderación, la tranquilidad y la liberación de los miedos. En la historia Demócrito era conocido como el Filósofo Alegre, en contraste al más sombrío y pesimista Heráclito. Su teoría atómica anticipó los modernos principios de la conservación de la energía y la irreductibilidad de la materia.

Anaxágoras
Anaxágoras (c. 500-428 a.C.), filósofo griego responsable de introducir la noción de nous (en griego 'pensamiento' o 'razón') en la filosofía de los orígenes; sus predecesores habían estudiado los elementos (tierra, aire, fuego, agua) como realidad última.
Nació en Clazomenae (cerca de la actual Izmir, Turquía). Anaxágoras fue el primer pensador en establecerse (c. 480) en Atenas, más tarde un destacado centro filosófico. Entre sus alumnos se encontraban el estadista griego Pericles, el dramaturgo griego Eurípides, y quizás también Sócrates. Anaxágoras había enseñado en Atenas durante cerca de treinta años cuando se le encarceló acusado de impiedad al sugerir que el Sol era una piedra caliente y la Luna procedía de la Tierra. Después marchó a Jonia (en Asia menor) y se estableció en Lampsacus (una colonia de Mileto), donde murió.

Anaxágoras explicó su filosofía en su obra Peri physeos, pero sólo algunos fragmentos de sus libros han perdurado. Mantenía que toda la materia había existido en su forma primitiva como átomos o moléculas; que estos átomos, numerosos hasta el infinito e infinitesimalmente pequeños, habían existido desde la eternidad; y que el orden que surgió al principio de este infinito caos de átomos diminutos era efecto de la actuación de una inteligencia eterna (nous). También consideraba que todos los cuerpos son simples agregaciones de átomos; así, una barra de oro, acero o cobre se compone de inconcebibles partículas diminutas del mismo material.

Empédocles
Empédocles (c. 493 a.C.-433 a.C.), filósofo, político y poeta griego. Nació en la ciudad siciliana de Agrigentum (actual Agrigento) y fue discípulo de Pitágoras y Parménides. Según afirma la tradición, Empédocles rechazó aceptar la corona ofrecida por el pueblo de Agrigentum después de haber colaborado a librarle de la oligarquía gobernante. En su lugar instituyó una democracia.

El conocimiento moderno de la filosofía de Empédocles se basa en los fragmentos que perduran de sus poemas sobre la naturaleza y la purificación. Afirmaba que todas las cosas están compuestas de cuatro elementos principales: tierra, aire, fuego y agua. Dos fuerzas activas y opuestas, amor y odio, o afinidad y antipatía, actúan sobre estos elementos, combinándolos y separándolos dentro de una variedad infinita de formas. De acuerdo con Empédocles, la realidad es cíclica. Al comenzar un ciclo, los cuatro elementos se encuentran unidos por el principio del amor. Cuando el odio penetra en el círculo, los elementos empiezan a separarse. El amor funde todas las cosas; entonces el odio reemprende el proceso. El mundo, tal y como lo conocemos, se halla a medio camino entre la esfera primaria y el estado de total dispersión de los elementos. Creía también que no es posible que ningún cambio conlleve la creación de nueva materia; sólo puede ocurrir un cambio en las combinaciones de los cuatro elementos ya existentes. Asimismo formuló una primitiva teoría de la evolución en la que declaraba que las personas y los animales evolucionaban a partir de formas precedentes.

2. Los Clásicos

Sofistas.
Del griego sophi, 'experto', 'maestro artífice', 'hombre de sabiduría', en su origen, nombre aplicado por los antiguos griegos a los hombres eruditos, tales como los Siete Sabios de Grecia; en el siglo V a.C., nombre que se daba a los maestros itinerantes que proporcionaban instrucción en diversas ramas del conocimiento a cambio de unos honorarios convenidos con antelación.

Personas que compartían puntos de vista filosóficos mucho más amplios que los de una escuela, los sofistas popularizaron las ideas de varios filósofos anteriores; pero, basándose en su interpretación de ese pensamiento filosófico anterior, casi todos ellos concluyeron afirmando que la verdad y la moral eran en esencia materias opinables. Así, en sus propias enseñanzas tendían a enfatizar formas de expresión persuasivas, como el arte de la retórica, que facilitaba a los discípulos técnicas útiles para alcanzar el éxito en la vida, en especial en la vida pública.

Los sofistas gozaron de popularidad durante un tiempo, sobre todo en Atenas; sin embargo, su escepticismo de la verdad absoluta y la moral suscitó a la postre fuertes críticas. Sócrates, Platón y Aristóteles pusieron en tela de juicio los fundamentos filosóficos de las enseñanzas de los sofistas. Platón y Aristóteles les censuraron por aceptar dinero. Más tarde, fueron acusados por el Estado de carecer de moral. Como consecuencia, la palabra sofista adquirió un significado despectivo, al igual que el moderno término sofisma, que puede ser definido como astuto y engañoso o como argumentación o razonamiento falsos.

La Famosa máxima de Protágoras, uno de los sofistas más importantes, "el hombre es la medida de todas las cosas, es representativa de la actitud filosófica de esta escuela. Su componentes mantenían que los individuos tienen el derecho de juzgar por sí mismos todos los asuntos; negaban la existencia de un conocimiento objetivo en el que se supone que todo el mundo debe creer, mantuvieron que la ciencia natural y la teología tienen poco o ningún valor, porque carecen de relevancia en la vida diaria, y declararon que las reglas éticas sólo tenían que asumirse cuando convienen al propio interés.

Sócrates
Sócrates nació en 470/469 a.C. Su padre, Sofronisco, era escultor; su madre, Fenarete, era comadrona. Quizás, al principio tuvo el mismo trabajo que su padre, pero después lo dejó y dedicó su vida a la investigación filosófica. Muchas veces pidió dinero a sus amigos. Se casó con Santippe, que fue una mujer de muy mal humor, ya de tradición: alguien ha pensado que Sócrates siempre estaba en público no para filosofar, sino para estar alejado de su mujer y sus lecciones. Parece que Sócrates era capaz de hacer razonar a todo el mundo, excepto a Santippe. Tuvieron tres hijos. Sócrates nunca se fue de Atenas, excepto para ir a la guerra. De hecho, en 432 estuvo en expedición militar contra Potidea y durante la lucha salvó a Alcibíades, que fue herido luchando. En 424 estuvo en la guerra con Lachete en Delio, cuando los soldados de Atenas se retiraron a causa de los Beocianos. En 421 estuvo en la guerra en Anfípoli. En 406, conforme con la ley de rotación de oficios, participó en el Concilio con el encargo de seleccionar problemas para después presentarlos en la asamblea. Se puso contra la propuesta ilegal de perseguir a todos los generales vencedores a las Islas Arginusas, por no haber salvado a personas después de un naufragio. Por esta presa de posición Sócrates discordaba con el partido democrático. En 404, cuando tenía el poder la oligarquía, se negó a encarcelar a Leone de Salamina, una persona que estaba en contra de la oligarquía. En 403, restaurada la democracia garantizando pues la amnistía, Sócrates continuó siendo contrario al nuevo orden, también porque había sido amigo de Alcibíades y Crizia. En 399, Meleteo presentó la incriminación contra Sócrates; y Licone y Anito, - este último fue uno de los personajes más importantes de la democracia restaurada -, también le acusaron. La acusa era la siguiente: "Sócrates es culpable por no reconocer a los dioses de la ciudad y por introducir nuevos. Además es culpable por corromper a la juventud. Pedimos la pena de muerte." Los acusadores, probablemente, espectaron que Sócrates fuese enviado al exilio, como sucedió con Protágora o Anasságora, pero Sócrates no abandonó la ciudad y fue ejecutado. La mayoría de los jueces votaron a favor de la pena de muerte: Sócrates fue matado con veneno. Podemos poner a Sócrates en el tiempo de los Sofistas (aunque él estaba en contra de los sofistas) porque, igual que a los sofistas, a Sócrates le importaban la moral y los problemas humanos, dejando aparte la búsqueda del origen y de la cosmogonía. Sócrates no escribió nada, pero podemos reconstruir su pensamiento utilizando otros autores. Hay cuatro autores importantes que escribieron sobre él: 1) Platón 2) Jenofonte 3) Aristóteles 4) Aristófanes. 1) Platón es seguramente el autor más fiable. Era un discípulo suyo y compartió su opinión sobre la filosofía. Para Sócrates y Platón , la filosofía era una búsqueda continua. Sócrates es el personaje principal en "Los Diálogos" de Platón , y cuando hayan matado a Sócrates, Platón quedará tan perturbado que abandonará el mundo político. 2) Jenofonte es el autor más aburrido y banal. Para él, Sócrates es un ciudadano fiel a la tradición, que realmente representa los valores, es sabio y quiere que sus ciudadanos estén bien. Honra a los dioses y su propia ciudad. Tenemos que especificar más: Jenofonte era un gran general, sin temor de nada y muy valiente, pero no era ningún genio. Sus trabajos no son interesantes, sino aburridos y banales. Jenofonte había estado en la guerra, junto a Sócrates, y dice que Sócrates era muy valiente y aguantaba todo (caminó descalzo sobre el hielo). A Jenofonte no le interesaba la filosofía y habló a Sócrates sólo de argumentos militares. Esto nos ayuda a entender que Sócrates adecuó su lenguaje según a quien iba dirigido. Habló de filosofía con un filósofo, de la guerra con un general. 3) Por mucho tiempo, el testimonio de Aristóteles fue considerado como el más fiable, porque presenta a un Sócrates sin significados simbólicos; Aristóteles da una opinión sin perjuicios de Sócrates. Pero el testimonio de Aristóteles tiene unos límites: es menos "artístico" y es el único testimonio de una persona no contemporánea a Sócrates. En el testimonio de Aristóteles , Sócrates parece ser un robot: su filosofía no habla en público, sino que razona por si misma. 4) Aristófanes es el más contemporáneo a Sócrates: habla de un Sócrates joven (de unos 40 años). Hay que tener presente que Aristófanes era un autor, así que el Sócrates del cual habla está lleno de aspectos sarcásticos. En "Las Nubes", escritas por Aristófanes, Sócrates es un sofista que quiere estudiar la naturaleza ( en verdad él era lo opuesto ) y que tiene su cabeza en las nubes. Aristófanes es el único que presenta a un Sócrates negativo (fue uno de sus acusadores). Realmente, Aristófanes no quiso despreciar a Sócrates o burlarse de él por puro resentimiento. Era un autor y hizo su trabajo: hacer reír a la gente. En verdad no quiso burlarse solamente de Sócrates, sino de todos los filósofos. Con todo, el testimonio de Platón es el mejor y utilizamos los demás sólo como soporte. Platón realmente conoció muy bien a Sócrates y él mismo era un gran filósofo. El límite del testimonio de Platón es el siguiente: Platón era un gran filósofo y no podía limitarse a simplemente repetir las sentencias de Sócrates. Platón hizo decir a Sócrates cosas que en verdad éste no había dicho. Platón , al envejecerse, tendía a hacer decir a Sócrates frases que en verdad no dijo. Afortunadamente, Platón escribió "Apología" cuando aún era joven, así hizo decir a Sócrates cosas que realmente dijo. En "Apología" describe el juicio en el que se pidió la pena de muerte para Sócrates. En esta obra realmente sale la diferencia entre Sócrates y los sofistas. Los sofistas hicieron discursos grandiosos, pero completamente carentes de verdad. Sólo les importó hablar bien y causar algún efecto a la gente que les escuchaba. Para Sócrates, la cosa más importante era la verdad : dice de no ser bueno en replicar a los sofistas y a sus discursos grandiosos ( y falsos). Sócrates, aunque no haga discursos grandiosos, dice la verdad. Platón seguirá criticando a los sofistas. Sócrates, para defenderse en el juicio, no hace ningún discurso (como los sofistas), pero inicia un diálogo basado en ataque y parada: justamente de los diálogos sale la verdad. El estilo retórico de Sócrates es pobre, árido y bastante familiar y él formula los diálogos de acuerdo con la gente con la que está hablando. El inicio del diálogo de Sócrates se llama "ironía socrática", que es autodisminución: "Yo no sé, pero tu sabes." "Apología" empieza así: Sócrates pregunta "¿Qué es x?" y el interlocutor se cae en la trampa y responde, sintiéndose mejor que Sócrates. Sócrates, como dijimos cuando hablábamos de Jenofonte, sólo discute temas que el interlocutor conoce. Por ejemplo, si habla a un general, preguntará: "¿Qué es coraje?" El interlocutor responderá: "Coraje significa no ceder." Pues Sócrates dirá que esto no es coraje, sino locura. Esta crítica incita al interlocutor a darle otra respuesta, una mejor organizada. Este juego puede continuar durante mucho más tiempo y, quizás, a veces nunca acaba. Este método se llama mayéutica. Sócrates dijo que hacía él el mismo trabajo que su madre, que fue comadrona: ella hizo parir a mujeres, él a almas. Igual que comadronas controlan si los niños están bien, Sócrates controla si las ideas, definiciones, estén buenas. Algunos interlocutores no eran muy inteligentes y no reconocieron sus propios errores, así, a veces, preferían evitar a Sócrates. Un interlocutor llamó a Sócrates "torpedo" , porque una cita con Sócrates puede disparatar: Sócrates es capaz de anular los conceptos del interlocutor convencido de saber, que al final da señales de no saber nada. Sócrates se compara con una mosca, que consigue provocar a un caballo. Estimula a los hombres a razonar. Sócrates (utilizando la "ironía socrática") dice que no sabe nada y que los sofistas lo saben todo; que quizás la educación que él da no sirva para nada y que la verdadera sea la educación sofista. Las acusaciones falsas contra Sócrates empezaron cuando él mismo se nombró "sabio", porque el Oráculo de Delfos le había dicho que él era el hombre más sabio del mundo. Primero no creyó en el Oráculo pensando que era imposible. Así empezó yendo por toda Atenas en busca de gente que se consideraba realmente sabia: políticos, poetas y artesanos. Sócrates entendió que todas las clases creían de saber, pero en verdad no sabían nada. Los políticos eran los peores, no porque eran políticos (Sócrates mismo fue una especie de político), sino porque no fueron capaces de enseñar sus conocimientos: una persona realmente sabia ha de explicar su conocimiento. Hasta los mejores políticos (como Pericles) no eran capaces de hacer esto (dice Sócrates). Lo mismo valía para los poetas, que a partir de Homero estaban muy bien considerados: todo el mundo pensaba que eran sabios y capaces de enseñarlo todo a la juventud. Sócrates los corrigió porque decían estupideces y porque no eran sabios: su conocimiento no era real, era un tipo de "locura inspirada". Dios hablaba a la gente a través de sus bocas. Los artesanos eran los mejores, porque, con todo, fueron capaces de hacer algo realmente útil para la comunidad. Su conocimiento era práctico, podían producir algo material. Eran competentes en su sector, pero pensaban que eran competentes en todo. Pecaban de presunción porque pensaban de tener un conocimiento universal e ilimitado. Además actuaban sin razonamiento y reflexión. Sócrates entendió que el Oráculo de Delfos había dicho la verdad: él era el hombre más sabio del mundo, aunque él sabía que no sabía nada. No paró de buscar la verdad: la misma conciencia de su conocimiento propulsó a Sócrates a buscar la verdad. Los acusadores decían que Sócrates corrompió a la juventud y que los empeoró. Sócrates decía que no tenia motivo para hacer esto. De hecho, si corrompiera a la juventud, viviría en un mundo lleno de gente estúpida. Hay que tener presente el tal llamado "intelectualísimo ético" de Sócrates: de acuerdo con Sócrates, nadie puede hacer el mal cuando realmente sabe de hacerlo; nadie puede hacer el mal voluntariamente. Un ladrón roba dinero pensando de hacer bien, es un error intelectual. Así, Sócrates evidentemente trabaja para el bien de su ciudad. Sócrates ha encontrado el concepto moderno de "alma". En un primer tiempo, "alma" significaba "soplo vital"; después significaba "imagen en los Hades", un tipo de menor existencia. De acuerdo con el orfismo, significaba "demonio". A partir de Sócrates, el "alma" se ha convertido en nuestra propia personalidad: nos identificamos con nuestra alma. Según Sócrates, podemos subdividir el bien y el mal en tres categorías: a) del alma, b) del cuerpo y c) del externo. El cuerpo es herramienta y cárcel para el alma. Dinero, por ejemplo, es un bien externo. A veces, Sócrates (y Platón ) parece rechazar el bien para el cuerpo, el bien material, prefiriendo el bien para el alma; pero, a veces, parece que acepte ambos. A Sócrates, por ejemplo, le gustaba el vino. Esta ambigüedad entre los bienes para el cuerpo y para el alma puede ser explicada diciendo que todo tipo de bienes es bueno hasta que éstos no se contrasten: la búsqueda del placer físico se convierte en mal cuando lo situamos antes del placer intelectual. Esto vale también para las relaciones entre el cuerpo y el alma. Sócrates y Platón no odian al cuerpo: lo aprecian, porque trabaja para el alma. Es muy interesante la opinión de Sócrates sobre la injusticia: según él, ésta no daña a quien la sufre, sino a quien la hace. De hecho, la justicia da una sensación de placer y quien es injusto, pierde este placer; quien sufre injusticia sigue notando esta sensación de placer. Lo mismo dice Platón . Sócrates dice que no sabe qué es lo que haya después de la muerte ( Platón dirá que él es capaz de probar la existencia de una vida después de la muerte). Sócrates no cree que, si tú llevaras una vida virtuosa, te darían un premio: ya has recibido un premio llevando una vida virtuosa: la felicidad que sientes porque eres justo ya es un tipo de premio. Sócrates dice que podría existir una vida después de la muerte, pero no es capaz de demostrarlo. Entre las acusaciones contra Sócrates hubo las siguientes: ateismo e impiedad. De hecho, Sócrates creía en demonios y los denominó "hijos de Dioses". Demostró que la acusación era falsa: de hecho, si fuesen hijos de Dioses, sería natural que Sócrates hubiera creído en Dioses: si existe un hijo (demonio), también tiene que haber un padre y una madre (Dioses). ¿Pero qué era el demonio ? Existen dos evidencias diferentes: Platón dice que es una especie de ángel guardián, una conciencia personal, que se presenta cada vez que Sócrates iba a cometer un error: sería como un tipo de "ayuda privilegiada". Sólo gente honesta la tiene. Es un regalo divino. Es como Dios tomara parte en la vida humana. Por otra parte, Jenofonte dice que el demonio era una entidad que incitó a Sócrates para actuar en determinadas formas. Para Sócrates, lo importante no era vivir, sino que vivir bien : cuando nuestra alma es justa, sana, pues nos sentimos bien. Mucha gente se dio cuenta de que en verdad los acusadores de Sócrates no quisieron que le condenaran a muerte, sino que sólo querían asustarlo. Pero Sócrates no aceptó ser asustado: era su destino ir por Atenas y hacer razonar a la gente. Para Sócrates, vivir bien significaba hacer esto; y no negar de ser culpable significaba una cosa: no hacer perder valor a su vida. De todas formas, era viejo y sólo le quedaban pocos años para vivir. Para él era mejor ser matado que dejar sus ideales. Mientras la búsqueda de Platón será proyectada en una otra dimensión, la de Sócrates está atada al mundo terrestre. Su misión en la vida era hacer que toda la gente entendiese qué estaba haciendo y por qué. Sócrates rechazó la política (igual que Platón ): de hecho, tuvo problemas con ella. En un primer tiempo, los oligarquiotas estuvieron contra él, después los demócratas. Sus acusadores, que le condenaron a muerte, eran demócratas: la acusación, en parte, fue una acusación política. De hecho, Sócrates era aristócrata y los demócratas quisieron castigarle. Aunque tuvo muchos problemas con la política, no quiso abolirla. Antes de ser matado, Sócrates fue ayudado para evadirse de la cárcel, pero se negó hacerlo: de hecho, él realmente observaba las leyes, a las que nunca se debería desobedecer. Una ley puede ser criticada, pero no violada: cuando una ley es injusta (según Sócrates), no debes desobedecerle, sino que tienes que emprender algo para que se cambie. Sócrates dijo que fue su deber hacer cambiar esta ley, y era correcto morir porque no había sido capaz de cambiarla. La gente de Atenas pensó que se había deshecho de Sócrates matándole, pero en verdad, para realmente deshacerse de él, tendrían que haberle matado de forma "filosófica", vencerle con palabras. Quisieron asustar a Sócrates, pero consiguieron lo contrario: de hecho, Platón , determinado para convertirse en político, fue molestado por lo que le había pasado a Sócrates, y se dedicó a la filosofía. El final de "Apología" es muy famoso: Sócrates habla a sus discípulos antes de ser matado: "Ha llegado la hora de marchar. Yo iré hacia la muerte, y vosotros vais hacia la vida. Quién de nosotros ande a una destinación superior es oscuro para todos: no para mi Dios." En "Simposio", escrito por Platón , Alcibíades dice que Sócrates no se parece a ningún hombre del pasado ni del presente: es un personaje nuevo. No está interesado en política, pero no la odia; no rechaza a los partidos, pero no se identifica con ellos (en "Simposio", todos los invitados se duermen, excepto Sócrates). Consideremos ahora la técnica discursiva de Sócrates: la refutación es la técnica para demostrar cuanto inconsistente sea el saber de los interlocutores. Pero para llegar a este punto, hay que empezar por el método del ataque - parada, o sea, el método de pregunta y respuesta. "Qué es la justicia?" puede ser el punto de partida. Preguntando esto o algo parecido significa preguntar por la definición de la justicia (en este caso) y hay que sea válida para todos los casos particulares a la vez. En este sentido, la búsqueda de Sócrates fue interpretada por Aristóteles como la búsqueda por lo universal dentro del ámbito de los problemas y conceptos morales. Parece que los interlocutores de Sócrates no eran capaces de dar la respuesta exacta, o porque concedían poco valor al mismo Sócrates (quien les decía de ser inferior a ellos) o porque respondían por casos particulares en vez de dar la definición universal. Ya hemos puesto el ejemplo de la pregunta: "Qué es el coraje?" La respuesta "Es el no retirarse nunca" es errónea, igual que la de "Es el atacar a l'enemigo": de hecho, podemos ser valientes también con afrontar una enfermedad o un examen. Una definición exacta tiene que cubrir todos los casos posibles . En su función negativa, el método del ataque - parada es una especie de refutación, eso es, la demostración de la falsedad o contradicción de las respuestas dadas por el interlocutor. Los efectos de este método son comparables con los de un torpedo acuático que deja petrificado a quien toca. Podemos reaccionar contra la refutación rechazándola, como hicieron algunos interlocutores de Sócrates. Pero si la aceptamos, ella nos puede liberar de opiniones erróneas que tenemos sobre diferentes argumentos; es una especie de purificación. La situación resultante de la refutación se llama "aporía", una situación sin vía de escape. Consiste en entender que todos los tentativos de responder a una cierta pregunta nos han llevado a un callejón sin salida. Pero en esta nueva situación, liberados de todo saber falso y especialmente liberados de todo tipo de presunción, podemos dedicarnos a buscar el saber verdadero, intentando nuevas vías que podrían llevarnos hacia este saber. Así, el método de la pregunta - respuesta tiene una función positiva, que se compara con la función de la "Mayéutica", capaz de hacer parir la verdad a toda persona mediante preguntas construidas debidamente: de hecho, cada persona lleva en sí misma la verdad. Sócrates procura continuar hasta que sus interlocutores admitan un punto fundamental: para hacer el bien, es decir, para actuar virtudosamente dentro de un ámbito determinado, es necesario que uno tenga el saber que le llevará a este bien. Sócrates llega a esta conclusión por la analogía con las técnicas: un buen artesano, capaz de hacer su trabajo, tiene el saber que le lleva a este resultado. Lo mismo vale en el ámbito ético-político: es el punto esencial de la tesis famosa de que virtud es ciencia. Primeramente, alguno que sabe qué es el bien y cuál es el bien para él mismo, no puede evitar de hacer el bien. El bien tiene una fuerza de atracción muy grande. Esto no significa que Sócrates no reconociera la importancia de las pasiones y de las emociones, sino que en cualquier ámbito de la vida humana el único instrumento para llevar a un comportamiento bueno es el saber. No hay que confundir la posición de Sócrates con formas del rigorismo ascético. Al contrario, es una forma de hedonismo, porque su objetivo fundamental es la búsqueda de la felicidad ( en griego, "eudaimonia"). Este saber es capaz de valorar los placeres, considerando las consecuencias buenas o malas que puedan resultar de ellos. Éste es el saber del cual Sócrates dice de no tenerlo, y por este motivo sigue buscándolo. Así, non tiene sentido distinguir las diferentes virtudes una de las otras: la virtud es una sola, igual que el saber donde se condensan: saber qué es el bien y qué es el mal.

Platón
Nació en el seno de una familia aristocrática en Atenas. De joven, Platón tuvo ambiciones políticas pero se desilusionó con los gobernantes de Atenas. Más tarde se proclamó discípulo de Sócrates, aceptó su filosofía y su forma dialéctica de debate: la obtención de la verdad mediante preguntas, respuestas y más preguntas. Platón fue testigo de la muerte de Sócrates en el año 399 a.C. En el año 387 Platón fundó en Atenas la Academia, institución a menudo considerada como la primera universidad europea. Ofrecía un amplio plan de estudios, que incluía materias como: astronomía, biología, matemáticas, teoría política y filosofía. Aristóteles fue su alumno más destacado. Pasó los últimos años de su vida dando conferencias en la Academia y escribiendo.
Murió próximo a los 80 años en Atenas en el año 348 o 347 a.C.

Obra
Los escritos de Platón adoptaban la forma de diálogos, donde se exponían ideas filosóficas, se discutían y se criticaban en el contexto de una conversación o un debate en el que participaban dos o más personas. El primer grupo de escritos de Platón incluye 35 diálogos y 13 cartas.

Primeros Diálogos
Los diálogos se pueden dividir en tres etapas de composición.
La primera representa el intento que hizo Platón de comunicar la filosofía y el estilo dialéctico de Sócrates. Sócrates se encuentra con alguien que dice saber mucho, manifiesta ser ignorante y pide ayuda al que afirma saber. Sin embargo, conforme Sócrates empieza a hacer preguntas, se hace patente que quien se dice sabio realmente no sabe lo que afirma saber y que Sócrates aparece como el más sabio de los dos personajes porque, por lo menos, él sabe que no sabe nada.

Ese conocimiento, por supuesto, es el principio de la sabiduría.

Dentro de este grupo de diálogos se encuentran:

  • Cármides (un intento por definir la templanza)
  • Lisis (una discusión sobre la amistad)
  • Laques (una búsqueda del significado del valor)
  • Protágoras (una defensa de la tesis de que la virtud es conocimiento y que es posible aprenderla)
  • Eutifrón (una consideración sobre la naturaleza de la piedad)
  • y el libro I de La República (una discusión sobre la justicia).

Diálogos intermedios y últimos
Los diálogos de los periodos intermedio y último de la vida de Platón reflejan su propia evolución filosófica.
Las ideas de esas obras se atribuyen al propio Platón, aunque Sócrates sigue siendo el personaje principal en muchos diálogos.
Los escritos del periodo intermedio abarcan los de:

  • Gorgias (una reflexión sobre distintas cuestiones éticas)
  • Menón (una discusión sobre la naturaleza del conocimiento)
  • Apología (la defensa que hizo Sócrates de sí mismo durante el juicio en el que fue acusado de ateísmo y corrupción de la juventud ateniense)
  • Crátilo (la defensa de Sócrates de la obediencia a las leyes del Estado)
  • Fedro (escena de la muerte de Sócrates, en la que discute sobre la teoría de las ideas, la naturaleza del alma y la cuestión de la inmortalidad)
  • El Banquete (destacada realización dramática de Platón que contiene varios discursos sobre la belleza y el amor)
  • y La República (máxima obra filosófica de Platón, que es una detallada discusión sobre la naturaleza de la justicia).

Trabajos del último período se encuentran:

  • Teeteto (una negación de que el conocimiento tiene que ser identificado con el sentido de percepción)
  • Parménides (una evaluación crítica de la teoría de las ideas)
  • Sofista (una reflexión posterior sobre las ideas o las formas)
  • Filebo (discusión sobre la relación entre el placer y el bien)
  • Timeo (ideas de Platón sobre las ciencias naturales y la cosmología)
  • y Leyes (un análisis más práctico de las cuestiones políticas y sociales).

Pensamiento
Platón estaba persuadido de que el conocimiento se puede alcanzar.
También estaba convencido de dos características esenciales del conocimiento:

  1. Primera, el conocimiento debe ser certero e infalible
  2. Segunda, el conocimiento debe tener como objeto lo que es en verdad real en contraste con lo que lo es sólo en apariencia.

Ya que para Platón lo que es real tiene que ser fijo, permanente e inmutable, identificó lo real con la esfera ideal de la existencia en oposición al mundo físico del devenir.

Una consecuencia de este planteamiento fue el rechazo de Platón del empirismo, la afirmación de que todo conocimiento se deriva de la experiencia.
Pensaba que las proposiciones derivadas de la experiencia tienen, a lo sumo, un grado de probabilidad. No son ciertas. Más aun, los objetos de la experiencia son fenómenos cambiantes del mundo físico, por lo tanto los objetos de la experiencia no son objetos propios del conocimiento.

La teoría del conocimiento de Platón se expone en La República, en concreto en su discusión sobre la imagen de la línea divisible y el mito de la caverna.

En la primera, Platón distingue entre dos niveles de saber: opinión y conocimiento.
Las declaraciones o afirmaciones sobre el mundo físico o visible, incluyendo las observaciones y proposiciones de la ciencia, son sólo opinión. Algunas de estas opiniones están bien fundamentadas y otras no, pero ninguna de ellas cuenta como conocimiento verdadero.

El punto más alto del saber es el conocimiento, porque concierne a la razón en vez de a la experiencia. La razón, utilizada de la forma debida, conduce a ideas que son ciertas y los objetos de esas ideas racionales son los universales verdaderos, las formas eternas o sustancias que constituyen el mundo real.

Aristóteles
Aristóteles (384-322 a.C.), filósofo y científico griego, considerado, junto a Platón y Sócrates, como uno de los pensadores más destacados de la antigua filosofía griega y posiblemente el más influyente en el conjunto de toda la filosofía occidental.

Nació en Estagira (actual ciudad griega de Stavro, entonces perteneciente a Macedonia), razón por la cual también fue conocido posteriormente por el apelativo de El Estagirita. Hijo de un médico de la corte real, se trasladó a Atenas a los 17 años de edad para estudiar en la Academia de Platón. Permaneció en esta ciudad durante aproximadamente 20 años, primero como estudiante y, más tarde, como maestro. Tras morir Platón (c. 347 a.C.), Aristóteles se trasladó a Assos, ciudad de Asia Menor en la que gobernaba su amigo Hermias de Atarnea. Allí contrajo matrimonio con una pariente de éste (posiblemente su sobrina o su hija), llamada Pitias, y actuó como su consejero. Tras ser capturado y ejecutado Hermias por los persas (345 a.C.), Aristóteles se trasladó a Pela, antigua capital de Macedonia, donde se convirtió en tutor de Alejandro (más tarde Alejandro III el Magno), hijo menor del rey Filipo II. En el año 336 a.C., al acceder Alejandro al trono, regresó a Atenas y estableció su propia escuela: el Liceo. Debido a que gran parte de las discusiones y debates se desarrollaban mientras maestros y estudiantes caminaban por su paseo cubierto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos. La muerte de Alejandro (323 a.C.) generó en Atenas un fuerte sentimiento contra los macedonios, por lo que Aristóteles se retiró a una propiedad familiar situada en Calcis, en la isla de Eubea, donde falleció un año más tarde.

Obras
Al igual que Platón en sus primeros años en la Academia, Aristóteles utilizó muy a menudo la forma dialogada de razonamiento, aunque, al carecer del talento imaginativo de Platón, esta modalidad de expresión no fue nunca de su pleno agrado. Si se exceptúan escasos fragmentos mencionados en las obras de algunos escritores posteriores, sus diálogos se han perdido por completo. Aristóteles escribió además algunas notas técnicas, como es el caso de un diccionario de términos filosóficos y un resumen de las doctrinas de Pitágoras; de estos apuntes sólo han sobrevivido algunos breves extractos. Lo que sí ha llegado hasta nuestros días, sin embargo, son las notas de clase que Aristóteles elaboraba para sus cursos, delimitados con gran esmero y que cubrían casi todos los campos del saber y del arte. Los textos en los que descansa la reputación de Aristóteles se basan en gran parte en estas anotaciones, que fueron recopiladas y ordenadas por sus editores posteriores.

Entre sus textos existen tratados de lógica, llamados en conjunto Organon (‘instrumento’), ya que proporcionan los medios con los que se ha de alcanzar el conocimiento positivo. Entre las obras que tratan de las ciencias naturales está la Física, que recoge amplia información sobre astronomía, meteorología, botánica y zoología. Sus escritos sobre la naturaleza, el alcance y las propiedades del ser, que Aristóteles llamó "filosofía primera", recibieron el nombre de Metafísica en la primera edición de sus obras (c. 60 a.C.), debido a que en dicha edición aparecían tras la Física. A su hijo Nicómaco dedicó su obra sobre la ética, llamada Ética a Nicómaco. Otros escritos aristotélicos fundamentales son Retórica, Poética (que se conserva incompleta) y Política (también incompleta).

Métodos
Frente a la importancia que Platón concedió a las matemáticas, la filosofía de Aristóteles hizo hincapié en la biología, quizá debido a la influencia que sobre él ejerció la profesión de su padre. Para Aristóteles, el mundo estaba compuesto por individuos (sustancias) que se presentaban en tipos naturales fijos (especies). Cada individuo cuenta con un patrón innato específico de desarrollo y tiende en su crecimiento hacia la debida autorrealización como ejemplo de su clase. El crecimiento, la finalidad y la dirección son, pues, aspectos innatos a la naturaleza, y aunque la ciencia estudia los tipos generales, éstos, según Aristóteles, encuentran su existencia en individuos específicos. La ciencia y la filosofía deben, por consiguiente, no limitarse a escoger entre opciones de una u otra naturaleza, sino equilibrar las afirmaciones del empirismo (observación y experiencia sensorial) y el formalismo (deducción racional).

Una de las aportaciones características de la filosofía de Aristóteles fue la nueva noción de causalidad. Los primeros pensadores griegos habían tendido a asumir que sólo un único tipo de causa podía ser explicatoria; Aristóteles propuso cuatro. (El término que usa Aristóteles, aition, ‘factor responsable y explicatorio’, no es sinónimo de causa en el sentido moderno que posee esta palabra.)

Estas cuatro causas son: la causa material (materia de la que está compuesta una cosa), la causa eficiente o motriz (fuente de movimiento, generación o cambio), la causa formal (la especie, el tipo o la clase) y la causa final (objetivo o pleno desarrollo de un individuo, o la función planeada de una construcción o de un invento). Así pues, un león joven está compuesto de tejidos y órganos, lo que constituiría la causa material; la causa motriz o eficiente serían sus padres, que lo crearon; la causa formal es su especie (león); la causa final es su impulso innato por convertirse en un ejemplar maduro de su especie. En contextos diferentes, las mismas cuatro causas se aplican de forma análoga. Así, la causa material de una estatua es el mármol en que se ha esculpido; la causa eficiente, el escultor; la causa formal, la forma que el escultor ha dado a la estatua (Hermes o Afrodita, por ejemplo); y la causa final, su función (ser una obra de arte).

En todos los contextos, Aristóteles insiste en que algo puede entenderse mejor cuando se expresan sus causas en términos específicos y no en términos generales. Por este motivo, se obtiene más información si se conoce que un escultor realizó la estatua que si apenas se sabe que la esculpió un artista, y se obtendrá todavía más información si se sabe que fue Policleto el que la cinceló, que si tan sólo se conoce que fue un escultor no especificado.Aristóteles creía que su noción de las causas era la clave ideal para organizar el conocimiento. Sus notas de clases son una impresionante prueba de la fuerza de dicho esquema.

Doctrinas
En la siguiente exposición se pueden apreciar algunos de los principales aspectos de las doctrinas o teorías del pensamiento aristotélico.

Física O Filosofía Natural
En astronomía, Aristóteles propuso la existencia de un Universo esférico y finito que tendría a la Tierra como centro. La parte central estaría compuesta por cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. En su Física, cada uno de estos elementos tiene un lugar adecuado, determinado por su peso relativo o "gravedad específica". Cada elemento se mueve, de forma natural, en línea recta —la tierra hacia abajo, el fuego hacia arriba— hacia el lugar que le corresponde, en el que se detendrá una vez alcanzado, de lo que resulta que el movimiento terrestre siempre es lineal y siempre acaba por detenerse. Los cielos, sin embargo, se mueven de forma natural e infinita siguiendo un complejo movimiento circular, por lo que deben, conforme con la lógica, estar compuestos por un quinto elemento, que él llamaba aither, elemento superior que no es susceptible de sufrir cualquier cambio que no sea el de lugar realizado por medio de un movimiento circular. La teoría aristotélica de que el movimiento lineal siempre se lleva a cabo a través de un medio de resistencia es, en realidad, válida para todos los movimientos terrestres observables. Aristóteles sostenía también que los cuerpos más pesados de una materia específica caen de forma más rápida que aquellos que son más ligeros cuando sus formas son iguales, concepto equivocado que se aceptó como norma hasta que el físico y astrónomo italiano Galileo llevó a cabo su experimento con pesos arrojados desde la torre inclinada de Pisa.

Biología
En zoología, Aristóteles propuso un conjunto fijo de tipos naturales (especies), que se reproducen de forma fiel a su clase. Pensó que la excepción a esta regla la constituía la aparición, por generación espontánea (concepto que acuñó), de algunas moscas y gusanos "muy inferiores" a partir de fruta en descomposición o estiércol. Los ciclos vitales típicos son epiciclos: se repite el mismo patrón, aunque a través de una sucesión lineal de individuos. Dichos procesos son, por lo tanto, un paso intermedio entre los círculos inmutables de los cielos y los simples movimientos lineales de los elementos terrestres. Las especies forman una escala que comprende desde lo simple (con gusanos y moscas en el plano inferior) hasta lo complejo (con los seres humanos en el plano superior), aunque la evolución no es posible.

Ética
Aristóteles creía que la libertad de elección del individuo hacía imposible un análisis preciso y completo de las cuestiones humanas, con lo que las "ciencias prácticas", como la política o la ética, se llamaban ciencias sólo por cortesía y analogía. Las limitaciones inherentes a las ciencias prácticas quedan aclaradas en los conceptos aristotélicos de naturaleza humana y autorrealización. La naturaleza humana implica, para todos, una capacidad para formar hábitos, pero los hábitos formados por un individuo en concreto dependen de la cultura y de las opciones personales repetidas de ese individuo. Todos los seres humanos anhelan la "felicidad", es decir, una realización activa y comprometida de sus capacidades innatas, aunque este objetivo puede ser alcanzado por muchos caminos.

La Ética a Nicómaco es un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad. Aristóteles distinguía dos tipos de "virtud" o excelencia humana: moral e intelectual. La virtud moral es una expresión del carácter, producto de los hábitos que reflejan opciones repetidas. Una virtud moral siempre es el punto medio entre dos extremos menos deseables. El valor, por ejemplo, es el punto intermedio entre la cobardía y la impetuosidad irreflexiva; la generosidad, por su parte, constituiría el punto intermedio entre el derroche y la tacañería. Las virtudes intelectuales, sin embargo, no están sujetas a estas doctrinas de punto intermedio. La ética aristotélica es una ética elitista: para él, la plena excelencia sólo puede ser alcanzada por el varón adulto y maduro perteneciente a la clase alta y no por las mujeres, niños, "bárbaros" (no griegos) o "mecánicos" asalariados (trabajadores manuales, a los cuales negaba el derecho al voto).

Como es obvio, en política es posible encontrar muchas formas de asociación humana. Decidir cuál es la más idónea dependerá de las circunstancias, como, por ejemplo, los recursos naturales, la industria, las tradiciones culturales y el grado de alfabetización de cada comunidad. Para Aristóteles, la política no era un estudio de los estados ideales en forma abstracta, sino más bien un examen del modo en que los ideales, las leyes, las costumbres y las propiedades se interrelacionan en los casos reales. Así, aunque aprobaba la institución de la esclavitud, moderaba su aceptación aduciendo que los amos no debían abusar de su autoridad, ya que los intereses de amo y esclavo son los mismos. La biblioteca del Liceo contenía una colección de 158 constituciones, tanto de estados griegos como extranjeros. El propio Aristóteles escribió la Constitución de Atenas como parte de la colección, obra que estuvo perdida hasta 1890, año en que fue recuperada. Los historiadores han encontrado en este texto muy valiosos datos para reconstruir algunas fases de la historia ateniense.

Lógica
En lógica, Aristóteles desarrolló reglas para establecer un razonamiento encadenado que, si se respetaban, no producirían nunca falsas conclusiones si la reflexión partía de premisas verdaderas (reglas de validez). En el razonamiento los nexos básicos eran los silogismos: proposiciones emparejadas que, en su conjunto, proporcionaban una nueva conclusión. En el ejemplo más famoso, "Todos los humanos son mortales" y "Todos los griegos son humanos", se llega a la conclusión válida de que "Todos los griegos son mortales". La ciencia es el resultado de construir sistemas de razonamiento más complejos. En su lógica, Aristóteles distinguía entre la dialéctica y la analítica; para él, la dialéctica sólo comprueba las opiniones por su consistencia lógica. La analítica, por su parte, trabaja de forma deductiva a partir de principios que descansan sobre la experiencia y una observación precisa. Esto supone una ruptura deliberada con la Academia de Platón, escuela donde la dialéctica era el único método lógico válido, y tan eficaz para aplicarse en la ciencia como en la filosofía.

Metafísica
En su Metafísica, Aristóteles abogaba por la existencia de un ser divino, al que se describe como "Primer Motor", responsable de la unidad y significación de la naturaleza. Dios, en su calidad de ser perfecto, es por consiguiente el ejemplo al que aspiran todos los seres del mundo, ya que desean participar de la perfección. Existen además otros motores, como son los motores inteligentes de los planetas y las estrellas (Aristóteles sugería que el número de éstos era de "55 o 47"). No obstante, el "Primer Motor" o Dios, tal y como lo describe Aristóteles, no corresponde a finalidades religiosas, como han observado numerosos filósofos y teólogos posteriores. Al "Primer Motor", por ejemplo, no le interesa lo que sucede en el mundo ni tampoco es su creador. Aristóteles limitó su teología, sin embargo, a lo que él creía que la ciencia necesita y puede establecer.

Influencia
Tras la caída del Imperio romano las obras de Aristóteles se perdieron en Occidente. Durante el siglo IX, los estudiosos musulmanes introdujeron su obra, traducida al árabe, en el ámbito del islam. De estos pensadores que examinaron y comentaron la obra aristotélica, el más famoso fue Averroes, filósofo hispanoárabe del siglo XII. En el siglo XIII el Occidente latino renovó su interés por la obra de Aristóteles y santo Tomás de Aquino halló en ella una base filosófica para orientar el pensamiento cristiano, aunque su interpretación de Aristóteles fuera cuestionada en un principio por las instancias eclesiásticas. En las primeras fases de este redescubrimiento, la filosofía de Aristóteles fue tomada con cierto recelo, en gran parte debido a la creencia de que sus enseñanzas conducían a una visión materialista del mundo. Sin embargo, la obra de santo Tomás acabaría siendo aceptada, continuando más tarde la filosofía del escolasticismo la tradición filosófica fundamentada en la adaptación que santo Tomás hacía del pensamiento aristotélico.

La influencia de la filosofía de Aristóteles ha sido general, contribuyendo incluso a determinar el lenguaje moderno y el denominado sentido común, y su concepto del "Primer Motor" como causa final ha tenido un importante papel dentro de la teología. Antes del siglo XX, decir lógica significaba en exclusiva hacer referencia a la lógica aristotélica. Hasta el renacimiento, e incluso después, tanto poetas como astrónomos ensalzaron el concepto aristotélico del Universo. El estudio de la zoología estuvo basado en la obra de Aristóteles hasta que, en el siglo XIX, el científico británico Charles Darwin cuestionó la doctrina de la inmutabilidad de las especies. En el siglo XX se ha producido una nueva apreciación del método aristotélico y de su relevancia para la educación, el análisis de las acciones humanas, la crítica literaria y el análisis político.

No sólo la disciplina de la zoología, sino el mundo del saber en general, parece justificar el comentario realizado por Darwin, quien llegó a afirmar que los héroes intelectuales de su época "eran simples colegiales al lado del viejo Aristóteles".

3. Helenismo

Este periodo duro 300 años y esta compuesto por una sociedad universal donde la lengua y cultura griega jugaron un papel dominante. Los reinos helenísticos eran tres: Macedonia, Siria y Egipto. En este periodo se borraron las fronteras entre los distintos países y culturas, las cuales se mezclan en un crisol de ideas filosóficas, religiosas y científicas. Toda la región mediterránea también rendía culto a dioses orientales. Mucha gente se sentía insegura ante las visiones y conceptos de vida. Este periodo se caracterizo por la duda religiosa, la desintegración religiosa y el pesimismo. Una característica de las nuevas religiones era que solían tener teorías sobre como las personas podían salvarse de la muerte. La filosofía se movía cada vez mas hacia la salvación y el consuelo. La filosofía era poco original. Alejandría era el lugar de encuentro entre oriente y occidente. Mientras que Atenas continuo siendo la capital de la filosofía Alejandría se convirtió en el centro de la filosofía.

Los Cínicos
Esta filosofía fue fundada por Antístenes en Atenas alrededor del año 400 a. C. Los cínicos sostienen que la verdadera felicidad no depende de cosas externas como el lujo, el poder político o la buena salud. La verdadera felicidad no depende de cosas fortuitas y por lo tanto puede ser lograda por todos. Además no puede perderse cuando ya se ha conseguido. Él más famoso de los cínicos fue Diógenes quien vivía en un tonel y no poseía mas que un bastón, una capa y una bolsa de pan. Los cínicos opinaban que el ser humano no tenia que preocuparse por su salud. Ni siquiera el sufrimiento y la muerte debían dar lugar a la preocupación. De la misma manera tampoco debía preocuparse por el sufrimiento de los demás.

Los Estoicos
La filosofía estoica fue creada por Zenón en Atenas alrededor del año 300 a. C.
Los estoicos opinaban que todos los seres humanos formaban parte de la misma razón universal. Pensaban que cada ser humano es como un mundo en miniatura, un "microcosmos", que a su vez es reflejo del "macrocosmos".
Los estoicos sostienen la idea de que existe un derecho universal, el llamado "derecho natural"; y que este derecho era aplicable a todo el mundo.
Los estoicos borraron la diferencia entre el individuo y el universo, también rechazaron la idea de un antagonismo entre espíritu y materia. Según ellos solo hay naturaleza, esto se llama "monismo". Contribuyeron a promocionar la cultura y la filosofía griegas en Roma y, en particular Cicerón quien formula el concepto de humanismo, es decir esa idea que coloca al individuo en el centro.
Los estoicos subrayaron además que la enfermedad y la muerte, siguen las inquebrantables leyes de la naturaleza. Por lo tanto el ser humano ha de conciliarse con su destino.

Los Epicúreos
Aristipo, quien era un alumno de Sócrates, pensaba que la meta de la vida era conseguir el máximo placer sensual. "El mayor bien es el deseo, el mayor mal es el dolor". Él quiso desarrollar un arte de vivir que consistía en evitar toda clase de dolor. El placer es el bien primero. Epicuro fundó alrededor del año 300 una escuela filosófica en Atenas, en la cual desarrollo la ética del placer de Aristipo y la combinó con la teoría atomista de Demócrito.

Epicuro también decía que el placer a corto plazo tiene que evaluarse frente a la posibilidad de un placer mayor, más duradero o más largo. Para vivir una vida feliz había que superar el miedo a la muerte. Al contrario de los estoicos, los epicúreos muestran poco interés por la política y la vida social. Su consigna es vivir el momento.

Los Neoplatónicos
El más importante fue Plotino. Él pensaba que el mundo estaba en tensión entre dos polos. En un extremo se encontraba la luz divina que él llamaba "uno". En el otro extremo está la oscuridad total. El punto clave de Plotino es que esta oscuridad no tiene existencia alguna. Lo único que existe es dios y el uno. Según Plotino el alma está iluminada por la luz del uno y la materia es la oscuridad.

Los Míticos
Una experiencia mítica significa que uno experimenta una unidad con dios o con "el alma universal". El mítico tiene la sensación de perderse a sí mismo, de desaparecer en dios, como una gota de agua se pirre a sí misma cuando se mezcla con el mar. Tu verdadero yo es como un fuego maravilloso que arde eternamente, pero solo se logra si uno logra perderse a uno mismo.

En el misticismo occidental el dios con el que se encuentra es un dios personal. En el misticismo oriental es más común subrayar el encuentro entre el mítico y dios, o el alma universal.

Los estoicos
Como héraclito, los estoicos opinaban que todos los seres humanos formaban parte de la misma razón universal o logos. Pensaban que cada ser humano es como un mundo en miniatura.

Los epicúreos
Sócrates tenia un alumno llamado aristipo que pensaba que la meta de la vida debería ser conseguir el máximo placer sensual. "el mayor bien es el deseo, el mayor mal es el dolor".

Los neoplatónicos
Platón distinguía entre un mundo sensible y uno inteligible, introduciendo así una clara distinción entre el alma y el cuerpo del ser humano. Según Plotino el alma esta iluminada por la luz del "uno" y la materia es la oscuridad o sea el cuerpo humano.

4. Filosofía Medieval

A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismo y del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber. A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofía, especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e interpretación del mundo, del hombre, de la sociedad, etc al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna.

San Agustín
Es una de las figuras más emblemáticas de su tiempo, del cristianismo y de la filosofía. Su personalidad tan original y abundante deja una huella profunda en todas las cosas donde pone su mano. La filosofía y la teología medievales, es decir, lo que se ha llamado la Escolástica, toda la dogmática cristiana, disciplinas enteras como la filosofía del espíritu y la filosofía de la historia, ostentan la marca inconfundible que les imprimió. Más aun: el espíritu cristiano y el de la modernidad están influidos decisivamente por San Agustín; y tanto la Reforma como la Contrarreforma han recurrido de un modo especial a las fuentes agustinianas.
A. VERDAD
B. DIOS
C CREACIÓN
D. ALMA
E. EL BIEN
F. LA CIUDAD DE DIOS

A. VERDAD: en encendidas controversias con los escépticos hizo triunfar San Agustín la posibilidad de conocer la verdad. Los escépticos dicen "no existe la verdad; de todo se puede dudar"; a lo que San Agustín replica "se podrá dudar todo lo que se quiere; de lo que no se puede dudar es de la misma duda". Existe pues la verdad con lo cual queda refutado el escepticismo. San Agustín busca el prototipo de la verdad en las verdades matemáticas, cuando dice, por ejemplo, que la proposición 7+3=10, es una proposición de vigencia universal para cualquiera que tenga razón. Aquí donde se ve que 7+3 tiene que ser igual a 10, halla San Agustín lo que también en otros casos debe ser verdad para todo espíritu racional, a saber, las reglas, ideas y normas conforme a las cuales registramos y leemos lo sensible y al mismo tiempo lo estimamos y rectificamos. Estas reglas son algo apriorístico, en lo cual el hombre, frente al mundo y su experiencia, se demuestra superior, libre y autónomo.

B. DIOS: el mismo San Agustín que busca la verdad en el interior del hombre, dice a la vez con no menor énfasis: Dios es la verdad. San Agustín se eleva de lo verdadero singular a la verdad una gracias a la que todo lo verdadero es verdadero para tener participación en ella. Considera esta ascensión como prueba de que existe Dios y el mismo tiempo de lo que Dios mismo es: el todo de lo verdadero, el ser bueno de todo lo bueno, el ser de todo ser. Así Dios es todo, pero a la vez no es nada de todo, pues sobre puja a todo, ninguna categoría se le puede aplicar.

C. CREACIÓN: este concepto no es filosófico sino teológico. Por tanto, cuando San Agustín trata de pensarlo, se le ofrecen inmediatamente dificultades filosóficas. En este caso, habría que admitir también en Dios lo mutable. Por otra parte, la creación proviene de un acto libre de la voluntad de Dios, y no es por tanto, una procesión necesaria, como con frecuencia sé repitió contra la teoría de la emanación.

San Agustín deja por fin la cuestión en suspenso. Ve que no se puede resolver con nuestros conceptos espaciales y temporales.

D. ALMA: lo que San Agustín escribe sobre el alma, su fina intuición, su arte de ver y dominar las cosas, su penetrante análisis y otras diversas cualidades lo revelan como sicólogo de primer orden. El alma tenía para él especial interés. "A Dios y al alma deseo conocer". El alma tiene un efecto el primado frente al cuerpo. Cierto que San Agustín no es ya pesimista acerca del cuerpo: el espíritu del cristianismo y su doctrina de la creación no lo permiten. No obstante, para San Agustín el hombre es propiamente el alma. Y así, seguirá pensándose, aun después de que en la alta edad media prospere la formula aristotélica de la unidad del cuerpo y el alma.

E. EL BIEN: cuando San Agustín habla en lenguaje religioso, el bien no es para él otra cosa más que la voluntad de Dios. Pero cuando trata de descubrir los fundamentos más profundos, dice: "El bien se da con la ley eterna". Son las ideas eternas en la mente de Dios que, como para los platónicos, también aquí constituyen el fundamento de conocer, del ser y del bien. Son un orden eterno. No solo el hombre es bueno, también los seres son buenos y el conocimiento es verdadero, con tal que se orienten conforme a este orden eterno.

F. LA CIUDAD DE DIOS: siempre tendrá lugar en la historia del mundo la lucha entre la luz y las tinieblas, entre lo eterno y lo temporal, entre lo supra sensible y lo sensible, entre lo devino y lo antidivino. En su gran obra la Ciudad de Dios San Agustín, muestra cómo los poderes del bien tienen que luchar constantemente con los poderes del mal. Su sentido definitivo es el triunfo del bien sobre el mal.

San Anselmo
San Anselmo (c. 1033-1109), teólogo, filósofo y Doctor de la Iglesia, que propuso una teoría sobre la existencia de Dios que todavía hoy se sigue debatiendo.
Nació en Aosta (norte de Italia) en el seno de una familia acomodada. En 1060 ingresó en el monasterio benedictino de Bec (Normandía), donde era abad el religioso y erudito Lanfranco. Cuando, en 1070, éste fue nombrado arzobispo de Canterbury por el rey de Inglaterra Guillermo I el Conquistador, Anselmo le sustituyó al frente del monasterio. Durante estos años alcanzó un gran prestigio por sus conocimientos y piedad, y sus monjes le animaron a que pusiera por escrito las meditaciones en que basaba sus enseñanzas. De esta manera redactó Monologium (1077), en el que, reflejando la influencia de san Agustín de Hipona, presentaba a Dios como el Ser más supremo e investigaba sobre sus atributos. Animado por la acogida que tuvo su obra, continuó con su proyecto de comprensión de la búsqueda de fe, concluyendo Proslogium (1078), donde presentaba lo que en el siglo XVIII llegó a conocerse como el argumento ontológico de la existencia de Dios. Sostenía que incluso quienes dudaban de la existencia de Dios habrían de observar cierta comprensión sobre lo que dudaban: es decir, comprenderían a Dios como un ser del que no se puede pensar algo más grande. Puesto que es más grande existir fuera de la mente que sólo en la mente, un escéptico que negara la existencia de Dios estaría incurriendo en una contradicción, ya que estaría afirmando que es posible pensar en algo más grande que en un ser del que nada más grande se puede pensar. De aquí que, por definición, Dios existe.

La crítica básica al argumento de san Anselmo es que no se puede deducir la existencia fuera de la mente de nada, analizando su definición. Ya en su época, el monje Gaunilón de Marmoutier puso objeciones a su razonamiento, como más tarde lo harían santo Tomás de Aquino e Immanuel Kant. Sin embargo, René Descartes, Baruch Spinoza, Gottfried Wilhelm Leibniz y algunos pensadores contemporáneos han emitido razonamientos similares.

En 1093, Anselmo fue llamado para suceder a Lanfranco como arzobispo de Canterbury. Desde esta dignidad participó en una época de grandes conflictos con Guillermo II el Rojo, sucesor de Guillermo I el Conquistador en el trono de Inglaterra, sobre la independencia de la Iglesia del poder regio. Tanto durante su estancia en Inglaterra como en su posterior exilio italiano, san Anselmo estuvo siempre enfrentado con los poderes seculares. A pesar de ello, continuó sus reflexiones teológicas, escribiendo Cur Deus Homo, un estudio sobre la encarnación y crucifixión de Jesucristo como una forma de expiación del pecado. En 1100, cuando Enrique I heredó la corona inglesa, Anselmo regresó a Canterbury, siendo posteriormente desterrado, de nuevo, por sus continuas controversias con el Rey. Hasta 1106 no regresó a Canterbury, donde vivió hasta el día de su fallecimiento, ocurrido el 2 de abril de 1109. Fue canonizado en 1163 y declarado Doctor de la Iglesia en 1720. Su festividad se celebra el 21 de abril.

San Buenaventura
San Buenaventura (c. 1217-1274), religioso y teólogo italiano, general de los franciscanos. Célebre por sus escritos espirituales, que le convirtieron en uno de los más destacados teólogos medievales, fue declarado Doctor de la Iglesia. También recibió el sobrenombre de Doctor Seráfico.

Juan de Fidanza, su verdadero nombre, nació en Bagnoregio (cerca de Viterbo) y estudió Artes, desde 1236 hasta 1242, en la Universidad de París, donde fue discípulo de Alejandro de Hales. Tras ingresar en la orden franciscana en 1243 (cuando adoptó el nombre de Buenaventura), cursó estudios de Teología en la Sorbona y alcanzó el título de maestro de dicha disciplina en 1253. Durante este periodo preparó un comentario sobre las Escrituras, el Breviloquium, y, al igual que su coetáneo santo Tomás de Aquino, trabajó para integrar la visión aristotélica en la tradición de san Agustín de Hipona. Aceptó gran parte de la filosofía científica de Aristóteles, pero rechazó lo que conocía de su metafísica por insuficiente, ya que, según Buenaventura, al filósofo griego no le guiaba la luz de la fe cristiana. La doctrina de la iluminación de la mente humana (el alma) por el Divino —una forma de identificar la verdad o falsedad del juicio— la tomó de las doctrinas de san Agustín. Su Itinerario de la mente hacia Dios (1259), obra clave de la literatura mística, y otros tratados semejantes, reflejan su preocupación por cómo el alma reconoce y se une a Dios.

Famoso por el rigor de sus estudios y su buen juicio, Buenaventura fue elegido general de los franciscanos en 1257 y ocupó dicha dignidad hasta 1273. Su ejercicio coincidió con un periodo en que la comunidad franciscana se hallaba escindida en torno a la controversia de hasta qué punto debía, como orden, respetar el compromiso de san Francisco de Asís con la pobreza. Consiguió superar dicha división y, por ello, se le considera como el segundo fundador de la orden. En 1263 escribió una biografía teológica de san Francisco de Asís y, a partir de entonces, se dedicó a viajar y a predicar el modo de vida franciscano. El papa Gregorio X le nombró cardenal obispo de Albano en mayo de 1273 y Buenaventura colaboró en los preparativos del II Concilio de Lyon, convocado para solventar el cisma con la Iglesia oriental. Falleció en dicha ciudad francesa el 15 de julio de 1274.

Canonizado por el papa Sixto IV en 1482, el papa Sixto V le proclamó Doctor de la Iglesia en 1588. Su festividad se conmemora el 15 de julio.

Santo Tomas De Aquino
 Durante el siglo XIII, Santo Tomás de Aquino buscó reconciliar la filosofía Aristotélica con la teología agustiniana. Tomas utilizó tanto la razón como la fe en el estudio de la metafísica, filosofía, moral y religión. Aunque aceptaba la existencia de Dios como una cuestión de fe, propuso cinco pruebas de la existencia de Dios para apoyar tal convicción.

Tomás de Aquino, Santo (1225-1274), filósofo y teólogo italiano, en ocasiones llamado Doctor Angélico y El Príncipe de los Escolásticos, cuyas obras le han convertido en la figura más importante de la filosofía escolástica y uno de los teólogos más sobresalientes del catolicismo.

Nació en una familia noble en Roccasecca (cerca de Aquino, en Italia) y estudió en el monasterio benedictino de Montecassino y en la Universidad de Nápoles. Ingresó en la orden de los dominicos todavía sin graduarse en 1243, el año de la muerte de su padre. Su madre, que se oponía a la entrada de Tomás en una orden mendicante, le confinó en el castillo familiar durante más de un año en un vano intento de hacerle abandonar el camino que había elegido. Le liberó en 1245, y entonces Tomás viajó a París para completar su formación. Estudió con el filósofo escolástico alemán Alberto Magno, siguiéndole a Colonia en 1248. Como Tomás era de poderosa constitución física y taciturno, sus compañeros novicios le llamaban Buey Mudo, pero Alberto Magno había predicho que "este buey un día llenará el mundo con sus bramidos".

Primeros Años  
Tomás de Aquino fue ordenado sacerdote en 1250, y empezó a impartir clases en la Universidad de París en 1252. Sus primeros escritos, en particular sumarios y explicaciones de sus clases, aparecieron dos años más tarde. Su primera obra importante fue Scriptum super quatuor libris Sententiarum Magistri Petri Lombardi (escrita aproximadamente entre 1254 y 1259), que consiste en comentarios sobre una obra influyente relacionada con los sacramentos de la Iglesia, Sententiarum libri quatuor (Cuatro libros de sentencias) del teólogo italiano Pedro Lombardo.

En 1256 a Tomás de Aquino se le concedió un doctorado en Teología y fue nombrado profesor de Filosofía en la Universidad de París. El papa Alejandro IV le llamó a Roma en 1259, donde sirvió como consejero y profesor en la curia papal. Regresó a París en 1268, y enseguida llegó a implicarse en una controversia con el filósofo francés Siger de Brabante y otros seguidores del filósofo islámico Averroes.

Estudio De Aristóteles Y Los Averroístas  
Para comprender la crucial importancia de esta polémica en la evolución del pensamiento de Occidente, es necesario considerar el contexto en que se produjo. Antes de Tomás de Aquino, el pensamiento occidental había estado dominado por la filosofía de san Agustín, el gran Padre y Doctor de la Iglesia occidental durante los siglos IV y V, quien consideraba que en la búsqueda de la verdad se debía confiar en la experiencia de los sentidos. A principios del siglo XIII las principales obras de Aristóteles estuvieron disponibles en una traducción latina de la Escuela de traductores de Toledo, acompañadas por los comentarios de Averroes y otros eruditos islámicos. El vigor, la claridad y la autoridad de las enseñanzas de Aristóteles devolvieron la confianza en el conocimiento empírico, lo que originó la formación de una escuela de filósofos conocidos como averroístas. Bajo el