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Bioseguridad en el área quirúrgica




Enviado por Daniel Sanchez



    1. Generalidades
    2. Historia
    3. Clasificación de riesgo
      del personal que labora en el área
      quirúrgica
    4. Riesgo de los residuos
      gaseosos
    5. Riesgo de explosión
      o incendio
    6. Riesgos para personal
      femenino
    7. Estrés
    8. Riesgos de
      contaminación por vía
      hematológica
    9. Programa de entrenamiento y
      divulgación
    10. Precauciones
      universales
    11. Recomendaciones de la
      CLASA
    12. Quirófanos
    13. Glosario
    14. Bibliografía

    Introducción

    Durante los últimos años se ha hecho
    mucho énfasis en el termino Bioseguridad, inclusive a
    raíz de los dolorosos atentados del 11 de Septiembre del
    2001 cuando el mundo vio con horror el mas despiadado acto
    terrorista del cual se tenga conocimiento;
    entonces entró el pánico
    colectivo, pues se temió por guerras
    biológicas y fue entonces cuando la palabra Bioseguridad
    comenzó nuevamente a ponerse de moda.

    Sin embargo el personal que
    labora en el área quirúrgica de cualquier hospital,
    está expuesto constantemente a riesgos que en
    muchos textos podrían llamarse laborales o profesionales,
    pero aquí llamaremos riesgos biológicos y que
    requieren más que un tratamiento la prevención. La
    tarea tradicional del equipo de salud en la sala de operaciones fue
    la de ocuparse de la integridad del paciente. Hoy día, a
    la preocupación antes señalada se le ha agregado la
    de proteger la salud del equipo
    quirúrgico
    . Médicos tanto
    anestesiólogos como cirujanos, enfermeras, camilleros,
    camareras y hasta el mismo paciente son susceptibles a padecer de
    cualquier tipo de exposición
    de poluciones, tóxicos e incluso contaminarse con objetos
    infectados.

    GENERALIDADES

    Todas las profesiones llevan implícito un
    riesgo
    inherente a la naturaleza
    misma de la especialidad y al ambiente donde
    se desenvuelve el técnico, el profesional y el obrero. La
    medicina como
    profesión al fin y en ella específicamente, el
    personal medico y paramédico que laboran en las
    áreas quirúrgicas y quirófanos no escapan a
    esta situación y sufren en su organismo una serie de
    agresiones por parte del medio donde actúan por efecto de
    los agentes con que trabajan y de las situaciones en que
    cotidianamente se ven envueltos que producen en ellos una serie
    de modificaciones.

    A todo el conjunto de fenómenos de
    índole patológica que suele presentarse en
    Anestesiólogos, Cirujanos, Enfermeras profesionales,
    Circulantes y auxiliares, así como personal de área
    de recuperación, se ha englobado bajo la
    denominación de "Enfermedades Profesionales";
    Estas enfermedades Profesionales constituyen un aparte de lo que
    podría llamarse el riesgo a enfermarse en el ejercicio de
    alguna especialidad o profesión, Constituye quizás
    una patología sui géneris, quizás una nueva
    rama de la medicina en donde por efecto de una serie de
    situaciones, de hechos y de factores que van a actuar sobre los
    individuos, se producen modificaciones y alteraciones que
    determinan cambios leves, medianos, moderados y graves en todas
    las personas susceptibles, expuestos a ellos.

    El tema de la bioseguridad en quirófano ha
    dejado de ser una cuestión solo del paciente,
    convirtiéndose en una problemática de todo el
    equipo de salud que desempeña su función en
    sala de operaciones. Esta terrible realidad se ha agravado con la
    pandemia del SIDA y la
    diseminación de la hepatitis
    sérica (B-C-D-NANB). Ambos flagelos tienen similar modo de
    transmisión (sexual, parenteral, y de madre a hijo), y
    aunque en el marco ocupacional la posibilidad de contagio es
    mayor para el VHB, las prácticas generales que previenen
    la transmisión de la hepatitis sérica
    también funcionan para evitar la transmisión del
    VIH1. (1)

    El quirófano es un ambiente potencial y
    realmente peligroso, donde concurren una serie de artefactos
    electrónicos en medio de una mezcla de oxigeno y
    gases
    anestésicos que dan en mayor o menor grado las condiciones
    favorables para la ocurrencia de accidentes no
    solo de tipo de explosión o incendio sino también
    del tipo de quemaduras, electrocución, fibrilación,
    paro cardiaco,
    traumatismo, laceraciones y heridas. (2)

    HISTORIA

    El hombre ha
    estado
    constantemente expuesto a fuerzas físicas, compuestos
    químicos y agentes biológicos, que dependiendo de
    su naturaleza y concentración en el ambiente, pueden
    llegar a ser tóxicos. La evolución que el género
    humano tiene, se debe en parte a su gran capacidad de
    adaptación a un ambiente en constante cambio. Esta
    capacidad de adaptación está siendo desafiada en
    los últimos años por una enorme y variada cantidad
    de agentes.

    En Inglaterra, en
    1883 F.W. Hewitt reportó que el cloroformo se
    convertía en ácido clorhídrico y fosgeno,
    provocando faringitis, traqueítis y cefalea en quienes lo
    administraban.

    En 1949, H.B. Wertham en Alemania,
    reportó la presencia de depresión,
    fatiga, cefalea, anorexia,
    nauseas, pérdida de memoria y
    lesiones periodontales, en un cirujano, un anestesiólogo y
    una enfermera, con muchos años de trabajar juntos,
    utilizando éter para anestesiar a los
    pacientes.

    En 1967, en Rusia, A.I.
    Vaisman, investigando las condiciones de trabajo de 354
    anestesiólogos que utilizaban éter, halotano,
    metoxifluorano y óxido nitroso, encontró que la
    mayoría presentaba cefalea y fatiga. Por otra parte, de 31
    anestesiólogas embarazadas, 18 abortaron. Vaisman
    consideró que los abortos fueron causados por:
    inhalación crónica de anestésicos
    volátiles, tensión emocional producida por los
    problemas del
    quirófano y por trabajo excesivo.

    El 6 de mayo de 1963 en Santiago de Chile,
    explotó un cilindro de ciclopropano; murieron dos niños y
    cuatro médicos, entre ellos el Dr. Mario Torres,
    Presidente de la Sociedad
    Chilena de Anestesiología.

    En 1973, en Bolivia,
    durante la VII Asamblea de Delegados de la Clasa, se creó
    la "Comisión para el estudio de los riesgos profesionales
    del anestesiólogo", comisión integrada por un
    representante de Argentina, uno de Brasil y uno de
    México

    De 1949 a 1975 las publicaciones sobre riesgos del
    personal que trabaja en el quirófano se enfocaron a tratar
    el tema de la contaminación ambiental por residuos de
    gases anestésicos y los peligros de su inhalación
    crónica.

    De 1976 a la fecha la transmisión de
    padecimientos infecciosos se ha convertido en tópico
    predominante en la literatura; esto se ha
    debido a que los anestesiólogos del primer mundo, de donde
    procede la mayoría de las publicaciones, ya superaron la
    problemática de la
    contaminación en sus quirófanos, pues por
    ley o por
    convicción, en la mayoría de los países del
    primer mundo, a partir de 1976, las salas de operaciones se
    construyen con extractores potentes, eficientes y silenciosos,
    que recambian el volumen del
    aire, de 15 a 20
    veces por hora, y no se permite que funcionen los aparatos de
    anestesia si no tienen instalada una válvula de
    evacuación de gases al exterior o al sistema de
    extracción, ya que está perfectamente demostrado
    que con estos dos dispositivos se eliminan del ambiente el 90% de
    los vapores y gases anestésicos residuales.
    (3)

    Clasificación de
    Riesgo del personal que labora en el área
    Quirúrgica

    En Quito,
    Ecuador, en
    1975 durante la VIII Asamblea de la Clasa basados en una amplia
    bibliografía mundial,
    recolectada por la comisión, los Congresistas concluyeron
    que los Riesgos Profesionales del Personal que labora en los
    quirófanos, se dividen en cuatro grupos:
    (4)

    I. Riesgos ocasionados por la inhalación
    crónica de anestésicos volátiles
    residuales que existen en el ambiente de los
    quirófanos.

    II. Riesgos ocasionados por infecciones
    transmitidas por los pacientes al personal que los
    atiende.

    III. Riesgos ocasionados por agentes
    físicos, químicos y biológicos manejados
    en los quirófanos.

    IV. Riesgos ocasionados por la naturaleza del
    trabajo del anestesiólogo, principalmente, por el
    estrés y
    el cansancio.

    Los riesgos potenciales recopilados en la literatura
    mundial son:

    Grupo I. Por inhalación crónica de
    anestésicos:

    1. Toxicidad sobre el sistema nervioso
    central con sintomatología
    múltiple.

    2. Oncogénesis.

    3. Abortogénesis.

    4. Infertilidad.

    5. Toxicidad sobre el sistema
    hematopoyético.

    6. Hepatotoxicidad.

    7. Nefrotoxicidad.

    8. Trastornos del ritmo cardiaco.

    9. Miastenia gravis.

    10. Dermatitis.

    Grupo II. Por infecciones trasmitidas por los
    pacientes:

    1. Virales:
    a) Hepatitis B.
    b) Hepatitis C.
    c) Sida

    2. Bacterianas.

    3. Por hongos.

    Grupo III. Por agentes físicos:

    1. Por descargas eléctricas
    accidentales.
    a) De bajo voltaje.
    b) De alto voltaje.

    2. Exposición a dosis excesivas de rayos X
    (radiaciones ionizantes).

    3. Exposición a rayos láser
    (radiaciones no ionizantes)

    Grupo IV. Por la naturaleza del trabajo del
    anestesiólogo:

    1. Diferentes grados de estrés físico
    y mental.

    2. Dependencia de fármacos.

    3. Hernias de discos intervertebrales sobre todo
    lumbares.

    4. Otras lesiones de columna cervical,
    torácica y lumbar.

    Riesgo de los Residuos
    Gaseosos

    De 1949 a 1976 los numerosos estudios publicados
    sobre contaminación de los quirófanos e
    inhalación crónica de anestésicos
    volátiles, evidenciaron en el grupo laboral de los
    anestesiólogos, una mayor incidencia de cefalea, fatiga,
    irritabilidad, agresividad, alteraciones perceptivas,
    cognoscitivas y motoras, padecimientos infecciosas por la
    inmunosupresión que producen los anestésicos
    inhalados, incremento en el riesgo de presentar aborto
    espontáneo y en la incidencia de anormalidades
    congénitas en sus hijos, de mayor frecuencia en las
    anestesiólogas; mayor porcentaje de padecimientos
    hepáticos, renales y neoplásicos, sobre todo en el
    tejido linfático y reticuloendotelial, así como
    mayor incidencia de infartos cardiacos, suicidios y accidentes
    automovilísticos como causa de muerte.

    Los residuos de óxido nitroso y
    anestésicos halogenados, en ausencia de sistemas de
    evacuación y extracción, pueden alcanzar
    concentraciones de 3000 y 50 p.p.m. respectivamente o
    más.

    El NIOSH (Instituto Nacional de Salud y Seguridad
    Ocupacional de USA) recomienda como límites
    superiores en el ambiente de los quirófanos, 25 p.p.m. de
    óxido nitroso y 2 p.p.m. para los anestésicos
    halogenados.

    Estas recomendaciones sólo son alcanzables con
    una máquina de anestesia absolutamente hermética,
    con un buen extractor que recambie el volumen del
    quirófano 20 veces por hora, y una válvula de
    evacuación efectiva.

    Con el fin de evitar la contaminación del
    quirófano, se recomienda en la bibliografía, como
    procedimientos
    sencillos y muy efectivos los siguientes:

    1. Incrementar los procedimientos de anestesia
    intravenosa total clásica.

    2. Incrementar los procedimientos de anestesia
    intravenosa total multimodal, empleando aines,
    morfínicos, hipnóticos y amnésicos en
    infusión y bloqueos locales o locorregionales, con
    anestésicos tipo lidocaína o
    bupivacaína.

    3. Incrementar el número de procedimientos
    por bloqueos regionales.

    4. Administrar los anestésicos halogenados,
    en circuito cerrado, con flujos bajos de oxígeno y con potencialización a
    base de clonidina, morfínicos, aines y bloqueos
    locorregionales, con el fin de aumentar el umbral al dolor y
    disminuir el porcentaje inhalado y por tanto la
    contaminación.

    5. No utilizar circuitos
    semicerrados tipo Bain y similares por ser extraordinariamente
    contaminantes.

    "El anestesiólogo que utiliza sistema Bain es
    como el fumador empedernido que por su gusto fuma y se intoxica,
    pero también obliga a intoxicarse por tabaquismo pasivo
    a todos los que lo rodean. Así el anestesiólogo
    adicto al Bain, vaporiza y tira al ambiente del quirófano,
    de 10 a 25 ml de anestésico halogenado por hora y varios
    litros de óxido nitroso en una jornada. El los inhala
    crónicamente por gusto, por irresponsabilidad o por
    adicción; pero las enfermeras del quirófano, los
    cirujanos, los técnicos, auxiliares, estudiantes y
    personal de limpieza se intoxican crónicamente, sin
    quererlo."

    Un ml de anestésico volátil produce 200
    ml de vapor. Si este ml de anestésico líquido es
    derramado en una habitación cerrada de 6x6x2.70 metros,
    tamaño aproximado de un quirófano, generará
    una concentración de vapor aproximadamente de 2 p.p.m.
    Considerando entonces que 20 ml de halotano líquido
    vaporizados por hora en un quirófano estándar, nos
    dará aproximadamente 4000 ml de vapor o sea una
    concentración de vapor de 40 p.p.m. por hora: 3 litros de
    óxido nitroso por minuto son 180 l por hora y 1080 l en 6
    horas. Un porcentaje altísimo de estos anestésicos,
    se quedan en el ambiente del quirófano, los corredores
    adyacentes y posteriormente en la sala de recuperación.
    (5)

    RIESGO DE
    EXPLOSIÓN O INCENDIO

    El anestesiólogo, Cirujano, enfermera,
    instrumentistas, ayudantes y circulantes, y en fin todas las
    personas que de una manera u otra están en contacto en
    forma directa o indirecta con el quirófano, están
    expuestas a sufrir alteraciones en su organismo por efecto de los
    accidentes simples o complejos que suelen ocurrir en esta
    área. Uno de los mas graves incidentes que pueden
    afectarlo es la explosión o incendio. La anestesia puede
    acompañarse de incendios y
    explosiones debido a que algunos anestésicos generales
    inhalatorios son inflamables y no es fácil eliminar de los
    quirófanos toas las posibles causas de ignición. En
    el campo tecnológico de la anestesia, entendemos por
    combustión a una reacción química
    exotérmica entre un material combustible y un agente
    oxidante o comburente. Dentro de las posibilidades, el oxidante
    no es otra cosa que el oxigeno o cualquier compuesto que contenga
    oxigeno y sea capaz de liberarlo en determinadas condiciones. Por
    su parte, el combustible puede ser Sólido (Sustancias
    orgánicas, textiles, caucho,
    plásticos,
    madera),
    Liquido (Alcohol,
    Benceno, Acetona, Éter) o gaseoso (gas de alumbrado,
    oxido de etileno, Ciclopropano)

    RIESGOS PARA
    PERSONAL FEMENINO

    Askrog en Dinamarca, encontró que el personal
    femenino, antes de laborar en el departamento de anestesia,
    tenía 10% de abortos espontáneos. La cifra se
    elevó en 21% cuando este personal fue cambiado a trabajar
    en los quirófanos. Cohen y col. en USA, hicieron una
    revisión retrospectiva de cinco años sobre abortos
    espontáneos en el personal de hospital. Encontraron que
    las anestesiólogas tuvieron 37.18% de abortos y las
    doctoras no anestesiólogas 10.3%. Las enfermeras de
    quirófano 29.7% de abortos y las enfermeras que trabajaban
    fuera del quirófano 8.8%. Jenkins y Corbett publicaron que
    los factores responsables de aborto espontáneo en el
    personal de quirófano son:

    1. Inhalación crónica de
    anestésicos volátiles.

    2. Exposición a rayos X.

    3. Absorción crónica de medicamentos
    inyectables por piel y
    mucosas.

    4. Absorción crónica por piel y
    mucosas, de substancias utilizadas para asepsia, antisepsia y
    curaciones.

    5. Inhalación crónica de medicamentos
    y substancias aplicados en aerosoles.

    6. Estrés de los
    quirófanos.

    7. Fatiga por exceso de trabajo.

    8. Los factores mencionados producen
    disminución de la inmunidad que propicia virosis
    subclínicas frecuentes e infecciones por hongos y
    bacterias.

    ESTRÉS

    Cohen y col. en USA, efectuaron un estudio nacional
    en 73496 personas; 49585, eran miembros del personal de
    quirófanos, expuestos a inhalación crónica
    de anestésicos volátiles y 23911 laboraban fuera
    del quirófano y no expuestos a anestésicos. Los
    investigadores encontraron 6.9% de anormalidades
    congénitas en hijos de personal de quirófanos y
    sólo 3% de personal de fuera de los quirófanos. En
    1968, Bruce publicó un estudio sobre la causa de muerte en
    anestesiólogos de la ASA, en un periodo de 20 años
    retrospectivos, encontrando alta incidencia de infartos cardiacos
    y de suicidios. En 1974 Bruce repitió el estudio en un
    periodo de diez años retrospectivos, encontrando 46% de
    muertes por infartos del miocardio, en anestesiólogos de
    la ASA. Este porciento es similar al del grupo de altos
    ejecutivos con gran estrés, de los EE.UU. El 9% de causa
    de muerte correspondió a suicidios. En 1981 Aldrete
    reportó que el porcentaje de muerte por infarto del
    miocardio en anestesiólogos de la ASA, en el lustro de
    1975 a 1980, seguía siendo del 46%, pero el suicidio como
    causa de muerte aumentó del 9 al 21% en cinco años.
    Jenckis y Bruce, publicaron que las inhalaciones crónicas
    en dosis bajas de halotano, enflurano y óxido nitroso,
    afectan al sistema nervios central y producen en los
    anestesiólogos uno o varios de los síntomas
    siguientes: cefalea, somnolencia, astenia, apatía, mareos,
    cambios de conducta,
    irritabilidad, impaciencia, agresividad, disminución de
    la memoria,
    depresión moderada a severa y en ocasiones,
    síndrome depresivo grave con tendencia al suicidio.
    (6)

    La Asamblea de Delegados de la CLASA, tomó los
    siguientes acuerdos:

    1. Considerar la anestesiología como una
    especialidad de alto riesgo.

    2. Crear una Comisión Latinoamericana
    permanente que se ocupe del estudio del riesgo
    profesional.

    3. Que todas las revistas de anestesiología
    publiquen temas relacionados con el riesgo profesional del
    anestesiólogo.

    4. Que en todos los Congresos de
    Anestesiología de Latinoamérica sean locales, nacionales e
    internacionales, se incluyan temas que traten el riesgo
    profesional del anestesiólogo y que estas conferencias
    se expongan en sesiones plenarias, no en aulas chicas; esto con
    el fin de que las escuchen la mayor parte de los asistentes al
    congreso para concienciar al gremio sobre el
    problema.

    RIESGOS DE
    CONTAMINACIÓN POR VÍA
    HEMATOLÓGICA

    Hepatitis
    B:
    Esta infección es la más
    importante a la que el anestesiólogo y las enfermeras
    están expuestos ocupacionalmente; por ello deben conocerse
    las medidas de seguridad para manejar las secreciones de los
    pacientes y la necesidad de emplear guantes de látex
    durante la intubación, extubación,
    colocación de sondas nasogástricas, etc. Es
    necesario que todo el personal que labora en los
    quirófanos, se vacune contra el virus de la
    hepatitis B.

    Hepatitis C: Su principal vía de
    transmisión es por transfusión. En el personal de
    quirófanos, por punción accidental o por
    contaminación con sangre. Una de
    las principales complicaciones de la hepatitis C es la hepatitis
    crónica. Si esta complicación se presenta, el 20%
    progresa a cirrosis y puede desarrollarse un estado de portador
    crónico siendo su sangre potencialmente
    infectante.

    SIDA: Algunas comunicaciones
    estiman que a nivel mundial, 5000 personas se contagian
    diariamente del SIDA. La OMS pronostica que para el año
    2000, 4 millones de habitantes del mundo estarán
    infectados del SIDA. Los portadores de VIH asintomático,
    constituyen una amenaza de infección para el personal de
    salas de urgencias, salas de terapia intensiva y
    quirófanos. Aún cuando el riesgo de
    transmisión ocupacional del SIDA sea bajo, si es comparado
    con la facilidad de la infección de la hepatitis B y la
    hepatitis C, si se contrae el SIDA, el
    pronóstico en general es considerado como fatal. El
    anestesiólogo y las enfermeras están dentro del
    grupo de riesgo, ya que el VIH, se encuentra en los fluidos
    corporales con los que constantemente están en contacto.
    Debemos tener en mente, que el SIDA, la hepatitis B y la
    hepatitis C, se contagian por la sangre del portador
    asintomático o el enfermo y que la posibilidad de tener
    contacto con la sangre, por el personal de anestesia, va del 8%
    cuando se aplica una inyección intramuscular, al 87% para
    la colocación de un catéter venoso central. Este
    dato es notable sobre todo si se relaciona con este otro: el 98%
    de los contactos con sangre son evitables mediante el uso de
    guantes desechables durante nuestro trabajo. Los primeros casos
    de SIDA (Síndrome de inmunodeficiencia adquirida) fueron
    descriptos en la ciudad de Los Ángeles
    (EEUU), en 1981. La enfermedad fue extendiéndose al resto
    del mundo en forma de pandemia, siendo actualmente por su
    extensión y en número de casos un problema
    jerárquico de la Salud en todas las naciones, esto hace
    que el equipo quirúrgico tenga que afrontar con mayor
    frecuencia la atención de pacientes infectados. El SIDA
    es el estadio evolutivo final de la infección por el virus
    de la inmunodeficiencia humana (VIH), constituyendo una
    enfermedad en la que se asocia un deterioro profundo de la
    inmunidad celular a una serie de infecciones oportunistas y/o
    neoplasmas. El cirujano tiene un limitado pero importante rol en
    el tratamiento de dichos pacientes, debiendo comprender las
    precauciones que deben ser tomadas por los miembros del equipo
    quirúrgico para minimizar el riesgo de contraer VIH a
    través de la exposición ocupacional. Además
    el personal necesita saber acerca de la posibilidad de
    transmisión por el mecanismo transfusional, dado que los
    pacientes deben conocer el riesgo que involucra en aceptar una
    transfusión de sangre.
    También el cirujano tiene que conocer el espectro de
    patologías que producen síntomas en el abdomen
    agudo y debe definir cuando está indicado realizar una
    intervención en los estados Avanzados del Sida.
    (7)

    PROGRAMA DE
    ENTRENAMIENTO
    Y DIVULGACIÓN

    Entrenamiento del personal sobre causas potenciales de
    accidentes en el trabajo y
    sustancias peligrosas:

    La educación y
    entrenamiento del personal representa un importante componente de
    cualquier programa de
    seguridad y salud
    ocupacional, por lo que éste aspecto debe formar parte
    del mismo. Los empleados deben recibir información precisa y clara referente a los
    riesgos que pueden encontrar en el curso de su trabajo y las
    acciones
    necesarias para resolverlos. Este entrenamiento debe ser
    dinámico y amoldarse a las circunstancias que se
    presenten, tales como la introducción de nuevas técnicas,
    equipos o reactivos.

    El programa de educación continuada en
    Bioseguridad, debe tener presente los siguientes aspectos
    básicos:

    • Proveer información a cerca de potenciales
      peligros en el trabajo.
    • Instruir al trabajador en el manejo seguro de
      equipos, muestras de pacientes, sustancias químicas y
      radiactivas.
    • Ofrecer información respecto a procedimientos
      de emergencia, incluido fuego y evacuación del
      área de trabajo.
    • Familiarizar al empleado con los procedimientos de
      seguridad de la institución.
    • Motivar al empleado en la práctica de
      procedimientos seguros de
      trabajo.

    Causas potenciales de accidentes de trabajo:
    Con el objeto de ayudar en forma de refrescamiento sobre las
    posibles fuentes de
    accidentes laborales con lo cual se podrían disminuir los
    riegos, se presentan algunas fuentes potenciales de
    accidentes:

    Divulgación
    de las
    normas de
    bioseguridad:

    Resulta muy difícil mantener un alto nivel de
    interés
    y alerta en materia de
    seguridad por un largo periodo de tiempo. Debido
    a esto la divulgación y refrescamiento de las regulaciones
    de seguridad se hacen imprescindibles. El supervisor de seguridad
    debe mantener su equipo trabajando continuamente para mantener el
    interés en la seguridad
    Muchas condiciones peligrosas y acciones inseguras, no siempre
    pueden ser anticipadas. En estos casos cada empleado debe
    utilizar su propia imaginación, sentido común y
    autodisciplina, para protegerse y proteger a sus
    compañeros. Algún estímulo al trabajo seguro
    del personal, puede en muchos casos ayudar a mantener la guardia
    en alto.

    Manual de Bioseguridad:

    El más importante de todos los documentos en
    materia de seguridad, lo constituye el propio manual de
    Bioseguridad, es por esta razón que debe ser creado
    según las necesidades del área. Es obvio entonces
    que el mismo debe ser repasado con alguna frecuencia por todo el
    personal. Para estos casos, la lectura y
    discusión en cada sección del área
    quirúrgica parece la mejor opción. Su evaluación
    puede ser de gran ayuda en la actualización
    periódica del manual con la participación y
    experiencia de todo el personal.

    Advertencias:
    Una forma práctica de
    recordar las medidas de seguridad en el área
    quirúrgica, lo constituyen las advertencias, precauciones,
    póster y cualquier ayuda visual que pueda lograr los
    objetivos
    deseados. Estos avisos deben ser confeccionados en cartoncillo,
    con colores vivos y
    colocados en sitios estratégicos según las labores
    que allí se realicen.
    Sería responsabilidad del Comité de Bioseguridad
    la consecución del patrocinio para la elaboración
    de las advertencias, en cuyo caso la institución puede
    facilitar su elaboración.

    Flujogramas del procedimiento a
    seguir en caso de accidentes:
    El Comité de Bioseguridad elaborará un flujogramas de
    los procedimientos a seguir en caso de accidentes en el
    área, los cuales ayudarán a orientar al personal en
    forma rápida sobre los pasos a seguir en una emergencia.
    Estos flujogramas estarán adecuadamente colocados en el
    área quirúrgica y lo quirófanos para
    facilitar su utilización.
    PRECAUCIONES UNIVERSALES

    1. Uso de precauciones de
    barrera: empleo de
    guantes, batas, mascarillas y protectores para los
    ojos.

    2. Lavado de manos y de otras partes inmediatamente
    después de la contaminación con secreciones
    bucales, nasales, lágrimas, orina, sangre y otros fluidos
    del paciente.

    3. Prevenir lesiones que causan agujas, bisturís,
    tijeras, láminas de tapones de sueros, ampolletas rotas, y
    otros objetos cortantes.

    Se deberán disponer de contenedores adecuados
    para todos los objetos que puedan ocasionar lesiones en la
    piel.

    4. El personal de quirófanos con cortaduras en
    las manos o antebrazos o lesiones exudativas en estas partes,
    deberán evitar el contacto directo con los pacientes,
    hasta que sanen completamente.

    5. Las áreas del quirófano contaminadas
    con sangre o líquidos corporales, deberán limpiarse
    y descontaminarse con hipoclorito de sodio al 10% u otro
    desinfectante con características bactericidas y
    viricidas.

    6. Utilizar técnicas que produzcan un alto nivel
    de desinfección, para esterilizar equipo que haya estado
    en contacto con membranas mucosas de los pacientes, por ejemplo,
    hojas de laringoscopio.

    7. Una recomendación importante, es que los
    anestesiólogos, los residentes de anestesia y las
    enfermeras de quirófano se vacunen contra la hepatitis
    B.

    RECOMENDACIONES DE LA CLASA

    La CLASA recomienda a los anestesiólogos lo
    siguiente:

    1. Revise la máquina de anestesia al iniciar
    sus labores. El aparato debe ser hermético y tener
    válvula para drenar fuera del quirófano los
    anestésicos excedentes.

    2. Emplee flujos bajos. Preferentemente menores de 2
    litros; utilice siempre oxímetro.

    3. En todos los circuitos pediátricos coloque
    el dispositivo adecuado para expulsar fuera del quirófano
    los anestésicos excedentes.

    4. Utilice lo menos posible el circuito semicerrado.
    Si no puede evitar su empleo adáptele una válvula
    de evacuación.

    5. Emplee con mayor frecuencia los bloqueos
    anestésicos nerviosos.

    6. Emplee con mayor frecuencia las técnicas de
    anestesia intravenosa total, clásica o
    multimodal.

    7. Los anestésicos halogenados, úselos
    con flujos bajos y con válvula de evacuación.
    Utilice oxímetro.

    8. Potencialice sus anestesias inhaladas, con
    clonidina, AINES, morfínicos y bloqueos nerviosos
    locales.

    9. Haga las gestiones necesarias (preferiblemente en
    grupo) para que se instale en los quirófanos extractores
    que recambien el volumen del aire ambiente 20 veces cada
    hora.

    10. Evite que el personal femenino trabaje en los
    quirófanos los primeros tres meses del embarazo.

    11. Cuando en el quirófano sean usados los
    rayos X protéjase con delantal de plomo.

    12. Si se usa el rayo láser protéjase
    con lentes especiales.

    13. Exija dotación de equipo anestésico
    de buena calidad y
    completo, incluyendo circuitos circulares cerrados para
    niños y recién nacidos.

    14. Exija que su quirófano cuente con
    oxímetro, monitor
    electrónico de presión
    arterial, capnógrafo y electrocardioscopio.

    15. Concientice a los residentes de
    anestesiología para que lleven a la práctica estas
    recomendaciones.

    QUIRÓFANOS

    Diseño y construcción

    El tamaño mínimo recomendado para los
    quirófanos suele ser de 6 x 6 m., que debe ser de 7 x 7
    cuando la sala se va a utilizar para cirugía cardiaca o
    neurocirugía, los cuales requieren equipo adicional. La
    altura del techo debe ser, por lo menos, de 3 m., que permite la
    colocación de lámparas, microscopios, y si se
    coloca aparato de rayos x precisa una altura adicional de 60 CMS.
    El piso debe ser liso, sólido y fácil de limpiar.
    Por otro lado, debe existir un área de preoperatorio para
    la preparación del paciente. Esta sala, la sala de
    despertar así como las salas de Reanimación y/o UCI
    deben estar próximas entre sí y bien
    comunicadas.

    Circulación área
    quirúrgica

    En la actualidad existe el concepto de
    construir una zona limpia y una zona contaminada, dentro del
    área quirúrgica. Tradicionalmente se ha venido
    construyendo un corredor periférico o un acceso a un
    área de distribución estéril alrededor de
    cada sala de cirugía. Aunque este concepto resulta
    lógico en teoría,
    no se ha demostrado una modificación de las tasas de
    infección de heridas operatorias, en los distintos
    estudios que se han realizado en este sentido. Posiblemente esto
    se debe a que el enfermo y el personal son las principales causas
    de infección operatoria. Por otro lado, no se suele
    respetar el sentido de la circulación del quirófano
    y además el grado de dispersión de bacterias suele
    ser bajo.

    Temperatura y humedad

    La temperatura
    del quirófano debe ser de 18º a 21º, aunque se
    necesitan temperaturas mayores durante la cirugía
    pediátrica y en pacientes quemados. La humedad suele
    mantenerse entre 50 y 60%. La humedad superior produce
    condensación mientras que la humedad menor favorece la
    electricidad
    estática.

    Ventilación

    El objetivo que
    se pretende alcanzar con la ventilación de los
    quirófanos es la disminución en la
    concentración de partículas y bacterias. Estas
    concentraciones bajas se alcanzan cambiando el aire del
    quirófano de 20 a 25 veces hora y haciendo pasar el aire
    por filtros de alta eficacia para
    partículas en el aire, los cuales eliminan cerca del 100%
    de las partículas mayores 0.3 u de diámetro. De
    esta forma quedan eliminadas la mayor parte de las bacterias y
    hongos aunque no los virus, que tienen tamaños menores.
    Utilizando estos métodos
    útiles de ventilación se consigue mantener una
    concentración de partículas de 3 – 15 por metro
    cúbico, aunque en diversos estudios realizados, la mayor
    parte de los quirófanos mantienen unas concentraciones de
    partículas de 45 – 60 por m3. Se han realizado
    intentos de reducir el riesgo de infección en el
    quirófano. Con este fin, se han introducido el aire ultra
    limpio y el flujo laminar con los que se han obtenido resultados
    dispares, pues mientras algunos autores afirman que con estas
    tecnologías han disminuido los porcentajes de infecciones,
    como por ejemplo, en cirugía ortopédica, otros
    afirman que es suficiente la renovación habitual con
    buenas medidas antisépticas globales para mantener unos
    índices de infecciones aceptables. Otro aspecto
    interesante es mantener una presión de quirófano
    positiva con el fin de evitar la entrada de aire desde los
    pasillos, sino que el aire de quirófano salga hacia los
    pasillos cuando se abren las puertas de los mismos.

    Ropa y protectores quirúrgicos

    La ropa quirúrgica y los campos colocados entre
    las áreas estériles y no estériles del campo
    quirúrgico y el personal, actúan como barreras y
    protegen de esta forma contra la transmisión de bacterias
    de un área a otra. La característica más
    importante que debe tener la ropa quirúrgica es su
    impermeabilidad a la humedad, ya que el efecto capilar de un
    paño o uniforme mojado transmitirá bacterias de un
    lado a otro del material. Los uniformes quirúrgicos,
    cuando son reutilizables, deben ser de algodón
    con una densidad de
    tejido entre 420 y 810 hilos / metro. Además, para que se
    comporten como barrera a la humedad hay que tratarlos con una
    sustancia impermeabilizante. Hoy se utilizan como alternativa
    batas desechables fabricadas con fibra de celulosa
    procesada y tratada, ya que las batas fabricadas con 810
    hilos/m., son eficaces como barrera pero tienen el inconveniente
    de la pérdida de dicho efecto cuando se ha lavado
    más de 75 veces. Por ello, sería conveniente
    utilizar batas desechables como mínimo en intervenciones
    de alto riesgo. Los guantes quirúrgicos protegen a los
    cirujanos de los líquidos contaminados del paciente y al
    paciente de las manos del cirujano. No obstante, diversos
    estudios han encontrado que hasta en un 15% de los casos se
    rompen los guantes durante la intervención o presentan
    orificios al final de la misma, aunque no parece que sea causa de
    aumento de las infecciones. La mascarilla se debe utilizar porque
    un porcentaje importante del personal de quirófano son
    portadores de gérmenes altamente patógenos en los
    orificios nasales o en la boca. Hay estudios contrapuestos cuando
    se ha intentado demostrar el efecto de la mascarilla. Mientras
    algunos encuentran disminución de infecciones con la
    utilización de mascarilla, otros han encontrado resultados
    similares utilizando o no mascarilla aunque estos últimos
    estudios se han realizado en intervenciones de corta
    duración. La colocación de las botas
    quirúrgicas y alfombras adherentes a la entrada de los
    quirófanos no han demostrado utilidad en la
    disminución de las infecciones
    quirúrgicas.

    Lavado de manos

    El objetivo fundamental del lavado de manos del personal
    sanitario es reducir la flora residente y la flora contaminante
    de manos y antebrazos. En la actualidad, diversos estudios
    comparativos han demostrado que su duración debe estar
    comprendida entre los 3 y 5 minutos. Se recomienda que se realice
    en 2 ó 3 veces, enjuagándose cada vez, con el fin
    de retirar el jabón contaminado. Se suele realizar con
    cepillos que llevan incorporado yodopovidona o clorhexidina. Se
    recomienda incidir sobre dedos, pliegues, uñas.

    6.-
    Glosario

    Bioseguridad.- Es el conjunto de medidas
    preventivas que tienen como objeto proteger la salud y seguridad
    personal de los profesionales de salud y pacientes frente a los
    diferentes riesgos producidos por agentes biológicos,
    físicos, químicos y mecánicos

    CLASA: Confederación Latinoamericana de
    Sociedades de
    Anestesiología

    Explosión: Es una combustión
    virtualmente instantánea con producción de alta temperatura, de
    luminosidad y de una onda de alta presión u onda explosiva
    que se debe a la expansión violenta de los gases
    resultantes de la oxidación.

    Incendio: Es una combustión rápida
    que desarrolla alta temperatura y luminosidad en forma de llamas
    y se propaga con rapidez pero sin producir detonación u
    onda explosiva

    p.p.m.: Parte por Millón. Unidad de medida
    de residuos
    gaseosos.

    BIBLIOGRAFIA

    1. Dr. Pedro
      Barbieri Bioseguridad En Quirófano. REV ARG.
      ANEST. 1995; 53: 3: 147-160
    2. AGUILERA LEZAMA CESAR y RAFAEL FELIPE PARRA
      Accidentes en Quirófano en AGUILERA LEZAMA CESAR
      y RAFAEL FELIPE PARRA Riesgo a la salud en el personal del
      Área Quirúrgica.
      Publicaciones
      Científicas de la Sociedad Venezolana de
      Anestesiología. Caracas 1976. Pág. 69-80
    3. Rodolfo Vega Ramos Riesgos profesionales del
      anestesiólogo y del personal de quirófano.

      PROGRAMA DE ACTUALIZACION CONTINUA PARA ANESTESIÓLOGOS
      Tomo A-1 Pág. 65-69. 1997
    4. Cohen EN y col. Enfermedades ocupacionales entre el
      personal que trabaja en los quirófanos. Rev. Col Anest
      Junio, 1975.
    5. De Lille Fuentes R. Contaminación ambiental en
      salas de operaciones y su consecuencia para el
      anestesiólogo y personal que labora en ellas. Rev Mex
      Anest 1985; 8: abril-junio
    6. PETER G. DUNCAN, MD. Risks and Benefits of The
      Practice of Anesthesia
      IARS 2000 Review Course
      Lectures
    7. Isabel Almeida. Monográfico: Sida y
      Cirugía.
      Clínica Quirúrgica 1. febrero
      2001. www.sitiomedico.com.uy

     

    Dr. Daniel J. Sánchez Silva

    Anestesiólogo – Medicina
    Crítica

    Hospital Vargas de Caracas -Venezuela

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