Las áreas naturales de Venezuela tienen como características dominantes el contraste y la variedad de sus rasgos físicos, bióticos y panorámicos. En este aspecto, el país es enormemente rico y privilegiado al contar con espléndidos paisajes de costa, de llanura, de montaña y de selva donde las formas y el colorido se presentan en una amplia secuencia de matices.
En la montaña, el valor de esta riqueza alcanza niveles insospechados en la Cordillera de los Andes y particularmente en la parte conocida como Sierra Nevada de Mérida, al Occidente del territorio, única zona del país con características alpinas y cumbres cubiertas de nieve todo el año.
La creación de este Parque, que representa un biotopo singular en el país situado en la banda trópico-ecuatorial, asegura la preservación de una zona con características paisajísticas y ambientes excepcionales.
Hay que señalar que los descollantes atributos del Parque Nacional Sierra Nevada, el segundo creado en Venezuela en el año 1952, fueron reconocidos cuando el país no contaba aún con un estatuto orgánico de áreas naturales protegidas, legalmente establecido. Los singulares atractivos de la Sierra Nevada, con la elevada cumbre del Pico Bolívar a 5.007 m. de altitud sobre el nivel del mar, justificaban plenamente la decisión que entonces se tomó de preservar tan majestuoso exponente del biotopo de alta montaña.
El Parque fue establecido por Decreto No 393 de fecha 2 de mayo de 1952 bajo la denominación «Parque Nacional de la Sierra Nevada». Está situado en la región andina de Venezuela, en los Distritos Rangel, Libertador y Campo Elías del Estado Mérida y en los Distritos Bolívar y Pedraza del Estado Barinas. Su superficie que alcanza las 190.000 Ha., cubre 100.000 Ha. en el primer Estado y 90.000 Ha. en el segundo.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
El abrupto relieve del Parque está dominado por fuertes escarpas en ambos flancos del macizo de la Cordillera. En la vertiente Norte, que íntegra la cuenca del Río Chama, las cuestas son largas, más uniformes y pronuncia-das; la vertiente Sur presenta los rasgos orográficos más irregu lares, pero las pendientes son más suaves. Aquí se encuentran valles altos, angostos y profundos, por donde discurren ríos importantes como el Ticoporo, el Santo Domingo y otros que son aprovechados para el riego de las tierras de la llanura y para la generación de energía hidroeléctrica.
"Ortográficamente los terrenos del Parque Nacional pertenecen a las dos cadenas montañosas más importantes del Sistema de Los Andes Venezolanos: La Sierra Nevada de Mérida con el Pico Bolívar (5.007 m.), los picos gemelos Humboldt y Bonpland (4.942 m. y 4.883 m.), La Concha (4.920 m.), El Toro (4.755 m.) y el Pico León (4.740.); y la Sierra de Santo Domingo donde destaca como cima máxima el Pico Mucuñuque (4.672 m.) que proyecta su silueta en la Laguna Negra".
La geomorfología y geología de la Cordillera de los Andes son de las más interesantes de Venezuela. La sierra comenzó a levantarse durante el Oligoceno, en la segunda mitad del Terciario y las cumbres fueron cubiertas por las glaciaciones de la era Cuaternaria. Posteriormente, al retirarse los glaciares se originaron varias lagunas. Las rocas son metamórficas como los esquistos y el gneiss. Otras pertenecen al pre-Cretácico como las filitas y los esquistos arcillosos .
En el sector del Parque, situado en la jurisdicción del Estado Mérida, el clima es templado con temperaturas que varían, según la altura del sitio, entre los 0° y los 22°C., y las lluvias anuales exceden de 1.000 mm. De julio a septiembre son más frecuentes y fuertes las nevadas en la Sierra. Según Ewel y Madriz:
«Se reconocen tres pisos térmicos encima de la bioisoterma media anual de 60 C.: el subalpino, con biotemperaturas entre 6~ y 30 C., el alpino, con biotemperaturas entre 30 y 1,50 C. y el urval con temperaturas menores de 1,50 C.». En la vertiente Sur, donde los linderos del Par-que descienden a altitudes de 600 m. sobre el nivel del mar, el clima es cálido y húmedo y ello origina diferentes comunidades vegetales.
El sistema hidrográfico del Parque presenta la peculiaridad de sus lagunas, alrededor de treinta, la mayoría de las cuales son de origen glaciar y se encuentran situadas entre los 3.000 y los 4.500 m. de altura Algunas llevan nombres alusivos al color de las aguas: Laguna de Suero, de color blanquecino; Laguna de Sangre de color rojo, etc. Otras tienen también nombres característicos: Mucubají, La Canoa, La Canoita, Rollar, Rincón, Misteque, El Montón, Laguna Grande, Anteojos, Gallo, La Coromoto, El Fraile, La Careta, Laguna del Venado, etc.
Hay además ríos importantes como el Bumbún, el Ticoporo, el Curvatí, y el Pagúey que se originan en lagunas serranas y drenan en la vertiente Sur hacia las tierras llanas de Barinas. El Río Santo Domingo, que alimenta la gran presa hidroeléctrica general José Antonio Páez, se nutre fundamentalmente de las Lagunas La Victoria, La- Negra y Los Patos.
El drenaje natural de la vertiente Norte tiene lugar a través de cursos menores de carácter torrencial y de numerosos zanjones que descargan al Río Chama, principal colector de esta cuenca, cuyas aguas son evacuadas por un estrecho valle hasta su desembocadura al Sur del Lago de Maracaibo.
Las Zonas De Vida Y La Vegetacion
El Parque Nacional Sierra Nevada, debido a sus límites altitudinales muy amplios y extendidos, es el único en Venezuela que incluye toda una serie de sucesiones vegetales, que abarcan desde las selvas pluviales de las faldas de las montañas hasta los páramos y las nieves perpetuas de las cumbres andinas; Esta disposición de los diferentes tipos de vegetación en pisos o fajas altitudinales refleja la influencia ejercida por el factor climático sobre la vida vegetal. Se sabe que a cada 1.000 m. de aumento de altitud corresponde una disminución de 5,7 de la temperatura media anual y en relación a este parámetro climático dominante se manifiestan también las adaptaciones específicas de las plantas y de las comunidades constituidas por ellas.
La flora de los distintos pisos climáticos sigue un patrón definido, regido por la influencia de la altura. En cada piso altitudínal existe una cierta homogeneidad en los tipos de asociaciones vegetales y en el número y clase de las especies de plantas.
Esto es particularmente notorio en la zona del páramo, donde la flora exhibe unas características muy particulares. De acuerdo con Pittier , en sus observaciones acerca de la flora del páramo, los frailejones crecen hasta altitudes de 4.500 m. y que varias otras especies de fanerógamas y criptógamas vasculares lo hacen por encima de los 4.200 m.; tal es el caso de la especie llamada coloradito, un árbol que ha aparecido a los 4.150 m. de altitud.
La flora de este Parque Nacional comprende varios miles de especies, pero nuevas exploraciones botánicas en áreas poco conocidas o difícilmente accesibles aumentan considerablemente cada año especies nuevas para la ciencia. Por esta razón se dará aquí solo una breve reseña de la vegetación sumamente variada de este Parque Nacional.
La mayoría de los bosques ubicados entre los 2.300 y los 3.200 m. de altura son selvas nubladas, las cuales a su vez presentan aspectos diferentes en relación a su situación altitudinal. Así se puede notar que los bosques de la faja más baja, que se extiende entre los 2.300 y los 2.600 m. presentan además de los abundantes helechos arborescentes, las siguientes especies arbóreas: el pino laso, varias especies de cordoncillo, el higuerón, el mují blanco, el saisai, el peonio colorado, el tuno morado, el cedrillo de montaña, el caña-flote, el marfil, el cobalonga, el quindú blanco, el mortiño negro, el cuero de sapo negro, etc. Entre los 2.600 y los 2.800 m. se encuentra una selva de transición, que aun contienen un porcentaje notable de especies características de la faja inferior, pero el número total de especies es notoriamente menor. Los árboles más conspicuos y dominantes en este tipo de selva nublada son el pino aparrado, el palo de hierro y la mano de león, junto con el humo de páramo, el manteco negro, el frailejonote y el calecíto. A partir de los 2.800 m. y hasta los 3.000 o 3.200 m., el bosque alto va siendo paulatinamente sustituido por una selva nublada baja, con árboles de tamaño muy reducido, pero caracterizado por una gran abundancia de todo tipo de epifitas: helechos, bromeliáceas, orquídeas y briófitas (musgos y hepáticas), evidentemente favorecidas en su crecimiento por la frecuente presencia de nieblas durante casi todo el año. Por otra parte, se puede notar la casi completa ausencia de plantas trepadoras en este tipo de bosque, con la excepción de unas pocas especies, como el granate y el raizudo. Los árboles más comunes en es-tos bosquecillos, que frecuentemente se presentan en pequeñas colonias aisladas a alturas entre los 4.000 y los 4.300 m. son el quitasol, el saisai, el coloradito, el achotico, el cilantrón y el birabirón de páramo. Hasta los 4.600 m. aproximadamente el paisaje corresponde a la formación de páramo, en el cual abunda el frailejón Espeletia que es la especie más característica y llamativa de los páramos. Una de las plantas más curiosas del páramo es él cordoncito gris, un helecho con el tallo erecto y no ramificado, completamente cubierto por una capa de pelos finos de color blancuzco o ferroso.
La Fauna Silvestre
La fauna no está distribuida uniformemente en todo el Parque, sino que tiende a concretar-se en la vertiente Sur, donde predominan, en las partes subtempladas y cálidas situadas a menor elevación, las masas forestales de bosques montanos y de selva pluvial. De todos modos no debe pensarse que la fauna de la vertiente Norte es pobre, sino únicamente menos abundante y variada.
Se ha constatado la presencia de especies singulares como son el oso de anteojos o frontino y el gran cóndor de Los Andes, dos animales muy importantes desde el punto de vista biológico, por contar con poblaciones muy reducidas que fueron diezmadas por el hombre en el pasado y estar su supervivencia amenaza-da. El Parque Nacional constituye su mejor protección, ya que en él se encuentran a salvo de las predaciones humanas y tienen condiciones más favorables para su evolución y reproducción. Entre otros mamíferos localizados en el interior del Par-que están el puma o león americano, el jaguar, el tapir o danta de montaña, el zorro cangrejero o lavamanos, el mono araguato, el rabipelado, la ardilla, el venado matacán, etc. Como más representativos de la zona del páramo podemos citar la lapa andina paramera, el coatí o zorro guache de la cordillera, el puercoespín y la musaraña.
Entre las numerosas aves que se pueden localizar en las selvas, lagunas y páramos de este Par-que Nacional de alta montaña, podemos citar las siguientes: el pato serrano, el águila de copete, la becasina andina, la paloma gargantilla, la cotorra cabeciblanca. la lechuza, etc. Todas pueden ser visitadas y disfrutadas gracias a un moderno teleférico que une a la ciudad de Mérida con el Pico Espejo a una altura de 4.765 m. y que le sitúa en la categoría del más alto y más largo del mundo.
El sistema, que tiene una longitud de 12,5 km., consta de cuatro tramos independientes: el primero, Mérida-La Montaña, a 2.442 m., salva, en un desnivel de 867 m., el cañón del Río Chama y atraviesa zonas verdes de cafetales y de caña de azúcar hasta llegar a la selva nublada. Desde esta estación se puede observar casi en su totalidad el valle del Chama, la ciudad de Mérida y otras poblaciones vecinas. El segundo tramo, La Montaña-La Aguada, a 3.452 m., tiene una longitud de 3 km. y salva un desnivel de 1.013 m., constituyendo uno de los tramos más espectulares. En el trayecto se pueden observar bellos paisajes que incluyen las escarpadas pendientes del Pico El Toro y, más arriba, el mismo Pico Bolívar. FI tercer tramo, La Aguada-Loma Redonda. situada a 4.045 m., recorre una distancia de 2.475 m. y un desnivel de 594 m. Durante el ascenso se puede observar el Glaciar de La Concha y los ventisqueros del Pico Bolívar, con la altísima Cascada del Sol, que tiene su nacimiento en la Cañada de Las Nieves. El cuarto tramo, Loma Redonda-Pico Espejo, a 4.765 m., recorre un tramo de 3 km. de largo y 722 m. de desnivel. En el trayecto se observan lagunas, donde se practica la pesca de la trucha. Desde esta última estación se puede observar la cumbre del Pico Bolívar y el busto de bronce del Libertador allí ubicado, las maravillosas vistas de La Corona, formada por los picos gemelos Humboldt y Bonpland y el Glaciar de Timoncíto, las serpenteantes formaciones del Valle del Chama, la dilatada llanura y un océano de selva húmeda tropical que se extiende hasta el infinito en las tierras bajas de Portuguesa y Barinas.
El Parque de la Sierra Nevada ofrece magnificas oportunidades para la investigación científica y para la educación naturalista, y además posee un gran potencial turístico. En éstos cabe mencionar: 1) La Laguna de Mucubají, situada a dos horas de Mérida por la carretera que va al páramo y hacia Barinas. En este sector está también la Laguna Victoria, donde se permite la pesca de la trucha en épocas de temporada. Hay camino que conduce a la Laguna Negra, a la Laguna de los Patos y al Pico Mucuñuque; 2) el sector de La Mucuy, a veinte minutos de Mérida donde existe una piscifactoría de truchas y una zona experimental de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Los Andes; 3) el sector de Los Nevados, en la parte alta de la Sierra, con sus reliquias históricas y otros aspectos socioculturales de interés; 4) el sector de los poblados Paramito y Mondandán, al cual se llega por un camino de montaña que comunica Mérida con el pueblo de El Morro.
Vías De Acceso
A Mérida se puede llegar a través de cinco vías que la comunican con el resto del país. La carretera Trasandina, que viene de la población de Valera en el Estado Trujillo y otra vía que parte de los Llanos de Barinas, las cuales se juntan cerca del Pico El Águila, en el sitio llamado Apartaderos. La vía Trasandina que sale de San Cristóbal y llega a Mérida por el Sur. A esta vía llegan sendos ramales que comunican a Mérida con la carretera Panamericana en la hoya del Lago de Maracaibo. El ramal Mérida-La Azulita y el ramal La Victoria-El Vigía. Las carreteras mencionadas de montaña están pavimentadas y son transitables todo el año.
Al Sureste de Caracas se encuentra el bosque de Guatopo, un importante macizo de frondosa montaña que es representativo de la selva húmeda tropical venezolana. Este singular enclave de alta y densa vegetación aparece como solitaria isla de verdor y riqueza biológica en medida de un paisaje alterado y deteriorado por el hacha, el fuego y la escardula, y regula uno de los sistemas hidrográficos de mayor importancia, como es la cuenca del Rí9 Tuy, asiento de la ciudad de Caracas y de más del 20½) de la población del país.
Debido a la imperiosa necesidad de preservar a perpetuidad este extraordinario sistema natural, vital para Caracas y para la región, el Gobierno tomó la decisión de crear el Parque Nacional, creado por Decreto N.0 122 de fecha 31 de marzo de 1958. En uno de los considerandos se destacaba: «Que en los estudios realizados por los organismos competentes se ha llegado a la conclusión de que las aguas de los ríos y quebrados que se encuentran dentro de Guatopo son indispensables para proveer de suficiente cantidad de agua a la ciudad de Caracas y su área metropolitana, pues no es factible encontrar otras fuentes.>¡
El Parque Nacional Guatopo está ubicado en los Distritos Independencia, Lander y Acevedo del Estado Miranda y Distrito Monagas del Estado Guárico. Enclavado sobre la región montañosa de la Cordillera del Interior, entre las poblaciones de Santa Teresa del Tuy y Altagracia de Orituco, ocupa una extensión de 92640 Ha.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
El clima y particularmente la hidrografía son los factores físicos más relevantes en la zonade Guatopo, teniendo en cuenta la relación de estos factores con la riqueza hídrica allí existente y dada la importancia que tienen estos recursos para el abastecimiento de la ciudad de Caracas y de otras poblaciones.
Con respecto al clima se puede observar que, como Parque comprende superficies cuyas elevaciones sobre el nivel del mar van desde los 200 m. hasta por encima de los 1.400 mt, las variaciones altitudinales del relieve originan dos principales pisos térmicos: el primero, que llegaría hasta los 800 m., es un piso térmico tropical el segundo por encima de los 800 m. hasta las alturas mayores de la Cordillera, es el piso térmico subtropical. En el primero prevalecen las altas temperaturas, pudiendo arcar el termómetro hasta 37°C., en sí-tíos cercanos a la región de Macaira, en tanto que en las proximidades de las cimas de las montañas, la temperatura es mucho más templada y puede bajar en la madrugada a mínimas de 140 C. En conjunto el Parque tiene un clima cálido que es atemperado considerablemente por los vientos y por la acción refrescante de las grandes masas de vegetación boscosa. Por otra parte, la forma y orientación del relieve, que expone los flancos de las montañas a la acción de los vientos y a una constante nubosidad, influye decisivamente sobre el régimen de precipitaciones que resultan sumamente fuertes durante todo el año, habiéndose registrado pluviosidades máximas de hasta 3.200 mm. anuales. Los meses más lluviosos son octubre, noviembre y diciembre, y los más secos marzo y abril.
La alta pluviosidad es obviamente, un factor condicionante de la hidrografía y de la abundancia de agua que se acumula en esta área protegida. En efecto, en cl macizo de Guatopo hay una extensa red de drenaje natural, la cual se manifiesta a través de numerosos ríos, riachuelos y quebradas que allí nacen y discurren tanto hacía la vertiente del Caribe como hacia la del Orinoco. La disponibilidad de tan enormes recursos hídricos, el hecho de que las aguas sean puras y estén libres dc contaminación y que tales recursos existan en una región geopolítica y socioeconómica tan importante, destaca la trascendencia de la medida oficial que aseguró la protección de esta zona bajo régimen de Parque Nacional.
Las Zonas De Vida Y La Vegetacion
La vegetación del Parque Guatopo se puede diferenciar en términos muy generales, desde el punto de vista fisonómico, en dos grandes categorías: 1) El Bosque Tropical Húmedo, que cubre la mayor extensión; y 2) las formaciones semihúmedas o secas.ntegradas por bosques menos densos y caducifolios. Dentro de esta categoría, que ocupa cerca de un tercio del área del Parque, en tierras situadas a menor altitud, aparecen matorrales y formaciones de plantas xerofíticas, indicadoras de una baja pluviosidad.
De acuerdo al Estudio de Zonas de Vida de Venezuela en el Parque Nacional Guatopo están presentes dos asociaciones: el bosque humedo Premontano y El Bosque Húmedo Tropical. El primero recibe un promedio anual de precipitación entre los 1.000 y los 2.000 mm., esta lluvia viene a ser cuatro veces mayor que la evapotranspiración. En la alta montaña, donde las nubes cargadas de humedad procedentes del mar chocan con la barrera orográfica, se observa la llamada «asociación atmosférica del bosque nublado». Algunos géneros de árboles presentes en el Bosque muy Húmedo Premontano son: Sloanea, Pterocarpus y Ficus. Otros rasgos característicos dignos de mencionar acerca de este bosque son: el gran número de especies vegetales existentes, el marcado desarrollo del epifitismo, la presencia de muchas orquídeas y la existencia de un estrato medio constituido por árboles más pequeños y por varías especies de palmas.
En el Bosque Húmedo Tropical, la precipitación es también muy abundante pero nunca igual a la del Bosque Húmedo Premontano. La vegetación es también exuberante y variada y los árboles de gran porte, aunque la densidad y la estructura de la masa vegetal son menores y menos compleja que la del Bosque muy Húmedo Premontano. El Estudio de Zonas de Vida señala como árboles comunes, indicadores del Bosque Húmedo Tropical, a las siguientes especies: el cedro amargo, la carapa, el balso y la coroba.
El Parque Nacional Guatopo está cubierto en su mayor parte, de un bosque alto y denso, principalmente de tipo húmedo siempre verde, formado por una variada vegetación altamente diversificada en la que existen especies arbóreas, arbustivas, lianas y epífitas, todas presentes en gran número. La exuberancia de la flora epifita, en particular de orquídeas, está claramente favorecida por las óptimas condiciones de pluviosidad y humedad del aíre en casi todo el área del Parque Nacional. Algunas de las orquídeas encontradas allí son de una belleza extraordinaria, como la mariposa y la Chysis aurea con sus flores amarillas; casas. La abundante humedad sin embargo favorece también el exuberante crecimiento de una gran variedad de palmas y helechos arborescentes. Una especie de estas palmas Asterogyne spicata, es endémica del Parque. También una especie de las Melastomatáceas, Tococa perciara, se conoce exclusivamente en Guatopo. Se trata de un llamativo arbusto de unos 2 m. de alto de hojas grandes con el envés de color rojo vino y cuyas cabezuelas exhiben numerosas flores blancas que luego producen unos frutos azules. Entre los cientos de especies arbóreas encontradas en el Par-que Nacional sólo unas pocas pueden ser citadas por ser las más comunes, como las pertenecientes a las familias de las Sapotáceas, Leguminosas. Miristicáceas, Lauráceos, la familia de los Cocos de Mono, Cecythidáceas, Moráceas, y, Burseráceas. Aquellas áreas del Parque ubicadas en elevaciones menores muestran condiciones climáticas más calientes y secas, acompañadas por una pluviosidad media anual menos acentuada. Debido a estas características ambientales se encuentran allí formaciones vegetales más bien xerófilas y bosques con un mayor porcentaje de árboles decíduos. Entre éstos cabe mencionar los más comunes que son el sangre de drago y el araguaney, ambos de llamativas flores amarillas, el tiam9 con flores blancas y fragantes, y el indio desnudo con su típica corteza brillante de color cobre. Un arbolito más pequeño pero muy llamativo del Parque es el coralito con sus inflorescencias muy conspicuas de flores amarillas, anaranjadas y rojas.
Mientras la mayor parte del Parque Nacional Guatopo está cubierto, aún hoy, por selvas vírgenes o muy poco modificadas, esto no sucede en algunas áreas más bajas, donde existen diferentes tipos de vegetación secundaria y zonas de bosques talados. En estas áreas perturbadas y más abiertas se pueden encontrar, entre los árboles más representativos, el balso con sus hojas grandes y las semillas cubiertas de lana, y el yagrumo con amplias hojas lobuladas, de color gris-blancuzco, que constituyen la fuente preferida de alimento para las perezas.
La Fauna Silvestre
A semejanza del Parque Nacional Henri Pittier, las poblaciones animales de Guatopo resaltan por dos características principales: su elevado número y su patente heterogeneidad. Debido a que las especies que han sido identificadas en Guatopo, son muy numerosas, solo se hará referencia de algunos de los ejemplares que aparecen en la lista que se da en el informe del Ministerio de Agricultura y Cría. Entre los animales típicos que figuran en esta lista se encuentran: el báquiro, el jaguar o tigre americano, la corpulenta danta o tapir, monos como el araguato, y el capuchino o machango; roedores como la lapa, el acure de monte o pícure, el ratón casiragu~~ Otros mamíferos que viven <n el Parque son el venado caramerudo, el cachicamo montañero, el conejo de monte selvático, eJ puma o león americanó, el cunaguaro, el tígrito manigordo, la ardilla común, el mapurite o zorrillo, la comadreja, el oso melero, la pereza, el oso palmero y el guache rojizo.
Entre las aves que el informe del Ministerio distingue se encuentran: el águila arpía. diferentes colibríes, el tucán diostedé, la pava de monte o pava real, el paují copete de piedra, la gallina azul, las ponchas y soisolas, el guacamayo rojo-verde, el perico siete colores, la paloma de montaña, el pichón perdiz, la paloma rabo blanco, el gavilán macagua, la guacharaca, el arrendajo, el pico de plata, el cardenalito, la paraulata montañera corona azul y el querrequerre. El cardenalito, una especie seriamente amenazada de extinción por capturas excesivas con fines comerciales, encuentra en el Parque Guatopo un auténtico santuario de protección.
Entre las serpientes venenosas se registra la presencia de la macagua o mapanare guayacán, la tigra mariposa, la cascabel y la coral. Con relación a las serpientes no venenosas, el informe del ministerio dice que hay serpientes que se comen y matan a las venenosas.
Vías De Acceso
Desde Caracas se puede llegar al Parque por tres vías terrestres.
La autopista Caracas-Valencia hasta el distribuidor vial de los Totumos, donde se toma la vía que conduce !~a la población de Charallave; continuando de allí por la carretera que lleva a Santa Teresa del Tuy y siguiendo la ruta que, cruzando el Parque, se dirige a Altagracia de Orituco; La vía que va de Petare a anta Lucía y a Santa Teresa del Tuy; y La Carretera Caracas-La Mariposa-Charallave. Desde este último punto se puede ir al Par-que por vía de Ocumare del Tuy o de Santa Teresa del Tuy. Desde la costa y Barlovento en el Estado Miranda, se puede acceder por el ramal que parte cerca de la población de Caucagua y que atraviesa la población de Araguita hasta el sitio llamado Alpes del Tuy, sobre la carretera Santa Teresa-Altagracia de Orituco. El Parque cuenta con una serie de miradores panorámicos a lo largo de esta carretera, entre los Alpes y la oficina de Administración, con unas vistas extraordinarias.
Aparte de estas vías de acceso hay una carretera de tierra por el lindero Sur que enlaza a Ocumare con el Peñón, Curípital, El Samán, Río de Piedra, Las Bestias y Guanapito. También existen varios senderos y caminos que pueden recorrerse todo el año en bestias o a pie, ofreciendo así al visitante una de las mejores opciones para el recreo al aire libre. Una excursión a través de la intrincada selva da oportunidad de apreciar realmente los rasgos monumentales de las grandes masas forestales, escuchar el concierto de trinos, cantos y ruidos producidos por los animales al moverse y desplazarse, captar los agradables aromas de las plantas, respirar el aire puro de la montaña o simplemente detenerse a contemplar el maravilloso paisaje.
Las excursiones y caminatas pueden hacerse utilizando la vieja vía de «La Guzmanera», un camino a través de la montaña construido durante la administración del presidente Guzmán Blanco para el tráfico de carretas, que se movilizaban entre las poblaciones de Altagracia de Orituco y Santa Teresa del Tuy.
Desde que fuera fundada en 1567 por Diego de Lozada, la ciudad de Caracas gozo de una merecida fama por la condiciones ambientales excepcionales que reinaban en su alargado valle. Asentada en una alta meseta montañosa cercana al litoral, dotada por recursos naturales y de un clima subtropical sin grandes variaciones en la temperatura y en la pluviosidad anual, la capital de Venezuela fue hasta las cuatro primeras décadas del siglo pasado, el centro urbanizado por excelencia del país y el principal polo de atracción de la población rural.
Este prominente rasgo fisiográfico, que define por el Norte el limite del valle, está indefectiblemente unido a la historia y a la ecología de la ciudad y es parte vital de la misma. Por eso se han hecho grande esfuerzos para preservarlo, ya que forma prácticamente una unidad con la ciudad de Caracas.
En 1952, con ocasión de reunirse en Caracas la Asamblea de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales (UICN) se propuso que el Cerro El Avila fuese declarado Parque Nacional.
En 1954, el Rvdo. Hermano Ginés, director de la Sociedad de Ciencias Naturales La Salle, ponía una vez más de relieve el valor de la montaña cuando afirmaba que «Caracas puede sentirse orgullosa y agradecida de haber sido favorecida por la Naturaleza con montañas como la área con inclinaciones muy fuertes y valles en forma de V.
Las rocas están constituidas principalmente por aquellas pertenecientes al Cretácico, altamente deformadas y meteorizadas sobre un núcleo de granito de edad no determinada.
La lluvia es más abundante en la vertiente Norte que en la Sur y en especial en la zona más alta. La faja litoral hasta los 600 m. sobre el nivel del mar es relativamente seca. En la vertiente Sur la zona de condensación tiene lugar a partir de los 1.500 m. y en la vertiente que drena hacia el litoral a partir de los 900 m.
La temperatura fluctúa con relación a los diversos pisos altitudinales. Al nivel del mar la temperatura media es de 27 C. en el Valle de Caracas a 900 m. De altitud es de 22 C. y en el Pico Naiguatá, Jahn midió temperatura de 1,5C. y debe bajar de los 0°C. ya que excursionistas han constatado la formación de hielo en dicho pico.
Las Zonas De Vida Y La Vegetacion
Debido a sus diferentes altitudes que oscilan desde cl nivel del mar hasta los 2.765 m, en el Parque encontramos una serie de diferentes formaciones vegetales que Pittier clasificó en:
El Bosque Xerofítico: Se encuentra solo en la vertiente Norte entre el nivel del mar y los 500 m. de altitud.son comunes en este bosque las especies xerofiticas características de zona seca. Las especies más típicas son las siguientes: el cují negro, el caramacate, el tiamo, el eQí. el dividive, el olivito, el indio desnudo, el roble, el cardón, el guamacho, el cariaquito, la tuna.
El Bosque Tropófilo: Se caracteriza porque tiene una estación de marcada sequía y árboles caducifolios, lo que le da en esa época un aspecto de extrema arídezÚEn la ladera Norte del Parque lo encontramos entre los 500 y los 1.000 m. sobre el nivel del mar. Las especies más características son: el copey, el jabillo, el araguaney, el bucare, el caro, el pardillo, el indio desnudo.
La Sabana Montana: Este tipo de vegetación se presenta principalmente en la vertiente Sur que da hacia Caracas>entre los 1.000 y los 1.600 m/ Estas sabanas son originadas pór la regresión del bosque debido a causas humanas, en especial las talas, el pastoreo y los incendios. Las sabanas constituyen un subclimas, es decir, una vegetación cuya evolución ha quedado detenida por factores artificiales. Su fisonomía es la de una alfombra de plantas herbáceas en la que predominan las gramíneas salpicadas de árboles y arbustos según el grado de degradación en que se encuentre.
Las especies más características son: el capim melao, el micay, el gamelote, el toporón. el hipericon, el salvia, el hayuelo, el tara amarilla, el quiripití, el mameicillo y el mantequero.
La Selva Nublada: En el tramo de la Cordillera de la Costa, donde está ubicado el Parque Nacional El Ávila, se presenta a altitudes que varían entre los 900 y los 2.500 m. En la ladera Norte del Parque la selva nublada aparece desde 900 m. y en la ladera Sur a partir de los 1.500 m.
En esta selva los árboles son de porte elevado y están siempre verdes. Las nubes y la nebliria que invaden la selva se forman por las corrientes ascendentes del aire calentado por el sol a nivel del mar. A medida que este aire sube por las laderas de la montaña se va condensando y forma extensas nubes que envuelven al bosque con húmeda neblina, la cual al llegar al punto de saturación produce cortas lluvias. Esta humedad es la causa de que es-tos bosques tengan una gran variedad de especies de la familia de las Orquídeas, Helechos, Bromiliáceas, Aráceas, Peperomias, Cesneriáceas, Rubiáceas y Mirtáceas. Además, son abundantes los helechos- arborescentes con su característica belleza así como una gran variedad de palmeras.
Las especies más representativas que se observan en el Parque de El Avila, a cuyos pies se cobija y de cuyo paisaje puede disfrutarse permanentemente. Esa montaña y otras circundantes... constituyen no sólo el elemento paisajístico cantado por los poetas y el origen de muchas aguas, sino que viene a ser providencial para proporcionar aquel factor que le falta al hombre en la ciudad... el contacto con la Naturaleza.
Estos, significativos antecedentes, junto con el violento crecimiento que experimentó Caracas, en la década de los años 59, constituyeron la principal motivación para que el Gobierno Nacional tomara la sabia y previsora decisión de decretar la creación del Parque Nacional.
La disposición oficial fue muy acertada y oportuna, ya que permitió hacer frente a las fuerzas incontroladas de expansión física y demográfica de la ciudad, que amenazaban con desbordar-se sobre la montaña mayor. Ella también subrayaba, desde luego, el interés de revalorizar la única zona verde homogénea de la metrópoli, poniendo al servicio y disposición de una numerosa población una zona de expansión al aire libre en las proximidades de la ciudad.
El Ávila juega un papel trascendental como zona de dispersión poblacional y como pulmón vegetal además de los grandes beneficios que puede rendir a la investigación científica, a la educación ambiental y al esparcimiento de la población.
El Parque Nacional El Ávila fue establecido por Decreto N.0 473 de fecha ]2 de diciembre de 1958, el cual afectó un área de 66.192 Ha. El 25 de marzo de 1974 se emitió el Decreto N.0 30.408 que incorporó tierras adicionales al Parque y aumentó su superficie a un total de 85.192 Ha.
El Parque El Ávila tiene condiciones y situaciones muy especiales, ya que en casi todo su perímetro limita con áreas urbanas, lo que crea serios problemas de conservación del medio. A pesar de ello ha sido posible mantenerlo fuera de la vorágine urbanística, destacándose que, el establecimiento del límite urbano de Caracas por la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano se realizó acatando los linderos fijados en el Decreto de creación del Parque. En su interior se asientan algunos pequeños caseríos cuyos habitantes viven de una agricultura de tipo tradicional (conucos) y algunos asentamientos de cultivadores de flores, hortalizas y frutos menores. Sin embargo tales actividades están limitadas.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
La parte central de la Cordillera de la Costa tiene cerca de 350 km. de largo de Este a Oeste y el sector central de este tramo lo ocupa el Parque Nacional El Ávila. Se eleva abruptamente desde el mar y en ella se encuentran los picos más altos: el Pico Naiguatá con 2.761 m. y el Pico Oriental de la Silla de Caracas con 2.640 m.7
El drenaje de esta cordillera está formado por numerosas quebradas de curso corto con una clara dirección Norte-Sur. Sus pendientes son muy pronunciadas lo que hace que estos arroyos tengan frecuentes cascadas, que constituyen un elemento paisajístico importante.
El desarrollo fisiográfico de la Cordillera de la Costa muestra principalmente estados jóvenes, con laderas muy pendientes y cursos de agua que drenan el son: el guayabo de hierro, las variadas especies de matapalo, el almendro, la santa maria, la quina, el quesillo y varias especies de copey
El Matorral Andino: Esta interesante formación es una de las más atractivas, desde el punto de vista florístico y paisajístico, del Parque Nacional El Ávila.
El matorral andino se confunde con el páramo andino en el tramo del Parque que comprende el Pico Occidental-La Silla de Caracas, Pico Oriental y la Fila Maestra hasta el Pico de Naiguatá donde la temperatura puede llegar hasta 0°C.
La humedad relativa es muy alta, como en la selva nublada, por lo que estas dos formaciones tienen gran resistencia natural para defenderse de los incendios forestales.
Entre las especies de este matorral andino encontramos: el incienso, la rosa de El Avila, el bambucillo, la hierba de páramo y el lirio de monte. Entre las orquídeas se encuentra el Epidendrum cardiogossum.
La Fauna Silvestre
La fauna del Parque Nacional El Avila es muy abundante y variada. Aquí, como en el Parque Henri Pittier, aparecen las muestras más representativas de la fauna de la Cordillera de la Costa.
Entre los mamíferos encontramos el tigre o jaguar, el león o puma.
El venado matacán, especie que estuvo hace pocos años a punto de desaparecer del Parque por la gran presión cinegética de que fue objeto, tiene hoy poblaciones bastante abundantes en el interior del mismo. Además se encuentran el zorro guapán, el tigrillo, la comadreja. el picure, la pereza, la ardilla, el puercoespin, el conejo de monte los monos araguatos, los cachicamos y báquiros.
De las numerosas especies que forman la rica avifauna del Par-que merecen citarse la guacharaca, la perdiz, la paloma turca o rabo blanco. el periquito, el garrapatero. el saucé, el aguaita-camino, diversos colibríes, el pico de frasco, el cristofué o pecho amarillo, el querrequerre, la paraulata montañera y el turpial que es el Ave Nacional.
Varias especies de serpientes venenosas viven en El Ávila, entre ellas la cascabel, varias especies de corales, la tigra mariposa y la mapanare.
Facilidades De Uso Del Parque
La peculiar situación del Par-que Nacional El Ávila, prácticamente unido a la capital de Venezuela, hacen de él un Parque de características muy especiales. El desarrollo urbano de Caracas en las últimas dos décadas ha sido posible a costa de las modificaciones de la topografía mediante grandes movimientos de tierra, lo que ha provocado la destrucción de grandes masas de vegetación y una modificación muy notable del paisaje original. El Ávila está llamado a ser una gran área de recreación al aire libre donde los habitantes de la zona metropolitana tengan la oportunidad de tener un contacto directo con la Naturaleza.
Por sus características topográficas el Parque tiene grandes posibilidades para el excursionismo. En la actualidad existe una amplia red de senderos habilitados especialmente para ese deporte donde el visitante encuentra esparcidos diversos puestos de guardaparques dotados de sistema de radiocomunicaciones, agua potable, primeros auxilios, refugios, teléfonos automáticos, señalamientos y croquis.
El sector más desarrollado es la vertiente de El Ávila que linda con Caracas, desde el abra de Tacagua al Oeste hasta la Quebrada Ayala en el Este. Este sector cuenta con unos 200 km. de senderos para el excursionismo, sitios especialmente acondicionados para picnic y 40 km. de carreteras de trocha estrecha para vehículos de doble tracción.
Además, se dispone aquí de un teleférico que saliendo de Caracas en la zona de Maripérez, llega al Pico El Ávila a 2.180 m. y baja luego hasta el litoral. El teleférico permite que el Parque sea visitado por una gran cantidad de personas ya que hasta un millón cada año utilizan este medio de transporte.
Para los estudiosos de la Naturaleza la posibilidad de observar los cambios de la vegetación desde el nivel del mar hasta la Fila Maestra y luego descender hasta la cota 1.000 de Caracas, es una experiencia inolvidable.
Las rutas más usadas por los excursionistas son: la que parte de Caracas al Pico Naiguatá y de aqui al pueblo de Naiguatá en el litoral, por la Fila Maestra pasando por la Silla de Caracas. el Pico Oriental y el Pico de Naiguatá; también la de CurupaoFila del Indio-La Sabana.
El Parque cuenta con el Centro Recreativo Los Venados donde funciona la Administración del mismo. Este sitio es muy visitado y consta de una vieja casa con su gran patio para el beneficio del café, que fue restaurada como museo, con instalaciones de auditorio, biblioteca y dormitorios colectivos, además de una extensa área cubierta de césped para el esparcimiento al aire libre donde se cuenta con todas las facilidades básicas. Todos los días festivos y los sábados y domingos se realiza un programa divulgativo sobre la Conservación de los Recursos Naturales Renovables mediante conferencias, diapositivas y películas.
Un aspecto que hay que resaltar es la presencia en el interior del Parque de una serie de construcciones estratégicas que fueron edificadas a partir de la Fundación de Caracas en 1567, para defensa de la ciudad en forma de pequeñas fortalezas o castillos enlazados por unos bellos caminos de mulas.
Una fortaleza interesante es el fortín que protegía al pueblo de La Guaira. Esta edificación permanece aún en buen estado. También deben visitarse los castillos que han sido decretados monumentos históricos nacionales, por la vía de Los Castillítos. Entre las rutas a través de la Serranía que comunicaban a la antigua villa de San Francisco y luego a Santiago de León de Caracas con el Puerto de San Pedro de la Guaira cabe mencionar por su valor histórico el viejo camino de los indios, transitado por primera vez por el mestizo Francisco Fajardo y su gente cuando él arribó de Margarita e inició la conquista del litoral central del país. Otros camino son, el que siguiera Don Luis de Rojas en 1586, que partía del castillo de Punta de Mulatos y pasaba sobre el Río Galipán, el que siguiera Don Diego de Osorio y Villegas fundador del Puerto de La Guaira y finalmente, el llamado Camino Real cuya construcción se inició el año 1608. Este último fue el más importante y transitado y terminaba a la altura de la actual parroquia de La Pastora en el sitio denominado Puerta de Caracas.
El Parque Nacional El Ávila es muy visitado por estudiantes de todos los niveles con objeto de aprender sobre el terreno diversos temas de Naturaleza. Sin duda este tramo de la Cordillera de la Costa de 88 km. de largo, es una muestra bastante representativa, donde se puede estudiar la Naturaleza en estado primitivo y comparar con las áreas adyacentes que han sido frecuentemente intervenidas por la acción del hombre.
Una zona del Parque que tiene interesantes atractivos tanto por su paisaje como por su facilidad de acceso es la vieja carretera Caracas-La Guaira, desde donde se pueden observar bellos paisajes tanto dentro del Parque como hacia el litoral.
Esta carretera llega a Maiquetía y de aquí bordea todo el lindero Norte del Parque pasando por el Puerto de la Guaira. Esta carretera continúa hacía el Este cruzando una serie de poblados y lugares de recreación especialmente para deportes de mar.
El Parque Nacional El Ávila, por el hecho de estar enclavado en el epicentro de una gran zona urbana y suburbana, tiene serios problemas en cuanto a su protección. Entre los más importantes están los incendios forestales, las talas para conucos, la construcción de ranchos en la zona adyacente a las áreas urbanas y -la expansión de las actividades agrícolas de las propiedades aún enclavadas dentro del Parque.
Para prever los incendios forestales, en la ladera Sur del-Par-que a lo largo de la cota 1.100, existe un cortafuego de 30 km. de longitud que es de gran utilidad para evitar la propagación de los mismos hacia cotas superiores Además, el Parque Nacional El Ávila cuenta con sistemas de captación de agua en las quebradas que bajan dcl Parque y una red de tuberías que permiten el combate directo de incendios con agua.
Desde el año 1936 se están realizando continuas repoblaciones con fines protectores que tratan de recuperar la antigua cubierta forestal boscosa que tenía el Parque en especial las laderas que drenan hacia Caracas. donde los incendios han realizado grandes estragos Actualmente estas minas ya tienen una mejor cobertora forestal ya que la sabana ha sido sustituida progresivamente el bosque. En este programa de reforestación se han utilizado métodos de siembra directa las semillas de arbustos pioneros sobre terrazas y zanjas de absorción. Esto ha permitido crear un ambiente favorable en los terrenos, que ha posibilitado posteriormente, hacer plantaciones de árboles de mayor porte.
Vías De Acceso
FI Parque cuenta con entradas situadas en diferentes sectores del Área metropolitana de Caracas. Desde Cotíza y la Puerta de Caracas parten vías para vehículos de doble tracción que atraviesan el Parque de Sur a Norte y llegan hasta la Guaira y Punta de Mulatos en el litoral central. También puede utilizarse la vieja carretera Caracas-La Cuníra que cruza el Parque por su extremo Oeste.
Al Norte de San Felipe, capital del Estado Yaracuy, se encuentra una zona montañosa cubierta de vegetación boscosa que proporciona una eficaz protección a los nacimientos de diversos ríos y quebradas y a sus respectivas cuencas hidrográficas. La necesidad de preservar esta zona por la importancia de sus recursos fue reconocida por el Ejecutivo Nacional quien decidió incorporarla al régimen de áreas naturales protegidas mediante la creación del Parque Nacional Yurubí, el cual fue establecido por Decreto N. 235 de fecha 18 de marzo de 1960.
El Parque abarca una superficie de 23.670 Ha. ubicadas en el sector denominado Cerro El Tigre-Chimborazo, jurisdicción de los Distritos San Felipe y Bolívar.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
Este Parque forma parte de las estribaciones de la Sierra de Aroa, cuyo relieve se caracteriza por presentar filas de escarpadas montañas, así como lomas ondulantes de poca altitud /Hacía los valles de Aroa y Yaracuy drenan gran cantidad de ríos y quebradas, entre los cuales se pueden mencionar los ríos Yurubí, que abastece el acueducto de la ciudad de San Felipe, Cocorote, Guayabíto. Tesorero, Zamuro y Carabobo y las quebradas Mayorica y La Virgen. En las partes más bajas del Par-que el clima es cálido, con temperaturas medias que oscilan entre los 26~ y los 270 C. y con mínimas extremas de 15 C. Los vientos alisios del Noreste, que penetran desde el mar cargados de humedad, ejercen una gran influencia en el régimen de precipitaciones, cuyo promedio anual supera los 1.000 mm.
Las Zonas De Vida Y La Vegetacion
Entre los 1.000 m. y los 1.950 m. de altitud se local. una selva nublada optima desarrollada y muy rica en especie, muchas de las cuales endémicas. Gran parte desde endemismos aparecen a lo lejos de quebradas bordeado de una densa y exuberante vegetación selvática; Entre los árboles comunes y característicos de selva se pueden citar los siguientes: el palo de vaca el pinihele, el marfil, el cobalongo, el cacaón, el cacaito, la caraia. además de varios miembros de las familias Lecythidáceas, Neritáceas, Lauráceas, y de palmas. Abundan también están los helechos arborescentes , gran variedad de epífitas y hepáticas, helechos, Peperomiáceas, Orquídeas. Bromeliáceas, Gesneriaecas (Ericáceas), que cubren lentamente las ramas y todos los árboles. Una de las epititas mas comunes y llamativas es el arbusto Blakea Greisebachi de la familia Melastomatáceas Asimismo son frecuentes las líanas trapadoras tanto epífitas como terrestres. Entre las especies endémicas hay que destacar un árbol poco frecuente, de tamaño pequeño o mediano, Llewelyniai williansii de la familia de las Melastoní ceas que ha sido encontra~l~i Ii ta la fecha, únicamei~te e c~I lugares de la Sierra (le Aro, ~' en el Parque Nacional 1~leiiri l~.t tier. Sin embargo, la mayoría de las especies endémicas de este Parque pertenecen a las familia Piperáceas, Labiáceas, Acanthaceas y Rubiáceas.
A grandes rasgos se puede afirmar que la flora de este sitio.
Al Sureste del Orinoco en territorio venezolano, se extiende una amplia región, conocida con el nombre genérico de Guayana. En ella los ríos turbulentos, los vientos huracanados, las lluvias torrenciales y las selvas impenetrables, contrastan con la inmensa quietud de las sabanas onduladas y con los majestuosos y misteriosos «Tepuis», todo lo cual crea un conjunto de sobrecogedora belleza y espontaneidad durante las ya lejanas épocas de la Conquista y de la Colonia, la amplitud de estos territorios y de sus riquezas naturales originaron la leyenda de «El Dorado». Ella atrajo a aventureros, exploradores y colonizadores futuras generaciones de venezolanas. Del reconocimiento de estos valores surgió la idea, que más tarde se transformaría en realidad, de que una parte considerable de esta privilegiada región fuese declarada Parque Nacional. Este Parque, ~ mayor y uno de los más sobresalientes de cuantos integran el Sistema de Parques Nacionales Venezolanos, fue establecido por Decreto Ejecutivo N.0 770 de fecha 12 de junio de 1962.
Parque está situado en la región fisiográfica conocida como «Tierras Altas de Guayana» y ocupa actualmente una extensión de unos tres millones de hectáreas, lo que le sitúa entre los seis Parques Nacionales más grandes del mundo. La superficie original de un millón de hectáreas, fue ampliada en 1975, debido a las recomendaciones sugerí-das por el Plan Rector que se hizo para este parque. Ello dio lugar a una modificación de los límites originales, lo que ha supuesto la incorporación de nuevas áreas de probado valor ecológico y de una gran calidad paisajística situadas al Norte. Este y Sur de los primitivos linderos, cuya preservación desde un punto de vista conservacionista era apremiante. De estas nuevas áreas merecen destacarse: la cuenca del Río Carrao, las cabe-ceras del Río Caroní, el magnifico escenario montañoso de la Sierra de Lema, el nacimiento del Río Cuyuní y las inmensas llanuras ondulantes cubiertas de hierba que configuran la singular zona conocida como la Gran Sabana. En estas tierras incorporadas al Parque podemos encontrar muchas cataratas de gran altura, entre las que se destaca la del Kukenán, así como hermosas áreas de selva y de sabana, monolíticos tepuis, la flora característica de sus cumbres, y la vertiente del majestuoso Monte Roraima.
En Canaima se destacan además los abundantes y variados recursos hidráulicos generados dentro de la tercera cuenca hidrográfica del país: la del Río Caroní, cuyas aguas alimentan el mayor lago artificial, el Embalse de Gun (Presa Raúl Leoni) y dinamizan el gran complejo industrial de Ciudad Guayana, asiento de la industria siderúrgica nacional.
La extraordinaria importancia del Parque Nacional Canaima es debida, no sólo a su enorme extensión, sino también a su gran variedad de biótopos y a la diversidad de sus recursos naturales y socioculturales que encierra. algunos de los cuales constituyen atributos tan sobresalientes y exelusivos que hacen de él un Par-que único, con unas enormes posibilidades de desarrollo y de aprovechamiento cultural y científico.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
El relieve del Sureste de Guayana presenta unas características muy notables y cuenta con elementos de una enorme grandiosidad y belleza que son únicos, no sólo en el país sino también en el resto del mundo. El área del Parque forma parte, desde el punto de vista geológico, del Escudo Guayanés, cuyas rocas son las más antiguas de todo el país.
La estratigrafía está definida por la Formación Roraima, integrada básicamente por areniscas, cuarcitas, lutitas y conglomerados.. En ocasiones también hacen su aparición estratos de gabro grueso y fino e intrusiones ácidas.
Los tepuis constituyen las formas orográficas más características del Parque. «Son formas tabulares de altas mesetas y mesas que se levantan espectacular-mente, bordeadas por paredes verticales constituidas por areniscas policromas y fuertes taludes inferiores. La formación de areniscas y conglomerados de cuarzo que cubren con su espesor de 2.500 m. el antiguo zócalo de los terrenos arcaicos, ha sido erosiotiado casi por completo en su periferia. dejando aislados es-tos altos cerros tabulares. Este fenómeno geológico tuvo su inicio en la Era Secundaria». Los tepuis constituyen auténticas islas ecológicas, ya que la altura y el mismo aislamiento han hecho que cada uno de ellos presente características propias. Las plantas epífitas, en concreto las orquídeas son allí muy abundantes, debido a la gran humedad y cantidad de agua existente. También es muy característico en las cimas y laderas superiores de los tepúes, la presencia de bosques enanos, que no superan los diez metros de altura y que aparecen con frecuencia con sus troncos inclinados y sus raíces aéreas entrelazadas.
Los tepúes más sobresalientes son el Auyántepuí, con una superficie de 700 km2, el Iru-tepui, el Chimanta-tepuí y el Akopántepui. Del primero y del segundo surgen respectivamente el famoso Salto Ángel, una belleza natural incomparable y el Salto Kukenán. Junto a estos baluartes de la Naturaleza, destacan dentro del Parque, los amplios valles excavados por la acción de las principales cuencas fluviales. Los más importantes son los del Kamarata, Kukurital, del Kuana, del Alto y Bajo Carrao y del Akanán.
Una parte considerable del Parque está bajo la influencia de clima ecuatorial es decir, sometido a fuertes precipitaciones repartidas durante todo el año, a unas temperaturas con pocas variaciones anuales, a una insolación constante y a la ausencia de estacionalidad. Las fuertes variaciones en el macrorelieve del Parque influyen notablemente en las diferencias de temperatura.
Así, los días calurosos en los valles de Carrao, Kamarata y en las localidades de Canaima y Urímán contrastan con las frescas temperaturas que prevalecen todo el año en la antiplanicie de la Gran Sabana (Kavanayén, la Ciudadela y Luepa) y con los ambientes templados de las ci-mas de los tepuis donde el termómetro puede registrar de noche hasta casi cero grados centígrados. El periodo de menor pluviosidad se presenta entre los meses de diciembre y abril y el más lluvioso entre mayo y noviembre. En este tiempo de lluvias la media mensual es superior a los 200 mm. y en algunas estaciones, como Urimán, supera los 500 mm.
El área del Parque pertenece a la región hidrográfica de la Guayana Oriental, donde el principal colector del drenaje natural es el Rió Caroní. El área drenada corresponde en su mayor parte a la vertiente oriental de la cuenca superior de este río. Sólo dos sectores geográficos no vierten sus aguas al Caroní: la cuenca del Rio Kamoirán que drena al Mazaruni en Guayana y la vertiente más septentrional de la Sierra de Lema, que des-carga sus aguas en el Río Cuyuni. El Parque adquiere un papel ecológico muy importante para la conservación de las aguas de este enorme sistema hidrográfico, particularmente para el Río Caroní, ya que sus principales nacientes se encuentran dentro del Parque Nacional Canaima. Además de las dos grandes cataratas, la del Santo Ángel y la del Kukenán, que son la primera y la segunda más altas del mundo, en el Parque hay muchas otras de menor altura, entre las que destacan: Chinak-merú (o Aponwao), Torón-merú, PareuMerú, Kamá-merú, Ivarana-merú, Epopa, Aparurén, Aicha-merú y Techinek-merú. En lenguaje pemón, la palabra «merú» signifíca«salto de agua».
Las Zonas De Vida Y La Vegetacion
En el interior del Parque existen cinco de las Zonas de Vida establecidas en Venezuela, basa-da en el sistema Holdridge. Son: el Bosque Húmedo Tropical, el Bosque muy Húmedo Premontano, el Bosque Húmedo Premontano, el Bosque muy Húmedo Montano Bajo y el Bosque Pluvial Montano.
El Bosque Húmedo Tropical presenta los extremos del promedio anual de precipitación (entre 1.800 mm. y una máxima de 3.800 mm.), una temperatura que excede de los 24 C. y una masa boscosa, asentada sobre suelos arenosos pobres, que aparece en las selvas de galería a lo largo de los principales cursos de agua.
En el Bosque muy Húmedo Premontano el promedio anual de precipitación está entre 1.000 y4.000 mm. y la temperatura oscila entre los 180 y 240C. Ocupa extensiones en el Parque situadas desde 500 hasta 1.700 m. sobre el nivel del mar y el bosque climax está constituido por árboles corpulentos, algunos de los cuales alcanzan alturas de más de 35 m. y diámetros superiores a los 50 cm. En este bosque el epifitismo está muy desarrollado y es característica la abundancia de Orquídeas y de Aráceas.
En el Bosque Húmedo Premontano la precipítación oscila entre l.100y2.200 mm. y la temperatura media anual entre los 180 y 240C.
En el Bosque muy Húmedo Montano Bajo, el promedio anual de precipitación está entre 2.000 y 4.000 mm. y las temperaturas medias anuales entre 12 y 180C. Ocupa extensiones situadas entre los 1.500 y los 3.000 m. sobre el nivel del mar, en las cimas de los tepúes.
Por último, el Bosque Pluvial Montano está caracterizado por un ambiente frío y sumamente húmedo donde el promedio anual de precipitación sobrepasa, por lo general, los 2.000 mm. y la temperatura oscila entre 6~ y 120 C. Este bosque debe conservarse en su estado natural a toda costa, ya que es una de las formaciones más importantes para la preservación de los recursos hidráulicos del país, concretamente los del Río Caroní.
El Parque Nacional Canaima, además de ofrecer un escenario de paisajes fantásticos y sensacionales. se caracteriza por su flora no menos única y peculiar sobre suelos generalmente muy ácidos (pH 3-4), derivados de la descomposición de rocas de arenisca de la Formación Roraima y de intrusiones de rocas ígneas durante un periodo de millones de años, ha evolucionado un tipo de vegetación particular, que se manifiesta en su expresión más típica en las cumbres de los tepuis (montañas de mesa de la Guayana). La vegetación de esta región es el resultado de un largo proceso de adaptación a las condiciones ambientales actuales, caracterizadas por una pluviosidad generalmente acentuada, pronunciadas oscilaciones de temperatura y por la elevada acidez de los suelos; pero tal vez el factor más importante está representado por el aislamiento geográfico de esta flora de la del resto del país, debido a una serie de circunstancias geológicas del pasado, que dieron lugar a un proceso evolutivo muy intenso y diversificado, y el consiguiente surgir de un gran número de especies nuevas y endémicas. El fenómeno del aislamiento geográfico es particularmente pronunciado en la flora de las cumbres de dichos tepuis.
Las áreas del Parque situadas en elevaciones mas bajas, entre los 300 y los 900 m., están cubiertas por grandes extensiones de sabanas abiertas (la «Gran Sabana» de la región guayanesa en Venezuela). Estas sabanas son atravesadas, a menudo, por ríos y riachuelos acompañados de palma moriche y bordeados de selvas de galería y bosques ribereños, en los cuales se localizan una gran variedad de árboles, arbustos, bejucos y plantas epífítas, incluso orquídeas. Asimismo se encuentran en estas regiones bajas selvas extensas, más o menos densas, que a veces forman rodales muy conspicuos en la base de los tepuis o sobre las amplias planicies de la Gran Sabana. Estas selvas están constituidas por una vegetación marcadamente variada, con árboles que alcanzan o sobrepasan los 35 m. de altura, como el salado y muchos representantes de la familia de las Leguminosas.
En los ríos de aguas turbulentas y en los numerosos saltos (como en el Salto Hacha de Canaima) crecen sobre las rocas expuestas, plantas sumamente peculiares, formando alfombras de un color verdoso o bronceado, semejantes a musgos o hierbas marinas; estas plantas están perfectamente adaptadas a las extremas condiciones de vida en este ambiente acuático.
Las sabanas ubicadas en las regiones de baja altitud pueden ser de tipo seco o de tipo húmedo. Las sabanas pertenecientes al tipo húmedo se extienden sobre suelos pantanosos o mojados durante casi todo el año y se caracterizan por tener una flora más bien diversificada, predominan especies en forma de roseta pertenecientes a las Eriocauláceas, plantas insectívoras del género Drosera, Iridáceas con flores amarillas y hojas frecuentemente dispuestas en forma de abanico, y muchas especies de Ciperáceas y Gramíneas. Este último grupo domina también en las sabanas secas de suelos arenosos, junto con especies pertenecientes a la Cyperáceas, Gencianáceas y Rubiáceas. También se encuentran en las sabanas secas distribuidas de una manera irregular, unas pocas especies leñosas, como cl guayabo sabanero y el chaparrillo, mientras que sobre rocas expuestas de areniscas se pueden observar las plantas singulares de Venezuela tuniflora con sus coronas de hojas pendientes desde el ápice del tallo desnudo.
Sobre las planicies elevadas situadas en el Parque Nacional entre los 1.000 y los l.300m. se notan fácilmente los cambios en los componentes de la flora de sabanas y selvas. Un interés particular merecen las selvas húmedas extraordinariamente variadas y ricas en especies y formas de vida, que se extienden hacia los limites Orientales del Parque Nacional en la Sierra de Lema. situada cerca de los sitios denominados La Escalera y Salto Danta. Allí viven un sinnúmero de especies arbóreas. arbustivos y epifitas con muchas orquídeas cuya distribución está limitada a esta área del Parque Nacional no encontrándose en el resto de Venezuela. Dunsiervillea, un género endémico de orquídeas, crece en esta área y hasta el momento no se tiene noticia de su existencia en muchas partes del mundo. En las cumbres del Auyán-tepui y del Macizo del Chimantá, dos de los tepúes más grandes del Parque Nacional Canaima, existen varios géneros de plantas que no crecen en ninguna otra parte del mundo. Entre estos géneros se pueden mencionar Atensua, perteneciente a la familia de las Bromeliáceas, Tepuia de las Ericáceas, Mallophytan de las Melastomatáceas, Coyphothamnus y Aphanocarpus de las Rubiáceas y Chimantaea y Achnopogon de las Compuestas. Además, varios cientos de especies, pertenecientes a otros géneros, viven en los singulares habitats de las cumbres de los tepuis, que en el Parque Nacional Canaima alcanzan alturas entre los 1.800 y los 2.600 m. Muchas de las especies más raras son encontradas sola-mente sobre formaciones abiertas expuestas de arenisca, mientras que en sitios sombreados y protegidos debajo de los peñascos y en pequeñas cavidades se consiguen helechos exóticos de los géneros Plerolonium y Hymenophyllopsis.
Con la excepción de algunos individuos arbóreos grandes, localizados a menudo en lugares protegidos del viento, en zanjones o depresiones, no existen en estas cumbres selvas altas propiamente dichas, sino tipos de bosque bajo, cuyos árboles retorcidos raras veces alcanzan más de 3 m. de altura. Las hojas de la mayoría de estos árboles son frecuentemente de tamaño reducido, gruesas, rígidas y muchas veces agrupadas al final de las ramas, quedando el resto de aquellas sin hoja alguna. Posiblemente esta reducción y concentración de las hojas está relacionada de alguna manera con la presencia de fuertes vientos y de una radiación muy intensa, junto a suelos pobres y ácidos, característicos de las cumbres elevadas. Muchos de los árboles y arbustos originarios de estas cumbres son representantes típicos de la flora de tepui e incluyen géneros limitados a estas áreas, tales como Notopora, Bonnetia, Quelehia. Gleasonia, Stenopadus y Spatheha; pero también se encuentran otros géneros arbóreos que manifiestan relaciones evidentes con la flora de Los Andes, como Podocarpi~s, Weinmannia y Clusia.
Hasta el momento se conocen de 4.000 a 5.000 especies diferentes de plantas fanerógamas y helechos que crecen dentro de los límites del Parque Nacional Canaima.
La Fauna Silvestre
La relación completa de la fauna desbordaría las posibilidades de este libro, por lo que mencionaremos únicamente aquellas más representativas. Entre los mamíferos hay que destacar cinco especies amenazadas de extinción que se encuentran incluidas en las listas del Libro Rojo publicado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (UICN). Son el oso hormiguero gigante u oso palmero, el armadillo gigante, el perro de agua grande o nutria gigante amazónica, el jaguar o tigre y el ocelote o cunaguaro manigordo./
Las enormes extensiones protegidas de Canaima son una garantía para la supervivencia de estas especies. Otros mamíferos que viven en el Parque son la pereza de tres dedos, la ardilla o ardita guayanesa, la rata espinosa terrestre o casiragua, el picure común de grupa rojiza, la lapa, el chigúire, el puerco espín común, el zorro cangrejero, el perro de monte, la comadreja, el puma, la danta o tapir, el báquiro careto o cochino bravo y el locho o venado matacán rojizo. Los monos más comunes en las masas boscosas de Canaima pertenecen todos a la familia de los Cébidos y entre ellos encontramos el mono de noche o cara rayada, el araguato, el mono viuda y el mono machín.
La avifauna del Parque es muy variada. Cada uno de los biótopos de Canaima tiene sus aves características. Entre las más be-lías y espectaculares de esta región natural citaremos el gallito de las rocas, el campanero, el siete colores, el moriche, el violínero, el pájaro capuchino, el cristofué, el piapoco, el guacamayo rojo, la reinita, el rey zamuro y el limpiacasa.
Los vertebrados de sangre fría están muy bien representados. Entre los reptiles encontramos la baba de hocico liso, la iguana, el morrocoy selvático, el camaleón sabanero, el tuqueque, el cotejo. Numerosas serpientes viven tanto en la sabana como en las selvas y en las proximidades de los cursos fluviales, En Canaima se encuentran la viejita o culebra cieguita acostumbrada a vivir bajo tierra, lo mismo que la falsa coral, la tragavenado, la gigantesca culebra de agua o anaconda, la coral de agua o sapera, la bejuca lora oriental, la coral, y entre las más venenosas hay que destacar a la mayor de las víboras del Nuevo Mundo, viven en las proximidades de los cursos y zonas húmedas del Parque, cuya cita haría interminable esta relación.
Facilidades De Uso Del Parque
Canaima es un extenso y maravilloso laboratorio al aire libre donde los investigadores tienen oportunidades prácticamente ilimitadas para estudiar muchos aspectos científicos, en particular los ecológicos, que van a tener un interés primordial para un mejor conocimiento del Parque la cuaima piña, a la mapanare de Bolivia y a la cascabel. Numerosas especies de ranas y sapos y de sus recursos naturales, así como para la planificación conservacionista y el uso y manejo de dichos recursos naturales
Asimismo, el Parque es' en toda su grandeza una gran aula abierta, enclavada en un marco natural incomparable, donde todo el mundo puede aprender a convivir con la Naturaleza, al mismo tiempo que disfruta de ella.
Desde el punto de vista recreativo, dada su ubicación geográfica y su macroscópica extensión, ofrece al turista una amplia gama de posibilidades de esparcimiento al aire libre en ambientes auténticamente naturales, en los que predomina la cultura indígena y donde las características del medio apenas han sido modificadas por cl hombre. Es tal la extensión de este Parque y tantos sus biotopos diferentes que siempre hay posibilidades de descubrir algo nuevo. Para realizar la excursión fluvial al Salto Ángel, por ejemplo, se necesita un mínimo de tres días y el ascenso a la cumbre del Monte Roraima requiere otro tanto. Hay, no obstante, oportunidades y sitios de gran belleza más accesibles como la Misión Franciscana de Kavanayén, los saltos del Aponwao y Kamamerú y la laguna de Canaima. La Laguna de Canaima es uno de los lugares más frecuentados, gracias a las instalaciones hoteleras que en el borde de la misma ha promovido una empresa venezolana de aviación comercial. Este paradisíaco lugar fue concebido como tal centro de desarrollo turístico por el ya fallecido Capitán Charles Bougham, más popularmente conocido como Charlie, un veterano aviador que fue el pionero de esta promoción turística de Canaima.
En las misiones religiosas de Kavanayén y Kamarata hav facilidades limitadas para el alojamiento de visitantes.
El recorrido hacia el Sur desde El Dorado atraviesa una región selvática prácticamente deshabilita toda en la que el viajero siente realmente la sensación de hallarse en una zona ignorada, muy alejada del mundo civilizado. A corta distancia del parador ubicado a la altura del Kilómetro 88 esta la Piedra de la Virgen, donde comienza el ascenso de la empinada cuesta del Paso de la Escalera, un recorrido escénico de montaña cuya construcción fue muy penosa por lo difícil del terreno. Esta carretera conduce a la meseta de la Gran Sabana y es el portal de entrada al Parque Nacional Canaima por el lado Nororiental.
Continuando por la carretera a Santa Elena de Lairén. la ruta lleva sucesivamente hasta el sitio de la Ciudadela (un campamento militar), al Paso del Río Kamá, donde hay una preciosa catarata, al poblado de San Ignacio y al Paso del Río Yuruani, en el que se cruza el lindero Sureste del Parque. Es éste un recorrido muy aconsejable por la calidad de los panoramas, los pasos de los ríos y el color cobrizo de sus aguas, los grandes tepuis como el Roraima y el Irú-tepui, los contrastes de las ralas y amarillentas coberturas herbáceas con los escasos relictos de vegetación boscosa y la presencia de asentamientos humanos.
El Parque Nacional Canaima, único en su género. reuniendo en él múltiples biotopos y una enorme variedad de fauna y flora, constituye, sin lugar a dudas, una de las áreas naturales más importantes, no sólo de Venezuela sino también de todo el continente americano.
Vias De Acceso
El acceso al Parque (a la zona de la Laguna de Canaima, Kamarata, etc.) se realiza exclusivamente por vía aérea.
Al sector Oriental del Parque, en su extensión Norte-Sur se puede llegar por vía terrestre utilizando la nueva carretera El Dorado-Luepa-Santa Elena de Uairén, que llega hasta la frontera brasileña. De esta vía sale un ramal hacia el Suroeste que permite también visitar y conocer la zona de Kavanayén, en cuyas cercanías está el Salto de Aponwao y un conjunto de interesantes tepuis.
Además de. la vía aérea y terrestre, el Parque Canaima puede ser recorrido utilizando varias de las numerosas vías fluviales donde es posible la navegación en tramos más o menos largos.
El Parque Nacional Yacambú está ubicado al Sureste del Estado Lara, en la región Centro-Occidental de Venezuela y abarca una superficie de 14.580 Ha, Fue establecido por Decreto N.0 771 de fecha 12 de junio de 1962, con la finalidad de ofrecer protección integral a una zona montañosa caracterizada por una densa vegetación que cumple una importante función ecológica al beneficiar el régimen de la cuenca hidrográfica del río Acarigua. En las partes altas de la Serranía se originan importantes cursos de agua tales como el río Yacambú que es un curso fluvial de especial valor para toda la región ya que sus aguas van a ser embalsadas en una presa y alimentarán uno de los sistemas de abastecimiento de agua ínter montanos más importantes del país. La presa de Yacambú llevará el nombre de ln. José Maria Ochoa Pile, en honor a este distinguido ciudadano quien fue el creador y propulsor de este proyecto, vital para el desarrollo agrícola del Valle de Quibor y el abastecimiento de agua de la ciudad de Barquisimeto. La presa se construirá en el sector de-nominado Cañón de Angostura, al Este del Parque, confluencia de la Quebrada Honda y el Río Yacambú.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
EI Parque forma parte de la Sierra de Portuguesa, la cual presenta una topografía abrupta que corresponde a las estribaciones montañosas de la Cordillera de los Andes. El área está cubierta en gran parte por vegetación boscosa, con alturas que van desde los 500 m. a los 2.200 m.s.n.m. La precipitación media anual está estimada en 1.886 m. y se distinguen dos períodos bien delineados: uno lluvioso de abril a noviembre y uno de sequía de diciembre a marzo. La temperatura media anual es de 20,60C.
El Parque Yacambú posee unas características paisajísticas propias que contrastan fuertemente con las marcadas condiciones de aridez existentes en el Valle del Turbio y en la zona Noroccidental del Estado Lara.
Zonas De Vida Y Vegetacion
Por estar situado el Parque cerca del límite Este de Los Andes de Venezuela, se comprende que gran parte de la flora esté formada por especies andinas. Esto se ha evidenciado en las colecciones de plantas que se han recolectado en el interior del Par-que. Sin embargo un hecho interesante de esta flora es que parte de ella, no sólo incluye especies restringidas a la región Este de la Cordillera de la Costa, sino también existe un sorprendente porcentaje de especies endémicas desconocidas en el resto de Venezuela. Las mas conocidas son las poblaciones de Altagracia de Orituco y Santa Teresa del Tuy. En la zona montañosa que atraviesa este antíguo camino existen varios refugios para excursionistas.
Al Morro de Apa, una de las zonas escénicas más atractivas del Parque, se llega a través de dos caminos: el de Aguarrama, que sale de Casupito y el camino de Los Hebres, que parte del sitio de Guatopo .
Desde que fuera fundada en 1567 por Diego de Losada, la ciudad de Caracas gozó de una merecida fama por las condiciones ambientales excepcionales que reinaban en su alargado valle. Asentada en una alta meseta montañosa cercana al litoral, dotada de magníficos recursos naturales y de un clima sub-tropical sin grandes variaciones en la temperatura y en la pluviosidad anual la capital de Venezuela fue hasta las cuatro primeras décadas del presente siglo, el centro urbanizado por excelencia del país y el principal polo de atracción de la población rural.
En la conformación de esas características y valores del entorno natural de la capital, tuvo siempre importancia' y una singular influencia, la imponente serrania que la separa del mar: el Macizo de El Ávila.
Una recolección de aproximadamente 60 especies de orquídeas en el interior del Parque confirma esta mezcolanza de elementos florísticos andinos con elementos de la Cordillera de la Costa. Un 14¾ de las orquídeas del Parque, conocidas hasta la fecha, pertenecen únicamente al interior del mismo, un 29¾ son conocidas exclusivamente en otras regiones de los Andes, pero no en la Cordillera de la Costa, un 47¾ se localizan tanto en Los Andes como en la Cordillera de la Costa y un 10¾' se conoce sólo en la Cordillera Costera, pero no en Los Andes. Entre las orquídeas encontradas en el Par-que destaca la vistosa flor de mayo, flor nacional de Venezuela.
El total de plantas clasificadas hasta la fecha en Yacambú, es de alrededor de 600, pero se espera que varios cientos mas serán incorporadas en los próximos años, cuando se realicen exploraciones más profundas.
El sector del Parque localizado entre los 500 y 700 m. de altitud, posee una vegetación que incluye principalmente selva perennifolia o parcialmente decidua, así como algunos elementos de sabana. Los árboles más comunes son: el bucare, el chaperno, el ramón, el araguaney, la yema de huevo, el roble, y el palo amanlío. Dos especies de árboles deben ser aquí especialmente mencionadas a causa de su rareza y de su posible desaparición: una es la Lafoensia punicifolia y la otra Simina lezamae, recientemente descubierta, conocida en solo unos pocos lugares de Venezuela. También una bella especie de begonia, Begonia aviliamsii de la que se sabe que existe únicamente en Bolivia.
A un poco más de altitud, entre los 700 y los 900 m. existen otros tipos de árboles, de los que destacan el salado y una especie de copey. Las sabanas abiertas son más numerosas en las vertientes expuestas al sol, situadas entre los bosques perennifolios localizados entre los 500 y los 700 m. de altitud y la selva nublada. En estas sabanas se encuentran algunas Bromeliáceas terrestres, hierbas y la gran raíz de achote, con flores blancas.
A altitudes comprendidas entre los 1.000 y los 15OOm. predomina una zona muy boscosa, perteneciendo a la selva nublada. Abunda una gran variedad de árboles, arbustos, trepadoras, plantas herbáceas, epífitas, helechos y palmas de varias especies, incluyendo la prapa, Chamaedoreo y Geonoma, y una rara palma del género Morenia. Entre los árboles más comunes encontramos: el orosul, la cobalonga, el cucharo, el cañaflote, dos especies de la familia de la sapodilía, el capuríllo, la fruta de paloma, el naranjíllo amarillo, el azahar montañero y varias especies de salado, Vochy&ia y de araguaney Tahehula. En la zona de selva nublada se encuentran algunos árboles que únicamente crecen en el Parque Yacambú. no pudiéndose localizar en ninguna otra parte del país. Tal es el caso de Couepia planteae, que se halla únicamente en Colombia y Citroneyla panicuyata, un raro ejemplar de la familia de las Icacináceas. También se localizan un cierto número de especies endémicas, desconocidas en el resto del mundo, como la preciosa Fuchsia tillettii. Algunas especies de begonias, están presentes sobre los bordes húmedos o empinados de los arroyos.
La Fauna Silvestre
No se tienen datos precisos sobre la composición de los recursos faunísticos, aunque estos son muy semejantes a los del Parque Nacional Terepaima.
Facilidades De Uso Del Parque
El Parque cuenta con áreas de recreación para el uso del público, tales como el Centro Recreativo El Blanquito, la Laguna El Blanquito y la Quebrada El Blanco que disponen de kioscos, parrilleros, áreas para acampar, etc. También hay numerosos caminos para excursionístas
El Parque Nacional/Yacambú, representa un magnífico paraje para el esparcimiento al aire libre donde se puede disfrutar de la frescura del clima y contemplar, además de la única fumarola conocida en el país, la belleza del escenario natural de este entorno montañoso.
Vías De Acceso
El Parque Yacambú está situado a unos'70 kms. de la ciudad de Barquisimeto por carretera asfaltada. El acceso se realiza a través de las poblaciones de Quibor, Sanare y Cubiro
PARQUE NACIONAL LA CUEVA DE LA QUEBRADA EL TORO
Este Parque y el Parque Nacional El Guácharo del Estado Monagas, constituyen las dos únicas áreas naturales protegidas de Venezuela que poseen grandes cavernas que han sido exploradas y estudiadas. Tanto una como la otra fueron declaradas Parques Nacionales con la expresa finalidad de dar protección a toda el área que tuviera influencia en ellas, a su fauna y flora y a otros recursos naturales existentes en el exterior de las mismas.
En el caso concreto de la Cueva de El Toro, llamada también Cueva de De Bellard en honor al distinguido espeleólogo venezolano que la exploró, las aguas de la quebrada del mismo nombre que surgen de sus interioridades abastecen a varias poblaciones.
Esto viene a subrayar la importancia especial que cobra la declaración de Parques Nacionales, cuando tal distinción se fundamenta, no sólo en motivaciones naturalistas sino también en razones de índole particularmente relevante para una comunidad social.
La Cueva de la Quebrada El Toro y su área de influencia fueron declaradas Parque Nacional por Decreto N.0 56 de fecha 21 de mayo de 1969. La cueva fue Municipio Unión, Distrito Federación del Estado Falcón, y la cueva dista sólo unos 15 km. de la población de Santa Cruz de Bucaral.
En esta población y en otras del Distrito Federación se inició en 1965 un movimiento de opinión que reclamaba la protección efectiva de la cuenca de la Quebrada El Toro. Posteriormente se creó un comité pro-Parque Nacional que tuvo una actuación muy destacada en las gestiones que antecedieron a la declaración.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
Explorada científicamente por primera vez en febrero de 1958 y hoy acusa un recorrido de más de l.200m.
Entre los considerandos de la disposición oficial se destacaba que la cueva, además de estar habitada por pájaros «guácharos», una especie que merece la máxima protección oficial, era reservorio de las aguas de la Quebrada El Toro, las cuales garantizan «el normal funcionamiento del acueducto que alimenta las poblaciones de La Taza, El Charal, Santa Cruz de Bucaral y otros pueblos vecinos».
Aparte de la cueva en si, el rasgo físico dominante del Par-que es el paisaje, caracterizado por su accidentado relieve y espectaculares farallones de calizas arrecifales,.
Según Vila "la zona del Parque pertenece a la región natural denominada Formación Lara-Falcón. Las tierras se asientan sobre un macizo montañoso, en el cual están presentes, entre otras formaciones orográficas, la Sierra de Matatere y la Fila de Aguada Grande, separadas éstas por el Río Tocuyo. Las elevaciones del terreno sobrepasan los 800 m. de altitud y el piso climático varía de cálido a subtropical o ligeramente templado. Las precipitaciones son relativamente altas debido a la influencia de los vientos alisios del Noreste.
No se han hecho estudios completos del medio físico ni de los recursos naturales en la zona del Parque y, por consiguiente, no se dispone de información básica sobre aspectos importantes de la vegetación y de la fauna silvestre. En cambio sí se tiene un conocimiento bastante amplio de la cueva, como resultado de las diversas exploraciones y estudios que se han realizado en ella. Se sabe, por ejemplo, que es la caverna más importante del Estado Falcón y de todo el Occidente del país y que está situada en el décimo lugar entre las más grandes de Venezuela. Aparte de la presencia de los pájaros guácharos, el aspecto físico más sobresaliente de esta caverna es la presencia de una corriente fluvial subterránea que se estima es la más caudalosa de las hasta ahora conocidas en el país. Esta corriente, auténtico río subterráneo, forma en la cueva dos grandes embalses, cada uno de ellos de unos 200 mts. de largo aproximadamente. En los mismos se puede navegar con botes pequeños y ligeros.
Las incursiones de los espeleólogos y aficionados a lo largo de la húmeda trayectoria del interior de la cueva, la cual les obliga a entrar en contacto con las frías aguas, constituye una fantástica e inolvidable experiencia para quienes la han vivido.
La singular estructura interna de la caverna está integrada por una galería principal, la cual se asemeja a un largo corredor abovedado perforado por tres simas o cráteres que han sido designados con los nombres de personas vinculadas al terruño falconiano, las cuales contribuyeron de una u otra forma a las exploraciones y a la divulgación de los valores de este Monumento de la Naturaleza. Ejemplo de ello es la Sima Elda, la cual honra a la maestra Elda Rosa López, entusiasta defensora de dichos valores.
Eugenio De Bellard Pietri apunta: «Entre los accidentes geográficos y geológicos importantes del Parque hay que mencionar como atractivo verdaderamente excepcional la enorme falla que divide en dos una pequeña serranía situada al Norte del Parque, suerte de colosal grieta de paredes verticales cercanas a los cien metros. De esta falla arranca, serpenteando, otra similar de un kilómetro de largo, la cual muere en la entrada Sur de la cueva. La caverna ocupa, precisamente, el fondo de esta segunda falla, y la recorre a todo lo largo. Sobre esta falla cabalga con belleza y elegancia, un hermoso puente natural, El Ittiente de Piedra al Sur del cual abre su boca la Sima Elda (108 mts. de profundidad). Al norte del puente se abren otras dos enormes simas, especie de gigantescos brocales, en cuyos fondos se perciben sendas selvas y el río de la caverna».
Facilidades De Uso Del Parque
El Parque Nacional Cueva de la Quebrada El Toro ha sido muy poco visitado por el público en el pasado. Entre las razones de este bajo nivel de aprovechamiento están, por un lado, su ubicación en un paraje bastante apartado de las principales carreteras del Occidente del país y. por otro, que el acceso a la cueva debe hacerse por un camino de tierra que no es transitable por cualquier tipo de vehículo. Además de sus numerosos valores escénicos, el Parque ofrece un tipo de actividades recreativas que no pueden aprovechar las personas no aficionadas a la espeleología. Otra razón es que no hay facilidades en los alrededores para alojar a los visitantes, salvo en forma de rústicos campamentos. El sitio más cercano para pernoctar está en la población de Santa Cruz de Bucaral, situada a unos 15 kms. de la cueva.
En el hituro, este Parque Nacional y su mayor atractivo, la Cueva de la Quebrada El Toro, serán acondicionados y equipados con fines turísticos. A tal fin la Dirección de Parques Nacionales ha previsto la introducción de un conjunto de instalaciones y servicios, así como reacondicionar el camino que conduce a la cueva y establecer un sendero para interpretación de la Naturaleza, una oficina de vigilancia y un centro de información.
Vías De Acceso
Al Parque se puede llegar desde Coro por la carretera CoroChuruguara-Santa Cruz de Bucaral-La Taza; desde el Estado Lara por la vía Barquisimeto-Santa Inés-Santa Cruz de Bucaral-La Taza.
Existe una carretera de montaña que partiendo de la pintoresca población de La Taza, llega muy cerca de la entrada de la cueva.
PARQUE NACIONAL ARCHIPIÉLAGO DE LOS ROQUES
Dentro del sistema costero-insular de Venezuela, uno de sus componentes más relevantes es la cadena de islas sobre el mar Caribe, denominadas Dependencias Federales de Alta Mar. Aparte de las islas de Margarita, Coche y Cubagua, que conforman el Estado Nueva Esparta, el conjunto de posesiones insulares nacionales está integrado por las islas: La Blanquilla, Los Testigos, Los Frailes, Las Aves, La Sola, Los Hermanos, de Aves, La Orchila, La Tortuga, Los Monjes y por el archipiélago de riqueza biológica de sus aguas ha mantenido una intensa actividad pesquera, artesanal e industrial, principalmente de botuto y otros crustáceos comestibles. Por otra parte, el potencial turístico de esta zona estimuló la concurrencia de visitantes de alto poder adquisitivo que dice de sus propias embarcaciones.
Tanto las pesquerías comer-como el turismo repercuciones desfavorablemente sobre recursos naturales y escénicos Archipiélago y de una manera particular influyeron la ocupación y urbanización no controlada de áreas públicas por los particulares. Ante este proceso irregular que comprometía los propios intereses nacionales, el Estado tomó la decisión de designar toda la zona como Parque Nacional. Por virtud de esa Resolución, que no enajenó los derechos de la población de El Gran Roque ni los de los pescadores nativos, quedó asegurada la protección de esta área natural.
El Parque Nacional Archipiélago de Los Roques fue establecido por Decreto Ejecutivo N.0 1.061 de fecha 8 de agosto del año 1972, y comprende espacios de tierra y mar abierto que ocupan 225.153 hectáreas. Los linderos oficiales forman un rectángulo que encierra las siguientes islas y cayos: El Gran Roque, Ratas, Francia, Carenero, Sargo, La Tiñosa, Pepino de Mar, Envenenado, Mosquito, Carbón, Carbonero, Guarura, Felipe, Boca Grande, Nordeste, Pelona, Zancudo, Sal, Garrapatero, Chipí-Chipí, Pirata y demás cayos y aguas marinas dentro de dicho rectángulo.
El Medio Físico Y Los Recursos Naturales
La historia geológica y la evolución geomorfológica del archipiélago presentan rasgos bastante definidos. Los estudios realizados han revelado que la formación conocida como Complejo Granítico de El Gran Roque tuvo su origen durante el Cretácico Superior en rocas ígneas metamorfizadas, que hoy afloran en los cerros de El Gran Roque. Según .las investigaciones de Hess, citadas en el Plan Rector, es probable que las variaciones de la morfología tengan su origen en un movimiento geosinclinal que abarcó toda el área de las Antillas. Existe también la posibilidad «que estas formaciones de geoanticlinal correspondan por