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Los valores y su significado




Enviado por josue_justo



    1. ¿ Desde cuáles
      perspectivas se aprecian los valores ?
    2. Características de los
      valores
    3. Los valores éticos y
      morales en la formación profesional de la carrera de
      Contaduría
    4. Otros valores

    Aún cuando el tema de los valores es
    considerado relativamente reciente en filosofía, los
    valores están presentes desde el inicio de la
    humanidad.

    Para el ser humano siempre han existido cosas valiosas:
    el bien, la verdad, la belleza, la felicidad, la virtud. Sin
    embargo, el criterio para darles valor ha
    variado a través del tiempo. Se
    puede valorar de acuerdo con criterios estéticos, esquemas
    sociales, costumbres, principios
    éticos, etc.

    Los valores son producto de
    cambios y transformaciones a lo largo de la historia. Surgen como un
    especial significado y cambian o desaparecen en las distintas
    épocas. Es precisamente el significado social que se
    atribuye a los valores uno de los factores que influyen para
    diferenciar los valores tradicionales y los modernos.

    El concepto de valor
    abarca contenidos y significados diferentes y ha sido abordado
    desde diversas perspectivas y teorías. En sentido humanista, se entiende
    por valor lo que hace que un hombre sea
    tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella. El
    valor se refiere a una excelencia o a una perfección. La
    práctica del valor desarrolla la humanidad de la persona, mientras
    que el contravalor lo despoja de esa cualidad. Desde un punto de
    vista socio-educativo, los valores son considerados referentes,
    pautas o abstracciones que orientan el comportamiento
    humano hacia la transformación social y la
    realización de la persona. Son guías que dan
    determinada orientación a la conducta a a la
    vida de cada individuo y
    cada grupo
    social.

    ¿ DESDE
    CUÁLES PERSPECTIVAS SE APRECIAN LOS VALORES
    ?

    La visión subjetivista considera que los valores
    no son reales, no valen en sí mismos, sino que son las
    personas quienes les otorgan un determinado valor, es decir,
    dependen de la impresión personal del ser
    humano.

    La escuela
    neokantiana afirma que el valor es, ante todo, una idea. Se
    diferencia lo que es valioso de lo que no lo es dependiendo de
    las ideas o conceptos generales que comparten las personas. Es en
    el pensamiento y
    en la mente donde los valores se aprehenden, cobran forma y
    significado.

    La escuela fenomenológica, desde una perspectiva
    idealista, considera que los valores son ideales y objetivos;
    valen independientemente de las cosas y de las estimaciones de
    las personas. Así, aunque todos seamos injustos, la
    justicia sigue
    teniendo valor. En síntesis,
    las diversas posturas conducen a inferir dos teorías
    básicas acerca de los valores dependiendo de la postura
    del objetivismo o del subjetivismo axiológico.

    CARACTERÍSTICAS DE LOS
    VALORES.

    La humanidad ha adoptado criterios a partir de los
    cuales se establece la categoría o la jerarquía de
    los valores. Algunos de esos criterios son:

    • Durabilidad: los valores se reflejan en el
      curso de la vida. Hay valores que son más permanentes en
      el tiempo que otros. Por ejemplo, el valor del placer es
      más fugaz que el de la verdad.
    • Integralidad: cada valor es una
      abstracción íntegra en sí mismo, no es
      divisible
    • Flexibilidad: los valores cambian con las
      necesidades y experiencias de las personas
    • Satisfacción: los valores generan
      satisfacción en las personas que los
      practican
    • Polaridad: todo valor se presenta en sentido
      positivo y negativo; todo valor conlleva un
      contravalor.
    • Jerarquía: hay valores que son
      considerados superiores (dignidad,
      libertad) y
      otros como inferiores (los relacionados con las necesidades
      básicas o vitales
    • Trascendencia: los valores trascienden el
      plano concreto;
      dan sentido y significado a la vida humana y a la sociedad
    • Dinamismo: los valores se transforman con las
      épocas.
    • Aplicabilidad: los valores se aplican en las
      diversas situaciones de la vida; entrañan acciones
      prácticas que reflejan los principios valorativos de la
      persona.
    • Complejidad: los valores obedecen a causas
      diversas, requieren complicados juicios y
      decisiones.

    LOS VALORES ETICOS
    Y MORALES EN LA FORMACIÓN PROFESIOINAL DE LA CARRERA DE
    CONTADURÍA

    HONESTIDAD

    "Es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa
    y la conducta que se observa hacia el prójimo, que junto a
    la justicia, exige en dar a cada quien lo que le es debido."
    Con toda seguridad, una de
    las cualidades que más buscamos y exigimos de las personas
    es la honestidad. Este
    valor es indispensable para que las relaciones
    humanas se desenvuelvan en un ambiente de
    confianza y armonía, pues garantiza respaldo, seguridad y
    credibilidad en las personas.
    No debemos olvidar que los valores deben primero vivirse
    personalmente, antes de exigir que los demás cumplan con
    nuestras expectativas.

    Una persona honesta se puede reconocer por ser siempre
    sincero en su comportamiento, palabras y afectos; cumplir con
    sus compromisos y obligaciones
    al pie de la letra, sin trampas, engaños o retrasos
    voluntarios; evitar la murmuración y la crítica
    que afectan negativamente a la
    personalidad de los demás; guardar discreción y
    seriedad ante las confidencias personales y secretos
    profesionales y tener especial cuidado en el manejo de los
    bienes
    económicos y materiales.

    COMPROMISO

    "Comprometerse va más
    allá de cumplir con una obligación, es poner en
    juego nuestras
    capacidades para sacar adelante todo aquello que se nos ha
    confiado."

    Una persona comprometida es aquella que cumple con sus
    obligaciones haciendo un poco más de lo esperado al grado
    de sorprendernos, porque vive, piensa y sueña con sacar
    adelante a su familia, su
    trabajo, su
    estudio y todo aquello en lo que ha empeñado su
    palabra.
    El hecho de aceptar formalmente un compromiso, hace suponer que
    se conocen todos los aspectos, alcances y obligaciones que
    conlleva. Casi siempre, la falta de compromiso se debe a
    descuidos un tanto voluntarios, pero principalmente a la pereza,
    la comodidad y al egoísmo.

    No basta con cumplir con lo previsto, lo estipulado, lo
    obvio… todo compromiso tiene muchas implicaciones, pensemos un
    instante en aquellos que son los mas importantes que
    tenemos:

    • Como padres de familia: No basta proporcionar los
      medios
      materiales, los hijos necesitan que los padres les dediquen
      parte de su tiempo para jugar, conversar y
      enseñar.
    • Como hijos: Además de la sinceridad, la
      obediencia, la ayuda en el hogar y el esfuerzo en los estudios,
      los padres también necesitan cuidados, detalles de
      cariño y pequeños servicios,
      los cuales no piden y sin embargo, estarían muy
      agradecidos de recibirlos.
    • Como amigos: ¿Nuestras amistades son
      "utilitarias"?, es decir, si sólo recordamos a los
      amigos cuando algo se nos ofrece. La amistad se
      cultiva.
    • Como ciudadanos: Evitar la indiferencia, no podemos
      quejarnos de la situación actual del país sin
      hacer algo para cambiarlo.

    La persona comprometida es generosa, busca como dar
    más afecto, cariño, esfuerzo, bienestar… en otras
    palabras: va más allá de lo que supone en principio
    el deber contraído. Es feliz con lo que hace hasta el
    punto de no ver el compromiso como una carga, sino como el medio
    ideal para perfeccionar su persona a través del servicio a los
    demás.

    RESPONSABILIDAD

    "La responsabilidad es una obligación, ya sea
    moral o
    incluso legal de cumplir con lo que se ha
    comprometido."

    La responsabilidad (o la irresponsabilidad ) es
    fácil de detectar en la vida diaria, especialmente en su
    faceta negativa: la vemos en el plomero que no hizo correctamente
    su trabajo, en el joven que tiene bajas calificaciones, y en
    casos más graves en un funcionario público que no
    ha hecho lo que prometió.

    Un elemento indispensable dentro de la responsabilidad
    es el cumplir un deber. La responsabilidad tiene un efecto
    directo en otro concepto fundamental: la confianza. Ponemos
    nuestra fe y lealtad en aquellos que de manera estable cumplen lo
    que han prometido.

    La responsabilidad es un signo de madurez, pues el
    cumplir una

    obligación de cualquier tipo no es generalmente
    algo agradable, pues implica esfuerzo. La responsabilidad puede
    parecer una carga, y el no cumplir con lo prometido origina
    consecuencias. ¿Por qué es un valor la
    responsabilidad? Porque gracias a ella, podemos convivir
    pacíficamente en sociedad, ya sea en el plano familiar,
    amistoso, profesional o personal. La responsabilidad en su nivel
    más elemental es cumplir con lo que se ha comprometido
    .

    Cuando alguien cae en la irresponsabilidad,
    fácilmente podemos dejar de confiar en la persona. El
    origen de la irresponsabilidad se da en la falta de prioridades
    correctamente ordenadas.

    La responsabilidad debe ser algo estable. Todos podemos
    tolerar la irresponsabilidad de alguien ocasionalmente, empero no
    todos toleraremos la irresponsabilidad de alguien durante mucho
    tiempo.

    Ser responsable es asumir las consecuencias de nuestra
    acciones y decisiones. Ser responsable también es tratar
    de que todos nuestros actos sean realizados de acuerdo con una
    noción de justicia y de cumplimiento del deber en todos
    los
    sentidos.

    Los valores son los cimientos de nuestra convivencia
    social y personal. La responsabilidad es un valor, porque de ella
    depende la estabilidad de nuestras relaciones. La responsabilidad
    vale, porque es difícil de alcanzar.
    Vivir la responsabilidad no es algo cómodo, como tampoco
    lo es el corregir a un irresponsable. Sin embargo, nuestro deber
    es asegurarnos de que todos podemos convivir armónicamente
    y hacer lo que esté a nuestro alcance para lograrlo.
    Si todos hiciéramos un pequeño esfuerzo en vivir y
    corregir la responsabilidad, nuestra sociedad, nuestros
    países y nuestro mundo serían diferentes. Si es
    difícil, pero vale la pena.

    TOLERANCIA

    " Hablar de tolerancia es
    hablar del respeto a la
    diferencia de ideas y posturas respecto de algún tema, o
    de la vida misma."

    El pluralismo, la diversidad y la tolerancia son valores
    irrenunciables, que asumen la forma de un ideal al que aspirar, a
    partir del hecho evidente de que somos distintos, y hemos de
    respetarnos como somos, con opiniones, estilos de vida y valores
    diferentes.

    Debemos aprender a convivir con gentes de distintas
    culturas, tradiciones y religiones, esto nos ha
    enseñado que esa pluralidad no es una pérdida, sino
    todo lo contrario, una ganancia. Debemos aprender a respetar y a
    convivir con quienes no piensan como nosotros, es decir, debemos
    propiciar la sensibilidad hacia la dignidad de la persona y su
    libertad. Esa sensibilidad ha aumentado mucho gracias a la mejora
    de la
    educación y a la progresiva desaparición de la
    miseria económica, jurídica, política y
    moral

    El respeto al pluralismo y a la diversidad forma parte
    esencial de toda verdadera cultura, por
    tener profundas raíces en la misma racionalidad
    humana.

    Así es como llegamos al concepto de intolerancia.
    Fácilmente, ante alguien que no piensa, no actúa,
    no vive o no cree como nosotros podemos adoptar una actitud
    agresiva. Esta actitud, cuando es tomada en contra de nuestras
    ideas se percibe como un atropello a uno de nuestros valores
    fundamentales: la libertad. La intolerancia puede ser tan
    opresiva, que haga prácticamente imposible la convivencia
    humana.

    HUMILDAD

    "Una personalidad
    sencilla a veces puede pasar inicialmente desapercibida, pero su
    fortaleza interior y su encanto es mucho más profundo y
    perdurable."

    Probablemente no hay nada más chocante que la
    personalidad de quienes se vanaglorian constantemente de sus
    propios logros, cualidades y posibilidades. Son aquellos que
    muestran sofisticada ropa de diseñador, varios
    automóviles exóticos, una conversación
    plagada de términos rimbombantes derivada de su profunda
    cultura, una altivez propia de la dignidad de una familia
    importante.

    La personalidad sencilla en cambio es
    única, recia, sin adornos ni artificios, no le hace falta
    mostrar y poner en un escaparate sus posesiones y cualidades
    porque son evidentes y naturales. La sencillez nos enseña
    a saber quienes somos y lo que podemos.

    La persona humana esta dotada de inteligencia,
    cualidades y habilidades. El progreso interno, donde nosotros
    crecemos es en verdad lo importante.
    Con frecuencia se desvirtúa la imagen de las
    personas sencillas, haciéndolos sinónimo de timidez
    e ingenuidad, pobreza y la
    suciedad. La sencillez no es pobreza, es tener lo que se necesita
    pero sin caprichos superficiales. La sencillez no es suciedad, la
    pulcritud no está reñida con la humildad del
    corazón.

    Una persona sencilla utiliza con mesura la palabra,
    evitando acaparar las conversaciones para convertirse en el
    centro de atención; del mismo modo su lenguaje es
    apropiado, sin recurrir en el uso de palabras cultas o
    rimbombantes, para formar una imagen erudita y de vasto conocimiento;
    en una conversación, nunca aprovechará el momento
    para "dar una cátedra" sobre el tema; evita hablar en todo
    momento de sus logros, aciertos y reconocimientos alcanzas. Lo
    más digno, es omitir toda manifestación ostentosa
    de nuestra inteligencia, habilidades y bienes materiales. La
    persona sencilla no se exalta ni menosprecia, aprecia a las
    personas por lo que son, lo cual permite un diálogo
    amable y una amistad sincera.

    La manifestación más clara de la sencillez
    se encuentra en el aspecto exterior de la persona ya que viste
    con decoro, sin llegar a ser estrafalario y sin dejarse seducir
    por la exageración caprichosa de la moda;
    los modales distan mucho de ser artificiosos y estudiados
    especialmente para cada situación concreta, desde la forma
    de saludar, utilizar los cubiertos, etc.

    Es cierto que todos debemos luchar por superarnos, tener
    una forma de vida más digna, superarnos profesionalmente,
    pero siempre con sencillez.

    El valor de la sencillez nos ayuda a superar el deseo
    desmedido por sobresalir, sentirnos distinguidos y admirados
    sólo por la apariencia externa. Nuestro interior, nuestro
    corazón es lo que verdaderamente cuenta. Una persona
    sencilla gana más corazones.

    OBJETIVIDAD

    "La Objetividad es el valor de ver el mundo como es,
    y no como queremos que sea."
    Los seres humanos somos una
    compleja mezcla de sentimientos, raciocinio, experiencia y
    aprendizaje.
    Todos estos elementos pueden brindar a una persona una percepción
    de la realidad que puede estar equivocada.
    Cuando una persona no es objetiva, se centra en las
    circunstancias y no en los problemas.
    Observa las cosas superficiales, pero no el fondo.
    Ser objetivo,
    exige de nosotros ver los problemas y las situaciones con un
    enfoque que equilibre adecuadamente emoción y
    razonamiento. Por ello el valor de la objetividad es tan
    importante, porque nos permite dar su justo peso a los
    acontecimientos y obrar de una forma coherente.

    Una de las formas más eficientes de vivir el
    valor de la objetividad es viendo los problemas y las situaciones
    desde todos los puntos de vista. En este proceso el
    escuchar la opinión de gente madura y desinteresada nos
    permite observar las cosas con menos apasionamiento y con mayor
    objetividad. La objetividad nos permite tomar decisiones
    más eficientes, mejora nuestras relaciones humanas, tiene
    un impacto positivo en la familia. La
    objetividad nos permite ser más justos con quienes nos
    rodean y siempre nos abre las puertas.

    La lucha por ser objetivos implica el ceder un poco ese
    "Yo" que a veces nos pesa tanto.

    Para vivir este valor siempre es conveniente escuchar
    atentamente, pedir consejo y considerarlo seriamente, no
    precipitarse en los juicios; quien es objetivo razona, observa,
    escucha y concluye en base a información. Una persona objetiva siempre
    es apreciada porque genera a su alrededor un sentido real de paz
    y de justicia. El valor de la Objetividad, además de
    ahorrarnos muchos dolores de cabeza, puede hacernos mejores
    personas

    OTROS
    VALORES:

    RESPETO

    "Hablar de respeto es hablar de los
    demás. Es establecer hasta donde llegan mis posibilidades
    de hacer o no hacer, y dónde comienzan las posibilidades
    de los demás. El respeto es la base de toda convivencia en
    sociedad
    ."

    El respeto también es una forma de
    reconocimiento, de aprecio y de valoración de las
    cualidades de los demás, ya sea por su conocimiento,
    experiencia o valor como personas.

    Aquí viene, entonces, también el concepto
    de Pluralidad, es decir, de las diferencias de ideas y posturas
    respecto de algún tema, o de la vida misma. La pluralidad
    enriquece en la medida en la que hay más elementos para
    formar una cultura. La pluralidad cultural nos permite adoptar
    costumbres y tradiciones de otros pueblos, y hacerlos nuestros.
    Sin embargo cuando la pluralidad entra en el terreno de las
    convicciones políticas,
    sociales y religiosas las cosas se ponen
    difíciles.

    SOCIABILIDAD

    "Este valor es el camino para mejorar
    la capacidad de comunicación y de adaptación en los
    ambientes más diversos."

    La sociabilidad es el valor que nos impulsa a buscar y
    cultivar las relaciones con las personas compaginando los mutuos
    intereses e ideas para encaminarlos hacia un fin común,
    independientemente de las circunstancias personales que a cada
    uno rodean.

    Al tener contacto con personas diferentes, tenemos la
    posibilidad de aprender de su experiencia y obtener otra
    perspectiva de la vida para mejorar nuestra persona, para
    más adelante poder
    contribuir a su desarrollo
    personal y así comenzar una espiral sin fin en la cual
    todos nos vemos beneficiados.
    La sociabilidad es un canal de comunicación que puede
    sentar las bases para tener nuevos amigos, elegir a la persona
    adecuada para formar una nueva familia o comenzar una nueva
    empresa, en
    base al intercambio de gustos, aficiones e intereses que se
    comparten y dan como resultado una relación más
    trascendente.

    AUTODOMINIO

    "Formar un carácter capaz de dominar los impulsos
    propios de su forma de ser para hacer la vida más amable a
    los demás."

    Este valor nos ayuda a controlar los impulsos de nuestro
    carácter y nos estimula a afrontar con serenidad los
    contratiempos y a tener paciencia y comprensión en las
    relaciones personales.

    El autodominio debe comprenderse como una actitud que
    nos impulsa a cambiar positivamente nuestra personalidad. Cada
    día que buscamos ejercer ese señorío sobre
    nosotros mismos, automáticamente nuestro carácter
    comienza a madurar por la serenidad y paciencia que imprime este
    valor.

    PULCRITUD

    "El valor de la pulcritud es la práctica
    habitual de la limpieza, la higiene y el
    orden en nuestras personas, nuestros espacios y nuestras
    cosas."

    El vivir el valor de la pulcritud nos abre las puertas, nos
    permite ser más ordenados y brinda en quienes nos rodean
    una sensación de bienestar, pero sobre todo, de buen
    ejemplo.

    APRENDER

    "El valor que nos ayuda a descubrir la
    importancia de adquirir conocimientos a través del estudio
    y la reflexión de las experiencias
    cotidianas."

    El valor de aprender tiene como finalidad la
    búsqueda habitual de conocimientos a través del
    estudio, la reflexión de las experiencias vividas y una
    visión profunda de la realidad.

    El valor de aprender nos convierte en personas que
    tienen más herramientas
    para avanzar en la vida y para ser mejores seres
    humanos.

    Para crecer en este valor, necesitamos tener en mente
    que aprender algo nuevo no es pérdida de tiempo, es una
    forma de alcanzar la superación personal. Para reforzar el
    valor de aprender puedes hacerte el hábito de leer al
    menos un libro por mes,
    terminar la universidad
    Inscribirte a algún diplomado, empezar una
    maestría, cursar un doctorado escuchar noticieros, leer
    el
    periódico y acercarte a medios que te proporcionen
    información sobre la realidad que te rodea, comprar
    revistas sobre temas adicionales a tu profesión u oficio,
    etc.

    COHERENCIA

    "Es el valor que nos hace ser personas
    de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros
    principios."

    Coherencia es la correcta conducta que debemos mantener
    en todo momento, basada en los principios familiares, sociales y
    religiosos aprendidos a lo largo de nuestra vida.

    Con este valor somos capaces de cumplir con mayor
    eficacia
    nuestras obligaciones, pues hace falta ser honesto y responsable;
    en nuestras relaciones personales es indispensable para ser
    sinceros, confiables y ejercer un liderazgo
    positivo; para nuestra persona, es un medio que fortalecer el
    carácter y desarrolla la prudencia, con un comportamiento
    verdaderamente auténtico.

    SACRIFICIO

    "Siempre es posible hacer un esfuerzo
    extra para alcanzar una meta"

    El valor del sacrificio es aquel esfuerzo extraordinario
    para alcanzar un beneficio mayor, venciendo los propios gustos,
    intereses y comodidad.
    Debemos tener en mente que el sacrificio es un valor muy
    importante para superarnos en nuestra vida por la fuerza que
    imprime en nuestro carácter. Compromiso, perseverancia,
    optimismo, superación y servicio, son algunos de los
    valores que se perfeccionan a un mismo tiempo, por eso, el
    sacrificio no es un valor que sugiere sufrimiento y castigo, sino
    una fuente de crecimiento personal.

    El verdadero valor del sacrificio consiste en
    sobrellevar algunas situaciones intentando poner buena cara, sin
    quejas ni remilgos. El espíritu de sacrificio no se logra
    con las buenas intenciones, se desarrolla haciendo
    pequeños esfuerzos. Todo aquello que vale la pena requiere
    de sacrificio, pues querer encontrar caminos fáciles para
    todo, sólo existe en la mente de personas con pocas
    aspiraciones. Quien vive el valor del sacrificio, va por un
    camino de constante superación, haciendo el bien en todo
    lugar donde se encuentre.

    TRABAJO Y LABORIOSIDAD

    "Constante actividad productiva y
    dinamismo, buscando el aprovechamiento del tiempo para estar
    disponible para realizar cualquier actividad
    ."

    Una persona con estos valores tiene como
    características hacer con cuidado y esmero las tareas,
    labores y deberes, tiene especial dedicación para realizar
    cualquier actividad o trabajo con la mayor perfección
    posible y concluirlas en el tiempo previsto, hacer cosas que
    beneficien a los demás en su persona o sus bienes,
    organizar el tiempo para mantener un equilibrio
    entre el descanso y la actividad, evitando el ocio y la pereza,
    etc.
    Al mantenernos en constante actividad, adquirimos una mayor
    capacidad de esfuerzo, nos hacemos más responsables y
    llevamos una vida con orden; conscientes que la laboriosidad no
    es un valor para lucirse en un escaparate, sino un medio para ser
    más productivos, eficientes y participativos en todo
    lugar.

    MAGNAMINIDAD

    "El valor que nos hace dar más
    allá de lo que se considera normal, para ser cada
    día mejores sin temor a la adversidad o a los
    inconvenientes."

    La magnanimidad es una disposición hacia dar
    más allá de lo que se considera normal, de
    entregarse hasta las últimas consecuencias, de emprender
    sin miedo, de avanzar pese a cualquier adversidad.

    La magnaminidad se caracteriza por la búsqueda de
    su perfección como ser humano y la entrega total de su
    persona para servir a los demás desinteresadamente. Para
    el magnánimo no existen tareas de ínfima
    categoría o el temor a cuidar lo que podría
    denominarse "buena imagen", actúa con la convicción
    de cumplir con un compromiso y un deber personal: ayuda a quien
    goza de menor simpatía en un grupo; saluda con
    cortesía, cede el paso, o sirve en la mesa al empleado y
    al amigo por igual, etc.

    La magnanimidad es un excelente medio para robustecer
    nuestra comprensión, el espíritu de servicio, la
    generosidad, el perdón y el optimismo. Todas nuestras
    acciones se ennoblecen cuando están al servicio de los
    demás: el consejo, la ayuda, la compañía y
    hasta el mismo trabajo, son los medios ordinarios que tenemos al
    alcance para hacer de nuestras labores y aspiraciones algo
    grande, algo fuera de lo común, algo que pocos
    están decididos a hacer.

    SOBRIEDAD

    "Es el valor que nos enseña a
    administrar nuestro tiempo y recursos,
    moderando nuestros gustos y caprichos para construir una
    verdadera personalidad
    ."

    El valor de la sobriedad nos ayuda a darle a las cosas
    su justo valor y a manejar adecuadamente nuestros apetitos,
    estableciendo en todo momento un límite entre lo razonable
    y lo inmoderado.

    Para la sobriedad hace falta autodominio. Debemos ser
    sobrios en nuestra forma de hablar, de comportarnos y de
    vestir.

    La sobriedad no es negación ni privación.
    Es poner a tu voluntad y a tu persona por encima de las cosas,
    los gustos y los caprichos, dominándolos para no vivir
    bajo su dependencia. Es muy natural que al estar condicionados
    por nuestros impulsos, nos cueste trabajo dejarlos, pero nunca es
    tarde para comenzar, con pequeños esfuerzos, fortalecemos
    nuestra voluntad y desarrollamos este valor necesario para
    aprender a administrar nuestro tiempo y nuestros recursos,
    además de construir una verdadera personalidad.

    COMUNICACION

    "Una buena comunicación puede
    hacer la diferencia entre una vida feliz o una vida llena de
    problemas."

    La comunicación es indispensable para procurar y
    mantener las buenas relaciones en todos los ámbitos de
    nuestra vida, particularmente en la familia, el trabajo y
    con las personas más cercanas a nosotros.

    El valor de la
    comunicación nos ayuda a intercambiar de forma
    efectiva pensamientos, ideas y sentimientos con las personas que
    nos rodean, en un ambiente de cordialidad y buscando el
    enriquecimiento personal de ambas partes.
    La buena comunicación tiene algunas características
    que todos conocemos: escuchar con atención, no acaparar la
    palabra, evitar interrumpir, utilizar un lenguaje propio y
    moderado, lo cual demuestra educación y trato
    delicado hacia las personas. Pero este valor tiene elementos
    fundamentales e indispensables para lograr una verdadera
    comunicación como son: el interés
    por la persona; saber preguntar,
    el punto es no quedarnos con la duda; aprender a ceder,
    sinceridad ante todo, expresar lo que pensamos, sobre todo si
    sabemos que es lo correcto, etc.

    PRUDENCIA

    "Adelantarse a las circunstancias,
    tomar mejores decisiones, conservar la compostura y el trato
    amable en todo momento, forjan una personalidad decidida,
    emprendedora y comprensiva."

    La prudencia es el valor que nos ayuda o reflexionar y a
    considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y
    acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier
    circunstancia.

    El valor de la prudencia no se forja a través de
    una apariencia, sino por la manera en que nos conducimos
    ordinariamente. Posiblemente lo que más nos cuesta trabajo
    es reflexionar y conservar la calma en toda circunstancia; la
    gran mayoría de nuestros desaciertos en la toma de
    decisiones, en el trato con las personas o formar
    opinión, se deriva de la precipitación, la
    emoción, el mal humor, una percepción equivocada de
    la realidad o la falta de una completa y adecuada
    información.

    La falta de prudencia siempre tendrá
    consecuencias en todos los niveles, personal y colectivo,
    según sea el caso. El ser prudente no significa tener la
    certeza de no equivocarse, por el contrario, la persona prudente
    muchas veces ha errado, pero ha tenido la habilidad de reconocer
    sus fallos y limitaciones aprendiendo de ellos. Sabe rectificar,
    pedir perdón y solicitar consejo.
    El valor de la prudencia nos hace tener un trato justo y lleno de
    generosidad hacia los demás, edifica una personalidad
    recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con
    todos, generando confianza y estabilidad en quienes le rodean,
    seguros de
    tener a un guía que los conduce por un camino seguro.

    CARÁCTER

    "Transformar la imagen de una
    personalidad emprendedora, llena de energía, de fuerza y
    vitalidad, a una forma de ser propia y natural."

    El tener carácter implica una decisión
    firme y una férrea voluntad para proponernos objetivos y
    alcanzarlos en la medida de nuestras posibilidades, el cultivo de
    los buenos hábitos, la actitud positiva hacia el trabajo y
    el esfuerzo por dominar a nuestros impulsos y al
    egoísmo.

    El transformar la imagen de una personalidad
    emprendedora, llena de energía, de fuerza y vitalidad, a
    una forma de ser propia y natural, es sin lugar a dudas, algo
    atractivo para cualquier persona.

    En algunos momentos se ha malentendido el "tener
    carácter" como sinónimo de rudeza, prepotencia,
    altanería, u obstinación. Sin embargo, una persona
    con carácter tiene retos constantes, no contra los
    demás, sino para consigo mismo. Cada reto personal es una
    manera de forjar un carácter recio, firme y decidido,
    incapaz de detenerse ante los obstáculos, de lamentarse
    por el cansancio o cuando las cosas salen mal.

    La persona que verdaderamente tiene carácter no
    ve obstáculos, sino retos; domina sus impulsos para ser
    dueño de su voluntad: conserva amistades y relaciones por
    los valores que transmite; encuentra alegría en lo que
    hace, sin conformarse con ser feliz a través de los
    placeres pasajeros.

    CRITICA CONSTRUCTIVA

    "Hacer una crítica constructiva
    para ayudar a los demás es una actitud madura, responsable
    y llena de respeto por nuestros semejantes."

    El valor de la crítica constructiva se fundamenta
    en el propósito de lograr un cambio favorable que
    beneficie a todas y cada una de las personas involucradas en
    circunstancias o ambientes determinados, con actitud de respeto y
    sentido de colaboración.

    A través de la crítica constructiva se
    desarrollan otros valores: lealtad, honestidad, sencillez,
    respeto, amistad… Con esta referencia sería absurdo
    cerrar nuestro entendimiento y pasar por alto la importancia de
    vivir este valor, pues nadie puede jactarse de tener un buen
    juicio crítico, si no ha logrado establecer un equilibrio
    entre la manera como acepta las críticas y la forma e
    intención con que las expresa.

    Cualquier crítica debe formularse
    responsablemente a través de la reflexión,
    considerando las implicaciones que podría tener; el
    respeto que debemos a las personas se manifiesta protegiendo su
    buen nombre y reputación, además de procurar su
    mejora individual. De esta manera actuamos en justicia y todo
    nuestro actuar se convierte en actitud de servicio e
    interés por el prójimo.

     

     

     

    Autor:

    Josué Justo Hernández

    Facultad de contaduría y
    administración

    Asignatura para la que fue realizado este trabajo:
    Metodología de la investigación.

    Categoría: Ética del contador

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