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Antiglobalización: Riesgos y realidades

Enviado por irapavilo



Partes: 1, 2

Enrique Viloria Vera

  1. Premios
  2. Naturaleza de la Globalización
  3. Reseña histórica
  4. Los factores promotores
  5. Las instituciones impulsoras
  6. Principales críticas a la Globalización
  7. Los mitos de la Globalización
  8. Los asuntos ecológicos
  9. El futuro de los Estados-Nación y la gobernabilidad mundial
  10. Los conflictos sociales: el desempleo y la pobreza
  11. La pretensión de una cultura única
  12. Citas y notas
  13. Bibliografía General

"El capitalismo, nuevamente triunfante, probablemente tiene que volver a inventarse a sí mismo. Las cosas que dimos por supuestas, como los estados naciones y las grandes organizaciones, parecen ser impedimentos al progreso en lugar de ayudar a conseguirlo."

Charles Handy

PREMIOS

"... Conviene distinguir entre globalización y neoliberalismo. Se puede – y se debe criticar- al neoliberalismo radical y, al mismo tiempo, defender la globalización. La idea de una economía regulada por el mercado, al margen de todo control político-social, es obviamente absurda: el movimiento incontrolado de los capitales financieros es peligroso; ahora bien, si algún remedio hay que poner ha de ser dentro del marco nuevo e imparable de la globalización. No se puede volver hacia formas caducas de Economía dirigida ni hacia Estados proteccionistas. Habrá que configurar nuevos medios de control social en permanente ósmosis con la aceleración tecnológica y dentro del paradigma ecológico de un desarrollo sostenible".

Salvador Pániker.

"… Creo que la globalización – supresión de las barreras al libre comercio y la mayor integración de las barreras nacionales – puede ser una fuente benéfica y su potencial es el enriquecimiento de todos, particularmente los pobres; pero para que todo esto suceda es necesario replantearse profundamente el modo en que la globalización ha sido gestionada, incluyendo los acuerdos comerciales que tan importante papel han desempeñado en la eliminación de dichas barreras y las políticas impuestas a los países en desarrollo en el transcurso de la globalización "

Joseph E. Stiglitz.

Introducción

Desde hace cerca de treinta años venimos ocupándonos de una cara de la realidad económica mundial: la hoy llamada Globalización. En esta oportunidad, alarmados y advertidos por lo que viene ocurriendo en el mundo, a pesar de las mejoras y mayores beneficios sociales y económicos que se derivan de la Globalización productiva y comercial, hemos querido analizar el envés, el anverso, de esta realidad globalizadora que, día a día, concita el interés y promueve la inquietud de analistas, académicos, organizaciones civiles y multilaterales, que coinciden en que, a pesar de todo el progreso alcanzado, el mundo camina al borde del abismo, y que la pobreza será el detonante para echar abajo todo lo construido.

Enrique Viloria Vera

I. La naturaleza de la globalización

El vocablo globalización se aplica de manera extendida a realidades y fenómenos de naturaleza distinta. En nuestro caso, vamos a referirnos a él como un proceso nuevo, aunque de viejas raíces históricas, de carácter fundamentalmente económico y que tiene su mayor expresión en dos dimensiones empresariales: la comercial y la productiva. En efecto, sólo en 1960, es que comenzamos a escuchar el término "multinacional" aplicado a aquellas empresas que, luego de la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a expandir sus actividades productivas y comerciales en el exterior, invirtiendo de manera directa, creando en consecuencia, a lo largo de unos cuantos años, un conjunto de empresas filiales que era menester controlar y armonizar sus políticas dentro de una visión de conjunto que, inevitablemente, debía propiciar y provenir de sus respectivas casas matrices. Como bien lo precisan Miclethwait y Wooldrige; es a partir de los años 90 del siglo XX que:

"…las multinacionales comienzan a actuar como verdaderas organizaciones integradas, en lugar de una liga de compañías nacionales afiliadas que tenían en común, compartían, un mismo nombre" (1)

Por su parte, más frecuentemente, el término globalización se refiere a la diseminación mundial de facilidades y procesos productivos que producen una nueva división internacional del trabajo. En este sentido, una nada despreciable cantidad de autores e investigadores de la globalización están de acuerdo en que la misma se aplica a la diversificación de las finanzas, inversiones, producción, gerencia, ventas, empleos, información y tecnología que cruza, atraviesa fronteras nacionales, y debido a su mayor eficiencia, los competidores que actúan en diferentes entornos, ponen en práctica variables y políticas económicas que tienden a transformarse en prácticas y normas globales de actuación en el ámbito empresarial. En este sentido, el controversial empresario Georges Soros equipara a la Globalización con "el desarrollo de mercados mundiales y el crecimiento de corporaciones transnacionales con su creciente dominio sobre las economías nacionales".

En una línea de crítica académica en contra de la actuación y conducta de las corporaciones globales, Jerry Mander, en un difundido artículo titulado The Rules of the Corporate Behavior, expresa lo siguiente:

"El principal factor que determina la conducta corporativa tiene que ver más con las estructuras que con la gente que trabaja...Las principales reglas o normas que rigen la conducta de las corporaciones globales están relacionadas con estos asuntos:

  • La rentabilidad como imperativo.
  • El crecimiento como requerimiento.
  • Competencia y agresividad.
  • Amoralidad.
  • Jerarquía.
  • Cuantificación linealidad y segmentación.
  • Deshumanización.
  • Explotación
  • Efimeridad y movilidad.
  • Oposición a la naturaleza.
  • Homogeneización". (2)

Muchas de estas afirmaciones de Mander y de otros investigadores han convertido a las corporaciones o empresas globales, ejecutoras por demás de la Globalización comercial y productiva, en blanco de ataques y comentarios en contra de su manera de actuar y proceder, de una lógica empresarial que tiene como prioridad a la propia empresa, en detrimento de otros actores como pueden ser sus trabajadores, su país de origen o los países huéspedes de sus inversiones directas.

En este mismo orden de ideas, Sitiglitz confirma que:

"los críticos de la globalización acusan a los países occidentales de hipócritas, con razón: forzaron a los pobres a eliminar las barreras, pero ellos mantuvieron las suyas e impidieron a los países subdesarrollados exportar productos agrícolas, privándolos de una angustiosamente necesaria renta vía exportaciones…" (3)

Durante la década de los setenta del siglo pasado se dedicaron innumerables estudios para denunciar los efectos económicos y políticos de las empresas multinacionales/globales. Desde entonces, algunas reglas de conducta han sido modificadas, otras, las fundamentales, continúan vigentes, ofreciendo un caldo de cultivo propicio para las criticas antiglobalizadoras.

En este sentido, como bien lo constatan Daniel Yergin y Joseph Stanislaw:

"La palabra Globalización, acuñada hace aproximadamente una década, se ha convertido en una descripción más que familiar del proceso de integración e internacionalización de las actividades y estrategias económicas. Sin embargo, el término ya ha sido superado por los hechos. Paulatinamente, veremos emerger una realidad. Éste no es proceso sino una condición, un estado: una globalidad, una economía mundial en la cual las fronteras tradicionales y conocidas son desbordadas o se tornan irrelevantes."(4)

Mucho menos tajante en sus apreciaciones sobre el carácter destinista, teleológico, de la Globalización es Michel Camdessus, ex–Presidente del Fondo Monetario Internacional, (F.M.I), quien, en una entrevista realizada por la revista Foreign Policy y reproducida en El Nacional de Venezuela del 27 de Agosto de 2000, muy probablemente desde lo tanto visto y experimentando durante sus trece años en el F.M.I., comenta:

"La Globalización no es el destino de la humanidad. Pero sí creo que el destino de la humanidad se desarrolla en sí mismo en el marco de esa prolongada tendencia de unificación del mundo. La Globalización es sólo la aceleración de ese proceso. Esto no es un artículo de mi fe religiosa; es una observación histórica que nos conduce a tomar muy en serio el fenómeno, con sus oportunidades y sus riesgos. Pero no ver en la Globalización oportunidades para unir más a la raza humana, trabajando unidos por la prosperidad común, es como boxear con una mano detrás de la espalda".

En fin, como bien lo sentencia Ignacio Ramonet: "la globalización no aspira tanto a conquistar países como a ganar mercados".

1. Reseña histórica

De acuerdo con los historiadores económicos, la Globalización, o mejor dicho el movimiento hacia este fenómeno contemporáneo que ha permitido y exigido la vinculación de las realidades internas de los Estados- Nación con su contexto externo, comienza a intensificarse después la Segunda Guerra Mundial, aun cuando tiene sus antecedentes en las primeras inversiones que, a finales del siglo XIX, se realizaron en los EEUU y Europa. En efecto, recordemos que las primeras inversiones directas, es decir, aquellas que implican un control sobre otra empresa pre-existente o la creación de una nueva, fueron efectuadas por Bayer (1865), Nobel (1866) y Singer (1867), en los Estados Unidos de América, aprovechando las transformaciones que habían ocurrido en ese país, sus ventajas en términos de localización y el impulso que la primera Revolución Industrial le dio a las actividades de carácter textil, aunados a la necesidad de integrar un país de una costa a la otra, la Este con la Oeste.

A partir de ese momento, con las inevitables y dolorosas interrupciones que significaron las dos guerras mundiales, las empresas, y en especial las norteamericanas, iniciaron un lento, continuo y decidido proceso de expansión internacional, introduciendo nuevos productos, ganando nuevos mercados, mediante la Inversión Extranjera Directa. Las cifras hablan por si solas: en 1985, el monto de inversiones extranjeras directas era de 50 millardos de dólares americanos, en el 98 de 664 millardos y para el 2000, 800 millardos; en 1998 existían 6000 empresas multinacionales /globales que controlaban 500.000 filiales diseminadas a lo largo y ancho del planeta. Estas redes globales emplean tan sólo a nivel mundial a unos 200 millones de trabajadores (de los casi 3000 millones de gentes que trabajan para vivir en todo el planeta); igualmente, generan el 30% del Producto Interno Mundial y representan 1/3 del comercio mundial. Para fines del siglo XX, se podía hablar con propiedad de unas empresas globales que poseen estas características:

  • Actúan en muchos países tanto del hemisferio occidental como del oriental.
  • Actúan, según el caso, como suplidores o productores globales.
  • La propiedad de sus acciones es colectiva, sin que existan grupos homogéneos o individualidades que puedan considerarse como sus exclusivos o únicos propietarios.
  • Compiten entre sí en muchos países.
  • Buscan incrementar su presencia en los mercados foráneos, mediante la Inversión Directa, creando filiales propias, adquiriendo empresas pre-existentes o asociándose con empresas locales.
  • La mayoría de las transacciones comerciales mundiales, del orden de 11 millardos de dólares americanos, se realizan en el seno de estas empresas globales, mediante intercambios entre y dentro de ellas de materia prima, productos, partes y servicios.
  • La dirección y la alta gerencia es ejercida por nacionales de países diversos, sin que el hecho de ser nacional del país de origen de la casa matriz tenga una influencia significativa en la selección o promoción del personal de la empresa global.
  • Y, lo que es fundamental, las actividades comercial, productiva, financiera, logística, de recursos humanos y cualquiera otra de relevancia, son controladas y planificadas por una casa matriz o centros corporativos que las optima en función de las economías de escala, producto de las interdependencias existentes dentro del grupo, sobre todo cuando se trata de empresas productoras multi-plantas, es decir, que sus instalaciones industriales se encuentran repartidas a nivel mundial y existe una especialización de la producción en cada una de sus filiales.

El siguiente cuadro nos ayudará a entender mejor, atendiendo a determinados criterios, cuando nos encontramos en presencia de una empresa más o menos global.

Gradación Multinacional

Tipo de menor grado ― mayor grado

Actividad Bajo Medio Alto

Decisión de

ubicar planta

individual

c /país

regional

( planta Europa/ Am. Latina)

global

Integración de

producción

baja

media

partes se

intercambian

Integración de

mercados

baja

media

alta

Integración de

flujos

baja (todos a la

matriz)

media

alta ( muchas

operaciones

financieras

entre hermanas)

Nacionalidad de los

accionistas

baja (pocas

nacionalidades)

media

alta; ninguna

nacionalidad

tiene control

Medida de

rentabilidad

subsidiarias

baja (autónoma

cada una por

si sola)

media

Alta (rentabilidad

centralizada)

Grado de control

de mercados

ninguno

oligopolio

monopolio

Desarrollo

tecnológico

inicialmente para

mercado

doméstico

con uso en

Mercadeo

internacional

transferido de

inmediato a

operaciones

en ultramar

Fuente: James Otis Rodner. La Inversión Internacional. Edición Privada Caracas, 2001

Hay coincidencia entre los estudiosos del fenómeno globalizador en que las grandes empresas actuantes en el escenario internacional, lo hacen atendiendo a cuatro grandes motivaciones:

  • El incremento de las ventas de sus productos o servicios.
  • La adquisición de recursos de diferente índole: naturales, tecnológicos, bienes intermedios, capital e información.
  • La diversificación de las fuentes de ventas y suministros con la finalidad de minimizar los riesgos y aumentar, por consiguiente, las ventajas que conlleva cadenciar las diferencias de ritmo de los ciclos económicos, recesiones y expansiones que suceden y ocurren en las diferentes economías donde actúan.
  • La reducción considerable del riesgo competitivo que se traduce en evitar, en lo posible, beneficiar o abrirle espacio a sus competidores reales o potenciales.

Sin embargo, a pesar de esta realidad innegable de la Globalización, estudiosos de sus magnitudes y efectos señalan lo siguiente:

"Vivimos, sin embargo, en un mundo paradójico. Pese a los extraordinarios avances de la Globalización, los mercados internos absorben más del 80% de la producción mundial, nueve de cada diez trabajadores están ocupados en abastecer los mercados nacionales, el 95% de la inversión se financia con ahorro interno y los acervos científicos-tecnológicos domésticos constituyen el sustento del cambio técnico... En verdad, la inmensa mayoría de las personas nace, trabaja, cría a sus hijos y concluye sus días rodeada por sus coterrárenos y en el ámbito de su propio hábitat. La Globalización coexiste, pues, con el peso decisivo de la cultura, los mercados y los recursos propios. La articulación de esta dimensión endógena de la realidad con su contexto externo determina el desarrollo o el atraso de los países. "(5) el subrayado es nuestro.

2. Los factores promotores

Existe consenso entre los analistas y estudiosos del fenómeno globalizador en considerar el siguiente conjunto de factores como los elementos propulsores o dinamizadores de la Globalización.

A. La innovación tecnológica

Nadie pone en duda que el siglo XX fue el tiempo de los grandes inventos, las llamadas Primera y Segunda Revolución Industrial y, en especial, esta última, permitieron, a pesar de la intolerancia de la humanidad traducida en guerras y genocidios sin justificación, un rápido incremento y expansión de la tecnología. En efecto, como bien lo expresa Eitel H. Lauría:

"la tecnología, insinuada por los sabios de la antigüedad, posibilitada por la Europa del Renacimiento y desarrollada con ritmo acelerado por la Revolución Industrial, ha alcanzado con la alta tecnología una dimensión crítica. A partir de ahora el destino de la humanidad queda irremediablemente ligado a la tecnología."(6)

Más recientemente, las llamadas TIC, las tecnologías de información y comunicación, y en especial, con el desarrollo y rápida extensión de la Internet, la red de redes, han hecho ciertamente al mundo más global, permitiendo la transmisión de imágenes, textos y voces. Esta nueva realidad, se suma a productos y sistemas que hacen que la sociedad contemporánea se vea realmente sorprendida e invadida por un aluvión de nuevos inventos que ha posibilitado el desarrollo creciente de la ciencia y la tecnología. Las empresas globales, por supuesto, han sido, a la vez, testigos, protagonistas y usuarias de estas innovaciones que han hecho viable y efectiva a la Globalización.

Ignacio Ramonet, tajante, expresa que:

"las tecnologías de la información y la comunicación junto con la revolución digital, nos han hecho entrar, nolens volens, en una nueva era, cuyas características fundamentales son la transmisión instantánea de datos inmateriales y la proliferación de los vínculos y las redes electrónicas. Internet, es el corazón, la encrucijada y la síntesis de la gran mutación en curso. Las autopistas de la información son a la hora actual lo que fue el ferrocarril a la era industrial: poderosos factores de impulso y de intensificación de los intercambios." (7)

En fin, haciéndonos eco de lo expresado por analistas y estudiosos de esta relación entre ciencia, tecnología y globalización podemos afirmar que:

"La tecnología de la información a través de las computadoras está creando "un mundo entramado" al promover las telecomunicaciones, la coordinación, la integración y los contactos, a una velocidad y escala de cambio que excede, con mucho, la capacidad de manejo y control de cualquier gobierno. Las conexiones cada vez más veloces hacen que las fronteras nacionales resulten cada vez más frágiles, y en lo que se refiere a ciertas formas de control, crecientemente irrelevantes." (8)

  1. Liberación y desregulación jurídica

Desde la segunda mitad del siglo XX, países, empresas e instituciones vienen propiciando la abolición, la supresión de las fronteras que impiden y restringen la libre circulación tanto de productos y servicios como de los recursos necesarios para su producción: trabajadores y capital. A pesar de que este proceso de liberación y desregulación no ha sido rápido, y en algún caso errático existe absoluta conciencia de la existencia de tres nuevas convicciones por parte de los ciudadanos, de los consumidores a nivel global:

  • El deseo de un mayor acceso a una mayor diversidad de bienes y servicios a precios más bajos.
  • La realidad de que los productores nacionales aumentan su eficiencia para dar respuesta a la producción foránea, a los competidores externos.
  • La presión cada vez más manifiesta de determinados países e instituciones para inducir a otros países a reducir las barreras arancelarias impuestas a las importaciones de bienes y servicios.

A estas percepciones y convicciones cívicas y comerciales, se suman al final del siglo XX, realidades y circunstancias que pueden resumirse de la siguiente manera:

"El final de la Unión Soviética y del comunismo han rediseñado el mapa de la política mundial y prácticamente anulado las ideologías como factor predominante en las relaciones internacionales. El crecimiento de los mercados de capital y la paulatina caída de las barreras al comercio y a las inversiones unen cada vez más a los mercados y promueven un flujo más libre de ideas. El advenimiento de mercados emergentes genera dinamismo y nuevas oportunidades a escala masiva para la economía internacional. Empresas nacionales se convierten en operadores internacionales; y las compañías, ya tengan larga experiencia en el comercio internacional o sean nuevas en ese ambiente, se apresuran a generar estrategias globales." (9)

De esta forma, la desregulación del comercio y las telecomunicaciones, la democratización de la información, la tecnología y del capital, aunado a un intenso proceso de privatizaciones ocurrido a nivel mundial- que llevó incluso, al reciente Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz a afirmar, ante los eventos del 11 de septiembre en New York: "hay ciertas actividades, como la seguridad de los aeropuertos que no deben depositarse exclusivamente en la esfera privada", han propulsado y otorgado vigor a un proceso de globalización creciente e indetenible.

3. Las instituciones impulsoras

Recordemos que la Conferencia de Bretton Woods, celebrada en Julio de 1944 en la pequeña ciudad del mismo nombre, situada en la Costa Este de los EEUU, agrupó 44 representantes de diferentes naciones del hemisferio occidental con el propósito de proponer y acordar las políticas y principios que serían utilizados para la re-organización financiera y monetaria de la posguerra. De esta reunión surgieron dos de las principales instituciones promotoras de la Globalización: el Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo, mejor conocido como el Banco Mundial (B.M.) y El Fondo Monetario Internacional (F.M.I.); dos organizaciones que tendrían bajo su responsabilidad dirigir el proceso, establecer los mecanismos, y definir los incentivos y regulaciones necesarios para reconstruir la economía mundial de la postguerra. (10)

Por otra parte, es también conveniente recordar que, en 1947, un grupo de países suscribió el Acuerdo Internacional sobre Comercio y Tarifas Aduaneras, mejor conocido por sus siglas GATT. En efecto, en enero de 1948, el acuerdo suscrito por 23 naciones (12 desarrolladas y 11 en desarrollo), comenzó a promover la intensificación del comercio internacional mediante la eliminación progresiva de las barreras y tarifas aduaneras existentes, cuya finalidad era proteger industrias nacionales o nichos específicos de mercado de empresas de un determinado país o región. Progresivamente, mediante el uso de rondas de negociación, el GATT, convertido luego en la Organización Mundial del Comercio (O.M.C.), fue cumpliendo su misión de acelerar el proceso de liberación arancelaria y promover el libre comercio de bienes y servicios, tal como se evidencia en el presente cuadro:

Evolución del proceso de liberación arancelaria

Ronda

N° de países

Principales Resultados

Ginebra, 1947

23

45.000 Concesiones

arancelarias

Uruguay, 1950-51

32

8.700 Concesiones

arancelarias

Kennedy, 1966-67

74

30.000 Concesiones

arancelarias.

Tokio

99

  • Reducción del 30% de las tarifas
  • Tarifas del 6% para productos manufacturados.

Uruguay, 1986-91

128

  • Nueva reducción de 30% de las tarifas.
  • Se incorporan

agricultura, textiles y la propiedad industrial

Fuente: The Potential Economy of a the World Trade System. Oxford Press, 1995

Ahora bien, en el siguiente gráfico, observaremos el proceso histórico que llevó al GATT a trasformarse, en 1995, en la Organización Mundial del Comercio (O.M.C). Para los antiglobalizadores, la O.M.C. vino a sumarse a los citados Banco Mundial (B.M.) y Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), como una más de las organizaciones pro-globalización.

DEL GATT A LA OMC

1947 Creación del GATT

(Acuerdo General de Aranceles y Comercio) Ronda Ginebra

1948 Ronda La Habana

 

1949 Ronda Annecy

1950 reducción arancelaria de 25%

 

1951 Ronda Torquay

 

1960 Ronda Dillon

1961 20% de reducción arancelaria

sobre 20% de productos

 

1964 Ronda Kennedy

1967 30% de reducción arancelaria sobre productos industriales

 

1973 Ronda Tokyo

1979 Eliminación de obstáculos no tarifarios

 

1986 Ronda Uruguay

1994 Nuevas reglas de comercio

Desacuerdo sobre agricultura

y servicios

 

1995

1996

1998

1999

2001

Creación

de la OMC

Conferencia de

Singapur

Conferencia de Ginebra

Conferencia de Seatle

Conferencia de Doha

Continuando con su labor liberacionista y desreguladora, el GATT, ahora O.M.C., apoyó la idea de que también era importante ocuparse de los servicios y de su desregulación a nivel internacional, sobre todo teniendo en cuenta lo difícil que es definir con precisión un servicio, a pesar, por supuesto, de su clara diferenciación de un bien concreto, tangible.

En todo caso, el Acuerdo General para Comercio de Servicios (GATS), suscrito durante la Segunda Ronda de Uruguay, identificó las modalidades más tradicionales de servicios que se prestan a nivel internacional:

  • Servicios que cruzan las fronteras nacionales, es decir, servicios servidos por un país a otro (las llamadas telefónicas internacionales, por ejemplo).
  • Consumo en el exterior realizado por personas o compañías que utilizan un servicio foráneo, mientras desarrollan actividades personales, familiares, turísticas, comerciales o financieras en otro país.
  • Presencia comercial que implica la instalación, por parte de la casa matriz, en un país extranjero de una subsidiaria que provee servicios financieros o comerciales.
  • Presencia de personas naturales, se refiere fundamentalmente a los servicios técnicos profesionales (los expertos) que ofrece una persona calificada en un país extranjero.

A estas organizaciones, surgidas después de la postguerra, se han añadido otras de carácter multilateral, tanto políticas, económicas o de reflexión ciudadana, que han sido objetivo, blanco preferido, de los movimientos y grupos antiglobalizadores. (ver Anexo 1)

A continuación, presentamos un cuadro resumen de las causas y efectos del proceso de la Globalización, y las consecuencias que éste ha tenido sobre otros aspectos de la vida y dinámica de la sociedad y las naciones.

Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior

II. Principales críticas a la Globalización

La humanidad asiste a la emergencia de una nueva nomenclatura: los globofogos o globofóbicos para designar una realidad humana e ideológica que nace, evoluciona, crece y se consolida con el fenómeno globalizador de la economía mundial. Los hechos hablan por sí mismos. En efecto, no se trata sólo de los militantes de los tradicionales partidos de izquierda, ex-soldados de la guerra de Vietnam, místicos o marginados sociales; no, lo más sorprendente e inquietante es que académicos y pensadores se suman a esa cada vez más larga y dispar lista de los antiglobalizadores, de los globofobos, de los globofóbicos. Para muestra, basta recordar la conducta y opinión de uno de los tres ganadores del premio Nobel de Economía de 2001, Joseph Stiglitz, profesor de la prestigiosa Universidad de Stanford, ex-asesor del gobierno de Bill Clinton y ex-funcionario del F.M.I., Stiglitz, en un muy comentado y debatido artículo publicado en la revista The New Republic, titulado Lo que aprendí de la crisis económica mundial, cuestiona en forma clara y decidida, las respuestas del Banco Mundial y del F.M.I ante el colapso de las economías de los hasta entonces invencibles tigres asiáticos. Stiglitz, en un franco apoyo a los conceptos antiglobalizadores, afirmaba:

"Dirán que el F.M.I. es arrogante. Dirán que el F.M.I. no le presta atención a los países en desarrollo a los que se supone debe ayudar. Dirán que el F.M.I. no es transparente y se aísla de la responsabilidad democrática. Dirán que la medicina del F.M.I. a menudo deja al enfermo peor y convierte una situación de aceleración en una de recesión. Y luego la recesión se convierte en depresión. Y cuando lo digan tendrán la razón."

De igual manera, el profesor R.F.M. Lubbers, ex-primer Ministro de Holanda, sostiene que existe un conjunto de elementos en la sociedad actual que le otorgan argumentos y razones a los movimientos antiglobalización. Entre ellos destaca los siguientes:

  • El renacimiento de un sentimiento nacionalista de rescate de sus valores culturales y su identidad.
  • Una reacción en contra de la introducción de una filosofía política muy alejada de la comprensión ciudadana.
  • Una reacción en contra del pensamiento orientado hacia la economía de mercado.
  • La creación de organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales que se oponen al orden político establecido y a sus modalidades de representación.
  • Un renacimiento religioso (sectas, fundamentalismos, Nueva Era).
  • Un nuevo comunitarismo, es decir, una estrategia dirigida al desarrollo comunitario.

Opiniones de esta naturaleza, y las crudas realidades de menor competencia empresarial y mayor pobreza mundial, han sido unidas a otras prédicas en contra de la degradación del clima y del ambiente mundial. Todas estas razones han venido siendo esgrimidas por el cada vez más creciente y organizado movimiento antiglobalizador a nivel mundial. En el siguiente cuadro, podemos visualizar la evolución de las protestas antiglobalización hasta la muerte de Carlo Giulani en Génova en Julio de 2001, según la reunión de la organización mundial patrocinante, el sitio y fecha de la reunión, incluyendo el número de detenidos por la policía y, tristemente, el número de heridos y muertos, tal como ocurrió en Génova con el deceso del joven Carlo Giuliani, primer mártir de este movimiento que, paradójicamente, se tradujo en una ofrenda humana innecesaria de un ciudadano del Primer Mundo quien participaba en una protesta por todos los otros mundos, creados por el gobierno planetario, para apreciar con mayor claridad las diferencias entre unos y otros; los ricos, los menos ricos, los pobres y los inviables.(11)

Evolución del Movimiento Antiglobalizador

Dic 1999- Julio 2001

Lugar/

Fecha

Organización

Patrocinante

Manifestantes

Detenidos

Heridos/

muertos

Seatle

Dic. 99

O.M.C.

2000

500

Davos

Ene. 2000

Foro Económico

Mundial

2000

Washington

Abr. 2000

F.M.I.

10.000

1300

10

Praga

Sep. 2000

F.M.I

Banco Mundial

15.000

859

100

Niza

Dic. 2000

Cumbre de la Unión Europea

4.000

42

24

 

Davos

Ene. 2001

Foro Económico

Mundial

1.000

121

10

Porto Alegre

Ene. 2001

Foro Social

Mundial

10.000

Nápoles

Mar. 2001

Foro OCSE

20.000

16

50

Québec

Abi. 2001

Cumbre de las

Américas

30.000

400

170

Goeteburgo

Junio 2001

Cumbre

UE-EEUU

10.000

243

3

Génova

Jul. 2001

Cumbre del

G-8

150.000

126

500/1

Fuente: Diversas agencias de noticias e información de prensa nacional y extranjera.

En Febrero de 2002, en Nueva York y en Porto Alegre, se llevaron a cabo, sendas reuniones del Foro Económico Mundial y del Foro Social Mundial, respectivamente. En Nueva York se debatieron asuntos como la recesión, el terrorismo, también sobre los medios para prevenir conflictos como el del Medio Oriente y la crisis argentina; mientras que en Porto Alegre se debatieron cuatro temas fundamentales: la producción de riquezas y su distribución (corporaciones multinacionales, control de los capitales financieros, deuda externa, economía solidaria); acceso a las riquezas y la sostenibilidad (sostenibilidad ambiental, recursos y bienes comunes, alimentación, pueblos indígenas); poder político y ética en la nueva sociedad (organismos internacionales y arquitectura del poder mundial, globalización y militarismo, democracia participativa); y por último, afirmación de la sociedad civil y de los espacios públicos (combate de la discriminación y la intolerancia, diversidad e identidad, democratización de las comunicaciones y de los medios). En ambas ciudades se escucharon las voces de los antiglobalizadores. Más recientemente, ya con un espacio ganado, en Porto Alegre volvieron a desfilar millares de seres humanos provenientes de movimientos antiglobalizadores de todas partes del mundo.

Estas protestas y manifestaciones contra la Globalización han sido promovidas y apoyadas por personeros y militantes provenientes de muy variados orígenes e intereses, tal como se puede apreciar en el siguiente cuadro:

TENDENCIAS OPOSITORAS A LA GLOBALIZACIÓN

Ecologistas Este grupo

reclama la falta de respeto de las grandes industrias hacia el medio ambiente. Acusan a las compañías de instalar sus fábricas en países del Tercer Mundo, donde la legislación ambiental es más laxa o casi inexistente.

Sindicalistas Están contra el libre comercio porque dicen que les quita empleo y se lo da a los trabajadores de los países menos desarrollados, que cobran menos y son explotados. Además, denuncian el trabajo Infantil y la esclavitud que existe en los países pobres.

Anarquistas Es el grupo más violento dentro de las fuerzas antiglobalización. Están organizados por grupos radicales o activistas de la violencia callejera.

Agricultores Ven la Globalización como una barrera a la comercialización de sus artículos. También están en contra de los productos transgenéticos. Además rechazan el monocultivo, que obliga a los países pobres a vivir totalmente dependientes de la cotización de su producción en el mercado Inter- nacional.

Conservadores Repudian la apertura de las fronteras porque implica pérdida de empleo y de identidad colectiva, frente a la llegada de extranjeros o a la homogenización de la cultura.

Financistas se oponen a la libre circulación del capital financiero. Denuncian que en beneficio de mercado mundial se pasa por alto el comercio de armas y reclaman la condonación de la deuda del Tercer Mundo.

Por su parte, en el diario El Nacional de Venezuela del 20 de julio de 2001, Humberto Márquez comentaba lo siguiente, en relación con los integrantes diversos y plurales de los movimientos antiglobalizadores:

"¿Quiénes son? Son miles de divisas, de distinto tamaño, propósito, ideología, ubicación, recursos, capacidad de despliegue, sentido de militancia y beligerancia. Tienen en común que, irónicamente, parecieran haber comprado una franquicia de "antiglobalización, s.a." la empresa que comparten.

Casi podrían identificarse por colores. En primer lugar, los rojos, es decir, los grupos de izquierda más o menos marxistas y las organizaciones sindicales que han encontrado un nuevo aliento después de borradas algunas de las razones por las cuales lanzarse a las calles. Las más disciplinadas son brazos de centrales obreras europeas y norteamericanas. Las más temidas, organizaciones como el británico Partido Socialista de Trabajadores, inspirado en el revolucionario ruso León Trotski, que reivindica 10.000 miembros y se ha propuesto como tarea internacional volcar la antiglobalización hacia el combate.

Negro, el del anarquismo, que renace de la mano del rechazo radical al pensamiento y modelo únicos que trae la Globalización, y de la desconfianza de los jóvenes hacia las estructuras de organización y lucha más trilladas. En Québec fueron los encapuchados del Bloque Negro los más temidos. En Europa, las organizaciones "Ya Basta" y "Tutte Bianche" (bragas blancas) marchan como legionarios romanos al encuentro de la policía; la belicosa Acción Anti-Fascista alemana ha entrenado en choques contra neonazis. Sus consignas son "Resistamos la Globalización, globalicemos la resistencia" o "Salgamos de los callejones, tomemos las avenidas".

Verdes, los ecologistas y pacifistas. Greenpeace es la más famosa y disciplinada de sus organizaciones, y sus marchas son siempre responsables y no-violentas. Pero algunos grupos empezaron a retirarse de las protestas, como Amigos de la Tierra, cuyo portavoz Duncan McLaren indicó que se abstenía de concurrir a Génova "porque no tenemos garantía de que será pacífica". También sustentan la causa verde gremios como la francesa Confederación Campesina, que lidera José Bové, el granjero de largos bigotes y sempiterna pipa que se hizo famoso al atacar establecimientos McDonald’s.

Con colores nacionales integran la causa los rebeldes zapatistas y otros movimientos indígenas, o los campesinos Sin Tierra de Brasil, o consumidores que han seguido a su líder estadounidense Ralph Nader. Y también intelectuales como Bernard Cassen o Susan George, que dirigen a los 30.000 inscritos en ATTAC, una ONG que propugna un impuesto internacional a las transacciones financieras para convertirlo en ayuda al desarrollo."

Después de los trágicos e inesperados sucesos ocurridos en Génova, las organizaciones mundiales han tenido mucho más precauciones a la hora de realizar sus "summit", sus cumbres, incluso han recurrido a las tecnologías de información, a la Internet y las video conferencias, para realizar estas reuniones de manera virtual, a la vez que toman mayor conciencia acerca de que, como lo expresó el diario Le Monde de Francia en uno de sus editoriales:

"Los activistas que se congregan en estas extensas reuniones globales, en efecto, están subrayando interrogantes serias, a las cuales no se debería responder tan sólo con el despliegue policial."

A estas serias interrogantes, a los cuestionamientos de fondo que vienen realizando de forma creciente organizaciones gubernamentales, personalidades relevantes, académicos y gobiernos, entre tantos otros críticos de los beneficios de la Globalización, vamos a referirnos, en el presente capítulo, a las observaciones y objeciones más relevantes y los aspectos sustanciales de las mismas.

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