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Psicología Comunitaria




Partes: 1, 2

  1. Concepto e historia de la psicología comunitaria
  2. Bases teóricas y conceptuales de la psicología comunitaria
  3. Diagnóstico comunitario
  4. Intervención comunitaria en la salud mental
  5. Aplicaciones de la psicología social a los programas de acción comunitaria
  6. El liderazgo para el empoderamiento comunitario
  7. Aportaciones de la psicología a la promoción de la salud
  8. Referencias Bibliográficas

 

Concepto e historia de la psicología comunitaria

Psicología comunitaria

La Psicología comunitaria surge en Estados Unidos, movida por la insatisfacción de los Psicólogos que se encontraban preocupados por la orientación de la psicología clínica hacia la salud mental, la injusticia social, la pobreza y las limitaciones del paradigma psicológico vigente para enfrentar esta problemática. Los antecedentes socio- políticos que caracterizaron a los años 60 a los Estados Unidos, caracterizada por haber sido una época en donde se desarrollaron fuertemente los movimientos de los derechos cívicos, derechos humanos, la ideología separatista de los negros, las crisis urbanas, la guerra en contra de la pobreza, los arrestos y demostraciones de inconformidad estudiantil produjeron una disposición y hasta un verdadero caldo de cultivo para los psicólogos de manera que los ideales de cambio social y lucha por los derechos de los marginados sea una bandera de reivindicación social comunitaria.

La primera vez que se utilizó el término psicología comunitaria fue en Mayo de 1965, en una conferencia celebrada en Swampscott Massachussets, la misma que se realizó como iniciativa de un grupo de psicólogos del instituto nacional de Salud Mental de los Estados Unidos.

Bennet, Anderson, Cooper, Hazlo, Klein y Rosemblum en 1966, vieron la necesidad de crear una rama de la Psicología que se encargue de estudiar el comportamiento y la conducta comunitaria. Diez años más tarde en América Latina se gestaron movimientos aislados de desarrollo comunitario, los cuales se había sembrado desde fines de los 50 y que comulgaban más cercanamente con la idea de psicología comunitaria tal y como se la considera en la actualidad.

Newbrough en 1992 distingue tres etapas en el desarrollo de la PC:

La primera abarca desde 1965, año en el que se realizó la conferencia de Swampscott  a la cual se atribuye el nacimiento oficial de la disciplina, donde se pretendió definirla y desarrollar modelos de entrenamiento del psicólogo comunitario, hasta la conferencia de Austin en 1975, etapas marcadas por las formas alternativas de entrenamiento.

La segunda etapa abarca desde 1975 hasta 1989, y se caracteriza por un énfasis preventivo en la salud mental comunitaria orientada por el enfoque ecológico y el abordaje de problemas sociales padecidos por grupos marginados socialmente.

La tercera etapa se caracteriza por una mayor consideración de los problemas sociales, su abordaje interdisciplinario y por la integración del conocimiento generado. 

Según Rappaport en 1977, propuso no delimitar a la Psicología comunitaria sino considerarla como una perspectiva científica orientada a la búsqueda de nuevos paradigmas, que nos permitan nuevas formas de comprender y actuar; a la vez sugirió la consideración de tres elementos importantes en su constitución:

  1. La relatividad cultural
  2. La diversidad humana y el derecho de la gente a acceder a los recursos de la sociedad y elegir sus metas y estilo de vida
  3. La ecología o ajuste entre personas y ambiente en el que se destaca el social como un determinante del bienestar humano.

La consideración de estos elementos requiere de un adecuado desarrollo de recursos humanos, el compromiso político orientado al cambio social y una actitud científica dirigida a la investigación

Mann en 1978 considera que en el interior de la psicología comunitaria se desarrollan tres áreas fundamentales que constituyen su objetivo:

Se puede decir que esta rama de la psicología tiene como objetivo principal el estudiar "los factores psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y mantener el control y el poder que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y social, para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios en esos ambientes y en la estructura social".

En donde se destaca el énfasis del control y supervisión de la comunidad y no del interventor o "sabelotodo". De este modo, la psicología comunitaria se plantea como una psicología para el desarrollo y progreso del individuo, su hábitat y las relaciones individuo-grupo-sociedad, para generar cambios cuantitativos y cualitativos.

La psicología comunitaria, surge de los esfuerzos de psicólogos latinoamericanos por enfrentar los problemas del subdesarrollo, la pobreza, la marginación.

Es conveniente aclarar que el movimiento de "Psicología Comunitaria" de Estados Unidos, estaba orientado predominantemente a la salud mental comunitaria, como una rama de la psicología clínica que intentaba responder a los problemas que producían situaciones degradantes y auto mantenedores de problemáticas, lo que suponía una función diagnóstica en relación a la globalidad.

Fals Borda (1959) denominó como investigación activa al intercambio entre conceptos y hechos, además fijó su atención en las observaciones y acciones como mecanismo para determinar la validez de lo observado y producir conceptos o planteamientos, con los cuales se puede reiniciar el proceso de investigación indefinidamente. Entonces el Psicólogo comunitario se convirtió en un verdadero investigador de campo, un observador que con sus observaciones generaba cada vez nueva información, la misma que se la reutilizaba para generar cambios.

Caplan 1961, proporcionó categorías teóricas y operativas de trascendencia para las prácticas comunitarias, basadas en la Salud pública y en la sistematización de trabajos realizados en prevención de trastornos mentales.

Gallende 1990, propone el surgimiento de la Política de Salud Mental, analiza el conjunto de interrelaciones entre la producción social de valores en Salud Mental o bienestar, los modos de representación de estos problemas y la conformación de saberes, teoría y prácticas. Gallende manifiesta que el origen de las prácticas Comunitarias nace de la necesidad de relacionarse con el proceso de modernización que generan nuevos problemas-demandas, y ponen en tela de duda las clásicas o tradicionales formas de ver la salud mental y el proceso social.

La modernización genera un cambio social que obliga cambiar de estrategias comunitarias, la modernización mal concebida genera: individualismo, poca solidaridad, fractura los vínculos sociales, modifica los lazos familiares, cambia los procesos de socialización y modos de crianza, trastoca las relaciones del individuo con su cultura, produce pérdida de la participación, el desarraigo y el anonimato.

Gallende manifiesta que la modernización establece un nuevo modelo de conducta y genera el hombre paranoide, el hombre suspicaz y personalista, para quien se debe fomentar una Salud mental Preventiva comunitaria más que curativa o clínica.

Newbrough (1992) realizó un análisis sobre el estado actual de la Psicología Comunitaria en los Estados Unidos, y llega a la conclusión de que recientemente esta disciplina comunitaria se ha volcado hacia problemas sociales específicos tales como el SIDA, la carencia de vivienda, con la perspectiva de abordar problemas y generar conocimientos y cambio, sin embargo dichos problemas no son enfrentados hasta ahora desde la perspectiva social comunitaria.

Dokecki manifiesta que existe una alternativa para fusionar la psicología y la comunidad en el afán de enfrentar los problemas desde una perspectiva social comunitaria y ofrece una alternativa para esta integración a partir de lo que denomina: "personas en comunidad", y que promueve el desarrollo conjunto de ambas orientada por los principios de fraternidad, igualdad y libertad.

La  fraternidad se refiere al desarrollo social efectivo, la igualdad a los recursos para el crecimiento y desarrollo, y la libertad a las oportunidades para el desarrollo individual.

Todos estos aspectos señalados anteriormente conducen a una redefinición del rol del psicólogo ó psicóloga comunitario como el de un colaborador efectivo.

Dokecki concibe ese rol como el de un practicante reflexivo-generativo, que es una combinación del practicante reflexivo propuesto por Schon en 1983 y del teórico generativo descrito por Gergen en 1978.

El primero es un interventor que contribuye al bienestar humano a través del intercambio entre el uso y la generación del conocimiento; visto a través del desarrollo teórico contribuye al bienestar humano guiado por un conjunto de valores. La fortaleza del campo está en su actividad social. 

Las implicaciones de esta perspectiva se sintetizan en el desarrollo de una praxis que contribuya a unificar conceptual, funcional y metodológicamente el campo psicológico-social y comunitario.

El concepto unificador que ha emergido con más fuerza es el de empowerment o fortalecimiento, empoderamiento, propuesto por Rappaport (1981), y el cual según Newbrough debería pensarse no sólo en términos del ideal de libertad, sino también del de fraternidad e igualdad.

Definitivamente se plantea la necesidad de desarrollar un sentido de comunidad dentro de la disciplina, con el fin de integrar los esfuerzos de entrenamiento e investigación, hasta ahora aislados. Esto es interesante por cuanto se aplican a la comunidad de profesionales los principios que ellos intentan trabajar en las comunidades que participan y que es ciertamente un tema de interés teórico además de aplicado. 

La psicología social comunitaria en América Latina. 

El enfoque comunitario de la Psicología llegó a América Latina como un paradigma ideal para solucionar los conflictos individuales y sociales; ya que pretendía con el enfoque comunitario superar el carácter individualista de toda la Psicología anterior, ampliando su campo de acción a las capas sociales mas desposeídas, impulsando a los Psicólogos a actuar como verdaderos sujetos de cambio social y liderazgo.

En América Latina son los psicólogos y psicólogas sociales quienes, haciéndose eco de los cuestionamientos a la psicología social en la década de los setenta promueven un giro conceptual, dogmático y práctico de la disciplina orientándola hacia la aplicación del conocimiento en la solución de los problemas sociales.

Este cuestionamiento motivó a los Psicólogos profesionales a movilizarse, a salir del aula, a abandonar el escritorio y la comodidad de sus oficinas e ir a los contextos en los que los problemas sociales se estaban manifestando, siendo las comunidades, particularmente marginales, una de las más representativas. 

Montero (1984) define a la Psicología comunitaria como: La rama de la psicología cuyo objetivo fundamental es el estudio de los factores psicosociales que permitan desarrollar, fomentar y mantener el control y poder que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y social para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios en esos ambientes y en la estructura social. 

El papel de psicólogos y psicólogas comunitarios se convierte en el de facilitadores, cuyos grado de compromiso con la comunidad contribuyen a que ésta se organice, discipline y participe activamente en la solución de sus problemas a través de la toma de conciencia de su posición dentro de la sociedad y del cuestionamiento a la misma, apoyada en la metodología de la investigación-acción participativa.

Muchos artículos, revisiones científicas y tesis sobre psicología comunitaria se van desarrollando en: Brasil, Colombia, Ecuador. Chile, México, Puerto Rico, Venezuela, que van interpretando el rol y acción de la Psicología comunitaria social.

En América Latina es necesario ver a la Psicología Comunitaria en dos etapas evolutivas:

  • Una primera etapa, que abarca desde los años 60 hasta finales de los 70, coexistiendo con dictaduras militares, represión política, abuso del poder, crímenes de estado, desapariciones, corrupción del estado en donde poca importancia tienen las políticas de Salud mental en atención primaria o preventiva.
  • Una segunda etapa, que coincide con el proceso de apertura y "democratización" de los gobiernos latinoamericanos a la sociedad civil con políticas tibias de salud concebidas por la OMS/OPS.

En este sentido, en cada país se va trabajando según las posibilidades políticas, económicas y sociales que han tenido los psicólogos, siendo la norma el ausente apoyo gubernamental.

Se ha intentado trabajar con grupos humanos, con técnicas colectivas, dirigiéndose hacia la prevención y promoción con un concepto de la integralidad del ser humano, siempre relacionado con el activismo político.

Los aspectos en los que se ha intervenido con más frecuencia en La Psicología comunitaria de América Latina han sido:
La promoción de la salud Mental, la posición y empoderamiento de la mujer, la sexualidad, la educación de los hijos, familias con riesgo biopsicosocial, trastornos de conducta, poblaciones rurales

Los principales logros obtenidos mediante la labor comunitaria han sido:

  1. Superación de la Psicología Comunitaria en su caduco carácter desideologizador e individualista.
  2. El rol del Psicólogo comunitario como un agente de cambio, teniendo función de activista social.
  3. La utilización de diferentes alternativas para llevar a cabo el trabajo comunitario.
  4. La formación de equipos de trabajo comunitario.

En Cuba.- La corriente comunitaria, se denomina con más frecuencia "Psicología de la Atención Primaria" o "Psicología de la Comunidad".

Existen diferentes etapas en la atención comunitaria, que son:

Primera Etapa: Preparatoria. Fueron dos años de preparación para poner en marcha un novedoso programa de atención primaria de salud.

Segunda etapa: Aproximación. Comenzó el trabajo de campo en los policlínicos, con la idea del enfoque comunitario y el trabajo en equipo en cinco niveles de atención:

1. Promoción de la salud.

2. Protección específica.

3. Diagnóstico y tratamiento precoz.

4. Limitación del daño.

5. Rehabilitación.

Se planteaba como grupos de atención a:

· Las embarazadas.

· Padres y madres.

· Visitas a domicilio.

Y dentro de sus actividades consideraba como prioritarias:
· El diagnóstico psicosocial de la familia.

· Los programas de atención al niño, la mujer, el escolar y la medicina del trabajo.

Por otro lado aparece el aporte de la Psicología Marxista, fundamentalmente la soviética, la cual comenzó a influir notablemente en Cuba, y que tenía una clara identificación con una nueva forma de pensar, pero no tenía desarrollo en la Clínica y por lo tanto, no había experiencias que adoptar en esta esfera en particular.

Los psicólogos de la atención primaria se encontraron inmersos dentro de una organización de salud donde habían elementos que hacían más difícil su labor:

· Por una parte los otros profesionales, fundamentalmente los médicos, tenían técnicas diagnósticas y terapéuticas muy específicas y desarrolladas que hacían su labor más "eficaz".

· Una no muy buena aceptación por parte de los médicos, en muchos casos un total rechazo a la inclusión del psicólogo en los centros asistenciales de salud.

· Y una población con muy baja o ninguna cultura psicológica, lo que hizo que la tarea primera de los psicólogos fuera trabajar en ese sentido.

Sin embargo hubo una entrega y avance indiscutible en la atención psicológica a la población Cubana, por lo que la Psicología logró insertarse armónicamente en el sistema de salud y comenzó a tener éxitos reconocidos en la población, que comenzó a demandar sistemáticamente la atención psicológica.

Tercera etapa: La tercera etapa contribuyó con el cambio de estructura de policlínicos integrales a comunitarios. Esto debía conllevar transformaciones cualitativas en el trabajo para mejorar los resultados

En esta etapa se definen como objetivos generales:

  1. Contribuir a elevar el nivel de salud de la comunidad, tanto a través de acciones de salud directa como mediante la participación y colaboración en los programas básicos del área.
  2. Contribuir a disminuir la morbi-mortalidad perinatal, infantil, preescolar y adulta de la comunidad.
  3. Contribuir a que el equipo de salud aborde de forma integral el fenómeno salud-enfermedad.
  4. Contribuir a conocer el cuadro de salud de la comunidad, especialmente en sus aspectos subjetivos.
  5. Contribuir a elevar la cultura sanitaria de la comunidad.
  6. Contribuir a promover la participación activa de la comunidad en la solución de la problemática de salud del área.
  7. Contribuir a elevar hasta niveles óptimos la satisfacción de la comunidad con los servicios que recibe del policlínico

Con el policlínico comunitario, el equipo de salud tuvo mejores oportunidades para el trabajo en conjunto, por que ya era posible conocer más el área de salud. Se realizaban interconsultas, trabajo de campo y otras acciones preventivas en forma de educación comunitaria para la salud. Se comenzó a trabajar en lograr la participación activa de la población
Se trabajó en la escuela, con padres, maestros, parejas, personas portadoras de enfermedades crónicas, entre otros.

Cuarta etapa: Se caracterizó por una nueva concepción en el enfoque salud-enfermedad, haciendo comprender que la salud comienza en el hogar, en la familia, en la escuela y la comunidad, que se mantiene o se pierde ahí, donde la gente vive y trabaja.

El hecho de vivir el médico o Psicólogo dentro de la comunidad, benefició el conocimiento de la comunidad, por lo que el diagnóstico y tratamiento preventivo de salud tomó una nueva dimensión y el equipo de trabajo tenía un campo mas amplio para actuar; Sin embargo, el trabajo dedicado a la participación comunitaria era al inicio mínimo, por tener el psicólogo un cúmulo de actividades muy grande que lo desviaban de esa tarea.

Pese a las nuevas condiciones propuestas en la Salud de Cuba, hubieron dificultades, como:

1-La preparación de los psicólogos seguía siendo insuficiente en la vertiente comunitaria.

2-La cantidad de psicólogos era mucho menor en comparación a los médicos (un psicólogo por cada quince médicos, o sea mas o menos por cada 18 mil habitantes), lo que limitaba notablemente su trabajo.

3-El cúmulo casi aplastante de actividades docentes o administrativas.
Los aciertos fueron:

  • Lograr que la población pensara más en términos de salud y comunitaria.
  • La población tuvo más posibilidad de adquirir conocimientos sobre estilos de vida sanos.
  • El trabajo en equipo se hizo más cohesionado.
  • Los demás miembros del equipo de salud empezaron a manejar con más frecuencia los aspectos psicológicos y las interconsultas en Salud Mental.

Quinta etapa: Esta etapa, está caracterizada por elementos de gran importancia; Profundización científica, ya que se graduaron los primeros especialistas en Psicología de la Salud y obtenían el grado de Master otro grupo de colegas. También se han publicados textos sobre el tema, conjuntamente con eventos científicos, lo que conforma la plataforma de lo que debe ser un fuerte desarrollo de la Psicología de la Salud y en particular de la Psicología Comunitaria.
El programa de actividades de Psicología para atención primaria de salud en Cuba (MINSAP,1998) hace definiciones importantes como: " que el enfoque social de la salud exige la incorporación de la Ciencia Psicológica y su aplicación profesional en el conjunto de disciplinas que se integran en la concepción y en la práctica de la salud pública para acometer el estudio y la solución de los problemas de salud de nuestra población en el contexto histórico, económico y de relaciones sociales donde se desarrolla la actividad humana".

En el Ecuador la Psicología comunitaria se ha integrado a los programas de estudio universitario en las dos últimas décadas, sin que exista una consistencia y campo de acción en el incompleto y demagógico Programa Nacional de Salud.

Los esfuerzos en el trabajo comunitario han sido el resultado de acciones particulares aisladas y de varios medios de comunicación que han asistido a la comunidad en "programas" de Salud mental comunitaria.

No existe un verdadero programa de Psicología comunitaria, ya que ni si quiera el programa de Salud Mental básico del MSP se lo conoce o se lo ejecuta. Existe un marcado descuido en la asistencia de la Salud en el Ecuador.

Definición de Psicología Comunitaria

La Psicología comunitaria enfrenta una lucha entre las perspectivas que la definen como una Disciplina científica, como una subdisciplina científica o como un área dependiente de la Psicología general o Social; Por lo tanto la definición de Psicología comunitaria dependerá del punto de vista y de la perspectiva social que invita su accionar.

Noción de Psicología comunitaria.- Se la concibe como una subdisciplina (Tyler 1984) que busca un importante cambio de la Psicología en su concepción, cambio de paradigma.

Montero Maritza (1984), la define como un desarrollo disciplinar que se ha ido conformando como una rama de la Psicología. Es una disciplina científica que ha configurado objeto, desarrollado instrumentos y principios generales, interpretaciones y explicaciones, hasta constituir un conjunto sistémico de premisas y conocimientos, ya sea desde una práctica o desde un proceso de constitución de teoría.

Sánchez y González (1988), señalan que la Psicología comunitaria es una práctica más interventora que cognoscitiva, definida más por lo que hace que por lo que sabe y relacionada con su objeto social más a través de la acción que del conocimiento.

Hombrados (1996), manifiesta que la Psicología Comunitaria no constituirá un área académica independiente, si no que estaría incluida dentro de la Psicología Social, específicamente con un rol de ampliación del campo profesional.

Consecuentemente, el Psicólogo comunitario se define por sus roles de analista de sistemas sociales, diseñador, planificador, organizador y difusor de programas de intervención; consultor, educador, asesor, mediador y experto en relaciones humanas, abogado social, dinamizador, catalizador del cambio comunitario; facilitador del desarrollo de recursos humanos y evaluador de programas de desarrollo. En tal caso el Psicólogo comunitario sería un profesional técnico especializado que interviene en problemas sociales desde un método y en conjunto interprofesional. La Psicología comunitaria sería una profesión no autónoma pero nutrida por un cúmulo de conocimientos, métodos de las Ciencias Sociales, Psicología y Psicología Social.

Blanco (1988), el nivel supraindividual, el grupal, la comunidad, la organización, las poblaciones y los individuos, son su visión de estudio.

En el trabajo tradicional de la Psicología Norteamericana, la Psicología Comunitaria lo Psicosocial se refiere a la interrelación que se establece entre el sujeto y las dimensiones de su ambiente social, concebidos como dos planos independientes y en relaciones de influencia.

Desde el modelo de educación popular, el foco analítico e interventivo está localizado en los objetos simbólicos, y particularmente en la conciencia-identidad constituida en las relacione sociales, en tal caso la Psicología comunitaria, no posee un objeto de intervención propio y distintivo, en tal caso el objeto de intervención de la psicología comunitaria es compartido y heterogéneo, según la tradición teórica-epistemológica desde donde se defina.

Según Alfaro (1993), define a la psicología Comunitaria considerando su estrategia de trabajo, la cual interviene privilegiadamente en sistemas sociales, en sistemas promocionales y preventivos y mediante una relación participativa con los destinatarios. En este caso la atención directa no es sobre el conocimiento del profesional si no sobre el conocimiento de la comunidad.

Podemos decir que al definir o caracterizar a la Psicología comunitaria como formando parte de un proceso interventivo que genéricamente actúa en forma preventiva, promocional y participativa. En este caso se reconoce la importancia de la población como agente activo y participativo y además es real decir que dicha población no solamente es el destinatario pasivo de la acción del profesional comunitario, si no que en la mayoría de los casos la comunidad se convierte en el recurso humano en los cuales la población participa en la ejecución participando activamente incluso remplazando muchas acciones de los profesionales.

La Psicología Comunitaria evaluada desde la perspectiva de resolución de problemas se la definiría como una práctica profesional que utiliza para su tarea interventiva el conjunto de recursos conceptuales, metodológicos, y técnicos de las ciencias psicológicas, de tal manera que su caracterización y diferenciación se refiera a las estrategias utilizadas, así como al problema estudiado.

La definición de Psicología comunitaria no puede circunscribirse a una enumeración de sus contenidos.

Por un lado, se trata de una disciplina científica que se ocupa de las interacciones entre los individuos y las comunidades; Y, por otro lado, promueve la mejora de la calidad de vida de los individuos y de las comunidades (Dalton, Elias y Wandersman, 2001). Sin embargo, tanto en la construcción teórica como en la resolución de problemas, y tanto en la vertiente de investigación como en la de acción social, la formulación específica de los valores se convierte en una referencia básica para conocer la idiosincrasia de la disciplina.

En ese sentido, uno de los rasgos destacados de la psicología comunitaria es precisamente el equilibrio que ha sabido guardar entre las exigencias de rigor metodológico y su orientación hacia el cambio social y comunitario. Igualmente, en el plano de la intervención comunitaria lo realmente distintivo parece ser la perspectiva que se adopta para la acción social, lo que nos remite a los valores de base.

Finalmente y resumiendo podemos manifestar que la Psicología comunitaria es una ciencia que estudia la psiquis de una población comunitaria, planteando y ejecutando acciones preventivas y de cambio social.

Comunidad

Se denomina comunidad a un sistema o grupo social de raíz local, que se diferencia en el seno de la propia sociedad de que es parte en base a características, particularidades e intereses compartidos por sus miembros y sus subsistemas que incluyen: localidad geográfica, interdependencia, interacción psicosocial estable, con un sentido de pertenencia a la comunidad e identificada con sus símbolos e instituciones. La comunidad está generalmente dotada de una organización institucional entre sociedad e individuos prestando las funciones sociales de socialización, comunicación, bienestar social, salud, educación, etc.) con relevancia local.

Sus miembros desarrollan relaciones y lazos horizontales, vínculos interpersonales,

Cohesión social, sentido de pertenencia al grupo e identificación con él.

En el aspecto psicológico es necesario aclarar que la comunidad posee una percepción de similitud con otras personas, interdependencia, voluntad de mantener la interdependencia y pertenecer como comunidad a un todo mayor.

Alipio Sánchez expone 5 componentes básicos para definir una comunidad.

1. Localización geográfica de base, que les permite ubicarse y compartir recursos.

2. Estabilidad temporal, mínimo de tiempo compartido entre las personas.

3. Instalaciones, servicios y recursos materiales compartidos: escuelas, parques, mercados, plazas, etc. porque además de constituir infraestructura, es la matriz que facilita un intercambio relacional fundamental entre los miembros; en otros términos son la base material de la prestación de servicios.

4. Estructuras u organización social: culturales, políticos, económicos.

5. Componente psicológico: sentido de pertenencia individual y la validación de los lazos con la comunidad.

Necesidades socioeconómicas y necesidades psicológicas en la comunidad

Alimentación Biológica

Vivienda Seguridad

Vestuario

Posesión y afecto

Salud y Autoestima

Educación

Ocupación

Autorrealización

Necesidades de seguridad: si hay frustración absoluta o relativa de una o más de las

Necesidades socioeconómicas, habrá también frustración de las necesidades de seguridad.

Necesidades de posesión o pertenencia: En el sentido psicológico de comunidad.

Necesidades de autoestima: La satisfacción de necesidades socioeconómicas como símbolo de Status. La autoestima está muy ligada con el logro y cumplimiento de metas y objetivos.

El éxito relativo en nuestra sociedad se mide en términos Socioeconómicos: vestuario, electrodomésticos, etc.

La baja autoestima tiene 4 condicionantes:

a. Rol - status bajo: valoración de la función social, rol ocupacional.

b. Percepción y actitud de gente de otras clases: símbolos de status negativo;

Discriminación y paternalismo.

c. Frustración socioeconómica.

d. Autopercepción de símbolos de status negativo.

Allport, manifestaba que: "Las desventajas materiales son asociadas a limitaciones psicológicas (intelectuales, emocionales y volitivas) y a limitaciones morales"

La sociedad con influencia Neoliberal, pretende asociar los méritos y la situación socioeconómica, incentivada por las tasas epidemiológicas de la pobreza.

Reacción a la frustración en las clases populares.

Dentro de las reacciones posibles frente a la frustración las clases populares presentan compensación, agresividad, impotencia, pasividad, etc. La más común es la resignación. La resignación consiste en aprender a vivir en la frustración de modo que constituye más bien una reacción tardía a ésta. Contempla el automoldeamiento con

respecto a las alternativas y aspiraciones, atenuando la frustración crónica.

La resignación en clases populares se ha asociado al fatalismo, sentimiento de impotencia, pasividad, visión pesimista del mundo y bajo nivel de aspiraciones.

Características de la Psicología Comunitaria

Principios fundamentales de la psicología comunitaria

1. Autogestión de los sujetos que constituyen su área de estudio, es decir a que toda transformación repercute sobre todos los individuos involucrados en la relación comunitaria.

2. El centro de poder o empoderamiento recae sobre la comunidad, contraponiéndose a cualquier forma de paternalismo, autoritarismo o intervencionismo.

3. La unión entre la teoría y la práctica son fundamentales para lograr una acción integradora y comprensión verdadera de la situación.

Una comunidad es un grupo en constante evolución y cambio dinámico, que es anterior al observador.

Por desarrollo comunal se entiende el producto de la acción comunal, organizada para resolver sus problemas, utilizando todos los recursos.

En la psicología comunitaria, los investigadores y sujetos están del mismo lado en la relación de estudio, pues ambos forman parte de la misma situación y evolucionan en conjunto en la intervención.

Características de la Psicología y del psicólogo comunitario.

 Con la creación de la psicología comunitaria se presentan muchas oportunidades para desarrollar nuevas perspectivas para incluir al psicólogo como un participante activo en el desarrollo de los recursos de la comunidad.

La psicología comunitaria puede tener varios puntos de referencia. Puede ser vista como una extensión de la psicología clínica, en donde su papel es el de un recurso terapéutico para pacientes individuales y para grupos en tratamiento en una comunidad geográfica específica.

La psicología comunitaria también puede ser vista como equivalente de la salud mental comunitaria. Aquí el término se refiere a la organización de los servicios comunitarios existentes a los múltiples niveles de profesionales y no profesionales para la prevención de los trastornos mentales.  Esta última definición recalca la misión y las prácticas de la salud pública en contraposición con la medicina clínica clásica.

La psicología comunitaria puede referirse también a aquellos problemas psicológicos y sociales que pueden ser estudiados por los métodos establecidos en las ciencias de la conducta. En esta definición, el término psicología comunitaria representa  un conjunto de temas a investigarse y evaluarse por un grupo de psicólogos, sociólogos y especialistas urbanos.

La psicología comunitaria también puede representar un objeto para crear un ambiente social que ofrezca a sus miembros un sentimiento de comunidad.

Una de las piedras angulares de la perspectiva ecológica es que se enfoca al contexto local. La premisa de la perspectiva ecológica es que los servicios comunitarios como intervenciones en una comunidad específica, debieran contribuir al desarrollo de la comunidad. La perspectiva ecológica es la evaluación de un escenario natural a fin de rediseñar el contexto que gira en torno a un problema social, de manera que un problema comunitario específico se altere a medida que el medio ambiente que lo contiene también se modifica. La perspectiva ecológica ofrece la posibilidad de no enfocarse únicamente a los efectos sino a las causas sistemáticas.      

El adoptar la perspectiva ecológica significaría desligar el enfoque en nuestras comunidades de nuestras aspiraciones e intereses personales, o institucionales, y, en lugar e ello, convertir las circunstancias y los eventos locales en el objetivo importante de nuestro trabajo. Aquello significaría hacer cosas nuevas y diferentes, conocer la complejidad de la comunidad como un todo a fin de identificar los talentos y recursos que todavía están presentes. Significa identificar a aquellas personas que se interesan en su comunidad.

El observar a una comunidad ecológicamente significativa es mirar como se inter-relacionan las personas, como se manejan sus roles, las organizaciones y los eventos. Si podemos ver la comunidad como una serie de sistemas inter-relacionados, tenemos una mejor oportunidad de diseñar proyectos, sistemas y servicios que se aproximen a las necesidades de la comunidad.

El programa ecológico puede establecerse desde la base en la comunidad, y no restringirse, únicamente a un grupo de profesionales o a un estrato social. La perspectiva ecológica aclara que si nos situamos en el interior de un contexto social, es más probable que hagamos un esfuerzo para resolver un problema social en la comunidad, y no simplemente ofreceremos una actitud adecuada con nuestras habilidades profesionales.

Uno de las mayores dificultades en el suministro de servicios humanos es la resistencia de los profesionales a trabajar sobre problemas genéricos o sociales. Ciertamente, los problemas de la pobreza, el racismo, y la contaminación van más allá de nuestras capacidades y perspectivas. El desarrollo ecológico de una comunidad significa que el profesional debe tener el deseo de desarrollarse con su comunidad. Debe ser capaz de dejar su molde profesional y adherirse al sentimiento de muchas personas y a los recursos que éstas posean.

Proporcionar bienestar ecológico significa ayudar a desarrollar los recursos naturales de una comunidad. El bienestar no representa la ausencia de enfermedad en los individuos, el bienestar se concibe como el desarrollo y la creación de recursos dentro de la comunidad. 

Para la perspectiva ecológica los criterios sufren una modificación y se orientan hacia las inter-relaciones de los seres humanos, hacia la forma en que los recursos prevalecen se fortalecen, hacia la manera en que las sub-unidades de la comunidad pueden desarrollarse y evolucionar, de tal manera de que la comunidad se adapte a nuevas influencias, hacia el como las comunidades múltiples y más pequeñas se suceden unas a otras a través del tiempo.

Percibir a la comunidad como un conjunto complejo de recursos, en la que determinadas restricciones impiden el desarrollo de la comunidad local, estas restricciones relacionadas con la pobreza o con la sobre abundancia, posiblemente representan una restricción, que en la mayoría de los casos son debidos a la falta de determinación de las autoridades superiores.

Al fabricar un diseño aplicado al progreso de la comunidad, éste puede adaptarse no sólo al problema como lo define el profesional, y no únicamente a los intereses de un subgrupo, sino que se pueden desarrollarse como un programas comunitario que modifique los estilos de vida de la comunidad total y su desarrollo futuro. 

Se podría entonces crear un programa de salud mental comunitaria para proporcionar servicios de salud mental directos a una población en particular, siendo los miembros de las profesiones de la salud mental quienes tomarían esta iniciativa. Este programa de servicios podría desarrollarse, con el propósito específico de crear nuevos recursos comunitarios al mismo tiempo que se proporcionan servicios a las personas que los necesitan. Una intervención ecológica, entonces, incluye los medios para que la comunidad funcione como un mejor ecosistema al resolver un problema comunitario, enfocándose en dos procesos: solucionar un problema y desarrollar concomitantemente la comunidad. Este proceso incrementa la satisfacción tanto de los ciudadanos como de los profesionales, y mejora la forma de vida de la comunidad.

La conducta deseada de un Psicólogo comunitario que actúa como un ecólogo es  el resultado evidente de las siguientes siete características que le facilitarán actuar eficientemente en el ámbito planificado. 

Una capacidad claramente identificada. 

El psicólogo comunitario debe hacer bien al menos una cosa, debe ser capaz de ser terapéutico con los individuos, de organizar un servicio comunitario, de estudiar un problema social complejo, o de crear una comunidad confortable para otros.

Sin una capacidad reconocible habrá pocas oportunidades para que el psicólogo comunitario esté en posición de resolver problemas en la comunidad.

La expresión de "capacidad" se define como la manera de que el psicólogo comunitario se relaciona con la comunidad, ya sea que esté conociendo los conflictos de roles en las organizaciones de la comunidad, ayudando en la selección del personal para un proyecto específico, o entrenando trabajadores para el desarrollo de la comunidad.

La capacidad, es la característica desde la cual se desprenden otras. En el desarrollo de los profesionales he observado una tendencia a utilizar la técnica del reflejo en gran escala y a sentirse como una fuente inagotable de autorrealización.

Las comunidades requieren que sus problemas se resuelvan, hay un niño que está siendo maltratado, una ley que afecta la esfera psicoemocional de los jubilados y que necesita revocarse, hay alguna decisión que tomar. El psicólogo comunitario deberá estar capacitado para enfrentar el conflicto y deberá tener la habilidad suficiente para configurar una forma de resolución sistemática.

El psicólogo comunitario busca el escenario en donde su creatividad puede tener fuerza y expresión. La perspectiva ecológica ofrece algunas sugerencias para elegir los contextos donde puede expresar su capacidad. 

El aprendizaje de una habilidad por parte del profesional tiene otra utilidad, y es que puede y debe ser transmitido a los miembros de la comunidad anfitriona, proporcionando de esta manera una habilidad a la localidad.

El enfoque ecológico requiere que las aptitudes sean transmitidas y no solamente premiadas. Esto también estimula al psicólogo a aprender como traducir y variar sus habilidades de un lugar a otro.

La hipótesis de la perspectiva ecológica es que el psicólogo comunitario adapte sus aptitudes a las demandas de diferentes entornos psicosociales. No basta con ser suficiente o ser competente, él Psicólogo Comunitario debe comunicar y expresar sus habilidades a fin de que éstas sean adoptadas por los recursos locales.

Para proporcionar bienestar ecológico, el psicólogo comunitario debe interesarse en la localidad. 

Creación de una identidad ecológica. 

Luego de que se aprenda alguna habilidad y se hagan esfuerzos para que los miembros de la comunidad adopten dicha habilidad, el psicólogo comunitario puede comenzar a desarrollar la cualidad de identificarse con la comunidad total.

La perspectiva ecológica propone que parte de la identidad del psicólogo comunitario debe estar relacionada con la comunidad natural con la que está trabajando.

El psicólogo comunitario deberá estar involucrado directamente con la comunidad. El psicólogo comunitario debe definirse a sí mismo como poseedor de un rol eminentemente profesional y en su entorno circundante ayudar a acelerar la forma como debería involucrase para diagnosticar los diferentes contextos sociales que son parte de la comunidad. El psicólogo comunitario, como ecólogo, necesita involucrarse emocionalmente para emprender su camino hacia los diversos ambientes de la comunidad.

Cuando el Psicólogo Comunitario decide ser útil en una comunidad, este requiere un gran interés y afecto hacia la comunidad, para ser capaz de incursionar hasta en las zonas más difíciles. 

Construir una eco-identidad no significa derramar sentimientos positivos por todos los rincones y esquinas de la comunidad. Se refiere más a interesarse lo suficiente en la comunidad a fin de que todos sus sectores sean explorados, observados y digeridos.

El  psicólogo comunitario, según dice la tesis ecológica, no puede entender sobre qué problemas trabajar, a menos que vea las diferentes áreas geográficas y sepa algo acerca de como estas áreas afectan el proceso político y como están inter-relacionadas las sub-comunidades. Su amor hacia la comunidad es expresado mediante su participación dinámica y sus intentos de desenmarañar los embrollos y las sutilezas de la comunidad. Tiene que vincularse lo suficiente como para trasladarse más dinámicamente en la comunidad.

Verdaderamente se requiere de una gran firmeza para internarse en una comunidad, para captar el rango de conductas que se dan, los estilos de vida, las formas de comportamiento comunitario, su cultura, antropología y los conflictos, sin volverse inmune ante su diversidad y ver solo un caos.

Tolerancia hacia la diversidad

 Cuando el psicólogo comunitario ingresa a una comunidad seguro de su capacidad y de su afecto, y se inserta en los diferentes contextos de la comunidad, es probable que encuentre voluntad y reacción ante la adversidad, sujeta a prueba y análisis situacional, pero jamás entrará en tela de duda su entrega y profesionalismo.

El Psicólogo Comunitario deberá manejar una amplia perspectiva para saber como comparar varias culturas y como obtener más información acerca de su historia y de sus expectativas en cuanto a resultados futuros de la comunidad.

La habilidad para observar las diferencias entre personas y grupos son necesarias en la búsqueda de alternativas comunitarias. Captar y entender esta variabilidad es importante porque nos ofrece medios para pronosticar la dirección del desarrollo futuro de la comunidad.

La habilidad del psicólogo comunitario se refleja en su capacidad de observar variantes en la manera como las personas enfrentan a una tragedia, como confrontan las desigualdades sociales, como inician un proceso legal, como median los conflictos, como resuelven sus diferencias y celebran las buenas oportunidades. 

Existen diversos recursos que podrían contribuir al desarrollo de la comunidad, pero es evidente que los recursos deben administrase al igual que todos los sistemas orgánicos. Esta característica del psicólogo comunitario representa su interés por comprender como se manejan y como se relacionan estos recursos. El Psicólogo comunitario deberá entender la forma en que estos recursos están asociados, o la forma como se podrían relacionar potencialmente; es mejor aprender a manejar los recursos con los que cuenta la comunidad. 

Esta característica representa los contextos sociales que pueden relacionar los adultos con los jóvenes, cuáles servicios comunitarios pueden trabajar juntos para resolver un problema, y qué áreas específicas de la comunidad puede esperarse que trabajen en determinados problemas.

La tolerancia por la diversidad no es el sinónimo de una actitud de "sábelo-todo", la tolerancia por la diversidad  es la habilidad para poder trabajar con recursos que ayuden a asegurar opciones que prolonguen la vida de una comunidad.

La diversidad representa un esfuerzo activo múltiple para impulsar a la comunidad a hacer planes para su futuro. 

Manejo efectivo de recursos variados. 

No basta con ser tolerante ante la variabilidad. El psicólogo comunitario maneja activamente esta variedad de recursos a fin de contribuir con la comunidad total.

El psicólogo comunitario trabaja en la conformación de un proyecto que le permitirá responder ante un gran número de personas que discrepen con él, y para minimizar sus contribuciones negativas a la comunidad.

El psicólogo comunitario puede asumir el rol de otros e ir más allá de los roles expresivos y de las posturas que con frecuencia exhiben las personas.

El psicólogo comunitario también debe ser capaz de ponerse por encima del rol estereotipado y de no ser frenado por las actitudes defensivas, de oposición o negativistas de algunas personas, sino ir más allá  y buscar las habilidades y el talento.

El Psicólogo debe ser capaz de evaluar rápidamente a las personas en un contexto natural y relacionarse con ellos con sencillez, respeto, consideración, pero también con firmeza y liderazgo.

Significa que el psicólogo comunitario es temerario, agresivo, que se involucra profundamente en la comunidad y que tiene acceso a su propia psique y a la psique de la comunidad.

El Psicólogo Comunitario puede superar las confrontaciones, las lisonjas, los adulos premeditados, la zalamería, el menosprecio y la crítica, y seguramente deberá en contra de todo mantenerse en su ruta hacia el objetivo planteado. Se debe entonces vivir día a día con la comunidad y su forma de ser.

Para muchos psicólogos comunitarios esta característica representa un verdadero atributo, al tratar de ir más allá de cualquier superficialidad, restricción y de la actitud defensiva de otros profesionales, y al contrario permitirá a crear un contexto social donde los profesionales y los ciudadanos puedan aprender a participar juntos y a aprender como interactuar de manera efectiva.

El compromiso de tomar riesgos

La característica de comprometerse a tomar riesgos es particularmente difícil para la mayoría de los profesionales, pero se vuelve más crítica si el psicólogo comunitario va, de hecho, a ser un recurso para la comunidad.

Tomar riesgos no se refiere a cometer actos irresponsables, impulsivos o a la exteriorización de un capricho tozudo. Tomar riesgos, se refiere a convertirse en un defensor de una causa real, común y ayudar a la comunidad a salir de su situación problemática y estática actual. Significa además, participar con los ciudadanos en los programas sociales que pueden fracasar o fallar por los supuestos.

Tomar riesgos significa apoyar a una persona marginada, proponer cambios en paradigmas establecidos en un sistema social; significa tomar una posición profesional y personal en una cuestión debatible y tratar de comportarse en tal forma que las personas con un posición socioeconómica limitada, que son ahora débiles en lo económico y en lo político, influyan en la manera que el psicólogo comunitario utiliza su tiempo, en la misma medida que los más afortunados e independientes. 

El Psicólogo Comunitario debería brindar apoyo real a un grupo marginal; El valor de comprometerse a tomar riesgos significa poner a un lado la necesidad de logro personal del profesional y la aspiración de apostar solo a los ganadores.

Comprometerse a tomar riesgos afecta no solo las cuestiones personales sino que también incluye un compromiso con los proyectos, y situaciones difíciles de la comunidad.

El psicólogo Comunitario siempre estará listo para asumir un nuevo riesgo. El compromiso de tomar riesgos, por tanto, requiere que el psicólogo participe en el trabajo comunitario cuando la recompensa no está definida, y cuando puede haber deserción o aborto del proyecto.

Equilibrio metabólico de paciencia y fervor. 

Esta característica, está más relacionada con el estado de salud y el estado de ánimo del Psicólogo Comunitario.

Ser profundamente útil requiere de ciclos de paciencia, tolerancia y fervor para lograr metas a largo plazo, alternados con  ciclos de entusiasmo  para cumplir los objetivos a corto plazo. El Psicólogo Comunitario deberá ser demasiado paciente o demasiado entusiasta. Aprender a equilibrar estas energías demanda del trabajador comunitario una dosis de autoayuda.

No es una simple cuestión de ser rápido o lento, o de saber cuando equilibrar la expresión de ambas habilidades, el psicólogo comunitario debe ser capaz de transmitir esta condición emocional positiva a los demás y deberá también tener influencia política cuando otros elementos en la comunidad expresen su punto de vista. 

El psicólogo comunitario necesita tener una idea realista de los obstáculos para el cambio. Es importante saber cuanta energía se gastará para modificar o cambiar para superar el problema.

Debe saber cuando movilizarse y cuando detenerse en el trabajo comunitario; aquello implica aprender como llegar de una meta a otra, implica conocer la clase de recursos que se necesitan en un momento determinado para resolver el problema, e implica la habilidad para definir el problema sobre el cual se deben enfocar las energías.

El trabajo comunitario debe ser clarificado y sostenido mediante la comunicación y participación solidaria de los participantes de tal manera que compartan generalmente sus éxitos y sus triunfos, y se apoyen mutuamente en las buenas y malas

Una de las situaciones más calamitosas es ver a un profesional bien entrenado atrapado en un ciclo metabólico con saldo negativo, o demasiado enajenado y pesimista. Sin un ambiente cálido, positivo, el mismo metabolismo del psicólogo comunitario decaerá.

Si el psicólogo comunitario es incapaz de crear un ambiente positivo y proactivo para sí mismo, probablemente debe posponer su trabajo comunitario hasta que pueda construirlo.

Renuncia al prestigio y al reconocimiento. 

El psicólogo Comunitario jamás deberá buscar la atención ni los aplausos del público por sus servicios; lo suyo no es un acto circense ni algo por el estilo; con mucha frecuencia los profesionales tienen una frágil vanidad y quieren asegurar que se les dé crédito y reconocimiento por lo que hacen. Esta necesidad de obtener un reconocimiento explícito por su trabajo muchas veces significa que los profesionales buscan los problemas fáciles y de corto alcance, que puedan tener un resultado evidente y definitivo.

Cuando el psicólogo comunitario es capaz de trabajar en las cuestiones más difíciles y problemáticas, con mucha frecuencia lo hace en silencio, a paso lento, sin bombos ni platillos y como ciudadano.

En el Servicio comunitario el éxito no es personal.

Lo que debe reafirmarse es que se necesita un nuevo conjunto de criterios para el trabajo científico, criterios para la evaluación de ambientes naturales que conduzca a un tipo de ayuda real y útil para los trabajadores comunitarios. No es un buen Trabajo comunitario la divulgación de de currículo Vitae, ni promoción personal, aquello es vanidad y a veces consumo.

Principios Fundamentales de la Psicología Comunitaria

La tarea Comunitaria Social es la de desarrollar y generar recursos para la comunidad desde su propia gestión, desde sus propias necesidades, sus propias vivencias y sus actores sociales.

El psicólogo comunitario, en tal virtud, actúa como un igual en su trabajo, de tal manera que el principal lema de su trabajo esté inspirado por la comunidad. 

La recompensa para el verdadero trabajador comunitario vendrá cuando se le invite a trabajar en otros proyectos con problemas científicos más difíciles.

Los principios fundamentales de la Psicología Comunitaria son:

1. Autogestión de los sujetos o comunidades que constituyen su área de estudio, lo que significa que toda transformación se realizará con y sobre todos los individuos involucrados en la relación.

2. El centro de poder o empoderamiento recaerá sobre la comunidad, liberándose de cualquier forma de paternalismo, autoritarismo e intervencionismo.

3. El tercer principio fundamental de la Psicología comunitaria es, la unión entre teoría y práctica para lograr una explicación integradora y una comprensión verdadera de la situación de la comunidad.

Objetivos de la Psicología Comunitaria

  1. Toma de conciencia, de los problemas, de su situación, su identidad y de sus recursos y de su utilización colectiva para resolver problemas comunes.
  2. Desarrollar elementos de tipo motivacional, de tal manera que las personas sean capaces de organizarse en torno a lo que perciban como meta de cambio.
  3. Autogestión, utilizar los recursos de la propia comunidad de forma independiente.
  4. Socialización en el sentido de trabajo organizado.

Estrategias de la Psicología Comunitaria

  1. ducación popular, mediante la toma de conciencia. Trabajando con grupos ya organizados con quienes se negocian determinados objetivos. Su labor principal la
  2. entrega de elementos que faciliten la toma de conciencia.
  3. Salud mental comunitaria, mediante la psicología comunitaria se busca entregar apoyo a los grupos de mayor riesgo que viven situaciones problemáticas. Se asemeja a la psiquiatría comunitaria porque se orienta más a problemas de salud mental.
  4. Actividades productivas, se ligan al objetivo de autogestión, permiten mayor autonomía y poder.
  5. Desarrollo comunitario, vinculando la idea de generar trabajo organizado.

Psicología Comunitaria. Praxis y Teoría

Según Sarason (1974)-La Psicología Comunitaria es una disciplina de aplicación e intervención más que teórica.

Sánchez Vidal (1991) considera que la construcción teórica de los determinantes y correlatos socio-ambientales del trastorno psicológico y las condiciones humanas resultan esenciales y prioritarias. Estas posiciones, supuestamente contradictorias, nos han permitido debatir sobre la relación entre la teoría y la práctica, entre ciencia y profesión.

Esto ha provocado posiciones diversas ante la Psicología Comunitaria; por un lado que se le subestime por considerar que su cuerpo teórico es débil y primitivo; por otro lado que se niegue su existencia actual y sea considerada como un antecedente de la Psicología de la Salud ( Morales, 1999) y para terceros que no la diferencien de la Psicología Clínica e incluso que la incluyan dentro de ésta.

Estas posiciones carecen de validez, por que en la actualidad esta rama no solo ha ampliado su ámbito aplicativo, sino también el teórico-conceptual en gran cantidad de países. 

Para Sánchez Vidal (1991) la Psicología Comunitaria es la ciencia básica que fundamenta la intervención comunitaria por que guía y recoge el resultado de la praxis comunitaria además de investigar las relaciones de las variables y procesos del entorno social y biofísico con el trastorno y el bienestar de los individuos, así como los efectos e interacciones mutuas de individuos y entornos sociales a diversos niveles sistémicos. 

De la misma manera define que las metas de la Psicología Comunitaria son el estudiar seria y sistemáticamente el cambio social y sus efectos psicológicos , haciendo énfasis en áreas y grupos humanos de la comunidad prioritarios como son la edad mayor adulta, la drogadicción, la problemática familiar, la delincuencia, las pandillas, los entornos carcelarios, la marginación urbana, asistencia primaria, Violencia y maltrato infantil, etc. 

También a la Psicología comunitaria se la considera como el resultado de una postura extrema del intervencionismo psicosocial, en donde los psicólogos tienen la responsabilidad social de llevar hasta las últimas consecuencias la aplicación de la Psicología Comunitaria a los contextos sociales en sus dimensiones comunitarias.

Se hace necesario aceptar que la perspectiva empírica de la Psicología Comunitaria ha prevalecido con más fuerza que la teoría, la Psicología Comunitaria es teórico-interventiva y las numerosas experiencias prácticas deben tener funciones propiciatorias para el desarrollo del cuerpo teórico. 
Al respecto Sánchez Vidal considera que dar a conocer los programas e intervenciones comunitarias tienen funciones favorecedoras a la teoría, como: 

  • Testimonial: Como demostración de la actividad real del campo comunitario, así como su poder interventivo y de transformación de la realidad y entorno social. O sea como una verdadera "prueba de realidad" de la intervención comunitaria con utilidad pedagógico-profesional.
  • Diseminadora: Para dar salida a programas de desarrollo comunitario y de esta manera difundir para germinar y multiplicarse en otros lugares y ámbitos.
  • Modélica: Como recopilación de "programas modelos" que permita; un amplio muestrario de programas realizados para poder elegir; acceder a esos programas; que existan criterios claros y operativos de selección de programas. 
  • Reflexivo: El conocer experiencias sobre intervención comunitaria descriptivamente, de tal manera que la Psicología comunitaria deba trascender y reflexionar los "por que" han tenido éxitos, para así obtener principios y conocimientos que nos conduzcan a la construcción de una muy necesaria teoría válida de la acción social y comunitaria. La praxis comunitaria deberá ser obligatoriamente la fuente inductora de toda la construcción teórica. 

Misuti, Castillo y Balaguer (1993) defienden el carácter teórico de la Psicología Comunitaria y la importancia y desarrollo de los modelos aportando una clasificación de los mismos en: 

  • Modelos de orientación social: Que se centran en el marco global socio-cultural de la actividad comunitaria
  • Modelos psicosociales: Que analizan las relaciones entre el individuo y la sociedad desde un nivel mesosocial
  • Modelos por su actuación: Guían la realización de la intervención comunitaria. Modelos clínicos: Con el uso del método clínico
  • Modelos por objetivos: Definen las metas de actuación de la disciplina 

Sin embargo, estos modelos promueven la interdisciplinariedad, puesto que en su desarrollo intervienen profesionales de diversas ramas, lo que provoca que sean modelos que respondan a mas de una ciencia, lo que hace que la teorización se complique y resulte mas difícil hacer definiciones.

Bloom (1984) y Korchin (1976) aportan criterios teóricos de la psicología Comunitaria que sirven de orientación metodológica, cuando consideran que:

  • Las fuerzas y sistemas sociales juegan un papel relevante en la determinación de la condición humana tanto humana tanto funcional, situacional, permanente o estructural.
  • El entorno social (sociedad) no siempre es algo negativo y fuente de problemas y conflictos para los individuos o grupos, sino también la sociedad es fuente de recursos y potencialidades positivas.
  • La localización de los problemas psicosociales y de salud están en gran parte en los sistemas sociales y en la relación del individuo con ellos.
  • El incremento de la capacidad resolutiva de problemas, salud, bienestar, etc. tiene un efecto de prevención sobre el desarrollo de trastornos mentales y los problemas psicosociales de la población. 
  • Las necesidades individuales y los intereses sociales son generales y compatibles, aunque en ocasiones pueden entrar en conflicto. 
  • El rediseño del entorno y todo cambio social tienen un efecto determinante en la reducción de la disfunción social y clínica y la no-modificación estructural mantendría esas disfunciones. 
  • Para desarrollar y alcanzar el sentido de comunidad es preciso que todos los miembros de la comunidad tengan accesos a los recursos y servicios que ésta proporciona. 

La influencia de la sociedad en el proceso salud-enfermedad desde la perspectiva macrosocial, tanto en sentido negativo(para enfermar) como para generar potencialidades y crear recursos de afrontamiento y resolución con un carácter transformador por parte de las personas, teniendo la comunidad un papel preponderante, por ser el lugar donde tiene la familia su sede, con su papel socializador.

Martínez García(1993) caracteriza la psicología Comunitaria como:

  • Centrada en el análisis de los sistemas sociales.
  • Con una perspectiva ecológica - Interesada por los problemas sociales, incluyendo la salud mental, aunque claramente quiere ir mas allá de la misma.
  • Con especial interés en el cambio social.
  • Con una evidente vocación preventiva.
  • Centrándose mas en los procesos de dominio y manejo, adaptación y competencia que en eliminar déficits.
  • Caracterizada por la interdisciplinariedad y por una nueva filosofía en la prestación de servicios. 

Para Barrón la psicología Comunitaria permite que las fuerzas y sistemas sociales jueguen un papel decisivo en la determinación del comportamiento y conducta humana, tanto adaptativo como desadaptativo, el origen de los problemas se encuentra frecuentemente en los sistemas sociales y en la relación que mantienen con ellos los individuos, aunque obviamente el entorno social también es fuente de recursos y potencialidades. 
Por su parte, Palmorian y Zani (1990) señalan el especial interés de la Psicología Comunitaria hacia los grupos y comunidades mas desfavorecidos y que justamente son los que tienen mayor riesgo de que su ambiente sea peligrosamente perjudicial para ellos.

Montero (1987) así mismo aporta el criterio de que el papel de la Psicología Comunitaria es la autogestión, y permitir que sean los sujetos los que produzcan y controlen los cambios en su medio inmediato.

Esta autora, defiende la posición del psicólogo como un activista social, que puede y debe ayudar a través de los recursos de la Psicología Comunitaria y su método interventivo las grandes desigualdades a la que han estado sometidas las clases sociales pobres: Esta postura, es la única- que al defender el derecho de los desposeídos- justifica el carácter político-ideológico de la Psicología.

De aquello se concluye que las características intrínsecas de la Psicología Comunitaria, son; la comunidad como el espacio de acción y actuación (por que solo en la relaciones interpersonales que se establecen en le grupo social es posible el desarrollo y creación de recursos); la redistribución de roles (donde individuo y profesional participan en la búsqueda y aprendizaje de los requerimientos de una vida saludable) ; y el cambio social.

Amalia Blanco (1988) en " La Psicología Comunitaria ¿Una nueva utopía para finales del siglo XX ¿" refiere que esta definición de utopía puede venir por varios rasgos que la caracterizan, como: 

  • Interés por la comunidad como modo de relación en contraposición con el individualismo.
  • Por la demanda de tolerancia, respeto y consideración por la diversidad y la diferencia, lo que significa también aceptar que pueden y deben coexistir valores y normas diferentes.
  • Por la visión teórico-contextualista que concede a los factores y variables externos un papel decisivo, pero no exclusivo en la determinación del equilibrio y ajuste psicológico de las personas, con lo cual, lo coherente es intervenir sobre tales factores- en definitiva provocar un cambio social- junto con la creencia de que cada individuo puede llegar a ser quien oriente y dirija su existencia.
  • Por la vocación preventiva de la Psicología Comunitaria. 

S. L. Vigostki (1987) quien elaboró la teoría sobre el desarrollo histórico-cultural del los procesos psíquicos del hombre, donde define que la psiquis es una propiedad del hombre como ser corporal, teniendo además un carácter social donde sus particularidades deben buscarse en la historia de la humanidad, en la historia de la sociedad.

Esta teoría contiene principios de la función de la sociedad en la formación sana del hombre, como en la enfermedad.
De la misma manera, la intervención comunitaria se basa en proactividad del ser humano, lo cual responde también al principio básico de la actividad, sus particularidades y funciones en la formación de la psiquis humana o consciencia, teniendo en cuenta que la actividad humana es voluntaria y motivada, lo cual es un principio básico para lograr la participación de las personas en su propia vida en búsqueda de estilos saludables, es decir como sujetos y no como objetos de salud. 

La Psicología Comunitaria al estar en estrecha relación con los conflictos humanos y aportar soluciones grupales en el área de la comunidad, tiene un fuerte contenido práctico y esto ha influido favorablemente en su desarrollo empírico en detrimento de la teoría. Sin embargo esto no significa que no existan aportes en este sentido, sino que los diversos modelos teóricos resultan de las posturas científicas y filosóficas de sus creadores. 
Rappaport (1977) con su modelo de cambio social. Considera a la Psicología Comunitaria como un nuevo paradigma que supera e integra a todos los enfoques anteriores y se dirige al análisis de las diferencias culturales, religiosas étnicas como una perspectiva, algo mas que un conjunto de normas para que la sociedad acepte la relatividad cultural y la diversidad humana, ya que estas diferencias provocan conductas desajustadas en los individuos. 

Es decir que el problema fundamental según Rappaport en el caso de las personas marginadas fue el rechazo a la sociedad o el propio rechazo por la comunidad. Propugna que este enfoque evita que las diferencias entre los individuos sean pintadas como negativas o precisadas de control social, evitando así sufrir sanciones materiales o psicológicas y pretende que el respeto por las diferencias individuales, culturales y sociales conlleve a proveer una red de sistemas sociales que hagan que los recursos de salud, educación y asistencia social estén disponibles para todos los ciudadanos; hace hincapié en lograr el cambio "sin violencia", "sin revolución".

Rappaport enfatiza en el cambio social, por que considera que los paradigmas anteriores han caído en crisis como consecuencia de que los psicólogos se han introducido en el terreno prohibido de los sistemas sociales, interesándose por el cambio y por la política.

Rappaport propone cambios sociales, e incluso se introduce de lleno en el campo de la política, filosofía y la ideología; Para Rappaport la Psicología Comunitaria que pretende ayudar a las personas a tener una vida sana y que necesita de criterios teóricos sólidos que guíen la intervención en problemáticas urgentes que afectan la vida de relación, la familia, el desarrollo sano del psiquismo, como son desde las conductas adictivas, antisociales hasta la necesidad de conocer el buen funcionamiento familiar como la mas importante influencia para el desarrollo equilibrado de las personas en el transcurso de sus vidas. 

La propuesta de Rappaport parte de la necesidad de enfocar la atención de salud hacia las comunidades donde viven determinados grupos sociales que se diferencian del resto por poseer una cultura y sociedad diferentes, debido a su composición étnica y posicionamiento social y que por lo tanto son individuos "desajustados emocionalmente" con respecto al resto de la sociedad en que viven, por lo que se persigue lograr un ajuste, partiendo del respeto a sus diferencias culturales; a través de la intervención comunitaria, la cual puede tener diferentes alternativas elaboradas o seleccionadas por una persona que ejerce la función de enlace y cuya función es provocar y propiciar en la comunidad los cambios necesarios que posibilitan el reajuste necesario, partiendo del criterio de no recibir sentados las soluciones, sino que tienen que convertirse en individuos activos para resolver sus propios problemas sin necesidad de que mejoren sus recursos materiales, sino a través de la reorganización de los servicios, la familia, la iglesia, la escuela, el centro laboral, etc. 
Rappaport, considera que la intervención se debe basar en estrategias a diferentes niveles: centradas en las personas; en los grupos pequeños; en la organización y por último en la institución y en la comunidad. 

Partes: 1, 2

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