Indice
1.
Introducción
2. Desarrollo
3. El cambio
organizacional.
4. Bibliografía
La capacitación de los cuadros de dirección es un problema de total actualidad y representa un reclamo de la dirección del Estado cubano a las universidades y escuelas ramales en cuanto a la superación sistemática de los cuadros de dirección, a partir de las necesidades que las condiciones actuales del entorno económico y político en que se desenvuelven nuestras entidades exigen de ellos.
En los últimos años, con las transformaciones estructurales que se han venido realizando en nuestra economía para dar respuesta a los retos provocados por la desaparición del campo socialista, la tendencias globalizadoras que se han venido imponiendo en la economía mundial y el reforzamiento del bloqueo económico de los Estados Unidos contra nuestro país, ha sido un imperativo, junto con las asociaciones económicas mediante empresas mixtas y la aceptación de determinados niveles de inversiones extranjeras, la adquisición de un gran número de medios informáticos de punta, así como sistemas de comunicaciones de avanzada tecnología como soporte técnico para el uso eficaz de nuestras empresas en contacto con el capital extranjero; crear las bases para todo un perfeccionamiento empresarial basado en una sólida concepción estratégica que de respuesta a las demandas del entorno.
Nuestro interés en este artículo se centra en la capacitación en Dirección a los Cuadros y en específico en la Dirección Estratégica y en como concebir todo un sistema integral que armonice con los objetivos nacionales y las vías para su implementación en los territorios con los componentes asociados al postgrado en que la misma se inserta, y en particular en la educación de adultos.
La capacitación en dirección a nuestros cuadros y reservas ha pasado por diversos momentos (técnicas de dirección, administración por objetivo, aspectos sociopsicológicos de la dirección, etc) y hoy se concentra en la Dirección Estratégica. Las condiciones actuales del entorno empresarial en que nos movemos, crean una marcada necesidad en nuestros directivos de enfrentar de forma eficaz el uso de la Dirección Estratégica en su gestión de dirección para adquirir niveles competitivos aceptables, tanto en la actividad estatal como en las otras formas de propiedad.
Cada día con mayor fuerza se siente por parte de los profesores y entrenadores de directivos empresariales y territoriales la necesidad de fundamentar los cambios curriculares en el posgrado y la educación continua de los directivos, no de forma empírica como se ha realizado tradicionalmente, sino sobre bases científicas que consideren la integridad del conjunto de factores concurrentes en el entorno donde se llevan a cabo las acciones del sujeto de dirección.
Las estructuras organizacionales de los territorios, así como las del sistema empresarial están siendo sometidas a profundos procesos de CAMBIO, en el cual juegan un papel de singular importancia los directivos asociados a la conducción de ese proceso.
Estos cambios que se producen en todo el sistema de dirección implican que se desarrolle a su vez una profunda transformación en los elementos que constituyen el sujeto de dirección de este sistema, de manera que sus conocimientos, habilidades prácticas y convicciones estén en correspondencia con este proceso de CAMBIO para que sean capaces de asimilarlo y ser además agentes promotores del mismo.
Los cuadros no tienen los conocimientos necesarios para enfrentar los cambios que la dinámica competitiva y el mercado imponen. Esto exige de los directivos estar incorporados a procesos sistemáticos de capacitación, siendo agentes decisivos de esta gestión.
En la actualidad se producen profundas transformaciones procurando la introducción de la dirección estratégica de todo el sistema organizacional de los territorios y de sus empresas y el sistema de capacitación es aun insuficiente y se necesita que se integre orgánicamente a este CAMBIO y las transformación organizacional.
Por lo tanto, si se elabora un sistema de capacitación de los directivos en el territorio de manera que sus componentes ( contenidos, formas, métodos, etc.) su composición, estructura y funciones tengan el necesario grado de integración y vínculos con los requerimientos del CAMBIO y de la situación que presenta el sujeto de dirección en su interdependencia con el medio, se logrará un efecto multiplicador de los resultados de las acciones que se promoverán para gestar el CAMBIO y se disminuirán los conflictos inherentes a todo proceso de CAMBIO.
Aplicando la teoría de los sistemas y su enfoque como método investigativo; los principios que rigen la didáctica del posgrado, las leyes y regularidades asociadas a la andragogía, y la concepción dinámica del diseño curricular, se desarrolla una propuesta metodológica para la elaboración de sistemas de capacitación a directivos, para producir o gestar los cambios organizaciones propios de la introducción de las nuevas tecnologías de la Dirección.
Objetivo.
Elaborar una propuesta metodológica para el
establecimiento de un sistema de capacitación de cuadros
que permita la asimilación de los procesos de cambios
relacionados con la implantación de tecnologías de
Dirección Estratégica en organizaciones
empresariales y gubernamentales.
Fundamentos teóricos para un sistema de
capacitación a cuadros de direccion.
El diseño
y elaboración de un sistema de capacitación para
directivos es una actividad especializada dirigida a lograr la
profundización en los conocimientos y desarrollar
capacidades y habilidades para que los dirigentes cumplan con
mayor efectividad sus funciones, en
especial cuando se orienta a propiciar la aplicación de la
Dirección Estratégica en las empresas y
territorios.
Un sistema es un todo con cualidades propias que no la poseen ninguna de las partes o elementos que lo conforman, existiendo una estrecha relación entre esas partes y entre ellas y el medio. En un sistema integral de capacitación podemos encontrar ese "todo" con cualidades intrínsecas que revelan el nexo entre sus componentes; relaciones específicas entre necesidades de capacitación y los objetivos; entre los objetivos y los programas; entre los objetivos y los métodos seleccionados; entre los objetivos y las formas organizativas de cada actividad; entre objetivos, contenido y la forma de evaluación, etc. Se distingue a su vez el hombre que en este caso es a la vez sujeto y objeto de la capacitación.
1. La Capacitación a directivos.
Peculiaridades:
Todo proceso de enseñanza aprendizaje es
complejo, y trata de incorporar nuevos conocimientos,
hábitos y habilidades a los estudiantes, por lo que se
manifiestan contradicciones lógicas entre lo que se conoce
y lo que estás por conocer.
En la capacitación a dirigentes este proceso adquiere una fuerza mayor, pues estas personas poseen vivencias, conocimientos acumulados, experiencias de trabajo y la propia vida los lleva a actuar dando soluciones en una amplia gama de problemas a partir de esas vivencias, lo que fortalece su conducta y reafirma su personalidad y sus criterios. En este sentido, el significado de la práctica como fuente del conocimiento no puede ser obviado.
El diccionario Cervantes define el término Capacitación de la siguiente manera: "Acción o efecto de hacer a uno apto, habilitado para alguna cosa".
La capacitación es un proceso sistemático que se basa en las necesidades actuales y perspectivas de una entidad cualquiera, grupo de individuos o persona, el cual está orientado hacia un cambio en los conocimientos, habilidades y actitudes del capacitado, que posibilite su desarrollo integral y dirigido a elevar la efectividad de su trabajo de dirección.
La capacitación es una forma de enseñanza que apoyada en la práctica persigue el adiestramiento, la recalificación y el perfeccionamiento de los cuadros de dirección. La misma presenta dos etapas: Una primera consistente en la Preparación, entendida como tal la apropiación de los conocimientos básicos y las experiencia elementales necesarias para dirigir. La segunda etapa es la Superación, que se concreta mediante la actualización, complementación y ampliación de los conocimientos y habilidades de dirección.
Con marcada frecuencia, los cuadros de dirección ofrecen resistencia inicial al cambio que lleva implícito el proceso de aprendizaje y que pudiera alterar sus criterios consolidados, sobre todo si se trata de dirigentes con una vasta vida laboral. En este proceso encuentran dificultades y problemas que lo obligan a tener que profundizar y buscar su solución; estos problemas deben estar asociados con sus necesidades, lo que permite aceptarlos entonces como metas y dirigir sus esfuerzos para solucionarlos. Es ahí que la capacitación adquieren un significado para él.
La capacitación a cuadros de dirección es por lo tanto una enseñanza de tipo problémica que debe posibilitar que el dirigente se enfrente a situaciones que lo haga ir a la búsqueda de soluciones cada vez más creadoras, lo que es un imperativo que plantea la vida económica de hoy.
Este tipo de enseñanza tiene una función fundamental, como plantea el académico Majmutov "ir al desarrollo de la independencia creadora" y como señala Peter Drucker.. "no enseñar cada vez más y mayores cantidades de información, sino entrenar a los ejecutivos a aprender, pensar y crear".
La capacitación presupone concebir el aprendizaje como un proceso que propicie resultados duraderos, dirigidos a cambios en las actitudes y comportamientos de los cuadros, para lo cual la enseñanza tiene que enfrentarse a nuevas exigencias.
Estas exigencias están dadas por el desarrollo de las empresas y organizaciones donde trabajan los dirigentes, sujetos a constantes cambios para el perfeccionamiento de la actividad, lo que pone al dirigente en el centro de esos cambios y por lo tanto, presupone capacitarlo para el cambio y abordar ésta como un proceso de cambio en sus actitudes, hábitos y habilidades para enfrentar la actividad de dirección.
¿Qué características debe poseer la
capacitación a cuadros de dirección?
Esta debe ser heurística y problémica, es decir,
que más que basarse en exposición
de conceptos e ideas, permita al directivo ir encontrando esos
conceptos e ideas; no interesa el aprendizaje
memorístico ni enciclopédico asociado a técnicas
concretas, sino el cambio de conducta para,
ante un problema, reflexionar, buscar las experiencias de
avanzada en ese campo, buscar información, utilizar el pensamiento
colectivo, seleccionar información, valorar las posible
opciones y encontrar la mejor solución. De ahí que
el tratamiento especializado en la enseñanza de dirigentes
tiene requerimientos específicos, entre los que se
encuentran:
Carácter diferenciado:
Los programas deben responder a los intereses y necesidades de los participantes, constituyendo una opción real para la solución de sus problemas de perfeccionamiento de su actividad de dirección, por lo cual deben elaborarse basados en un estudio de las necesidades de capacitación. Esto provoca un proceso de diferenciación de la enseñanza basada en primer lugar en las necesidades de la entidad y los grupos de dirección a los que pertenece.
Utilización de enfoques, métodos y formas
adecuadas:
Mediante estas vías se debe ser capaz de movilizar las
experiencias y vivencias de los cuadros en el proceso de
capacitación; intercambio de experiencias en un proceso de
entrenamiento
de hábitos y habilidades, más que de
obtención de información. El enfoque y
métodos que se utilicen deben permitir que el dirigente
aprenda haciendo; aprenda de sus errores y aciertos y de los
errores y aciertos de los demás. Así se favorece el
análisis y comprensión de los
contenidos abordados.
Carácter práctico:
Toda la ejercitación utilizada en la capacitación a
directivos debe estar basada en hechos y situaciones reales,
preferiblemente asociados a su entorno laboral. La
práctica no se puede concebir en este caso como un fin en
sí misma, sino como una vía para solucionar y
garantizar el objetivo
propuesto. De lo que se trata es de actuar en la esfera de los
conocimientos como, y fundamentalmente, en las habilidades y las
actitudes para poner al dirigente en condiciones de trabajar con
su colectivo, de analizarse y desarrollarse. Sin embargo es
necesario cuidar que la clase no se convierta en un anecdotario
centrándonos en situaciones específicas, de lo que
se trata es de desarrollar procesos de análisis y valoración de esta para
su generalización teórica.
Trabajo en grupo:
La base organizativa y de aprendizaje de los enfoques y
métodos que se utilizan en esta capacitación, se
encuentran en el empleo de los
métodos y técnicas de trabajo en grupo, lo cual
potencia los
resultados, pues con los criterios e ideas de los participantes y
la energía que se desarrolla en el intercambio, se
facilita el incremento de las ideas, tanto lógicas como
creativas para la identificación, evaluación
y surgimientos de alternativas de solución a los
problemas. Por otro lado crea una motivación
para continuar utilizándolo en el que hacer diario de la
dirección en la entidad.
Posibilidad constante de retroalimentación:
La retroalimentación es la que nos asegura que
los enfoques y métodos utilizados son los más
efectivos, dando la posibilidad de una continua auto
valoración que sirva de elemento motivador para el cambio
de su modelo de
comportamiento.
Evaluación permanente:
La evaluación en la capacitación a los cuadros debe
producirse con un carácter
permanente y sistemático; debe integrarse al sistema con
el objetivo de medir la calidad de la
capacitación y la influencia que ejerce en la masa de
dirigentes, así como posibilitar el nexo lógico
entre los distintos elementos del sistema y comparar en cada
momento los resultados del proceso con los objetivos propuestos;
observando que necesidades de aprendizaje han sido satisfechas y
cuáles no. En resumen, su carácter
debe ser de diagnóstico y de pronóstico,
evaluando los cambios de comportamiento
producidos por un determinado programa de
capacitación.
2. Principios en la
capacitación a los cuadros de dirección:
En la capacitación a los directivos rigen una serie de
principios derivados de las propias leyes generales
del aprendizaje, en particular de la educación de
adultos, y de las características socio psicológicas
que conforman a estas personas cuando desempeñan
actividades de dirección. La profesora Lilliam
Calderón en su trabajo sobre "las bases socio
psicológicas en la capacitación a dirigentes"
enuncia algunos principios que actúan en este tipo de
capacitación:
Estos principios nos confirman que el docente que capacite a cuadros de dirección debe poseer amplios y profundos conocimientos de su especialidad; determinadas características de personalidad y un alto grado de especialización en este tipo de enseñanza. El docente debe comprender los objetivos que persigue; las consecuencias de su conducta sobre los participantes; saber escuchar y respetar la personalidad de los alumnos; no olvidar que el adulto para asumir responsabilidad necesita sentirse también sujeto del proceso educativo y por tanto sujeto de la acción y reflexión crítica; lograr la máxima participación mediante la versatilidad en la selección de los métodos; haciendo del aprendizaje un proceso que reporte satisfacción personal y profesional.
3. Relación entre la Capacitación y el
Cambio en las Organizaciones.
En las condiciones contemporáneas el equilibrio
entre las organizaciones y el medio se alcanza y perdura
solamente si le logran desarrollar ventajas competitivas
sostenibles en el tiempo.
Desde que Michael Porter aportó el concepto de "ventajas competitivas", alcanzarlas y mantenerlas se manifiesta como la piedra angular de la práctica de la dirección no solo en actividades empresariales, sino también en el ámbito social y político.
Estas ventajas tradicionalmente se vieron asociadas a la posesión de fuentes tangibles cuyo uso se manifiesta en el logro de un liderazgo en costos, calidad del producto o servicio que se oferta, en el desarrollo de actividades que le aporten valor agregado a éstos o en la posesión de canales de distribución a través de los cuales se pueda aventajar la competencia.
Es obvio que para insertarse y mantenerse en un entorno cada vez mas cambiante y competitivo, lo optimo es que las fuentes de ventajas sean inagotables. Asociado a tal afirmación se encuentra que el único recurso que es inagotable, que es capaz de añadir valor y que a partir de El se pueden generar todas las fuentes de ventajas ya señaladas, es el recurso humano.
El recurso humano aporta a las organizaciones el conocimiento, la propia dinámica organizacional, la capacidad de análisis y de toma de decisiones que permite la búsqueda constante de perdurabilidad y de equilibrio con el entorno, es por ello el conocimiento el activo más preciado de cualquier institución.
Ese conocimiento se genera a través de un proceso de aprendizaje que ya necesita trascender los niveles individuales y de grupos para convertirse en un aprendizaje que se manifieste no solo en los elementos del sistema, sino en sus resultados.
Estar de acuerdo con dicha afirmación significa reconocer que los viejos paradigmas asociados a la relación "sujeto--objeto" deben ser modificados en las actuales condiciones, dando cabida a una relación "sujeto--sujeto", donde se genere el aprendizaje en el propio proceso de cambio empresarial. Se genera, de esa forma la necesidad de que existan organizaciones que aprenden.
Se impone así que es necesario aprender del propio cambio a cambiar, pasando de patrones burocráticos de decisión y control a un modelo de gestión de innovación, donde la creatividad tiene un papel preponderante y la filosofía del aprendizaje continuo es la condición prima del éxito.
3. El cambio organizacional.
Las condiciones dentro y fuera de la organización están cambiando de manera rápida y profunda: Ejemplifiquemos un poco:
Pero en particular están cambiando los trabajadores:
Los avances tecnológicos, las normas gubernamentales, las fluctuaciones del mercado, los derechos y preferencias de los trabajadores y los factores competitivos del entorno, nos indican con toda claridad que esta variable CAMBIO es verdadera e imprescindible en las organizaciones, en particular para sus directivos, pues entraña la necesidad general de una transición de un modelo burocrático de decisión y control hacia otro donde prima el conocimiento y la creatividad. ( lo que algunos autores han dado en llamar Gerencia de Innovación).
Ahora bien: Una cosa es la necesidad de cambiar y otra
es la posibilidad de llevar a cabo el cambio.
La necesidad del cambio viene condicionada tanto por factores
externos como internos y sobre todo por la visión que se
tenga de la proyección de una organización, sus debilidades y fortalezas,
el entorno, las particularidades de la actividad que realiza, su
sistema de valores y
cultura, sus
estrategias, y
sobre todo por la preparación del personal y los
directivos para reconocer la necesidad de cambiar. Las estrategias de
cambio deben estar orientadas en alguna de estas
direcciones.
Los procesos de cambio se deben analizar ante todo como
fenómenos socio psicológicos complejos, debido a la
influencia de las personas que de una forma u otra formulen,
proyectan, deciden, ejecutan valoran, se enfrentan y resisten a
estos procesos.
Hay que prever la necesidad de cambiar y presidir el propio
proceso de cambio. En este sentido, los directivos han de
adquirir mayor dominio en el
arte de
planear e introducir el cambio, así como concebir
estrategias alternativas en ese proceso de dirección.
Dentro de este aspecto, una cosa debe quedar clara: El proceso de
cambio debe llevar implícito todo un proceso de
capacitación de los directivos y subordinados.
El conocimiento y la necesidad de desarrollar habilidades para el cambio a nivel organizacional se hace imprescindible. Somos del criterio que aquel territorio que posea organizaciones que "aprenden del cambio a cambiar" se dotará de una ventaja competitiva que le marcará pauta futura y cuya fuente es inagotable: El aprendizaje organizacional continuo.
En el caso que nos ocupa, las organizaciones que
necesitan aprender para enfrentar el cambio y ser competitivas,
deben sustentarse en un proceso de aprendizaje continuo. N. Dixon
(1994) lo define como "el uso intencionado del proceso de
aprendizaje a nivel individual, de grupo y de sistema, para
transformar de forma continua la
organización, con el propósito de satisfacer
cada vez mas a sus consumidores" En este caso nosotros
diríamos... satisfacer a los implicados dentro y fuera de
ella.
Podemos decir que el Aprendizaje Organizacional:
La capacidad de aprendizaje de una organización determina su futuro y por tanto el proceso de aprendizaje visto desde esta óptica es dinámico y fundamental para su supervivencia y desarrollo.
Componentes del sistema de capacitación.
La barrera psicológica que durante muchos años ha
estado
marcando un efecto negativo en el actuar de nuestros
directivos
con respecto a la utilización eficaz de diversos
mecanismos (exceso de centralización, desconocimiento del
mercado, poco interés
por la eficacia, etc.)
en función
de sus necesidades de dirección ha ido cediendo
gradualmente en la medida que nuevas acciones de
capacitación con un sentido más didáctico y
nuevas concepciones en el diseño de los programas
asociados se van imponiendo.
Por otro lado, es menester indispensable plantear los componentes fundamentales que están presentes en el sistema y que pueden ser consideradas dimensiones del mismo. Estos son:
Autor:
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Recursos Humanos |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.
Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.
Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com
|
|