Enviado por evelio.machado
de la tendencia cualitativa de la investigación en las ciencias sociales y educativas
Se realiza un estudio sobre la influencia de varias teorías filosóficas en la investigación social y en específico educativa. Esencialmente se realiza una comparación entre las principales ideas de las corrientes fenomenológica, existencialista, pragmática e intuicionista y la propia caracterización que se ofrece en la literatura actual sobre las llamadas investigaciones cualitativas. Estas corrientes filosóficas han influido en generaciones de estudiosos que tratan de penetrar en los problemas sociales y educacionales sin percatarse, en ocasiones, que existe una plena correspondencia entre la metodología con la cual se concretan dichos estudios y la forma de ver, interpretar y transformar el mundo. Se brindan además algunas valoraciones sobre diversos enfoques que han sido denominados "paradigmas" pero responden conceptualmente a esta posición teórico-metodológica
Palabras claves: paradigma cualitativo, investigación cualitativa.
En un momento de su desarrollo, el llamado paradigma cuantitativo, a partir de sus concepciones de "explicación", "predicción" y "control", comienza a perder su hegemonía y es reemplazado por los términos de "comprensión", "significado" y "acción".
Las diferentes tendencias científicas para estudiar el área de las Ciencias Sociales en la contemporaneidad comienzan a partir de varios estudios llevados a cabo en Alemania durante el siglo XX los cuales toman como elementos para el contraste y la discusión las tendencias positivistas que ya imperaban.
Por ejemplo, W. Dilthey, representante alemán de las tendencias idealistas de la filosofía (filosofía de la vida), vislumbró un cambio en la concepción metodológica de estas ciencias a partir de diversos argumentos; entre ellos expresó que, mientras las ciencias físicas poseen objetos inanimados, en los estudios de las ciencias sociales es imposible separar el pensamiento de las emociones, la subjetividad y los valores; para él el concepto central era el "espíritu vivo" que se desarrolla en formas históricas .
Ya en 1890 el propio Dilthey establece distintos modos de conocer en las Ciencias Naturales, que pretenden "explicar" (erklèren), y en las Sociales, "comprender" (verstehen).
Expresaba que el mundo social presenta cambios constantemente y es imposible establecer leyes similares a las de las ciencias naturales. Su propósito expreso es continuar y complementar la obra de Kant.
La posición de este autor está dada en proponer que las llamadas "ciencias culturales" (sociales o del espíritu) sean más descriptivas (psicología descriptiva) y concentradas en la comprensión interpretativa (hermenéutica) que predictivas o explicativas.
Alrededor de dicha problemática surgieron también, desde mediados del siglo pasado, los llamados "movimientos teóricos" o "aproximaciones" en las Ciencias Sociales. Por ejemplo, J. Alexander menciona sobre ellas siete teorías: el estructural funcionalismo, la teoría del conflicto, la teoría del intercambio, el interaccionismo simbólico, la fenomenología/etnometodología, la teoría hermenéutica y el marxismo/teoría crítica. Por su parte P. Atkinson señala que en realidad son siete "aproximaciones" de la llamada investigación cualitativa: el interaccionismo simbólico, la antropología, la sociolingüística, la etnometodología, la evaluación iluminativa, la etnografía neomarxista y la investigación feminista. Autores como A. Giddens y J. Turner, al referirse a las tradiciones teóricas en las Ciencias Sociales durante las décadas de los sesenta y setenta del pasado siglo refieren ocho: la fenomenología, la hermenéutica, la teoría crítica, el interaccionismo simbólico, el postestructuralismo, la etnometodología, la teoría de la praxis y el funcionalismo estructuralista.
Como se observa, tal multiplicidad de posturas y clasificaciones dio como resultado que la discusión sobre los "paradigmas" haya servido más para aumentar las confusiones entre los académicos, en específico, entre los investigadores en materia educacional, que para aclarar el problema según H.F. Wolcott .
Como hemos vislumbrado han sido varias las tendencias filosóficas que se constituyen en el fundamento de esta posición. Entre ellas la fenomenología, el existencialismo, el pragmatismo y el intuicionismo entre otros, enfoques que pese a sus diferencias mantienen puntos de semejanza como los siguientes:
La fenomenología, el existencialismo, el pragmatismo y el intuicionismo como sustentos de la llamada concepción cualitativa de la investigación.
La fenomenología cuya primera aparición como término se encuentra en las obras de Johann Heinrich Lambert desde Hegel, se refiere en general al estudio de los diferentes modos en que las cosas aparecen o se manifiestan en la conciencia.
Ella representa una corriente idealista subjetiva cuyo posterior movimiento filosófico del siglo XX (escuela fenomenológica) se debe, entre otros, a los estudios de E. Husserl quien siguió el camino de los neo-kantianos alemanes de fines del siglo XIX en especial el de W. Dilthey.
Ella describe las estructuras de la experiencia tal y como se presentan en la conciencia, sin recurrir a teoría, deducción o suposiciones procedentes de otras disciplinas vb. las ciencias naturales. En la actualidad se han desarrollado interpretaciones fenomenológicas en teología, sociología, psicología, psiquiatría, crítica literaria, lingüística y otras ciencias sociales.
Husserl distingue entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu (humanas), rechazando que ellas sigan el mismo método de las primeras ya que en las ciencias de la naturaleza prima la causalidad y en las segundas está presente la motivación o intencionalidad. Esa es la razón por la que sus ideas estaban centradas en la construcción de una ciencia eidética que sirviera de base a las ciencias humanas.
Es su obra la que inspira a los que generan Nueva Sociología de la Educación y, además, quien a su vez enuncia que las formas de ser que tienen esencialmente sus modos de darse también tienen sus modos en cuanto al método de conocerlas [agregando] Un método no es, en efecto nada que se traiga ni pueda traerse de fuera de un dominio (...)Un método determinado (...) es una forma que brota de la fundamental forma regional del dominio y de las estructuras universales de éstas, o sea, que del conocimiento de estas estructuras se desprende esencialmente para aprehenderlo epistemológicamente.
Desde su punto de vista, el objeto del conocimiento no existe fuera de la conciencia del sujeto; el objeto se descubre y recrea como resultado de la intuición dirigida hacia él, el criterio de la verdad se halla constituido por las vivencias personales de los sujetos lo que hizo que muchas de sus ideas sirvieran de sustento al existencialismo alemán.
La fenomenología parte del concepto central de la `intencionalidad de la conciencia' que trata de fundamentar de que no hay `objeto sin sujeto'. Las esencias a las que presta atención son los objetos ideales, universales y temporales, los cuales no pueden existir materialmente (reducciones fenomenológicas) para aprehender las esencias de la conciencia pura, en un proceso en que la inducción desempeña su papel vital.
Los requisitos básicos de esta doctrina se observan en dos sentidos:
El existencialismo, cuya base ideológica se asienta en la corriente anterior, muestra sus antecedentes en los trabajos de S. Kierkegaard (existencialismo moderno) aunque se considera a M. Heidegger como su fundador; y se le atribuye la introducción del término a F. Heinemann.
No obstante pertenecer, como movimiento filosófico y literario, a los siglos XIX y XX, se pueden encontrar sus huellas preliminares en el pensamiento de la antigüedad.
Sus ideas reverdecieron después de la Primera Guerra Mundial en Alemania que es cuando se trata de argumentar que el hombre está amenazado en su individualidad, en su realidad concreta y por ello se hace mucho énfasis en la soledad del individuo, en lo imposible o difícil que resulta para él encontrar la verdad por medio de una decisión intelectual, y en el carácter personal y subjetivo de la vida humana; luego en Francia, y más tarde, después de la Segunda Guerra, se diseminó en varios países, entre ellos, en los Estados Unidos, como un intento de crear una nueva concepción del mundo a partir de los estados de ánimos de la intelectualidad burguesa, lo cual la hacía en cierta medida irracional.
Esta tendencia filosófica declara que la manera real de conocer el mundo, en la existencia, es la intuición, concepto malinterpretado de la fenomenología. Su postulado básico expresa que el hombre no es una esencia sino una existencia; por lo tanto, debe definirla y construirla cada día como parte de su enfrentamiento a las circunstancias que lo rodean.
En esos predios, Kierkegaard, resucitado a partir de sus ideas antihumanistas por la ideología subversiva, reaccionó contra el idealismo absoluto sistemático de Hegel, en cuya esencia se afirmaba haber encontrado un entendimiento racional total de la humanidad y de la historia, insistiendo en que el bien más elevado para el individuo era encontrar su propia y única vocación; por ello la respuesta individual a esa situación tenía que ser la de vivir una existencia comprometida por completo, y este compromiso sólo podía ser entendido por el individuo que lo asume.
Heiddeger, al igual que Kierkegaard, se enfrentó a la idea de fundamentar la filosofía existencialista sobre una base conclusiva racionalista como la fenomenología de E. Husserl; y defendió la incomprensibilidad e indiferencia del mundo para la sociedad. De ese modo el hombre no era capaz de comprender las razones de su permanencia en él. Cada individuo debía elegir una meta y seguirla con apasionada convicción, consciente de la certidumbre de la muerte y del sin sentido último de la vida propia. Su "humanismo" pone el destino del hombre en manos de una instancia superior y suprahumana; está implícita una transformación existencial, histórico-ontológica que permita pasar de la humanidad "técnica" a un modo libre de ser en el mundo.
Heiddeger contribuyó con su pensamiento existencialista a poner el énfasis en el ser y la ontología tanto como en el lenguaje, y trató de aportar, aún como seguidor de E. Husserl, una fenomenología a partir de las siguientes premisas:
El filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre, considerado como el refundador de esa doctrina (existencialismo ateo), si bien estuvo influenciado por sus predecesores y por el método de psicoanálisis de S. Freud; trató en lo ideológico de argumentar el existencialismo desde posiciones de la filosofía marxista, lo cual fue una ilusoria tentativa.
Fue el primero en generalizar el término existencialismo al utilizarlo para identificar su propia filosofía y ser el principal representante de un influyente movimiento desarrollado en Francia después de la II Guerra Mundial. Su filosofía es explícitamente atea y pesimista caracterizándose porque:
En conclusión, pese a diferencias formales entre estos filósofos, el existencialismo presenta las siguientes regularidades:
El existencialismo no crea ninguna doctrina pedagógica integral aunque tuvo una influencia bastante profunda en el pensamiento pedagógico burgués. De hecho asume una posición de desconfianza hacia la pedagogía como ciencia pues niega la veracidad del conocimiento científico en general y de los individuos en particular. Por otra parte afirma que la personalidad se forma en el curso de actos selectivos realizados sin la intervención de agentes externos v.b. el maestro, negando el papel que desempeña en el proceso pedagógico, y de hecho suprime o reduce al mínimo todas las formas de trabajo colectivo.
El individualismo y el irracionalismo son los sustentos de la pedagogía existencialista destacando el concepto "individualismo pedagógico" como centro de atención.
El intuicionismo tuvo una amplia divulgación en los inicios del siglo XX a través de la filosofía del francés H. Bergson aunque ella estaba presente en la filosofía griega, v.b. Pitágoras y sus seguidores, que poseían una formación matemática, y en gran parte de la filosofía cristiana como una de las maneras en que se podía llegar a conocer a Dios.
Para Bergson, desde su irracionalismo burgués, tanto la ciencia como la filosofía que habían existido hasta ese momento, tenían como propósito fijar, en conceptos, el mundo material; de ahí que contraponga la aprehensión directa de la realidad mediante la intuición para lo cual ella con sus instrumentos no bastaban.
De ahí que vea la intuición como el instinto sin objetivos, consciente y capaz de reflexionar sobre sí mismo y acrecentarse indefinidamente.
Como tendencia cercana al misticismo (el concepto surge al parecer del término matemático de axioma que es una proposición obvia que no necesita ser demostrada y de la idea mística de la revelación que es la verdad que supera las capacidades del intelecto), ella no es reducible a la experiencia sensorial ni al pensar discursivo. En resumen, a partir de sus diversas interpretaciones y desde la perspectiva de sus ideólogos, el intuicionismo se caracteriza por lo siguiente:
Las concepciones filosóficas de esta escuela no eran científicas y no alcanzaron una amplia difusión, por lo que no llegaron a la pedagogía.
El pragmatismo, como corriente filosófica idealista subjetiva que considera la verdad desde el punto de vista de la utilidad social se le atribuye al psicólogo y filósofo idealista norteamericano W. James y a Ch. Sanders Peirce entre otros.
El concepto es conocido desde tiempos anteriores a nuestra era v.b. Polibio (208-125 a.n.e.) quien propuso que su historia fuera pragmática, es decir, dirigida al conocimiento preciso y técnico de los hechos políticos. Según W. James el pragmatismo no es propiamente una teoría filosófica, sino un "modo de pensar" en el que tienen cabida teorías distintas y que puede aplicarse a diferentes disciplinas.
John Dewey , cuya influencia fue predominante en la vida social de los Estados Unidos de Norteamérica, asoció la actividad científica con el instinto deportivo, expresando que de este modo se hubiera logrado vencer innumerables obstáculos ideológicos a la libre investigación y por consiguiente al progreso material y moral de la humanidad. Para él, el científico venía a convertirse en una especie de deportista del conocimiento siendo la ciencia un hecho institucional con sus reglas, rituales y premios, y también con su particular modo de implantar valores y reordenar preferencias en quienes la desarrollan.
Tal doctrina parte de la idea de que
En lo que respecta a su influencia para la Pedagogía, por ejemplo, J. Dewey desconoció la acción del maestro y la importancia del conocimiento científico pues consideró la enseñanza como el proceso de elaboración de la experiencia personal a partir de la interpretación de los hechos según cada cual. La tesis de la actividad de los alumnos fue realizada en el sistema pedagógico de los pragmáticos en forma de método de proyectos por lo que cada cual podía elaborar su propio diseño de aprendizaje.
No obstante si bien algunas de las tesis de Dewey eran progresistas para la época, ellas eran en esencia conservadoras, utilitaristas y más tarde reaccionarias llegándosele a llamar "filosofía del negocio". Por eso rechazó cualquier regla moral establecida de antemano puesto que el único criterio en este sentido estaba en la solución, con éxito, de las dificultades y en el logro de los ideales personales individuales.
Por el influjo que tuvo en la educación es válido destacar otras de las peculiaridades que caracterizan la pedagogía pragmática:
Esta tendencia tuvo un gran predominio en los estudios filosóficos desarrollados en los Estados Unidos de Norteamérica durante el primer cuarto del siglo XX y, por consiguiente, muchas de sus ideas penetraron directamente en Cuba por esa vía.
Y sin negar, por la parte que le corresponde, su contribución al pensamiento científico, el pragmatismo es irracionalista, ve las leyes y formas de la lógica como ficciones útiles. En sociología va desde el culto a la personalidad, a la apología de la democracia burguesa y de ahí a la defensa abierta del racismo y del fascismo.
Caracterización de la investigación que se deriva de esta posición.
Las tendencias o doctrinas enmarcadas nos sirven para fundamentar y generalizar sintéticamente las investigaciones que se derivan de esta posición teórico-metodológica en los siguientes términos:
Otras tendencias dentro de esta posición.
El término verstehen (comprensión), introducido por W. Dilthey (vid), es un concepto ampliamente utilizado en el ámbito de las Ciencias Sociales a partir del resurgimiento de tendencias cualitativas de la investigación en oposición al concepto erklären de las Ciencias Naturales. Su significado abarca tanto una actividad intelectual como un método de investigación, específicamente en algunas de las llamadas ciencias del "espíritu" o de la "cultura", al facilitar la búsqueda de significados antes de promover la acción individual y la exploración de nuevas hipótesis.
Todo esto, con el tiempo, comenzó a ser objeto de críticas sobre sus resultados y acerca del modelo de conocimiento del que había surgido.
En sus inicios tuvo como propósito reforzar la autonomía de la Historia; por esa razón, como procedimiento analítico-sintético y suma de elementos cognitivos, evaluativos y expresivos, surge verstehen como método de lo congenial y de las analogías v.b. entre lo investigado y lo que se investiga, entre lo externo y lo interno, para penetrar en el significado de las acciones y establecer analogías entre experiencias propias y sucesos externos. La subjetividad es una cualidad que se incorpora en la investigación a través de la narración de los hechos, la interpretación de las semejanzas, la memoria personal y la expresividad de los sujetos, entre otros.
Como operación intelectual compleja, se expresa que sirve para comprender, interpretar, alcanzar, inteligir, aprehender, entender, etc., las motivaciones y actuaciones de los sujetos en circunstancias reales situándose el investigador, empáticamente, en el lugar de otro. En resumen, este enfoque defiende las siguientes ideas:
Al igual que el analítico, el enfoque funcionalista ha recibido los atributos de "paradigma"; sin embargo, por sus características y surgimiento pertenece a la posición teórico-metodológica descrita en el presente epígrafe. Sus antecedentes se encuentran en los trabajos desarrollados por A. R. Radclife-Brown, siendo sus seguidores el citado E. Durkheim y W. Pareto, M. Weber y P. Lazarsfeld entre otros. Surge en los Estados Unidos de Norteamérica en la década del 40 del siglo anterior.
Como tendencia que aparece en el campo de la sociología expresa que, en dependencia del desempeño o función especializada de cada persona de acuerdo con la división social, una estructura social sobrevive. Es allí donde aparece el verdadero significado del funcionalismo ya que la sociedad es visualizada como un "organismo" en el que cada uno de sus componentes cumple una función.
E. Durkheim sostiene el principio de las fuerzas colectivas de la sociedad y la división del trabajo.
En síntesis, dicho enfoque presenta los siguientes atributos distintivos.
Este denominado paradigma expresa la necesidad de negar la llamada sociología positiva y dar paso a la sociología natural, la cual es una sociología sin ideología. Presenta las siguientes peculiaridades:
Enfoques de la posición teórico-metodológica abordada lo encontramos, como fue enunciado al principio del capítulo, en las llamadas investigación etnográfica, participativa, acción, etnometodológica, ecológica, naturalista,etc. que comparten todas o algunas de las características esenciales mencionadas; varias de ellas han tratado, incluso, de lograr un acercamiento a concepciones del positivismo en su forma (rasgos) pero no en su esencia (concepción del mundo) que a fin de cuentas es muy similar.
Sobre el llamado paradigma sociocrítico
Aunque ha recibido tal denominación, él no se diferencia en esencia de la última posición teórico-metodólogica estudiada. Su propósito está en que pretende, como ha sido expresado, reflejar de manera crítica los acontecimientos que acaecen en la sociedad encaminados a su transformación, aunque en realidad esta aspiración al final no se logra; en otras palabras no peyorativas, es utópica.
Su nacimiento se debe a las críticas realizadas en el transcurso de los años a las posiciones ya esbozadas pretendiendo superar el reduccionismo de los enfoques positivistas de la investigación por una parte y el conservadurismo de los centrados en la visión tratada en este epígrafe; esto es, genera un tipo de investigación social que se desenvuelve entre el empirismo y lo interpretativo, entre las limitaciones de ambos pero queriendo mantener lo que a su modo de ver es lo positivo. Contradictoriamente se define como dialéctica.
Sus orígenes se remontan a los trabajos desarrollados por la Escuela de Frankfurt, en especifico, las elaboraciones de T. Adorno y otros, y seguida prominentemente por J. Habermas.
Sin embargo, tal "paradigma" , como se le ha denominado. ha sido fuertemente criticado por su empirismo, el cual considera que las ciencias que se mueven en él no son nada más que "meras ideologías".
Esta llamada "ciencia social crítica", en sus acercamientos esporádicos a la teoría marxista, es considerada una metateoría que establece una perspectiva novedosa acerca de la comunicación-conocimiento-acción; en sí, se constituye en un proceso "activo" de construcción de teorías y prácticas.
En el ámbito educacional se considera que la "teoría educativa" reúne, por excelencia, las condiciones formales que se exigen de una teoría ya que esta debe "... rechazar las nociones positivistas de racionalidad, objetividad y verdad"; "... admitir la necesidad de utilizar las categorías interpretativas de los docentes"; "... [suministrar]... medios para distinguir las interpretaciones que están ideológicamente distorsionadas de las que no lo están; y... alguna orientación acerca de cómo superar... [las]... distorsionadas"; "... preocuparse por identificar aquellos aspectos del orden social existente que frustran la consecución de fines racionales, y poder ofrecer explicaciones teóricas mediante las cuales los enseñantes vean cómo eliminar o superar tales aspectos"; "... [ser]... práctica en el sentido de que la cuestión de su consideración educacional va a quedar determinada por la manera en que se relacione con la práctica".
En resumen, este enfoque expresa:
CITAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Dilthey, W. Introducción a las ciencias del espíritu. Madrid. Espasa Escalpe, 1948.
Alexander, J. Las teorías sociológicas
desde la segunda guerra
mundial.Análisis multidimensional. Barcelona. Ed.
Gedisa, 1995.
Atkinson, P. Discourse, descriptions and diagnoses: reproducing
normal medicine. En: M. Lock, D. Gordon. Biomedicine examined.
San Francisco. Kluwer Academic Publishers, 1988.
Giddens, A. y J. Turner (comps.). La teoría social, hoy.
Madrid. Ed. Alianza, 1991.
Wolcott, H. F. Posturing in qualitative inquire. En: M. D.
LeCompte, W. L. Millroy y J. Preissle.The handbook of qualitative
research in education. Londres. Academic Press, 1992
Ver: Husserl, E. Crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental. México. Folios, 1984 <<y>> Experiencias y juicios. Indagaciones acerca de la genealogía de la lógica. México. Fondo de la Cultura Económica, 1980 <<y>> Ideas relativas a una fenomenología. La filosofía fenomenológica. México. Fondo de la Cultura Económica, 1986.
"Fenomenología", Enciclopedia Microsoft® Encarta® 99. © 1993-1998 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
Ver: Husserl, E. Ideas relativas a una fenomenología. op. cit.
Rosental, M., y P. Iudin. Diccionario Filosófico. La Habana. Ed. Revolucionaria, 1981. p.225
Husserl, E. (1984) Op.cit
Kierkegaard, S. El concepto de la angustia. Madrid. Revista de Occidente, 1980 <<y>> Temor y temblor. Buenos Aires. Editorial Losada, 1947.
Heidegger, M. El ser y el tiempo. México. Fondo de la Cultura Económica, 1974 <<y>> Introducción a la metafísica. Buenos Aires. Editorial Nova, 1972.
Dilthey, W. Introducción a las ciencias del espíritu. Madrid. Ed. Espasa Escalpe, [soporte electrónico] 1948.
Heiddeger. M. Heidegger, H. El ser y el tiempo. México. Ed. FCE, 1974 [y]. Introducción a la metafísica. Buenos Aires. Ed. Nova, 1972.
Sartre, J. P. Létre et le néant; essai du ontologie phénomenologique. Paris. Gallimard, 1980 <<y>> Between Existentialism and Marxism. London, Verse, 1983 <<y>> Cuestiones del método. La Habana. Instituto Cubano del Libro, 1968.
Abbagnano, N. Diccionario de Filosofía. México. Fondo de la Cultura Económica, 2da Ed, .1963 Http://www.filosofía.org/enc/abb/index.htm
Ver: Bergson, H. La energía espiritual. Madrid. Editorial Espasa Escalpe, 1982 <<y>> La evolución creadora. Madrid. Editorial Espasa Escalpe, 1973 <<y>> Introducción a la metafísica. La intuición filosófica. Buenos Aires. Editorial Siglo XXI, 1973 <<y>> El pensamiento y lo moviente. Madrid. Espasa Escalpe, 1976.
Idem
Ver: James, W. Pragmatism: A New Name for Some Old Ways of Thinking. Popular Lectures on Philosophy. England. Longmans, Green and Co., 1931 <<y>> The Meaning of Truth, a Sequel to Pragmatism. Popular Lectures on Philosophy. England. Longmans, Green and Co., 1909. <<y>> Mc. Dermott, J. (comp). The Writings of William James. A Comprehensive Edition. New York. Random House, 1967.
Campbell,J. The Community Reconstructs:The meaning of
Pragmatic Social Thought. University of Illinois Press, Chicago
1992.
Dewey, Reconstruction in Philosophy. Boston, Beacon,
1957
Catalán, M., Pensamiento y acción: la
teoría de la investigación de John Dewey.
Barcelona, jul, 1994.
Ver:Korolev, E.F.,y V.E. Gmurman. Fundamentos generales de la
pedagogía. La Habana. Ed. Pueblo y Educación,
1967.
Montero, M. La investigación cualitativa en el campo educativo. Revista La Educación (Madrid) (96), 19-31, 1984
Guba, E. Criterios de credibilidad en la investigación naturalística en la enseñanza. En J. Gimeno Sacristán y A. Pérez Gómez. La Enseñanza: su teoría y práctica. Madrid. Akal Editor, 1985.
Bourdieu, P. et. al. El oficio del sociólogo. presupuestos epistemológicos. Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 1970..
Ver: Dilthey, W. Op. cit
Su obra Estructura y función en las sociedades primitivas publicada en 1952 constituyó una exposición general de sus teorías estructurales-funcionalistas, y su Método de antropología social de 1958 defendió que la elaboración de esta "ciencia" se basaba en una analogía entre los organismos biológicos y los sistemas sociales.
Ver: Pareto, V. The Mind and Society. New York, Harcourt
Brace and Company, 1935. [y] del mismo autor, The rise and the
Fall of the Elites. New York, 1979. [y] Weber, M. La
acción social: ensayos
metodológicos. Barcelona. Ed. Península, 1984 [y]
Boudon, R. y P. Lazarfeld. Metodología de las ciencias sociales.
Barcelona. Ed. Laia. Vol.1, 1973 [y] del mismo autor Concepts,
Formation and Measurements in the Behavioral Sciences: Some
Historical Observations. New York, Ed. Random House, 1966
Ver: Durkheim, E. Las reglas del método
sociológico. Buenos Aires. Ed. La Pléyade,
1968.
Puede profundizarse en algunos estudios dedicados a fundamentar y a comparar ambas posiciones (los llamados paradigmas cuantitativo y cualitativo). Por ejemplo, influyó poderosamente en la modelación teórica del llamado paradigma cualitativo los representantes de la Escuela de Frankfurt, encabezados por T. Adorno, M. Harkheimer, H. Marcuse y posteriormente J. Habermas con sus concepciones centradas en la teoría crítica, dialéctica e historicista. Ver: Gabas, R. Habermas: dominio técnico y comunidad lingüística. Barcelona. Editorial Ariel, 1980 << y>> Marcuse, H. Razón y revolución. Madrid. Alianza Editorial, 2da ed., 1972. <<y>> Adorno, T. et. al. La disputa del positivismo en la sociología alemana. Barcelona. Editorial Grijalbo, 1973. Sobre otros análisis donde se realizan valoraciones acerca de las diferencias y similitudes entre ambos paradigmas desde una perspectiva cualitativa ver: Dobles Yzaguirre, C. Investigación en Educación: procesos, interacciones, construcciones. Costa Rica, Ed. EUNED, 1ra reimpresión, 1996. <<y>> Montero, M. La investigación cualitativa en el campo educativo. Boletín CEMIE ( San José, Costa Rica) No. 20 PREDE\OEA, s/f <<y>> Karabel, J. y A. H. Helsey. La investigación educativa: una revisión e interpretación. En: Power and Ideology in Education. New York. Oxford University Press, 1977 <<y>> Stubbs, M y S Delmont (eds). Las relaciones profesor-alumno. Barcelona Editorial Oikos Tao, 1978 <<y>> Vázquez, J. M. La nueva sociología de la educación. Cuaderno de realidades sociales. (Madrid) No.14-15. Instituto de Sociología Aplicada de Madrid, 1984 <<y>> Martínez, L. Un acercamiento metodológico a la investigación cualitativa. Sinéctica (México) No. 3 pp2-10, jul-dic., 1993 entre otros.
Ver: Gabas, R. Habermas. Dominio técnico y comunidad lingüística. Barcelona. Ed. Ariel, 1980. << y>> Marcuse, H. op. cit. <<y>> Adorno, T. et. al. Op. cit. Su portavoz fue en un principio Max Horkheimer, quien sería nombrado director del Instituto en 1930 y que expuso la ‘teoría crítica’ de esta escuela en su periódico Zeitschrift für Sozialforschung (artículos recopilados en la obra publicada en 1968 Teoría crítica). La escuela era de inspiración marxista aunque también admitía otras formas de liberación como el psicoanálisis. Sostenían que el marxismo, al igual que cualquier otra doctrina, debía someterse a la crítica. Argumentaban que la sociedad moderna está aquejada de enfermedades que sólo pueden ‘curarse’ con una transformación radical de la teoría y la práctica, y que la tecnología constituye una de esas enfermedades y no es una solución, como había supuesto Marx. Asimismo, mantenían que la revolución proletaria que habría de liberar a la humanidad no es inevitable y que el pensamiento teórico no es del todo independiente de las fuerzas sociales y económicas. La función de la ‘teoría crítica’ era analizar detalladamente los orígenes de las teorías en los procesos sociales, sin aceptarlas de inmediato como hacían los empiristas y positivistas, ya que ello sería aceptar implícitamente procesos y condiciones de los que el hombre ha de emanciparse. Afirmaban que las ciencias no están libres de valores, sino que conllevan supuestos implícitos cuya condición de valor está oculta por su evidente obviedad. Estos juicios de valor, como la conveniencia de dominar la naturaleza mediante la tecnología, deben ‘desenmascararse’ y exponerse a la crítica. Ver; Microsoft Encarta 2002 op. cit
Carr, W y Kemmis, S. Becoming Critical Knowledge: Through Action Research. Australia. Deakon University Press, 1983. p.142-143
Idem.
Dr. Evelio F. Machado
evelio.machado[arroba]vrd.reduc.edu.cu
SINTESIS CURRICULAR
NOMBRE: Evelio F. Machado Ramírez
GRADO CIENTÍFICO: Doctor en Ciencias Pedagógicas
CATEGORÍA DOCENTE: Profesor Titular
Labora en la Universidad de Camagüey y durante 28 años en la Universidad Pedagógica José Martí. Ha impartido más de 40 programas docentes en cursos de pregrado del Destacamento Pedagógico, Profesoral Superior y Licenciatura en Educación. Ha ofrecido 32 cursos de postgrado, entrenamientos, además de decenas de seminarios, charlas, conferencias, talleres, etc., a profesores de su centro, del Ministerio de Educación y otros organismos, instituciones y Centros de Enseñanza Superior del país. Recibió 21 cursos de postgrado. Ha impartido 22 cursos internacionales. Actualmente dirige o forma parte de 6 Comités Académicos de Maestrías, tribunales, e imparte maestrías en diversos centros de Educación Superior. Fue coordinador de las maestrías Teoría y Práctica de la Enseñanza del Inglés Contemporáneo e Investigación Educativa y de dos doctorados en Ciencias Pedagógicas, uno en el I.S.P. José Martí para las provincias centroorientales y otro en la República de Brasil como coordinador del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas. Es tutor actualmente de 15 aspirantes a doctores en Ciencias Pedagógicas (10 defendidos), de 13 Masteres (62 ya defendieron sus títulos académicos según consta en su expediente). Ha participado en la formación metodológica de decenas de masteres y doctores en Ciencias. Miembro del Tribunal Nacional para las defensas del Título de Doctor en Ciencias Pedagógicas y presidente de tribunales de mínimo de idiomas y especialidad.
Ha sido Jefe de Departamento Docente, Asesor Académico de la Vicerrectoría Docente, Asesor de Investigaciones de la Vicerrectoría de Investigaciones, Postgrados y Relaciones Internacionales de la cual también fungió como Vicerrector durante varios años. Fue Director del Centro de Estudios e Investigaciones para el Desarrollo Educacional (CEIDE) dedicado a la formación de docentes para la obtención de títulos académicos y científicos de la Universidad Pedagógica José Martí y actualmente profesor del Centro de Estudios de Ciencias de la Educación de la Universidad de Camagüey. Es autor de varios programas docentes que se han utilizado o están vigentes en todas las universidades pedagógicas del país y aprobados en el Ministerio de Educación.
Es autor de más de 30 publicaciones científicas editadas en Cuba y el Extranjero y de textos y folletos avalados por las Comisiones Nacionales correspondientes. Ha sido además tutor, consultante o asesor de más de 70 trabajos científicos estudiantiles, tesis de grado e investigaciones profesorales de su centro, del Ministerio de Educación y de Universidades de otras provincias. Durante años tuvo a su cargo la tutoría de estudiantes talentos y de alto aprovechamiento.
Como investigador ha participado en más de 40 eventos científicos tanto nacionales como internacionales en calidad de autor, tutor o invitado para presidir o participar en comisiones de trabajo, además de haber impartido cursos y conferencias en eventos tales como los Congresos Internacionales de Pedagogía.
Ha sido galardonado por el Ministerio de Educación Superior con el premio científico a la Investigación ya Aplicada más Útil a la Educación Superior; por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente como Investigador Destacado en el año 1989, 2 investigaciones en el 2002 y en 2003; y por este y el Ministerio de Educación de la República de Cuba, ambos por su parte, como Investigador Destacado en la Introducción de Resultados en el quinquenio 1986-1991, entre otros reconocimientos. Ha obtenido resultados científicos en más de 15 investigaciones que cuentan con los correspondientes avales de introducción por diferentes centros de enseñanza superior y media. Fue miembro de subcomisiones ampliadas del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas y participó en comisiones del Ministerio de Educación para la elaboración de currículos de estudios y documentos que han estado vigentes desde 1978 en los I.S.P. del país. De la misma forma ha participado en comisiones del Ministerio para el estudio de la efectividad de la enseñanza en la escuela media. Formó parte de la Comisión de Expertos de esa instancia. Ha presidido y participado en tribunales de diferentes CES, instituciones y organismos para la obtención de Categorías Investigativas y Docentes; y fue presidente de la Comisión de Ratificación de Categorías Docentes Principales.
Por invitación y asignación ha participado en visitas de inspección, asesorías metodológicas a todos las Universidades Pedagógicas del país y a diferentes centros de enseñanza media y primaria de su provincia.
Fue vicepresidente del Consejo Científico de su Centro, Vicepresidente del Consejo Asesor de Educación de su provincia, presidente de la subcomisión de investigaciones de este órgano asesor, Secretario y miembro del Consejo Asesor Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, miembro de la Comisión Provincial de Ciencias Sociales.
Ha impartido maestrías, conferencias, cursos de superación o ha dirigido talleres en diversas ocasiones en las Repúblicas de Chile, Argentina, Venezuela, México, Brasil y República Dominicana sobre investigación educativa y social. Coordinó e impartió docencia en un proyecto de Doctorado en Ciencias en la Universidad Estatal de PIAUI, Brasil como profesor invitado del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, docente del Doctorado en Ciencias Jurídicas del Instituto de Ciencias Jurídicas de Puebla, México y del Doctorado Internacional de Ciencias de la Educación y Pedagogía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en ambos casos también invitado por esas instituciones extranjeras.
Posee la distinción por la Educación Cubana del Ministerio de Educación y la Medalla José Tey que otorga el Consejo de Estado por servicios prestados a la Educación. Domina el inglés, y se comunica y comprende el francés y el portugués.
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Estudio Social |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.
Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.
Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com