Enviado por almasg_22Esta Norma Internacional de Contabilidad reordenada sustituye a la aprobada originalmente por el Consejo del IASC en abril de 1989. Se presenta de acuerdo con la estructura de los párrafos adoptada en las Normas Internacionales de Contabilidad emitidas a partir de 1991. Aunque no se han efectuado cambios sustanciales sobre el texto original, se ha modificado en ciertos casos la terminología, con el fin de adaptarla a los usos actuales de la IASC, y se han puesto al día las referencias cruzadas con otras normas.
La parte normativa de este Pronunciamiento, que aparece en letra cursiva negrita, debe ser entendida en el contexto de las explicaciones y guías relativas a su aplicación, así como en consonancia con el Prólogo a las Normas Internacionales de Contabilidad. No se pretende que las Normas Internacionales de Contabilidad sean de aplicación en el caso de partidas no significativas (ver párrafo 12 del Prólogo).
l. La presente Norma es de aplicación
a los estados financieros principales, ya sean individuales o consolidados,
de cualquier empresa que los elabore y presente en la moneda correspondiente
a una economía hiperinflacionaria.
2. No resulta útil, en el seno de una economía hiperinflacionaria,
presentar los resultados de las operaciones y la situación financiera
en la moneda local, sin someterlos a un proceso de reexpresión. En este
tipo de economías, la unidad monetaria pierde poder de compra a un ritmo
tal, que resulta equívoca cualquier comparación entre las cifras
procedentes de transacciones y otros acontecimientos ocurridos en diferentes
momentos del tiempo, incluso dentro de un mismo periodo contable.
3. Este Pronunciamiento no establece una tasa absoluta para considerar que,
al sobrepasarla, surge el estado de hiperinflación. Es, por el contrario,
un problema de criterio juzgar cuándo se hace necesario reexpresar los
estados financieros de acuerdo con la presente Norma. El estado de hiperinflación
viene indicado por las características del entorno económico del
país, entre las cuales se incluyen, de forma no exhaustiva, las siguientes:
(a) la población en general prefiere conservar su riqueza en forma de activos no monetarios, o bien en una moneda extranjera relativamente estable; además, las cantidades de moneda local obtenidas son invertidas inmediatamente para mantener la capacidad adquisitiva de la misma;
(b) la población en general no toma en consideración las cantidades monetarias en términos de moneda local, sino que las ve en términos de otra moneda extranjera relativamente estable; los precios pueden establecerse en esta otra moneda;
(c) las ventas y compras a crédito tienen lugar a precios que compensan la pérdida de poder adquisitivo esperada durante el aplazamiento, incluso cuando el periodo es corto;
(d) las tasas de interés, salarios y precios se ligan a la evolución de un índice de precios; y
(e) la tasa acumulada de inflación en tres años se aproxima o sobrepasa el 100%.
4. Es preferible que todas las empresas que presentan información en la moneda de la misma economía hiperinflacionaria apliquen esta Norma desde la misma fecha. No obstante, la es aplicable a los estados financieros de cualquier empresa, desde el comienzo del periodo contable en el que se identifique la existencia de hiperinflación en el país en cuya moneda presenta la información.
La reexpresión de estados financieros
5. Los precios, ya sean generales o específicos, cambian en el tiempo como resultado de diversas fuerzas económicas y sociales. Las fuerzas específicas que actúan en el mercado de cada producto, tales como cambios en la oferta y demanda o los cambios tecnológicos, pueden causar incrementos o decrementos significativos en los precios individuales, independientemente de cómo se comporten los otros precios.
Además, las causas generales pueden dar como resultado un cambio en
el nivel general de precios y, por tanto, en el poder adquisitivo general de
la moneda.
6. En la mayoría de los países, los estados financieros se
preparan a partir del costo histórico contable, sin considerar ni los
niveles generales de precios ni los incrementos en los precios específicos
de los activos poseídos, aunque las propiedades, planta y equipo, así
como las inversiones a largo plazo pueden ser a veces objeto de revaluaciones.
No obstante, algunas empresas presentan sus estados financieros principales
basados en el método del costo corriente, reflejando así los efectos
de los cambios en los precios específicos de los activos poseídos.
7. En una economía hiperinflacionaria, los estados financieros, ya
estén confeccionados siguiendo el costo histórico o siguiendo
las bases del costo corriente, solamente resultan de utilidad si se encuentran
expresados en términos de unidades de medida corrientes a la fecha del
balance de situación general.
Por ello el presente Pronunciamiento es aplicable a los estados financieros
principales de las empresas que los elaboran y presentan en la moneda de una
economía hiperinflacionaria. No está permitida la presentación
de la información exigida en este Pronunciamiento como un suplemento
a los estados financieros sin reexpresar. Es más, se desaconseja la presentación
separada de los estados financieros antes de su reexpresión.
8. Los estados financieros de cualquier empresa, que presente información
en la moneda de una economía hiperinflacionaria, deben quedar establecidos
en términos de la unidad de medida corriente en la fecha de cierre del
balance, ya estén elaborados utilizando el método del costo histórico
o el del costo corriente.
Tanto las cifras comparativas correspondientes al periodo anterior, exigidas
por la NIC 1, Presentación de Estados Financieros, como cualquier otra
información referente a otros periodos precedentes, debe también
quedar establecida en términos de la unidad de medida corriente en la
fecha del balance.
9. Las pérdidas o ganancias por la posición monetaria neta,
deben incluirse en la ganancia neta, revelando esta información en partida
separada.
10. La reexpresión de estados financieros, de acuerdo con este Pronunciamiento,
requiere la aplicación de ciertos principios contables, así como
de los juicios necesarios para ponerlos en práctica. La aplicación
uniforme de tales principios y juicios, de un periodo a otro, es más
importante que la exactitud de las cifras que, como resultado de la reexpresión,
aparezcan en los estados financieros.
Estados financieros a costo histórico
Balance de situación general
11. Las cifras del balance de situación
general, no expresadas todavía en términos de la unidad de medida
corriente en la fecha del balance general, se reexpresarán aplicando
un índice general de precios.
12. Las partidas monetarias no serán reexpresadas puesto que ya se
encuentran expresadas en la unidad de medida corriente a la fecha del balance.
Son partidas monetarias el efectivo poseído y los saldos a recibir o
pagar en metálico.
13. Los activos y las obligaciones vinculadas, mediante acuerdos o convenios,
a cambios en los precios, tales como los bonos o préstamos indexados,
se ajustan en función del acuerdo o convenio para expresar el saldo pendiente
a la fecha del balance. Tales partidas se contabilizan, en el balance de situación
reexpresado, por su cuantía ajustada de esta manera.
14. Todos los demás activos y obligaciones son de carácter
no monetario. Algunas partidas no monetarias se llevan por sus valores corrientes
en la fecha del balance, tales como el valor neto realizable o el valor de mercado,
de forma que no es necesario reexpresarlas. Todos los demás activos y
pasivos habrán de ser reexpresados.
15. La mayoría de las partidas no monetarias se llevan al costo o
al costo menos la depreciación acumulada, y por tanto están expresadas
a valores corrientes en el momento de su adquisición. El costo reexpresado
de cada partida, o el costo menos la depreciación acumulada reexpresado
de la misma, se determinan aplicando al costo histórico y a la depreciación,
en su caso, la variación de un índice general de precios desde
la fecha de adquisición hasta la del balance a presentar.
Por tanto las partidas que contienen las propiedades, la planta y el equipo,
las inversiones, los inventarios de materias primas y mercancías, la
plusvalía comprada, las patentes, las marcas y otros activos similares,
serán objeto de reexpresión a partir de la fecha misma de su adquisición.
Los inventarios de producción en proceso y de productos terminados se
reexpresarán desde las fechas en que fueron incurridos los gastos de
compra y conversión que se encuentren acumulados en ellos.
16. Los registros detallados de las fechas de adquisición de los elementos
componentes de las propiedades, planta y equipo pueden no estar disponibles,
y en ocasiones tampoco es factible su estimación. En tales circunstancias
especiales puede ser necesario, para el primer periodo de aplicación
de esta Norma, utilizar una evaluación profesional independiente del
valor de tales partidas que sirva como base para su reexpresión.
17. Puede no estar disponible un índice general de precios referido
a los periodos para los que, según esta Norma, se requiere la reexpresión
de las propiedades, la planta y el equipo. En tales circunstancias especiales
puede ser necesario utilizar una estimación basada, por ejemplo, en los
movimientos de la tasa de cambio entre la moneda de los estados financieros
y una moneda extranjera relativamente estable.
18. Algunas partidas no monetarias se llevan según valores corrientes
en fechas distintas a la del balance o la adquisición; por ejemplo, esto
puede aparecer cuando los elementos componentes de las propiedades, planta y
equipo se han revaluado en una fecha previa. En tales casos, los valores en
libros se reexpresarán desde la fecha de la revaluación.
19. El importe reexpresado de una partida no monetaria es objeto de pérdida
por deterioro del valor, de acuerdo con la Norma Internacional de Contabilidad
que proceda en cada caso, cuando su cuantía exceda del importe recuperable
por el uso futuro de la partida (incluyendo su venta u otro tipo de desapropiación).
Por lo tanto, en tales casos, los saldos reexpresados de los elementos componentes
de las propiedades, planta y equipo, de la plusvalía comprada, de las
patentes y de las marcas serán reducidos hasta su importe recuperable,
los saldos reexpresados de los inventarios serán rebajados hasta su valor
realizable neto, y los saldos reexpresados de las inversiones poseídas
serán rebajados hasta su valor de mercado.
20. Una empresa participada, que se contabilice según el método
de la participación, puede presentar su información financiera
en la moneda de una economía hiperinflacionaria. Al objeto de calcular
la participación del inversionista en el patrimonio neto y en los resultados
de la participada, el balance y el estado de resultados de la misma serán
objeto de reexpresión, de acuerdo con lo establecido en esta Norma.
Cuando los estados financieros reexpresados de la empresa participada estén
en una moneda extranjera, se procederá a su conversión a las tasas
de cambio de la fecha de cierre del balance.
21. Usualmente, el impacto de la inflación queda reconocido en los
costos financieros de los préstamos. No es apropiado proceder simultáneamente
a reexpresar los gastos efectuados en las inversiones financiadas con préstamos
y, de forma simultánea, capitalizar aquella parte de los costos financieros
que compensa al prestamista por la inflación en el mismo periodo. Esta
parte de los costos financieros se reconoce como un gasto en el mismo periodo
en que se incurren los susodichos costos.
22. Una empresa puede adquirir activos por medio de un acuerdo que le permita
diferir los pagos, sin incurrir explícitamente cargo alguno por intereses.
Cuando no se pueda separar la cantidad implícita de intereses, tales
activos se reexpresarán utilizando las fechas de pago y no las de adquisición.
23. La NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de la Moneda
Extranjera, permite a la empresa incluir las diferencias de cambio en moneda
extranjera dentro del valor en libros de los activos, siempre que éstas
hayan aparecido tras una reciente e importante devaluación.
Tal práctica no es apropiada, para las empresas que presentan sus estados
financieros en la moneda de una economía hiperinflacionaria, cuando el
valor en libros del activo se haya reexpresado desde la fecha de su adquisición.
24. Al comienzo del primer periodo de aplicación de esta Norma, los
componentes del patrimonio neto, excepto las reservas procedentes de beneficios
retenidos y las plusvalías por revalorización de activos, se reexpresarán
aplicando un índice general de precios a las diferentes partidas, desde
la fechas en que fueron aportadas, o desde el momento en que surgieron por cualquier
otra vía.
Por su parte, cualquier plusvalía de revaluación surgida con
anterioridad se eliminará, y los importes de las reservas por beneficios
retenidos se determinarán, tomando como base el resto de las partidas,
ya reexpresadas, en el balance de situación general.
25. Al final del primer periodo de aplicación, así como en
los periodos subsiguientes, se reexpresarán todos los componentes del
patrimonio neto aplicando un índice general de precios a las partidas
desde el principio del periodo, o desde la fecha de aportación si es
posterior. Los movimientos habidos, durante el periodo, en el patrimonio neto
se presentan de acuerdo con la NIC 1, Presentación de Estados Financieros
Estado de resultados
26. La presente Norma exige que todas las partidas del estado de resultados vengan expresadas en la unidad monetaria corriente a la fecha del balance. Para ello, todos los importes necesitan ser reexpresados mediante la utilización de la variación experimentada por el índice general de precios, desde la fecha en que los gastos e ingresos fueron incurridos y recogidos en la contabilidad.
Pérdidas y ganancias por la posición monetaria neta
27. En un periodo de inflación, toda empresa que mantenga un exceso de activos monetarios sobre pasivos monetarios, perderá poder adquisitivo, y toda empresa que mantenga un exceso de pasivos monetarios sobre activos monetarios, ganará poder adquisitivo, siempre que tales partidas no se encuentren sujetas a un índice de precios.
Estas pérdidas o ganancias, por la posición monetaria neta, pueden
ser determinadas como la suma algebraica, esto es considerando el signo de las
cantidades, de todos los ajustes efectuados para la reexpresión de las
partidas correspondientes a los activos no monetarios, patrimonio neto, estado
de resultados y las correcciones de los activos y obligaciones indexados. Esta
pérdida o ganancia puede estimarse también aplicando el cambio
en el índice general de precios a la media ponderada, para el periodo,
de la diferencia entre activos y pasivos monetarios.
28. La pérdida o ganancia por la posición monetaria neta será
incluida en la ganancia neta del periodo. El ajuste efectuado en los activos
y obligaciones indexados, en aplicación del párrafo 13, se compensará
con la pérdida o ganancia en la posición monetaria neta.
Otras partidas del estado de resultados, tales como los ingresos y gastos financieros, así como las diferencias de cambio en moneda extranjera, relacionadas con los fondos prestados o tomados en préstamo, estarán también asociadas con la posición monetaria neta. Aunque tales partidas se suelen colocar por separado, puede ser útil agruparlas con las pérdidas o ganancias por la posición monetaria neta, a efectos de su presentación en la cuenta de resultados.
Estados financieros a costo corriente
Balance de situación general
29. Las partidas medidas a costo corriente no serán objeto de reexpresión, por estar ya medidas en términos de la unidad de medida corriente en la fecha de cierre del balance. Las demás partidas del balance se reexpresarán de acuerdo con lo establecido en los párrafos 11 a 25.
Estado de resultados
30. Generalmente, el estado de resultados a costo corriente muestra los costos corrientes de las partidas en el momento en que las transacciones y sucesos correspondientes ocurrieron. El costo de las ventas y la depreciación se registran según sus costos corrientes en el momento del consumo, las ventas y los otros gastos se registran por sus importes monetarios al ser llevados a cabo. Por ello todas estas partidas necesitan ser reexpresadas en términos de la unidad de medida corriente en la fecha de cierre del balance, y ello se hace aplicando las variaciones de un índice general de precios.
Pérdidas y ganancias por la posición monetaria neta
31. Las pérdidas y ganancias por la posición financiera neta se calculan y presentan de acuerdo a lo establecido en los párrafos 27 y 28.
No obstante, el estado de resultados a costo corriente puede llevar incluido un ajuste que refleje los efectos de los cambios en los precios sobre las partidas monetarias, de acuerdo con el párrafo 16 de la NIC 15, Información para Reflejar los Efectos de los Cambios en los Precios. Tal ajuste es parte integrante de las pérdidas o ganancias por la posición monetaria neta.
Impuesto sobre las ganancias
32. La reexpresión de los estados financieros de acuerdo con lo establecido en esta Norma, puede dar lugar a que surjan diferencias entre la ganancia contable y la fiscal, que determina el impuesto sobre las ganancias. Tales diferencias se tratan contablemente de acuerdo con la NIC 12, Impuesto sobre las Ganancias.
Estado de flujo de efectivo
33. Esta Norma exige que todas las partidas del estado de flujos de efectivo se reexpresen en términos de la unidad de medida corriente en la fecha de cierre del balance de situación.
Cifras de periodos anteriores
34. Las cifras correspondientes a las partidas para el periodo anterior, ya estén basadas en el método del costo histórico o del costo corriente, se reexpresarán aplicando un índice general de precios, de forma que los estados financieros comparativos resultantes se presenten en términos de la unidad de medida corriente en la fecha de terminación del periodo sobre el que se informa. Toda otra información que se ofrezca respecto a periodos anteriores se expresará también en términos de la unidad de medida corriente en la fecha de terminación del periodo sobre el que se informa.
Estados financieros consolidados
35. Una sociedad controladora que presente información en la moneda de una economía hiperinflacionaria puede tener subsidiarias que presenten también información en monedas de economías hiperinflacionarias.
Los estados financieros de tales subsidiarias necesitarán ser reexpresados,
mediante la aplicación de un índice general de precios correspondiente
al país en cuya moneda presentan la información, antes de incluirse
en los estados financieros consolidados a presentar por la controladora. Cuando
la subsidiaria es extranjera, sus estados financieros se convertirán
a las tasas de cambio de cierre. Los estados financieros de las subsidiarias,
que no presenten información en monedas de economías hiperinflacionarias,
se tratarán contablemente de acuerdo con lo establecido en la NIC 21,
Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de la Moneda Extranjera.
36. Si se consolidan estados financieros con fechas de referencia diferentes,
todas las partidas, sean o no monetarias, necesitarán ser reexpresadas
en la unidad de medida corriente a la fecha de los estados financieros consolidados.
Selección y uso de un índice general de precios
37. La reexpresión de los estados financieros, conforme a lo establecido en esta Norma, exige el uso de un índice general de precios que refleje los cambios en el poder adquisitivo general de la moneda. Es preferible que todas las empresas que presenten información en la moneda de una misma economía utilicen el mismo índice.
Economías que dejan de ser hiperinflacionarias
38. Cuando una economía deje de ser hiperinflacionaria y la empresa, por consiguiente, cese en la preparación y presentación de estados financieros elaborados conforme a lo establecido en esta Norma, debe tratar las cifras expresadas en la unidad de medida corriente al final del periodo previo, como base para los valores en libros de las partidas en sus estados financieros subsiguientes.
39. La siguiente información debe ser revelada en los estados financieros:
(a) el hecho de que los estados financieros, así como las cifras correspondientes para periodos anteriores, han sido reexpresadas para considerar los cambios en el poder adquisitivo general de la unidad monetaria de medida y que, como resultado, están expresados en términos de la unidad de medida corriente a la fecha de cierre del balance;
(b) si los estados financieros antes de la reexpresión estaban elaborados utilizando el método del costo histórico o el del costo corriente; y
(c) la identificación y valor del índice general de precios a la fecha de cierre del balance, así como el movimiento del mismo durante el periodo corriente y el anterior.
40. Esta Norma exige que se revele la información necesaria para dejar claras las bases del tratamiento de los efectos de la inflación en los estados financieros. Además, se ha de intentar suministrar la información necesaria para comprender estas bases y las cantidades resultantes.
Alma Soto
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