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República de Honduras. Código de familia

Enviado por ahrbom



  1. De la organización de la familia
  2. Del funcionamiento de la familia
  3. De la paternidad y la filiación
  4. De la adopción
  5. De la patria potestad
  6. De los alimentos
  7. De la terminación del matrimonio
  8. De la tutela
  9. Del parentesco
  10. Anexos

PRESENTACION

En mayo de 1984, el Congreso Nacional de la República, mediante el Decreto 76-84, aprobó el Código de Familia, en el cual se regulan " las relaciones jurídicas entre personas unidas por vínculos de parentesco y las instituciones relacionadas con la familia ". (Art. 1).

Posteriormente, en 1987, el Congreso Nacional, mediante el Decreto 137-87 reformó los artículos 127, 128 y 176. Luego, con el Decreto 61-89 se reformó los artículos 123. Finalmente, a través del Decreto 124-92, el Congreso reformó los artículos 120, 123, 157, 174, y 175. Seta edición contiene, en los Anexos, los tres decretos antes mencionados, entregando así una versión actualizada.

Este Código de Familia significa un avance en cuanto al marco jurídico con que el Estado hondureño regulaba la institución familiar a través de otras leyes como el Código Civil, ya que enfatiza en la necesidad de " garantizar la igualdad jurídica de los Cónyuges y de los hijos entre sí ". (Art. 2).

El conocimiento y la comprensión de las leyes de la República es fundamental para que podamos ejercer nuestros derechos, sobre todo en un ámbito tan importante para nuestras vidas, como es este Código de Familia.

Aún con las debilidades que pueda presentar, éste establece una serie de mecanismos a través de los cuales se garantiza a la mujer la igualdad frente al hombre en una relación de pareja. Al mismo tiempo, protege a los menores, estableciendo expresamente la obligación de los padres " a proporcionar a los hijos los medios necesarios para su desarrollo y formación integral ". (Art.7).

Muchos son los obstáculos con que, principalmente las mujeres y los menores, se encuentran para que este Código se aplique a cabalidad.

Estas limitaciones tienen que ver con cuestiones sociales, económicas y con los mismos mecanismos de aplicación de la justicia que existe en el país.

Sin embargo, uno de los obstáculos más grandes es el que tiene que ver con el desconocimiento que, la mayoría de las mujeres, tienen sobre los hijos. Y, en muchas ocaciones, aunque sepan que gozan de determinados derechos, pesa más la presión social y el temor o vergüenza a enfrentarse al esposo o compañero de hogar en el marco de los tribunales de justicia.

A ello se debe que la paternidad irresponsable, la violencia doméstica y las relaciones desiguales en la pareja sean el pan de cada día en nuestro país donde, la familia tradicional, en lugar de ser aquella institución ideal e idealizada, se deteriora cada día más.

Por eso no basta con conocer las leyes, sino que es necesario que cada persona se asuma como sujeto de derechos, a fin de poder ejercerlos e incorporarlos a su vida diaria.

Con la publicación de el Código de Familia, la intención

TITULO I

DE LA ORGANIZACIÓN DE LA FAMILIA

CAPITULO UNICO

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1.- El presente Código determina las relaciones jurídicas entre personas unidas por vínculos de parentesco y las instituciones relacionadas con la familia.

Artículo 2.- Es deber del Estado proteger la familia y las instituciones vinculadas a ella, así como el de garantizar la igualdad jurídica de los Cónyuges y de los hijos entre sí.

Artículo 3.- Las disposiciones contenidas en el presente Código son de orden público y se aplicarán preferentemente a cualesquiera otras disposiciones legales sobre la materia.

Artículo 4.- Para los efectos de constitución de la familia, la Ley reconoce el matrimonio civil y la unión de hecho; en relación con los menores, la adopción se hará de conformidad con lo que determina el presente Código.

Artículo 6.- La aplicación, interpretación y reglamentación de este Código deberá inspirarse en la unidad y el fortalecimiento de la familia, el interés de los hijos y de los menores, la igualdad de los derechos y obligaciones de los cónyuges, así como en los otros principios fundamentales del Derecho de Familia.

En los casos no previstos en este Código se aplicarán los principios generales del Derecho, las normas establecidas en los convenios o tratados internacionales, debidamente aprobados y las disposiciones del Código Civil, Código de Procedimientos en materia civil, Ley del Registro Nacional de las Personas y demás leyes que tengan relación directa con el Código de Familia.

Artículo 7.- Es obligación de los padres proporcionar a los hijos los medios necesarios para su desarrollo y formación integral.

Artículo 8.- Ni el matrimonio ni su disolución afectarán la nacionalidad de los cónyuges o de sus hijos.

Artículo 9.- Las personas que carezcan de asistencia legal y de recursos económicos para obtenerla tienen derecho a que el Estado les proporcione

dicha asistencia, a efecto de que puedan ejercitar los derechos y acciones provenientes de este Código.

Artículo 10.-Quedan exentos del uso de papel sellado y timbres todos los documentos y actuaciones de cualquier clase que se tramiten ante las autoridades administrativas, con motivo de la aplicación de las normas de este Código.

TITULO II

DEL FUNCIONAMIENTO DE LA FAMILIA

CAPITULO I

DEL MATRIMONIO

Artículo 11.- Para todos los efectos previstos en este Código, solamente se reconoce el matrimonio civil celebrado con los requisitos y formalidades establecidas en el mismo y con fundamento en la igualdad jurídica de ambos cónyuges.

Artículo 12.- La Ley no reconoce compromisos para contraer matrimonio futuro. Ningún tribunal de justicia ni autoridad alguna de cualquier otro orden, admitirá reclamación basada en tal concepto.

Artículo 13.- El ministro de cualquier culto que autorizare un matrimonio religioso sin que se le presente previamente la certificación de haberse celebrado el civil, incurrirá en responsabilidad penal.

Artículo 14.- El matrimonio se funda en la igualdad de derechos y obligaciones de ambos cónyuges y en su celebración deben cumplirse todos los requisitos y llenarse las formalidades que este Código establece.

Artículo 15.- El domicilio de los cónyuges será el del hogar común. Si por cualquier motivo viviesen separados, cada cónyuge tendrá su domicilio en el lugar donde tenga su residencia habitual.

El domicilio de los hijos será el de sus padres. Si éstos viviesen en lugares diferentes, el domicilio de los hijos será el del padre o madre con quien vivieren. El domicilio de los pupilos será el de sus tutores o guardadores, o de las personas que los tengan a su cargo, según lo establece este Código.

CAPITULO II

DE LA APTITUD PARA CONTRAER MATRIMONIO

Artículo 16.- La mayoría de edad se obtiene al cumplirse los veintiún años. Sólo los mayores de edad gozan de libre aptitud para contraer matrimonio. Sin embargo, podrán contraerlo, el varón de dieciocho años y la mujer mayor de dieciseis años, siempre que medie autorización otorgada conforme a este Código. Quedará, no obstante, convalidado sin necesidad de declaración expresa, el matrimonio contraído por personas que no hubieren cumplido las edades a que se refiere el párrafo anterior, por el hecho de no separarse los contrayentes, durante un mes después de que el cónyuge menor cumpla dieciseis años o si la mujer hubiere concebido antes de llegar a esa edad.

Artículo 17.- La autorización para que los menores puedan contraer

matrimonio deben darla:

1) El padre y la madre conjuntamente, o aquél de ellos que ejerza la patria potestad;

2) Los abuelos maternos o paternos indistintamente a falta de los padres, prefiriéndose aquellos que convivan en el mismo domicilio con el menor.

3) El o los adoptantes cuando el menor hubiese sido adoptado.

4) El tutor si el menor estuviese sujeto a tutela; y,

5) El juez comptetente cuando alguna de las personas encargadas de autorizarlo, lo negare sin mediar causa justificada y el menor fuere mayor de dieciocho años.

Artículo 18.- Las razones que justifican el disenso de las personas a que se refiere el Artículo anterior para negar su autorización , no podrán ser otras que las siguientes:

1) La existencia de cualquier impedimento o incapacidad legal;

2) Grave peligro para la salud del menor a quien se niega la autorización o de la prole;

3) Vida licenciosa, pasión inmoderada por los juegos prohibidos, embriaguez habitual o afición al consumo de drogas heroicas y estupefacientes de la persona con quien el menor proyecta casarse;

4) Carecer, quienes pretendan casarse, de medios actuales y de capacidad para adquirirlos.

Artículo 19.-No podrán contraer matrimonio:

1) Quienes no están en el pleno ejercicio de su razón al tiempo de celebrarse el matrimonio; y,

2) Las personas cuyo vínculo matrimonial o unión de hecho no haya sido disuelto legalmente.

Artículo 20.- No podrán contraer matrimonio entre sí:

1) Los parientes en linea directa ascendente o descendente;

2) Los hermanos;

3) Los demás parientes colaterales hasta el cuarto grado de consanguinidad;

4) El adoptante y el adoptado;

5) El tutor con su pupilo; y,

6) Quienes hubiesen sido condenados como autores o como autor y cómplise de la muerte del cónyuge o compañero de cualquiera de ellos. El juez competente podrá dispensar a instancia de los interesados y mediante justa causa debidamente comprobada, los impedimentos que nacen de la tutela y los que existen entre primos hermanos.

Artículo 21.- Es prohibido celebrar el matrimonio:

1) De los menores de edad que no hayan obtenido el consentimiento de las personas llamadas a otorgarlo en los casos determinados por la Ley;

2) De la mujer antes de que transcurran 300 días contados desde la disolución del anterior matrimonio o de la unión de hecho o desde que se declare nulo el matrimonio, a menos que haya habido parto dentro de ese término o que uno de los cónyuges hasta estado materialmente separado del otro o ausente por el término indicado.

Si la nulidad del matrimonio hubiere sido declarada por impotencia del marido, la mujer podrá contraer nuevo matrimonio sin espera de término alguno; y,

3) Sin la previa publicación de los edictos legales y sin la presentación del certificado médico prenupcial.

Artículo 22.- Si no obstante lo prescrito en el Artículo anterior fuere celebrado el matrimonio, éste será válido pero tanto el funcionario o quienes autoricen el matrimonio como las personas culpables de la infracción serán responsables de conformidad con la Ley.

CAPITULO III

DE LAS DILIGENCIAS PRELIMINARES Y DE LA CELEBRACION DEL MATRIMONIO.

Artículo 23.- El matrimonio debe autorizarse por el Alcalde Municipal, el presidente del Consejo Metropolitano del Distrito Central o el Consejal que haga sus veces.

Los Notarios quedan autorizados para celebrar matrimonio en todo el país.

Artículo 24.- Las personas civilmente capaces que pretendan contraer matrimonio, lo manifestarán verbalmente o por escrito ante el funcionario competente del domicilio de cualquiera de los contrayentes, presentando sus respectivos documentos de identificación personal y expresando sus nombres y apellidos, nacionalidad, edad, estado civil, domicilio durante los dos últimos años, profesión u oficio, nombres completos, nacionalidad y generales de sus padres, así como la declaración expresa de no estar casados ni tener unión de hecho formalizada con tercera persona.

Si la manifestación fuere verbal, el Secretario Municipal extenderá y autorizará el acta correspondiente, que firmarán los interesados, si supieren; si los interesados no supieren firmar, se hará constar esta circuntancia.

Si la manifestación se hiciere ante Notario, las formalidades se sujetarán a las prescripciones de este Código.

El funcionario competente o el Notario deberán dictar las providencias necesarias para comprobar la veracidad de las circunstancias expresadas por los interesados.

Artículo 25.- Los menores de edad que soliciten contraer matrimonio, comparecerán acompañados de las personas que de conformidad con este código deben otorgar su consentimiento, las que una vez debidamente identificadas podrán, si lo prefieren, otorgarlo en ese mismo acto, circunstancia que se hará constar en el expediente. Podrá también darse el consentimiento por medio de escrito firmado por el otorgante y autenticado por Notario.

En los casos de autorización judicial deberá presentarse la certificación de la resolución correspondiente.

Además deberán presentar los interesados las partidas de nacimiento o si esto no fuere posible, certificación de edad declarada judicialmente.

Artículo 26.-El contrayente que hubiese sido casado, presentará el documento legal que acredite la disolución o inexistencia del matrimonio anterior, si hubiere tenido hijos comprobará estar garantizada la obligación de alimentarlos; y si tuviere bienes de menores bajo su administración, presentará el inventario respectivo.

Artículo 27.- El extranjero que pretenda contraer matrimonio en Honduras, deberá probar ante el funcionario competente o Notario que deba autorizarlo, su estado civil de soltero con el testimonio jurado de dos o más testigos mayores de edad, hábiles para declarar que den razón fundada de sus afirmaciones. Debe acreditar, además, con certificación del respectivo agente diplomático o consular o con certificación legalizada de cualquier autoridad competente de su país, que según la ley de que depende, no hay obstáculo para el matrimonio proyectado.

Artículo 28.- El certificado prenuxial a que se refiere el Artículo 21, numeral 3, será extendido en forma gratuita por los médicos que presten servicios en las distintas dependencias de salud del Estado, centralizadas o en su defecto por cualquier médico colegiado, haciendo constar que la persona examinada no padece de enfermedad contagiosa o incurable, perjudicial al otro cónyuge o la descendencia y que no tiene defectos físicos que imposibiliten la procreación.

No están obligados a presentar el certificado prenupcial las personas que residen en lugares que carecen de facultativo y las que, al solicitar el matrimonio ya hubieren tenido relaciones de hecho que hagan innecesario dicho certificado.

Artículo 29.- Acreditada la capacidad de los contrayentes y cumplidos en su caso los requisitos que exigen los Artículos anteriores, el funcionario competente o el Notario señalará si lo solicitan los contrayentes, el día y hora para la celebración inmediata.

Artículo 30.- El matrimonio se formalizará con la solemnidad y dignidad que el acto por su significación social requiere, compareciendo ante el funcionario competente o el notario, los contrayentes o uno de ellos y la persona a quien el ausente hubiere otorgado poder especial para representarlo, acompañado de dos testigos mayores de edad, que sean parientes de los cotrayentes.

El funcionario después de leidos los Artículos 40, 41 y 42, preguntará a cada uno de ellos si persiste en la resolución de formalizar el matrimonio, y si ambos respondieren afirmativamente, levantará acta con todas las circunstancias necesarias para hacer constar que se han cumplido las diligencias prevenidas en este Código.

El acta será firmada por el funcionario competente, los contrayentes, si supieren y los testigos, autorizándola el Secretario cuando el matrimonio se celebre ante los oficios de un funcionario del gobierno local de los indicados en este Código.

Artículo 31.- Los funcionarios que autoricen la formalización del matrimonio civil estarán obligados a entregar dentro de los tres días siguientes a su celebración al Registrador Civil respectivo, certificación del acta o testimonio público en su caso, para los efectos de su inscripción; al mismo tiempo deberán depositar el expediente instruido para la celebración del matrimonio acompañado de todos los documentos que formen parte del mismo, a fin de que queden bajo la custodia y responsabilidad del Registrador Civil correspondiente.

De las actuaciones anteriores deberán dejar copia certificada para los fines legales consiguientes.

Artículo 32.- Todos los días y horas son hábiles para la celebración del matrimonio. Las diligencias, constancias, certificaciones, avisos y testmonios relativos al mismo, se extenderán en papel simple.

Artículo 33.- El matrimonio podrá contraerse por medio de mandatario especial, que deberá ser del mismo sexo que el mandante y estar autorizado en Escritura Pública o por el documento que corresponda según la ley del país donde se haya otorgado, que exprese el nombre y generales de la persona con quien haya de celebrarse el matrimonio, pero siempre habrá de concurrir personalmente el otro contrayente al acto del matrimonio.

No podrá autorizarse el matrimonio sin antes de su celebración el funcionario competente o el Notario fuere notificado en forma auténtica de la renovación del poder otorgado.

Artículo 34.- Si el matrimonio hubiere sido contraído en el extranjero por dos hondureños o por un hondureño y un extranjero, deberá ser inscrito por el Registrador Civil del Lugar de nacimiento de aquéllos.

En todo caso, el hondureño deberá dar cuenta al Consulado de Honduras más cercano, quien lo comunicará al Ministerio de Relacionres Exteriores, para los fines del párrafo anterior.

Artículo 35.- Cuando se trate de matrimonios que deben celebrarse fuera de la sede municipal o del Notario, el Alcalde o quién haga las veces, y el Notario respectivo, concurrirá a donde sea necesario, siempre que los interesados faciliten los medios de transporte y hayan enterado el impuesto correspondiente.

Artículo 36.- En caso de inminente peligro de muerte de una de las personas que proyecta contraer matrimonio, el funcionario competente o Notario podrá autorizar su celebración, aun sin cumplirse los requisitos exigidos por este Código.

El matrimonio contraído en esas ciscuntancias será condicional y sólo será válido si dentro de los treinta días subsiguientes a su celebración se satisfacen dichos requisitos.

También será válido si uno de los contrayentes muere dentro del término señalado en el párrafo anterior, con tal que no exista alguno de los impedimentos a que se refieren los Artículos 19, 20 y 21 de este Código.

Presentados los documentos o comprobada la muerte de uno de los cónyuges y la falta de impedimento, el funcionario o Notario competente que hubiere autorizado el matrimonio, lo declarará subsistente y ordenará su inscripción definitiva por el Registrador Civil correspondiente.

Artículo 37.- Los Jefes de los cuerpos militares podrán autorizar en defecto del Alcalde Municipal, Presidente del Consejo Metropolitano del Distrito Central o los Notarios, los matrimonios que intenten celebrar in artículo mortis, sus subordinados con arreglo al Artículo 36.

Los comandantes de los buques de guerra y los capitanes de los mercantes podrán desempeñar las mismas funciones en los matrimonios que se celebren a bordo de dicha nave in artículo mortis.

El plazo señalado en el párrafo segundo del Artículo 36 citado, se entenderá en estos casos, prorrogado por sesenta días para que los interesados convaliden su matrimonio ante el Alcalde Municipal o Presidente del Consejo Metropolitanos del Distrito Central del domicilio o residencia de cualquiera de ellos.

Artículo 38.- Contra los actos y providencias del funcionario que ponga obstáculo a la celebración del matrimonio, podrán los interesados recurrir al Juez competente de la jurisdicción, quien en vista de las justificaciones que se le presenten, resolverá lo que proceda, sin demora alguna.

Artículo 39.- El funcionario competente o Notario no autorizará la celebración del matrimonio, mientras no se le presente:

1) Los documentos de identificación personal expedidos por la autoridad competente, en los que se acredite la capacidad legal y la libertad de estado de los contrayentes;

2) El documento que demuestre haberse otorgado el consentimiento, cuando se trate de menores de edad;

3) Certificación extendida por el encargado del Registro Civil en que conste la declaración de nulidad o la disolución del matrimonio anterior de uno o de ambos cónyuges;

4) Dos o más testigos idóneos que declaren que los contrayentes tienen la aptitud legal para contraer matrimonio. Los parientes son hábiles para testificar en esta materia;

5) En su caso, el certificado médico a que se refiere el Artículo 21; y,

6) Constancia de la publicación o dispensa de los edictos legales.

CAPITULO IV

DE LOS DEBERES Y DERECHOS QUE NACEN DEL MATRIMONIO

Artículo 40.- El matrimonio se constituye sobre la base de la igualdad de derechos y deberes de ambos cónyuges.

Artículo 41.- Los cónyuges deben vivir juntos, guardarse lealtad, consideración y el respeto debidos, así como socorrerse mutuamente.

La obligación que tienen los cónyuges de vivir, juntos, cesa cuando acarreare grave perjuicio para cualquiera de ellos o para los hijos, o cuando por circunstancias especiales que redunden en beneficio de los intereses matrimoniales calificados de común acuerdo, uno de los cónyuges tuviere que residir temporalmente fuera del domicilio común.

Artículo 42.- Ambos cónyuges están obligados a cuidar la familia que han procreado y a cooperar el uno con el otro en la educación, formación y guía de sus hijos, conforme a los principios de la moral y buenas costumbres. Igualmente, en la medida de las capacidades o posibilidades de cada uno,

deben participar en el gobierno del hogar y cooperar al mejor desenvolvimiento del mismo, según sus facultades y capacidades económicas.

No obstante, si alguno de ellos sólo contribuyera a esa subsistencia con su trabajo en el hogar y en el cuidado de los hijos, el otro cónyuge deberá contribuir por sí solo a la expresada subsistencia, sin perjuicio del deber que tienen de cooperar a dicho trabajo y cuidado.

Artículo 43.- Ambos cónyuges tienen derecho a ejercer sus profesiones u oficios y están en el deber de prestarse recíprocamente cooperación y ayuda para ello, así como para emprender estudios o perfeccionar sus conocimientos, pero cuidarán en todo caso de organizar la vida en el hogar, de modo que tales actividades se coordinen con el cumplimiento de las obligaciones que este Código les impone.

Artículo 44.- La mujer tendrá siempre derecho preferentemente sobre el sueldo, salario o ingreso del marido, por las cantidades que correspondan para alimento de ella y de sus hijos menores.

Igual derecho compete al marido en los casos en que la mujer tenga la obligación de contribuir en todo o en parte para los gastos de la familia.

CAPITULO V

DE LA UNION DE HECHO

Artículo 45.- La existencia de la unión de hecho entre un hombre y una mujer, con capacidad para contraerla y que reúna los requisitos de singularidad y estabilidad, surtirá todos los efectos del matrimonio realizado legalmente, cuando fuere reconocida por autoridad competente.

Artículo 46.- Cuando la unión de hecho establecida no fuere singular porque uno de los dos estaba unido en matrimonio anterior, la unión de hecho susrtirá plenos efectos legales a favor de la persona que hubiere actuado de buena fe y de los hijos habidos en la unión, sin perjuicio de los derechos legales de la esposa e hijos del matrimonio.

Artículo 47.- El reconocimiento de la unión de hecho puede obtenerse compareciendo los interesados ante el Alcalde Municipal, Presidente del Consejo Metropolitano del Distrito Central o ante el Notario, haciendo manifestación verbal o escrita de su intención de formalizar dicha relación, presentando los documentos y expresando los datos consignados en el Artículo 24 de este Código.

Artículo 48.- Además de lo indicado en el Artículo anterior, deberán los comparecientes proporcionar la siguiente información:

a) Fecha en que se inició la unión de hecho;

b) Hijos que han procreado, indicando sus nombres y edades; y si éstos hubiesen sido procreados antes de haberse iniciado la unión de hecho, se mencionará también esta circunstancia, presentando los respectivos documentos;

c) Si ambos o alguno de los interesados tuvieren hijos de otra unión o matrimonio precedentes; y,

ch) Bienes adquiridos durante la vida en común.

Artículo 49.- El Presidente del Concejo Metropolitano del Distrito Central y el Alcalde Municipal levantarán acta y harán la inscripción correspondiente; el Notario expedirá el correspondiente testimonio del acta de formalización de la unión de hecho y la remitirá al Registrador Civil Jurisdiccional dentro de los quince días siguientes para que proceda a la inscripción de la unión de hecho, oficina que entregará a los interesados constancia de dicha inscripción, la que producirá iguales efectos que la certificación de matrimonio.

La falta de esta remisión por el Notario será sancionada a solicitud de parte, con una multa de DIEZ LEMPIRAS ( Lps. 10.00 ), que impondrá el Juez competente y la cual ingresará a la Tesorería Municipal.

La Certificación del acta municipal o el testimonio notarial, se presentará en el Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil si se hubieren declarado inmuebles como bienes comunes.

No se formalizará la unión de hecho si no se presentaren los documentos y no se cumplieren los requisitos del Artículo 24 de este Código.

Artículo 50.- Los bienes comunes no podrán enajenarse ni gravarse sin consentimiento de las dos partes, mientras dure la unión y no se haya hecho la liquidación y adjudicación de los mismos.

Artículo 51.- También puede solicitar el reconocimiento de la unión de hecho una sola de las partes, ya sea por existir oposición o por haber muerto la otra, en cuyos casos deberá presentarse el interesado ante el Juez competente, quien en sentencia hará declaración de la unión de hecho, si hubiere sido plenamente probada. En dicha declaración fijará el Juez, el día o fecha probable en que la unión dio principio, los hijos procreados y los bienes adquiridos durante ella.

En caso de fallecimiento la demanda se entanblará contra los herederos y en defecto de éstos contra el pariente o parientes más próximos del fallecido.

La certificación de la sentencia favorable al demandante, deberá presentarse al Registrador Civil y al Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil si hubiere bienes inmuebles, para que se proceda a las respectivas inscripciones.

Artículo 52.-La acción a que se refiere el Artículo anterior deberá iniciarse antes de que transcurra un año, a partir de la fecha en que haya cesado la unión o haya ocurrido la muerte del otro conviviente.

Artículo 53.- La mujer que a sabiendas de que el varóm tiene registrada su unión de hecho con otra mujer, y el hombre que a sabiendas de que la mujer tiene registrada su unión de hecho con otro hombre, hicieran vida común, no gozarán de la protección de la Ley, mientras la unión registrada no hubiere sido disuelta legalmente y liquidados los bienes comunes.

Artículo 54.- En el caso de que varias mujeres igualmente solteras demandaren la declaración de la unión de hecho con el mismo hombre soltero, el Juez hará la declaración únicamente a favor de aquella que probare los extremos previstos en el Artículo 53 y en igualdad de circunstancias, la declaración se hará a favor de la unión más antigua. Lo dispuesto en este Artículo es aplicable siempre que las uniones de hecho que se pretenda se declaren, coexistan en el momento de solicitarse la declaratoria respectiva o bien en la fecha en que incurrió la muerte de la persona con quien se mantuvo la unión de hecho.

Artículo 55.- La unión de hecho inscrita por el Registrador Civil produce los efectos siguientes:

1) Los hijos nacidos después de ciento ochenta días de la fecha fijada como principio de la unión de hecho y los nacidos dentro de los trescientos días siguientes al día en que la unión cesó, se reputan hijos del varón con quien la madre estuvo unida, presunción contra la cual se admite prueba en contrario;

2) Si no hubiere escritura de separación de bienes, los adquiridos durante la unión de hecho se reputan bienes de ambos, salvo prueba en contrario que demuestre que el bien fue adquirido por uno solo de ellos a título gratuito o con el valor o por permuta de otro bien de su exclusiva propiedad;

3) Derecho de una de las partes a solicitar la declaratoria de ausencia de la otra y, una vez declarada, pedir la cesación de su unión con el ausente, liquidación del haber común y adjudicación de los bienes que le corresponden;

4) En caso de fallecimiento de alguno de ellos, el sobreviviente puede pedir la liquidación del haber común y adjudicación de bienes, al igual que en el caso del numeral anterior; y,

5) Sujeción del hombre y la mujer a los derechos y obligaciones de los cónyuges durante el matrimonio.

Artículo 56.- La unión de hecho puede cesar por mutuo acuerdo en la misma forma que se constituyó o por cualquiera de las causas señaladas en el divorcio y la separación, en cuyo caso la cesación deberá ser declarada judicialmente.

La cesación de la unión de hecho por mutuo acuerdo, deberá hacerse constar ante el Juez competente del domicilio y de los convivientes pero para que se reconozca y se ordene la anotación respectiva al Registrador Civil, debe cumplirse previamente con lo que dispone este Código, con respecto al divorcio de los cónyuges.

Artículo 57.- El varón y la mujer cuya unión de hecho consta en forma legal, se heredan recíprocamente ab-intestato en los mismos casos que para los cónyuges determina este Código. Las disposiciones de este Código relativas a los deberes y derecho que nacen del matrimonio y el régimen económico de éste, tiene validez para las uniones de hecho, en lo que fueren aplicables.

Artículo 58.- Terminadas las diligencias de la cesación de la unión y satisfechas las exigencias legales, la autoridad que haya intervenido en ellas o el Notario que autorice la escritura de separación, liquidación y adjudicación de bienes, dará aviso al Registrador Civil que inscribió la unión de hecho, para que se haga la anotación correspondiente. La contravención a este Artículo será sancionada con uma multa de diez lempiras.

Artículo 59.- La separación una vez registrada, deja libres de estado a hombre y mujer, pero sin que esto perjudique las obligaciones que ambos tienen que cumplir con respecto a los hijos, quienes conservarán íntegros sus derechos a ser alimentados, no obstante cualquier estipulación de los padres.

Artículo 60.- Para que pueda autorizarse el matrimonio de cualquiera de los dos que haya hecho vida común que estuviere registrado, es indispensable que se proceda a cumplir con lo preceptuado en el Artículo 48.

Artículo 61.- A la unión de hecho puede oponerse parte interesada para exigir que previamente se resuelvan cuestiones pendientes y se liquiden los bienes comunes.

El funcionario que intervenga en el matrimonio, no podrá autorizarlo si lo solicitante no comprueba haber liquidado los bienes comunes y asegurado la prestación de alimentos a los hijos.

Artículo 62.- Para que la unión de hecho pueda ser formalizada es necesario que las personas hayan hecho vida en común por un lapso continuo no menor de tres años.

No obstante, si antes de ese período hubieren procreado hijos se podrá formalizar la unión de hecho por cualquiera de las modalidades previstas en este Título, siempre que se cumplieren los requisitos establecidos en este Código.

Artículo 63.- Cuando la unión de hecho que se demanda fuese irregular porque uno de los convivientes esté casado o tenga unión de hecho formalizada con otra persona, dicha situación irregular no podrá ser formalizada, pero sí producirá efectos respecto del conviviente de buena fe de la unión irregular y de los hijos procreador.

CAPITULO VI

DEL REGIMEN ECONOMICO

Artículo 64.- El régimen económico del matrimonio se podrá regular por el sistema de comunidad de bienes, sociedad ganancial, separación de bienes, sin excluir en ninguno de ellos la formación del patrimonio familiar.

Artículo 65.- Los futuros esposos pueden antes de celebrar su matrimonio, arreglar todo lo que se refiere a sus bienes presentes y futuros; para tal fin, deben celebrarse capitulaciones matrimoniales.

Artículo 66.- El menor hábil para casarse puede celebrar capitulaciones matrimoniales por medio de la persona cuyo consentimiento sea necesario para contraer matrimonio.

Artículo 67.- Las capitulaciones matrimoniales pueden alterarse después de celebrado el matrimonio, pero el cambio no perjudicará a terceros posteriores a él , sino después que la nueva escritura en el Registro respectivo, y que se haya anunaciado en el Diario Oficial "La Gaceta", que los cónyuges han alterado sus capitulaciones.

Artículo 68.- Si no hubiere capitulaciones matrimoniales cada cónyuge queda dueño y dispone libremente de los bienes que tenía al contraer matrimonio y de los que adquiera a cualquier título.

Artículo 69.- Aquellos bienes que a la disolución del matrimonio no hubieren sido repartidos, no podrán ser arrendados por más de cinco años, ni enajenados, ni gravados, sin el consentimiento del otro cónyuge y si fueren perseguidos por acreedores personales sólo podrán ser adjudicados o subastados en la mitad de su valor, considerándose desde ese momento que la otra mitad le pertenece al cónyuge no accionado.

Artículo 70.- Mediante el régimen de la sociedad de gananciales, el marido y la mujer conservan la propiedad de los bienes que tenían al contraer matrimonio y de los bienes que adquieran durante él a título gratuito o con el valor de unos y otros.

Artículo 71.- La separación absoluta de bienes no exime en ningún caso a los cónyuges de la obligación común de sostener los gastos de hogar, la alimentación y educación de los hijos, las demás cargas del matrimonio y la coservación del patrimonio familiar.

Artículo 72.- Corresponde exclusivamente a la mujer el menaje del hogar conyugal, exceptúandose únicamente los objetos de uso personal del marido.

Artículo 73.- De las obligaciones que contraiga cualquiera de los cónyuges para el sostenimiento de la familia responderán los bienes comunes y si éstos fueren insuficientes, los bienes propios de cada uno de ellos.

Artículo 74.- La responsabilidad civil por hechos ilícitos de un cónyuge, no obliga al otro en sus bienes propios ni en su parte de los comunes.

Artículo 75.- Las deudas anteriores al matrimonio serán pagadas con los bienes propios del que las contrajo; aun cuando aquél se rija por el régimen de comunidad.

Artículo 76.- Los gastos que causaren las enfermedades, así como los que se originen por funerales a consecuencia de la muerte de un cónyuge o de los hijos de ambos, se reputan deudas comunes del matrimonio, por las cuales son responsables los bienes propios de los cónyuges, en el caso de ser insuficientes los comunes.

Artículo 77.- La comunidad de bienes termina:

1) Por la disolución del matrimonio;

2) Por separación de bienes; y,

3) Por ser condenado en sentencia judicial firme alguno de los cónyuges por delito cometido en contra del otro.

Artículo 78.- El abandono injustificado del hogar conyugal por uno de los cónyuges, hace cesar para él, desde el día del abandono, los efetos de la comunidad de bienes en cuanto le favorezcan.

Artículo 79.- En caso de separación de hecho, el cónyuge culpable no tendrá derecho a ganancias durante el tiempo de la separación.

Artículo 80.- Cuando se declare la nulidad del matrimonio, el cónyuge que hubiere obrado de mala fe no tendrá participación en los bienes de la cominudad matrimonial, cuando procediere.

Artículo 81.- Los cónyuges son los administradores de la comunidad conyugal y cualquiera de ellos podrá realizar indistintamente los actos de administración o por mutuo acuerdo nombrar a uno de ellos como administrador.

No obstante lo dispuesto en este Artículo, el otro cónyuge podrá oponerse a cualquier acto que redundare en perjuidicio de los intereses de la comunidad y hacer cesar la administración, con separación de bienes, cuando por notoria negligencia o incapacidad el administrador amenazare destruir el patrimonio común o no proveyere al adecuado mantenimiento.

CAPITULO VII

DEL PATRIMONIO FAMILIAR

Artículo 82.- El patrimonio familiar es la institución jurídico-social por medio de la cual se destina uno o más bienes a la protección del hogar y sostenimiento de la familia.

Artículo 83.- El patrimonio familiar deberá fijarse de conformidad con la capacidad económica de los cónyuges.

Artículo 84.- Las casas de habitación, los predios o parcelas cultivables, los establecimientos industriales y comerciales, que sean, objeto de explotación familiar, pueden constituir el patrimonio de la familia, siempre que su valor no exceda de la cantidad máxima fijada en este Capítulo.

Artículo 85.- Sólo puede fundarse un patrimonio para cada familia, por el padre o la madre sobre sus bienes propios o por marido y mujer sobre bienes comunes de la sociedad conyugal. También puede constituirse por un tercero, a título de donación o legado.

Artículo 86.- Los bienes constituidos en patrimonio familiar no excederán de CIEN MIL LEMPIRAS (L.100,000.00) y son indivisibles, inalienables, inembargables y no podrán estar gravados ni gravarse, salvo el caso de servidumbre.

Artículo 87.- El establecimiento del patrimonio familiar no puede hacerse en fraude de acreedores. Los bienes deben estar libres de anotación y gravamen y la gestión del instituyente solicitando la aprobación judicial, será publicada en el Diario Oficial "La Gaceta", para que llegue a conocimiento de los que puedan tener interés en oponerse.

Artículo 88.- Los miembros de la familia beneficiaria están obligados a habitar la casa y a laborar en el predio agrícola, la industria o negocio establecido en beneficio de la misma, salvo las excepciones que el Juez competente permita temporalmente por motivos justificados.

Artículo 89.- Si el inmueble constituido en patrimonio familiar fuere inscrito únicamente a nombre del cabeza de familia, se entenderá que ha sido constituido para el sostenimiento del cónyuge, de los hijos menores o incapaces y de las personas que tengan derecho a ser alimentados por aquél.

Artículo 90.- Cuando haya peligro de que la persona que tiene obligación de dar alimentos, pierda sus bienes por mala administración o porque lo esté dilapidando, los acreedores por concepto de alimentos, tienen derecho a exigir judicialmente que se constituya patrimonio familiar sobre determinado bien del obligado.

Artículo 91.- Para la constitución del patrimonio familiar se requiere la aprobación judicial y su inscripción en el Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil, previos los trámites legales correspondientes.

Sin embargo, cuando el Estado procede al parcelamiento y distribución de un bien nacional, podrá darle a cada parcela el carácter de patrimonio familiar y bastará esa calificación legal para su constitución y registro. En lo demás este patrimonio familiar se regulará de conformidad con lo dispuesto en este Código en todo lo que le sea aplicable.

Artículo 92.- El representante legal de la familia será el administrador del patrimonio familiar y representante a la vez de los beneficiarios en todo lo que al patrimonio se refiere.

Artículo 93.- El patrimonio familiar termina:

1) Cuando todos los beneficiarios cesen de tener derecho a percibir alimentos;

2) Cuando sin causa justificada y sin autorizacion judicial, la familia deje de habitar la casa que debe servir de morada,o de cultivar por su cuenta la parcela o predio vinculado;

3) Cuando se demuestre la utilidad y necesidad para la familia, de que el patrimonio queda extinguido;

4) Cuando por causa de utilidad pública se expropien los bienes que le forman, previa indemnización; y,

5) Por vencerse el término por el cual fue constituido.

Artículo 94.- El patrimonio familiar a término fijo, debe comprender el término indispensable para que el menor de los miembros actuales de la familia alcance la mayoría de edad, pero en ningún caso podrá constituirse un patrimonio familiar por un término menor de quince años.

Artículo 95.- Terminando el derecho al patrimonio familiar, los bienes sobre los que fue constituido volverán al poder de quién los constituyó o de sus herederos; pero si el dominio comprende a los beneficiarios, tendrán derecho a hacer cesar la indivisión.

Artículo 96.- Cuando el patrimonio se extinga por expropiación del inmueble, la indemnización respectiva se depositará en una Institución Bancaria mientras se constituye un nuevo patrimonio familiar.

Artículo 97.- Puede disminuirse el valor del patrimonio familiar cuando por causas posteriores a su establecimiento, a sobrepasado la cantidad fijada como máximo o porque sea de utilidad y necesidad para la familia dicha disminución.

Artículo 98.- El Ministerio Público intervendrá en la constitución, extinción y reducción del patrimonio familiar.

TITULO III

DE LA PATERNIDAD Y LA FILIACION

CAPITULO I

DE LA PATERNIDAD

Artículo 99.- Todos los hijos son iguales ante la Ley; teniendo ellos los mismos derechos y deberes.

No se reconocen calificaciones sobre la naturaleza de la filiación. En ningún registro o documento refente a la filiación, se consignará declaración alguna diferenciando los nacimientos ni señalando el estado civil de los padres.

Artículo 100.- Los padres de familia pobres, con cinco o más hijos menores, recibirán especial protección del Estado, por medio de los programas de seguridad y de asistencia social creados al efecto.

Los padres a que se refiere este artículo gozarán de preferencia para él desempeño de cargos públicos, en iguales circunstancias de idoneidad.

Artículo 101.- Por el reconocimiento o declaración de paternidad, el hijo ingresa juridicamente a formar parte de la familia de sus progenitores para todos los efectos previstos en este Código.

CAPITULO II

DE LA INSCRIPCION

Artículo 102.- La inscripción de nacimiento del hijo efectuada en el Registro del Estado Civil por uno solo de los padres, surtirá efectos legales con respecto a ambos si existiere matrimonio civil o unión de hecho reconocido legalmente.

Artículo 103.- El reconocimiento del hijo que fuere mayor de edad requerirá su consentimiento otorgando en Escritura Pública.

Artículo 104.- La filiación de los hijos constará en el libro de Inscripción de Nacimientos del respectivo Registro Civil. La certificación del Acta de inscripción expedida con las formalidades legales, es prueba de nacimiento; asimismo cuando fuere reconocida o declarada su filiación en documento autentico, Escritura Pública o Sentencia Judicial y hecha la anotación por el Registro Civil que corresponda.

Artículo 105.- En las inscripciones de nacimiento que no se practiquen por declaraciones de los padre, las personas que conforme a la Ley las realice deberán consignar el nombre de aquellos, sin que esto sea prueba de la filiación.

CAPITULO III

DE LA INVESTIGACION Y PRESUNCION DE LA PATERNIDAD

RECONOCIMIENTO

Artículo 106.- Se autoriza la investigación de la paternidad como el procedimiento apropiado para identificar y concretar la individualidad del padre, de la madre o de ambos, con relación a la persona de determinado hijo.

El derecho para solicitar la investigación de la paternidad corresponde al hijo y a sus descendientes, así como el padre o madre que lo hubiere reconocido. Este derecho es imprescriptible.

La sentencia en que se establezca la paternidad deberá ser inscrita por el Registrador Civil.

Artículo 107.- se presumirá que son hijos de las personas unidas en matrimonio:

1) Los nacidos durante la vida matrimonial; y,

2) Los nacidos dentro de los trescientos días siguientes a la fecha de la extinción del vínculo matrimonial, si la madre no hubiere contraido nuevas nupcias.

Las presunciones establecidas en este Artículo se extienden sin perjuicio de los dispuestos en el Artículo 21 numeral 2.

Artículo 108.- Se presume la paternidad:

1) Cuando pueda inferirse de la declaración del padre, formulada en escrito indubitado;

2) En los casos de sentencia condenatoria por violación, estupro o rapto cuando la fecha del hecho punible concuerde con la época de la concepción; y,

3) Cuando haya habido posesión notoria del estado de hijo demostrado por el trato personal y social hacia la madre durante el embarazo y el parto y comprobado por hechos fidedignos.

Artículo 109.- La posesión notoria del estado de hijo consiste en que sus padres lo hayan tratado como tal dándole o permitiéndole a llevar sus apellidos, proveyéndole a su asistencia, educación, y mantenimiento de un modo competente y presentándole en ese carácter a la sociedad y que está lo haya reputado y reconocido como hijo de tales padres durante un tiempo no menor de un año.

Artículo 110.- Pueden ser reconocidos por sus padres, todos los hijos habitados fuera de matrimonio o de la unión de hecho. Dicho reconocimiento puede hacerse: Al asentarse la correspondiente partida de nacimiento en el Registro Civil; por Escritura Pública o por acto testamentario.

Artículo 111.- Puede hacerse declaración e Instrumento Público Notarial del reconocimiento del hijo que está por nacer, pero ésta producirá efectos después del nacimiento y una vez anotada en el Registro Civil. Igualmente, puede ser reconocido el hijo que hubiere fallecido.

CAPITULO IV

DE LA PRUEBA DE LA PATERNIDAD

Artículo 112.- La paternidad se prueba por el Acta de Nacimiento o por el Reconocimiento inscrito por el Registrador Civil en que consta la declaración del respectivo padre.

Artículo 113.- Si con motivo de la acción de la investigación de paternidad o de reconocimiento forzoso, se declare ésta deberá inscribirse la sentencia correspondiente por el Registro Civil, colocando la respectiva nota marginal en la partida de nacimiento del hijo a favor de quién se hubiere dictado la setencia.

CAPITULO V

DE LA IMPUGNACIÓN

Artículo 114.- La inscripción del nacimiento del hijo, hecha conforme a lo establecido en el Artículo 102, podrá ser impugnada por el cónyuge que no hubiere concurrido al acto. La impugnación sólo podrá fundarse en la imposibilidad de los cónyuges para haber procreado el hijo.

Artículo 115.- La demanda para impugnar la paternidad, deberá establecerse dentro del primer año, contando desde la fecha del nacimiento del presunto hijo o desde aquella en que el interesado tuvo noticia del hecho.

Podrá igualmente entablarse por los herederos de la persona en contra de quien se hiciere valer la presuncion,si esta muere antes de vencerse el término dentro del cual puede desconoserse el presunto hijo y siempre que el lo hagan dentro de los días que faltan para que venza el plazo.

Artículo 116.- El hijo reconocido durante su minoria de edad, sólo podra impugnar el reconocimiento dentro del año siguiente a la fecha en que cumpla su mayoría de edad

Articulo 117 . - La persona que se considere con derecho a inscribir como suyo, el hijo reconocido previamente por otra persona, en virtud de considerarse su verdadero progenitor, podrá en cualquier tiempo establecer la acción conducente a ese fin.

Artículo 118.- En los juicios de investigación o de impugnación de la paternidad, son admsibles las pruebas de los grupos sanguineos, marcadores genéticos y cualquier otro método de exclusión o confirmación de paternidad que pueda desarrollarse en el futuro. Los estudios mencionados deberán ser hechos por Médicos con entrenamiento adecuado en inmunohematología.

CAPITULO VI

DE LAS REGLAS RELATIVAS AL HIJO POSTUMO

Artículo 119.- Muerto el marido la mujer que se creyere embarazada podrá denunciarlo a los que, no existiendo el hijo póstumo serían llamados a suceder al difunto la denuncia deberá hacerse dentro de los 30 días subsiguientes a su conocimiento de la muerte del marido, pero podrá justificarse o disculparse al retardo.

TITULO VI

DE LA ADOPCION

CAPITULO I

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 120.- Solamente pueden adoptar las personas mayores de 30 años que se hallen en el goce y ejercicio de sus derechos civiles, siempre que sean de buena conducta y reputación y acrediten tener capacidad para alimentar, asistir y educar al adoptado.

Cuando el adoptante o adoptantes sean extranjeros, no residentes en el país, deberán acreditar, además de los requisitos indicados en el párrafo anterior, que en el país de su residencia habitual, una institución gubernamental o privada reconocida por el Estado ejercerá control acerca del cumplimiento de las obligaciones del adoptante o adoptantes con respecto al adoptado.

En el caso de adopción conjunta, bastará que uno de los cónyuges haya cumplido la edad a que se refiere el párrafo primero de este Artículo.1

1. Reformado mediante Decreto N° 124-92, que se incluye en los anexos.

Artículo 121.- No pueden adoptar:

1) Ninguno de los cónyuges sin el consentimiento del otro cónyuge;

2) Los tutotres, a las personas que están sujetas a su tutela;

3) Las personas que hayan ejercido la tutela a los pupilos o incapaces mientras no hayan sido aprobadas definitivamente las cuentas de administración por la autoridad judicial competente; y,

4) Quienes hubieren sido privados o suspendidos del ejercicio de la patria potestad.

Artículo 122.- El adoptante deberá ser por lo menos quince años mayor que el adoptado, en caso de adopción conjunta la diferencia será con el cónyuge menor.

Artículo 123.- El consentimiento del adoptado o de sus representantes legales es imprescindible para la adopción y deberá darse de conformidad con las siguientes disposiciones:

1) Si es mayor de edad, lo dará personalmente;

2) Si está sujeto a tutela, lo dará su representante, con autorización del Tribunal;

3) Si es menor de edad, lo dará quien o quienes ejerzan la patria potestad, con autorización del Tribunal; y,

4) Si se trata de menores declarados en estado de abandono o depósito judicial, lo dará el representante de la Junta Nacional de Bienestar Social, con autorización del Tribunal.

Si el adoptado fuere menor de edad o mayor inhábil y tuviere bienes, el o los adoptados quedarán sujetos a los régimenes establecidos para la tutela, en cuanto a su administración.2

2.- Reformado mediante Decreto N° 61-89, del 4 de mayo de 1989, cuyo texto aparece en el anexo del presente Código.

Nuevamente reformado mediante Decreto 124-92, que se incluye en los anexos.

Artículo 124.- La adopción se hará en Escritura Pública que será inscrita por el Registrador Civil y se anotará al margen del asiento de nacimiento del adoptado de conformidad con lo que dispone este Código.

En la Escritura se consignará si la adopción es simple o plena.

Artículo 125.- Los interesados deberán obtener autorización del Tribunal antes del otorgamiento de la Escritura, salvo el caso del adoptado mayor de edad.

El Tribunal, aun cuando concurran los requisitos legales para la adopción, apreciará siempre su conveniencia para el adoptado, conforme a las circunstancias de cada caso.

Artículo 126.- Al otorgamiento de la Escritura de adopción deberán comparecer el o los adoptantes y el representante legal del adoptado en su caso.

Artículo 127.- El Notario autorizante de la Escritura dará fe de la capacidad de los otorgantes, de que se han cumplido los requisitos legales y de que la adopción fue autorizada por el Tribunal competente cuando proceda.

De la escritura de adopción deberá publicarse un extracto en el Diario Oficial "La Gaceta". Cualquier persona con interés contrario a la adopción puede oponerse ante el Registrador Civil en el término de quince días a partir de la publicación por escrito, en que expondrá las razones de su inconformidad e indicará las pruebas que apoyan su oposición.3

3.- Reformado mediante Decreto N° 137-87 del 10 de septiembre de 1987, cuyo texto aparece en el anexo del presente Código.

Artículo 128.- Transcurrido el término indicado en el Artículo anterior, sin que se presente oposición, se inscribirá en el Registro de Nacimientos el asiento correspondiente, cambiando los nombres de los padres.

Para relacionar esta nueva inscripción con la anterior del adoptado, deberá hacerse al márgen de esta última la cancelación correspondiente.

El Registro Civil solamente podrá revelar o certificar la relación de ambos asientos mediante orden judicial o por solicitud expresa de la Junta Nacional de Bienestar Social, en caso de menores.

Si hubiere opción en tiempo, el Registrador Civil remitirá el escrito al Tribunal para que éste lo tramite y lo resuelva en lo que corresponda, siguiendo el procedimiento prescrito por el Código de Procedimientos Civiles para los incidentes comunes.4

4. Reformado mediante Decreto N° 137-87 del 10 de septiembre de 1987, cuyo texto aparece en el anexo del presente Código.

Artículo 129.- Sólo por orden judicial podrá el Registrador Civil certificar expresamente que la filiación es adoptiva.

Artículo 130.- El adoptado usará los apellidos del adoptante. En el caso de adopción conjunta, usará como primer apellido el primero del adoptante, y como segundo, el primer apellido de la adoptante.

Si el Tribunal lo autorizare, podrá en la misma Escritura cambiarse el nombre de pila del adoptado.

Artículo 131.- La adopción podrá ser simple o plena. La adopción simple se podrá convertir en plena si concurren los requisitos exigidos para ésta.

Artículo 132.- Nadie puede ser adoptado simultáneamente por más de una persona, salvo el caso de adopción por cónyuges. Pero una nueva adopción podrá tener lugar después del fallecimiento del o de los adoptantes.

Artículo 133.- Solamente se podrá adoptar a las personas menores de dieciocho años de edad, que se encuentren en alguno de los casos siguientes:

1) Que sean de padres desconocidos o que sean huérfanos; y,

2) Que por cualquier causa se encuentren en estado de abandono.

Podrán, sin embargo, ser adoptados, quienes estén sujetos a patria potestad si los padres que la ejercen no pudieren suministrarles alimentos, asistencia y educación, plenamente probados estos extremos, o cuando a juicio del Juez competente la adopción beneficia al menor.

Artículo 134.- Cualquier persona con interés contrario a la adopción puede oponerse ante Juez competente, antes de dictarse la correspondiente resolución, exponiendo las razones de su inconformidad.

Asimismo, se podrá impugnar la adopción simple, fundada en que no reporta beneficios al adoptado. Esta impugnación sólo podrá intentarse en el plazo de un año, contando desde la fecha de la inscripción de la Resolución por el Registrador Civil.

Artículo 135.- Una adopción no impide otras adopciones posteriores por parte del mismo adoptante o adoptantes.

Artículo 136.- La solicitud de adopciones deberá presentarse personalmenrte por el adoptante o adoptantes y no podrá hacerse por mandatarios.

Artículo 137.- La adopción es un acto jurídico destinado a crear entre adoptante o adoptantes y adoptado los derechos y obligaciones que establece la presente Ley.

Artículo 138.- Al morir el adoptante si el adoptado es menor de edad que hubiese estado antes de la adopción, bajo la protección de un centro de asistencia social, volverá a la Institución que haya procedido, si así conviniere a sus intereses morales y materiales, circunstancia que deberá ser calificada en juicio sumario por el Juez, previo informe de la Junta Nacional de Bienestar Social. En cualquier otro caso, el menor quedará bajo la protección de la Junta Nacional de Bienestar Social, la que dispondrá lo conveniente, pudiendo instar el nombramiento de guardor, el ejercicio de cuya guarda estará siempre bajo la vigilancia de la Junta Nacional de Bienestar Social, sin perjuicio de lo prescrito en el Artículo 424 del Código Civil y Artículo 164 de ésta Ley.

Artículo 139.- Tratándose de hondureños por nacimiento nacidos en el extranjero y que no se encontraren registrados ante un agente diplomático o consular de la República de Honduras para su adopción, será menester proceder previamente a su inscripción en el país, con vista a la documentación debidamente legalizada.

Artículo 140.- La adopción no podrá someterse a condición, plazo, modo o gravámen alguno. Toda disposición en contrario se tendrá por no escrita.

Artículo 141.- La adopción que no reuna los requisitos establecidos en ésta Ley es nula, es igualmente nula aquella que adolezca de error, coación o dolo. La acción de nulidad corresponde a todo aquél que tenga actual interés en ello, y sólo podrá ejercitarse dentro del plazo de cuatro años, contados desde la fecha de la inscripción de la Escritura correspondiente por el Registrador Civil.

Artículo 142.- La autorización judicial que exige la Ley se solicitará por medio de escrito, en el cual se expondrán las razones en que se funda la concurrencia de los requisitos legales.

Artículo 143.- El padre o la madre, que tenga bajo su potestad al adoptado o la persona que lo represente legalmente, podrán suscribir la solicitud, en cuyo caso se ratificarán en ella ante el Juez. Si no hubiese escrito, deberán dar su consentimiento en presencia del Juez consignandose en los actos.

Artículo 144.- Presentada la solicitud, si la persona a quien se pretende adoptar fuese menor de 14 año el Juez proveerá que la Junta Nacional de Bienestar Social, practique un estudio socioeconómico confidencial de la misma de solicitante a solicitantes.

CAPITULO II

DE LA ADOPCION SIMPLE

Artículo 145.- La adopción simple crea entre el adoptante o adoptantes y el adoptado los mismos vínculos jurídicos que ligan a los padres con los hijos.

Artículo 146.- La adopción simple no crea ningún vínculo jurídico entre el adoptado o adoptantes y la familia del adoptante, ni entre este y la familia de aquel, salvo en cuanto a impedimentos para contraer matrimonio.

Artículo 147.- El adoptado conserva todos los derechos y obligaciones que le vinculen con sus parientes consanguineos y afines, pero la patria potestad sobre el adoptado pasa al adoptante o adoptantes.

Si uno de los cónyuges adopta a los hijos del otro cónyuge, el adoptante compartirá la patria potestas con el progenitor.

Artículo 148.- Cuando por cualquier motivo quién o quienes tengan la patria potestad sobre el adoptado se hallen incapacitados de hecho o de derecho para ejercerla, el Tribunal podrá disponer lo que considere mejor para el adoptado en cuanto a patria potestad o tutela.

Artículo 149.- Los derechos que confiere la adopción simple al adoptante, se suspenden o pierden por lo mismo los mismos motivos que la patria potestad, pero en ambos casos subsistirá la obligación de alimentos del adoptante o adoptantes hacia el adoptado.

Artículo 150.- La adopción simple termina:

1) Por mutuo consentimiento del adoptante o adoptantes y adoptado cuando éste haya cumplido la mayoría de edad;

2) Por impugación declarada judicialmente; y,

3) Por revocación.

Artículo 151.- El hijo adoptivo puede dentro de los dos años siguientes a su mayoría de edad o a partir de la fecha en que el fallo respectivo indique recobró su capacidad, impugnar su adopción.

Artículo 152.- La adopción puede ser revocada:

1) Por atentar el adoptado contra la vida o el honor del adoptante o adoptantes, su cónyuge, ascendientes o descendientes;

2) Por causar el adoptado maliciosamente al adoptante o adoptantes una pérdida estimable de sus bienes;

3) Por causar o denunciar el adoptado al adoptante o adoptantes mputándole algún delito, excepto en causa propia o de sus ascendientes, descendientes o cónyuge;

4) Por abandonar el adoptado al adoptante o adoptantes que se hallen enfermos o necesitados de asistencia; y,

5) Por cualquier otro motivo grave debidamente conprobado de conducta irregular que afecte la relación entre adoptante o adoptantes y adoptado.

Artículo 153.- El adopante o adoptantes no podrán gozar usufructo sobre los bienes del adopatado en adopción simple.

Artículo 154.- La obligación alimenticia es recíproca entre el adoptante o adoptantes y el adoptado de conformidad con las disposiciones de éste Código.

Artículo 155.- En la adopción simple el adoptado tienen sucesión intestada del adoptante o adoptantes los mismos derechos que los descendientes de éstos; pero el adoptante o adoptantes no podrán ser herederos del adoptado, salvo por testamento.

Artículo 156.- La adopción simple no confiere derechos hereditarios a la familia de origen del adoptado sobre los bienes del adoptante o adoptantes,

ni el adoptado respecto de los bienes de los familiares del adoptante o adoptantes.

CAPITULO III

DE LA ADOPCION PLENA

Artículo 157.- Sólo podrán adoptar plenamente los cónyuges que viven juntos y proceden de consuno.

La adopción plena crea entre el adoptante o adoptantes y el adoptado los mismos vínculos jurídicos que ligan a los padres con los hijos, además, los adoptados entraran a formar parte de las familias consanguineas del adoptante o adoptantes.5

5. Reformado mediante Decreto N° 124-92 que se incluye en los anexos.

Artículo 158.- El adoptado de manera plena se desvincula en forma total y absoluta de su familia consanguinea y no le serán exigibles obligaciones por razon de parentesco con sus ascendientes o colaterales consanguineos. Tampoco tendrá derecho alguno respecto de esos mismos parientes.

Quedan vigentes, sin embargo, respecto de la familia consanguínea los impedimentos matrimoniales contemplados en éste Código.

Artículo 159.-La adopción plena es irrevocable e impugnable y no expira en ningún caso.

CAPITULO IV

DE LOS EFECTOS COMUNES DE LA ADOPCION SIMPLE Y DE LA ADOPCION PLENA.

Artículo 160.- En la adopción plena, el adoptado llevará el o los apellidos del o de los adoptantes.

En la adopción simple, el adoptado podrá llevar el o los apellidos del o de los adoptantes en ambos casos el Juez hará declaración en la sentencia.

Artículo 161.- En la adopción plena, ha solicitud del adoptante o adoptantes, el Tribunal competente puede acordar la modificación del nombre propio del adoptado; pero siempre será necesario el consentimiento de éste si ha cumplido 18 años de edad y no se encontraré en imposibilidad permanente de presentarlo. Tal conocimiento debe ser simple y prestado libre y personalmente.

Artículo 162.- Corresponde al adoptante o adoptantes, el ejercicio de la patria potestad sobre el adoptado de conformidad con lo dispuesto en este Código.

En los casos de divorcio, de separación de hecho y de segundas o ulteriores nupcias, se aplicarán respecto a las relaciones de los adoptantes con sus adoptados, las mismas normas previstas para estos casos en el presente Código, en cuanto a los hijos sujetos a la patria potestad.

Artículo 163.- Si por cualquier circunstancia en la adopción plena, el adoptante o adoptantes cesaren en el ejercicio de la patria potestad, se le nombrará tutor al adoptado.

Artículo 164.- En el caso de adopción simple, si el adoptante o adoptantes cesaren por cualquier causa en el ejercicio de la patria potestad, dicho ejercicio corresponderá nuevamente al padre o la madre de origen del adoptado, según se trate.

Si el menor de edad hubiere estado antes de la adopción bajo la protección de un centro de asistencia social, volverá a la institución de que haya procedido si así conviniere a sus intereses morales y materiales, circunstancias que deberán ser calificadas en juicio sumario por el juez competente previo informe del organismo estatal correspondiente.

En cualquier otro caso el Juez competente dispondrá lo conveniente en interés del menor.

Artículo 165.- La patria potestad ejercida por el adoptante o adoptantes se extingue, suspende y pierde por las mismas causas que las de los padres de familia, según el caso.

Artículo 166.- Los tribunales competentes directamente o por medio del organismo estatal correspondiente, de oficio, a petición de parte interesada o por denuncia, investigarán las condiciones de vida en que se encuentra el adoptado, a fin de determinar si se estan otorgando los derechos y cumpliendo las obligaciones que prevé este Código, dictando las medidas conducentes en caso de violación.

Artículo 167.- Para los efectos de la Ley sobre Herencias, Legados y Donaciones, el adoptado pagará igual porcentaje que el correspondiente a los hijos.

Artículo 168.- Para los efectos del Impuesto Sobre la Renta, el adoptante tendrá derecho a iguales deducciones que la Ley respectiva señala para los hijos.

CAPITULO V

DE LA CONVERSION DE LA ADOPCION SIMPLE EN ADOPCION PLENA

Artículo 169.- La adopción simple puede convertirse en adopción plena a solicitud del adoptante o adoptantes.

Artículo 170.- Para que la conversión sea válida se requiere el consentimiento de las personas que anteriormente la hubieren dado y a las cuales se refiere éste Código.

Si el apoderado fuere mayor de dieciocho años de edad, dará su consentimiento personalmente.

Artículo 171.- La conversión será autorizada por el tribunal competente de conformidad con lo establecido en este Código.

Artículo 172.-La resolucion judicial mediante la cual se convierte la adopcion plena, suerte efectos entre adoptado y adoptante o adoptantes desde su pronunciamiento, pero no surtira efectos a terceros sino una vez efectuada su iscripcion ante el Registrador Civil .

CAPITULO VI

DEL PROCEDIMIENTODE ADOPCION

Artículo 173.- Conocerá de la adopción el Juez de letras de lo civil del domicilio del adoptante o adoptantes, mientra se crean los tribunales de familia.

Articulo174.-en la solicitud de adopción se expresara:

1) El nombre o nombres del adoptante o adoptantes y de la persona que quiere adoptar, el de sus padres o tutores, y el de las personas que lo hayan acogido, o de la institución en que se encuentre protegido.

2) Que concurre el consentimiento de sus padres, tutores o, en su caso, del representante legal de la institución de asistencia social donde estuviere el menor, o del curador especial en su caso; y,

3) Se propondrá el testimonio de dos personas honorables para acreditar en cuanto al adoptante o adoptantes su buena conducta y que dispone de recursos suficientes para el cumplimiento de las obligaciones que impone la adopción.6

6. Reformado mediante Decreto N° 124-92, que se incluye en los anexos.

Artículo 175.- A la solicitud se acompañarán:

1) Partida de nacimiento del adoptante o adoptantes o cualquier otro documento que pueda suplirla legalmente;

2) Partida de nacimiento si la hubiere, de la persona que se pretenda adoptar;

3) Partida de matrimonio, si la adopción es solicitada por ambos cónyuges;

4) Certificación judicial en que conste la aprobación de las cuentas de adminsitración, si el solicitante hubiere sido tutor del menor; y,

5) Certificación médica de que el adoptante o adoptantes no padecen de enfermedad infecto-contagiosa o de otra que presente un peligro para el adoptado. 7

7. Reformado mediante Decreto N° 124-92, que se incluye en los anexos.

Artículo 176.- De la solicitud se dará vista por tres días al fiscal el que será parte en las diligencias, así como a los padres o representantes legales del menor. Si éste no tuviere padres ni estuviese en alguna institución de de asistencia social, se le nombrará un curador para tal efecto.8

8. Reformado mediante Decreto N° 137-87 del 10 de septiembre de 1987, cuyo texto aparece en el anexo del presente Código.

Artículo 177.- Rendida la prueba conducente y si no se hubiere presentado oposición y previo el informe confidencial rendido en su caso, por la Junta Nacional de Bienestar Social, a que se refiere este Código, el Juez declarará haber lugar a la adopción. En caso de presentarse opoción, la que se tramitará como incidente, de acuerdo con lo dispuesto por el Código de procedimientos, el Juez atendiendo la conveniencia y seguridad del adoptado, declarará haber lugar o no a la adopción.

Artículo 178.- Contra la resolución del Juez, el interesado podrá interponer el recurso de reposición y subsidiariamente el de apelación, dentro del término de tres días, cuya tramitación y resolución se regirá de conformidad a lo prescrito en el Código de Procedimientos Civiles.

Artículo 179.- Obtenida la autorizacion judicial y otorgada la Escritura Pública correspondiente, procederá el interesado a la adopción ante el Registrador Civil, en un libro especial que se denominara "Registro de Adopción".

Artículo 180.- la inscripción de la adopción, además de las indicaciones comunes a toda incripcion, deberá contener:

1) Nombre, edad, apellidos, nacionalidad, estado civil, profesión u oficio y domicilio del adoptante o adoptantes y del adoptado;

2) Lugar donde se encuentra la incripción del nacimiento del adoptado; y,

3) Referencia a la resolución en que se autoriza la adopción. Si el adoptado ha tomado el o los apellidos del adoptante o de los adoptantes, se mencionara el hecho.

CAPITULO VII

DE LOS EFECTOS SIMPLE Y DE LA ADOPCION PLENA

Artículo 181.- La adopción no surtirá efectos entre el adoptante o adoptantes y el adoptado, ni respecto a terceros, sino hasta después de practicada su inscripción por el Registrador Civil respectivo.

Artículo 182.- El adoptante o adoptantes en el ejercicio de la patria potestad sobre el adoptado, deberán en la escritura de adopción a que se refiere el presente Código, hacer inventario de los bienes y deudas del adoptado; o, si carece de ello, se dejará constancia de tal hecho. La omisión de dicho requisito hará solidariamente responsable a los adoptantes de todo perjuicio que se irrogare al adoptado. Habiendo bienes deberán ser tasados judicialmente y el adoptante o adoptantes deberán constituir garantías suficientes para responder de los mismos. La cuantía y naturaleza de la caución será determinada por el Juez, oyendo a la persona de quien el presunto adoptado depende.

Artículo 183.- Los créditos que tenga el adoptado contra el adoptante, originados por la administración de sus bienes, se considerarán incluidos en el número cuatro del Artículo 2256 del Código Civil, y la fecha de su creación será la de inscripción de la adopción.

Artículo 184.- El adoptante o adoptantes podrán nombrarle guardador al adoptado, por testamento, de referencia a los padres. Sin embargo, el nombramiento no tendrá efecto sin antes de fallecer el testador, ha expirado la adopción. El adoptante será llamado a la guarda legítima del adoptado últimamente. El adoptado será llamado a la guarda legítima del adoptante inmediatamente después de los hijos de éste. Cesará la guarda legítima desempeñada por el adoptante o adoptado, si expira la adopción.

TITULO V

DE LA PATRIA POTESTAD (*)

CAPITULO I - DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

CAPITULO II - DE LA EXTINCION, SUSPENSION, Y PERDIDA DE LA PATRIA POTESTAD.

TITUTLO VI

DE LOS ALIMENTOS (*)

CAPITULO UNICO

TITULO VII

DE LA TERMINACION DEL MATRIMONIO (*)

CAPITULO I - DE LA DISOLUCION DEL MATRIMONIO

CAPITULO II - DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO

CAPITULO III - DE LA SEPARACION Y EL DIVORCIO

CAPITULO IV - DE LOS EFECTOS DE LA SEPRACION Y EL DIVORCIO

CAPITULO V - DE LAS SEGUNDAS Y ULTERIORES NUPCIAS

TITULO VIII

DE LA TUTELA (*)

CAPITULO I - DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

CAPITULO II - DE LA INHABILIDAD Y EXCUSAS PARA LA TUTELA

CAPITULO III - DEL EJERCICIO DE LA TUTELA

CAPITULO IV - DE LA RENDICION DE CUENTAS DE LA TUTELA

CAPITULO V - DE LA CURATELA

TITULO IX

DEL PARENTESCO (*)

CAPITULO UNICO

TITULO X

DE LAS DISPOSICIONES FINALES Y TRANSITORIAS (*)

CAPITULO UNICO

ANEXOS (*)

DECRETO N° 137-87

DECRETO N° 61-89

DECRETO N° 124-92

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RECOPILADO ABOGADO

JORGE FERNANDO MARTINEZ GABOUREL

OFICIAL DE CAPACITACION REGISTRO NACIONAL DE LAS PERSONAS HONDURAS


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