Relación entre la biología y la Informática
Se debe distinguir entre tres acepciones
en las que se unen la biología y la
informática, pero con objetivos y
metodologías bien diferenciadas:
Bioinformática o Biología Molecular Computacional:
investigación y desarrollo de
la infraestructura y sistemas de
información y comunicaciones
que requiere la biología molecular y la genética
(Redes y bases de datos
para el genoma, microarrays, ...). (Informática aplicada a la biología
molecular y la genética)
Biología Computacional: computación que se aplica al entendimiento
de cuestiones biológicas básicas, no necesariamente
en el nivel molecular, mediante la modelización y simulación. (ecosistemas,
modelos
fisiológicos). (Informática y matemáticas aplicadas a la
biología)
Biocomputación: desarrollo y
utilización de sistemas
computacionales basados en modelos y
materiales
biológicos. (Biochips, biosensores, computación basada en ADN, redes de neuronas, algoritmos
genéticos). (Biología aplicada a la
computación).
Básicamente, los sistemas informáticos que se emplean en este campo son:
Bases de datos
Software para
visualización
Programas
para control de
reactivos, geles y otros materiales
Generación y ensamblaje de secuencias
Programas
para análisis de secuencias
Programas para predicción de estructura
de proteínas
Paquetes de integración y ensamblaje de mapas
genéticos
Software para
clasificación y comparación
Técnicas de Inteligencia
Artificial
Gestión de datos
Bases de datos locales o
accesibles mediante redes de comunicaciones.
Literatura
médica y científica unida a las secuencias.
Distribución de datos
Redes de comunicaciones
Aplicaciones
Gestión de datos en el
laboratorio
Automatización de experimentos
Ensamblaje de secuencias contiguas
Predicción de dominios funcionales en secuencias
génicas
Alineación de secuencias
Búsquedas en las bases de datos
de estructuras
Predicción de genes
Predicción de la estructura
de proteínas
Evolución molecular. Árboles filogenéticos
Información Científica
Documentos de
difusión y apoyo a la Bioinformática
Bioinformática es una disciplina
científica emergente que utiliza tecnología
de la información para organizar, analizar y
distribuir información biológica con la
finalidad de responder preguntas complejas en biología.
Bioinformática es un área de investigación multidisciplinaria, la cual
puede ser ampliamente definida como la interfase entre dos
ciencias:
Biología y Computación y esta impulsada por la
incógnita del genoma humano y la promesa de una nueva era
en la cual la investigación genómica puede ayudar
dramáticamente a mejorar la condición y calidad de
vida humana.
Avances en la detección y tratamiento de enfermedades y la producción de alimentos
genéticamente modificados son entre otros ejemplos de los
beneficios mencionados más frecuentemente. Involucra la
solución de problemas
complejos usando herramientas
de sistemas y computación. También incluye la
colección, organización, almacenamiento y
recuperación de la información biológica que
se encuentra en base de
datos.
Según la definición del Centro Nacional
para la Información Biotecnológica "National Center
for Biotechnology Information" (NCBI por sus siglas en Inglés,
2001):
"Bioinformática es un campo de la ciencia en
el cual confluyen varias disciplinas tales como: biología,
computación y tecnología de la
información. El fin último de este campo es
facilitar el descubrimiento de nuevas ideas biológicas
así como crear perspectivas globales a partir de las
cuales se puedan discernir principios
unificadores en biología. Al comienzo de la "revolución
genómica", el concepto de
bioinformática se refería sólo a la
creación y mantenimiento
de base de datos
donde se almacena información biológica, tales como
secuencias de nucleótidos y aminoácidos. El
desarrollo de este tipo de base de datos no solamente significaba
el diseño
de la misma sino también el desarrollo de interfaces
complejas donde los investigadores pudieran acceder los datos
existentes y suministrar o revisar datos
Luego toda esa información debía ser
combinada para formar una idea lógica
de las actividades celulares normales, de tal manera que los
investigadores pudieran estudiar cómo estas actividades se
veían alteradas en estados de una enfermedad. De
allí viene el surgimiento del campo de la
bioinformática y ahora el campo más popular es el
análisis e interpretación de varios
tipos de datos,
incluyendo secuencias de nucleótidos y aminoácidos,
dominios de proteínas
y estructura de proteínas.
El proceso de
analizar e interpretar los datos es conocido como
biocomputación. Dentro de la bioinformática y la
biocomputación existen otras sub-disciplinas
importantes:
El desarrollo e implementación de herramientas
que permitan el acceso, uso y manejo de varios tipos de
información
El desarrollo de nuevos algoritmos
(fórmulas matemáticas) y estadísticos con los
cuales se pueda relacionar partes de un conjunto enorme de datos,
como por ejemplo métodos
para localizar un gen dentro de una secuencia, predecir
estructura o función de
proteínas y poder agrupar
secuencias de proteínas en familias
relacionadas."
La Medicina molecular y la Biotecnología constituyen dos áreas prioritarias científico tecnológicas como desarrollo e Innovación Tecnológica. El desarrollo en ambas áreas están estrechamente relacionadas. En ambas áreas se pretende potenciar la investigación genómica y postgenómica así como de la bioinformática, herramienta imprescindible para el desarrollo de estasDebido al extraordinario avance de la genética molecular y la genómica, la Medicina Molecular se constituye como arma estratégica del bienestar social del futuro inmediato. Se pretende potenciar la aplicación de las nuevas tecnologías y de los avances genéticos para el beneficio de la salud. Dentro de las actividades financiables, existen acciones estratégicas, de infraestructura, centros de competencia y grandes instalaciones científicas. En esta área, la dotación de infraestructura se plasmará en la creación y dotación de unidades de referencia tecnológica y centros de suministro común, como Centros de Bioinformática, que cubran las necesidades de la investigación en Medicina Molecular. En cuanto a centros de competencia, se crearán centros de investigación de excelencia en hospitales en los que se acercará la investigación básica a la clínica, así como centros distribuidos en red para el apoyo a la secuenciación, DNA microarrays y DNA chips, bioinformática, en coordinación con la red de centros de investigación genómica y proteómica que se proponen en el área de Biotecnología. En esta área la genómica y proteómica se fundamenta como acción estratégica o instrumento básico de focalización de las actuaciones futuras.
Las tecnologías de la información jugarán un papel fundamental en la aplicación de los desarrollos tecnológicos en el campo de la genética a la práctica médica como refleja la presencia de la Bioinformática médica y la Telemedicina dentro de las principales líneas en patología molecular. La aplicación de los conocimientos en genética molecular y las nuevas tecnologías son necesarios para el mantenimiento de la competitividad del sistema sanitario no sólo paliativo sino preventivo. La identificación de las causas moleculares de las enfermedades junto con el desarrollo de la industria biotecnológica en general y de la farmacéutica en particular permitirán el desarrollo de mejores métodos de diagnóstico, la identificación de dianas terapéuticas y desarrollo de fármacos personalizados y una mejor medicina preventiva.
El Proyecto Genoma Humano
El progresivo desarrollo de métodos automatizados de preparación de muestras de DNA, su secuenciación y posterior lectura ha permitido afrontar, a lo largo de la ultima década, diversos proyectos de secuenciación a gran escala. En 1997 se describía el genoma del primer organismo, el de la levadura, Saccharomyces cerevisiae; dos años después fue el del gusano, Caenorhabditis elegans. A mediados del año 2000 puede ya disponerse de la descripción del genoma de la mosca del vinagre, Drosophila melanogaster, y a finales del mismo año se conoce el de una planta, Arabidopsis arrives.
El Consorcio Internacional, integrado por 20 grupos de diferentes países y por otro lado la empresa privada Celera, acaban de hacer público, el 12 de febrero del 2001, el mapa provisional del genoma humano (GH) que aporta una extraordinaria información acerca de las bases genéticas del ser humano. El equipo del Consorcio público Internacional dirigido por Eric Lander, del Sanger Centre (Cambridge, Reino Unido) publica la secuencia en la revista Nature y la empresa estadounidense Celera Genomics, dirigida por Craig Venter lo publica en la revista Science. http://www.sciencemag.org//t_blank
El Consorcio Internacional calcula que el genoma humano contiene 31.780 genes codificadores de proteínas, hasta la fecha ha descubierto 22.000. Celera afirma tener indicios de la existencia de 26.000 genes y cree que la cifra total sería de 38.000.
De los 300.000 clones de partida fueron válidos 30.000 clones que representan un total de 3.200 Megabases. Estos resultados alcanzados en octubre del 2000, representan el 90% del genoma y son los que se han publicado. El 10% restante se pretende completar en el año 2002. La secuencia obtenida es de enorme trascendencia y son muchos y variados los puntos de interés pudiendo destacarse algunos datos:
La gran magnitud de la información a manejar se incrementa teniendo en cuenta que para llegar a reconocer dónde comienzan y terminan los genes e identificar sus exones, intrones y secuencias reguladoras se requieren comparaciones entre secuencias de diversas especies (Genómica comparativa).
El mapa de secuencias generado por el proyecto se utilizará como fuente primaria de información para la biología humana y la medicina. El proyecto público liderado por el Gobierno de Estados Unidos y varios europeos introducirá toda la información en una base de datos de acceso gratuito. Por el contrario, Celera obligará a empresas farmacéuticas y a las instituciones académicas a firmar un contrato de suscripción. Como contrapartida Craig Venter ofrece servicios de valor añadido como la posibilidad de comparar la secuencia del genoma humano con la del ratón. Como las diferencias entre ambos son prácticamente mínimas, los científicos podrán más fácilmente descubrir las funciones, por ahora desconocidas, de muchos genes humanos, muchos de ellos de interés terapéutico. De ahí que en España como en el resto de Europa y Estados Unidos, los investigadores han creado consorcios para contratar los servicios de la empresa estadounidense. El aprovechamiento de toda la información exigirá una importante inversión porque la nueva era de la genómica requiere complejas y costosas herramientas.
Ahora que el Genoma se ha descifrado, el gran reto científico es conocer como interactúan entre sí los genes y de que manera las más sutiles alteraciones de cada una de estas operaciones predisponen a cada individuo a una enfermedad. El entendimiento de cómo las variantes genéticas regulan el fenotipo de células, tejidos y órganos ocupará la investigación del siglo XXI. Se calcula que existen unas 8.000 enfermedades hereditarias, pero hoy sólo se pueden detectar unas 200 antes del nacimiento y existen test genéticos por otros pocos centenares. Los científicos, que hoy conocen la función de unos 10.000 genes, deberían ir hallando las complicadas relaciones entre genética y enfermedad.
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Genómica funcional - La Era Post-Genómica
Si la genómica estructural es la rama de la genómica orientada a la caracterización y localización de las secuencias que conforman el DNA de los genes, permitiendo de esta manera la obtención de mapas genéticos de los organismos, la genómica funcional es la disciplina que se orienta hacia la recolección sistemática de información acerca de las funciones desempeñadas por los genes.
Para llevar a cabo este trabajo se requiere, mediante el desarrollo y la aplicación de unas aproximaciones experimentales globales, la información procedente de la genómica estructural. Las metodologías experimentales empleadas han de combinarse con estudios computacionales de los resultados debido al gran volumen de información que se genera durante los estudios realizados a gran escala.
Con la genómica funcional el objetivo es llenar el hueco existente entre el conocimiento de las secuencias de un gen y su función, para de esta manera desvelar el comportamiento de los sistemas biológicos. Se trata de expandir el alcance de la investigacion biológica desde el estudio de genes o proteínas individuales al estudio de todos los genes y proteínas al mismo tiempo en un momento determinado.
En el campo de las ciencias biomédicas, estamos asistiendo desde hace años a un boom de la biología molecular y más concretamente de la genética y la genómica, gracias a la continua implementación y desarrollo de técnicas experimentales a disposición de los investigadores en los laboratorios.
Los biochips representan una de las herramientas recientes con las que cuentan los investigadores para hacer frente a la resolución de los problemas biológicos basados en nuevos enfoques que se orientan a la obtención masiva de información. El desarrollo de estos enfoques integrados para el análisis ha venido de la mano de la capacidad de gestionar y almacenar grandes cantidades de información, por tanto no es de extrañar que la llegada de estos dispositivos haya coincidido con la madurez de la bioinformática en la cual se sustentan la realización de los experimentos en general y el análisis de los datos que de ellos se obtienen en particular.
El término Biochip en la actualidad está siendo empleado en muy diversos campos científicos, lo que puede llevar a confusiones, por lo cual se debe aclarar qué es lo que se considera un Biochip y qué no. Esta confusión terminológica es debida al origen del término y es por ello que se deben hacer distinciones entre los Biochips, la Biocomputación y la Bioinformática, según su campo de aplicación sea biológico o informático.
En las tecnologías de la información, existe una rama dedicada a la utilización de material biológico para aplicaciones informáticas o en el desarrollo de hardware para la realización de procesos computacionales, como por ejemplo el diseño de unidades de memoria basadas en las diferentes conformaciones de las proteínas, la computación basada en ADN, en la cual se utilizan moléculas de ADN para la resolución de problemas y los procesadores neuronales. En este contexto se emplea el termino Biocomputación. Pero la utilización del término no queda reducida a estas dos aplicaciones sino que también se utiliza en ocasiones para referirse a los Biodispositivos que son aplicaciones que combinan chips en los seres vivos como por ejemplo los implantes cocleares.
Dentro de las aplicaciones en biología podríamos diferenciar entre los Biochips como hardware y la bioinformática como software. Los Biochips, serían un hardware biológico que surge como una adaptación de los microprocesadores electrónicos en los que se sustituyen los circuitos impresos por muestras de material biológico.
Son dispositivos miniaturizados capaces de inmovilizar con una elevada densidad de integración material biológico de diferentes tipos como proteínas, ácidos nucleicos, etc…. Por el contrario, la Bioinformática aplica las tecnologías de la información a la resolución de problemas de orden biológico. La bioinformática trabaja en la investigación y desarrollo de herramientas útiles para llegar a comprender el flujo de la información biológica que se origina en los genes, estructuras moleculares, la función bioquímica, la conducta biológica y por último la influencia en las enfermedades y la salud.
Debido a este problema terminológico a estos dispositivos también se les conoce con otros nombres como Micromatrices de material biológico, Microarrays, y según el tipo de material inmovilizado como DNA arrays o Chips Genéticos, Protein Chips o Tissue Chips.
Estos dispositivos están constituidos formando una matriz con el material biológico que se inmoviliza sobre ellos de forma que se sabe en cada punto de la matriz que es lo que se ha depositado permitiendo el posterior análisis. El número de posiciones en estas matrices puede llegar a alcanzar las decenas de miles.
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Las principales aplicaciones de estos dispositivos se han encontrado hasta el momento en el campo del análisis genético pero como se ha dicho anteriormente se pueden aplicar para otros usos. La mayor parte de esta página web estará dedicada a las aplicaciones que estos dispositivos tiene en genómica, intentando no descuidar las aplicaciones que inmovilicen otros tipos de material.
El fundamento de los biochips se encuentra en el desarrollo y miniaturización de las técnicas de afinidad que se conocen y han venido empleando desde hace años como una herramienta común en biología molecular.
El desarrollo de los primeros ensayos de afinidad con muestras inmovilizadas sobre soportes sólidos se remonta a los primeros ensayos inmunológicos que se desarrollaron en los años 60´s y en los que se inmovilizaban sobre una superficie antígenos o anticuerpos para su detección. El siguiente paso en la evolución hacia estos dispositivos se dio en los años 70´s cuando Edwin Southern, comenzó a emplear filtros de nitrocelulosa para que actuasen como soporte sólido para la adhesión de moléculas de ADN. El ADN así inmovilizado no interacciona con las otras moléculas inmovilizadas pero mantiene su capacidad de hibridar con moléculas complementarias en disolución. La detección de estas hibridaciones se realizaba mediante la detección de un marcador radiactivo en un revelado por autorradiografía. A este tipo de técnica se la bautizó con el nombre de Southern blot, que después se extendió al campo de la inmovilización de proteínas y ARN.
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Fodor, Michael Pirrung, Leighton Read y Lubert Stryer, que trabajaba en la síntesis sobre superficies sólidas de péptidos, terminó desembocando en la plataforma GeneChip, que ha sido desarrollada por Affymetrix, una compañía escindida de Affymax en 1993. La importancia de este paso radica en la gran capacidad de miniaturización alcanzada por este sistema. Posteriormente al nacimiento de la tecnología desarrollada por Affymetrix se han ido sucediendo la aparición de nuevas compañías y nuevos desarrollos que han permitido alcanzar el alto grado de diversidad tecnológica existente en la actualidad.
A finales de los años 80, la tecnología que desembocaría en la plataforma GeneChip fue desarrollada por cuatro científicos, en Affymax: Stephen Fodor, Michael Pirrung, Leighton Read y Lubert Stryer. El proyecto original estaba destinado a la construcción de péptidos sobre chips, pero desembocó en la capacidad para construir secuencias de DNA sobre chips. La aplicación práctica de esta idea se llevó a cabo por la empresa Affymetrix, que comenzó a actuar como una compañía independiente en el año 1993.
Los biochips, por tanto, surgieron de la combinación de las técnicas microelectrónicas y el empleo de materiales biológicos. Se basan en la ultraminiaturización y paralelismo implícito y se concretan en chips de material biológico de alta densidad de integración válidos para realizar distintos tipos de estudios repetitivos con muestras biológicas simples.
Si en los microchips empleados en los ordenadores se
consigue una alta densidad de integración de circuitos
electrónicos en una oblea de silicio, en los biochips se
logra una alta densidad de integración de material
genético en una oblea de silicio, cristal o plástico.
Los biochips están divididos en unas pequeñas
casillas que actúan cada una a modo de un tubo de ensayo en el
que se produce una reacción. El número de estas
casillas es muy elevado, llegando incluso a los centenares de
miles.
Cada casilla del chip posee una cadena de un oligonucleótido, que puede corresponder a una sección del gen de estudio (cuando se conoce su secuencia) o a mutaciones del mismo. Debido a la extrema miniaturización del sistema se pueden analizar en un único chip todas las posibilidades de mutación de un gen simultáneamente. Solo aquellos fragmentos de DNA que hibriden permanecerán unidos tras los lavados y dado que se conocen las secuencias y posiciones de los oligonucleótidos empleados, tras los lavados se produce el revelado que consiste en introducir el chip en un escáner óptico que va a ser capaz de localizar, mediante un proceso similar a la microscopía confocal, las cadenas marcadas con el fluorocromo. Un ordenador analiza la información procedente del escáner y ofrece el resultado.
Otro tipo de diseño permite la
cuantificación de la expresión de múltiples
genes simultáneamente.
La potencia de estos
sistemas trae consigo la obtención, en tiempos muy breves,
de grandes volúmenes de información, (secuencias,
mutaciones, datos de expresión génica,
determinaciones analíticas de interés
clínico, screening con fármacos) que necesitan ser
gestionados con técnicas bioinformáticas para
extraer conocimiento
de utilidad en la
investigación biomédica.
Parece que el futuro pasa por la integración de estas
nuevas técnicas en el entorno clínico haciendo
posible el concepto de
análisis y diagnóstico en el "point-of-care". La
revista Science destaca esta tecnología como uno de los 10
avances científicos más significativos del
año 1998.
La nomenclatura empleada para referirse a estas nuevas tecnologías es diversa y comienza por el término más general que es el de "Biochip" y hace referencia al empleo de materiales biológicos sobre un chip. Otros términos más específicos son: "DNA chip", "RNA chip" (según el material empleado) y "Oligonucleotide chip" o "DNA microarray", que hacen referencia al material y a la forma en la que se construye el chip. Existen también unos términos comerciales con los que referirse a los biochips que varían dependiendo de la tecnología empleada.
Aplicaciones de los Biochips
A pesar de ser una tecnología muy reciente y que, por lo
tanto, está aún en vías de
experimentación, actualmente los biochips están
siendo aplicados en:
En la actualidad la empresa RANDOX ha
desarrollado el primer Sistema de Ensayos en Biochip (Biochip
Array System).
El Biochip es el componente mas importante de este sistema de
ensayos de multianalitos. El Biochip aloja sitios quimicos de
reconocimiento para un analisis selectivo y sensible de multiples
parametros simultaneos. El desarrollo the este componente
integral, ha requerido un analisis fisico y quimico exhaustivo
para asegurar una selectividad, activacion y estabilizacion
optima del Biochip.
Biochips: dispositivos de pequeño tamaño (chip) que contienen material biológico (bio) y que se emplean para la obtención de información genética. Estos dispositivos se conocen también como Microarrays de ADN o por nombres comerciales de las empresas que los suministran (GeneChip, MassArray). Nosotros proponemos el nombre de micromatrices de material genético.
Son equipos miniaturizados en los que se integran decenas de miles de sondas de material genético con una secuencia conocida. Cuando se ponen en contacto con una muestra de un paciente o de un experimento, sólo aquellas cadenas complementarias a las del chip se hibridan y originan un patrón de luz característico, que se lee con un escáner y se interpreta con un ordenador. De este modo se pueden conocer las mutaciones que el paciente tiene en sus genes o aquellos genes que se están expresando en una situación determinada. Los primeros chips de ADN se fabricaron en los mismos centros donde fabrican los chips para ordenadores y usando la misma tecnología (fotolitografía). La enorme cantidad de información que puede resultar de estos ensayos debe ser analizada de nuevo por sistemas bioinformáticos.
Aunque aún se están usando principalmente en entornos de investigación, se prevé que en los próximos años asistiremos a la aprobación para uso clínico de algunos de estos sistemas. Potencialmente podrían ocasionar una revolución en la medicina, trasladando el laboratorio genético al hospital, e incluso a la consulta de atención primaria, del mismo modo que los chips de los microprocesadores, debido a su miniaturización, provocaron la salida de los ordenadores de los grandes centros de proceso de datos y su instalación en la consulta o el despacho de los profesionales.
Hay que distinguir esta acepción de otras que el término ha venido recibiendo: -aquellas aplicaciones de dispositivos electrónicos en los seres vivos como los implantes cocleares (biodispositivos). También se ha empleado el término para designar sustancias biológicas empleadas en sistemas computacionales, como por ejemplo las memorias basadas en proteínas o la computación con ADN. (biocomputación).
Micromatrices de material biológico: "Una microscópica serie ordenada de ácidos nucleicos, proteínas, moléculas pequeñas, células u otras substancias que permiten el análisis paralelo de muestras bioquímicas complejas". Todd Martinsky, 2000.
SISTEMA INTEGRADO DE LABORATORIO.
Permite un procesamiento automatico completo desde un panel de tests que es seleccionado de acuerdo al perfil que se desea analizar, realizando curvas de calibracion para los paneles de analitos. Simplemente se cargan los tubos primarios de muestras y se seleccionan los biochips pertinentes al analisis deseado y el resto del proceso sera realizado por el Sistema Integrado de Laboratorio. mas en Randox
Conceptos Generales sobre Biochips, visite INFOBIOCHIPS
del Instituto de Salud Carlos III para ver la METODOLOGIA DE
TRABAJO
Sobre Biochips y Bioinformatica visite este link
Articulos sobre Biochips:
Motorola y Packard unen fuerzas para crear un
Biochip
Biochips para conocer el genoma de una persona.
GENOMA - EL BIOCHIP SUSTITUIRA LOS DIAGNOSTICOS TRADICIONALES DE
ALGUNAS ENFERMEDADES
Un Biochip para el diagnostico del Cancer
EL BIOCHIP SUSTITUIRA LOS DIAGNOSTICOS
TRADICIONALES DE ALGUNAS ENFERMEDADES
La promesa del biochip
Un biochip predecirá la respuesta a la
terapia en cáncer ginecológico
Hospitales estadounidenses aplican 'biochips' en
ensayos clínicos contra el cáncer
y el sida
Llega la revolución
genómica
Las nuevas técnicas aceleran el proceso de
diagnóstico genético
Noticias de Prensa del
Oncochip CNIO
La utilización de biochips se extiende a
la detección de péptidos y proteínas.
¿ Y después de tener
secuenciado el genoma ¿qué falta por hacer?
La industria del
ADN tiene preparados los 'biochips' que revolucionarán la
medicina
Aplicaciones de los Biochips en
tecnicas forenses
Biochips: Mezclando Biología y
Microelectrónica.
Por Hank Hogan
Química sin tubos de ensayo Por
Leonardo Moledo
El biochip y las nuevas tecnologías de la
biomedicina sustituirán en un futuro a los
diagnósticos basados en pruebas
descriptivas, como los recuentos sanguíneos, la
comprobación de temperatura
corporal y el examen de los síntomas. Con el biochip es
posible conseguir en poco tiempo abundante
información genética -tanto del individuo como del
agente patógeno-, que permitirá elaborar
vacunas, medir
las resistencias
de las cepas de la tuberculosis a
los antibióticos o identificar las mutaciones que
experimentan algunos genes y que desempeñan un papel
destacado en ciertas enfermedades tumorales, como el gen p53 en
los cánceres de colon y de mama. En la actualidad, en
Estados Unidos existen portadores del VIH, causante del SIDA, que reciben
una combinación de fármacos basada en un
análisis previo del genotipo del virus. Durante el
VII Encuentro Internacional sobre el Proyecto Genoma Humano, que
se celebra Valencia, se puso de manifiesto que el objetivo
que se pretende con estos pequeños artilugios es
desarrollar técnicas que permitan detectar cualquier
enfermedad a partir de una simple gota de sangre.
En la reunión científica, organizada por la
Universidad
Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) con el apoyo de la
Fundación BBV, se subrayó que las predicciones que
suministrarán los biochips serán muy fiables.
Así, en pocos años, se podrá calcular el
riesgo de
padecer enfermedades coronarias a los 55 años o Alzheimer a
los 75.
El funcionamiento de estos dispositivos es sencillo.
Un chip de ADN, también llamado array, consta de una
lámina delgada en cuya superficie se hacen orificios
diminutos que se colocan de forma ordenada. Los agujeros se
rellenan con fragmentos de ADN (oligonucleóticos), cuya
secuencia se conoce de antemano. El material genético se
marca con
reactivos fluorescentes o con sustancias que permitan una
lectura con
láser.
La reacción de la molécula control con cada
uno de los oligonucleótidos hace factible apreciar,
gracias a la fluorescencia emitida, si alguna secuencia responde
a alguna anomalía. La suma de las distintas interacciones
entre la molécula y las secuencias se mide de forma
simultánea. Así las cosas, un investigador, en vez
de comprobar los cambios fisiólogos gen por gen, puede
revisar en un momento un grupo entero
de genes.
LA BIOTECNOLOGIA ES LA
ESPERANZA PARA UNA VACUNA CONTRA EL CANCER
Madrid, (COLPISA, Antonio Paniagua)
La obtención de vacunas contra
tumores cancerígenos, basada en la
reparación de genes defectuosos o alterados, es una de las
metas que persiguen los investigadores que hacen uso de las
tecnologías más avanzadas en el campo de la
biomedicina. La aplicación de los biochips, instrumentos
que combinan la biología molecular con la
informática, hará posible una atención clínica hecha a la medida
de cada paciente, pues el tratamiento se administrará en
función de las característica genéticas de cada
individuo. Estas son algunas de las conclusiones que se
expusieron en la jornada de hoy en el VII Encuentro Internacional
sobre el Proyecto Genoma Humano, organizadas por la Universidad
Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
En el congreso, que se celebra en Valencia con el apoyo de
la Fundación BBVA, se puso de manifiesto el sueño
de elaborar fármacos capaces de curar enfermedades gracias
a la identificación previa de genes relacionados con
determinadas dolencias. John Weinstein, del Instituto Nacional
del Cáncer de Estados Unidos, aseveró que el
melanoma es un tipo de tumor que presenta menos dificultades a la
hora de ser abordado mediante una vacuna génica, por
cuanto es más fácil encontrar la diana
terapéutica.
Weinstein subrayó la importancia de conocer la
naturaleza del
gen p53, supresor de tumores, pero cuyas mutaciones dan lugar a
múltiples formas de cáncer. El científico
abogó por dirigir los estudios a la selección
de células normales cuyo gen p53 ha experimentado
mutaciones y corregir a continuación el defecto.
Según Norman P.Jerry, investigador del Departamento de
Microbiología del Weill Medical College de
la Universidad Cornell, de Estados Unidos, el p53 está
implicado en la aparición del 60% de los cánceres
humanos, y el restante 40% tiene como agentes causales
genes vecinos.
Abaratamiento de costes
La industria farmacéutica es la más
interesada en conseguir fármacos gracias al conocimiento
de los genes responsables de las enfermedades. "Hacen falta entre
10 y 12 años y 500 millones de dólares para que una
compañía saque al mercado un nuevo
medicamento", dijo Weinstein. En este sentido, el uso de biochips
reduce el número de moléculas candidatas a
inactivar una función génica, con lo que se
abaratan los costes. Se trata de un proceso diametralmente
opuesto a la investigación propia de la década
anterior. Por añadidura, la ciencia
tenderá a escrutar el ADN, el ARN y moléculas en
grandes cantidades, circunstancia que significa el nacimiento de
una nueva disciplina, la ómica. Sus métodos
contrastan con el estudio que se extiende durante un
período prolongado de tiempo para desentrañar los
secretos de un solo gen, práctica que se ha venido
realizando hasta ahora. "Serán necesarias la sinergias
entre la investigación tradicional, basada en hipótesis, y la investigación
ómica", apuntó Weinstein
"Sabemos que el 30% de las mujeres con cáncer de
mama responderá satisfactoriamente al tratamiento,
mientras que el otro 70% no lo hará de la forma deseable",
señaló Weinstein. De ahí que conocer el
funcionamiento genético de ese 30% es crucial.
La biomedicina ampliará sus objetivos, de
manera que se preocupará por el pronóstico de la
enfermedad, su prevención prevenir y la elección
del tratamiento más adecuado en los primeros
estadíos.
Michelle Roland, del Hospital General de San Francisco,
adujo que los biochips y otras tecnologías revelan su
eficacia en la
medición de las resistencias
que oponen los enfermos de Sida a los
fármacos antirretrovirales. "Del 50% de los enfermos que
en mi centro recibe tratamiento, la mitad de ellos, precisamente
los primeros que accedieron en su día a los medicamentos
antisida, presenta resistencias".
Mural
México.- (10/Dic./2002) El primer biochip
desarrollado en México
para detectar mutaciones en fragmentos específicos del ADN
relacionados con diversas enfermedades como el cáncer
y el dengue fue
presentado ayer por un grupo
multidisciplinario de científicos.
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Los estudiosos son del Centro de Investigación y
de Estudios Avanzados, Cinvestav, y del Centro de
Investigación en Ciencia
Aplicada y Tecnología Avanzada, CICATA, del Instituto
Politécnico Nacional.
Este biochip tiene una especie de "plantilla" o "patrón"
-llamado microarreglo genético- que permite comparar el
ADN de una muestra de
sangre de una
persona con los genes causantes de una enfermedad.
"Las alteraciones de los genes o de la secuencia del ADN pueden
tener efectos profundos sobre las funciones biológicas de
las células, como ocurre en el caso del cáncer",
señaló Patricio Gariglio, investigador del
Departamento de Genética del Cinvestav y uno de los
impulsores del proyecto. "Estas alteraciones son el corazón de
los procesos
fisiológicos de la enfermedad".
Este primer biochip ha sido diseñado para identificar los
genes p53 y Rb del papilomavirus humano, vinculado directamente
con el cáncer cérvico uterino, enfermedad que
provoca el mayor número de muertes de mujeres cada
año en el país, con cerca de 6 mil
fallecimientos.
"En el mundo muere una mujer cada dos
horas a causa de este tipo de cáncer",
señaló Gariglio.
Esta tecnología permite no sólo analizar de forma
simultánea un gran número de secuencias de ADN (de
5 a 10 mil muestras en 2 días), sino identificar de manera
rápida y efectiva las variaciones y la expresión de
los genes en muestras colocadas sobre una plantilla miniatura
hecha por un robot computarizado, de forma similar a como se
construyen los chips de las computadoras.
"Con el biochip se inmovilizan miles de secuencias de ADN en un
portaobjetos de vidrio, que son
comparados con las muestras biológicas de los enfermos",
explicó José Luis Herrera, del CICATA.
En cada uno de los puntos del biochip marcado se tienen
pequeñas fracciones de ADN que se comparan con una
secuencia de las muestras y, si son complementarias, se muestran
con un marcador fluorescente, visualizado a través de una
computadora.
El biochip se puede diseñar con un número
específico de secuencias oligonucleótidas que
constituyen las mutaciones conocidas de genes causantes de
enfermedades.
Dicho dispositivo también se puede aplicar en el estudio
de otras enfermedades como el dengue o el sida, pues
existen biochips preparados para detectar anticuerpos o virus causantes
de otras enfermedades.
"Su aplicación a gran escala permitirá contar con
una muestra completa de las mutaciones características de
estos genes en la población mexicana y se podrá
realizar el diagnóstico de la enfermedad en etapas
tempranas", señaló Feliciano Sánchez
Sinencio, investigador del Departamento de Física del Cinvestav
y director del proyecto.
Este biochip se está probando con muestras
biológicas del Hospital General de Puebla y existen planes
para trabajar con el IMSS, el
Instituto Nacional de Cancerología y el Hospital 20 de Noviembre
del ISSSTE.
Actualmente, en Estados Unidos se venden biochips similares al
desarrollado en México a
un costo superior a
los 600 dólares (6 mil pesos), mientras que el precio de la
versión nacional es de 20 dólares (200 pesos) y se
pretende reducirlo a un dólar.
Nomenclatura y Clasificación
Dado el auge que han tenido recientemente estas tecnologías se ha producido una gran diversificación tecnológica que ha derivado en la necesidad de establecer una nomenclatura y clasificación para estos dispositivos.
Los criterios de clasificación son muy variados, y abarcan conceptos desde la forma de fabricación, los materiales inmovilizados, etc….que se encuentran resumidos en la siguiente tabla:
|
En function de |
Característica |
Nomenclatura |
|
|
cDNA´s |
|||
|
Proteínas |
|||
|
Tejidos |
|||
|
En Laboratorio / Arrayers |
Stanford |
||
|
Empresas |
|||
|
Industrial |
|||
|
Tamaño del punto |
|||
|
Generación de la sonda |
|||
|
No poroso / Covalente |
|||
|
Poroso / No covalente |
|||
|
Electrónico / electrostática |
|||
La clasificación en función del diseño permite distinguir entre dos enfoques claramente diferenciados, uno comercial y otro más personalizado.
La forma de fabricación es una importante herramienta para la clasificación de los biochips debido a las grandes diferencias de concepto existentes en este campo. Los dos principales criterios para la clasificación se fundamentan en el tamaño de los puntos que constituyen la matriz y en el lugar en el que se sintetiza u obtienen las sustancias biológicas que van a ser inmovilizadas y que se denominan sondas.
El soporte y el tipo de unión están íntimamente unidos, ya que la metodología de la inmovilización y el tipo de inmovilización que se origina dependerá del soporte sobre el cual se vayan a realizar los ensayos. Dentro de este apartado se pueden distinguir tres grandes rasgos diferenciales.
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