Museo Municipal de Arte Español

"Enrique Larreta"

La casa está ubicada en las tierras que al momento de fundarse el pueblo de Belgrano (1855) pertenecían a Vanegas. Posteriormente fueron adquiridas por Lauriano Oliver y, luego de su sucesión, las compraron Francisco Chas y Catalina Salas. Estos últimos encomendaron a su yerno, el arquitecto Ernesto Bunge la edificación de la casa de veraneo que terminó en 1882. Ernesto Bunge (1839-1913) fue uno de los representantes del academicismo en nuestro país. Para este edificio siguió la tendencia italianizante que, dentro del historicismo europeo, prevaleció en Buenos Aires en la segunda mitad del siglo XIX. El exterior armonizaba con su emplazamiento urbano: La plaza fundacional, la parroquia de la Inmaculada Concepción, y la ex-sede municipal, desde 1938 Museo Histórico Sarmiento. Como en la actualidad, la construcción estaba sobre Juramento, lugar de acceso, y Vuelta de Obligado con portón para carruajes; el interior estaba organizado alrededor de un patio descubierto. Rodeada por una quinta con árboles frutales, poseía una superficie total de 7.245 m2.

En 1892 fue adquirida por Mercedes Castellanos de Anchorena, quién se la obsequió a su hija Josefina en 1903, después de su boda con Enrique Larreta. El escritor fijó aquí su residencia estable y proyectó las modificaciones que se mantienen hasta ahora. En ella vivió desde 1916-1920 con sus hijos y más tarde con sus nietos, hasta su muerte ocurrida el 6 de julio de 1961. Puesta en venta, la Municipalidad de esta Ciudad se interesó en su adquisición para destinarla como Museo de Arte Español, por sus características edilicias y por la procedencia española de la colección atesorada por Larreta. Como museo funciona desde el 12 de octubre de 1962.

Modificada tanto en lo ornamental como en lo funcional, su arquitectura es un exponente del estilo neocolonial (c. 1910- 1940) que, originado en la búsqueda de identidad nacional, volvió sus ojos a edificios hispanoamericanos y de la misma España, para retomar una estética de la tradición. El exterior ejemplifica la versión más austera del Barroco, caracterizada por el contraste entre la sencillez de sus muros y el cuidadoso trabajo de la fachada. Para ella se tomó como modelo el edificio de la aduana vieja. Entre este portal y el interior, hay un vestíbulo con escalinata y fachada plateresca que da acceso al salón principal o patio cubierto. Cerrado con un techo más elevado que la galería, en ese tramo se colocaron ventanas con aire-luz, ornamentadas con rejas y plantas; recurso tomado de viviendas andaluzas. Los capiteles de estas columnas tienen un orden musulmán.

La decoración que recrea el renacimiento español está en el área de recepción, es decir, en las ocho salas que rodean el patio cubierto, entre las cuales hay un oratorio familiar. Como en las salas importantes del siglo de oro, con sus rasgos mudéjares hay techos artesonados con vigas expuestas, frisos de yeso, zócalos de azulejos, rejas de hierro forjado y puertas de madera trabajadas. Entre la ornamentación mural se destaca una ventana toledana del siglo XV orientada hacia el vestíbulo como pantalla de uso femenino. Las paredes de algunas salas, tapizadas en damasco de seda y los amplios cortinados, manifiestan la función que desempeñaron las telas como aislantes térmicas durante varias centurias, además de resaltar la suntuosidad de los ambientes. Los pisos son de diversos materiales y excelente calidad.

El incremento del núcleo familiar determinó la construcción de un primer piso sobre la planta primitiva, además de agregarse un sector de servicio por entrada por obligado. Esta delimitación y la incorporación del hormigón armado y la calefacción central completan las características de la arquitectura neocolonial y hacen comprensible su inserción dentro del Modernismo, primer movimiento contemporáneo que se propuso vincular la actividad artística con las necesidades del hombre actual. Entre los baños que posee esta casa, se destaca el utilizado por el escritor por su ornamentación musulmana que sintetiza dicha propuesta. Las tres zonas funcionales están distribuidas y rodeadas por patios y galerías. La quinta con árboles frutales se transformo en un jardín andaluz con senderos angostos y fuentes con surtidores, espacio que completa la exaltación de los sentidos experimentada en todo su recorrido.

Las Colecciones:

Los objetos de arte corporizan los deseos y percepciones del Larreta escritor - coleccionista, y por que no, fuente inspiradora de su imaginería.

Abundan obras representativas del arte español de los siglos XIII al XX, donde destacamos:
Muebles: Arcas de distintos tamaños y funciones, bargueños y contadores con ricos trabajos de incrustación con materiales valiosos. Bibliotecas, mesas, sillones fraileros.

Cerámicas: Jarras, vasijas, tinajas y bacías, platos de Talavera de la Reina, Puente del Arzobispo, Muel, Manises, y dos brocales toledanos.
Armas: Armadura completa del siglo XVII, picas, lanzas, alabardas, espadas, una ballesta y un arcabuz de cacería.
Libros: Antifonarios, ejecutorias, manuscritos de Larreta.
Metales: Velones, braseros, platos limosneros, faroles, rejas, lámparas votivas.

El Larreta escritor queda plasmado en las diferentes traducciones de su obra "Las glorias de Don Ramiro" y en el resto de su producción literaria.

Información General:

Dirección
Juramento 2291
[CP 1428]
Tel. 784-4040 Fax 783-2640
Horario: Lunes, martes y viernes de 15 a 19. Sábados, domingos y feriados de 15 a 19:45.
Miércoles y jueves: cerrado.
Entrada: $1. Jueves gratis. Bono Contribución de la Asoc. Amigos del Museo: $1. Su adquisición es voluntaria.
Visitas Guiadas. Público en general: domingos a las 16 y a las 18.

Biografía de Enrique Larreta:

Descendiente de familia patricia, nació en Buenos Aires en 1875, y muerto en su ciudad natal el 6 de julio de 1961. Se destacó como poeta, dramaturgo, narrador y ensayista argentino.

Perteneciente a una familia acomodada, pudo viajar desde muy joven por Europa, donde se impregnó de la cultura literaria francesa y recibió la influencia de los autores contemporáneos más destacados (especialmente, de las obras de Pierre Lous y Paúl Groussac). Estudió la carrera de Leyes, y, una vez acabada, pasó a formar parte del cuerpo diplomático de su país. Su vinculación al mundo de las letras se puso enseguida de manifiesto en sus colaboraciones en las publicaciones literarias de su tiempo (v. gr., Caras y caretas y La biblioteca).

Su primera narración, Artemis (1896), ambientada en la Grecia clásica, presenta ya ese estilo refinado que triunfará en su obra posterior. Pero su mayor éxito narrativo lo constituye la novela histórica titulada La gloria de don Ramiro (1908), reconstrucción minuciosa de la España del siglo XVI. El amaneramiento y preciosismo del lenguaje vertido en esta gran novela la convierten en una de las piezas emblemáticas de la narrativa modernista hispanoamericana.

Se graduó de abogado en la Facultad de Derecho de su ciudad natal y luego viajó repetidas veces a Europa en misiones diplomáticas o de interés cultural. Obtuvo premios y condecoraciones en nuestro país y en el extranjero. En 1919, la ciudad española de Ávila designó a una de sus calles con el nombre del escritor argentino.
Hombre de fortuna, habitó en Buenos Aires, en una lujosa residencia de la calle Juramento, magnífica expresión de arquitectura y de moblaje español.

En 1926 dio a la imprenta Zogoibi (es decir, "el desventurado", alias que se aplicó al rey Boabdil cuando perdió Granada), donde el virtuosismo lírico de La gloria de don Ramiro deja paso a un estilo realista y preocupado por la introspección psicológica. Larreta refleja en Zogoibi el esnobismo de la aristocracia criolla, en nítido contraste con la sencillez de las gentes de su entorno rural. En esta novela, los personajes de las clases privilegiadas se convierten en paradigmas de una nostalgia inmovilista y caduca, nostalgia de una grandeza antigua de la que ya sólo queda su huella cultural.

Muchos años después, en 1953, Enrique Larreta publicó la novela Gerardo o La torre de las damas, que tuvo una repercusión mucho menor que las citadas anteriormente. Antes habían aparecido sus ensayos sobre la vida contemporánea española, titulados Las orillas del Ebro (1949). Su producción en prosa se complementa con dos libros de memorias: Tiempos iluminados (1939) y La naranja (1947).

Como poeta, escribió unos sonetos que fueron muy celebrados, sobre todo los reunidos en su poemario La calle de la vida y de la muerte (1941). En general, toda su obra poética muestra una notable influencia de la tradición renacentista española, actualizada con los matices del simbolismo francés y del impresionismo pictórico.

Larreta destacó también como autor dramático, con obras como La que buscaba don Juan (1923), El linyera (1932), Santa María del Buen Aire (1935), Pasión de Roma (1937) y Las dos fundaciones de Buenos Aires (1939).

Museo Histórico Sarmiento

Reseña histórica

El Museo Histórico Sarmiento es uno de los primeros edificios construídos en el "pueblo de Belgrano". Fue realizado como sede de la Municipalidad entre los años 1869 y 1874 por el Arq. Juan Antonio Buschiazzo (1846-1917) inspirado en el neorrenacimiento italiano.

La obra fue concebida con la riqueza de expresión del neoclasicismo y manierismo.

La predilección del autor del proyecto por las grandes columnatas se plasmó en los pórticos que destacan el estilo clásico utilizado en la época para la construcción de edificios de uso público.

El edificio fue construido para Municipalidad del "Pueblo de Belgrano" por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo. Los trabajos comenzaron en 1869 y se inauguró como Casa Municipal el 8 de diciembre de 1872.
La torre campanario fue modificada en los 80 y se le incorporó el reloj que el gobierno nacional compró como homenaje al edificio que fuera sede del "Congreso de Belgrano" y en el que se sancionara la Ley de Federalización de Buenos Aires.
La obra quedó formalmente terminada en 1875 con el emplazamiento de una escultura que representa a la República con el escudo nacional, en la cúspide del pórtico de acceso por la calle Juramento, obsequiada por un vecino, el Sr. Núnez Y llegó la iluminación a gas, las farolas exteriores y el teléfono.
La Municipalidad, a cuyos lados estaban el Registro Civil, la Biblioteca Pública y el Museo de Ciencias naturales, integraba la manzana fundacional del Pueblo de Belgrano.
En el año 1888, Belgrano se integró a la ciudad de Buenos Aires como un barrio más y en este edificio funcionaron oficinas municipales hasta 1938. En ese año, la
Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos obtuvo la aprobación del proyecto de creación del Museo Histórico Sarmiento que abrió sus puertas al público el 11 de septiembre. Por haber sido sede del "Congreso de Belgrano" en 1880 y por haberse sancionado en el la Ley de federalización de Buenos Aires, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Arquitectura

Varios estilos conviven armónicamente en la arquitectura del edificio del Museo. El estilo clásico griego cuyos elementos significativos son la columna estriada, el friso decorado y el frontón con el techo a dos aguas pertenecientes al orden dórico.
En la fachada sobre Juramento se destaca sobre un pequeño basamento escalonado el peristilo, inspirado en el clasicismo griego y coronado con la figura de la República.
En la primera modificación realizada a fines del siglo XIX, las columnas del pórtico sobre la calle Cuba aparecen unidas por entrepaños que apoyan en pilares rematados por arcos de medio punto, impronta tomada del neorrenacimiento italiano.
El estilo francés se aprecia en lo recargado de la ornamentación. Motivos naturales
neoclásicos decoran la fachada. 
El conjunto torre-campanario está tratado en forma manierista. Se advierte en los arbotantes, el muro almohadillado enmarcado por pilastras, el frontón ciego y la cúpula con el relieve de escamas.

La Ley N° 12.556 sancionada el 29 de septiembre del mismo año, dispuso la adquisición por el Estado de objetos pertenecientes a Domingo F. Sarmiento, para formar el patrimonio del nuevo museo, a los que se agregaron aquéllos que en 1913 habían sido donados por sus nietos, con idéntico fin.
Se exhiben muebles, uniformes, retratos, recuerdos de sus viajes y vajilla. También
integran el acervo del Museo su importante biblioteca y archivo.
Una de las salas está dedicada a Nicolás Avellaneda por haber presidido, en este
edificio, las sesiones del Congreso que sancionó la Ley de Federalización en 1880.
Cuando el Museo se abrió al público, los descendientes del prócer donaron su escritorio, despacho y muebles pertenecientes a su domicilio particular junto con sus bibliotecas, conteniendo parte de los ejemplares por él coleccionados.

Las Salas

Sala 1

Salón histórico, donde sesionaron entre Junio y Setiembre de 1880, la Cámara de Senadores y la de Diputados, siendo Presidente de la Nación el Dr. Nicolás Avellaneda. En él se votó la Ley de Federación de Buenos Aires el 21 de Setiembre de 1880, que convirtió a esta ciudad en Capital de la República Argentina.

Están expuestos la banda presidencial del Dr. Nicolás Avellaneda y objetos relacionados con los legisladores que vinieron a esta casa en 1880, y con el pueblo de Belgrano en esa época.

Sala 2

Sarmiento murió en Paraguay el 11 de Setiembre de 1888. Las banderas de Paraguay, Chile y Uruguay que, por voluntad del propio Sarmiento cubrieron sus restos en el trayecto de Asunción a Buenos Aires, se exhiben aquí. En nichos laterales, la colección de medallas y condecoraciones del prócer y fotografías de Sarmiento en distintas épocas de su vida.

En esta sala se realizan actos académicos, conferencias y proyecciones.

Sala 3

Preside esta sala el retrato de Sarmiento, pintado al óleo por su nieta Eugenia Belin. Tomado de modelo vivo, es considerado la expresión más fiel del prócer.

 

En vitrinas se exhiben su uniforme de general, donde aún luce la Orden de la Rosa, otorgada a Sarmiento por el gobierno del Brasil y fotografías familiares, recuerdos de su nieta Eugenia, objetos de uso personal, insignias masónicas, sus bastones y documentación sobre la arquitectura escolar de inspiración sarmientina. Es la sala de exhibiciones temporales.

Sala 4

Ocupan un lugar destacado el óleo "Sarmiento Presidente", pintado por su nieta, la banda presidencial y el bastón de mando, que le fuera obsequiado por el General Urquiza cuando asumió la Presidencia de la Nación en 1868.

En vitrinas están expuestos objetos relacionados con su periodo presidencial y sus realizaciones.

Sala 5

Escritorio americano de persiana, perteneciente a Sarmiento. En la biblioteca, algunos testimonios de su gestión como diplomático en Estados Unidos. También, recuerdos de su hijo adoptivo Dominguito, muerto en la batalla de Curupaití, durante la Guerra del Paraguay. Acompañan este periodo, retratos de Mary Mann y Sara Ecleston, colaboradoras norteamericanas en su gestión educativa.

Sala 6

El ambiente austero, con muebles de caoba de estilo victoriano, contiene objetos de gran valor afectivo. Se encuentran aquí una talla policromada de las misiones jesuíticas, adornos de porcelana de Delf y un grabado con la imagen de Cristo rodeado de niños, que fue adquirido por Sarmiento en los Estados Unidos y cuyo marco fue diseñado por el prócer a semejanza de una corona de espinas, como símbolo del apostolado que ejerce el educador. La cama posee dosel. Junto a ella está el sillón articulado que acompañó a Sarmiento en su último destino, Asunción.

En una vitrina, la manta tejida por doña Paula, su madre, a los 84 años, y que Domingo usara sobre su cama.

Completan la sala los retratos familiares y objetos que acompañaron la primera etapa de su vida, en San Juan.

Sala 7

En la sencillez de los muebles victorianos de roble, se destaca la vajilla de porcelana blanca con borde azul y oro. Sólo una parte de ella está en exhibición, junto con cristalería, juego de té y café de metal plateado. Todas las piezas tienen monograma y corresponden a su periodo presidencial.

Los muebles de sala, comedor y dormitorio fueron usados por Sarmiento en su último domicilio en Buenos Aires, actualmente Sarmiento 1261.

Sala 8

El ´´Facundo´´ es una de las más significativas obras de toda la literatura hispanoamericana del siglo XIX. En la vitrina se exhiben los ejemplares más antiguos que posee el Museo, así como ediciones en otros idiomas.

Sala 9

En la vitrina lateral están expuestos los recuerdos de los viajes realizados por Sarmiento, cartas y documentos. En la biblioteca, que fue modelo de las que se distribuyeron en las escuelas primarias del país, se exhiben libros escritos en Chile durante su exilio. En la parte central, testimonios de su actuación en la batalla de Caseros.

Los muebles de la sala, de terciopelo rojo capitoné, copia de los pertenecientes a Mme. de Maintenon, y las sillas de seda broche dorada, imitando caña, son europeos y se encontraban en la casa de la familia Sarmiento, en Buenos Aires. Acompañan retratos del prócer y de sus familiares.

Un lugar destacado ocupa la mesa escritorio de roble, con fanal y escultura, tal como la representara su nieta en el óleo anteriormente visto, con su abuelo escribiendo su obras.

Sala 10 y 11

Estas salas evocan el Congreso de Belgrano. Se han reunido objetos que pertenecieron al Presidente Nicolás Avellaneda, a su familia y a las autoridades que participaron en el Congreso Nacional que sesionó en este edificio. En las paredes se encuentran los retratos de los diputados y senadores que asistieron a dicho Congreso.

En el ala izquierda de la casa de la calle Moreno, hogar del matrimonio Avellaneda – Nóbrega, estaban sus habitaciones particulares. En el estudio se encontraban el escritorio, las bibliotecas, el sofá y los sillones que se exhiben aquí. Los muebles son estilo imperio francés, de ébano con taraceas de marfil, en forma de motivos florales. En el coronamiento llevan el monograma de Nicolás Avellaneda.

El piano francés, circa 1862, perteneció a Carmen Nóbrega de Avellaneda.

Biblioteca y Archivo Histórico

La biblioteca, especializada en Sarmiento y su obra y en temas de organización nacional, posee aproximadamente 11.000 volúmenes entre libros y publicaciones periódicas.

El archivo posee 13.219 documentos de gran valor histórico.

Información General

Horario de atención: lunes, miércoles y viernes de 14.00 a 18.30

Visitas guiadas

Jardines de infantes, escuelas primarias, colegios secundarios, instituciones y grupos visitantes pueden solicitar turnos, telefónicamente o por carta.

Escuela Casto Munita

Para comenzar a hablar sobre la historia de esta escuela, nos tenemos que remontar entre los años 1856 y 1857 que fue cuando se crearon las dos primeras escuelas publicas: la elemental de niñas, organizada por la Sociedad de Beneficencia, y la de barones que había sido auspiciada por Sarmiento mientras se desempeñaba como jefe del departamento de Escuelas.

Estas escuelas funcionaban en el solar de la calle Cuba, frente a la plaza.

La elemental de niñas contaba con un gran salón de material con techo a dos aguas sostenido por vigas, y separado por un cerco de alambres de otro edificio destinado a varones.

Sencilla, tan sencilla hasta rayar en la pobreza era la escuela elemental de niñas, hasta que por voluntad de Don Casto Munita, vecino de Belgrano comenzó a adquirir gran importancia.

Desde 1876, de acuerdo a la ley de educación común se creo el consejo escolar. En el caso de Belgrano el primer consejo escolar estaba formado por:

Don Jose Hernández

Don Policarpo Mom

Don Pablo Tarnassi

Don Jose Lopez

Don Benjamín Villafane

Don Jorge Gowland

Suplentes:

Don Antonio de Arenales

Don José Saborido

Don Benito Corbalan

Don Juan Buschiazzo

En 1882 el consejo escolar de Belgrano estaba compuesto por:

Dr. Jorgr Corvalan

Dr. Januario Escobedo

Dr. Gustavo Bruer

Dr. Juan de Mendoza

Dr. Ángel Lisboa

Dr. Domingo Díaz Pumara

Este es el año que nos interesa para comenzar a memorar a la escuela Casto Munita, ya que fue cuando se recibió la generosa ayuda.

El diario La Nación del 22 de noviembre de 1882 comento, al respecto lo siguiente: "El señor Casto Munita, vecino del pueblo de Belgrano acaba de llevar a cabo un acto generoso. Ha donado 40mil pesos fuertes en cedulas hipotecarias para que su renta sea empleada en la fundación de una escuela graduada de uno y otro sexo en el pueblo de Belgrano. No es esta la primera acción de este genero que realiza el Sr. Munita. No ha mucho tiempo dono al Consejo General de educación de la provincia 20 mil pesos en fondos públicos para que esa corporación dispusiera de la renta en beneficios de la educación. Acciones como esta merecen ser publicadas y cumplimos gustosos con el deber de señalar al señor Casto Munita, el agradecimiento del pueblo que es el directamente beneficiado con su generoso desprendimiento."

"La cantidad estaba representada en cedulas de crédito de la serie A del Banco hipotecario, cuya suma se conservaría como deposito con el propósito de que la renta, sirva de base para establecer una graduada de ambos sexos, bajo las mismas condiciones de común primaria gratuita en la cual se enseñaran todos los grados que comprenden, y otros si fuese posible."

Cuando se acepto la donación, mientras se hacia la nueva construcción, la escuela graduada de niñas paso a funcionar en un edificio en la calle Cabildo y Echeverría y luego a Echeverría entre cuba y vuelta de obligado, en tanto que la de varones que tenia un solo salón, fue trasladada a una casa con cinco habitaciones en las calles Arcos y Echeverría.

El 2 de abril de 1883, tuvo lugar solamente la apertura de la escuela para niñas en la Ciudad de Belgrano, aunque la voluntad de Casto Munita era que fuese mixta.

La escuela de varones fue trasladada en 1888, cando el nuevo edificio estuvo totalmente terminado.

En 1885 se egresaron las primeras alumnas con certificado de terminación de estudios primarios y ese año, por resolución del consejo escolar de Belgrano de fecha 15 de febrero resolvió que en el frontis de la primera escuela graduada figurara que era costeada con las rentas de un millón de pesos moneda nacional donado para le efecto en el año 1883 por el vecino Casto Munita.

En 1967, al convertir la escuela Casto Munita en régimen de Jornada Completa se efectuó una abertura en el vano y se coloco una puerta corrediza a los efectos de facilitar el acceso de los niños al comedor escolar que funciona desde entonces en el patio cubierto de la escuela N2 (niñas).

En el mes de mayo una resolución de la secretaria de educación se desactivo la escuela N2 (ex niñas) y se unificaron los dos colegios con el nombre de Escuela N 1 Distrito Escolar 10 "Casto Munita", siendo a partir de ese momento una escuela mixta.

Hoy es de las llamadas "de jornada completa", donde los niños reciben la educación graduada y almuerzo. Además se les enseña, educación física, actividades plásticas, música, y desde cuarto grado el idioma ingles.

El edificio de la escuela conserva las características de su fundación, salvo algunas modificaciones interiores exigidas por el uso.

La entrada de la escuela de niñas estaba sobre la calle Cuba, y la de varones estaba sobre la calle Echeverría, hoy ambas entradas se hallan una al lado de la otra.

En el piso sup. La Asociación Cooperadora ha edificado en 1969 una biblioteca, sala de ilustraciones, gimnasio, sala de música y sanitarios.

La Sra. dolores Gauna quien fuese directora de la escuela entre 1910 a 1930 fue quien creo la Sociedad Cooperadora y quien inauguro la "Copa de leche". Los alumnos formaban por grados, en el patio en doble fila separadas para permitir el paso de un carrito alto que tenia en la parte superior una placa perforada donde se ubicaban los vasos de leche caliente. Al paso del carrito los niños iban agarrando un vaso con leche cada uno y al terminarlos los volvían a su correspondiente ligar. La tarea estaba a cargo del personal de portería y también de los alumnos de los grados superiores.

Biografía de Casto Munita:

Nació el 2 de junio de 1818, era hijo de Francisco de Paula Munita y de Maria Borche. El padre se había visto obligado a emigrar por causas políticas y sus bienes fueron confiscados. La madre pertenecía a una antigua familia porteña.

La infancia de Munita, transcurrió en los años difíciles de la organización nacional y su juventud en los años del gobierno de rosas. De joven tuvo que ganarse la vida en distintos trabajos muy modestos hasta llegar a dedicarse a tares comerciales de menos jerarquía en las que su teson le permitió reunir considerables bienes.

El 27 de enero de 1856, se en cumplimiento d leyes de los años 54 y 55 se instituyo en San Isidro el gobierno Municipal y en representación de la zona del hoy Belgrano, integro el gob municipal. En julio de 1860 como tesorero, presento las cuentas del primer trimestre del año.

Su quinta se hallaba en el cuartel 3, o sea en el que se extendía desde La pampa hacia el arroyo Maldonado, colegiales chacarita y villa Ortúzar.

En la municipalidad de Belgrano, actuó como miembro suplente en 1864 con la presidencia del Sr. Oliver y la secretaria del Sr. Gowland.

Munita era de porte elevado "altivo pero no altanero y su figura era reconocida por los vecinos con respeto". Por haberse olvidado de si mismo y haber dado todo lo posible con gran generosidad, murió en la absoluta pobreza.

Entre otras cosas formo parte de la Sociedad Protectora de Niños, pájaros y plantas, que se fundo en 1904 bajo la inspiración del educacionista José Zubiaur.

La Casa Quinta del Dr. Carlos Delcasse

Para llegar al predio donde hasta 1977 se encontraba la casa del Dr. Delcasse, debemos cruzar la calle Echeverría.

En la esquina de Cuba y Echeverría, haciendo cruz con la plaza, estaba "El Piccolo Torino"que era una casa de comida y almacén, que funcionaba allí desde 1874. Su propietario se llamaba Cosme Grosetti. En 1879 se realizó allí la primera asamblea de la Sociedad Italiana. Cuarenta y siete residentes italianos en Belgrano, convocados por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, don Francisco Gorini y don Antonio Vercesi, se pusieron de acuerdo y constituyeron la Sociedad Italiana. Su primer presidente fue don Cayetano Pezzi. Después de tres años de constituida, don León Gallardo regaló un terreno en la calle Moldes N° 2159. Allí se levantó el edificio que fue inaugurado en 1833.

La casa de Delcasse era un resabio del pasado belgranense. Hoy es solo una evocación.

Había sido construida en la última década del siglo pasado. El conjunto principal estaba sobre la calle Cuba N° 1919 rodeado por un jardín arbolado con magnolias, camelias y palmeras. Por la calle Sucre llegaba hasta Arcos donde un gigantesco cedro extendía sus ramas sobre un antiguo portón de hierro tan simple que pasaba inadvertido. Daba acceso a un pabellón que el propietario utilizaba como sala de armas y donde, además de la pedana de rigor, había un polígono de tiro, salones para gimnasia y descanso. Estaba retirado unos 15 metros de la casa. Una pared se extendía desde la casa a la sala de armas.

La casa, de estilo con tendencias renacentistas, tenía planta baja, uno de cuyos lados se caracterizaba por una galería construida con columnas de mampostería coronada por una terraza con balaustre que era parte del primer piso y un segundo con una solitaria y elevada habitación, mirador con techo de pizarra.

En total, la casa comprendía unas 20 habitaciones y una escalera de ébano labrado. Habría bronces de Rogelio Yrurtia; uno con el retrato del dueño de casa y también uno de los torsos que sirvió de estudio para su obra ´´Canto al Trabajo``

También se la llamó ´´la casa de los duelos`` porque allí, además de las tertulias que mantenían con los aficionados a la esgurima, como Roque Sáenz Peña, Benito Villanueva, Alfredo Palacios, Florencio Parravicini, Hipólito Yrigoyen, los hermanos Newbery, entre otros; que acudían a su pedana para aprender y ejercitarse en reñidos asaltos.

Delcasse había fundado y presidido el ´´Circle del´Epée`` que funcionó en su casa. La esgrima solía ser un aspecto importante en la formación de los políticos argentinos de antes. Practicaban en los clubes y donde podía el arte del florete, el sable o la espada. Propiedades particulares, estancias, una isla en el Tigre podían ser escenarios elegidos no tan sólo para practicar sino para llevar a cabo lances de honor. El parque de la casa del Dr. Delcasse fue escenario de muchos duelos caballerescos.

El Dr. Carlos Delcasse había nacido en Burdeos (Francia) en 1852. Llegó a la Argentina cuando dos años. De joven se vio obligado a realizar todo tipo de trabajos. Pero por su gran deseo de superación y su férrea voluntad logró el título de abogado.

En 1887 fue elegido Intendente por Belgrano; en 1893, asesor de la policía de la Provincia de Buenos Aires. Luego fue elegido Concejal Metropolitano en 1889 y Diputado en 1900 y en 1904.

Fue coleccionista de obras de arte, orador, político. Con el pseudónimo de Carlos María Menviel escribió un libro de guía para los médicos de los duelos. No solo practicaba la esgrima, era un eximio tirador y uno de los propulsores del boxeo, que entonces estaba prohibido. Bregó por la práctica de una gimnasia física metódica y ordenada.

Murió en 1940, a los 88 años y todavía era con su figura menuda, un hombre ágil y en plenitud de su vigor físico. Su hija, la señora Carlota Delcasse de González, siguió ocupando la casa y permitió que ella fuera escenario para varias películas como ´´La Casa del Ángel realizada en 1956 por Leopoldo Torre Nilson en base a un libro de su esposa la escritora argentina Beatriz Guido.

´´La Casa del Ángel es una novela evocadora de convencionalismo y prejuicios de una sociedad porteña ya esfumada en el tiempo. El nombre fue sugerido por una figura femenina alada con una lira que se encontraba debajo del mirador y en un ángulo de la pared. Su semejanza con un ángel promovió la denominación.

La casa fue vendida y sus nuevos dueños la demolieron para construir allí tres ´´altas torres´´ como las que habitualmente se levantan en Belgrano, pero una ordenanza municipal ya establecida, impidió otorgar el permiso respectivo, razón por la cual el terreno estuvo en estado de casi abandono.

En su actualidad nos encontramos es este sitio con una galería denominada

Galería del Ángel.

Cuba

Antes de la Ordenanza de 1893, se llamó "Cerrito".

Nace en José Hernández 2199 y termina en la Avenida Gral. Paz al 900. Corre entre Arcos y Vuelta de Obligado.

Cuba es una Republica sobre el territorio de una isla en el Mar de las Antillas. Es la mayor de las Antillas. Fue descubierta por Cristóbal Colon que la llamó "Isabela". Fue la ultima posesión española en América, hasta 1898, en que pasó a ser protectorado de Estados Unidos de Norte América.

Se declaro independiente en 1909. Tiene una superficie de 114.524 Km².

Precisamente en 1893 un número de vecinos reunidos en la Avenida Cabildo fundaron un comité "Pro Cuba Libre"en apoyo de aquel país que luchaba por alcanzar su independencia.

Calle La Pampa y sus añosos carolinos.

Por la calle Arcos tomamos a nuestra derecha. Antes de llegar a La Pampa había, hasta no hace mucho en el N°1854, un antiguo caserón. Estaba desocupado y en estado de pleno abandono.

Hoy se levanta una imponente torre. Al lado, persiste aún, una casa tan antigua como aquella que se esconde detrás de enmarañadas enredaderas.

El lugar fue escenario utilizado por el escritor Ernesto Sabato para una parte de su novela "Ababdón, el Exterminador".

Seguimos avanzando por la calle Arcos y, al llegar a La Pampa, como testimonio de otros tiempos, enormes árboles de corteza hendida y copa muy alta, bordean las veredas. Por las hojas grandes, de forma triangular y verde intenso, podemos establecer que son álamos carolina, Populus Deltoide, nombre tomado por la semejanza de la forma de sus hojas con la letra mayuscula "delta"del alfabeto griego.

Arcos

Antes de la Ordenanza de 1893 se llamó "Maipú".

Nace en Palpa 2302 y termina en Avenida Gral. Paz 800.

Antonio Arcos era militar español. Era ingeniero y se hallaba en Estados Unidos de Norte América cuando estalló el movimiento revolucionario de 1810 en nuestro país. Pasó a Mendoza donde José de San Martín organizaba su ejercito. Contrajo amistad con él y ofreció sus servicios técnicos. San Martín lo nombró oficial de Estado Mayor.

Actuó en la batalla de Achupallas y, con el grado de Sargento Mayor, participó en Chacabuco y Cancha Rayada.

Dejó entonces las armas y se estableció en Chile desempeñando la proveeduría del Ejército.

Años después partió para Francia; se estableció en Paris donde murió.

En la intersección O’Higgins y La Pampa, en la ochava esquinera de una casa de departamentos se halla un mural realizado en mosaicos venecianos de distintos colores. Es del orden de los 100m2 y más de 30m de altura.

El tema es bíblico; es una escena de pescadores en el Lago Kineret, en Israel. Por eso hay redes y mujeres con cántaros para buscar el agua.

El mural es obra del arquitecto Horacio Vodovotz, graduado en Buenos Aires en 1967. Reúne los requisitos exigidos para un mural. Es decir, sobre una pared ciega de cerramiento, que es el muro de la ochava, que forma parte de la estructura del edificio y que intercepta la visual, se ha logrado una composición plástica independiente, aún cuando tiene la arquitectura como sostén.

Se eligió como material el mosaico vitreo por su resistencia a la intemperie porque es condición que el mural acompañe al edificio todo el tiempo.

El dibujo es claro, de contornos netos, lo que permite abarcarlo de un solo golpe de vista, aún cuando se pase en un auto o en un ómnibus.

El tema es comprensible, sin complicaciones, pues está dedicado a un sector muy amplio del público.

Construirlo no fue tarea fácil. Llevar el dibujo al tamaño natural y armarlo le demandó a Horacio Vodovotz un esfuerzo físico, pues debió trabajar en el suelo y de rodilla. Fue realizado en 1966.

Además del mural que nos hemos referido, Vodovotz, como ex alumno de Manuel Eichelbaum y Demetrio Urruchua, se expresa a través del óleo y de la monocopia. Su participación en salones nacionales, municipales y provinciales hablan de su trayectoria artística y muchas de sus obras se hallan en museos como el de Campana, del Grabado, Embajada Argentina en Israel y en Colecciones Particulares.

O’Higgins

Antes de 1893 se llamó "Chacabuco".

Nace en Aguilar 2199 y, con interrupciones, termina en Republiquetas 2000. Cruza los barrios de Palermo, Belgrano y Nuñez.

Bernardo O’Higgins fue general y político chileno; hijo de Ambrosio, político español que ocupó en Chile importantes cargos y en 1776 fue nombrado Virrey del Perú. Ambrosio había nacido en Irlanda.

Bernardo O’Higgins nació en Chillán el 20 de Agosto de 1776 y murió en Lima el 29 de Octubre de 1842.

Fue el héroe nacional de la Independencia de Chile. Estuvo en Europa para completar su educación. Conoció en Londres a Francisco Miranda quien le inculcó las ideas acerca de la emancipación americana. De regreso a su patria se destacó como diputado miembro de la Junta Patriótica e ingresó en el ejército. Luego de Rancagua, emigró a Mendoza, donde colaboró con el general José de San Martín en la organización del Ejercito de los Andes.

Después de la Batalla de Chacabuco fue elegido Director Supremo de Chile (1871-1823) y durante su mandato ocurrieron hechos tan gloriosos como la victoria de Maipú y la Expedición libertadora al Perú.

Trabajó incansablemente por la emancipación de la América del Sur pero por fortuitas circunstancias debió dimitir. No obstante su persona fue declarada inviolable, fue victoreado como adalid de la independencia de Chile. Pocos días después se traslado a Perú, donde murió.

Por La Pampa llegamos a 3 de Febrero. A nuestra derecha, a unos quince metros de la esquina, por sobre un bajo muro con verja, asoma la copa cónica y abierta de un castaño con sus hojas oblongas y agudos dientes en sus bordes.

La vereda de enfrente es una constante sucesión de torres de siluetas modernas. La manzana todo se halla ocupada por torres que albergan pisos y semipisos.

Belgrano ha sufrido en estos últimos diez años, una extraordinaria transformación.

No obstante muchas de sus calles, como en este caso 3 de Febrero, se hallan pavimentadas con adoquines y sombreadas por añosas arboledas que en lo alto unen sus copas de acera a acera haciéndolas intimistas en ese túnel vegetal.

3 de Febrero

No ha cambiado nunca de nombre.

Nace antes de la calle Maure, a espaldas del hospital Militar Central y llega pasando Correa y desde Ramallo a la Avenida Gral. Paz.

El 3 de febrero de 1852 se libró la batalla de Monte Caseros. En la casa, construida en 1788, que pertenecía a Diego Caseros.

Justo José de Urquiza estableció su cuartel general y sobre esos campos se apoyó el ala derecha del ejercito de la Confederación Argentina que habría de provocar la renuncia de Juan Manuel de Rosas.

Barrancas de Belgrano

Al concluir la Av. Luis María Campos en su intersección con la calle La Pampa aparecen cuatro hectáreas de parque con añosa y variada arboleda sobre un terreno desnivelado o barranca, que en otras épocas llegara hasta el río. El parque fue remodelado por el paisajista francés Carlos Thays.
Sobre la intersección de Sucre con la Av. Virrey Vértiz puede verse un bello patio y mirador, donde los domingos la gente se encuentra. Para bailar tango y disfrutar de juegos para chicos y ver a los vecinos de la zona disputando partidas de ajedrez o truco bajo la sombra de algún árbol.

Las llamadas barrancas de Belgrano alcanzan un poco mas de una docena de metros, se conforman por tres manzanas, y ocupan una superficie 46312,42 metros.

En general las plazas de Buenos Aires son planas, en cambio en las barrancas de Belgrano tienen movimiento. Carlos Thays al proyectar el parque "utilizo el movimiento del terreno y las líneas curvas del jardín paisajista, diseño un parque asociando elementos románticos la obra comprendido el trazado, equipamiento y parquización sin descuidar cada uno los detalles."

Tal lo expresado en las investigaciones realizadas bajo la dirección de la arquitecta Graciela Novoa. Constituyen lo que da a llamarse Barranca muerta, en razón a que el río ya no llega a sus pies. Allí se halla la Av. Virrey Vértiz. Toda la zona del bajo, inundable por las aguas de lluvia o por el avance del río en las sudestadas , ha sido rellenada constituyendo lo que en su mayor parte ha de llamarse "Bajo Belgrano". Los senderos de las barrancas son de ladrillos que miden 22,5 x 10 x 5,5 centímetros. Muchos pertenecen a la época en que fueron parquizadas . Es fácil identificarlas pues tiene la leyenda "San Isidro".

La elaboración de ladrillos en el Partido de San Isidro data del siglo XIX. La tierra en ese lugar servia tanto para el cultivo de trigo como para hacer ladrillos y tejas. La primera fábrica la estableció en San Isidro el capitán P. Rampsay en el año 1871. Un poco mas tarde ya fueron seis. Ocupaban centenares de obreros. Fabricaban ladrillos para ser empleados en las obras de salubridad de Buenos Aires. La fabrica Nacional, estaba donde hoy se halla la Av. Centenario. También existió la fábrica de ladrillos y Tejería de Ernesto de las Carreras sobre la actual Bernabé Marqués, al costado del hipódromo de San Isidro. Sobre lo que fue el predio de la fábrica con sus hornos se constituyo el Barrio de las Caleras. Existe un lugar, llamado "La Cava, precisamente porque allí se extraía la tierra para la fabricación de ladrillos.

El Relieve de las barrancas porteñas:

Las conocidas barrancas que dominan algunos sectores de nuestra ciudad se prolongan por largo trecho mucho mas al noreste y al sudeste del ejido capitalino, si bien recortadas por profundas penetraciones tierra adentro en donde conforman los márgenes de los cursos de agua principales. El barranco coincide con la cota 5de 5 metros sobre la cota 0. Delimita una muy angosta franja costera e inundable por San Isidro y Anchorena. .

En este tramo la zona baja y anegadiza, aun en tiempos históricos, se ampliaba notablemente (hasta 3 km de ancho.) por los bajos y bañados de Belgrano, Núñez y Palermo.

El basamento Cristalino:

En el ámbito de las barrancas porteñas, y la mayor parte de Buenos Aires, la unidad esta compuesta por rocas metamórficas muy duras de coloración gris oscura de grano fino. Estas rocas del orden de 2000millones de años de antigüedad, se encuentran unos 300 metros bajo el suelo de Buenos Aires. Se supone que la superficie del basamento debe estar aterrazada a una vieja penillura carente de relieves notables. El basamento cristalino de la región representa el borde sur occidental desgaja de aquella masa continental precámbrica que suele denominarse como "Escudo de Brasilia". A lo largo de este borde de los principales sistemas de fractura han delimitado bloques menores que han sufrido movimientos verticales de }gran magnitud. Movimientos disminuidos, que aun existen en la provincia de Buenos Aires, como los temblores de Ensenada (1990), esos sismos están relacionados con desplazamientos de la gran fractura longitudinal del umbral de Martín García, que corre a lo largo del estuario de La Plata.

Los primeros Propietarios de las barrancas:

Las barrancas fueron una parte del escenario donde se desarrollaron los primeros actos de nuestra historia como ciudad y país.

El río de La Plata, que se halla a su frente y a la distancia actualmente, fue testigo del paso de la carabela de San Cristóbal de la Buenaventura, a cuyo bordo iba Juan de Garay, el general que habría de ser el fundador de la ciudad de Buenos Aires en 1580.. En lo que respecta a las barrancas de Belgrano, se trataba de la suerte N 22 Y n 23. La primera había sido otorgada al acompañante Francisco Bernal. Se hallaría ubicada entre las actuales calles La Pampa hasta Juramento y desde el borde de la barranca hasta la actual Av. De los Constituyentes.

Francisco Bernal había nacido en Asunción del Paraguay en 1558. Cuando emprendió la empresa con Garay tenía 22 años. Era uno de los mancebos de la tierra. Garay le asigno el cuarto de manzana de las actuales Tucumán y Conquista. Francisco Bernal además fue encomendero. El 11 de noviembre de 1589 se entrega el titulo de Alférez de la ciudad. Y a partir de ese año sus cargos fueron ascendiendo notablemente inclusive 1608 el Cabildo lo nombra agrimensor de las tierras. Los franciscanos son los próximos que toman posesión de las tierras. En sus principios la Capilla de los franciscanos se encontraba en las barrancas de Belgrano.

El origen del Paseo de las Barrancas

La Municipalidad de Belgrano había ejercido sobre la Empresa de Ferrocarril Norte un adelanto para el pueblo, pero a su vez también quería para el pueblo un entorno armonioso, y la creación de jardines.., En 18886 se autoriza al Sr. Watson el pintado de bancos para colocar en el Paseo y disponer de postes para proteger al Paseo, proyectado frente a la estación, que se hallaba un poco mas al norte que la ubicación actual. En ese mismo año se aceptan colocar faroles pagándose $250 por cada uno. Funcionaban a kerosene .

Cuando se funda el barrio de Belgrano, las barrancas se presentaban como un lugar agreste. No obstante los primeros pobladores comienzan a levantar sus casas en frente a al río, sobre la calle 11 de Septiembre.

La Comisión Fundadores, había sido autorizada para decidir el terreno en manzanas, estas fueron parceladas en lotes y fueron adjudicadas a aquellos de podían cumplir con las obligaciones de construcción pactadas.. Pero en realidad mas que casas se construyeron quintas de veraneo.

La primer manzana, sobre 11 de Septiembre, se le solicita a la señora Edelmira Herrero de Agrelo, al cumplir con las obligaciones de urbanidad. Una porción de la misma manzana se le otorgó Juan Montes de Oca, por una donación que realiza a la provincia. Casi toda la segunda manzana le fue asignada a Amada Santa Maria de Llambí. Y en la última manzana le fue asignada Don Emilio Agrelo.

Las barrancas:

Antes de ser pueblo de Belgrano, el paseo de las barrancas era lugar de pastoreo de animales o de explotación caliza. Al crecer la población se instalaron varias casonas mirando al río y otros y también creció el deseo que el paraje de las barrancas fuese destinado a lugar público. Ante las estrécheles municipales, Agrelo, Atucha, Iturraspe, Ramírez de Castro, Goñi, Agrelo y Llambí compran esa propiedad para ..."tener garantía y seguridad de que siempre serán destinados al uso público,..." A tal efecto la Tesorería de la Municipalidad de Belgrano emite un recibo por $ 5.000, en ‘agosto de 1871.

Barrancas de Belgrano.

Este parque fue remodelado en 1892, por el paisajista Francés Carlos Thays, las cuales poseen añejas arboledas.

El singular espacio que ofrecen las barrancas y sus manzanas aledañas convoca a un paseo por sus museos de arte e históricos.

A cada caso se encuentran ejemplos de instituciones civiles y religiosas que acompañan la historia local de Belgrano y numerosas obras escultóricas que pueblan este antiguo barrio.

Y actualmente en estas barrancas se encuentras algunas estatuas y monumentos, entre otros:

Fuente de Mihanovich, Monumento al mariscal Antonio José de Sucre, réplica de la estatua de la libertad, La glorieta, la Casa de Valentín Alsina y muchos mas...

La Primer manzana se halla circunscripta entre las calles Mariscal Antonio de Sucre, 11 de Septiembre, La Pampa, y Av. Virrey Vértiz.

A continuación veremos con detalle cada una.

La Pampa:

Tomó su nombre en 1893. Nace en la avenida Costanera Rafael Obligado y termina en Av. De los Constituyentes 4101. Su nombre responde a la provincia argentina que tiene como capital a la ciudad de Santa Rosa.

El termino "Pampa" es de idioma Quechua y significa campo raso. De ahí por extensión se da el nombre de pampa a cada una de las extensas llanuras de la América del Sur que no poseen vegetación arbórea.

11 de Septiembre:

Nace en Av. Dorrego y llega hasta Echevarria 1800. Su nombre hace referencia a la revolución 11 de Septiembre en 1852 contra Urquiza y que tuvo como uno de los principales protagonistas al doctor Valentín Alsina.

Después de la batalla de Caseros comenzaron a llegar a Bs. As los dispersos del ejercito vencido y para evitar los desmanes, Urquiza, jefe del ejercito vencedor nombro como gobernador provisorio de la Prov. de Bs. As. al presidente del tribunal de justicia Don Vicente Fidel López.

López designo ministro de gobierno a Valentín Alsina quien dispuso la fiscalización de los bienes de Rosas.

El 6 de Abril se llego al llamado "Protocolo de Palermo "cuya reunión era para ordenar el país. Urquiza se inclino por el federalismo y dispuso no innovar para evitar una guerra civil. Al renovar la legislatura rosista proviso que volvería a nombrarse a Vicente López, aunque todo hacia presumir que se designaría a Valentín Alsina como gobernador. El malestar fue en aumento entre los unitarios y la madrugada del 11 de Septiembre se produjo la revolución que culminaría el 30 de Octubre con el nombramiento de Valentín Alsina.

Cuando Alsina edifico su casa en Belgrano sobre la calle que da a lo alto de la barranca se considero oportuno darle el nombre de 11 de Septiembre como fecha muy importante en la vida del gestor de la fundación del pueblo.

Mariscal Sucre:

Nace en Av. Presidente Alcorta y termina en la Av. Gral. Donato Álvarez.

El nombre es en homenaje al Mariscal Antonio José de Sucre.

Av. Virrey Vértiz:

Entre 1932 y 1938 fue sorprendente la transformación de la Av. Vértiz. Se la ensancho desde Dorrego a La Pampa tomando así una semejanza con la Av. Alvear. Luego se levantaron los rieles tranviarios en buena extensión, se suprimieron las plazoletas centrales.

También se ensancharon las dos cuadras que median entre. La Pampa y Juramento lo que a su vez se hizo desde la Av. Vértiz a Cabildo como formando circuito.

Juan José de Vértiz y Salcedo se desempeño como Virrey del río de la Plata desde 1778 a 1784. Tomo una serie de medidas que contribuyeron a mejorar el aspecto de Bs.As. y el bienestar de sus habitantes. Ordeno el empedrado de calles y la construcción de aceras, estableció el alumbrado público con velas de cebo y aceite.

Abrió el colegio de San Carlos e hizo traer a Bs. As la imprenta de Córdoba. Fundo el tribunal de protomedicato destinado a controlar el ejercicio de la medicina.

Primer Manzana:

En la esquina de La Pampa y 11 de Septiembre se halla una construcción que a pesar de los años, conserva modernas líneas arquitectónicas. Se halla sobreelevada y se accede mediante dos escalinatas de mármol ubicadas en dos de sus lados. A las laterales se halla unos copones y arbustos.

Su construcción obedeció a la necesidad de dotar un Kiosco donde los paseantes pudieran proveerse de un helado y desde entonces se atendía al público durante las reuniones verspectinas y nocturnas que tenían por escenario preferido la gran terraza de ombues. . En el kiosco se colocaban mesas y sillas que ocupaban los vecinos. En 1914 el Kiosco ya tenía luz eléctrica. Tenia habilitado Toilettes , para damas y caballeros. Pero la Municipalidad lo colmo de impuestos y termino fundiendo al Kiosco. . Luego la confitería las barrancas, como así se llamo al kiosco, fue administrada por otras personas que bregaban por brindar un mejor servicios.

Después de algunos años funciono en ese edificio una escuela. Actualmente se encuentra una oficina municipal dependiente de la dirección de Parques y Paseos.

A pocos metros, se encuentra el Ombú de las Barrancas...

Phytolacca dioica:

Se encuentra allí desde que el paraje formaba parte del Pago de Monte Grande. No se sabe si alguien lo planto, junto con los demás que han ido desapareciendo, sobre las barrancas para proporcionarle sombra, dado que el ombúes de fácil desarrollo.

Fue declarado "Árbol Notable de la ciudad". Es llamado "el árbol de la bella sombra" aunque en realidad no es un árbol sino una hierva gigante. Es una curiosidad botánica. Su tronco no es leñoso. Sus semillas son negras. Sus frutos son bayas carnosas de color verde u amarillo cuando maduran.

En lo que respecta a las barrancas de Belgrano, de planicie alta, los Ombues se hallaban de trecho en trecho , entre los matorrales de calafate ñapindá.

En una referencia histórica se comenta que los Primeros Ombues fueron transplantados a pedido de Pedro Nolasco, mayordomo de Juan Manuel de Rosas. Juan Manuel había plantado ombúes en el trayecto de la actual Av. De Sarmiento.

Ornamentan el cantero donde se encuentra El Ombú, un ejemplar de palmera Canarienses, unas plantas de aloe-Aloe, yuca, hiedra, y el Eleagno, también llamado "El árbol del paraíso".

Mas adelante encontraran las características de cada uno.

A la izquierda, nos vamos a encontrar con el Patio de juegos, con hamacas, toboganes y un arenero.

En un principio en el borde de la vereda sobre la calle La Pampa se encontraban 21 ejemplares de paraísos, desde la calle 11 de Septiembre hasta la Av Virrey Vértiz. De aquellos solo quedan unos pocos que se han ido alternando con jóvenes ejemplares de tilo.

En el cantero que bordea a la calle La Pampa, vecino a un ejemplar de Magnolia, nos encontramos con otro de los árboles más notables de las barrancas de Belgrano, se trata de un roble sedoso.

Y de en frente, a la calle arribeños, en las proximidades de la escalinata, hay un ejemplar arbusto.

La escalinata esta realizada en mampostería e impresiona como si hubiera sido realizada en piedra.

Si seguimos avanzando vamos a encontrar una zona de araucarias.

Sobre la Av. Virrey Vértiz, ha sido colocada una replica reducida de

La estatua de la libertad.

Réplica de la Estatua de la Libertad.

Fue realizada por el escultor francés Fréderic Bartholdi siguiendo el modelo, en escala reducida, de la que está emplazada en la entrada al puerto de la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos. Aquella estatua original mide 46 metros de altura y fue un regalo de Francia a los Estados Unidos realizado en el año 1876, en ocasión de cumplirse el centenario de la Independencia de ese país.

Fue emplazada sobre un pedestal de piedra, en su mano derecha ostenta una antorcha que simboliza "la luz de la libertad en el mundo" y en su mano izquierda se apoya el texto de la Declaración de la Independencia. A sus pies descansa una cadena rota que simboliza rompiendo los lazos de la tiranía.

Esta réplica fue adquirida por la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires a Francia junto a otras esculturas.

En 1986 tuvo que ser restaurada debido a un atentado que la había dañado.

Al llegar a la esquina de La Pampa y Av. Virrey Vértiz, al comenzar la hilera de tipas que bordean la cuadra, hallamos una tapa de hierro. Denuncia parte de ese mundo oculto con que se equipa la ciudad. Aunque paso mucho tiempo, no se ha podido borrar la siguiente leyenda:

TELEGRAFO DE LA NACION. Año 1928.

Esto se repite en tapas sucesivas indica que el tendido de la línea era paralela a las vías del ferrocarril.

"El ferrocarril y el telégrafo van, como quien dice, de la mano por los caminos de la Patria, prácticamente desde aquel DIA de 1857 que vio La Porteña y a la Argentina, arrasar sus vagones de juguetes desde la estación del parque , donde hoy se halla el Colon, hasta Floresta.

Ferrocarril del oeste:

La primera red hidrográfica en el país perteneció a particulares, por cuanto el hilo electito se tendió para comunicarse entre las estaciones del Ferrocarril del Oeste. En 1860, el gobierno de la provincia tendió la primer línea hidrográfica, desde Buenos Aires a Moreno., paralela a las vías del ferrocarril.

El movimiento de las oficinas telegráficas fue en aumento. En el terreno llego a reemplazar el correo, pero el producido de telégrafos no llego a pagar los gastos de explotación, conservación y reparación de líneas.

Las especies se van repitiendo en las barrancas. Al llegar a la esquina de Av. Virrey y Mariscal Sucre, nos encontramos con uno de los árboles mas hermosos del país, el Jacaranda.

Siguiente podemos observar una gran terraza.

Terraza:

Rodeada por una balaustrada en la que fueron colocadas columnas de hierro sosteniendo faroles y plantas A ambos lados nos encontramos con un Jacaranda, y a la izquierda nos encintramos con un gran arbusto,.

La terraza también es llanada rincón de los enamorados ya que en ciertas épocas pasadas los bancos quedaban ocupados al caer la luz del día.

Si seguimos avanzando vamos a encontrar enmarcado por una baranda de balaustre al Pino de San Lorenzo, fue plantado a mediados de siglo XVII en la Provincia de Santa Fe, y en ese lograr, en la Revolución de Mayo, cuando José de San martín redacto el 3 de febrero de 1813, el parte de combate llevado a cabo por los españoles al mando del comandante Juan Antonio Zabala. Esta fue la primer victoria que lograron los granaderos.

El retoño pino fue plantado en la terraza de la barranca, el 25 de mayo de 1932.

Anécdota:

En ese mismo lugar se hallaba el Ombú majestuoso de Belgrano. Pero en 1930 fue herido por un rayo, permaneció varios años en la ruina , y en 1932 se coloco el Pino de San Lorenzo.

En esa rotonda frente al pino, se ha colado un busto de bronce del Libertador.

Busto del General San Martín :

Esta realizado en bronce, se halla colocado sobre un pedestal de piedra de Mendoza. es una obra del escultor Luis Perlotti, y fue ubicado allí en 1965, al cumplirse el 114 aniversario de la muerte de San Martín.

Fue un homenaje de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Belgrano para colocarlo en la terraza donde se encuentra el retoño del histórico Pino de San Lorenzo.

Biografía de San Martín

Libertador de Argentina, Chile y Perú. 
Nació el 25 de febrero de 1778, en la antigua misión jesuita de Yapeyú (Corrientes), donde su padre español, Tte. Juan de San Martín, se desempeñaba como gobernador del pueblo y del territorio; su madre, Gregoria Matorras, era de origen español y había venido al país unos años atrás con un pariente, Jerónimo Matorras; pasó los primeros cinco años de su infancia entre los indios de la misión; cuando su padre fue trasladado a un nuevo destino, estuvo en Buenos Aires por un corto tiempo y luego, en 1783, viajó con su familia a España; asistió al Seminario de Nobles de Madrid por unos años; en 1789 ingresó en la carrera militar, como cadete en el Regimiento de Infantería de Murcia; en 1791 tuvo su primer combate en Orán, África; en 1793, recibió el despacho de subteniente; estuvo veintidós años en el ejército español, desempeñándose tanto en mar como en tierra durante las guerras internacionales de España de fines del siglo XVIII y en la defensa de España contra la invasión napoleónica. En este período, San Martín ascendió a teniente coronel de caballería y le otorgaron una medalla por el coraje demostrado en la batalla de Bailén.

Durante su estadía en Cádiz, conoció a muchos compatriotas como Matías Zapiola, Carlos María de Alvear, José Moldes y Francisco Gurruchaga y se interiorizó en la organización de su logia patriótica en esa ciudad.

Regresó a la Argentina para sumarse a la causa de la independencia; pidió la baja en 1811 y partió de España hacia Inglaterra donde se embarcó en la George Canning rumbo a Buenos Aires; llegó el 9 de marzo de 1812 y se presentó ante el Triunvirato que lo confirmó en su grado y lo autorizó a formar una nueva unidad militar; gracias a sus lazos de amistad con los Alvear y a sus nuevas conexiones con la comunidad mercantil liderada por los Escalada, San Martín pudo reclutar un cuerpo selecto de hombres de la caballería, llamado granaderos a caballo; el 3 de febrero de 1813, lucharon por primera vez en San Lorenzo (Santa Fe) y vencieron a las fuerzas realistas que habían remontado el Paraná en busca de provisiones. 
Entretanto, San Martín se había casado con María Remedios de Escalada, había ascendido a coronel y se había unido a Alvear y otros para formar la Logia Lautaro con el fin de estimular, organizar y controlar el movimiento patriótico; en 1813, luego de la derrota de Belgrano en Vilcapugio, San Martín fue enviado a tomar el mando del ejército del Norte; creó una escuela de entrenamiento militar en Tucumán, donde civiles y militares recibieron instrucción a un nivel profesional mucho más alto del conocido hasta ese entonces en la Argentina.
Sufrió de úlcera y otras enfermedades que lo atacaban periódicamente hasta que en 1814 fue a las sierras de Córdoba para descansar y curarse.

Ya para esa época, San Martín había tomado una decisión militar fundamental; las fuerzas patrióticas de Buenos Aires habían hecho dos intentos de llevar la revolución a Bolivia (y de allí al Perú) pero ambos resultaron un fracaso luego de victorias iniciales; en 1815, el tercer intento de Rondeau correría la misma suerte; San Martín llegó a la conclusión de que una victoria definitiva sobre España no se lograría nunca procurando abrirse paso por el camino real hacia el Perú; la única esperanza de obtener la independencia sería cruzando los Andes para liberar a Chile y luego, usándolo como base de operaciones, organizar una flota para transportar un ejército argentino-chileno a Lima que destruyera el centro del poder español en esa ciudad; los gauchos de Güemes podrían defender la frontera noroeste contra cualquier invasión realista. 
En 1814, fue nombrado gobernador-intendente de Cuyo y allí, en Mendoza, comenzó a organizar el Ejército de los Andes, con el que se proponía llevar a cabo su plan; Con la reconquista española de Chile, miles de soldados chilenos a las órdenes de los dos presidentes rivales, José Miguel Carrera y Bernardo O'Higgins, pasaron a Cuyo.
San Martín eligió a O'Higgins para que lo ayudara en la campaña y obligó al rebelde Carrera a abandonar la provincia; éste se dirigió a Buenos Aires y más tarde a los Estados Unidos; además de las actividades militares
San Martín intervino activamente en la vida política de Mendoza y del país; hacia fines de 1815, con la restauración de Fernando VII en el trono español y el control casi absoluto -excepto en el Río de la Plata y en la Argentina- por parte de los realistas, la causa patriota parecía perdida en toda América latina; el plan de San Martín era la última esperanza y el Libertador presionó para que se declarara la independencia en el congreso que habría de reunirse en Tucumán en 1816; en julio de 1816, se reunió en Córdoba con el recientemente electo Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón, y juntos hicieron planes para llevar a cabo la idea de San Martín; Pueyrredón prometió dar completo apoyo para organizar, equipar y pertrechar el ejército. 
A principios de 1817, el ejército de los Andes comenzó a cruzar la cordillera; las dos columnas principales se internaron por el paso de Uspallata y el de Los Patos, y las auxiliares, por el norte y por el sur; el 12 de febrero de 1817, San Martín derrotó a las fuerzas realistas a las órdenes de Marcó del Pont en la batalla de Chacabuco y aseguró así la independencia de Chile.
O'Higgins fue designado Director Supremo de Chile. Mientras las campañas contra los realistas continuaban en el sur, San Martín hizo un corto viaje a Buenos Aires para planear la invasión conjunta de Argentina y Chile al Perú; hubo demoras y nuevas fuerzas realistas penetraron por el sur de Chile en Talcahuano y, al mando de Mariano de Osorio, se dirigieron hacia Santiago, la capital; vencieron a las tropas de San Martín en Cancha Rayada pero la independencia chilena logró salir airosa gracias al brillante triunfo de San Martín en Maipú, el 5 de abril de 1818.
Si bien los gobiernos argentino y chileno habían adquirido barcos para formar una flota armada y habían contratado a lord Thomas Cochrane desde Escocia para que la comandara, los conflictos internos en Buenos Aires y las guerras civiles en las provincias ocasionaron la renuncia de Pueyrredón y volvió a imperar la anarquía; en esos momentos no sólo era imposible asegurar un apoyo adecuado de parte de la Argentina para la expedición libertadora al Perú sino que incluso el gobierno de Buenos Aires, encabezado por Rondeau, pidió a San Martín que pusiera su ejército a disposición de las autoridades nacionales para reprimir las revueltas, especialmente en el litoral; San Martín se negó, tal como lo había hecho anteriormente ante un pedido similar de Pueyrredón; esta decisión -muchas veces mencionada en la historia argentina como la controvertida "desobediencia" de San Martín- fue el resultado del convencimiento del comandante de que su primer deber era lograr la independencia de la nación y de su renuencia a participar en la guerra civil.
En un rápido retorno a Chile, San Martín se preparó, con ayuda chilena, para la siguiente etapa de su campaña: la liberación del Perú de manos de los españoles. 
El 20 de agosto de 1820, la expedición libertadora se embarcó en Valparaíso; en 12 de septiembre, San Martín fondeó en Pisco, al sur del Perú, y comenzó a organizar un ejército peruano-chileno-argentino con el objetivo de completar la liberación de América del Sur, expulsando a los españoles del Perú, su último baluarte; a principios de julio de 1821, San Martín logró entrar en Lima gracias a la acción conjunta de la armada y del ejército.
El 28 de julio, declaró la independencia, luego de obligar a los realistas a replegarse a las sierras, donde pudieron defenderse mejor y obtener alimentos, reclutas y pertrechos con mayor facilidad; se instauró un gobierno peruano independiente y San Martín se convirtió en Protector del Perú, con plena autoridad civil y militar. Durante el siguiente año, la situación militar entre patriotas y realistas se mantuvo sin grandes cambios; en tal estado de estancamiento se deterioraron las condiciones en Lima; habían fracasado los intentos anteriores de San Martín por alcanzar una solución diplomática con el virrey La Serna en Punchauaca. 
La misma suerte habían corrido las campañas militares a las sierras y a los puertos intermedios al sur del Perú, sólo con limitadas victorias; lord Cochrane había tenido un altercado con San Martín y se retiró con su flota. San Martín pensó que la victoria final para lograr la independencia sólo podía resultar del esfuerzo mancomunado de sus tropas y las de Simón Bolívar en el norte; había mantenido contactos con Bolívar y le envió tropas para ayudarle a libertar Quito, Ecuador; sin embargo, recién a mediados de 1822 la campaña de Bolívar llegó a la etapa en la que una entrevista se hacia necesaria; ésta fue fijada para julio de 1822 en el puerto de Guayaquil, Ecuador
En el encuentro general San Martín brindó con estas palabras: "Por la pronta terminación de la guerra, por la organización de las nuevas repúblicas del continente americano y por la salud del Libertador de Colombia"; cada uno reconoció en el otro el mismo afán por la independencia y la libertad y el papel fundamental que habían desempeñado en conquistarla. 
San Martín regresó a Lima, renunció a su cargo ante el Congreso peruano en septiembre y de inmediato partió rumbo a Chile, donde permaneció hasta enero de 1823; cruzó los Andes para ir a su antiguo hogar en Mendoza. Pidió autorización al gobierno para entrar en Buenos Aires pero le fue negado; Rivadavia, ministro de Gobierno, siempre le había tenido desconfianza a San Martín y alegó que sería peligrosa su presencia. 
San Martín se sintió profundamente herido de que no le dejaran ver a su esposa, que estaba muriendo en Buenos Aires, y pensó que el peligro de ser capturado era una mera excusa; por fin llegó a Buenos Aires el 20 de diciembre de 1823, luego de la muerte de su mujer.
En febrero viajó a Europa, acompañado de su pequeña hija Mercedes; se radicó en Bélgica, donde el general retirado se dedicó a la educación de la niña y a recibir visitas de renombre. 
En febrero de 1829, San Martín regresó al Río de la Plata; encontró a Buenos Aires sufriendo las consecuencias de la revolución de Lavalle y del fusilamiento de Manuel Dorrego. No quiso desembarcar; aún a bordo, lo visitaron varios ex oficiales del cuerpo de granaderos a caballo, como Juan Lavalle y Manuel Olazábal, y Antonio Alvarez Condarco, entre otros. Convencido de que el conflicto civil en la Argentina sólo podía resolverse mediante un prolongado derramamiento de sangre y de que él no podría nunca ponerse al frente de semejante lucha, en la que participarían veteranos del ejército de los Andes en ambos bandos, San Martín regresó a Europa sin pisar territorio argentino, deteniéndose primero por unos meses en Montevideo. 
Finalmente, se instaló en París, cerca de Alejandro Aguado, un antiguo compañero de armas durante la guerra española contra Napoleón, que se había transformado en un acaudalado banquero. Mercedes, la hija de San Martín, contrajo matrimonio con Mariano Balcarce, hijo del general Antonio Balcarce, uno de los mejores amigos de San Martín durante la guerra de la independencia; el joven matrimonio con sus dos hijas vivieron con San Martín, salvo durante algunas misiones diplomáticas encomendadas a Balcarce por el gobierno de Rosas.
El 17 de agosto de 1850, en Boulogne-sur-Mer, a donde hablan ido para que San Martín recuperara fuerzas, falleció el Gran Capitán; en su testamento dejó su sable a Juan Manuel de Rosas, que gobernaba Buenos Aires en ese momento; a pesar de que conocía perfectamente la condena unitaria contra Rosas.
San Martín pensó que Rosas había sellado su lucha por la independencia al forzar a las flotas británicas y francesas (1839-1840) a dejar que la Argentina labrara su propio futuro. Después de la muerte de Rosas, su familia regresó el sable a la Nación Argentina en 1897, en una gran ceremonia, y fue colocado en el Museo Histórico; en 1880, los restos de San Martín llegaron a Buenos Aires y fueron puestos en una cripta especialmente diseñada, en la Catedral. 

Al salir de la terraza, a la izquierda se halla una placa en homenaje al vecino Héctor Iñigo Carrera quien falleció en 1968 a la edad de 63 años.

Iñigo Carrera fue un sensible evocador de la tradición de Belgrano lo que ha dejado en su libro "El pueblo de Belgrano", publicado en 1961.

Monumento al Mariscal Antonio José Sucre.

En Junio de 1985, el embajador de Venezuela Don Nicolás Zuloaga, junto a las embajadas de Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá, y Perú, se dirigió al intendente de la ciudad de Buenos Aires para levantar la estatua del Mariscal Antonio José de Sucre que la embajada de Venezuela donaba a nuestro país.

Es una donación que realizo el gobierno de Venezuela a la Argentina. Fue inaugurado en 1986, en ocasión de una visita del presidente venezolano Jaime Lusinchi a nuestro país.

Todo el monumento se apoya sobre una base rectangular revestida en mármol traventino. La estatua del prócer venezolano esta fundida en bronce, pesa 650 kilos, mide 2,54 metros de altura. Es una obra del escultor Carmelo Tabacco. El artista nació en Sortino, Italia, en 1910 y falleció en Caracas, Venezuela, en 1983.

En la parte inferior podemos observar una placa que se lee:

Mariscal Antonio José de Sucre 1795-1830. Prócer venezolano. Su triunfo en Ayacucho consolido la Independencia Americana Homenaje de la Municipalidad de Buenos Aires 1986

Biografía de Antonio José de Sucre:

El General Antonio José de Sucre nació en la ciudad de Cumandá, Venezuela, el 3 de Febrero de 1795, de padres ricos y distinguidos.

Recibió su primera educación en la capital de Caracas. En el año de 1808, principió sus estudios en Matemática para seguir la carrera de ingenieros. Empezada la revolución se dedicó a esta arma y mostró desde los primeros días una aplicación y una inteligencia que lo hicieron sobresalir entre sus compañeros. Muy pronto empezó la guerra, desde luego el General Sucre salió a campaña. Apenas un puñado de valientes, que no pasaban de cien, intentaron y lograron la libertad de tres provincias. Sucre siempre se distinguía por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor.

El General Sucre sirvió al Estado Mayor General del Ejército de Oriente desde el año de 14 hasta el de 17, siempre con aquel celo, talento y conocimientos que los han distinguido tanto. El metodizaba todo; él lo dirigía todo, más, con esa modestia, con esa gracia, con que hermosea cuanto ejecuta. En medio de las combustiones que necesariamente nacen de la guerra y de la revolución, el General Sucre se hallaba frecuentemente de mediador, de consejo, de guía, sin perder nunca de vista la buena causa y el buen camino. El era el azote del desorden y, sin embargo, el amigo de todos.

Después de la batalla de Boyacá, el General Sucre fue nombrado Jefe del Estado Mayor General Libertador, cuyo destino desempeñó con su asombrosa actividad. Luego fue destinado desde Bogotá, a mandar la división de tropas que el Gobierno de Colombia puso a sus órdenes para auxiliar a Guayaquil que se había insurreccionado contra el Gobierno Español. Allí Sucre desplegó su genio conciliador, cortés, activo, audaz.

Dos derrotas consecutivas pusieron a Guayaquil al lado del abismo. Todo estaba perdido en aquella época: nadie esperaba salud, sino en un prodigio de la buena suerte. Pero el General Sucre se hallaba en Guayaquil, y bastaba su presencia para hacerlo todo. El pueblo deseaba librarse de la esclavitud: el General Sucre, pues, dirigió este noble deseo con acierto y con gloria. Triunfa en Yaguachi, y libró así a Guayaquil.

La Batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana, y la obra del general Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta, y su ejecución divina. Ayacucho es la desesperación de nuestros enemigos. 

El General Sucre es el Padre de Ayacucho: es el redentor de los hijos del Sol; es el que ha roto las cadenas con que envolvió Pizarro el imperio de los Incas. La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Cápac y contemplando las cadenas del Perú rotas por su espada. Convocó una asamblea en Chuquisaca (ciudad que, en 1840, recibiría la denominación de Sucre en su honor) que decidió la independencia del Alto Perú el 6 de agosto de 1825, pasando a llamarse República de Bolivia. Sucre fue el primer presidente de esta nueva nación desde el 28 de octubre de 1826, y a los dos años renunció para retirarse a la vida privada y reunirse en Quito con Mariana Carcelén, marquesa de Solanda, con quien se había casado por poderes el 20 de abril de 1828.
Pero aún le tocaba cumplir una función pública, la de presidir el último Congreso de la República de la Gran Colombia el 20 de enero de 1830. Tras relatar ante éste el fracaso de su gestión en la frontera venezolana, salió de Bogotá camino de Quito. En una emboscada tendida en la montaña de Berruecos, en el suroeste de la actual Colombia, Sucre murió asesinado el 4 de junio de ese año. Sus restos mortales reposan en la catedral de Quito

Fuente de Nicolás Mihanovich.

La fuente que se encuentra en una rotonda, esta en lo alto de las barrancas, fue el primer elemento decorativo de Belgrano. De ahí que algunos la llaman "Fuente decorativa", y otros "fuente de Mihanovich"en merito al nombre de este empresario que la dono.

La fuente es una obra de del escultor José Arduino, se instalo en 1900, y desde entonces confiere el lugar un aspecto romántico no solo por su composición sino, porque al realizarla el artista empleo mármoles de distintos colores y distintas procedencias.

La obra se compone de un plato de granito de Tandil apoyado en garras de león, realizadas en piedra. A ese plato llega el agua que le da la boca de unos delfines de mármol de carrara , apoyados sobre valvas de moluscos realizadas en mármol dolomítico. Apoyado en la cola arqueada de los delfines hay una plato mas pequeño, con borde ondulado, coronado por una torrecilla donde se halla el pico vertedor central.

En una descripción de la época de su inauguración leemos:

"tiene la fuente 4 y 12 metros de altura desde la superficie superior de las gradas de granito, o sea unos cinco metros estas comprendidas,. A excepción de los cuatro delfines del cuerpo central , que son de mármol blanco, lo demás es de mármol amarillo del Azul, habiéndose empleado 30.000 kilos del mismo, reducidos por la escultura . el todo esta coronado por una castaña de bronce dorado con juego de agua de 22 cm. de ancho en la esfera y 0,38 en su conjunto. Se han empleado en la fuente 22 bloques de piedra.

En toda su altura reina una cañería interior con sus ramales correspondientes para los juegos de agua. "La obra se estipulo a los 4 meses de estipulado el contrato entre el escultor arduino y la comisión de vecinos que recorrió en todo lo referente a la ejecución de la misma,

Es una obra del escultor italiano José Arduino, que nació en Piamonte, Italia en 1857, y murió en Buenos Aires en 1912.

Estudio es los intitutor de Florencia y Roma, y en 1887 se radico en Buenos Aires.

Biografía de Nicolás Mihanovich:

Nacido en Dolí , en Austria, en1815. Llega nuestro país en 1861, y aunque llego al país muy humilde, se convirtió en una figura rectora de los orígenes de la navegación comercial. Argentina. En 1878 adquirió el remolcador Félix Esperanza con el que adquirió la entrada de los buques al puerto, suprimiendo la sirga con caballos.

Trabajo incesantemente, y alcanzo una holgada posición económica, y uno de los primeros puestos entre los armadores del Río de la Plata. Llego a desempeñarse como Cónsul de Austria-Hungría, en Buenos Aires.

En la esquina de las calles 11 de Septiembre y Mariscal Antonio José de Sucre, hay un jarrón artístico de mampostería que se utiliza para contener las pla