1.
Introducción
2. Diagnóstico
3. Síntomas
4. Causas
5. Tratamiento y
prevención
6. Medicamentos
7. Aspectos
psicológicos
8.
Bibliografía
1. Introducción
¿La Fibromialgia es un trastorno
psiquiátrico? Esta es la primera cuestión que se
nos plantea al estudiar la Fibromialgia, pero primero debemos
preguntarnos ¿qué es la Fibromialgia?
La Fibromialgia (FM) es una enfermedad reumática
crónica que su principal característica es el dolor
musculoesquelético generalizado y cansancio mantenido en
el tiempo, y con
cambios de la intensidad del dolor, provoca o puede provocar
otros tantos problemas que
afecten a la calidad de
vida de la persona, llegando
a no mostrar su total valía ante los quehaceres en la vida
cotidiana. La propia palabra FM significa "dolor en los
músculos, ligamentos y tendones" (partes fibrosas del
cuerpo).
Los pacientes que padecen de FM se quejan de que "les duele
todo". Notan en sus músculos fuerte dolor,
acompañado de quemazón o fatiga muscular. En
España
están afectados entre el 2% o 3% de las personas adultas
con una media de edad que oscila entre los 44 y 52 años
(el 95% suelen ser mujeres) con un tiempo medio que abarca de 6 y
12 años padeciéndolo.
En primer lugar, no existen pruebas evidentes mediante reconocimiento sanguíneo o técnicas de imagen (escáner, resonancia, radiografía, etc) que den un visto bueno para diagnosticar la FM.
En cambio, se han
determinado unos requisitos que cumple la enfermedad tales como,
por parte del reumatólogo, una cuidadosa
exploración e interrogar al paciente y familiares, y por
parte del paciente el dolor generalizado y el dolor en 11 de los
18 Puntos Gatillo con la presión
digital.
Cuando el dolor esta en cada una de la presentes localizaciones,
ya se considera generalizado: Lados izquierdo y derecho del
cuerpo, sobre la cintura y bajo ella, hay dolor axial cervical o
en la parte posterior del tórax o columna torácica
o dolor lumbar. En los hombros y nalgas es considerado como dolor
por cada uno de los segmentos afectados. El dolor en la zona
lumbar es estimado como afectado del segmento
inferior.
El dolor generalizado debe haber estado
presente en la persona durante al menos 3 meses.
Los Puntos Sensibles ("Tender Points" en inglés)
duelen al ser presionados con una fuerza de al
menos 4 kg., pero un Punto Sensible fibromiálgico no causa
dolor referido. Solo duele en la zona de presión. Los
Tender Points son apreciables de tal
forma que el dolor está distribuido en ambas partes del
cuerpo, en pares sagitales como si fuesen un espejo, y son los
siguientes:
El cuidado personal y un tratamiento médico adecuado puede disminuir la cuenta de los puntos sensibles, pero eso no significa que la FM se haya curado, solo que los factores perpetuantes y las condiciones coexistentes están ya bajo control.
El reumatólogo, mediante estas pruebas, le servirá para descartar estas enfermedades, tales como hipertiroidismo (conjunto sintomático debido a la actividad exagerada de la glándula tiroides), el lupus (afección tuberosa de la piel) o la artritis reumatoide (inflamación de una o varias articulaciones cuya sistemática no esta bien definida) que tienen síntomas compartidos con la FM. Algunas veces se descartará la presencia de esclerosis múltiple (afección del sistema nervioso central de etiología desconocida).
El dolor es el peor síntoma. Alrededor del 90% de las personas que padecen de FM se sienten constantemente cansadas y tienen problemas para dormir bien o permanecer dormidos.
Su causa es desconocida. Creemos que muchas veces hay un evento detonador o iniciador que activa los cambios bioquímicos, causando una cascada de síntomas. El trauma prolongado, partos prolongados o cirugía a corazón abierto han sido eventos iniciadores. La FM parece ser el resultado de muchas cascadas de neurotransmisores (sustancias químicas que participan en la transmisión de información neurológica entre células). Estas cascadas son como un salto de agua que empieza arriba y va cayendo, rebotando en las piedras y riscos hacia abajo, desgastando la roca, moviendo piedra suelta, y cambiando el río en su trayecto. La cascada neurotransmisora puede causar cambios a lo largo de tu cuerpo, y muchos de estos cambios provocan cascadas propias. Una vez que empiezan, la combinación de factores periféricos y centrales se juntan para hacer los cambios crónicos, y el resultado es lo que conocemos como la FM. La causa de la FM no es un capítulo cerrado en la medicina, aunque hay que reconocer que en la actualidad sigue siendo un misterio.
En un tiempo, los investigadores creían que los músculos de los pacientes con FM debían ser anormales puesto que parecía que de ellos surgían tanto los dolores como las disfunciones. De echo, el nombre anterior del síndrome fibromialgico, "Fibrositis", significaba literalmente una "inflamación de los músculos y tejidos blandos". No obstante, los estudios posteriores no llegaron a hallar ninguna inflamación ni herida de los nervios. Es interesante el saber por qué el neurotransmisor serotonina, que modifica la intensidad del dolor percibido por el cerebro, parece estar presente en niveles deficientes en los pacientes de FM. Muchos de los medicamentos empleados hoy en día para tratar la FM funcionan para regular esta deficiencia.
El primer paso es explicar al paciente con lenguaje claro y sencillo, el nombre del problema, que se trata de una enfermedad frecuente, de carácter benigno y de evolución crónica. En algunos casos, la información sobre el diagnóstico resulta ser intrusivo y doloroso, tanto en el aspecto físico como emocionalmente. Es importante ser empático y positivo para transmitir al paciente la comprensión de su enfermedad y para que se sienta atendido.
El buen cuidado de su salud puede ayudarle, pero
generalmente se necesita algo más.
El ejercicio es el tratamiento que los pacientes pueden hacer por
sí mismos. El ejercicio da fuerza a los músculos.
Aumenta el movimiento de
las articulaciones y mantiene todo el cuerpo trabajando bien.
Previene la pérdida de masa ósea, la atrofia
muscular y fortalece el corazón. El ejercicio reduce la
tensión y, por lo tanto, ayuda a reducir el dolor. Las
personas viven más si hacen ejercicio
regularmente.
El ejercicio seguro, de una manera moderada, no puede "desgastar" las articulaciones, de hecho disminuye el daño en éstas. Ejercítese en el momento del día en que sienta más fuerte. Nunca haga ejercicio si se siente cansada/o, no va ha lograr los mismos efectos.
Mientras se ejercita, su corazón debe latir más rápidamente que cuando está sentado y en reposo, pero no demasiado rápido. El máximo de veces que su corazón debe latir en un minuto es 220 menos su edad en años. Puede medir los latidos de su corazón sintiendo el pulso en su muñeca, del lado del pulgar, usando las yemas de los dos primeros dedos de su mano. No lo haga con el pulgar, pues éste tiene su propio pulso. Cuente un número de pulsaciones en 60 segundos para obtener su ritmo cardíaco por minuto.
El ritmo cardíaco es de aproximadamente 70 latidos por minuto pero puede variar entre 50 y 100, y es más rápido en la infancia y más lento en la vejez.
Ejercítese de tres a cinco veces por semana, distribuidos equitativamente. De 30 a 45 minutos es más o menos lo ideal, pero puede serle más cómodo realizar 10 minutos de ejercicio, tres veces al día.
Siempre termine el ejercicio intenso enfriándose poco a poco para que su organismo se acostumbre a los cambios de su temperatura, no a la temperatura ambiente sino a la de su propio cuerpo, a la suya propia.
Ejercítese por este orden:
1. Calentamiento: camine o muévase lentamente.
2. Relajación: sacuda todos sus miembros y muévalos
suavemente.
3. Estiramiento: extienda sus brazos y piernas tan lejos como
pueda.
4. Fortalecimiento: camine o nade rápidamente.
5. Enfriamiento: camine o muévase lentamente.
Para prevenir contracturas y deformidades, ejercite los
músculos que extienden sus articulaciones, en lugar de los
que las doblan.
Patear una pelota de fútbol dentro de una bolsa de
plástico mientras está sentado
fortalece la parte delantera de los músculos.
Empujándola hacia atrás en una silla de ruedas
alrededor de un cuarto fortalece los músculos que
extienden las piernas.
Para prevenir el desgaste, deformaciones y contracturas, ejercite
los músculos "flojos". Por ejemplo, fortalezca y mantenga
en movimiento los músculos de las manos apretando
plastilina, barro o masa de pan. Apriete fuertemente los
glúteos para fortalecer el músculo que mueve hacia
atrás las piernas.
Arrugue un pedazo de tela o papel de
periódico con los dedos de los pies.
Las tiras de una cámara de llanta de coche o de bicicleta
se pueden usar de muchas maneras para ejercitar brazos y
piernas.
Andar en bicicleta es más interesante que hacer
ejercicio en su casa, ya que puede ir más lejos y ver
más cosas. Evite andar en bicicleta si tiene problemas en
las rodillas. Tenga cuidado de no forzarse en exceso cuando
llegue a colinas empinadas, es mejor bajarse y caminar que forzar
las rodillas.
El mayor peligro al andar en bicicleta son los otros usuarios de
los caminos. Siempre use un casco y colores
brillantes para que los conductores de los coches puedan verlo.
Nunca transite por la noche sin luces. Las bicicletas fijas son
más seguras, además puede leer un libro o ver
la
televisión mientras la usa.
Correr, aún despacio requiere más energía y proporciona mejor condición física que caminar. No trate de correr hasta después de haber caminado rápidamente por lo menos durante una hora al día. Durante seis semanas como mínimo. Utilice siempre buen calzado con suelas gruesas y flexibles, que den suficiente soporte a los pies.
El agua tibia ayuda a mitigar el dolor y relajar lar articulaciones. Nadar es especialmente bueno por que sostiene su cuerpo. Si tiene que nadar en agua fría, antes de meterse lleve a cabo algunos ejercicios de calentamiento. Si tiene dificultad para levantar la cabeza a fin de respirar, entonces use un snorkel con objeto de que pueda nadar con la cara dentro del agua. Una manera de asegurarse que el ejercicio le esta ayudando, es mantener un cuaderno especial para su programa de ejercicios.
Ya hemos dicho que todos los ejercicios, actividades físicas y deportivas son útiles. De antemano no hay ejercicios mejores o peores que otros. Cada paciente debe intentar los suyos, evitando repetir aquellos gestos o posturas que identifique que le provocan dolor. De todos modos, por si se anima más fácilmente podemos recomendarle que repita de 5 a 10 veces los siguientes:
Levantar el tronco del suelo.
Levantar las piernas al aire, sea
simultáneamente sea alternativamente o llevando las
rodillas hacia el pecho.
Hacer movimientos de las piernas en el aire como pedaleo,
batidos, tijeras, círculos, etc.
Levantar la parte alta del cuerpo.
Después levantar las piernas del suelo.
Finalmente levantar estirados un brazo y la pierna
contraria.
Levantar alternativamente un brazo y la pierna contraria
estirados.
Levantar por el lado un brazo hasta apuntar con los dedos el
techo.
Hacer flexiones de los brazos acercando la cara al suelo.
Adelantar las manos en paralelo y estirar la espalda, haciendo
flexiones hacia el suelo con el tronco.
Lo importante, lo difícil y lo más meritorio del
ejercicio es hacerlo. El paciente de FM debe convencerse de sus
buenos efectos, reunir algunas dosis de voluntad y contribuir
así eficazmente en su tratamiento.
Ánimo.
Suele ser Muy bien apreciado por los pacientes con FM. Es más eficaz realizado consecutivamente a la aplicación de calor, muchas veces con ultrasonido y/o el uso de almohadillas calientes/frías (crioterapia). Estos procedimientos incrementan el flujo sanguíneo al músculo proporcionando relajación y mejorando su dolor y flexibilidad a los músculos tensos y dolorosos. También puede ayudar a eliminar las acumulaciones tóxicas como el ácido lácteo y volver a "educar" los músculos y las articulaciones que se han desajustado mecánicamente.
Una técnica desarrollada por el terapeuta físico John Barnes, el alivio miofascial es una forma de manipulación muy suave de masaje diseñado para aliviar las restricciones y la estrechez de los tejidos conectivos (fascia). Cuando se practica debidamente, muchas veces logra disminuir el tirón que ejercen los tejidos conectivos sobre los huesos, permitiendo que se relajen y extiendan las fibras de los músculos y que se expandan los órganos.
Una técnica terapéutica diseñada para desactivar los puntos desencadenantes asociado con el síndrome de dolor miofascial. Generalmente, el terapeuta aplica presión constante. Cuando no se logra desactivar estos puntos desencadenantes usando éste método de terapia, se envían los pacientes al médico para inyecciones en los puntos desencadenantes.
Desarrollada por el Dr. John Upledger, la terapia craneosacral es "un método suave y no invasor de evaluar y mejorar el funcionamiento del sistema craneosacral. El entorno en que funcionan el cerebro y la médula espinal... Esta terapia manual estimula los mecanismos curativos naturales del cuerpo a mejorar el funcionamiento del sistema nervioso central, a disipar los efectos negativos del estrés, a mejorar la salud y fortalecer la resistencia a enfermedades". Los pacientes pueden practicar una forma de terapia craneosacral en casa usando un "estimulador de punto fijo", un producto comercial disponible o uno que se puede improvisar al introducir dos pelotas de tenis o de frontón en un calcetín. Se pone el estimulador en la nuca, en línea con las orejas, por períodos poco a poco más largos (de 2 hasta un máximo de 20 minutos).
La filosofía quiropráctica reconoce que el sistema nervioso, a través del cerebro, la médula espinal y los nervios se conecta a todas las partes del cuerpo y controla todas las funciones del cuerpo. La quiropráctica intenta corregir la desalineación de las vértebras, destrabando los nervios y permitir que el cuerpo se cure naturalmente.
La osteopatía propone que el cuerpo muchas veces es capaz de curarse a si mismo de las enfermedades, con tal que esté en una relación estructural normal, tenga un ambiente favorable y no sufra de desnutrición. La osteopatía emplea métodos físicos, medicinales y quirúrgicos comúnmente aceptados de diagnóstico y de terapia aunque pone mayor énfasis en el sistema musculoesquelético. Los pacientes de FM pueden recibir manipulación como parte de un plan compresivo de tratamiento.
Los fisioterapeutas pueden efectuar un estiramiento suave o los pacientes lo pueden llevar a la práctica en casa. Con este fin, se han diseñado varias cintas de video especialmente para pacientes de FM. Los ejercicios de estiramiento son importantes porque ayudan a aliviar la tensión y los espasmos musculares. En los puntos difíciles de tratar, se pueden usar una técnica de "rociar y estirar" en que se rocían los músculos doloridos con un enfriador, disminuyendo el dolor mientras se estiran. Los pacientes pueden también hacer una variedad de ejercicios de estiramiento usando Theraband, una tira elástica que se manipula de varias maneras o usando una "pelota suiza", inflable, muy grande, en la que pueden extenderse en varias posturas para estirar y fortalecer los músculos encogidos.
Mientras que las varias formas de manipulación descritas anteriormente pueden ayudar a disminuir el dolor y relajar los músculos de los pacientes, muchas veces se requiere un entrenamiento sobre la postura o el movimiento para corregir los hábitos dañinos acumulados a lo largo de la vida los cuales aumentan el dolor y para volver a educar los músculos y las articulaciones que se han desajustado. Los fisioterapeutas pueden ayudar con la postura, mientras que los profesionales capacitados en la "técnica Alexander" pueden proveer el entrenamiento sobre el movimiento. Los pacientes de la FM con problemas graves con dolores en los pies a causa de la mala postura o mecánica corporal también se pueden beneficiar de injertos especiales en los zapatos (ortótica) recetados por un podiatra.
Cuando las tareas en el lugar del trabajo contribuyen al dolor (movimientos repetitivos, sitios de trabajo incómodos, etc.), un terapeuta ocupacional puede ayudar al sugerir o diseñar mejoras. Por ejemplo, para los pacientes de FM que trabajan delante de un ordenador, los teclados ergonómicos, las sillas y otros productos pueden proporcionar un alivio importante.
No es de sorprender que el dolor y los síntomas relacionados con la FM resulten muy estresantes para el cuerpo. Irónicamente, la investigación más reciente revela que fisiológicamente, los pacientes simplemente no manejan el estrés muy bien. Por eso, se les recomiendan los programas efectivos del manejo del estrés. Entre los que se utilizan para la FM se encuentran la biorretroalimentación, el watsu, la meditación, los ejercicios de respiración, el yoga, el tai-chi, la relajación progresiva, la imaginación guiada y el entrenamiento autogénico. Los pacientes necesitan un entrenamiento inicial para muchos de estos acercamientos terapéuticos, pero luego generalmente pueden seguir practicando los conceptos aprendidos sin más ayuda. Están fácilmente disponibles los libros, las cintas de audio y las clases para ayudarles.
Mientras que se han propuesto diversos remedios alternativos para el manejo de la FM, muy pocos se han sometido a los análisis rigurosos en un entorno clínico. La acupuntura, un tratamiento que involucra la inserción de agujas muy pequeñas en puntos anatómicos específicos, identificados como conductores de energía, ha sido el sujeto de mayor escrutinio. En noviembre de 1997, los National Institutes of Health (NIH, siglas en inglés) convocaron un panel de Consenso sobre la Acupuntura que luego emitió una declaración que indicaba que el dolor que resulta de condiciones musculoesqueléticas y las nauseas fueron las entidades más satisfactoriamente tratables con la acupuntura. En febrero de 1998, la oficina de Medicina Alternativa del NIH, junto varios institutos y oficinas anunciaron las "Subvenciones para el Estudio Clínico Piloto sobre la Acupuntura" con la intención de mejorar la calidad de la investigación clínica evaluando la eficacia de la acupuntura en el tratamiento o la prevención de la FM y otras varias enfermedades y condiciones.
Debo advertir que los consejos que aquí se
detallan no reportarán los mismos beneficios a todos. No
existe el alimento milagroso capaz de curar la FM, como tampoco
existe el fármaco prodigioso que pueda lograrlo. Es
fundamental que, partiendo de lo que aquí se explica, cada
uno aplique su experiencia.
Uno de los riesgos de
padecer una enfermedad crónica, además de las
posibles complicaciones de la misma, es el acostumbrarse a ella.
En este caso, acostumbrarse a tener el dolor como
compañero perpetuo. Pero es preciso huir del conformismo
teniendo en cuenta el tipo de enfermedad de la que hablamos,
conseguir una mejoría, por pequeña que sea, supone
un gran avance. Alimentarse adecuadamente puede contribuir a que
esa mejoría se produzca.
"Que tu alimento sea tu primer medicamento." Lo dijo
Hipócrates hace 24 siglos, y desde entonces muchos le han
dado la razón.
Es preciso tener en cuenta que los enfermos de FM, y debido a las
peculiaridades de su dolencia, pueden llegar a descuidar su
alimentación. El tratamiento prescrito, el
haber de soportar minuto a minuto la sensación de dolor y
los problemas emocionales asociados son las causas de la
pérdida de apetito. A ello se unen el insomnio, el
cansancio y la depresión, que no hacen sino dificultar el
autocuidado.
- Grupos de
alimentos
básicos:
Cereales y legumbres (arroz, maíz, pan,
etc.). - Representan la fuente más importante de carbohidratos
complejos (almidones), fibras y proteínas
de origen vegetal. Se recomiendan de 3 a 6 raciones por
día, proporcionan energía "fácil".
Verduras y hortalizas - Son fuente importante de vitaminas,
sales minerales y
fibras. Deberían tomarse entre 2 y 3 raciones al
día.
Frutas - Contienen gran cantidad de vitaminas, minerales, fibras
y azúcares. Se recomiendan de 2 a 3 raciones diarias.
Lácteos: Leche, queso,
yogures, etc. (no se incluyen la mantequilla ni la nata). - Son
ricos en calcio, magnesio y proteínas de buena calidad. La
dosis diaria ideal es de 2 raciones.
Cárnicos (carnes, huevos, pescado y aves). -
Contienen proteínas, grasas sobre todo saturadas (excepto
el pescado) y
minerales como el hierro y el
yodo.
Grasa y azúcares - Aceite de oliva, de girasol, de
maíz, frutos secos (avellanas, almendras, nueces,
piñones, etc.), margarina y mantequilla, nata, chocolate,
galletas, pasteles, helados y azúcar.
Los aceites aportan ácidos
grasos monoinsaturados y poliinsaturados, y los frutos secos
fibras y proteínas de origen vegetal. Lo ideal es tomar
entre 2 y 3 raciones diarias (una cucharada sopera de aceite o un
puñado de frutos secos).
Consejo: Tómalos con moderación.
Siguiendo la máxima "Desayuna como un rey, come
como un príncipe y cena como un mendigo", aquí
tienes una recomendación para las tres comidas
principales:
Desayuno: Huye del desayuno rápido y demasiado frugal. La
primera comida del día debe contener entre el 20 y el 25%
de las calorías totales diarias. Puedes comenzar con un
vaso de zumo natural y una pequeña cantidad de cereales
integrales, y
continuar con un vaso de leche (con algo de café,
té o cereales para disolver) acompañado de una
tostada con aceite de oliva. Una ingesta que incluya los
ingredientes básicos te asegurará poder hacer
frente a tus tareas físicas e intelectuales. Algunas
personas aseguran sentir gran bienestar si desayunan varias
piezas de fruta fresca seguidas de un tazón de leche.
Comida: Platos nutritivos y bajos en grasa es la base de una
comida equilibrada. Pero debes asegurarte que contienen los
carbohidratos (pan, pastas, arroz, legumbres, etc.) suficientes
para obtener la energía necesaria. Un plato de pasta o de
verduras, seguido de una pieza de carne magra, puede ser la
opción. Prepara la comida en casa y evita los platos
precocinados.
Cena: Reserva las ensaladas (la lechuga ayuda a combatir el
insomnio) y el pescado para este momento del día. La cena
debe ser comedida y no copiosa para asegurar el descanso
nocturno. No tomes alimentos grasos ni condimentados porque te
provocarán molestias en el estómago y te
impedirán tener un sueño reparador.
Brote agudo de dolor
En caso de levantarte algún día con un dolor
especialmente intenso y un cansancio extremo, debes optar por
comer de manera diferente al resto de días. En estas
ocasiones conviene inclinarse por:
Vómitos
Muchas de las recomendaciones citadas pueden servir
también para el caso de que aparezcan los
vómitos. Si
éstos son poco copiosos o esporádicos:
Si los vómitos son abundantes y continuados, suprime la ingesta oral y acude a tu médico.
A continuación se detallan algunos remedios que pueden ayudarte a combatir el dolor y la rigidez articular. No existen demasiadas evidencias científicas de sus beneficios y debe ser de tu propia experimentación la que te muestre si pueden o no hacerte sentir mejoría. Las primeras veces tómalas con precaución y espera a comprobar las reacciones antes de realizar la segunda toma. En caso de duda, consúltalo con un herborista experimentado y sigue al pie de la letra sus recomendaciones:
Antes de medicarse, recuerde que hay que consultar
siempre con un médico o especialista. Ya existen algunos
medicamentos para tratar el síndrome de la FM, pero dos
principios
activos, la
amitriptilina (Tryptizol) y la ciclobenzaprina (Yurelax), siguen
siendo los más conocidos y útiles para muchos
pacientes.
El principio activo tricíclico amitriptilina sirve para
contrarrestar la deficiencia de serotonina (sustancia que se
produce en el organismo en el curso del metabolismo,
circula por la sangre y es
vasoconstrictora y favorece el peristaltismo intestinal) y tiene
la ventaja añadida de ayudar a conciliar el sueño y
controlar el dolor. Habitualmente se receta en grandes cantidades
para combatir la depresión, pero es más útil
para los pacientes de FM si se administra en dosis
menores.
La ciclobenzaprina es un relajante muscular que ha
resultado ser útil en el tratamiento del dolor y espasmos
musculares producidos por la FM. Para aquellos pacientes que no
toleran estas sustancias, existen otros muchos medicamentos que
actúan de forma parecida.
Un grupo de
medicamentos relativamente nuevo (muy empleados para tratar la
depresión que a veces ocurre con la FM) son los
inhibidores selectivos de recaptación de serotonina. Entre
éstos se encuentran la fluoxetina (Prozac), la sertralina
(Aremis) y la paroxetina (Seroxat, Froxinor). Dado que entre sus
efectos secundarios están el nerviosismo o el insomnio,
frecuentemente se recetan junto con sedantes.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINE, para abreviar) pueden
resultar útiles para quitar el dolor Fibromialgico. Entre
los AINE se ubican la aspirina, el ibuprofeno (Neobrufén)
y el naproxeno sódico (Naprosyn, Antalgin) con receta o
sin ella, pero de forma prolongado pueden provocar úlceras
gastrointestinales sangrantes.
Aparecerá en el mercado una
innovadora forma de este tipo de medicamentos conocida como
inhibidor COX-2 que se obtiene con receta. Este medicamento
bloquea sólo una de las dos enzimas
(sustancia capaz de acelerar o provocar ciertos procesos
químicos sin sufrir ninguna modificación)
ciclo-oxigenasas (COX) que controlan la producción de postraglandinas. La
<<mala>> (COX-2) se produce a consecuencia de un
trauma y genera altos niveles de postraglandinas que causan
inflamación y dolor. ¡Este inhibidor COX-2 no tiene
ningún efecto secundario conocido! Este medicamento no
afecta a la enzima <<buena>>, COX-1, que mantiene en
buena forma el estómago, las plaquitas, los riñones
y otros tejidos.
Analgésicos como el acetaminofeno (Tylenol) u
otros con mayor cantidad de codeína, pueden también
ser eficaces. Sin embargo, no se recetan con tanta frecuencia
debido a sus cualidades potencialmente repentinas y se reservan
frecuentemente para los enfermos que sufren explosiones
repentinas de dolor o que no reaccionan bien a otros
analgésicos. El medicamento tramadol (Tramadolasta,
Tralgiol) es un común y eficaz calmante del dolor pero
provoca reacciones alérgicas en personas sensibles a la
codeína. Un pequeño número de pacientes
refieren haber tenido ataques de apoplejía después
de tomarlo.
Las benzodiazepinas como el diazepan (Valium), alprazolam
(Trankimacin), lorazepan (Loramet) y clonazepam (Traxilium) se
emplean junto con pequeñas cantidades de ibuprofeno para
tratar la ansiedad y los espasmos musculares. El clonazepam es
muy útil en el tratamiento del síndrome de las
piernas inquietas. Actúan como tranquilizantes suaves y
tienen propiedades relajantes para los músculos. Al igual
que los analgésicos narcóticos, las benzodiazepinas
pueden crear dependencia física y se tienen que
administrar con precaución.
El zolpidem tartrato (Stilnox) se receta en ocasiones durante
intervalos cortos a personas que tienen problemas de sueño
graves y crea menos dependencia.
Los medicamentos anteriormente mencionados siguen siendo el
sustento para el tratamiento general de la FM.
------------------------------------
N del A: Los nombres anteriores en cursiva metidos en
paréntesis son nombres comerciales con que se conocen
estos medicamentos en España.
La FM no es un trastorno psiquiátrico. Porque el
ser humano es una persona que piensa, actúa y siente, no
es solo un cuerpo físico. Funciona de una forma compleja
donde intervienen todos los aspectos que rodean a la persona como
la familia,
el trabajo,
los amigos, el ambiente, la situación física, el
estado de ánimo y los pensamientos.
No se puede entender y ayudar a una persona enferma entendiendo
únicamente su dolor, hay que entender ese complejo mundo
de relaciones para intentar mejorar su padecimiento y su calidad
de vida.
El hecho de tener una enfermedad reumatológica no implica
que esté exento de padecer otros problemas tanto
físicos o psíquicos. Cuando una persona afectada de
FM tiene problemas de ansiedad o padece un estado depresivo, su
estado general se agrava.
¿Qué es la ansiedad? Es una respuesta de su cuerpo
ante situaciones problemáticas que provoca síntomas
de malestar e inquietud, pero esta respuesta de ansiedad puede
generalizarse a cualquier situación, sea o no
problemática.
¿Qué es la depresión? Es un estado de
ánimo que hace que valore las situaciones de forma
negativa y pierda la capacidad de lucha ante circunstancias
cotidianas.
Con ambos procesos se agravan los síntomas principales de
la FM: el dolor, el cansancio generalizado y los problemas de
sueño.
La actuación de los servicios
sanitarios. Su médico de atención primaria es la figura más
indicada para coordinar lo que se debe hacer ante sus necesidades
asistenciales.
El médico puede mejor que nadie darle información
sobre la FM y la relación que existe entre ésta y
cualquier otro malestar que padezca; puede darle
información y consejos sobre diferentes actuaciones para
mejorar su estado general de salud, como ejercicios
físicos, cambios posturales, control de
alimentación o control de sueño.
Conozca Su Dolor
Una postura de "no aceptación" provoca con el tiempo mayor
frustración. Debe saber qué es la FM, que
síntomas provoca, qué actuaciones le perjudican y
cuáles pueden beneficiar su estado general.
Evalúe su dolor en el tiempo y equilibre sus esfuerzos.
Para ello es interesante que lleve durante un tiempo un diario
del dolor, donde indique las variaciones que siente, el tipo de
dolor que padece, ante que circunstancias se agrava, que cosas
hace que disminuya el dolor, etc. Esto le permitirá ir
sabiendo cómo debe actuar, cuándo debe parar y
cuándo debe cuidarse, que puede tomar o cuándo
puede esforzarse más, etc.
Maneje su dolor conociendo cómo funciona su cuerpo.
Pudiendo pasar de un dolor máximo a un dolor leve, volver
a subir o mantenerse durante un tiempo. Lo importante es que sepa
que el dolor que siente como máximo e incapacitante
termina pasando y seguir adelante con sus objetivos de
calidad de vida.
Aprenda a cuidar de sí mismo procurando un equilibrio
entre esfuerzo y descanso. Cuando no pueda más descanse, y
después haga todo lo que pueda, aunque tenga que
esforzarse un poco. Es importante que piense que puede ayudarse a
sí mismo a conseguir una mejor calidad de vida a pesar de
su enfermedad.
Controle Su Tiempo
Adapte sus metas. Una vez conocida la situación real debe
comenzar a actuar para controlar el dolor, Adaptando su
funcionamiento y sus metas, mirando lo que puede y podrá
hacer, y no lo que solía hacer. Mirar hacia el pasado no
va ha ayudarle a manejarse mejor en el presente, y hay muchas
cosas que puede seguir haciendo.
Establezca objetivos tanto a corto como a largo plazo. Para
afrontar su situación de forma óptima es importante
que organice sus objetivos, descomponiendo sus metas en elementos
que le sean manejables y accesibles. Puede empezar por cosas
pequeñas como pedir una vez por semana a algún
compañero que le ayude en una acción que le resulte
muy costosa.
Valore siempre lo que consigue y no se desanime por lo que queda.
Lo que vaya consiguiendo por pequeño que sea supone
un verdadero avance, no lo compare con lo que falta sino con lo
que anteriormente no podía hacer. Esto le ayudara a
activar sus recursos y
ponerlos al servicio de un
fin concreto y
podrá evaluar lo que va consiguiendo adquiriendo una
sensación de mayor control.
Controle Su Tensión
Mantener el cuerpo a punto es la mejor medicina. Hacer ejercicio
físico es muy beneficioso ya que permite que el cuerpo
responda mejor a las exigencias del medio. Si una persona no hace
nada de ejercicio, tiene más dolor. En cambio mantener un
ejercicio físico diario, tono muscular y fuerza adecuada,
no le costara tanto realizar esfuerzos y probablemente
disminuirá su dolor, ya que su cuerpo no acumulará
tensión y no tendrá que combatir el "óxido".
La buena forma física puede ayudarle a disminuir el
cansancio.
Relaje su cuerpo. Un control adecuado de la respiración le
servirá para aliviar la sensación de cansancio y
controlar emociones tales
como la ansiedad, angustia, ira, etc. Dos ejercicios muy
sencillos que podrá realizar en cualquier momento y que le
ayudarán a relajarse y distraerse de su dolor.
Ejercicio 1
Siéntese cómodamente con las manos apoyadas en las
piernas y con los ojos abiertos. Tome aire lentamente por la
nariz. A medida que lo hace, golpee suavemente con la palma de la
mano el busto, toda la zona que va desde la parte baja del cuello
hasta el pecho. Comience por ejemplo por la zona del hombro
derecho y vaya hacia la zona izquierda pasando por todo el busto.
Cuando haya cogido todo el aire posible, deje de darse
golpecitos, repose los brazos sobre las piernas y comience a
soltar el aire lentamente por la boca. A medida que suelte el
aire note como va relajándose, sintiéndose cada vez
más tranquilo y a gusto. Puede realizar cuatro o cinco
respiraciones de este tipo, y le ayudará a activar su
circulación, a respirar profundamente y a distraerse de su
dolor.
Ejercicio 2
Siéntese en una posición cómoda, con los
ojos abiertos. Apoye los dedos índice y corazón de
la mano derecha sobre la frente para utilizarlos de apoyo en el
movimiento que se va a realizar con los otros dedos. Cierre su
ventana nasal derecha ayudándose con el dedo pulgar y tome
aire lentamente por su fosa nasal izquierda (la que queda
abierta). Mantenga unos instantes la respiración. A
continuación cierre su ventana nasal izquierda con el dedo
anular y abra a la vez la ventana derecha quitando de ella el
dedo pulgar. Suelte el aire lentamente por su fosa nasal derecha
(la que ahora queda abierta). Comience realizando el ejercicio
cinco veces y vaya aumentando lentamente hasta alcanzar entre
diez y veinticinco ciclos. Este es un adecuado ejercicio de
relajación general que le puede resultar muy
beneficioso.
Puede realizar estos ejercicios siempre que quiera y
especialmente en aquellos momentos en los que se siente
intranquilo.
Relaje su mente. Piense por ejemplo en un lugar agradable e
imagínese disfrutando de una situación relajante,
como por ejemplo estar tumbado en la playa, tomar un baño
de burbujas o recibir un masaje por todo el cuerpo. Las
emociones, los pensamientos positivos y las sensaciones
también pueden evocarse con la imaginación.
En momentos concretos puede distraerse del dolor centrando
deliberadamente la atención en algo para evitar estar
pendiente del dolor, como por ejemplo fijarse en detalles de su
entorno. También puede centrar la atención en
actividades que le supongan un esfuerzo con el pensamiento o
alguna actividad de memorización recordando letras de
canciones, de cuentos o de
historias, puede mentalmente resolver cuentas
numéricas, etc. En definitiva, distraerse.
Preste Atención A Los Pensamientos
Aprenda a generar pensamientos positivos y a ser más
tolerante consigo mismo. La mente tiene un poder infinito que
puede ayudarle o perjudicarle. Es importante que todos los
días se levante pensando que todas las situaciones tienen
algún aspecto positivo que puede encontrar, de forma que
vaya aprendiendo a ver las cosas en su justa medida, sin
pensamientos catastrofistas.
Cuide se autoestima.
Aprenda a darse valor a sí mismo, de una forma sincera
aunque tenga mucho dolor, porque el hecho de tener dolor no
quiere decir que no sea una persona valiosa. No olvide que a
pesar de tener dolor, es una persona útil, necesaria, con
una vida propia, que tiene valor por si misma como persona,
padre/madre, amigo/a, hijo/a, trabajador/a, etc.
Preste Atención A Sus Emociones
El verdadero conocimiento
de sí mismo comienza por saber identificar todos y cada
uno de sus sentimientos. Algunas veces puede renegar de un
sentimiento porque lo considere impropio o doloroso, o porque
tema no poder controlarlo. Pero recuerde que mientras persista la
postura de no admitirlos seguirá sufriendo.
Comuníquese
Aprenda a dar información. En muchas ocasiones lo que
quiere, necesita o expresa no es lo mismo que entienden las
personas cercanas. Esto puede provocarle un fuerte sentimiento de
desesperanza. Si da información de lo que le ocurre de
forma clara, aquellas personas que le rodean podrán
entenderle mejor lo que le sucede,
Pida claramente lo que necesita. Es importante que aprenda que
solo tiene la capacidad de cambiarse a sí mismo, e
intentar que sea el otro el que cambie es un motivo más de
frustración.
Recuerde que todos estos consejos puede ponerlos en
práctica en cualquier momento, y que usted es quien mejor
puede ayudarse, con esperanza, con tesón y con una
adecuada orientación. Su principal objetivo debe
ser usted mismo, su bienestar y su calidad de vida.
Si considera que los problemas que tiene no puede abordarlos solo
de una forma adecuada, puede acudir a un especialista de la
psicología, a su médico de
atención primaria, a su especialista en
reumatología o una asociación de ayuda mutua, y
podrán orientarle y ayudarle en lo que
necesite.
Autor:
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Enfermedades |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.
Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.
Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com
|
|