En los últimos veinte años, la prevalencia de la obesidad en los niños ha aumentado bruscamente, especialmente en los países más desarrollados. La suba se explica, básicamente, por la alimentación pobre (agravada en nuestro país por la crisis económica) y la vida sedentaria, pero también por la presencia de relaciones conflictivas entre los padres e hijos en los que inciden ciertas pautas culturales propias de la época, la importancia de la correcta alimentación y del tratamiento psicológico.
La obesidad en los niños está prevaleciendo tanto, que casi se podría hablar de una epidemia. Se estima que hoy en día, en muchos países, uno de cada diez niños es obeso al llegar a los 10 años. Las enfermedades a largo plazo que se ven venir, como consecuencia de esto, están siendo una preocupación en muchos países.
Por eso, el objetivo de este trabajo, es informar a los lectores las causas, consecuencias, formas de pensar y vínculos relacionados con la Obesidad Infantil, para empezar a tratar de cambiar o al menos hacer el intento por evitar esta enfermedad tan dolorosa para los niños, informándolos y ayudándolos a conocer este mundo en el que tantos pequeños sufren.
La obesidad puede definirse como la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, aunque en realidad es una enfermedad que implica mucho más que eso: dificultades para respirar, ahogo, interferencias en el sueño, somnolencia, problemas ortopédicos, trastornos cutáneos, transpiración excesiva, hinchazón de los pies y los tobillos, trastornos menstruales en las mujeres y mayor riesgo de enfermedad coronaria, diabetes, asma, cáncer y enfermedad de la vesícula biliar son todos problemas asociados al exceso de peso.
A todos estos trastornos físicos hay que sumarles los problemas psicológicos provocados por la discriminación social y las dificultades para relacionarse con los demás que sufre una persona cuya figura desborda los límites de la silueta saludable. Además en la infancia el problema puede ser aún mayor por la angustia que provoca en el niño la cruel discriminación de los compañeros del colegio y amigos. Por ello, los especialistas que consultamos en la red Internet Explorer), coinciden en la importancia de prevenir y tratar la obesidad infantil.
Un niño se considera que es obeso cuando su peso sobrepasa el 20% de su peso ideal.
Los niños que comienzan con una obesidad entre los seis meses y siete años de vida el porcentaje de los que seguirán siendo obesos en la edad adulta es de 40% mientras para los que comenzaron entre los diez y trece años las probabilidades son 70%, porque las células que almacenan grasa (adipositos) se multiplican en esta etapa de la vida por lo cual aumenta la posibilidad del niño de ser obeso cuando adulto.
El mayor riesgo de la obesidad infantil es el hecho de que mientras menor sea el niño obeso, mayor el riesgo de desarrollar las complicaciones arriba señaladas durante el transcurso de su vida.
Las opciones disponibles para el tratamiento de la obesidad en niños son limitadas. En adultos con obesidad, hay medicamentos disponibles para ayudar a suprimir el apetito o que interfiera con la absorción de grasas. El uso de estos medicamentos no ha sido estudiado en poblaciones pediátricas. En niños obesos, los pilares de la terapia incluyen dieta y ejercicio, ambos importantes para el control del peso sea exitoso. En niños en crecimiento el objetivo del control del peso es a menudo el mantenimiento del peso, o sea mantener el peso actual mientras el niño crece en estatura, de esta manera alcanzando un BMI más apropiado. Los objetivos de calorías pueden ser estimados más efectivamente trabajando con un experto en nutrición (nutritionist), quien puede asesorar a la familia acerca de dichos objetivos, cómo estimar los tamaños de las porciones, y cómo hacer las elecciones apropiadas en cuanto a alimentos. El ejercicio debe consistir de 30 minutos de actividad aeróbica (caminar energéticamente, nadar, o andar en bicicleta) todos los días.
Las terapias de comportamiento también son útiles en el tratamiento de la obesidad. La mejor técnicas es que el niño se vigile a sí mismo, manteniendo un diario del ejercicio hecho y los alimentos comidos. Si el padre o madre de un niño más grande de edad trata de regular la dieta, el plan a menudo falla cuando el niño haya otras maneras de obtener alimentos. Los cambios en el comportamiento que son importantes incluyen sentarse a comer en la mesa, en lugar de comer enfrente de la televisión, siendo que estudios han mostrado que es más probable que los niños que miran la televisión consuman más calorías. Las comidas deben de ser hechas en un horario regular, para que el niño aprenda la hora apropiada para las comidas y minimice los refrigerios entre comidas. Fortalecer la autoestima y alentar al niño a tratar el control de peso con una actitud positiva también contribuirán a alcanzar el éxito.
La obesidad es una cuestión significativa en nuestra sociedad hoy día. Los niños obesos tienden a convertirse en adultos obesos; las complicaciones por la obesidad incluyen enfermedad cardiovascular, diabetes, e hipertensión. Un buen cuidado preventivo debe incluir la identificación de la obesidad, la identificación de cualquier complicación, y la iniciación del tratamiento.
El tratamiento debe ser personalizado y para ello debe efectuarse un buen diagnóstico. Las medidas a tomar básicamente son:
El índice de masa corporal (IMC), medido al menos una vez al año, es una buena manera de diagnosticar el desarrollo de la obesidad en un niño, como lo plantea el Instituto Francés para la Salud e Investigación Médica (Junio 2000).
El IMC tiene la ventaja de contabilizar tanto la altura como el peso del individuo. En la práctica, señala si un niño está ganando demasiado peso para su altura.
En contraste con los adultos, la cantidad de grasa en un niño varía fisiológicamente con su crecimiento.
- El gráfico de referencia del IMC muestra que el peso-por-altura:
Medición de Obesidad:
Para esto se utiliza el Índice de Masa Corporal (IMC), el cual equivale a:
|
Peso/Talla2 (Kg/mts2). |
- El IMC es el índice más utilizado para definir la obesidad y es útil en la clasificación del riesgo. Sin embargo, este índice no indica el porcentaje de grasa del organismo, para lo cual debe complementarse con otras mediciones como: Pliegues, Densitometría y RNM.
Relación Cintura / Cadera:
El Índice Cintura / Cadera nos permite definir el Tipo de Obesidad y su distribución de obesidad central o abdominal visceral, ya que se ha demostrado que no sólo es importante cuantificar la grasa sino también su localización.
Diámetro Cintura.
Diámetro Cadera.
Ginecoide ó Glúteo Femoral:
La grasa se deposita de:
Androide Central ó Abdominal:
La grasa se deposita de:
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
Efectos del Ejercicio Físico en el tratamiento de la Obesidad:
El incremento de la actividad física nos va a permitir un aumento de:
Como pudimos ver hasta ahora, la Obesidad trae no sólo problemas de exceso, sino muchas otras enfermedades que perjudican a nuestra vida. También se encuentran los problemas psicológicos y físicos. Todo esto le sucede a algunos niños en la infancia en la infancia… ¿pero por qué algunos niños nacen obesos?, ¿cuál es la alimentación correcta para que el niño no sufra esas consecuencias?... a continuación los informaremos sobre este tema y sus vínculos relacionados.
¿Mi bebé será obeso?
Que un bebé se vea "gordito" o que esté en el limite superior de su peso a una edad determinada, no quiere decir necesariamente que ese niño, cuando crezca, va a ser un adulto obeso.
Si se mantiene dentro de los límites, deseados del peso correspondiente a su edad, según va creciendo, no hay nada que temer: el niño se desarrolla en la forma en que se supone que lo haga.
A medida que el niño crece, aumenta su consumo de calorías y por lo tanto, aunque coma más, es posible que siga manteniéndose dentro de los límites deseables. Podría ser también que cuando el niño comienza a caminar, a correr y a interesarse en descubrir su nuevo mundo, que se olvide de comer.
Igualmente puede pasar por problemas familiares, problemas en la escuela y en ese caso, conviene prestar atención y adoptar una actitud conveniente hacia la comida: hacerla más atractiva, más nutritiva, etc.
Un Indicador casi seguro
Un índice casi seguro para saber si tu hijo será un adulto obeso, es mirar a su alrededor: ¿Qué clase de familia son ustedes? Si el niño proviene de una familia en que todos son obesos es muy difícil que el niño vaya a ser delgado. No sólo por herencia, sino por los hábitos de comida.
Alimentar a tu hijo no es una gran ciencia. Cada niño es un individuo que ya desde pequeño tiene sus gustos y preferencias. Algunos niños están listos para las primeras cucharadas de cereal a los 4 meses y otros a los 6 meses.
Entre usted y el pediatra pueden tomar la mejor decisión de cuándo introducir poco a poco frutas, vegetales y carnes.
Consejos de alimentación después de los 6 meses:
Las frutas y los vegetales cocidos, aplastados, o de los que ya vienen hechos puré en recipientes de vidrio. Sirve los vegetales antes de la fruta, porque los niños tienen una tendencia natural a preferir lo dulce.
La proteína, pollo o carne, debe estar hervida en agua o caldo, o aplasta bien una yema de huevo cocida y sírvela una vez al día.
Consejos de alimentación después de los 9 meses:
Corta los alimentos en porciones pequeñas para que el niño no se atragante. Una buena selección de frutas debe incluir plátanos y duraznos maduros. Y los vegetales: zanahorias, papas, frijoles.
Carnes blandas como pavo y carne guisada. Permite que el niño coma con los dedos hasta que desarrolle la habilidad manual para sostener un cubierto.
Consejos de alimentación después de los 11 meses:
Sirve siempre la mayor variedad posible de alimentos para que tu hijo se convierta en un adulto que coma de todo, solo que no abuses con las especias. Es mejor no acostumbrar al niño a comidas muy cargadas de sabores: mientras más naturales sean los alimentos mejor. Si lo acostumbras a la variedad, el niño por su cuenta irá ampliando el alcance de los sabores y las texturas.
La Obesidad Infantil es un verdadero problema, ya que en un gran porcentaje, el niño obeso será un adulto obeso, con todas las secuelas que la obesidad conlleva.
La siguiente es una tabla del ÍMCl normal para niños y adolescentes:
|
Edad (años) |
Niño |
Niña |
|
2 |
16.4 |
16.4 |
|
3 |
16 |
15.7 |
|
4 |
15.7 |
15.4 |
|
5 |
15.5 |
15.1 |
|
6 |
15.4 |
15.2 |
|
7 |
15.5 |
15.5 |
|
8 |
15.8 |
15.8 |
|
9 |
16.1 |
16.3 |
|
10 |
16.3 |
16.8 |
|
11 |
17.2 |
17.5 |
|
12 |
17.8 |
18 |
|
13 |
18.2 |
18.6 |
|
14 |
19.1 |
19.4 |
|
15 |
19.8 |
19.9 |
|
16 |
20.5 |
20.4 |
|
17 |
21.2 |
20.9 |
|
18 |
21.9 |
21.3 |
Aproximadamente del 25 al 28% de los niños presentan obesidad infantil, pero lo más preocupante es que en los últimos 20 años se ha incrementado de manera importante esta proporción hasta casi un 60% más.
El problema empieza desde la forma y el tipo de alimentación de la madre antes de concebir al niño, continúa con la forma y el tipo de alimentación de la madre durante el embarazo, la forma y el tipo de la alimentación de la madre durante la lactancia, la introducción de la alimentación (ablactación) en el bebe y así sigue esta cadena.
Artículos
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REINO
UNIDO |
|
El Gobierno británico está
estudiando un nuevo plan
que se basa en obligar a las personas obesas y fumadoras
a firmar un contrato en el que se comprometan a llevar
un estilo de vida saludable. Si cumplen su compromiso, la
sanidad pública dejaría de proporcionarles
asistencia, según asegura el diario "The Times".
Esta propuesta puede formar parte del manifiesto
laborista que se presentará para las
próximas elecciones generales, y según
indica el citado periódico, quieren presionar a los
ciudadanos para que el sistema de seguridad británico no tenga que
hacer frente a las innumerables enfermedades resultantes
de la obesidad o del consumo de tabaco. |
|
INVESTIGACIÓN |
|
Una proteína recién descubierta es
clave, junto a la comida en exceso y la falta de
ejercicio, para la obesidad, según un
artículo publicado ayer en la revista Journal of Biological Chemistry.
Científicos de la Universidad McGill de Montreal
(Canadá) manifestaron que esta es la primera vez
que se identifica un receptor proteínico presente
en las células grasas que es importante en el
metabolismo. |
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ESTADOS
UNIDOS |
|
El Grupo de
Negocios
de Washington sobre la Salud
(WBGH) creó el Instituto de Costos y
Efectos a la Salud de la Obesidad, con el fin de proponer
soluciones a esta enfermedad, que genera al
sector, un gasto de más de 12.000 millones de
dólares anuales, debido a los altos índices
de recursos
a los servicios de salud, a la menor productividad, al aumento del ausentismo, a
las altas primas de seguros de
salud y discapacidad y otras consecuencias asociadas
a la obesidad y a otros temas relacionados con el peso.
Según estudios, en el 2000, cerca del 65% de la
población adulta estadounidense
presentaba sobrepeso u obesidad. |
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Investigación sobre la obesidad en los genes |
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Una investigación aparecida en el
"American Journal of Clinical Nutrition" confirma, mediante
el uso de absorciometría de energía de
rayos X
dual (DXA en siglas inglesas) que el riesgo de desarrollar
obesidad se encuentra en nuestros genes. |
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ESTADOS
UNIDOS |
|
El porcentaje de chicos norteamericanos
hospitalizados por alguna enfermedad relacionada con la
obesidad ha aumentado súbitamente en los
últimos 20 años, de acuerdo a un estudio
difundido en la edición de mayo de Pediatrics. 10/07/2003 |
|
Rápido aumento de peso durante los primeros meses ligado a obesidad infantil: los bebes gordos son más proclives a ser niños obesos |
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En la edición de febrero de la revista Pediatrics, investigadores
afirmaron que las tasas de aumento de peso aceleradas
durante la infancia podría estar ligadas a
obesidad en la niñez. |
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Adolescentes obesas tienen más riesgo de osteoatritis: hallazgo refuerza la necesidad que los niños tengan un peso adecuado |
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Las adolescentes obesas tienen mayor probabilidad de necesitar un reemplazo de
cadera más tarde en su vida, debido al
vínculo existente entre obesidad y
osteoasrtritis. |
|
Médicos británicos proponen impuesto a comidas grasas |
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La sugerencia se suma a
discusiones sostenidas la semana pasada por el partido
laborista para establecer convenios que incentiven a los
fumadores y obesos a adoptar estilos de vida más
saludables. |
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Las niñas deportivas son menos proclives a la obesidad durante su adultez Según los resultados de un estudio de 486 participantes |
|
Las mujeres que realizan actividades deportivas en grupo durante su niñez o adolescencia son menos propensas a ser obesas durante su vida adulta, según un estudio publicado en la edición de febrero de la revista Preventive Medicine. Para el estudio, que fue dirigido por la doctora Catherine M. Alfano en la Universidad de Memphis, Estados Unidos, se entrevistaron 209 mujeres afro-americanas y 277 mujeres blancas sobre su participación en deportes grupales durante su infancia y adolescencia. Los investigadores también midieron el índice de masa corporal (IMC) de las participantes. Los resultados revelaron que las mujeres con mayor actividad física durante su juventud tenían un IMC más bajo y mayor nivel de actividad física. El estudio detectó también que esta asociación se mantiene aunque la dieta de las mujeres de ambos grupos no era saludable. Los autores subrayan que los programas cuyo objetivo es estimular la actividad física en las niñas, en especial en aquellas que no están interesadas en el deporte, podrían prevenir la obesidad en la vida adulta. (Preventive Medicine 2002;34:82-89. 11/02/2002) |
No lo olvides: en la obesidad es más fácil prevenir que remediar.
La obesidad es más que un problema estético, pues su presencia conlleva serios riesgos para la salud de los afectados. Lo más recomendable es que las generaciones jóvenes aprendan a prevenirla. El tratamiento del trastorno se basa, esencialmente, en un plan alimentario bien diseñado junto con un programa de actividad física frecuente, los cuales, en ciertos casos, pueden ser acompañados por el uso de medicamentos. También es muy importante el control de las alteraciones asociadas como la presión arterial alta y el exceso de grasas (colesterol y triglicéridos) en sangre.
Algunos padres piensan que la obesidad no es una enfermedad y que no hay que tratarla cuanto antes. Es importante hablarlo con los hijos o con alguna persona que tengamos cerca y padezca esta enfermedad, y apoyarlos y ayudarlos al respecto.
Es más frecuente que sufra un niño obeso que un mayor porque necesita protección y contención de parte de las personas que lo rodean.
Espero que el objetivo de este trabajo haya sido cumplido y que hayan captado lo importante que es brindar ayuda a un niño que lleve esta enfermedad; empezar por uno es importante; no importa cuán hereditaria sea esta enfermedad, lo importante es prevenirla cuanto antes.
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