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5. La burocracia
Como dijimos en un principio, este punto de nuestro trabajo es de suma importancia. Es quizás el centro de toda la cuestión, ya que el nuclea la mayoría de las incógnitas y supuestas orientativos o no de la reforma administrativa. Digo esto porque la burocracia puede ser entendida como lo dice Garcia Pelayo, como sistema de gestión: "sistema de gestión y administración altamente racionalizado y de máxima eficiencia técnica, caracterizado por ciertas notas como la organización jerárquica, la asignación de funciones en virtud de una capacidad objetivamente demostrada, la rigurosa delimitación de competencias de las diferentes ramas que la integran, la estructuración con arreglo a normas y a reglas técnicas objetivas e impersonales". Es esta la concepción weberiana de la burocracia que después cuando analicemos el caso de los "vicios de la burocracia" mostraremos el comportamiento negativo de esta. También, puede ser considerada según el autor anteriormente citado como cuerpo o conjunto institucional "jerárquicamente organizadas y caracterizadas por ciertas notas estructurales o coyunturalmente cambiantes". Estas son según García Pelayo las más importantes:
Estas dos grandes categorías de la burocracia que describe Garcia Pelayo, sirven para destacar los objetos a analizar para realizar la reforma teniendo en cuenta los dos grandes núcleos que diferenciamos al principio: el administrativo e institucional, y la que refiere a cambios de índole gerencial-valorativo. Es por eso que tomando como consigna la pregunta que se hace Groisman, al indagarse sobre que estrategias adoptar, sobre ¿Reformar con o contra la burocracia?, es lo mismo que preguntarse en sentido radical, y pensar, en si la burocracia a la hora de reformar, es un obstáculo o un elemento fundamental, en su papel de agente reformador. Eso es el debate entre la burocracia como motor y como obstáculo.
Pensar a la burocracia como motor, es indagar acerca del
papel de la misma como "agente reformador", es decir el encargado
de llevar a cabo paso a paso, siguiendo el programa de
reforma, a través de pautas y herramientas
proporcionadas por esa "racionalidad técnica", y
posibilitada por la "delegación" de funciones de parte de
los encargados de discutir y consensuar la iniciativa de
reforma.
Este ultimo punto, que refiere a la delegación de
funciones, podemos explicarlo a través de que "no consiste
tanto en poseer los conocimientos sustantivos [para realizar la
reforma] como en detentar las llaves que permiten modificar y
actualizar la complejidad del sistema". Esto último que
nos dice Groisman acerca de "detentar las llaves" es una
proposición que circunscribe un conjunto de factores que
determinan el status que posee la burocracia y posibilita medir
el grado de poder y
muestra lo
imprescindible que es la burocracia, y por ende esta
situación dificulta y a veces imposibilita recurrir a
otros sectores para realizarla, y también llevar a cabo
reformas sin tener como valor
fundamental el consenso, o sea reformas de carácter
unilateral, en materia de
decisión sobre el objeto. Por es que coincido con
Groisman, en su acepción tajante acerca de que "es
necesario que la reforma sea comprendida y asumida por la
burocracia". A mi humilde entender esta forma de ver el
fenómeno, limitada a esa frase, trae como secuela, que la
responsabilidad recaiga enteramente en la
burocracia, y que por lo tanto el poder político, es
inmune ante los embates ante posibles fracasos; y que a la
inversa, en muchos casos en donde la reforma tenga efectos
"positivos" depende de quien y desde donde la miremos, utilizarla
como bandera política
haciéndole perder su esencia de cambio. Deja
de ser una meta alcanzada, para ser un icono político. Esa
es una posible causa.
Por eso, Groisman, no obvia elementos que terminan de definir el
papel de la burocracia como agente que "comprende y asume" la
reforma, y dice que "ello no debe llevar al extremo contrario, en
que las autoridades políticas
no asumen el esfuerzo de plantear los objetivos, los
pasos y las estrategias, porque en tal caso quedan a merced de la
voluntad, del criterio y de los propios funcionarios". Por eso es
necesario el consenso. En palabras del autor, "una acción
convergente, entre poder político, administración y
sociedad
civil".
Por lo tanto cuando analizamos el fenómeno de la
burocracia como motor hay que tener reparo en observar por lo
menos cuatro cosas:
Estos instrumentos analíticos nos permiten definir a la burocracia como motor, o mejor dicho como agente, tomando como eje el carácter dinámico de la misma es decir, en su accionar, los componentes que marcan a la misma dentro del proceso de reforma: su poder, el consenso y su saber.
En este apartado examinaremos entre otros puntos, el
que considero más importante que son los "vicios de la
burocracia".
Para empezar, como dice García Pelayo "la burocracia
superior ha sido designada peyorativamente como casta o como
clase, o más precisamente como clase funcional, es
decir, no sustentada sobre fundamentos patrimoniales, sino en
el poder y en los privilegios derivados de las atribuciones
inherentes al ejercicio de la función" Este
comportamiento clasista y/o corporativo de la burocracia, y
retomando la perspectiva estructural funcionalista, crea una
alteración en un subsistema, y que trae aparejado
efectos corrosivos para el desenvolvimiento del sistema en
si. Esto es, que a través de la exaltación o e
abuso del status que le concede la función
extrapolando al exceso el uso de herramientas propias dela
función y no de intereses corporativos y
clasistas.
Este comportamiento de la burocracia, lleva como repetimos
anteriormente al choque con otros subsistemas. En este caso
es probable que colisione con intereses del poder
político o con intereses de facciones dentro de la
misma burocracia, lo que tornaría inviable cualquier
intento de reforma o consenso. Es por eso que la burocracia
se transforma en un obstáculo, es lo que impide lo
indispensable: el acuerdo. Además de eso y de
convertirse en un obstáculo, adquiere el rol de objeto
de reforma. Se encuentra ahora entre los blancos a reforma no
para eliminarla, sino para corregir esos vicios, y mutar esos
intereses al servicio de la comunidad, ni
del poder político, ni al interior de la misma.
Poder político
Consenso
Sociedad civil
Burocracia
Esta es la tríada del consenso. Aunque en el
proceso unos adquieren mas relevancia, la iniciativa puede
venir de cualquiera de estos tres componentes. Es más
aunque la sociedad civil no posea el mismo rol en importancia
que el poder político, es en última instancia
el beneficiario o perjudicado indirecto de cualquier
alteración. Esta a su vez le puede imponer o presionar
a este para reformas ciertos aspectos, y el poder resistirse,
o sino intentar llevarla a cabo. Y aquí puede chocar
con los intereses corporativos y clasistas de la
burocracia.
Por esos es necesario que la reforma sea consensuada desde la
base entre por lo menos dos actores de esta tríada,
para lograr dinamizar el proceso y salvar diferencias, las
que están o pueden llegar a aparecer. En especial
sobre este tema de la burocracia como obstáculo, a mi
entender, para evitar este tipo de "lock out" de la misma,
encarar reformas de tipo valorativa con caracteres de las
corrientes garantista (circunscribir el accionar de la
burocracia a la ley), pero a
su vez incorporarle flexibilidad y nuevos mecanismos, lo que
propicia la corriente contractualista. O sea darle un marco
instrumental, a través de nuevas modas de
gestión de carácter flexibles y adaptable a
situaciones, y que aporten mecanismos que le den
previsibilidad a la reforma para no chocar con
obstáculos como el que describimos.
Otro aspecto vinculado con este tema es el tema de la
corrupción. Según Pegoraro, la
corrupción "es una desviación de la conducta
de un funcionario público, que se aparta de las normas
establecidas para ponerse al servicio de intereses
privados".
Este comportamiento esta íntimamente vinculado al
comportamiento clasista – corporativo. Es insalvable a
veces la ecuación, de que al tener un status, al
utilizar a los medios proveídos por la función
como poder, al tener menos control,
haya más corrupción, parece ser una formula
perfecta. Este estilo de comportamiento cerrado y abusivo,
tiene como vicio a la corrupción. No solo me apropio
de recursos
tanto materiales
como inmateriales, sino que el funcionario "pone sus
intereses personales por sobre los de las personas y los
ideales que está comprometido a servir" . Este
obstáculo impide que el interés sea la reforma, y posibilita
que la reforma genere intereses, estos son: poder, dinero,
status, prestigio; desvirtuando el contexto y el fondo de la
misma. Es por eso que aquí también hay que
introducir sobre todas las cosas reformas que corresponden a
la corriente garantista, y al modelo de
responsabilización.
Existen dos actores por excelencia y fundamentales ante
la implementación de un Programa de Reforma
Administrativa. Como explica en uno de sus escritos Iacoviello,
cuando se pretende realizar alguna modificación en las
pautas de trabajo y de comportamiento de las distintas organizaciones y
sus agentes, comienza a desatarse un conflicto en
torno a las
estrategias de Recursos
Humanos, las cuales son primordiales para todo cambio que se
pretenda efectuar en la estructura
burocrática del Estado.
Como dice este mismo autor, en cuanto a los funcionarios
políticos:
A partir del análisis de estos caracteres, podemos observar que el proceso de decisión en estas temáticas sobre la Administración y su posible reforma, es un asunto "político", y que indudablemente debe ser considerado desde ese ámbito. Cuando digo esto, trato de hacerlo con cuidado para no contradecirme con lo expresado al principio, cuando citando a Settembrino no coincido con la idea de que no hay discusión ideológica sobre la concepción del Estado. Una cosa es la concepción ideológica o no sobre el papel del Estado, y otra muy distinta es la idea de que en toda reforma se mezclan cuestiones políticas. Aquí debemos separarlo de lo político, ya que cuando hablamos de reforma, del papel que cumplen sus funcionarios, y en especial sus funcionarios "políticos", nos estamos refiriendo al "poder", a lugares y cuotas de poder, que pueden (muchas veces) no admitir o sobrepasar discusiones ideológicas acerca de un Programa de Reforma Administrativa, su contenido, sus impulsores, etc.
Si nos referimos en este apartado a los funcionarios de carrera, a esa franja de empleados o "agentes" que trabajan y hacen carrera en la estructura de la Administración Pública, nuevamente citando a Iacovello, podemos decir que:
Se puede observar y analizar sobre este tema, que
aquello que escribimos y afirmamos sobre la "gestión por
resultados" en la cual se requiere la definición y
consecución de un mínimo de criterios para poder
decidir, implementar y evaluar un Programa de Reforma
Administrativa, tiene vinculación sobre esto, ya que uno
de esos criterios que colocábamos era el de la
"conjunción entre los funcionarios y los agentes de la
Administración Pública".
Tanto los funcionarios como los empleados de la estructura
burocrática del Estado necesitan de los elementos y las
herramientas de acción de las cuales disponen uno y otro.
Aquí se vislumbra el poder y los instrumentos de los
cuales cada actor dispone para enfrentar estos cambios ante una
reforma.
Ambos tienen sus herramientas de poder, ambos disponen de los
medios necesarios para llevar adelante un Programa de Reforma
Administrativa, y son concientes que se lograrán los
objetivos definidos al comienzo si son también ambos
quienes tendrán beneficios y réditos o costos y
desventajas ante el resultado que se llegue.
Debemos tener en cuenta principalmente, una cuestión que
muy bien Kliksberg plantea: "el viejo paradigma,
centrado en los aspectos administrativos-formales del manejo de
personal no
incluye políticas específicas en otros planos de
mayor relevancia...".
Ante esto, y como primer disparador para el contenido que
tendrá la, puedo decir muy simplemente que todo Programa
de Reforma Administrativa necesitará del apoyo, el trabajo, y
el beneficio final de todos y para todos los actores que sean
involucrados, lo cual sin lugar a dudas deberá desterrar
esos aspectos tradicionales y obsoletos del viejo paradigma, y
rever todo el sistema administrativo vigente (recursos, procedimientos,
personal, capacitación, estructuras,
etc).
Como vimos anteriormente el fenómeno de la reforma administrativa puede abordarse desde distintos enfoques, como proyecto o programa, como problema: y en este caso lo abordaremos desde un aspecto dinámico fundamental: como cuestión, en el sentido de la discusión emprendida desde sectores y espacios políticos, y sectores y espacios relacionados con la tecnología o mejor dicho con la técnica, todos ellos en relación entre reforma y viabilidad desde ciertos puntos de vista. Cabe aclarar que ninguna de las dos es excluyente de la otra. La reforma necesita resolver de manera clara esta transición y tensión que existe entre estos dos polos, el político y el técnico, y entre sectores dentro de ambas esferas.
Este apartado refiere fundamentalmente, como dijimos anteriormente a la viabilidad, en este caso relacionada con el consenso. Entendemos por consenso a la posibilidad de lograr acuerdos parciales o totales sobre la base de ciertos temas o puntos del mismo mediando intereses. En este caso relacionado con la reforma administrativa. O sea que esa viabilidad política se va a ver condicionada por el peso de los diferentes sectores políticos que a través, como dijimos anteriormente, de la utilización del poder de negociación harán o no posible que la reforma se lleve a cabo. En este caso, el debate se dará en los órganos respectivos para el tratamiento político del mismo. Esto es, comisiones, ministerios, reuniones informales, y hasta el mismo Congreso o Legislatura.
Tras haber abordado la cuestión de la reforma desde su aspecto o espacio político, cabe ahora tratarla desde la viabilidad técnica, expresada en el concepto de factibilidad, o sea en la viabilidad o posibilidad de llevar a cabo la reforma, medida no desde el consenso político, sino a través de recursos materiales (dinero, tecnología) y no materiales (recursos humanos, capacitación). Esta cuestión no excede los términos del consenso. Es mas, es necesario consensuar entre los técnicos acerca del uso de recursos e instrumentos para realizar la reforma que correspondan con el tipo que se quiere llevar a cabo. Esto es, que dependiendo del tipo, el alcance y la profundidad, el agente utilizara aquellas herramientas y recursos adecuados y necesarios, tratando de no equivocarse en la elección de los primeros; esto por supuesto para evitar el fracaso y resultados adversos; y por otro lado no malgastar recursos en vano, para no desvirtuar y obstaculizar el proceso; y carecer de ellos en el futuro.
7. Ejes centrales para la aplicación del programa de refoma administrativa.
Ya habiendo incorporado al presente trabajo, aquellas
cuestiones centrales que considero debe incluir y/o tenerse en
cuenta en todo Programa de Reforma Administrativa, en este
apartado pretendo volcar los ejes sobre los cuales
debería, desde mi postura, desarrollarse el proceso de
reforma. Cabe destacar, que según la terminología
que utilizan Krieger y Felcman, voy a definir los 5 ejes
estratégicos a partir de la elección sobre los
criterios dicotómicos que se plantearon estos autores.
Primeramente, voy a describir de manera sintética cada no
de los criterios dicotómicos o pareja de ejes
estratégicos, y luego voy a terminar definiendo mi
elección sobre ellos. Los 5 ejes son:
Desde mi posición, primeramente voy a incorporar algo que Groisman subraya fuertemente: "es esencial que la reforma esté presidida por valores", entre otros. Se debe planificar un proceso de reforma donde desde el inicio todos los actores estén de acuerdo con algunos valores centrales, valores sobre los cuales todos hayan trabajado, y entiéndase por estos valores, a pautas de comportamiento y de trabajo que identifiquen al grupo que llevará adelante la reforma, de manera que la misma pueda desarrollarse eficiente y eficazmente.
Este trabajo intento mostrar algunos de los grandes
debates en torno a la reforma administrativa mostrando a sus
actores principales (la burocracia, el poder político y la
sociedad civil), los posibles objetos de reforma, medir a la
misma en torno a alcance y al tiempo de la
misma; así también en términos de recursos
tanto materiales como inmateriales. Sobre la base de estos
recursos teóricos diferenciamos dos grandes modelos de
reforma una de tipo administrativo e institucional, y la que
refiere a cambios de índole gerencial-valorativo.
Pero esto no alcanza para comprender en profundidad lo complejo
que es el tema de la reforma administrativa. No existen modelos
aplicables tal cual su rigidez teórica y formal. A mi
criterio y como dije en el transcurso del trabajo existen modas y
coyunturas. En todo caso para construir un modelo de reforma,
parta y sea, siguiendo a Weber, no solo
una acción con arreglo a fines, que solo se limitan a
formas de análisis en términos de eficacia y
eficiencia; sino también con arreglo a valores. Esta
conjunción de fines y valores moldeara y conformara
aquella correspondencia que debe tener el programa de reforma
administrativa, esto es evidenciar y ajustar al programa a metas,
recursos y valores. Si cualquiera de estos falta, la reforma se
polarizara a los demás ejes. Por ejemplo si faltan
recursos, no se podrá hacer, o será incompleta. Si
no hay metas y objetivos claros, caemos en el error y en los
resultados adversos. Y por ultimo si no esta precedida por
valores, caemos quizás en el error más grave en
términos de proceso: haber hecho una reforma en el
vacío, porque no hay realidad, no hay objeto, no hay
anclaje social ni político para aplicarla. Es una reforma,
esta última, carente de objetividad, de realismo, y
posiblemente sujeta al vicio de intereses sectoriales y
corporativos.
Como vemos, a mi criterio la reforma administrativa es una
conjunción de factores que la delimitan, la componen y la
contextualizan en el terreno de ejecución. Pero toda
reforma esta vinculada aun proceso aun mayor y más
complejo que son los procesos de cambio propios de un mundo
globalizado que exigen reformas políticas, estaduales,
educativas; reformas entendidas como cambios socialmente
endógenos, esto es propio del desarrollo de
los acontecimientos y de la historia. En el caso de la
reforma administrativa, es como explica Ross Schneider: la
reforma administrativa vendría a ser el huésped. O
sea cuando el autor habla de reforma parasitaria, esta diciendo
que ese tipo de reformas que vendrían a ser en este caso
reformas del estado, es como el parásito que es portador
del agente huésped, en este caso la reforma
administrativa. Este tipo de "patología" muestra a esta
última como parte de ese gran proceso. Y es verdaderamente
así. Pero debemos procurar que el huésped no muera.
En tal situación, la reforma del estado, no seria la misma
sería una reforma de tipo superficial que no
comprendería a elementos particulares vinculados a las
formas de gestión y aspectos institucionales vinculados a
la administración.
Queda claro que este fenómeno es muy complejo. La
vinculación entre grandes reformas y reformas más
particulares es un gran dilema. El encontrar vínculos
entre ambos es una tarea como dijimos ardua y difícil.
Como dice Ariznabarreta: "los modelos se presentan como una
tipología de propuestas de problemas y
soluciones a
la institucionalidad administrativa del Estado. La
relación lógica
entre ellos es de parcial complementariedad, pero también
de contradicción en la medida en que su énfasis se
sitúa en la protección de valores diversos". Esto
nos muestra que por más flexibles, amplios y completos que
sean los modelos, siempre están condicionados por
intereses subjetivos y/o valores.
Es por eso que lo ideal es buscar un punto medio, o tratar de
acercarse al mismo y no volcarse a ningún modelo cerrado.
Esta especie de flotación que deben tener los agentes
rescatando las mejores ideas de diferentes modelo, haciendo
juicios valorativos tendientes a la objetividad, imposibilitan,
mejor dicho, hacen menos probables caer en falacias y en errores,
tales como negar la realidad y hacer reformas en el vacío,
lo que en ultima instancia nos llevaría a la nada y a
contestarnos tal cual lo hizo Sócrates:
"solo sé que no se nada".
9. Bibliografía utilizada y consultada
ARIZNABARRETA, Koldo. " Reivindicación de la
reforma administrativa: significado y modelos conceptuales" en la
Revista del
CLAD "Reforma y Democracia".
No. 18. Octubre 2000. Caracas.
GARCIA PELAYO, Manuel: "Burocracia y Tecnocracia", Editorial
Alianza, Madrid, 1974.
GROISMAN, Enrique: "Criterios y Estrategias para la Reforma
Administrativa", en EL BIMESTRE, Diciembre de 1988.
HIRSCH, Joachim: "GLOBALIZACIÓN: Transformación del
estado y democracia", Edición especial conferencia
realizada en Córdoba en Marzo año 1997
IACOVIELLO, Mercedes: "El juego
político y las estrategias de Recursos Humanos en las
organizaciones públicas". Cuadernos del CEPAS (Centro de
Estudios de Política, Administración y Sociedad),
Nº4, Septiembre de 1996.
KLITGAARD, Robert. "Ajustándonos a la realidad". Editorial
Sudamericana, Buenos Aires,
1994.
KRIEGER, Mario y FELCMAN, Isidoro: "Programa de Reforma
Administrativa".
OSZLAK, Oscar: "Quemar las naves", en APORTES, Revista de la
Asociación de Administradores Gubernamentales, Año
6, Nº 14, 1999.
PEGORARO, Juan: "La corrupción como cuestión social
y como cuestión penal", Revista Delito y
Sociedad, Nº13, 1999.
ROSS SCHNEIDER, Ben. "La política de reforma
administrativa: dilemas insolubles y soluciones improbables" en
la Revista del CLAD "Reforma y Democracia", Nº 20, Octubre
2000. Caracas.
SETTEMBRINO, Hugo: "Análisis de la Estrategia de
Reforma de la Administración Pública", Facultad de
Ciencias
Económicas de la UNCPBA, 1986.
Paginas Web
Consultadas
Instituto Nacional de la Administración Pública
(Asociación Civil) de México:
www.inap.org.mx
Centro Latinoamericano de Administración para el
Desarrollo (CLAD): www.clad.org.ve
Centro Latinoamericano de Economía Humana:
www.claeh.org.uy
Consejo Latinoamericano de Ciencias
Sociales: www.clacso.edu.ar
Facultad Latinoamericana Ciencias Sociales: www.flacso.edu.ar
Centro de Estudios de Política, Administración y
Sociedad: www.ag.org.ar/cepas
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