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Psicología Comunitaria



Partes: 1, 2

    1. Concepto e historia de la
      psicología comunitaria
    2. Bases
      teóricas y conceptuales de la psicología
      comunitaria
    3. Diagnóstico
      comunitario
    4. Intervención
      comunitaria en la salud mental
    5. Aplicaciones
      de la psicología social a los programas de
      acción comunitaria
    6. El liderazgo
      para el empoderamiento comunitario
    7. Aportaciones
      de la psicología a la promoción de la
      salud
    8. Referencias
      Bibliográficas

     

    Concepto e historia de la
    psicología comunitaria

    Psicología comunitaria

    La Psicología
    comunitaria surge en Estados Unidos,
    movida por la insatisfacción de los Psicólogos que
    se encontraban preocupados por la orientación de la
    psicología clínica hacia la salud mental, la
    injusticia social, la pobreza y las
    limitaciones del paradigma
    psicológico vigente para enfrentar esta
    problemática. Los antecedentes socio-
    políticos que caracterizaron a los años 60 a los
    Estados Unidos, caracterizada por haber sido una época en
    donde se desarrollaron fuertemente los movimientos de los
    derechos
    cívicos, derechos humanos,
    la ideología separatista de los negros, las
    crisis
    urbanas, la guerra en
    contra de la pobreza, los
    arrestos y demostraciones de inconformidad estudiantil produjeron
    una disposición y hasta un verdadero caldo de cultivo para
    los psicólogos de manera que los ideales de cambio social
    y lucha por los derechos de los marginados sea una bandera de
    reivindicación social comunitaria.

    La primera vez que se utilizó el término
    psicología comunitaria fue en Mayo de 1965, en una
    conferencia
    celebrada en Swampscott Massachussets, la misma que se
    realizó como iniciativa de un grupo de
    psicólogos del instituto nacional de Salud Mental de los Estados
    Unidos.

    Bennet, Anderson, Cooper, Hazlo, Klein y Rosemblum en
    1966, vieron la necesidad de crear una rama de la
    Psicología que se encargue de estudiar el comportamiento
    y la conducta
    comunitaria. Diez años más tarde en América
    Latina se gestaron movimientos aislados de desarrollo
    comunitario, los cuales se había sembrado desde fines
    de los 50 y que comulgaban más cercanamente con la idea de
    psicología comunitaria tal y como se la considera en la
    actualidad.

    Newbrough en 1992 distingue tres etapas en el desarrollo de
    la PC:

    La primera abarca desde 1965, año en el que se
    realizó la conferencia de Swampscott  a la cual se
    atribuye el nacimiento oficial de la disciplina,
    donde se pretendió definirla y desarrollar modelos de
    entrenamiento
    del psicólogo comunitario, hasta la conferencia de Austin
    en 1975, etapas marcadas por las formas alternativas de
    entrenamiento.

    La segunda etapa abarca desde 1975 hasta 1989, y se
    caracteriza por un énfasis preventivo en la salud mental
    comunitaria orientada por el enfoque ecológico y el
    abordaje de problemas
    sociales padecidos por grupos marginados
    socialmente.

    La tercera etapa se caracteriza por una mayor
    consideración de los problemas
    sociales, su abordaje interdisciplinario y por la integración del conocimiento
    generado. 

    Según Rappaport en 1977, propuso no delimitar a
    la Psicología comunitaria sino considerarla como una
    perspectiva científica orientada a la búsqueda de
    nuevos paradigmas,
    que nos permitan nuevas formas de comprender y actuar; a la vez
    sugirió la consideración de tres elementos
    importantes en su constitución:

    1. La relatividad cultural
    2. La diversidad humana y el derecho de la gente a
      acceder a los recursos de la
      sociedad y
      elegir sus metas y estilo de
      vida
    3. La ecología o ajuste
      entre personas y ambiente en
      el que se destaca el social como un determinante del bienestar
      humano.

    La consideración de estos elementos requiere de
    un adecuado desarrollo de recursos
    humanos, el compromiso político orientado al cambio
    social y una actitud
    científica dirigida a la investigación

    Mann en 1978 considera que en el interior de la
    psicología comunitaria se desarrollan tres áreas
    fundamentales que constituyen su objetivo:

    Se puede decir que esta rama de la psicología
    tiene como objetivo principal el estudiar "los factores
    psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y mantener el
    control y el
    poder que los
    individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y social,
    para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios en
    esos ambientes y en la estructura
    socia
    l".

    En donde se destaca el énfasis del control y
    supervisión de la comunidad y no
    del interventor o "sabelotodo". De este modo, la
    psicología comunitaria se plantea como una
    psicología para el desarrollo y progreso del individuo, su
    hábitat
    y las relaciones individuo-grupo-sociedad, para generar cambios
    cuantitativos y cualitativos.

    La psicología comunitaria, surge de los esfuerzos
    de psicólogos latinoamericanos por enfrentar los problemas
    del subdesarrollo,
    la pobreza, la marginación.

    Es conveniente aclarar que el movimiento de
    "Psicología Comunitaria" de Estados Unidos, estaba
    orientado predominantemente a la salud mental comunitaria, como
    una rama de la psicología clínica que intentaba
    responder a los problemas que producían situaciones
    degradantes y auto mantenedores de problemáticas, lo que
    suponía una función
    diagnóstica en relación a la globalidad.

    Fals Borda (1959) denominó como
    investigación activa al intercambio entre conceptos
    y hechos, además fijó su atención en las observaciones y acciones como
    mecanismo para determinar la validez de lo observado y producir
    conceptos o planteamientos, con los cuales se puede reiniciar el
    proceso de
    investigación indefinidamente. Entonces el
    Psicólogo comunitario se convirtió en un verdadero
    investigador de campo, un observador que con sus observaciones
    generaba cada vez nueva información, la misma que se la reutilizaba
    para generar cambios.

    Caplan 1961, proporcionó categorías
    teóricas y operativas de trascendencia para las
    prácticas comunitarias, basadas en la Salud
    pública y en la sistematización de trabajos
    realizados en prevención de trastornos
    mentales.

    Gallende 1990, propone el surgimiento de la
    Política
    de Salud Mental, analiza el conjunto de interrelaciones entre la
    producción social de valores en
    Salud Mental o bienestar, los modos de representación de
    estos problemas y la conformación de saberes, teoría
    y prácticas. Gallende manifiesta que el origen de las
    prácticas Comunitarias nace de la necesidad de
    relacionarse con el proceso de modernización que generan
    nuevos problemas-demandas, y ponen en tela de duda las
    clásicas o tradicionales formas de ver la salud mental y
    el proceso social.

    La modernización genera un cambio social que
    obliga cambiar de estrategias
    comunitarias, la modernización mal concebida genera:
    individualismo, poca solidaridad,
    fractura los vínculos sociales, modifica los lazos
    familiares, cambia los procesos de socialización y modos de crianza, trastoca
    las relaciones del individuo con su cultura,
    produce pérdida de la participación, el desarraigo
    y el anonimato.

    Gallende manifiesta que la modernización
    establece un nuevo modelo de
    conducta y genera el hombre
    paranoide, el hombre
    suspicaz y personalista, para quien se debe fomentar una Salud
    mental Preventiva comunitaria más que curativa o
    clínica.

    Newbrough (1992) realizó un
    análisis sobre el estado
    actual de la Psicología Comunitaria en los Estados Unidos,
    y llega a la conclusión de que recientemente esta
    disciplina comunitaria se ha volcado hacia problemas sociales
    específicos tales como el SIDA, la
    carencia de vivienda, con la perspectiva de abordar problemas y
    generar conocimientos y cambio, sin embargo dichos problemas no
    son enfrentados hasta ahora desde la perspectiva social
    comunitaria.

    Dokecki manifiesta que existe una alternativa
    para fusionar la psicología y la comunidad en el
    afán de enfrentar los problemas desde una perspectiva
    social comunitaria y ofrece una alternativa para esta
    integración a partir de lo que denomina: "personas en
    comunidad", y que promueve el desarrollo conjunto de ambas
    orientada por los principios de
    fraternidad, igualdad y
    libertad.

    La  fraternidad se refiere al desarrollo social
    efectivo, la igualdad a los recursos para el crecimiento y
    desarrollo, y la libertad a las oportunidades para el desarrollo
    individual.

    Todos estos aspectos señalados anteriormente
    conducen a una redefinición del rol del psicólogo
    ó psicóloga comunitario como el de un colaborador
    efectivo.

    Dokecki concibe ese rol como el de un practicante
    reflexivo-generativo, que es una combinación del
    practicante reflexivo propuesto por Schon en 1983 y del
    teórico generativo descrito por Gergen en 1978.

    El primero es un interventor que contribuye al bienestar
    humano a través del intercambio entre el uso y la
    generación del conocimiento; visto a través del
    desarrollo teórico contribuye al bienestar humano guiado
    por un conjunto de valores. La fortaleza del campo está en
    su actividad social. 

    Las implicaciones de esta perspectiva se sintetizan en
    el desarrollo de una praxis que
    contribuya a unificar conceptual, funcional y
    metodológicamente el campo psicológico-social y
    comunitario.

    El concepto
    unificador que ha emergido con más fuerza es el
    de empowerment o
    fortalecimiento, empoderamiento, propuesto por Rappaport (1981),
    y el cual según Newbrough debería pensarse no
    sólo en términos del ideal de libertad, sino
    también del de fraternidad e igualdad.

    Definitivamente se plantea la necesidad de desarrollar
    un sentido de comunidad dentro de la disciplina, con el fin de
    integrar los esfuerzos de entrenamiento e investigación,
    hasta ahora aislados. Esto es interesante por cuanto se aplican a
    la comunidad de profesionales los principios que ellos intentan
    trabajar en las comunidades que participan y que es ciertamente
    un tema de interés
    teórico además de aplicado. 

    La psicología
    social comunitaria en América
    Latina. 

    El enfoque comunitario de la Psicología
    llegó a América Latina como un paradigma ideal para
    solucionar los conflictos
    individuales y sociales; ya que pretendía con el enfoque
    comunitario superar el carácter individualista de toda la
    Psicología anterior, ampliando su campo de acción
    a las capas sociales mas desposeídas, impulsando a los
    Psicólogos a actuar como verdaderos sujetos de cambio
    social y liderazgo.

    En América Latina son los psicólogos y
    psicólogas sociales quienes, haciéndose eco de los
    cuestionamientos a la psicología social en la
    década de los setenta promueven un giro conceptual,
    dogmático y práctico de la disciplina
    orientándola hacia la aplicación del conocimiento
    en la solución de los problemas sociales.

    Este cuestionamiento motivó a los
    Psicólogos profesionales a movilizarse, a salir del aula,
    a abandonar el escritorio y la comodidad de sus oficinas e ir a
    los contextos en los que los problemas sociales se estaban
    manifestando, siendo las comunidades, particularmente marginales,
    una de las más representativas. 

    Montero (1984) define a la Psicología
    comunitaria como: La rama de la psicología cuyo
    objetivo fundamental es el estudio de los factores psicosociales
    que permitan desarrollar, fomentar y mantener el control y poder
    que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y
    social para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios
    en esos ambientes y en la estructura
    social. 

    El papel de psicólogos y psicólogas
    comunitarios se convierte en el de facilitadores, cuyos grado de
    compromiso con la comunidad contribuyen a que ésta se
    organice, discipline y participe activamente en la
    solución de sus problemas a través de la toma de
    conciencia de su
    posición dentro de la sociedad y del cuestionamiento a la
    misma, apoyada en la metodología de la
    investigación-acción participativa.

    Muchos artículos, revisiones científicas y
    tesis sobre
    psicología comunitaria se van desarrollando en: Brasil, Colombia,
    Ecuador.
    Chile, México,
    Puerto Rico,
    Venezuela, que
    van interpretando el rol y acción de la Psicología
    comunitaria social.

    En América Latina es necesario ver a la
    Psicología Comunitaria en dos etapas
    evolutivas:

    • Una primera etapa, que abarca desde los años
      60 hasta finales de los 70, coexistiendo con dictaduras
      militares, represión política, abuso del poder,
      crímenes de estado,
      desapariciones, corrupción del estado en donde poca
      importancia tienen las políticas de Salud mental en
      atención primaria o preventiva.
    • Una segunda etapa, que coincide con el proceso de
      apertura y "democratización" de los gobiernos
      latinoamericanos a la sociedad civil
      con políticas tibias de salud concebidas por la
      OMS/OPS.

    En este sentido, en cada país se va trabajando
    según las posibilidades políticas,
    económicas y sociales que han tenido los
    psicólogos, siendo la norma el ausente apoyo
    gubernamental.

    Se ha intentado trabajar con grupos humanos, con
    técnicas colectivas, dirigiéndose
    hacia la prevención y promoción con un concepto de la
    integralidad del ser humano, siempre relacionado con el activismo
    político.

    Los aspectos en los que se ha intervenido con más
    frecuencia en La Psicología comunitaria de América
    Latina han sido:
    La promoción de la salud Mental, la posición y
    empoderamiento de la mujer, la
    sexualidad,
    la
    educación de los hijos, familias con riesgo
    biopsicosocial, trastornos de conducta, poblaciones
    rurales

    Los principales logros obtenidos mediante la labor
    comunitaria han sido:

    1. Superación de la Psicología Comunitaria
      en su caduco carácter desideologizador e
      individualista.
    2. El rol del Psicólogo comunitario como un
      agente de cambio, teniendo función de activista
      social.
    3. La utilización de diferentes alternativas para
      llevar a cabo el trabajo
      comunitario.
    4. La formación de equipos de
      trabajo comunitario.

    En Cuba.- La corriente comunitaria, se
    denomina con más frecuencia "Psicología de la
    Atención Primaria" o "Psicología de la
    Comunidad".

    Existen diferentes etapas en la atención
    comunitaria, que son:

    Primera Etapa: Preparatoria. Fueron dos
    años de preparación para poner en marcha un
    novedoso programa de
    atención primaria de salud.

    Segunda etapa: Aproximación.
    Comenzó el trabajo de
    campo en los policlínicos, con la idea del enfoque
    comunitario y el trabajo en equipo
    en cinco niveles de atención:

    1. Promoción de la salud.

    2. Protección específica.

    3. Diagnóstico y tratamiento
    precoz.

    4. Limitación del daño.

    5. Rehabilitación.

    Se planteaba como grupos de atención
    a:

    · Las embarazadas.

    · Padres y madres.

    · Visitas a domicilio.

    Y dentro de sus actividades consideraba como
    prioritarias:
    · El diagnóstico psicosocial de la
    familia.

    · Los programas de
    atención al niño, la mujer, el escolar
    y la medicina del
    trabajo.

    Por otro lado aparece el aporte de la Psicología
    Marxista, fundamentalmente la soviética, la cual
    comenzó a influir notablemente en Cuba, y que
    tenía una clara identificación con una nueva forma
    de pensar, pero no tenía desarrollo en la Clínica y
    por lo tanto, no había experiencias que adoptar en esta
    esfera en particular.

    Los psicólogos de la atención primaria se
    encontraron inmersos dentro de una organización de salud donde habían
    elementos que hacían más difícil su
    labor:

    · Por una parte los otros profesionales,
    fundamentalmente los médicos, tenían
    técnicas diagnósticas y terapéuticas muy
    específicas y desarrolladas que hacían su labor
    más "eficaz".

    · Una no muy buena aceptación por parte de
    los médicos, en muchos casos un total rechazo a la
    inclusión del psicólogo en los centros
    asistenciales de salud.

    · Y una población con muy baja o ninguna cultura
    psicológica, lo que hizo que la tarea primera de los
    psicólogos fuera trabajar en ese sentido.

    Sin embargo hubo una entrega y avance indiscutible en la
    atención psicológica a la población Cubana,
    por lo que la Psicología logró insertarse
    armónicamente en el sistema de salud y comenzó a
    tener éxitos reconocidos en la población, que
    comenzó a demandar sistemáticamente la
    atención psicológica.

    Tercera etapa: La tercera etapa contribuyó
    con el cambio de estructura de policlínicos integrales a
    comunitarios. Esto debía conllevar transformaciones
    cualitativas en el trabajo para mejorar los resultados

    En esta etapa se definen como objetivos
    generales:

    1. Contribuir a elevar el nivel de salud de la
      comunidad, tanto a través de acciones de salud directa
      como mediante la participación y colaboración en
      los programas básicos del área.
    2. Contribuir a disminuir la morbi-mortalidad perinatal,
      infantil, preescolar y
      adulta de la comunidad.
    3. Contribuir a que el equipo de salud aborde de forma
      integral el fenómeno salud-enfermedad.
    4. Contribuir a conocer el cuadro de salud de la
      comunidad, especialmente en sus aspectos
      subjetivos.
    5. Contribuir a elevar la cultura sanitaria de la
      comunidad.
    6. Contribuir a promover la participación activa
      de la comunidad en la solución de la problemática
      de salud del área.
    7. Contribuir a elevar hasta niveles óptimos la
      satisfacción de la comunidad con los servicios
      que recibe del policlínico

    Con el policlínico comunitario, el equipo de
    salud tuvo mejores oportunidades para el trabajo en conjunto, por
    que ya era posible conocer más el área de salud. Se
    realizaban interconsultas, trabajo de campo y otras acciones
    preventivas en forma de educación comunitaria
    para la salud. Se comenzó a trabajar en lograr la
    participación activa de la población
    Se trabajó en la escuela, con
    padres, maestros, parejas, personas portadoras de enfermedades
    crónicas, entre otros.

    Cuarta etapa: Se caracterizó por una nueva
    concepción en el enfoque salud-enfermedad, haciendo
    comprender que la salud comienza en el hogar, en la familia, en la
    escuela y la comunidad, que se mantiene o se pierde ahí,
    donde la gente vive y trabaja.

    El hecho de vivir el médico o Psicólogo
    dentro de la comunidad, benefició el
    conocimiento de la comunidad, por lo que el
    diagnóstico y tratamiento preventivo de salud tomó
    una nueva dimensión y el equipo de trabajo tenía un
    campo mas amplio para actuar; Sin embargo, el trabajo dedicado a
    la participación comunitaria era al inicio mínimo,
    por tener el psicólogo un cúmulo de actividades muy
    grande que lo desviaban de esa tarea.

    Pese a las nuevas condiciones propuestas en la Salud de
    Cuba, hubieron dificultades, como:

    1-La preparación de los psicólogos
    seguía siendo insuficiente en la vertiente
    comunitaria.

    2-La cantidad de psicólogos era mucho menor en
    comparación a los médicos (un psicólogo por
    cada quince médicos, o sea mas o menos por cada 18 mil
    habitantes), lo que limitaba notablemente su trabajo.

    3-El cúmulo casi aplastante de actividades
    docentes o
    administrativas.
    Los aciertos fueron:

    • Lograr que la población pensara más en
      términos de salud y comunitaria.
    • La población tuvo más posibilidad de
      adquirir conocimientos sobre estilos de vida sanos.
    • El trabajo en equipo se hizo más
      cohesionado.
    • Los demás miembros del equipo de salud
      empezaron a manejar con más frecuencia los aspectos
      psicológicos y las interconsultas en Salud
      Mental.

    Quinta etapa: Esta etapa, está
    caracterizada por elementos de gran importancia;
    Profundización científica, ya que se graduaron los
    primeros especialistas en Psicología de la Salud y
    obtenían el grado de Master otro grupo de colegas.
    También se han publicados textos sobre el tema,
    conjuntamente con eventos
    científicos, lo que conforma la plataforma de lo que debe
    ser un fuerte desarrollo de la Psicología de la Salud y en
    particular de la Psicología Comunitaria.
    El programa de actividades de Psicología para
    atención primaria de salud en Cuba (MINSAP,1998) hace
    definiciones importantes como: " que el enfoque social de la
    salud exige la incorporación de la Ciencia
    Psicológica y su aplicación profesional en el
    conjunto de disciplinas que se integran en la concepción y
    en la práctica de la salud pública para acometer el
    estudio y la solución de los problemas de salud de nuestra
    población en el contexto histórico,
    económico y de relaciones sociales donde se desarrolla la
    actividad humana".

    En el Ecuador la Psicología comunitaria se ha
    integrado a los programas de estudio universitario en las dos
    últimas décadas, sin que exista una consistencia y
    campo de acción en el incompleto y demagógico
    Programa Nacional de Salud.

    Los esfuerzos en el trabajo comunitario han sido el
    resultado de acciones particulares aisladas y de varios medios de
    comunicación que han asistido a la comunidad en
    "programas" de Salud mental comunitaria.

    No existe un verdadero programa de Psicología
    comunitaria, ya que ni si quiera el programa de Salud Mental
    básico del MSP se lo conoce o se lo ejecuta. Existe un
    marcado descuido en la asistencia de la Salud en el
    Ecuador.

    Definición de Psicología
    Comunitaria

    La Psicología comunitaria enfrenta una lucha
    entre las perspectivas que la definen como una Disciplina
    científica, como una subdisciplina científica o
    como un área dependiente de la Psicología general o
    Social; Por lo tanto la definición de Psicología
    comunitaria dependerá del punto de vista y de la
    perspectiva social que invita su accionar.

    Noción de Psicología comunitaria.-
    Se la concibe como una subdisciplina (Tyler 1984) que
    busca un importante cambio de la Psicología en su
    concepción, cambio de paradigma.

    Montero Maritza (1984), la define como un
    desarrollo disciplinar que se ha ido conformando como una rama de
    la Psicología. Es una disciplina científica que ha
    configurado objeto, desarrollado instrumentos y principios
    generales, interpretaciones y explicaciones, hasta constituir un
    conjunto sistémico de premisas y conocimientos, ya sea
    desde una práctica o desde un proceso de
    constitución de teoría.

    Sánchez y González (1988),
    señalan que la Psicología comunitaria es una
    práctica más interventora que cognoscitiva,
    definida más por lo que hace que por lo que sabe y
    relacionada con su objeto social más a través de la
    acción que del conocimiento.

    Hombrados (1996), manifiesta que la
    Psicología Comunitaria no constituirá un
    área académica independiente, si no que
    estaría incluida dentro de la Psicología Social,
    específicamente con un rol de ampliación del campo
    profesional.

    Consecuentemente, el Psicólogo comunitario se
    define por sus roles de analista de sistemas
    sociales, diseñador, planificador, organizador y difusor
    de programas de intervención; consultor, educador, asesor,
    mediador y experto en relaciones
    humanas, abogado social, dinamizador, catalizador del cambio
    comunitario; facilitador del desarrollo de recursos humanos y
    evaluador de programas de desarrollo. En tal caso el
    Psicólogo comunitario sería un profesional
    técnico especializado que interviene en problemas sociales
    desde un método y
    en conjunto interprofesional. La Psicología comunitaria
    sería una profesión no autónoma pero nutrida
    por un cúmulo de conocimientos, métodos de
    las Ciencias
    Sociales, Psicología y Psicología
    Social.

    Blanco (1988), el nivel supraindividual, el
    grupal, la comunidad, la
    organización, las poblaciones y los individuos, son su
    visión de estudio.

    En el trabajo tradicional de la Psicología
    Norteamericana, la Psicología Comunitaria lo Psicosocial
    se refiere a la interrelación que se establece entre el
    sujeto y las dimensiones de su ambiente social, concebidos como
    dos planos independientes y en relaciones de
    influencia.

    Desde el modelo de educación popular, el foco
    analítico e interventivo está localizado en los
    objetos simbólicos, y particularmente en la
    conciencia-identidad
    constituida en las relacione sociales, en tal caso la
    Psicología comunitaria, no posee un objeto de
    intervención propio y distintivo, en tal caso el objeto de
    intervención de la psicología comunitaria es
    compartido y heterogéneo, según la tradición
    teórica-epistemológica desde donde se
    defina.

    Según Alfaro (1993), define a la
    psicología Comunitaria considerando su estrategia de
    trabajo, la cual interviene privilegiadamente en sistemas
    sociales, en sistemas promocionales y preventivos y mediante una
    relación participativa con los destinatarios. En este caso
    la atención directa no es sobre el conocimiento del
    profesional si no sobre el conocimiento de la
    comunidad.

    Podemos decir que al definir o caracterizar a la
    Psicología comunitaria como formando parte de un proceso
    interventivo que genéricamente actúa en forma
    preventiva, promocional y participativa. En este caso se reconoce
    la importancia de la población como agente activo y
    participativo y además es real decir que dicha
    población no solamente es el destinatario pasivo de la
    acción del profesional comunitario, si no que en la
    mayoría de los casos la comunidad se convierte en el
    recurso humano en los cuales la población participa en la
    ejecución participando activamente incluso remplazando
    muchas acciones de los profesionales.

    La Psicología Comunitaria evaluada desde la
    perspectiva de resolución de problemas se la
    definiría como una práctica
    profesional que utiliza para su tarea interventiva el
    conjunto de recursos conceptuales, metodológicos, y
    técnicos de las ciencias
    psicológicas, de tal manera que su caracterización
    y diferenciación se refiera a las estrategias utilizadas,
    así como al problema estudiado.

    La definición de Psicología comunitaria no
    puede circunscribirse a una enumeración de sus
    contenidos.

    Por un lado, se trata de una disciplina
    científica que se ocupa de las interacciones entre los
    individuos y las comunidades; Y, por otro lado, promueve la
    mejora de la calidad de
    vida de los individuos y de las comunidades (Dalton, Elias y
    Wandersman, 2001). Sin embargo, tanto en la construcción teórica como en la
    resolución de problemas, y tanto en la vertiente de
    investigación como en la de acción social, la
    formulación específica de los valores se
    convierte en una referencia básica para conocer la
    idiosincrasia de la disciplina.

    En ese sentido, uno de los rasgos destacados de la
    psicología comunitaria es precisamente el equilibrio que
    ha sabido guardar entre las exigencias de rigor
    metodológico y su orientación hacia el cambio
    social y comunitario. Igualmente, en el plano de la
    intervención comunitaria lo realmente distintivo parece
    ser la perspectiva que se adopta para la acción social, lo
    que nos remite a los valores de base.

    Finalmente y resumiendo podemos manifestar que la
    Psicología comunitaria es una ciencia que
    estudia la psiquis de una población comunitaria,
    planteando y ejecutando acciones preventivas y de cambio
    social.

    Comunidad

    Se denomina comunidad a un sistema o grupo social de
    raíz local, que se diferencia en el seno de la propia
    sociedad de que es parte en base a características,
    particularidades e intereses compartidos por sus miembros y sus
    subsistemas que incluyen: localidad geográfica,
    interdependencia, interacción psicosocial estable, con un
    sentido de pertenencia a la comunidad e identificada con sus
    símbolos e instituciones.
    La comunidad está generalmente dotada de una
    organización institucional entre sociedad e individuos
    prestando las funciones
    sociales de socialización, comunicación, bienestar social, salud,
    educación, etc.) con relevancia local.

    Sus miembros desarrollan relaciones y lazos
    horizontales, vínculos interpersonales,

    Cohesión social, sentido de pertenencia al grupo
    e identificación con él.

    En el aspecto psicológico es necesario aclarar
    que la comunidad posee una percepción
    de similitud con otras personas, interdependencia, voluntad de
    mantener la interdependencia y pertenecer como comunidad a un
    todo mayor.

    Alipio Sánchez expone 5 componentes
    básicos para definir una comunidad.

    1. Localización geográfica de base,
    que les permite ubicarse y compartir recursos.

    2. Estabilidad temporal, mínimo de
    tiempo
    compartido entre las personas.

    3. Instalaciones, servicios y recursos materiales
    compartidos: escuelas, parques, mercados, plazas,
    etc. porque además de constituir infraestructura, es la
    matriz que
    facilita un intercambio relacional fundamental entre los
    miembros; en otros términos son la base material de la
    prestación de servicios.

    4. Estructuras u organización social:
    culturales, políticos, económicos.

    5. Componente psicológico: sentido de
    pertenencia individual y la validación de los lazos con la
    comunidad.

    Necesidades socioeconómicas y necesidades
    psicológicas en la comunidad

    Alimentación Biológica

    Vivienda Seguridad

    Vestuario

    Posesión y afecto

    Salud y Autoestima

    Educación

    Ocupación

    Autorrealización

    Necesidades de seguridad: si hay
    frustración absoluta o relativa de una o más de
    las

    Necesidades socioeconómicas, habrá
    también frustración de las necesidades de
    seguridad.

    Necesidades de posesión o pertenencia: En
    el sentido psicológico de comunidad.

    Necesidades de autoestima: La satisfacción
    de necesidades socioeconómicas como símbolo de
    Status. La autoestima está muy ligada con el logro y
    cumplimiento de metas y objetivos.

    El éxito
    relativo en nuestra sociedad se mide en términos
    Socioeconómicos: vestuario, electrodomésticos,
    etc.

    La baja autoestima tiene 4 condicionantes:

    a. Rol – status bajo: valoración de la
    función social, rol ocupacional.

    b. Percepción y actitud de gente de otras
    clases: símbolos de status negativo;

    Discriminación y paternalismo.

    c. Frustración
    socioeconómica.

    d. Autopercepción de símbolos de status
    negativo.

    Allport, manifestaba que: "Las desventajas
    materiales son asociadas a limitaciones psicológicas
    (intelectuales,
    emocionales y volitivas) y a limitaciones morales"

    La sociedad con influencia Neoliberal, pretende asociar
    los méritos y la situación socioeconómica,
    incentivada por las tasas epidemiológicas de la
    pobreza.

    Reacción a la frustración en las clases
    populares
    .

    Dentro de las reacciones posibles frente a la
    frustración las clases populares presentan
    compensación, agresividad, impotencia, pasividad, etc. La
    más común es la resignación. La
    resignación consiste en aprender a vivir en la
    frustración de modo que constituye más bien una
    reacción tardía a ésta. Contempla el
    automoldeamiento con

    respecto a las alternativas y aspiraciones, atenuando la
    frustración crónica.

    La resignación en clases populares se ha asociado
    al fatalismo, sentimiento de impotencia, pasividad, visión
    pesimista del mundo y bajo nivel de aspiraciones.

    Características de la
    Psicología Comunitaria

    Principios fundamentales de la psicología
    comunitaria

    1. Autogestión de los sujetos que constituyen su
    área de estudio, es decir a que toda transformación
    repercute sobre todos los individuos involucrados en la
    relación comunitaria.

    2. El centro de poder o empoderamiento recae sobre la
    comunidad, contraponiéndose a cualquier forma de
    paternalismo, autoritarismo o intervencionismo.

    3. La unión entre la teoría y la
    práctica son fundamentales para lograr una acción
    integradora y comprensión verdadera de la
    situación.

    Una comunidad es un grupo en constante evolución y cambio dinámico, que es
    anterior al observador.

    Por desarrollo comunal se entiende el producto de la
    acción comunal, organizada para resolver sus problemas,
    utilizando todos los recursos.

    En la psicología comunitaria, los investigadores
    y sujetos están del mismo lado en la relación de
    estudio, pues ambos forman parte de la misma situación y
    evolucionan en conjunto en la intervención.

    Características de la Psicología y del
    psicólogo comunitario.

     Con la creación de la
    psicología comunitaria se presentan muchas oportunidades
    para desarrollar nuevas perspectivas para incluir al
    psicólogo como un participante activo en el desarrollo de
    los recursos de la comunidad.

    La psicología comunitaria puede tener varios
    puntos de referencia. Puede ser vista como una extensión
    de la psicología clínica, en donde su papel es el
    de un recurso terapéutico para pacientes individuales y
    para grupos en tratamiento en una comunidad geográfica
    específica.

    La psicología comunitaria también puede
    ser vista como equivalente de la salud mental comunitaria.
    Aquí el término se refiere a la organización
    de los servicios comunitarios existentes a los múltiples
    niveles de profesionales y no profesionales para la
    prevención de los trastornos mentales.  Esta
    última definición recalca la misión y
    las prácticas de la salud pública en
    contraposición con la medicina clínica
    clásica.

    La psicología comunitaria puede referirse
    también a aquellos problemas psicológicos y
    sociales que pueden ser estudiados por los métodos
    establecidos en las ciencias de la conducta. En esta
    definición, el término psicología
    comunitaria representa  un conjunto de temas a investigarse
    y evaluarse por un grupo de psicólogos, sociólogos
    y especialistas urbanos.

    La psicología comunitaria también puede
    representar un objeto para crear un ambiente social que ofrezca a
    sus miembros un sentimiento de comunidad.

    Una de las piedras angulares de la perspectiva
    ecológica es que se enfoca al contexto local. La premisa
    de la perspectiva ecológica es que los servicios
    comunitarios como intervenciones en una comunidad
    específica, debieran contribuir al desarrollo de la
    comunidad. La perspectiva ecológica es la evaluación
    de un escenario natural a fin de rediseñar el contexto que
    gira en torno a un
    problema social, de manera que un problema comunitario
    específico se altere a medida que el medio ambiente
    que lo contiene también se modifica. La perspectiva
    ecológica ofrece la posibilidad de no enfocarse
    únicamente a los efectos sino a las causas
    sistemáticas.      

    El adoptar la perspectiva ecológica
    significaría desligar el enfoque en nuestras comunidades
    de nuestras aspiraciones e intereses personales, o
    institucionales, y, en lugar e ello, convertir las circunstancias
    y los eventos locales en el objetivo importante de nuestro
    trabajo. Aquello significaría hacer cosas nuevas y
    diferentes, conocer la complejidad de la comunidad como un todo a
    fin de identificar los talentos y recursos que todavía
    están presentes. Significa identificar a aquellas personas
    que se interesan en su comunidad.

    El observar a una comunidad ecológicamente
    significativa es mirar como se inter-relacionan las personas,
    como se manejan sus roles, las organizaciones y
    los eventos. Si podemos ver la comunidad como una serie de
    sistemas inter-relacionados, tenemos una mejor oportunidad de
    diseñar proyectos,
    sistemas y servicios que se aproximen a las necesidades de la
    comunidad.

    El programa ecológico puede establecerse desde la
    base en la comunidad, y no restringirse, únicamente a un
    grupo de profesionales o a un estrato social. La perspectiva
    ecológica aclara que si nos situamos en el interior de un
    contexto social, es más probable que hagamos un esfuerzo
    para resolver un problema social en la comunidad, y no
    simplemente ofreceremos una actitud adecuada con nuestras
    habilidades profesionales.

    Uno de las mayores dificultades en el suministro de
    servicios humanos es la resistencia de
    los profesionales a trabajar sobre problemas genéricos o
    sociales. Ciertamente, los problemas de la pobreza, el racismo, y
    la
    contaminación van más allá de nuestras
    capacidades y perspectivas. El desarrollo ecológico de una
    comunidad significa que el profesional debe tener el deseo de
    desarrollarse con su comunidad. Debe ser capaz de dejar su molde
    profesional y adherirse al sentimiento de muchas personas y a los
    recursos que éstas posean.

    Proporcionar bienestar ecológico significa ayudar
    a desarrollar los recursos
    naturales de una comunidad. El bienestar no representa la
    ausencia de enfermedad en los individuos, el bienestar se concibe
    como el desarrollo y la creación de recursos dentro de la
    comunidad. 

    Para la perspectiva ecológica los criterios
    sufren una modificación y se orientan hacia las
    inter-relaciones de los seres humanos, hacia la forma en que los
    recursos prevalecen se fortalecen, hacia la manera en que las
    sub-unidades de la comunidad pueden desarrollarse y evolucionar,
    de tal manera de que la comunidad se adapte a nuevas influencias,
    hacia el como las comunidades múltiples y más
    pequeñas se suceden unas a otras a través del
    tiempo.

    Percibir a la comunidad como un conjunto complejo de
    recursos, en la que determinadas restricciones impiden el
    desarrollo de la comunidad local, estas restricciones
    relacionadas con la pobreza o con la sobre abundancia,
    posiblemente representan una restricción, que en la
    mayoría de los casos son debidos a la falta de
    determinación de las autoridades superiores.

    Al fabricar un diseño aplicado al progreso de la
    comunidad, éste puede adaptarse no sólo al problema
    como lo define el profesional, y no únicamente a los
    intereses de un subgrupo, sino que se pueden desarrollarse como
    un programas comunitario que modifique los estilos de vida de la
    comunidad total y su desarrollo futuro. 

    Se podría entonces crear un programa de salud
    mental comunitaria para proporcionar servicios de salud mental
    directos a una población en particular, siendo los
    miembros de las profesiones de la salud mental quienes
    tomarían esta iniciativa. Este programa de servicios
    podría desarrollarse, con el propósito
    específico de crear nuevos recursos comunitarios al mismo
    tiempo que se proporcionan servicios a las personas que los
    necesitan. Una intervención ecológica, entonces,
    incluye los medios para
    que la comunidad funcione como un mejor ecosistema al
    resolver un problema comunitario, enfocándose en dos
    procesos: solucionar un problema y desarrollar concomitantemente
    la comunidad. Este proceso incrementa la satisfacción
    tanto de los ciudadanos como de los profesionales, y mejora la
    forma de vida de la comunidad.

    La conducta deseada de un Psicólogo comunitario
    que actúa como un ecólogo es  el
    resultado evidente de las siguientes siete características
    que le facilitarán actuar eficientemente en el
    ámbito planificado. 

    Una capacidad claramente
    identificada. 

    El psicólogo comunitario debe hacer bien al menos
    una cosa, debe ser capaz de ser terapéutico con los
    individuos, de organizar un servicio
    comunitario, de estudiar un problema social complejo, o de crear
    una comunidad confortable para otros.

    Sin una capacidad reconocible habrá pocas
    oportunidades para que el psicólogo comunitario
    esté en posición de resolver problemas en la
    comunidad.

    La expresión de "capacidad" se define como la
    manera de que el psicólogo comunitario se relaciona con la
    comunidad, ya sea que esté conociendo los conflictos de
    roles en las organizaciones de la comunidad, ayudando en la
    selección del personal para un
    proyecto
    específico, o entrenando trabajadores para el desarrollo
    de la comunidad.

    La capacidad, es la característica desde la cual
    se desprenden otras. En el desarrollo de los profesionales he
    observado una tendencia a utilizar la técnica del reflejo
    en gran escala y a
    sentirse como una fuente inagotable de
    autorrealización.

    Las comunidades requieren que sus problemas se
    resuelvan, hay un niño que está siendo maltratado,
    una ley que afecta la
    esfera psicoemocional de los jubilados y que necesita revocarse,
    hay alguna decisión que tomar. El psicólogo
    comunitario deberá estar capacitado para enfrentar el
    conflicto y
    deberá tener la habilidad suficiente para configurar una
    forma de resolución sistemática.

    El psicólogo comunitario busca el escenario en
    donde su creatividad
    puede tener fuerza y expresión. La perspectiva
    ecológica ofrece algunas sugerencias para elegir los
    contextos donde puede expresar su capacidad. 

    El aprendizaje de
    una habilidad por parte del profesional tiene otra utilidad, y es
    que puede y debe ser transmitido a los miembros de la comunidad
    anfitriona, proporcionando de esta manera una habilidad a la
    localidad.

    El enfoque ecológico requiere que las aptitudes
    sean transmitidas y no solamente premiadas. Esto también
    estimula al psicólogo a aprender como traducir y variar
    sus habilidades de un lugar a otro.

    La hipótesis de la perspectiva
    ecológica es que el psicólogo comunitario adapte
    sus aptitudes a las demandas de diferentes entornos
    psicosociales. No basta con ser suficiente o ser competente,
    él Psicólogo Comunitario debe comunicar y expresar
    sus habilidades a fin de que éstas sean adoptadas por los
    recursos locales.

    Para proporcionar bienestar ecológico, el
    psicólogo comunitario debe interesarse en la
    localidad. 

    Creación de una identidad
    ecológica. 

    Luego de que se aprenda alguna habilidad y se hagan
    esfuerzos para que los miembros de la comunidad adopten dicha
    habilidad, el psicólogo comunitario puede comenzar a
    desarrollar la cualidad de identificarse con la comunidad
    total.

    La perspectiva ecológica propone que parte de la
    identidad del psicólogo comunitario debe estar relacionada
    con la comunidad natural con la que está
    trabajando.

    El psicólogo comunitario deberá estar
    involucrado directamente con la comunidad. El psicólogo
    comunitario debe definirse a sí mismo como poseedor de un
    rol eminentemente profesional y en su entorno circundante ayudar
    a acelerar la forma como debería involucrase para
    diagnosticar los diferentes contextos sociales que son parte de
    la comunidad. El psicólogo comunitario, como
    ecólogo, necesita involucrarse emocionalmente para
    emprender su camino hacia los diversos ambientes de la
    comunidad.

    Cuando el Psicólogo Comunitario decide ser
    útil en una comunidad, este requiere un gran
    interés y afecto hacia la comunidad, para ser capaz de
    incursionar hasta en las zonas más
    difíciles. 

    Construir una eco-identidad no significa derramar
    sentimientos positivos por todos los rincones y esquinas de la
    comunidad. Se refiere más a interesarse lo suficiente en
    la comunidad a fin de que todos sus sectores sean explorados,
    observados y digeridos.

    El  psicólogo comunitario, según dice
    la tesis ecológica, no puede entender sobre qué
    problemas trabajar, a menos que vea las diferentes áreas
    geográficas y sepa algo acerca de como estas áreas
    afectan el proceso político y como están
    inter-relacionadas las sub-comunidades. Su amor hacia la
    comunidad es expresado mediante su participación dinámica y sus intentos de
    desenmarañar los embrollos y las sutilezas de la
    comunidad. Tiene que vincularse lo suficiente como para
    trasladarse más dinámicamente en la
    comunidad.

    Verdaderamente se requiere de una gran firmeza para
    internarse en una comunidad, para captar el rango de conductas
    que se dan, los estilos de vida, las formas de comportamiento
    comunitario, su cultura, antropología y los conflictos, sin volverse
    inmune ante su diversidad y ver solo un caos.

    Tolerancia hacia la diversidad

     Cuando el psicólogo comunitario ingresa a
    una comunidad seguro de su
    capacidad y de su afecto, y se inserta en los diferentes
    contextos de la comunidad, es probable que encuentre voluntad y
    reacción ante la adversidad, sujeta a prueba y
    análisis situacional, pero jamás entrará en
    tela de duda su entrega y profesionalismo.

    El Psicólogo Comunitario deberá manejar
    una amplia perspectiva para saber como comparar varias culturas y
    como obtener más información acerca de su historia y de sus
    expectativas en cuanto a resultados futuros de la
    comunidad.

    La habilidad para observar las diferencias entre
    personas y grupos son necesarias en la búsqueda de
    alternativas comunitarias. Captar y entender esta variabilidad es
    importante porque nos ofrece medios para pronosticar la dirección del desarrollo futuro de la
    comunidad.

    La habilidad del psicólogo comunitario se refleja
    en su capacidad de observar variantes en la manera como las
    personas enfrentan a una tragedia, como confrontan las
    desigualdades sociales, como inician un proceso legal, como
    median los conflictos, como resuelven sus diferencias y celebran
    las buenas oportunidades. 

    Existen diversos recursos que podrían contribuir
    al desarrollo de la comunidad, pero es evidente que los recursos
    deben administrase al igual que todos los sistemas
    orgánicos. Esta característica del psicólogo
    comunitario representa su interés por comprender como se
    manejan y como se relacionan estos recursos. El Psicólogo
    comunitario deberá entender la forma en que estos recursos
    están asociados, o la forma como se podrían
    relacionar potencialmente; es mejor aprender a manejar los
    recursos con los que cuenta la comunidad. 

    Esta característica representa los contextos
    sociales que pueden relacionar los adultos con los
    jóvenes, cuáles servicios comunitarios pueden
    trabajar juntos para resolver un problema, y qué
    áreas específicas de la comunidad puede esperarse
    que trabajen en determinados problemas.

    La tolerancia por la
    diversidad no es el sinónimo de una actitud de
    "sábelo-todo", la tolerancia por la diversidad  es la
    habilidad para poder trabajar con recursos que ayuden a asegurar
    opciones que prolonguen la vida de una comunidad.

    La diversidad representa un esfuerzo activo
    múltiple para impulsar a la comunidad a hacer planes para
    su futuro. 

    Manejo efectivo de recursos
    variados. 

    No basta con ser tolerante ante la variabilidad. El
    psicólogo comunitario maneja activamente esta variedad de
    recursos a fin de contribuir con la comunidad total.

    El psicólogo comunitario trabaja en la
    conformación de un proyecto que le permitirá
    responder ante un gran número de personas que discrepen
    con él, y para minimizar sus contribuciones negativas a la
    comunidad.

    El psicólogo comunitario puede asumir el rol de
    otros e ir más allá de los roles expresivos y de
    las posturas que con frecuencia exhiben las personas.

    El psicólogo comunitario también debe ser
    capaz de ponerse por encima del rol estereotipado y de no ser
    frenado por las actitudes
    defensivas, de oposición o negativistas de algunas
    personas, sino ir más allá  y buscar las
    habilidades y el talento.

    El Psicólogo debe ser capaz de evaluar
    rápidamente a las personas en un contexto natural y
    relacionarse con ellos con sencillez, respeto,
    consideración, pero también con firmeza y
    liderazgo.

    Significa que el psicólogo comunitario es
    temerario, agresivo, que se involucra profundamente en la
    comunidad y que tiene acceso a su propia psique y a la psique de
    la comunidad.

    El Psicólogo Comunitario puede superar las
    confrontaciones, las lisonjas, los adulos premeditados, la
    zalamería, el menosprecio y la crítica, y seguramente deberá en
    contra de todo mantenerse en su ruta hacia el objetivo planteado.
    Se debe entonces vivir día a día con la comunidad y
    su forma de ser.

    Para muchos psicólogos comunitarios esta
    característica representa un verdadero atributo, al tratar
    de ir más allá de cualquier superficialidad,
    restricción y de la actitud defensiva de otros
    profesionales, y al contrario permitirá a crear un
    contexto social donde los profesionales y los ciudadanos puedan
    aprender a participar juntos y a aprender como interactuar de
    manera efectiva.

    El compromiso de tomar riesgos

    La característica de comprometerse a tomar
    riesgos es particularmente difícil para la mayoría
    de los profesionales, pero se vuelve más crítica si
    el psicólogo comunitario va, de hecho, a ser un recurso
    para la comunidad.

    Tomar riesgos no se refiere a cometer actos
    irresponsables, impulsivos o a la exteriorización de un
    capricho tozudo. Tomar riesgos, se refiere a convertirse en un
    defensor de una causa real, común y ayudar a la comunidad
    a salir de su situación problemática y estática
    actual. Significa además, participar con los ciudadanos en
    los programas sociales que pueden fracasar o fallar por los
    supuestos.

    Tomar riesgos significa apoyar a una persona
    marginada, proponer cambios en paradigmas establecidos en un
    sistema social; significa tomar una posición profesional y
    personal en una cuestión debatible y tratar de comportarse
    en tal forma que las personas con un posición
    socioeconómica limitada, que son ahora débiles en
    lo económico y en lo político, influyan en la
    manera que el psicólogo comunitario utiliza su tiempo, en
    la misma medida que los más afortunados e
    independientes. 

    El Psicólogo Comunitario debería brindar
    apoyo real a un grupo marginal; El valor de
    comprometerse a tomar riesgos significa poner a un lado la
    necesidad de logro personal del profesional y la
    aspiración de apostar solo a los ganadores.

    Comprometerse a tomar riesgos afecta no solo las
    cuestiones personales sino que también incluye un
    compromiso con los proyectos, y situaciones difíciles de
    la comunidad.

    El psicólogo Comunitario siempre estará
    listo para asumir un nuevo riesgo. El compromiso de tomar
    riesgos, por tanto, requiere que el psicólogo participe en
    el trabajo comunitario cuando la recompensa no está
    definida, y cuando puede haber deserción o aborto del
    proyecto.

    Equilibrio metabólico de paciencia y
    fervor. 

    Esta característica, está más
    relacionada con el estado de salud y el estado de ánimo
    del Psicólogo Comunitario.

    Ser profundamente útil requiere de ciclos de
    paciencia, tolerancia y fervor para lograr metas a largo plazo,
    alternados con  ciclos de entusiasmo  para cumplir los
    objetivos a corto plazo. El Psicólogo Comunitario
    deberá ser demasiado paciente o demasiado entusiasta.
    Aprender a equilibrar estas energías demanda del
    trabajador comunitario una dosis de autoayuda.

    No es una simple cuestión de ser rápido o
    lento, o de saber cuando equilibrar la expresión de ambas
    habilidades, el psicólogo comunitario debe ser capaz de
    transmitir esta condición emocional positiva a los
    demás y deberá también tener influencia
    política cuando otros elementos en la comunidad expresen
    su punto de vista. 

    El psicólogo comunitario necesita tener una idea
    realista de los obstáculos para el cambio. Es importante
    saber cuanta energía se gastará para modificar o
    cambiar para superar el problema.

    Debe saber cuando movilizarse y cuando detenerse en el
    trabajo comunitario; aquello implica aprender como llegar de una
    meta a otra, implica conocer la clase de
    recursos que se necesitan en un momento determinado para resolver
    el problema, e implica la habilidad para definir el problema
    sobre el cual se deben enfocar las energías.

    El trabajo comunitario debe ser clarificado y sostenido
    mediante la
    comunicación y participación solidaria de los
    participantes de tal manera que compartan generalmente sus
    éxitos y sus triunfos, y se apoyen mutuamente en las
    buenas y malas

    Una de las situaciones más calamitosas es ver a
    un profesional bien entrenado atrapado en un ciclo
    metabólico con saldo negativo, o demasiado enajenado y
    pesimista. Sin un ambiente cálido, positivo, el mismo
    metabolismo
    del psicólogo comunitario decaerá.

    Si el psicólogo comunitario es incapaz de crear
    un ambiente positivo y proactivo para sí mismo,
    probablemente debe posponer su trabajo comunitario hasta que
    pueda construirlo.

    Renuncia al prestigio y al
    reconocimiento. 

    El psicólogo Comunitario jamás
    deberá buscar la atención ni los aplausos del
    público por sus servicios; lo suyo no es un acto circense
    ni algo por el estilo; con mucha frecuencia los profesionales
    tienen una frágil vanidad y quieren asegurar que se les
    crédito
    y reconocimiento por lo que hacen. Esta necesidad de obtener un
    reconocimiento explícito por su trabajo muchas veces
    significa que los profesionales buscan los problemas
    fáciles y de corto alcance, que puedan tener un resultado
    evidente y definitivo.

    Cuando el psicólogo comunitario es capaz de
    trabajar en las cuestiones más difíciles y
    problemáticas, con mucha frecuencia lo hace en silencio, a
    paso lento, sin bombos ni platillos y como ciudadano.

    En el Servicio comunitario el éxito no es
    personal.

    Lo que debe reafirmarse es que se necesita un nuevo
    conjunto de criterios para el trabajo científico,
    criterios para la evaluación de ambientes naturales que
    conduzca a un tipo de ayuda real y útil para los
    trabajadores comunitarios. No es un buen Trabajo comunitario la
    divulgación de de currículo Vitae, ni promoción
    personal, aquello es vanidad y a veces consumo.

    Principios Fundamentales de la
    Psicología Comunitaria

    La tarea Comunitaria Social es la de desarrollar y
    generar recursos para la comunidad desde su propia gestión, desde sus propias necesidades, sus
    propias vivencias y sus actores sociales.

    El psicólogo comunitario, en tal virtud,
    actúa como un igual en su trabajo, de tal manera que el
    principal lema de su trabajo esté inspirado por la
    comunidad. 

    La recompensa para el verdadero trabajador comunitario
    vendrá cuando se le invite a trabajar en otros proyectos
    con problemas científicos más
    difíciles.

    Los principios fundamentales de la Psicología
    Comunitaria son:

    1. Autogestión de los sujetos o comunidades que
    constituyen su área de estudio, lo que significa que toda
    transformación se realizará con y sobre todos los
    individuos involucrados en la relación.

    2. El centro de poder o empoderamiento recaerá
    sobre la comunidad, liberándose de cualquier forma de
    paternalismo, autoritarismo e intervencionismo.

    3. El tercer principio fundamental de la
    Psicología comunitaria es, la unión entre
    teoría y práctica para lograr una
    explicación integradora y una comprensión verdadera
    de la situación de la comunidad.

    Objetivos de la Psicología
    Comunitaria

    1. Toma de conciencia, de los problemas,
      de su situación, su identidad y de sus recursos y de su
      utilización colectiva para resolver problemas
      comunes.
    2. Desarrollar elementos de tipo
      motivacional
      , de tal manera que las personas sean
      capaces de organizarse en torno a lo que perciban como meta de
      cambio.
    3. Autogestión, utilizar los
      recursos de la propia comunidad de forma
      independiente.
    4. Socialización en el sentido de trabajo
      organizado.

    Estrategias de la Psicología
    Comunitaria

    1. ducación popular, mediante la
      toma de conciencia. Trabajando con grupos ya organizados con
      quienes se negocian determinados objetivos. Su labor principal
      la
    2. entrega de elementos que faciliten la toma de
      conciencia.
    3. Salud mental comunitaria, mediante la
      psicología comunitaria se busca entregar apoyo a los
      grupos de mayor riesgo que viven situaciones
      problemáticas. Se asemeja a la psiquiatría
      comunitaria porque se orienta más a problemas de salud
      mental.
    4. Actividades productivas, se ligan al
      objetivo de autogestión, permiten mayor autonomía
      y poder.
    5. Desarrollo comunitario, vinculando la
      idea de generar trabajo organizado.

    Psicología Comunitaria. Praxis
    y Teoría

    Según Sarason (1974)-La Psicología
    Comunitaria es una disciplina de aplicación e
    intervención más que teórica.

    Sánchez Vidal (1991) considera que la
    construcción teórica de los determinantes y
    correlatos socio-ambientales del trastorno psicológico y
    las condiciones humanas resultan esenciales y
    prioritarias. Estas posiciones, supuestamente
    contradictorias, nos han permitido debatir sobre la
    relación entre la teoría y la práctica,
    entre ciencia y profesión.

    Esto ha provocado posiciones diversas ante la
    Psicología Comunitaria; por un lado que se le subestime
    por considerar que su cuerpo teórico es débil y
    primitivo; por otro lado que se niegue su existencia actual y sea
    considerada como un antecedente de la Psicología de la
    Salud ( Morales, 1999) y para terceros que no la diferencien de
    la Psicología Clínica e incluso que la incluyan
    dentro de ésta.

    Estas posiciones carecen de validez, por que en la
    actualidad esta rama no solo ha ampliado su ámbito
    aplicativo, sino también el teórico-conceptual en
    gran cantidad de países. 

    Para Sánchez Vidal (1991) la Psicología
    Comunitaria es la ciencia básica que fundamenta la
    intervención comunitaria por que guía y recoge el
    resultado de la praxis comunitaria además de investigar
    las relaciones de las variables y
    procesos del entorno social y biofísico con el trastorno y
    el bienestar de los individuos, así como los efectos e
    interacciones mutuas de individuos y entornos sociales a diversos
    niveles sistémicos. 

    De la misma manera define que las metas de la
    Psicología Comunitaria son el estudiar seria y
    sistemáticamente el cambio social y sus efectos
    psicológicos , haciendo énfasis en áreas y
    grupos humanos de la comunidad prioritarios como son la edad
    mayor adulta, la
    drogadicción, la problemática familiar, la
    delincuencia,
    las pandillas, los entornos carcelarios, la marginación
    urbana, asistencia primaria, Violencia y
    maltrato
    infantil, etc. 

    También a la Psicología comunitaria se la
    considera como el resultado de una postura extrema del
    intervencionismo psicosocial, en donde los psicólogos
    tienen la responsabilidad
    social de llevar hasta las últimas consecuencias la
    aplicación de la Psicología Comunitaria a los
    contextos sociales en sus dimensiones comunitarias.

    Se hace necesario aceptar que la perspectiva
    empírica de la Psicología Comunitaria ha
    prevalecido con más fuerza que la teoría, la
    Psicología Comunitaria es teórico-interventiva y
    las numerosas experiencias prácticas deben tener funciones
    propiciatorias para el desarrollo del cuerpo
    teórico. 
    Al respecto Sánchez Vidal considera que dar a conocer los
    programas e intervenciones comunitarias tienen funciones
    favorecedoras a la teoría, como: 

    • Testimonial: Como demostración de la
      actividad real del campo comunitario, así como su poder
      interventivo y de transformación de la realidad y
      entorno social. O sea como una verdadera "prueba de realidad"
      de la intervención comunitaria con utilidad
      pedagógico-profesional.
    • Diseminadora: Para dar salida a programas de
      desarrollo comunitario y de esta manera difundir para germinar
      y multiplicarse en otros lugares y ámbitos.
    • Modélica: Como recopilación de
      "programas modelos" que permita; un amplio muestrario de
      programas realizados para poder elegir; acceder a esos
      programas; que existan criterios claros y operativos de
      selección de programas. 
    • Reflexivo: El conocer experiencias sobre
      intervención comunitaria descriptivamente, de tal manera
      que la Psicología comunitaria deba trascender y
      reflexionar los "por que" han tenido éxitos, para
      así obtener principios y conocimientos que nos conduzcan
      a la construcción de una muy necesaria teoría
      válida de la acción social y comunitaria. La
      praxis comunitaria deberá ser obligatoriamente la fuente
      inductora de toda la construcción
      teórica. 

    Misuti, Castillo y Balaguer (1993) defienden el
    carácter teórico de la Psicología
    Comunitaria y la importancia y desarrollo de los modelos
    aportando una clasificación de los mismos
    en: 

    • Modelos de orientación social: Que se centran
      en el marco global socio-cultural de la actividad
      comunitaria
    • Modelos psicosociales: Que analizan las relaciones
      entre el individuo y la sociedad desde un nivel
      mesosocial
    • Modelos por su actuación: Guían la
      realización de la intervención comunitaria.
      Modelos clínicos: Con el uso del método
      clínico
    • Modelos por objetivos: Definen las metas de
      actuación de la disciplina 

    Sin embargo, estos modelos promueven la interdisciplinariedad, puesto que en su desarrollo
    intervienen profesionales de diversas ramas, lo que provoca que
    sean modelos que respondan a mas de una ciencia, lo que hace que
    la teorización se complique y resulte mas difícil
    hacer definiciones.

    Bloom (1984) y Korchin (1976) aportan
    criterios teóricos de la psicología Comunitaria que
    sirven de orientación metodológica, cuando
    consideran que:

    • Las fuerzas y sistemas sociales juegan un papel
      relevante en la determinación de la condición
      humana tanto humana tanto funcional, situacional, permanente o
      estructural.
    • El entorno social (sociedad) no siempre es algo
      negativo y fuente de problemas y conflictos para los individuos
      o grupos, sino también la sociedad es fuente de recursos
      y potencialidades positivas.
    • La localización de los problemas psicosociales
      y de salud están en gran parte en los sistemas sociales
      y en la relación del individuo con ellos.
    • El incremento de la capacidad resolutiva de
      problemas, salud, bienestar, etc. tiene un efecto de
      prevención sobre el desarrollo de trastornos mentales y
      los problemas psicosociales de la
      población. 
    • Las necesidades individuales y los intereses sociales
      son generales y compatibles, aunque en ocasiones pueden entrar
      en conflicto. 
    • El rediseño del entorno y todo cambio social
      tienen un efecto determinante en la reducción de la
      disfunción social y clínica y la
      no-modificación estructural mantendría esas
      disfunciones. 
    • Para desarrollar y alcanzar el sentido de comunidad
      es preciso que todos los miembros de la comunidad tengan
      accesos a los recursos y servicios que ésta
      proporciona. 

    La influencia de la sociedad en el proceso
    salud-enfermedad desde la perspectiva macrosocial, tanto en
    sentido negativo(para enfermar) como para generar potencialidades
    y crear recursos de afrontamiento y resolución con un
    carácter transformador por parte de las personas, teniendo
    la comunidad un papel preponderante, por ser el lugar donde tiene
    la familia su sede, con su papel socializador.

    Martínez García(1993) caracteriza
    la psicología Comunitaria como:

    • Centrada en el análisis de los sistemas
      sociales.
    • Con una perspectiva ecológica – Interesada por
      los problemas sociales, incluyendo la salud mental, aunque
      claramente quiere ir mas allá de la misma.
    • Con especial interés en el cambio
      social.
    • Con una evidente vocación
      preventiva.
    • Centrándose mas en los procesos de dominio y
      manejo, adaptación y competencia que
      en eliminar déficits.
    • Caracterizada por la interdisciplinariedad y por una
      nueva filosofía en la prestación de
      servicios. 

    Para Barrón la psicología
    Comunitaria permite que las fuerzas y sistemas sociales jueguen
    un papel decisivo en la determinación del comportamiento y
    conducta humana,
    tanto adaptativo como desadaptativo, el origen de los problemas
    se encuentra frecuentemente en los sistemas sociales y en la
    relación que mantienen con ellos los individuos, aunque
    obviamente el entorno social también es fuente de recursos
    y potencialidades. 
    Por su parte, Palmorian y Zani (1990) señalan el
    especial interés de la Psicología Comunitaria hacia
    los grupos y comunidades mas desfavorecidos y que justamente son
    los que tienen mayor riesgo de que su ambiente sea peligrosamente
    perjudicial para ellos.

    Montero (1987) así mismo aporta el criterio de
    que el papel de la Psicología Comunitaria es la
    autogestión, y permitir que sean los sujetos los que
    produzcan y controlen los cambios en su medio
    inmediato.

    Esta autora, defiende la posición del
    psicólogo como un activista social, que puede y debe
    ayudar a través de los recursos de la Psicología
    Comunitaria y su método interventivo las grandes
    desigualdades a la que han estado sometidas las clases
    sociales pobres: Esta postura, es la única- que al
    defender el derecho de los desposeídos- justifica el
    carácter político-ideológico de la
    Psicología.

    De aquello se concluye que las características
    intrínsecas de la Psicología Comunitaria, son; la
    comunidad como el espacio de acción y actuación
    (por que solo en la relaciones
    interpersonales que se establecen en le grupo social es
    posible el desarrollo y creación de recursos); la
    redistribución de roles (donde individuo y profesional
    participan en la búsqueda y aprendizaje de los
    requerimientos de una vida saludable) ; y el cambio
    social.

    Amalia Blanco (1988) en " La Psicología
    Comunitaria ¿Una nueva utopía para finales del
    siglo XX ¿" refiere que esta definición de
    utopía puede venir por varios rasgos que la caracterizan,
    como: 

    • Interés por la comunidad como modo de
      relación en contraposición con el
      individualismo.
    • Por la demanda de tolerancia, respeto y
      consideración por la diversidad y la diferencia, lo que
      significa también aceptar que pueden y deben coexistir
      valores y normas
      diferentes.
    • Por la visión teórico-contextualista
      que concede a los factores y variables externos un papel
      decisivo, pero no exclusivo en la determinación del
      equilibrio y ajuste psicológico de las personas, con lo
      cual, lo coherente es intervenir sobre tales factores- en
      definitiva provocar un cambio social- junto con la creencia de
      que cada individuo puede llegar a ser quien oriente y dirija su
      existencia.
    • Por la vocación preventiva de la
      Psicología Comunitaria. 

    S. L. Vigostki (1987) quien elaboró la
    teoría sobre el desarrollo histórico-cultural del
    los procesos psíquicos del hombre, donde define que la
    psiquis es una propiedad del
    hombre como ser corporal, teniendo además un
    carácter social donde sus particularidades deben buscarse
    en la historia de la humanidad, en la historia de la
    sociedad.

    Esta teoría contiene principios de la
    función de la sociedad en la formación sana del
    hombre, como en la enfermedad.
    De la misma manera, la intervención comunitaria se basa en
    proactividad del ser humano, lo cual responde también al
    principio básico de la actividad, sus particularidades y
    funciones en la formación de la psiquis humana o
    consciencia, teniendo en cuenta que la actividad humana es
    voluntaria y motivada, lo cual es un principio básico para
    lograr la participación de las personas en su propia vida
    en búsqueda de estilos saludables, es decir como sujetos y
    no como objetos de salud. 

    La Psicología Comunitaria al estar en estrecha
    relación con los conflictos humanos y aportar soluciones
    grupales en el área de la comunidad, tiene un fuerte
    contenido práctico y esto ha influido favorablemente en su
    desarrollo empírico en detrimento de la teoría. Sin
    embargo esto no significa que no existan aportes en este sentido,
    sino que los diversos modelos
    teóricos resultan de las posturas científicas y
    filosóficas de sus creadores. 
    Rappaport (1977) con su modelo de cambio social. Considera
    a la Psicología Comunitaria como un nuevo paradigma que
    supera e integra a todos los enfoques anteriores y se dirige al
    análisis de las diferencias culturales, religiosas
    étnicas como una perspectiva, algo mas que un conjunto de
    normas para que la sociedad acepte la relatividad cultural y la
    diversidad humana, ya que estas diferencias provocan conductas
    desajustadas en los individuos. 

    Es decir que el problema fundamental según
    Rappaport en el caso de las personas marginadas fue el rechazo a
    la sociedad o el propio rechazo por la comunidad. Propugna que
    este enfoque evita que las diferencias entre los individuos sean
    pintadas como negativas o precisadas de control social, evitando
    así sufrir sanciones materiales o psicológicas y
    pretende que el respeto por las diferencias individuales,
    culturales y sociales conlleve a proveer una red de sistemas sociales
    que hagan que los recursos de salud, educación y
    asistencia social estén disponibles para todos los
    ciudadanos; hace hincapié en lograr el cambio "sin
    violencia", "sin revolución".

    Rappaport enfatiza en el cambio social, por que
    considera que los paradigmas anteriores han caído en
    crisis como consecuencia de que los psicólogos se han
    introducido en el terreno prohibido de los sistemas sociales,
    interesándose por el cambio y por la
    política.

    Rappaport propone cambios sociales, e incluso se
    introduce de lleno en el campo de la política,
    filosofía y la ideología; Para Rappaport la
    Psicología Comunitaria que pretende ayudar a las personas
    a tener una vida sana y que necesita de criterios teóricos
    sólidos que guíen la intervención en
    problemáticas urgentes que afectan la vida de
    relación, la familia, el desarrollo sano del psiquismo,
    como son desde las conductas adictivas, antisociales hasta la
    necesidad de conocer el buen funcionamiento familiar como la mas
    importante influencia para el desarrollo equilibrado de las
    personas en el transcurso de sus vidas. 

    La propuesta de Rappaport parte de la necesidad de
    enfocar la atención de salud hacia las comunidades donde
    viven determinados grupos sociales que se diferencian del resto
    por poseer una cultura y sociedad diferentes, debido a su
    composición étnica y posicionamiento
    social y que por lo tanto son individuos "desajustados
    emocionalmente" con respecto al resto de la sociedad en que
    viven, por lo que se persigue lograr un ajuste, partiendo del
    respeto a sus diferencias culturales; a través de la
    intervención comunitaria, la cual puede tener diferentes
    alternativas elaboradas o seleccionadas por una persona que
    ejerce la función de enlace y cuya función es
    provocar y propiciar en la comunidad los cambios necesarios que
    posibilitan el reajuste necesario, partiendo del criterio de no
    recibir sentados las soluciones, sino que tienen que convertirse
    en individuos activos para
    resolver sus propios problemas sin necesidad de que mejoren sus
    recursos materiales, sino a través de la
    reorganización de los servicios, la familia, la iglesia, la
    escuela, el centro laboral,
    etc. 
    Rappaport, considera que la intervención se debe basar en
    estrategias a diferentes niveles: centradas en las personas; en
    los grupos pequeños; en la organización y por
    último en la institución y en la
    comunidad. 

    Partes: 1, 2

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