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Historia económica, política y social de México (de la colonia, a la revolución mexicana) (página 2)

Enviado por juanjnestor



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5. Las reformas políticas y de gobierno.

  • En cuanto a las estructuras de gobierno, las reformas incluyeron la disminución del poder de los Virreyes. La presencia de funcionarios enviados por la corona —como el visitador GÁLVEZ—, que tenían el apoyo firme del Rey de España, logró la colaboración entusiasta y disciplinada de los virreyes de la época, que comulgaron de manera abierta con las ideas de "la ilustración", como : el Marqués de Croix, Bucareli, Mayorga, los dos Gálvez, Revilla Gigedo, etc.
  • La Real Audiencia también fue tocada por las reformas, en el sentido de sustituir a la mayoría de los oidores CRIOLLOS (los nacidos en América pero de origen o ascendencia española), por oidores que fueran españoles PENINSULARES, reduciendo al mismo tiempo la influencia de los criollos que por alguna razón no fueron removidos de su cargo.
  • En 1776 se implantó el cambio generalizado de los TESOREROS en las 24 poblaciones más importantes de la Nueva España, con el fin de reducir la evasión y los fraudes. Se crea la figura centralizada del FISCO y de las cuestiones hacendarias y de impuestos, con la creación del SUPERINTENDENTE SUBDELEGADO DE LA REAL HACIENDA, que debía asumir toda la responsabilidad en estos asuntos.
  • Como anotamos líneas arriba, se eliminó a los ALCALDES MAYORES, y se dividió el territorio en Intendencias, a cargo cada una de un INTENDENTE o GOBERNADOR GENERAL. Los Alcaldes Mayores fueron sustituidos por SUBDELEGADOS, subordinados a los intendentes.
  • Se reorganizó también el Tribunal de Cuentas, para hacer más eficaz la revisión y el control de la recaudación de impuestos y se introdujo el sistema contable de "partida doble" de manera obligatoria para la administración colonial y se crearon nuevos impuestos.

6. significación de las reformas para la Nueva España

  • Consecuente con su carácter de imperio colonial, España sólo apoyó el desarrollo del sector externo de la economía novohispana —finanzas públicas, minería, comercio y agricultura de exportación—, dejando una estela de injusticias, resentimientos, y el espectáculo doliente de producir y ver pasar la riqueza AJENA.
  • De todo lo anterior, podemos concluir que los borbones revaloraron a las colonias españolas como simples "negocios". Y como se dice "negocio que no deja utilidades, no es negocio", pues hicieron todo lo que pudieron para que las colonias como la Nueva España volvieran a producir riquezas para la Corona. En este sentido es que debemos entender porqué no atendieron las demandas de la población nativa, sino por el contrario las discriminaron aun más, incluyendo a sus descendientes de sangre: los criollos.

7. El Crecimiento económico.

  • El crecimiento de la economía novohispana fue patente. Veamos un cuadro comparativo acerca de los montos de rendimiento anual por actividades en Nueva España, antes y después de las reformas borbónicas.

Antes de las reformas:

Después de las reformas:

Actividad

Millones

Millones

Impuestos pagados Nueva España

6.0

21.5

Producción de moneda acuñada

4.0

27.0

Estanco del Tabaco

0.0

4.0

Alcabalas

1.5

3.0

Impuesto al pulque

0.5

1.0

Tributos de Indígenas

0.5

1.0

Impuesto agrícola del "diezmo"

13.4

18.4

Barcos que atracaron en Veracruz

222 (barcos)

1,142 (barcos)

  • Como se puede observar en la tabla anterior el aumento de las actividades que interesaban al fisco español fue en algunos casos espectacular, como en el de la moneda acuñada que aumentó en 7 veces, los impuestos que se triplicaron, el estanco del tabaco que de no recaudar nada pasó a producir cuatro millones, y las alcabalas, el impuesto al pulque y los tributos indígenas que se duplicaron. Aun en el caso de los "diezmos" de la agricultura que no fue actividad priorizada, aumentaron su recaudación anual en casi 40%. El movimiento de barcos, indicador del aumento del comercio también se quintuplicó.
  • Las reformas económicas de los borbones alcanzaron su doble cometido:
  • Incrementaron la aportación económica de la colonia a la metrópoli
  • Hicieron más dependiente a la colonia.
  • A principios del siglo XIX, la Nueva España suministraba a la metrópoli las tres cuartas partes del total de sus ingresos provenientes de sus colonias americanas. La explotación colonial había llegado a su punto máximo
  • No obstante lo anterior, las reformas contribuyeron a generar las contradicciones sociales y políticas que a su vez alimentaron la inestabilidad que prevalecerá hasta la consumación de la independencia en 1821 y durante las primeras décadas del México independiente, temas que veremos después.

8. La Población.

  • Antes de la independencia, cuya llama encendió con fuerza en 1810, la población de la Nueva España alcanzaba poco más de 6 millones de habitantes. Aunque aun no existían censos sistemáticos para contabilizar la población, diferentes fuentes investigadas, por científicos como el Varón de Humboldt, Navarro y Noriega arrojaron la siguiente estimación, por grupo social ó racial y en cifras redondeadas:

GRUPO:

HABITANTES:

Peninsulares

14,000

Criollos

1’068,000

Castas

1’340,000

Indígenas

3’700,000

TOTAL:

6’122,000

9. Inestabilidad social y desajuste político.

  • Aun en una sociedad que logra un reparto equitativo de los dividendos del producto social —que no fue el caso nuestro—, todo proceso de desarrollo económico acelerado produce desequilibrios o alteraciones más o menos bruscas. En Nueva España el vivísimo crecimiento de los años 1770—1800 produjo efectos desestabilizadores mucho más violentos, tanto porque aceleró bruscamente el ritmo lento de una colonia y estancada, como porque se dio en el seno de una sociedad extremadamente desigual.
  • En efecto, al mismo tiempo que las reformas económicas y de política fiscal tornaron a Nueva España más colonia que nunca, el efecto multiplicador que tuvieron estas reformas en la economía interna, despertó la certeza de que la metrópoli sólo cuidaba sus intereses y además que Nueva España era autosuficiente, que su desarrollo y potencialidades podrían ser mayores si prescindía de la atadura con España.
  • Debe destacarse que si el auge económico fue casi general, el reparto de los beneficios, al contrario, no fue nada equitativo. Por sectores, la exclusiva minoría que controlaba las actividades más ligadas con el exterior —mineros y comerciantes—, recibió los más altos ingresos, mientras que la inmensa mayoría de agricultores, campesinos, obrajeros, artesanos, pequeños empresarios y trabajadores tuvieron que repartirse las migajas de un auge que veían tan espectacular como AJENO.
  • La presión mayor, se ejerció una vez más sobre el grupo de los indígenas. Las tierras comunales sufrieron esta vez el asalto combinado de las haciendas y de los ranchos en expansión.
  • Grandes haciendas, ingenios azucareros, ranchos y estancias ganaderas convirtieron a los campesinos tradicionales en peones y jornaleros (asalariados), al mismo tiempo que la demanda de mano de obra de las minas y centros urbanos los incorporaba como trabajadores acasillados ó como proletariado rural móvil que recorría durante el año las plantaciones de algodón, caña de azúcar y tabaco, o desempeñaba trabajos estacionales —como la siembra y la cosecha—, en haciendas agrícolas y estancias ganaderas, que se reflejan en el desarraigo y las migraciones masivas de la época.
  • Así, las trabas sociales creadas por los grupos dominantes y por el color de la piel, en lugar de aligerarse se agravaron, cerrándose herméticamente las posibilidades de ascenso para una parte considerable de criollos, mestizos y castas, aumentando en mayor proporción el resentimiento y frustración social.
  • El nuevo monopolio de los puestos públicos que dio prioridad a los españoles peninsulares, y que casi excluyó del todo a los criollos y desde luego a los mestizos, relegándolos en el mejor de los casos a los puestos intermedios y bajos de la administración, la Iglesia y el ejército, generó nueva turbulencia en la esfera de lo político.
  • El cabildo municipal, refugio más recurrido por los criollos, evolucionó de institución carente de personalidad e independencia durante más de dos siglos y medios, a plataforma de activismo política y de lucha democrática e instrumento de resistencia y defensa de los intereses de los excluidos de las esferas superiores del poder.
  • Los reyes Borbones no disfrutarán durante mucho tiempo del nuevo auge de las colonias, ya que habían incubado el germen de la revolución al golpear a todos los grupos sociales y étnicos de la colonia, con excepción de los españoles peninsulares que concentraron todos los privilegios del poder y la riqueza. Este enfrentamiento ponía de un lado a unos 14,000 españoles peninsulares, frente a más de 6 millones de criollos, mestizos, indígenas y castas.
  • A partir de este momento, parece que todos los factores de inestabilidad se combinarán para preparar el derrumbe del poder colonial: el activismo de intelectuales laicos y religiosos que empezarán a discutir y divulgar las ideas de la "ilustración", incluyendo a prominentes Jesuitas que continuaron actuando aun después de la expulsión, generaron nuevas ideas y concepciones de la sociedad, el estado y el individuo, que enriquecerán el programa que enarbolarán más adelante.

CAPÍTULO CUARTO: EL PROCESO DE INDEPENDENCIA.

1. Factores de inestabilidad social.

  • La evolución histórica de la Nueva España produjo sus propios gérmenes de inestabilidad y destrucción: En el caso de los criollos, hijos de padre y madre españoles, es decir de sangre europea sin mezcla alguna, con una expectativa de ascenso social por esa ascendencia sanguínea, por ser herederos de los peninsulares, por poseer la mejor formación académica, por su piel blanca que los hacía "diferentes" de los demás, por haber compartido la propiedad y la riqueza, experimentaban un sentimiento de gran frustración y descontento al ser atajados y excluidos de la cúspide social, política y económica, sobre todo después de las reformas borbónicas.
  • En el caso de las castas (todas las mezclas raciales y sus derivaciones, incluyendo a los mestizos), que como vimos en la tabla de población, hacia fines del siglo XVIII llegan a formar el 22% de la población —1.3 millones de individuos de todos los colores—, siempre encontraron de parte de españoles, criollos, e incluso de indígenas no mezclados, la mayor hostilidad para integrarse. Siendo en sí un grupo conflictivo por la carencia de bases económicas, sociales o culturales que les dieran asentamiento e identidad, y ante el rechazo sistemático de todo intento por hacerse de un lugar en la sociedad novohispana, se convirtieron en un núcleo de inestabilidad y resentimiento.
  • Mucho menos numeroso pero de mayor peligrosidad política para el poder colonial, fue el grupo de los "nuevos ricos", minoría generalmente de criollos que logró "colarse" en la oleada de auge económico anterior a la independencia, y que se adaptaban en forma imperfecta al sistema, siendo frecuentemente rechazado por este, y que en todo caso amenazaban su estabilidad al exigir un estatus político y social que correspondiera a su nueva posición económica.

2. Incubación de las ideas que enmarcaron el proceso

  • La labor reformadora y modernizadora de las reformas, fue inevitablemente acompañada de la penetración en la Nueva España de las ideas y la cultura del Siglo de las Luces. Al lado de todos los procesos señalados entre 1750 y 1808. se introducen en el virreinato la filosofía de la Ilustración, que proponía una nueva concepción de la sociedad, del Estado y del individuo.
  • El Santo oficio de la Inquisición fue el primero en advertir sobre este agente desestabilizador, al denunciar la creciente filtración de obras de Rousseau, Voltaire, Diderot y otros autores que difundían las nuevas ideas políticas o atacaban la filosofía tradicional escolástico-aristotélica.
  • No obstante, los principales introductores de las nuevas ideas fueron los propios gobernantes y funcionarios encargados de llevar a cabo las reformas borbónicas. Estos hombre enviados por la Corona española para imponer en Nueva España las políticas reformadoras del Despotismo Ilustrado, difundieron las ideas liberales en las cortes, tertulias literarias, fiestas, cafés, billares, y mediante el "efecto demostración" a través de los alegatos expuestos para fundamentar dichas reformas, contra la resistencia y la argumentación de funcionarios menores.
  • Algunos funcionarios, además de activos divulgadores de las nuevas ideas, trataron con coherencia de llevarlas a la práctica con lo cual provocaron graves conflictos públicos y grandes crisis personales. En efecto, incorporar a la vida colonial los principios del Despotismo Ilustrado, llevado hasta sus consecuencias lógicas, suponía aplicar el filantropismo social, racionalizar la administración y la hacienda pública, o simplemente combatir monopolios, entre otras medidas, es decir, propiciar en la colonia una política que atentaría contra los intereses de la Corona. No, no era posible; el liberalismo de los Borbones no llegaba a tanto.
  • Varios Intendentes y funcionario provinciales vivieron este drama y sus contradicciones: Juan Antonio de Riaño, el Intendente de Guanajuato, reunió en su mesa y en sus tertulias literarias a muchos de los conspiradores de Querétaro, y fue amigo personal de Miguel Hidalgo, cuyas huestes desarrapadas habrían de matar años más tarde al Intendente ilustrado.
  • El propio clero fue profundamente perneado por las ideas de la modernidad. La batalla inicial, la más difícil y solitaria la dieron los Jesuitas, prosiguiéndola más allá de su expulsión en 1767. José Rafael Campoy (1723-1777), Francisco Javier Alegre (1729-1788), Diego José Abad (1727-1779) y Francisco Javier Clavijero (1731-1787), fueron las cabezas instigadoras del primer gran ataque a la filosofía escolástica, hasta entonces la oficial.
  • Las enseñanzas y escritos de estos Jesuitas, introdujeron los cambios siguientes: aparición de las primeras críticas sistemáticas a los métodos y dogmas escolásticos, apertura a las nuevas corrientes y filósofos europeos, introducción de la física experimental o moderna en los cursos de filosofía, desarrollo del eclecticismo científico, y adopción de nuevas orientaciones metodológicas, tanto en la reflexión filosófica como en la enseñanza.
  • Expulsados los Jesuitas, el proceso de renovación filosófica en las filas de la Iglesia, fue continuado por el padre Juan Benito Gamarra, a través de su enseñanza en el Colegio de San Francisco de Sales (San Miguel el Grande) y a través de sus obras escritas, habiendo sido denunciado ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, institución ya rebasada por los tiempos y por la revolución de las ideas que para entonces no sólo se daba en el debate religioso, sino y sobre todo en el filosófico y el político. Sin embargo, es aun más larga la lista de los prelados españoles que simpatizaban abiertamente con las ideas ilustradas.
  • En el obispado de Michoacán, los obispos Antonio de San Miguel (1726-1804) y Manuel Abad y Queipo (1751-1825), impulsaron las ideas ilustradas. En sus escritos se hizo una descarnada denuncia de las causas que mantenían a castas e indígenas en situación degradante, se analizan los efectos antisociales del latifundio, así como los problemas que frenaban el desarrollo de las condiciones de vida en la colonia. En su diócesis aplicaron la filosofía moderna a los asuntos terrenales en materia social y económica, y formaron un numeroso grupo de sacerdotes y bachilleres imbuidos de estas ideas.
  • Pero como ocurre frecuentemente con las generaciones que se enfrentan a la doble tarea de socavar los cimientos de una tradición y de iluminar los senderos y perspectivas futuras, la de gobernantes, funcionarios y religiosos españoles que dirigió la Nueva España entre 1770 y 1810, padeció las amargas quemaduras de la contradicción, la frustración y el desgarramiento interior.
  • La figura de Manuel Abad y Queipo resume en forma sublimada las contradicciones y desgarramientos de su generación. Alumno y heredero directo de las prédicas ilustradas y renovadoras de clérigos como José Pérez Calama (1740-1804). Observador agudísimo él mismo —Abad y Queipo— de las deformaciones sociales y económicas que había creado el sistema colonial y siendo su impugnador y crítico más lúcido, será más tarde el excomulgador del cura revolucionario Miguel Hidalgo, el matador del producto más acabado y coherente que había producido su generación.

3. Las premisas que maduraron las condiciones para la Independencia.

  • La gran explosión que precipita al país a la época moderna, a través de su independencia, como nuevo miembro del concierto de las naciones, tiene como antecedentes, tres procesos arriba descritos:
  • Un rapidísimo crecimiento económico que genera expectativas no satisfechas, cimbra las estructuras sociales forjadas a través de un siglo de lento reacomodo y hace más evidentes las desigualdades existentes.
  • Una inflexibilidad casi total del edificio político y social para dar cabida y función a los nuevos grupos que irrumpieron incontenibles y para absorber los problemas y frustraciones creadas por el crecimiento económico.
  • Una difusión y adopción acelerada de las ideas de la modernidad filosófica, que le darán el marco ideológico a los grupos insurgentes de la sociedad colonial, para estructurar sus programas y fundamentar sus reivindicaciones.

4. Los protagonistas de la revolución de Independencia.

  • En vísperas del movimiento independentista, el descontento social en la Nueva España era generalizado.
  • En el seno de la Iglesia se daba una profunda división entre el alto clero, que ocupaba los principales puestos de la jerarquía eclesiástica y de la administración de propiedades y capitales, y el clero medio y bajo, formado por curas párrocos de ciudades o aldeas provincianas y miembros del magisterio de las escuelas; la diferencia de rango social y poder económico era grande
  • Agravado por las reformas que hemos analizado, muchos criollos descendientes de familias con ninguna o escasa fortuna personal, sin propiedades ni capital, abogados, tenedores de libros, pequeños administradores, llegaron a formar una clase media de cierta importancia. Para ellos las prohibiciones de la legislación indiana y el monopolio político de los peninsulares constituían un muro infranqueable que tarde o temprano les cerraba el camino. A menudo mejor preparados que los europeos, no podían ascender a los puestos superiores, y estaban condenados a disputarse posiciones segundonas y pobres que no respondían a sus aspiraciones ni a su preparación y cultura.
  • Relegados en su mayoría, formaban una élite intelectual unida por la insatisfacción común. Económicamente improductiva, esta "intelligentsia" acaparaba un arma terrible: Las ideas de la Ilustración, depositada casi toda ella en sus manos. Recordemos además, que los criollos eran más de un millón antes de la Independencia.
  • Por su parte el pueblo trabajador, constituido por indios y castas, base de la pirámide social, sólo compartía la extrema miseria. Decía el científico Humboldt que en ninguna parte había visto "una desigualdad tan tremenda en la distribución de la riqueza, de la civilización, del cultivo de la tierra y de la población".
  • Todos los indios debían pagar un tributo especial per cápita a la Corona y formaban un grupo social aislado condenados a un perpetuo estado de "minoría de edad". Sobre todas sus miserias, indios y castas estaban amenazados periódicamente por el peor azote: el hambre. Las grandes crisis agrarias de carácter cíclico, en que escaseaba el maíz y el poco que había era acaparado por los grandes hacendados, tenía como secuela epidemias de hambre generalizada y daba lugar a muertes incontables.
  • En comparación con los peones rurales, los obreros de las minas estaban mejor pagados, sin embargo su condición había empeorado a finales del siglo XVIII, lo anterior agravado porque muchos propietarios de minar empezaron a cancelar el derecho de los trabajadores mineros a quedarse con parte del mineral que extraían.
  • La situación de los trabajadores de las manufacturas (obrajeros) era peor que la de los mineros. La jornada de trabajo no estaba regulada, carecían de todo derecho laboral y a veces debían vivir en el centro fabril como prisioneros.
  • Pero el problema más grave a principios del siglo XIX, era el crecimiento desmesurado de la plebe en las ciudades. Humboldt por ejemplo, señalaba la existencia en la ciudad de México de por lo menos 30 mil desocupados, harapientos y miserables. Esta plebe era caldo de cultivo para cualquier explosión violenta.

5. De las Reformas a la revolución.

  • En el año de 1808 una serie de sucesos, inusitados en la historia de los reinos hispánicos, manifestaba la debilidad del imperio. El mes de marzo, las tropas de Napoleón Bonaparte entraban incontenibles en España. El rey Carlos IV se apresuraba a abdicar a favor de su hijo, el futuro Fernando VII. Pero en Abril, ambos se encontraban "arrodillados" ante Napoleón pidiendo la devolución de la Corona a cambio de colaborar con el invasor. La cabeza del otrora imperio más grande de la cristiandad había perdido su dignidad y orgullo.
  • Mientras eso ocurría, el pueblo español, abandonado por sus reyes, asume la iniciativa de la defensa de la soberanía nacional, en contraste con la degradación de sus monarcas.
  • Por si fuera poco, Godoy, el ministro favorito del rey Carlos IV, firma un tratado por el que se ponen en manos de Napoleón todos los reinos de España y de las Indias (colonias americanas y desde luego la Nueva España incluida). El fin del imperio español se rubrica con la elevación de José Bonaparte, hermano del emperador francés, al trono de España y de las Indias.
  • Ante el vacío de poder, los ciudadanos españoles se apresuran a formar juntas de gobierno provinciales para "guardar la soberanía en ausencia del monarca y liberar al país de los franceses". En la práctica, no por disposiciones doctrinales, la soberanía española ha recaído en el pueblo, mientras el trono permanezca usurpado.
  • ¿Y en América? En las colonias hispánicas se mantiene la misma estructura de poder que ha regido durante 300 años. Pero, desde luego, pronto surge la pregunta: en estas condiciones ¿en quién recae la soberanía? Dos partidos o bandos antagónicos darán diferente respuesta a este importante asunto.
  • El primero habla por medio de la Real Audiencia, y recibe el apoyo firme de los funcionarios y grandes comerciantes de origen europeo. Para ellos la sociedad debe permanecer sin cambios mientras el heredero del Rey recupera el trono español. El país debe quedar en suspenso, manejado por la alta burocracia, que conservaría la representación del monarca y se aplicarían los mismos reglamentos y leyes vigentes. Obviamente, quienes detentaban los privilegios del dinero y el poder no querían que nada cambie.
  • La otra respuesta es mucho más compleja y matizada. Se manifiesta en uno de los órganos donde los criollos y las clases medias tenían su mejor baluarte: el Ayuntamiento de la ciudad de México, dirigido por dos criollos letrados, Francisco Primo de Verdad y Francisco de Azcárate. El Ayuntamiento propone al Virrey José de Iturrigaray la convocatoria a una junta de ciudadanos, —semejante a las establecidas en España—, que gobierne mientras dure la ocupación francesa del reino.
  • El pensamiento político que enmarcó la posición de los criollos y clases medias organizadas en torno del Ayuntamiento, no se apoyaba ni en Rousseau ni tiene que ver con las ideas de la Ilustración y el despotismo ilustrado, sino en pensadores anteriores: Francisco de Vitoria y Francisco Suárez. Según este pensamiento: en ausencia del monarca, la autoridad de la colonia no subsiste en el Virrey ni en la Real Audiencia, sino en el conjunto de la Nación. Pero ¿en qué nación? ¿quién representa al pueblo?; de la doctrina de Vitoria y Suárez se concluye que el Cabildo (Ayuntamiento) está la verdadera representación popular.
  • "Dos son las autoridades legítimas que reconocemos —declara el licenciado Primo de Verdad—: la primera es de nuestro soberano, y la segunda de los Ayuntamientos, aprobada y confirmada por aquél. La primera puede faltar, faltando los reyes..., la segunda es indefectible por ser inmortal el pueblo". Podemos advertir el impacto político y las consecuencias de esta premisa. En el momento en que se manifestó esta conclusión y en el ambiente que prevalecía en la colonia, esta posición es dinamita pura, esperando la chispa popular que llegará con Miguel Hidalgo.
  • Naturalmente se abrió una lucha ideológica y de poder entre los dos bandos, uno encabezado por la Real Audiencia, constituida por altos funcionarios europeos, nombrados directamente por la Corona española y otro, constituido por el Ayuntamiento de la ciudad de México, donde la clase media tiene su mejor tribuna. Así, la clase media de la colonia, que domina todos los cabildos (ayuntamientos), ve por primera vez abierta una oportunidad de participar activamente en la vida política del país. Los partidarios de esta posición proponen que se convoque un "Congreso" para dirimir las posiciones y adoptar los acuerdos políticos conducentes.
  • Destacados intelectuales de bandos opuestos ven el mismo desenlace a partir de este debate y enfrentamiento: el fraile mercedario Melchor de Talamantes, partidario de las tesis del Ayuntamiento, ve en el Congreso propuesto el primer paso hacia la independencia. Además considera que la ausencia del monarca deja en libertad a la nación para constituirse de nuevo a sí misma. Si bien estas ideas de Talamantes van más allá de los propósitos expresados en ese momento por los dirigentes del Ayuntamiento, se adelanta al señalar el camino que a la postre habrá de seguirse.
  • Por su parte, el inquisidor Prado y Obejero, advierte ese peligro para los intereses de la Corona y expresa que "Aunque no haya en el reino un espíritu declarado de independencia contra el Trono, se ha manifestado lo bastante al querer igualar este reino y sus derechos con el de la metrópoli, que a sostenerla se dirigen esas juntas, que si la consiguen, es el primer paso para avanzar otro y otro, hasta la absoluta independencia". En rigor no es la propuesta del Ayuntamiento la que inquieta a los más conservadores, sino las consecuencias que ello anuncia: la Independencia de México.
  • En esos días, se presenta ante el Ayuntamiento de México un indio que por ser descendiente de Moctezuma reclama el trono de sus mayores. El partido de los europeos encuentra en esos signos la mejor justificación para detener cualquier reforma. Los hacendados y el alto clero temen dar un paso que podría hacer intervenir al "pueblo real", no al que se suponía que representaban los criollos letrados.
  • Y entonces en este ambiente caldeado, el 15 de septiembre de 1808 un grupo de conspiradores, dirigidos por Gabriel de Yermo, rico hacendado español, y secundado por miembros de las grandes casas de comercio, da UN GOLPE DE ESTADO y aprehenden y destituyen al virrey Iturrigaray y presionan a la Real Audiencia para que nombre como virrey a Pedro Garibay, un viejo soldado al que manejarán fácilmente.
  • La escalada de inestabilidad y violencia tiene repercusiones:
    • Se suspenden todos los proyectos de reforma
    • Desde este momento la Real Audiencia gobernará con mano fuerte.
    • Los principales portavoces del grupo criollo, Primo de Verdad, Azcárate y Talamantes son encarcelados y otros desterrados.
    • Se entroniza el terror y muchos conspiradores y supuestos conspiradores, sobre todo criollos, son sometidos a humillantes procesos.
  • El golpe de Gabriel de Yermo y la posterior destitución del propio Garibay, de su sucesor Lizana que suavizó la represión, y el nombramiento como virrey del militar de mano dura Francisco Javier Venegas, que cortaron de raíz todo intento de reforma, tuvieron el efecto contrario: obligan a radicalizar la actitud de los criollos. Es evidente que el orden existente no puede sostenerse dentro de la estructura jurídica tradicional.
  • En septiembre de 1808 se descubre la conjura de Valladolid (Morelia), encabezada por García Obeso y Mariano Michelena, en la que figuran varios oficiales criollos y miembros del bajo clero. Para gana el apoyo campesino prometían la abolición del impuesto o tributo per cápita que gravitaba sobre los indios.
  • El poder arbitrario y represivo imperante hace advertir a los criollos insurgentes que ellos solos no podrán llevar adelante su causa y que tendrían que buscar alianzas con otras clases sociales.
  • Este proceso aparece claro en la conspiración de Querétaro. Aquí se reúnen regularmente varios criollos. Los más importantes Miguel Hidalgo y Costilla, eclesiástico ilustrado, prototipo del letrado que había sido rector del Colegio de San Nicolás en Valladolid; Ignacio Allende, oficial militar y pequeño propietario de tierras, y Juan Aldama, oficial militar también, hijo del administrador de una pequeña industria. Sus proyectos son similares a los del Ayuntamiento de 1808.
  • Pero la conspiración de Querétaro es descubierta. En ese momento sólo queda un recurso. La decisión la toma Hidalgo: la noche del 15 de Septiembre, en la villa de Dolores, de la que es párroco, llama a levantarse a todo el pueblo, libera a los presos y se hace de las armas de la pequeña guarnición local. El movimiento ha dado un vuelco. La insurrección ya no se restringe a los criollos letrados. A la voz del cura ilustrado estalla súbitamente la cólera contenida de los oprimidos. La primera gran revolución popular de la América española se ha iniciado.
  • El movimiento de Hidalgo y Allende no dura mucho: 10 meses después de su levantamiento, ambos son fusilados y sus cabezas exhibidas en la Alhóndiga de Granaditas para escarmiento del pueblo mexicano. Sería el cura José María Morelos y Pavón, de origen humilde y que se proyectaría a las alturas del genio político, militar y como estadista liberal, quien llevaría el movimiento popular a su máxima expresión; logró poner en jaque al ejército español y propiciar la celebración del Congreso de Chilpancingo, que llevaría las ideas de Morelos publicadas bajo el nombre de "Sentimientos de la Nación", a concretarse en la primera Constitución propiamente mexicana, la de Apatzingán de 1914, que no tendría vigencia positiva o real, ya que esta fase de la insurgencia a la postre también fue derrotada militarmente.

HISTORIA ECONÓMICA POLÍTICA Y SOCIAL DE MÉXICO.

RESUMEN. 3ª. PARTE.

CAPÍTULO QUINTO: EL SALDO DE LA REVOLUCIÓN DE INDEPENDENCIA.

1. Planteamiento del debate.

  • ¿Cuál fue el saldo, el significado, el sentido profundo de la revolución mexicana de independencia? Es difícil responder esta pregunta. Para ello debemos evaluar múltiples y complejos hechos que no se prestan a la medición cuantitativa y ni a una fácil ponderación.
  • Generalmente se tiende, o bien a asignar al movimiento emancipador una importancia desmedida como si con él hubiésemos logrado satisfacer todos nuestros más caros anhelos, o en el otro extremo, a restarle significación y aun a menospreciar lo hecho, porque no se alcanzaron otras metas que eran importantes.
  • Lo primero que a todas luces parece inaceptable es la versión ultraconservadora de que la revolución de Independencia fue un fracaso, un movimiento sin pies ni cabeza, prematuro, violento, anarquizante y que nunca contó con el apoyo del pueblo y en particular de los mexicanos responsables. Un autor de esta posición fue nuestro ilustre educador José Vasconcelos quien afirmaba que "el levantamiento popular... fue sin duda inoportuno... Nuestra emancipación fue forzada por los enemigos del exterior. Ni estábamos preparados para ella ni la deseábamos..., la masa del pueblo no simpatizó con el movimiento insurgente y los espíritus más claros se abstuvieron de apoyarla..., fue, pues, un crimen, el lanzar a los de abajo contra los de arriba, sin plan alguno de mejoramiento social, y tan sólo para tener soldados..."
  • La argumentación anterior, resulta subjetiva, ya que: lejos de ser inoportuna, la revolución de independencia se produjo cuando ciertas condiciones la hicieron viable. De ahí que sugerir que debió haber tenido lugar unos decenios más tarde es adoptar una actitud meramente especulativa, común en quienes, en vez de tratar de entender los hechos tales como son, pretenden enmendar la historia, es decir el pasado, lo cual no es posible.
  • Igualmente es insostenible afirmar que nuestra independencia fue "forzada por los enemigos del exterior", y que "la masa del pueblo no simpatizó con el movimiento insurgente". Tanto Inglaterra en un primer momento, como los Estados Unidos después, trataron de aprovechar en su beneficio el resquebrajamiento del imperio colonial español, y ello explica su abierto beneplácito al movimiento. Sin embargo, es impensable que la revolución de Independencia de México hubiera triunfado frente a España y frente a todos, sin los once años de lucha armada que resquebrajaron hasta hacerlo caer, el muro del poder colonial español, lo que se pagó caro, con la destrucción de gran parte de la producción y la economía, y sobre todo, con la vida de casi medio millón de mexicanos.

2. Un análisis más fundamentado.

  • Si la lucha por la independencia se juzga estrictamente por sus resultados, podría decirse que fue un movimiento esencialmente político del que surgió un nuevo estado nacional. No obstante, el sólo hecho de que después de tres siglos de opresión colonial, México naciera como país soberano en el concierto de las naciones —aun con todas las dificultades conocidas—, significó un cambio de gran dimensión llamado a influir en la vida, las costumbres, las instituciones y el destino de los mexicanos.
  • Lo demás, estaba aun por hacerse: el desarrollo económico y el ejercicio de nuevas libertades, reclamarían una transformación estructural profunda que a la postre se dio, favoreciendo el advenimiento de nuevas relaciones políticas, económicas y culturales en el seno de la sociedad, y que de mantenerse el régimen colonial hubiera sido impensable.
  • Ciertamente, después de la Independencia, la desigualdad persistió y la correlación de fuerzas existente no permitió que el pueblo se deshiciera de sus enemigos. Las fuerzas victoriosas del nuevo país fueron principalmente los criollos ricos y los acomodados que, pese a sus titubeos y contradicciones, estuvieron en favor de romper los lazos que nos mantenían subordinados a España.
  • Conclusión. A pesar de esas limitaciones de primer orden, sin duda fue la Independencia el cambio más profundo que el país vivió desde la trágica conquista española de principios del Siglo XVI. Y tal cambio fue, además, el escalón necesario para hacer posible más tarde el advenimiento del capitalismo como una nueva formación social.

CAPÍTULO SEXTO: LOS PRIMEROS TROPIEZOS.

1. Problemas Internacionales del nuevo país.

  • En 1822 las Cortes españolas desconocen los tratados de Córdoba, firmados por Iturbide y el último Virrey Juan O’donojú, mediante el cual se reconocía la independencia de México.
  • En 1825, después de un bloqueo, capitula San Juan de Ulúa, último bastión de España en México.
  • En 1829 España intenta la reconquista de México, al enviar al brigadier Isidro Barradas con 3,000 soldados. Capitulante el general Santa Anna?
  • 1825 Inglaterra reconoce la independencia de México y otras naciones americanas. El Vaticano hasta 1836 y el mismo año se obtuvo el reconocimiento de España.
  • Uno de los problemas recurrentes de todo este período sería la penuria de la hacienda pública

2. Problemas para establecer un Estado.

  • La migración del capital colonial hacia España se aceleró desde 1804, por las reformas borbónicas que obligaron a hacer líquidos (poner el dinero en efectivo) y a concentrar los capitales de la Iglesia.
  • En 1814, recuperado el trono español por Fernando VII, y normalizada la situación en España, muchos comerciantes con sus caudales emigraron a la antigua metrópoli, ante el caos de la guerra civil que hacía 4 años enfrentaba a los insurgentes con los ejércitos realistas en la colonia. Es importante anotar, que la fuga de capitales continuaría y se acentuaría al triunfar la Independencia.
  • El gasto de defensa, por las constantes amenazas de reconquista europea de México, terminaron por empobrecer y dejar exhausto el erario
  • La agricultura, la minería, la industria y el comercio habían caído verticalmente.
  • Las deudas heredadas del antiguo régimen y las nuevas, también representaron pesada carga
  • En 1823 Santa Anna se levantó contra Iturbide con los planes de Veracruz y de Casamata exigiendo elecciones y un nuevo Congreso. Iturbide renunció ese mismo año
  • Se nombra un gobierno provisional mediante un triunvirato de: Pedro Negrete, Guadalupe Victoria y Nicolás Bravo
  • La disolución del Imperio alimentó las tendencias desintegradotas del Nuevo país, destacan los polos de tendencia autonomista, en Guadalajara y Zacatecas
  • Se inicia el alineamiento bajo dos grandes fuerzas: federalistas (Miguel Ramos Arizpe, Fray Servando Teresa de Mier...) y los centralistas (Lucas Alamán, Carlos Ma. De Bustamante...)
  • El punto de referencia principal de las discusiones: la constitución liberal española de 1812, así como el modelo constitucional de la joven nación norteamericana
  • El 4 de Octubre de 1824 se promulgó la Constitución que consagró la soberanía popular, la supremacía del poder legislativo y la autonomía de los estados en el marco de la nueva república federal.
  • En octubre (1824) juran como primer presidente Guadalupe Victoria y como Vicepresidente Nicolás Bravo quienes no obstante la efervescencia que no dejaba al nuevo país, logran terminar su período de 4 años. Este gobierno y los siguientes, iniciaron los movimientos diplomáticos de "equilibrios" frente a las presiones de la vieja y la nueva potencias: Inglaterra y los Estados Unidos
  • Ante el peso de la tradicional logia masónica escocesa (las logias funcionaban como organizaciones políticas, aunque la Iglesia difundió una imagen siniestra de la masonería), Guadalupe Victoria propició la formación de otra logia que sirviera de contrapeso: así nace en 1825 el rito Yorkino, como otra logia masónica, impulsada además por federalistas como Lorenzo de Zavala, Vicente Guerrero, Miguel Ramos Arizpe, etc.
  • La posición de la Iglesia en un país mayoritariamente católico con gobiernos liberales, dividiría la opinión y la militancia política de los mexicanos: "libertad y progreso" afirmaban los liberales, mientras la consigna conservadora fue "orden público y religión"
  • Al finalizar el período presidencial de Guadalupe Victoria, la república no resistió la primera prueba democrática: Vicente Guerrero perdió la elección ante su competidor Gómez Pedraza, aunque finalmente Guerrero fue impuesto mediante un levantamiento apoyado por Lorenzo de Zavala y por el omnipresente Santa Anna, quienes lograron el apoyo del Congreso nacional
  • El breve período de gobierno de Guerrero —10 meses en la presidencia—, vio frustrados sus anhelos igualitarios, ante la bancarrota del, erario público, la defensa contra el intento de reconquista española encabezada por Barradas y la pérdida de apoyo político; finalmente renunció en 1929, ante el levantamiento del vicepresidente Bustamante, con la ayuda de Lucas Alamán, célebre miembro del partido conservador. Posteriormente Guerrero fue fusilado.
  • Derrocado Bustamante mediante otro levantamiento de Santa Anna, Valentín Gómez Farías asume el gobierno impulsando reformas de corte liberal que afectan a la Iglesia y encuentra resistencias que harán fracasar a su gobierno.
  • Nuevamente entra en escena Santa Anna y luego de detener las reformas que su propio movimiento alimentó, se hizo del poder presidencial y logró que se aprueben las bases constitucionales conocidas como "Las Siete leyes" de corte centralista, a fines de 1836.
  • Meses después Bustamante logra la presidencia nuevamente y con múltiples interrupciones e interinatos duró de 1837 a 1841.
  • Por si todo lo anterior no bastara, en 1838 Francia declara la guerra a México, contienda popularmente bautizada como "La Guerra de los pasteles", por las reclamaciones de reales o supuestos daños a propiedades de franceses, entre ellos algún pastelero, durante las guerras civiles que azolaron el país.
  • Por su parte, Yucatán permanece separado del país en una primera etapa, entre 1837 y 1843, tanto por las leyes centralistas vigentes en esos momentos impugnados por el movimiento de Santiago Imán, como por los intereses de las oligarquías comerciales yucatecas, lideradas por Miguel Barbachano del partido de Mérida y por Santiago Méndez del partido de Campeche. Recordemos además que en plena "guerra de castas" en Yucatán y ante la guerra de despojo de los Estados Unidos contra México en 1847, el gobierno del estado se declara "neutral", en otro capítulo de rompimiento y enfrentamiento con el gobierno central del país.
  • Habiendo reorganizado su movimiento, por enésima vez Santa Anna propicia la renuncia de Bustamante y se hace nuevamente del poder, gobernando otros tres años como dictador hasta 1844. Con la colaboración de Gómez Farías se vuelve a poner en vigencia en este período, la Constitución federalista de 1824.
  • Poco después Santa Anna abandona la presidencia para organizar la defensa frente a la invasión norteamericana de 1847, que costaría a México el despojo de más de la mitad de su territorio original.
  • Al propio tiempo, y por los intereses de la oligarquía comercial, Yucatán permanecía separado totalmente de la federación —como se ha señalado—, y mediante su propio representante en Washington, tramitaba ayuda para el gobierno de la entidad, que enfrentaba la guerra campesina (de Castas) que estalló en 1847, de manera coincidente
  • Ante la grave crisis mexicana se definen nuevos bandos políticos: los conservadores, herederos de la tradición de "orden y religión" y los liberales, federalistas, reformadores, progresistas y herederos de la masonería que se organizó en el rito Yorkino.

3. México y las ambiciones de las grandes potencias.

  • Hasta la independencia, México había estado sujeto a las rígidas restricciones impuestas por España, que como vimos, empezaron a suavizarse a finales del siglo XVIII —como la libertad comercial de 1778—, y sobre todo a ser rotas por la creciente fuerza del capitalismo inglés.
  • Al consumarse la Independencia, la que por cierto no fue reconocida de inmediato por las potencias, cambió explicablemente todo el cuadro de las relaciones internacionales. En general, Inglaterra se había mostrado a favor de la independencia de las colonias españolas en América, en parte porque compartía algunos principios liberales en los que el movimiento se inspiraba, pero sobre todo, porque sabía que la liberación frente a España abriría las puertas a grandes negocios para el capital Inglés, por un mercado mexicano creciente que demandaba todo tipo de productos manufacturados, y desde luego como fuente de materias primas baratas, necesarias para abastecer la industria británica en expansión.
  • Desde 1823, Inglaterra se pronunció abiertamente por la independencia de México y de otros países latinoamericanos, y al respecto, el Ministro del Exterior George Canning, magnificando la importancia del paso dado por su país, expresaba: "He llamado a la existencia a un nuevo mundo, y así he restablecido el equilibrio...". Desde luego ese nuevo país existía ya, por virtud y sacrificio de los mexicanos, y lo que Inglaterra hacía era simplemente reconocerlo como un hecho en la vida política internacional
  • El propio Canning, convencido de que su país sacaría la mejor parte de la liberación política latinoamericana, preguntó a su homólogo ( el Secretario de Estado) norteamericano en 1823: "si su gobierno consentiría en marchar de acuerdo con Inglaterra y en hacer una declaración contra las tentativas de toda potencia europea (España, Francia, Italia, Portugal... es decir los países de la santa alianza) hostiles a la independencia de las colonias españolas"
  • Pero Estados Unidos no se resignaría a jugar siempre el papel de segunda potencia y menos en el continente americano, por lo que en diciembre de 1823, en respuesta en cierto modo al marcaje territorial que pretendía Inglaterra, expresado en el discurso de Canning, y en el fondo expresando una política que los Estados Unidos venían desarrollando desde gobiernos anteriores, el Presidente James Monroe hizo la declaración que se conoce como la Doctrina Monroe:

"...consideraríamos como peligrosas a nuestro reposo y a nuestra seguridad toda tentativa que aquellas (las potencias europeas) hicieran para extender su sistema a una parte cualquiera de este continente... (tal acción sería vista como) una manifestación de sentimientos hostiles a los Estados Unidos..."

La doctrina Monroe es conocida también con la frase: "América para los americanos..." y que se ha popularizado con ironía como: "América para los norteamericanos..."

  • No obstante, la supremacía norteamericana tardaría un poco más en hacerse efectiva para todo el continente y luego a escala mundial. Por lo pronto Inglaterra incrementó su comercio con los nuevos Estados, así como el traslado de sus capitales, en busca de crecientes beneficios. Esto ya se veía venir, de manera que no fue una sorpresa para quienes seguían de cerca los acontecimientos.
  • La visión que del nuevo país tenían los propios funcionarios del gobierno, contribuyó a que no se hubieran impulsado sectores económicos como la industrialización. En 1923, el ministro de Hacienda Arrillaga expresaba que "México por la natural feracidad (fertilidad) de su suelo, y por la prodigiosa diversidad de sus climas... es y debe ser por lo mismo socialmente agricultor y minero, sin que por esto deje de sostener, fomentar y perfeccionar las artes y los oficios a que ha estado, está dedicada y puede dedicarse una parte de su población..."
  • La declaración anterior revela claramente varios problemas: primero, el menosprecio de un sector fundamental para el desarrollo y la soberanía económica del país, como es la industrialización cuyo valor agregado fortalece la riqueza del Estado que logra desarrollarla, así como su carencia quebranta la economía al tener que repagar la importación de las manufacturas. Por otra parte, se apoya en el mito recurrente de que México es un cuerno de la abundancia, —desconociendo que menos del 50% de sus tierras son cultivables— y que en todo caso la riqueza sólo se obtiene con base en la disposición y aplicación de capital, la aplicación del trabajo, la tecnología y desde luego una estrategia de desarrollo bien orientada.
  • Por lo demás, como las arcas públicas estaban en bancarrota, se recurrió al crédito exterior. El mercado financiero de Londres era por entonces el centro al que recurrían todos los gobiernos en problemas. La primera condición que le impusieron los bancos ingleses al gobierno mexicano fue que reconociera como suya, la deuda de 44.7 millones de pesos que debía a Londres el gobierno colonial español.
  • En 1824 México obtuvo otros dos préstamos en Inglaterra a través de las firmas Goldschmit y Barclay, por el importe de 6.4 millones de libras esterlinas (moneda inglesa), equivalentes a 32 millones de pesos, sin embargo, después de descontar el costo del financiamiento, el gobierno mexicano sólo recibió 11 millones de pesos que por cierto fueron invertidos en su mayor parte en la compra de armamento y equipos para el ejército. Muy pronto la deuda externa llegó a 76 millones de pesos, lo que trajo consigo un déficit fiscal crónico y la intervención, de un tipo u otro, de los gobiernos extranjeros en los asuntos internos del país.
  • El rápido desarrollo capitalista de Inglaterra y en menor escala de otros, como Estados Unidos, Francia, Holanda, Alemania..., estableció una nueva división internacional del trabajo, en donde México y los nuevos países de América cumplirían el papel de consumidores de sus manufacturas, clientes de sus poderosos bancos y proveedores de materias primas baratas. El desarrollo Industrial, el comercio y las actividades financieras así como el avance científico y tecnológico sería monopolio de las grandes potencias.
  • El primer gobierno electo encabezado por el prócer de la independencia Guadalupe Victoria, de tendencia Liberal, tuvo en posiciones claves del gabinete a conocidos conservadores como Lucas Alamán, Gómez Pedraza, de la Llave ... por lo que la inconsistencia de las políticas públicas no debe extrañarnos.
  • Sin embargo, los desacuerdos sobre la línea gubernamental del nuevo régimen, permeaba también a los liberales como Lorenzo de Zavala, quien también tenía grandes esperanzas en el capital extranjero. Al reconocer Inglaterra la Independencia de México en 1825, Zavala celebraba el beneplácito de los ingleses y hacía una jubilosa reseña de cómo sus inversionistas se preparaban para enfocar baterías hacia el mercado mexicano, lo que para Zavala era el complemento ideal pues, decía "...México, abundante en minerales ricos de oro y plata, sin poderse explotar por falta de capitales..., con una población de siete millones, privada de un golpe del comercio de la península, necesitada de los artículos manufacturados de Europa; todo esto ofrecía las más halagüeñas esperanzas..."
  • Estados Unidos, como hemos apuntado, tardaría unos decenios más en jugar en las grandes ligas del capitalismo internacional. Sin embargo, pronto volteó a ver a su "nuevo vecino", México, como blanco de sus aspiraciones expansionistas. Después de su Independencia (1776—1881), Estados Unidos amplió primero su territorio despojando de sus tierras a su población indígena. A principios del siglo XIX compró a Francia La Louisiana, y unos años más tarde adquirió de España la península de Florida. En 1819 firmó con el gobierno español un tratado de límites, para fijar la frontera común con México y aunque le resultó ventajoso, no quedó conforme.
  • Desde principios de los años veinte, aparte de no ocultar su deseo de apoderarse de Texas y otros territorios mexicanos, en varias ocasiones y por diversos conductos el gobierno norteamericano trató de comprar extensas tierras del norte mexicano. De manera que lo ocurrido a partir de la guerra de intervención contra México de 1847 era la "crónica de una muerte anunciada"
  • Por entonces, el primer embajador de Estados Unidos en México, Joel Poinsett, quien fuera uno de los que insistieron en la compra de Texas, intervino activamente en los asuntos mexicanos, a través de sus contactos en las logias masónicas Yorquinas, y algunos de sus miembros más inclinados hacia Norteamérica, como el caso de Lorenzo de Zavala, quién inclusive, como veremos, terminó del lado de los tejanos, y traicionó a su país. Por la actitud anterior, varios diputados y periodistas pidieron la salida de Poinsett del país.
  • En cuanto a los nuevos países americanos recién independizados de España, al igual que México, que enfrentaban una problemática parecida a la de nuestro país, desde un principio se reconocieron unos a otros como naciones independientes, establecieron relaciones de amistad y aun trataron de organizarse para enfrentar mejor sus problemas, frente a las potencias que los acechaban.
  • El Congreso convocado por el libertador Simón Bolívar, que debía celebrarse en Panamá en 1826, fue el más serio intento hecho por Latinoamérica en aquel entonces de buscar su unificación. Tal fue la respuesta bolivariana a la Doctrina Monroe. Pero desafortunadamente, los hechos pronto demostrarían que la realidad tomaría otros caminos, en los que todavía por mucho tiempo, prevalecerían intereses ajenos y aun contrarios, que dividieron a nuestros pueblos hermanos.
  • El panorama en que irrumpió México a la vida independiente, no significó a la postre sólo una amenaza a su soberanía. Los intereses de las potencias extranjeras llevarían a la realidad las divergencias por el reparto del pastel, y desde las primeras décadas de existencia como nación independiente, además de los enfrentamientos internos y guerras civiles, México tuvo que hacer frente a varios graves enfrentamientos bélicos: Haciendo un recuento de la primera mitad del Siglo XIX, podemos relacional los siguientes:
    • La expulsión de los españoles de su último bastión en el fuerte de San Juan de Ulúa, en 1825
    • el intento de reconquista por parte de España en 1829
    • la guerra de independencia de Texas en 1936
    • la guerra"de los pasteles" con Francia en 1938, y
    • la invasión norteamericana de 1847
  • Después de amplios permisos de colonización de Texas —muchos de ellos otorgados durante los gobiernos del propio Santa Anna—, a favor de colonos Ingleses que huían de su país por razones religiosas, así como a favor de norteamericanos (cuyos líderes serían Moisés y su hijo Estaban Austin...), hacia 1832, de un total de 24,700 habitantes que se censaron en Texas, sólo 3,400 eran mexicanos, siendo estos los más pobres, aunque con algunas excepciones como la de Lorenzo de Zavala —intelectual y político liberal de Yucatán que además había sido gobernador del estado de México, diputado varias veces y Ministro de Hacienda de México—, que tiempo atrás adquirió extensas tierras cultivables en la región texana.
  • Para 1835 y con la justificación ideológica de la suspensión del federalismo, Texas se separa del país manifestando que permanecerían así "...mientras no estuviera vigente la Constitución de 1824..." Para entonces las figuras dirigentes del movimiento eran Samuel Houston y el propio Moisés Austin. En un paso decisivo, en 1836 una Convención texana declaró la independencia de Texas, eligiendo como su primer Presidente a Burnett y como vicepresidente al célebre Lorenzo de Zavala, quien como apuntamos tenía fuertes intereses en esa región.
  • Ante el reto de los texanos, marcha Santa Anna al frente de 6,000 hombres intentando sofocar la rebelión, pero fue derrotado por los texanos quienes fueron decisivamente apoyados por el ejército norteamericano. Ante el hecho, se firmaron los Tratados de Velasco, recibiendo Texas poco después el reconocimiento de Estados Unidos, Francia e Inglaterra.
  • En 1838, aun no recuperado el país del conflicto texano, se inician los altercados diplomáticos con Francia por las indemnizaciones de que hemos hablado, iniciándose la guerra de los pasteles
  • El diplomático francés "Deffaudis" y el jefe de la escuadra naval "Charles Baudin", nombrado ministro plenipotenciario, exigían el pago inmediato de 600 mil pesos de indemnizaciones, más otros 200 mil pesos, por gastos de guerra. El presidente Bustamante alegó la insolvencia del tesoro mexicano y los franceses en respuesta tomaron el fuerte de San Juan de Ulúa
  • El gobierno mexicano, desesperado, mandó llamar a Santa Anna para que se haga cargo de la defensa del país, Santa Anna "se sacrificó" gustoso, ya que luego "pasaría la factura", aunque para su mala fortuna en el intento de defender el puerto de Veracruz perdió una pierna y fue derrotado por los franceses. Posteriormente, con la mediación del ministro Inglés "Richard Pankenham" se firmó la paz en México en marzo de 1939, al admitir el gobierno mexicano el pago de lo reclamado.
  • Todos los conflictos armados antes descritos, habían costado mucho a la economía del país si embargo faltaba la tragedia más grande en nuestra historia. Desde el año 1918, el gobierno norteamericano había demostrado su ambición respecto a las tierras norteñas de México, al intentar un tratado de compraventa con el gobierno español que se encontraba en el último capítulo de su agonía. No obstante no se llegó a ningún acuerdo al respecto.
  • Por su parte, Estados Unidos logró en 1840 un arbitraje (juicio) internacional que determinó la deuda de México con aquél país en $ 2’016,146 pesos, que después del pago de los primeros 3 abonos, México no pudo seguir pagando. John Sullivan acuñó en 1845 la doctrina del "Destino Manifiesto", que expresaba las ambiciones norteamericanas. En este mismo año los norteamericanos se anexaron Texas, lo que obligó a una protesta del gobierno mexicano. La respuesta del presidente Polk, por estos y otros pretextos, fue ordenar el avance hacia México del general Zachary Taylor. En mayo de 1846 ocuparon el puerto de Matamoros. En enero de 1847, el ejército mexicano comandado por Santa Anna era derrotado en el norte y en marzo el general sustituto de Taylor, Winfield Scott tomaba Veracruz y avanzaba a México. La mañana del 16 de septiembre, la bandera de las barras y las estrellas ondeaba en el palacio nacional. Tras meses de ocupación, en febrero de 1948 se firmó el tratado de Guadalupe Hidalgo que formalizaba la anexión a Estados Unidos de Texas, Nuevo México y la alta California. México perdía así más de la mitad de su territorio.

PRESIDENTES DEL MÉXICO INDEPENDIENTE HASTA 1876

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4. Última dictadura de Santa Anna y triunfo de los liberales.

  • A mediados de 1852 estalló una revolución en Guadalajara en contra del gobernador, que finalmente fue capitalizada por seguidores de Santa Anna, motivo por el cual desconocen al presidente Arista y a principios de 1853 "ofrecen" la presidencia, una vez más a Santa Anna, quién recibió el apoyo del grupo conservador, encabezado por Lucas Alamán, quien planteó al presidente por enésima vez la línea de los conservadores: participar en su gabinete de gobierno; mantener los privilegios del clero católico; la abolición completa del sistema federal y la abolición de las elecciones populares, entre otras condiciones. Santa Anna "pragmáticamente" aceptó esas condiciones a cambio del apoyo conservador.
  • El proyecto liberal fue impulsado por Miguel Lerdo de Tejada quién propuso que se atendieran las necesidades del pueblo pobre, que se pusieran las tierras del clero en producción, que se metiera orden en las finanzas públicas dilapidadas, que se movilizara al ejército de las plazas pacíficas a la frontera norte que seguía en turbulencia, etc.
  • Naturalmente Santa Anna no aceptó el plan de los liberales y Miguel Lerdo de Tejada tuvo que renunciar al gabinete dominado por los conservadores. El último régimen de Santa Anna, fue el más despótico, arbitrario, antipopular y dictatorial, ya que además de la línea conservadora y centralista, canceló el funcionamiento de los poderes legislativos federal y de los estados, amordazó a la prensa, desterró al expresidente Arista y después a la mayoría de las figuras del partido liberal; contrató una guardia suiza (a la manera del papa de Roma), canceló la libertad de tránsito de los mexicanos por el país, creó nuevos y abusivos impuestos y por si todo ello fuera poco, en medio de nuevo conflicto con los norteamericanos, les vendió el territorio de la mesilla en 10 millones de pesos.
  • Esta situación no podía durar mucho, naturalmente, y para 1954 ya había unificado a todos los bandos en su contra. El levantamiento armado contra el gobierno Santanista estalló en Guerrero, con el Plan de Ayutla encabezado por los liberales Juan Álvarez e Ignacio Comonfort. Poco más de un año duró el enfrentamiento, hasta que Santa Anna viéndose perdido se fue de México, vía Veracruz, paradójicamente en el vapor (barco) "Iturbide". Así terminó la larga era de Santa Anna.
  • Habiendo sido nombrado presidente Juan Álvarez, inició un régimen de corte liberal que incluyó en su gabinete a figuras liberales de la talla de Melchor Ocampo, Guillermo Prieto, y el mayor de todos ellos: Benito Juárez García. Este gabinete impulsó las primeras leyes de corte liberal como la que retiró parcialmente los fueron (Inmunidad civil) a los miembros de la Iglesia y el ejército, la Ley de desamortización de las fincas rústicas de las Corporaciones civiles y religiosas, la Ley que creó el Registro Civil y otra Ley que liberaba a los pobres del pago de las obvenciones parroquiales (diezmos, derechos de bautismos, bodas, etc.).
  • Naturalmente, estas leyes fueron repudiadas por el Clero y por la prensa conservadora. Los liberales, fueron más lejos, y en cumplimiento de un punto del Plan de Ayutla convocaron en octubre de 1855 a un Congreso constituyente para que elaborara una nueva Constitución que ordenara la vida del país sobre los principios del liberalismo, corriente de avanzada en aquella época. Se elegirían 155 diputados y sus respectivos suplentes, liberales moderados la mayoría, y algunos liberales "puros" y no pocos conservadores. Las discusiones fueron muy intensas, sobre todo en temas como si se refrendaba la Constitución de 1824, si se mantenían los fueron y privilegios del clero.
  • Finalmente México contó con una nueva Constitución el 11 de marzo de 1857, la que estaría en vigor con altibajos y períodos dictatoriales, hasta que fue sustituida por la Constitución revolucionaria de 1917. La constitución de 1857 recogió los principios de las leyes liberales e introdujo un nuevo apartado relativo a los derechos del hombre o garantías individuales y sobre todo un principio de reforma agraria, que no buscaba nacionalizar las tierras en "manos muertas", sino en desamortizarlas (es decir transferirlas) de toda clase de corporaciones, para que subsistiera sólo el sistema individual de propiedad.

5. La Reacción Conservadora y el nuevo triunfo liberal tras la guerra de 3 años

  • Las medidas de corte liberal del régimen que encabezó Juan Álvarez y posteriormente Ignacio Comonfort, generó un rosario de levantamientos armados de signo clerical-conservador por todo el país, ya que los intereses afectados eran de dimensión respetable. Entra a la escena, entre otros, el dirigente conservador Miguel Miramón, que sería protagonista importante de este movimiento y todo ello en medio de nuevas amenazas de España en cobro de créditos que el gobierno de Santa Anna había suscrito en 1853, y el 17 de diciembre de 1857 apareció en la escena otro famoso dirigente conservador, Félix Zuloaga con su Plan de Tacubaya que desconocía la Constitución de 1857 y aunque en un principio contó con la simpatía del presidente Comonfort, quién se entregó a los sublevados e incluso convalidó la detención y encarcelamiento del entonces vicepresidente Benito Juárez, finalmente Comonfort también tuvo que renunciar, aunque puso en libertad a Juárez antes de dejar el poder.
  • En enero del 58, una "junta de gobierno" formada por los sublevados nombró presidente a Félix Zuloaga, habiendo entonces dos gobiernos en el país: el de facto (de hecho) de Zuloaga en la ciudad de México y el de derecho (legítimo) que encabezado por Juárez se estableció en Guanajuato. Así inició la guerra de tres años entre liberales y conservadores, que obligaría al gobierno itinerante de Benito Juárez a Guadalajara, a Colima, Manzanillo, Panamá, Estados Unidos y luego se estableció en Veracruz.
  • Durante esta guerra, ambos bandos buscarían alianzas extranjeras para tratar de fortalecer su causa: Benito Juárez, ante el hundimiento del gobierno constitucional que encabezaba, celebró con el Gobierno norteamericano encabezado por Buchanan, el tratado "McLane-Ocampo" que otorgaba derecho de vía por el Istmo de Tehuantepec a perpetuidad a los norteamericanos y otras concesiones fronterizas, pero que no fue ratificado por el Senado norteamericano porque: a) no confiaban en la viabilidad del gobierno de Juárez y temían que un futuro gobierno desconociera dichos tratados; b) la bancada del Partido del Presidente Buchanan estaba en minoría en el Congreso norteamericano y no logró reunir los votos suficientes y c)los legisladores norteamericanos recelaban de lo que entendían como un tratado de "libre comercio" con México, lo que era contrario a la política comercial proteccionista de Estados Unidos.
  • Por su parte los conservadores buscaron el reconocimiento diplomático de España celebrando con ellos el tratado "Mon-Almonte", que reconocía cuantiosa suma de dinero como saldos a favor de este país y el acercamiento con Francia que intervino para que Suiza le prestara al gobierno conservador ya en manos de Miguel Miramón, 750 mil pesos, aunque el gobierno mexicano firmó por 15 millones de pesos, lo cual sería en el futuro motivo de nuevas reclamaciones y una de las causas invocadas para la intervención de Francia en nuestro país.
  • Con la ayuda del gobierno norteamericano —que en realidad aplicaba la doctrina Monroe "América para los norteamericanos"—, y con la convicción de la justeza de su causa para el interés nacional, el Gobierno encabezado por Juárez fue ganando terreno, batalla tras batalla, en donde destacó la capacidad militar de González Ortega, y por fin tras ser expulsados de la capital Miramón, Márquez y Zuloaga, el 11 de enero de 1861, Juárez entraba triunfante en la capital, la misma fecha en que tres años antes el gobierno conservador había usurpado el poder.
  • Pero la paz no sería duradera, aún faltaban varios capítulos de la lucha liberales-conservadores, que después incluirá la invasión Francesa y el Imperio de Maximiliano de Habsburgo. Por lo pronto, entre los conservadores se habían profundizado sus pugnas internas, ya que a la caída de Miguel Miramóm, Félix Zuloaga se había proclamado presidente de la república y todos los generales y jefes del partido conservador le habían dado su apoyo.
  • Una vez instalado el gobierno de Juárez, se instaló el Congreso de la Unión en Mayo de 1861. En los momentos en que la cámara se disponía a sesionar para desahogar los primeros puntos, ocurrió el asesinado de Melchor Ocampo figura destacada de los liberales en el gobierno. Se inculpó a los jefes conservadores del asesinato —Félix Zuloaga, Leonardo Márquez, Tomás Mejía—, y en las refriegas persecutorias contra los asesinos, fueron hechos prisioneros y fusilados otros dos destacados liberales: Santos Degollado y Leandro Valle; desde luego las tensiones nacionales volvieron al máximo.
  • El 15 de junio luego de una elección del Congreso, tomaron posesión Benito Juárez como presidente por otro período y Manuel González Ortega —el general victorioso de la guerra de reforma o de tres años—. El principal problema al que se enfrentó el gobierno para terminar con la reacción armada, era la falta de fondos en las arcas públicas. Esto llevó llevó al presidente Juárez a proponer al Congreso, un decreto suspendiendo por dos años el pago de todas las deudas públicas, incluso la deuda contraída con Londres y con las demás naciones extranjeras punto que fue aprobado por el Congreso el 17 de julio.
  • Los ministros Charles Wyke de Inglaterra y Alphonse Dubois de Saligny de Francia se dirigieron al gobierno el mismo día para pedir la derogación del decreto. Como el gobierno se negó a satisfacerlos, el 25 de junio de 1861 rompieron sus relaciones con México.
  • Al finalizar el año, la reacción conservadora se hallaba virtualmente vencida, pero en esos momentos el gobierno se iba a enfrentar a graves complicaciones internacionales que favorecían la causa reaccionaria. Como se verá tres potencias europeas —Francia, Inglaterra y España—desembarcaron en Veracruz y se apoderaron del puerto en el mes de diciembre y primeros días de enero de 1862.
  • Los conservadores de la línea monárquica residentes en Europa, aprovecharon esta coyuntura para intentar una vez más establecer la monarquía en México. La idea de reemplazar la república por un gobierno monárquico la había planteado José María Gutiérrez de Estrada en 1840 en una carta abierta al entonces presidente Anastasio Bustamante, tras lo cual el monarquista fue perseguido y salió del país dirigiéndose a Europa donde prosiguió su plan.
  • Las gestiones de Gutiérrez de Estrada y los conservadores monárquicos encontraron condiciones favorables por la ruptura de México con las potencias europeas, tras la suspensión del pago de la deuda proclamada por el gobierno de Juárez y el Congreso. En estas conversaciones surgió el nombre de Fernando Maximiliano de Habsburgo, quién había adquirido cierta popularidad en Europa por sus ideas progresistas al gobernar Lombardía. Una vez que los monarquistas mexicanos lograron el apoyo del gobernante francés Napoleón III (sobrino de extinto Napoleón Bonaparte), decidieron plantear el asunto al principal interesado, el archiduque Fernando Maximiliano.

5. La guerra con Francia y el Segundo Imperio.

  • Ante la ocupación de Veracruz y la amenaza de intervención total por las tres potencias europeas, el gobierno mexicano aceleró sus negociaciones con el objetivo de convencer a dichas potencias de que la deuda sería pagada y para demostrarlo accedió a derogar (invalidar) el decreto del 17 de julio de suspensión de pagos y a dar garantías de cumplimiento. Finalmente España e Inglaterra decidieron dar más tiempo a las pláticas negociadoras con México, pero Francia no accedió a ello por lo que se rompió la alianza y Francia quedó sola en los planes de intervención.
  • Finalmente la intervención Francesa se cumplió en 1962, tras la abnegada resistencia del pueblo y gobierno de México cuya muestra clásica es la batalla del 5 de Mayo en Puebla contra los franceses, dirigida por el general mexicano Ignacio Zaragoza. El 10 de junio de 1862 hizo su entrada en la capital el ejército franco-mexicano (los franceses aliados con los mexicanos conservadores). Al día siguiente el general francés Forey dio una proclama en la que tras un discurso demagógico que decía procurar la libertad de los mexicanos ¿de quién?, anunció la formación de un "Junta de Gobierno" formada por los conservadores mexicanos, la que después legitimó un dictamen que pretendía dar legitimidad a la intervención francesa.
  • El dictamen de la Junta de Gobierno bajo tutela francesa decía:
    • Que la nación adoptaba la monarquía moderada, hereditaria, con un príncipe católico.
    • Que el soberano tomaría el título de emperador de México.
    • Que la corona imperial se ofrecería al príncipe Fernando Maximiliano, archiduque de Austria, para sí y para sus descendientes
  • Finalmente, ante la "invitación" de la delegación mexicana encabezada por Gutiérrez de Estrada, en medio de la toma de México por el ejército francés, el archiduque Fernando Maximiliano aceptó la corona de México.
  • Entre tanto, Juárez, al llegar a San Luis Potosí, dirigió un manifiesto expresando la confianza que tenía en el triunfo definitivo de la causa, por la liberación definitiva de la patria y expidió varias circulares a los gobernadores de los estados participándoles la instalación del gobierno provisional en San Luis Potosí.
  • En Abril de 1864, Maximiliano fue proclamado en el castillo de Miramar, Austria, emperador de México y finalmente el 12 de junio del mismo año entró a la capital mexicana para tomar posesión de su reinado.
  • El Imperio de Maximiliano fue una etapa dolorosa para el país, de hecho México, la joven nación que hacía esfuerzos sobrehumanos por encontrar su camino en el concierto de las naciones fracasó una vez más y su independencia fue suspendida por éste régimen extranjero apuntalado por las armas de 40 mil soldados franceses. La paradoja fue que Maximiliano pronto disminuyó las expectativas de los conservadores monárquicos mexicanos, ya que el monarca extranjero tenía ideas liberales, aunque para el caso poco importaba ya que en esencia su régimen usurpador significó la dominación colonial de México por potencias europeas y el pueblo mexicano tendría que ofrendar más sangre para reconquistar su independencia, para lo cual contó con la comprometida y visionaria posición de Benito Juárez García.
  • Los mexicanos que organizaron esa resistencia dirigida por Juárez no pararon en su lucha, hasta que varios acontecimientos vinieron a cambiar las condiciones para hacerlas más favorables a esta lucha. Estados Unidos no se había metido en este asunto porque ese país estaba incendiado por su guerra civil, la guerra de secesión entre el norte industrial capitalista y el sur agrícola y esclavista. Una vez terminada esa guerra civil con el triunfo de los norteños, Estados Unidos fijó su posición en contra de la invasión francesa en México y de cualquier invasión ulterior de potencias europeas —entiéndase Austria— la patria del príncipe usurpador. Por otra parte, el gobierno Francés de Napoleón III acabaría retirando sus tropas de México y abandonando a Maximiliano a su suerte, porque la propia Francia veía inminente la invasión por parte de Alemania que emergía como potencia militar bajo el gobierno de Bismarck.
  • Los hechos anteriores favorecieron el avance de las fuerzas libertarias juaristas y después de varios enfrentamientos militares con las fuerzas conservadoras mexicanas leales a Maximiliano, las que finalmente fueron derrotadas y en Mayo de 1867 el emperador Maximiliano y su séquito de militares y parte de su corte imperial fueron hechos prisioneros. La ejecución de Maximiliano, Miramón y Mejía tuvo lugar el 19 de junio de 1867, con ello México cerraba un capítulo más de su accidentada historia y su larga lucha por alcanzar estadios de justicia, libertad y democracia en el marco de la independencia y la soberanía nacional. El presidente Benito Juárez entró en la capital el 15 de julio de 1867, precedido por el libertador de la ciudad Porfirio Díaz.

CAPÍTULO SÉPTIMO: EL PORFIRIATO Y LA REVOLUCIÓN MEXICANA.

1. Ascenso del caudillo

  • Porfirio Díaz, militar de escasa formación académica y pobre discurso, había destacado en la guerra de liberación contra los franceses y Maximiliano. De hecho al restablecerse la república, era considerado uno de los héroes de la victoria mexicana y por ello gozaba de enorme prestigio y capital político. Ambicioso como era, enfocó su esfuerzo a hacerse del poder máximo: la Presidencia de México. Lo intentó primero contra Juárez y fracasó ante la incuestionable autoridad moral de nuestro prócer.
  • Después de la muerte de Juárez ocurrida en 1872 y tras un período presidencial de Sebastián lerdo de Tejada, éste pretende reelegirse en 1876 y Porfirio Días arremete de nuevo contra el Régimen establecido enarbolando el Plan de Tuxtepec, bajo la consigna de la no reelección, derrotando a las tropas leales a Lerdo de Tejada y finalmente Porfirio Díaz se autonombra Jefe del Poder Ejecutivo, asumiendo el poder presidencial.
  • La larga dictadura de Díaz iniciada en 1876 y que finalizaría en 1911, fue un régimen de claroscuros, pero que conforme avanzaba en el tiempo se iba haciendo cada vez más reaccionario, conservador y dictatorial. Podríamos sintetizar un balance del porfiriato en las siguientes líneas.
  • Entre sus méritos podemos mencionar: el establecimiento de una época de paz relativa o gobernabilidad autoritaria, crecimiento material expresado en la industrialización, principalmente en las ramas textil, de alimentos y minera, la red ferroviaria que pasó de 1,000 a 20,000 Km. de vías, la educación superior, y el superávit fiscal; diversificó las relaciones exteriores acercándose a países europeos, principalmente a Francia; Sin embargo ello se dio en un contexto de extrema pobreza de la mayoría, falta de educación básica, 80% de analfabetismo, represión creciente —Cananea y Río Blanco—, intolerancia política, persecuciones, asesinatos, encarcelamiento de sus adversarios políticos, reelecciones impuestas, despojo de la tierra a los campesinos pobres y concentración de la tierra a favor de latifundistas nacionales y extranjeros, privilegios desmedidos al capital extranjero, caciquismo regional tolerado y propiciado y ausencia de justicia y democracia.

2. Periodización de la revolución mexicana.

  • Periodización (en 7 etapas) del proceso revolucionario entre 1910 y 1920, apuntando los hechos relevantes y su significado político y social en cada etapa. La periodización que describiremos, responde al criterio metodológico del ascenso, culminación y declinación, de la intervención y capacidad efectiva de las masas en el movimiento.
  • 1. Del Plan de San Luis, hasta la elección de Madero a la presidencia; comprende el levantamiento armado de Francisco I. Madero, convencido de que la vía legal estaba cancelada, los acuerdos de Ciudad Juárez y la renuncia de Porfirio Díaz, previa derrota del ejército Federal. Es la lucha entre 2 facciones burguesas. (Oct-Nov 1910 a May-jun 1911).
  • 2. Del Plan de Ayala al golpe Huertista y asesinato de Madero. Emiliano Zapata da a conocer el Plan de Ayala, antecedente de la Reforma Agraria deslindándose de Madero. La actividad revolucionaria es mantenida exclusivamente por el zapatismo, mientras Madero introduce algunas reformas democráticas. Madero es asesinado, (febrero de 1913), y el movimiento restaurador de Victoriano Huerta asume el poder tras el golpe de estado (Nov 1911 a Feb 1913)
  • 3. Del Plan de Guadalupe a la batalla de Zacatecas. Carranza se levanta en armas contra el usurpador Huerta, aunque se empiezan a establecer contactos con miras a una negociación. Nueva crisis interburguesa entre las facciones de Huerta y Carranza. Culmina con la destrucción definitiva del ejército federal huertista en Zacatecas, por Francisco Villa y su División del Norte, en desacuerdo con Carranza. (Mar 1913 a Jun 1914)
  • 4. De la Convención de Aguascalientes a la ocupación de México por villa y Zapata. La Convención aprueba el Plan de Ayala. El movimiento de las masas revolucionarias armadas alcanza su cúspide. El Ejército libertador del Sur de Zapata y la División del Norte de Villa, ambos con sus ejércitos campesinos, ocupan la Cd. De México, e intentan establecer su propio gobierno nacional con Eulalio Gutiérrez, Presidente. (Oct 1914 a Dic 1914)
  • 5. De las batallas del bajío (derrota de Villa por Obregón) al Congreso Constituyente de Querétaro. Incapacidad de las fracciones campesinas de organizar el Estado nacional; inicio del reflujo de la masas populares. avance y hegemonía de las fuerzas burguesas y pequeñoburguesas bajo la bandera Constitucionalista dirigida por Carranza. El Congreso Constituyente aprueba la Constitución (Febrero de 1917) que recoge las garantías sociales —educación científica, laica y gratuita, la legislación del trabajo de avanzada y la dotación de tierras o reforma agraria, entre otros puntos relevantes—, (Abr 1915 a Feb 1917)
  • 6. Del Congreso de Querétaro al asesinato de Zapata. La fracción burguesa encabezada por Carranza impulsa la restauración de su poder aliándose con la burocracia porfiriana y combatiendo a los ejércitos campesinos de Zapata hasta el asesinado del líder agrarista. La fracción pequeñoburguesa se repliega con Obregón. (Feb 1917 a abril de 1919)
  • 7. Del Plan de Agua Prieta hasta la presidencia de Obregón. Sobre la derrota del ala radical de la revolución —el zapatismo— y el agotamiento de la derecha conservadora de Carranza derrotado y ejecutado por los obregonistas, asciende finalmente la estrella de Obregón quién entra a la capital flanqueado por el excarrancista Pablo González, verdugo del zapatismo y por el ex-zapatista Genoveva de la O. Obregón asume la presidencia en diciembre de 1920. La revolución ha terminado. (Abril 1920 a diciembre 1920).

3. Otros aspectos relevantes de la Revolución Mexicana

  • Por la importancia de la convención de Aguascalientes como asamblea popular veamos una breve reseña: Antecedentes: Plan de Guadalupe y Acuerdos de Torreón entre Villa y Carranza (Jul 1914); Objetivos: Convocar —al asumir el poder Carranza—, dicha Convención de jefes militares para determinar, fecha de elecciones y programa de gobierno; Duración: Oct 1914—Jun 1915; Asistentes: algo más de 100 delegados, Carrancistas, Villistas y Zapatistas; Significado: es la asamblea popular más representativa de las facciones revolucionarias y produce la discusión y los debates más fecundos en torno al proyecto de nación: Acuerdos: Nombra Presidente de México a Eulalio Gutiérrez y aprueba una Ley Agraria y una Ley Laboral; Resultados: No logra eficacia real de gobierno, Carranza la desconoce y retira a sus delegados. (pp. 61-69, T-4, y apuntes de clase)
  • El Plan de Ayala de Zapata (Noviembre De 1911), también merece mención especial: Sus artículos 6° a 9° proponían resolver la cuestión agraria por medio de restitución, dotación y nacionalización de tierras, montes y aguas. La restitución se haría a los pueblos y ciudadanos que tuvieran títulos de propiedad; para la dotación se expropiaría la tercera parte a los terratenientes, previa indemnización y se nacionalizarían las propiedades de los enemigos del plan, destinando 2/3 a indemnizaciones de guerra, pensiones a viudas y huérfanos de la revolución. De no aceptar la jefatura del movimiento Pascual Orozco, dicha jefatura recaería en Emiliano Zapata, como finalmente ocurrió, siendo éste el principal dirigente de la fracción que emitió el Plan. (pp. 23, 27 y 28, T-4)
  • Por último, una vez consolidada la Revolución Mexicana, sería el régimen de Lázaro Cárdenas (1934—40) el que la llevaría a su máxima expresión y profundidad:
  • Régimen de Lázaro Cárdenas: Plan Sexenal: Primer Presidente posrevolucionario que gobierna con base en un Plan previamente discutido y aprobado; Nacionalismo: ante los abusos y desacato de las compañías extranjeras que explotaban el petróleo mexicano, decide la nacionalización del petróleo y todas sus fases de explotación; Crea la Comisión Federal de Electricidad; Bases para el desarrollo: creación de Nacional Financiera, el Banco Ejidal, el Instituto Politécnico, Banco de Comercio Exterior; Reforma Agraria: Primero que lleva hasta sus últimas consecuencias el artículo 27, que reparte tierras de buena calidad, en producción, (18 millones de hectáreas) de riego o humedad, afectando haciendas y latifundios, logrando asimismo la mayor extensión repartida hasta entonces. Organización Social: a los campesinos en la CNC, a los obreros en la CTM, a la burocracia federal en la FSTSE, los demás sectores populares en la CNOP, etc. (pp. 155-199, T-4)

BIBLIOGRAFÍA.

  • "HISTORIA DE MÉXICO", coordinada por Daniel Cosío Villegas, editada por El Colegio de México, edición en 4 tomos, México 1980.
  • Historia de México, Salvat Editores de México, S.A., en 12 tomos; impreso en Talleres Gráficos Monte Albán, México 1984
  • El Imperio Español en América de C.H. Haring , 1ª Edición en español, Editorial Patria S.A. de C.V. /Alianza Editorial Mexicana y CONACULTA.- México 1990
  • Breve Historia de la Revolución Mexicana.- Jesús Silva Herzog.- F.C.E. 1960
  • Economía y Política en la Historia de México, - Manuel López Gallo. Ediciones El Caballito, S.A., México 1980
  • El Pensamiento Político de México, Tomos 1 y 2, Alonso Aguilar y otros, Ed. Nuestro Tiempo, México 1986.
  • Apuntes de la clase Historia Económica, Política y Social de México, de la que el autor es titular, Universidad Modelo, Escuela de Humanidades, licenciaturas de Comunicación y de Letras Hispánicas, Mérida, Yucatán, México.

LIC. NÉSTOR A. SANTÍN VELÁZQUEZ

Partes: 1, 2


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