Todo empresario o directivo debe y necesita imperiosamente,
saber si su empresa u organización responde a los cánones tradicionales
o ya se encuentra enfocada y encarrilada dentro de las nuevas concepciones.
Los paradigmas que hasta hace muy poco sirvieron para hacer negocios y concretar
ventajas estratégicas ya han dejado de ser útiles desde hace ya
varias décadas, pero hoy ello se hace extensivo a todas las empresas
y organizaciones y, no sólo a las que operan a nivel de competencia internacional
y están entre las mayores compañías del mundo.
El pleno auge de la economía global, la necesidad de
hacer el mejor uso de los recursos escasos, el gran desarrollo de la tecnología
informática, y los nuevos instrumentos y metodologías impulsadas
por las Escuelas de Negocios cómo así también por las consultoras
y las empresas de punta, hacen menester marcar una clara línea de separación
entre un antes y un después en la gestión de las organizaciones.
Para comprender con claridad esas diferencias es menester analizar
aspecto por aspecto sus diferencias para así tomar clara conciencia de
cómo se está gestionando la empresa, lo cual podrá mostrar
para algunos temas un enfoque tradicional y para otros unas marcada evolución
y tendencia hacia la alta competitividad.
- Calidad. En tanto la empresa tradicional privilegia la inspección
y la posterior corrección de las partes o productos finales manufacturados,
la nueva empresa competitiva da preponderancia a la prevención, con
lo cual generan importantes disminuciones en los costes por fallas internas
y externas. La empresa tradicional genera los productos mediante sucesivas
etapas de ajustes y reacomodamientos, en tanto que las nuevas necesidades
marcan claramente la obligación de generar los productos "a la primera",
o sea diseñar y ajustar los procesos, capacitar al personal y generar
mecanismos para producir productos sin fallas, no requiriendo para ello correcciones
de productos. Lo anterior se debe a que los directivos de las empresas tradicionales
ven la calidad sólo como la tarea de detectar fallas, evitando de que
éstas lleguen al consumidor. En cambio en la nueva gestión el
objetivo es apuntar a la prevención, destinado ello como se dijo anteriormente
a la generación de productos y servicios bien a la primera.
- Mientas que las entidades tradicionales tienen como paradigma que una mayor
calidad implica atenerse a mayores costes, las nuevas organizaciones ven con
claridad que una mejora en la calidad es motivo de menores costes. Mejor calidad
lleva a una mayor productividad y como consecuencia a menores costes, provocando
mayor rentabilidad para la empresa. En tanto se consideraba la necesidad de
producir a un nivel de calidad compatible con el menor coste de calidad posible,
actualmente se ha demostrado que llegar al Cero Defecto implica lograr el
menor coste de calidad, pues lograr ese nivel de calidad genera un fuerte
incremento en las ventas.
- En tanto la empresa tradicional de occidente está centrada en los
resultados a corto plazo, las empresas competitivas centran sus esfuerzos
en mejorar de manera continua sus procesos. Es por ello que se dice que las
primeras se centran en el corto plazo en tanto que las segundas concentran
sus esfuerzos en el largo plazo.
- En cuanto a la capacitación del personal y directivos, la empresa
tradicional la considera como un gasto en tanto que la nueva concepción
la ven como una inversión, por medio de la cual se incrementará
el flujo positivos de fondos en el futuro.
- En tanto las empresas tradicionales están organizada en torno a funciones,
las nuevas empresas competitivas lo hacen en torno a procesos. Por tal motivo
las primeras hacen hincapié en la especialización de los obreros
y empleados, en tanto que las segundas subrayan la importancia de la polivalencia.
- Las empresas tradicionales basan su funcionamiento en la suma de labores
individuales. Por el contrario las competitivas basan el esfuerzo en el trabajo
en equipo.
- El nivel de participación del personal en la gestión marca
otra importante diferencia entre un tipo de organizaciones y otras. Unas (las
tradicionales) no otorgan o lo hacen de manera muy restringida, en tanto que
las otras hacen de ello una herramienta fundamental para la mejora en la productividad
y calidad.
- En tanto que las viejas formas de administrar requerían al trabajador
atenerse a las tareas, en la actualidad se le exige tanto una tarea física
como mental. El obrero termina así de dejar su cerebro a la entrada
de la empresa cada día.
- Tradicionalmente los supervisores son seleccionados en función a
sus rendimientos, cuando lo que corresponde, y es lo que actualmente se aconseja,
es seleccionar a los mismos en función a sus capacidades de liderazgo
y motivación. Así en el primer caso los supervisores se centran
en una labor de inspección y comunicación de ordenes, en tanto
que en el segundo de los casos se trata de inspirar, motivar, apoyar, coordinar
y actuar como facilitador.
- En las empresas tradicionales se obstruye sistemáticamente la creatividad,
en tanto que en las empresas ultracompetitivas se tiende a fomentarla, derribando
barreras y motivando al personal a aportar sus ideas e innovaciones, para
lo cual no sólo se los capacita, sino que además se lo institucionaliza
con medios tales como los Círculos de Control de Calidad y el sistema
de sugerencias.
- En las organizaciones tradicionales no se toma en consideración el
comportamiento organizacional, algo que sí se toma muy en cuenta a
la hora de administrar las instituciones altamente competitivas.
- Mientras las empresas u organismos tradicionales gestionan al personal aplicando
la Teoría "X" las nuevas empresas competitivas los hacen bajo la Teoría
"Y". Las primeras consideran a los individuos como perezosos, indolentes,
carentes de motivación, para lo cual debe controlarse de cerca su comportamiento
y laboriosidad. En tanto la Teoría "Y" considera a los individuos exactamente
en el lado opuesto, o sea son personas que buscan trascender a través
de sus labores, tiene conciencia de las responsabilidades laborales y desean
aplicar sus talentos y creatividades al servicio de la empresa.
- Las empresas típicamente tradicionales tienen a directivos que padecen
del mal denominado "incapacidad entrenada", la cual consiste en ver la empresa
y su entorno en función a sus diversas formaciones académicas
o técnicas. Ello trae falta de fluidez en la comunicación entre
los diferentes sectores, y una falta de adaptabilidad de la empresa a la realidad
y los cambios, dado que generalmente la empresa adopta un enfoque propio de
quién dirige la empresa. Así si el Director General es un Licenciado
en Finanzas, no importa cual sea la actividad de la empresa, si la misma sigue
un perfil tradicional, la gestión de la empresa girará en función
a un pensamiento y análisis de carácter financiero.
- Lo expresado anteriormente lleva a que las nuevas organizaciones gestionen
las relaciones humanas en la empresa, con todo lo que ello implica en calidad
de vida laboral y aumento de la productividad, en tanto que las tradicionales
no dan cabida a la necesaria gestión de tales relaciones.
- Los trabajadores tienden a satisfacer a sus jefes en los modelos tradicionales
de gestión en contraposición a la búsqueda de satisfacer
los deseos y necesidades de los clientes internos y externos. En ésta
segunda versión, los jefes son los que tienden a servir a los empleados
y obreros para que estos cuenten con todos los recursos necesarios para satisfacer
plenamente a los clientes.
- Dejan las empresas tradicionales totalmente de lado la gestión de
la cultura organizacional, en tanto que las segundas hacen un fuerte hincapié
en su gestión y desarrollo.
- Las empresas tradicionales están enfocadas en la producción
y las ventas, en cambio las exigencias del presente y el futuro obligan a
las entidades a enfocarse en el consumidor a través del marketing.
El hecho de estar las tradicionales enfocadas en la producción, no
implica que posean altos niveles de productividad. Ello las lleva a querer
incrementar sus utilidades vía un importante incremento de las ventas,
cuando en realidad pueden lograr muchos mejores resultados reduciendo los
niveles de desperdicios.
- En materia de mantenimiento de máquinas, equipos e instalaciones
las empresas tradicionales dan preponderancia a una actitud reactiva en el
sentido de corregir los problemas a medida que ellos tienen lugar. Por el
lado de las organizaciones competitivas la actitud asumida es todo lo contrario,
se da preponderancia a prevención y predicción.
- En parte debido a los problemas de calidad, como así también
a los inconvenientes generados por los elevados tiempos de preparación,
el elevado número de averías, la escasa fiabilidad de los proveedores,
la organización de los procesos internos, y el poner al máximo
la capacidad productiva, lleva a elevados niveles de existencias con bajos
niveles de rotación y consecuentemente elevados costes de mantenimiento
de inventarios y productos en proceso, lo cual motiva menores niveles de rentabilidad.
Como contraparte las empresas altamente competitivas concentran sus esfuerzos
en resolver las causas fundamentales que originan la existencia de inventarios
de seguridad o inventarios generados por las características propias
del proceso, produciendo además bienes en función a la demanda
concreta de ellos. Así se identifican las tradicionales como productoras
de bienes por "empuje" y las segundas por "arrastre".
- Las empresas tradicionales tienen numerosos proveedores para cada tipo de
suministro, aduciendo para ello razones tales cómo: posibles detenciones
de la producción debido a averías, falta de insumos, o huelgas
de obreros por parte de los proveedores; como así también hacer
competir a los proveedores entre sí para mejorar tanto los precios
como los servicios. En los nuevos modelos competitivos se tiende a centrar
la demanda en oferentes unitarios para cada suministro, haciendo hincapié
en la reducción de los costes totales, resultantes ellos no sólo
de los precios de los insumos, sino además de la calidad de los mismos,
la fiabilidad de las entregas en cuanto a plazos y cantidades, y compromiso
de los proveedores en las etapas de diseño de nuevos productos. Además
se suelen programar reducciones de costes a largo plazo siguiendo la curva
de experiencia.
- Las empresas tradicionales tienden a centrar los procesos productivos en
los procesos (agrupación de máquinas dedicadas a iguales tareas)
en tanto que en los nuevos sistemas productivos los procesos están
enfocados a los productos.
- Las empresas tradicionales poseen altos tiempos de preparación, razón
por la cual producen en series largas que motivan la acumulación de
inventarios. Las OC reducen al mínimo o inclusive eliminan los tiempos
de preparación con lo cual flexibilizan la producción, generando
productos en series cortas dando lugar a menores inventarios.
- Producción destinada a bajar costos mediante la plena utilización
de las máquinas, equipos y personal para el caso de las organizaciones
tradicionales, en contraposición al uso de los recursos en la medida
en que la demanda concreta genere dicha necesidad.
- Las organizaciones competitivas concentrar su esfuerzo en eliminar todos
aquellos procesos y actividades generadoras de despilfarros, o lo que es lo
mismo no productoras de valor agregado para los clientes. En oposición
a ello las organizaciones que no responden al modelo competitivo dan lugar
a la existencia y creación de procesos y actividades innecesarios e
improductivos.
- Los entes de viejo cuño no realizan una labor de mejora continua,
mostrando de tal forma una continua perdida de competitividad frente a sus
competidores. Las organizaciones imbuidas del nuevos espíritu de gestión
hacen de la mejora continua un objetivo estratégico fundamental, lo
cual le permite obtener importantes ventajas competitivas.
- Las empresas que responden a los viejos modelos de gestión venden
los desperdicios a los efectos de recuperar parte de su valor, las nuevas
organizaciones concentrar su actitud en analizar la razón o causa de
tales desperdicios a los efectos de evitar que se vuelvan a generar en el
futuro.
- En cuanto a la actitud ante el cambio de un tipo y otro de empresas, las
primeras (tradicionales) adoptan claramente una actitud reactiva, en cambio
las otras gestionan el cambio adoptando una actitud proactiva con la cual
no sólo tienden a prever los cambios sino a auto generarlos para hacerse
del centro de la escena.
- En tanto que los modelos tradicionales de organización tienden a
estructurarse en torno a pirámides altas, con tramos de control reducidos,
privilegiando la organización vertical con elevado grado de centralidad
a la hora de tomar decisiones, las empresas competitivas tienden a mostrar
una pirámide organizacional plana, con tramos de control amplios, donde
se privilegia la organización horizontal con elevados niveles de descentralización.
En los modelos de mayor nivel de competitividad, generalmente representados
por las empresas de alta tecnología, la estructura organizacional tiene
la estructura o conformación de red.
- En cuanto al enfoque piramidal de las organizaciones, en tanto que las empresas
tradicionales reflejan una pirámide típica con la base en la
parte inferior, implicando ello la característica de una empresa en
la cual las ordenes se generan en los estratos superiores, bajando a los niveles
inferiores para su puesta en acción. En los nuevos modelos organizacionales
la pirámide se muestra invertida queriendo significar con ello que
los niveles jerárquicos más elevados de la organización
deben servir de apoyo a quienes diariamente deben servir con sus labores a
los clientes y consumidores externos de la organización. Este modelo
suele también representarse mediante círculos concéntricos
en los cuales el centro del círculo lo ocupan los consumidores, ello
implica que la organización deben girar en torno a los consumidores
y sus servicios.
- Las OT (organizaciones tradicionales) tienen un sistema de información
centrado en los aspectos financieros, en cambio las OC (organizaciones competitivas)
construyen sistemas de información en torno a aspectos financieros,
operativos, como así también vinculados a los consumidores,
personal y competidores (benchmark).
- Las OT tienden a una monopolización de la información en las
gerencias y jefaturas a los efectos de incrementar el poder personal de ellas,
en las OC la información fluye naturalmente favoreciendo el empowerment.
- En las OT se carece de planificación y administración estratégica,
en contraposición a las OC en las cuales ellas asumen un rol fundamental.
- En las OC se planifica y dirige en torno a valores, visiones y misiones,
algo que no ocurre con las OT.
- Las OT privilegian el pensamiento mecanicista, lógico-racional, en
contraposición a las OC en las cuales se da lugar también el
pensamiento lateral, organicista y sistémico.
- Las OT carecen de sistema para la resolución de problemas y toma
de decisiones. En las OC se utilizan sistemas y métodos encaminados
a una mejor resolución de problemas y toma de decisiones.
- Las OT no están centradas en la lealtad, en tanto que los nuevos
tipos de organización dan a la lealtad de empleados, clientes e inversionistas
una importancia crítica.
- La auditoría interna se dedica fundamentalmente al control interno
y la protección de los rubros financieros tradicionales para el caso
de las OT, para el caso de las OC la visión se ve notoriamente ampliada
al abarcar también todos aquellos aspectos que tengan implicaciones
financieras, sea ello de modo directo o indirecto.
- Las OT realizan mayormente auditorías financieras, en cambio las
OC efectúan aparte de las antes nombradas también auditorías
operativas, de calidad, de productividad, cultural y social.
- En las OT los gerentes efectúan sus labores en las oficinas actuando
de espalda a las áreas operativas. En las OC los gerentes visitan sistemáticamente
el lugar de trabajo tratando de identificar actividades o procesos factibles
de mejora; además de mantener un contacto directo con los empleados
y trabajadores de primera fila para conocer sus inquietudes y preocupaciones.
- Las OT suelen ser organizaciones altamente normatizadas al contrario de
las OC las cuales son guiadas por objetivos, favoreciendo con ello un mayor
empowerment para los empleados.
- Las OT carecen tanto de análisis estadístico como de control
estadístico de procesos (SCP), en contraste las OC basan sus análisis,
resolución de problemas, toma de decisiones y mejora de procesos en
datos estadísticos y control estadístico de procesos.
- Las OT sólo poseen un sistema de costeo tradicional, en cambio las
OC tienen instaurados sistemas como el ABC (Costeo Basado en Actividades),
Sistemas de Contabilidad Horizontal, Costeo Kaizen, y Costeo de Mala Calidad
(o de Calidad).
- En tanto que las OT persiguen como principal objetivo los beneficios en
el corto plazo, las OC tratan de lograr el mayor grado de satisfacción
para los consumidores incrementando la relación: calidad / precio,
y con ello el valor generado para los clientes y consumidores.
- Las OT basan la selección de personal muchas veces en el amiguismo
o politiquerías internas, al contrario de las nuevas organizaciones
las cuales se centran en el análisis de aptitudes y actitudes de los
candidatos.
- Los prosupuestos en las OT se basan en datos históricos, mientras
que las OC persiguen con la presupuestación el mejoramiento como objetivo
fundamental.
- Diseño y desarrollo de productos y procesos en base a la Ingeniería
Conjunta es lo que se aprecia en las nuevas empresas competitivas, en contraposición
a un trabajo segmentado y por funciones propio de las empresas tradicionales.
De tal modo empresas como Toyota logran en menos de 2 años desarrollar
un diseño que a la mayoría de las empresas automovilísticas
occidentales suele llevarles un promedio de 3 años.
- En la actualidad y aun mucho más en el futuro los factores ecológicos
constituirán una cuestión fundamental tanto a la hora de concebir
los productos y servicios, como a la hora de diseñar y desarrollar
los respectivos procesos productivos. Por ello las OC le dan un gran valor
y trascendencia a la ecología certificando sus procesos con las normas
ISO 14000.
- En tanto que las OT producen bienes con carácter masivo y altamente
estandarizados, las empresas competitivas tratan de satisfacer los requerimientos
de cada individuo o segmento del mercado.
- Las empresas de alta competitividad gestionan convenientemente las marcas,
algo que no realizan las empresas tradicionales.
- Al igual que en el caso anterior, mientras las empresas competitivas gestionan
el capital intelectual, las OT no lo realizan.
- Las OT no gestionan los riesgos o lo hacen de manera poco sistemática
e incompleta. Las OC otorgan a la gestión del riesgo un lugar preferencial
a la hora de la toma de decisiones y análisis de situación.
- Las empresas competitivas por antonomasia practican el benchmarking de manera
sistemática a los efectos de no perder de vista a sus competidores,
ni dejar de lado las mejores prácticas que se desarrollan en el mercado.
- Las empresas de alta competitividad hacen de los teoría y aplicación
práctica de la economía de la empresa, la ingeniería
financiera, la logística, la investigación de operaciones y
la ingeniería económica, herramientas fundamentales para mejorar
su performance. Las OT dejan totalmente de lado éstas materias, con
lo cual pierden muchas oportunidades de mejorar la rentabilidad promedio a
largo plazo de sus operaciones.
- Las empresas altamente competitivas hacen de la utilización de Internet
e Intranet un eje fundamental en sus análisis y proyectos estratégicos.
De una evaluación punto por punto de su empresa en marcha,
sabrá Ud. que tan tradicional o competitiva es la misma en cuanto a su
gestión. De estar por abrir su negocio podrá tomar en consideración
todos los aspectos esenciales para que su empresa sea desde su inicio una empresa
altamente competitiva.
Una empresa tradicional tiene de acuerdo a estudios e investigaciones
improductividades que representan de un 25 a 35 por ciento de su facturación.
Como promedio utilizan el doble de mano de obra necesaria, cuatro veces mas
espacio físico del que utilizan como promedio las empresas competitivas
y tienen plazos en sus procesos largamente superiores a las OC.
La mejor forma de diferenciar una de otras es viéndolas
a través de los modelos y parámetros de Alvin Tofler, por cuanto
las primeras podemos catalogarlas como organizaciones representativas de la
Segunda Ola, en tanto que las segundas son las denominadas organizaciones de
la Tercer Ola.
Autor:
Mauricio Lefcovich
Consultor en Administración de Operaciones