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La marginación de los homosexuales en el ámbito familiar, laboral y educativo en costa rica

Enviado por mariela_solano



Indice
1. Introducción
2. Marco Teórico
3. La discriminación del homosexual en el ámbito familiar
4. La marginalidad laboral que se ejerce sobre los homosexuales en Costa Rica
5. El Sistema Educativo propulsor de prejuicios y estereotipos
6. Conclusiones
7. Bibliografía

1. Introducción

  1. Justificación del Problema

La homosexualidad no es una orientación exclusiva del siglo XX, es tan antiguo como el heterosexualismo; ejemplo de ello son algunos versículos presentes en la Biblia; en ella se encuentran datos de esta conducta sexual, tal es el caso de Levíticos 18:22: "No te echarás con varón como con mujer; es abominación"; en el Nuevo Testamento, específicamente en Romanos 1:26-27: " Por esto Dios dejó que fueran presa de pasiones vergonzosas: ahora sus mujeres cambian las relaciones sexuales normales por relaciones contra la naturaleza. Los hombres, asimismo, dejan la relación natural con la mujer y se apasionan los unos por los otros; practican torpezas varones con varones y así reciben en su propia persona el castigo merecido por la aberración." Y por último en la 1ª Carta a los Corintios, capítulo 6, versículo 9: "¿No saben acaso que los injustos no heredaran el Reino de Dios? No se engañen: ni los que tienen relaciones sexuales prohibidas, ni los que adoran a los ídolos, ni los adúlteros, ni los homosexuales y los que solo buscan el placer."

También se sabe que en el viejo continente especialmente en la Época de Oro, en Grecia el homosexualismo se practicaba y era exclusivo de las clases altas (www.rfsl.se/texter/homokaerspansk.html). En el año 500 a.C. en la Isla de Lesbos en Grecia, la poetisa Safo educaba a las muchachas, esto le ha dado el nombre a la homosexualidad femenina (lesbianismo).

Para el siglo XIV cuando la Iglesia Católica era el eje central de todo Estado "…las minorías incluyendo judíos, herejes y sodomitas serían perseguidos" (Ibídem) Por esta razón "…los homosexuales callaron durante los siglos siguientes pues esta práctica era condenada legalmente en muchos países" (www.familyradio.com/otero/frames/ estudios/LHO.html).

Para el siglo XIX la psiquiatría convertiría la práctica en una patología (Schifter, 1997, pp. 172), esta respuesta fue bien recibida por la sociedad pero años después "es cuestionada por verdaderos profesionales ya que los que formularon esa tesis nunca formaron escuela" (Schifter, 1989, pp.173)

En el siglo XX se buscaba una respuesta al porqué de la homosexualidad, y para conseguirla muchos psiquiatras, sexólogos y médicos hicieron varias investigaciones y tratamientos para dar con la raíz de esta conducta. Antropólogos dieron su punto de vista, como los doctores Malinowki y Mead que realizaron un estudio acerca de las sociedades primitivas y dijeron que tenían datos de que tribus como los Trobiand o en Samoa había evidencia de que "La práctica homosexual era aceptada". (Ibídem, 1997, pp.175).

Todos estos cambios de pensamiento entre los estudiosos les dieron a los homosexuales cierta confianza y para 1950 se empezaron a dar los primeros movimientos "gays" en diferentes regiones el mundo (Ibídem, 1997, pp.176).

A finales de los años sesenta "una ola de protestas recorrió el orbe y en los EE.UU. los homosexuales empiezan a manifestarse en contra del constante hostigamiento de la sociedad" (www.semana.com.co/users/semana/ jul28/gays.html), para la década de los setenta hay una "nueva concientización y un trabajo político intensivo por los derechos humanos de los homosexuales" (Ibídem).

En la década de los años 70's todas las manifestaciones "gays" en EE.UU. despertaron el interés de los homosexuales en Costa Rica, su movimiento comienza a fortalecerse y crean dos organizaciones oficiales, El Triángulo Rosa y el Movimiento 5 de Abril; actualmente cuentan con su propio periódico llamado "Gayness" y una revista llamada "Del Mismo Sexo".

Para liberarse de la represión; en estos mismos años "un pequeño circulo de hombres gays se reúne en la Universidad de Costa Rica; con el fin de participar en un proyecto jefeado por Alejandra Calderón en el que se intentaba defender a los grupos oprimidos, pero no llegó a nada" (Schifter, 1989, pp.180). Para finales de esa década "aparece la epidemia del SIDA y la sociedad los toma como responsables, lo que los obliga a volverse más anónimos que nunca" (Ibídem, 1989, pp. 263)

Por esta razón, el movimiento gay en el país toma consciencia aún más de su represión y ya no les importa confesar su orientación sexual; sin embargo, aún no son aceptados por la sociedad. El trabajo que se presenta a continuación promueve el análisis y estudio de: como la sociedad costarricense margina al homosexual en el ámbito familiar, laboral y educativo.

La marginación de los homosexuales, como una minoría, aunque creciente, es una realidad que se vive en todos los lugares del mundo. No es algo creciente, sin embargo; actualmente, al hacerse más evidente, la situación ha ocasionado cuestionamientos y polémicas, en cuanto al impacto positivo o negativo que podría tener en el desarrollo de las sociedades.

Por lo tanto, es necesario estudiar el nivel de discriminación y marginación en los ámbitos citados; así como la falta de información por parte de una mayoría que requiere ser informada; además de tener la sensibilidad para abordar y manejar esta realidad, sin caer en prejuicios que distorsionen el análisis de la misma.

El análisis y el estudio de este tema revisten de gran importancia en la medida que está repercutiendo cotidianamente en la sociedad, de ahí nuestro interés de plantear las diferentes formas de marginación que sufren los homosexuales en la sociedad costarricense.

Lo que pretende con esta investigación es mostrar la realidad tal y como es, sin aumentarla ni disminuirla, ni disimularla para que las personas que tengan la oportunidad de analizarla puedan tener una concientización, o una idea más clara del fenómeno homosexual y así formar una base más amplia para tomar una actitud de aceptación hacia esas personas.

B. Objetivos
B.1.- Objetivo General:
Analizar las diferentes formas de marginación que sufren los homosexuales en la sociedad costarricense.

B.2.- Objetivos Específicos:
Investigar:
B.2.1.- Las formas de marginación que sufren los homosexuales en el ámbito familiar.
B.2.2.- La discriminación y la explotación laboral que se ejerce sobre los homosexuales en Costa Rica.
B.2.3.- Los prejuicios y estereotipos que se establecen en el sistema educativo hacia los homosexuales.

2. Marco teórico

Durante el desarrollo de la historia de la humanidad diversos temas han acaparado la atención del hombre y éstos han sido tan controversiales que a través del tiempo han originado discusiones tales en las que todavía hoy no se ha llegado a un común acuerdo.

Todos los que preocupan al hombre generan diferentes puntos de vista respecto a cómo solucionarlos. Esta divergencia de opiniones conlleva a una apreciación muy particular de los individuos que generalmente pueden clasificarse en tres bandos: los extremistas, los opuestos a éstos y los del término medio (www.mundolatino. org/mundosalter/sexonomía).

Este contraste entre las distintas tendencias se hace más evidente cuando surge el rechazo hacia el otro bando y nace a partir de éste una serie de circunstancias que llevan a la discriminación, el prejuicio y el establecimiento de estereotipos (club.idecnet.com/^!tornasdo/homosexo) con los que se formula una idea acerca del problema.

El homosexual es precisamente uno de los individuos que sufren más de prejuicios, marginalidad, discriminación e incluso explotación; y el estereotipo en torno a él está muy bien establecido (Ibídem).

Para poder entender el fenómeno de la homosexualidad es necesario estudiar las teorías que explican su origen. Schifter clasifica las teorías en tres categorías: la de la tesis de la enfermedad, la de la corriente contestataria y la de la unión de ambas. En la primera se presentan aquellas en la que se considera la homosexualidad como una causa biológica. Diversos investigadores y psiquiatras como: Ulrichs, Ellis, von Krafft-Ebin, Moreau y Lambroso; afirman que la homosexualidad es una anomalía congénita y un error de la naturaleza y que debía ser tratada ya sea en hospitales o asilos para "curar al enfermo" y evitar que la persona terminara en loco o en algo parecido (Schifter, 1997, pp. 44-67).

La segunda tesis, contraria a la primera, la exponen: Kinsey, Cleveland, Ford, Beach, Hooker, Szasz, Marmor y Freud. Todos estudiosos comparten la idea de que la homosexualidad no es una enfermedad, y que al igual que el heterosexualismo es una conducta aprendida, que está estrechamente ligada a la cultura. También opinaron que la persona homosexual está en todas sus capacidades para ser provechosa a la sociedad y que no debían sufrir las presiones de la hostilidad heterosexual (Schifter, 1989, pp. 178-195).

No obstante, no se escapa a estas dos concepciones, un término medio en el que John Money plantea que "el proceso de formación de género y de orientación sexual se establece muy temprano, a los 18 meses de edad, y que en él intervienen factores hormonales (lo biológico) y el proceso de socialización (lo cultural)". Creía además que estas hormonas predisponen hacia heterosexualidad u homosexualidad pero será la sociedad quien lo determine. Sin embargo esta teoría no esta comprobada científicamente (Ibídem).

La homosexualidad no es un fenómeno aislado, es parte de la sociedad y ésta se divide en cuanto a su rechazo o aceptación. Términos como marginalidad, que se refiere al trato desigual y discriminatorio hacia grupos minoritarios, en donde la sociedad los pone o los deja en condiciones sociales de inferioridad (www.redestb.es/lambda/ mactual6), y algunos otros como discriminación, "un trato desigual y desfavorable que niega derechos o beneficios sociales a miembros de una categoría social particular; ora imponiendo cargas especiales, ora otorgando favores exclusivos a miembros de otras categorías: ambas situaciones, creando desigualdades entre aquellos que pertenecen a una categoría privilegiada y los otros no. El supuesto de ésta es la identificación del individuo con una determinada categoría que puede ser la raza, color, sexo, origen étnico, religión, etc., atribuyéndole a ese ente las características negativas de la propia categoría"(Feher, 1964, pp. 13) son importantes para entender el grado de prejuicios que existe en la sociedad sobre este tema y los estereotipos que a partir de ellos se generan.

Prejuicio, según Gallardo, puede definirse como "leer la realidad sin poseer la suficiente información, o con información poco confiable sobre ella. Se tiene un prejuicio, por tanto, cuando se juzga sin la suficiente información, o a partir de información no criticada y, por ello, no confiable. Actúa prejuiciosamente quien se pronuncia sobre las cosas sin haber acumulado suficientes experiencias sobre ellas o sin asumir su pronunciamiento como derivado de experiencias relativas. El que posee prejuicios cree estar en posesión de la verdad sin haberse tomado el trabajo de tratar de construir esa verdad objetivamente (Gallardo, 1996, pp. 23).

El mismo autor se refiere al estereotipo como "una imagen, que sobre un fenómeno de la existencia social se forma y aplica un individuo o un grupo humano, en función de sus prejuicios y no de una correcta o adecuada observación y análisis del fenómeno. El estereotipo cumple dos funciones: a) evita reflexionar, y b) contribuye a establecer una autoidentificación y a definir un status o posición social, normalmente sobre la base de la oposición positiva (autoidentificación) y la negativa (identidad del otro)" (Ibídem, 1996, pp. 24).

El trato discriminatorio y prejuicioso tiende a la vez a una explotación inherente, que se entiende como el abuso de una persona o circunstancia ya sea con respecto a sus cualidades o sentimientos en provecho propio, obteniendo la persona explotadora cualquier tipo de ganancia y dejando al explotado subordinado a sus ordenes (www.gw.com/list/arenal/homofobia). La persona homosexual lamentablemente en muchos de sus casos no escapa a estas circunstancias (www.accesspro.net/ shclar/estudios/homo).

Ante todas estas actitudes, la educación se ve como un medio formador de valores que puedan contrarrestarlas, instauran en los estudiantes la consciencia social y el espíritu tolerante; ya que se le ha otorgado a la educación el papel de socializador y por ende debe formar estudiantes capaces de respetarse unos a otros y no crear en ellos una actitud discriminante (Ibídem). Por lo cual el papel de la educación se planteará en esta investigación.

  1. Estrategia Metodológica

Para la realización de la presente investigación se han utilizado varios métodos. El primero de ellos es la investigación bibliográfica, la cual se obtuvo en el Instituto Latinoamericano de Prevención y Educación en Salud (ILPES), Biblioteca Carlos Monge, Luis Demetrio Tinoco, y la red mundial Internet; cabe señalar que en nuestro país no existe una bibliografía amplia sobre el tema específico (la marginalidad de los homosexuales); lo cual ha obligado a tomar las obras de Jacobo Schifter como punto clave en la realización de esta investigación; ya que es él uno de los principales autores y pioneros en la investigación de los homosexuales en Costa Rica.

Dentro del material de apoyo que se analizó se encuentran libros, revistas científicas, artículos de periódicos y tesis. La otra parte de la información se obtuvo mediante la realización de una encuesta. Dicha encuesta se estructuró con base en un cuestionario específico y concretó, no muy extenso y anónimo. Los tipos de preguntas son abiertas, cerradas y de selección única, facilitando así la tabulación de los datos.

La encuesta realizada se aplicó a doscientos (200) estudiantes ya que esta cifra representa un porcentaje válido representativo de la población estudiantil de la Escuela de Estudios Generales del campus universitario Rodrigo Facio.

3. La discriminación del homosexual en el ámbito familiar

El Sistema Patriarcal
La homosexualidad esta fuertemente relacionada con un sistema patriarcal, que viene desde tiempos atrás; tiene como principio la dominación constante del hombre sobre la mujer, establece diferencias sociales que toman como base el sexo de los individuos. El patriarcado se ve identificado con nuestra cultura occidental, es concebido como una ideología lógica y racional.

La ideología patriarcal sostiene que tanto el hombre como la mujer, son dos realidades psicológicas diferentes: uno es fuerte, agresivo y lógico, el otro es débil, pasivo e irracional. También esta ideología afirma que "lo natural" es la unión matrimonial y la formación de una familia, debido a que la reproducción solo puede ser mediante el coito entre ambos sexos. Con esta afirmación, de lo entendido como "lo natural" la homosexualidad es tachada como algo inaceptado, a causa de que el homosexual jamas podría ser fuente de reproducción y por ende no puede establecer una familia biológica.

El dominio sobre la mujer esta destinado al hombre, el patriarcado alude que él es quien tiene acceso directo al control y la mujer debe ser sumisa. Además se dice que ella es dependiente biológica, mental y económicamente. Las lesbianas como los homosexuales, rompen con estos esquemas; en el caso de las lesbianas, escapan a ese control y a las expectativas del patriarcado.

Por otra parte los homosexuales, en su mayoría, no les interesa dominar a las mujeres, de hecho se identifican con muchos de los estereotipos que se les adjudican a las mujeres (sensibles, delicada, débiles, etc.), cuestionan de esta manera la jerarquía y agresividad que el patriarcado promueve como principios.

Dentro de nuestra sociedad y gracias a los estereotipos se concibe la homosexualidad como algo análogo a lo femenino y a la vez peyorativo, está analogía funciona como un controlador social y provoca rechazo y vergüenza en los varones.

"Existe un mecanismo utilizado frecuentemente en el sistema patriarcal para la opresión de necesidades y sentimientos en el hombre, es el fantasma de la homosexualidad. Entenderemos por fantasma de la homosexualidad las fantasías que se crean ante el temor de "romper" con lo establecido; los roles y los estereotipos son los mecanismos sociales utilizados en esa perpetuación del status quo" (Brenes y Vega, 1995, pp. 300)

La respuesta familiar.
La develación de la homosexualidad en la familia en la mayoría de los casos se acompaña de un momento de crisis. Esta crisis varia según el proceso de identidad del homosexual y de la dinámica familiar presente, así como de la flexibilidad y concepción de la sexualidad que se tenga en la misma. Después las relaciones se transforman y va evolucionando en un proceso de asimilación. El develamiento también se concibe como una posible pérdida de apoyo y afecto por parte de la familia.

Los hombres que ocultan su inclinación sexual deben vivir una doble vida, una en el ambiente (lugar de reunión para homosexuales) y otra dentro de la familia, también debe saber socializar de dos maneras diferentes aunque tal vez sean completamente contradictorias. El vivir esta doble vida, para algunos homosexuales, conlleva un gasto psíquico y físico.

La familia presenta una situación donde se trate de ocultar la inclinación homosexual de alguno de sus miembros, el cual se debate entre mantener o no el "secreto", pues su familia es quien lo ha socializado con una concepción determinada sobre homosexualidad y es frente a esta que reflexiona y llega a tomar una decisión.

"El secreto es, en algunas familias, un elemento estructural se trata de informaciones vinculadas con la historia del grupo familiar, cargadas de un significado adicional y aptas para ser ocultas parcialmente, a sabiendas de que no son desconocidas por los otros integrantes. A menudo el secreto es para los de afuera, pero a veces también para los de adentro, para los integrantes del grupo familiar, lo cual determina un circuito informacional complicado por evidencias de las que algunas son visibles y comentadas, otras visibles pero no comentadas y otras comentadas pero no visibles, lo cual permite cuestionar la evidencia sobre la base de la percepción (...) En otros términos, lo secreto se supone reservado y oculto en tanto alejado de la vista y del comentario de los demás y compartido entre pocos, por lo menos entre dos. No hay secreto de uno solo. El secreto opera tanto en la mente de quien lo comunica como en la de quien lo recibe. En el grupo familiar ello determina series de coaliciones y asociaciones entre algunos miembros, con la exclusión de otros. El secreto es en realidad un metamensaje que acompaña al mensaje que se trate" (Berenstein, 1991, pp. 39)

No se ha definido un patrón de como debe reaccionar la familia ante la noticia de que uno de sus miembros (en la gran mayoría los hijos) es homosexual. Es posible que un alto porcentaje sienta un gran rechazo al inicio, pues esta noticia surge como una sorpresa y desata la cólera; al comprender la dimensión de las consecuencias que esto trae en sus vidas. En el caso de los padres

"Los sueños de tener nietos, de ver a su hijo o hija en una relación "estable", las creencias religiosas, el miedo al ostracismo social, se confabulan para que los padres rechacen de plano lo que es el verdadero comportamiento sexual de su hijo" (Schifter, 1997, pp. 252).

Una mayoría de personas reaccionan con rechazo y cólera, pero para poder expresar esto recurren a actitudes como: el insultar, el aplicar un concepto de homosexual lleno de perjuicios y mitos y basados en este querer restringir la conducta del miembro homosexual para que no "ejerza influencia" sobre los otros miembros, y otra actitud que resulta ser la más cómoda es la no querer ver lo evidente.

Es a la madre a la que se le encomienda la crianza la educación de los hijos en esta sociedad sexista, es por eso que ante la búsqueda de culpables el primero que aparece es la madre. "Es la madre castradora, posesiva, manipuladora y agresiva, a la que se responsabiliza de que su hijo sea homosexual" (Ruitenbeek, 1987: 115).

Por esto ella se siente culpable ante el esposo y la sociedad por no haber sido buena madre. Para el padre, por estar influido por los valores machistas, se le hace más difícil aceptar la homosexualidad de su hijo, pues aceptarlo sería "una vergüenza ante todos sus amigos, familiares y compañeros: es una traición a todo lo que él cree y, además, refleja mal su propia masculinidad" (Schifter, 1997, pp. 254). Pero el padre también genera un sentimiento de culpa por la teoría que dice que la ausencia del padre es otro de los factores que promueven la homosexualidad.

Después de varias etapas como: negación, negociación, aceptación, se termina por aceptar la homosexualidad pero no por completo.
" Es evidente que los gays no cuentan con el apoyo ni del padre ni de la madre para sus relaciones, las cuales más bien, provocan un distanciamiento. Los propios hijos terminan percibiendo esas relaciones como causa del enajenamiento de la unión familiar". ( Ruitenbeek, 1987, pp. 123)

El que la familia se cierre, aún cuando se da un rompimiento parcial, desampara a los hijos tanto física como emocionalmente, pues ya no habrá un padre que los ayude cuando tengan problemas económicos, ni tampoco tendrán una madre en quien refugiarse cuando tengan algún disgusto o problema, sino que contrario a eso, se encontraran con reproches o simplemente la ausencia de una respuesta.

Pero opuesto a este panorama hay núcleos familiares que si aceptan la homosexualidad de uno de sus miembros, pero no las relaciones de pareja. En el caso de la madre, por ejemplo, el que su hijo sea homosexual significa que jamas va a salir de su casa y va a continuar la misma relación cercana con ella.

Las madres que han sufrido gran ausencia por parte de sus parejas casi siempre buscan tratar de sustituir a su pareja con el hijo, entonces generan mayor tolerancia con respecto a la homosexualidad, siempre y cuando no surja una relación seria en la cual la madre sienta que su hijo pueda alejarse de ese vínculo tan estrecho, es aquí cuando se genera una lucha por alejar al hijo de esa relación seria.

Es más fácil para la madre separar esa unión pues cuenta con factores a favor como el que nadie respeta esas relaciones, ninguna iglesia las reconoce ni el Estado, los psicólogos las retratan como enfermedades, los medios de comunicación las señalan como criminales.

El padre en este caso juega el papel de una especie de espectador cómplice. Como ya se dijo antes para el padre que su hijo sea homosexual genera una serie de conflictos y de sentimientos de culpa, que va a disminuir escudándose en el papel que el hijo juega para la madre y terminará también por aceptarlo. Pero una aceptación a medias puede traer graves consecuencias a largo plazo.

"Una aceptación a medias significa siempre que está implícito el significado de que existen razones de peso para que la relación nunca sea aceptada. Esto hace que el subconsciente prive la idea de que a pesar del cariño que se profesa en la familia y a pesar de los esfuerzos por conciliar las cosas, no se puede aceptar la pareja" (Schifter, 1997:259).

Restricciones para formar una familia.
En nuestra sociedad los homosexuales se enfrentan a muchos obstáculos para poder establecerse. Aunque una gran mayoría manifiesta el deseo de encontrar y establecer una relación de pareja, en la práctica resulta difícil de lograr. Muchos de los problemas para optar por la monogamia surgen precisamente de la homofobia. Para la pareja resulta fatídica por que le crea enemigos internos y externos.

Unos de los problemas más serios que enfrenta un homosexual a la hora de establecer una pareja es el espacio, la homofobia no les permite utilizar los lugares públicos y privados de los que disponen los heterosexuales para socializar, cortejar y divertirse.

"En Costa Rica, los gays no pueden, con muy raras excepciones, invitar a sus amigos, y mucho menos a su pareja, a la casa. Una pareja no puede mostrarse afecto en público, bailar en un salón, bar o discoteca, estar de la mano en un restaurante, asistir a la iglesia, o ser tomados en cuenta para las actividades familiares, políticas o laborales". (Schifter, 1997, pp. 248).

Toda esta discriminación ha traído como consecuencia en las sociedades occidentales, que la vida del homosexual sea inaceptada socialmente y el resultado es que la pareja carece de los mismos espacios, servicios, soportes y beneficios que reciben los heterosexuales. Otro de los grandes problemas a los que se enfrentan es el espacio laboral, pues si existe una pareja homosexual es visto como una inmoralidad y casi siempre son despedidos.

Como ya se había tratado antes, en la mayoría de las familias estas relaciones no son bien vistas, por las razones anteriormente mencionadas. Cuando un homosexual inicia una relación, los lazos con la familia se tensan, lo cual crea una carga de culpabilidad en el subconsciente, además de la mayoría de los padres usan el chantaje de que si termina con esa relación las puertas de la casa se le abrirían de nuevo, con lo cual es casi imposible formar una relación estable.

4. La marginalidad laboral que se ejerce sobre los homosexuales en Costa Rica.

La marginalización del homosexual en el lugar de trabajo.
La población homosexual se ha caracterizado por vivir en situaciones de desventaja y la violación constantes de sus derechos da fe de ello. Si a esto se suma el constante rechazo social al que se ven sometidos se descubre que su vida no es color de rosa, como muchas veces lo cree la sociedad.

Y es que aparte de ser un grupo altamente prejuiciado y estereotipado, insultado, etc., una de sus mayores luchas se da en el campo laboral, ya que es aquí donde aparecen la mayor parte de los abusos que complementan la lista de los problemas a que se enfrentan.

Todas estas violaciones a los derechos humanos en las poblaciones "gay" y lésbica han seguido durante mucho tiempo una política de silencio, conservada especialmente por la homofobia social. No es pues, de extrañarse que uno de los temores más frecuentes a los que se enfrentan estas personas, corresponde al momento de pedir empleo y/o la perdida de este cuando ya tienen. (www.iglhrc.org/ern_es_jan97.)
A este respecto la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, dice:
"toda persona tiene derecho al trabajo de su libre elección y a la protección contra el desempleo y a igual salario por igual trabajo, todo ello sin discriminación alguna por razones de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión pública original o social, posición económica, nacimiento, o cualquier otra condición,..." (Código de Trabajo, Ley N° 2694 Sobre la Prohibición de la Discriminación en el Trabajo, artículo 4°, pp 295-296).

No obstante, en Costa Rica se han dado casos de discriminación clara que son ocultados o al menos disimulados para no crear conflictos en los cuales los patrones tengan que responder ante cargos de discriminación.
Es lógico que así sea, pues en dos de los pocos casos que se han llevado a la luz pública, el patrono en cuestión es el mismo Estado. Uno de estos corresponde al Ministerio de Seguridad Pública en la Fuerza Pública. Los jerarcas de esta institución externaron su indisposición a aceptar homosexuales en este cuerpo de seguridad. (Schifter, 1997, pp 381-382)

Profesionales o intelectuales, tanto homosexuales como heterosexuales, han manifestado su desaprobación a estas declaraciones; inclusive varios medios de comunicación hicieron referencia a estos hechos; así mismo es posible hallar opiniones que reflejan un alto nivel de intolerancia del costarricense hacia los homosexuales: "se adujeron motivos relacionados con enfermedades y perversión...", "podrían aprovechar su puesto de trabajo para darle gusto a sus inclinaciones..., son incapaces de cumplir con los requisitos necesarios para trabajar como agentes de seguridad..., su presencia restaría respetabilidad o sometería sus miembros a la burla pública.", "Su comportamiento sexual desde un punto de vista social y moral es inaceptable." El bando de los defensores alegó un acto lesivo a los Derechos Humanos, pero su posición no fue tan debatida como la anterior. (Ibidem)

No es solo el caso de la Fuerza Pública; el que ejemplifica la discriminación de los homosexuales en el campo laboral. En el Colegio Saint Paul, en Alajuela, un profesor fue despedido por su condición de homosexual. Las asociaciones gay-lésbicas, específicamente el Triángulo Rosa, denunciaron este hecho, "Esto no corresponde a un caso aislado, sin embargo, es el primer profesor que está dispuesto a denunciarlo públicamente". (Gayness, Nº2, 1998)

El Ministerio de Educación Pública, al igual que en otros casos procedió con negligencia y lo cataloga como un asunto administrativo. Esta posición fue debatida por el Triángulo Rosa que cataloga la situación como "una falta grave a los Derechos Humanos." Para esta organización, la orientación sexual de una persona no le quita el derecho de "participar" en el proceso de educación. "Estas son acciones privadas que no atentan contra el orden público" afirmó. (Gayness, Nº2, 1998).

Además de estos casos hechos públicos, hay muchos más que los homosexuales, bisexuales y/o trasvestis no se atreven a denunciar. Ejemplo de esto lo encontramos en varias entrevistas realizadas por Jacobo Schifter en su libro "De Ranas a Princesas", donde los trasvestis relatan sus malas experiencias en el ámbito laboral, no los aceptan vestidos de mujer y como hombres son rechazados por su apariencia de "quebraditas". Por su baja escolaridad a los pocos puestos que pueden aspirar son en construcciones y trabajos de jardinería, esta por demás decir las humillaciones y groserías que reciben a la hora de pedir un puesto; otros con una escolaridad más alta han aspirado a puestos de secretarías y directoras de eventos especiales, en ambos puestos han tenido más facilidades aquellos que "paquetean" pero al final siempre son descubiertos y por ende, despedidos, así que no les queda más que vender su cuerpo en los alrededores de la Clínica Bíblica. (Schifter, 1998, pp. 52,89-92)

Algunos otros con más suerte han destacado en la estética, el arte y la innovación sin importar el campo de esta última, así lo describe Adonay Villalobos " A través de los años he escuchado a muchas personas referirse a la gente gay-lésbica como seres verdaderamente especiales. Seres que logramos desarrollar con el tiempo altos grados de sensibilidad hacia la belleza del arte, la exquisitez de la innovación, el talento de los creadores... Existen tantas opiniones que difieren y coinciden al respecto. Pero lo cierto es que a favor o en contra, existe una realidad palpable sobre el aporte tan significativo

que somos para el mundo del arte. …Que diferente sería y que gran cantidad de prejuicios se perderían si la gente que nos ignora o rechaza como comunidad reconociera ese aporte tan importante que se hace hoy y se ha hecho siempre en todas las culturas del mundo..." (Gayness, nº2, 1998)

Desgraciadamente la raíz de toda esta problemática se encuentra en los valores que la sociedad considera como correctos y la homosexualidad es un acto que se encuentra precisamente entre los antivalores. Esto da pie a que el mismo pueblo no se subleve en contra de la marginalización que sufren los homosexuales y se continua explotándolos, al igual que las leyes continúan sin ser especificas respecto a este tema.

Actualmente los homosexuales para poder asegurarse en su lugar de trabajo deben ser personas destacadas con una alta disponibilidad y voluntad de servicio, su papel es comparable al rol de la mujer, se ven obligados a sobresalir para alcanzar condiciones de igualdad en el trato con los demás trabajadores. (Gayness, nº2, 1998). Además, muchos se ven sometidos al despido por no haber aceptado ningún tipo de proposición sexual por parte de sus jefes o de alguna persona cercana a la empresa u oficina. Esto conlleva a que la mayoría oculten su preferencia sexual y traten de pasar por heterosexuales. (Leznoff y Westley, 1953, pp. 59)

"Cualquiera puede ser despedido de su trabajo o echado de su casa arrendada, así como también se le puede impedir que ascienda en las empresas o en la política o bien ser privado de sus hijos y otras formas de discriminación por no considerársele parte de una minoría que merece ser protegida de la intolerancia social y oficial." (Schifter, 1989, pp. 265).

Estas palabras de Schifter describen a cabalidad la marcada discriminación que existe no solo hacia los homosexuales sino hacia toda clase de minoritaria en Costa Rica, que es el espacio que interesa analizar. No obstante estas situaciones, se sabe, se repiten con mayor o menor intensidad en todas partes del planeta.

La explotación sexual de los homosexuales.
La explotación sexual ocurre tanto en el ámbito familiar, laboral como educativo y social, cuyas víctimas pueden ser personas de todas las edades, sexo y clases sociales; igualmente los explotadores.
Aquí interesa mostrar la realidad de la explotación sexual en el campo laboral que experimentan los homosexuales en Costa Rica. En éste como en otros tantos lugares del mundo la realidad de la homosexualidad se hace cada vez más visibles; lo que no se llega a ver con igual claridad son las condiciones de explotación que este grupo experimenta.

Prostitución
Las casas de prostitución masculinas corresponden a un ejemplo de explotación, no sólo laboral, sino sexual. Igual que si fuesen un local de prostitución femenino, los trabajadores del sexo que ahí se desempeñan lo hacen en condiciones rudimentarias y por lo general en completa precariedad en lo referente al aseo y la salud ejemplo de ello es que "los perros comen, orinan y defecan dentro de esta habitación de cuatro metros de ancho por cuatro de largo" (Schifter, 1997, pp. 22).

Esta descripción corresponde a la "Casa de Lila", una casa de prostitución masculina ubicada en los bajos barrios del sur de San José; donde jovencitos atienden a sus clientes, hombres, de muy diversa índole.

En Costa Rica esta práctica ha venido creciendo en los últimos años y ha resultado una forma fácil y rápida de obtener dinero, tanto por parte del trabajador, que al verse necesitado de éste recurre a estas prácticas; como de los dueños de los locales, los que aprovechan la situación de sus empleados para facturar ellos también su parte en el negocio.

No se negará que algunos se desempeñan en esta "profesión" exclusivamente para poder satisfacer caprichos y lujos. Sin embargo, una gran mayoría lo hace por las necesidades que tienen en su hogar o para poder realizar estudios (Ibídem, pp. 50).

Retomando como ejemplo la Casa de Lila; trabajan ahí muchachos que oscilan entre los 10 y 25 años: "algunos son estudiantes de colegios o de universidades, otros son bastantes instruidos e inteligentes. La mayoría son muy atractivos y muy bien vestidos. Todos tienen un rasgo en común; han llegado a la prostitución producto de la pobreza en que viven o por hogares rotos.
"Los muchachos cobran desde ¢1,000 (US $5) hasta ¢10,000 (US $40) por relación sexual y los precios varían según las demandas del cliente" (Ibídem, pp. 50). Los clientes de estos centros, son de muy diversos orígenes; tanto de clase media como de clase alta.
"Los que vienen aquí son personas de clase media, trabajadores, algunos profesores, otros dueños de bares y otros que si están en una clase alta". Estas son declaraciones de uno de los muchachos que trabajan en este prostíbulo (Ibídem, pp. 32).
Actualmente, la homosexualidad, a pesar de mantenerse como uno de los temas tabúes, se ha transformado en un medio de enriquecimiento fácil.

Trasvestis o transformismo
Por otro lado, en las calles, el patrón de prostitución de los trasvestis se pone de manifiesto y cada vez más fuerte. Desde
hace aproximadamente 10 años la zona cercana a la Clínica Bíblica se ha convertido en un punto clave de concentración de este grupo particular de homosexuales.

En este punto la clientela está formada por hombres de clase media y alta que poseen auto y pagan por el sexo, pero también exigen belleza y "glamour". También se da el caso de departamentos cercanos que sirven a veces de prostíbulos ya que el cliente llega ahí directamente (Schifter, 1998, pp. 52-60).

Ahora, los clientes buscan a los trasvestis de todo tipo, desde los que se ven como mujeres reales hasta aquellos que lucen más masculinos. Todo este comercio sexual aumentó porque los hombres estaban prefiriendo a los trasvestis antes que a las prostitutas.

El precio por el "servicio" varia mucho. En promedio van desde los ¢40,000 hasta los ¢150,000 a lo que debe sumarse dólares e inclusive cheques de viajero que en ocasiones aceptan. El interés por el dinero es tal que muchos prefieren emigrar al extranjero donde facturan más ganancias (Ibídem, pp. 63-65).

En este caso especial de prostitución (el trasvestismo), los mismos trasvestis se quedan con todo el dinero que cobran.
Saunas, salas de masajes, bares, etc.
Muchos son los lugares que como la Casa de Lila generan lucro a los dueños y a los trabajadores. Un ejemplo de ello lo constituyen los saunas, dirigidos en muchos casos a la clase mediabaja; con precios accesibles para ellos ya que oscilan entre los ¢300 y ¢350. De igual manera existen aquellos donde las tarifas llegan hasta los ¢20,000 por sesión (www.htb.com/ILPES).
En este tipo de actividad los trabajadores y masajistas deben otorgar un porcentaje al dueño del sauna. Como tantos lugares de recreación para homosexuales (Discoteques: Deja vú, La Avispa, Los Cucharones, Bares: Karma, Puchitos, Barra Los Bigotitos (Bambú), Amnesia, Buenas Vibraciones, La Tertulia; Saunas: Leblon, Dioisios, Exóticas; Bar- restaurantes: Bochinche, Casa Mía, Kashbah, Café Mundo, La Esquina, Dulú, Taberna Marguiss, Cockatoo; Hoteles: Kekoldi, Colours, Joluva, Casablanca, Kekoldi Villa La Roca; Comercios: Foto Studio Rex, Eros Rooms. Tomado del Periódico Gayness, Nº2, 1998) donde los dueños son personas que sin ser homosexuales y sin sentirse identificados con su causa, abren centros de este tipo con el único fin de llenarse los bolsillos.

La mayoría de las actividades de este implican sexo anónimo (no se conoce al cliente), lo cual "se convierte en un arma casi mortal ya que esto aumenta las posibilidades de que alguno contraiga SIDA" (Schifter, 1997, pp. 335-336).

Respecto a esto han sido realizadas campañas que promueven el uso del condón. No obstante el riesgo continúa latente (Ibídem, pp 336).

En la cárcel
Inclusive a las cárceles la explotación sexual de los homosexuales ha llegado. Si bien ésta no está basada en obtener ganancias monetarias de ellos si lo esta en conseguir favores sexuales a cambio de protección. Es aquí donde esta situación es comparable a la de patrón-empleado, donde el segundo debe complacer siempre al primero para no tener problemas. (Schifter, 1997, pp. 59)

Pero ¿cómo es posible que haya jerarquización en las cárceles? Pues la respuesta es muy sencilla; algunos privados de libertad obtienen mucho poder dentro del penal por antigüedad, por fuerza física, por amistad con los guardias o por tener cierto acceso a las drogas. (Ibidem, pp. 18) Todo esto conlleva a que puedan intimidar a otros presos y que así se produzca alguna relación.
Las relaciones varían según el tipo de opresor. Se puede caracterizar varios tipos de parejas homosexuales: el "cachero" y el trasvesti, el hombre mayor y el "güila", dos homosexuales a los que se les llaman "zorras" y las combinaciones de todos los anteriores. (Ibidem, pp.18)

En el primer caso el "cachero" (hombre con antigüedad en el presidio) busca a la persona que más se parezca a una mujer y a cambio de que el trasvesti tome el papel de compañera o amante el "cachero" se hará responsable de él y lo cuidará. (Schifter, 1997, pp. 19, 43, 49, 53)

En el segundo caso, el hombre mayor le brinda al "güila" (hombre joven nuevo en la prisión), primero una relación de amistad donde se compromete a cuidarlo y protegerlo de abusos por parte de otros reos y después de cierto tiempo lo convence de tener contactos sexuales y así se constituye esta relación. (Ibidem)
En el tercer caso, un ejemplo de pareja es el de las "zorras", estos son dos hombres que se comportan muy masculinos y aceptan su orientación homosexual uniéndose con otros hombres. La última relación se produce cuando los hombres "le son infieles a sus parejas" por obtener un poco de droga o dinero. (Ibidem)

5. El sistema educativo prepulsor de prejuicios y estereotipos

Este capítulo constituye un análisis de la influencia que ejerce el sistema patriarcal en la formación educativa del estudiantado en general; así como en sus relaciones con el resto de los miembros de la sociedad. El objetivo fundamental es mostrar el nivel de prejuicios y estereotipos presentes en el sistema educativo con respecto al homosexualidad; especialmente los existentes entre los estudiantes de Estudios Generales.

La Educación y el Patriarcado
La educación es concebida como la acción que rompe con los esquematismos y reduccionismos mentales que promueven la sociedad de egoísmos; la socialización de las jóvenes generaciones a través de la experiencia de las progenies adultas pero también un hecho social concreto, el cual, se ejecuta lejos de las abstracciones metafísicas y debe servir para organizar al ser humano y ayudarlo a integrarse positivamente a la sociedad para construir el progreso de todos. (Monge, 1987, pp.
5)
No obstante, los sistemas formales escolarizados de educación han entrado en una etapa de aguda crisis desde el punto de vista cuantitativo pero sobre todo del cualitativo.
Las funciones de la educación deben satisfacer el concepto que se le ha dado. Sin embargo el sistema educativo costarricense, que es el que concierne en esta investigación, degenera esas funciones y las adapta a la transmisión de ideologías y políticas que obedecen a los lineamientos de la sociedad patriarcal; la cual, cabe señalar, ha sido institucionalizada por la clase oligárquica desde los inicios de la república. (Schifter, 1997, pp.vi)

Sobre el sistema patriarcal se ha hablado ya en el capítulo dos por lo que aquí únicamente se analizará la influencia de sus ideologías en el ámbito de la educación. Al referirnos a la clase oligárquica, fundadora de sus principios, es lógico que estamos hablando hoy sobre la clase dominante.

Actualmente la educación en Costa Rica cumple con la función de transmitir el sistema de valores de esta clase, imbuir al ciudadano educando de sus preceptos políticos, formar cuadros técnicos y profesionales que serán ocupados por ella y transmitir los conocimientos modernos y la cultura que ella considera indispensable para producir la sociedad paternalista. (Monge, 1987, pp. 6)

El sistema educativo, amparado bajo el manto del patriarcado, se convierte en propulsor de prejuicios y estereotipos que repercuten, necesariamente, en la formación de los estudiantes. Los libros de texto utilizados, principalmente los de enseñanza primaria, constituyen una importante fuente de análisis, pues es con el discurso de estos que se introduce al niño en sus primeros años de formación.

"A la educación es la que le corresponde enseñara los niños y niñas los distintos conocimientos y valores, en otras palabras, la formación integral del infante" (Bourneuf, 1984, pp. 27) Para alcanzar dicho objetivo, la lectura se convierte en la base de la enseñanza. Esta es "un instrumento de comunicación en donde se puede analizar una situación que siempre lleva un mensaje, una significación precisa y una forma que le permite la transmisión de este mensaje" (Ibidem, pp. 19)

Libros como el "Silabario Castellano" de Porfirio Brenes, dejan entrever en las oraciones que presentan la influencia del discurso machista que caracteriza a la sociedad costarricense y que proviene, como se señaló anteriormente, del sistema de valores del patriarcado. Algunos ejemplos que permiten hacer estas afirmaciones se presentan a continuación: "Mamá amasa, usa sal, sala la masa".

Como su antítesis, el papel del padre se sobrepone como la figura sobresaliente: "Este es papá, papá lee, lee y suma". Por un lado el hombre, como el ser lógico y racional y por otro, la mujer, pasiva e ignorante (Schifter, 1997, pp. v) El libro tiene algunas otras muestras de influencia machista: "Esa es la casa de papá, es una casa cómoda, papá ama su casa." "Mamá y Ana asean la casa." Nuevamente se hace presente el rol subordinado que adquiere la mujer.

"El Libro Primero de Lectura", cuyas autoras son Herminia de Acevedo y Manuela Dalmaú, tiene como personajes centrales a un niño y a una niña. Ella se dedica a cultivar un jardín de flores "porque estas son delicadas como la mujer", en cambio él cultiva un huerto de "matas de maíz" que son "altas, derechas y que parecen soldaditos", con las que luego podrá proveer de alimento a su familia. Un hecho curioso es que aún perteneciendo al sexo femenino, las autoras ubican a la mujer en un plano de pasividad, casi de inactividad si se compara con el de él varón.

El texto "Carmen y Carlos" de Guillermo Corzo, Amanda Lemus y Blanca Putzeys, relata la historia de Carmen, una niña que pierde su muñeca. Carmen pide ayuda a su madre para encontrarla pero esta responde que no sabe nada (mientras se presenta una imagen de ella cocinando). La niña debe esperar hasta llegar su padre para hallar la muñeca. Carmen adopta con la muñeca el mismo comportamiento de su madre con ella. Se convierte en quien la cuida y le da de comer. Quiere hacerle una casita pero como es incapaz de hacerla le pide ayuda a su hermano y él la construye.

Otra vez es obvio que la mujer está confinada a los oficio domésticos que no implican gran desarrollo de virtudes, mientras que el hombre, fuerte e inteligente, no solo construye el albergue de la muñequita sino que la encuentra cuando esta estuvo perdida.

El último texto analizado es "Paco y Lola"; de Emma Gamboa. Si bien este libro fue prohibido por el Ministerio de Educación Pública; muchos maestros y maestras lo continúan utilizando, según nos contó la maestra Leslie Acuña, de la escuela de San Felipe de Alajuelita. En él se encuentra a parte de las imágenes machistas, palabras y oraciones que inculca a los infantes roles que se adoptan como correctos. De la misma manera que lo hacen los otros autores, Gamboa delimita el rol femenino a actividades como lavar, cocinar y coser, en cuanto el hombre lee, trabaja fuera de la casa y en actividades en las que se requiere ya sea de inteligencia o fuerza física.

Este pensamiento machista presente en los libros analizados, influye de manera significativa en la concepción que los pequeños se forman de los roles femeninos y masculinos en sociedad. El patriarcado ha sembrado toda esta ideología de dominación del hombre sobre la mujer y es algo muy difícil de corregir sobre todo cuando la educación lo hace prevalecer con la generación.

Pero ¿cómo afecta la influencia del patriarcado y su discurso machista a los homosexuales? Al establecerse los papeles, casi inamovibles, de los sexos, cualquier alteración a la regla se vuelve intolerante. Así, cuando un gay o una lesbiana se aceptan como tales y los comunican a la sociedad, esta inmediatamente levanta una barrera entre ese comportamiento "depravado" y lo normalmente correcto. (www.accespro. net/ shclar/estudios/homo)

Recuérdese que la siguiente es precisamente una de las funciones de la educación: transmitir la ideología patriarcal. Y si esto se hace en los niños desde tempranas edades, es de esperar que al crecer sean hombres y mujeres cargadas de todo tipo de prejuicios y estereotipos, incluyendo los involucrados en el tema de la homosexualidad. (www. redestb.es/lambda/mactual6)

Homofobia: síntesis de los prejuicios hacia la homosexualidad
La homofobia social
"La homofobia es el miedo y odio irracional hacia los homosexuales ". Esta es la principal característica de las sociedades occidentales ya que no están acostumbrados a ver con buenos ojos este tipo de práctica por sus antecedentes de tradición religiosa y la influencia del machismo. (www.gw.com/list/arenal/homofobia)

En casi todas estas sociedades se fomenta el desprecio a esta orientación sexual a través de la cultura; es muy difícil que alguien escape a este sentimiento de repudio, ya que la imagen del homosexual es negativa y estereotipada. (www.mundolatino.org/mundosalter/sexonomía)

Los medios de comunicación ejercen una gran influencia en la difusión de la homosexualidad como algo erróneo, digno de repulsión y evitación. Por otra parte se han encargado de relacionar al homosexual con el crimen y las drogas. Cuando se informa de cualquier delito cometido por un homosexual se destaca su identidad sexual, mientras que si lo comete un heterosexual se ignora. (www.accespro.net/shclar/estudios/homo)

Todas estas situaciones fomentan aún más la intolerancia en la población y su incapacidad de aceptarlo como algo que inevitablemente es parte de la sociedad, aunque esta, a través de todos sus medios, trata de ignorarla o bien manifestándosela homofobia en un trato de burla, malos gestos, asco, redadas, asesinatos y guerras contra los gays y lesbianas, todo esto es un trasfondo inconsciente debido a que la homofobia no corresponde solo a la lógica sino también está formada de emociones. (www.redestb.es/lambda/mactual6)

La homofobia interiorizada
A partir del momento en el cual una persona gay comienza a desenvolverse en un medio de una sociedad cargada de estereotipos, prejuicios y odio hacia la orientación homosexual, este se verá obligado a reprimir dichas tendencias por el miedo tan profundo de sentirse diferente. (Schifter, 1989, pp.91)
El hecho de estar expuesto aun trato discriminatorio, lo llevará a la decisión de optar por un rol igual al de la mayoría, a pesar de que esto trae consigo graves consecuencias en su vida, convirtiéndose él mismo en un ser homofóbico. (www.icer.com/2000jove/89/mirugarren)

Este factor causará un impacto muy nocivo en la vida del gay ya que lo obligará a interiorizar los prejuicios sociales que lo adversan provocando reprimir sus deseos, sentimiento, su verdadera autenticidad y su capacidad de elegir libremente su destino por temor a la opresión y enfrentamientos con un mundo hostil, pues todo esto puede destruir sus relaciones familiares, su amor propio y su vida. (club.idecnet.com/^!tornasdo/homosexo)

Con tal de proteger al sujeto, el inconsciente utilizará recursos para luchar contra una tendencia homosexual. Esta se verá reflejada en distintos actos, como por ejemplo: destruir organizaciones gays o contraer matrimonio para cumplir con los requisitos del patriarcado. Esta última es la forma más severa de autocastigarse. Otro modo que utilizan los homosexuales para enfrentar su rechazo hacia la homosexualidad será "por medio de las compensaciones: tratarán de hacer algo noble y bueno en otros campos porque en el fondo creen que son poca cosa" (Schifter, 1997, pp. 190)

Otros, por su parte, manifiestan una preocupación excesiva por su familia, amigos, trabajo o religión. Por último están los que tratan de olvidar su orientación sexual por medio de las drogas, alcohol, la incapacidad de enamorarse y el sexo compulsivo. (www.familyradio.com/otero/frarnes/estudios/1ho)

Dichas situaciones pueden considerarse como una manifestación en la sociedad que demuestra que todo lo concerniente a un homosexual es algo perverso, insignificante, sin valor alguno. La homofobia pasa a formar parte de una cadena de violencia que crea una sociedad homofóbica basada en el sistema patriarcal que ya ha determinado lo que es o no correcto.

Los prejuicios de los estudiantes de la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica
Con el propósito de realizar un estudio más profundo y cercano con respecto los prejuicios y estereotipos presentes en el sistema educativo, se consideró necesaria la aplicación de una encuesta en la Escuela de Estudios Generales, la cual permite evidenciar el nivel de homofobia, prejuicios y marginación que existe entre el estudiantado de esta escuela.
La encuesta consta de seis preguntas, con respuestas de opción única, abiertas, y cerradas. Su clasificación se da por sexo y tomando en cuenta edades desde los 17 años hasta los 35, que es el rango de edades que abarca dicha escuela. El total de encuestados es 200 personas, de las cuales 104 son mujeres y por ende 96 son hombres.

A la pregunta de si considera al homosexual en Costa Rica marginado y/o rechazado, de un total de 200 personas 186, respondieron que "Sí", 95 de ellos eran mujeres, por lo que vemos una clara aceptación del modo de vida que la sociedad le brinda a esta minoría.

En la pregunta sobre el origen de la homosexualidad, se refleja un fuerte debate entre las causas psicológicas (propias del individuo) y sociales contra la opción que agrupa todas las expuestas como posibles causas, sin embargo a estas, individualmente, se les presta poca importancia.

De ahí es posible concluir que el costarricense en general tiende a discriminar a los homosexuales, pues no saben la causa del porque de su diferencia con los demás, creyendo así, que están fuera de las normas establecidas, por lo tanto, se catalogan como seres anormales.

Hace casi veinte años se hubiera preguntado que si se considera al SIDA un castigo de Dios sobre los homosexuales y las 177 personas que marcaron que "No", hubiesen sido partidarios de la respuesta afirmativa. De estas 177 respuestas negativas 99 eran de mujeres. Una vez más se refleja el poder de la persuasión del cual es dueño el machismo, con su mayor representación: el hombre.

A la siguiente pregunta, ¿deben los homosexuales tener los mismos derechos de casarse, adoptar, etc.? Un total de 66 personas dijeron que "Sí" contra 112 que dijeron que "No". A las otras opciones se le prestó poca importancia.
De los 112 encuestados que respondieron negativamente, 63 eran de nuevo mujeres. En contraste, existe cierto equilibrio entre la respuesta "sí", ya que de los 66 partidarios de esta opción, 34 eran mujeres y 32 eran hombres, esto demuestra que su aceptación va en vías de progreso.
A la pregunta que involucra el trato del amigo homosexual recién descubierto, un total de 132 personas dijeron que no cambiarían su trato, mientras 43 dijeron que "Sí", como dato curioso, en varías ocasiones, los que respondieron que "Sí" nos hacían el comentario de que cambiar no es necesariamente para mal o para ser uno más de los tantos prejuiciosos con que se encontraran el resto de sus vidas, sino en el sentido de darles apoyo, de tratar de entenderlos y ayudarlos.

Quizás una de las preguntas más difíciles de responder a sido esta última "¿Es normal tener sentimientos homosexuales aunque sea una vez en la vida?" De esta pregunta un total de 97 personas contestaron que "No" demostrando que aunque la mayoría pareció no prejuiciosa en la pregunta anterior en esta sus prejuicios están bien definidos, considerando anormal un instinto tan natural y que la sociedad no ha podido borrar de nuestro consciente pero sí a podido reprimirlo. (www.gw.com/list/arenal/homofobia.)

6. Conclusiones

Después de un periodo de búsqueda y recolección de información suficientemente amplio para poder sentar las bases del análisis e investigación de un tema específico, orientamos nuestro trabajo particularmente en el homosexual como el ser humano quien, inevitablemente, es en el ámbito laboral, familiar y educativo, explotado y discriminado, en la sociedad costarricense quien crea un sin número de prejuicios y estereotipos negativos hacia la orientación homosexual, perjudiciales para el desenvolvimiento pleno de dichas persona, tanto en estas áreas como en el ámbito intelectual y emocional.

En el ámbito familiar los homosexuales rompen con el sistema patriarcal quien establece definitivamente las reglas que determinan los roles del hombre y la mujer en la sociedad. Por lo tanto aquellos quienes tienen tendencias sexuales contrarias a las normalmente establecidas, se ven obligados a utilizar el fantasma de la homosexualidad para reprimir los deseos "impropios" por un sistema patriarcal, quien no acepta desviaciones.

El rechazo hacia las relaciones homosexuales se origina debido a la necesidad de procreación que sienten dichas personas para satisfacer sus deseos de realizarse como padres. El temor que siente el homosexual de no ser aceptado por el núcleo familiar, le obliga también a reprimir su homosexualidad. La aceptación de los padres del homosexual como tal es vital para que este acepte su sexualidad sin represión y defina su personalidad.

Generalmente los padres que no aceptan a su hijo como homosexual, le juzgan con un concepto erróneo de la homosexualidad (prostitución, trasvestismo, drogas), lo cual hace más difícil para ellos llegar a comprender las preferencias de su hijo, quien personalmente no se ha propuesto escoger. Pero aún cuando los padres llegan a comprender la orientación sexual de su hijo, les es difícil admitirlo ya que esta genera un sentimiento de culpa y vergüenza en sí mismos. De igual manera las madres que aceptan a su hijo homosexual, más que por estar de acuerdo con ello, muchas veces lo hacen debido a que este sirve de refugio cuando se presenta la ausencia de la pareja, porque pensará que su hijo debido a su inclinación sexual nunca podrá formar un hogar estable y así no la abandonará.

El rechazo, represión y marginalidad hacia la homosexualidad parte principalmente de las actitudes, modos de pensar, costumbres, hábitos, que originan la familia como base de la sociedad; fundándose en estas muchas de las imposibilidades que la sociedad impone a aquellos que son diferentes, en este caso los homosexuales, para poder socializar, convivir con el resto de la ciudadanía y poder ser miembros activos de una sociedad.

En el campo laboral, los homosexuales tiene graves restricciones para poder desarrollarse en los diferentes campos en los cuales sus habilidades y capacidades independientemente de su sexualidad podrían ponerse en práctica y obtener grandes resultados, sino fuera por la discriminación que la sociedad les impone.

Las áreas de trabajo en las cuales los homosexuales pueden desempeñarse sin tener que enfrentarse a la explotación o marginación son básicamente el arte, la innovación y la estética que determinan como factor más importante el talento del homosexual. No así en los sitios donde lo que se toma en cuenta son los patrones sexuales bien definidos, los homosexuales son excluidos, básicamente en instituciones estatales, como los ejemplos más claros que señalamos, los Ministerios de Educación Pública y el de Seguridad.

Por la ausencia de suficientes opciones de trabajo los homosexuales se ven obligados a someterse a distintas formas de explotación sexual, como la prostitución, donde la mayoría de las ganancias obtenidas, va dirigida hacia las personas que los protegen y que permiten su explotación, el trasvestismo o transformismo, que les permite a los homosexuales quedarse con las ganancias totales, y otras formas de explotación sexual que les genera ganancias son los negocios de lucro como: bares, salas de masaje, saunas, espectáculos, y demás.

En la educación notamos un deficiente sistema que lo que promueve es la marginación y rechazo hacia los homosexuales, esto por su definido sistema patriarcal, logrando así que cada vez más, la repugnancia que se siente sobre ellos se incremente, gracias a los modelos establecidos de padre como jefe de familia, intelectual y fuerte, y la madre, la sumisa de la casa, lava, plancha y cose.

Los mismos libros con que enseñan a leer y escribir refuerzan estas creencias, en vez de ir en busca del progreso individual humano, lleva al retroceso de la mujer como ser humano digno de respeto y admiración, degradándola a un papel de sirvienta, una esclava disimulada bajo el nombre de matrimonio, mientras su esposo, es enaltecido, elevado en un pedestal, por lo cual los hijos deben de ser bien machitos y las niñas bien femeninas. De lo contrario toda su educación y valores se ve dañada a causa de la homosexualidad, conllevando a que el homosexual se sienta el culpable del desmoronamiento y vergüenza que arrastra la familia por este hecho.

Ahora bien si el homosexual quisiera evitar la cadena de problemas que se crearía por su confesión de tendencias homosexuales, debe reprimir estas, autocastigandose así y con riesgos de destruirse a sí mismo, otros que deciden casarse, solo realizan su sueño de paternidad y/o maternidad, pero por cumplir con los requisitos del patriarcado será infeliz ya que estará reprimiendo su identidad homosexual.

A todo lo anterior, llegamos a la conclusión de que los homosexuales son seres humanos, con iguales capacidades y deseos de superación que los heterosexuales, que merecen las mismas oportunidades, pero ¿qué tanto debemos ser tolerantes?

Los totales de la encuesta muestran una población homofóbica que se contradice, concluyendo a este hecho que el patriarcado tradicional costarricense, con su máxima expresión que es el machismo, es la causa principal de la discriminación hacia los homosexuales en el país, ya que si bien es cierto que en muchas respuestas tratan de ser abiertos, muchos se ven obligados a responder negativamente hacia el favor de los homosexuales pues su educación no ha sido en vano.

A esto se suma el hecho de que la educación no hace nada para cambiar estos pensamientos o ideologías, puesto que, como se explico anteriormente, su deber es de repetir el viejo discurso del patriarcado, del hombre o sexo fuerte y la mujer como el sexo débil. Por lo tanto un término medio como la homosexualidad no puede ser aceptado, además su metodología a la hora de lidiar con el tema se limita a dos modos, el primero, lo evita deliberadamente, como si fuera un cuento de fantasía, y el segundo es seguir con su "superior" patriarcado para terminar de marginarlo y crear más controversia y discriminación a su alrededor.

Estos dos elementos explicados anteriormente, reflejan la homofobia del costarricense. Decimos que esta se contradice ya que los resultados también muestran un florecimiento de una nueva ideología, un poco más liberal, la misma que busca la aceptación abierta y sin tapaduras de los homosexuales y su modo de vivir. En muchas repuestas encontramos opiniones totalmente diferentes a las esperadas, por eso decimos que quizá algún día la suerte de estos seres humanos llegué a cambiar. Parecen tener rayitos de luz, pero como toda ideología diferente a la tradicional, le falta mucho por recorrer, un proceso tal vez un poco más largo que el de cualquier otra, y que quizás apenas ahora, después de tantos años de lucha, esté empezando.

7. Bibliografía

  • Internet
  • Análisis del momento actual.
  • http://www.redestb.es/lambda/mactual6
  • El cristianismo y la homosexualidad.
  • http://www.cohmcc.org/god/spanish_el_cristianismo_y_la_homosexualidad
  • Homosexualismo.
  • http://club.idecnet.com/~ jtomasdo/homosexo.
  • Homosexualimo: ¿ herencia o vicio?.
  • http://www.accespro.net/shcler/estudios/homo
  • La iglesia católica no deja desamparados a los homosexuales.
  • http://catolic-church.org/russia-ive/apologetica/homosex.
  • La homofobia.
  • http://www.gw.com/list/arenal/homofobia.
  • La homosexualidad.
  • http://www.familyradio.com/otero/frarnes/estudios/lho.
  • La homosexualidad es amor.
  • http://www.rsfl.se/texter/homokaerspansk.
  • La homosexualidad, otra forma de vivir el amor.
  • http://www.icer.com/2000¡ove/89/murugarren.
  • ¿Qué enseña la iglesia sobre la homosexualidad? http://www.lue.org/spanish/teologo/homosexual.
  • Sexo: homosexualidad.
  • http://www.mundolatino.org/mundosalter/sexonomía.
  • Sexo, los gays satisfechos
  • http://semana.com.co/users/semana/jul28/gays.
  • Libros
  • Acevedo, H. & M. Dalmaú. Libro Primero de Lectura. 1ª ed. San José, Costa Rica. Ginn y Compañía. 1954
  • Bourneuf, Denyse. Pedagogía y Lectura. 3ª ed. Bogotá, Colombia. Editorial Kapeluz. 1984
  • Brenes, Porfirio. Silabario Castellano. 7ª. San José, Costa Rica. Ediciones Universal. 1978.
  • Corzo, G. L, A. P, B. Carmen y Carlos. 1ª ed. San José, Costa Rica. Fotoligrafía Universal. 1964
  • Feher, Luis Eduardo. La discriminación social y jurídica. 1ª ed. México D.F, México. Editorial Cultura. 1964
  • Gallardo, Helio. Elementos de investigación académica. 7ª ed. San José, Costa Rica. EUNED.1996.
  • Gamboa, Emma. Paco y Lola. San José, Costa Rica. Librería Lehmann, 1997.
  • Orlandini, Alberto. El amor, el sexo y los celos. 1ª ed. Madrid, España. Editorial Oriente. 1993.
  • Schifter, Jacobo. Amor de Machos: lo que nuestra abuela nunca nos contó sobre las cárceles. 1ª ed. San José, Costa Rica. ILPES. 1997
  • Schifter, Jacobo. Formación de una contra cultura (homosexualidad y SIDA en Costa Rica). 1ª ed. San José, Costa Rica. Ediciones Guayacán. 1989.
  • Schifter, Jacobo. La casa de Lila: un estudio sobre la prostitución masculina. 1ª ed. San José, Costa Rica. ILPES. 1997.
  • Schifter, Jacobo. De Ranas a Princesas: sufridas, atrevidas y trasvestidas. 1ª ed. San José, Costa Rica. ILPES.1998.
  • Schifter, Jacobo. Ojos que no ven… Psiquiatría y homofobia. 1ª ed. San José, Costa Rica. ILPES. 1997
  • Anónimo. "Evidence for homosexuality gene". En Revista Science. Vol. 261. 16 july. 1993
  • Periodicos
  • Villalobos, Adonay. "Editorial". En: Gayness. nº 2. 1998
  • Legislación
  • Código de trabajo de Costa Rica

 

 

Autor:


Natalia Acuña
Beatriz Elizondo
Raquel Hernández
Mónica Mora
Catalina Ramírez
Katerine Sandí
Mariela Solano

Estudiante de Derecho
Universidad de Costa Rica
Profesora Marielos Palacios
20 de noviembre, 1998


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