interrelación.

3. El Estado como Forma de Organización Política

3. 1. Elementos del Estado

El Estado suele definirse como la organización jurídica de una sociedad bajo un poder de dominación que se ejerce en determinado territorio. El poder político se manifiesta a través de una serie de normas y de actos normativamente regulados, en tanto que la población y el territorio constituyen los ámbitos personal y espacial de la validez del orden jurídico. Se ha dicho que la ordenación jurídica bajo un poder de mando es el elemento formal, mientras que la población y el territorio son los elementos materiales del Estado.

EL TERRITORIO.- Suele definirse como la porción del espacio en que el Estado ejercita su poder. Siendo éste de naturaleza jurídica sólo puede ejercitarse de acuerdo con normas, cerradas o reconocidas por el propio Estado. El ámbito espacial de validez de tales normas es precisamente el territorio en sentido político.

La significación del territorio se manifiesta, según Jellinek, en dos formas distintas, una negativa, positiva la otra. La significación negativa consiste en que ningún poder extraño puede ejercer su autoridad en este ámbito sin el consentimiento del Estado; la positiva, en que todas las personas que viven en el mismo ámbito se encuentran sujetas al poder estatal.

Como la autoridad política es el poder social supremo, colíguese de aquí en un territorio sólo puede existir un Estado. El Principio de la "impenetrabilidad" sufre, sin embargo, varias "excepciones aparentes" que Jellinek enumera en el siguiente orden:

1. En virtud de un condominio, o como debiera decirse, de un coimperium. Es posible que dos o más Estados ejerzan conjuntamente su soberanía sobre un solo territorio.

2. En los Estados federales el territorio desempeña un doble papel desde el punto de vista político, en cuanto el ámbito espacial de vigencia de los ordenamientos jurídicos locales es al propio tiempo una porción del territorio de la Unión.

3. Es también posible que un Estado, mediante la celebración de un trato. Permita a otro que ejecute en su territorio ciertos actos de imperio.

4. Por último y en virtud de ocupación militar, puede ocurrir que un territorio quede total o parcialmente substraído al poder del Estado a que pertenece.

5. Aun cuando el territorio representa el espacio en que tienen vigencia las normas que el Estado crea o reconoce; hay que advertir que el poder de éste no se ejerce directamente sobre dicho espacio, sino a través de las personas que integran la población estatal.

Otro de los atributos del territorio es la indivisibilidad. Esta nota deriva de la misma índole de la organización política. Si el Estado, en cuanto persona jurídica, es indivisible, sus elementos han de serio igualmente. La idea de la divisibilidad sólo puede admitirse dentro del marco de una concepción patrimonialista, y supone la confusión de las nociones de dominium e imperium.

Conviene advertir que el ámbito en que el Estado ejercita su autoridad no es. Como suele creerse, la superficie comprendida dentro de las fronteras. En realidad se trata de un espacio tridimensional o, como dice Kelsen, de cuerpos, cónicos cuyos vértices considéranse situados en el centro del globo. Sólo que el ámbito a que aludimos no tiene límites hacia arriba, en cuanto el Derecho Internacional no ha establecido todavía una zona de "aire libre", comparable al llamado espacio de "mar libre".

LA POBLAClÓN.- Los hombres que pertenecen a un Estado componen la población de éste. La población desempeña, desde el punto de vista jurídico. Un papel doble. Puede, en efecto, ser considerada como objeto o como sujeto de la actividad estatal. La doctrina que ahora exponemos tiene su antecedente en la distinción, esbozada por Rousseau, entre súbditos y ciudadanos. En cambio súbditos, los hombres que integran la población háyanse sometidos a la autoridad política y, por tanto, forman el objeto del ejercicio del poder; en cuanto ciudadanos, participan en la formación de la voluntad general y son, por ende, sujetos de la actividad del Estado. Es, pues, completamente falsa la tesis que concibe a ésta dividida en dos personas distintas, no ligadas por vínculo jurídico alguno; el soberano, por una parte, y el pueblo, por la otra.

LA SOBERANIA.- Para un gran número de autores, la soberanía es un atributo esencial del poder político. Dicho concepto puede ser caracterizado tanto negativamente como en forma positiva. En su primer aspecto implica la negación de cualquier poder superior al del Estado, es decir, la ausencia de limitaciones impuestas al mismo por un poder extraño. El poder soberano es, por ende, el más alto o supremo. Es, también, un poder independiente. El carácter de independencia revélase, sobre todo, en las relaciones con otras potencias; la nota de supremacía aparece de manera más clara en los vínculos internos del poder con los individuos y colectividades que forman parte del Estado.

Para ciertos juristas, la soberanía tiene un tercer atributo. El poder soberano, declaran, debe ser ilimitado o ilimitable. En la actualidad esta tesis suele ser unánimemente repudiada. Aun cuando el poder soberano sea el más alto y no dependa de ningún otro, hallase, sin embargo, sometido al derecho y, en tal sentido, posee determinadas restricciones. Si el poder político fuese omnipotente dice Jellinek- podría suprimir el orden jurídico, introducir la anarquía y, en una palabra, destruirse a sí mismo. "El Estado puede, es verdad, elegir su constitución; pero es imprescindible que tenga alguna. La anarquía es una posibilidad de hecho, no de derecho".

Un estudio sobre el origen y evolución del mismo concepto revela que la soberanía no es atributo esencial del poder del Estado. Hay, en efecto, Estados soberanos y no soberanos. El de la Edad Media, por ejemplo, no tenía aquel atributo, pero era, no obstante, Estado. Y, en nuestra época, los Estado miembros de una Federación no son, relativamente a ésta, soberanos, ya que se encuentran sujetos a la constitución general a las leyes federales.

3. 1. 1. División de Funciones

Una construcción tan complicada como del Estado, puede ser considerada desde distintos puntos de vista, y por esto es dable someterla a diversas divisiones, para comprender, tanto la estructura del Estado, cuanto la naturaleza de su ordenación jurídica.

La separación de las cinco grandes ramas de ésta, a saber: asuntos exteriores, guerra, justicia, hacienda e interior, indica solamente los problemas que el Estado se ha puesto, pero no a sus actividades particulares. Se ha conservado hasta los tiempos modernos la idea de los Derechos materiales de soberanía, a pesar del Derecho Administrativo. La primera división legítima es la que se deja vislumbrarse en la doctrina de la división de los poderes. Aun cuando esta teoría la haya rechazado la ciencia alemana, ha aceptado, bajo el influjo de los franceses, la moderna doctrina del Derecho Político.

La separación de las funciones corresponde a la división del trabajo entre los órganos. Esto quedará justificado en tanto refiramos la diferencia de los órganos. A la de las funciones, que es lo que se ha venido haciendo durante toda la historia de la doctrina de éstas. Por esto, aún en los países en donde está reconocida la separación de los poderes, no es posible realizarla de una manera completa, aun siendo conscientes de que se desvían desde el principio. En los Estados Unidos, por ejemplo, el Congreso declara la guerra y el Senado está cargado de aprobar actos administrativos del presidente. Al presidente corresponde no solo un veto suspensivo, sino absoluto, exactamente como un monarca que tuviera una participación positiva en la legislación. Los jueces tienen derecho de interpretar la constitucionalidad de éstas, los cual equivale a ejercer una actividad legislativa.

El gabinete necesita pertenecer al parlamento, y no en la forma, sino en los hechos, es designado por éste el primer ministro y, por consiguiente, todo el gabinete de un modo indirecto, conocen de cuestiones de justicia y administración. En vista de esto, tenemos, pues, tres funciones materiales del Estado: legislación, jurisdicción y administración. La legislación establece una norma jurídica abstracta que regula una pluralidad de casos o un hecho individual. La jurisdicción fija en los casos individuales del derecho incierto o cuestionable las situaciones e intereses jurídicos. La administración resuelve problemas concretos de acuerdo con las normas jurídicas o dentro de los límites de ésta. La separación de las funciones corresponde a la separación de los órganos. Según su aspecto formal, divídanse las manifestaciones de las actividades del Estado en actos formales de legislación, de administración y de justicia.

Hallamos una unión de todas estas funciones materiales, especialmente, en los órganos de la administración, cuya ordenación o autorización sólo puede hacerse en forma de ley. Los tribunales ordinarios ejercen en una gran medida, a fin de asegurar el derecho, funciones administrativas (por ejemplo: tutela, libros de catastro, testamentos, etc.). Los poderes independientes forman entre si, al propio tiempo, una red que enlaza unos con otros, influyéndose, mutuamente como reguladores. En los conflictos hondos entre la administración y el poder legislativo, podría el Estado, en muchas ocasiones, encontrarse detenido en su actividad; y estos casos no pueden ser resueltos mediante la construcción de un poder legal para los conflictos de Estado, sino por la Elevación de uno de los órganos en lucha con el Estado. Ante la realidad política que se muestra en tales conflictos, quedan en suspenso todas las teorías relativas a la igualdad de los poderes. Si hay algo que por su naturaleza no sea susceptible de normas, es la iniciativa que en su parte más importante corresponde a todo Gobierno. La administración posee, por tanto, un campo de libre iniciativa, que puede ser limitado por reglas jurídicas, pero cuyo contenido no es determinable por estas reglas. La administración, en sentido material, contiene, pues, en si dos elementos: el de gobierno; y el de ejecución. Aquél contienen la iniciativa y la reglamentación; este la aplicación de lo ordenado.

3. 1. 2. Relaciones de Estado-Nación

El Estado es una asociación política específica del hombre. La agrupación humana que vive en el estado se denomina pueblo y los fines de esa agrupación son los de realizar el bien común. Los medios de que se valen esos hombres para realizar este bien común son el derecho y la autoridad de los gobernantes y esa agrupación u organización política específica se denomina Estado.

El pueblo es la existencia por herencia de factores étnicos y políticos en una agrupación humana: es una existencia y una creencia. Existen esos factores y se cree en ellos. Cuando se esta en ellos y se tienen creencias sobre ellos se forma el concepto de nación. Pues si el hombre del Estado no cree en la existencia de su pueblo, no tiene conciencia de su existir y sin ella no se iniciara la nacionalidad. El concepto es un problema de conciencia en la existencia del pueblo. De aquí que el estado moderno adviene con la conciencia nacional.

La base del estado es el pueblo; ahora bien ¿Qué es el pueblo? Ya dijimos que posee una serie de factores étnicos y políticos repetidos en el tiempo y mantenidos por la tradición. Que de la serie de los factores étnicos hechos conciencia, surge la nación. Y que los factores políticos sostenidos en la tradición forman el pueblo.

El pueblo, en la teoría de Hobbes, surge cuando el Heterogéneo de las voluntades dispersas se transforma, a través del representante político, en una voluntad homogénea. Cuando Luis XIV gobierna, lo hace no solo por su voluntad y su real decisión, si no como poseedor de la voluntad del pueblo francés.

Ningún tirano se ha erigido en nombre propio para realizar su labor política, si no que siempre, por conveniencia, dice representar y recoger la voluntad y los intereses de los representados. La definición de Hobbes es correcta. Una muchedumbre se transforma en pueblo y de agregado pasa a comunidad política, formando la asociación que se denomina pueblo. Cuando aparece el representante político. Si tenemos en cuenta que a la existencia del Rey como señor absoluto con mando y poder sobre los demás señores. Fue el requisito previo e inmediato a la aparición del Estado y de la conciencia nacional del pueblo, hemos de convenir en que ese pretendido representante político investido de plenos poderes hizo posible la aparición del tercer elemento constitutivo del Estado (poder supremo), que unido al elemento previo (pueblo) y a la condición simultanea al surgimiento del representante (territorio) hizo realidad el advenimiento del Estado moderno.

Pero ¿cuáles son los fundamentos de la existencia del pueblo que va a originar el Estado? Uno de ellos es la nación o creencia del nexo étnico; y por el otro. El Estado como agrupación suprema de ese pueblo con un territorio propio. El pueblo existe en tanto tiene conciencia de su existencia, la nación, cuando surge una creencia en la gente de ese pueblo.

La teoría del Estado de tiempos pasados no distinguía o solo lo hacia de modo muy impreciso, entre el pueblo, nación y pueblo del Estado, y hasta confundía el pueblo del Estado con el pueblo que forman los ciudadanos del estado, o sea la suma de los que al Estado pertenecen según el derecho positivo, lo que no es de extrañar que acaeciera a principios del siglo XIX dado que a la ciudadanía jurídica es un concepto muy reciente que, en Prusia solo se conoce desde 1842 con estas identificaciones se preparaba una relativizacion del Estado al pueblo que se puede observar finalmente en autores de todas las tendencias políticas. "El conjunto de los miembros del Estado constituye el pueblo o la nación.

La nación "Es la creencia en los rasgos étnicos y sociales de la gente asentada en un territorio".

La nación es una forma de sociedad objetivamente dada tiene su propia lengua costumbres y modo común de vivir los acontecimientos. Material con el cual habrá la concepción ideacional de confrontarse, si no quiere renunciar de antemano a hacerse realidad. La nación fue desconocida en la edad media y en el siglo XVIII, los vínculos eclesiásticos aparecían en la política más fuerte que los nacionales. En la época del capitalismo avanzado todavía no se constituyeron los pueblos en naciones; Fue entonces en la Revolución francesa y del imperialismo napoleónico, como una reacción contra el mismo cuando las naciones van creciendo en medida que aparecen como las más duras fuerzas formadoras del Estado.

3. 1. 3. Importancia del Pueblo en la Configuración del Estado Moderno

Gran confusión produjo en la teoría del estado el hecho de que, a partir de Rousseau y del romanticismo, se haya atribuido al pueblo, como nación, una personalidad con sensibilidad y conciencia, voluntad política y capacidad política de obrar. El pueblo se convierte así, de manera metafísica, en una comunidad de voluntad a priori y en una unidad política preexistente, lo que no responde a la realidad, ni presente ni pasada.

Hasta la época del capitalismo avanzado no se constituyeron los pueblos en naciones. Es a partir de la revolución francesa y del imperialismo napoleónico y al principio como reacción contra este, cuando las naciones, en creciente medida, aparecen como las más pujantes fuerzas formadoras de estados.

La voluntad política relativamente unitaria de esta clase fue equiparada a la voluntad unitaria del pueblo, que alcanzaba así su definitivo volumen para la formación de la voluntad del estado, considerándosela además como la expresión legitima del espíritu nacional del pueblo. El pensamiento demo liberal re/atizaba, de tal suerte, el estado al pueblo, y el nacionalismo, en cambio el pueblo al estado. En ambos casos se convierte al estado en función de una voluntad solidaria común del pueblo.

Hay pues, que oponerse, lo mismo a Rousseau que a los románticos, pues unos y otros han convertido a la legalidad peculiar del estado en una metafísica del pueblo por la cual el estado queda reducido a simple fenómeno de expresión del pueblo democrático o de la nación romántica.

Las ideas demo liberales de una representación popular como espejo de la voluntad del pueblo, y de un gobierno que no debe ser sino la "expresión" del parlamento, se nutren de la ficción de una voluntad popular sin contradicciones y no se distingue de la utopía de Marx y Engels de una sociedad futura sin estado mas que por el hecho de que en esta voluntad popular sin contradicciones solo se puede dar en la sociedad sin clases, en tanto que la concepción demo liberal admite que es realizable en la misma sociedad civil.

En la metafísica del espíritu del pueblo que, a partir de Hegel, cobra, en general un sentido estatal, rechaza el dualismo de estado y pueblo. "puesto que el espíritu", solo es real según lo que el sabe que es, y el estado, como espíritu de un pueblo, es a la vez, la ley que penetra todas las relaciones, la moral y la conciencia de sus individuos, la constitución de u pueblo determinado depende del modo y formación de la conciencia de si mismo. Así pues todo pueblo tiene la constitución que le conviene y corresponde.

Como el espíritu del pueblo, único y solo, emana de si, junto con todas las demás manifestaciones culturales, también el estado y el derecho, la ley de su formación es así mismo la del estado y el derecho, que pierden por eso su legalidad peculiar. No puede pues, considerarse al estado como simple función de la unidad del pueblo o de la nación.

La concepción que, bajo nuevas formulaciones, vuelve una y otra vez, según la cual por estado popular debe entenderse "la absoluta identidad del estado con el pueblo políticamente organizado".

Pueden concebirse organizaciones políticas del pueblo y de la nación que se diferencien del estado no solo cuantitativa mente sino también cualitativamente. La agrupación unificadora en el pueblo, aunque no del pueblo, es, pues, evidentemente un factor fundamental para el nacimiento y permanencia, no solo del estado, sino de cualquier organización, desde un club deportivo hasta la iglesia.

La voluntad del estado nos es, ciertamente, en ningún caso un mero producto racional de la organización de la unidad de dominación del estado. Pero menos aun es una voluntad unitaria del pueblo que viniera a crear, con independencia de la organización de dominación del estado.

3. 2. Diferentes Posturas Acerca del Estado

Debemos analizar una gran problemática que surge con respecto a la justificación del Estado.

Las acciones humanas no están condicionadas de manera necesaria; llevan dentro de si el contenido libre de la voluntad del hombre. Por ello, como el Estado es el producto de la actividad humana, pues en su esencia se compone de un conjunto de relaciones con los hombres, es lógico que nos preguntemos ¿por qué debe de existir? y al hacer esta interrogante nos planteamos el problema de la justificación. ¿POR QUÉ DEBE DE EXISTITR EL ESTADO? ¿Por qué debe existir el Estado con su poder coactivo? ¿Por qué debe el, individuo someter su voluntad a la de otro? ¿Por qué y en que medida debe el hombre sacrificarse a la comunidad?

Si contestamos estas preguntas, habremos encontrado la razón de ser del Estado, el apoyo de su existencia.

El anarquismo y otras doctrinas extremistas como el marxismolenismo, niegan la necesidad de la existencia del Estado. NUESTRO PROPOSITO ES PROBAR QUE EL ESTADO ES UNA INSTITUCIÓN NECESARIA, por que responde a las exigencias propias de la naturaleza humana.

Con el nombre de "Teorías jurídicas en relación con el problema de la justificación del Estado 11 clasificamos las doctrinas que buscan el fundamento de la organización política en un orden jurídico anterior y superior al Estado y del cuál se deriva éste.

Una vez que sabemos en que consiste este problema de la justificación del Estado, qué es lo que debemos desentrañar para resolverlo, vamos a examinar ahora mas concretamente, las teorías particulares en relación con el Estado.

3. 2. 1. Contractualistas

De acuerdo a esta postura, en el estado de naturaleza los hombres están en una situación de guerra de cada hombre contra cada hombre. El miedo a la muerte es la pasión que lleva a los hombres a la paz.

Entonces los hombres constituyen la sociedad civil por medio de un contrato, así surge el Derecho, la obligación, la ley.

El pueblo cede sus derechos a un gobernante, que puede ser un individuo o una cooperación cualquiera. Una vez cedidos sus derechos, el pueblo no tiene ya derecho alguno a ala potestad civil, sino que ésta es absoluta e ilimitada en el gobernante.

El contrato social de Hobbes se hizo entre súbditos, no entre súbditos y soberano. El soberano no es una parte para el contrato social, el soberano no puede comprometerse en cualquier ruptura del contrato, ya que no es una parte de él.

El contrato social es una hipótesis racional, no histórica.

El poder no es transmitido a un hombre o grupo de hombres, sino a la .comunidad entera. Ella es la depositaria de la soberanía. Su manifestación es la voluntad general, que no se representa porque tiene razón. La voluntad general es la expresión de la suma mayoritaria de voluntades en la decisión de actos políticos en la que se requiere su manifestación: en los sufragios electorales, en las determinaciones legislativas o jurisdiccionales.

3. 2. 2. Organicistas

Esta teoría ve al estado como un organismo espiritual o un superorganismo.

Claudio Bernard expone que un organismo es un todo vivo compuesto de partes vivas (seres humanos).

Así como hay una anatomía que describe el cuerpo humano y una fisiología que explica su funcionamiento, así también, hay una anatomía política y una fisiología política.

La anatomía política del Estado como organismo biológico tiene los mismos elementos que los organismos vivos: tejidos, sometidos a las leyes biológicas., es decir, la posición del hombre en sociedad y en el Estado.

Conclusión: El Estado no es una creación natural, si no producto de la sociedad cuya finalidad va encaminada al servicio de la sociedad.

Esta teoría es solo una metáfora.

3. 2. 3. Positivistas

El positivismo como doctrina no solo exige a toda ciencia que parta de hechos tomados en el sentido de objetos perceptibles, sino también que se limite a comprobarlos y enlazar los con leyes.

Las tesis fundamentales del positivismo son las siguientes:

1. La ciencia es el único conocimiento posible y el método de la ciencia es el único valido.

2. El método de la ciencia es puramente descriptivo en el sentido de que describe los hechos y muestras las relaciones constantes entre los hechos, que se expresan mediante las leyes y permiten la previsión de los hechos mismos o en el sentido que muestra la génesis evolutiva de los hechos mas complejos partiendo de los mas simples.

3. El método de la ciencia se extiende a todos los campos de la indagación y de la actividad humana y de la vida humana en su conjunto, ya sea particular o asociada, debe ser guiada por dicho método.

Por ello la ciencia es Ciencia de la sociedad y Ciencia de la evolución.

El individuo es una abstracción. La sociedad es la única realidad.

Hay que organizar las sociedades modernas sobre bases científicas: No hay derechos individuales, solo existen deberes para con la sociedad, familia, patria y humanidad.

Cada ciudadano debe ser un funcionario social subordinado al poder. La política positiva requiere completa obediencia.

3. 2. 4. Idealistas

El Idealismo hace referencia a aquella concepción que asigna a las ideas, al ideal, y con ello al espíritu, una posición dominante en el conjunto del ser; el ser, en última instancia está determinado desde las ideas, desde el espíritu.

Las teorías románticas consideran "al alma nacional del Estado", una entidad espiritual de la cual emanan las instituciones, se desarrolla la cultura y fortalecen los hábitos y costumbres de un pueblo

En la teoría hegeliana aparece el Estado como el espíritu objetivo que dialécticamente se determina a si mismo libremente como idea ética y que "cada Estado constituye una manifestación o fase del espíritu objetivo, es decir, un sistema de ideas jurídicas, morales, artísticas, en que se informan los espíritus subjetivos de los individuos que en el participan".

En suma, esta doctrina representa una fantasmagoría poética, acaso muy bella, pero sin ningún argumento científico ni filosófico serio en su favor: es un puro credo místico en el que se ha inspirado el tradicionalismo político a ultranza -con lo cual se pone de manifiesto que en ella late el propósito político y no tanto de sereno conocimiento de lo que el Estado sea".

No podemos dejar de omitir el significado y exaltación de estas ideas románticas como fuente de las luchas políticas europeas, principalmente del romanticismo alemán Marx y Bismark se dan las manos en rumbos opuestos de ideas el uno para apoyar la idea de un súper-Estado, potencia mundial inspirado en falsas ideas raciales; el otro, dando paso al movimiento socialista europeo, la figura de Hegel aparece en el telón de fondo de la historia señalando en el proceso dialéctico el camino espinoso de las nuevas instituciones.

3. 2. 5. Materialistas

Marx afirma: "en la producción social de su vida, los hombres entran en determinadas relaciones necesarias e independientes de sus voluntades, relaciones de producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, que tiene una base real sobre la cual se edifica una superestructura jurídica y política y a la cual corresponden determinadas formas sociales de conciencia. El modo de producción de la vida material, condiciona, por lo tanto, en general, el proceso de la vida social, política y espiritual.

El materialismo como concepción general del universo, enseña la reductibilidad total de lo real a la materia o fuerzas enteramente sometidas a las condiciones de la misma.

3. 2. 6. Contemporáneas

Las Teorías Sociológicas.

Ya que el Estado es un orden de vida social, complejo, de naturaleza amplia y de difícil determinación obliga al estudio del Estado desde aspectos, situaciones y criterios diferentes que algunas veces coinciden en sus afirmaciones y expresan criterios diferentes en otras.

La sociología, la política, el Derecho, la economía, estudian al Estado bajo criterios diferentes, pero todas ellas concurren á la creación y mantenimiento del orden social.

La sociología es la ciencia de la sociedad que estudia las formas y fenómenos sociales. El fenómeno político es un fenómeno social que origina al Estado. La sociedad crea al Estado como una necesaria exigencia de la vida social.

La política es la fuerza que anima a los hombres, para satisfacer sus necesidades principalmente económicas, y construir un orden diverso del social.

Se valen para este propósito del Derecho, con el cual se crean instituciones permanentes, provistas de fines y sanciones adecuadas a su eficaz cumplimiento.

Las teorías sociológicas toman en cuanta preferentemente, elementos sociológicos para explicar el Estado cómo son los fenómenos sociales que se manifiestan en toda comunidad humana, entre ellos los fenómenos de mando y obediencia, la diferenciación de amigo y enemigo, la aparición de las clases soca les antagónicas, y todo el conjunto de relaciones creadas y mantenidas por la sociedad para lograr la supervivencia y la armonía de las relaciones sociales o en procesos negativos de dominios oligárquicos.

Estas teorías designan como Estado "el conjunto de todos aquellos fenómenos sociales, identificándolo con el de la sociedad en el sentido de una totalidad orgánica y en consciente contraposición a cualquiera de sus manifestaciones parciales."

La Teoría de las dos facetas del Estado

La teoría de las dos facetas corresponde al magistral George Jellinek en su obra Teoría General del Estado.

El Derecho, dice Jellinek, no es sino el mínimum ético que la sociedad precisa en cada momento de su vida para continuar viviendo. Este Derecho conviene que sea elaborado de un modo sistemático por una voluntad siempre la misma, de suerte que favorezca los intereses que está llamado a amparar y auxiliar. Este es el fin del Estado y su justificación, el de favorecer los intereses solidarios individuales, nacionales y humanos en la dirección de una evoluciona progresiva y común.

El Estado tiene dos aspectos bajo los cuales puede ser conocido y considerado: uno es el Social y otro es el Jurídico.

Las Teorías Jurídicas

En la actualidad la teoría jurídica que consideran al Estado como un sistema de Derecho, tienen a Kelsen como su más notable exponente. El punto de partida de esta teoría es valioso al criticar las doctrinas puramente sociológicas y las doctrinas llamadas de las dos facetas. Kelsen parte de la idea de que el Estado es pura y simplemente un sistema normativo vigente.

El Estado como objeto de la ciencia del Derecho tiene que ser o la totalidad del orden jurídico o un orden jurídico parcial, y agrega: "El Estado es el orden jurídico. Como Sujeto de los actos del estado, es solo la personificación del orden jurídico. Como Poder, no es otra cosa sino la vigencia de este orden jurídico.

Las teorías modernas que superan las consideraciones estrictamente jurídicas del Estado, parten del reconocimiento del valor de la crítica formulada por Kelsen a las doctrinas aludidas. Entre estos autores el Dr. Recaséns Fiches afirma que la tesis Kelseniana de la identificación entre Estado y Derecho entraña graves errores y es, por lo tanto inadmisible. El olvido de la teoría radica en que no ha tomado en cuenta una especial realidad social, a saber la realidad estatal que crea, formula, da vida y circunscribe el Derecho.

La Tesis del Profesor Duverger

El profesor Maurice Duverger nos proporciona las siguientes ideas acerca del Estado:

El fenómeno del poder se manifiesta en todos los grupos humanos. Cada uno de ellos constituye un cuadro en el interior del cual se ejerce un poder cuya la autoridad del padre de familia, el alcalde de la columna, el Papa en la Iglesia y otros análogos. Todos los grupos están unidos por lazos muy complejos. El poder no está dividido en forma estancada entre los diversos grupos sociales.

Entre esos grupos, presenta en la época actual una importancia particular el Estado. Él constituye de hecho el cuadro fundamental en el interior del cual se ejerce el poder. Es con relación a él que hay que estudiar los otros cuadros de poder

La palabra Estado tiene dos sentidos diferentes. Cuando se habla de la intervención del Estado en las empresas privadas, cuando se critica al Estado o cuando se considera debe reformarse, se designa con esto al conjunto de la organización gubernamental, al conjunto de los gobernantes. Al contrario, cuando se dice que Francia, Italia, la Gran Bretaña son Estados, se quiere decir que ellos son comunidades humanas de .un tipo particular, naciones soberanas. Sin duda un parentesco visible une a los dos significados: el Estado en el primer sentido (Estado Gobierno) designa al conjunto de gobernantes de una nación soberana, de un Estado en el segundo sentido (Estado Nación). En definitiva el segundo sentido es más amplio que el primero, y lo engloba de alguna manera. Importa, sin embargo, distinguir bien las dos significación desde la palabra Estado: la mayor parte del tiempo, el contexto basta para evitar al confusión.

El Estado-Nación es un grupo humano, una comunidad que se distingue de las otras por diversos criterios; los lazos de solidaridad son particularmente intensos, la organización es particularmente poderosa. La diferencia entre el Estado y los otros grupos humanos es, de grado mayor que de naturaleza.

4. Estructura del Estado Moderno

Personalidad del Estado - Territorio - Soberanía. Concepto y Teorías - Poder Político y Soberanía - Estructura Jurídica del Estado - Funciones del Estado - Distinción entre Estado y Gobierno - Distinción entre Estado y Sociedad Civil (Pueblo) (1)

5. El Nacimiento y las Nuevas Formas de Gobierno

Colonización Originaria - Formación de los Estados - Independencia - Formas de Estado (1)

6. Formas de Gobierno

Monarquía y República - Presidencialismo Parlamentismo - Sistemas Mixtos - Democracia (1)

7. Tendencias Actuales del Estado

Fines del Estado - El Estado como Entidad Administrativa y de Servicios - Evolución Contemporánea del Estado

El Estado Liberal Burgués y del Derecho - El Estado Social - El Estado Neoliberal (1)

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Bibliografía

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Autora:

Méndez Beltrán Thanya Patricia

Estudiante de la Licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México

Categoría Derecho

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