El Reino de Dios
Enviado por victor_m_castro
El reino de Dios en contraposición al reino de
este mundo, es la condición óptima en la cual el ser humano puede
habitar disfrutando de toda clase de bendición espiritual y bajo la protección
efectiva de Dios. Si nosotros encontramos el reino de Dios, en donde El es el
Rey por supuesto, entonces tenemos todas las cosas que deseamos. Mateo 6:33
"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas
os serán añadidas."
El reino de los cielos es una condición espiritual en el hombre, pero el reino de Dios es nuestra relación con Dios en base a la fe. Entiendase "reino" como el dominio, ejemplo: el reino de este mundo, el reino de los cielos, el reino de Dios. Primero es el reino de este mundo, luego el reino de los cielos y después es el reino de Dios. No podemos entrar al reino de Dios sin estar en el reino de los cielos. El reino de este mundo es equivalente al atrio en el tabernáculo o templo, el reino celestial es el lugar santo y el reino de Dios es el lugar santísimo. El reino de Dios está expuesto en el Libro de Génesis como "El Jardín del Edén". Dios puso un manto de separación entre el lugar santo y el lugar santísimo, conocido en Génesis como una espada de fuego revolvente, algo similar a lo que hoy podríamos denominar "una cortina de fuego" impenetrable. Esa cortina no permitió a Adán y Eva que regresaran al reino de Dios debido a su pecado, a causa del pecado el hombre perdió la vida eterna y por eso fue expulsado del reino de Dios. El alimento que Adán debió haber consumido era proveniente del Árbol de Vida pero desafortunadamente consumió fruto de muerte del árbol prohibido, por eso el hombre tiene asignado un limite de años en su vida y perdió lo mas valioso que Dios le había otorgado, la posibilidad de tener la vida eterna.
Dios mantiene vigente una ley que
dice "La paga del pecado es la muerte" Romanos
6:23
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva
de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Aquel árbol
de vida en el Edén, o sea en el reino de Dios, es Jesucristo mismo. Dios
siendo amor, amó al mundo a pesar del pecado y para hacerlo acepto en
el amado, entregó su hijo para que muriera y el mundo fuese salvo. (Juan
3:23) Hoy en día, por medio de la muerte de Jesucristo, esa división
o pared divisoria ya no existe, el manto fue roto en el mismo instante que Jesús
murió en la cruz y ahora todos somos invitados a entrar al cielo de Dios.
Pasar del atrio al lugar santo solo es por medio de la puerta que es Jesús.
La muralla de separación entre el mundo y el cielo siempre existe pero
ahora hay una puerta de entrada abierta la cual es Jesucristo quien nos invita
a entrar y disfrutar de las maravillosas riquezas del Señor.
Al entrar al cielo debemos ir
vestidos de Cristo (haber sido bautizados en su nombre) y haber dejado atrás
las vestiduras carnales del hombre viejo. Juan 10:9 Yo soy la puerta;
el que por mí entrare, será salvo;
Un arrepentimiento previo, creer en el Evangelio y ser
bautizado.
Marcos 1:15: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado;
arrepentíos, y creed en
el evangelio.
Este arrepentimiento es a consecuencia de haberse saciado del pecado, de estar
cansado y cargado de las cosas de este mundo, de estar herido a causa de las
inclemencias que representan mantenerse en el mundo de pecado, de haber reconocido
el erróneo camino que seguíamos y considerar que allá al
otro lado, a la inversa, esta el reino de Dios esperándonos y en donde
habrá fiesta por nuestro arrepentimiento. Esto es haber creído
en el Evangelio, o sea las buenas nuevas de salvación. Marcos 16:16
El que creyere
y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Para entrar al reino de Dios primero debemos entrar al
reino de los cielos
El Apóstol Pedro recibió las instrucciones y el permiso de "abrir" el reino de los cielos, así que él fue el primero en ingresar. (Ver Mateo 16:19) "Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos" dándole a entender que lo que haga en su vida terrenal será hecho en su vida espiritual o celestial y viceversa, no hay separación, es una misma vida, una misma relación, esta unido lo carnal con lo espiritual. Esta en Cristo. Ha abandonado Egipto, ha pasado por el desierto y está en la ribera del río esperando ser trasladado a la tierra prometida. No hay manera de pasar del atrio al lugar santísimo sino es por el lugar santo, primero debemos santificarnos en Cristo, la línea divisoria del atrio al lugar santo es la cruz (altar) del sacrificio.
La mejor manera de comprobar si
estamos en el reino de Dios es echando fuera demonios
En el reino de Dios no hay cabida a los demonios, no hay lugar al pecado ni
a Satanás. Mateo 12:28 "Pero si yo por el Espíritu de Dios
echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a
vosotros el reino de Dios."
Los demonios deben quedar en Egipto, en el atrio, en la carne, y nosotros debemos
entrar por la puerta que es Jesucristo, ser muertos en el pecado por el bautismo
y entrar al lugar santo que es el alma para ser llevados por nuestro Sumo Sacerdote
que es Jesucristo al cielo, al lugar santísimo, a la tierra prometida.
Jesucristo es el árbol de la vida en el Jardín
del Edén, El es la vida eterna. El nos invita a entrar al reino de Dios
comiendo de El esa vida eterna, el hombre en su estado natural no puede entrar
a causa del pecado pero Cristo por la muerte en la cruz nos hace candidatos
a entrar si le comemos a el y bebemos su sangre.
La entrada nuestra al reino de Dios es en base espiritual únicamente
y por eso no podemos entrar si existen obstáculos, reacuérdese
el camino recorrido, hemos pasado de muerte a vida, de las tinieblas a la luz,
de lo carnal a lo espiritual.
Todos los aspectos carnales permanecen en Egipto o en la carne, y ellos serán un obstáculo para entrar al reino de Dios. He aquí la descripción de algunos obstáculos:
Mateo 19:24 "Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios." No es que los ricos no puedan ingresar, es su liga a las riquezas que les impide entrar. Jesús calificaba de difícil, no imposible pero si difícil para los ricos entrar al reino. "No os hagáis tesoros en la tierra donde la polilla y el orín corrompen y en donde ladrones minan y hurtan. Sino haceos tesoros en el cielo..Mateo 6:19
Y es que las riquezas vuelven
duro el corazón de los hombres. Por eso Jesús decía que
el reino de Dios era para los pobres, no dijo para los que no tienen sino para
los que no están confiando en las riquezas. Lucas 6:20 Y alzando
los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros
los pobres,
porque vuestro es el reino de Dios.
Así como es tan difícil que los ricos abandonen las riquezas,
así es de difícil que entren al reino de Dios.
Creer en la Palabra es más importante que sentirse libre de pecados
Jesús explica que los publícanos y las rameras si creyeron en
la predica de Juan y no así los fariseos y los escribas y les dice lo
siguiente: " De
cierto os digo, que los publícanos y las rameras
van delante de vosotros al reino de Dios."
Mateo 21:31
Perderemos
el privilegio de estar en el reino de Dios si no damos frutos
No podemos disfrutar del reino a larga distancia ni heredarlo. Las riquezas
del reino están reservadas para los que moran en el reino y no para los
extraños. "Por tanto os digo, que el reino
de Dios será quitado de vosotros,
y será dado a gente que produzca los frutos de él."
Mateo 21:43
Nuestra misión en el reino es dar frutos. Juan 15 nos explica este asunto
de dar frutos, Jesús es la Vid verdadera y nosotros somos las ramas que
debemos dar frutos, las ramas que no den fruto seran cortadas y echadas al fuego.
Pero ¿Cuál es ese fruto que debemos dar? Adán recibió un
mandato: "Fructificad y multiplicaos" y "Llenad la tierra". La Tierra prometida
que es el cielo, debe ser llena de seres espirituales, nosotros debemos engendrar
hijos no solo en el plano carnal sino en el espiritual para que no seamos cortados
y echados al fuego. No necesariamente debemos tener hijos carnales, es mas importante
tenerlos en el espíritu. El Señor Jesús no tuvo hijos carnales
y tampoco el Apóstol Pablo sin embargo ellos engendraron hijos en el
espíritu.
Los misterios del reino solo deben
conocerlos los que creen, los que están adentro, santificados en Cristo
Jesús "Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino
de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas;
para que viendo vean y no perciban. Y oyendo oigan y
no entiendan, para que no se conviertan
y les sean perdonados los pecados". Marcos
4:11
El Evangelio es poder de Dios
Decía además: Así
es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; Al igual
que una semilla en la tierra comienza a germinar y a formar un tallo que luego
crece y llega a dar fruto, así es la palabra en el corazón de
un creyente con fe que sin darse cuenta esa palabra crece,
se fortalece y da fruto
Marcos 4:26.
El reino de Dios es el lugar santísimo, no hay cabida para la contaminación
ni la inmundicia, ningún miembro que no sea del cuerpo de Cristo y ningún
miembro de nuestro cuerpo humano que sea pecaminoso pueden entrar en el.
Marcos 9:43 Si tu
mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en
la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede
ser apagado, 44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es
entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego
que no puede ser apagado, 46 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca
se apaga. 47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor
te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado
al infierno,
Nuestra actitud tiene que ser totalmente infantil para
entrar al reino
Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis;
porque de los tales es el reino de Dios. Marcos 10:14 Tomemos el termino
niño no como un menor de edad sino a las personas actuando como si fueran
niños, con un corazón inocente, libres de perjuicios y de temores,
libres de soberbia y de odio, confiando y dependiendo siempre de un padre (celestial).
De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño,
no entrará en él. Marcos 10:15
Cumpliendo los mandamientos de Dios que se resumen en dos: Amaras a Dios sobre
todas las cosas y amaras a tu prójimo como a ti mismo, se esta cerca
del reino de Dios.
Marcos 12: 28 Acercándose uno de los escribas, que los había
oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le
preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 29
Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel;
el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y amarás
al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
No hay otro mandamiento mayor que éstos. 32 Entonces el escriba
le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera
de él; 33 y el amarle con todo el corazón, con todo
el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo
como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. 34
Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo:
No estás lejos del reino de Dios.
Dos cosas encomendó
Jesús a los discípulos
Lucas 9:2 Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar
a los enfermos. Lucas
9:11Y cuando la gente lo supo, le siguió;
y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a
los que necesitaban
ser curados. Lucas
10:9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado
a vosotros el reino de Dios.
No nos ocupemos de
cosas materiales que no tienen importancia y que han pasado
Lucas 9:60 Jesús le dijo: Deja que
los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino
de Dios.
Lucas 9:62 Y
Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás,
es apto para el reino de Dios.
A qué
es semejante el reino de Dios y con que lo podemos comparar?
Lucas 13: 6 Dijo también esta parábola: Tenía
un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella,
y no lo halló. 7 Y dijo al viñador: He aquí,
hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo;
córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? 8
Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía
este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. 9
Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.
Explicando esta parábola,
podemos entender que en el reino de Dios estamos para producir frutos tal como
lo vimos en Juan 15 con la Vid verdadera. El que no da frutos es cortado y echado
al fuego. Este es el Evangelio de Dios, la palabra es la semilla que debemos
sembrar y los frutos son los hijos que vamos a engendrar.
No perdamos la oportunidad de entrar, después será ya tarde
Nuestra misión es para cumplirla aquí y ahora, no hay tiempo
para perder, comencemos a actuar, primero salgamos del pecado, santifiquémonos
en Cristo, entremos al reino de Dios, el reino de Dios esta aquí ahora
y en este lugar. Lucas 13:28" Allí será el llanto
y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a
todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos".
Nuestra comida en el reino de Dios.
Dios había puesto frente a Adán el árbol de la vida para que comiese de el y viviera eternamente, nosotros ahora que estamos en el reino de Dios comemos el pan del cielo, el pan verdadero, a Cristo Jesús Lucas 14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios.
La sombra en el Judaísmo
Todo lo que hemos visto y oído en el pasado terminó con la
prédica y el bautismo de Juan, todo lo demás es cosa nueva. Lucas
16:16 La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino
de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.
Cuando vendrá
el Reino de Dios?
Muchos predicadores y escritores de temas
bíblicos han insistido en que el Reino de Dios vendrá cuando Jesús
venga por segunda vez y en esa forma le han quitado el gozo de la gente y no
los han dejado entrar y disfrutar del reino de Dios. Jesús al ser interrogado
con ese tema les dijo lo siguiente: Lucas 17:20 Preguntado
por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les
respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia,
ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí
el reino de Dios está entre vosotros.
Conociendo sus misterios
No os preocupéis por vuestras pertenencias,
luego las tendrás y mejores Lucas 18:28 Entonces
Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos
seguido. 29 Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya
dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 30
que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero
la vida eterna.
Como nos damos cuenta
que esta cerca?
Cuando la palabra de Dios sembrada en tu
corazón y comienza a dar frutos, es que el reino de Dios esta cerca.
Lucas 21:29-33 También les dijo una parábola: Mirad la
higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis
por vosotros mismos que el verano está ya cerca. Así también
vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está
cerca el reino de Dios. De cierto os digo, que no pasará esta generación
hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis
palabras no pasarán..
Es necesario nacer de nuevo
No es en nuestra vida carnal que veremos el reino de Dios sino en nuestra
vida espiritual, se hace necesario que volvamos a nacer pero esta vez como Hijos
de Dios. Juan 3:3 Respondió
Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Este nuevo nacimiento es por medio
de hacer morir nuestra vida en la carne por medio del bautismo (agua y Espíritu)
Juan 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo,
que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino
de Dios.
Predicando el Reino de Dios
Al igual que Felipe nosotros estamos llamados a predicar el Evangelio del
Reino de Dios y entonces veremos a la gente bautizándose Hechos 8:12
Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios
y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
En nuestras reuniones con gentiles
debemos hablarles del reino de Dios Hechos 19:8 Y entrando Pablo en la
sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y
persuadiendo acerca del reino de Dios.
Debemos estar preparados
con animo sabiendo que vamos a pasar por muchas tribulaciones y persuadiéndoles
acerca del reino.
Hechos 14:22 confirmando
los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen
en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones
entremos en el reino de Dios. Hechos 28:23 Y habiéndole señalado
un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba
y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles
acerca de Jesús, tanto por la ley
de Moisés como por los profetas.
Hechos 28:31 predicando
el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente
y sin impedimento.
El Reino de Dios no
es cosa de fiestas, sino gozo, paz y sobre todo Poder
Romanos 14:17 porque
el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el
Espíritu Santo.
1 Corintios 4:20 Porque
el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.
Advertencia
No estéis tan confiados, las cosas de Dios son santas, por lo
tanto hay ciertas condiciones que debemos observar.
1 Corintios 6:8 Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis,
y esto a los hermanos.9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán
el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras,
ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni
los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Siempre hay una oportunidad en Cristo,
veamos este otro aviso: 11
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido
santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor
Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
Nuestra naturaleza pecaminosa, nuestra carne, no pueden heredar el reino de Dios, por eso dijimos que desde el atrio tenemos un camino que es el sacrificio de nuestra carne pecadora que nos conduce a la santificación en Cristo Jesús.
1 Corintios 15:50 Pero
esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino
de Dios, ni la corrupción hereda
la incorrupción.
El libro de Gálatas 5 nos amplia este aviso: Manifiestas son las obras
de la carne: 19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio,
fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías,
enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas;
acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que
practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
El carácter
del cristiano es producido por el espíritu y no por obras del creyente
Galatas 5: 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros
Mensaje de Victor Castro Chinchilla. Enero 2003
Victor Manuel Castro Chinchilla
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