Enviado por ssanchezEstado Táchira – Venezuela
Datos generales y símbolos municipales
Lobatera es uno de las veintinueve municipalidades que conforman el Estado Táchira, la "tierra de nuestra heredad" según el significado de las raíces chibchas que conforman la palabra aborigen "Táchira". Los diversos accidente geográficos de su territorio, propios de un municipio andino venezolano, lo hacen un lugar atractivo para el turismo pues posee una variedad de paisajes y de microclimas que van desde las alturas parameras hasta cálidos valles y depresiones desérticas.
La principal actividad económica es la explotación minera del carbón y su procesamiento en coque, siendo uno de los carbones de mayor rendimiento energético a nivel internacional. En la actividad agrícola sobresale la producción de caña de azúcar la cual desde tiempos antiguos es reconocida como una de las mejores cepas del país, en especial la calidad de su derivado la panela (denominada papelón en otras regiones de Venezuela).
Su población se dedica a las labores de la tierra y al desarrollo de pequeñas actividades mercantiles en sus dos centros urbanos: Lobatera y Borotá. Asimismo, la actividad comercial y el encuentro de propios y visitante, se incrementa en el mes del Municipio, septiembre, cuando Borotá (el día 4 de septiembre) y Lobatera (el día 24 de septiembre) celebran sus ferias y fiestas y renuevan su fe católica en honor a sus respectivas patronas: Santa Rosalía de Palermo y Nuestra Señora de las Mercedes.
Por ello, quede la presente publicación como medio de divulgación de la ingente historia y geografía del Municipio Lobatera, tierra de fundadores y hacedores de patria, de gente emprendedora que, conservando con orgullo sus raíces aborígenes, españolas y republicanas, construye día a día una Venezuela de futuro y de progreso.
La historia de Lobatera en unas pocas fechas
Lobatera, ante todo, es un símbolo en la historia del Táchira, por consiguiente resulta limitado el espacio de unas pocas fechas esenciales para recoger el relato documentado por los historiadores, de más de mil años en la vida de esta población. Sin embargo, estas fechas corresponden a los momentos destacados de la vida de la ciudad y su territorio municipal. En estas fechas, si se reflexiona con atención, se expresa sobre todo el alternarse de los momentos de auge, de decadencia y de resurgimiento en que consiste la vida de un pueblo que ha sido grande y ha hecho historia para el Táchira y para Venezuela.
120 a 95 millones de años a.C. Era Mesozoica, Cretáceo Inferior: Emergen del fondo marino del mar continental las primeras tierras del Municipio Lobatera representadas por las cimas o picachos de Casa del Padre (2.320 m.); Los Letreros (1.983 m); El Espinito (2.020 m); Serranía del Tablón (1.200 m) y Cerro de La Cumbre y cabeceras de la quebrada de Los Trapiches (1.500 m).
5.000 a.C a 1.000 d.C. Período Meso-Indio y Neo-Indio: Los primeros grupos humanos aborígenes, de filiación Chibcha, llegan procedentes de la cordillera andina colombiana y ocupan por primera vez las tierras altas del Municipio. La última oleada de pueblos aborígenes correspondió a grupos humanos de filiación Caribe provenientes de sur del lago de Maracaibo y quienes ocuparon los valles y las tierras bajas. Se corresponde esta última con la máxima datación de los petroglifos del Valle de Lobatera (área de El Coconito y Zaragoza -La Piedra del Indio-).
15 de agosto de 1558: Los primeros españoles divisan el valle de Lobatera. Integraban el grupo expedicionario del capitán Juan Rodríguez Suárez en su marcha de la fundación de Mérida.
Junio de 1561: Se produce el primer enfrentamiento entre la tribu de los Lobateras y el capitán Juan Maldonado, fundador de San Cristóbal. El enfrentamiento se dio en las cabeceras de la quebrada La Molina (actual sitio de Casa del Padre).
1593: Don Pedro de Torres Vera funda y puebla a Lobatera en el valle del mismo nombre.
29 de septiembre de 1597: El Juez de Medida y Composición de Tierras de la Corona en la Villa de San Cristóbal, Don Juan de Velasco y Vallejo, crea el resguardo indígena de Aborotá y Liribuca cuyos aborígenes principales eran Don Juan Ticurín y Don Juan Yureyure.
1628: En una concesión de tierras dada a Don Francisco de Anguieta, se hace referencia a la primera vía pública que lleva a Lobatera: "pidió una estancia de pan a una y otra banda del camino que va a Lobatera".
1633: El capitán Cristóbal Araque y Ponce de León, recibe del Gobernador de la Provincia de Mérida del Espíritu Santo de La Grita Don Juan Pacheco Maldonado, seis estancias de ganado mayor, cuatro de ellas frente a una quebrada que baja de Aborotá donde tenía hato Juan Romero de Arteaga (actual quebrada La Romera), desde el punto donde se junta con la quebrada de Los Pozos (actual quebrada La Parada) hasta las cumbres y montañas de Peribeca. Estas estancias son el antecedente y esbozo más antiguo de los límites de la actual parroquia Constitución (capital Borotá) del Municipio Lobatera. Las otras dos estancias se correspondían con las tierras occidentales del Municipio, específicamente la aldea La Trampa por cuanto la concesión hace referencia a una estancia en Teura hacia el Paramillo, de una y otra banda de la quebrada El Mulato que baja al valle de Cúcuta, y la otra en el Carrizal por el camino que iba a Teura, hacia el Cerro Gordo.
1634: El capitán Rodrigo Sánchez de Parada, recibe del Gobernador de Mérida Don Juan Pacheco Maldonado, cuatro estancias de ganado mayor en el valle de Chirimía (actual San Pedro del Río), de las angosturas de Lobatera a las angosturas de la sabana de San Juan (actual San Juan de Colón), de una y otra banda del río. Las angosturas de Lobatera comenzaban en el encuentro de la quebrada de Los Pozos con el río Lobatera. Desde esta época, la antigua quebrada de Los Pozos también se conoció como La Parada por el dueño de dichas tierras, Don Rodrigo Sánchez de Parada. Con esta concesión se configura el origen de la jurisdicción municipal de Lobatera en las tierras más occidentales del actual Municipio, las aldeas de Los Trapiches y El Oso. Asimismo, el origen de la jurisdicción de Lobatera sobre las tierras orientales y norteñas y que pertenecieron a ésta hasta la creación de los antiguos distritos Ayacucho y Michelena, se encuentra en la concesión del Gobernador de Mérida, en este mismo año, a Don Francisco Chacón, yerno de Don Pedro de Torres Vera, quien obtuvo la propiedad de las mismas desde la población de Lobatera hasta el río Guaramito, en los siguientes términos: dos estancias de ganado mayor, subiendo por la quebrada Calvagría, que por otro nombre llamaban del Salado, hasta su nacimiento, desde unos corrales (actual sitio donde se levanta la población de Michelena), por todas las tierras que caen sobre la mano izquierda, arcabucos, sabanetas y lagunas hasta la angostura y río que entra en Garamito (actual Guaramito o Guarumito). Con esta última composición de tierras quedaba conformada la extensión de la base territorial y jurisdiccional del pueblo de Lobatera que se concretiza con la creación del Cantón de Lobatera (1811-1835).
1750: El Arzobispado de Santa Fe de Bogotá crea la Viceparroquia Eclesiástica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera y designa como su primer vicario al Padre Marcos Zambrano.
Junio de 1773: El Arzobispo de Santa Fe de Bogotá crea la Parroquia Eclesiástica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera, siendo su primer Cura Párroco el Presbítero Doctor Manuel Antonio de Nava. El Gobernador de Maracaibo y Vicepatrono Real, Don Alonso del Río y Castro, crea la Parroquia de Blancos de Lobatera y designa como primer Alcalde Pedáneo a Don Tomás Rosales. Se le asigna por jurisdicción todas las tierras del noroeste tachirense.
22 de marzo de 1774: El Presbítero Doctor Manuel Antonio de Nava crea las Ferias y Fiestas de Lobatera.
1781: Lobatera participa en la Revolución de los Comuneros y las tropas lobaterenses ocupan La Grita y San Faustino de los Ríos.
1811: Se crea el Partido Capitular de Lobatera por la Junta Patriótica de Mérida (primera autonomía municipal que duró hasta 1812 cuando el ejército español vuelve a someter el territorio andino).
1820: Lobatera recibe la visita de El Libertador Simón Bolívar y de próceres de la Independencia como el General Rafael Urdaneta, el Mariscal Antonio José de Sucre y el General Ambrosio Plaza.
29 de noviembre de 1831: La Diputación Provincial de Mérida eleva a parroquias civiles el sitio de los Llanos de San Juan, denominándolo San Juan de Lobatera y el sitio de Aborotá denominándolo Constitución (Borotá).
20 de abril de 1835: Es creado el Cantón de Lobatera por el Congreso Nacional de la República de Venezuela (segunda y definitiva autonomía municipal) y estuvo conformado por las parroquias de Lobatera (cabecera del Cantón), San Juan de Lobatera (hoy San Juan de Colón) y Constitución (Borotá).
26 de febrero de 1849: Un terremoto, con epicentro en la población de Lobatera, destruye a la capital del Cantón y quedan sepultadas bajo sus ruinas treinta y dos personas. Los sobrevivientes se dividen y los que quedan inician la reconstrucción de la villa, otros emigran hacia los pueblos circunvecinos y otros, liderizados por el Padre José Amando Pérez, se trasladan al sitio de Sabana Larga de Lobatera donde fundan una nueva población llamada Michelena.
14 de marzo de 1856: Se crea la Provincia del Táchira formada por los cantones de San Cristóbal, Lobatera, La Grita y Táchira (San Antonio).
21 de septiembre de 1864: La Asamblea Legislativa del Estado Soberano del Táchira cambia la antigua designación de Cantón por la de Distrito Lobatera.
28 de octubre de 1864: El Obispo de la Diócesis de Mérida de Maracaibo crea la parroquia eclesiástica de Santa Rosalía de Palermo de Borotá, con jurisdicción en la parroquia civil de Constitución del Distrito Lobatera, y designa al Padre Calixto Belver como su primer párroco.
18 de mayo de 1875: El terremoto conocido como "Terremoto de Cúcuta" destruye a Lobatera, bajo las ruinas quedó inutilizada la imprenta del Padre Gabriel Gómez, la tercera imprenta que llegó al Táchira (en 1873).
15 de junio de 1989: Con la aprobación de la nueva Ley de Régimen Municipal de Venezuela, se cambia la tradicional denominación de Distrito Lobatera y Municipio Constitución por la actual denominación de Municipio Lobatera y Parroquia Constitución.
Mapa Político del Municipio Lobatera
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Fuente: Fundacite-Táchira (1999)
Generalidades del Municipio Lobatera
Estado Nacional: República Bolivariana de Venezuela
Entidad Federal: Estado Táchira
Municipio: Lobatera
Población: 10.427 habitantes (año 2.001)
Capital: Lobatera
Parroquia: Constitución
Capital: Borotá
Aldeas: La Molina, El Molino, El Oso, La Cabrera, Las Minas, La Montaña, La Parada, La Trampa, Los Trapiches, La Victoria, Llano Grande, Potrero de las Casas, Volador. Parroquia Constitución: Boca de Monte, Cazadero, El Saladito, La Curiacha, La Llanada, Momaría, El Oro, Zaragoza.
Situación Geográfica: El Municipio Lobatera se encuentra en la región centro-occidental del Estado Táchira, limita al norte con los Municipios Ayacucho y Michelena; al este con el Municipio Andrés Bello y José María Vargas; al sur con los Municipios Andrés Bello, Guásimos, Independencia y Libertad; al oeste con el Municipio Pedro María Ureña y con la República de Colombia.
Situación Astronómica: El área del Municipio Lobatera se encuentra en la parte occidental de Venezuela. Por su latitud en el Hemisferio Norte. Por su longitud en el Hemisferio Occidental. Las Coordenadas extremas del Municipio son:
Extremo Norte: N 888.825 m. U.T.M.
E 782.100 m. U.T.M. Hito Internacional San Pedro, Cerro Mucujún, en la frontera con la República de Colombia. Caserío La Laja - Aldea Los Trapiches.
Extremo Sur: N 871.000 m. U.T.M.
E 804.375 m. U.T.M. Fila de Los Letreros. Aldea La Curiacha - Parroquia Constitución.
Extremo Este: N 878.850 m. U.T.M.
E 815.300 m. U.T.M. Hito del monumento al Padre José Francisco de la Estrella. Caserío Casa del Padre (o La Vira Vira) - Aldea Potrero de las Casas.
Extremo Oeste: N 881.875 m. U.T.M.
E 789.600 m. U.T.M. Quebrada La Teura en su intersección con la cota 760 (metros sobre el nivel del mar) Caserío El Tablón - Aldea La Trampa.
Superficie: El territorio del Municipio Lobatera comprende una superficie de 242 Km2. Representa el 2,18% de la superficie del Estado Táchira (11.100 Km2) y el 0,026% de la superficie de Venezuela (916.490 Km2). La Parroquia Constitución ocupa una superficie de 89 Km2 del total del Municipio.
Principales Centros Poblados:
Lobatera:
Población: 4.034 habitantes (2.001)
Situación Astronómica:
Latitud N 7° 53' 46"
Longitud O 72°14' 40"
Altura sobre el nivel del mar: 968 metros
Temperatura media anual: 23,3 ºC
Precipitación media anual: 682 mm.
Rango político: Capital del Municipio.
Borotá:
Población: 1.800 habitantes (2.001)
Situación Astronómica:
Latitud N 7° 53' 44"
Longitud O 72°14' 10"
Altura sobre el nivel del mar: 1 467 metros
Temperatura media anual: 20,1 ºC
Precipitación media anual: 840 mm.
Rango político: Cabecera de Parroquia.
Distribución de las Aldeas y Caseríos:
En el Municipio Lobatera, al igual que en el Estado Táchira, los niveles de agrupación poblacional se dividen en ciudades, pueblos y aldeas. Estas últimas, conformadas por la vinculación social y económica de grupos de pobladores en un espacio geográfico común, dando origen a áreas denominadas caseríos, el nombre de la aldea viene determinado por el caserío de mayor población. El origen de la aldea se encuentra en las formas poblacionales aborígenes y permanece en la época hispánica con el nombre de "partido". Si éste adquiría rango de población gobernada por un alcalde pedáneo, se le denominaba "parroquia de blancos" y si era gobernada por un concejo propio se le denominaba "villa", "ciudad" o "partido capitular". A partir de la época republicana se inicia la denominación de aldeas y municipio.
Municipio Lobatera: Capital Lobatera
Aldea: Caseríos:
La Cabrera La Cabrera, Angostura del Lobaterita.
La Molina Pueblo Chiquito, Molina Abajo, La Molina, El Otro Lado, Monte Fresco.
Volador La Toma, La Voladora, La Cuesta, La Tigra, La Cacaguala, Volador.
El Molino Llano Basto de Lobatera, El Molino de Lobatera, La Joya, El Censo.
La Parada Pozos Azules, Arenales, Momaría de Lobatera, La Parada.
Llano Grande La Cuchilla, La Aguada, Canoas de Lobatera, Loma Verde, Llano Grande.
Potrero de Las Casas El Guamal, La Aguadita, Casa del Padre (o La Vira Vira), Tamuco, El Tampacón, Las Lomitas, Las Llanadas, Potrero de las Casas.
La Trampa El Vallado, La Lajita, La Teura, Las Lagunas, El Tablón de Lobatera, Rosa Blanca, La Trampa.
Las Minas El Bolón, Arenales, Las Alviárez, La Loma, Los Corrales, Las Minas, Altos de Cabeza de Vaca, Las Aguas, Las Peñas.
El Oso Los Colorados, Los Monos, El Barranco, La Joya, La Cuadra, El Sabanal, El Guayabal, Las Cumbres de Lobatera, El Oso.
Los Trapiches El Caliche, El Moral, El Obo, Potrero Nuevo, La Serranía, La Laja de Lobatera, El Coquillal, Pozo Hondo, Las Dantas, El Mojón, La Aguada, Los Trapiches.
La Victoria Guayabal, Gallineros, El Paramillo, La Angostura, Campo Alegre, La Chiriría, Orope, La Victoria.
La Montaña Los Laureles, El Rodeo, La Plazuela, Palmichal, El Laurel, Altos de Teura, La Montaña.
Parroquia Constitución: Capital Borotá
Aldea: Caseríos:
Momaría La Peña, El Corozo, La Laja, Arenales, El Páramo, Palo Grande, Momaría.
Cazadero Cazadero, La Ficala, La Oscura, El Guache, Las Flores, La Soledad.
La Llanada Llanada Arriba, El Páramo, La Llanada.
La Curiacha El Páramo, Bella Vista, Buenos Aires, Las Aguadas, La Parada, La Curiacha.
Boca de Monte La Laja, Casa de Tablas, Campo Alegre, Boca de Monte.
El Oro El Espinito, La Cuchilla, El Oro.
El Saladito El Saladito, Cangas, Cacagual.
Zaragoza El Coconito, El Cedro, El Porvenir, San Mauricio, El Pantano, Campamento, Zapatal, Zaragoza.
Clima: El Municipio Lobatera, al igual que la totalidad del territorio nacional, se encuentra en la zona intertropical. La perpendicularidad de los rayos solares (incidencia) provoca que las noches y los días sean de igual duración durante todo año. No presentando diferencias de temperatura entre el mes considerado como más cálido del mes más frío. Por encontrarse el Municipio dentro de la región andina de Venezuela, la unidad de las temperaturas se multiplica en diversos tipos climáticos generados por las formas accidentales del terreno y por la acción del hombre sobre el medio.
Sistema Orográfico: El Municipio Lobatera se ubica en la Provincia Fisiográfica IV (Cordillera de Los Andes), ocupando una zona transicional conocida como la Depresión del Táchira, entre los ramales de la Cordillera de Mérida y la de Los Andes orientales colombianos (en su prolongación de la serranía de El Tamá). La totalidad de las tierras son accidentales; cambios de altura ocurren a distancias relativamente cortas y la variación se da entre los 740 metros (sector La Vega en las vegas de la Quebrada La Chirirí) y los 2.320 metros (Hito de Casa del Padre, aldea Potrero de las Casas). El 60% del territorio del Municipio se encuentra dentro de la Depresión del Táchira, comprendiendo la zona central y noroccidental del mismo. Las alturas varían entre los 740 y 1.500 metros. El 40% corresponde a los ramales del este (ramal sur de la serranía del Batallón - Cordillera de Mérida) que comprende a las aldeas de Potrero de las Casas, Llano Grande, Volador, La Molina y El Molino. Y al ramal oeste (Prolongación norteña de la región del Tamá - Cordillera de los Andes colombianos) comprendiendo a las aldeas de La Trampa (La Teura, El Tablón, Rosa Blanca), Cazadero, La Montaña (El Rodeo, El Bolón) y la parte alta de Las Minas. Las alturas varían entre los 1.500 metros y los 2.320 metros.
Principales elevaciones orográficas del Municipio Lobatera
Nombre Altitud Ubicación
Casa del Padre 2.320 mts. Aldea Potrero de las Casas (punto más alto del Municipio)
Alto de Teura 2.020 mts. Aldea La Trampa-La Montaña
El Espinito 2.000 mts. Aldea El Oro
La Cuja-El Rodeo 2.000 mts. Aldea La Montaña
El Botadero 2.000 mts. Aldeas La Montaña y Cazadero
Los Letreros 1.983 mts. Aldea La Curiacha
El Bolón 1.895 mts. Aldea Las Minas
Los Corrales 1.780 mts. Aldea La Trampa
La Capilla de Volador 1.740 mts. Aldea Volador
Cerro El Bote 1.680 mts. Aldea El Oso (Hito fronterizo con la República de Colombia)
Punta de Páramo 1.670 mts. Aldea Momaría
Potrero de las Casas 1.660 mts. Aldea Potrero de las Casas
Cerro Mochileros 1.640 mts. Aldea Llano Grande
Cabeza de Vaca 1.540 mts. Aldea La Victoria - Las Minas
Alto de Los Monos 1.495 mts. Aldea El Oso
Palo Grande 1.495 mts. Aldea Momaría
Peñas Negras 1.420 mts. Aldea La Trampa
Loma de La Molina 1.380 mts. Aldea La Molina
Cerro de la Laguna
del Buitrón 1.320 mts. Aldea Momaría
Altiplanicie de Llano
Basto de Lobatera 1.300 mts. Aldea El Molino
El Vallado 1.240 mts. Aldea La Trampa
La Cortada 1.200 mts. Aldea La Victoria
Cerro de las Cárcavas 1.200 mts. Aldea La Molina (frente a La Fosforita)
Cerro de La Cruz 1.060 mts. Lobatera (frente al Campo Santo de la población)
La Vega 740 mts. Vegas de la quebrada La Chirirí frente a San Pedro del Río (punto más bajo del Municipio)
Antípodas: El lugar de la superficie terrestre diametralmente opuesto al Municipio Lobatera, se encuentra en el archipiélago de las Maldivas en el océano Índico al sudoeste de la India. Fue protectorado británico desde el siglo XVIII hasta 1965 cuando se constituye en república.
Hidrografía: El Municipio Lobatera, en su casi totalidad, se encuentra en la vertiente Norte o vertiente del Lago de Maracaibo. Sus límites meridionales (Fila del Espinito, Fila de Los Letreros y la Fila de Las Flores) constituyen la línea del Divortium Aquarum que separa las vertientes del Lago de Maracaibo y las del río Orinoco. La línea imaginaria pasa por los sitios de Casa el Padre, Mochileros, El Espinito (o La Loma), Los Letreros (o La Mantellina), Palo Grande y Altos de Teura. El principal río es el Lobaterita. Nace al noroeste de la población de Lobatera, producto de la unión de las quebradas La Molina y Lobatera. Corre el río en dirección norte regando las vegas de La Parada, La Cabrera, San Pedro del Río, San Juan de Colón y los llanos de Guaramito. Desemboca en el río Guaramito y este a su vez en el río Zulia, quien vierte sus aguas en el río Catatumbo y por último en el Lago de Maracaibo. La quebrada La Molina, es la segunda en importancia. Nace hacia el este del Municipio en la confluencia de las quebradas Urubeca y Guamala. Corre en dirección Este-Oeste-Norte hasta desembocar en la unión con la quebrada Lobatera. Tiene como afluentes a las quebradas La Puerta, La Voladora, Llano Grande y otras menores. La quebrada Lobatera nace en los altos del cerro Machado y del Páramo de Angaraveca (en el Municipio Michelena), tiene por afluentes a las quebradas La Salada y El Uvito, desemboca en la quebrada La Molina en las proximidades de la población de Lobatera, parte de su trayecto sirve como límite natural con la Parroquia Constitución. La quebrada La Parada, recoge las aguas de toda la región centro-occidental del Municipio. Tiene por afluentes a las quebradas de Pozos Azules, La Ficala, La Trigala, Momaría, Cazadero y otras corrientes menores. Corre La quebrada La Parada en sentido Oeste Este y desemboca en el río Lobaterita, en las proximidades de la población de Lobatera. Hacia el noroeste se encuentra la quebrada La Chirirí, cuyas nacientes se encuentran en las aldeas El Oso y La Trampa. Desemboca en el río Lobaterita, frente a la población de San Pedro del Río. Sirve su trayecto, en parte, como límite natural entre los Municipios Lobatera y Ayacucho. Tiene por afluentes, las quebradas Orope, Los Trapiches y Callejón del Blanco. En el extremo oeste del Municipio, nos encontramos con las quebradas La Teura, La Trampa, Las Cumbres, Novilleros y La Lajita. La unión de todas estas corrientes forman la quebrada La Mulata que desemboca en el río Táchira. Estas últimas quebradas corren en sentido Este-Oeste y es la única área geográfica del Municipio que se encuentra fuera de la microcuenca del río Lobaterita, ya que la misma forma parte de la micro-cuenca del río Táchira y sus aguas van a dar al Lago de Maracaibo. En cuanto a lagunas, sólo existe una en el cerro de Buitrón (Parroquia Constitución). Era una formación que ocupaba una superficie aproximada de 1,5 Km2 de forma semi-elíptica, ciertas partes se encontraban cubiertas por vegetación. En la actualidad, por efectos de la tala, la misma se haya reducida a menos del 80% de su tamaño original.
Distribución del uso de la tierra y la vegetación: En las 24.200 hectáreas del Municipio Lobatera, encontramos diversos tipos de vegetación y diversos usos para las tierras. El área central (La Parada y La Cabrera) la vegetación es escasa y casi nula en determinadas partes. No son utilizadas en ninguna actividad especial, sólo en la explotación minera en menor escala y en la cría de ganado cabrío y algunos rubros agrícolas. Hacia el este, predominan las tierras aptas para la agricultura y la ganadería (en menor grado), comprendiendo las tierras circundantes a Lobatera y las aldeas de Zaragoza, El Molino, La Molina, Potrero de Las Casas, Volador, Llano Grande, El Oro, El Saladito, Borotá, La Curiacha, La Llanada. Contando áreas de bosques no intervenidos en el área de Potrero de las Casas y Llano Grande. Hacia el oeste, las tierras son aptas para el uso agropecuario, comprendiendo las aldeas de la La Trampa, El Oso y parte de Las Minas de Lobatera. Al Suroeste, se puede encontrar una vegetación de bosques naturales intervenidos (aldea Cazadero, Momaría y La Montaña). Al norte, prevalece la ganadería y la agricultura (aldea Los Trapiches y La Victoria). La explotación y uso de las tierras se hace en forma extensiva, no habiendo predominio de ninguna actividad especial agrícola o ganadera. La principal actividad agrícola es el cultivo de la caña de azúcar y la actividad minera se centra en la explotación de los yacimientos de carbón (uno de los principales yacimientos en explotación a nivel nacional y con reconocimiento internacional por su calidad) y de fosforita. La variedad de paisajes descritos, hacen del Municipio Lobatera un privilegiado lugar para el turismo regional y nacional.
Distribución de las aldeas por unidades espaciales:
Siguiendo el criterio de la clasificación Ceballos (Ceballos García, Beatriz, El diagnóstico geohistórico y la intervención en las comunidades, Caso Lobatera – Táchira, UPEL, Caracas, 2003), las aldeas del Municipio Lobatera pueden ser agrupadas en tres (3) sectores: 1. Actividades agrícolas (sector este), Zaragoza, El Molino, La Molina, Volador, Potrero de las Casas, La Parada, La Cabrera, La Curiacha, Llano Grande, El Saladito y El Oro; 2. Actividades mineras (sector centro-sur), Las Minas, La Montaña, Momaría, Boca de Monte y Cazadero. 3. Actividades agropecuarias (sector norte-oeste), Los Trapiches, El Oso, La Victoria y La Trampa.
Flora: La Flora del Municipio es variada, abundante en las áreas con mayor precipitación y escasa en las depresiones centrales (con poca precipitación). La vegetación se encuentra distribuida según los pisos térmicos, siendo el árbol más emblemático del Municipio Lobatera el Clavellino (Caesalpinia pulcherrima) por ser un árbol antierosivo y de ornato. Se da con mayor abundancia en las vegas del Lobaterita. Asimismo, la flor emblemática del Municipio es la flor del Clavellino.
Actividades económicas: Su economía se sustenta principalmente en actividades mineras y agropecuarias; la primera mediante la extracción de carbones (aldea Las Minas, área 49,86 km2; reservas en millones de toneladas métricas estimadas para 1998: probadas 4,99; probables 14,02, posibles 5,51; total: 24,52); fosfatos uraníferos (Planta de molienda de roca fosfática, caserío Monte Fresco de la aldea La Molina, según especialistas en la materia, son los yacimientos de más alto rendimiento y efectividad en cuanto a fosfatos venezolanos se refieren) y en menor grado arcillas y cuarzos (aldea La Trampa) y arenas silíceas en el caserío Arenales. La segunda mediante el cultivo de algunas hortalizas y rebaños para la producción de leche y carne, generado dichas actividades una economía de subsistencia. La explotación de los yacimientos carboníferos mediante programas para la producción de coque tiene gran importancia a nivel municipal, regional y nacional, por sus posibilidades de aprovechamiento industrial, según fuentes de la antigua Corporación del Suroeste Andino hoy adscrita a la Corporación de Los Andes.
Zonas Ecológicas: Con base en la Clasificación de Zonas de Vida del Mundo, de L. R. Holdridge, en el Municipio Lobatera se pueden encontrar las siguientes zonas ecológicas o provincias de humedad: bs-p, Bosque seco premontano con bio-temperaturas medias anuales en los 24° en la población de Lobatera, aldeas La Parada, Las Minas, La Montaña y La Cabrera; bms-T. Bosque muy seco tropical en los caseríos con bio-temperaturas medias anuales en los 24° en los caseríos La Teura y El Tablón de la aldea Los Trapiches; bh-P, Bosque húmedo premontano en las aldeas Los Trapiches, El Oso, La Victoria, La Molina, Volador y El Molino; bs-MB, bosque seco montano bajo con bio-temperaturas medias anuales entre los 12° y 24° en la Parroquia Constitución; bh-MB, bosque húmedo montano bajo con bio-temperaturas medias anuales entre los 12° y 24° en las aldeas Llano Grande y Potrero de las Casas.
División Eclesiástica: El Municipio Lobatera se encuentra dividido en dos jurisdicciones eclesiásticas: la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera (creada viceparroquia en 1750 y luego parroquia en junio de 1773) y la de Santa Rosalía de Palermo de Borotá (creada en 1869) en la Parroquia Civil Constitución. Ambas en la jurisdicción eclesiástica de la Vicaría de la Natividad del Señor con sede presbiteral en la Parroquia de San Juan Bautista de Colón, en la Diócesis de San Cristóbal. En la geografía del Municipio se encuentran dispersas varias capillas que sirven para atender las necesidades espirituales de los habitantes de las aldeas y caseríos. Muchas son de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Entre estas destacan las capillas de Volador, El Tablón, La Lajita, El Oso, Llano Grande, Potrero de las Casas, El Oro y en Lobatera se encuentra la capilla del Humilladero, construida originalmente hacia 1805 como capilla del segundo cementerio que tuvo la población (el primero estuvo ubicado junto a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y en los terrenos donde se levanta actualmente la Casa Cural de Lobatera). La capilla del Humilladero fue ampliada después de 1875 por el Padre Gabriel Gómez y remodelada en 1969, manteniéndose su antiguo diseño.
Principales festividades religiosa:
Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Lobatera, 18 de noviembre (Titular de la Iglesia Parroquial y Patrona Principal de Lobatera); Nuestra Señora de las Mercedes, Lobatera, 24 de septiembre (Patrona Menor de Lobatera y de sus ferias y fiestas); Santa Rosalía de Palermo, Borotá, 4 de septiembre (Patrona y Titular de Borotá); Nuestra Señora de Lourdes, El Humilladero de Lobatera, 11 de febrero; Santa Bárbara (patrona de todos los que utilizan explosivos: artilleros, artificieros y mineros), Las Minas, 4 de diciembre; Santo Rostro, Volador, tercera semana de agosto; Santo Cristo de Llano Grande, Llano Grande, primera semana de enero; Nuestra Señora de Lourdes, La Llanada, 11 de febrero; Sagrado Corazón de Jesús, Potrero de las Casas, segunda semana de julio; Nuestra Señora del Carmen del Oso, El Oso, tercera semana de diciembre; Nuestra Señora del Rosario de la Tablita, caserío La Lajita, La Trampa, noviembre; Santo Cristo del Tablón, caserío El Tablón, La Trampa, agosto.
Campanas:
En otros tiempos, la vida de los lobaterenses se acompasaba por el toque de las campanas de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera, el lugar de culto más antiguo del Municipio. En su torre norte se conservan cuatro antiguas campanas. La mayor (en su ventanal oeste) fundida en los Estados Unidos en 1894 y donada por Don Sixto Zambrano, vecino de la aldea Zaragoza; la mediana u ordinaria (ventanal sur) fundida en los Estados Unidos en 1872, mandada a fundir por orden de Monseñor Juan Hilario Boset, Obispo de Mérida de Maracaibo y pagada por el Padre José Amando Pérez como acto de compensación y restitución de la antigua campana mayor de Lobatera que él se llevó al nuevo pueblo de Michelena; la pequeña (ventanal este), fundida en 1860 cerca de La Grita y donada por Don Pedro María Reina en honor a Nuestra Señora de las Mercedes; la campanilla o de difuntos (ventanal norte), fundida en 1875 y donada por el Padre Gabriel Gómez. Asimismo, en la torre sur hay una campanilla que daba las horas y estaba adosada y engranada con el mecanismo del reloj (de fabricación francesa) instalado el 17 de noviembre de 1913 y bendecido por Monseñor Antonio Ramón Silva, Obispo de Mérida, el 23 de diciembre del mismo año.
Casa-monasterio de Encuentro y Oración "San Juan de la Cruz"
Ubicada en el caserío Tampacón, aldea Potrero de las Casas, tiene sus inicios con una Misión de Semana Santa de los frailes carmelitas teresianos en 1988 y la primera piedra se colocaba en 1990. Después, en septiembre de 1993 se hacen presentes el Hno. Nestor Rivera Pinzón y un mes después el P. Iván Mora. Finalmente el 9 de diciembre de 1995 se inaugura la Casa, erigiéndose canónicamente el 16 de julio de 1997. Esta Casa-monasterio está destinada para la promoción de la espiritualidad Teresiano San Juanista, acompañamiento espiritual y apostólico a laicos, religiosos(as), sacerdotes, comunidades campesinas, grupos de apostolado, pedagogía de la oración, jornadas de espiritualidad, convivencias, y encuentros vocacionales – juveniles, todo bajo la advocación de la Virgen del Carmen que es la patrona de los Carmelitas y cuya festividad se celebra el 16 de julio. La Eucaristía con el pueblo y la comunidad de frailes, se da todos los domingos a las 3:00 de la tarde.
El Patrimonio Cultural del Municipio Lobatera: Cada ciudad y pueblo del Táchira dispone de un particular patrimonio, visible y material, que deja percibir su concreta herencia espiritual e histórica. Este patrimonio consiste en su misma configuración urbanística, en el conjunto de sus edificios de carácter histórico, arqueológico y monumental y en aquellos que se encuentran esparcidos por su geografía municipal. Por ello, la Municipalidad de Lobatera, consciente de la importancia de conservar los monumentos y sitios que guardan la memoria cultural e histórica de Lobatera para el disfrute y admiración de las generaciones futuras, ha decretado, con carácter de Monumento Histórico, la neorrománica y neoclásica Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera (definida, en términos artísticos, como "La Pulchra Lobaterensis" por la pureza y armonía de su estilo arquitectónico el cual nos hace recordar a Grecia y Roma) y con carácter de Sitio Arqueológico, el Petroglifo "La Piedra del Indio" y sus adyacencias. Asimismo, en la geografía municipal encontramos en la población de Borotá su neocolonial iglesia de Santa Rosalía y diversas capillas de antigua construcción en sus campos y aldeas.
Rutas Turísticas del Municipio Lobatera

El color de Lobatera: Pintores y poetas saben describir al viejo pueblo de estrechas y empinadas calles con el verso o con el pincel, pero cada turista puede advertir el indefinible color de Lobatera sólo con mirar el cielo radiante del valle, el color ocre de sus cerros iluminados por el sol naciente o por el sol poniente, el cristal de sus quebradas y riachuelos, el verde de sus cañaverales, las viejas torres de su iglesia parroquial cargadas de historia: una gama de colores que se traducen en sentimientos e impresiones que no han de olvidarse fácilmente. Pero lo que normalmente se entiende por "el color de Lobatera" es el radiante brillo de todos los colores antes mencionados, resaltados por los rayos del sol que, a lo largo de casi todo el año, siempre brilla con todo su esplendor sobre el valle.
Callejero de Lobatera: El urbanismo del centro histórico de la capital del Municipio, conserva el trazado reticular de la época colonial y sus calles presentan una linealidad ortogonal tal y como lo disponían las Leyes de Indias. El centro del pueblo está marcado por la cuadra que corresponde al parque Bolívar y en su derredor se distribuyen las demás cuadras que alcanzan una mayor amplitud en sentido sur-norte, desde la entrada del Humilladero hasta el puente del Cementerio sobre la quebrada Lobatera. En el sentido oeste-este, las cuadras parten desde los bordes naturales que originan las pendientes que dan a la quebrada La Molina hasta las haldas del cerro de la Cruz y del Llanos de los Apóstoles. El nomenclador de las calles sigue la nomenclatura tradicional utilizada en los Andes venezolanos de calles (sentido oeste-este) y carreras (sentido sur-norte), conservándose además el nombre asignado a principios del siglo XX y que hacen referencia a próceres de la Independencia o hechos relacionados con la misma. Los nombres de las calles son: Calle 1; Calle 2; Calle 3 o Mariño; Calle 4 o Páez; Calle 5 o Miranda; Calle 6 o Bermúdez; Calle 7 o Casacoima. Los nombres de las carreras son: Carrera 1 o Piar; Carrera 2 o Arismendi; Carrera 3 o Sucre; Carrera 4 o Bolívar; Carrera 5 o Urdaneta; Carrera 6 o Rivas; Carrera 7.
Rutas turísticas: El Municipio Lobatera, al igual que el estado Táchira, cuenta con diversas vías carreteras que llevan al visitante por encantadores sitios turísticos dispersos por sus pueblos, caseríos y las aldeas donde, su inigualable geografía, invita al esparcimiento y al descanso reparador del cuerpo y del espíritu. Las rutas turísticas municipales, las cuales se desarrollaron sobre los antiguos caminos reales y posteriormente se convirtieron en amplias carreteras, y que conducen a los diferentes parajes de la geografía lobaterense son:
1 (blanco).- Ruta del Camino Real de los Pueblos: a través de la Carretera Nacional No. 1 o Troncal No. 1 (Panamericana) que entra al Municipio por el sitio de Palo Grande y se bifurca hacia la población de Borotá, típico pueblo andino, y hacia la capital del Municipio la población de Lobatera la cual conserva los aires señoriales de antiguas épocas. En el trayecto entre Palo Grande y Lobatera encontraremos la pujante aldea La Llanada donde se puede degustar las especialidades gastronómicas propias de la región. Asimismo, el paisaje que se ofrece al visitante en el trayecto, es el de gran parte de toda la zona occidental del Municipio especialmente el área de las Minas de Carbón. En Lobatera podrán disfrutar de espacios de espaciamiento en sus dos posadas turísticas, asimismo la calidez del Parque Bolívar, la majestuosidad arquitectónica de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá con sus artísticas imágenes religiosas, verdaderas obras del arte europeo de principios del siglo XX. Los domingos en la noche podrán deleitarse con la tradicional retreta dominical de la mejor banda municipal del Estado, la Banda "Sucre". En Borotá, la tranquilidad del pueblo lo hace un lugar especial, pudiendo recorrer su plaza Bolívar, la iglesia de Santa Rosalía de Palermo, recuerdo de nuestro pasado hispanocolonial, el Parque Natural Tío Conejo y el Parque de los Aviadores Venezolanos.
2 (verde).- Ruta del Camino Real de la Caña y el Páramo: se inicia en las proximidades de Lobatera y recorre la ruta del antiguo camino real que de Lobatera llevaba a La Grita. Las vueltas de la carretera nos van subiendo entre cimientos de piedra y cañaverales por el Llano de los Apóstoles, Llano Basto, El Molino, La Molina, Volador y Potrero de las Casas hasta finalizar en el hito del monumento al Padre Francisco José de la Estrella (Párroco de Lobatera en 1821) y único hito del Estado en el cual convergen cuatro municipios (Lobatera, Michelena, Vargas y Andrés Bello). Varias posadas y centro turísticos se encuentran en esta ruta. En las aldeas de La Molina y El Molino, el visitante podrá apreciar el trabajo del hombre de nuestra tierra en las faenas de la zafra y proceso de elaboración de la panela (conocido como papelón en otras regiones del país) en los típicos trapiches de la región. Quienes busquen la paz y el recogimiento espiritual en las montañas lobaterenses, podrán hacerlo, siguiendo esta ruta, en la Casa de Encuentro y Oración "San Juan de la Cruz" de los frailes carmelitanos teresianos. Se encuentra en el caserío Tampacón de la aldea Potrero de las Casas y está destinada para la promoción de la espiritualidad Teresiano San Juanista, acompañamiento espiritual y apostólico a laicos, religiosos(as), sacerdotes, comunidades campesinas, grupos de apostolado, pedagogía de la oración, jornadas de espiritualidad, convivencias, y encuentros vocacionales – juveniles. La misa con el pueblo y la comunidad de frailes, se da todos los domingos a las 3:00 de la tarde, en un clima de montaña y con paisajes realmente hermosos.
3 (marrón) Ruta del Camino Real de las Minas y la Arcilla, se corresponde con la antigua Carretera Central del Táchira abierta en la época del General Juan Vicente Gómez e inaugurada el 19 de abril de 1914. Recorre el antiguo camino real que de Lobatera pasaba por Borotá y se dividía hacia la aldea La Montaña para llegar a Capacho y hacia La Cortada para buscar la ruta de San Antonio del Táchira y los valles de Cúcuta. Comienza en Palo Grande y pasa por las aldeas y caseríos de Boca de Monte, La Oscura, Cazadero, Las Minas de Carbón de Lobatera, Arenales, Los Pozos Azules y finaliza en el sitio de La Cortada. En su recorrido se pueden apreciar impresionantes paisajes de una belleza singular que retrotraen al visitante a las épocas de formación de la tierra; el trabajo de nuestra gente en la extracción y procesamiento del carbón en las minas de galería y a cielo abierto; el trabajo artesanal en la elaboración de la antigua teja criolla o colonial y de adobes y ladrillos. En el sitio de Cazadero se puede hacer un alto en el camino y descansar en "el bosque de los árboles silbantes", bosque de pinos que por la fuerza del viento genera un zumbido constante. Por esta ruta y desde Las Minas y Arenales se puede apreciar la amplitud de toda el área oriental del histórico valle de Lobatera y de sus pueblos.
4 (naranja).- Ruta del Camino Real de Mochileros: Esta empinada y zigzagueante carretera sigue el mismo trazado del antiguo camino real que llevaba de Lobatera a la Villa de San Cristóbal. Se inicia en la capilla del Humilladero en Lobatera y sigue por la aldea Zaragoza, pasando por la Piedra del Indio, petroglifo aborigen y monumento arqueológico municipal en el cual el visitante podrá conocer la obra de nuestro pasado aborigen. De aquí sigue a buscar la entrada de la carretera de La Cuchilla y Llano Grande, poco antes de donde queda la antigua empresa minera Fosforita en el puente sobre la quebrada La Molina. Se sigue ascendiendo hasta las ruinas de la posada de Mochileros donde se enlaza con la carretera que de Casa del Padre lleva hasta Palmira. En el recorrido se podrá observar un paisaje agrícola por excelencia caracterizado por el constante verdor de sus montañas. Asimismo, se puede observar toda la región noroccidental del Municipio Lobatera.
5 (azul).- Ruta del Camino Real de la Frontera: se inicia en la población de Lobatera y recorre el antiguo camino real que de Lobatera llevaba a los Llanos de San Juan de Lobatera (hoy San Juan de Colón), Cúcuta y San Faustino de los Ríos. La carretera pasa por el Campo Santo, en cuyo lugar en la época española hubo un torreón con cañones que defendía el camino de las incursiones de los bravos motilones, sigue la ruta a tomar la autopista San Cristóbal-La Fría a lo largo de la cual podrá apreciar las señales de la furia de la tierra en sus momentos de formación y ver como se levantaron placas de terreno que en sus orígenes eran horizontales y quedaron prácticamente verticales. Al llegar a las inmediaciones de la población de San Pedro del Río, se continúa por la carretera de El Vallado-Ureña, a subir a las aldeas de La Victoria, Los Trapiches, El Oso y La Trampa contando con unos paisajes propios de la Depresión del Táchira. Se puede apreciar por igual la elaboración artesanal del tradicional "chimó". En esta ruta pueden tomar un desvío, al pasar el puente sobre el río Lobaterita en las proximidades de Lobatera, y dirigirse hacia la aldea La Parada donde disfrutarán de agrestes y solitarios paisajes así como el agradable frescor de la quebrada La Parada en sus saltos de Pozo Bravo.
Lugares de hospedaje:
Es bien conocido que un escudo de armas es un campo o superficie donde se pintan los blasones de una nación, de un estado, de un municipio, de una ciudad o de una familia. Estos blasones vienen a ser cada una de las figuras que se pintan en el escudo y que representan los atributos de los sujetos mencionados. Todo blasón se compone esencialmente del fondo y, sobre él, de las figuras representativas, de un hecho memorable o bien de emblemas de guerra, de la justicia, de la ciencia o de la historia. La naturaleza de esas figuras, su color y la posición en que se encuentran tienen mucha importancia dentro del arte de describirlos, que se llama Heráldica, su conocimiento permite dar a cada atributo la figura adecuada y resumir, de una manera visual, la historia de la cual hablan. En este contexto, el Municipio Lobatera posee la heráldica municipal más completa de todos los municipios del Estado Táchira.
El Municipio Lobatera y su ciudad capital, la ciudad de Lobatera, representan una de las tierras de mayor raigambre histórica del Estado Táchira, distinguida por su vocación pionera y fundadora de pueblos, por el espíritu laborioso de sus hijos y por sus innegables aportes a la cultura y al progreso de la nación venezolana.
Estas características que se presentan tangibles en panoplia sus símbolos municipales: el Escudo de Armas del Municipio, el Escudo de Armas de la ciudad de Lobatera, la Bandera del Municipio, la Bandera de la Ciudad de Lobatera, el Himno Oficial del Municipio y el Escudo de Armas de la Parroquia Constitución.
Nuestras insignias, nuevas como el republicano escudo o bandera del Municipio y antiguas como el heráldico escudo o bandera de la ciudad, reúnen las tradiciones civiles y espirituales seguidas siempre en esta región de Venezuela y representan la más alta simbología de nuestra identidad municipal así como la continuidad de las libertades autonómicas ciudadanas alcanzadas por nuestra Municipalidad en la organización nacional, con el Cabildo del Partido Capitular de Lobatera de 1811 y con el Concejo Municipal del Cantón de Lobatera de 1835.
Escudo de Armas del Municipio Lobatera

Autor: Profesora Elda Consuelo Pacheco de Álvarez (1974)
Dibujo: T.S.U. Doris Danil Romero Varela (2003)
El Escudo de Armas del Municipio Lobatera y sus blasones responden a la siguiente descripción heráldica: de forma rectangular, redondeado en su base y con un pequeño borde dorado. Cortado y medio partido, consta de tres cuarteles. En el jefe diestro sobre campo de gules o rojo se encuentra al natural y en mueble resaltado el petroglifo aborigen "La Piedra del Indio". En el jefe siniestro en campo de oro, se encuentra al natural y en mueble la representación de la explotación minera carbonífera del Municipio. En el cuartel inferior o de la punta, en campo azur o azul, la representación al natural y en mueble del Valle y pueblo de Lobatera conteniendo en un primer plano, hacia la derecha del cuartel, la figura de un aborigen, parado a la vera del río Lobatera quien sostiene una macana en su mano derecha y señala, con su dedo índice y mano izquierda extendida, al caserío en el centro del valle. Va timbrado el escudo por una cruz en oro de brazos laterales de igual longitud que el superior y el pie inferior del doble de largo. A la derecha del escudo se encuentra al natural una rama de cafeto y a la izquierda una rama de caña de azúcar. Las ramas de cafeto y de caña de azúcar se unen debajo del Escudo y sobre esta unión pasa una cinta flotante de color gules o rojo que lleva en letras de oro, las siguientes inscripciones: En su centro, "LOBATERAS"; en la banda diestra "1593" y en la banda siniestra "1974".
El Escudo, creado por la Profesora Elda Consuelo Pacheco de Álvarez en 1974, responde al siguiente significado: El primer cuartel es la representación del petroglifo "la Piedra del Indio", monumento y testimonio arqueológico de nuestro pasado cultural aborigen. En el segundo, se representa la riqueza minera del suelo del Municipio y al campesino laborioso de nuestras aldeas. En el tercer cuartel, la representación del Valle de Lobatera, con el pueblo, sus montes y colinas y el indio Lobatera junto al río que lleva su nombre y nace de la unión de las quebradas La Molina y Lobatera En la parte superior, la cruz como símbolo de la Fe católica del pueblo lobaterense. Lleva el escudo a su lado derecho e izquierdo una rama de cafeto y otra de caña de azúcar, principales productos agrícolas del Municipio y una cinta con el nombre de la tribu aborigen que dio nombre al Municipio y las inscripciones de las fechas más resaltantes en su historia.
Escudo de Armas de la Ciudad de Lobatera
Capital del Municipio Lobatera

Autor: Dr. Samir A. Sánchez E. (1991)
Dibujo: T.S.U. Doris Danil Romero Varela (2003)
El Escudo de la Ciudad de Lobatera, en su significado, reúne cada uno de los rasgos más distintivos de esta meritoria e histórica comunidad tachirense y en el color de sus esmaltes: amarillo, azul y rojo, las glorias patrias de la nacionalidad venezolana.
Cuartel Superior o Jefe: Las cinco estrellas de plata sobre campo azur o azul, representan a Lobatera y a las poblaciones de su comunidad histórica: Borotá, Michelena, San Pedro del Río y San Juan de Colón. Poblaciones que nacieron por la acción pionera y fundadora de los lobaterenses: Lobatera, 1593; Borotá, 1831; San Juan de Colón, 1831; Michelena, 1849 y San Pedro del Río, 1875. La disposición de las estrellas en el cuartel se corresponden con la ubicación geográfica de las mismas sobre el relieve del noroeste tachirense; en orden ascendente son: Borotá, Lobatera, Michelena, San Pedro del Río y San Juan de Colón.
Cuartel Inferior o de la Punta: El blasón de la Real y Militar Orden de Nuestra Señora de las Mercedes rinde homenaje filial a la Santísima Virgen María en sus advocaciones de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, titular y patrona de la población desde 1773, y de Nuestra Señora de las Mercedes en cuyo honor se celebran las tradicionales y bicentenarias ferias y fiestas de Lobatera. Las torres castellanas superpuesta son la representación heráldica del apellido Torres y rinden homenaje a Don Pedro de Torres Vera fundador de Lobatera en el año de 1593.
Bordura: en piedra natural. Las normas heráldicas establecen que la utilización de un escudo orlado o con bordura indica la importancia que merece dicha población en el conjunto de su espacio territorial inmediato. Lobatera ostenta un escudo con bordura por ser Cantón y Villa que en 1856, junto al Cantón y Villa de San Cristóbal, el Cantón y Villa de San Antonio del Táchira y el Cantón y Ciudad del Espíritu Santo de La Grita, fundaron la Provincia del Táchira, desde 1864 Estado Táchira. La divisa en lengua latina que se encuentra sobre la bordura u orla traduce "A la sombra de tu regazo protégenos". Tiene por esencia esta expresión, un pasaje de las Sagradas Escrituras (Deuteronomio 32, v. 11) y quiere expresar la paz y benignidad que ofrece la tierra y el hogar lobaterense a sus hijos y a todos aquellos que se cobijan bajo su alegre cielo y apacible temple. En especial a los que se alejaron y transcurrido el tiempo regresan al solar nativo en busca del abrigo y protección que da al espíritu la tierra que los vio nacer o crecer. La divisa "LOBATERA" es una divisa denominada parlante por cuanto identifica directamente la pertenencia del escudo a la población de Lo batera.
Corona: Antiguas normas heráldicas establecen que los escudos de las ciudades y poblaciones de los Reinos de Indias (América) podían ostentar una corona del tipo Coronel o del Reino Antiguo si en el período anterior a la conquista habían sido asiento de alguna tribu indígena. El Escudo de Armas de Lobatera ostenta la corona del Reino Antiguo en homenaje a la aguerrida tribu de los Lobateras, pertenecientes a la gran nación Caribe, y quienes legaron el nombre de la población a la posteridad.
Lambrequines: de oro en el anverso y gules o rojo en el reverso, se desprenden del timbre ornamentando el escudo y están conformados por hojas de acanto (planta de hojas largas, rizadas y espinosas) los cuales, junto con la piedra natural sobre la cual se encuentra inscrito el escudo, son la representación del ocre suelo de la tierra y los montes que circundan a Lobatera, la hidalguía de sus moradores y la austeridad de sus costumbres (en la antigüedad las hojas de acanto era el símbolo de la hidalguía y de la austeridad).
Bandera del Municipio Lobatera

Autor: Profesora Elda Consuelo Pacheco de Álvarez (1974)
Dibujo: T.S.U. Doris Danil Romero Varela (2003)
La Bandera del Municipio Lobatera, tanto es su anverso como en su reverso, es un paño rectangular de proporciones 2:3 que consta de tres franjas horizontales. La superior e inferior se encuentran partidas por la mitad y la central, de mayor tamaño que las restantes, es una lista continua que porta en su centro el Escudo de Armas del Municipio. Los colores de la bandera son, partiendo del tercio del asta hasta el tercio del flotante: franja superior, rojo y amarillo; central, blanca; inferior, azul y beige.
El significado de los mismos es el siguiente: el rojo, significa la fuerza y valor de nuestros aborígenes Lobateras; el amarillo, el cálido y ardiente clima de nuestra tierra; el blanco, la pureza y la claridad del proceder de sus habitantes; azul, por el cielo lobaterense y beige, por el color de la tierra que guarda las riquezas mineras del Municipio.
Bandera de la Ciudad de Lobatera

Autor: Dr. Samir A. Sánchez E. (2003)
Dibujo: T.S.U. Doris Danil Romero Varela (2003)
La bandera insignia de la Ciudad de Lobatera tanto es su anverso como en su reverso, es un paño rectangular de proporciones 1:2, de color rojo ocre y estilo gonfalón veneciano con un pequeño borde en oro, roleos de hojas de acanto orlando su contorno y ocho cruces ornamentales en los ángulos del rectángulo formado por el tercio del asta y el tercio del centro, todo en oro. En el centro del tercio central lleva bordado el Escudo de Armas y Pendón de la Ciudad con todos sus blasones. El tercio del batiente o flotante es de forma antigua, farpada o con listas, compuesto por seis listas rectangulares de igual tamaño con roleos de hojas de acanto en oro cada una de ellas.
Su simbología y significado es el siguiente:
El estilo veneciano de la bandera es en recuerdo de la Pequeña Venecia, perenne homenaje filial a nuestra patria grande Venezuela en su primer epónimo, nacido el 24 de agosto de 1498 en el golfo que lleva ese nombre, el Golfo de la Pequeña Venecia, el Golfo de Venezuela. El escudo es el símbolo de la ciudad. El color ocre rojo es en representación del suelo, de la tierra y de los montes que circundan a Lobatera. Las hojas de acanto son el símbolo de la hidalguía de sus moradores y la austeridad de sus costumbres (desde tiempos muy antiguos, las hojas de acanto han sido el símbolo de la hidalguía y de la austeridad). Las cruces ornamentales rememoran las cruces que desde tiempos antiguos se encuentran en la cima de los cerros que circundan a Lobatera (en el norte, frente al cementerio y en sureste, junto a la capilla del cerro) como símbolos guardianes y protectores de la fe y la historia de nuestro pueblo. Las seis listas que conforman el lado del batiente o flotante de la bandera, son el homenaje y visual recuerdo de las seis fechas históricas que han marcado hito en la historia ciudadana de Lobatera. En orden descendente son:
(1) Fundación de Lobatera por Don Pedro de Torres Vera en 1593.
(2) Creación de la Parroquia Civil y Eclesiástica de Lobatera en 1773.
(3) Creación de las Ferias y Fiestas de Lobatera en 1774.
(4) Movimiento de los Comuneros en 1781.
(5) Creación del Primer Partido Capitular de Lobatera en 1811.
(6) Creación del Cantón de Lobatera en 1835.
Himno Oficial del Municipio Lobatera
Coro
¡Gloria al pueblo pujante y altivo!
cuyas cadenas valiente rompió,
en el pecho de todos sus hombres
el amor patrio también floreció.
I
Lobatera heroica, hermosa,
como flor de los Andes al fín,
y ostenta los picos cual diosa
el alegre rumor del festín.
II
Es su clima lo más agradable
que convida cualquier ocasión
son sus gentes de rostros amables
demostrando su buen corazón.
III
Honra al pueblo cuyo eco sonoro
a través de los aires y el sol,
se trasluce cual polvos de oro
convertidos en fulgente arrebol.
Música:Licenciado Tíbulo Zambrano García (1974)
Letra:Profesora Elda Consuelo Pacheco de Álvarez (1974)
Escudo de Armas de la Parroquia Constitución
del Municipio Lobatera

Autor: Profesor Horacio Moreno (1993)
Dibujo: Profesor Horacio Moreno (1993)
El Escudo de Armas de la Parroquia Constitución del Municipio Lobatera, según la descripción de su autor el Profesor Horacio Moreno: "presenta la forma del Escudo de la ciudad de Palermo (Italia), como un símbolo del pretérito encariñado al alma de una zona tachirense que alza el anhelo de su primavera risueña sobre el cerro donde ha mecido a través de los siglos, los afanes de su cultura y los ensueños del espíritu.
El escudo está atravesado por una banda de plata que baja del cantón diestro al siniestro de la punta y representa la pureza e integridad del pueblo. La banda lleva en sable (negro) la siguiente inscripción '1571 - ABOROTÁ - 1831'. 1571 año en el que aparece el nombre de ABOROTÁ en las Encomiendas dadas por el Capitán Juan Maldonado. ABOROTÁ. Nombre indígena florecido en el transcurso del tiempo como un tributo de paz en medio de la belleza infinita del paisaje. 1831. Año de la elevación a Parroquia. Los dos campos del Escudo separados por la Banda son: el azul o azur, representa la hermosura del cielo. Aquí emerge de la inmensidad una cruz fijada que nos recuerda a la que tiene la santa de Palermo. El campo de sinople (verde), exalta nuestra naturaleza tropical. La fe y la amistad se enlazan en este campo de esperanza que también tiene un haz de flechas del indio indomable, tejido en el albor de los plenilunios. Sobre el escudo una corona mural, símbolo del trabajo y del esfuerzo de sus habitantes. En la parte inferior del escudo, dos ramas de café, simbolizan la producción agrícola de la Parroquia y las cuales se hallan enlazadas por una cinta de gules (rojo) atributo del honor y magnanimidad del pueblo" (Descripción tomada del acuerdo de la Junta Parroquial de la Parroquia Constitución del Municipio Lobatera, de fecha 17 de marzo de 1993).

Pregón de las Ferias y Fiestas de Lobatera
Irrumpe en el corazón de las sierras andinas esta Ilustre Ciudad de Lobatera, orgullo y blasón de nuestra patria, madre nutricia de pueblos que han abrevado en su regazo y tierra forjadora de recias voluntades y de eminentes hijos suyos que han sido ejemplo y honra del país.
Los lobaterenses, siguiendo una bicentenaria tradición que se afianza en los fueros de la Historia, se preparan para recibir las primeras luces del sol del día 24 de septiembre, día en que irradia con mayor esplendor su purísima luz sobre el valle de la ciudad de Lobatera, para augurarle días venturosos durante la temporada ferial que se propone celebrar con el inusitado regocijo y la singular alegría de sus mejores épocas, cuando su nombre, aureolado por la hidalguía y por la generosidad, trascendía la calidez del valle e iba a los pueblos del Táchira y más allá de las fronteras patrias, llevando a todos la buena nueva de sus festejos.
Cada 24 de septiembre, día dedicado a honrar a la Excelsa Madre del Redentor, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes, el pueblo católico de Lobatera ofrece en acto sublime de religiosidad, sus oraciones más fervientes en señal de respetuosa veneración y llegan hasta sus pies, aun desde las más apartadas regiones del Municipio, todos sus devotos trayendo en sus alforjas las flores más fragantes de nuestra tierra para tapizar con ellas su regio camarín.
Por ello, el ritmo saludable, alentador y honorífico del trabajo, dentro de los cuales viven los laboriosos hijos de Lobatera, se interrumpe por varios días y junto a la fe agradecida, se apresta a celebrar sus Ferias y Fiestas, las cuales si en sus comienzos en 1774 fueron obligatorias por ley, hoy los son por el peso de una tradición ininterrumpida que cada año imanta en un punto del Estado Táchira toda la bonanza y creatividad de sus montañas vecinas. A los pies de Nuestra Señora de las Mercedes, la tierra lobaterense muestra sus mejores frutos para el intercambio y exige por tributo el arrojo en tardes taurinas.
Nuestro pueblo cree indispensable este paréntesis de alegría para beneficiarse con el descanso reparador, incrementar la relación con sus hijos ausentes y proyectarse todos juntos por el anhelo del rescate de Lobatera por un futuro de esperanzador progreso.
La Municipalidad de Lobatera, la Junta de Ferias y Fiestas y sus Capitanías mantienen su indeclinable propósito de celebrar con verdadera demostración de entusiasmo esta temporada para que deje recuerdos imborrables para la posteridad.
Lobatera, en eco sonoro que se extiende cual resplandeciente arrebol por los cuatro puntos cardinales del valle, hace la más cordial invitación a los pueblos y ciudades de su comunidad histórica: Borotá, Michelena, San Pedro del Río y San Juan de Colón; a todas las demás ciudades y pueblos del Estado, así como a las entidades hermanas del Zulia, Mérida, Trujillo, Barinas y Apure y a los Departamentos Santander y Norte de Santander de la hermana República de Colombia, para que le acompañen y compartan lo mejor de sus tradiciones y festejos.
Que lo diga la cordillera con su voz clara y potente: ¡Las Ferias y Fiestas han comenzado, Lobatera los espera!.
Banda Municipal "Sucre": Patrimonio Musical de Lobatera

Integrantes de la Banda Municipal "Sucre"
Plaza Bolívar de Lobatera (19 de abril de 1999)
Crónicas musicales lobaterenses (siglos XVIII y XIX):
La música en Lobatera ha sido uno de los factores fundamentales que han formado y conservado la esencia de su cultura y de su identidad como pueblo por cuanto la tradición musical lobaterense se remonta a los mismos orígenes del pueblo. En 1790 se habla de unos instrumentos musicales que pertenecían a la iglesia y estaban estropeados. Para 1806 ya encontramos en el mismo documento, el Libro de Cuentas de la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario de Chiquinquirá (1774-1850. Archivo Parroquial de Lobatera. fs. 36, 51 y 114), referencias a los músicos que acompañaban en las festividades, a quienes se les cancelaban, entre otros, al "clarinero (clarinetista) ocho reales por el trabajo de tocar en la festividad de Nuestra Señora". En 1809 se le cancelaban al "clarinero y al tamborero" doce reales por tocar en la festividad y para 1810: "Ytem son dose reales que pagué al clarinero por el trabajo de tocar en vísperas y día de la festividad de la Patrona". Sobre otros instrumentos musicales, tenemos referencias en 1806 a una guitarra y un arpa que estaba descompuesta. En 1838 ya se habla del pago que se tenía que hacer a los integrantes del coro o "cantores" de la Festividad de Nuestra Señora.
Entre los músicos más destacados de Lobatera, en el siglo XIX, se encuentra el General Ascensión Niño, hermano del Padre Cecilio Niño, benefactor del pueblo. El General Ascensión Niño, aun cuando ocupó altos cargos políticos en el Estado, siempre mantuvo su espíritu musical en constante actividad productiva y de organización. Para 1876 ya había organizado una banda impulsada por sus propios integrantes sin recibir ninguna subvención oficial. Esta banda recibió el nombre de "Banda de los Cachacos" (colombianismo que significa persona elegante y de buen vestir y señalaba específicamente al habitante de la sabana bogotana) por el uso del traje con paltó levita que utilizaba en sus actuaciones. En 1892 recibió el nombre de "Banda Sucre"(Cfr. HERNÁNDEZ C., Luis, Diccionario de la Música en el Táchira, Proculta, San Cristóbal, 1999, p. 43).
Antecedentes:
El antecedente más inmediato a la creación de nuestra actual Banda Municipal, se puede encontrar en la existencia para 1892 de un conjunto musical en San Cristóbal, denominado "Banda Sucre", en homenaje al Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, y al cual pertenecían desde su fundación el ilustre músico lobaterense Don Ascensión Niño (c. 1845-1918) y sus hijos Samuel Eugenio y Francisco. La banda había sido creada por un grupo de caballeros y artistas de la capital del Estado, quienes decidieron presentar en conjunto sus cualidades musicales y amenizar actos religiosos como culturales y patrióticos. Esta banda actuó por primera vez en Lobatera en las ferias y fiestas y con especial acto en la festividad de Nuestra Señora de las Mercedes el día 24 de septiembre de 1897. Al día siguiente, el sábado 25, hizo una actuación que dejó gratos recuerdos en los lobaterenses de la época. El acto musical se celebró, bajo la dirección de Marco Antonio Castrellón, en la casa de habitación de Don Emigdio Durán (lugar del actual Paseo Artesanal, frente a la Plaza Bolívar). En el baile dado por la familia Durán, se encontraban como invitados el General Juan Pablo Peñaloza, los doctores Juan Bautista Chávez, Lucio Oquendo, Ezequiel Vivas y los señores Don José Trinidad Mora y José Gregorio Martínez y el General Maximiano Casanova. Esta Banda "Sucre" dejó de ser una institución privada y pasa a ser del Estado en 1903 cuando el Gobernador Celestino Castro asume el pago de los músicos con fondos del Estado y se convierte en la Banda Oficial del Estado, designando como su primer director a Don Alejandro Fernández (Cfr. HERNÁNDEZ C., Luis, Diccionario de la Música en el Táchira, Proculta, San Cristóbal, 1999, p. 46).
La Banda Municipal "Sucre" de Lobatera:
El primer cuerpo de músicos civiles de la población de Lobatera surgió el 19 de abril de 1906 por iniciativa del Presbítero Pedro María Morales (quien ejerció el Curato de dicha localidad desde 1903 a 1925). Consideramos que el nombre que tomó esta institución, fue un homenaje a la antigua Banda "Sucre" de San Cristóbal y se debió a una sugerencia hecha al Padre Morales por parte de un grupo de destacados lobaterenses como Don Emigdio Durán y Don José Trinidad Mora, quienes aun conservaban el grato recuerdo de la actuación de la desaparecida Banda "Sucre" (desde 1903 Banda Oficial del Estado), que había amenizado tan gratamente las Ferias y Fiestas de Lobatera de 1897.
El proceso histórico de la institución, se ha logrado conservar por medio de los apuntes hechos por uno de sus primeros integrantes y posteriormente su director: Don Marcos Damián Ovalles (1890-1984). Poco antes de su deceso, donó su cuadernillo de apuntes (inédito) a su predilecto amigo José del Rosario Guerrero Briceño, Cronista Emérito de la ciudad de Lobatera y publicado en "Lobatera. Tiempos históricos de una tierra de pioneros" de Samir Abdalá Sánchez E. (Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, No. 108, Caracas, 1993): "La Banda Sucre de Lobatera fue fundada el 19 de abril de 1906 por el Presbítero Bachiller Pedro María Morales y fue integrada por jóvenes de 15 años en adelante, nombrando como su director a Don Luis Gonzaga Vivas quien duró en el cargo hasta noviembre de 1907, luego fue director el joven Enrique Torre Betancourt.
La primera banda estuvo integrada por las siguientes personas: José Rivas, José Márquez, Hilario Vivas, Marcos Ovalles, Horacio Cáceres (corista y organista de la Iglesia), Ramón Guerrero, Altagracia Contreras, Isaías Morales, Fortunato Morales y Juan Pérez.
La primera actuación pública de esta Banda fue en julio de 1907, cuando acompañaban el funeral que se celebraba con motivo del asesinato del Coronel Luis Ignacio Briceño, muerto en Periquera (Guasdualito - Edo. Apure) en un asalto revolucionario.
Sucedió en el cargo a Enrique Torres el joven José Rivas. Para 1909 se encargó de la Dirección Don Parmenión Briceño, uno de los mejores trompetistas que hubo en la Banda del Estado dirigida para esta época por Don Alejandro Fernández, la actuación de Briceño duró hasta fines de 1909. Para 1912 se encargó de la dirección Don Manuel María Salazar. En 1913 fue director Arturo Arciniegas, gran clarinetista; por su muy seguido uso de la morfina, fue destituido del cargo y se nombró a Horacio Cáceres, corista de la Iglesia Parroquial, como nuevo Director. Para 1915 ocupaba la dirección Altagracia Contreras, compositor. Para 1916 ejerció Casiano Rosales, mecánico, relojero y gran ebanista.
En 1917 volvió a ocupar el cargo Don Luis Gonzaga Vivas. Don Luis Gonzaga dejó la dirección de la banda por motivos políticos en el año 1921, al mismo tiempo era telegrafista de Lobatera. En el mismo año ocupó de nuevo la dirección Don Manuel María Salazar, hasta 1927. Fue sucedido por Heliodoro Reyes; su actuación fue efímera ya que tuvo que irse a las Antillas Holandesas donde fijó su residencia. Desde 1928 hasta 1939 fue director de la banda de Lobatera Marcos Damián Ovalles.
A principios de abril de 1939 se encargó de la dirección Don Manuel Márquez Mora quien al mismo tiempo era Tesorero Municipal. El, formó una Escuela de Música y sus discípulos fueron un grupo de muchachos entre los 10 y los 12 años. La primera actuación de estos jóvenes músicos fue el 3 de mayo de 1940, solemnidad de la Santa Cruz. Falleció Don Ramón Márquez en el Hospital Vargas de San Cristóbal el 4 de octubre de 1941 y la banda de música integrada por los muchachos que él formó, junto a sus viejos compañeros del pentagrama, tuvieron la triste misión de acompañar con sus notas musicales las honras fúnebres del ilustre maestro.
Desde 1945 a 1945 fue director de la banda Rubén Morales, le sucedió el maestro Pánfilo Medina (por 3 meses) y al ser destinado éste como director de la Banda Marcial del Ejército en San Cristóbal, se encargaron sucesivamente Arfilio Añes y José del Carmen Graterol.
Don Víctor Manuel Guerrero, originario de Salazar de las Palmas (Colombia), gran músico y compositor, dirigió la banda desde 1949 a 1950.
En diciembre de 1951 ocupó el cargo Marcos Ovalles y de 1952 a 53 lo ocupó nuevamente Víctor Manuel Guerrero. En 1954 se hizo cargo de la dirección Don Luis Peñaranda, gran trombonista. Fue sucedido por Don Máximo Reina Cruz, músico nacido en Guatemala. Para 1955 la Cámara Municipal nombró director de la Banda Sucre a Juan Jesús Ospina y se mantuvo en el cargo por tres años. Para 1958 volvió a ocupar el cargo de director Marcos Ovalles. Le sucedió Don Antonio Mantilla. Para 1963 fue nombrado Avelino Sánchez y le siguió Don Francisco Lizaraso".
En los años siguientes a esta última relación, varios integrantes de la actual Banda Municipal "Sucre" de Lobatera, entre los que se encuentra su director Arcángel Chacón Vivas, han procurado conservar la memoria histórica de esta institución y han continuado la relación de directores de la misma en el siguiente orden: En 1965 fue nombrado director (e) Lorenzo Zambrano hasta enero de 1966 cuando la Municipalidad nombra a José Erasmo Cárdenas como director permaneciendo hasta el 15 de enero de 1971 cuando renuncia. Le sustituye Lorenzo Zambrano hasta el 31 de marzo de 1972 cuando es sustituido por Don Manuel Balbino Contreras, emimente clarinetista y saxofonista, como director y como subdirector Orlando Medina. José Erasmo Cárdenas acompaña a Don Manuel Balbino Contreras como subdirector a partir del 14 de abril d 1975. Para el 4 de abril de 1978, es nombrado como director José del Carmen Torres Sánchez hasta el 26 de junio de 1979 cuando asume el cargo Don Rafael Antonio López hasta febrero de 1980. En este mes, asume nuevamente la dirección José Erasmo Cárdenas (llamado Ramón o Chamorra entre sus coterráneos) hasta 1987 cuando sede su cargo por quebrantos de salud. Asume la dirección, en condición de encargada, la distinguida clarinetista lobaterense Deinis Yahaira Girón y quien dirige la banda hasta el 21 de diciembre de 1988 cuando la Municipalidad nombra como director a Miguel Arcángel Chacón Vivas quien comenzaría sus funciones el día 2 de enero de 1989 y continúa como director de la Banda Municipal "Sucre" de Lobatera hasta el presente.
En sus 97 años de fructífera existencia, muchas generaciones de lobaterenses y personas de allende a nuestro pueblo han dejado huella imborrable en la institución. Las actividades de la misma se resumen en una infinidad de conciertos e interpretaciones públicas en los diferentes pueblos del Estado Táchira, la ciudad de San Cristóbal y en la Capital de la República, Caracas. Ha obtenido el primer lugar en el Concurso de Bandas Municipales de La Grita (julio de 2002) y ha recibido una serie de reconocimientos entre los que se destacan los otorgados por la Gobernación del Estado, la Dirección de Cultura, Alcaldías, Institutos Universitarios, Club Tennis de San Cristóbal y otros que gratifican y alientan el trabajo que se realiza a diario.
Integrantes de la Banda Municipal "Sucre de Lobatera. Año 2003:
Miguel Arcángel Chacón Vivas, Director y bombardinista; Adolfo Orlando Cárdenas, Subdirector; Arcángel Ovalles. Músico Decano de la Banda e hijo de Don Marcos Ovalles, de los músicos fundadores de la Banda "Sucre" en 1906; Deinis Yahaira Girón, Clarinete; Oliva Esperanza Cárdenas, Clarinete; Néstor Enrique Ruiz, Clarinete; Crisbel M. Zambrano B. , Clarinete; Élide J. Zambrano, Clarinete; Hildemán Vivas R. Saxo; José Vicente Rosales, Saxo; Jesús Darío Moncada, Trompeta; Johan B. Bacca G., Trompeta; Javier Ramírez, Trompeta;L Morelia Cárdenas, Trompeta; Julio C. Duque, Bombardino; Jesús R. Zambrano, Trombón; Wiston Pernía, Trombón; Anderson R. Rosales, Corno; Saúl Rosales Chacón, Corno; Manuel E. Sánchez, Bajo; Cancio Alí Pino Pacheco, Bajo; Miguel E. Chacón G., Percusión; Richard Medina Z., Percusión; Neisy A. Chacón G., Percusión.
La Banda Municipal "Sucre" en la memoria colectiva de Lobatera: La añoranza por las querencias del lar nativo, en el recuerdo de cualquier hijo de Lobatera, es un acto regreso al pasado e inseparable lazo de unión y de afecto con la Banda "Sucre". Por ello, vienen al recuerdo aquellas Navidades con las misas de aguinaldo y el paseo de los pastores que organizaba la Srta. Delfina Sandoval; la Semana Santa con la solemnidad y el rígido luto de otras tiempos; las Ferias y Fiestas de Septiembre, en especial aquel 28 de septiembre de 1974, "Día del Reencuentro", emotivo acto promovido por Don Antonio Casanova, quien era el Presidente de la Junta de Feria y Fiestas y organizado por los lobaterenses residentes en Caracas y otras partes del país como José Mario Parra, Rufo Casanova, el General César Guerrero, David Guerrero, Celina Sandoval Chacón o Eutimio Sandoval Mora, así como los paseos de las peñas al ritmo inconfundible del pasodoble; las retretas dominicales y aquellas inolvidables e infinitas vueltas a la plaza Bolívar al paso de cada una de las piezas que interpretaba nuestra Banda y en cuyas vueltas, se podía admirar la belleza de la mujer lobaterense. Otros recuerdos se irán hacia las otroras solemnes misas donde el incienso junto a las melodías sacras que interpretaba Don Jesús Pino al armonio y el repicar alegre de las campanas de la mano de José Zambrano, subían hasta Dios como un canto de gratitud. El recuerdo también evoca aquellas procesiones por las estrechas calles del poblado que, acompañadas por el constante resonar de los atronadores estampidos del mortero, de las recámaras, cohetones o voladores, iban presididas por las notas marciales de la Banda Sucre interpretando alguna marcha militar. Todos estos momentos han marcado las etapas vitales en cada uno de los lobaterenses, siendo así como se puede afirmar con propiedad que en los últimos 97 años de nuestra historia, la Banda "Sucre" ha hecho también historia para la Historia de nuestro pueblo.
Recuerdo agradecido: Va nuestro recuerdo y agradecimiento debido, hacia aquellas personas que en su tiempo formaron parte de la historia de la Banda Municipal "Sucre" de Lobatera como directores o ejecutantes. Unos ya han alcanzado la Eternidad, otros viven en lejanas tierras pero aún su recuerdo perdura, ellos son: Luis Gonzaga Vivas (Primer Director), Marcos Damián Ovalles, Manuel Balbino Contreras, Horacio Cáceres, Altagracia Contreras, Isaías Morales, Justiniano Ruiz, Ignacio Contreras, José Erasmo Cárdenas, Calixto Sánchez, José Abel del Carmen Sánchez, Jesús María Pino (padre), Enrique Duque, Marcos Alirio Ovalles, Gregorio García, Roque Medina, Fidel Márquez, Miguel Ángel Parada, Darío García, José del Carmen Graterol, Régulo Sánchez, Jesús María Pino (hijo), Pablo García, Juan Contreras, Adonai Ruiz, Zenón Sánchez, Carpio Ramírez, Eleazar Alviárez, Juan Medina, Rufo Mora, Orlando Medina, Ricardo Zambrano, Ever Rosales, Yraima Yánez, Alexis Chacón, Franklin Niño, Eliseo Contreras, Higinio Sánchez, Mercedes Cárdenas, Yride Mora, Gonzalo Medina, Fidel Márquez, Freddy Pernía Sandoval, Tíbulo Zambrano García, Oscar Parada, Pedro Chacón, Luis Alviárez, Narciso Vivas, Oscar Chacón, Luis Hernández, Franklin Pérez, Luis Medina entre otros.

Lobatera, la de la entraña materna que recoge en sí el abolengo de toda esa historia antigua, porque de su seno fueron peregrinando los hombres que echaron a andar los otros pueblos circunvecinos, sigue allí; sus habitantes de ayer yacen en el osario de los tiempos, los de hoy se cobijan en sus muros amparadores y les dan palpitación de vida; los que vendrán mañana han de continuar la admirable historia de este lugar.
Textos y recopilación documental:
Dr. Samir A. Sánchez E.
Cronista de la Ciudad de Lobatera
Diseño y Diagramación: T.S.U. Doris Danil Romero Varela
Coordinación: T.S.U. Franklin Rosales M. Asistente de Cámara
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