Los doctores y enfermeras hablan de la triste realidad de lo que es un aborto.

Introduccion: Lo que sigue es el "script" (versión al español) del video "Abortion: The Inside Story". El tema de este video es un encuentro organizado en 1995 por el Chicago Pro-Life Action League (Liga de Acción Provida de Chicago), con ex-abortistas. Las espeluznantes historias que cuentan estos ex-proveedores de abortos legales en EE.UU. muestran la realidad: que el aborto daña tanto a la criatura por nacer como a su madre.

También demuestran que legalizar el aborto no lo hace un procedimiento "seguro" e "Inocuo". Para obtener este video, diríjase al catálogo de Vida Humana Internacional.

Narrador: Joe Scheidler y la Liga de Acción en Favor de la Vida continúan proporcionando un foro para individuos de todo el país, que han estado asociados con la industria del aborto. Algunas de estas mujeres han estado involucradas activamente con la organización abortista Paternidad

Planificada y con la Organización Nacional de Mujeres, y algunas administraron clínicas de abortos. Las condiciones en las que se hacen los abortos, según ellas, no serían toleradas en ninguna otra práctica médica.

Como verán en este programa, es fácil encontrar negligencia criminal que resulta en daño físico y en la muerte de las pacientes en las llamadas "clínicas seguras de aborto legal".

Judith Fetrow: El aborto supuestamente libera a las mujeres. Esta es una de las mentiras más grandes del movimiento feminista: que para ser mujeres libres, debemos ser copias de los hombres y no debemos tener útero. Que matar niños significa salvarlos y que las mujeres están más seguras y son más autónomas y más capaces de cuidarse y protegerse, si no tienen niños.

Joy Davis: Hace catorce años me ofrecieron empleo en una clínica de abortos en Birmingham, Alabama. Consideré que la oferta era muy buena y que además de ayudar a las mujeres, lucharía por una buena causa, así que acepté el puesto. Al poco tiempo de empezar a trabajar, me di cuenta que no estábamos allí para ayudar a las mujeres. Era un negocio para ganar dinero.

Hellen Pendley: Empecé a trabajar para una de las compañías más grandes del país; hoy en día todavía opera doce clínicas de aborto en los Estados Unidos. En la entrevista inicial me preguntaron: ¿Está usted a favor del derecho de decidir? ¡Claro que sí! respondí, aunque no había pensado mucho en ello. La segunda fue ¿le molesta el hecho de que esto sea un negocio?

Dije que no porque tengo experiencia tanto en los negocios como en el campo médico. No había ninguna duda de que yo estaba allí para hacerles ganar dinero. Nadie me dijo: "Espero que usted esté a favor del aborto porque queremos que ayude a estas mujeres".

Joy Davis: Las condiciones de la clínica donde yo trabajaba eran muy malas.

No había unidad de cuidados intensivos y la mayor parte del personal no estaba bien entrenado y no tenía experiencia médica. Nunca teníamos el mismo médico, porque rotaban continuamente. Uno de los médicos, Tommy Tucker, me dijo un día que quería abrir su propia clínica, para hacer bien las cosas y tener el mejor equipo posible y empleados muy bien preparados y entrenados.

Quería emplear anestesistas para poder usar anestesia general y que las mujeres no sufrieran -porque en la clínica donde trabajábamos las mujeres sufrían mucho.

Hellen Pendley: Yo pensaba que como había trabajado en el campo de la medicina y estaba acostumbrada al ambiente estéril, podría aportar ese conocimiento a la industria del aborto, y hacer que la clínica proporcionara atención médica de calidad a las mujeres.

Joy Davis: Pensé que era una idea maravillosa, acepté su oferta y llegué a ser directora regional de seis clínicas de Aborto en Mississippí y Alabama.

Teníamos el mejor equipo, y personal eficiente y bien entrenado, pero les mentíamos a las mujeres para poder ganar dinero. No veíamos muchas mujeres por día, para no tratarlas como ganado. Queríamos dedicarles tiempo y darles la clase de atención médica que necesitaban.

Hellen Pendley: Eso sonaba muy bien, pero en vez de cambiar yo a la industria del aborto, la industria me cambió a mí.

Joan Appleton: En cinco años que estuve ahí, no conocí ni un solo médico que practicara abortos por creer que era un derecho de la mujer. Eso no era lo más importante para ellos. No digo que no existan, pero yo en mi clínica no lo pude comprobar.

Joy Davis: A los pocos meses, su avaricia se impuso. Le parecía que no ganaba suficiente dinero, así que despidió a los anestesistas porque ganaban mucho. Después de unos pocos meses bóxer vando cómo anestesiaban a las pacientes, empezamos nosotras mismas a hacerlo. Sin tener ni idea de lo que hacíamos. Solo repitiendo lo que habíamos visto hacer. Más adelante despidieron a las enfermeras de la sala de recuperación; después al técnico de laboratorio y así sucesivamente.

Hellen Pendley: Lo primero que hice fue limpiar la clínica por fuera. Pero pronto me di cuenta de que no teníamos ningún equipo para revivir a una paciente en caso de emergencia. En el estado de Georgia, de donde soy, y donde dirigía esta clínica, estábamos regulados por el estado, pero éste no requería que tuviéramos equipos de resucitación médica, ni sala de recuperación equipada, a pesar de que practicábamos abortos con anestesia general.

Luhra Tivis: Es como una planta de ensamblaje. No requiere mucho capital. Probablemente el equipo más costoso que tiene es el de sonogramas.

Hellen Pendley: Pronto empecé a ver las cosas como las ven los abortistas, es decir, cuantos más abortos practiquemos, más dinero ganaremos..

Joy Davis: Comencé a entrevistar a personas que no tenían conocimientos médicos en absoluto para que hicieran trabajo de anestesistas, técnicos de laboratorio, enfermeras y hasta de médicos.

Dina Madsen: No se requería ningún tipo de conocimiento médico para el puesto, solo se nece sitaba aceptar el aborto.

Joan Appleton: He detectado grandes diferencias entre las clínicas de aborto en cada estado. En la clínica de Falls Church, Virginia, donde yo era enfermera jefe, trabajábamos principalmente enfermeras y técnicas de laboratorio y no había otras empleadas, aparte de las secretarias. Después de mudarme a Minesota, encontré que en las clínicas independientes no había personal médico, aparte del médico que practica el aborto.

Joy Davis: Yo contraté y entrené gente de la calle sin conocimientos médicos. Veíamos aproximadamente 10 mujeres por día, pero eso no era suficiente. Empezamos a ver tantas como podíamos admitir en cada clínica.

Pero como el médico no podía estar en todas partes, me entrenó a mí. Yo no estuve ni un día en una escuela de medicina, era solo una técnica de ultrasonido. Tenía experiencia de negocios, pero no sabía nada de medicina, excepto lo que durante años había visto hacer a los médicos. Entonces comencé a practicar abortos, cirugía, poner Norplants, criocirugía, Papanicolau y exámenes pélvicos. Hacía todo lo que él hacía y estaba orgullosa porque veía que lo hacía mejor que él. Todos los empleados decían: "Necesita ver a la Dra. Davis", porque pensaban que yo era mejor médico que él. Nunca tuve problemas con las pacientes. No tuve que hospitalizar a ninguna mujer; las de él, por el contrario, había que hospitalizarlas en condiciones muy críticas casi todos los meses, con histerectomías o tejidos retenidos. A sus pacientes les pasaban todo tipo de desgracias.

Judith Fetrow: Es difícil estar involucrada en la industria del aborto por un tiempo y seguir creyendo que es un procedimiento seguro. Aún con los mejores médicos, hay muchas complicaciones menores y a veces, mayores. Vi como el Dr. William Pierd le perforó el útero a una mujer y después le mintió acerca de la gravedad de la perforación.

Dina Madsen: Yo diría que más de la mitad las mujeres con las cuales trabajé se habían practicado varios abortos, y no dejaban que ninguno de los médicos las tocaran jamás; sin embargo, todos los días les decían a otras mujeres que eran unos médicos maravillosos, que no les iban a hacer ningún daño y que eran los mejores. A veces las mujeres les preguntaban: ¿Ustedes se han hecho algún aborto? Y ellas tenían que responder que sí, pero no con él.

Joy Davis: Me enorgullecía porque yo no tenía esos problemas. Mis pacientes me querían porque me tomaba mi tiempo y les daba mucho amor pero en realidad estaba arriesgando irresponsablemente sus vidas. De las miles de pacientes que vimos, no recuerdo ni un nombre, ni un cara. Me refería a ellas según lo que pagaban. Ese es un caso de cuatrocientos dólares, ese es un caso de cinco mil dólares. No las veía como personas, sólo como números.

Hellen Pedley: Si quiere saber la verdad nunca las vi como mujeres. Para mí, si eran tan estúpidas como para creer nuestras mentiras, se merecían exactamente lo que íbamos a hacerles; esa era la forma en que yo las trataba.

Dina Madsen: Debo admitir que no les tenía mucha lástima. Yo pensaba: -bueno, si se metió en éste problema, ahora aguántese.

Joy Davis: Un día una jovencita vino para un aborto tardío en el segundo trimestre. Nosotros poníamos fin a embarazos aún en su fase terminal. El doctor vino, le practicó el aborto mientras yo asistía con la sonografía y dejó la sala apenas terminó. Ella estaba todavía bajo anestesia general suministrada por una persona no profesional.

Hellen Pendley: A los médicos de nuestras clínicas no les importaban los pacientes, lo cual es común en todo el país. Los ginecólogos que trabajan en su práctica privada y venían a nuestra clínica cuando alguna de sus pacientes tenía complicaciones, me llamaban a mí. Pero yo no soy médico, ni estoy entrenada para evaluar problemas como hemorragias postquirúrgicas. No estoy capacitada para poder diagnosticar y recetar un tratamiento pero lo hice durante tres años porque me lo exigían . Cuando me llamaban después de cerrar la clínica y me decían: "tengo hemorragia; ¿qué hago?" ese era mi problema, no el del médico. Yo era la persona de guardia, quien recetaba las medicinas.

Joy Davis: La llevé al cuarto de recuperación, me quedé con ella e hice todo lo posible para estabilizarla, pero comenzó a sangrar mucho y no pude contener la hemorragia. Corrí a donde estaba el médico y le dije: "tiene que ayudarme, se está desangrando y no sé que hacer." El dijo: "examínela, averigüe porqué está sangrando y pare la hemorragia. Así de simple; estoy ocupado."

Judy Fetrow: La complicación más horrorosa que presencié fue la de una mujer que dejó de respirar durante el aborto. El Dr. Michael Sussman simplemente salió de la sala al terminar; a pesar de que le dije que la paciente no respiraba y me dejó sola con ella. Cuando el médico tuvo que regresar, ni siquiera siguió el procedimiento indicado para esa emergencia. Fue un milagro que la mujer no muriera.

Joy Davis: Yo hice todo lo que sabía, pero ella seguía sangrando. Llamé un ambulancia para llevarla al hospital, y cuando él lo supo se enfadó mucho, canceló la ambulancia y me dijo:"Yo soy el médico aquí y soy el que tomo las decisiones. No podemos enviar esta paciente al hospital en esa condición, nos lincharían. Trate de estabilizarla."

Pero ya había sangre por todas partes. Salía a chorros y no podía pararla.

Corrí a pedirle al doctor que me ayudara. Le dije:"si no me ayuda, se va a morir." El me contestó:"Bueno, llame a la ambulancia; yo tengo que tomar un avión", y se fue. Entonces llamé a la ambulancia, que tardó veinte minutos en llegar. Durante ese tiempo me dí cuenta que yo no era médico, y me asusté mucho de haber permitido que me pusieran en esa situación de tratar de salvar una vida, sin saber cómo hacerlo.

Lo otro que pasaba por mi mente era que el doctor ya no era mi héroe. El hizo que yo llegara a ganar 100.000 dólares al año, pero en ese momento me di cuenta de que realmente era un cobarde: se había ido cuando la paciente más lo necesitaba. Se la llevaron y me alegré, por haberme quitado esa responsabilidad y porque estaría en el hospital, con médicos que podrían

encargarse de ella. Hasta que me llamaron del hospital para decirme que había muerto. Entonces empecé a tener pesadillas en las que veía su cara cada vez que cerraba los ojos. Me sentí tan culpable y tenía tanta rabia de que el hombre que yo había admirado fuera tan negligente que todo esto casi me destruyó. Después, el Consejo Médico pidió los informes de la paciente y

él se atrevió a cambiarlos, para dar la impresión de que no había sido tan negligente. Me dio los informes originales del historial clínico de la paciente y me dijo que fuera al sótano a quemarlos inmediatamente, que no podíamos ir al juzgado así porque nos iban a linchar; que teníamos que ocultar lo que pasado. Pero no pude: metí los informes en mi maletín, porque sabía que no podría mentir para favorecerle en éste caso. No podía ocultar más lo que él había hecho.

Hellen Pendley: Teníamos un desmenuzador de papeles en mi oficina para que si venía un fiscal al día siguiente, no encontrara ningún informe médico.

Joy Davis: De modo que fuí al Consejo Médico y al Fiscal del Distrito y entregué toda la información acerca de la negligencia que habíamos cometido.

Confesé haber practicado medicina sin licencia y suministré la evidencia. Me dijeron que querían que continuara siendo empleada de él, para seguir recopilando información y que este era un caso claro de homicidio por negligencia, pero querían saber más. Así que continué trabajando con el mismo médico y entregándoles información, pero pasaba el tiempo y no hacían nada al respecto. Un día, el Dr. Tucker regresó a Alabama, donde yo estaba en ese momento y me dijo que había tenido muchas dificultades en Mississippi. Me dijo que yo tendría que ir allí, para intentar calmar a los empleados, porque había problemas. Le pregunté qué había pasado Y me dijo:

"Bueno, una joven vino por un aborto. Yo pensé que tenía 18 semanas de embarazo; pero resultó que estaba más cerca del término. Cuando le inserté la laminaria entró en parto y dio a luz un bebé vivo y saludable". ¿Y usted qué hizo? Y él me contestó: "qué podía yo hacer? Maté al bebé y todos los empleados están muy exaltados, de modo que usted debe ir a resolver eso."

Luhra Tivis: Una mujer llamó y dijo: "Estoy llamando por mi hija; quiero saber cómo se hace el procedimiento... y añadió: "¿Han tenido alguna vez algún bebé vivo?" Esa pregunta me sorprendió, porque nunca había pensado en esa posibilidad. De modo que pregunté a mi supervisora Elena lo que debía contestar. Elena me dijo: "Respóndale que aquí no hemos tenido ningún nacimiento vivo." Luego averigüé que era mentira.

Joy Davis: Tomé un avión y fuí a Misisipí, pero antes, llamé al Fiscal del Distrito y le conté lo que había sucedido. Cuando llegué a la clínica, él estaba interrogando a los empleados. El caso fue al Gran Jurado, pero no pudieron probar que había sido infanticidio porque el cadáver había desapa recido y aunque los empleados testificaron que había sucedido no tenían pruebas.

Luhra Tivis: Un día, mi jefe me dijo que teníamos un crematorio, grande como los de las funerarias. Nunca pude olvidarme de esa máquina. Era un horno de gas y olía mucho cuando lo encendían, pero lo más horrible era que se podía oler a los bebés quemándose porque estábamos justo en el cuarto de al lado.

Judith Fetrow: Aunque se puede impedir que los empleados vean los cuerpos despedazados de los bebés, no hay vacuna para hacerlos inmunes al olor a sangre que impregna la clínica los días de matanza. Generalmente un solo empleado se encarga de los bebés. Ninguno de los que trabajaban en Paternidad Planificada quería ese puesto, ni yo tampoco, pero no quería que

se tratara a los bebés irrespetuosamente, ni oír a Janice diciendo que se llevaba a los niños a la guardería.

Joy Davis: Volví al consejo Médico de Alabama y pregunté por qué no hacían nada acerca de la muerte de esa joven. Respondieron que el aborto era un tema político muy controversial y que no querían tocarlo. Pero los medios de comunicación consiguieron la información y forzaron al Consejo Médico a actuar contra el médico. Le quitaron la licencia en Mississippi y Alabama y el Departamento de Salud cerró todas sus clínicas. Ya no podrá hacer daño a nadie más.

Narrador: Como en cualquier otro negocio, las ganancias provenientes de los abortos son lo más importante. Los alegatos de que se preocupan por las mujeres son solo una excusa para atraer clientela a las clínicas. Veamos como la industria del aborto se protege a sí misma.

Hellen Pendley: Parte de mi trabajo en la industria del aborto era relacionarme con otros abortistas. Así formamos un grupo de presión llamado Proveedores de Abortos en Georgia, para intercambiar ideas e influir en las leyes.

Por cierto que el "Centro de Cirugía de Atlanta", en Georgia, salió en las noticias el 11 de Marzo de 1989, cuando Catherine Pierce sufrió un paro cardíaco. El Fiscal del Distrito vino al día siguiente; no cerraron la clínica, pero se llevaron los expedientes médicos así que nos reunimos, pero no para hablar sobre Catherine Pierce y el hecho de que estaba en coma e iba a morir, lo que sucedió en Octubre, después de pasar muchos meses en una clínica sin salir del coma. Eso ni se encionó, nadie dijo ¿qué hay de esa pobre mujer? ¿Saben por qué? Porque no nos importaba lo que le pasaba a las mujeres; nos preocupaba lo que nos pasara a nosotras. Hablamos sobre lo que podríamos hacer para que no nos descubrieran, en caso de una muerte. Esa era nuestra preocupación y todavía lo es. Competíamos en la industria, pero nos protegíamos unos a otros. En ese sentido, hay unión en la industria del aborto.

Luhra Tivis: El gana un millón de dólares al año, y créanme que los reparte, lo sé porque yo misma envié cheques a legisladores. Pero, como ya dije antes, él es solamente un médico en una clínica. Cuando yo fuí a trabajar a Paternidad Planificada, tuve acceso a su computadora y averigüé que en el año 1988, en que yo estuve trabajando para él, había contribuído con $15.000 a Paternidad Planificada.

Hellen Pendley: Recuerdo que en una conferencia de la Federación Nacional para el Aborto, una joven dijo que empezáramos "la campaña del jabón". Eso quiere decir que, cuando las abortistas se las arreglaran con un senador o congresista, se debían llevar una pastilla de jabón del hotel, para enviársela por correo cuando fuera la hora de votar, y así recordarle como debía votar. Juegan muy sucio.

Judith Fetrow: Comencé a preguntarme si de veras nos importaban esas mujeres, o si trabajábamos para una compañía cuyo único interés era el dinero.

Hellen Pendley: Yo creo que en el futuro vamos a tener que lidiar con una generación de mujeres que han contraído hepatitis B y el SIDA a través del aborto. Si se reutiliza una cánula de aspiración al vacío, se infecta a la siguiente persona; pero cuando hay mucho trabajo en una clínica no hay tiempo para esterilizar los instrumentos, sino que se lavan y se vuelven a usar. Cuando el estado viene a inspeccionar los libros, le ponen una de esas cintas al autoclave, le anotan la fecha y la hacen pasar muchas veces por el autoclave para hacerles creer que ese día esterilizamos 15 cargas.

Joan Appleton: Las diferencias entre las clínicas se deben a las regulaciones estatales. El Estado de Virginia requiere personal médico. Pero en muchos, muchísimos estados no hay legislación al respecto. Así que al final, son abortos de callejón, legalizados.

Hellen Pendley: El Estado de Georgia tiene muchas leyes, que obligan entre otras cosas a una inspección anual y además hay inspecciones de sorpresa. Sin embargo, algunos de los materiales que les mostré esta mañana muestran auténticas deficiencias detectadas por ese organismo y alteradas para encubrirlas, como casos en que las pacientes han tenido paro cardíaco, aunque su historia médica indica que todo salió bien, que estaban saludables y listas para ser dadas de alta. Las leyes existen, pero sólo son tan eficientes como el organismo que las hace cumplir. También tengo un memorándum original del Departamento de Recursos Humanos de Georgia, que se encarga de las inspecciones, el cual establece que detectaron violaciones criminales en estas clínicas durante sus inspecciones rutinarias. Sin embargo, como ellos no tienen autoridad para actuar en casos criminales, no se tomó ninguna medida. De modo que las reglas y leyes, que varían mucho de un estado a otro, son en su mayoría reglas sólo de nombre, y a menos que empecemos a presionar a nuestros legisladores y a decirles que queremos que las agencias encargadas de inspeccionar las clínicas de abortos cumplan con sus responsabilidades, no vamos a ver ningún cambio. Se pueden escribir leyes que hagan sentir bien a la gente, pero si no se las hace cumplir, es como si no existieran.

Joan Appleton: Los médicos que emplean eran en su mayoría principiantes que hacían abortos para aumentar sus ingresos, o eran médicos que no ganaban mucho y trabajaban en clínicas de abortos para pagar su seguro de negligencia médica, que es extremadamente alto para ginecólogos y obstetras.

Hellen Pendley: ¿Abortos incompletos? Ocurren muy frecuentemente. Yo archivaba los expedientes en mi oficina por separado; los mantenía bajo llave y absolutamente nadie más tenía acceso a la información sobre nuestras pacientes problemáticas. Las sacaban de los archivos normales porque no querían que ningún inspector viera estos papeles. Eran las mujeres que habían vuelto a su casa sangrando, o con otros problemas, a quienes sabíamos que tendríamos que volver a ver. Yo le pregunté al personal cómo recogían los datos para sus estadísticas. Me respondieron, bueno, los adivinamos.

Adivinaban cuantas pacientes tenían complicaciones después de un aborto y lo apuntaban en un libro. De modo que cuando ustedes ven las estadísticas que muestran lo seguro que supuestamente es el aborto legal, tienen que saber quién informa de estas estadísticas. Tengo un memorándum que vino del director nacional de nuestra compañía, y que establece que no se debe informar de ninguna complicación si no hay hospitalización. No importa cuantas veces se perfore un útero, se tapone, se le dé masaje o medicación y se envíe a casa a la paciente.

Judith Fetrow: La mayoría de las empleadas no sabe si hay demandas judiciales contra la clínica donde ellas trabajan. Paternidad Planificada no quiere que hablen de complicaciones ni de errores, y sus empleados no son informados de las lesiones y muertes que ocurren en las clínicas afiliadas.

Hellen Pendley: Recuerdo un incidente que sucedió cuando yo estaba trabajando en la clínica: llegó una niña de 14 años de edad; el médico vino y me dijo: Helena, le he perforado el útero y se le ha salido parte del intestino. ¿Qué hago? No me estaba preguntando mi opinión médica; me preguntaba qué debía hacer para que nadie se enterase. Se tomó la decisión de meter el intestino de nuevo y mandarla a su casa. Les puedo asegurar que la vida y la muerte no significan nada en esas clínicas. Si no se respeta la vida del que no ha nacido, ¿cómo se puede respetar la vida de la madre?

Dina Madsen: Yo veía a estos bebés como algo que se puede desechar, no los consideraba importantes. Si no apreciaba mi propia vida, ¿cómo podía valorar la vida de otros? Yo pensaba que si estas mujeres eran tan estúpidas de quedar embarazadas, entonces era culpa de ellas. Así pensaba también la mayoría del personal.

Hellen Pendley: Si sobrevivió o murió no lo sé. Quisiera poder decirles que me importaba, pero no era así. Yo no estaba allí para cuidar a las mujeres que son explotadas en las clínicas de abortos; yo era una de las explotadoras. Hay muchas cosas que pasan en una clínica de abortos que no se tolerarían en cualquier otra rama de la medicina. Y lo digo como alguien que todavía trabaja en el campo de la medicina. Es importante que entiendan hasta dónde pueden llegar los abortistas para cuidar su imagen. Quiero que entiendan que cuando yo trabajaba en esa industria no había intención de ayudar a nadie; yo misma lo único que buscaba era dinero y una posición de poder y no me importaba sobre cuántos cadáveres tenía que pasar para conseguirlo. Durante tres años iba al laboratorio todos los días y veía bebés muertos y hasta jugaba con ellos; jugaba con muchos de ellos. Nunca me importó, ni los vi como vidas humanas. Si veía 50, me alegraba porque eso significaba una recompensa en el próximo cheque.

Narrador: Los testimonios que acaban de oír sugieren una pregunta. Aunque los que practican abortos dicen que su interés principal es el bienestar de las mujeres, ¿les dicen ellos la verdad a sus pacientes? Veamos algunas de las prácticas más comunes dentro de las llamadas clínicas de abortos "legales y seguros".

Joan Appleton: Yo estaba convencida de que el derecho al aborto era lo mejor para las mujeres. Comencé a trabajar con más organizaciones como Paternidad Planificada y la Federación Nacional para el Aborto en ciertos proyectos y aprendí aún más. Yo administraba píldoras anticonceptivas después de un aborto y así supe cómo era en realidad el negocio y el trabajo de la industria del aborto.

Marian Johnson-Loehner: Cuando entré en la Organización Nacional de Mujeres comencé a leer todas sus publicaciones y por supuesto que la promoción del aborto ocupaba una gran parte de ellas. Al principio una no piensa mucho al respecto, pero poco a poco empieza a aceptarlo todo. Se aceptan unas pocas mentiras y es como un rompecabezas enorme, finalmente al juntar las piezas hay que aceptarlo todo.

Joan Appleton: Yo aconsejaba a las mujeres diciendo: bueno, no queremos que usted tenga que pasar por este procedimiento otra vez, queremos que empiece a tomar píldoras anticonceptivas. Le vamos a dar su primer paquete gratis, porque las compañías farmacéuticas nos lo dan gratis. Esa es una buena estrategia de ventas, porque después las recetábamos durante 5 meses, y de esa forma, todos sacaban provecho.

Dina Madsen: Algunas de las directoras con quienes trabajé se habían hecho hasta ocho o nueve abortos y sin embargo, despreciaban a las mujeres que venían a practicarse otro aborto. ¡Qué estupidez!

Joan Appleton: En cambio, las compañías farmacéuticas, la Paternidad Planificada y la industria del aborto no son estúpidas: saben que cuanto mas pequeña sea la dosis de estrógenos en las píldoras, más probable es que fallen. Pero no hay que preocuparse, porque así la mujer vendrá para otro aborto. Recetábamos píldoras con dosis bajas de estrógeno, con un índice de fracaso de un 30%, lo que quiere decir que muchas de ellas volverán. Y si nos olvidamos de decirles que si les da gripe o resfriado y tienen que tomar antibióticos, éste reaccionara con la píldora anticonceptiva haciendola inefectiva, así tenemos otro 20% más que tendrá que regresar, lo cual nos beneficia.

Dina Madsen: Cada vez que una mujer venía a practicarse un aborto, o una dilatación y extracción, poníamos sellos en su historial clínico. Algunas de estas historias clínicas estaban llenas por ambos lados. El médico las miraba y decía "si lo sigue intentando todavía podría venir otra vez antes de Navidad." ¿Es éste alguien que se preocupa por las mujeres? No lo creo.

Judith Fetrow: Las peores complicaciones emocionales las tienen las jovencitas que se practican varios abortos.

Joan Appleton: Claro que te vamos a dar medicinas para tu enfermedad venérea, y claro que sabemos que mezcladas con las píldoras anticonceptivas, hacen que regresen entre un 10 y un 15%, así nos seguimos beneficiando.

Dina Madsen: Yo tuve amigas en la escuela secundaria que se habían hecho abortos. Yo misma, cuando era adolescente, pensé que había quedado embarazada y me asusté mucho. Lo primero que me vino a la mente fue abortar.

Nunca pensé que tenía un bebé, sino sólo que tenía una opción.

Desgraciadamente el aborto a menudo se presenta como la única opción.

Joan Appleton: Y ahora queremos ir a las escuelas a enseñar educación sexual "porque nos preocupamos por ustedes, nos preocupamos por las mujeres". Así que hoy en día van a las escuelas y les dicen a los niños: "sabemos que ustedes van a tener relaciones sexuales; queremos que sepan que lo comprendemos y que 'está bien'. Eso quiere decir que algunos de ustedes van a morir; pero si usan nuestros preservativos, y si usan nuestros métodos anticonceptivos, y si practican el sexo seguro, solo tres, cuatro morirán, el resto de ustedes vivirá. Oh, claro que un 30% "contraerá una enfermedad venérea", pero nosotros nos encargaremos de ella.

Hellen Pendley: Trabajábamos siguiendo un guión, para controlar la conversación. Comenzábamos contando algo acerca de nosotras, yo decía que me preocupaba por ellas, que yo era responsable y adulta y que ya había hecho esto anteriormente. Soy la respuesta a su problema, no importa lo que sea.

Utilizábamos las mismas estrategias que se utilizan para vender; yo era una simple vendedora.

Judith Fetrow: Con frecuencia veía a mujeres emocionalmente heridas por el aborto. Sin embargo, mi supervisor decía que si tenían esos problemas después del aborto, era porque ya los tenían anteriormente.

Hellen Pendley: Yo tuve una consejera que me dijo que quería trabajar aconsejando a pacientes que tenían el Síndrome Postaborto. Le dije que no, que ese síndrome no existía. Esta consejera hablaba con muchas mujeres afectadas, pero yo la corregí inmediatamente: "yo no sé de dónde ha sacado esas estadísticas, pero están equivocadas; el síndrome postaborto no existe." Si nos llamaba una mujer para decir que se sentía herida, vacía, que algo andaba mal, nos habían entrenado para responderle: si tienes un problema, lo tenías antes del aborto, no tiene nada que ver con éste. Ahora, si necesitas nuestros servicios otra vez, llámanos; si no, necesitas hablar con otra persona.

Joan Appleton: Una de las cosas que continuamente me molestaba, aún cuando era jefa de enfermeras de la clínica, era el por qué la mujer tenía tal trauma emocional, por qué era una decisión tan difícil, si era algo tan correcto y natural. ¿Por qué era tan difícil? También me preguntaba, si yo aconsejé tan bien a estas mujeres y estaban tan seguras de su decisión, ¿por

qué regresaban después, por meses y años, destrozadas psicológicamente?

Dina Madsen: Cuando llamaba una mujer, yo le hacía sentir que la decisión era suya y que la apoyábamos. Lo decía porque las mujeres buscan a alguien que las apoye en su decisión.

Joan Appleton: Las que estábamos en el movimiento proaborto y en la industria del aborto, negábamos que existiera el Síndrome Postaborto. Sin embargo es real, y cuando las mujeres regresan, no podemos negar que existe y va en aumento. Eso siempre me intrigó.

Marian Johnson-Loehner: Las feministas eran mis camaradas, estábamos unidas y compartíamos métodos y actividades. Teníamos un mismo estilo de vida, que es como una trampa. Mi único deseo a finales de los años 70 y principios de los 80, era llegar a ser más liberada y poderosa, y ayudar a mis hermanas a lograr su ansiado estado de igualdad.

Joan Appleton: Comencé en el movimiento proaborto creyendo que estaba ayudando a las mujeres; creía que tenían derecho a decidir su estilo de vida. Pensaba que cuando las aconsejaba, las estaba preparando para que pudieran superar sus problemas. Les decía que eran las personas más importantes del mundo, que nada era más importante que ellas, y que una vez que salieran de esa difícil situación, podrían seguir adelante. Serían libre y podrían continuar sus vidas e ir a la universidad. Pero no era tan sencillo y yo me preguntaba por qué. Ellas volvían a quedar embarazadas y contraían enfermedades y yo me preguntaba si estaba ayudándolas realmente.

Esas preguntas me carcomían una y otra vez.

Joy Davis: Miren, el aborto ha llegado a tal extremo, la avaricia en este negocio es tal, que ya no importan las mujeres. Siempre ha estado claro que no les importan los bebés, pero ahora también las mujeres están muriendo.

Hellen Pendley: Tiene lugar un proceso, que les sucede a todas las personas que trabajan en esta industria, sin importar su puesto. Esa industria está motivada y manejada por el dinero. Pero el secreto del que nadie habla consiste en fingir y presentar una imagen de que nos preocupamos, porque si la gente nos viera de veras como somos, el aborto no tendría el nivel de apoyo que parece tener en la sociedad actual.

Joan Appleton: Si el aborto estaba bien, ¿por qué están sufriendo? ¿Qué hemos hecho? Hemos creado un monstruo, y no sabemos qué hacer con él. Creamos un monstruo y somos peones de la industria del aborto, nosotras, las que todavía creemos en los derechos de la mujer. Las que todavía creemos que estamos a favor de la mujer, las que todavía creemos que valemos algo, que somos inteligentes, que no nos pueden pisar ni utilizar, hemos permitido que nos usen y abusen, pero no queremos admitirlo o no podemos. La mayoría de la gente que trabaja en la industria del aborto, los que de verdad creen en ella y les preocupa no pueden aceptar lo que tiene de malo la industria, ni sus errores.

Narrador: ¿Es porque la práctica del aborto es tan segura por lo que no necesita ser regulada? ¿O es por que tienen algo que esconder?

Hellen Pendley: Pueden escuchar a través de los medios de comunicación que los abortistas se preocupan por las mujeres, que están luchando por el derecho de las mujeres a escoger el aborto. Y eso suena tan maravilloso que el público de los Estados Unidos se ha creído todas estas mentiras. A puertas cerradas, solíamos bromear sobre el "derecho a decidir". ¿A decidir qué? En nuestra clínica, la única opción era hacer negocio, era el aborto. No existía otra opción.

Judith Fetrow: Cuando alguien me mostraba una fotografía de un bebé abortado y me decía que éste era un aborto, yo estaba de acuerdo. Cuando me pedía que no matara a mi bebé, yo le miraba y decía: "yo no estoy aquí para matar a mi bebé, sino para matar a otros bebés.

Joy Davis: El hecho de estar matando niños para ganarme la vida no me molestaba en absoluto; sabía que eso era lo que estábamos haciendo. Yo era técnica de ultrasonido, así que sabía que había un bebé vivo en el vientre, pero ni me importaba ni me molestaba.

Joan Appleton: Yo también había visto un aborto con el uso de sonografía.

Los hacíamos en el primer trimestre, pero éste estaba en la última parte del primer trimestre o quizás en el segundo trimestre. No me acuerdo cuál era el problema específicamente, pero queríamos hacer el aborto utilizando la sonografía para asegurarnos de que habíamos sacado todo el bebé, o según la terminología que utilizábamos, queríamos asegurarnos de que terminábamos con el embarazo por completo. Yo manejaba el ultrasonido mientras el médico operaba; lo dirigía mirando la pantalla, y vi que el bebé se retiraba y abría la boca. Yo había visto "El grito silencioso" varias veces, pero no me había afectado. Para mí, era solamente propaganda. Pero no pude negar lo que vi en la pantalla. Después de terminar, me quedé temblando, pero me las arreglé para seguir trabajando ese día.

Hellen Pendley: Mientras yo trabajaba en la clínica, venían muchos consejeros provida. Déjeme decirle que el personal de la clínica se pone nervioso cuando los ve: se forma un ambiente que no puedo explicar, pero para los médicos y administradores es solamente una molestia: "Ustedes están poniendo nerviosas a mis empleadas, están perturbando mi horario y mi jornada laboral."

Dina Madsen: la razón por la que me molestó tanto la confrontación con Uds. es porque me acusaban de estar obrando mal y yo no quería oír eso. No quería oír que Satanás trabaja en la oscuridad, ni que hay sitio para mi en la cruz, ni nada por el estilo. Me aterraba cuando vislum braba lo que realmente estaba haciendo. Me decían: "allí adentro, matan bebés". Yo sonreía y decía: "si, ya lo sé; ¿y qué va usted a hacer al respecto?" Pero reconocía mi propio pecado, aunque no quería admitirlo ni considerarlo.

Judith Fenrow: Los escoltas voluntarios de Paternidad Planificada y los empleados han sido advertidos de que no deben hablar con los cristianos provida. Se lo han dicho porque demasiados empleados y voluntarios se arrepienten después de oír la verdad.

Dina Madsen: Empecé a darme cuenta de por qué lo hacen. Por eso me opuse a ellos por tanto tiempo, porque me mostraban mi pecado.

Hellen Pendley: Por eso buscamos protección judicial, por que no queríamos consejeros en las inmediaciones, para que no persuadieran a las mujeres, para poder seguir haciendo negocio sin interrupciones.

Anunciador: Como dijimos al comienzo de este programa, hay cosas que ocurren todos los días, que no se tolerarían en ninguna otra rama de la medicina.

Sin embargo, las autoridades no quieren decretar ni imponer leyes que pudieran proteger a las mujeres de los abortistas que las mutilan y las matan.

Joy Davis: Cuando estaba en la industria del aborto, empecé a tener pesadillas, a sentir culpabilidad y remordimiento al pensar en mi mal proceder. Entonces fuí a ver a un amigo que practicaba abortos en un clínica cercana. Le conté todo lo que sentía y me dijo que entendía, porque él también tenía pesadillas y sentía un tremendo remordimiento. Nunca le pregunté por qué hacía abortos, pero yo sabía que solamente los hacía al principio del primer trimestre del embarazo. Después que el sistema nervioso del bebé había comenzado a desarrollarse, no practicaba el aborto, para no lesionarlo. De modo que era un hombre poco común, que me dio un buen consejo. Me dijo que hiciera lo que me dictara mi corazón y mi conciencia.

Le pregunté si eso era lo que él estaba haciendo, y me dijo: "sí; eso estoy intentando". Me gusta pensar que hubiera podido estar aquí ahora, que hubiera dejado de practicar abortos, pero dos días después de esa conversación, le dispararon y lo mataron frente a una clínica de abortos en Pensacola. Su nombre era Dr. David Gunn.

Dina Madsen: Yo seguía trabajando en el laboratorio, juntando los pedazos de los bebés y ayudando al médico. Ya no hacía chistes sarcásticos como antes. Estaba cambiando hasta tal punto que odiaba el aborto, ir a trabajar, el tener que estar en el mismo cuarto con ese abortista y con esas mujeres. Quería correr y gritar.

Joan Appleton: Mi forma de salir de la Organización Nacional de Mujeres fue siendo la oradora invitada a una cena de esa organización en Virginia. Fuí al podio y dije: "amigas, ya no puedo seguir en esto. Algo anda mal aquí, ya no puedo seguir formando parte de la industria ni del movimiento proaborto, y por lo tanto, no puedo formar parte de ésta organización". Me pidieron que me retirara inmediatamente.

Hellen Pendley: Cada vez que hablamos en público, tenemos que revivir algo que hemos hecho y que ahora vemos como un asesinato horrible. Nunca es fácil. Muchos de ustedes han pecado en algún momento de sus vidas, pero no son llamados a ponerse frente a un grupo de gente y compartir las acciones por las cuales están avergonzados.

Marian Johnston-Loehner: Un día alguien me dio el libro de la Dra. Jean Garton "¿Quién despedazó al bebé?". Ese libro destruyó todos los eufemismos que yo había estado usando durante años, para promover el aborto. Los leía uno por uno y lloraba y lloraba, y creo que la noche que lo terminé, la represa entera de mis lágrimas se abrió y me arrepentí. De verdad estaba dolida por lo que había hecho -arrepentida de haber destruido un niño inocente. Porque hasta entonces, después de nacido mi hijo y aún después de mi hija, yo todavía no estaba dispuesta a admitir que un niño es un ser humano desde el momento de la concepción. Yo estaba influenciada por las mentiras.

Hellen Pendley: La vida o la muerte no significan nada en una clínica de abortos. Si no se respeta la vida del no nacido, ¿como y por qué se va a respetar la vida de la madre? Eso no sucede.

Narrador: Los encargados de salvaguardar nuestros derechos básicos e inalienables deben examinar seriamente la industria del aborto en los Estados Unidos. Hemos oído los testimonios de aquellos que están en la mejor posición de conocer la verdad acerca del negocio del aborto.

A partir de los años 30, el mundo se ha visto invadido de nuevos métodos químicos y físicos para impedir el embarazo. Hasta ese momento, los métodos naturales habían mantenido el control natal dentro de las familias.

No obstante, debido a la importancia comercial y monetaria para grandes empresas y consorcios internacionales, la verdad acerca de muchos de estos métodos no ha sido entregada al público.

La principal objeción para estos métodos y que nunca se discute, es que muchos de ellos son ABORTIVOS, pues de diferentes maneras impiden que el ser concebido logre implantarse en el útero o afectan al cuerpo de la mujer de forma que el feto no obtiene alimento, teniendo como resultado su muerte.

Es decir, una mujer que utiliza de forma bien intencionada un cierto método puede estar teniendo innumerables abortos al año, de los cuales ella nunca se enterará.

Otra importante objeción se refiere a los efectos secundarios que todos los métodos no naturales tienen para la mujer, tales como: riesgo de esterilidad permanente, incremento de riesgo de cáncer de seno, desórdenes hormonales, riesgo de infarto, aumento de peso, dolores de cabeza y otros, dependiendo del tipo de químico. En el caso de la utilización de métodos como la T de cobre o el DIU, se pueden presentar cuadros de perforación de útero, intestinos, embarazos ectópicos, hemorragias y otros.

Las feministas como antiabortistas

Por Sidney Callahan

Reproducido del National Catholic Reporter con permiso

Analicemos nuestro feminismo. En este momento. La causa feminista está siendo traicionada por los hombres y mujeres que apoyan la aceptación pública del principio practicar abortos por pedido. Los argumentos usados al pedir que existan abortos de rutina niegan los valores fundamentales que guían a todo el movimiento feminista.

En el problema del aborto, las feministas radicales se han identificado completamente con el agresor masculino, despotrican una ideología machista con un toque de Adam Smith. Los peores juegos de poder masculinos tradicionales están siendo abrazados y utilizados por aquellas quienes más los han sufrido. Cada lema en el arsenal pro-aborto está orientado a lo masculino y prostituye los valores feministas. Por ejemplo:

(1) "El feto no es humano y no tiene derecho a la vida". Pero el movimiento feminista insiste en que los hombres dejen ese viejo hábito de quitar el status humano a las mujeres, negros, judíos indios, asiáticos y cualquier otra instancia de vida humana diferente y desprotegida. Las mujeres promueven el derecho a la vida y valoran la vida en potencia.

El negar el hecho de que la vida humana está siempre en un proceso de crecimiento a través del tiempo es un error de falta de imaginación y empatía. "Ojos que no ven, corazón que no siente" puede funcionar en la conciencia de un bombardero, pero no en el caso del movimiento feminista quien se dedica a acabar con la supresión unilateral de la vida. La vida embrionaria, es también vida, vida con un futuro ya estructurado.

(2) "Cualquier embarazo problemático debe ser terminado temprano por un profesional médico empleando las mejores tecnologías." Y sin embargo, el movimiento feminista ha protestado persistentemente contra las tecnologías profesionales impersonales que ignoran completamente no solo las emociones, sino también las raíces reales de problemas humanos complejos. Los hombres siempre han buscado, destruido, cortado, quemado y atacado agresivamente cualquier cosa que esté en su camino sin importar el contexto, consecuencias e interrelaciones naturales. Las mujeres se han comprometido con alternativas no violentas que buscan soluciones perdurables. Los valores feministas están en armonía con la conservación y la consecución de salud social y ecológica. Que ironía que en una sociedad confrontada con fundas plásticas llenas con restos fetales o también llamados "desperdicios"fetales se puedan preocupar más del problema de reciclar el plástico.

(3) "Una mujer tiene el derecho de controlar su propio cuerpo". Que valientemente el movimiento feministas ha luchado contra la obsesión masculina por el control. Como se vive en todas las prisiones, para controlar completamente, se mata. Esto recuerda al héroe de Dostoievski quien extinguió una vida insignificante para reafirmar su libertad de controlar su destino. Cualquier concepción de cuerpos como entes separados y subordinados al individuo huele a una alienación reminiscente de la ansiedad agnóstica masculina. Los hombres siempre han tratado de separase del cuerpo, mirando al cuerpo femenino en particular, como una forma de propiedad. Los hombres están contentos separando los "sistemas reproductivos femeninos" del individuo. Los hombres de clase media apoyan el aborto electivo más que cualquier otro grupo, no solo porque está de acuerdo a su conveniencia masculina, sus estrategias masculinas, sinotambién porque corresponde a su idea masculina del cuerpo humano. La sexualidad femenina completa es una amenaza, es mejor que las mujeres vean a su propio cuerpo como objetos, los cuales pueden manipular a voluntad y mantener bajo control. Privada, discreta, eficientemente, sin reclamos

fastidiosos.

(4) "Los hombres no tienen derecho a hablar o legislar en el problema del aborto, ya que el aborto es solamente un asunto entre la mujer y su médico".}

Embarazo precoz.

Embarazo que ocurre en las mujeres jóvenes menores de 19 años.

CAUSAS, INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO

Las causas del embarazo en la adolescencia son políticamente discutibles, de gran carga emocional, y numerosas. Se deben examinar muchos factores, además de la causa obvia que es que los adolescentes mantienen relaciones sexuales sin las medidas de contracepción adecuadas. Como no hay ninguna contracepción efectiva al 100 %, la abstinencia es la manera más segura para prevenir el embarazo.

Las estadísticas muestran que el 18% de los adolescentes americanos han experimentado el sexo con anterioridad a los 15 años de edad. Además, este número crece hasta el 66% de adolescentes no casadas que tienen experiencias sexuales antes de los 19 años. Diferentes estudios han mostrado que a la edad de 20 años, el 75% de las mujeres y el 86% de los varones estado unidenses son sexualmente activos. El porqué los adolescentes practican el sexo, y porqué lo hacen sin métodos efectivos de contracepción,es un tema de discusión ardiente. Las razones sugeridas son las que siguen.

Los adolescentes llegan a ser fértiles aproximadamente 4 o 5 años antes de ser emocionalmente maduros.

Los adolescentes de hoy crecen rodeados de una cultura donde compañeros,televisión, cine, música, y revistas transmiten frecuentemente mensajes manifiestos o secretos en los cuales las relaciones sexuales sin estar casados (especialmente aquellas que involucran a adolescentes) son comunes,aceptadas y, a veces, esperadas.

Normalmente no se ofrece en el hogar, la escuela o la comunidad educación sobre el compor tamiento sexual responsable e información clara específica sobre las consecuencias del intercambio sexual (incluyendo el embarazo,enfermedades de transmisión sexual y efectos psico-sociales). Por lo tanto,gran parte de la "educación sexual" que los adolescentes reciben viene a través de filtros desinformados o compañeros sin formar.

Los adolescentes que escogen ser sexualmente activos se limitan frecuentemente en sus opciones anticonceptivas a la información de sus compañeros, influencias paternales, financieras, culturales, y políticas así como también a su propio desarrollo que está limitado (pues es antes físico que emocional).

El riesgo potencial para las niñas adolescentes de llegar aquedarse embarazadas incluyen:

Los tempranos contactos sexuales (la edad 12 años se asocia con un 91% de oportunidades de estar embarazadas antes de los 19 años, y la edad de 13 años se asocia con un 56% de embarazos durante la adolescencia).

El uso temprano del alcohol y / u otras drogas, incluyendo productos como el tabaco, salir de la escuela, la carencia de un grupo de apoyo o pocos amigos.

La carencia de interés en la escuela, familia, o actividades comunitarias.

Percibir pocas o ninguna oportunidad para el éxito. Vivir en comunidades o escuelas donde los embarazos tempranos son comunes y considerarlo como una norma más que como una causa para su interés. Crecer en condiciones empobrecidas. Haber sido víctima de un ataque o abuso sexual, o cuando sus madres a su vez les han dado a luz antes de los 19 años.

PREVENCION

Existen modelos para la prevención del embarazo adolescente. Los programas tienden a enfocarlos en particular o usar una combinación de enfoques. La mayoría de los programas de adolescentes para la prevención del embarazo utilizan los métodos que están en las categorías siguientes.

Los programas de educación de abstinencia fomentan el aplazamiento del inicio en los contactos sexuales hasta que la persona es madura y suficientemente diestra para manejar la actividad sexual de una manera responsable y capaz de manejarse y responsabilizarse ante un embarazo potencial.

Hay programas basados y enfocados en el conocimiento del adolescente sobre su cuerpo y funciones normales así como también dando información detallada sobre de anticonceptivos.

Otros programas más clínicos en escuelas, enfocados a dar acceso más fácil a la información, aconsejado por asistentes sanitarios, y servicios anticonceptivos.

El compañero que aconseja programas normalmente reúne a adolescentes,conocidos y gente más mayor para facilitar discusiones que exploren los sentimientos y las actitudes sobre los impulsos físicos enfrentadas en las relaciones, entonces fomenta a otros adolescentes a resistir ante su compañero y las presiones sociales para llegar a estar sexualmente involucrado. Estos programas tienden a tomar más de un ejemplo experimental,ayudando a los adolescentes a personalizar los riesgos. Ellos también enseñan el uso de ciertos métodos anticonceptivos de barrera jugando y otros métodos, para cuando lleguen a estar sexualmente activos. El monitor del programa debe también incluir a esos adolescentes ya involucrados en actividades sexuales, para demostrar sus experiencias dentro de las relaciones sexuales y la toda la información que se necesite obtener sobre los anticonceptivos de uso.

Violación, Incesto y Aborto: investigando más allá de los mitos

"Como pueden negarle un aborto a una niña de doce años que ha sido víctima del incesto?" .Se queja un indignado partidario del aborto. "Y como puede llamarse a usted misma una amante cristiana si puede forzar a la víctima de una violación violenta a dar a luz al hijo del violador?". Cada partidario pro-vida ha escuchado estos mismos desafíos de una forma u otra. Estas son

preguntas emocionalmente cargadas, diseñadas para probar:

1) que los partidarios pro-vida son insensibles "amantes de fetos",

2) o, con una ética inconsistente, permitir el aborto para algunas circunstancias, pero no en otras.

Desafortunadamente, muchas personas pro-vida tienen dificultad en responder a estos desafíos porque el asunto de los embarazos por asaltos sexuales es algo ampliamente incomprendido. Típicamente, ambos lados del debate aceptan la presunción de que las mujeres con embarazos debidos a asaltos sexuales querrían un aborto y que el aborto de alguna forma las ayudaría a recobrarse del asalto. Así, las personas pro-vida se quedan en la posición incómoda de que la santidad de la vida es más importante que las necesidades de las víctimas de asaltos sexuales con quienes todos simpatizamos con toda justicia.

Pero de hecho, el bienestar de la madre y del niño nunca están en conflicto,ni siquiera en casos de asaltos sexuales. Tanto la madre como el niño son ayudados al preservar la vida, al no perpetuar la violencia. La razón por la que la mayor parte de la gente alcanza la conclusión equivocada acerca del aborto en casos de violación e incesto es que las verdaderas experiencias de las víctimas de asalto sexual que se han embarazado, son dejadas de lado siempre. Muchas personas, incluyendo las víctimas de asalto sexual que no se embarazaron, han formado opiniones basadas en prejuicios y temores que están desconectadas de la realidad.

Muchas razones se dan para no abortar. Primero, aproximadamente el 70% de todas las mujeres creen que el aborto es inmoral. Aproximadamente el mismo porcentaje cree que el aborto sería otro acto de violencia perpetrado contra sus cuerpos y sus hijos.

Segundo, algunas creen que la vida de sus niños tiene un significado intrínseco o un propósito que ellas aún no entienden. Este niño fue traído a sus vidas por un acto horrible, repulsivo.

Tercero, las víctimas de un asalto muchas veces se vuelven introspectivas.

Su sentido del valor de la vida y el respeto a otros se hace mayor. Ellas han sido victimizadas, y la idea de que se pueden volver el verdugo de su propio e inocente hijo a través del aborto es repulsivo.

En cuarto lugar, al menos a un nivel inconsciente, la víctima puede sentir que si ella puede superar el embarazo, ella habrá conquistado la violación.

Al dar a luz, ella reclamará algo de su autoestima perdida. Dar a luz,especialmente cuando la concepción no fue deseada, es un acto totalmente desinteresado, un acto generoso, un despliegue de coraje, fuerza y honor. Es la prueba de que ella es mejor que el violador. Mientras él fue egoísta,ella puede ser generosa. Mientras él destruyó, ella puede dar cuidados. Si dar a luz construye el auto respecto, ¿qué hay acerca del aborto?. Esta es una cuestión que muchas personas no consideran. En vez de eso, la mayoría de la gente asume que un aborto al menos ayudará a la víctima de violación a poner atrás el asalto y continuar con su vida. Pero al saltar a esta conclusión el público está adoptando un punto de vista no realista respecto al aborto.

El aborto no es una cirugía mágica que regresa el tiempo y hace que una mujer se "desembarace". En vez de eso, es un evento real que siempre es estresante y muchas veces traumático. Una vez aceptado que el aborto es en si mismo un evento con ramificaciones en la vida de una mujer, entonces debemos mirar cuidadosamente a las especiales circunstancias de una víctima de violación embarazada. ¿Podrá un aborto en verdad consolarla, o solo causará más dolor a su ya golpeada psiquis?

Al contestar a esta pregunta, es de ayuda, el empezar por notar que muchas mujeres reportan que sus abortos se sintieron como formas degradantes y brutales de violación médica. (2) Esta asociación entre el aborto y la violación no es difícil de entender.

El aborto involucra un examen doloroso de los órganos sexuales de una mujer por un extraño enmascarado que está invadiendo su cuerpo. Una vez que ella se encuentra en la tabla de operaciones, ella pierde el control sobre su cuerpo. Si ella protesta y pide a aborcionista que pare, probablemente se la ignorará y se le dirá "Es demasiado tarde para que cambie de opinión. Esto es lo que quería. Tenemos que terminar ahora." Y mientras ella yace ahí tensa y desvalida, la vida escondida dentro de ella es literalmente succionada fuera de su útero. La diferencia? En un asalto sexual, a una mujer le roban su pureza, en esta violación médica a ella le roban su maternidad.

Esta asociación experimental entre el aborto y el asalto sexual es muy fuerte para muchas mujeres. Es especialmente fuerte para mujeres que han tenido una historia previa de asalto sexual, esté o no la mujer embarazada como resultado del asalto (3). Esta es solo una razón de porque las mujeres con una historia de asalto sexual son proclives a experimentar una mayor angustia durante y después del aborto que otras mujeres.

Segundo, investigaciones muestran que después de cualquier aborto es común para las mujeres el experimentar culpabilidad, depresión, sensaciones de estar "sucia", resentimiento contra los hombres y baja autoestima. Lo que es más significativo es que esas sensaciones son idénticas a las que las mujeres sienten típicamente luego de una violación. El aborto, entonces,solo se suma y acentúa las sensaciones traumáticas asociadas con el asalto sexual. Más que eliminar las cargas psicológicas de la víctima de asalto sexual, el aborto se suma a ellas.

Esta es la experiencia de Jackie Bakker, quien reporta: "Descubrí muy pronto que las consecuencias de mi aborto continuaron mucho después que el recuerdo de mi violación se había desvanecido. Me sentí vacia y horrible. Nadie me dijo acerca del dolor interno que causaría pesadillas y profundas depresiones. Ellos solo me dijeron que después del aborto podría continuar mi vida como si nada hubiera pasado."

Los que alientan el aborto muchas veces lo hacen porque se sienten incómodos en tener que tratar con víctimas de la violación, o tal vez por prejuicios contra las víctimas a quienes ven como "culpables por dejar que les sucediera." El deshacerse del embarazo es una forma de esconder el problema. Es el camino "rápido y sencillo" de evitar el tener que enfrentar las verdaderas nece sidades emocionales, sociales y financieras de la mujer.

De acuerdo a Kathleen DeZeeuw, "He sobrevivido la violación y también he criado a un hijo "concebido en una violación", me siento personalmente asaltada e insultada cada vez que escucho que el aborto debería ser legal en el caso de violación e incesto. Siento que somos usadas por los pro-aborcionistas para promover el aborto, incluso a pesar de que no nos han pedido que demos nuestra opinión.

El caso contra el aborto de embarazos por incesto es aún más fuerte.

Los estudios muestran que las víctimas de incesto raramente acceden en forma voluntaria a un aborto (4). En vez de ver el embarazo como indeseado, es más común que la víctima de incesto vea el embarazo como una forma de parar la relación incestuosa porque el nacimiento de su hijo expondrá a la luz la actividad sexual. Es más probable que ella también vea el embarazo como una esperanza de tener un hijo con quién establecerá una verdadera relación afectiva, una muy diferente de la relación de explotación en la cual se encontraba atrapada.

Pero mientras las víctimas de incesto pueden atesorar su embarazo porque ofrece una esperanza de liberación, y la esperanza de encontrar amor, su embarazo es una amenaza para el abusador. También es una amenaza para el secreto patológico que puede incluir a otros miembros de la familia quienes están asustados de reconocer que el abuso está ocurriendo. Ya que esta es una amenaza doble, las víctimas pueden ser obligadas a un aborto no deseado tanto por parte del abusador como de otros miembros de la familia.

Por ejemplo, Edith Young, una víctima de incesto de 12 años de edad se embarazó de su padrastro, y escribe veinticinco años después del aborto de su hijo: "Al pasar de los años he estado deprimida, suicida, furiosa,ultrajada, sola, y he tenido un sentimiento de pérdida... El aborto que iba a ser por "mi mejor interés" no lo fue. Tanto como puedo expresar, solo salvó sus reputaciones, resolvió sus problemas, y permitió que sus vidas continuaran alegremente... Mi hija, como extraño a mi hija. La extraño sin importar la razón de su concepción."

Los proveedores del aborto, quienes ignoran esta evidencia, y se no se molestan en entrevistar a menores que se presentan para abortos por signos de coerción o incesto, están en realidad contribuyendo al abuso de jóvenes niñas. No solo le están robando a la víctima su hijo, están escondiendo el crimen, incitando al perpetrador, y devolviendo la víctima al abusador de forma que la explotación continúe.

Finalmente, debemos reconocer que los niños concebidos a través del asalto sexual también tienen una voz que merece ser escuchada. Julie Makimaa,concebida en un acto de violación, trabaja diligentemente contra la percepción de que el aborto es aceptable o incluso necesario en casos de asalto sexual. Mientras que es compasiva al sufrimiento que su madre en las manos de su atacante, Julie también está muy orgullosa de su valor y generosidad.

Respecto a su propia percepción de su origen, Julie proclama: "No me importa como empecé. Lo que importa es en lo que me he convertido."

Ese es un eslogan con el cual todos podemos vivir.

El aborto - un resumen general

Hablaré aquí en general, pero también explicando el caso de Estados Unidos,país más cercano a Latinoamérica, donde el aborto se legalizó hace 27 años,causando la masacre de 40.000.000 de bebés hasta la fecha; de forma que podamos ver el peligro que corremos en America Latina, en el caso de que instituciones privadas que lucran del aborto tales como Internacional Planned Parenthood logren su objetivo de legalizar el aborto en todos los países.

En EEUU país, el aborto se permitió en base a la 14ta enmienda acerca de la "privacia". Una corte indicó que el aborto es un acto privado de la mujer.

No obstante, existen otras enmiendas en las cuales se extiende en primer lugar el derecho a la vida y a la persecución de la felicidad. El derecho a la vida se extiende a las personas. No obstante en este punto se requirió de una definición aclaratoria de "persona" y por motivos políticos, se expresó que el feto no era persona dentro de un famoso juicio "Roe vs Wade".

Esta definición aclaratoria de persona que efectúo esa corte no corresponde al conocimiento científico existente, ni a los cánones religiosos o éticos.

Otro aspecto que se baraja en este asunto es el de la viabilidad, la cual define como viable al feto que es capaz de sobrevivir al estar separado de la madre (esto sucede a partir de la semana 20 de gestación).

En este sentido, se dividió a los abortos por su tiempo en gestación: en el primero trimestre, segundo trimestre y tercer trimestre. Y se divide a los nonatos en embriones y fetos.

Abortos de primer trimestre pueden ser desde el primer dia hasta el tercer mes.

Los abortos tempranos incluyen métodos como el como Depo-povera (que es la inyección para el control natal, la cual elimina al embrión antes de que logre implantarse en el útero), el RU-486 llamada píldora del dia siguiente,el methotrexate, el Norplant, el DIU o dispositivo intrauterino, las prostalglandinas, la minipíldora y la mayoria de píldoras anticonceptivas.

Otros métodos a partir de la sexta semana incluyen succión o legrado,curetaje, inyecciones intracardiacas, envenamiento salino, dilatación y extracción; los cuales desmembran al niño de diferentes formas y luego extraen cada parte con aspiradoras potentes o manualmente o en el caso del envenamiento salino, queman al niño hasta que muera y se produce un arrojo.

Los abortos de segundo y tercer trimestre se dan al existir viabilidad del feto y lo que hacen es que el bebé nazca, o nazca parcialmente, siendo visible fuera de la madre hasta el estómago del bebé y luego son matados mediante una perforación en la base del cráneo y la succión del cerebro, o se los hace nacer mediante una cesárea para luego dejarlos que mueran en un bote de basura, lo que puede tomar horas o días.

Argumentos pro-vida

Bien, aquí abordaremos algunos aspectos de forma que son parte de lapropaganda pro-aborto.

Respecto al argumento de que es el cuerpo de la mujer y por tanto tiene la privacidad para hacer lo que desee con el, respondemos que el cuerpo de la mujer no tiene dos corazones que laten, dos tipos de sangre, dos cabezas,cuatros ojos, cuatro brazos y cuatro piernas. Una mujer embarazada y su bebé tienen todo esto y mucho más. Y que pasa cuando está embarazada con un feto masculino? Eso no es su cuerpo, se trata de un niño creciendo en su vientre.

Acaso a los padres se les permite abusar o asesinar a sus hijos ya nacidos en la "privacia de su hogar"? En EEUU a pesar de que se dictaminó que los niños nonatos no son "personas", tienen el derecho a ser protegidos de madres adictas a drogas, tienen el derecho legal a no ser asesinados por conductores ebrios, el derecho a heredar propiedad, y muchos otros derechos legales. Incluso existe un código de crímenes contra los niños nonatos en el cual son protegidos de daño negligente o muerte a partir de la concepción.

Respecto al argumento de que el feto no es humano. Feto, viene literalmente del latín que significa "el pequeño" .. se refiera al niño antes de nacer y luego de la octava semana de gestación. Según diccionarios, el feto ya ha pasado las etapas tempranas de gestación y ha ganado la forma básica humana anterior al nacimiento. Algunas personas han olvidado que una vez vivieron en el útero y crecieron allí como "fetos". ¿Hubiera estado bien que el juez que juzgó esta causa en ese país hubiera sido abortado cuando "solo era un feto"? Quisiera preguntárselo.

Al argumento respecto a si el aborto es legal y por tanto debe estar bien,aquí sencillamente apelemos a graves errores que se han cometido en las cortes de todo el mundo a través de los tiempos. Por poner un ejemplo que es la mejor analogía en este caso, la Corte Suprema de los Estados Unidos decidió en el caso Dred Scott que la esclavitud era constitucional y se declaró que los negros no eran seres humanos y por tanto no tenían derecho a la vida. ¿Que pasaría si de repente la corte declarará el abuso infantil o la violación legales? Los haría eso moralmente correctos? Acaso ignoraríamos esas injusticias y no haríamos nada para proteger a los inocentes?

Continuando con lo que pasa en Estados Unidos, allí es el pan de cada día el famoso cliché de que la "mujer debe tener la opción de decidir". Respecto al argumento de que existe la libertad de elección y que es un derecho de la mujer a elegir, es absurdo, pues como puede alguien tener la libertad o el derecho de matar a otra persona, y especialmente a un bebé inocente? Los derechos personales terminan donde comienza el derecho ajeno.

En el caso del aborto, la opción de la que hablamos es entre un bebé muerto y un bebé vivo.

¿Y por que es que solo en el caso del aborto se arguye que esa "opción" es absoluta? Usando ese argumento se podría sencillamente decir que las personas tienen el derecho a usar drogas (es mi cuerpo), o el derecho a prostituirse. Las sociedades humanas no le dicen a la gente que tienen la "opción" de matar a sus hijos.

Terribles decisiones como la esclavitud, el nazismo y el aborto han solamente producido esclavos muertos, judíos muertos y bebés muertos.

"Es una obligación del gobierno el cuidado de la vida humana y su felicidad,y no su destrucción. Ese es el fin de un buen gobierno" (Thomas Jefferson).

El gobierno debe protegernos especialmente antes de que nazcamos, cuando somos más vulnerables.

En lo que respecta a que se trata de un problema solo de la mujer y que el padre no tiene nada que decir, eso es absurdo, pues todos los fetos tienen un padre y tienen derechos y obligaciones respecto a sus hijos. En un aborto existen tres partes involucradas:

(1) el feto, pues se está tomando una decisión por él, sin preguntarle ni darle oportunidad de defensa. Está decisión es absolutamente irreversible para el feto.

(2) la madre, esta decisión no afectará de forma definitiva su vida, pues solo llevaría al feto durante nueve meses.

(3) el padre, quien tiene derechos genéticos sobre su feto (y digo su feto, sin querer decir que se trate de una posesión, pues no lo es. No obstante si la corte lo define como una posesión, aún así, el padre tendría el 50% de los derechos sobre su hijo.)

Aunque supusiéramos que la sociedad no contara con la tecnología para determinar si el feto es un ser humano o no o si solo es una persona en potencia, etc. , se debería apelar a favor del feto, debido a que está decisión es irreversible para él, de una forma que no lo será para las otras partes involucradas.

Argumentos científicos

Bien, en este aspecto, puedes leer lo que investigué en la página de desarrollo fetal, no obstante aquí te profundizo aún más:

Muchos genetistas y biólogos reconocidos internacionalmente han testificado que la vida humana empieza en la concepción. En 1981 un comité del Senado hizo la pregunta a doctores que testificaron:

1. Dr. Hymie Gordon, Presidente del departamento de Genética de la universidad Mayo: "Por todos los criterios de la biología molecular moderna,la vida está presente desde el momento de la concepción."

2. El Dr. McCarthy de Mere, un doctor y profesor de leyes en la Universidad de Tennessee testificó: "El momento exacto del inicio de la persona y del cuerpo humano es el momento de la concepción"

El padre de la Genética Moderna, Dr. Jerome Lejeune, testificó ante la legislatura de Lousiana lo siguiente: " Recientes descubrimiento del Dr. Alec Jeffreys de Inglaterra demostraron que esta información (de la molécula de DNA) se guarda en un sistema de código de barras similar a aquellos de los productos del supermercado... ya no es solo una teoría el que cada uno de nosotros es único."

El doctor Lejeune explicó que dentro de los tres a siete dias luego de la fertilización, se puede determinar si el nuevo ser humano es un niño o una niña. "No veo una diferencia entre la persona temprana que eres en el momento de la concepción y la persona que eres ahora. Tu fuiste, y eres, un ser humano". "En ningún momento,"dice el Dr. Lejeune, "es el ser humano un montón de protoplasma. En lo que se refiere a la naturaleza, no veo diferencia entre lo que eran entonces en la concepción y lo que eres ahora.

Eres y serás un ser humano."

El DNA o código genético es único para cada ser humano y no cambia en ningún momento de la concepción hasta la muerte. Es únicamente un problema de falta de imaginación o de falta de empatía el que no se vea como un ser humano al óvulo fecundado, y al feto hasta su nacimiento. Debemos reconocer que el ser humano no es un ente estático. Está en su naturaleza un constante cambio y crecimiento, desde su concepción, luego en la infancia, los cambios dramáticos de la adolescencia y luego la vejez.

El ser humano tiene únicamente un código genético humano. Este código genético no pertenece ni a la mujer, ni a los doctores. Quién podría decirse dueño del código genético humano? O de la vida? Por este motivo es que el gobierno tiene una obligación y un interés en evitar los abortos, debido a que se trata del cuidado de una vida, por tanto es un interés público y social.

Desarrollo fetal

Dia siete: El pequeño ser humano se implanta en el útero materno.

Dia 18- el corazón empieza a latir.

Dia 28- los ojos, oidos, y sistema respiratoria empiezan a formarse.

Dia 42- las ondas cerebrales se hallan presentes. El esqueleto está completo y los reflejos se presentan.

7ma semanas- el bebé ya se chupa el dedo.

8va semana, todos los sistemas del cuerpo están presentes.

9 na semana- salta, traga, mueve la lengua, hace puño.

11 - movimientos espontáneos de respiración, tiene uñas y todos los sistemas funcionan.

12 semana- pesa una onza

16ta semana- los órganos genitales ya se diferencian, agarra con las manos,nada en el líquido amniótico, patea, se voltea-

Ecosonógrafías han grabado erecciones en fetos, tan temprano como a las 16 semanas, muchas veces en conjunción con succionarse el dedo, sugiriendo que auto-estimulación placentera ya es posible.

18va semana- las cuerdas vocales están presentes, puede gritar.

20 - tiene cabello y pesa una libra

Dolor:

El feto puede sentir dolor a las 20 semanas. Este es un estimado tardio y conservador, pero es científicamente sólido. Elementos del sistema que transmite el dolor (sistema espino-tálamico) empieza a la 7ma semana, a la semana 12 a 14 ha sucedido suficiente desarrollo para indicar que la percepción del dolor es probable y continua su desarrollo en el segundo trimestre.

Alrededor de la semana 20 el sistema espino-talámico está totamente establecido y conectado.

Hay tres diferentes indicadores que evidencian que el feto siente dolor:

1. Anatómico

- receptores del dolor se esparcen sobre el cuerpo a las 8 a 16 semanas

- las conexiones de los impulsos del dolor en la columna vertebral se dan de la semana 7 a la 20.

2. Psicológicas y hormonales

- los fetos se retiran de los estímulos dolorosos.

- dos tipos de hormonas de estrés normalmente liberados por los adultos sujetos al dolor, son liberados en montos masivos por fetos sujetos a un pinchazo de aguja para sacar muestras de sangre.

Se muestra un incremento del 590% en producción de beta-endorfina y un 183% de incremento en cortosol -evidencia química de dolor.

Algunos fetos en vez de retirarse, se voltean y atacan al instrumento invasor según se ha visto en ecosonográfias.

Se tiene una foto de un feto de 20 semanas sacando su brazo fuera del útero y aferrándose al médico, cuando fue operado de la columna vertebral (esta foto está en mi página titulada "Noticias médicas".)

3. Conductuales

-cambios en los signos vitales.

Es un hecho que un feto de 20 a 30 semanas siente más dolor que un adulto,siendo este periodo es único por su vulnerabilidad.

Ondas cerebrales

La muerte se define médicamente como la ausencia de ondas cerebrales. Pues bien, concep tualmente, esto implicaría que la presencia de ondas cerebrales define la vida.

Las ondas cerebrales se encuentran presentes al rededor de la 5ta semana.

En el feto, el sistema nervioso se desarrolla primero, pues se requiere para que inicie el proceso de diferenciación de las células para que se conviertan en órganos (se llaman células pluripotenciales, las que se hallan en la médula espinal).

El cerebro es uno de los primeros órganos que se forman, y prácticamente desde el principio, existe actividad neurológica. La columna vertebral se forma también al principio, empieza como una estructura básica que crea ramas de cadenas neurales que forman un "esqueleto" que perfila la futura forma del cuerpo.

Recomendaciones para la recuperación

La secuencia de estos pasos no es fija. Cada mujer será única en su forma de atravesar este proceso. Algunas mujeres habrán empezado sus propias intervenciones terapéuticas. Otras necesitarán ayuda empezando su camino a la curación. Estos pasos pueden ser útiles para una mujer quién haya empezado su viaje hacia la curación:

Cuenta tu historia con todo su dolor e ira. Puede que tengas que hacerlo más de una sola vez. Puedes estás deprimida y llevar una carga de ira que está suprimida. Puedes sentirte abandonada por tus personas queridas, empezando por el padre del bebé y eso se puede extender a tu núcleo familiar. Tienes permiso para explorar tu ira. La ira no resuelta impedirá tu curación.

Debes dar término a tu relación con el niño abortado.

Te alentamos a que sufras tu pena, que puede ser tanto la de tu hijo y la de su padre.

Debes reconocer que el niño perdido era único y el significado de ese embarazo.

Ponle un nombre a tu bebé. Si eres cristiana, reza una oración de compromiso con Cristo o de bautismo.

Escríbele una carta a tu bebé, diciéndole todas las cosas que necesites decirle. Esto puede incluir pedirle al bebé perdón o perdonar a tu bebé por venir en un momento inconveniente.

Ritualiza tu pérdida, usando objetos simbólicos como fotos de bebés, ropa o cualquier cosa que sea significativa para ti en hacer a tu bebé más concreto.

Si quieres puedes realizar un ritual de separación, como un rito de funeral privado. Puedes comprar algo para conservar como un relicario o un árbol para recordarte de tu bebé.

Escribir canciones o poemas o arte son formas muy útiles del ritual de curación para muchas mujeres.

De acuerdo a tu fé y a tu sistema de creencias, puede que desees establecer una relación espiritual con tu hijo.

Queremos ayudarte a entender que es necesario que perdones a aquellos responsables e involucrados en tu aborto si quieres ser libre de verdad. Al perdonar a otros podrás entender el perdón y perdonarte a ti misma.

Debes aceptar el perdón de Dios y conocer su gran misericordia y amor.

Debes perdonarte a ti misma. El auto perdón es ser capaz de suspender el autojuzgamiento y caminar libremente en el perdón que Dios te da.

Después de experimentar la curación, muchas mujeres desean verse involucradas en alguna actividad que permita poner energía de vida en este mundo de alguna forma. Podemos ayudarte a hacerlo.

Las preguntas claves que una mujer que lucha por resolver luego de un aborto son:

Puede mi hijo perdonarme?

Puede Dios perdonarme?

Puedo perdonarme a mi misma?

Debes recordar que como parte de la curación, habrá momentos en los cuales sentirás tristeza cuando pienses en tu hijo. Eso es normal. No significa que no estés curando. Más bien esas lágrimas son una señal de tu curación.

El padre luego del aborto

Si usted es el padre de un bebé abortado, yo lamento su pérdida. Comprendo que la sociedad le ha dicho en su conjunto que usted no tiene ningún derecho a afligirse o luchar contra la decisión de aborto. Sin embargo, yo sé, pues he oído las historias de muchos padres, que algunos hombres estuvieron muy heridos por el aborto. Cualquiera sea su historia, nosotros nos condolemos por usted. Por favor no dude llamarnos si nosotros podemos ayudarlo.

Entendemos su dolor y su pérdida. No necesita luchar en el aislamiento.

Podemos conectarlo a otros padres que han experimentado lo que usted y pueden ofrecerle apoyo en su jornada de curaci&oa