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Psicología del niño adoptado (Cuando decirle la verdad)

Enviado por panchocejas



  1. Problema
  2. Justificación
  3. Planteamiento del problema
  4. Hipótesis
  5. Objetivos
  6. Marco teórico
  7. Hijos adoptivos como hablarles de su origen
  8. Anexos
  9. Conclusión
  10. Bibliografía

1.- INTRODUCCION

Durante los últimos 100 años, la adopción ha pasado de ser una practica de asunto familiar, ha convertirse en un problema, medico y socio legal que ha desencadenado el interés de las diferentes disciplinas por desarrollar investigaciones respecto a sus practicantes (adoptantes), secuelas del niño víctima de maltrato y costos a nivel emocional, cognitivo y económico.

Inicialmente las fuerzas se concentraron hacia los niños abandonados por sus madres por problemas económicos, niños vagabundos e indigentes que no tenían un hogar, por lo cual se crearon reformatorios juveniles y orfanatos para estos niños con el fin de contribuir con su desarrollo moral;

De esta manera la preocupación no parecía tanto en el sufrimiento inmediato de los niños, sino mas bien, por impacto negativo a largo plazo que a nivel moral podría llevar a estos niños a no respetar la norma cundo fueran adultos.

Hay que tomar en cuenta además de que algunos de estos niños adoptados son consecuencia de secuestro o tráfico de niños, con diferentes características especialmente raciales, que fácilmente puede ser identificado por el entorno en que se desarrolla el niño.

Adoptar viene del latín adoptare (ad: a y optare: desear). Significa elegir, desear.

La adopción permite la posibilidad de formar una familia que no está sostenida en vínculos biológicos.

La adopción es un modo diferente de acceder a la maternidad y paternidad.

Se construye simbólicamente el lazo de filiación que tiene la misma trascendencia que en la reproducción natural. La adopción debe orientarse al bienestar y seguridad del niño.

A modo de introducción señalaremos que en la adopción intervienen: Progenitores: generalmente se habla de la mujer que entrega a su hijo. Casi siempre presentan dificultades sociales, económicas, psicológicas para hacerse cargo del niño.

Padres adoptantes: incluye parejas o personas solas que no pueden concebir, con dificultades para llegar a la paternidad biológica, y/o parejas que ya han tenido un hijo biológico y que luego no han podido concebir. En ambos casos se decide por el camino de la adopción. Habrá en cada uno de ellos un reconocimiento hacia una mujer y un hombre que han tenido la posibilidad de engendrar, de procrear.

Adopción, procedimiento legal que permite a un niño o niña convertirse en términos legales en el hijo o hija de otros padres, adoptivos, distintos de los naturales. La adopción era habitual en las antiguas Grecia y Roma, ya que permitía la continuación de la línea sucesoria de una familia en ausencia de herederos naturales. Así, por ejemplo, Cayo Julio César adoptó a Cayo Julio César Octavio Augusto, quien luego se convirtió en el primer emperador de Roma.

2.- PROBLEMA

Cuales son las consecuencias en el desarrollo emocional, que se manifiestan en los niños que han sido adoptados, por parte de sus padres u otros cuidadores, y cuales son las reacciones psicológicas que el niño puede arrastrar luego de conocer la verdad sobre su origen.

3.- JUSTIFICACION

Como sabemos la infancia es aquella etapa de la vida a partir de la cual se establecen las bases de la personalidad del individuo, gracias a la vivencia de una serie de experiencias que agilizan el desarrollo o por el contrario pueden producir un estancamiento del proceso en todos los niveles: cognitivo, afectivo, social, etc. de la vida del sujeto en desarrollo.

Por esta razón el presente trabajo esta dedicado a esta población, considerada de alto riesgo por sus características que la hacen aun vulnerable y la necesidad de constante protección por parte de los mayores que le rodean. Los niños en nuestra sociedad han sido desde siempre víctimas de abuso y maltrato por parte de sus padres y otros adultos cuidadores. Estudios realizados en el campo clínico han puesto en evidencia como los niños en adopción son un problema universal y complejo, que exige un esfuerzo conjunto de todas las disciplinas empezando por la psicología, ya que las consecuencias tienen un elevado costo en términos económicos y sobre todo humanos. Los niños en adopción suelen presentar déficit a nivel cognitivo, baja autoestima, serias dificultades para formar vínculos con otras personas y otros desajustes a nivel comportamiento y afectivo luego de conocer su origen, por este motivo hay que tomar en cuenta cuando y en que momento hay que decirle la verdad de su origen.

Es de gran importancia que como futuros psicólogos seamos concientes de la gravedad de la situación de los niños en adopción, así como de sus consecuencias emocionales y sociales a largo plazo, ya que los niños de hoy son los adultos del futuro. Por lo tanto una aproximación a este fenómeno nos permite entender quienes son estos niños, y sin en algún momento son víctimas y el costo emocional que tiene para estos, con el fin de implantar medidas preventivas en unión con otros profesionales, procurando evitar que se produzcan traumas psicológicos para no tener que paliar sus consecuencias.

4.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

¿Por qué a los niños adoptados hay que decirles la verdad de su origen, y si esta verdad los va a desarrollar como a cualquier otro niño, sin complejos ni traumas psicológicos que pueden afectar negativamente en su formación?

Objetivo: Que los padres adoptivos, a una edad adecuada, cuando el niño empieza a hacer preguntas, decirle la verdad sobre su origen.

Mostrar que "el silencio no es salud", sino todo lo contrario.

Comprobar que la comunicación fortalece los vínculos.

5.- HIPOTESIS.-

"Que el conocimiento de su verdadera identidad, sea el fundamento para que un niño adoptado pueda desarrollarse, emocional, psicológica y socialmente como cualquier otro niño"

¿Podrá un niño adoptado, luego de conocer la verdad de su origen desarrollarse como cualquier otro niño normal?

6.- OBJETIVOS.-

Demostrar que en la vida siempre es mejor encarar las situaciones con la verdad. Que al niño que se encuentra en formación no le afecte negativamente saber de su origen y después de conocer esta verdad no le afecte negativamente en su desarrollo, y más bien se desenvuelva como cualquier otro niño normal y que los vínculos con sus padres adoptivos se fortalezcan.

7.- MARCO TEORICO.-

Niño adoptivo: Niño abandonado o con progenitores que no pueden satisfacer sus necesidades para su desarrollo bio-psicosocial y con padres adoptantes que no lo gestaron.

Instituciones: Legalizan la entrega del niño, incluyendo los profesionales involucrados en el proceso de adopción: jueces, abogados, médicos pediatras, neonatólogos, obstetras, psicólogos, asistentes sociales, psicopedagogos.

La adopción aparece desde el Antiguo Testamento, la practicaron las culturas antiguas como forma de perpetuar la herencia y el patrimonio.

En nuestro país, en los últimos años, los tabúes, los prejuicios en relación a la adopción fueron disminuyendo, con una tendencia cada vez mayor hacia la legalidad.

Es delito inscribir como propio a un bebé que fue gestado por otros.

La adopción tiene sus especificidades que serán vividas según el contexto histórico – social - familiar en cada caso.

Enfocaremos esta temática desde el ínter disciplina, resaltando los aspectos clínico-pediátricos en adopción.

Cuando hablamos de adopción incluiremos a los progenitores como sujetos protagonistas del proceso adoptivo.

Diferenciaremos progenitura de paternidad: La progenitura está relacionada con la procreación, con la reproducción.

La paternidad tiene que ver con una función social. La familia cumple funciones de sostén, de placenta extrauterina y de socialización. Es transmisora de pautas sociales. Todo ser humano tiene derecho a desarrollarse, madurar en medio de personas que desplieguen la función materna-paterna y que ejerzan una maternidad o paternidad responsables.

La maternidad no se reduce solamente a la posibilidad reproductora, sino que están presentes los afectos, los deseos, los deberes, los derechos, los ideales.

En el deseo de maternidad lo que está en juego es el ser de madre; el hijo no es reconocido como otro diferente de ella misma.

En el deseo de hijo, se da un reconocimiento del hijo como sujeto, como persona dándole identidad; la podríamos homologar a una fecundación.

El deseo del hijo lo diferenciaremos de la decisión de criarlo: se puede desear un hijo y decidir la no continuación de la crianza.

Factores que influyen en la decisión de desprenderse del hijo:

Inmadurez afectiva.

Falta de sostén familiar.

Ausencia de la figura paterna.

Falta de espacio psíquico.

Ausencia de recursos económicos.

La progenitora a pesar de sus emociones, opta por darlo, para que ese niño reciba lo que ella registra que no le puede dar, independientemente del dolor y sufrimiento que le ocasiona el desligamiento.

Desligamiento responsable: Decisión que se realiza sin presión externa, como producto de un proceso de reflexión y no por desesperación. En cada situación se debe escuchar, respetar los deseos de la progenitora y entender cuál es el posicionamiento que cada una de las mujeres tienen ante la posibilidad de decidirse por el desligamiento como seres pensantes, con su propia posibilidad de diferenciar, de discriminar. Cada situación de desligamiento es particular, específica y única.

Porque adoptar un bebe: Las parejas que logran asumir la esterilidad, vivencian el encuentro con el hijo adoptivo como una situación de felicidad que desean compartir con la familia ampliada y amigos, en cambio las parejas que a causa de sus dificultades internas no han logrado superar la frustración que les produce el no poder concebir, temen comunicar la adopción y se preocupan por la reacción y aprobación de los demás.

Así como en un embarazo la futura mamá tiene su médico, su obstetra, sus análisis de control, su curso de parto sin temor, su lugar asistencial, la futura pareja adoptante también requiere de su lugar para recibir información, orientación, asistencia para la espera de una adopción sin temor, brindándole un espacio de atención y de cuidado.

Algunas situaciones en adopción

Si bien en cada caso se deberán hacer las evaluaciones particulares, pertinentes para esa familia, se describirán las situaciones de adopción más frecuentes.

Adopción temprana: La mayoría de las parejas prefieren en primer término esta posibilidad.

Adoptar un bebé pequeño, les permitirá comenzar a construir un vínculo temprano. Suponen que un niño gestado por una mujer que no desea ser su madre probablemente infligirá, durante los primeros días o semanas, después del nacimiento, carencias de todo tipo. Desean hacerse cargo cuanto antes de ese niño para poder, en la medida de lo posible, evitar o reparar daños.

Amamantar al bebé adoptivo: Algunas futuras mamás adoptantes se preguntan si amamantar o no al bebé. La decisión de amamantar que la madre adoptante tenga queda librada a sus propias necesidades y deseos en los cuales estará presente su propia historia. Junto a la función alimentaria saludable de la leche materna, está la posibilidad de la madre de gozar y de sentir placer de incorporar a su hijo a su seno, creándose un espacio de intimidad entre ambos.

Principios que sirven de base para estas pautas "Reconociendo que el niño, para el desarrollo pleno y armonioso de su personalidad debe crecer dentro de una familia, en una atmósfera de felicidad, amor y comprensión."Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas

3.1 Cualquier medida tomada para la protección de un niño debe ser orientada en benéfico de los más altos intereses y en la defensa de los derechos del niño.

3.2 Todos los niños tienen el derecho de crecer dentro de una familia.

3.3 La prioridad es que el niño sea cuidado por sus padres biológicos.

3.4 Los gobiernos y las sociedades se comprometen a ofrecer a las familias la posibilidad y el estímulo para que se encarguen del cuidado de sus propios hijos. Las políticas y programas se formularán con base en la equidad y la compasión. 3.5 Si un niño no puede ser atendido por su propia familia, la autoridad competente o la agencia autorizada debe considerar todas las alternativas para la atención permanente dentro de la familia extensa del niño.

3.6 La adopción del niño fuera de su propia familia debe ser considerada solo si no es posible la colocación o la adopción dentro de la familia extensa.

3.7 Cuando los padres biológicos y la familia extensa de origen del niño no cuentan con las condiciones que garanticen el desarrollo pleno y armonioso del niño, las autoridades competentes responsables del bienestar y la protección del niño deben buscar soluciones alternativas. El ofrecimiento de una familia substituta para el niño a través de la adopción o de una familia substituta a largo plazo, cuando las circunstancias así lo requieran, deben prevalecer sobre la institucionalización.

3.8 Los hogares substitutos como forma de bienestar infantil deben considerarse, si el niño requiere una alternativa durante un período temporal. Se debe planear contacto constante con la familia biológica con miras a que se de la posibilidad de que el niño se reúna nuevamente con su familia.

3.9 La atención en un hogar substituto, aunque temporal, si es necesario, puede continuar hasta que el niño llegue a la edad adulta. Esto se debe basar en una revisión periódica de la colocación y si no se puede lograr una solución permanente a largo plazo.

3.10 Será prioritaria la adopción de un niño dentro de su propio país. La adopción internacional puede ser considerada como una alternativa solamente si el niño no puede ser colocado en adopción en una familia de su país de origen.

3.11 La estabilidad, la continuidad y la permanencia de las relaciones promueven el crecimiento y el desarrollo del niño. Considerando que el periodo de la infancia y la adolescencia son de la mayor importancia para el desarrollo de la personalidad del niño, todos los procedimientos deben llevarse a cabo y las decisiones deben tomarse sin demoras innecesarias, ya que el niño requiere la oportunidad de establecer las relaciones de toda la vida con los modelos adultos que lo amen.

3.12 El niño, los padres biológicos, la familia adoptiva y la familia substituta tienen derecho a la confidencialidad. Las autoridades competentes, los organismos acreditados y las agencias de atención temporal tratarán los archivos de los casos como documentos clasificados. El acceso a los archivos por parte de cualquier tercero se realizará de acuerdo con las leyes del país correspondiente.

3.13 La adopción de niños no será fuente de ingresos financieros ni de ninguna otra forma de ganancia. El abuso, la venta el tráfico de niños recibirán el castigo de la ley.

3.14 En todos los procedimientos relacionados con la Atención de Familia Substituta y la Adopción, es importante que se mantengan las más altas normas éticas dentro de los principios aceptados.

3.15 Se ha instado a los Gobiernos para que accedan o ratifiquen la Convención de La Haya sobre la Protección de los Niños y la Cooperación con Respecto a la Adopción Internacional.

Estas pautas están en consonancia con las disposiciones de esta convención. Los padres que decidan renunciar a un hijo para colocarlo en adopción, deberán recibir la ayuda necesaria para comprender todas las implicaciones de su decisión y para que sean conscientes de:

a) Que la adopción en la mayoría de los casos significa el rompimiento con todos los vínculos legales, sociales y personales con el niño.

b) Que su hijo puede ser colocado en adopción dentro del país o en el exterior. Además, la adopción internacional implica que el niño será trasladado a otro país.

c) Que las adopciones abiertas son una práctica en ciertos países receptores y que existe la posibilidad de contacto futuro, que puede ser iniciado por el niño o por ellos mismos. Los padres que decidan renunciar a un hijo para colocarlo en adopción, deberán recibir la ayuda necesaria para comprender todas las implicaciones de su decisión y para que sean conscientes de: Cuando cree que es necesario decirle la verdad

¿Qué es lo más importante en esta situación?

¿Qué derecho inexcusable tiene el hijo adoptado?

¿Cómo se desarrolla la adaptación del niño adoptado a su nueva familia?

En función de la edad en la que el niño es adoptado,

¿Qué aspectos hay que tener en cuenta?

¿Qué sentimientos suelen estar muy presentes en el niño adoptado?

¿Qué implica adoptar un niño con necesidades especiales?

¿Qué es lo más importante en esta situación?

Lo más importante es que, Uds., los padres, acepten y asuman desde principio una realidad: que son una familia adoptiva para ese niño, y que esto, pese a sus buenas intenciones y deseos, no lo van a poder cambiar. El niño debe ser aceptado por su familia adoptiva tal y como es, procurando no anteponer para él expectativas propias, para nada reales, respecto a la realidad de ese niño. Sean realistas en este sentido, pues la educación que reciba ese niño y el entorno en el que crezca, sólo podrán modificar en él, aquello para lo que su hijo, esté genéticamente predispuesto, aunque sí supondrán algo realmente importante en el desarrollo de su personalidad.

La adopción es, para estos niños, parte de lo que son; pensarán en ella, y sin remedio, durante toda su vida. Será fundamental, para ambas partes, que Vds. ayuden a su hijo a expresar lo que siente y piensa, a conversar de forma natural sobre el tema. La comunicación, la expresión, es siempre fundamental para que el vínculo se fortalezca, y en este caso no es excepción. Intenten mantener una actitud de escucha y comprensión, para que el niño les vaya confiando sus emociones sin temor; sea Ud. también sincero con él, de este modo él aprenderá a serlo con Ud. y los vínculos de afecto se irán fortaleciendo.

Sea cual sea la edad del niño adoptado, es conveniente permitirle que lleve consigo objetos personales de su pasado, conocidos por él; él necesita ese nexo, ese punto de partida conocido, para poder iniciar su nuevo camino.Los padres adoptivos deberán enfrentarse a cuestiones, bastante más complejas, que las que han de superar los padres biológicos. Al igual que cualquier otro padre biológico, un día pueden sentirse orgullosos y al otro "vencidos", pero lo más importante es que si Uds. aceptan sus propias limitaciones y la de sus hijos, se sentirán "verdaderos padres" de sus hijos.Deberán aceptar su derecho a saber todo cuanto sea posible sobre su adopción, y su historia de vida anterior.

El contarle las circunstancias exactas de su adopción, le ayudarán a disipar sus fantasías de culpabilidad (el pensar: "fui malo", o "algún problema debía tener o causar para que mis padres me dieran",...) sobre el tema.Si intentan ocultárselo, algún día cuando lo descubra (y tengan la seguridad de que será así), se sentirá engañado y traicionado, y quizás será mucho más difícil reparar ese daño que el de las circunstancias que envuelven a una adopción; podrá quedar, pues, perjudicada la relación. Es importante contestar a sus preguntas, aunque Uds. mismos pueden también tener escasa información al respecto; pero lo que sepan, no duden en compartirlo. Uds. como padres, deben ayudarle a asimilar y a aceptar esa historia, siempre, claro está, adaptando los detalles a la edad del niño y a su madurez.-

Es conveniente utilizar la palabra "adopción" de forma natural y en un sentido positivo, para que:el niño se vaya acostumbrando a oírla y conocerlay Uds., a hablar de ello sin incomodarse.- Procuren utilizarla cuando se sientan física y, sobre todo, emocionalmente próximos a su hijo (en el momento del baño, al sostenerle en brazos,...).Busque el momento "afectivo" adecuado, según la edad del niño.Los padres de un niño adoptado se preguntan si deben decirle al niño que él o ella es adoptado y cómo y cuándo deben de hacerlo. Ellos también desean saber si existen problemas especiales para su hijo.

Los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan que sean los padres los que le informen al niño acerca de la adopción. Muchos expertos opinan que se le debe de informar al niño cuando es pequeño. Este enfoque le da al niño, a una edad temprana, la oportunidad de poder aceptar la idea e integrarse al concepto de haber sido "adoptado". Otros expertos creen que el hacerle esta revelación al niño a una edad muy temprana puede confundirlo, ya que éste no puede entender el evento. Estos expertos recomiendan que se espere hasta que el niño sea mayor.

En ambos casos, los niños deben de enterarse de su adopción de boca de sus padres adoptivos. Esto ayuda a que el mensaje de la adopción sea positivo y permite que el niño confíe en sus padres. Si el niño se entera de la adopción, intencional o accidentalmente, de boca de otra persona que no sea uno de sus padres, el niño puede sentir ira y desconfianza hacia sus padres, y puede ver la adopción como mala o vergonzosa, ya que se mantuvo en secreto.Los niños adoptados querrán hablar acerca de su adopción y los padres deben de estimular este proceso. En las librerías hay excelentes libros de cuentos que pueden ayudar a los padres a explicarle al niño acerca de su adopción.Los niños reaccionan de manera diferente al enterarse de que son adoptados.

Sus emociones y reacciones dependen de su edad y de su nivel de madurez. El niño puede negarse a aceptar que fue adoptado y puede crear fantasías acerca de la adopción. Frecuentemente, los niños adoptados se aferran a la creencia de que los dieron porque eran malos o pueden creer que fueron secuestrados. Si los padres hablan con franqueza acerca de la adopción y la presentan de manera positiva, es menos probable que se desarrollen estas preocupaciones.Todos los adolescentes pasan por una etapa de lucha por su identidad, preguntándose a sí mismos cómo ellos encajan con su familia, con sus compañeros y con el resto del mundo.

Es razonable que el adolescente adoptado tenga un marcado interés en sus padres naturales durante esta etapa. Esta curiosidad expresada es común y no quiere decir que él o ella estén rechazando a los padres adoptivos. Algunos adolescentes pueden desear conocer la identidad de sus padres naturales. Los padres adoptivos pueden responderle al adolescente dejándole saber que es correcto y natural tener ese deseo. A los adolescentes que preguntan generalmente se les debe dar, con tacto y mediante una conversación dándole apoyo, la información sobre su familia natural.

El niño adoptado puede desarrollar problemas emocionales y de comportamiento. Estos problemas pueden ser resultado, o no, de las inseguridades y asuntos relacionadas con el haber sido adoptado. Si los padres tienen inquietudes, ellos deben de buscar ayuda profesional. Un psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar al niño y a los padres adoptivos a determinar si se necesita o no ayuda.

HIJOS ADOPTIVOS COMO HABLARLES DE SU ORIGEN

El relato será singular y propio de cada familia; no hay recetas válidas para todos. Eso sí: los efectos que produzca la historia en el niño dependerán del cómo y del cuándo sea revelada.Antes, la adopción era vista como una decisión con consecuencias misteriosas y oscuras, por eso era algo que debía ser ocultado, disfrazado. Era un tiempo en el que mentirles a los niños gozaba de cierta impunidad (total, no entienden... son chicos y no se dan cuenta... Si no saben no sufren).

¿Por qué mentimos?La psicopedagogía, de la mano de la psicología y la pediatría, empieza a redefinir qué cosa es la mente del chico, qué necesita, qué le hace bien... Las revistas especializadas, la televisión, los libros que difunden estos temas hacen el resto y ya nadie es inocente. ¡Cuando a un chico se le miente, él de algún modo lo sabe!. Por lo general, los adultos no mentimos para el bien del hijo sino porque tenemos dificultades para enfrentar temas que nos resultan incomprensibles, como la muerte, o dolorosos, porque exhiben aspectos de nosotros mismos que no nos gustan o que nos muestran frágiles o con fallas. No poder "hacer" hijos es una falla del cuerpo, y en este reconocimiento hay una gran dosis de frustración, de dolor, de celos y de envidia por todos aquellos que, sin proponérselo, sí pueden.

En otra época, frente a la proximidad de una adopción, la pareja simulaba un embarazo o inventaba un largo viaje del cual volvía con un hermoso bebé en brazos. La imposibilidad de dar a luz implicaba perder aquella condición que la sociedad determinaba como irrenunciable: madre y mujer eran casi sinónimos. En tanto, para el hombre, implicaba perder su potencia y su hombría y, sobre todo, no trascender con su apellido.No hay un único modelo de familia.

En ciertas culturas, ser madre es el mandato máximo de ser mujer. Se la ubica en un espacio cerrado y en un reino, el del hogar.Sin embargo, es difícil llegar a reconocer que la familia es en sí misma una creación cultural, que puede o no estar basada en lazos biológicos. "La adopción es precisamente la posibilidad de formar una familia asentada no en la biología sino en la cultura." Es importante que los padres adoptivos puedan pensar y cuestionar sus miedos, sus prejuicios y mitos acerca de la adopción y' del modo en que se concibe al hijo adoptado en la cultura.

Los equipos interdisciplinarios que trabajan sobre este tema brindan orientación y tranquilidad a la pareja y, por supuesto, también los grupos que se organizan convocados por la misma experiencia. "La gente llega con una idea muy fantasiosa de lo que es la adopción y en ese momento, por lo menos un 80 por ciento asegura que jamás le dirá a su hijo que es adoptado". Pero a medida que se avanza en el proceso, esta idea va cambiando. Desde el momento en que llega la pareja solicitando ser padres adoptivos entra a una evaluación en la que paralelamente se le capacita en torno a una serie de mas que tienen que ver con su futura relación con el niño.

En la Defensoria de la Niñez y Adolescencia este trabajo, también es reforzado con talleres de padres, donde son ellos quienes comparten sus experiencias. "Así, poco a poco, la gente entiende que no es justo que toda la familia y amigos conozcan la realidad y él no y que actuar con la verdad es lo único que evita la crisis de confianza que habría en caso de que el niño descubra su origen por otras personas y no a través de sus padres".

Aunque no existen recetas para el cómo ni el cuándo de esta revelación, la profesional es partidaria de dar a conocer el origen desde el primer momento, aún antes de que sepa hablar. "Los niños comprenden mucho más de lo que se imagina por lo que se le pueden enviar mensajes cariñosos que lo orienten, como amo el día que llegaste a nosotros, el día en que te encontré... ello va a facilitar el momento en que deba darse una explicación más clara y concreta. Hay que estar preparados, porque independiente de lo que uno quiera, los niños pueden inquirirlo en cualquier instante".

También hay que considerar que la noción de identidad se inscribe de diferentes modos cuando se es niño, púber, adolescente. No es lo mismo, no da igual conocer nuestra identidad a los dos, a los seis, a los diez ni a los doce.A veces, los padres plantean que quieren esperar a que el hijo sea más grande y pueda entender.

Lo que sucede finalmente es que esta espera dura meses, años y nunca llega el momento ideal. Hay mucho miedo a que la verdad lastime, hiera y, sobre todo, separe. Sin pensar que el hecho de ser negado en su verdadero origen hace sumamente frágil al niño; reparar esto es un modo de devolverle toda su fuerza y su orgullo de estar en el mundo. No siempre es bueno contar todo lo que uno sabe. Es fundamental cuidar el acceso a la información, cuidar al niño que recibe esa información. Construir un relato no supone necesariamente hacer uso de todo lo que sabemos acerca de la familia biológica del niño. Como en tantas otras cosas, solemos pasar de aquella mujer que llenaba el vestido de almohadones, e inventaba un parto con lujo de detalles, a la consigna "hay que contar la verdad':

Hay padres adoptivos que prefieren hablar sólo cuando el niño pregunte. Ahora bien, ¿y si no pregunta? ¿Si percibe que de "eso los padres prefieren no hablar"? ¿Esperar a que interrogue acerca de su nacimiento no será un modo de no tomar las riendas del asunto? A veces pensamos que es bueno buscar ejemplos, usar personajes de la tele o situaciones familiares o escolares para explicar el tema. Siempre hay algún nacimiento, alguna intervención quirúrgica o, incluso, algún recién llegado. Sin embargo, los chicos no siempre están en condiciones de asociar su propia condición con un ejemplo que, en vez de clarificar, confunde.Cuando los chicos conocen su origen en la adolescencia suelen reprocharles profundamente a los padres ese ocultamiento.Expertos dicen "la información sobre el origen reclama cierto grado de independencia respecto a otros episodios de la vida, demanda intimidad... debido a la importancia del tema. La presencia de ambos padres es ideal en el momento de la información. Nos obstante, la experiencia nos muestra que habitualmente es la madre la que encuentra la circunstancia oportuna para hacerlo, de acuerdo con lo que ella siente como sintonía con su hijo en ese preciso instante. El padre, entonces, se incorpora al llegar a su casa.Fortalecer el vínculo

Como siempre, y desde nuestra condición de seres humanos con baches y agujeritos, hacemos lo que podemos, cuándo y cómo podemos con respecto a dar esta información a nuestro hijo ya otras tantas cosas.Desde que supieron que iban a renunciar a los tratamientos, Juan y Graciela fueron armando un álbum de fotos de la casa antes y después de la adopción. Los abuelos con el moisés recién bordado; ellos en el momento de ir a buscar a su hijo; el primer baño... y así de cada uno de los episodios del comienzo de su vida juntos. Desde el primer día hablaron con Germán de lo felices que eran cuando él llegó a esa casa para ser hijo.

Seguramente, los chicos adoptados atravesarán momentos de ira y sufrimiento y los padres adoptantes tratarán de acompañarlos en la elaboración que ellos hagan de su situación original. "Saber que hay otra mamá que lo concibió lleva al niño a preguntarse qué pudo haber hecho para que ella lo abandonara. Esa idea naturalmente golpea al niño, pero si los padres están bien preparados van a estar abiertos para apoyar y acoger a su hijo en esta pena"

También hay que considerar que las preguntas del hijo adoptivo no buscan la respuesta justa sino que intentan confirmar que el otro está dispuesto a contestar lo que puede, lo que sabe; que el otro es confiable y va a escuchar, a tolerar las incertidumbres e inquietudes que aparecen. Ese reconocimiento fortalece los vínculos entre padres e hijos.

Más allá de lo biológicoAsumir y ejercer la paternidad o maternidad es tomar conciencia de un proceso, un rol a construir, una función que cada uno despliega en forma singular y que no se reduce a un hecho biológico.La capacidad de procrear en sí misma, por sí sola, no nos hace padres, del mismo modo que lo que enferma no es ser hijo adoptivo sino los secretos y el modo de manejar la información acerca del origen y la diferencia con "los otros".

El primer acto de la madre biológica no fue abandonar sino dar a luz, cuidar, dar vida. Cuando llega la hora de relatar la historia, algunos padres cuentan haberse sentido "como antes de rendir examen". Para ellos, ese momento implica revivir todo lo que pasaron desde que pensaron o decidieron tener un hijo, sobre todo, la frustración por no haber podido engendrarlo. Inquietudes de los papás adoptivosLa pregunta acerca de brindar la información o no, por parte de los papás adoptivos hacia el niño adoptado...La pregunta acerca de brindar la información o no, por parte de los papás adoptivos hacia el niño adoptado, sobre sus orígenes, siempre retorna como problemática. Sobre todo, cuando el niño adoptado es tan pequeño que resulta tentador obviar el tema de la adopción, alegando que todavía no entiende.

Para comprender la estructura psíquica de cualquier persona, debemos tener en cuenta que lo que no se procesa y elabora, decidiendo silenciarlo voluntariamente, retorna siempre en forma distorsionada, afectando el sano equilibrio psíquico. Así es que el poner las cosas sobre la mesa es la mejor solución.La idea de no informar hasta que el niño pregunte, suponiendo que aun no esta preparado, es una trama que dilata lo inevitable. Es conveniente comenzar a conversar gradualmente. De hecho, siempre hay modos para introducir el tema: el nacimiento de un bebe conocido, la adopción de un famoso de televisión, los juegos con muñecos, los animales que crían cachorros ajenos, etc.

Luego es esperable que surjan preguntas para chequear la información, a medida que el niño la vaya pudiendo incorporar.Cuanto mayor sea elaborado el pasado y más dialogable sea el tema de la adopción, tratado en forma natural lo más tempranamente posible, el pequeño dará una vuelta de hoja al tema, para centrarse en sus logros actuales.Otro punto importante que se suma es el de los prejuicios sociales contra los que los papás deben luchar (desconfianza en la autenticidad del amor al hijo adoptivo, comparativamente con el biológico; el uso de la adopción como argumento para explicar cualquier desajuste familiar, etc.)

Los propios papás, sin ir más lejos, tienen prejuicios para encarar su rol con plenitud: temor a la desautorización del hijo cuando es necesario poner un límite, culpa por tener sentimientos negativos por momentos como cualquier padre, etc.El placer de ver crecer tanto a un hijo biológico o adoptivo, vale el esfuerzo por acompañarlo en lo que le toque transitar según las circunstancias que la vida planteó como desafíos. Desafío que se nos presenta diferente a cada uno pero ineludiblemente a todos. Es decir, tanto para papás biológicos como adoptivos.Es fundamental nombrar, pronunciar la palabra adopción desde que el niño nace y evitar siempre el ocultamiento.

El mejor modo de contarle a un hijo que es adoptado es haciendo que la palabra adopción forme parte del lenguaje cotidiano. Es vital quitarle su peso negativo, ya que no es algo de lo cual avergonzarse.Con frecuencia, los chicos preguntan: ¿Qué es ser adoptado? Una respuesta adecuada es decirles que ser adoptado es ser un hijo igual que los demás pero con una historia que empieza antes de encontrarse con su mamá y su papá.En cierta forma, también cuando se adopta un hijo se vive un embarazo. Toda adopción conlleva una espera que resulta larga, llena de esperanzas y temores, dudas, ansiedades, expectativas e ilusiones que le van dando forma al niño, lo van imaginando aun antes de conocerlo. Es un tiempo de gestación durante el cual el futuro hijo va ocupando un lugar y, cuando se produce el primer encuentro con sus padres, se abre también la necesidad de ir conociéndose y descubriéndose. Construirte una historia Historiar es insertar hechos, acontecimientos, situaciones en una trama, hilarlos y formar el tejido de una historia. Esto resulta fundamental para los hijos y los padres y no sólo en las familias con hijos adoptados. Podría decirse que uno de los objetivos del relato de los padres hacia su hijo adoptivo es construirle una historia.Una historia da sentido y da respuesta a los interrogantes que todo chico tiene. Para armarla podemos recurrir a fotos, dibujos, cuentos, canciones.

Un ejemplo puede ser la confección de un álbum con fotos, no sólo del después de la adopción sino también del antes, con fotos del lugar en el que los padres conocieron a su hijo.Ante la falta de fotos, podemos recurrir a dibujos que permitan construir la historia e imaginar acerca de lo que se sabe. Todo esto le permitirá al niño dar testimonio de su nacimiento, lo que implica sentirse valorado, querido, cuidado, y sabemos que esto es decisivo en su vida. Por otra parte, hay que recordar que toda familia incluso aquellas con hijos biológicos siempre tiene algo para construir, en ellas también hay vínculos que se van armando progresivamente.Es importante todo aquello que permita llenar las lagunas y las sombras de la memoria.

Casi todas las historias de adopción a pesar de las diferencias suelen comentarle al hijo cómo lo fueron a buscar y dónde estaba, y explicarle que había nacido en tal o cual región, también que estuvo dentro del vientre de una señora que lo hizo junto con un señor. Ella lo cuidó mientras estaba allí, sin haber nacido. Pero como esa señora después no podía cuidarlo, tuvo que dejarlo para que otras personas lo ayudaran a crecer. Mientras tanto, papá y mamá estaban tristes porque no podían hacer un hijito. Eso es algo que a veces les ocurre a las personas grandes. Entonces les avisaron que había un bebé que estaba esperando un papá y una mamá. Ellos fueron a buscarlo..., y allí lo encontraron a él que era muy chiquito y que tenía ojos grandes y manitas chiquititas... Desde entonces él es el hijo de esa familia".Para recordar* Cuando a un chico se le miente, él de algún modo lo sabe.*

Lo que enferma no es ser hijo adoptivo sino los secretos y el modo de manejar la información acerca del origen.* Ignorar lo que otros saben acerca de nosotros no ahorra sufrimiento, lo causa.* Es fundamental nombrar, pronunciar la palabra adopción desde que el niño nace, y evitar el ocultamiento.* El mejor modo de contarle a un hijo que es adoptado es haciendo que la palabra adopción forme parte del lenguaje cotidiano.*

El modo en que se revele la información y quién la revele tiene efectos para la salud mental de los hijos.Hay mucho miedo a que la verdad lastime, hiera y, sobre todo, separe.¿Cómo se desarrolla la adaptación del niño a su nueva familia?Un niño adoptado pasa por diferentes fases en ese proceso de adaptación, pero éstas siempre serán las mismas en todos los casos; lo que variará es la duración de éstas (más breves cuanto más pequeño es el niño) y la facilidad en la adaptación (mayor también cuanto más pequeño), en función de la edad del niño. Estas fases suelen ser:- una fase inicial de angustia, en la que pueden ser frecuentes los llantos, el nerviosismo, el mal dormir, e incluso puede resentirse el apetito. En esta fase, el niño muestra rabia y dolor por el abandono.

Para ayudarle a asimilar todo esto, es conveniente ofrecerle mucho contacto físico (abrazos y caricias, demostraciones de afecto), que le hagan sentirse seguro y querido en esa, su nueva casa.- una fase de adaptación, de conocerse mutuamente. Irá probando los límites de lo que puede y no hacer, de lo que puede esperar y recibir de las otras personas,... También habrá largos períodos de llanto, y predominará la ansiedad por ambas partes. Sobretodo, no olvide, en ningún momento, que estas conductas no son algo personal contra Vd., sino consecuencia de su situación anterior.

Con suave firmeza, habrá que irle marcando esos límites, que él tanto necesita, aunque aparentemente, se le esté contrariando. En función de la edad en que el niño es adoptado ¿Qué aspectos hay que tener en cuenta?Si se trata de un bebé que todavía no habla, los recuerdos de sus experiencias anteriores al momento de la adopción han quedado grabadas en su cuerpo sensitivo, en su mundo de sensaciones, y forma ya parte de su historia personal, a un nivel muy profundo. Cuando el niño ya se ha iniciado en el lenguaje, ya hay recuerdos en su memoria.

Entre los 2 y los 5 años, es muy conveniente ir hablando abiertamente sobre la adopción y sobre la historia de su adopción:- explicarle que él o ella nacieron y, luego, fueron adoptados, ya que en la fantasía de algunos niños puede estar el hecho de que al haber sido adoptados, que ellos no han nacido.- describirle cómo era cuando le vieron por primera vez: aspecto, rasgos, ropa, emociones que sintieron al verle/a, al cogerle/a en brazos,... el viaje a casa.- destacar lo excepcional de su llegada a casa: cómo fue, quiénes les esperaban para recibirles, cómo era su habitación, sus cosas,...Enseñarle fotos de ese día.No confundir al niño respecto al día en que fue adoptado y el que es su día de cumpleaños, se han de mantener diferenciados.En base a todo ello, irán creando su propia identidad y hay que ayudarles a que lo hagan.

Entre los 5 y los 11 años, son muchas las experiencias y los recuerdos que han dejado huella en él. Gran parte de la rabia y el dolor sentido por la/s pérdida/s y la/s separación/es, irán dirigidas hacia los padres adoptivos. La adopción de niños de esta edad, sí hace conveniente el apoyo de un profesional de la psicología durante las primeras fases de adaptación.En esos primeros años escolares, ellos mismos se sienten distintos a sus compañeros, aunque quizás aún no entienden muy bien por qué.En este período, ya escolar, el niño adoptado puede oír comentarios de sus compañeros que le pueden resultar dolorosos. Escuchen lo que les cuente al respecto, y sean sincero con él.

La adopción de un adolescente es poco frecuente y hace preciso soporte profesional, tanto a la familia como al chico/a, por la complejidad que puede devenir de la nueva situación sumada a la especial etapa de crisis que supone la adolescencia. Su crisis natural de identidad será más profunda que en un niño no adoptado.La adaptación por ambas partes será muy difícil. En esta etapa se juntará el intento de crear una nueva relación con Vds. y la necesidad, propia del adolescente, de irse separando para convertirse en un individuo independiente.

Aunque Vds. le hayan demostrado su amor infinitas veces, ellos seguirán cuestionándose (por su condición) si son dignos de ser queridos por Vds.El proceso puede ser largo y lento.¿Qué sentimientos suelen estar muy presentes en el niño adoptado?- El miedo a ser nuevamente abandonado por su nueva familia, como hicieron sus padres biológicos.- La desconfianza hacia los adultos (que les han abandonado, defraudado,...). Habrá que volver a ganar su confianza y, sobre todo con mucho amor y paciencia, pues el niño le pondrá a prueba todo lo que pueda para ver si ustedes realmente le importan.

Es en esos momentos límite, donde Vds. no le pueden fallar, y deben seguir mostrándole su amor incondicional; ello no significa aprobar todas sus conductas, sino ratificar su amor hacia él aún cuando éstas sean inapropiadas. - El sentimiento de que nada perdura, de inseguridad ante todo, pues no conocen la estabilidad. Las situaciones de separación, pérdida y abandono que, indudablemente, se repetirán en mayor o menor grado, a lo largo de su vida, serán especialmente mal vividas por el niño adoptado. Se mostrará especialmente sensible y reacio a iniciar relaciones basadas en la confianza, hasta sus experiencias le vayan demostrando lo contrario.¿Qué implica el adoptar un niño con necesidades especiales?La situación se hace todavía más compleja. Sepa que necesitará dedicarle más tiempo y energías.

Estos niños necesitan de forma especial, familias estables y estructuradas, que sean muy realistas con sus expectativas, y capaces de aceptar las limitaciones de estos niños.Procure conocer e informarse al máximo sobre el problema especial que sufre el niño; así, podrá ayudarle más y mejor, pues podrá entender más su situación.Cuando los padres adoptan un niño, no es imprescindible acudir al psicólogo, pero podrá ayudarles mucho si no pueden hacerlo solos, sobretodo cuanto mayor sea el niño que adopten.

Acudir a asociaciones y grupos de apoyo de padres en la misma situación, puede también servirles de ayuda.Cuando sabe la verdad, será prudente apoyarlo en la búsqueda su sus padres biológicos.-Criarlo como propio pero dejarle saber la verdad de su origen. El amor es la clave para el desarrollo pleno de cualquier ser humano, es cierto que un niño que haya sufrido en sus primeros años tal vez requerirá mayor dedicación y que, lamentablemente, en otros casos pese a brindarle amor no responderá; pero eso puede pasar aun con los hijos biológicos.

La confianza en sus padres es fundamental para un niño, si estos le han mentido respecto a su origen, cuando alguien más le cuente la verdad, (y eso sucederá tarde o temprano), el impacto emocional puede ser devastador para él, llevándolo a dudar del cariño de sus padres y a sentir un gran enojo con ellos.En el plano legal, un niño adoptado tiene los mismos derechos que los hijos biológicos, pero se suma a estos el derecho a conocer su origen, no tiene sentido inventar una gran mentira alrededor de su nacimiento pues la ley le garantiza que al cumplir los 18 años lo conozca.

Puesto que la adopción es un acto de amor, no hay porque ocultarla, un niño adoptado es un niño amado y no hay que hacerle sentir que es algo de que avergonzarse.El tema de cuando y como decírselo, variará de acuerdo a la edad y grado de entendimiento del niño, pero se puede hacer referencia a la adopción en forma casual desde que sea muy pequeño, recalcando siempre la felicidad que les tienen lleven a odiarlos, sino recalcar con cuanto amor lo recibieron sus nuevos padres y cuanta felicidad él les produjo tenerlo en la familia.Si con los años el niño o adolescente decide buscar a sus padres biológicos, los padres adoptivos no deben sentirse rechazados o pensar que fallaron, los sicólogos explican que muchos niños adoptados sienten como si les faltara un pedazo, y eso tiene que ver con la necesidad de todo ser humano de conocer sus raíces, para entenderse mejor a sí mismo.Lo mejor en esta situación es apoyarlos, aun cuando tal vez sea conveniente demorar la búsqueda hasta que estén maduros emocionalmente para enfrentarse a su pasado, y estar a su lado para contenerlos en caso de que no encuentren lo que esperaban.

Anexos:

LEGISLACION BOLIVIANA SOBRE LA ADOPCION

Código del Menor Niño, Niña y Adolescente.-

Art. 57.- Concepto.- La adopción es una institución jurídica mediante la cual se atribuye calidad de hijo del adoptante al que lo es naturalmente de otras personas.Esta institución se establece en función del interés superior del adoptado y es irrevocable.

Art. 59.- Vínculos.- Los vínculos del adoptado con la familia de origen quedan extinguidos, salvo los impedimentos matrimoniales por razón de consanguinidad.La muerte de los adoptantes no restablece los vínculos ni la autoridad de los padres biológicos.

Art. 63.- Concesión de la adopción.- La solamente será concedida por el Juez de la Niñez y Adolescencia mediante sentencia, cuando se comprueben verdaderos beneficios para el adoptado y se funde en motivos legítimos.

Art. 79.- Se entiende por adopción nacional, cuando los adoptantes tienen nacionalidad boliviana y residen en el país o, siendo extranjeros tienen residencia permanente en el territorio nacional por más de dos años y los adoptados son bolivianos de origen.

Art. 84.- Adopción internacional.- Son los casos en los cuales los solicitantes son de nacionalidad extrajera y residen en el exterior, o siendo de nacionalidad boliviana, tienen domicilio o residencia habitual fuera del país y el sujeto de la adopción es de nacionalidad boliviana, radicado en el país.De la legislación boliviana respecto a la adopción y como trabajo de campo se visito los diferentes centros u hogares, siendo los primeros las Aldeas SOS y los Hogares del Padre Alfredo, lugares donde menores en situación de abandono han encontrado su nuevo hogar, pero no así una familia, ya que los mismos no son adoptados por una pareja sino que se les otorga un hogar dentro de la aldea donde una madre sustituta se encarga de velar por el bienestar de los menores, estos niños a parte de este hogar reciben educación, orientación y asistencia psicológica y social de parte de profesionales que durante toda su vida hasta su independencia gozan de esta asistencia, pero hay que tomar en cuenta que estos menores desde que toman uso de razón se encuentra preparados y conocen su verdadera identidad, algunos de ellos provienen de Hogares niditos donde casi desde su nacimiento han permanecido hasta cumplir los 5 a 6 años y al no existir familia adoptante son remitidos a estos centros para que se les asigne una madre sustituta y no así una familia adoptante.Siendo que estos niños, han crecido concientes de su identidad y algunos ni siquiera conocer su nombre, además de asistidos permanentemente por profesionales dentro de estos hogares, cuando se independizan a partir de los 19 o 20 años, no han tenido ningún problema que altere su normal desarrollo biológico, psicológico y social, tampoco tienen problemas que altere su conducta y se desenvuelven con toda normalidad.

Hay en cambio otros niños que son sujetos de adopción; una entrevista con la Lic. Ela del Carmen Álvarez Villagomez, Trabajadora Social R.P. 102 de la Unidad de Asistencia Social y Familia de la Prefectura del Departamento, nos comento respecto a la forma procedimental y legal de las adopciones: en Santa Cruz en la actualidad existen tres Centros Niditos ( Fátima, San Lorenzo y Esperanza) para menores en abandono, que se denomina custodia temporal, son niños que provienen de abandonos en la Maternidad, recogidos por el 110 o el último caso abandonos en la calle, los mismos permanecen durante un periodo de un año en observación, recibiendo visitas de parte del personal interdisciplinario de Gestión Social y de la Defensoria de la Niñez y Adolescencia, si durante ese año no ha habido ninguna persona que reclamo al niño, estos ya se encuentran a disposición para ser sujetos en adopción hasta los 5 años, edad en la cual son destinados a otros hogares donde las posibilidades de adopción son casi nulas.Realizando una investigación sobre la procedencia de estos niños, estos provienen de un nivel social de extrema pobreza, donde el factor económico fue determinante para el abandono, la mala planificación familiar, ya que provienen de familias donde el número de hijos sobrepasa entre seis y más, madres adolescentes y sin ninguna responsabilidad para asumir su responsabilidad de madre, mujeres que se embarazaron producto de una violación, donde los niños son rechazados y por último embarazos realizados por ignorancia de las mujeres.Estos niños para ser adoptados y como la legislación exige, los futuros padres adoptivos tienen que cumplir ciertos requisitos, uno de ellos es la asistencia a S.O.F. Servicio de Orientación Familiar, lugar donde los futuros padres adoptantes reciben preparación durante dos meses de psicología, sociología y otros aspectos determinantes para que se constituyan en verdaderos padres, periodo en el cual además se les manifiesta que la edad adecuada para revelar la verdadera identidad de los niños es de 7 a 8 años de edad. Además de los equipos también multidisciplinarios del Juzgado del Menor realizan un seguimiento y evaluación de los futuros padres para elevar un informe al juez y este de acuerdo a estos informes (psicológico, social, económico y familiar) determinara si otorga o no adopción.

Una de los procedimientos más interesantes se da durante ya casi la entrega del menos a los futuros padres, puesto que la psicóloga del Centro Nidito con tiempo de anticipación va preparando al niño a través de conversaciones y fotografías la pronta llegada de sus padres, y este en el momento del primer contacto ya se encuentre totalmente preparado para ello, para luego darse la primera entrevista que a veces es realmente emocionante ver la alegría y satisfacción que demuestran ese momento, esta entrevista que dura casi todo un día se prolonga con otros dos días más y se denomina visita interna, si la química se manifiesta entre ambas partes durante otros días se procede a las visitas externan donde el menos sale acompañado de ambos futuros padres a la calle a compartir lo que será su vida futura y por último la entrega definitiva; en casos de adopciones a familias extranjeras también es similar con la diferencia que en vez de la entrega definitiva existe una convivencia ya sea en lugar de residencia u hotel de la familia adoptante durante un mes, tiempo en el cual si han marchado bien las cosas recién es entregado definitivamente.

En relación a las estadísticas, no existen en la oficina de Gestión Social ni en el Defensoria, puesto que estas manejan en forma reservada el Juzgado del Menor, ya que son ellos los que hacen la entrega legal de los menores a los padres adoptivos, sin embargo según datos extraoficiales, el numero de adopciones en Santa Cruz, no supera entre 2 a 3 al mes y llegando a un promedio anual 15 a 18 niños; otro dato aun mas curioso es que los padres adoptivos generalmente constituyen familias extranjeras, al existir convenios internacionales de Bolivia con Italia, Francia y España, y estos países a través de agencias especializadas realizan los trámites correspondientes, y los padres ya llegan preparados, puesto que estas agencias preparan a los padres durante dos meses en sus respectivos países

Testimonio 1.

Florencia."Mi nombre es Florencia. Tengo 23 años y soy hija adoptiva. Me adoptaron a los pocos meses después de nacer. Siempre supe la verdad, desde pequeña. No puedo recordar bien cuándo mis papás me contaron acerca de mi adopción. Pero si recuerdo qué fue lo que me dijeron. Me contaron un cuentito muy parecido al relato que propone Eva Giberti.Además, tengo un hermano tres años más grande que también es adoptado; y no somos hermanos biológicos.En casa siempre nos hablaron con la verdad. Nunca nos ocultaron absolutamente nada. Me acuerdo que cuando era chica, muchas veces volvía del colegio a mi casa con un montón de preguntas porque mis compañeritas (que sabían acerca de mi origen) me las hacían a mí. Por ejemplo, me cuestionaban si no extrañaba a mi mamá.

Yo, como con mi familia extensa, siempre tratamos el tema con honestidad y hasta con humor. A veces, hacemos bromas, por ejemplo, diciendo que tenemos suerte de no haber heredado ciertos rasgos del carácter de nuestros papás.Conozco otras personas a quienes les mintieron desde un principio, y quienes se enteraron de la verdad ya de grandes. Estas personas tienen muchos conflictos que surgieron como consecuencia de este engaño. Son jóvenes que sufren por el hecho de ser adoptados.Yo creo que deberían ser felices porque tanto a ellos como a mí, nuestros padres, nos buscaron y nos desearon muchísimo. El amor que ellos nos brindaron y nos brindan es inmensamente grande.

Por mi experiencia propia me doy cuenta que lo más importante para que una adopción se lleve a cabo sin problemas es SIEMPRE DECIR LA VERDAD. Hay que enfrentar los miedos y salir adelante. La verdad nos conduce a la felicidad y a una realización plena".

Testimonio 2.

Eduardo.Eduardo y Clara adoptaron 10 hijos, todos ya estando en la primera o segunda infancia. Sólo a una beba la adoptaron recién nacida."La verdad a los hijos adoptivos hay que decírsela desde el primer instante en que los conoces, de la manera que corresponda de acuerdo con la edad que tengan.En casa, con nuestros hijos adoptivos, siempre hablamos de "cuando te fuimos a buscar a la casa de la señora que te cuidaba" (por el hogar de tránsito), o "cuando llegaste a casa", o "cuando te conocimos". Nunca decimos "cuando vos naciste", ya que no tenemos los detalles de ese momento ni los motivos que llevaron a que los dieran en adopción. Respecto de este momento, no podemos (ni debemos) inventar.

La realidad es lo que sucedió desde el día en que nos conocimos, no podemos contarles algo que no sabes cómo sucedió.El motivo de decirles la verdad es porque cualquier relación afectiva no puede basarse en una mentira. Si le mentís, ¿con qué autoridad tu hijo te va a creer en todas las otras cosas que quieras enseñarle, si lo fundamental, es decir el origen de nuestra relación padre / hijo, está basada en una mentira?Eduardo, nuestro hijo adoptivo mayor, un día le dijo a Clara que él hubiera preferido que nosotros le hubiésemos dicho que él había salido de su panza. Clara entonces le preguntó: "¿Si yo te hubiese dicho eso, y luego te hubieras enterado que era mentira, hubieses creído en todas las otras cosas que te contamos y enseñamos sobre la vida?". Contestó: "No". Clara le dijo: "A pesar de que te duela lo que te contamos, ¿no es preferible que te hayamos dicho la verdad?". Contestó: "Sí". Eduardo tiene ahora 10 años y este diálogo fue el año pasado, cuando tenía 9. Todos nuestros hijos saben su verdad.

Algunos preguntan muchos detalles, otros menos, otros nada. En la medida de sus preguntas, respondemos. Pero la verdad se dice aunque no la quieran saber. Los detalles se los contamos si preguntan. Tampoco volvemos sobre el tema si no hay necesidad.Nuestros hijos adoptivos han llegado en diferentes edades: 5 y 6 meses, 1 año y medio, 2 años y medio, y hasta cuatro años. Por lo cual son distintos los momentos y modos en que se habla del tema.Más allá de lo que se le contó a cada uno sobre su origen, en casa tengo las fotocopias de los expedientes judiciales que precedieron a la adopción, en donde están todos sus antecedentes a disposición de ellos para cuando sean más grandes.

Es importante que con Clara percibamos que todos están bastante seguros de que la vida de hijos comienza el día que nos conocieron. Más allá de la fecha de su nacimiento. Creo que el secreto de todo este tema es tomar las cosas con naturalidad; además, que los padres adoptivos sean conscientes de que son eso: adoptivos, y no creerse que son padres biológicos y utilizar a la adopción como un medio para solucionar algún tipo de frustración por no haber podido tener hijos biológicos.Cuando hay confusión sobre este tema y se quiere creer que es lo mismo, vienen los problemas. Precisamente el tema de la mentira, se presenta en casos en los que se quiere ocultar la realidad. Esa realidad tiene dos aspectos: el del hijo adoptivo, pero también la de los padres adoptivos. Mediante la mentira, no solo se mienten a sus hijos, sino que se mienten a ellos mismos".

Testimonio 3.

Una historia de adopciónTal vez la película no sea de las mejores según los críticos de cine. Tampoco resultó fascinante para todos los niños, pero seguramente lo fue para muchos. He aquí un breve resumen de la historia, aquella que a mí me interesa destacar: Ted, el protagonista, exitoso odontólogo en La Florida, recibe la noticia de un testamento. Ante su desconcierto, la madre- el padre no está presente- revela la verdad y explica "Siempre hemos querido decírtelo, pero... Eres adoptado". La madre biológica, Lucy, había muerto y dejaba a su hijo una herencia.Ted emprende un viaje hacia esas lejanas tierras dónde había vivido y fallecido Lucy.

De las palmeras y el mar de Miami a la nieve y los esquimales de Alaska, todo un desafío que el protagonista enfrenta con valor y persistencia.Una joven lugareña le habla del mundo de Lucy, pero había jurado no decir nada sobre el padre. Sin embargo Ted, obstinado en conocer su historia, consigue averiguarlo.El encuentro con el padre parece, al principio de lo más frustrante: el hombre reconoce haber pasado una noche con esa mujer- Lucy- sin jamás volver a verla.De regreso a la Florida, la madre adoptiva observa la foto de Lucy y encuentra que ella y el hijo son muy parecidos. El portarretratos cae, se rompe y deja al descubierto otra foto escondida: una que muestra a los padres biológicos con su bebe. ¿Entonces no había sido una sola noche? Deduce Ted.

Ni el clima inhóspito de Alaska ni la insistencia del padre en no querer hablar del pasado pudieron impedir el encuentro del hijo con la verdad. La madre adoptiva acompaña al hijo en este segundo viaje y al encontrarse con la amiga de Ted, le confiesa porqué había callado "Temíamos que nos dejara de amar"

Un acto heroico que realiza el hijo salva la vida al padre "Han hecho un buen trabajo contigo..." dice, y decide por fin romper el silencio "... Amaba a esa mujer... éramos espíritus libres... no me hallaba preparado para ser padre... queríamos algo más para ti". El final es feliz como en todas las películas de Disney, pero no es eso lo importante. Lo que a mi juicio tiene un gran valor es la manera en que se trata el tema de la verdad, o las verdades, en este caso en torno a la adopción: 1. La primera verdad: "Eres adoptado"2. La dificultad para comunicar esa verdad: "Siempre hemos querido decírtelo, pero..." 3. La causa de esa dificultad: "Temíamos que nos dejara de amar" 4. El amor del cual el hijo es el fruto: "Yo amaba a esa mujer..." 5. La imposibilidad afectiva de los padres biológicos de criar al hijo: "No me hallaba preparado para ser padre... Queríamos algo más para ti..." 6. La gratitud hacia los padres adoptivos "Han hecho un buen trabajo contigo..." 7. El reconocimiento y la aceptación del origen del niño adoptado "Son muy parecidos..." Estos siete puntos deberían estar siempre presentes en la conversación con el niño adoptivo, aunque no viaje a Alaska para conocer a sus padres biológicos, a menudo basta con reconocerlos e imaginar la gratitud recíproca de unos padres hacia otros.

CONCLUSION

Al adoptar a un niño, los adoptantes se hacen cargo de una criatura que en la mayoría de los casos fue abandonada. Cuando el niño se entera de esto es probable que sienta pena, rabia o desconcierto. El niño sufre porque se da cuenta de que no pudo ser conservado por la persona que lo concibió, por más de que esto fue superado por el vínculo con los padres adoptivos.Si los padres nunca le dicen la verdad a su hijo, a la larga todas las mentiras terminan siendo descubiertas y la sensación de haber sido engañado es generalmente intolerable para el niño adoptivo.Es fundamental que los padres adoptivos acompañen al niño en sus preguntas y en las inevitables angustias que forman parte de su historia. De este modo se abre la posibilidad de recorrer un camino, un estilo de vínculo en la familia donde hablar no separa, más bien une.El silencio crea la ilusión de un vínculo estrecho. En cambio, la comunicación fortalece los vínculos, por lo que se dice y se informa, y también por la confianza que se brinda al estar dispuesto a escuchar al otro, y ser el sostén de interrogantes e inquietudes que aparecen.El niño necesita ser aceptado definitivamente como hijo, necesita que se le transmita seguridad y que se le demuestre que se le ama. Necesita crecer con la dedicación y el ejemplo de sus padres, y apoyarse en su confianza.Los padres deben hablar al niño con honestidad para que le permita enfrentarse o desarrollarse mejor en su vida y en nuestra sociedad.

Que la verdad, como lo dice Florencia en uno de los testimonios, sea dicha cuando el niño recién este en formación (entre 2 y 5 años) que el niño viva con esa su verdad desde siempre, que no recuerde siquiera a que edad le dijeron la verdad sobre su adopción, que la relación padres/hijo no este basada en una mentira. Pero de acuerdo a la investigación realizada, la edad recomendable para anunciar la verdad sobre la identidad de los niños es de entre los 7 y 8 años, y simplemente hay que buscar el momento oportuno, pero más vale temprano que tarde y que esta verdad en todo momento sea siempre favorable para el desarrollo del niño y fortalezca mas el vínculo con sus padres adoptivos.

BIBLIOGRAFIA

P. IRIARTE. Gregorio OMI. "Análisis crítico de la realidad", Compendio de datos actualizados, 13° Edición.Giberti, E., La Adopción, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1998.Giberti, E., Adoptar Hoy, Editorial Paidós, Argentina, 2001.Real Academia Española, Diccionario de la Lengua Española. Vigésima Primera Edición, Tomo I y II, Ediciones Espasa, Madrid, 1992.Enciclopedia Encarta 2000

Francisco Javier Cejas Bellido

Santa Cruz - Bolivia


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