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La religión en tiempos de la Revolución Francesa. 1789-1795

Enviado por Luis Fernando Piano



  1. Justificación del tema
  2. Religión en el siglo XVIII
  3. Otra cara de la Iglesia
  4. La Ilustración
  5. La respuesta
  6. La revolución
  7. El quiebre: Nueva organización religiosa
  8. La Vendée
  9. "¡ Que mueran todos!"
  10. Contra "los fogosos apóstoles de la nada"
  11. El Ser Supremo contra la diosa Razón
  12. Valoración final
  13. Anexos

Justificación del tema

El tema que he elegido para presentar como trabajo final de la materia es: la religión en la Francia revolucionaria.

Una de las principales intenciones de este trabajo es ver el papel de la religión durante las dos primeras etapas de la revolución, cronológicamente comprendería desde 1789 a 1795.

Vale decir que la importancia del tema religioso no termina en esta marca cronológica, sino que se realiza para acotar el tema.

Pero cabe aclarar que el trabajo no comienza estrictamente en el año 1789, considero importante tener una visión general del panorama religioso en Francia durante el Antiguo Régimen.

Consciente de que esto puede traer el mismo problema demarcatorio que más arriba se señaló, porque hablar de religión en el Antiguo Régimen no es un asunto sencillo y que puede derivar en muchos otros temas.

Concretamente la idea para esta primera parte del trabajo es hacer una síntesis histórica de la religión en Francia desde Luis XIV hasta el siglo XVIII.

He elegido como punto de partida el reinado de Luis XIV, posteriormente se llegara al siglo XVIII, dónde destaca el papel de la Ilustración, se hará una reseña general del juicio que realizó las Luces sobre la cuestión religiosa.

Esta parte del trabajo la considero importante, ya que se hace necesario enmarcar a la religión y el problema religioso en Francia en una línea de larga duración. Grosso modo ver como llega le religión y la Iglesia a la revolución francesa. Para luego tener marcos comparativos, que cambios y que permanencias muestra la revolución con respecto al Antiguo Régimen en el aspecto religioso.

De ningún modo este trabajo pretende mostrar una historia de la religión o de la Iglesia como objetos de estudio en si, sino que se intentara mostrar una religión con incidencia en la vida económica, cotidiana, política y social de Francia. Y a su vez observar cómo actúa la revolución con respecto a la religión.

Y finalmente –como ya se dijo mas arriba- pasar a la parte medular del trabajo, esto es la religión en tiempos de revolución, tratando de contemplar distintas posturas sobre el tema.

Religión en el siglo XVIII

Esto de ninguna manera intenta ser una justificación, si puede ser leído como una advertencia preliminar. Afrontar un tema que se relacione con lo religioso implica, entrar en el terreno de la polémica, en el terreno de lo ideológico, y sobretodo en el terreno de algo tan interno como la fe, donde muchas veces lo que diga una ley o un edicto no tiene porque ser reflejado en la práctica, es un tema que aún hoy genera distintas interpretaciones, muy variadas y controvertidas.

A los efectos de este trabajo considero importante comenzar mencionando brevemente lo ocurrido en el aspecto religioso durante el reinado de Luis XIV. Porque es aquí donde la religión del Antiguo Régimen, mas específicamente el cristianismo se estatiza, y los cultos protestantes comienzan a sufrir el no ser parte de la oficialidad estatal, y con esto: persecuciones y prohibiciones.

" La hostilidad de Luis XIV hacia el protestantismo no es el resultado de una convicción teológica sino mas bien de un plan político unitario"

El ejemplo mas acabado de absolutismo, no podía dejar de lado el aspecto religioso, una única religión no es mas que otro ejemplo de centralización del poder.

El panorama religioso a fines del siglo XVII se presenta como un asunto complejo, puesto que no existía una única religión como hubiera deseado Luis XIV. Los cultos protestantes poseían una gran adhesión, y por ende se estaba dando una división religiosa, división de fieles y división que incidía en el aspecto económico y político. Provocando la preocupación de la corona.

En 1685 el Edicto de Fontainbleu establece la unidad religiosa del reino, una medida con importantes consecuencias. Por un lado la obvia afectación que esto va a causar a los cultos protestantes y por otra parte comenzamos a ver una religión oficial, que se enquista en el poder. El clero deja de ser para muchos una opción religiosa, se convierte en una forma de poder, un poder político y económico. Pero- como se vera mas adelante- esta afirmación hay que matizarla, el clero no es una unidad compacta, es decir no podemos hablar de "clero" como algo homogéneo, las diferencias políticas económicas radican básicamente en la composición del alto y bajo clero en este último la situación económica es de pobreza y austeridad, su poder político no tiene la misma fuerza que el alto clero.

Volviendo a las consecuencias del Edicto de Fontainbleu, también hay que añadir que trae la lógica persecución de protestantes, la emigración de los mismos o en su defecto la práctica oculta de estos cultos prohibidos.

En determinados momentos el problema salta a la luz, en 1702 se dan levantamientos populares religiosos, es en el " Desierto", donde las persecuciones religiosas se hacen sentir con mas fuerza.

El reinado de Luis XIV y sus medidas religiosas generan odio, obviamente por parte de los cultos prohibidos, también muchos sectores populares que ven en el alto clero un exceso de poder y una vía rápida de enriquecimiento y privilegio. Y con respecto de los cultos que actuaban desde la clandestinidad, no se logró el cometido de eliminarlos, la situación represiva solo generó mas fe en lo "prohibido", y desconfianza en lo establecido.

La religión oficial – galicanismo- no solo genera problemas internos, al proclamar su independencia con respecto de Roma lógicamente levanta choques de tipo internacional. Concretamente durante el papado de Inocencio XI, los problemas entre el galicanismo y el papado se hacen más agudos, en el año 1688 Luis XIV ocupa el territorio de Avignon - tierras pontificias-. El papado negaba la absoluta independencia para designar miembros religiosos en el reinado de Francia, gran parte del conflicto radica en este aspecto. Finalmente el problema se soluciona en el año 1693.

Pero en 1713 se ve una clara ingerencia de Roma, con la Bula Unigenitus, que prohibía la practica del jansenismo. El jansenismo se propagaba por Francia con cierta importancia, un culto que nace con Jansenius, " recalca el poder total de la gracia divina en la salvación de los hombres", es un culto que exige la conversión total y es de práctica interna, la practica externa ( misas, celebraciones religiosas) no era el ámbito del jansenismo, suficientes elementos como para provocar la desconfianza del papado, y del poder político francés.

Un culto que además tenía una gran cantidad de fieles dentro de las clases altas de Francia, esta bula se presenta como contradictoria porque si bien prohibía una práctica " molesta" para la oficialidad religiosa francesa, resultaba en cierta medida negativa a los ojos del rey la intromisión de Roma en asuntos franceses.

Con resultados no muy exitosos,- como ya se dijo- la prohibición no es símbolo de extinción, en algunos casos el resultado es contrario a lo que se desea, es decir los cultos se expanden desde la clandestinidad, "(…) pero no logró su cometido, el jansenismo se propagó por Francia y por Europa"

El jansenismo requería de una práctica interior de la fe, es decir no era abierto hacia los cultos externos, podría hacerse la lectura de que la propagación de este tipo de cultos tienen ganan fieles por este mismo motivo, la práctica externa de la fe a muchos no le generaba la confianza deseada. Muchos historiadores coinciden en que gran parte del pueblo y de los sectores verdaderamente fieles a la religión veían corrupción y desgaste en la religión oficial. Por esto habría que decir que la medida de centralización religiosa en Francia, lejos esta de significar un éxito del galicanismo desde el punto de vista de adhesión de fieles o de eliminación de cultos "heréticos". El Antiguo Régimen tiene un fuerte peso de lo religioso, este tipo de medidas que atañen a la fe, van a generar odio y adhesiones.

La caracterización del Antiguo Régimen francés como intolerante en lo religioso recae en gran parte en el reinado de Luis XIV. Esto no significa que antes o después de Luis XIV existiera una libertad religiosa digna de ser marcada.

Y así se llegaba al " Siglo de las Luces", con un panorama religioso complejo, detrás de la unidad religiosa del galicanismo existía una profunda división de cultos y una profunda crisis del clero.

Se hace imprescindible presentar al clero desde al ángulo de la proporción, qué lugar tenia el clero en la sociedad francesa. Estamos hablando de 130 mil personas, esto es el dos por ciento del total de la población francesa.

" La mitad de ellos eran religiosos y constituían el clero regular. El clero secular (…)estaba escindido en dos grupos muy desiguales: el alto estado mayor , formado por obispos, canónigos de los capítulos catedralicios o colegiatas, y por otra parte, el grupo masivo de los eclesiásticos: párrocos, vicarios y capellanes"

" Por lo menos una décima parte del suelo le pertenecía (…) y percibía el diezmo de todos los productos de la tierra"

El clero en el siglo XVIII, es en su mayoría un cuerpo privilegiado, los privilegios que podrían citarse a este respecto serían interminables, es uno de los bastiones de la sociedad de privilegios del Antiguo Régimen.

Y por último un elemento que me parece digno de ser destacado es el que refiere a lo que hoy conoceríamos como registro civil, en la Francia del Antiguo Régimen era patrimonio del Clero, "(…) el que no era católico no tenía existencia legal, su matrimonio era concubinato y sus hijos eran bastardos"

Otro ejemplo de cómo la Iglesia del Antiguo Régimen no solo tenía la obvia importancia en el aspecto religioso, sino que se entremezcla en lo : político, económico, social y – como vimos- en lo legal.

" Hasta tal punto en el Antiguo Régimen el Estado y la Iglesia entrelazaban sus dominios"

Otra cara de la Iglesia

El tema religioso muestra contrastes, si bien por un lado muestra fortaleza por otra parte podría hablarse de una crisis de religión, miembros de la Iglesia que llevaban una vida totalmente divorciada de los preceptos religiosos, hombres de religión que vivían con mujeres y tenían hijos.

La corrupción del alto clero era algo evidente, algo que también definía en cierta manera la sociedad del Antiguo Régimen, " pluralidad de cargos desempeñados por la misma persona era moneda corriente, y las ricas prebendas acumuladas que de ellas derivaban aseguraban a los eclesiásticos nobles un desahogado nivel de vida"

Una corrupción evidente, un problema que radica en la intromisión de poderes, antes de Luis XIV la Iglesia designaba con permiso del Papa a sus miembros, posteriormente al Edicto de Fontainbleu, el Estado queda con la facultad de designar miembros eclesiásticos. Surge un problema fundamental que es el de la designación de hombres que veían en la Iglesia el medio más rápido para alcanzar dinero y poder.

Un ejemplo ilustrativo es una carta que le escribe el obispo Soissons Fitz a Montesquieu a principios del siglo XVIII: " Debiéramos pensar seriamente en fortalecer los estudios teológicos, que han decaído por completo, (…) debiéramos formar ministros de la religión, que la conozcan y estén en condiciones de defenderla" . Otra cara más de la situación crítica de la Iglesia y el cuerpo eclesiástico, que es la falta de educación de los hombres de la Iglesia, junto con la entrada de hombres sin verdadera vocación de fe no hacen más que acentuar el descreimiento por la institución.

Como vemos los hombres dedicados verdaderamente a los asuntos religiosos se veían desplazados, por hombres ávidos y cercanos al poder político, que en definitiva es el que designa los miembros. , " reyes , príncipes y nobles se había atribuido el derecho de nombrar los arzobispos, obispos, los abates y los principales párrocos" . Los hombres que realmente se dedicaban a las tareas religiosas por vocación eran en su mayoría los del bajo clero, parroquias rurales con poco presupuesto, curas empobrecidos que realizaban las obras de caridad y ayuda a la población.

Mas allá de que pueda ser una obviedad, habría que decir que el miembro del bajo clero, se va a parecer en su forma de vida y posibilidades económicas al campesino o trabajador, con lo que se reafirma la idea del clero heterogéneo. El historiador francés Georges Lefebvre es sus obras le da importancia al mundo campesino, y ve en la miseria del clero rural una de las causas del inicio de la Revolución Francesa. " La parroquia rural apreciaba mucho a su párroco, y es probable que la revolución no hubiera podido iniciarse sin él"

Por tanto es evidente que la Iglesia en el siglo XVIII sufría de graves problemas, súmese a estos problemas internos la inquietud filosófica propia de las Luces. Que van a atacar a la Iglesia y ésta citando nuevamente obispo de Soissons Fitz no tiene hombres preparados para " defenderla"

" El ansia de vivir se oponía al gusto por la penitencia, la moral religiosa tradicional a la práctica habitual de los hombres de negocio en pleno auge"

Vemos aquí un ejemplo de corrupción, parte de la población no era ajena a estas irregularidades, siguiendo la cita de Soboul, vemos un choque de intereses, el siglo XVIII es un siglo de inquietudes espirituales y filosóficas, dónde la religión muchas veces va a estar en el centro de la crítica.

Una inquietud que se da en los sectores altos de la sociedad y en los sectores cultos, porque el pueblo en su inmensa mayoría seguía la práctica de sus cultos en su más diversas formas, con respecto a este punto afirma Soboul, Lemarchand y Fogel en la obra " El Siglo de las Luces", que esta práctica se realizaba más por hábito que por sentimiento.

La muerte de Luis XIV significó para los protestantes la vuelta a la práctica, pero a diferencia del siglo XVII en el siglo XVIII nace la idea de tolerancia, que puede ser leído como un agotamiento religioso.

Pero no fue una idea que se desarrolló de forma rápida, fue el producto de un desgaste religioso, producto del descrédito y la resistencia silenciosa de los cultos protestantes.

" Los progresos de la tolerancia en las costumbres y en la ley conocieron ritmos desiguales según los países, primero de hecho y luego de derecho(…) pero en Francia fue conquistada tras una larga lucha"

En el caso francés, la tolerancia aceptada por las autoridades se da bien entrado el siglo XVIII, el conocido Edicto de Tolerancia se realiza en el año 1787.

El poder político se muestra como oportunista ante los cultos religiosos, cuando la situación era compleja se mostraba como tolerante, el caso más significativo sea el del enfrentamiento entre franceses e ingleses en 1744, donde la corona deja de condenar los cultos siempre y cuando éstos se reclutaran al ejército. Una clara muestra de la cercanía entre Iglesia y poder.

Pero el protestantismo continuaba, las nuevas iglesias eran fundadas por pequeños burgueses, poco a poco ganan sus fieles y se extienden por Francia. Como ya se dijo la tolerancia nace producto de los hechos más que por decisión del poder. " Oficiales y soldados manifestaban su repugnancia a sorprender a los protestantes en el ‘Desierto’; intendentes y magistrados no dejaban caer ya su mano con tanto rigor en la aplicación de los edictos"

El protestantismo abrigaba en su seno a campesinos, burgueses y gentes de profesión liberal, pero considero inapropiado y simplista considerar estos cultos como revolucionarios. No se buscaba un cambio de orden, sino que la lucha se dirigía a buscar la tolerancia. Es por esto que la tolerancia puede ser vista como una respuesta del poder para no alterar el estado de las cosas. Michel Vovelle en su libro " La Caída de la monarquía. 1787-1792" ve en las persecuciones al jansenismo y otros cultos los primeros síntomas de la crisis de la religión que va a mostrar su punto más agudo en el siglo XVIII. " (…)Regiones de protestantismo mal desarraigado en las que ganaba terreno la indiferencia o focos de jansenismo rural, esterilizador de la práctica religiosa"

Considero de igual o mayor importancia la opinión de George Sabine en su libro :"Historia de la Teoría Política". En este libro se presenta al protestantismo como un culto contrario a la oficialidad religiosa e incluso contrario a la monarquía absoluta. " La decadencia del gobierno absoluto hizo que la filosofía francesa volviese una vez más los ojos en dirección de la teoría política social"

Otro punto importante de esta decadencia es la expulsión de los Jesuitas en el año 1773, hecho éste que no solo se da en Francia.

Esta es la Iglesia que nace en el siglo XVIII, presentando grandes contrastes, porque en su aspecto externo aparece como una institución fuerte, indisolublemente ligada al poder político, pero con miembros de su propia familia que están desconformes por las desigualdades, mientras un arzobispo disfruta de privilegios solo por haber sido noble pero sin vocación religiosa, el cura párroco rural con mayor vocación sufre las mismas penurias que el campesino que escucha su prédica y recibe su ayuda.

En las clases altas el protestantismo marcaba su presencia, que veía en estos cultos elementos más creíbles y menos corruptos

. Lentamente la religión y la Iglesia va a comenzar a recibir nuevas acusaciones, que van a venir de los sectores ilustrados.

Por último señalar también que la Iglesia y la religión en el Antiguo Régimen marcaba los parámetros de la socialización, Vovelle afirma que el siglo XVIII es el siglo de la laicización de la sociedad. Las reuniones que antes eran puramente religiosas ahora habíanse vuelto en lugares de reunión para conocer personas, hombres que iban en busca de mujeres para relacionarse. " Se convirtieron en ambientes formales de una sociabilidad en busca de relaciones, si bien las encontraba con frecuencia el cabaret, (…) al parecer este mundo estaba en vías de descristianización."

Una serie de factores hacían que la Iglesia entrara en una gran crisis, la crisis se hace visible en el siglo XVIII pero podemos hablar de causas lejanas de esta crisis que se hunden en el siglo XVII.

La Ilustración

Hasta ahora se estuvo viendo el tema religioso desde los tiempos de Luis XIV y un panorama general del siglo XVIII. Esta parte del trabajo va a estar referida a la Ilustración y la visión que estos hombres tenían para con el tema religioso. Intentare mostrar un panorama general, consciente de que generalizar sobre las visiones resulta muchas veces apresurado. Si bien la actitud de los " iluminados" va a ser de crítica.

" La suma filosófica del siglo XVII, destinada a sustituir la Suma Teológica de Santo Tomas de Aquino, era un diccionario, la Enciclopedia francesa de D´Alambert y Diderot."

Francia es el lugar donde se da la aparición de la crítica a la religión y a Dios, bajo la forma de escritos y opiniones aparecidas en sus más diversas formas. Ideas que se difunden al principio en círculos clandestinos, " (…) fuera de los círculos normales de librería y sin las molestias administrativas y policiales"

" La Ilustración se destacó por una clamorosa crítica de la Iglesia(…) Condorcet afirmaba que el papel histórico desempeñado por el Cristianismo había sido de persecución y oscurantismo" El historiador Hampson presenta a mi parecer una de las citas más esclarecedoras sobre la visión de los "iluminados" para con la religión, ésta es – específicamente el Cristianismo- la oscuridad una clara contraposición con las " luces de la razón y la filosofía".

Condorcet es uno de los hombres del siglo XVIII que se dedica al tema de la religión y el Estado, destaca su idea de la no intervención de los elementos eclesiásticos en los asuntos públicos y la enseñanza, además de darle a las diversas prácticas religiosas plena libertad. Para muchos teóricos del derecho, es en Condorcet donde emerge más claramente la idea de Estado laico.

Dura es la crítica y reproche hacia la religión, dudan sobre el pecado original, y porqué la humanidad toda debe pagar por ese pecado. La Biblia para estos hombres es contradictoria , confusa, producto de los " retoques" que se le hicieron con los años. Uno de los puntos más criticados al cristianismo, es la forma de vida que este promueve, la humildad la sumisión. Formas que fueron aprovechadas por la Institución para perpetuar el dominio y para beneficiarse.

Incluso llegan a atribuirle que da pie a la formación de sentimientos inhumanos: " El cristiano se alegra con la muerte de su hijo que ha ganado la felicidad eterna…"

La Iglesia como institución obviamente va a ser duramente atacada, verán al cuerpo eclesiástico como parásitos que frenan el crecimiento económico al ser dueños de grandes territorios, y promover el celibato que frena el crecimiento demográfico.

Además la Iglesia quita poder de decisión al hombre para dárselo a Dios, es por tanto- según los ilustrados- culpables de la instalación del desorden y el retroceso en la tierra.

Cuando se habla de la Ilustración y de hombres críticos a la religión automáticamente se piensa en Voltaire. Hombre que ha dedicado gran parte de sus obras a la religión y la tolerancia. Escritos que le trajeron un sin fin de problemas con la justicia, escribe muchas de sus obras fuera de Francia por sufrir los destierros. Un intelectual que demuestra una inquietud por el conocimiento muy marcado, prueba de éstos son sus obras numerosas y variadas.

Para este trabajo considero pertinente citar algunos fragmentos sobre " Ensayo sobre la tolerancia". Voltaire atribuye gran parte de los males a la falta de tolerancia, al dogmatismo de la Iglesia. La obra esta escrita para un dios " no es por consiguiente, a los hombres a quien me dirijo, sino a Ti" Lo que a mi parecer confirma su no ateísmo y si su "fe" en el deísmo.

Voltaire veía en la religión cristiana una vía de mantenimiento del orden social, la denigraba por su falta de tolerancia pero no hacía lo mismo si se hablaba de mantener tranquilas a las masas.

Los grandes males – como ya se dijo- venían por la intolerancia, incluso hace una referencia histórica de la Antigüedad, de los pueblos paganos politeístas, ( Grecia y Roma ) éstos no se mataban por una diferencia de creencia o de opinión, sobretodo en Grecia. Voltaire muestra los griegos como ejemplo de tolerancia, "los atenienses dedicaron un altar a los dioses extranjeros (…) ¿ Existe una prueba más palmaria no solo de la indulgencia hacia todas las naciones, sino incluso hacia el respeto por sus cultos?" Culmina la idea con una breve reseña de la Edad Media y concluye : " Somos nosotros los cristianos los que hemos sido perseguidores , verdugos asesinos! Y ¿ de quienes?. De nuestros propios hermanos. Somos nosotros los que hemos destruido cien ciudades con el crucifijo o la Biblia en la mano. Los que no hemos parado de derramar sangre y de encender hogueras desde el reinado de Constantino hasta el furor de los caníbales."

También es objeto de crítica todo aquello que la razón no pueda explicar, ejemplo los milagros, representaciones, para Voltaire este tipo de cosas no hacen más que debilitar la fe de los hombres. " Todas esas leyendas absurdas que añadís a las verdades del Evangelio apagan la religión de los corazones"

En la siguiente cita veremos como Voltaire veía en el ateísmo una forma de perversión social, que puede causar disgregación y desorden. El ateísmo es producto justamente del engaño que resulta de los falsos milagros y relatos fantásticos que se le atribuyen a la religión. " Otros por desgracia llegan más lejos; ven que la impostura les ha impuesto un freno y ya no quieren ni el freno de la verdad, lanzándose al ateísmo, convirtiéndose en depravados por la sola razón de que otros han sido bribones y crueles".

¿ Pero los ilustrados, solo realizaban críticas por cuestiones económicas, sociales o políticas? Existen problemas más profundos relacionados con la religión y con Dios. El poder del Antiguo Régimen está justificado por la religión y por Dios, dicho de forma muy simplificada el rey es el representante de Dios en la tierra y el que no profese la religión del rey no solo estará cometiendo un pecado sino que también esta en el terreno de lo ilegal. El siglo XVIII es también el siglo del agotamiento de la teoría del derecho divino. Y los ilustrados no pueden aceptar un poder justificado en elementos religiosos, por tanto es un ataque crítico en el terreno de la filosofía, de desbancar a los teóricos del absolutismo ( Bodin, Bossuet). La religión se presentaba como una fuente de legitimación del poder y también de la cultura en el aspecto más amplio de la palabra, por tanto obstaculizaba la difusión de las Nuevas Ideas.

Pero que los filósofos critiquen la justificación religiosa del poder, no quiere decir que no acepten la religión y determinadas funciones que ésta cumple dentro de una sociedad.

Decir que la Ilustración es un movimiento radicalmente ateo es por lo menos una generalización apresurada. Podría si hablarse de una oscilación entre ateísmo y deísmo. Este último acepta la creencia en Dios pero no según las enseñanzas de una verdad revelada, sino tal como la admite la sola razón natural. " La razón es, pués la regla de las revelaciones, puesto que juzga su validez"

A medida que el siglo XVIII avanza las Nuevas Ideas comienzan a ganar su lugar, sobretodo en los sectores aristocráticos, el poder político a veces muestra un doble discurso, condena las ideas de los ilustrados pero en los hechos acepta mucha de estas ideas.

Este hecho puede entenderse si se realiza la lectura de que el poder da lugar a las Nuevas Ideas para que éstas no generen problemas dentro del reino. Siempre dentro del terreno de la reforma que complace a los filósofos y a la opinión pública. Otra lectura podría decir que el poder acepta algunas de estas ideas, como posible solución a los problemas de turno. A modo de ejemplo: Luis XV nombra director de la Biblioteca a Malesherbes que era abiertamente partidario de las ideas de los intelectuales del siglo XVIII. Otro ejemplo podría ser el de Luis XVI con el nombramiento de Turgot para los asuntos económicos. Los ejemplos no se limitan a los aquí presentados, indudablemente son más.

Pero estos ejemplos, son una estrategia del poder para asimilar las nuevas manifestaciones intelectuales . ¿ O existe un "aburguesamiento" de la aristocracia?

El tema religioso ubicado dentro de la crisis de la ideología dominante del Antiguo Régimen , puede derivar en la discusión sobre la transición del Antiguo Régimen al capitalismo , que no es mi intención abordarla en este trabajo. Simplemente la menciono para presentar la problemática que se genera con las Nuevas Ideas y la aceptación o rechazo de la aristocracia. " Lo que es claro es que la nobleza de Versalles(...) lee los mismos libros que la burguesía cultivada"

El papel de la Ilustración es el de denunciar a la Iglesia como culpable de alimentar al dogmatismo, no permite el libre pensamiento, se relaciona con el poder político para mantener un orden establecido. Frena además la libertad económica por ser dueña de grandes territorios, recibir impuestos y diezmos.

¿ Se puede hablar de un doble discurso de la Iglesia?.

Si pensamos que para estos hombres la Iglesia frenaba el avance de las Nuevas Ideas y por tanto la institución debía estar en tela de juicio, por el otro lado muchos de estos mismos hombres afirmaban que la misión de la Iglesia debía asegurar que los " ignorantes" no se rebelaran y que el " populacho" no causara disturbios. Touchard refiriéndose a Voltaire escribía: " Su anticlericalismo es apasionado, tumultuoso. Pero reconoce la utilidad social de la Iglesia( ‘ Si tenéis una aldea que gobernar, es necesario que posea una religión’ ) escribe – Voltaire- en el Dictionaire Philosophique"

Es un tema espinoso, porque no se puede hablar de los ilustrados como un grupo de opinión monolítica, no se puede hablar de sus ideas como democráticas en los términos que entendemos hoy democracia. Si podemos hablar de un grupo de personas que se sienten y forman una elite. Tampoco se puede hablar de que el clero en su totalidad rechazaba las Nuevas Ideas.

Para muchos la religión y la Iglesia estaban en franca decadencia, los abusos y anormalidades estaban en boca de gran parte de la población francesa, y sumado a esto un grupo de intelectuales que desde la filosofía comienza una dura crítica a la religión.

La respuesta

El Papa Benedicto XIV escribía en 1752: " No podemos negar que haya hoy en el mundo personas recomendables por sus talentos y por sus estudios; (…) en tanto que su único objeto debería de ser el de combatir y extirpar el ateísmo y el materialismo del mundo" Como se ve la opinión del sumo pontífice refleja una profunda preocupación por la crítica de que era blanco la religión y la Iglesia.

La actitud eclesiástica no va a ser de pasividad, va a responder al ataque con las mismas armas, con la crítica. La incredulidad ganaba sus fieles, y la Iglesia no podía permitir que esto ocurriese. " Nunca como en el siglo de la filosofía se publicaron tantos libros en contra de la religión ni tantos a favor"

La apologética es la respuesta de la Iglesia y de los sectores religiosos ante el ataque de la Ilustración, conscientes de que esta defensa debía ser bien fundamentada, es decir tenía que estar a la altura de sus contrincantes. Las armas de la apologética no podían basarse en el miedo divino, el pecado, la fe y argumentos de este tipo, los tiempos habían cambiado, los conflictos religiosos y la corrupción habían hecho que el descreimiento en la Institución se propague como nunca antes en la historia de la Iglesia. Ahora la cuestión era recuperar a aquellos hombres que se alejaban de la Iglesia o que comenzaban a dudar de la honestidad de la misma. " La incredulidad fue criticada en prosa y en verso, con odas y con pensamientos filosóficos" Se intentaba demostrar la existencia de Dios bajo el fundamento de la demostración, es decir llegar a través de la razón.

Respecto a este punto surge una interrogante que parece difícil de contestar, porque el mensaje antirreligioso de una parte de los ilustrados no tenía resonancia en las clases bajas de la sociedad francesa, entiéndase esto como: campesinos, trabajadores rurales, y pobres de la ciudad.

Por tanto: ¿ La lucha entre los apologistas y los ilustrados es una lucha de elites intelectuales?. ¿ Los apologistas trataban de convertir a la religión a los filósofos?.

¿ O era una lucha para que el descreimiento religioso no se propagase y pusiera en jaque a la Iglesia?

"La impresión que prevalece es la crisis"

I La revolución

Como dice el título de esta segunda parte, el tema central será la revolución, consciente de que se aborda un tema harto complejo, se hace necesario aclarar que los hechos -que son muchos y muy importantes- que preceden al año 1789 en algunos casos solo serán mencionados, para mantener un hilo conductor de la revolución y no saturar el texto con datos que no se relacionan con la idea central del trabajo.

La historiografía francesa discute sobre el modo de llamar este primer momento de la revolución y con esto me subo a una de las posturas porque algunos hablan de los años 1787-1789 como prerrevolución, otros en cambio la llaman la "revolución aristocrática", "rebelión nobiliaria".

Lo cierto es que en febrero de 1787 se da el comienzo de una crisis económica, que en gran parte era producto de la aventura francesa de una guerra en América.

A la cabeza de los asuntos económicos se encontraba Calonne, que veía como solución la obtención de prestamos, vale decir que no es Calonne el que comienza con este tipo de "soluciones". El problema era que Francia ya no podía afrontar este tipo de medidas, "(…)el tesoro real no tenía presupuesto provisional de tipo moderno porque la práctica de ‘ recibos al contado’ permitía al rey vaciar sus cajas en función de sus necesidades(…)" El problema no era de fácil solución, Francia estaba saturada de impuestos.

Calonne ve en la tierra y un impuesto sobre la propiedad una posible solución a la crisis, la "subvención territorial" suponía un impuesto en proporción a la cantidad de tierra que se poseyera, planteado en estos términos la medida no presenta mayores problemas, la cuestión central de este tema es la universalidad de esta medida, esto era que la aristocracia y el clero también debería pagar este impuesto.

El 22 de febrero de 1787, se forma una asamblea compuesta por los sectores aristocráticos de la sociedad francesa, que exige a Calonne la presentación de las cuentas del Estado, aunque la razón de fondo era la "subvención territorial".

" La Iglesia insistía además que en sus bienes no podía ser gravados con impuestos por el estado, y su periódica libre donación al rey, aunque sustancial, era inferior a lo que podría obtenerse mediante un impuesto directo sobre las tierras de la Iglesia"

La presión se hacía sentir y Luis XVI decide sustituir a Calonne por el arzobispo Lomenie de Brienne, miembro del clero pero influido por las Nuevas Ideas, prueba de esto es su medida sobre la libertad civil de los protestantes. Volviendo al aspecto económico la idea de la "subvención económica" continuaba y se le sumaba un derecho de timbre. La oposición nuevamente sería fuerte, la idea de convocar Estados Generales era algo que ya se venia manejando antes de la llegada de Lomenie de Brienne. Si bien la idea no era una convocatoria tan temprana de los Estados Generales la fuerza de las circunstancias precipitaron los hechos.

Además el clero no era un fiel aliado de Brienne, éste recibe la desaprobación del clero por afectar los intereses directos en lo económico y además la medida de otorgar la libertad civil de los protestantes no fue bien acogida. Finalmente Brienne marca que se formarían los estados Generales para mayo del año siguiente es decir 1789. Poco después caería Lomenie de Brienne, cuyo lugar va a ser ocupado por Necker, quien tenía el apoyo de los sectores económicos del reino.

Por otra parte los motines urbanos y rurales comienzan a darse a fines del año 1788. Existía la idea de que los problemas financieros serían resueltos por los Estados Generales, por tanto éste pasa a ser el tema político más importante de Francia. Es aquí donde se plantea la cuestión sobre la forma de votación y la duplicación del Tercer Estado que finalmente será conseguida. El ambiente político y social se convulsiona, continúan las agitaciones y las reuniones de corte político con motivos de la convocatoria de los Estados Generales. " Los fenómenos de larga, media y corta duración se unen"

Es en este momento de discusión política y ante el temor de las revueltas antifiscales es que nace la idea del complot aristocrático, maniobra de los grupos privilegiados para frenar el avance del Tercer Estado. Georges Lefebvre en su obra " La Revolución Francesa y los campesinos" ve en Paris el nacimiento de la idea de un complot aristocrático. " Las sospechas nacieron de inmediato; si la nobleza y el alto clero rehusaban obstinadamente a votar por cabeza era porque se sentían incapaces de dominar los Estados y quería provocar su disolución. La corte era su cómplice: la reina y los príncipes cercaban al rey para conseguir que expulsara a Necker y desde el 15 de mayo se temía un golpe"

Al parecer los hombres del Tercer Estado veían en el clero el punto más débil, y era ahí donde debían actuar, para conseguir sus objetivos. Y paulatinamente los miembros del bajo clero en su mayoría responden al llamado del Tercer Estado para la formación de una Asamblea. Punto este que merece detenerse por un instante. Porque como se remarcó en este trabajo el clero no era una unidad monolítica, por un lado el alto clero quería presentar una resistencia al llamado, pero el bajo clero cede ante estos llamamientos porque tal vez se sentía más próximo al Tercer Estado que al alto clero.

Se forma la Asamblea Nacional y se realiza el "juramento del Juego de la Pelota" en el mes de junio, a su vez el rey reacciona anulando estas medidas por considerarlas ilegales, y anuncia un conjunto de medidas. Finalmente el Tercer Estado se niega a retirarse de la sala y el rey deja hacer, y manda a la nobleza que se una a los otros estamentos.

El 7 de julio se forma la "Asamblea Nacional Constituyente" los historiadores coinciden en ver en esta denominación y en este acto el principio del fin de la monarquía absoluta francesa, ya que se atribuye facultades políticas sin tener en cuenta la presencia del rey. Cuatro días después Luis XVI destituye a Necker, medida que causa el enfrentamiento directo de las " milicias burguesas" con las fuerzas reales, los motines estallan no solo por la medida política sino también por motivos económicos, el hambre y las condiciones desesperantes de la sociedad continuaban y se agudizaban durante el año ´89.

Esto nos lleva a la toma de la Bastilla y el 15 de julio el rey retira las tropas, llama nuevamente a Necker y finalmente acepta la escarapela tricolor ; reconocimiento implícito del poder revolucionario.

Pero las cosas aun no habían terminado, la revolución no se había consolidado, desde finales de julio se agudizan los motines por toda Francia, llegando en algunos a la muerte de los señores por parte de sus siervos, quema de archivos, ataques a castillos, etc. Una situación de presión que indudablemente influía sobre los revolucionarios para realizar medidas que frenaran el desorden y que en definitiva ese mismo desorden no hiciera caer a la revolución. Se juntan dos elementos, primeramente el desorden "espontáneo" motivado por hambre, falta de solución política y económica, y por otra parte no se puede olvidar la idea del complot aristocrático, los emigrados no son más que otro ejemplo de complot.

Ocurridos los hechos del mes de julio, gran parte de la aristocracia y del clero ve en la emigración la única forma de salida de la revolución, pero no solo quedaba en una emigración sino que tenían la intención de informar sobre lo ocurrido en Francia con la idea de obtener ayuda para terminar con la revolución. "La emigración pareció una prueba evidente de que el complot continuaba. (…)De las provincias llegaban noticias que aumentaban la importancia de la emigración; en todas partes se arrestaba a los miembros del alto clero y de los parlamentos, a los nobles y a los diputados que alegaban que iban a pedir a sus electores nuevos poderes, pero de quienes se sospechaba que querían huir al extranjero."

Por otra parte , los sectores populares que vivían la "esperanza" y el "miedo" de la misma forma, muchos ven en la revolución una posible solución y a la vez temen lo que pueda ocurrir con esa revolución. Considero ingenuo creer que todos los campesinos o los trabajadores urbanos cambiaron su forma de pensar en los tiempos de revolución, debemos tener en cuenta siglos de dominación ideológica que crean estructuras mentales de sumisión ante los sectores dominantes. Esta misma dominación ideológica explica el porqué algunos sectores van a apoyar a aquellos que históricamente los han oprimido.

La Asamblea realiza en la noche del 4 de agosto de 1789, la abolición de la feudalidad, las lecturas que presenta este hecho son muchas y muy variadas, algunos afirman que esto se hace para frenar los sucesos violentos que estaban ocurriendo en Francia. Aquí se presenta otra profunda cuestión, que es el tema del reembolso y la indemnización por los privilegios que se quitaban. Según Soboul, los burgueses atienden los reclamos de los campesinos pero a su vez consideran a los privilegios como una propiedad y por tanto si se quitaban estos privilegios se debía pagar por ese cambio jurídico. Es por eso que este mismo autor plantea si podemos hablar de una revolución o de un compromiso entre la burguesía y la aristocracia.

El clero se nos presenta aquí como reticente a abandonar el diezmo, es un tema espinoso, ya que se podría decir que la negación del clero a aceptar un cambio que afectase su situación privilegiada no es más que un mecanismo de defensa de un sector acomodado. Pero no se puede olvidar que con esta medida el bajo clero directa o indirectamente también se vería afectado.

Resultan significativas las palabras de Luis XVI ante los hechos del 4 de agosto, palabras que demuestran resistencia y temor: " No consentiré que sean despojados ni mi clero ni mi nobleza"Se ve claramente en las palabras del monarca, la cercanía del clero con el rey, y como el clero es una parte más de ese poder. Un clero que justifica el poder, y si corre peligro también se afecta al rey.

El Antiguo Régimen, al decir de Lefebvre firmaba su "acta de defunción" el 26 de agosto con la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano. Se da un cambio ideológico fundamental en Francia con esta declaración, aquellos principios que la burguesía manejó durante la segunda mitad del siglo XVIII llegaban a concretarse. Lógicamente estamos hablando de un proceso, las pesadas estructuras del Antiguo Régimen no iban a ceder solo con una declaración, sin desmerecer a la misma. Pero estamos hablando de un proceso revolucionario, los tiempos se aceleran, es en el mes de octubre que el rey y la nobleza deben aceptar estos derechos y estos cambios. El "acta de defunción" se firma verdaderamente en el mes de octubre, el Antiguo Régimen en lo social estaba muerto. La Iglesia ya no se encontraba en el mismo lugar, al artículo 2 de la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano establece: Ningún cuerpo, ningún individuo puede ejercer otra autoridad que la que emana expresamente de la Nación. La asamblea del clero la podríamos ubicar como un "cuerpo" que pierde su autoridad. Si el clero va a tener alguna facultad de poder, ésta debe emanar de la Nación.

Por otra parte se establecen una serie de principios " sagrados y naturales" ( libertad, propiedad, seguridad y resistencia a la opresión ).

El rey debe aceptar estos derechos en el mes de octubre, porque había presentado resistencia y amenazado con la marcha de tropas, los motines populares y las mujeres juegan un papel muy destacado en este mes de octubre tan decisivo. El rey acepta el poder de la Asamblea, ahora el Antiguo Régimen político firmaba también su " acta de defunción"

Iniciada la Revolución, los revolucionarios se planteaban un tema que generaba divisiones, detrás de una aparente unanimidad de opinión sobre lo nefasto que resultaba para Francia que la Iglesia siguiera recibiendo el diezmo y sus impuestos aparecen fisuras sobre esta decisión.

¿Por qué la burguesía podría aceptar la permanencia de la Iglesia en funciones importantes de la sociedad?

El año 1789 – como se dijo- es el año de la revolución de la "esperanza" y a su vez es la revolución del "miedo", miedo que podía derivar en motines, revueltas y atropellos contra la propiedad. Y la Iglesia corrompida, viciada por la ambición, inepta y la lista de adjetivos negativos se haría interminable; pero esa misma Iglesia era la dominación ideológica y material que frenaba los ataques del pueblo. Por tanto para muchos revolucionarios la Iglesia era un mal necesario.

Mas allá de todas las discusiones, la situación económica amerita decisiones urgentes y ven en el clero una posible vía de solución o desahogo a la crisis. Se calcula que los bienes del clero llegaban a las tres millones de libras.

Es en este marco de organización del poder revolucionario donde el clero sufre uno de los primeros grandes golpes dentro de la revolución, ya que el 2 de noviembre se ponen a disposición de la Nación los bienes de la Iglesia. Bien podría afirmarse que los comienzos de una reforma administrativa del clero, responden a las necesidades económicas producto de la quiebra financiera de Francia y, por otra parte son un " manotazo de ahogado" de Necker.

El tema no es para nada sencillo, ya que el clero no es unánime en torno a esta decisión, algunos se niegan a entregar los bienes de la Iglesia, en cambio otros miembros aceptan dicha entrega. Al decir de Vovelle en "La caída de la Monarquía" se oponen en este momento dos teorías: los legistas -miembros del tercer estado-apoyaban la apropiación y argumentaban que la Iglesia era " depositaria de unos bienes cuya propiedad real pertenecía a la colectividad, es decir a la nación", aceptando el pago de los salarios y las actividades fundamentales del clero. La otra teoría veía a la nacionalización como una forma de robo, la Iglesia aportaba pero de forma voluntaria, de otra forma, es una expoliación.

Estos bienes serían utilizados para liquidar la deuda pública del Estado, primeramente estos bienes serían transformados en bonos, que posteriormente ante el fracaso del bono se realiza en papel moneda.

Algo había cambiado, más allá que el detonante para la toma de decisiones fue la crisis financiera, resulta significativo de esto que se puso en tela de juicio el papel de la Iglesia dentro del Estado.

II El quiebre: Nueva organización religiosa

Los historiadores de la revolución discuten sobre la importancia del año 1790, ya que muestra una aparente tranquilidad. Más precisamente hasta mediados de este año, ya que después de julio las cosas comienzan a acelerarse nuevamente, haciéndose notorio en el año 1791. El ´90 es a su vez un año que sirve para acomodar las fichas en el tablero.

Desde el punto de vista económico existían algunos índices de mejoría, una mejor cosecha la baja del precio del pan, aliviaban la presión económica.

Al decir de Francois Furet en " Pensar la Revolución Francesa" en lo político se daba que desde la primavera del 89 el poder no estaba en ninguna institución, ni consejo. " Pero súbitamente el poder ha perdido todo punto de apoyo; no se encuentra en ninguna institución: pues aquellas que la Asamblea intenta reconstruir son arrasadas, rehechas y destruidas (…)" " La Revolución se caracteriza por una situación en la que el poder le aparece a todos vacante, libre, intelectual y prácticamente."

Por tanto la tarea para la revolución no era simple, porque estaba ese "poder vacante" que influía sobre los movimientos populares y animaba a la contrarrevolución. Llegaba el momento de la organización en ese aparente año tranquilo.

Y el tema religioso no quedaba fuera de esta nueva organización general. Podemos marcar como antecedentes directos los hechos de agosto y noviembre del año ´89, con respecto a los hechos de noviembre volver a marcar que respondieron a factores exógenos, concretamente la desesperación de Necker y el déficit financiero, no así la noche del 4 de agosto que se inscriben dentro de un marco más combativo contra la feudalidad y el significado de la Iglesia dentro de ese sistema.

La Asamblea venía realizando desde estas fechas marcadas hasta julio de 1790 una serie de cambios que afectaban a la religión. Primeramente marcar que muchos conventos fueron cerrados, y la Asamblea le dio la ciudadanía a protestantes y a judíos, medidas que causaron revueltas, sobretodo la que refiere a los judíos.

Durante seis meses se discutió sobre un proyecto de reforma religiosa a nivel nacional, hasta que finalmente en julio de 1790 se presenta la "Constitución Civil del Clero".

La crisis religiosa del siglo XVIII había dado lugar a un clero dividido, clericales " a la antigua" y otros que aceptaban las Nuevas Ideas y algunas de las objeciones que se le realizaban a la Iglesia. El hecho que demuestra esto es lo ocurrido en las jornadas de noviembre de 1789, donde- como ya se dijo- parte del clero lejos de oponerse a otorgar los bienes de la Iglesia al Estado, apoya esta medida.

La "Constitución Civil del Clero" se inscribe dentro del período de reorganización francesa. El clero y la religión se presenta indisolublemente ligado a un sistema económico, político y social. Por tanto una reforma del Estado debería incluir una reforma religiosa, porque ahora la mentalidad revolucionaria había cambiado el orden de las cosas, el Estado tenía todas las facultades para reformar, " la Iglesia estaba dentro del Estado y no el Estado dentro de la Iglesia"

Con esta constitución, el clero secular sufre una reorganización, obispos y párrocos eran elegidos de igual forma que los demás funcionarios del Estado, un claro intento de organización clerical nacional, el Papa ya no tenía poder de decisión sobre la designación de los clérigos.

Ahora el hombre de religión era un funcionario público, algunas puestos del clero secular se transformaron en carreras liberales.

Una medida que a mi parecer marca uno de los grandes quiebres de la historia de la religión, ya que a partir de aquí los clérigos no solo debían realizar los juramentos religiosos sino que debían jurar que cumplirían sus funciones ante la Nación, " ‘ (…)a la nación, a la ley, y al rey’ y a mantener con todo poder ‘ la constitución decretada por la Asamblea Nacional y aceptada por el rey" La Iglesia había sufrido la nacionalización de sus bienes, ahora con la nacionalización de sus funcionarios hipotecaba gran parte de su poder ideológico, -como se vio- ahora en el juramento aparecía la Nación.

La intención de la " Constitución Civil del Clero" era adaptar a la Iglesia a los tiempos y la mentalidad revolucionaria, con esto la Iglesia debía aceptar no solo su funcionalidad económica para con el Estado sino también ideológica. Claramente se ve aquí que no era intención de los constituyentes la destrucción de la Iglesia, primeramente hay que recordar que este tema desde su inicio y discusión, presenta grandes matices de opinión. Pero sobretodo la Iglesia cumple un papel fundamental en la sociedad, es la trasmisión de ideas al pueblo, fue el "aparato ideológico"del Antiguo Régimen y no podía ser destruido. Para muchos de los hombres de la religión debía seguir cumpliendo dicha función, pero ahora no solo debía quedarse con un mensaje puramente religioso. Retomando la idea del juramento "por la nación", nacía un hombre de religión "nuevo" acorde a los "nuevos" tiempos. Súmese a esto que en el año 1790 el clero regular es también reformado, solo seguían en funcionamiento las órdenes que se dedicaban a la beneficencia y a la educación.

La religión dejaba de estar divorciada de la vida cotidiana por llamarla de alguna manera, con los decretos de febrero del ‘ 90 se suprimían los votos monásticos, es decir carecen de efecto civil. Los clérigos podrían renunciar y contraer matrimonio o mantener una vida sin preceptos religiosos. Una medida verdaderamente revolucionaria, detrás de todo esto hay una subversión de valores, y un intento de purificar los problemas de conducta que se daban en el clero. Haciendo una lectura foucaultiana, en estos cambios que sufre el clero se manifiesta una nueva forma de disciplinamiento, que se relaciona con la nueva reestructuración del poder.

Para muchos lo que hizo esta constitución fue una reforma "barata" de la religión en beneficio de la Revolución. Incluso cabría imaginarse el impacto que estos cambios habrán causado en muchos de los hombres de religión. " Los sacerdotes de los pueblos cuyo apoyo había hecho posible la revuelta del Tercer Estado, veían ahora que los mismo edificios en que habían oficiado con sus feligreses los domingos, pertenecían a‘ la nación’

Tal vez esta cita resulte un poco peligrosa , ya que hace aparecer a los sacerdotes como oportunistas que prestaron una ayuda circunstancial. Por lo tanto se hace inevitable volver a ilustrar al clero como algo totalmente heterogéneo. En su seno se podrían encontrar hombres felices de depender de la ‘ nación’, y no ya a aquel corrupto y desprestigiado clero. Y remarcar que justamente esos mismos sacerdotes que se citan, tienen un punto de encuentro mayor en lo ideológico con la revolución que con el clero del Antiguo Régimen.

El Papa era suplantado en su facultad de investir a los nuevos miembros por el obispo más antiguo de Francia.

Se podría afirmar que con esta constitución Francia avanzaba hacia un Estado laico, pero también se podría hacer una lectura que vincule la "Constitución Civil del Clero" con la tradición galicana. Si tenemos en cuenta los sucesos ocurridos en el siglo XIX, concretamente con la Restauración Monárquica, Francia vuelve admitir como religión oficial la católica, además de la vuelta de ciertos privilegios para la Iglesia, por ende habría un retroceso del Estado Laico. Sumarle a este trabajo un rastreo del Estado laico excedería los límites cronológicos y derivaría en un sin fin de temas que sin quitarle importancia no son intención de este trabajo.

Después de esta digresión, volviendo a la Constitución, en sus aspectos formales, también se marcan circunscripciones religiosas, esto es: un episcopado por departamento y una parroquia por comuna." La Iglesia de Francia se convertía en una Iglesia Nacional, animada por el mismo espíritu que el nuevo Estado. (…)Los párrocos leían en el púlpito y comentaban los decretos de la Asamblea Constituyente"

Otro punto importante que se debe destacar de esta medida es el tema de que serían elegidos solamente aquellos miembros del clero que hayan predicado en su diócesis por lo menos quince años. Es una medida que restringe los privilegios del Antiguo Régimen, ya que los miembros que más pertenecían predicando o trabajando en lugares fijos eran los del medio y bajo clero. Con lo cual la afirmación de Palmer y Colton se presenta ahora como contradictoria.

Ahora solo faltaba que la Constitución entrara en vigor, pero para esto se presentaban los constituyentes tenían dos posibilidades. La primera era –siguiendo la tradición galicana- la convocatoria de un Concilio Nacional, esta idea no era bien recibida , se temía un posible enfrentamiento religioso a nivel nacional que dejaría trunca la entrada en vigor de la constitución. Y la otra posibilidad – fue la que se realizó- era la de autorizar la "Constitución Civil del Clero" con la anuencia del Papa.

¿Por qué los miembros de la constituyente necesitarían del consentimiento del Sumo Pontífice?

Resulta curioso y hasta en cierto sentido contradictorio que se recurriera al Papa. Una posible lectura – que no tiene la intención de ser una explicación definitiva- sería que los constituyentes eran conscientes de que estaban frente a un problema difícil al tratar una reforma del clero secular, y que la mejor forma de darle un buen funcionamiento a esta reforma sería mediante el consenso y el reconocimiento de antiguas autoridades. Si el Papa "bautiza" la constitución, la legitima, le da validez una validez para aquellos que se presentaban como opositores.

Boisgelin miembro del clero y favorable a la constitución, habla de que el principal error de los constituyentes en este punto radica justamente en pedir la autorización papal. Pío VI ya se había expresado con motivo de la declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano, la definió como infame e irrespetuosa. Sin duda la revolución se presentaría a los ojos del Papa como infame y peligrosa, pero también entran en juego intereses personales, más concretamente los territorios pontificios de Avignon, y una posible pérdida de los mismos.

Por otra parte el cardenal embajador de Francia en Roma, Bernis, resultó al decir de Vovelle un "mensajero infiel", ya que era abiertamente opositor a la revolución y a la reforma religiosa en Francia.

Mientras tanto en Francia ya comenzaban a darse algunos enfrentamientos religiosos, la situación comenzaba a empeorar. Y el Papa estratégicamente no emitía ninguna opinión acerca de la "Constitución Civil del Clero".

Según Soboul no se puede afirmar que los constituyentes tuvieran la intención de crear un cisma religioso. "La Constitución civil que concedía a la Iglesia de Francia su autonomía no era necesariamente cismática"

El nerviosismo se hacía sentir, la espera por la anuencia del Papa se torna en desesperación, "Boisgelín esperó que el papa se negara a arrojar a Francia al cisma".

No quedaba otra alternativa que seguir adelante sin la autorización papal, sin revestir a la Constitución con las formas canónicas. Es así que el 27 de noviembre de 1790, la Constituyente exige a todos los miembros del clero secular presentar su juramento a la nueva Constitución.

Las divisiones internas del clero saltan a la luz en el juramento, así Francia desde el punto de vista religioso se divide entre los "juramentados" ( los que presentaron su juramento a la Constitución") y los "refractarios" ( los que se negaron a jurar). Los juramentados eran considerablemente menos que los refractarios, lo que traería a futuro una serie de problemas muy importantes. A priori ya se presentan problemas con la conformación del nuevo cuerpo religioso de Francia, al ser mayoría muchos de los refractarios siguieron ocupando su lugar, se calcula que del nuevo cuerpo, el 70 % eran miembros antiguos del clero, y había dentro de esta cifra un considerable numero de no juramentados.

Con motivo de este juramento algunas zonas presentan grandes enfrentamientos, eran justamente las zonas donde los curas refractarios realizaban una campaña en contra de la constitución y de la revolución, geográficamente se podría ubicar en el oeste de Francia, zonas rurales, " desde "Calvados a Bretaña y la Vendée". No es casual que la contrarrevolución encontrara a sus hombres más fieles en el medio rural, y que éstos apoyaran a los curas que no presentaron juramento. El papel del cura en el medio rural no solo es el de la difusión del mensaje religioso, por medio del cura los fieles forman su opinión y su forma de ver las cosas. El avance de los libros y la divulgación de ideas al estilo revolucionario es un fenómeno básicamente urbano. La Vendée es uno de los ejemplos más claros de contrarrevolución y de pueblo reaccionario a toda propuesta nueva, con un gran peso de la religión.

La contrarrevolución obtiene un nuevo aliciente, y de una importancia fundamental, las deformaciones en pro de la desestabilización de la revolución podrían ser explotadas mediante las pasiones que la religión suscita. No es casual – a mi parecer- que el Papa presente su opinión negativa sobre la Constitución civil recién en 1791.

La nueva organización religiosa obedecía también a imperativos económicos, indudablemente existían también cuestiones ideológicas de por medio. Pero se podría trazar un punto de unión entre la cuestión ideológica y la económica. Porque la baja del salario de los clérigos y la supresión de algunas órdenes monásticas responde sin duda a una situación apremiante en lo económico.

Partimos de la idea del cambio revolucionario, que lógicamente supone la revalorización de nuevos sectores en detrimento de los viejos, en este caso la Nación pasa a ser más importante que la Iglesia, "la Iglesia dentro del Estado", partimos de una idea jerárquica, si la Iglesia está dentro del Estado, debe estar también al servicio de éste. Es por esto que afirmo que detrás de los imperativos económicos existe una idea, la Iglesia no era intocable. Si era un arma de doble filo, que merecía el mayor de los respetos, los constituyentes eran concientes de esto, así como también los contrarrevolucionarios. Por tanto afirmar que detrás de todas las reformas y cambios ideológicos que realiza la revolución en el campo religioso responden a razones económicas, es por lo menos caer en una simplificación y en un razonamiento estrecho, mas allá que en un acontecimiento determinado lo primero que se vea sean cuestiones económicas. La Iglesia era uno de los pesados engranajes de la maquinaria del Antiguo Régimen, y una reforma del Estado requería inevitablemente una reforma de la Iglesia.

En esta Francia dividida en el terreno religioso, entre refractarios y juramentados, esta división tiene sus efectos sobre los fieles. Muchos fieles ven en los refractarios la verdadera religión , ya que la legitimación se da por la antigüedad, el juramentado es el producto del cambio revolucionario y no está reconocido por el máximo representante de Dios en la Tierra, entonces no es tan creíble y digno de predicar como los primeros, " los buenos sacerdotes", para muchos de los fieles lo que estaba en juego era la salvación.

En el año 1791 Francia estaba viviendo una guerra de religión que requería la toma de decisiones urgentes para frenar todo aquello que perjudicare a la religión, y que le fuera caldo de cultivo para la contrarrevolución, los emigrados también juegan su lucha contra la revolución y también explotan la división religiosa, "emigrados, sembradores de cizaña" . El 7 de mayo se autoriza la práctica del culto refractario, como culto tolerado, en las iglesias parroquiales, pero como no tenían derecho a administrar sacramentos se debe dar esta práctica en edificios privados, ya que lo público y los sacramentos estaban reservados para los juramentados. Resulta interesante detenerse sobre este punto, es decir sobre lo público y lo privado, estamos – a mi parecer- frente a una nueva conceptualización de lo público y de la importancia de lo público para el burgués. Lo público tiene la facultad de "contagiar", en cambio lo "privado" no tiene la misma repercusión, lo público como lo aprobado por el poder y lo privado como lo prohibido.

Ahora se sumaba a la vida política un nuevo problema: el religioso, que – como ya se expresó- va a ser utilizado por la contrarrevolución. Las opiniones del Papa no solo tendrían efecto en Francia sino que circulaban por Europa, favoreciendo a los contrarrevolucionarios de toda Europa. Luis XVI no era ajeno al problema religioso, a él se debía en definitiva la sanción de la Constitución civil, pero nada más lejos se estaría de la verdad si se dice que el rey acepta con beneplácito dichas medidas.

En 1791 la vida política se hacía cada vez más difícil, los rumores de una invasión de aliados europeos contra la revolución recorría toda Francia, atormentando a algunos y esperanzando a otros.

En lo económico, si bien se veían algunos índices de recuperación, no bastaba como para calmar a los sectores más desesperados. Y a esto debemos sumarle los problemas con los "asignados" y la moneda, que provoca un proceso inflacionario que afecta la economía.

El año ´91 es también el año de entrada en funcionamiento de la monarquía constitucional y de el Asamblea legislativa. Una monarquía que en los hechos duró tan solo un año, se estaba muy lejos e obtener un clima de estabilidad política. En lo previo: el intento de huída de Luis XVI había debilitado mucho la situación política interna y había aumentado los peligros de una invasión contrarrevolucionaria extranjera. Una posible huída del rey significaba que éste le daba el visto bueno a una invasión. No solo se debe anotar los problemas del Luis XVI o la política internacional, sino que en lo interno los sectores políticos estaban muy divididos. Aquel "compromiso" se encontraba totalmente destruido.

Otro acontecimiento que muestra signos de cambio dentro de la revolución es lo ocurrido el 17 de julio de 1791, la matanza del Campo de Marte desnudaba las diferencias de la burguesía, una ruptura de la aparente unidad burguesa. Así, a grosso modo se llegaba a la instauración de la monarquía constitucional.

El rey no se sentía cómodo dentro de un marco constitucional, el sustento de su poder había cambiado, era la legitimación de las limitaciones a su poder que se venían gestando desde 1789. " Sin embargo ya no se trataba del mismo rey de antes, puesto que su personalidad política había cambiado al igual que sus atribuciones"

Aquella medida de permitir la práctica del culto refractario en los edificios privados sería suspendida, ya que la oposición entre los dos cleros, los enfrentamientos y el descontento de los juramentados harían presión sobre los dirigentes revolucionarios. La tolerancia jugaba en contra de la revolución , es por eso que se obliga a los refractarios a prestar juramento.

Ante la llegada de la guerra el tema religioso tampoco deja de ser ajeno, primeramente como asunto general habría que marcar el descontento que generó a nivel europeo el problema con el Papa, y como asunto específico y relacionado con el punto anterior el nuevo emperador Francisco II argumentaba que uno de los grandes problemas con Francia y atenuante para la ruptura , era la anexión de Avignon sin el consentimiento del Papa.

Los refractarios eran ante los ojos de la nueva Asamblea los culpables del problema religioso, y deciden en el año 1792 – ya en guerra- que los refractarios podrían ser deportados fuera de Francia si se realizaba una denuncia por parte de veinte ciudadanos. Con Francia en guerra y el sufrimiento de algunas derrotas, la sospecha de que los curas refractarios actuaban conjuntamente con los elementos contrarrevolucionarios para ayudar a los ejércitos extranjeros se hacía cada vez más fuerte.

Afirma Vovelle: " al igual que el aristócrata, el refractario se había convertido en una de las encarnaciones del sospechoso"

El año 1792 marca el fin de lo poco que quedaba del "compromiso, es el fin de unir "Rey, Ley y Nación", las divisiones políticas y el descontento general hacían insostenible este estado de cosas.

El 21 de septiembre del ´92 se forma la Convención cuyo cometido es elaborar la constitución que suplante a la del año anterior, a su vez disponen de los poderes ( legislativo y ejecutivo).

Convención que estaba conformada con varias tendencias políticas, la primer tendencia que domina- cronológicamente- es la de los Girondinos. Un sector revolucionario pero no radical, la mayoría de sus miembros pertenecen a la alta burguesía comercial, marcados también por un fuerte apego por lo legal a diferencia de los jacobinos.

Es a la Gironda a la que le toca decidir la suerte de Luis XVI, finalmente ejecutado, tras un proceso político. Hecho político que estremece a Europa y reaviva la guerra. " El regicidio exaltó la fidelidad monárquica, pero asestó un golpe fatal al carácter divino de la dignidad real. (…) Francia se halló en conflicto con Europa entera. "

Esta primer etapa de la Convención no estuvo marcada tampoco por el consenso político, " Como anteriormente la conducta de la Gironda fue por desgracia una maraña de contradicciones" Pero no se podía pretender una política bien organizada dentro e un proceso revolucionario, con la lucha de intereses que existían, una Francia en guerra constantemente amenazada por el peligro de invasión, y además en lo interno la contrarrevolución.

Inevitablemente los miembros del clero juramentado o constitucional se vieron afectados. La guerra requería dinero de donde fuera y las propiedades de la Iglesia ya no eran sagradas, y los intereses de Francia estaban por encima que los de la Iglesia. Soboul presenta el ejemplo de la necesidad de la guerra y la Iglesia afectada por esta necesidad. " Afectó, tanto como a los refractarios, al clero constitucional, al que muy pronto se quitó para atender las necesidades de la guerra, los campanarios y los objetos de plata de las iglesias." Con la Gironda la relación entre el clero juramentado y el Estado mostraba grandes debilidades.

La Vendée

La Vendée es una zona rural de Francia, es el foco contrarrevolucionario por excelencia, y en el año 1793 está en la mira de la Convención por realizar un levantamiento antirrevolucionario ante la intención de la recluta para la guerra.

Estamos hablando de una zona poco desarrollada económicamente, basada en la agricultura y con pocas comunicaciones con los centros urbanos. En estos elementos se puede encontrar una aproximación al por qué, la Vendée se presenta como la zona más reaccionaria de Francia.

Según Peronnet la Vendée no presenta ningún elemento que explique tan claramente ese fervor antirrevolucionario, ni siquiera el número de curas refractarios que explicaría un mensaje reaccionario, sí hace hincapié en la falta de comunicaciones y el poder socializador de la religión. El burgués aparece como un enemigo pero no por ser el opositor ideológico de la aristocracia, sino por destruir el estado de cosas del Antiguo Régimen, y afectar directamente la vida campesina de la Vendée. " Así la Revolución aparecía a los campesinos de la Vendée como el quebranto de su sociedad, impuesto por un poder exterior y ejecutado por la burguesía urbana" En cambió para Soboul la prédica antirrevolucionaria de los curas refractarios es fundamental para entender la reacción vendeana.

Como ya se dijo el detonante de la sublevación fue el anuncio de la leva de hombres para la guerra. Un levantamiento que asustó a la Revolución puesto que si seguía avanzando presentaba el peligro de una eventual ayuda inglesa.

¿ Por que resaltar un hecho que no representó más que una amenaza?

Considero el hecho de la Vendée como un ejemplo de algunas ideas que se vinieron manejando en este trabajo. Primeramente como consideración general, la relación entre poder y religión, cuando la monarquía absoluta en los hechos estaba destruida seguía existiendo un bastión de reivindicación monárquica, canalizada a través de la contrarrevolución, ese bastión es la religión y su influencia sobre los hombres y la opinión ( que gana un lugar importante precisamente con la Revolución Francesa).

También podemos ver a la Vendée como un caso complejo, ya que si se explicara tan solo desde el punto de vista religioso, se estaría forzando y simplificando el razonamiento. Si vale decir que a la religión en la contrarrevolución le cabe un papel fundamental, ya que es- a mi parecer- el elemento ideológico mas fuerte. La Vendée es una zona rural, con fuerte presencia de los lazos feudales. Pero estas relaciones no siempre implican una lucha de clases, existe por parte de los sectores "oprimidos" un acostumbramiento a ese tipo de relaciones, por ende cualquier tipo de cambio causa una ruptura de esas relaciones y finalmente la reacción.

Y por último podríamos realizar la lectura de una Iglesia que en los medios rurales, poco alfabetizados y alejados de los centros de opinión es la formadora de ideas y justifica situaciones políticas y sociales, se hace más fuerte. A través de la educación la Iglesia juega un papel fundamental, que es el de la transmisión de ideas. El rechazo de los vendeanos por la revolución y los cambios religiosos se debe en gran parte también por la disminución del número de parroquias.

Vovelle habla de la mentalidad revolucionaria causando dos sensaciones: la " destrucción y el sueño vivido" La Vendée veía la destrucción de su culto, de su forma de vida y – haciendo una suposición-no tendría fe en el futuro.

Cuando los jacobinos dominen la Convención se verá una radicalización de la lucha religiosa, y la Vendée sufrirá directamente esta nueva lucha antirreligiosa. Dejando una profunda huella en la Historia de Francia, algunos elementos católicos del siglo XX hablan del "Genocidio de la Vendée", y argumentan un plan sistemático de exterminio de los religiosos de la Vendée. Y realizan una comparación de los jacobinos con los nazis por los métodos utilizados para "el exterminio".

Es en Internet dónde se pueden apreciar trabajos y discusiones de corte religioso que remiten al " Genocidio de la Vendée"y hablan de supuestos atropellos de la Convención.

Como se dijo mas arriba, serán los jacobinos los que finalizarán el conflicto, una medida que se inscribe dentro de la difícil situación francesa de peligro externo e interno. Un aviso sobre el camino que aún le faltaba recorrer a la religión en tiempos de revolución.

III "¡ Que mueran todos!"

Hablar de la Convención jacobina es hablar de los tiempos más difíciles para la religión y para la Iglesia. Los dos años de predominio jacobino en la Convención son extremadamente precipitados, y la religión no escapa a esta velocidad. Porque bien podría afirmarse que en dos años la Iglesia sufre los golpes mas duros por parte del poder político, y con la caída de los jacobinos se reestablece gran parte del poder de la Iglesia, incluso antes de la caída de los jacobinos. Indudablemente la religión responde a las circunstancias mas generales de la revolución, no es casual que se haya pasado de un período de descristianización fanática a una tolerancia religiosa.

Vale decir que no se puede hablar de descristianización radical sin hablar del pico mas radical de la revolución, es decir con la entrada en escena de los sans-culottes.

Sería conveniente mencionar algunas medidas que anticipaban la llegada de horas difíciles para el cuerpo eclesiástico. Y en este marco habría que decir que en el año de 1792 se dan medidas restrictivas con respecto a la religión, los decretos del 17 y 18 de agosto cierran los conventos y se disuelven las órdenes religiosas. La Constitución Civil del Clero tenía sus días contados, muchas opiniones eran reticentes a que los curas recibieran una paga del Estado, y los curas juramentados o constitucionales ya no tenían la confianza del poder. Muchos eran sospechados por haberse inclinado hacia los girondinos, y otros de ser contrarrevolucionarios. En cuanto a los refractarios se les ordenó que se retiren de Francia, en caso contrario serían deportados. Gran parte de estas medidas llevan a la inevitable laicización del estado pero al decir de Soboul este hecho :" no fue inspirado por un pensamiento de neutralidad laica, sino impuesta bajo el golpe de la necesidad y por espíritu de combate"

Como se dijo mas arriba, las opiniones y opciones radicales con respecto a la religión se dan en el año 1793, mas precisamente con la entrada en escena de los militantes populares. Nuevamente se puede advertir esa mezcla de mezcla de : lucha ideológica, odio visceral al clero y necesidad económica u urgencia nacional. Porque los ataques también buscaban oro ( para mantener el valor del asignado) y bronce para la fabricación de armas.

Lógicamente el movimiento descristianizador se corresponde con el pico mas alto de radicalización de la revolución.

Sobre este punto es interesante visualizar la cuestión que plantea Albert Soboul, y que corresponde con el período abordado en este capítulo: " no exigía por ventura, el sistema de la República igualitaria la subversión de la ideología religiosa y de la organización clerical?"

Atribuirle la descristianización sólo a los jacobinos es un error, un error histórico y una simplificación muy burda, sería lo mismo que caracterizar el período con la palabra "jacobinos"; los personajes y movimientos que actúan en este período son muy variados. Más apropiado sería hablar de el momento de mayor cercanía entre el poder y los sectores populares, esto es, sans-culottes, hebertistas y jacobinos. Cronológicamente este período de radicalización para con la religión estaría ubicada en la segunda mitad del año 1793. Varios hechos y muy importantes anticipaban la " marea descristianizadora", primeramente mencionar lo que Jean Paul Bertaud ha llamado las "matanzas de setiembre" de 1792. Este hecho se inscribe en la creciente hostilidad entre juramentados y refractarios, la renovación del juramento fue la cara visible de estos hechos, pero entran en acción -en el campo religioso-los sans-culottes. Lo que aquí interesa es el aprisionamiento de sacerdotes y curas dentro de algunas iglesias parisinas. " El 2 de setiembre se aproxima una multitud que canta el Dies irae . Los revoltosos, pese a la guardia, derriban las puertas se apoderan de los prisioneros y empiezan a matarlos. Los sacerdotes más jóvenes y ágiles se trepan a los árboles y se arrojan a los jardines vecinos. (…) Vuelven a juntar a los sacerdotes en la iglesia, dónde se dan unos a otros la absolución. De nuevo, los buscan y en caunto los encuentran, los empujan al jardín donde los esperan los asesinos" Es la primer gran manifestación violenta del pueblo con respecto a la religión, sin duda, la difícil situación económica y confusión política, el identificar contrarrevolución con religión, enfureció a este movimiento popular . Los primeros vientos de descristianización que venían desde abajo, sin intervención ni permiso de la Convención.

La renuncia del obispo de Paris ( Gobel), una renuncia dirigida, esto fue el inicio institucional, porque luego se dieron una serie de renuncias por toda Francia y la sustitución del culto católico por el de la Diosa Razón. Quizás el hecho mas significativo -por la importancia del edificio- sea la transformación de la Catedral de Notre Dame. Mientras tanto Hébert escribía a favor del proceso de descristianización, "tenía el don de ‘ sans-culottizar’ la filosofía. Se abstenía de discutir los dogmas de la religión.(…) Se anexionaba a Jesús. Lo convertía en aliado suyo contra los curas.(…) Veía en él ‘ un auténtico sans-culotte que murió exclusivamente a manos de los curas’, ‘ el jacobino mas enragé de Judea’ ‘ el mejor jacobino que haya existido la capa del cielo"

Aquí vemos varios elementos a ser analizados, en primer lugar la importancia que toma la palabra y el discurso en la Revolución Francesa, la inteligencia discursiva de Hébert reside justamente en elevar a Jesús y volverlo contrario a los curas, desde luego se puede observar un tinte demagogo, un intento de ubicar a Jesús en el bando popular.

El odio acumulado de muchos sectores que vieron en el clero un digno representante del Antiguo Régimen, el conocimiento de la corrupción, el hecho de asociar directamente a la Iglesia con la contrarrevolución, llevaron a la destrucción de templos, o tomar los mismos para hacer las famosas bufonadas, y también muchas iglesias fueron utilizadas como mercado. " Un tropel de hombres vestidos con trajes sacerdotales y llevando estandartes y cruces, se los quitaron de repente y se vio saltar por el aire estolas, mitras, casullas y dalmáticas, a los gritos de ¡ Viva la libertad!"

Una de las intenciones de los descristianizadores es la de ahuyentar los fantasmas para ganar mas adhesión popular, la forma es ver a la Iglesia como un lugar más, dónde se puede montar un escenario, se puede bailar y hacer representaciones burlescas y todo esto sin ningún tipo de temor ni culpa. Esto unido a un gran fervor revolucionario,

Se pasó de una tolerancia tanto de los edificios como de los curas a una acaparamiento de todas las Iglesias y la destitución de todos los curas, conjuntamente con la generalización del culto a la Razón. El 23 de noviembre de 1793 se decreta que todas las iglesias y templos serían cerrados.

El movimiento descristianizador es complejo desde el punto de vista del poder, puesto que bien podría afirmarse que se da en relación vertical, pero desde abajo hacia arriba, primero son los hechos luego los discursos. Así como también podría establecerse que es un movimiento que se irradia desde Paris hacia las provincias. Tampoco puede dejar de mencionarse que en las zonas dónde mayor arraigo tenía la religión, mas violento fue el ataque contra la Iglesia. " En Finistere y Morbihan, soldados del ejército revolucionario incendiaron las iglesias después de haberlas saqueado y engrasado sus botas con el óleo de los sacramentos" A esta cita habría que agregarle que el ejército en gran parte estaba dominado por los hebertistas ( grandes promotores de la descristianización).

"Es necesario que la nueva era que ha comenzado con el establecimiento de la República se inscriba en los gestos de la vida cotidiana"

Las medidas de los descristianizadores no sólo apuntan a la represión y a la violencia, muchas de las medidas parecerían tener la intención de ser ejemplarizantes, una intención de demostrar que el movimiento gana adhesión.

Sin duda que la medida mas ilustrativa de lo anteriormente dicho es la de convencer a los sacerdotes para que contraigan matrimonio. ¿Se casan por temor a los descristianizadores, o por deseos personales?. Los ejemplos al respecto, nos hablan de sacerdotes que son arrastrados al matrimonio y otros que estaban mas volcados a una vida conyugal. Son muchos los casos de matrimonios de sacerdotes con sus sirvientas, lo que demostraría el matrimonio por obligación, pero vuelve la duda ante el dato que nos habla que el 60% de los matrimonios dejaron hijos, con lo que la castidad no fue respetada. Daniel Guerin habla de una progresiva persecución para con los sacerdotes, a los efectos de que contraigan matrimonio.

Un movimiento que escapó a los controles del poder central, un "torrente" popular así se llega al decreto de cierre de todas las iglesias. "Los sans-culottes, de los comités revolucionarios pusieron manos a la caza, desalojaron a los curas de sus últimos reductos, los encarcelaron, con lo que les impedían oficiar. La libertad de cultos no estaba abrogada expresamente, pero sí de hecho"

No fue tan fácil borrar siglos de culto religioso, el anclaje de la Iglesia pesaba sobre la vida cotidiana, la socialización. Sobretodo éste asunto debemos contextualizarlo en la escena rural, la escasa alfabetización volvía frágil la descristianización rural. La "Razón" era para muchos una "cosa"incomprensible, no garantizaba la vida eterna, el perdón, parecería una idea mas acorde a ciertos sectores. "(…)La Razón, divinidad demasiado abstracta" Simplificando los términos podría decirse que el culto a la Razón, es una mezcla de mártires y festividades cotidianas. Esto no quiere decir que carezca de importancia, por el contrario –como se verá más adelante- va a traer preocupación a Robespierre y el Comité de Salud Pública. También podría incluirse en este culto, el cierre de iglesias, las representaciones; la descristianización como símbolo de lo "nuevo"frente a la opresión que supone lo "viejo". "(…)El culto a la Razón no era sino un mero ropaje de un culto cívico o patriótico(…)."

Un culto que generaba distintas interpretaciones y sentimientos, y que de algún lugar provenía, para un campesino el ver pasearse a una mujer con ropajes tricolores podía representar la personificación de la Virgen María apoyando a la revolución, para otros podía aparecer como la negación total de las imágenes de la religión y sustituidas por las de la República. "Estas fiestas vueltas en contra del culto católico asociado al despotismo son dramaturgias que quieren enseñar la destrucción de un universo y el surgimiento de otro. La descristianización(…) elabora un culto nuevo."Si observamos la opinión de un hombre educado, por tanto distanciado en su forma de ver con la del pueblo , podemos observar una visión distinta a la de una adaptación de la religión a los nuevos tiempos: " No ciudadanos, no hay vida futura , no. La música celestial de los cristianos y las bellas huríes de los mahometanos…Satán, Lucifer, Minos y Prosepina son otras tantas quimeras, igualmente dignas de desprecio para el hombre que piensa. Nada quedará de nosotros fuera de las moléculas sueltas que nos han formado y del recuerdo de nuestra existencia pasada" Palabras con claros tintes materialistas y ateos. Pero ante este punto surgen varias interrogantes. ¿ Estaba preparado el pueblo todo para el ateísmo, o era el sentir de algunos sectores? No se puede tampoco desproveer de toda voluntad al pueblo por el hecho de no estar alfabetizado, con lo cual el poder de decisión del mismo no puede ser obviado. Por otra parte:¿Hasta qué punto el poder en su totalidad deseaba que el pueblo se hiciera ateo? Negar la religión, no solo es una negación de Dios o de la fe, significa la negación de una cantidad valores y costumbres que eran convenientes al poder y que tampoco el pueblo preparado o dispuesto a dejar. Ergo, resulta erróneo caracterizar al movimiento descristianizador como unidad monolítica de intenciones, se pueden encontrar adherentes que por temor a ser asesinados se unen al movimiento, y también verdaderos convencidos de la descristianización.

Sin querer ser reiterativo, el término descristianizador a la luz de los hechos es vago y poco preciso. Al decir de Soboul, " –la descristianización- surgió de los sans-culottes , algunas de cuyas aspiraciones profundas tradujo; fue aceptada e incorporada por las organizaciones populares, que le prestaron una amplitud y una violencia que sorprendieron a los dirigentes políticos. No obstante, lejos de ser únicamente popular. Una parte de la clase política le dio su adhesión." Y a su vez sería mas fiel a los hechos mencionar distintos grados de descristianización, lo leve o lo violento de esto presenta muchas variables, desde la ubicación geográfica de la zona y el poder de socialización de la Iglesia, las condiciones particulares de una zona o región, no pueden olvidarse los focos protestantes y "paganos" que no fueron cristianizados, o eran contrarios a la religión oficial. Es un tema que genera la polémica entre los historiadores, algunos sostienen que es parte de una maniobra política desde arriba con fecha de inicio y fecha de finalización, que estaría marcada por el momento de mayor cercanía entre el pueblo y el poder y el declive de esta cercanía. Otros autores hablan de revolución cultural que mediante la violencia intenta borrar todos los vestigios del Antiguo Régimen. Soboul pone en tela de juicio el término "revolución cultural", y al parecer sería lo mas adecuado frente a la complejidad del tema, además aceptar el término implicaría aceptar la idea de una intención unidireccional y vertical.

Varios elementos resultaban novedosos y temidos en la nueva religiosidad, no puede dejar de mencionarse que se sustituyen las imágenes religiosas en las tumbas por las del "sueño eterno", una idea que proviene de Fouché ( líder del movimiento descristianizador).

Otra de las medidas de fundamental importancia del período es el del cambio del calendario, y sobretodo la supresión del domingo (séptimo) por el décadi ( décimo día de la semana). Un calendario que respondía a la revolución, su inicio estaba marcado por el nacimiento de la República. Los meses tienen treinta días, a su vez el año tiene doce meses. No sólo se sustituía un día típicamente cristiano, también se aplazaba el día de descanso, por tanto se trabajaba más. En los hechos esto provocó el descontento de los trabajadores. Por eso la década estaba destinada a morir, los trabajadores-rurales y urbanos- seguían descansando los domingos.

Sería ingenuo pensar que el movimiento descristianizador no levantó la oposición de parte de la población. Es llamativo ver con que facilidad los hombres no temieron en atacar a los curas y sacerdotes, reprocharlos y separarse del culto católico. Pero otra cosa bien distinta es separarse de los fundamentos de la fe y la creencia en Dios. A esto debemos relacionarlo con el escaso mejoramiento de las condiciones de vida de las personas. Las medidas descristianizadoras atacaban las formas externas del culto, lo que no pudo conquistar fue las convicciones más internas de las personas. Al principio, se lo vivió como un ataque externo, un golpe de efecto, un "derecho" de venganza, "la revolución vivida como aventura religiosa", es por eso que el mismo autor –Vovelle- habla de una nueva religión pero con signos de interrogación. Las bases ideológicas de la religión no fueron socavados, sí los elementos externos. Algo parece seguro, y es que no se teme más a las imágenes religiosas, a los elementos externos del culto. ¿ Por cuánto tiempo?

La Revolución Francesa implica un ataque a todos los elementos externos del Antiguo Régimen, beber en el cáliz con actitud desafiante, las bufonadas en las iglesias, son elementos de éste ataque al símbolo.

Pero el fervor antirreligioso fue decayendo, el movimiento descristianizador no fue acompañado por un plan de educación profundo, a lo sumo se llegó a la instrucción primaria. Y es aquí dónde se puede observar el divorcio entre la Convención entendida como poder, y los descristianizadores. " Poco a poco, se fue precisando en la conciencia popular la sospecha de que la burguesía no tenía prisa por instruir al pueblo". Fouché menciona que el pueblo tiene un "vacío inmenso", y que las posibilidades de que haya una "recaída" son muy ciertas. Un cambio que también atacaba la costumbre, el hecho de que un campesino no escuchara más una campana significaba que perdía parámetros para la medición del tiempo, su ritmo de vida se vio modificado. Ya a fines del ’93 hay hechos que hablan a las claras de una oposición contra la descristianización, resistencias visibles y silenciosas.

En el año 1794 la descristianización presentaba grandes contradicciones, como se vio muchas personas no se despegaron totalmente del culto católico, el culto a los patriotas, el caso más importante es el de Marat, que fue interpretado de distintas maneras. Muchos comparaban a los "patriotas" con santos, y les atribuían milagros, con lo que muchos descristianizadores se veían desconcertados. No es casual que a fines del ´93 los montañeses introdujeran nuevos mártires para el culto, se presentaba el temor por parte del poder de que esos mártires que glorificaban los sans-culottes se volvieran en contra de la política. Además Robespierre y sus hombres temían que por culpa de la descristianización se reavivará la contrarrevolución en el plano interno y externo. Las manifestaciones de una descristianización radical continuaban, con menos "fieles" pero preocupaban a los jacobinos.

IV Contra "los fogosos apóstoles de la nada".

Mientras los descristianizadores asestaban todos sus golpes contra la Iglesia, había muchos sectores del poder que dejaban hacer, e incluso algunos apoyaban claramente las medidas anticlericales. En historia es peligroso caer en aseguraciones absolutas, porque supone mirar una sola de las partes y dejar de lado muchas otras variantes.

¿Por qué los descristianizadores perdieron el apoyo de un día para el otro? Sobre este punto se presenta una discusión, entre los que sostienen que el apoyo prestado por la Convención no era tal, y que sería mas correcto decir que se dejó hacer. Pero cuando el movimiento fue demasiado lejos, atemorizando a gran parte de Europa, cuando Robespierre veía ateísmo en el culto a la Razón veía también peligro social. No puede dejar de mencionarse que algunos descristianizadores actuaban en ese campo para lograr más poder, y Robespierre no ignoraba esto. Fouché hablaba con cierto orgullo de lo molesto que resultaban todas sus medidas a algunos de los "señores de la Convención". Por tanto el ataque a los descristianizadores supone el ataque al radicalismo más peligroso para la conservación del poder y supone el ataque a los hebertistas.

Y en esta historia no puede dejar de mencionarse el famoso hecho del teatro, donde Robespierre se muestra abiertamente contrario a los descristianizadores. "(…) –Robespierre- se quitó la máscara y declaró de repente la guerra a los descristianizadores. ‘ ¿Con qué derecho vienen a perturbar la libertad de cultos en nombre de la libertad y a atacar al fanatismo con un fanatismo nuevo? ¿Con qué derecho hacen de los homenajes solemnes a la verdad pura degeneren en farsas (…)ridículas? Ha habido quién ha supuesto que, al aceptar ofrendas cívicas la Convención había proscrito el culto católico. No, la Convención no ha tomado en absoluto esa iniciativa temeraria. La Convención nunca la tomará. (…) No permitirá que se persigan pacíficos ministros del culto’"

Es significativo ver a hombres que cambiaban de opinión rápidamente, es el caso de Cambón que a mediados de 1793 proponía suprimir el sueldo a los sacerdote, él mismo a comienzos de 1794 pide se anule el proyecto sobre la supresión de los sueldos y desaprueba la descristianización. ¿ Temor, o cambio de opinión producto del giro de la política de la Convención?

Hasta el propio Hébert cambiaba de opinión, " que cada cual adore a su dios a su manera". En el caso de los hebertistas sería mas adecuado inclinarse por el temor, puesto que si la política de apoyo se había perdido, ahora debían temer por represalias del poder.

El camino estaba preparado para la reapertura de las iglesias, hablamos de días no de un lento proceso. " La llamada política de libertad de cultos se interpretó y aplicó de formas diferentes; no siempre fue coherente. Pero, en conjunto, el decreto del 6 de diciembre y los comentarios que le prodigó Robespierre devolvieron la esperanza a los devotos y sacerdotes de toda Francia."

A menudo se habla de este giro de las política para el año 1794, pero el freno a la descristianización se da en diciembre de 1793, es por eso que se ataca por el lugar más peligroso, dónde el fanatismo del antifanatismo, había llegado más lejos en un tiempo considerablemente corto. "Si bien ante la inminencia del peligro había permitido la alianza con la sans-culotterie , jamás había aceptado sus objetivos sociales ni sus métodos políticos."

El Ser Supremo contra la diosa Razón.

Para hacer efectivo el enfrentamiento a los descristianizadores, la Convención y más específicamente Robespierre vieron la necesidad de implantar un nuevo culto. A Robespierre le preocupaba el camino que estaba tomando la descristianización, en lo concerniente al culto –como ya se dijo- sospechaba sobre ciertas manifestaciones de ateísmo. A modo de ejemplo, la supresión de imágenes religiosas en los cementerios por las del "sueño eterno", apuntaban a la idea de negar toda existencia mas allá de la muerte, el alma moría con el cuerpo. Era verdaderamente una idea radical, la vida era una sola, había que buscar la felicidad de cualquier forma, y ningún poder podía frenar esto. Y es aquí dónde Robespierre comienza a inquietarse, donde ve peligro en los descristianizadores, un sector que puede revelarse ante cualquier medida política y económica.

" La idea de su nada, ¿ le inspirará sentimientos más puros y más elevados que la de su inmortalidad? A ti, que extrañas a un amigo virtuoso, te es grato pensar que la parte más bella de él ha escapado a la muerte.

Si la existencia de Dios, si la inmortalidad del alma no fuesen más que sueños, serían aún la más bella de las concepciones del espíritu humano."

Pero la descristianización presentaba debilidades, no todas las medidas fueron acogidas con beneplácito por el pueblo. Vale recordar las medidas de modificación del calendario, e incluso la idea del "sueño eterno"no era algo que todos aceptasen.

Por otra parte la radicalización del movimiento era para Robespierre un hecho que le daba vida a la contrarrevolución, " el ateísmo es una manipulación de las multitudes ejercidas contra el gobierno revolucionario por ultrarrevolucionarios que, de hecho, al desalentar al pueblo, le hacen el juego a la contrarrevolución."

Sustituir el culto de la razón en cierta forma implicaba revivir el culto cristiano, se niega la descristianización como inmoral, pero no se acepta tampoco la vuelta del fanatismo religioso ni los ánimos de venganza de curas y sacerdotes por el proceso de descristianización. Era un tema que también se discutía en términos de poder, el clero tenía la ambición de reconquistar los lugares perdidos durante la revolución. Ante este peligro se encontraba la Convención luego de negar a los descristianizadores. Surgía entonces la imperiosa necesidad de crear un nuevo culto, un culto que no levantara el fanatismo que levantó el de la diosa razón , y un culto que no cayera en manos de los cristianos y que a su vez atrajera a favor de la República a toda la población. "¡Cuán diferentes es el Dios de la naturaleza del Dios de los sacerdotes!. Ellos lo han creado a su imagen, lo han hecho celoso, caprichoso, ávido, cruel, implacable."

No debe olvidarse el decreto sobre la libertad de cultos, por ende se daría la existencia de dos cultos en Francia, pero en 1794 se oficializa el culto al Ser Supremo y además se establece como obligatorio.

El 8 de junio de 1794, se celebra la fiesta en honor al Ser Supremo, con algunas características dignas de ser mencionadas. Ya no se intentaba atacar al fanatismo sino a la irreligión, una gran estatua (Sabiduría) tenía su rostro tapado con un velo, que según el mismo Robespierre simbolizaba el "horrible manto del ateísmo", la fiesta finalizaba con la quema de dicho velo. Así se institucionalizaba el culto al Ser Supremo, luego las "ceremonias" se repetirían por toda Francia. Algunas zonas, se resistieron a realizar este culto. ¿Qué intentaba lograr Robespierre con este nuevo culto?

El culto al Ser Supremo, es un tema controvertido, y se pueden escuchar opiniones que van desde que Robespierre con este culto hizo un culto personal, donde él era el "sumo pontífice", la reencarnación de la virtud y la moral republicana. Y otros que ven en esta práctica una manifestación exterior con el fin de mostrar a Europa que Francia retomaba sus cabales, desterrando el culto a la Razón y por ende a los descristianizadores.

Existe claramente una influencia de Rousseau, la existencia que asegura el "contrato social" que tiene en sí misma el don de la virtud y de la moral. Dos elementos hacen de este culto una práctica de arraigo popular, la inmortalidad del alma y la Providencia.Es la creación de la religión política, mediante la educación y las fiestas inculcar los valores de la revolución. Decía Robespierre: " El verdadero sacerdote del Ser Supremo es la Naturaleza; su templo , el universo; su culto , la virtud; sus fiestas , la alegría de un gran pueblo unido bajo sus ojos para estrechar los dulces lazos de la fraternidad universal (…)"

El hecho de respetar la práctica de otros cultos, para Robespierre no significa prestar apoyo a la Iglesia, sino que es el respeto por la creencia de los demás, y son creencias casi imposibles de arrancar de los hombres, luchar por quitar estas creencias es crear nuevos enemigos a la revolución. Al parecer el éxito sobre el culto al Ser Supremo es indiscutido, si bien hubo zonas que se negaron a este nuevo culto, la mayoría de Francia se volcó al culto robespierreano. "El Ser Supremo, ha provocado una respuesta popular más directa, de lo que son prueba la importancia de la acogida de que fue objeto y las proclamas, redactadas sin ambages, en las que se lee: el Ser Supremo existe puesto que os ha protegido"

El mismo Vovelle habla del culto como un "dogma fugaz, triunfo de un instante", los jacobinos en el poder tenían los días contados igual suerte correría Robespierre. Varios hechos indicaban que la Iglesia tenía el camino abierto, sólo faltaba un cambio político que diera la aprobación.

Es necesario volver a remarcar la idea de que el período estudiado es de tiempo precipitado, en casi dos años se dieron cambios radicales y continuidades con respecto a la religión. Volviendo de nuevo al tema de Robespierre, podría decirse que fue un hombre que vio la importancia del tema religioso, como instrumento de control y conservación del orden social, y con la creación del culto al Ser Supremo ese mismo instrumento ideológico al servicio de la revolución.

Valoración final.

Este trabajo tuvo la intención de presentar a la religión en una línea de larga duración. ¿ Qué significó la Revolución Francesa para la religión?

Muchos de las características religiosas de Francia recaen justamente en la Revolución. Obviamente la religión pierde el lugar que ocupaba en el Antiguo Régimen. Si bien luego del gobierno jacobino podría decirse que la religión vuelve a su antiguo lugar, no es exacto, retoma sí importantes lugares, pero el lugar que ocupaba en el Antiguo Régimen no lo retoma. Y además tiene el lastre de haber vivido la revolución.

En ningún momento la revolución pensó en eliminar la religión, nada mas erróneo a los efectos de conservar el poder y el orden. Esta idea es fundamental para entender el ataque declarado por Robespierre a los descristianizadores. Hobsbawm en su libro " La Era de La Revolución" habla de una Revolución Francesa que inspiró ideológica y prácticamente a todos los movimientos posteriores, incluso los del siglo XX. Si uno observa el ataque que reciben las iglesias españolas durante la Guerra Civil, ve claramente reminiscencias descristianizadoras. Incluso el hecho de que las iglesias fueran transformadas en mercados, surge de ése momento en Francia. Buscando puntos de comparación al inicio de éste trabajo se presentó a Voltaire refiriéndose sobre lo peligroso que resultaba el ateísmo para una sociedad, algunos años después Robespierre dirá lo mismo y apoyado a la luz de los hechos.

La religión acompaña los ritmos de la revolución, durante la primer etapa de la misma vemos una religión que conserva su poder de decisión, progresivamente va perdiendo sus facultades, hasta llegar al pico máximo de radicalismo con los descristianizadores. Otra de las ideas que deben ser remarcadas es la que detrás de reformas a la Iglesia por cuestiones económicas se esconden cuestiones económicas, la religión pierde esa facultad de ser intocable. Es de destacar otra de las ideas manejadas por Hobsbawm sobre lo radical de la revolución francesa, en cuanto el tema religioso queda a las claras con la reacción que tiene Europa con lo acontecido. No solo era un temor que tenía la Iglesia sino las monarquías, incluso Inglaterra veía a la Revolución Francesa como un exceso de radicalización.

Como se vio y se dijo en la introducción de este trabajo, el mismo no intentó ser un estudio la religión y la revolución como objetos de estudios separados. Sería más apropiado hablar de que se intentó mostrar una interacción entre estos dos grandes conceptos. Podría hacerse una lectura que refiera a una lucha de poderes, dónde la revolución en ciertos momentos quiere ocupar los lugares de la religión y dejarle sólo el mantenimiento del orden social. Y a su vez la Iglesia resiste, siendo la cabeza visible y el motor ideológico de la contrarrevolución.

Y por último volver a manejar la idea de Soboul sobre lo estrictamente necesario que resultaba para la revolución reformar la religión, si se querían lograr cambios de fondo era imposible no tocar el poder del clero.

Las mentalidades aportan mucho para este tipo de temas, y a su vez nos ayudan para complejizar los temas, para ver lo "diferente", que nos aproxima a una comprensión. Este trabajo intentó también relativizar constantemente las ideas vertidas, si se cae en verdades absolutas se escapa a lo diferente que también forma parte del entramado de la historia. A modo de ejemplo podría haberse presentado a un clero homogéneo y reticente a todo cambio, o a un pueblo sumiso que ante la descristianización actúa con indiferencia. Y en este trabajo se ven las dos cosas. Tampoco se puede hablar de voluntades unidireccionales, el peso del pueblo con respecto a la religión es decisivo, actuando como contrarrevolucionario, descristianizador o en forma pasiva negándose a acatar lo que el poder visible manda.

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ANEXO 1

Carta de los curas del Delfinado en 1788 al bajo clero.

Si el pueblo sale de la opresión, vosotros saldréis de la bajeza, por no decir el envilecimiento, en el que el alto clero os ha sumergido y en el que os mantiene desde hace tiempo.

¿ Cómo queréis obtener obtener consideración en tanto no seáis más que los pastores de un rebaño de esclavos?

No alcanzaréis la plenitud de vuestros derechos hasta el momento en que el pueblo alcance la plenitud de los suyos.

Al combatir por él mismo, el pueblo combate por vosotros.

ANEXO 2

Juramento para la Constitución Civil del Clero.1790

¿Juráis y prometéis, con la mano levantad hacia Dios, velar atentamente por los fieles de la diócesis que se os confía, ser fiel a la Nación, a la Ley y al rey, y mantener con todas vuestras fuerzas el poder de la Constitución decretada por la Asamblea y aceptada por el rey.?

ANEXO 3

Carta de la Municipalidad de Cholet. Con respecto al nuevo clero juramentado y su incidencia en la práctica religiosa y la vida cotidiana. 13 de mayo de 1791.

El fanatismo en nuestra ciudad y en nuestros campos ha hecho los progresos más rápidos y mas terribles; desde el domingo, día en que fue instalado el nuevo cura de Saint Pierre, nadie va a la Iglesia; los antiguos sacerdotes fingen no ir a decir misa, y no se ha realizado un solo bautismo, aunque antes no pasaba un día sin que los hubiera. A la gente del campo le repugna entrar en esta Iglesia que consideran profanada. Los cuerpos muertos que no es posible dejar de inhumar, son abandonados en la puerta, y difícilmente se encuentra quien los lleve: no los asiste ningún convoy, y dos veces, cuando el cura vino a levantar los cadáveres, ante la presencia de la cruz el pueblo se comportó con mayor indecencia y abucheó al cura y a sus asistentes.

ANEXO 4

El historiador Bertaud caracterizando a los supuestos responsables de las matanzas de septiembre.

¿Quiénes son estos setembristas que, con juicio o sin él, matan, no a todos los prisioneros de los calabozos parisinos, sino entre 1000 y 1400 personas entre las cuales según las estimaciones hay entre 200 y 400 sacerdotes?

¿La hez de la sociedad?¿Los agentes de una descristianización premeditada durante largo tiempo?. Gracias a las encuestas realizadas durante el año III y el año IV, se conoce la identidad de algunos de ellos: son hombres de 30 a 45 años, con frecuencia padres de familia, que siempre han tenido oficio estable y domicilio conocido. Son carniceros, zapateros, comerciantes merceros o carreteros, con los que se han mezclado algunos gendarmes. ¿Quién los empuja?¿Dantón?¿Marat?¿Robespierre?. Eso será especialmente lo que digan los girondinos, que en ese momento, se callaron o parecieron incluso considerar que las matanzas eran inevitables.

ANEXO 5

Trascripción íntegra de artículo aparecido en Internet, en www.identidadcatólica.org

EL GENOCIDIO DE LOS CATÓLICOS DURANTE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: LA VENDÉE.

  Transcribimos dos fragmentos de libros cuya lectura recomendamos, teniendo presente que sus autores no han comprendido la totalidad de la trama. Pero su valor reside precisamente en esto. No pueden ser "apellidados" con los amables adjetivos que los medios de comunicación colocan a los escritores políticamente incorrectos.

"Reynald Secher, el joven autor (nacido en 1955) originario de la Vendée, fue a buscar una documentación que muchos consideraban ya perdida. En efecto, los archivos públicos han sido diligentemente depurados, en la esperanza de que desaparecieran todas las pruebas de la masacre realizada en la Vendée por los ejércitos revolucionarios enviados desde París.

Pero la historia, como se sabe, tiene sus astucias: así Secher descubrió que mucho material estaba a salvo, conservado, a escondidas por particulares. Además pudo llegar a la documentación catastral oficial de las destrucciones materiales sufridas por la Vendée campesina y católica, levantada en armas contra los "sin Dios" jacobinos.

En los mapas de los geómetras estatales de la época está la prueba de una tragedia inimaginable: diez mil de cincuenta mil casas, el 20 % de los edificios de la Vendée, fueron completamente derruidas según un frío plan sistemático, en los meses en que se desencadenó la furia de los jacobinos gubernamentales con su lema aterrador: "libertad, igualdad, fraternidad "o muerte". " Prácticamente todo el ganado fue masacrado. Todos los cultivos fueron devastados).

Todo esto, según un programa de exterminio establecido en París y realizado por los oficiales revolucionarios: había que dejar morir de hambre a quien, escondiéndose, había sobrevivido. El general Carrier, responsable en jefe de la operación, arengaba así a sus soldados: "No nos hablen de humanidad hacia estas fieras de la Vendée: todas serán exterminadas. No hay que dejar vivo a un solo rebelde".

Después de la gran batalla campal en la que fueron exterminadas las intrépidas pero mal armadas masas campesinas de la "Armada católica", que iban al asalto detrás de los estandartes con el Sagrado Corazón y encima la cruz y el lema "Dieu et le Roy"; el general jacobino Westermann (1) escribía triunfalmente a París, al Comité de Salud Pública, a los adoradores de la diosa Razón, la diosa Libertad y la diosa Humanidad: "¡ La Vendée ya no existe, ciudadanos republicanos! Ha muerto bajo nuestra libre espada, con sus mujeres y niños. Acabo de enterrar a un pueblo entero en las ciénagas y los bosques de Savenay. Ejecutando las órdenes que me habéis dado, he aplastado a los niños bajo los cascos de los caballos y masacrado a las mujeres, que así no parirán más bandoleros. No tengo que lamentar un sólo prisionero. Los he exterminado a todos".

Desde París contestaron elogiando la diligencia puesta en "purgar completamente el suelo de la libertad de esta raza maldita".

El término "genocidio", aplicado por Secher a la Vendée, ha desatado polémicas, por considerarse excesivo. En realidad el libro muestra, con la fuerza terrible de los documentos, que esa palabra es absolutamente adecuada: "destrucción de un pueblo", según la etnología. Esto querían "los amigos de la humanidad" en París: la orden era la de matar ante todo a las mujeres, por ser el "surco reproductor" de una raza que tenía que morir, porque no aceptaba la "Declaración de los derechos del hombre".

La destrucción sistemática de casas y cultivos iba en la misma dirección: dejar que los supervivientes desaparecieran por escasez y hambre.

Pero ¿cuántos fueron los muertos? Secher da por primera vez las cifras exactas: en dieciocho meses, en un territorio de sólo 10000 km2 , desparecieron 120.000 personas, por lo menos el 15 % de la población total. En proporción, como si en la Francia actual fueran asesinadas más de ocho millones de personas. La más sangrienta de las guerras modernas – la de 1914-1918- costó algo más de un millón de muertos franceses.

Genocidio, pues; verdadero holocausto; y, como comenta Secher, tales términos remiten al nazismo. Todo lo que pusieron en práctica las SS fue anticipado por los "demócratas" enviados desde París: con las pieles curtidas de los habitantes de la Vendée se hicieron botas para los oficiales (la piel de las mujeres, más suave, era utilizada para los guantes). Centenares de cadáveres fueron hervidos para extraer grasa y jabón (y aquí se superó a Hitler: en el proceso de Nüremberg se documentó –y las mismas organizaciones judías lo confirmaron- que el jabón producido en los campos de concentración alemanes con los cadáveres de los prisioneros es una "Leyenda negra", sin correspondencia con los hechos). Se experimentó por primera vez la guerra química, con gases asfixiantes y envenenamiento de las aguas. las cámaras de gas de la época fueron barcos cargados de campesinos y curas, llevados en medio del río y hundidos.

Sus páginas, disponibles ahora, provocan sufrimiento. Pero la búsqueda de una verdad escondida y borrada bien vale el trauma de la lectura."

Vittorio Messori, Leyendas negras de la Iglesia. Planeta. Capítulo 23. Le génocide franco-français: la Vendée vengée" de Reynald Secher, pág. 103.

"El mismo problema se le presentará a la Convención cuando tome la decisión de exterminar a los de la Vendée. Y el asunto se afrontará en términos de carga para el erario. Fusilar a casi dos millones de personas costaba cifras astronómicas sólo en balas. Se pensó en romperles la cabeza con las culatas de los fusiles, pero después de un cierto número de cabezas los fusiles tenían la tendencia a estallar cuando eran utilizados normalmente. Los sables y las bayonetas perdían el filo. Se probó a envenenar los ríos con arsénico, pero el agua arrastraba el veneno más allá de los confines de la rebelión.

Se encargó a un farmacéutico que fabricas gas venenoso. Pero también aquí había que contar con el viento que con frecuencia orientaba los efluvios en direcciones no deseadas. El general Santerre comenzó a minar el territorio, pero las minas explotaban incluso bajo los "bleus". Su colega Turreau utilizó entonces el sistema de las gabarras o lanchones: se ataban en grupos a los prisioneros, se les cargaba a centenares en las gabarras que después se hundían en el Loira. Después, se recuperaban las barcazas.

Al final se optó por los cañones: se encerraban a las víctimas en un edificio, por lo general, en la Iglesia, y se abatía el edificio a cañonazos. También se utilizaron los hornos; este último sistema permitía el aprovechamiento de la grasa de los cadáveres, que se empleaba en los hospitales y para engrasar los fusiles, así como la piel, ya que se despellejaba a las víctimas antes de enviarlas a los hornos ( en el ejército escaseaban las botas, y la idea de utilizar la piel humana fue de Saint-Just). Todavía hoy se puede contemplar en el museo de Historia Natural de Nantes una piel de vendeano debidamente curtida".

  Rino Cammilleri. Los Monstruos de la Razón. Viaje por los delirios de utopistas y revolucionarios. Rialp, Madrid, 1995. (Confr. Reynal Secher. Le genocide franco-français. La Vendée-Vengé. Puf, París, 1988.)

 (1) Nota de Manuel de Arbués: Sin duda el tal Westermann trataba así de bien a sus hermanos católicos porque eran de su misma....digamos, religión. Al menos, esto insinúan algunos hoy en día, con gran rigor histórico, por cierto.

ANEXO 6

Opinión de un sacerdote en pleno proceso de descristianización.

Envuelto desde mi nacimiento en todos los prejuicios del siglo XVIII, estaba destinado a propagarlos. Siempre he hablado a mis contemporáneos con el lenguaje de la Razón y la Verdad, estaba lleno de celo para explicarles los derechos del hombre y el ciudadano, los juré delante de todos, nunca traté de relacionarlos con principios de los que yo mismo no estaba bien penetrado. No obstante, no creáis que quiero hacer ahora profesión de ateísmo: la Libertad y la Igualdad, son las divinidades que adoro. Detesto la superstición, el federalismo y la realeza. Con toda mi alma desearía que con todos los tronos del Universo derrumbados y rotos, se pudiera encender pronto una gran hoguera de alegría, alrededor de la cual podrían bailar y calentarse todos los sans-culottes del mundo.

ANEXO 7

Cantos y proclamas sans-culottes descristianizadores

Sacerdotes, canónigos, gordos y gruesos

curas, vicarios y prelados,

franciscanos altivos como gendarmes,

capuchinos, recoletos y carmelitas

¡Que mueran todos!

¡Que desaparezcan todos

ante el pueblo sans-culotte!

Y acudirán a los curas, nos dirán que simples trozos de madera son santos, ¡Oh! les diremos, sois unos mentirosos, ¡oh!, no queremos nada con vosotros.

En cada municipalidad se llevará a todos los ciudadanos muertos, cualquiera que sea la secta a la que pertenezcan, al lugar designado para la sepultura común, cubiertos por un velo fúnebre en el que se pintará el Sueño. El lugar común en que reposarán sus cenizas estará aislado de cualquier clase de habitación, estará plantado de árboles, bajo cuya sombra se elevará una estatua que represente el Sueño. Todos los demás signos se destruirán.

En la puerta de dicho campo consagrado por un respeto religioso a los manes de los muertos se leerá la inscripción : la Muerte es un Sueño Eterno.

ANEXO 8

Comentario a favor de la implantación del culto al Ser Supremo en 1794.

La Convención nacional ha decretado que el francés reconocía la inmortalidad del alma. Este decreto inmortal confundirá el orgullo de todos los ateos de este mundo que no quiere reconocer un primer principio que no ha creado. Sin duda sería terrible para un hombre de mérito hacer buenas acciones durante su vida y tener la vergüenza de morir como un animal. Esta ley inmortal hará mucho bien a la sociedad.

 

Trabajo enviado por

Luis Piano

Montevideo Uruguay.


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