Los verbos en Español

TEMAS Y DESINENCIAS

El verbo. Consideraciones generales
Desinencias
Temas y características

CONJUGACIÓN REGULAR

Primera conjugación
Segunda conjugación
Tercera conjugación
Caracteres distintivos

CONJUGACIÓN IRREGULAR

Introducción
Caracterización
Irregularidades vocálicas
Irregularidades consonánticas
Contracciones
Irregularidades que afectan al tema
Verbos con más de una raíz
Perfectos fuertes
Futuros y condicionales irregulares
Participios irregulares
Verbos defectivos o incompletos
Índice de los verbos irregulares y defectivos citados
Verbos vocálicos
Verbos en -uar

TEMAS Y DESINENCIAS

El verbo. Consideraciones generales.

a) El verbo, por sus caracteres formales, es aquella parte de la oración que tiene morfemas flexivos de número, como el nombre y el pronombre, morfemas flexivos de persona, como el pronombre personal, y además, a diferencia del nombre y del pronombre, morfemas flexivos de tiempo y de modo. Suele aplicarse la denominación de desinencias a los morfemas de número y persona, el de características a los de modo y tiempo. Suprimidas de una forma verbal desinencias y características, lo que queda es la raíz o radical del verbo. La agrupación de la raíz con la característica recibe el nombre de tema modal o temporal (v. § 2.10.4). En am-á-ba-mos la desinencia es -mos (en este caso, 1.a persona de plural). La agrupación de la raíz am- con la característica -a- de presente de indicativo constituye el tema de presente de indicativo amá-. La agrupación de este tema con la característica -ba- del imperfecto de indicativo constituye el tema de imperfecto de indicativo amába-. La raíz puede ser simple, como en am-ábamos; derivada, como en llorique-ábamos; compuesta, como en salpiment-ábamos; parasintética (derivada y compuesta a la vez), como en pordiose-ábamos. La serie entera de las formas verbales con una raíz común, es decir, todas las formas de un verbo determinado, constituyen la flexión o conjugación de ese verbo. Dentro de ella se incluyen también, por las razones que luego veremos, tres formas privadas por lo menos de desinencias verbales de número y persona: el infinitivo, el participio y el gerundio.

b) Todos los verbos poseen unas mismas categorías de morfemas flexivos. Su forma, sin embargo, varía más o menos sensiblemente en algunos casos de unos verbos a otros. Se exceptúan las desinencias, que son comunes a todos los verbos. De algunas características existen dos o tres variedades: doble variedad, por ejemplo, en am-ába-mos frente a tem-ía-mos y part-ía-mos; triple en am-a-mos, tem-e-mos, part-i-mos. Esta triple variación, que con rigurosa simetría aparece en algún otro morfema modal y temporal: am-a-d, tem-e-d, part-i-d, permite clasificar todos los verbos españoles en tres tipos: los de la 1.a, la 2.a y 3.a conjugación, llamadas también conjugación en -ar, -er, -ir por el hecho de que esa triple variación se repite de manera simétrica en los infinitivos correspondientes: am-ar, tem-er, part-ir.

c) En estos tres verbos y en la mayor parte de los verbos españoles la raíz se mantiene invariable a lo largo de la flexión, si se exceptúa la posición del acento de intensidad, que unas veces afecta a la última sílaba de la raíz: compart-o (pronunciado compárto) y otras veces a la primera sílaba que sigue a la raíz: compart-i-mos (pronunciado compartímos), compart-í-a-mos. En el primer caso hablamos de formas fuertes, en el segundo de formas débiles. Son muchos, sin embargo, los verbos que además de esta variación acentual presentan en su raíz variaciones vocálicas: sient-o, sent-imos, o consonánticas: luzc-o, luc-imos, o vocálicas y consonánticas al mismo tiempo: dig-o, dec-imos; pon-emos, pus-e. Estos cambios de la raíz son de muy variada naturaleza y, por otra parte, algunos de ellos aparecen con frecuencia dentro de un mismo verbo en diferente proporción o afectan a veces a uno o a muy pocos verbos, todo lo cual haría no solo complicada y difícil la tarea de formar con ellos nuevos tipos homogéneos de flexión, como los de amar, temer, partir, sino en cierto modo inútil, porque ninguno de esos verbos de raíz variable deja de pertenecer, por la regularidad de sus morfemas modales y temporales, a alguna de las flexiones en -ar, -er, -ir dotadas de raíz invariable. Estos tres tipos de flexión constituyen la conjugación regular (Cáp. 2.11). Bajo el nombre de conjugación irregular (Cáp. 2.12) se comprenden las diversas modalidades de las variaciones de la raíz y juntamente con ellas los casos, no muy frecuentes, en que varía el tema, y aquellos otros, raros también, en que un mismo verbo presenta una o más raíces de diferente origen etimológico, a lo que se da el nombre de supletivismo.

Temas y características.

a) en la conjugación se distinguen dos temas fundamentales, llamados así por el hecho de que cada uno de ellos da lugar a la formación de varios tiempos y modos: el de presente aparece en el presente de indicativo, en el imperfecto de indicativo de la I conjugación y en el imperativo (también en el infinitivo) (§ 2.10.4a, 1.o, 2.o y 3.o); el de perfecto, en el pretérito perfecto simple de indicativo y en el imperfecto y futuro de subjuntivo (§ 2.10.4b). El presente de subjuntivo, así como el imperfecto de indicativo de la II y III conjugación, tienen temas especiales (§ 2.10.4a, 4.o y 5.o). El futuro de indicativo y el condicional presentan una formación especial (§ 2.10.4c). Para las formas infinitas o no personales, véase el § 2.10.4e.

1.o El tema de presente de indicativo aparece en las tres conjugaciones con variaciones vocálicas y acentuales. (En todos los cuadros que siguen señalamos con acento ortográfico la sílaba sobre la que recae el acento prosódico.)

 

1.a ámo

 

 

1.a amá-mos

I. Sing...

2.a ámas

 

Plural

2.a amá-is

 

3.a áma

 

-

3.a áma-n

 

1.a témo

 

 

1.a temé-mos

II. Sing...

2.a téme-s

 

Plural

2.a temé-is

 

3.a téme

 

-

3.a téme-n

 

1.a párto

 

 

1.a partí-mos

III Sing...

2.a párte-s

 

Plural

2.a partí-s

 

3.a párte

 

-

3.a párte-n

Las variaciones del tema son, pues:

I.

ámo

áma-

amá-

II.

témo

téme-

temé-

III.

párto

párte-

partí-

La vocal que precede a la desinencia es la característica del tema de presente de indicativo.

2.o En el imperfecto de indicativo de la I conjugación se agrega a la variante amá- del tema de presente la característica de imperfecto de indicativo -ba-. El tema presenta en este tiempo una sola variante vocálica y acentual: amá-ba-.

3.o El singular del imperativo se basa en la segunda variante del tema de presente de indicativo: ama, teme, parte. El plural, en la tercera variante: ama-d, teme-d, partid. Esta última aparece también en los infinitivos de las tres conjugaciones: amar, temer, partir.

4.o El tema de presente de subjuntivo aparece formado por la característica -e- para la I y -a- para la II y la III conjugaciones unidas directamente a la raíz. Las dos primeras personas del plural son formas débiles: am-é-mos, am-é-is; tem-á-mos, tem-á-is; part-á-mos, part-á-is. Las restantes son formas fuertes: ám-e, tém-a, párt-a, etc. Los temas de la II y la III conjugación son, pues, idénticos.

5.o Tanto el imperfecto de indicativo de la II conjugación como el de la III forman su tema con la característica -ía- unida directamente a la raíz, sin variación acentual: tem-ía, part-ía, etc. Como en el presente de subjuntivo, se da identidad de tema entre la II y la III conjugación.

Este grupo -ia- es normalmente bisilábico. La dislocación del acento, lo mismo que en otras formas con hiato, es, sin embargo, fenómeno usual en el habla, lo que se refleja con frecuencia en la métrica del verso.

  

1.a amé

 

 

1.a amá-mos

I. Sing...

2.a amá-ste

 

Plural

2.a amá-steis

 

3.a amó

 

-

3.a amá-ron

 

1.a temí

 

 

1.a temí-mos

II. Sing...

2.a temí-ste

 

Plural

2.a temí-steis

 

3.a temió

 

-

3.a temié-ron

 

1.a partí

 

 

1.a partí-mos

III. Sing...

2.a partí-ste

 

Plural

2.a partí-steis

 

3.a partió

 

-

3.a partié-ron

La vocal o el diptongo que precede a la desinencia constituyen la característica de perfecto. También en este tiempo, como podemos observar, es idéntico el tema de la II y la III conjugación.

2.o Tanto el imperfecto como el futuro de subjuntivo se forman agregando a la variante del tema de perfecto de la 3.a persona de plural, amá-, temié-, partié-, las características -se- y -ra- en el primer caso y -re- en el segundo. El acento de intensidad se mantiene siempre en la sílaba del tema originario.

I. amá-se, amá-ra, amá-re; amá-se-s, amá-ra-s, amá-re-s, etc.

II. temié-se, temié-ra, temié-re; temié-se-s, temié-ra-s, temié-re-s, etc.

III. partié-se, partié-ra, partié-re; partié-se-s, partié-ra-s, partié-re-s, etc.

Aquí también la II y la III conjugación uniforman sus temas.

c) El futuro de indicativo y el condicional tienen su origen en dos perífrasis verbales en las que entran el infinitivo del verbo conjugado y el presente e imperfecto de indicativo, respectivamente, del verbo haber en sus formas contractas. Los dos componentes debieron conservar, durante mucho tiempo, su plena autonomía en las formas sintéticas amaré, amaría, de lo que es prueba el haber convivido con ellas, con más o menos intensidad, hasta época relativamente reciente, una forma analítica en la que, entre el infinitivo y los tiempos de haber, se interponen pronombres personales inacentuados: amaros he, partir vos edes (= habedes, habéis), amarle hía (= había). Pero en las formas sintéticas que acabaron por prevalecer llegó a perderse la significación y el carácter funcional de palabra regente que tenía haber en la perífrasis (como en han de + infinitivo, ant. an a + infinitivo), para quedar reducidas las formas he, ha-s, etc., a pura característica temporal. El infinitivo, a su vez, perdió el carácter funcional de término regido y su categoría gramatical, hasta conservar exclusivamente su contenido semántico, como una raíz verbal.

En las tres conjugaciones el acento de intensidad recae uniformemente sobre la misma sílaba, dentro de cada tiempo: sobre la última del tema de futuro: amará-s, temerá-s, partirá-s; sobre la penúltima del tema de condicional: amaría-s, temería-s, partiría-s.

d) Los perfectos fuertes pertenecen a la conjugación irregular. Forman dentro de ella un grupo caracterizado por el hecho de que no solo en los cambios de su raíz, propios de la conjugación irregular, sino también en la estructura de sus temas y características se apartan de las formas regulares, hecho casi excepcional dentro de la conjugación irregular. Por otra parte, a pesar de esta particularidad y de que los cambios de la raíz son de muy variada naturaleza: vocálicos, consonánticos y las más de las veces vocálicos y consonánticos a la vez, todos los perfectos fuertes se ajustan a un modelo temático especial que es estrictamente regular (con una sola excepción que afecta a una sola persona), lo que hace de los perfectos fuertes un grupo singularmente homogéneo. Esta es la razón por la que los hacemos figurar entre los cuadros de todos los demás temas y características. Nos limitamos aquí (para las variedades de la raíz, v. el § 2.12.8) a comparar las características de los perfectos regulares (o débiles) con las características de los perfectos fuertes, señalando en todas las formas la situación del acento prosódico (obsérvese que las características de los perfectos fuertes, a pesar de que estos pueden pertenecer a verbos de las tres conjugaciones: andar, haber, decir, se ajustan a un solo modelo, en contraste con las características de los perfectos regulares, que se ajustan a dos modelos diferentes; para ejemplificar la posición del acento prosódico de los perfectos fuertes escogemos uno cualquiera de entre ellos).

Singular Plural

 

 

1.a

2.a

3.a

1.a

2.a

3.a

Perfectos

I conjugación

am-é

-á-

-á-

-á-

-á-

débiles

II y III conju-

ción....

tem-í

-í-

-ió

-í-

-í-

-ié-

 

part-í

-í-

-ió

-í-

-í-

-ié-

 

 

andúv-e

-í-

-o

-í-

-í-

-ié-

 

 

 

 

 

 

 

-é-

Perfectos

fuertes

I, II y conju-

gación...

(-é, 3.a persona plural, en los perfectos fuertes cuya raíz termi-

na en -j: traj-e-ron, dij-é-ron, condujé-ron

e) Del sistema latino de formas infinitivas o no personales solo han pasado a la lengua española el infinitivo, el gerundio y el participio; el primero solo en su forma activa y de presente; el gerundio como forma invariable, privado de sus morfemas de flexión nominal, y el participio, privado también de ellos, como todas las palabras nominales en español, pero con variación de género y número, como los nombres adjetivos, cuando funciona fuera de las formas compuestas de la flexión (v. 2.10.3a). El infinitivo y el gerundio de los verbos transitivos pueden acompañarse de complementos directos e indirectos nominales, o de acusativos y dativos pronominales; los de los verbos intransitivos, de dativos pronominales o de complementos con a equivalentes a ellos, no de manera diferente, en uno y otro caso, a como lo hacen las formas personales de las mismas clases de verbos. Estos complementos constituyen el carácter más genuino del régimen verbal. Infinitivo, participio y gerundio, asociados a formas personales, entran en diferentes clases de perífrasis para expresar conceptos de naturaleza verbal que las formas sintéticas de la conjugación española expresan ya en parte (modalidad, tiempo y aspecto verbal) y que otras lenguas desarrollan más ampliamente que la nuestra con recursos puramente morfológicos. Existe, pues, una estrecha relación entre el campo semántico de las formas de la conjugación y el de las construcciones perifrásicas verbales, que la Sintaxis trata de precisar.

Los tres infinitivos amar, temer y partir mantienen (§ 2.10.4a) la característica del tema de presente de indicativo en su forma débil. Los participios amado, temido, partido son formas nominales que estudiaremos al tratar de la Derivación. De los participios irregulares con acentuación fuerte: puesto, visto, etc., tratamos en la conjugación irregular (v. § 2.12.11). Los gerundios de la I, amando, y de la III, partiendo, conservan el vocalismo latino en la sílaba acentuada; el de la II, temiendo, ha adoptado el vocalismo de la III española. Como vemos, la II y la III conjugación se uniforman también en el participio y el gerundio.

Las formas procedentes del participio latino se emplearon esporádicamente durante algún tiempo, sobre todo en la Edad Media, con su pleno régimen verbal, como los infinitivos y los gerundios. Al fin, perdido este carácter, conservaron exclusivamente su naturaleza nominal, con la categoría de adjetivos o sustantivos derivados. El vocalismo de la sílaba acentuada, en los procedentes de la II y III conjugación española, coincide en unos casos con el de los gerundios: teniente, teniendo de tener; maldiciente, maldiciendo de maldecir. En otros casos, los procedentes de la II conjugación española conservan su vocal -e- originaria, en desacuerdo con el vocalismo del gerundio: descendente (también descendiente), descendiendo de descender; yacente, yaciendo de yacer. Inversamente, algunos procedentes de verbos de la II conjugación presentan la vocal e: urgente, urgiendo, de urgir. De estas particularidades se tratará en el capítulo sobre Derivación.

2.10.5 El acento en el verbo. — Como resulta de las descripciones que hacemos en este capítulo, la acentuación esdrújula solo aparece dentro del verbo español en algunas formas débiles: am-ábamos, am-aríamos, etc., nunca en las formas fuertes, que son nueve en total (singular y 3.a persona de plural de los presentes de indicativo y subjuntivo, y 2.a persona de singular del imperativo): am-o..., am-e... y am-a. Esa razón explica el contraste acentual entre los sustantivos y adjetivos lástima, líquido, fórmula, íntimo, entre otros muchos, y las formas fuertes de los verbos correspondientes: lastima, líquido, formula, íntimo. Debemos decir, por lo tanto, alineo, alineas, alinee, delineo, etcétera, y no alíneo, alíneas, alínee, delíneo, como va siendo cada vez más frecuente oír y leer.

CONJUGACIÓN REGULAR

2.11.2 Primera conjugación. Modelo: amar.

A. Formas no personales:

Simples Compuestas:

Infinitivo amar

haber amado

Gerundio amando

habiendo amado

Participio amado

 

B. Formas personales:

Modo indicativo

Tiempos simples Tiempos compuestos:

Presente

(Bello: Presente)

Pretérito perfecto compuesto

(Bello: Ante-presente)

amo

he amado

amas

has amado

ama

ha amado

amamos

hemos amado

amáis

habéis amado

aman

han amado

(Bello: Copretérito)

Pretérito pluscuamperfecto

(Bello: Ante-copretérito)

amaba

había amado

amabas

habías amado

amaba

había amado

amábamos

habíamos amado

Pretérito imperfecto

amabais

habíais amado

amaban

habían amado

Pretérito perfecto simple

(Bello: Pretérito)

Pretérito anterior

(Bello: Ante-pretérito)

amé

hube amado

amaste

hubiste amado

amó

hubo amado

amamos

hubimos amado

amasteis

hubisteis amado

amaron

hubieron amado

Futuro

(Bello: Futuro)

Futuro perfecto

(Bello: Ante-futuro)

amaré

habré amado

amarás

habrás amado

amará

habrá amado

amaremos

habremos amado

amaréis

habréis amado

amarán

habrán amado

Condicional

(Bello: Pospretérito)

Condicional perfecto

(Bello: Ante-pospretérito)

amaría

habría amado

amarías

habrías amado

amaría

habría amado

amaríamos

habríamos amado

amaríais

habríais amado

amarían

habrían amado

Modo subjuntivo

Presente

(Bello: Presente)

Pretérito perfecto

(Bello: Ante-presente)

ame

haya amado

ames

hayas amado

ame

haya amado

amemos

hayamos amado

améis

hayáis amado

amen

hayan amado

 

Pretérito imperfecto

(Bello: Pretérito)

Pretérito pluscuamperfecto

(Bello: Ante-pretérito)

amase o amara

hubiese o hubiera amado

amases o amaras

hubieses o hubieras amado

amase o amara

hubiese o hubiera amado

amásemos o amáramos

hubiésemos o hubiéramos amado

amaseis o amarais

hubieseis o hubierais amado

amasen o amaran

hubiesen o hubieran amado

Futuro

(Bello: Futuro)

Futuro perfecto

(Bello: Ante-futuro)

amare

hubiere amado

amares

hubieres amado

amare

hubiere amado

amáremos

hubiéremos amado

amareis

hubiereis amado

amaren

hubieren amado

Modo imperativo

Presente

Ama

Amad

Segunda conjugación. Modelo: Temer

A. Formas no personales:

Simples Compuestas:

Infinitivo temer

haber temido

Gerundio temiendo

habiendo temido

Participio temido

 

B. Formas personales:

Modo indicativo

Tiempos simples Tiempos compuestos:

Presente

(Bello: Presente)

Pretérito perfecto compuesto

(Bello: Ante-presente)

temo

he temido

temes

has temido

teme

ha temido

tememos

hemos temido

teméis

habéis temido

temen

han temido

Pretérito imperfecto

(Bello: Copretérito)

Pretérito pluscuamperfecto

(Bello: Ante-copretérito)

temía

había temido

temías

habías temido

temía

había temido

temíamos

habíamos temido

temíais

habíais temido

temían

habían temido

Pretérito perfecto simple

(Bello: Pretérito)

Pretérito anterior

(Bello: Ante-pretérito)

temí

hube temido

temiste

hubiste temido

temió

hubo temido

temimos

hubimos temido

temisteis

hubisteis temido

temieron

hubieron temido

Futuro

(Bello: Futuro)

Futuro perfecto

(Bello: Ante-futuro)

temeré

habré temido

temerás

habrás temido

temerá

habrá temido

temeremos

habremos temido

temeréis

habréis temido

temerán

habrán temido

Condicional

(Bello: Pós-pretérito)

Condicional perfecto

(Bello: Ante-pospretérito)

temería

habría temido

temerías

habrías temido

temería

habría temido

temeríamos

habríamos temido

temeríais

habrías temido

temerían

habrían temido

Modo subjuntivo

Presente

(Bello: Presente)

Pretérito perfecto

(Bello: Ante-presente)

tema

haya temido

temas

hayas temido

tema

haya temido

temamos

hayamos temido

temáis

hayáis temido

teman

hayan temido

 

Pretérito imperfecto

(Bello: Pretérito)

Pretérito pluscuamperfecto

(Bello: Ante-pretérito)

temiese o temiera

hubiese o hubiera temido

temieses o temieras

hubieses o hubieras temido

temiese o temiera

hubiese o hubiera temido

temiésemos o temiéramos

hubiésemos o hubiéramos temido

temieseis o temierais

hubieseis o hubierais temido

temiesen o temieran

hubiesen o hubieran temido

Futuro

(Bello: Futuro)

Futuro perfecto

(Bello: Ante-futuro)

temiere

hubiere temido

temieres

hubieres temido

temiere

hubiere temido

temiéremos

hubiéremos temido

temiereis

hubiereis temido

temieren

hubieren temido

Modo imperativo

Presente

teme

temed

2.11.4. Tercera conjugación. Modelo: partir.

A. Formas no personales:

Simples Compuestas:

Infinitivo partir

haber partido

Gerundio partiendo

habiendo partido

Participio partido

 

B. Formas personales:

Modo indicativo

Tiempos simples Tiempos compuestos:

Presente

(Bello: Presente)

Pretérito perfecto compuesto

(Bello: Ante-presente)

parto

he partido

partes

has partido

parte

ha partido

partimos

hemos partido

partís

habéis partido

parten

han partido

Pretérito imperfecto

(Bello: Copretérito)

Pretérito pluscuamperfecto

(Bello: Ante-copretérito)

partía

había partido

partías

habías partido

partía

había partido

partíamos

habíamos partido

partíais

habíais partido

partían

habían partido

Pretérito perfecto simple

(Bello: Pretérito)

Pretérito anterior

(Bello: Ante-pretérito)

partí

hube partido

partiste

hubiste partido

partió

hubo partido

partimos

hubimos partido

partisteis

hubisteis partido

partieron

hubieron partido

Futuro

(Bello: Futuro)

Futuro perfecto

(Bello: Ante-futuro)

partiré

habré partido

partirás

habrás partido

partirá

habrá partido

partiremos

habremos partido

partiréis

habréis partido

partirán

habrán partido

Condicional

(Bello: Pós-pretérito)

Condicional perfecto

(Bello: Ante-pospretérito)

partiría

habría partido

partirías

habrías partido

partiría

habría partido

partiríamos

habríamos partido

partiríais

habríais partido

partirían

habrían partido

Modo subjuntivo

Presente

(Bello: Presente)

Pretérito perfecto

(Bello: Ante-presente)

parta

haya partido

partas

hayas partido

parta

haya partido

partamos

hayamos partido

partáis

hayáis partido

partan

hayan partido

 

Pretérito imperfecto

(Bello: Pretérito)

Pretérito pluscuamperfecto

(Bello: Ante-pretérito)

partiese o partiera

hubiese o hubiera partido

partieses o partieras

hubieses o hubieras partido

partiese o partiera

hubiese o hubiera partido

partiésemos o partiéramos

hubiésemos o hubiéramos partido

partieseis o partierais

hubieseis o hubierais partido

partiesen o partieran

hubiesen o hubieran partido

Futuro

(Bello: Futuro)

Futuro perfecto

(Bello: Ante-futuro)

partiere

hubiere partido

partieres

hubieres partido

partiere

hubiere partido

partiéremos

hubiéremos partido

partiereis

hubiereis partido

partieren

hubieren partido

Modo imperativo

Presente

Parte

Caracteres distintivos.

a) De los tres grupos en que pueden clasificarse los verbos españoles según la conjugación a que pertenecen, el primero es con mucha diferencia el más numeroso. Es también el más estable y productivo. Todos los verbos en -ar heredados proceden de la conjugación latina en -ãre. Todos los verbos creados en español por derivación directa se acomodan a la 1.a conjugación. La derivación con sufijos verbales da también formaciones en -ar: -ear, -ficar, -izar, -ntar, y casi todos los compuestos nuevos siguen también la 1.a conjugación. Fuera de estos casos, únicamente los verbos incoativos en -sc**ere de la 3.a conjugación latina, extinguida en romance, sirvieron de modelo para la formación de incoativos españoles en -cer, formación que tuvo mucha vitalidad desde los orígenes del idioma y aún la conserva en parte. Estos verbos en -cer, a diferencia de los formados mediante los sufijos derivativos de la 1.a conjugación, son todos irregulares (apart. [J] del § 2.12.4, 2.o).

b) De la estabilidad de la 1.a conjugación no han participado la 2.a y la 3.a. Causa probable de ello fue la extinción en romance del paradigma latino-**ere, cuyos verbos se acomodaron a la conjugación -er o -ir española, en muchos casos sin razones claras a favor de la una o de la otra. De los dos verbos latino, de idéntica estructura en la parte final de la raíz: tang**ere y plang**ere, el primero hizo tañer y el segundo plañir. Verbos de una misma raíz, unos fueron a -er y otros a -ir, como correr y ocurrir. En español antiguo es frecuente la vacilación entre -er y -ir, de lo que todavía quedan algunas muestras en la conjugación irregular. La casi total igualación entre los paradigmas de la 2.a y la 3.a conjugación española (v. §§ 2.11.3 y 2.11.4) facilitó probablemente el trasiego. Varios verbos en -ir son defectivos (v. § 2.12.13) y algunos entraron en competencia con formaciones incoativas, que los desplazaron pronto: bastir, bastecer; enflaquir, enflaquecer; escarnir, escarnecer; gradir, gradecer. En la conjugación regular solo un verbo, de introducción reciente (1775-81, en Benito Bails, Elementos de Matemáticas), vacila entre -er y -ir, o dicho más bien, es de doble conjugación: converger, convergir. No ocurre lo mismo con el verbo divergir, de la misma raíz que el anterior y de introducción también reciente, aunque no ha dejado de incluirse la variante diverger en algunos diccionarios, como en el de Argentinismos de Lisandro Segovia, 1911. En contraste con divergir es la forma emerger la que se mantiene hasta hoy, a pesar de que algunos diccionarios recogen también la variante emergir.

c) Tratamos a continuación de caracterizar fono-lógicamente los verbos regulares de las tres conjugaciones atendiendo al vocalismo de su raíz (penúltima sílaba del infinitivo).

1.o Son regulares todos los verbos de la 1.a conjugación que tienen a, i o u en la raíz, excepto andar, su compuesto desandar y jugar.

2.o Son regulares todos los verbos de la 1.a conjugación que tienen diptongo en la penúltima sílaba del infinitivo. Todos los diptongos propios pueden figurar en esta posición: envainar, peinar, cohibir, defraudar, adeudar; apiadar, inquietar, gestionar, aguantar, frecuentar; arruinar, enviudar. A veces también diptongos impropios: ahorrar, ahogar, empeorar. Son escasos los que deshacen el diptongo en las formas fuertes: co-híbo, a veces arru-ino. El diptongo impropio se deshace siempre en esas formas: a-horro, a-hogo, empe-oro.

3.o Son regulares todos los verbos de la 1.a conjugación cuyo infinitivo termina en -aar, -ear, -iar, -oar, -uar. Este carácter no va nunca unido al del punto anterior, excepto en desahuciar y en algún otro verbo de uso muy raro, como acuantiar.

4.o Ningún verbo, regular ni irregular, presenta vocalismo i-er ni u-er en la 2.a conjugación.

5.o Los escasos verbos de la 3.a conjugación que presentan diptongo en la penúltima sílaba del infinitivo, son todos regulares: aplaudir, disuadir, persuadir, reunir y algún otro.

CONJUGACIÓN IRREGULAR

Introducción.

a) Como ya hemos visto (§ 2.10.1c), las irregularidades que se presentan en la conjugación española, con raras excepciones de que hablaremos más adelante, afectan a la raíz verbal. Son pocos los casos en que estos cambios de la raíz proceden de la lengua latina. Así, en parte, los perfectos fuertes. En su conjunto, las irregularidades son resultado de la acción de las leyes fonéticas sobre el sistema entero de la lengua española. El estudio de esta acción compleja, en todas sus fases históricas, está reservado a obras especiales. En la exposición que sigue nos limitamos, dentro de lo posible, a la determinación de los caracteres puramente formales que definen y clasifican una irregularidad dada, entendiéndose que el empleo de fórmulas genéticas como «se agrega a», «procede de», «tiene prelación sobre», etc., no pasa de ser un recurso convencional al que acudimos en defecto de fórmulas adecuadas para la descripción de un estado, no un proceso, lingüístico.

Para la entera descripción de una irregularidad determinada hay que tener en cuenta dos series de datos: 1.o, los que se refieren a su estructura fonológica, y 2.o, los que se refieren a su extensión (formas flexivas, conjugaciones y verbos en que aparece). Los examinamos sumariamente a continuación.

b) La irregularidad puede ser vocálica, consonántica o mixta.

1.o Irregularidad vocálica. La forma irregular presenta en la raíz una vocal más cerrada, pero del mismo timbre, que la vocal de la raíz, tal como esta raíz aparece en el infinitivo: de ped-ir, pid-ió; de mor-ir, mur-ió; o un diptongo creciente, siempre con vocal silábica e: de quer-er, quier-o; de volv-er, vuelv-o; de inquir-ir, inquier-o; de jug-ar, jueg-o. Estas seis irregularidades o variaciones: e/i (I), o/u (II), e/ie (III), o/ue (IV), i/ie (V), u/ue (VI), se presentan con cierta simetría fonológica, simetría que reaparece en la manera de estar distribuidas dentro de la flexión, como veremos.

2.o Irregularidad consonántica. Puede consistir en la sustitución de una consonante por otra (la consonante de la forma irregular es siempre sonora): hac-er, hag-a; hab-er, hay-a (VII), o en la adición de una consonante a la consonante final de la raíz del infinitivo: nac-er, nazc-o; sal-ir, salg-o; ven-ir, veng-o (VIII), o en la adición de una consonante a la última vocal de la raíz del infinitivo: hu-ir, huy-o; o-ír, oy-e (IX).

3.o Irregularidad mixta. Se produce por la sustitución de una vocal y una consonante por otra vocal y otra consonante, simultáneamente: dec-ir, dig-o; sab-er, sep-a; cab-er, quep-a (X), o por la agregación del grupo -ig- a la última vocal de la raíz: o-ír, oig-o; tra-er, traig-a (XI).

4.o En los párrafos finales de este capítulo se examinan las irregularidades que afectan al tema (di, haz ... doy, voy ...), o al tema y a la raíz simultáneamente (perfectos fuertes), así como algunas otras irregularidades de carácter excepcional por ser de sistematización más difícil que las examinadas hasta aquí: contracciones, verbos con más de una raíz, futuros y condicionales irregulares, participios y gerundios irregulares (§§ 2.12.6 a 2.12.12). En casi todos estos casos la irregularidad no suele presentarse sola, sino asociada a otra o a otras irregularidades dentro del verbo o de los pocos verbos a que se extiende.

c) Para la distribución de cada una de estas clases de irregularidades entre las formas del verbo y la conjugación a que pertenecen hay que atenerse a los datos siguientes:

1.o Las cuatro irregularidades vocálicas que consisten en un diptongo: variaciones (III), (IV), (V) y (VI) (apart. 1.o del § 2.12.1b anterior) afectan exclusivamente a las nueve formas fuertes del verbo, es decir, a las formas con acento de intensidad en el radical, que son: todo el singular y la 3.a persona de plural de los dos presentes (indicativo y subjuntivo) y el singular del imperativo (v. § 2.10.5). Así de acertar: acierto, aciertas, acierta, aciertan; acierte, aciertes, acierte, acierte; acierta. Estas irregularidades se hallan siempre, por lo tanto, condicionadas por el acento de intensidad. Aparecen en verbos que pertenecen a las tres conjugaciones -ar, -er, -ir, en la distribución que veremos.

2.o Las irregularidades vocálicas (I) y (II) afectan a todas las formas en que la sílaba que sigue a la raíz no contiene i silábica, que son: todo el singular y la 3.a persona de plural del presente de indicativo, así de pedir: pido, pides, pide, piden; todo el subjuntivo: pida, pidas, pida, pidamos, pidáis, pidan; en singular del imperativo: pide; las 3.as personas del perfecto simple: pidió, pidieron; todas las formas derivadas del mismo: pidiera ... pidiese .. pidiere..., y el gerundio: pidiendo, en contraste con las formas en que la sílaba que sigue a la raíz es una -i- silábica: ped-i-mos, ped-í-a, ped-i-r, ped-i-do, etc. Por consiguiente, esta irregularidad se halla condicionada, con independencia del acento de intensidad, por la presencia o no presencia de -i- silábica en el tema y, según esto, pertenece a verbos de la 3.a conjugación.

3.o A estas mismas formas —exceptuado el pretérito perfecto simple, sus tiempos derivados y el gerundio— afecta la irregularidad consonántica (IX) (apart. 2.o del § 2.12.1b anterior). Así de huir: huyo, huyes, huye; huya, huyas, huya, huyamos, huyáis, huyan; huye (para la -y- del gerundio huyendo y del perfecto simple y tiempos afines: huyó, huyeron, etc., véase § 2.12.1f, 1.o) en contraste con hu-i-mos, hu-í-s, etc. Por razón análoga a la del apartado anterior, esta irregularidad se extiende solo a verbos de la 3.a conjugación.

4.o Las restantes irregularidades consonánticas y las mixtas (aparts. 2.o y 3.o del § 2.12.1b anterior) se producen, con independencia del acento, en las formas con o temática del presente de indicativo y al mismo tiempo en las formas con a temática del presente de subjuntivo: Afectan, por consiguiente, a verbos de la 2.a y la 3.a conjugación. Así de valer: valgo, valga...; de salir: salgo, salga...; de oír: oigo, oiga; de caber: quepo, quepa...

d) Varía notablemente el número de verbos a que se extiende cada una de las irregularidades examinadas hasta aquí. Algunas se producen en uno o dos verbos. Así la variación u/ue (VI): jugar, o la variación i/ie (V): inquirir y adquirir. En algunos casos todos los verbos que poseen, con exclusión de otros, una determinada irregularidad presentan en el infinitivo una estructura común a partir de la vocal radical. Es el caso de inqu-irir y adqu-irir. Hablamos entonces resumidamente de verbos terminados en -irir, porque todos ellos, y solo ellos, contienen la variación de que se trata. Lo mismo ocurre con los verbos en -uir, cerca de cuarenta en total, del grupo (IX) (variación u/uy). Hablamos también de verbos en -edir porque todos los que presentan esta estructura aparecen sometidos a la variación e/i del grupo (I). Pero en este caso y otros semejantes, de la misma variación participan otros verbos de diferente, aunque análoga estructura: verbos en -egir, -etir, etc. La situación no es la misma, en cambio, por lo que hace a los verbos con variación vocálica e/ie, o/ue, grupos (III) y (IV). No existe para ellos la posibilidad de una caracterización formal que los abarque a todos bajo un infinitivo de estructura común, o bajo diversos infinitivos de estructuras análogas, como en el caso del grupo (I). De los dos verbos renovar y innovar, por ejemplo, de una misma estructura y hasta de una misma etimología, el primero diptonga y el segundo no. Lo mismo ocurre con otros pares: defender, ofender. Hablamos entonces de verbos en -o-ar (apart. [C]), -e-ar (apart. [B]), etcétera, recurriendo a una fórmula demasiado general que no caracteriza al grupo heterogéneo, pero que es útil a veces en nuestra exposición.

e) Ocurre con alguna frecuencia en la conjugación irregular española que dentro de un verbo o de un determinado grupo de verbos aparezcan dos o más irregularidades de clases diferentes. Todos los perfectos fuertes (excepto anduve) y los futuros y condicionales (para unos y otros, v. §§ 2.12.9 y 2.12.10), por ejemplo, pertenecen a verbos en los que se da alguna otra o algunas otras irregularidades. Llamamos especialmente la atención sobre el hecho de que algunas formas verbales aparecen sometidas a dos clases de irregularidades. Si las dos concurren dentro de un mismo verbo, una de ellas deja de actuar necesariamente. En la concurrencia de las irregularidades (VIII) y (III), como en tener y venir, (VIII) tiene la preferencia:

tengo

tenga

tienes

tengas

tiene

tenga

........

tengamos

........

tengáis

tienen

tengan

(Van en cursiva las formas en que deja de actuar (III), es decir, en ellas tien- cede en favor de teng-).

En la concurrencia de (I) con (III), por el contrario, como en sentir y otros muchos verbos, tiene la preferencia (III):

siento

sienta

sientes

sientas

siente

sienta

.........

sintamos

.........

sintáis

sienten

sientan

(En cursiva las formas en que deja de actuar (I), es decir, en ellas sint- cede en favor de sient-).

f) No parece necesario advertir que en la clasificación de las irregularidades no entran para nada las variaciones simplemente ortográficas, como sigo/sigue, dirigimos/dirijamos, hice/hizo, etc. Nazco no es una variante de nace por la presencia de z (tanto la z de nazco como la c de nace en este caso representan el fonema /**/, sino por la c, representación aquí del fonema /k/. La variación es, por consiguiente, /**/ ~ /**k/.

Algunas aparentes anomalías obedecen a principios generales fonológicos del sistema español y no constituyen tampoco, por consiguiente, irregularidad. Las enumeramos a continuación.

1.o Los verbos regulares leer, proveer, creer y los irregulares en -uir, así como caer, oír y sus compuestos tienen consonante y en el gerundio, en el tema de perfecto (3.as personas) y en el de los tiempos derivados del mismo: le-yendo, le-yó, le-ye-ron, le-ye-se ... o-yó ...hu-yó ... ca-yó ... etc., en vez de la vocal i de los verbos cuya raíz termina en consonante: tem-iendo, tem-ió, tem-ie-ron, tem-ie-se ... durm-ió, durm-ie-se ... val-ió, val-ie-se, etc. La imposibilidad de la delimitación silábica /lei.ó/ o /le.ió/, lo mismo que en el caso del plural de rey /**réy/: /**réi.es/ o /**ré.ies/, explica fonológicamente las formas le-yó, re-yes, con consonante y.

2.o Por razones análogas, tanto hierro, hiervo, de herrar, hervir, como yerro, yergo, de errar, erguir, son producto de la variación e/ie (I), pero con el fonema consonántico y, no con el vocálico no silábico i-.

3.o En el perfecto simple (3.as personas), en sus tiempos afines y en el gerundio de los verbos tañer, atañer y de los terminados en -añir, -iñir, -uñir y -ullir, todos ellos regulares, y en las mismas formas de los terminados en -eñir, todos irregulares, no se escribe la i propia del tema de los verbos de la 2.a y la 3.a conjugación.

g) Los tiempos compuestos no tienen más irregularidades que las del auxiliar haber y las de algunos participios. De unas y otras tratamos en epígrafes especiales de este capítulo (apart. [I] y § 2.12.11).

Caracterización general de los verbos irregulares.

1.o Todos los verbos irregulares en -ar, con muy pocas excepciones, no tienen más irregularidades que una de las dos variaciones e/ie (III), o/ue (IV) y solo esa.

2.o Los verbos de la 3.a conjugación de estructura -e-ir, con muy raras excepciones, son todos irregulares (aparts. [A] y [B], 3.o).

3.o Los imperfectos de indicativo carecen de irregularidades, salvo muy raras excepciones, que se reducen casi exclusivamente a los imperfectos, heredados del latín, era e iba, de los verbos de raíz múltiple ser e ir (§ 2.12.8).

4.o Existe cierto grado de simetría formal en las irregularidades, como hemos observado ya especialmente en las irregularidades vocálicas, su distribución y su concurrencia. Refiriéndose a las irregularidades del verbo castellano hablaba ya Bello (nota XI de su Gramática) de la «regularidad... de sus mismas irregularidades».

Irregularidades vocálicas.

[A] Variación e/i (I). Aparece i y no e en la raíz cuando el vocalismo de la sílaba siguiente no es simplemente -i- (es decir, no consiste en i silábica). Esta irregularidad se extiende solamente a verbos de la 3.a conjugación (esquema: -e-ir)

 

pid-o

pid-a

 

pid-e-s

pid-a-s

Presentes

pid-e

pid-a

 

ped-i-mos

pid-a-mos

 

ped-í-s

pid-á-is

 

pid-e-n

pid-a-n

Imperativo

pid-e

 

ped-i-d

 

ped-í

 

ped-i-ste

Perfecto simple

pid-ió

 

ped-i-mos

 

ped-i-steis

 

pid-ie-ron

Tiempos derivados

pid-ie-ra, pid-ie-ras ... pid-ie-se,

del perfecto simple

pid-ie-se-s ...

 

pid-ie-re, pid-ie-res ...

Formas no personales

pedir, pedido, pid-iendo.

Se extiende esta irregularidad a los verbos servir y deservir y además a todos los verbos cuyo infinitivo presenta en su estructura una de las terminaciones siguientes (algunas de ellas pertenecen a un verbo único)

-ebir: concebir.

-edir: medir, desmedirse, comedir, descomedirse, remedir; pedir, despedir, impedir, expedir y reexpedir.

-egir: elegir, reelegir, colegir, recolegir; regir, corregir.

-eguir: seguir, conseguir, perseguir, proseguir, reseguir y subseguir.

-emir: gemir.

-enchir: henchir, rehenchir.

-endir: rendir.

-eñir: ceñir, desceñir; constreñir (o costreñir), estreñir; heñir; reñir; teñir, desteñir, reteñir.

-estir: vestir, desvestir, investir, revestir, sobrevestir, travestir; embestir.

-etir: derretir; competir, repetir.

Todos los verbos terminados em -eír, que son: desleír; engreírse; freír, refreír, sofreír; reír, sonreír, se acomodan a este mismo paradigma. Agregan siempre, por otra parte, la irregularidad vocálica que consiste en suprimir la i de los diptongos io, ie, propios de los temas de perfecto (3.as personas), y la i del diptongo ie, propio de todas las formas flexivas derivadas del perfecto simple y del gerundio (señalamos con asterisco esta irregularidad secundaria y con un punto, como hicimos en el Cáp. 1.4, el límite silábico entre vocales, para marcar bien el hiato de estos verbos).

 

rí-o

rí-a

 

rí.e-s

rí.a-s

Presentes

ri.e

rí.a

 

re.í.-mos

ri.a-mos

 

re.í-s

ri.á-is

 

rí.e-n

rí.a-n

Imperativo

rí.e

 

re.i.d

 

re.í

 

re.í-ste

Perfecto simple

*ri.ó

 

re.í-mos

 

re.í-steis

 

*ri.e-ron

Tiempos derivados

del perfecto simple

*ri.e-ra, *ri.e-ras ... *ri.e-se, *ri.e-se-s ... *ri.e-re, *ri.e-re.s ...

Formas no personales

re.ír, *ri.endo, re.ído.

Esta supresión de la i no silábica del tema no está condicionada, como en el caso de los verbos en -eñir, por razones fonológicas de alcance general y debe considerarse como verdadera irregularidad.

Para el verbo decir y sus compuestos, a los que se extiende también la variación e/i, pero como irregularidad mixta y asociada además a otras clases de irregularidad, véase el § 2.12.14.

[B] Variación e/ie (III). La raíz presenta ie en vez de e en todas las formas fuertes de la flexión (singular y 3.a persona de plural de los dos presentes y singular del imperativo).

1.o Verbos de 1.a conjugación (esquema: e-ar).

 

aciert-o

aciert-e

 

aciert-a-s

aciert-e-s

Presentes

aciert-a

aciert-e

 

acert-a-mos

acert-e-mos

 

acert-á-is

acert-é-is

 

aciert-a-n

aciert-e-n

Imperativo

aciert-a

 

acert-a-d

Se extiende esta irregularidad a los verbos siguientes:

Acertar, desacertar;

Adestrar;

Alebrarse ‘acobardarse’;

Alentar, desalentar;

Apacentar;

Apernar, despernar, entrepernar;

Apretar, desapretar, reapretar;

Arrendar ‘dar o tomar en arriendo’, desarrendar, subarrendar;

Arrendar ‘sujetar por las riendas’;

Aterrar ‘derribar, abatir’, desterrar, enterrar, desenterrar, soterrar;

Atravesar;

Calentar, recalentar;

Cegar;

Cerrar, encerrar, desencerrar;

Cimentar;

Comenzar;

Concertar, desconcertar;

confesar;

Dentar ‘echar los dientes’, ‘formar dientes a una cosa’, endentar, desdentar;

Derrengar;

Deslendrar;

Desmembrar;

Despertar;

Despezar;

Emparentar;

Empedrar, desempedrar;

Empezar;

Encomendar, recomendar;

Enhestar ‘poner enhiesto’;

Enmendar, remendar;

Enlenzar;

Ensangrentar;

Errar;

Estregar, restregar;

Fregar, refregar, transfregar (o trasfregar);

Gobernar, desgobernar;

Helar, deshelar;

Herbar, desherbar;

Herrar, desherrar, reherrar;

Incensar;

Infernar;

Invernar (o hibernar, hoy menos frecuente), desinvernar;

Manifestar;

Melar, amelar, desmelar, enmelar;

Mentar;

Merendar;

Negar, abnegar, denegar, desnegar, renegar, derrenegar;

Nevar, desnevar;

Pensar, repensar;

Plegar, desplegar, replegar;

Quebrar, aliquebrar, perniquebrar, requebrar, resquebrar;

Recentar ‘poner la levadura’;

Regar, sorregar;

Regimentar ‘reducir a regimientos varias compañías o partidas sueltas’;

Retentar ‘volver a amenazar la enfermedad’ (lat. retenãre);

Reventar;

Salpimentar;

Sarmentar;

Segar, resegar;

Sembrar, resembrar, sobresembrar;

Sentar, asentar, desasentar;

Serrar, aserrar;

Sosegar, desasosegar;

Templar, destemplar;

Tentar (lat. temptãre), atentar, desatentar ‘hacer perder el tiento’, destentar ‘quitar la tentación’);

Trasegar;

Tropezar;

Ventar, aventar, desventar, reaventar.

Se extiende también a todos los verbos cuyo infinitivo termina en -emblar, que son: temblar y su compuesto retemblar.

2.o Verbos de la 2.a conjugación (esquema: -e-er).

 

tiend-o

tiend-a

 

tiend-e-s

tiend-a-s

Presentes

tiend-e

tiend-a

 

tend-e-mos

tend-a-mos

 

tend-é-is

tend-á-is

 

tiend-e-n

tiend-a-n

Imperativo

tiend-e

 

tend-e-d

Se extiende esta irregularidad a los verbos:

Ascender, descender, trascender (o trascender), condescender;

Defender;

Encender;

Heder;

Hender;

Tender, atender, contender, distender, entender, extender, subtender, coextenderse, desatender, desentenderse, sobreentender (o sobrentender), subentender;

Y además a todos los verbos cuyo infinitivo presenta en su estructura una de las terminaciones siguientes (algunas de ellas pertenecen a un verbo único):

-erder: perder;

-erner: cerner;

-erter: verter, reverter ‘rebosar, verter, derramar’, sobreverterse, trasverter.

Poseen esta misma variación, pero asociada a otras irregularidades, los verbos querer, tener y sus compuestos (v. § 2.12.14).

3.o Verbos de la 3.a conjugación (esquema: -e-ir).

 

disciern-o

disciern-a

 

disciern-e-s

disciern-a-s

Presentes

disciern-e

disciern-a

 

discern-i-mos

discern-a-mos

 

discern-í-s

discern-á-is

 

disciern-e-n

disciern-a-n

Imperativo

disciern-e

 

discern-i-d

Siguen esta irregularidad:

Cernir, discernir, concernir;

Hendir.

Poseen esta misma irregularidad, pero asociada a otras, el verbo venir y sus compuestos (v. § 2.12.14).

[C] Variación o/ue (IV). La raíz presenta ue en vez de o en todas las formas fuertes de la flexión (singular y 3.a persona de plural de los dos presentes y singular del imperativo).

1.o Verbos de la 1.a conjugación (esquema: -o-ar):

 

suen-o

suen-e

 

suen-a-s

suen-e-s

Presentes

suen-a

suen-e

 

son-a-mos

son-e-mos

 

son-á-is

son-é-is

 

suen-a-n

suen-e-n

Imperativo

suen-a

 

son-a-d

Se extiende esta irregularidad a los verbos siguientes:

Abuñolar;

Acordar. ‘poner de acuerdo’, concordar ‘estar de acuerdo’, desacordar ‘estar en desacuerdo’, discordar ‘discrepar’;

Acordar ‘volver uno en su juicio, despertar’, acordarse ‘recordar’;

Acornar, descornar, mancornar;

Acostar, recostar;

Almorzar;

Amoblar;

Amolar;

Apostar;

Asolar ‘poner por el suelo, destruir, arrasar’;

Avergonzar, desvergonzarse;

Azolar;

Clocar, aclocar, enclocar;

Colar, escolar, recolar, trascolar;

Consolar, desconsolar, desolar;

Contar, descontar, recontar;

Costar;

Degollar;

Denostar;

Derrocar ‘derribar’;

Descollar;

Descordar, encordar, desencordar;

Desflocar;

Desmajolar;

Desollar;

Desosar;

Dolar;

Emporcar;

Encorar ‘cubrir con cuero’;

Encovar ‘encerrar, guardar’;

Engorar, de güero (también huero);

Engrosar, desengrosar;

Entortar;

Follar y afollar ‘soplar con fuelle’;

Forzar, esforzar, reforzar;

Hollar, rehollar;

Mostrar, demostrar;

Poblar, despoblar, repoblar;

Probar, aprobar, comprobar, desaprobar, improbar, reprobar;

Recordar ‘despertar’, ‘tener recuerdo de algo’;

Regoldar;

Renovar;

Resollar;

Rodar;

Rogar;

Solar, sobresolar;

Soldar, desoldar;

Soltar;

Sonar, asonar ‘asonantar’, consonar, disonar, malsonar, resonar;

Soñar, ensoñar, trasoñar;

Tostar, retostar;

Trascordarse;

Trocar, destrocar, trastrocar y traslocar;

Tronar, atronar, retronar;

Volar, revolar, trasvolar;

Volcar, revolcar;

Y además a todos los verbos cuyos infinitivos presentan en su estructura una de las terminaciones siguientes (la segunda pertenece a un solo verbo):

-olgar: colgar, descolgar; holgar;

-ontrar: encontrar.

2.o Verbos de la 2.a conjugación (esquema: -o-er):

 

vuelv-o

vuelv-a

 

vuelv-e-s

vuelv-a-s

Presentes

vuelv-e

vuelv-a

 

volv-e-mos

volv-a-mos

 

volv-é-is

volv-á-is

 

vuelv-e-n

vuelv-a-n

Imperativo

vuelv-e

 

volv-e-d

Se extiende esta irregularidad a los verbos cocer, escocer, recocer y además a todos los verbos cuyo infinitivo presenta en su estructura una de las terminaciones siguientes:

-oler: oler; doler, condoler; moler, demoler; soler.

-olver: absolver, disolver, resolver; volver, devolver, envolver, revolver, desenvolver.

-orcer: torcer, retorcer.

-order: morder, remorder.

-over: llover; mover, conmover, promover, remover.

El verbo poder participa también de esta irregularidad, asociada a otras irregularidades (v. § 2.12.14).

[D] La variación e/i (I) y la variación e/ie (III) concurren en un mismo verbo. En cuanto a la distribución de las variantes (v. § 2.12.1e), se emplea -i- en todas las formas en que es de uso en un verbo con variación e/i (apart. [A], pero cede en favor de -ie- en todas las formas fuertes de los presentes y del imperativo; en las formas restantes se emplea -e-.

Afecta, por consiguiente, a verbos de la 3.a conjugación.

 

sient-o

sient-a

 

sient-e-s

sient-a-s

Presentes

sient-e

sient-a

 

sent-i-mos

sint-a-mos

 

sent-í-s

sint-á-is

 

sient-e-n

sient-a-n

Imperativo

sient-e

 

sent-i-d

 

sent-í

 

sent-i-ste

Perfecto simple

sint-ió

 

sent-i-mos

 

sent-i-steis

 

sint-ie-ron

Tiempos derivados

del perfecto simple

sint-ie-ra, sint-ie-ras ... sint-ie-se, sint-ie-se-s ...

sint-ie-re, sint-ie-re-s ...

Formas no personales

sentir, sentido, sint-iendo

Se extiende esta concurrencia de irregularidades a los verbos hervir y rehervir y además a todos los verbos que presentan en su estructura una de las terminaciones siguientes:

-entir: arrepentirse; mentir, desmentir; sentir, asentir, consentir, disentir, presentir, resentir, desconsentir.

-erir: adherir; conferir, deferir, diferir, inferir, preferir, proferir, referir, transferir (y trasferir); digerir, ingerir ‘introducir alimentos por la boca’; sugerir; herir, malherir, reherir ‘rebatir’, zaherir; injerir ‘insertar’; requerir.

-ertir: advertir, controvertir, convertir, divertir, invertir, pervertir, revertir, subvertir, desadvertir.

Erguir suele conjugase como los verbos de este grupo:

Yergo, yergues, yergue, erguimos, erguís, yerguen;

Yerga, yergas, yerga, irgamos, irgáis, yergan;

Yergue, erguid;

Erguí, erguiste, irguió, erguimos, erguisteis, irguieron;

Irguiese, irguieses... irguiera, irguieras... irguiere, irguieres...;

Erguir, erguido, irguiendo.

Pero las formas fuertes de los presentes y del imperativo aparecen frecuentemente, sobre todo desde el siglo XIX, con vocal -i-, como las de un verbo con variación e/i (v. apart. [A]: irgo, irgues... irga, irgas...

[E] La variación o/u (II) y la variación o/ue (IV) concurren en un mismo verbo. La distribución de las tres variantes o/u/ue entre las diferentes formas es simétrica a las de las variantes e/i/ie del grupo anterior [D]:

 

duerm-o

duerm-a

 

duerm-e-s

duerm-a-s

Presentes

duerm-e

duerm-a

 

dorm-i-mos

durm-a-mos

 

dorm-í-s

durm-á-is

 

duerm-e-n

duerm-a-n

Imperativo

duerm-e

 

dorm-i-d

 

dorm-í

 

dorm-i-ste

Perfecto simple

durm-ió

 

dorm-i-mos

 

dorm-i-steis

 

durm-ie-ron

Tiempos derivados

del perfecto simple

durm-ie-ra, durm-ie-ra-s ... durmie-se, durm-ie-se-s ... durm-ie-re, durm-ie-re-s ...

Formas no personales

dormir, dormido, durm-iendo

Se extiende esta doble variación a todos los verbos terminados en -orir y -ormir, que son:

Morir, entremorir, premorir;

Dormir, adormir.

[F] Variación de e/i (I). Se emplea -ie- en las formas fuertes de los presentes y en el imperativo:

 

adquier-o

adquier-a

 

adquier-e-s

adquier-a-s

Presentes

adquier-e

adquier-a

 

adquir-i-mos

adquir-a-mos

 

adquir-í-s

adquir-á-is

 

adquier-e-n