Pretendemos realizar, en esta sección, una revisión de la literatura existente en cuanto a la importancia que tienen los intangibles en la utilidad de la información contable, en la valoración de la empresa, en la formación de los precios de mercado y en el desarrollo de ventajas competitivas.
Según Fuertes Callén (2001), las causas del problema de pérdida de relevancia de la información contable que los investigadores revelan en sus trabajos son diversas:
Los últimos autores citados establecen una relación entre la pérdida de relevancia de la información contable y la creciente inversión en activos intangibles y, en concreto, en Investigación y Desarrollo (I+D).
Adicionalmente, estos autores consideran que el inadecuado tratamiento otorgado a los activos intangibles, su imputación directa a resultados, hace disminuir el valor contable de los recursos propios y la cifra de resultados, contribuyendo en gran medida a la pérdida de relevancia.
La inversión en intangibles tiene el principal objetivo de mantener o ganar participación en el mercado y favorecer la posición competitiva de la empresa. Trabajos como los de Aboody y Lev (1998), y Hall (1998), evidencian la existencia de asociación entre las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D) y el valor de mercado de la empresa. Por tal motivo, si no se identifican los intangibles relevantes para las operaciones de la empresa y se continúa invirtiendo en ellos, la empresa empeorará su posición competitiva actual y su situación financiera futura (Cañíbano et al, 1999).
Más allá de las rígidas normas contables, los directivos, inversionistas y analistas externos han manifestado tener nuevas necesidades de información ligadas a la valoración de activos intangibles como el conocimiento o la satisfacción de la clientela.
Información Útil: El sistema de información contable es el mayor suministrador de información para la gerencia. La Contabilidad, como todo sistema de información, debe adaptarse a las necesidades de sus usuarios en cada periodo histórico, sector o actividad empresarial.
Analistas externos: Los analistas externos han manifestado necesitar mayor información que la suministrada por las empresas a través de su contabilidad. Es común observar cómo estos profesionales solicitan con frecuencia información adicional a los balances.
En el caso de las empresas tecnológicas, los analistas externos prestan especial atención a sus activos intangibles. Sirva de ejemplo extremo el caso de empresas que operan en Internet como Excite, Yahoo!, Netscape, Amazon, Cybercash, Geocities y tantas otras empresas con balances que sistemáticamente presentan pérdidas, pero cuyos activos intangibles -por haber posicionado marcas, o conocer sus directivos y empleados a cabalidad el comercio electrónico, o haber desarrollado sistemas de información o canales de distribución eficientes, etc.- les dan un valor real impresionante.
Gerentes: Para los gerentes, no es nuevo trabajar con los activos intangibles; ellos siempre los han gestionado. La novedad es el intento de cuantificarlos: puede decirse que para el gerente es más difícil medir los activos intangibles que trabajar con ellos.
Inversionistas: Excite Inc., es una empresa conocida por su buscador de Internet, consultado por 20 millones de personas cada mes, con más de mil millones de páginas leídas. Excite puede considerarse un medio de comunicación global on-line, que incluye entretenimiento, compras, canales de charlas y todo un conjunto de servicios ligados a Internet.
Desde su fundación en 1994, en un garaje, la empresa no ha tenido beneficios; sin embargo, es una empresa innovadora que sorprende con productos como Jango, un agente inteligente capaz de rastrear en diversas tiendas de Internet el producto que deseamos al precio más bajo.
Analicemos brevemente sus números. En septiembre de 1998, presentaba un déficit acumulado de algo más de 138 millones de dólares. Sus ratios financieros clásicos son pésimos. Su activo llega a 192 millones de dólares, casi es un ejemplo típico de empresa a punto de quebrar. Sus ratios bursátiles no son mejores: sus pérdidas por acción han aumentado hasta colocarse en -2.03. (Serrano y Chaparro, 2001)
Pese a todo esto, su valor en bolsa aumentó un 400% en el año 2000, y sus acciones llegaron a costar hasta 50$ en noviembre de 1998. Quizá sus activos intangibles sean algo más que ese escueto millón y medio de dólares que exhibe en su balance.
Como vemos, el valor de los activos intangibles distorsiona la mayoría de los indicadores del análisis contable. En ausencia de beneficios, en este tipo de empresas, los indicadores que importan a los inversionistas son: el crecimiento de usuarios registrados y los millones de páginas que se visitan cada semana. (Esta información será ampliada en el Capítulo 4)
Es importante destacar los esfuerzos realizados por el International Accounting Estandards Commitee (IASC), en su último trabajo sobre activos intangibles. En septiembre de 1998, la Comisión de Normas Internacionales de Contabilidad, IASC, presentó la Norma Internacional Contable o NIC 38 (IAS 38, por sus siglas en Inglés), la cual aborda la contabilidad y divulgación de activos intangibles. Esta norma abrió paso a un amplio abanico de partidas, tales como investigación y desarrollo, patentes, franquicias, entre otras; lo que representa un importante avance en el tratamiento contable de estas partidas.
Según la NIC 38 – Activos Intangibles, "un activo intangible se caracteriza porque es un activo identificable, sin sustancia física y que se destina para ser utilizado en la producción o suministro de bienes o servicios, para arrendamiento a terceros o para fines administrativos". Asimismo, la NIC 38 requiere que la empresa reconozca un activo intangible (a su valor de costo) solamente cuando:
1.- Sea probable que los beneficios económicos futuros fluirán a la empresa; y
2.- El costo del activo pueda ser medido confiablemente.
Los criterios de medición de los intangibles indican que los adquiridos deben registrarse al precio de adquisición, el cual incluye el costo de los bienes y los gastos necesarios para su utilización.
Según Pucich y otros (2001), la NIC 38 deja fuera de los estados contables los procesos de investigación y restringe con una serie de condiciones los de desarrollo de los activos intangibles que se obtienen de esos procesos. Además, especifica que "las marcas de fábrica, nombres de publicaciones, cartera de clientes y partidas semejantes en sustancia que se hayan generado internamente, no deben ser reconocidas como activos intangibles".
En opinión de Serrano y Chaparro (2001), esta norma sigue una línea muy conservadora, alejada de los planteamientos de otras disciplinas o de la propia Federación Internacional de Contables -IFAC, que está sugiriendo ideas verdaderamente novedosas.
Otro aspecto relevante para el tratamiento de los intangibles es el movimiento hacia un modelo de Normas Internacionales, que cobra mayor fuerza cada día en casi todos los países del mundo.
La Federación Internacional de Contables, IFAC, ha emitido, también en la misma fecha, septiembre de 1998, un interesante documento que recopila los aspectos clave de la valoración del capital intelectual. El documento expone los desafíos y oportunidades que para los contables puede suponer identificar y valorar el capital intelectual, para desarrollar la planificación, control, información y auditoria. El estudio reconoce que la contabilidad del capital intelectual requerirá la invención de nuevos conceptos y prácticas contables.
La importancia de los activos intangibles, ha hecho que instituciones privadas y universidades de diferentes países emprendan investigaciones sobre el tema, con el objeto de lograr un modelo que permita su reconocimiento y medición, para ser informado en los estados financieros y que ayude a la gerencia en el logro de sus objetivos.
Organizaciones ubicadas mayoritariamente en países de Norteamérica y Europa, tales como: AT&T, Coca-Cola, Heineken, IBM, KAO, Price Waterhouse Coopers, Sears, entre otras; han desarrollado indicadores recurriendo a modelos basados en el valor (EVA, MVA, medidas cash flow, etc.), modelos de valoración de intangibles (marcas, patentes, etc.), sistemas de rendimiento y gestión (Balanced Scorecard) y modelos cibernéticos (Skandia Navigator, Intangibles Assets Monitor, Technology Broker, Modelo de Dirección Estratégica por Competencias, entre otros).
Es claro que la información que muestran los estados financieros hoy no se ajusta totalmente a la realidad que envuelve a las organizaciones, por lo que la finalidad principal de éstos, de proporcionar información veraz y oportuna para la toma de decisiones no se está cumpliendo.
Se trata de ir contra lo tradicional de la teoría contable, cuyas bases datan del año 1494, fecha en la cual Fray Lucas Paccioli, estableció la famosa partida doble para el registro de las transacciones. Han transcurrido más de 500 años, y hoy en día los profesionales de las ciencias contables continúan haciendo el mismo trabajo. En otras palabras, parece ser que el tiempo se ha detenido para las ciencias contables, mientras otras disciplinas avanzan al ritmo del crecimiento de los negocios. Por esta razón, es imperativo romper con la inercia estática de la profesión, pues ésta es mutable, cambiante porque la actividad de los entes empresariales cambia a ritmo acelerado, y por ello la contabilidad debe permanecer al lado de esos cambios.
En los apartados anteriores, hemos definido los activos intangibles y los hemos identificado o clasificado de acuerdo a diversos criterios y formas que pueden tomar en las empresas en la actualidad. Una vez definidos e identificados, en los siguientes apartados, nos proponemos explorar los diversos modelos de valoración que pueden utilizarse para valorar y medir los activos intangibles que tiene una empresa; así como presentar los modelos de valoración y registro contable utilizados por empresas pioneras en esta práctica, tales como Skandia, el Banco Bilbao Vizcaya y Celemi, entre otros. En otras palabras, pasamos a revisar las prácticas propuestas por diversos autores y aquellas llevadas a la práctica por diversas compañías para la medición y gestión de sus activos intangibles.
Adicionalmente nos proponemos mostrar como se registran contablemente los activos intangibles según las diversas normas y principios de contabilidad generalmente aceptados.
Antes de explicar la valoración de los activos intangibles, abordaremos el tema de la valoración de empresas y activos como tal. En el mundo de los negocios existe una pregunta muy importante cuya respuesta genera toda clase de opiniones porque involucra una serie de factores internos y externos, tangibles e intangibles, económicos, sociales, tecnológicos, productivos, laborales, legales, de mercado y es "¿Cuánto vale mi empresa?’’.
Las razones para valorar una empresa son variadas: para tomar decisiones acerca de adquisiciones o ventas de empresas; fusiones; establecimiento de acuerdos de compraventa; capitalización de una empresa; valoración de activos intangibles (fondo de comercio); obtención de líneas de financiación; valoraciones patrimoniales; valoraciones fiscales; compraventa de acciones; herencias; obtención de una "Segunda opinión"; valoración de paquetes accionariales minoritarios y suspensiones de pagos.
Una de las principales metas del administrador financiero es elevar al máximo el valor de las acciones de su empresa. Aunque es difícil adscribir un rendimiento monetario a determinados tipos de activos, como a las obras de arte, por ejemplo o a los activos intangibles, como en nuestro caso de estudio; la característica fundamental del activo comercial es que produce ingresos. Algunas veces, esta corriente de ingresos es fácil de determinar y medir, como el interés sobre un bono. Otras veces, la corriente atribuible al activo debe estimarse, como es el caso de los proyectos de inversión.
Cualesquiera que sean las dificultades que se encuentren al medir las corrientes de ingresos, es precisamente el ingreso que genera lo que les da su valor.
Existen distintas definiciones de valor tanto en la teoría como en la práctica; cada una se aplica en distintas ocasiones.
El Valor de una Empresa puede ser de Mercado y Comercial. El Valor de Mercado de la Empresa es el valor de las acciones de la empresa en el mercado de capitales. Varía diariamente con cada cotización y lo determinan factores como la tasa de rendimiento sobre la inversión, el pago de dividendos, el costo de capital, la estructura de capital, etc. El rango de valores de estas variables lo condicionan elementos externos como el producto, los factores de producción y los mercados financieros.
El valor comercial de un negocio se puede determinar en cualquier situación, pero se hace indispensable en ciertos casos, tales como: ingreso o retiro de socios de entidades no inscritas en la bolsa de valores; en transacciones de compraventa en general; en la evaluación de la gestión de la administración, cuando el objetivo básico de los propietarios es maximizar el valor que la empresa tiene para ellos; en el análisis e interpretación de la situación financiera del negocio, y cuando una empresa analiza el esfuerzo de emprender un negocio.
Para darle el valor a un negocio, se puede recurrir a elementos cuantitativos y cualitativos. Los elementos cuantitativos parten de aquellos cuantificables como son el balance general, el estado de resultados, la información sobre proyección de ingresos y costos, entre otros. La información contable tiene como característica el agrupar cuentas cuyas cifras son una combinación entre el pasado, presente y futuro; por lo tanto, la cantidad que arrojan como resultado no puede ser el valor comercial de la empresa.
El sistema de información contable no dice en realidad cuanto vale un negocio. De aquí que, para determinar el valor de un negocio, se utilice su capacidad de generar beneficios futuros o "Good-Will", adicionalmente de lo que posee en un momento determinado. En otras palabras, un negocio vale por sus activos netos más el valor presente de sus beneficios futuros.
El proceso que se debe seguir para determinar el valor comercial de una empresa es el siguiente: En primer lugar, se determina el Valor del Activo Neto. En segundo lugar, se determina el valor del Good Will. Estos datos se utilizan para construir el flujo de caja futuro del negocio, al cual se le aplican las técnicas de valoración.
Paso 1: Determinación del Valor Del Activo Neto:
Consiste en encontrar el valor comercial de los activos saneados y restarle el valor de los pasivos ajustados.
Con respecto de los activos saneados, se debe analizar cada una de las cuentas teniendo presente estas observaciones:
Respecto a los pasivos ajustados, se debe hacer un análisis de los vencimientos de cada uno de ellos para determinar el plazo promedio de vencimiento que servirá como aspecto cualitativo en la determinación del valor comercial del negocio. Adicionalmente, se debe calcular aquellos pasivos contingentes que no estén incorporados en el balance general y legalizar un documento con los antiguos propietarios en el cual se comprometan a hacerse cargo de aquellos pasivos generados en periodos anteriores y que se presenten luego de concluido el periodo de venta.
Paso 2: Determinación del Valor del Good-Will
Para calcular el valor del intangible Good-Will, debe hacerse una proyección de los flujos de caja sin tener en cuenta las cargas financieras y la amortización de la deuda durante un plazo justo.
Dicha proyección se puede definir con base en criterios tales como avances tecnológicos, grado de deterioro de los activos productivos, la posibilidad de aparición de productos sustitutos, etc.
Todas las proyecciones deben realizarse a precios corrientes; es decir, teniendo en cuenta aspectos tales como la inflación, devaluación y aumento o disminución en el número de unidades para producir y vender.
Paso 3: Construcción del Flujo de Caja del Negocio
Cuadro Nº 2. Esquema del Flujo de Caja
COMPAÑIA X
FLUJO DE CAJA DEL NEGOCIO
Ingresos por ventas MMM
- Costos variables (MMM)
-----------
Margen de Contribución MMM
- Costos Fijos (MMM)
- Depreciación (MMM)
-----------
Utilidad antes de impuestos MMM
- Impuestos (MMM)
-------------
Utilidad después de impuestos MMM
+ Depreciación MMM
-------------
Flujo de caja MMM
Fuente: Torres, 2002.
Como puede observarse, el flujo de caja del negocio (no del inversionista), es similar al estado de resultados, pero tiene con aquel algunas diferencias:
Ahora bien, se debe calcular el Good-Will con base en el flujo de caja y no con base en el estado de resultados, por que al adquirir un activo, se espera que éste genere beneficios en efectivo y que sean independientes del grado de endeudamiento que dicho activo tenga, debido a que el hecho de tener o no acreencias no afecta para nada los ingresos y costos operativos, que en ultima instancia son los que determinan el concepto de Good-Will del negocio.
Paso 4: Valorar el Flujo de Caja del Negocio
Una vez construidos los flujos de caja futuros del negocio, se aplican técnicas de valoración, tales como el Valor Actual Neto y la Tasa Interna de Retorno, entre otras, las cuales se describen más adelante.
Es importante resaltar que la tasa de descuento utilizada si se aplica el criterio del VAN, deberá ser una tasa de oportunidad de mercado que contemple el riesgo de acuerdo con la naturaleza del negocio y debe ser convenida entre las partes que analizan la transacción. Debe tenerse presente que a medida que aumente la tasa de descuento, disminuye el valor del intangible ‘’Good-Will’’, en igualdad de las demás condiciones.
También resulta importante destacar que la cifra obtenida de la valoración del negocio, solo servirá como base de negociación, debido a que existen factores cualitativos que afectan el valor comercial de un negocio, como por ejemplo: riesgos de cambios políticos, económicos, tecnológicos; alteración en los gustos y preferencias del consumidor final de los bienes y servicios que produce la empresa; concentración del conocimiento en la producción o mercadeo del producto en cabeza de alguna persona en particular, la calidad del personal de la organización y cualquier otro fenómeno, que pueden afectar la percepción que del negocio tiene el mercado.
Para determinar cuánto vale un negocio, para decidir si se emprende o no una inversión, para decidir entre inversiones alternativas, se han ideado diversas Técnicas de Valoración. Entre ellas, hay un grupo basadas en flujos de caja descontados, tales como: el criterio del Valor Actual Neto (VAN), la Tasa Interna de Retorno (TIR), la regla del período de recuperación con descuento, el índice de rentabilidad y la razón costo – beneficio.
Existen otras técnicas de valoración como las basadas en flujos de caja sin descontar, tales como la regla del período de recuperación, la cual presenta como principal problema que no considera el valor del dinero en el tiempo, puesto que para esta regla es igual 100 bolívares en el período 1 que 100 bolívares en el período 10 de la inversión analizada. También se utilizan técnicas basadas en criterios contables, tales como la Tasa de Retorno Contable, pero éstas tienen como principal defecto que consideran los beneficios contables y no los flujos de efectivo real de la inversión considerada. Sin embargo, en el presente trabajo de investigación sólo analizamos la técnica del VAN por las razones arriba mencionadas y por que pasamos a analizar técnicas de valoración específicamente diseñadas para los activos intangibles.
Valor Actual Neto (VAN)
El Valor Actual Neto (VAN) es uno de los conceptos de mayor importancia dentro de las Finanzas Corporativas. Se puede calcular el Valor Actual Neto a un proyecto, a un negocio en marcha, a una inversión en acciones en el mercado de valores, a una inversión en bonos; es decir, a cualquier inversión en proyectos, negocios o activos financieros que genere ingresos y egresos en un período determinado en el futuro. Según Sapag y Sapag (1996), el Valor Actual Neto de una inversión "es la diferencia entre todos sus ingresos y egresos expresados en moneda actual" (p. 299). Este criterio plantea que la inversión debe aceptarse si su Valor Actual Neto es igual o superior a cero.
La Formulación Matemática de este criterio se expresa a continuación:
Para ver la fórmula seleccione la opción "Descargar" del menú superior
donde: Yt representa el flujo de ingresos de la inversión, Et sus egresos e Io, la inversión inicial en el momento cero de la evaluación. La tasa de costo de capital utilizada como tasa de descuento, se representa mediante i.
La ecuación anterior se puede simplificar a una sola actualización mediante:
Para ver la fórmula seleccione la opción "Descargar" del menú superior
donde BNt representa el beneficio neto del flujo de caja en el período t. Obviamente, BNt puede tomar un valor positivo o negativo.
Al aplicar el criterio del VAN, se puede hallar un resultado igual a cero. Esto no significa que la utilidad del proyecto sea nula. Por el contrario, indica que proporciona igual utilidad que la mejor inversión alternativa. Esto se debe a que la tasa de descuento utilizada (costo de capital), incluye el costo implícito de la oportunidad de la inversión. Por lo tanto, si se acepta una inversión con VAN igual a cero, se estará recuperando todos los desembolsos más la ganancia exigida por el inversionista, que está implícita en la tasa de descuento utilizada.
El Valor Actual Neto proporciona la relación que existe entre 1 bolívar que se recibe hoy y 1 bolívar que se recibe en el futuro. El planteamiento del VAN es muy utilizado para valorar un proyecto corporativo descontando el conjunto de flujos de caja que éste genera.
A continuación, se exponen las razones por las cuales se recomienda utilizar el criterio del VAN para determinar el valor de una inversión y tomar una decisión acerca de emprenderla o no. La primera razón es una razón lógica: Aceptar los proyectos de inversión con VAN positivo, beneficia a los accionistas, los ayuda a tomar la decisión de inversión correcta. En segundo lugar, los tres atributos del VAN dan la clave para recomendar su utilización por encima de otros planteamientos alternativos de valoración:
Entre los modelos de valoración propuestos para activos intangibles, podemos encontrar el del valor de mercado, el del costo histórico, el de valoración basada en la posición en el mercado y el de proyecciones de rentabilidad futura.
El valor de mercado (bursátil). Una medida aproximada de los activos intangibles, la da la relación entre el valor de mercado y el valor en libros. El valor de mercado se obtiene multiplicando el número de acciones por su cotización, si la empresa cotiza en bolsa. Según como calculemos ambos conceptos, pueden obtenerse varios indicadores aproximados del valor de los activos intangibles de la empresa. Por ejemplo, es frecuente calcular la q de Tobin, que es el ratio entre valor de mercado y el coste de reposición de los activos.
Estos indicadores pueden dar pistas sobre la magnitud de los activos intangibles de la empresa, pero tienen bastantes limitaciones pues dependen del mercado: la bolsa puede bajar por cualquier motivo ajeno a la empresa, sin que eso signifique que sus activos intangibles hayan perdido valor.
Costo histórico. Este método refleja el valor del activo intangible en base a los gastos anteriores efectuados con relación a la marca. Este modelo de valoración presenta el inconveniente que no necesariamente refleja el valor actual, debido a que no toma en consideración la calidad o resultado obtenido, sino solamente la cantidad, además tiende a la sobrevalorización de marcas que no han sido exitosas y que no ofrecen perspectivas de rentabilidad en el futuro.
Costos actuales o de reposición. Según este modelo de valoración, el valor del activo intangible es equivalente al total de gastos necesarios para construir una nueva marca con el mismo valor en un plazo determinado. Será necesario calcular el valor presente del flujo de caja determinado por la inversión, utilizando una tasa de descuento adecuada. Aunque este método podría proporcionar algunas luces sobre el valor actual, no ofrece ningún indicador que pueda proyectar las probabilidades de rentabilidad en el futuro.
Valoración basada en la posición en el mercado. Podría darse una respuesta teórica a través de la ponderación del grado de consolidación de la marca en el mercado, tomando como base datos tales como participación de mercado, grado de divulgación y posición competitiva en sondeos de imagen y preferencia, pero por valiosos que sean los datos del mercado, es muy poco lo que pueden aportar para calcular el valor financiero de una marca.
Proyecciones de rentabilidad futura. Es notable tratar de calcular la rentabilidad futura o el flujo de caja que generará una marca porque para la compañía que la posea estos cálculos representan el verdadero valor de ella. Este ha sido el método más difundido de valoración. Habitualmente, se extrapolan las utilidades actuales, a precios corrientes. El principal inconveniente que acarrea esta modalidad es que, al proyectarse el flujo de caja, no se tienen en cuenta los posibles cambios en el entorno del mercado. Es factible que el flujo de caja no dependa enteramente de la marca, sino de las habilidades administrativas y de marketing de los gerentes de marca, y en otros casos, del sistema de distribución diseñado para la marca.
Otros modelos de valoración de activos intangibles son los propuestos por los expertos Edvinsson y Sveiby. Edvinsson propuso el "Value Platform" o Plataforma del Valor; mientras que Sveiby propone el "Intangible Assets Monitor" o Supervisor de Activos Intangibles. Sveiby propone una especie de cuadro de mando inspirado en Kaplan y Norton (1996), pero dedicado a los activos intangibles. Además, la propuesta de Sveiby es más novedosa que la de Kaplan, pues más allá de la era industrial, concibe a la empresa como una institución que emplea y produce conocimiento. Los indicadores que construye se refieren a crecimiento, renovación, eficiencia y estabilidad.
Otros modelos de gestión del Capital Intelectual se citan a continuación:
Fuente: Gestiondelconocimiento.com, sección de modelos.
Pucich y otros (2001), han resumido un concepto de recursos intangibles (el cual retomamos del Capítulo 1), adicionalmente de unas normas contables surgidas del análisis de la normativa contable vigente hasta el momento a nivel internacional. Para estos autores, como ya mencionamos anteriormente, "los recursos intangibles son considerados activos cuando hayan sido comprados, desarrollados internamente o adquiridos en cualquier otra forma, no debiendo ser incorporados como tales si son resultado de apreciaciones subjetivas de cualidades productivas de la misma" (p. 11).
Estos autores observan, sin embargo , que la anterior definición no contempla dentro de los estados contables a muchos de los aspectos de los recursos intangibles, tales como la sinergia de la fuerza de ventas, la cartera de clientes, los canales de distribución, el conocimiento, las habilidades de los empleados, etc.
Las normas contables definen tres elementos imprescindibles para que un activo intangible pueda ser definido como tal:
Por otra parte, es importante destacar que dentro de la definición general de activos, "un requisito necesario para su reconocimiento contable es que la organización debe tener control sobre los beneficios económicos que produce un bien con valor de cambio o de uso para el ente" (Pucich y otros, 2001, p. 11)
Una empresa controla un activo, si ésta tiene el poder de obtener beneficios económicos futuros que fluyan del recurso y además pueda restringir el acceso de otros sobre dichos beneficios. Esta capacidad de control proviene normalmente de derechos legales, aunque éstos no son una condición necesaria para ejercer el control, dado que una empresa puede controlar el activo de otra forma.
Una empresa que desee considerar como activo a un recurso intangible, deberá entonces identificar los beneficios futuros que generará el recurso y, al mismo tiempo, idear la forma de controlarlos para luego poder reconocerlos contablemente.
Lo ideal en un sistema de control es contar con un conjunto de indicadores estándares que puedan ayudar a cuantificar los recursos intangibles y hallar cualquier desvío.
Esto haría necesario el diseño de un sistema que identifique y mida atributos de una organización que no aparecen en los estados contables tradicionales.
Dichos indicadores deberían ser preparados considerando los requisitos de la información contable, a saber: pertinencia, confiabilidad, sistematicidad, comparabilidad y claridad.
Existe el inconveniente de que no todos los recursos intangibles pueden ser medidos en términos monetarios. Pucich y otros (2001), proponen que se comience a brindar información en forma cualitativa o no monetaria acerca de estos aspectos. Estos autores consideran que la información complementaria podría cumplir un rol fundamental al momento de incorporar nuevas herramientas y esquemas que nos permitan informar contablemente acerca de las realidades de las empresas en la actualidad.
A continuación, describimos algunas técnicas utilizadas actualmente por las empresas y las consultoras internacionales para registrar contablemente y presentar en los estados financieros algunos activos intangibles.
Contabilización de las Marcas. Según el criterio de Arthur Andersen (1992), las marcas y otros intangibles pueden ser tasados y, de hecho, lo son, con bastante frecuencia; debido a que las empresas que compran o venden activos intangibles tienen mucho que perder si los mismos están mal valuados. Por esta razón, en países como Estados Unidos, Gran Bretaña, e inclusive en Venezuela, existe consenso para presentar intangibles en los balances de las empresas cuando éstos han sido comprados a otras compañías. (Sosa Gómez, 2002, p. 7)
Contabilizar igual que los activos tangibles. Según Sosa Gómez (2002), debido al peso que pueden llegar a tener los activos intangibles, no pocas empresas están considerando el registro de sus intangibles al igual que los tangibles, pero enfrentan la incoherencia de las normas contables.
Esta propuesta es apoyada por Serrano y Chaparro (2001), quienes opinan que los activos intangibles deben valorarse de la forma más objetiva posible y, una vez valorados, tratarse contablemente como activos físicos, es decir, como activos que se amortizan.
Documento Complementario: Sosa Gómez (2002), propone como solución a la contabilización de intangibles, la de permitir a las empresas registrar en sus balances la valuación de sus intangibles, aunque por el momento se presente sólo como un anexo a su declaración. De aquí que, un creciente número de empresas presenta un documento complementario que recoge los intangibles. Por ejemplo, Banco Bilbao Vizcaya BBVA, con su "informe de Capital Intelectual", Celemi o Skandia.
Modelo de Skandia. El verdadero impulso en la presentación de intangibles en los balances ocurrió con la empresa sueca SKANDIA AFS, cuando en 1995 publicó el primer informe del mundo sobre el intangible Capital Intelectual, como un suplemento del informe financiero, bajo el título Skandia AFS: Balanced Annual Report on Intelectual Capital.
Sosa Gómez (2002) reseña que lo más interesante del documento es su objetivo declarado: "servir como una herramienta para ayudar a la compañía a administrar en forma más estratégica y efectiva sus activos intelectuales, para crear valor sostenible persiguiendo una visión de negocio".
Partiendo de esta estrategia, se pueden determinar ciertos factores de éxito que es preciso maximizar. Estos factores a su vez y, de acuerdo con Edvinsson y Malone (1997), se pueden agrupar en cuatro áreas distintas de enfoque: financiera, clientes, renovación y desarrollo y proceso, a las cuales se les puede agregar una quinta: la humana. Dentro de cada una de estas cinco áreas, se pueden identificar muchos indicadores claves para medir el rendimiento.
En combinación, estos cinco factores crearon un nuevo modelo integrado y dinámico para rendir informes, que Skandia denominó el Navegador.
En palabras de Bjorn Wolhrat (tomado de Edvinsson y Malone, 1997), la medición del capital intelectual y un informe bien equiparado representa un hito importante en el paso de la era industrial a la economía del conocimiento. Este tipo mejor equilibrado de contaduría y rendición de informes da por resultado una descripción más sistemática de la capacidad y potencial de la compañía para transformar el capital intelectual en capital financiero. A continuación el "Esquema de Valor" de Skandia AFS:
Gráfico Nº 1. Esquema de Valor "Skandia".

Fuente: Informe anual de Skandia
El concepto de Capital Intelectual está teniendo cada vez mayor relevancia dentro del mundo empresarial. El interés despertado por este concepto se debe a la necesidad de desarrollar modelos que registren todos aquellos "elementos o activos intangibles" que generan, o generarán en el futuro, valor en la empresa.
La medición del Capital Intelectual comienza a ser un elemento clave para facilitar información a terceros sobre el valor de la empresa (perspectiva externa) y para suministrar información relevante para la gestión en el seno de la propia empresa (perspectiva interna o de gestión). En cualquier caso, se pretende informar sobre la estructura de los activos intangibles de la empresa y su capacidad para generar valor.
Con respecto al primer punto, la necesidad de facilitar información a terceros sobre el valor de la empresa nace de la creciente importancia que los activos intangibles tienen en la valoración que los mercados hacen de las empresas puesto que, en algunos casos, y el Grupo BBV es uno de ellos, existe una gran diferencia entre dicho valor y el valor contable. La información económico-financiera que facilita la contabilidad tradicional no refleja todos los elementos que conforman el valor de una empresa, sino sólo aquellos considerados "tangibles", los que tienen relación con el capital financiero. De ahí surge la necesidad de desarrollar nuevas herramientas de medición que sirvan para identificar los "otros" activos de las empresas.
Según la gerencia del Grupo BBV, estamos inmersos en un proceso indetenible hacia lo que viene denominándose "era del conocimiento" o "sociedad del conocimiento", donde la tecnología sigue siendo una palanca fundamental, pero cada vez menos diferenciadora; es el conocimiento y la gestión de ese conocimiento lo que permitirá a las personas y a las empresas adaptarse mejor y más rápidamente a los cambios. La creación de valor no depende sólo de los activos físicos sino, cada vez más, de los "activos intangibles"; por ello, identificarlos y estructurarlos son procesos necesarios para poder gestionarlos.
Es obvio que no se trata de inventariar todos los elementos intangibles existentes en la organización, sino sólo aquellos que tienen o tendrán capacidad de generar valor.
Cuando, a mediados de 1997, se propuso al Grupo BBV participar en el "Proyecto Intelect", patrocinado por Euroforum, uno de los principales objetivos era diseñar un modelo de medición del Capital Intelectual orientado fundamentalmente a lo que se ha llamado perspectiva externa del modelo, esto es, facilitar información a terceros. Lo cual era comprensible si se tiene en cuenta la inquietud existente en distintos organismos reguladores, auditores, inversores, analistas, etc., que ven cómo disminuye su capacidad para conocer la realidad de las empresas, cuando una gran parte de sus activos no están reflejados en los estados contables.
Desde esta perspectiva, el Grupo BBV quiso participar en el Proyecto Intelect siendo consciente de que se trata de un objetivo a largo plazo, ya que alcanzar un lenguaje común en estos temas de activos intangibles y conseguir unas normas de medición y valoración generalmente aceptadas que, incluso, puedan ser auditadas (elementos todos ellos que se dan, y de ahí su éxito, en la contabilidad financiera) suponía iniciar un camino plagado de incertidumbres. Sin embargo, lo que empujó definitivamente al Grupo BBV a participar en el Proyecto Intelect fue lo que al principio se ha definido como segundo punto clave: obtener información relevante para la gestión en el seno de la empresa (perspectiva interna o de gestión).
El Modelo del Proyecto Intelect se estructuró en tres bloques, representados en la siguiente ecuación:
Capital Intelectual = Capital Humano + Capital Estructural + Capital Relacional
Como resultado de lo anterior, el Grupo BBV ha sido pionero en España, al publicar para su filial Finanzia los primeros indicadores que se consideraron relevantes en cada uno de los tres bloques en los que se estructuró el modelo, cuya descripción conceptual se incluye más adelante. En el año 1998, se quiso dar un salto cualitativo, publicando por primera vez, para todo el Grupo, algunos de los indicadores que se vienen utilizando en los sistemas internos de gestión sobre los "activos intangibles" que generan valor o lo generarán en el futuro.
El modelo de medición y gestión del Capital Intelectual aplicado es el que se deriva del Proyecto Intelect y se alinea con las estrategias formuladas en el Programa DOS 1000. Está estructurado en tres bloques:
Capital Humano. El Capital Humano recoge tanto las competencias actuales (conocimientos, habilidades y actitudes), como la capacidad de aprender y crear de las personas y equipos de trabajo que forman parte del Grupo BBV.
Capital Estructural. Este bloque recoge el conocimiento sistematizado, hecho explícito por la organización. La importancia del capital estructural reside en que, frente al capital humano, está dotado de mayor estabilidad; permanece en el Grupo independientemente de la rotación de las personas; es conocimiento que puede ser reproducido y compartido y, por lo tanto, se puede transmitir rápidamente.
Capital Relacional. Este bloque recoge las formas de relación entre el Grupo BBV y los agentes de su entorno (clientes, proveedores, competidores, etc.); se trata de un activo intangible de vital importancia para la organización, que debe ser medido y gestionado. Algunos de los indicadores que se utilizan en el ámbito interno para gestionar los activos intangibles aparecen en los cuadros adjuntos; los datos se refieren fundamentalmente al Grupo BBV en España, para mantener la homogeneidad de la información.
Con su publicación se pretende expresar la voluntad y el compromiso del Grupo BBV de contribuir al desarrollo de modelos de medición y gestión del Capital Intelectual, tanto en su perspectiva interna o de gestión como en la externa de información.
Todavía son necesarios ciertos avances, fundamentalmente en términos de homogeneización, para que los destinatarios de la información puedan hacer interpretaciones válidas de la realidad de la empresa; pero, en cualquier caso, la consolidación de un cuadro de indicadores completo, relevante, preciso y de aceptación universal es un proceso a medio-largo plazo.
Por último, es importante destacar la necesidad ineludible de interrelacionar los tres bloques del modelo: "cómo el capital humano se transforma en capital estructural y en capital relacional que, a su vez, realimentan la creación y el desarrollo del capital humano". Ello se realiza a través del conocimiento y potenciación de los procesos que tienen como resultante que el conocimiento latente en personas y equipos sea dado a conocer, sistematizado y asumido como propio por la organización y cómo, a través de ello, se consigue regenerar y mejorar aquel conocimiento.
Un resumen de estos indicadores se presenta en la página siguiente.
Cuadro Nº 3. Indicadores de Gestión de Capital Intelectual del BBV.
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1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
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INDICADORES DE CAPITAL HUMANO |
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N.º de empleados en España |
25.136 |
24.835 |
25.067 |
24.678 |
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N.º de empleados en el resto del mundo |
9.042 |
19.229 |
35.215 |
45.321 |
|
% plantilla con catalogación menor standard |
14,1% |
6,4% |
4,3% |
3,3% |
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% horas de formación sobre jornada laboral |
1,98 |
2,47 |
2,82 |
3,29 |
|
Edad media de la plantilla |
44,4 |
45,1 |
44,8 |
44,3 |
|
Diversidad hombres / mujeres |
79/21 |
78/22 |
77/23 |
75/25 |
|
Rotación interna |
23,4 |
24,6 |
34,6 |
34,9 |
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Ingresos de jóvenes alto potencial |
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445 |
797 |
933 |
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Ingresos de especialistas |
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50 |
104 |
135 |
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INDICADORES DE CAPITAL ESTRUCTURAL |
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Flexibilidad de la retribución % retribución variable / total |
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3,04 |
6,05 |
6,77 |
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Flexibilidad de la retribución % personas con ret. variable |
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52,0 |
57,2 |
60,9 |
|
% de personas en D.O.R. (Dirección Orientada a Resultados) |
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18,7 |
19,0 |
66,0 |
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N.º de equipos de mejora |
306 |
362 |
249 |
277 |
|
N.º de personas participantes en equipos de mejora |
2.503 |
2.810 |
2.060 |
1.744 |
|
N.º de personas formadas en Calidad Total |
3.004 |
4.230 |
4.978 |
4.280 (1) |
|
Bases de datos corporativas. Accesos a BBV Informa |
|
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632.500 |
764.881 |
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N.º de sugerencias de mejora |
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3.598 |
2.841 |
931 (2) |
|
N.º de participantes medios en cada concurso interno |
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13.580 |
12.288 |
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INDICADORES DE CAPITAL RELACIONAL |
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N.º de oficinas en España |
2.858 |
2.841 |
2.829 |
2.813 |
|
N.º de oficinas en el resto del mundo |
452 |
908 1. |
520 |
2.092 |
|
Plantilla en puestos de Gestión y Front Office |
89,80 |
91,60 |
92,97 |
94,03 |
|
Plantilla en puestos de Back Office |
10,20 |
8,40 |
7,03 |
5,97 |
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1998 |
||||
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Índice de lealtad de los clientes en la red comercial |
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93,3 |
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Índice de satisfacción de los clientes en la red comercial |
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77% |
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Posición s/sector |
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1.º |
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Índice de notoriedad espontánea |
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|
9,6 |
|
Posición s/sector |
|
|
|
1.º |
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Índice de satisfacción de cliente interno en oficinas |
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72,7% |
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Índice de satisfacción de cliente interno estructuras intermedias |
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|
77,3% |
(1) Nuevo modelo de formación en Calidad
(2) Relanzado un nuevo "Sistema de Ideas BBV" en septiembre de 1998
Fuente: Informe de Capital Intelectual Banco Bilbao Vizcaya, 1998.
CAPÍTULO 2: Sector Biotécnico.
En este capítulo abordamos lo referente a la Nueva Economía y al Sector Biotécnico, objeto de nuestra investigación. En primer lugar, pasamos a continuación a presentar una breve definición de aquel sector que se ha dado con denominar "Nueva Economía", las necesidades de información útil de las empresas de este sector y seguidamente, presentamos una breve noción del sector de la Biotecnología o Biotécnica.
Es importante destacar que hemos seleccionado el Sector Nueva Economía porque una de las características de las empresas que operan en este sector es la posesión y desarrollo de importantes activos intangibles y, dentro de este sector, hemos seleccionado las empresas del sector biotécnico para desarrollar nuestra tesis doctoral debido a que estas empresas son, en nuestra opinión, representativas del sector de la Nueva Economía, en el que los activos intangibles son de importancia capital.
Según los expertos de Gestiopolis.com, la nueva economía es el término acuñado para reflejar el impacto que ha tenido la entrada de los avances tecnológicos y los medios masivos de comunicación sobre la economía. Se fortalece con la convergencia de tres sectores principales: computación, comunicaciones y contenido, los cuales crean un nuevo sector industrial definido como Nueva Economía.
Esta nueva industria está cambiando la manera de hacer negocios y el comercio, la cual pasa ahora a apropiarse de tecnologías que le permiten mayor alcance y lo transforman. Dichos avances crean nuevas oportunidades de negocio, facilitan y hacen más rápidas las oportunidades de generar valor y aceleran la velocidad de las transacciones en el mundo. Los cambios que marcan la nueva economía tienen que ver, básicamente, con la posibilidad de superar limitaciones de tiempo y de espacio.
Para tratar de concretar más esta problemática, que puede ser excesivamente vaga, incluso ideológica, Castells (2000) se refiere muy específicamente a las condiciones en que se desarrolla lo que se ha dado en llamar "la nueva economía", centrada a partir de la transformación tecnológica y organizativa, y tras sintetizar cual es esta transformación, analiza más específicamente cuál es el papel de las ciudades en esta nueva economía y, aún más, en la relación y problemática, que se establece entre esta nueva economía y los procesos sociales e institucionales que están en la base de nuestra convivencia y de nuestra vida.
En primer lugar, Castells (2000) resume lo que se puede entender por "nueva economía". Este autor considera que el término nueva economía está consagrado en los medios de comunicación, por lo que, más que intentar redefinirlo o cambiar las palabras, prefiere darle un contenido preciso y analítico. Por lo tanto, para este autor, concretamente la nueva economía es la nuestra, es en la que estamos ya; no es el futuro, es la nueva economía que se desarrolla de forma desigual y de forma contradictoria, pero que se desarrolla en todas las áreas del mundo.
Según Fuertes Callén (2001), la Nueva Economía es un sector en el cual se plantean nuevas relaciones económicas derivadas de la generalización del uso de Internet y las nuevas tecnologías. Su concepción se centra principalmente en la incidencia de estas relaciones económicas sobre los modelos de comportamiento empresarial tradicionales, en las cuales las empresas adoptan nuevos modelos de negocio, representativos de la Nueva Economía.
En la actualidad, existe cierta confusión con respecto al significado del término "Nueva Economía" y a qué empresas pueden ser consideradas como pertenecientes a este sector.
Para poder determinar si una empresa pertenece o no al sector de la nueva economía, tanto Castells (2000) como Fuertes Callén (2001), nos enseñan que la Nueva Economía viene determinada por la interrelación de tres características o rasgos interrelacionados, a saber:
En primer lugar, la nueva economía es una economía del conocimiento. Sostiene Castells (2000) que esta economía está centrada en el conocimiento y en la información como bases de producción, como bases de la productividad y bases de la competitividad, tanto para empresas como para regiones, ciudades y países.
Este hecho tiene importantes consecuencias, porque el tratar de cómo se genera productividad quiere decir cómo generamos riqueza, que en el fondo es la base material para lo que luego podamos hacer. Por ejemplo, reforzar el Estado de Bienestar y ampliar la protección social en lugar de desmantelarlo, lo cual es un problema difícil de resolver en una época de crecientes problemas sociales. En el momento en que hay más abundancia, no hemos resuelto los problemas; sin embargo, sin los recursos, todos los problemas se hacen extremadamente más angustiosos. Por consiguiente, generar fuentes de productividad es un tema absolutamente esencial y, en este sentido, la nueva economía está por fin permitiendo prever la posibilidad de un salto histórico en la relación entre forma de actividad económica y generación de riqueza.
Castells (2000) presenta cifras para sostener la relación existente entre el incremento de productividad observado en la era del conocimiento o nueva economía y la generación de riqueza. Sostiene este autor que lo que se esperaba desde hace tiempo, que ya había analizado junto con otros economistas y sociólogos desde hace 5 o 6 años, la idea de que la revolución tecnológico-informacional, a partir de un determinado momento y a partir de una cierta transformación organizativa de empresas y cultural de sociedades, podría empezar a proporcionar el dividendo de productividad, se está observando estadísticamente.
Para Castells (2000), a pesar de la debilidad de las categorías estadísticas para medir los cambios promovidos por la era del conocimiento, con cambios pequeños en las mediciones estadísticas se pueden observar estos cambios. Castells sostiene que la debilidad de las estadísticas se debe a que provienen de la sociedad industrial.
Castells (2000) proporciona cifras para Estados Unidos. En el año 1999, la productividad creció, en promedio, al 2.9%. En los últimos seis meses del año 2000, había crecido al 5%. Un incremento del 5% de productividad, sobre tasa anualizada, es realmente espectacular; es más del doble de lo que se produjo en los años gloriosos de crecimiento económico de la década de 1960. En Europa, en cambio, la productividad se está manteniendo, en los últimos dos años, entorno a una tasa media de crecimiento, en la Unión Europea, del 1.9%.
En segundo lugar, la nueva economía es una economía global. Para Castells (2000) esta economía basada en la productividad generada por conocimiento e información, es una economía global. Global no quiere decir que todo esté globalizado, sino que las actividades económicas dominantes están articuladas globalmente y funcionan cómo una unidad en tiempo real. Y, fundamentalmente, funcionan entorno a dos sistemas de globalización económica: la globalización de los mercados financieros interconectados, en todas partes, por medios electrónicos y, por otro lado, la organización a nivel planetario de la producción de bienes y servicios y de la gestión de estos bienes y servicios.
Sostiene el autor citado que la internacionalización del comercio es, en realidad, una función de la internacionalización de la producción, o sea, más que exportar, lo que se está haciendo es producir internacionalmente.
La tercera característica, indispensablemente ligada a estas otras dos, es el hecho de que es una economía que funciona en redes, en redes descentralizadas dentro de la empresa, en redes entre empresas, y en redes entre las empresas y sus redes de pequeñas y medianas empresas subsidiarias. Es esta economía en red la que permite una extraordinaria flexibilidad y adaptabilidad.
En resumen, según Castells (2000) la nueva economía es una economía informacional o basada en el conocimiento, es una economía global y es una economía organizada en red, y ninguno de esos factores puede funcionar sin el otro. Por tanto, no es sólo una economía del conocimiento, es una economía algo más compleja y eso es lo que se llama la nueva economía.
La Nueva Economía se caracteriza por añadir valor, generar productividad y conseguir competitividad, esencialmente, sobre la base de la información y el conocimiento. Aunque estos dos conceptos siempre han sido fundamentales en cualquier sector económico, actualmente gracias a las nuevas tecnologías de información y nuevas tecnologías en red, podemos utilizar, en tiempo real y en cualquier circunstancia, la información y el conocimiento.
Adicionalmente, Castells (2000) nos propone otras dos características de la nueva economía. En primer lugar, tenemos que Internet es una forma de organización en la nueva economía y, en segundo lugar, que la base tecnológica utilizada cambia con el uso. Pasemos a describir que entiende Castells (2000) con estas nociones.
En primer lugar, Internet es una nueva forma de organización en las empresas de la Era de la Información. La nueva economía tiene una base tecnológica. Esa base tecnológica es tecnologías de información y comunicación (TIC) de base microelectrónica y la cual tiene una forma central de organización cada vez mayor, que es Internet.
Para Castells (2000), Internet no es una tecnología, es más bien una forma de organización de la actividad. El equivalente de Internet en la era industrial es la fábrica: lo que era la fábrica en la gran organización en la era industrial, es Internet en la Era de la Información. La nueva economía no es las empresas que hacen Internet, no son las empresas electrónicas, son las empresas que funcionan con y a través de Internet, sino todas estas empresas y aquéllas que utilizan la Web para ajustar sus volúmenes de producción, para conocer sus mercados, para contactarse con sus clientes, para vender productos, para hacerse publicidad.
Adicionalmente, Castells (2000) nos propone que la nueva economía es una economía basada en tecnología que se transforma con su uso. Las tecnologías que utiliza la era del conocimiento, la tecnología de información y comunicación interactiva, no es una tecnología tradicional, no es lo mismo que la ingeniería tradicional: es una tecnología que se transforma con su uso. No es una tecnología estática que se utiliza y sigue siendo la misma. El uso transforma la tecnología.
Por ejemplo, el Internet cómo se diseñó originalmente no es el Internet que tenemos hoy día. Se habla del origen militar de Internet, para defender las comunicaciones contra la posibilidad de un ataque a los centros de comunicaciones. La forma de defenderlas era que no hubiera centros de comunicaciones, que hubiera una red. En el proceso de crear estas redes de comunicación, descubrieron una aplicación que se convirtió en la base de su trabajo en el futuro y en la base de nuestra vida actual: el correo electrónico. Y ese correo electrónico es lo que realmente fue el primer gran producto que salió del programa Internet.
De la misma forma se podrían multiplicar los ejemplos de cómo la utilización, la apropiación de Internet por sus usuarios a muchos niveles, ha sido lo que realmente genera nuevos tipos de tecnología y no sólo de usos de esa tecnología.
A continuación, nos parece conveniente exponer algunos casos concretos. Para ilustrar la nueva economía en su concepción global queremos presentar la empresa Terra Networks y como ejemplo de modelo de organización de la producción en la era del conocimiento, presentamos a Cisco Systems. Cada uno de estos casos está respaldado por reconocidos autores versados en el tema de la nueva economía.
Como ejemplo de la Nueva Economía podemos tomar a la empresa Terra Networks S.A., aunque podría ser cualquiera de su sector. Pese a que esta empresa obtuvo pérdidas de 20.976 millones de Ptas. para el primer trimestre del año 2000, también fue una de las empresas con mayor capitalización bursátil en la Bolsa de Madrid, para ese período.
Podría pensarse que la preferencia de los inversionistas por Terra se debió a una percepción de que iba a generar ingresos a corto plazo. Sin embargo, en la situación actual de acceso gratis a Internet, tarifa plana, etc., la fuente principal de los ingresos de Terra es la publicidad que inserta en sus páginas. Recientemente, esta empresa ha considerado reorientar su negocio para obtener ingresos por esta vía.
Serrano y Chaparro (2001), realizaron un análisis detallado de los ingresos de Terra por publicidad. Estos autores opinan que sus ingresos por esta vía no son suficientes; de aquí que, ésta no es la razón que justificaría su elevada capitalización bursátil.
La otra fuente de ingresos de Terra Networks S.A. es el comercio electrónico, pero su desarrollo va más lento de lo previsto y aunque en su Web se pueden realizar compras, tales como recargar tarjetas móviles, no parece ser su fuente principal de negocios. Serrano y Chaparro (2001), opinan que, de hecho, existe algo de pesimismo en el sector, debido a que el volumen de facturación manejado por las empresas del mismo es escaso. Se puede concluir, entonces, que ésta tampoco es la razón del elevado valor de mercado que exhibe Terra.
La justificación de la preferencia de los inversionistas por Terra Networks S.A., se podría encontrar en sus importantes activos intangibles, los cuales no se reflejan en su Balance y Cuenta de Resultados. Estos intangibles son su marca líder en España y Latinoamérica y sus recursos humanos formados por verdaderos expertos en el negocio. (Serrano y Chaparro, 2001)
Castells (2000), nos propone a Cisco Systems como modelo de organización de la producción en la nueva economía. Este autor compara una empresa emblemática de la era industrial, como lo fue Ford, con Cisco Systems, modelo de organización de la era del conocimiento. En la era industrial, la empresa Ford se tomó como modelo de forma de organización de la producción, lo que hizo que se estudiara en las universidades y se tratara de imitar en las empresas del mundo su forma de organización.
Para Castells (2000), Cisco Systems es el mejor modelo de organización de la producción en la era del conocimiento o nueva economía. Cisco es una empresa de Silicon Valley, en California, que produce commutadores y reuters; es decir, los sistemas de dirección de los flujos de Internet. Esta empresa vende el 80% de estos equipamientos en el mundo y funciona de la siguiente forma: tiene un Website en el que hay una serie de ofertas tecnológicas de productos y de soluciones de ingeniería a estos productos. Las empresas que quieren instalar sus sistemas de Internet se van a este Site y expresan, a partir de lo que hay allí, sus necesidades, las necesidades de lo que quieren comprar, que no tiene que ser uno de los productos o la combinación, sino dicen: "éste es el tipo de producto que queremos, con estas características y estas necesidades", y esa información pasa a los proveedores de Cisco Systems.
Cisco es una empresa industrial, manufacturera, fabrica, pero no tiene fábricas. Tiene, en realidad, una fábrica y 29 fábricas privilegiadas, que no forman parte de Cisco Systems. Estas fábricas van, también, al Website y observan que está pidiéndose en ese día y en esa hora, y con qué características técnicas. Entonces, ofrecen productos que se adaptan a la especificación técnica de Cisco Systems, a lo que esas fábricas pueden producir indicando en qué tiempo y con qué costo, resultará lo que los clientes están pidiendo. Y a partir de ahí se realiza la transacción. El 85% de las operaciones de Cisco Systems pasan por el webside y el 50% de las ventas se realizan sin ninguna intervención de los ingenieros de Cisco Systems. Entonces, se pregunta Castells (2000), ¿qué vende Cisco Systems? Vende conocimiento, pero no sólo conocimiento tecnológico, sino conocimiento de aplicación de ingeniería y conocimiento de qué tipo de proveedores existen en el mundo. El webside se actualiza cada día y a veces cada hora. O sea, capacidad de adaptación en base a conocimiento e información.
La empresa Cisco Systems es una empresa que, en términos de empleo, no es tan grande, tiene 25.000 empleados, tan sólo, la mitad en California, pero cabe subrayar: primero, vende el 80% del equipamiento de base de Internet a nivel mundial y segundo, su capitalización, en la cual profundizamos a continuación.
Es digno de destacar la capitalización de Cisco Systems. Cisco comenzó en la década de los años 1980 con dos millones de dólares de capital inicial; para el año 2000, su capital es de 310.000 millones de dólares en cotización de la semana pasada, que para darnos una idea, es cinco veces el valor de mercado de General Motors. O, si quieren, en otra estimación, 6 veces el valor de mercado de Boeing. (Datos proporcionados por Castells, 2000, en su artículo "La Ciudad en la Nueva Economía")
Algunos inversionistas y expertos opinan que estos datos están sobrevaluados. Para Castells (2000), puede que estén sobrevaluados, pero con su valor se compraron 20 empresas durante el año 1999; entonces, la sobrevaluación se convierte en patrimonio real.
Siguiendo con la comparación entre Cisco y Ford, sostiene Castells (2000) cómo Ford, distribuyó créditos a sus empleados, les regaló ordenadores personales, tiempo de Internet y cursos de formación para trabajar en Internet. Ford ahora adopta el modelo Cisco.
Éste modelo es el modelo que se está desarrollando en todas las actividades. Otro ejemplo sería Amazon.com, quienes no pueden leer todos los libros que venden, porque según el autor citado, probablemente porque estaban demasiado ocupados en construir el Website de Internet.
En este punto nos referimos a las nuevas necesidades de información generadas en la nueva economía. Según Serrano y Chaparro (2001), la Era del Conocimiento ha generado nuevas necesidades de información a los gerentes, analistas externos e inversionistas. Son necesidades de información que no están siendo satisfechas por los estados contables tradicionales, pues no están suficientemente reflejadas en los balances y documentos contables tradicionales y se refieren a:
Sostienen Serrano y Chaparro (2001), que el valor de los activos intangibles distorsiona la mayoría de los indicadores del análisis contable. En ausencia de beneficios en este tipo de empresas, los indicadores que interesan a los inversionistas son los siguientes:
Ahora bien, una vez que hemos definido la nueva economía, la hemos caracterizado y hemos analizado algunos casos concretos de este sector, así como destacado las necesidades de información útil que requiere este sector, es conveniente plantearnos la disyuntiva ¿existe realmente la nueva economía? Para abordar este punto, presentamos la comparación entre argumentos a favor y en contra de considerar que existe la nueva economía, luego presentamos algunas posiciones matizadas y cerramos con nuestra opinión como investigadores.
Para analizar si la nueva economía realmente existe como tal, presentamos un cuadro con argumentos a favor y en contra, así como opiniones matizadas, tomados de la Publicación Electrónica "n-Economía".
Cuadro Nº 4. Existencia de la Nueva Economía.
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Argumentos a favor |
Argumentos en contra |
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Estamos viviendo una fase de innovación tecnológica intensa y de rápida difusión liderada por las TIC. |
A lo largo de los últimos 200 años se han producido otras grandes fases innovadoras (como la propia Revolución Industrial) sin que el cambio sea tan radical como para hablar de «Nueva Economía». |
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Se está observando una de las fases cíclicas expansivas de mayor duración. |
La fase expansiva se está localizando en EEUU y, en menor grado, en Europa. Además, ¿terminará el ciclo con una depresión profunda? |
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La contención de precios, las tasas de crecimiento y las mejoras de productividad están claramente por encima de lo habitual hace pocos años. |
Los efectos se centran prácticamente en EEUU, donde pueden darse unos condicionantes especiales. Además algunos datos son discutibles dado el cambio en la medición estadística de inflación, PIB y productividad. |
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Supone un cambio trascendental de la producción de bienes físicos al predominio de los servicios en un mundo inmaterial de bases de datos, productos financieros, entretenimiento, etc. |
El cambio del predominio de la industria manufacturera al del sector servicios es una tendencia de largo plazo. |
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Una nueva realidad exige un nuevo pensamiento económico que incorpore conceptos tales como los «efectos en red», «externalidades invasivas», «entorno infinitamente expandible» y se adapte a menores costes de entrada en los mercados, nuevas formas de gestión, economía global, etc.
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El pensamiento económico sólo debe adaptarse al cambio de una realidad y esa puesta al día no justifica al calificar de nueva a la ciencia que la explica. |
Cuadro Nº 4. Existencia de la Nueva Economía. (Continuación)
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Algunas posiciones matizadas |
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Las tecnologías de la información han empezado a alterar significativamente cómo hacemos negocios y creamos valor económico, frecuentemente por caminos que no eran previsibles incluso hace sólo una década" (Alan Greenspan, Presidente del Federal Reserve Board de EEUU). |
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Hay la Economía con mayúsculas, la disciplina académica, y otra en minúsculas que es la realidad económica con la que nos tropezamos. La nueva economía no se escribe con mayúsculas... La nueva economía se refiere a una nueva realidad que nos toca vivir en la que asistimos a la generalización de las TIC, pero esta nueva economía se atiene a los viejos principios y a la ley de la oferta y la demanda" (José B. Terceiro, autor del libro Socied@d digit@l, 1996). |
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El término parece cuando menos interesante, aunque no esté muy claro qué quiere decir en realidad y ni siquiera haya consenso sobre si la Nueva Economía existe o si es una entelequia... Se crea o no en la existencia de la Nueva Economía, algo debe haber al respecto... Entronca con algunas ideas recientes del campo del análisis económico y está vinculada a las más innovadoras prácticas de gestión empresarial" (Blanca Sánchez-Robles, Universidad de Cantabria). |
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No se trata de construir una ciencia económica nueva, sino de obtener nuevas respuestas ante cambios sensibles en el marco de referencia, adaptando leyes y principios de actuación tradicionales que han quedado parcialmente obsoletos". (Antonio Pulido, "Crecimiento y nueva economía: realidades, esperanzas y exageraciones"). |
Fuente: n-Economía, 2004.
En nuestra opinión, la Nueva Economía existe, pues compartimos lo que indica Castells (2000) con respecto a ella. En primer lugar, este tipo de actividad y de trabajo es generalizado, es de toda la economía y son todas las empresas que están evolucionando en esta dirección. No se trata solamente de que todas utilicen Internet, sino de que se organizan entorno a la red de relaciones, que esta electrónicamente conectada y basada en la información. En segundo lugar, esta nueva economía es y será mundial, porque por competencia global, las empresas que no funcionen así serán eliminadas. La comparación con la era industrial es: producir con electricidad o sin electricidad.
Dado que vivimos en una sociedad en transición desde la clásica producción industrial a la producción basada en los servicios, ha llevado aparejada, como consecuencia del desarrollo técnico-científico, el nacimiento de nuevas tecnologías. La aplicación tecnológica de estos avances, en el campo de ciencias de la vida, ha dado nueva vigencia al término biotecnología, término que engloba el conjunto de tecnologías que utilizan el potencial de los seres vivos para la obtención de bienes y servicios.
Si bien la definición de la biotecnología no es algo sencillo, ha llegado a establecerse como convenio que ésta hace referencia al conjunto de tecnologías que utilizan "las propiedades de los seres vivos para generar productos o modificar procesos, o modificar propiedades de los organismos –microorganismos, plantas o animales- con fines específicos y determinados" (Muñoz Ruiz, 1998).
En definitiva la biotecnología es una tecnología capacitadora que hace uso de las propiedades de los seres vivos con el fin de producir y transformar alimentos, obtener sustancias y avances terapéuticos o afrontar alteraciones en el medio ambiente.
Son muchos los autores que consideran que la biotecnología, más que una tecnología revolucionaria es una tecnología evolutiva, capaz de combinar, en un mecanismo adaptativo, su base científica y técnica, para conseguir nuevos productos y/o procesos. Según Muñoz Ruiz (1998), la biotecnología:
Se trata de una tecnología ambivalente en lo que respecta al concepto de tecnología emergente, ya que en ella confluyen aplicaciones tecnológicas tan antiguas como el hombre, como es el caso de la transformación de alimentos (pan, cerveza, vino, productos lácteos)...con el empleo de las tecnologías más modernas derivadas del conocimiento de las bases de la información genética y de la capacidad para modificarla. (p. 2).
Sostiene Gutiérrez (2004), que la biotecnología, desde el punto de vista económico, tiene carácter horizontal, pues sus objetivos abarcan todos y cada uno de los tradicionales sectores en que se divide la actividad económica (sector primario, secundario y terciario).
El emergente sector biotecnológico, es un sector característico de la nueva economía, que se nutre del conocimiento adquirido por la investigación en ciencias experimentales de la vida. La incorporación de herramientas informáticas y de tecnología avanzada, la propia naturaleza multidisciplinaria del conocimiento biológico, la extensa magnitud que ha adquirido y las expectativas que ha generado, confieren a sus aplicaciones un carácter horizontal que integra al nuevo sector biotecnológico en otros muchos sectores, principalmente los de salud, agricultura, tecnología de alimentos y medio ambiente. El conocimiento de las bases genéticas de la vida así como la capacidad adquirida para modificarla de forma intencionada y dirigida mediante el empleo de técnicas de ingeniería genética, han aumentado de manera extraordinaria el potencial de estas tecnologías.
La ciencia y la tecnología ayudaron a revolucionar la agricultura del siglo XX en muchas partes del mundo. Nuestro Trabajo pone de relieve cómo los avances de la biotecnología pueden ser adaptados para beneficiar a los países en desarrollo en el siglo XXI. El aumento del potencial de rendimiento y las características deseables en productos alimenticios vegetales y animales ha sido desde hace mucho tiempo una meta de la ciencia agrícola. Esa es todavía