Abordaje, Intervención y Prevención en las Escuelas
"Aquel docente concientizado de la relevancia de su rol y formado como agente de cambio, forma niños y niñas para el cambio de la ideología del maltrato".
El objetivo principal de esta ponencia es proporcionar información básica sobre el maltrato infantil, su abordaje, intervención y prevención, y a su vez comprometer a todos los actores del proceso educativo en la definición de estrategias de trabajo que apoyen, faciliten y dinamicen una mejor convivencia. En relación al abordaje, de tan complejo problema y en el entendido de ser útiles en la tarea de prevención, adoptamos una definición y varias categorías analíticas que comprenden el maltrato a los niños. En cuanto a la intervención enfatizamos que para actuar con absoluta responsabilidad, seriedad y compromiso es fundamental el inhibir cualquier impulso de intervención antes de recibir asesoramiento por profesionales o docentes capacitados. Y con relación a la prevención, analizamos los niveles de prevención (primaria, secundaria, terciaria), las redes comunitarias, la importancia de la responsabilidad ciudadana, los proyectos locales de prevención y el rol de los agentes de cambio (maestros y maestras de nivel primario). El desglose de estas dimensiones de la problemática abordada nos llevarán al eje central de nuestra pretensión, constituido por la explicitación de la problemática del maltrato en todas sus formas, que sin duda permitirán un rápido y adecuado tratamiento y/o prevención de los casos detectados en el ámbito escolar.
Ahora bien, antes de profundizar en el tema, es importante que señalemos que en relación al maltrato infantil existen ciertos mitos o creencias que se basan en la consideración de que:
Los mitos y creencias acerca del maltrato infantil dificultan el avance en la resolución del problema, ya que su deconstrucción resulta una tarea compleja para la comunidad que los sostiene, haciéndose de esta manera más difícil la generación de acciones tendientes a modificar la situación de base. En este sentido, Rostad presenta el siguiente esquema relacionado con el ocultamiento de los casos, a partir del gráfico que denomina efecto iceberg.
EFECTO ICEBERG DEL MALTRATO INFANTIL
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El iceberg de Rostad nos muestra claramente como en su base, que corresponde el mayor número, identificamos los casos que son conocidos por la víctima, el agresor o incluso algún otro miembro de la familia, pero no se derivan. Opuestamente el número de casos que corresponde al vértice del iceberg, que es el menor, se refiere a los casos que se denuncian judicialmente.
El maltrato infantil aún hoy sigue siendo un problema que se genera en el ámbito privado y que si bien ha pasado al ámbito público, no se han tomado las decisiones adecuadas para resolverlo.
Por otro lado, también, existe una serie de limitaciones que influyen en la respuesta que el ámbito educativo puede brindar al problema del maltrato infantil, y que podrían salvarse teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
Ciertamente, las razones por las cuales el fenómeno de la violencia aparece oculto son porque se interrelacionan una cantidad de mitos y limitaciones respecto de este tema.
Capítulo Uno:
"Estoy convencido que la manera en que tratamos a los animales es un muy buen indicador de la compasión que somos capaces de sentir por la niñez, futuros líderes de nuestro país, y este sentimiento, a su vez, permitirnos comprender a la humanidad toda".
Para poder abordar tan complejo problema, y en el entendido de ser útiles en la tarea de prevención, es urgente y necesario adoptar una definición y varias categorías analíticas que faciliten la clara comprensión del fenómeno. Entonces, es primordial determinar lo que entendemos por maltrato infantil; es así que lo podemos definir como "cualquier daño físico o psicológico producido de forma no accidental ocasionado por sus padres o cuidadores que ocurre como resultado de acciones físicas, sexuales o emocionales de acción u omisión y que amenazan el desarrollo normal tanto físico, psicológico y emocional del niño" (Martínez y De Paul, 1993).
Definir y conceptuar la palabra maltrato es difícil, eso lo tenemos claro, y este es en parte, porque estamos tratando con conductas que caen dentro del complejo campo de las relaciones personales y las que se suponen deberían ser de afecto, respeto y bienestar (Infante, 1997). Porque, también, estamos hablando de diferentes clases de malos tratos, cada uno de los cuales es distinto de los demás y, a su vez, presenta características diferenciadas. Por ello, el maltrato puede abordarse desde diferentes perspectivas:
Las investigaciones realizadas en los últimos treinta años han permitido identificar los factores de riesgo y los procesos relevantes en la dinámica del maltrato infantil. En efecto, el maltrato infantil no se explica sólo en función del ambiente sociocultural, de las características de los padres y de las situaciones estresantes concretas que lo desencadenan, sino también en función de las características del propio niño (Véase Cuadro 1). De esta dinámica, se crea un verdadero círculo vicioso de influencias mutuas entre factores que se potencian entre sí. Por lo tanto, esto explica que, a mayor cantidad de factores de riesgo mayor probabilidad de desencadenamiento del maltrato.
Cuadro 1
Factores de riesgo del maltrato infantil
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MODELO SOCIOINTERACCIONAL (Belsky 1980) |
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Desarrollo Ontogenético |
Microsistema (FAMILIA) |
Exosistema (SOCIEDAD) |
Macrosistema (CULTURA) |
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PADRE/MADRE Problemas psicopatológicos, depresión, alcoholismo, drogodependencias. Falta de capacidad empática Poca tolerancia al estrés Estrategias de coping inadecuadas |
TRABAJO Desempleo - falta de dinero - destronamiento - autoestima - estrés marital Insatisfacción laboral Tensión en el trabajo |
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NIÑO |
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INTERACCIÓN MADRE-PADRE-NIÑO |
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VECINDAD |
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CONFLICTO MARITAL |
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CLASE SOCIAL |
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Nº de miembros en la familia |
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Hijos no deseados |
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Como podemos observar, Belsky, desde una perspectiva ecológica, propone que no nos podemos limitar a una sola causa del maltrato infantil, sino que debemos contemplar diferentes aspectos relacionados con el desarrollo del individuo en cuanto a su historia personal, su microsistema (características y relaciones familiares), su exosistema (trabajo, clase social y vecindad) y su macrosistema considerando las características culturales. Por consiguiente, la respuesta de abuso seria una consecuencia tanto de la propia historia de la infancia de los padres, como de los valores y prácticas de crianza infantil que caracterizan a la sociedad o subcultura en la cual el individuo, la familia y la comunidad se encuentran inmersos.
Ahora bien, en el siguiente cuadro vamos a ver las diferentes formas en que pueden ser maltratado los niños. El esquema se basa en las subdivisiones: activo/pasivo y físico/emocional. El maltrato activo se debe a cualquier tipo de intervención de la persona que maltrata provocando un daño físico o emocional. El maltrato pasivo es aquel que se produce cuando se dejan de atender las necesidades básicas de los niños.
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MALTRATO INFANTIL |
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FISICO - Maltrato prenatal - Explotación laboral - Mendicidad - Corrupción - Síndrome del bebé zarandeado - Síndrome de Münchhausen por poderes |
Activo |
Pasivo |
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- Maltrato físico - Abuso sexual |
- Abandono físico o negligencia
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EMOCIONAL |
- Maltrato emocional |
- Abandono emocional |
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OTRAS FORMAS DE MALTRATO |
- Maltrato institucional En el campo de los Servicios Sociales En el campo de la Educación En el campo de la Salud En el campo de la Justicia |
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A continuación, vamos a definir cada uno de los tipos de maltrato infantil señalados, aludiendo a las distintas formas que presentan, sus indicadores y a los posibles efectos que pueden producir en los niños:
EN EL NIÑO/A:
EN LA FAMILIA:
EN LOS PADRES E HIJOS:
SIGNOS DE ABUSO FÍSICO
Considere la posibilidad de maltrato físico en el niño cuando estén presentes:
Considere la posibilidad de abuso físico cuando los padres o tutores:
SIGNOS DE NEGLIGENCIA
Considere la posibilidad de negligencia o abandono cuando el niño:
Considere la posibilidad de negligencia o abandono cuando sus padres o mayores a cargo:
SIGNOS DE ABUSO SEXUAL
Es necesario remarcar que el grado de afectación o impacto sobre la niña/o depende de varios factores como quien perpetró el abuso, la cronicidad del hecho, la utilización de fuerza, la personalidad particular de la niña/o abusada/o, su edad o sexo, etc. Es por ello que la niña/o abusada/o puede responder de variadas formas. Teniendo en cuenta ello, considere la posibilidad de abuso sexual cuando el niño/a:
Considere la posibilidad de abuso sexual cuando los padres o tutores:
Ninguno de estos signos por si solo demuestra o prueba que el maltrato físico esta presente en la casa de este niño. Alguno de estos signos suelen hallarse en algún momento, en algún niño o familiar. Cuando los mismos aparecen en forma repetida o se combinan entre sí, es necesario que el docente considere la posibilidad que este niño este sufriendo algún tipo de maltrato e intente algún acercamiento más intimo con él y su situación.
SIGNOS DE MALTRATO EMOCIONAL
Considere la posibilidad de maltrato emocional cuando el niño/a:
Considere la posibilidad de maltrato emocional cuando sus padres o tutores:
Cuando una persona fue maltratada durante la infancia, en su vida de adulto persisten las consecuencias de esos malos tratos. Entre los efectos de las experiencias vividas se incluyen normalmente algunos de los siguientes:
Muchos de los adultos que se enfrentan a estos problemas no saben que la causa de estos puede ser el trato que sufrieron en la infancia. Algunos han quedado bloqueados y no recuerdan las situaciones de malos tratos, otros sí la recuerdan pero, sin embargo, no admiten su existencia ni las consecuencias que tienen todavía en sus vidas.
Capítulo Dos:
"A la pregunta de mis estudiantes: ¿por qué se produce el maltrato?, la respuesta que suelo dar es por la incapacidad de comunicarse adecuadamente. En nuestra sociedad se "habla a golpes", en vez de conversar y entender las necesidades, capacidades y potencialidades de los otros".
La escuela, por el rol fundamental e indelegable que desempeña en la vida infantil, es el lugar privilegiado para promover la defensa y la vigencia de los derechos de la infancia, como así también para detectar su posible vulneración (Bringiotti, 2000). El papel de la escuela en relación con la detección del maltrato infantil se considera fundamental ya que podría permitir un abordaje precoz que favoreciera una evaluación de la situación y de los daños que ella implica, posibilitando un trabajo que podría modificar la situación del maltrato.
Sin embargo, existen distintas "miradas" o "lecturas" respecto a la violencia contra los niños, especialmente cuando es originada por sus padres, cuidadores o tutores, las respuestas pueden ser variadas:
Estas respuestas, si bien normales y esperables en función del impacto que provoca en los profesores el tomar conocimiento del maltrato infantil llevado a cabo por los padres, obstaculizan la posibilidad de pensar en cada caso algunas estrategias posibles, que intenten un diagnóstico de la situación y favorezcan estrategias de intervención.
La conducta del profesor respecto de la verbalización de los niños en relación con situaciones de abuso y maltrato debería ser responsable, seria y comprometida, por ello es importante:
PASOS A SEGUIR
Las autoridades escolares deben transformarse en participantes activos en la prevención del abuso infantil en cualquiera de sus formas. Es por ello que todos aquellos actores involucrados mas directamente con el cuidado y tutela del niño (docentes comunes y de escuelas especiales, personal de guarderías o jardines de infantes, personal de salud, institutos de rehabilitación para niños con discapacidades físicas, asistentes sociales de organismos oficiales, etc.) deben recibir capacitación adecuada para cumplir con su obligación de desarrollar tareas de prevención, identificación y comunicación o denuncia del maltrato infantil en cualquiera de sus formas.
El siguiente paso ante la sospecha o evidencia de un incidente de maltrato es su comunicación o denuncia ante los organismos oficiales pertinentes. El maltrato a un niño está penalizado por la ley (Código del niño, niña y adolescente) y el comunicarlo a la autoridad es un derecho para el ciudadano común y una obligación para los empleados públicos en general y maestros, docentes, médicos, enfermeras, asistentes sociales, en particular, por las características de su trabajo. El denunciante no tiene que probar el maltrato, ni cómo o cuándo sucedió el mismo ni por qué investigar; una vez hecha la comunicación, será la justicia quien lo haga.
Una vez hecha la denuncia o comunicación, el juzgado civil está automáticamente involucrado en su seguimiento. Formulada por cualquier medio la denuncia, el juez, al tomar conocimiento de los hechos que motivaron la denuncia, podrá ordenar la exclusión del autor del maltrato, de la vivienda donde habita el grupo familiar, prohibiendo el acceso de éste al domicilio del damnificado, como a los lugares de trabajo o estudio y decretar provisoriamente alimentos, tenencia y derecho de comunicación con los hijos.
Es extremadamente perturbador para un docente el tomar conocimiento o simplemente sospechar que un colega puede estar maltratando a un alumno. A pesar de ello esto puede ocurrir y en estos casos el niño maltratado requiere una protección especial. No olvidar que el niño/a está hablando de un hecho que lo perturba, le genera culpa e involucra a alguien que tiene poder sobre él.
Cuando "la escuela" sospecha que uno de los suyos es un abusador, mas aún en aquellos casos en que se trata de un empleado de larga trayectoria, una respuesta puede ser que se niegue o ignore lo sucedido. Antes de cualquier intervención se deberá solicitar el asesoramiento de profesionales y/o docentes capacitados en el abordaje de esta problemática.
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QUÉ HACER |
QUÉ NO HACER |
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- Asegurarse que quien interrogue sea alguien en quien el niño confíe. - Asegurarse que el docente que lleve a cabo el interrogatorio sea el más capacitado para esta tarea. - Asegurarse que el interrogatorio se haga en un lugar tranquilo y privado. - Sentarse al lado del niño, no en frente de él. - Decirle al niño que esta conversación es privada y muy personal pero por tratarse de un problema serio la escuela deberá denunciar lo ocurrido a la justicia. - Realizar las preguntas y mantener una conversación en el lenguaje más comprensible al niño. - Si algún termino o palabra no se entiende, pedir al niño que trate de clarificarlo. - Si de las respuestas surgiera que se deberán cumplimentarse otras instancias, explicarlo claramente. |
- Manifestar que hablarán del "problema", "la falta". - Descalificar o criticar las palabras que usa el niño en el relato de lo sucedido. - Sugerir las respuestas. - Presionar si es que no responde a algunas preguntas. - Dejar translucir que nos impresionamos por lo sucedido, por su conducta, o la de sus padres. - Presionar o forzar al niño para que se quite sus ropas. - Realizar el interrogatorio con otros docentes. - Dejar al niño solo en compañía de un extraño. |
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QUÉ HACER |
QUÉ NO HACER |
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- Elegir la persona mas apropiada para esta situación. - Mantener la charla en un lugar privado. - Explicar el motivo del encuentro previo a cualquier interrogatorio. - Ser lo mas directo, honesto y profesional posible. - Avisar a los padres que la escuela, por su obligación a hecho o deberá hacer la denuncia. |
- Tratar de probar que hubo maltrato; esta no es función del docente. - Demostrar angustia, horror o desaprobación ante la situación, o hacia las manifestaciones del niño o familiares. - Hacer juicios sobre el niño sus tutores o su relación. - Interrogar sobre asuntos familiares que no tengan que ver con la situación específica. |
Capítulo Tres:
"La comunicación es prevención porque posibilita encontrar un espacio, ser protagonistas, aprender a respetar al otro, a formar espíritu crítico, aceptar el error como incentivo para la búsqueda de otras alternativas y ayuda a superar las dificultades porque la carga se reparte".
Se debe entender como prevención "aquellas acciones que se disponen y ejecutan con anticipación para evitar que un hecho suceda o, de haberse producido, para evitar que el daño que causa el mismo continúe" (DNA, 1999).
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
Siguiendo el concepto médico, la prevención puede tener lugar en diferentes niveles: prevención primaria, secundaria y terciaria.
En este sentido, la escuela puede intervenir antes y después de ocurrido el maltrato.
3.1 Antes
En algún momento de su carrera casi todos los maestros con experiencia han estado en contacto con niños/as que han padecido alguna de las formas de maltrato infantil. Los daños que el maltrato produce no siempre son iguales ya que dependerá de la persistencia en el tiempo, de la severidad del maltrato, de las características sociológicas del niño/a, entre otros factores. Advertir la existencia de una amenaza real hacia un niño no es sencillo. Si bien el maltrato no siempre dejan lesiones físicas fácilmente visibles, siempre deja marcas en la conducta que nos dan indicios para sospechar que un niño/a esta sufriendo maltrato.
Se han agrupado diferentes condiciones específicas denominadas factores protectores que disminuyen la probabilidad de que se genere el maltrato, modificando la influencia de los factores de riesgo, y aminoran la vulnerabilidad del niño (Véase Cuadro 2). Ciertamente, el ser humano, desde su nacimiento, va formando su personalidad y elaborando estrategias para enfrentarse a la realidad por medio de una constante interacción con el medio ambiente. De la calidad de ese entorno social, depende, en buena parte, el equilibrio de su vida futura, la sociabilidad y la adaptabilidad a las condiciones ambientales o estresantes. Los niños aprenderán a querer a tolerar y a comprender, si se sienten queridos, comprendidos y tolerados.
Cuadro 2
Factores de protección del maltrato infantil
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MODELO SOCIOINTERACCIONAL (Adaptado de Moreno 2002) |
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Desarrollo Ontogenético (NIÑO/A) |
Microsistema (FAMILIA) |
Exosistema (SOCIEDAD) |
Macrosistema (CULTURA) |
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PADRE/MADRE 1. Adecuadas figuras de apego. 2. Estilo educativo democrático. 3. Disciplina inductiva. 4. Sensibles a las necesidades del niño. 5. Ausencia de acontecimientos estresantes. 6. Adecuada salud mental. 7. Reconocimiento y estima del niño. 8. Buena red de apoyo social. |
RELACIONES - La familia conoce y mantiene una relación estrecha con los profesores y amigos de su hijo o hija.
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1. Buena situación económica, política y social.
2. Valoración de la tolerancia, la solidaridad y la protección a los más débiles y necesitados.
3. Sensibilidad hacia los derechos y necesidades de la infancia. |
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VALORES - Sistema de valores familiar muy parecido al del grupo de iguales y el que predomina en el ambiente escolar. |
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AMIGOS |
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ESCUELA |
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Diversos autores han reportado que los niños maltratados internalizan e imitan estilos de relaciones interpersonales agresivos, existiendo una mayor probabilidad de presentar conductas disociales en la edad adulta. Ciertamente, por ejemplo, si sus necesidades biológicas y emocionales se satisfacen razonablemente, los niños comienzan a desarrollar el sentido de seguridad en sí mismos y en los demás. Sí, por el contrario, sus exigencias vitales son ignoradas, tienden a adoptar un semblante desconfiado y temeroso. Así pues, resulta esencial para prevenir comportamientos violentos o agresivos durante la juventud o la madurez tratar a los niños con paciencia y serenidad, sin imponerles actitudes de manera excesivamente autoritaria, con cariño y respeto.
"Ha llegado la hora de que nuestra sociedad acepte que detrás de cada niño, niña y adolescente delincuente, toxicómano, enfermo psiquiátrico, prostituido, etc., hay una historia social de poder y violencia".
Recopilando algunas ideas de Bringiotti (2000) diremos:
BRINGIOTTI, María (2000). La escuela ante los niños maltratados. Argentina: Paidos.
CAJÍAS, Beatriz (2000). Prevención y tratamiento de la violencia doméstica en la escuela. Bolivia: Sierpe publicaciones.
CIRILO, Stefano (1997). Niños maltratados: Diagnóstico y terapia familiar. España: Paidos.
DAVINI, María (1995). La formación docente en cuestión: política y pedagogía. México: Paidós.
MARTINEZ, Roing y De Paul, Joaquín (1993). Maltrato y abandono en la infancia. España: Martínez Roca.
UNICEF – UNDCP (1999). El ABC de las Defensorias de la Niñez y Adolescencia. Bolivia: Edobol.
ZÁRATE, Mario (2000). Las heridas emocionales del maltrato infantil. Bolivia: U.P.S. Editorial.
Anexo A: El maltrato infantil no es un problema científico
Anexo B: Protocolo de Detección de Situaciones de Riesgo en la Infancia
EL MALTRATO INFANTIL NO ES UN PROBLEMA CIENTÍFICO
Como tampoco lo es la droga. En ambos casos se trata de problemas con dimensiones y aspectos personales, sociales, culturales, históricos, políticos, éticos, morales, psicológicos, médicos, económicos, judiciales, legales, mediáticos y muchos más. Reducir el maltrato infantil -o priorizar cualitativamente la dimensión científica sobre las demás- es equívoco y peligroso.
Por ejemplo, todo el mundo conoce la capacidad destructiva de las drogas. No hace falta que los científicos nos expliquen detalles físico-químicos para que nos horroricemos al ver gente hundida por su causa. Es más, el discurso científico no reduce en un ápice el tráfico ni el consumo. Una asociación que luchase eficazmente contra la drogadicción se serviría de los argumentos científicos como una de sus armas de disuasión, una de sus armas ciertamente más débiles.
Es importantísimo cualquier avance en el tratamiento del maltrato infantil. Pero es iluso pensar que éstos influyan en que su número disminuya. Sabemos que el maltrato infantil destroza vidas, y eso es lo importante. A partir de aquí hay que actuar en infinidad de frentes, incluido el científico, pero no sólo ni prioritariamente el científico. Nuestra tarea no es administrar las desgracias, sino evitarlas.
El cientificismo nos lleva por caminos incalificables: Según el primer estudio epidemiológico realizado en España, el 60% de las niñas que fueron violadas con penetración vaginal consideraron su experiencia como agradable y satisfactoria. ¿Viva pues la violación infantil? No, en modo alguno. Fue una aberración en el protocolo de la investigación. Y no pidió disculpas. El mismo científico que asesoró a la Administración española para que, a diferencia de otros países, no se hiciesen campañas de concienciación social porque, según él, podrían generar desconfianza en los niños hacia los adultos. ¿Cómo es que no existe esta dificultad cuando se advierte a los niños sobre los traficantes de droga? Ahora cobra derechos de autor de folletines oficiales donde se dice a las niñas escolares que, si son objeto de abuso, se lo digan a su padre, cuando es el propio padre la figura más frecuente como abusador. Poca ciencia hay en alguna ciencia.
Cuando olvidamos que la verdad científica es una verdad histórica, hacemos de la ciencia una religión. Lo que para la ciencia de ayer era verdad, para la de hoy es un error, y lo que para la ciencia actual es verdad, la ciencia futura dirá que es mentira. La historia de la ciencia no es un proceso acumulativo de descubrimientos, sino de cambios cualitativos debidos a diferentes organizaciones de la mirada y de la experiencia. A nadie se le ocurriría hoy en día vendar a un bebé, pero ésta fue una práctica habitual en el cuidado infantil hace siglos. Sería arrogante y estúpido por nuestra parte no admitir la posibilidad de que en la actualidad estemos poniendo en juego con los niños prácticas que algún día se considerarán nocivas.
El objeto de la lucha contra el maltrato infantil a principios del siglo XXI es claro: asesinatos, violaciones, agresiones, tráfico de órganos, esclavitud, explotación, pobreza, abandono, manipulación, racismo (nada que no exista en el mundo adulto, pero mucho más fácil con quienes tienen menos posibilidad de defenderse) y tantas otras barbaridades menos evidentes, que en su sutileza esconden su mayor peligro y protegen su impunidad.
El maltrato infantil tiene tantas dimensiones como aspectos tiene lo humano. El científico es uno de ellos. No más. La lucha contra el maltrato infantil, exactamente lo mismo. Javier Ripoll
Protocolo de Detección de Situaciones de Riesgo en la Infancia
Nombre del niño: Edad:
Dirección:
Nombre del padre:
Nombre de la madre:
Unidad Educativa: Curso:
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Ítem |
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1 |
2 |
3 |
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1 |
Presenta hematomas y señales de golpes |
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2 |
Tiene heridas con formas no normales |
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3 |
Lleva quemaduras |
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4 |
Presenta fracturas |
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5 |
Las condiciones higiénicas son deficitarias |
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6 |
Lleva siempre la misma ropa o es inadecuada |
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7 |
Higiene personal escasa o nula |
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8 |
Desprende olores desagradables |
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9 |
No trae desayuno al colegio |
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10 |
Pide comida a sus compañeros y come con mucho apetito |
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|
11 |
Acude a clase con sueño y síntomas de cansancio |
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12 |
Presenta retraso en su desarrollo físico |
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13 |
Se orina en la escuela |
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14 |
Se hace "caca" en la escuela |
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1 |
2 |
3 |
|
15 |
Presenta ausentismo escolar |
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16 |
Llega tarde a clase o se fuga |
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17 |
Desea permanecer en el colegio después del horario |
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18 |
No habla de sí mismo y/o de su familia |
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|
19 |
Es agresivo con sus compañeros y con el material de clase |
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20 |
No colabora en actividades de grupo |
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21 |
Se aísla de los compañeros y es poco expresivo |
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|
22 |
Centra su amistad en un solo compañero |
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23 |
Cambia bruscamente de estado de ánimo |
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|
|
24 |
Busca la protección del profesor |
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|
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25 |
Manifiesta rechazo por los adultos o intenta siempre complacerlos |
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|
26 |
Presenta conductas predelictivas |
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|
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27 |
Pretende ser siempre centro de atención |
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|
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|
28 |
Llora sin motivo aparente |
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|
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29 |
Se auto lesiona |
|
|
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30 |
No existe relación de la familia con la unidad educativa o ésta es esporádica |
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1 |
2 |
3 |
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31 |
Su rendimiento académico presenta cambios bruscos |
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|
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32 |
No termina los deberes, no los hace o los hace mal |
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33 |
No es constante en las actividades escolares |
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34 |
No lleva a clase todo el material escolar |
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35 |
Tiene el material y los libros desordenados y descuidados |
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|
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1 |
2 |
3 |
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36 |
Los padres no acuden a las citaciones de la escuela |
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37 |
Los padres se niegan a comentar los problemas del niño |
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|
38 |
Los padres culpan o desprecian al niño |
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39 |
Los padres exigen demasiado al niño |
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40 |
Consumo habitual de drogas o alcohol por parte de los padres |
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Lic. Esp. Mario Zárate
DOCENTE DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS
INSTITUTO NORMAL SUPERIOR "SIMÓN BOLÍVAR"
EL ALTO, LA PAZ – BOLIVIA.
clementezarate[arroba]hotmail.com
Universidad Mayor de San Andrés
PRIMER CICLO DE SEMINARIOS Y TALLERES
DE ACTUALIZACIÓN DOCENTE PARA MAESTROS DE NIVEL PRIMARIO
Nuestra Señora de La Paz
Bolivia
21 al 22 de mayo
excelentemailyn | 2006-10-23 12:39:56
Me parece muy bueno pero me gustaria que el profesor Zarate colocara cual es el libro escrito por el que utilizo para este articulo.
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