Las llamadas causas externas de mortalidad (accidentes, homicidios o suicidio) adquieren una importancia cada vez mayor, se reconoce que del 11% al 25% de la población mundial sufre lesiones discapacitantes por estas. (1)
El problema de salud "suicidio" viene afectando a la humanidad de manera importante en las últimas décadas, las estadísticas oficiales y los centros de tratamientos médicos muestran un aumento de las tasas, sobre todo en los ancianos y los jóvenes. ( 2)(3)
Su incremento en niños y adolescentes en la actualidad ha provocado un gran interés en los profesionales de la salud, maestros, padres y otros grupos sociales por estudiar las causas de estas conductas. (4)
El suicidio tiene antecedentes que se remontan a la existencia misma del hombre, (5) y varían sus características de acuerdo con la cultura y la estructura socioeconómica existente, encontrándose datos sobre él, desde las civilizaciones más antiguas durante la edad media, observándose una caída en su incidencia con posterioridad. De nuevo reaparece el suicidio, impetuosamente en el siglo XVIII hasta nuestros días, fenómeno que ha ocupado la atención de filósofos, médicos, sociólogos, psicólogos y educadores, entre otros. (6 ) (7)
Etimológicamente la palabra suicidio procede de: sui "sí mismo" y cidium "matar". Esta problemática ha sido estudiada desde diversas perspectivas y disciplinas, entre ellas; Historia, Filosofía, Ética, y la Teología, o desde el enfoque de la Psiquiatría, el Psicoanálisis, la Antropología y la Sociología; también desde la perspectiva económica, geográfica, jurídica o política se ha intentado explicar esta conducta. (8)(9)
La Organización Mundial de la Salud reporta alrededor de 500 000 muertes cada año, con un estimado de 1110 suicidios cada día, produciéndose a la vez, entre 10 y 20 intentos por cada uno. (10)
El suicidio está considerado como un acto biológico, psicológico y social. En cuanto a lo biológico, la deficiencia de la serotonina (un neurotransmisor) se encuentra presente en la conducta impulsiva, (tal como sucede en pacientes con trastorno depresivo). Se invoca además factores genéticos presentes en estos actos, como el que suele presentarse en determinadas familias. Con relación a lo psicológico, la depresión, la desesperanza y la impotencia se consideran las causas más comunes. También lo es la pérdida de un ser querido, o una situación que no se tolera. (11)
El suicidio en la adolescencia se ha convertido en un problema de salud, observándose un dramático incremento de sus tasas, fundamentalmente en el varón (12), las explicaciones que se ha dado a este fenómeno son: el reflejo de los cambios sociales, una mayor disponibilidad de medios, el incremento de estos medios, el abuso del alcohol y otras drogas. (13 )
Los informes de suicidios posiblemente han sido infravalorados debido a determinados estigmas culturales y religiosos, relacionados con la autodestrucción y a una falta de voluntad para conocer ciertos traumas auto infligidos, como lo es el accidente de tránsito y dentro de este tirarse frente a vehículos. En otros es visto como un fracaso personal por parte de los padres, amigos y médicos que se culpan por no detectar signos que los alerten. También es considerado como un fracaso por la comunidad, al servir de vivo recordatorio de que la sociedad, a menudo, no entrega un ambiente en condiciones adecuadas para que el adolescente crezca y se desarrolle.
La organización mundial de la salud ha manifestado su preocupación a todos los países del mundo, mencionando que la depresión es la principal causa de suicidio entre personas de los 15 a los 19 años de edad. (Prevención del suicidio, OMS 2001. (14)
El suicidio es la tercera causa de muerte en el grupo de 15 a 24 años de edad en toda Latinoamérica y Estados Unidos, reportándose que por cada suicidio se producen de 10 a 15 intentos suicidas, y es mayor su relación para los adolescentes. (15)(16)
En los momentos actuales se comienza a usar el enfoque de riesgo en las investigaciones en el campo de los accidentes ( primera causa de muerte en este grupo de población), violencia, educación (deserción, repitencia), y de salud mental (disturbios afectivos, depresión, suicidio) cuyos aportes han contribuido a la implementación de acciones globales y específicas en los países tanto en el campo de la salud pública, como en la atención individual y de grupos de adolescentes, sus familias y comunidades.
La prevención de daños y conductas de riesgo en los adolescentes requiere de la población de una estrategia que combine de modo adecuado la neutralización de factores de riesgo con factores protectores.
Se sabe que por cada suicidio se producen de 10 a 15 intentos suicidas, y es mayor la relación para los adolescentes. En estudios de seguimiento de pacientes después del intento, se ha visto que de 15 al 10% se suicidan, y que del 10% al 60% de los pacientes que se suicidaron ten_1an intentos previos. (15)
Las estadísticas actuales, recogidas durante los dos últimos siglos, indican que son más los adolescentes que las adolescentes quienes se suicidan (en una proporción de 3 a 1) y que los intentos de suicidio son más frecuentes entre las hembras que en los varones (3 a1), ya que por lo general utilizan medios de menor potencialidad. (12)
Entre los adolescentes que intentan suicidarse, se han distinguido dos subtipos. El primero se caracteriza por circunstancias problemáticas (abuso de sustancias, bajo bienestar psicológico), lo que parece tener interés clínico y preventivo dado su alto riesgo de repetición. El segundo grupo parece tener un nivel de funcionamiento satisfactorio.
Dentro del comportamiento suicida, se pueden presentar diversas formas de manifestación de deseos mórbidos, como puede ser, el deseo de morir, representaciones suicidas, ideas suicidas, la amenaza suicida, el intento suicida, el suicidio frustrado, el accidental y el intencional.
De todos los componentes del comportamiento suicida, los más frecuentes son las ideas suicidas, los intentos de suicidio y el suicidio consumado, sea accidental o intencional. Algunos consideran que el suicidio consumado no aparece antes de los 12 años por considerarse que la inmadurez cognitiva es un factor protector para estas conductas. (11)
Ya hemos apuntado que las ideas suicidas son frecuentes en la adolescencia, sin que esto constituya un peligro inminente para la vida, si no se planifica o se asocia a otros factores de riesgo, en cuyo caso adquieren carácter mórbido, y pueden desembocar en la realización de un acto suicida.
El intento suicida está estrechamente vinculado con cierta predisposición que puede existir con esta conducta, por ello, se considera, que por cada adolescente que comete suicidio, lo intentan cerca de 300. (17.
Existen determinados factores desencadenantes como son: la crisis de identidad, los sentimientos de rechazo, el temor de diferenciarse del grupo de pares y la vulnerabilidad a los ambientes caóticos, agresivos y negligentes, y para las conductas suicidas factores precipitantes como: conflictos y discusiones con los miembros de la familia y con su pareja, como detonante: estrés, la perdida de un ser querido, el divorcio de los padres, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros, la mudanza a un lugar lejano, las confusiones propias de la edad, las presiones para triunfar entre otras. (11)
La adolescencia es definida por la Organización mundial de la salud como la etapa que transcurre entre los 10 a 19 años con dos fases, adolescencia temprana 10 a 14 años y la adolescencia tardía 15 a 19 años. Se inicia por cambios puberales, que se caracterizan por profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales; muchas de ella generadoras de riesgos, conflictos y contradicciones. Es una etapa en la que experimentan fuertes situaciones de estrés, confusión, dudas sobre sí mismos, presión para lograr éxito, inquietudes financieras y otros miedos y en aquellos casos en que ha habido una buena formación y desarrollo de su personalidad, o viven en condiciones socio familiares adversas, el suicidio puede ser una vía "de solución" lo cual puede desembocar en una tragedia que afecta al propio adolescente, así como a la familia. (18)
La mayor parte de los cambios de conducta en la adolescencia son propios de la edad; sin embargo, muchas veces los problemas no son transitorios, sino son trastornos psiquiátricos serios que se presentan en el 20 por ciento de los adolescentes, por lo que padres, maestros y médicos, deben estar pendientes para detectar los indicadores en los cambios conductuales. (19)
La prefencia sexual, sobre todo, cuando es homosexual, constituye un factor de riesgo para el suicidio, precisamente el auto rechazo y el rechazo social de este tipo de preferencia sexual. Un 30% del total de suicidio en varones es por esta causa. (20)
Las tentativas de suicidio en niños son raras comparadas con las del adolescente. Solo el 10% de las tentativas de niños y adolescentes acontecen antes de los 12 años, y un 4% antes de los 10 años. Las tentativas son relativamente frecuentes entre los 10 y los 15 años (29%), y alcanzan su máxima frecuencia entre los 15 y 18 (67%. De este modo, su frecuencia parece aumentar durante la pubertad, y se incrementa progresivamente en los años adolescentes. (21)
Las hembras intenta suicidarse más frecuentemente que los varones, y estas pueden estar precipitados por un problema interpersonal (familiar, afectivo etc.), otros factores precipitantes, son los problemas escolares, ambientes abusivos, duelo, rechazo, problemas de drogas etc. Cuando no existen factores precipitantes suelen estar más relacionados con la existencia de una depresión. (22)
El grupo más relacionado con los que realizan suicidio, (es decir similares a los que cometen suicido) son aquellos que tienen un alto índice de desesperanza, que preparan su intento, que dejan notas de despedida y disculpa, que utilizan métodos violento. La desesperanza es el factor más predictor del grupo de riesgo que comete suicido, incluso mucho más que la depresión.
Los adolescentes que realizan intentos de suicido generalmente están más concentrados en sí mismo, tienen menos estrategias para resolver sus problemas, y son mas pesimistas acerca de las posibilidades que tienen de realizarlo con éxito. La mayoría realizan el intento sin premeditación y de manera impulsiva (menor relación con el grupo que comete suicidio) y éstos tienen un menor riesgo de que estén deprimidos, de tener desesperanza. (23)
Se señala que el 40 por ciento de los adolescentes que se suicidan tienen trastornos depresivos, del 10 al 30 por ciento presentan trastornos de personalidad y un 50 por ciento abusan de drogas y alcohol. (19 )
Algunos autores consideran que el 75 por ciento de los adolescentes que se quitan la vida, avisan, por lo que es importante que los padres tomen en serio estas señales y pidan ayuda especializada. En algunos casos los jóvenes no tienen la intención de matarse, pero quieren llamar la atención y a veces se les pasa la mano, como también hay quienes sí quieren quitarse la vida y no lo logran. (24)
La mayor parte de los adolescentes que se suicidan han manifestado ideas suicidas a amigos, familiares, profesores o médicos. Una historia de intento de suicidio previo, es uno de los predictores más potentes de suicidio.
No obstante, no hay acuerdo sobre predictores de reincidencia. Se plantea que los que viven solos, y es menos frecuente en los estudiantes. La soledad y los antecedentes psiquiátricos deben ser tenidos en cuenta.
No podemos hablar de una "personalidad suicida", pero hay signos que nos pueden alertar acerca de posibles conductas suicidas en los adolescentes como puede ser:
Los períodos de estados de ánimos de depresión son comunes en la mayoría de los adolescentes provocados muchas veces por los grandes cambios biológicos, Psicológicos y sociales que se producen en esta etapa evolutiva. El conocimiento por parte de los adultos cercanos a él, permiten una mayor ayuda para la adaptación saludable con lo cual se pueden evitar que dichos períodos conduzcan a síntomas depresivos más severos. La comunicación abierta con el adolescente puede ayudar a identificar la depresión a tiempo.
Con frecuencia es difícil prevenir los episodios de depresión en adolescentes con fuertes antecedentes familiares de este problema, o con múltiples factores de riesgo, pero la identificación oportuna y el tratamiento rápido y comprensivo, puede prevenir o posponer los episodios posteriores.
En cuanto al método, parece haber una preferencia de los niños por estrangulamiento, ahorcamiento y defenestración, y en las niñas por precipitación e intoxicación. La elección del método parece estar determinada por motivos socioculturales, por lo que los hallazgos difieren según el medio.
Se han planteado determinados factores de riesgo que pueden estar presentes en el suicidio y en el intento suicidio en los adolescentes estos son:
Historia familiar de suicidio. Los adolescentes que se suicidan tienen hasta un 50% de casos historia familiar de suicidio o intento de suicidio, especialmente en los casos que el adolescente también había estado deprimido.
Imitación, identificación y contagio. Exposición a noticias, películas etc. sobre suicidios. Suicidio epidemias
Asociado con alteraciones biológicas (disminución de serotonina en el líquido cefalorraquídeo) y asociado a alteraciones peri natales.
Asociación con trastornos psiquiátricos. La mayoría tenía síntomas psiquiátricos.
1/3 tenían trastornos de ansiedad
1/2 tenían trastorno de conducta y alcohol- abuso de drogas (varones prácticamente)
1/3 depresión (hembras sobretodo)
Los casos podrían estar comprendidos en éstas tres categorías:
Estudios revelan que 27% de los adolescentes habían pensado en suicidio en los últimos 12 meses, 16% habían realizado un plan, 8% habían realizado un intento y 2% habían realizado un intento que requería atención médica.
Las hembras son 3-7 veces más frecuentes que intenten suicidio.
Suelen estar precipitados por un problema interpersonal (familiar, afectivo etc. otros factores precipitantes son los problemas escolares, ambientes abusivos, duelo, rechazo, problemas de drogas etc.
Cuando no existen factores precipitantes, suelen estar más relacionados con la existencia de una depresión o asociado a existencia de trastornos depresivos, trastornos de conducta y historia de consumo de drogas.
Los padres deben estar alertas ante los signos de alarma. Lamentablemente, no siempre es así. En un estudio se vio que 57 por ciento de los adolescentes que intentaron suicidarse sabían que tenían depresión, pero sólo 13 por ciento de sus padres la habían identificado. (25).
Otros elementos a tener en cuenta y vigilar de cerca es la aparición de "constelaciones de suicidios", cuando se da gran cobertura en los medios a un suicidio de otro adolescente o de algún personaje famoso, ya que se ha visto que esto puede ejercer un efecto inductor y un joven que estaba pensando en el suicidio puede tomar, finalmente, esa postergada decisión.
Un ambiente familiar rígido puede orillar al adolescente a cometer suicidio. Si las alternativas ante unas malas calificaciones o un fracaso son peleas, más presiones o la coartación de la libertad, se orilla al joven a opciones poco saludables. Podrían ser las drogas, las actividades antisociales, la vinculación a pandillas, o también el suicidio. (25)
Ante cualquier señal debemos:
Como única medida de prevenir tales conductas, lo anterior obliga a realizar investigaciones para determinar las variables causales relevantes, y proponer estrategias terapéuticas preventivas. Estas acciones deben desarrollarse principalmente en los escenarios educativos dentro de los cuales los adolescentes se ven inmersos gran parte de su tiempo. Aunque hay evidencia acerca de las variables asociadas con el suicidio en la adolescencia, aun existen dudas acerca de la participación de algunas variables por lo que es necesario seguir realizando investigación mas profunda y exhaustiva sobre sus causas.
En los estudios sobre el suicidio en los adolescentes siempre está presente las variables psicológicas, familiares, demográficas, y religiosas, lo cual requiere de estudios más profundos.
Remitente: Dra. Alba Cortes Alfaro. Master en epidemiología. Investigadora Auxiliar. Cinco años en el trabajo de investigación de las conductas suicidas en adolescentes. Edad 55 años, se realiza en estos momentos estudios de validación de instrumentos para el trabajo de prevención de estas conductas.
Autora:
Dra. Alba Cortés Alfaro
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